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El feminismo de la primera ola en Argentina.

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El feminismo de la primera ola en Argentina.

Prof. Lic. Rebeca Zalazar

En la actualidad, el feminismo es un movimiento que está ocupando muchos espacios públicos y celebramos que así sea. Gracias a ésta, que algunos/as llaman “tercera ola”, la historia de mujeres protagonistas y participes de diferentes momentos históricos, ha resurgido de empolvados libros y olvidados escritos para empezar a ser conocida, difundida y hasta cuestionada. Esa es la intensión de estas breves notas que pretenden dar a conocer algunas figuras argentinas que transitaron la primera ola de dicho movimiento social1 en nuestro país y que han sido invisibilizadas por mucho tiempo, haciendo creer que solo los hombres hacían ciencia, política, arte e incluso historia.

El movimiento feminista surgió en el mundo hacia fines del siglo XVIII. La doble revolución, política y económica, trajo aparejadas la conquista de derechos que no fueron para todas, puesto que las mujeres no eran incluidas en la política, a pesar de ser extendida y predominante la idea de la igualdad social. Asimismo, eran víctimas de una discriminación salarial solo por el hecho de ser mujer, puesto que desde una visión patriarcal, toda fémina debía de estar casada con un hombre, siendo él, el sustento económico de hogar, además del ser más capacitado y legalmente heredero de familiares antecesores. De la misma manera la falta de derechos que protejan a la mujer embarazada y puerperias, así como a su bebe recién nacido, fue causal de una importante mortalidad infantil y de las mujeres, quienes siempre tuvieron una esperanza de vida menor al hombre.

A comienzos del siglo XX, las mujeres que forman parte de este movimiento, las vamos a dividir para su estudio, de acuerdo al motivo de sus luchas. Por un lado están las sufragistas, aquellas de un status social más alto, muchas veces con estudios universitarios, que aspiraban a participar de la política y la educación codo a codo con los hombres. Las mujeres trabajadoras eran activas sindicalistas que denunciaban las injusticias del mundo laboral, fundamentalmente en las clases más bajas. Por último, artistas e intelectuales, generaban nuevas representaciones del género femenino y transgredían la típica imagen idílica y virgen de la mujer del hogar.

Podríamos encontrar mujeres que encarnaron estas luchas en Europa, los EEUU y otros países del mundo, pero para este articulo nos vamos a centrar en Argentina a comienzos del siglo XX. Un país ya unificado, calificado de “moderno”, en pleno modelo agroexportador, mas tarde de industrialización por sustitución de importaciones y con gobernantes mayoritariamente conservadores, militares que constantemente reprimían a un movimiento obrero que estaba en conformación, crecimiento y lucha. Los/las obreros/as dirigieron importantes protestas, diarios como La Vanguardia, La Protesta, hacían obras de teatros,

1 Se entiende como movimiento social a la respuesta colectiva de la sociedad civil, a una problemática social o demanda de derechos por incumplimiento, violación o faltante positivo de los mismos. Por ejemplo, Madres de Plaza de Mayo, el movimiento obrero, de desocupados, etc.

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encuentros culturales, centros de ayuda mutua, etc. Muchos se basaban en ideas anarquistas, socialistas. Los reclamos obreros tienen una respuesta y el movimiento se reestructura después del primer peronismo, al igual que el movimiento feminista. Es por ello que llegaremos a describir un universo de mujeres hasta los años cincuenta, cuando la lucha cambie y siga otros rumbos con distintas protagonistas.

Medicas, sufragistas y luchadoras.

Cecilia Grierson: Nació el 22 de noviembre de 1859 en Uruguay, donde paso parte de

su infancia. Luego, con su familia, de origen escocés, paso a vivir a Entre Ríos. Allí, en la estancia de su padre, tenían una cuantiosa biblioteca que Cecilia exploraba y asistió a muy buenos colegios, hasta que la provincia entro en crisis luego del asesinato de Urquiza, cuando los negocios rurales de su padre se vinieron a menos y debió ayudar a su madre en el hogar con sus hermanos. Tras la muerte de su padre, con solo catorce años, comenzó a colaborar con su madre en la escuela rural que abrió para sustentar a la familia. Viajo a Buenos Aires, se recibió de maestra en 1878 y consiguió un cargo en una escuela de San Cristobal.

Sin un antecedente en toda Latinoamérica, decidió estudiar medicina en la Universidad de Buenos Aires, siendo la primera mujer que se recibió, en julio de 1889, con la edad de treinta años. Fue ayudante del Laboratorio de Histología y mientras cursaba su carrera, fundó la escuela de enfermeras del círculo médico argentino. Se dedico a la especialidad de ginecología y obstetricia en el hospital Ramos Mejia (en aquel entonces San Roque).

En 1892 fue colaboradora de la primera cesárea que se practicó en la Argentina, con lo cual en 1894 decidió aplicar para la cátedra de obstetricia para parteras, en carácter de suplente, pero la rechazaron por ser mujer, decretando al concurso como “desértico”. Fundó la sociedad argentina de los primeros auxilios en 1892, dicto cursos de kinesioterapia y gimnasia medica, lo cual le valió una adscripción a la cátedra en física médica y obstetricia. En 1899 viajo a Europa para ser la vicepresidenta del Congreso Internacional de Mujeres en Londres y recorrió diferentes capitales del continente para realizar cursos de especialización en ginecología y obstetricia, de la misma manera que visitó hospitales. A su regreso, en 1900 creó el Consejo Nacional de Mujeres y la Asociación Obstetricia Nacional, diez años después presidio el congreso Argentino de Mujeres. Cecilia fue precursora en un mundo de hombres al tener “el tupe” de trabajar con temas intrínsecos a la anotomía de la mujer, como ser su salud ginecológica y el embarazo. Su incansable tarea le abrió el camino a las que vinieron después y que describiremos a continuación. De no ser por ella, quizás solo los hombres ayudarían a las mujeres en su trabajo de parto, pero también pensemos hoy en los porcentajes que lo continúan haciendo en comparación con obstetras mujeres. Murió sumida en la pobreza en 1934, en la localidad de Los Cocos, provincia de Córdoba, donde paso sus últimos días.

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Elvira Rawson nació en Buenos Aires en 1867 y vivió en Mendoza. De

clase alta, cursó estudios de maestra normal nacional y luego se trasladó a la capital del país para estudiar medicina, lo que implicó que sus padres la desheredaran, pues no estaban de acuerdo. Allí, participo en la revuelta del parque de 1890, dando los primeros auxilios a personas heridas. Ella militaba en la Unión Cívica, a un punto tal que el mismo Leandro Alem le obsequio un reloj de oro.

Como medica, fue parte del consejo nacional de higiene y participo del congreso Internacional Femenino. En 1910 propuso para la reforma del código civil, la introducción de derechos de la mujer y en 1919 creó la Asociación por los derechos de la mujer, en donde pregonaba la idea, no solo de la igualdad, sino también del acceso a cargos directivos en educación, el voto femenino, la protección frente a la mujer embarazada. “Además, como señaló ella misma, deseaban “la

creación de tribunales especiales para causas de menores delincuentes y abandonados, así como en las cárceles y correccionales de mujeres; trabajar porque se dicten leyes de protección al niño, leyes que permitan la investigación de la paternidad y de la maternidad, es decir, la filiación natural amplia; pedir que a igual trabajo sea concedido igual salario, pues hasta hoy la mujer trabaja tanto o más que el hombre y gana menos”2. Su matrimonio con el doctor Manuel Dellepiane, le dejo diez hijos. Falleció en 1954.

Alicia Moreau: nació en Londres un once de octubre de 1885.

Su familia era de origen francés y de una clara militancia socialista, lo que los llevo a participar del gobierno de la comuna de Paris que, al fracasar, los obligó a refugiarse en el vecino país de Gran Bretaña.

Al llegar a la Argentina, cursó sus estudios en la escuela normal número uno, donde fue alumna del luego presidente, Hipólito Yrigoyen. Más tarde ingresó en la universidad para convertirse en médica. Ese mismo año presentó en el Congreso Internacional de Libre Pensamiento una ponencia sobre educación y revolución en Francia, que fue distinguida por intelectuales como Juan B. Justo y el diario La Vanguardia.

Dictó cursos en la Sociedad Luz, para obreros y obreras sobre filosofía así como también sobre enfermedades venéreas. En 1907 participo activamente de la huelga de los inquilinos en los conventillos de Buenos Aires. En 1910 creó el Ateneo Popular, por la manifiesta necesidad de educación de la clase obrera. En 1914 se recibió de medica con la tesis referida a la función endócrina del ovario e inicio su trabajo en el Hospital de Clínicas, dedicándose a atender fundamentalmente a mujeres que ejercían o eran víctimas de la prostitución, especializándose en enfermedades ginecológicas, atendiendo también en su consultorio particular.

2 SABINA, Luciana, “Elvira Rawson, la procer radical” diario Los Andes, Cultura, 7 de julio 2019. Disponible en: www.losandes.com.ar

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Luego de viajar a los EEUU y tomar contacto con las feministas de ese país, fundó en Argentina en 1919 la “Unión Feminista Nacional” para que el nueve de marzo de 1920, las mujeres llevaran adelante un simulacro de votación, que derribara el mito patriarcal de aquel entonces que decía que las mujeres no estaban intelectualmente capacitadas para poder votar. De ese simulacro participaron otras feministas de este artículo como Lanteri y Storni.

En 1921 se afilió al partido socialista, se caso con Juan B. Justo, con el que tuvo tres hijos. Con dicho partido, se presento en 1932 un proyecto de ley de voto femenino que fue rechazado en el congreso. Su socialismo la llevo a manifestarse a favor de la paz y de los republicanos españoles que escapaban del franquismo hacia la Argentina, lo cual la convirtió en un “sujeto peligroso” para el peronismo y pasó un tiempo detenida acusada de “atentar contra Perón”. Alicia consideraba al peronismo como un movimiento antidemocrático que quería captar las masas y eliminar cualquier otra facción partidaria. Cuando se sanciono la ley del voto femenino, la lucha del PS y otros movimientos feministas, se focalizaron en la participación política de hecho, es decir postularse para cargos públicos, cosa que no estaba socialmente aceptada en ese momento y tampoco era motivada desde el peronismo.

Luego del derrocamiento militar del peronismo, en 1956 paso a ser directora del diario La Vanguardia y frente a la división del partido socialista en la década del sesenta, ella se unió por el partido socialista de los argentinos. En 1975, fue parte de la comisión fundadora de la asamblea permanente de derechos humanos y falleció en democracia en 1986. Una vida entera dedicada a luchar por los derechos, en particular de las mujeres, por cuidar su salud y su salud reproductiva, al igual que una cruzada incansable por tirar abajo los mitos patriarcales que veían a la mujer como un ser incompleto, incapaz e inferior.

“No es la mujer la que ha determinado este género de vida, no es un pretendido orgullo de igualar al hombre; es el progreso industrial, social y humano; es la transformación incesante que hace a nuevas condiciones respondan nuevas necesidades y esfuerzos para poder satisfacerlas.”3

Julieta Lanteri: De nacionalidad italiana, nació en 1873, llego a la

Argentina con sus padres y su hermana a la edad de seis años. Vivian en un caserón de la avenida Santa Fe, que era herencia de la primera mujer de su padre. Más tarde, la familia se traslado a La Plata, donde estudió y se recibió en el Colegio Nacional, siendo la única mujer. Con la autorización del decano y debido al antecedente de Cecilia Grierson, comenzó a estudiar medicina en la Universidad de Buenos Aires. En 1898 se recibió de farmacéutica y luego de partera.

En 1906 participo del Congreso Internacional del Libre Pensamiento y del Centro feminista creado por Alicia Moreau de Justo. Con ella fundo la Liga Argentina de Mujeres Libre-Pensadoras. En 1907 se recibió de doctora y su tesis se refería a la Asistencia Pública, asimismo le interesaban temas de salud de las mujeres,

3 Moreau Alicia, Feminismo en la evolución social, citado por: LAVRIN Asunción, “Alicia Moreau de Justo, feminismo y política 1911 -1945, en Cuadernos de historia latinoamericana N°4, Málaga, 1996, pág. 180. Disponible en www.academia.edu

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en particular prostitutas y realizo una ponencia en 1910. Decía que los políticos les interesaban más la salud del ganado que la salud de las personas.

Su deseo de ser parte de la educación en la universidad (ya que le negaron concursar por ser italiana), la llevo a nacionalizarse y con su libreta cívica decidió votar en 1911, puesto que no existía restricción explicita al voto femenino. El 16 de julio de 1911 Julieta fue empadronada y fue la primera mujer en votar en nuestro país, el 26 de noviembre de ese mismo año. Lo hizo en La Boca, siendo el historiador Saldías el presidente de mesa, quien la felicito. Luego la Ley Saenz Peña de 1912 estableció el sufragio secreto, obligatorio y universal, pero masculino, impidiendo un nuevo voto a Julieta, pero esto no la detuvo.

“¿Cómo se comportará la mujer dueña de su voto y capacitada para usarlo de la manera que estime conveniente? Lo primero que atraerá su atención serán las propias necesidades y las de su prole, y dictará leyes que protejan la vida y la (vuelvan) soportable, cosa que ya resulta una verdadera desesperación. La protección de la maternidad será

fundamental, pero no una protección caritativa sino reconociéndola como la función más excelsa de la vida y a la

cual la sociedad debe sus primordiales atenciones. Ligado a ella naturalmente está el niño, su higiene física y mental y su preparación para la vida”4

Ese mismo año de 1911 creo junto a otras mujeres la Liga pro derechos de la mujer y del niño, siendo su casa la sede de la secretaria. Mientras realizaba estas tareas atendía en su consultorio y aspiro nuevamente a una cátedra en la UBA, en donde esta vez se la negaron explícitamente por ser mujer.

Su lucha por la participación política no desistió y en 1919, visto que no existía ninguna prohibición, creo el partido feminista nacional, cuyo proyecto incluía licencia por maternidad, subsidio estatal por hijo, protección de los niños huérfanos, prohibición de la prostitución y paridad salarial. Logro 1730 votos, en un padrón de 154.302, teniendo en cuenta que todos los integrantes eran hombres.

El 23 de febrero de 1932 murió atropellada por un automóvil que daba marcha atrás sobre la vereda y se sospecha que pertenecía a la agrupación paramilitar de la Legión Cívica. La lucha y el deseo de la verdadera igualdad llevaron a Julieta a hacer cosas que ninguna mujer en la Argentina había podido hacer, como votar y ser elegida. Quien sabe hasta donde hubiera llegado si las fuerzas conservadoras no le hubieran arrebatado la vida en un forma tan cruel.

4LANTERI Julieta, Revista Nuestra Causa, Nº 2, 10 de junio de 1919, págs. 28-30; enEdit Rosalía Gallo, Nuestra Causa, Revista mensual feminista 1919-1921, Buenos Aires, Instituto de Investigaciones Históricas Cruz del Sur, 2004, pág. 75-76. Citado en Pigna Felipe “Julieta Lanteri y la fe en el sufragio femenino” en www.elhistoriador.com

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Mujeres trabajadoras y luchadoras:

Virginia Volten fue una activista obrera feminista. No está claro su fecha y

lugar de nacimiento, algunos la sitúan en Montevideo hacia 1870 y otros en Baradero hacia 1876. Su familia la llevo a vivir en la ciudad de Rosario, donde creció y se convirtió en una mujer obrera, puesto que esta ciudad era de gran actividad obrera, en especial anarquista, gestora de grandes huelgas.

En 1896 participó del diario “La voz de la Mujer”, allí se hablaba de la situación lamentable que vivía la mujer trabajadora y realizaba manifiestas críticas al patriarcado, de hecho su lema era “Ni Dios, ni Patria, ni Marido”.

“Si vosotros queréis ser libres, con mucha mayor razón nosotras, doblemente esclavas de la sociedad y del varón; ya se acabó aquello de: 'Anarquía y libertad, las mujeres a fregar'. ¡Salud!", exclamó Virginia cuando tenía 20 años y marchó durante la primera manifestación del 1º de mayo en pos de defender los derechos de las trabajadoras.”5

De la misma manera, escribía asiduamente en el diario anarquista porteño, “La Protesta Humana”, sobre doctrina o como corresponsal en manifestaciones relevantes. En su hogar creo La casa del pueblo, lugar de reunión para eventos culturales y políticos. Su origen uruguayo y obrero la llevo a militar en la FORA para participar de marchas contra la Ley de Residencia. Irónicamente estos hechos le valieron la represión y deportación a Uruguay en 1907, donde albergo a otros obreros deportados por extranjeros que reclamaban derechos laborales, siguió militando, participando de marchas y hablando en público, hasta mediados de los años treinta, cuando lo hacía en forma esporádica.

“¿Qué queremos? La igualdad, para que no se dé al mundo el espectáculo vergonzoso de vivir pendientes del embarazo de una reina, mientras las proletarias nos vemos arrastradas a concurrir a las fabricas con la muerte en los labios. Dicen por ahí que la ley nos concede derechos…..si! el de la prostitución legal por medio del matrimonio y el de morirnos de hambre abrazadas a nuestros hijos. ¡Maldita sociedad! Debemos revelarnos, no contra una persona, sino contra la sociedad, contra las instituciones que empiezan a decaer porque se asientan en cimientos podridos. (…)”6

Falleció el 23 de julio de 1969, en Uruguay, con completa lucidez y oratoria que la caracterizaron. Como nota de color, hoy un colectivo de actrices argentina se autodenomino “Las Bolten”, en su honor.

5 Quién fue Virginia Bolten, la feminista en cuyo honor se nombró al nuevo colectivo de actrices, Infobae, sección “Tendencias”, 1 de agosto

2019. Disponible en www.infobae.com

6 Virginia Bolten, discurso en repudio al asesinato de Cosme Budislavich, 24 de octubre de 1901. En: PRIETO, Agustina, FERNANDEZ CORDERO Laura, MUÑOZ Pascual, “Biografías Anarquistas: Virginia Bolten”, Políticas de la Memoria N°14, verano 2012 2014, p. 16

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Carolina Muzzilli nació en Buenos Aires el 17 de noviembre de 1889. De

familia obrera, fue a la escuela normal y con dieciocho años se unió al partido socialista para comenzar a actuar en agrupaciones feministas. Como obrera y autodidacta, recorrió fábricas y talleres para tomar nota de las condiciones de trabajo, la carga horaria y el ambiente en el que se desempeñaban, particularmente, las mujeres. Cuando no se le permitían pasar, se empleaba para documentar la situación. Tal es así que escribía sobre la condición laboral de las trabajadoras modistas, rubro al que se dedicaba. Así mismo fundó la revista Tribuna Femenina y escribía artículos para la Vanguardia. Su pluma conmovida e indignada retrataba así la situación en los lavaderos:

“Obligadas a trabajar (…) en pisos húmedos, en invierno tiritando de frío y en verano haciéndoseles insoportable la atmosfera debido al vapor de agua que se desprende de los cilindros, son constantemente azuzadas por los inspectores, recibiendo frecuentemente empellones (…) las de la sección planchado, debido a la alta temperatura, en verano se desmayan con frecuencia y lejos de auxiliárselas, el inspector, reloj en mano, comprueba la duración del síncope a fin de que la obrera integre la jornada de labor.”7

En 1909 represento al Centro Femenino en la Liga Internacional Domestica. En 1910 creó el Congreso de Universitarias Argentinas y en 1913 en el Congreso del Niño presento trabajos sobre la mujer, el niño obrero y el problema del alcoholismo. Con respecto a la situación de los infantes, escribía:

“En las faenas agrícolas lo hacen 119.058 niños. Se ocupan durante el año en estas tareas 147.005 niños. Son empleados durante la época de la cosecha -tres meses-72.053 niños. En las explotaciones ganaderas trabajan 160.858 niños. En la época de la esquila se emplean 13.853 niños. Y se ocupan durante este tiempo en otros quehaceres 10.853 menores. Imaginémonos cómo trabajan estos chicos sin contralor alguno y con una jornada de sol a sol (…)”8

Se convirtió en inspectora del departamento nacional de higiene y escribió libros como “El trabajo femenino” 1916, “El divorcio” (1912) donde denunciaba la necesidad de una ley que se sanciono casi setenta años más tarde.

Murió de tuberculosis en la localidad de Biallet Masse en Córdoba 1917, probablemente víctima de una de las tantas enfermedades que afectaban a la clase obrera. En su corta vida denuncio combativamente los abusos de los capitalistas y dio a conocer, o al menos puso por escrito, la explotación que era latente a comienzos del siglo XX.

7 Prensa PTS, En 1889 nacía Carolina Muzzilli, 17 de noviembre 2006, disponible en: www.pts.org.ar

8 SUPERINTENDENCIA DE RIESGOS DE TRABAJO, Carolina Muzzilli y el trabajo de las mujeres y los niños, N°5, disponible en: www.argentina.gob.ar/srt

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Mujeres, artistas y transgresoras:

Alfonsina Storni nació en Suiza en 1892, pero su familia se mudo a Rosario

cuando ella tenía cuatro años. Más adelante se trasladaron a Buenos Aires, donde estudio para ser maestra normal nacional. Se desempeñó con ese título, publicaba poemas, enseñaba teatro y llego a ser directora del internado de Marcos Paz. Como el arte y la poesía eran cada vez más fuertes en su vida, se unió al grupo cultural Anaconda, del cual participaba Horacio Quiroga, llegando a publicar en el diario La Nación y la revista Caras y Caretas. Comenzó a viajar y a ser reconocida como artista en Europa y Latinoamérica.

Con una vida difícil, padre alcohólico, pobre, trabajó desde que tenía quince años y se convirtió en madre soltera, con lo cual fue discriminada por su condición social y de género. A partir de eso se convirtió en manifiesta feminista y comenzó a escribir poemas en esa línea, tales como “Tu me quieres blanca”, donde denuncia la desigualdad y prejuicios que existían (y aun existen) entre hombres que vivían una sexualidad libre y las mujeres que debían permanecer vírgenes y castas para ser desposadas y solo “poseídas” por su marido:

(…) Tú que hubiste todas Las copas a mano,

De frutos y mieles Los labios morados. Tú que en el banquete Cubierto de pámpanos Dejaste las carnes Festejando a Baco. Tú que en los jardines

Negros del Engaño Vestido de rojo Corriste al Estrago.

Tú que el esqueleto Conservas intacto

No sé todavía Por cuáles milagros, Me pretendes blanca (Dios te lo perdone), Me pretendes casta (Dios te lo perdone), ¡Me pretendes alba!9(…)

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Participó de los movimientos de sufragistas junto a Julieta Lanteri y Alicia Moreau, siendo parte del simulacro de voto en 1920.

En 1935 le diagnosticaron cáncer de mama. La mastectomía no lo resolvió, se deprimió, se alejo de sus seres queridos y cuando el cáncer se propago a la garganta, en 1938 le dijo a su hijo que no quería más tratamientos. En octubre de ese año se fue a Mar del Plata, el 20 de ese mes, escribió el poema “Me voy a dormir”, publicado en el diario la Nación el día 25, cuando Alfonsina había decidido poner fin a su vida y a su sufrimiento en el mar en la playa que hoy lleva su nombre.

VOY A DORMIR Dientes de flores, cofia de rocío, manos de hierbas, tú, nodriza fina, tenme prestas las sábanas terrosas y el edredón de musgos escardados. Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.

Ponme una lámpara a la cabecera; una constelación; la que te guste; todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes... te acuna un pie celeste desde arriba

y un pájaro te traza unos compases

para que olvides... Gracias. Ah, un encargo: si él llama nuevamente por teléfono le dices que no insista, que he salido...

Salvadora Medina Onrubia nació en La Plata el 23 de marzo de 1894, pero

vivió su infancia en Entre Ríos donde se desempeño como maestra rural entre los 14 y los 19 años. Se volvió madre soltera y adolescente cuando decidió comenzar a militar en el anarquismo. Ya allí comenzó a escribir poemas y cuentos donde los niños de su trabajo eran los protagonistas.

Como militante, trabajó y solicitó al presidente Yrigoyen el indulto de Radowitsky, quien fue preso por el asesinato del jefe de la policía federal Ramón Falcón, dirigente de la represión y asesinatos bajo su mando en las huelgas de inquilinos de 1907 y la semana roja de 1909. Incluso fue la primera mujer anarquista en hablarle al público en un acto del primero de mayo de 1914, valiéndole una foto en la portada del diario La Protesta.

Asimismo intervino ante el dictador y presidente de facto Uriburu en 1930, cuando ella y otros militantes fueron presos frente al golpe de estado:

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“Agradezco a mis compañeros de letras su leal y humanitario gesto; reconozco el valor moral que han demostrado – en este momento de cobardía colectiva-, al atreverse – por mi piedad-, a desafiar sus tronantes iras de Júpiter doméstico. Pero no autorizo el piadoso pedido.

‘Magnanimidad’ implica perdón a una ‘falta’. Y yo, ni recuerdo faltas ni necesito magnanimidades. Señor General Uriburu: Yo sé sufrir. Sé sufrir con serenidad y con inteligencia. Y desde ya lo autorizo que se ensañe conmigo si eso le hace sentirse más general y más presidente”.10

Su trabajo literario fue completamente trasgresor desde la representación del género femenino de la época. Erotismo, autoexploración y simpatía con el lesbianismo fueron rasgos distinguidos. Entre sus obras de teatro encontramos: “Jorge”, “El hombre y su vida”, estrenada en marzo de 1939 y “Las descentradas”:

“Transcurre en Buenos Aires en los años ’20. Tiene como protagonista a Elvira Ancizar, otra mujer singular, totalmente distinta a su entorno. Ella aborrece a su marido, un ministro, y denuncia sus negocios corruptos. Elvira cuestiona la institución del matrimonio y los mandatos impuestos sobre las mujeres, se manifiesta en contra de las convenciones sociales, e intenta un amor más allá de todo lo establecido. Su única aliada es Gloria, escritora y periodista, que aparece como una suerte de alter ego de la misma Salvadora. Las “descentradas” del título son esas mujeres de “ideas boxeadoras. Ideas que se dan directas y crosses y swings con la vida”.11

Su estilo, y sus ideas le valieron el apodo de “La Venus Roja” por la sociedad estructurada de la época y fue la primer mujer afiliada en la sociedad Argentores, pues como decía ella:

“ A pesar de ser mujer me permito el lujo de tener ideas, sabe?” “Nosotras no queremos los derechos de los hombres, que se los guarden. Saber ser mujer es admirable, y nosotras solo queremos ser mujeres en toda nuestra espléndida femeneidad. Las descentradas somos las que no pensamos, las que no sentimos, las que no vivimos como las demás. Las que entre gente burguesa somos ovejas negras y entre ovejas negras somos inmaculadas. Todas somos raras.”12

Cuando escribía para La protesta, visito el reciente fundado diario Crítica y conoció a Natalio Botana, cuando unieron sus vidas para siempre. El se convirtió en un acaudalado empresario, excéntrico y ostentoso, lo que le valió serias críticas a Salvadora de sus compañeros socialistas que la desconocieron al tomar esa vida. En 1918 comenzó a colaborar en La Nación, El Hogar y Caras y Caretas, donde presentaba escritos literarios y promovía el teatro para niños y niñas.

Botana adoptó al hijo de Salvadora y tuvo con ella tres hijos más. Pero una tragedia de la cual nunca se recupero atravesó su vida, cuando su hijo mayor murió de un balazo en la cabeza frente a su hermano, sin estar claro si fue un suicidio o un accidente, luego de una acalorada discusión con su madre, en la cual se cree, le confesó su origen de hijo natural. Al fallecer Botana en 1941 ella se convirtió en la directora del diario, con

10 Sanchez, Lola, Salvadora Medina Onrubia: escritora, pionera y militante. Seccion Cultura, La izquierda Diario, 22 de noviembre 2019, http://www.laizquierdadiario.com/

11 Alternativa Teatral, 22 de septiembre 2019

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seria oposición de su familia hasta que fue despojada del mismo por decisión del gobierno del General Perón. Murió sola, se cree que sumida en una tristeza que la hizo adicta a los calmantes en 1972.

Victoria Ocampo: nació en 1890, en Buenos Aires en una familia de seis hermanas,

de una posición acomodada y repartió su infancia entre Europa y Argentina. Se comenzó a interesar por el arte y la actuación a pesar de la manifiesta oposición de su padre. Estudió francés, ingles, italiano, algebra y música. Dictó conferencias en Oxford, Cambridge, presencio cesiones la ONU, luchaba contra el fascismo y publico libros a beneficio de la resistencia francesa. Le gustaba mucho la actuación, y a pesar de unos pequeños pasos en ese universo, desistió de ser actriz, pero fue mecenas y gestora de obras sobre todo de artistas extranjeros en Argentina. Se caso a los 22 años con Bernardo de Estrada, pero tuvo al primo de este como su amante durante años.

Su casa en Beccar, conocida como villa Ocampo, fue sede de la cultura y ella misma la dono a la UNESCO en 1973. Allí recibió personalidades de la cultura internacional, tales como Indira Gandhi, García Lorca, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Antoine de Saint-Exupery, Borges, Leopoldo Marechal, Tita Merello, María Elena Walsh, entre tantos otros. Su casa fue punto de encuentro y cultura, su biblioteca cuenta con más de once mil ejemplares, entre los cuales se destacan libros traídos de los EEUU referidos fundamentalmente a la paridad salarial y el aborto, temas que le interesaban.

En 1931 creó la Revista Sur, luego editorial, donde difundiera obra de autores extranjeros y diera a conocer escritores argentinos. “Esta revista no será mi revista sino porque es la revista de ellos y la revista de usted. Ella será el lugar constante de nuestro encuentro…..Cada uno, según las fuerzas respectivas, nos pondremos a la búsqueda de América, de esa América del oculto tesoro.”13. La revista contaba con importantes figuras que colaboraban del ámbito internacional, como Ortega y Gasset, o Bertol Brecht y del ámbito nacional como Jorge Luis Borges. En 1962 creó la fundación SUR, sin fines de lucro, con el objetivo de promover actividades culturales, creativas y artísticas.

Fue una manifiesta feminista que comenzó a trabajar en la década del treinta, cuando creo la Unión Argentina de Mujeres de 1936 a 1938. Luchó por derechos civiles de las mujeres y rechazo la ley del sufragio del peronismo, por considerar a ese movimiento como un fascismo de hecho, e incluso fue presa durante ese momento político. Ella manejaba, fumaba, usaba pantalones y el pelo corto, poniendo en cuestión la representación del género de la época.

Realizo varios escritos entre ensayos y escritos literarios. Destacamos el siguiente fragmento de “La mujer y su expresión” de 1936, donde ella se refiere al despertar feminista y las obras alcanzadas por su género a comienzos del siglo XX, teniendo una suerte de resignación frente a la falta de reconocimiento en su época, pero una férrea esperanza en las futuras generaciones de mujeres:

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“Durante siglos, habiéndose dado cuenta cabal de que la razón del más fuerte es siempre la mejor (por más que no debiera de serlo), la mujer se ha resignado a repetir, por lo común, migajas del monologo masculino, disimulando a veces entre ellas, algo de su cosecha. Pero a pesar de sus cualidades de perro fiel que busca refugio a los pies del amo que la castiga, ha acabado por encontrar cansadora e inútil la faena.

Luchando contra estas cualidades que el hombre a menudo ha interpretado como signos de una naturaleza inferior a la suya, o que ha respetado porque ayudaba a la mujer una estatua que se coloca en su nicho para que se quede ahí, sage comme une image; luchando digo contra esa inclinación que la lleva a ofrecerse al holocausto, se ha atrevido a decirse con firmeza, desconocida hasta ahora: “El monologo del hombre no me alivia ni de mis sufrimientos ni de mis pensamientos”. ¿Por qué resignarme a repetirlo? Tengo otra cosa que expresar, otros sentimientos, otros dolores han destrozado mi vida, otras alegrías la han iluminado, desde hace siglos.”14

En 1977 fue la primera mujer elegida para la Academia Nacional de Letras. Murió en 1979 a los 88 años

Eva Perón: nació en Los Toldos en 1919, siendo la hija ilegitima de Juan

Duarte con su madre Juana Ibarguren. Cuando falleció su padre y la familia se vio sumida aún más en la pobreza, se trasladaron a Junín en búsqueda de una mejor vida. Su hogar era refugio de trabajadores y viajantes que pagaban una mínima pensión. Como joven estudiante, Eva tuvo sus primeras experiencias en la actuación y disfrutaba de realizar lecturas de poesías. Sin embargo, a la edad de 16 años, la vocación artista de Eva la llevo a mudarse a Buenos Aires a vivir en la casa de un amigo de la familia para convertirse en actriz, principalmente de radio teatro. Eva formo parte de la gran masa de trabajadores que se trasladaron en búsqueda de trabajo y sufrieron la discriminación de las clases altas que veían con “malos ojos” a los provincianos de tez oscura que se instalaban en las incipientes villas de emergencia. Se incorporó a la compañía argentina de comedias hasta 1936, donde debutó en radio teatro con la obra “La señora de los Pérez” y tuvo otras

apariciones. Más tarde se incorporó a la compañía de Pablo Suero, que la llevo a actuar en Montevideo y en la Calle Corrientes. En 1937 tuvo un pequeño papel en el cine y los años que siguieron fueron de intenso trabajo tanto en teatro, como radio teatro y pantalla grande. En 1943 participo del ciclo Biografías de Mujeres Ilustres en radio Belgrano, interpretando mujeres como Isabel I o Catalina La Grande.

Su trabajo como artista la llevo a participar de una obra de beneficencia para las víctimas del terremoto de San Juan que había ocurrido en enero de 1944. Allí conoció al coronel Perón, quien se desempeñaba en el gobierno de facto del G.O.U. Se enamoraron y comenzaron una relación, que en el momento era muy polémica para los sectores mas conservadores del ejercito, puesto que no aprobaban una relación “formal y visible” de un miembro del gobierno con una actriz que tenia fotos en ropa “sugerente”, fumaba y hasta había sido vista

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con hombres. A Perón no le importó nada de eso. En 1945 se casaron y formalizaron su unión en el marco del mítico “17 de octubre”.

En la campaña electoral, Eva acompaño a Perón, algo inusual para la época, siendo casi el único rostro femenino en el famoso tren de campaña. Esa relación pública, la palabra a las multitudes y la constante imagen sonriente, cariñosa de fotografías, diarios y hasta retratos oficiales e la pareja, fue algo

completamente revolucionario para la época, y no volvió a ser visto sino hasta los años dos mil con el matrimonio Kitchner. Una vez que Perón fue presidente, Eva llevo adelante una gira diplomática por Europa, y a su regreso, en 1947 se presentó la ley de voto femenino, creando también al partido peronista femenino. Esto fue duramente criticado por muchas de las sufragistas que hemos estado trabajando, puesto que a pesar del logro del sufragio, no lograba la igualdad de género al separar los partidos por sexos, ni motivaba a las mujeres a presentarse a cargos públicos. Muchas feministas fueron perseguidas o encarceladas y veían al gobierno de Perón como un régimen fascista. Al respecto, Eva decía en su autobiografía “La razón de mi vida”:

“Confieso que el día que me vi ante la posibilidad del camino “feminista” me dió un poco de miedo. ¿Qué podía hacer yo, humilde mujer del pueblo, allí donde otras mujeres, más preparadas que yo, habían fracasado rotundamente? ¿Caer en ridículo? ¿Integrar el núcleo de mujeres resentidas con la mujer y con el hombre, como ha ocurrido con innumerables líderes feministas? Ni era soltera entrada en años, ni era tan fea por otra parte como para ocupar un puesto así… que por lo general en el mundo, desde las feministas inglesas hasta aquí, pertenece, casi con totalidad exclusivo derecho a las mujeres de ese tipo….mujeres cuya primera vocación debió ser indudablemente la de hombres.

(…) Sentía que el movimiento femenino en mi país y en todo el mundo tenía que cumplir una misión sublime… y todo cuanto yo conocía del feminismo me parecía ridículo. Es que, no conducido por mujeres sino por “eso” que aspirando a ser hombre, dejaba de ser mujer ¡y no era nada!, el feminismo había dado el paso que va de lo sublime a lo ridículo. ¡Y ése es el paso que trato de no dar jamás!”15

La fundación Eva Perón creada en 1948 para ayudar a los más necesitados con aportes privados y estatales, fue el modo de hacer política para las mujeres peronistas de aquella época, que tiraron abajo la idea de la “caridad” sostenida por muchísimos años por damas de la alta sociedad, para hacer del trabajo social una verdadera política de estado. A los policlínicos, campos de deportes y colonias de vacaciones creadas en el peronismo, la fundación le sumo hogares de transito para mujeres, niños, niñas, que eran indigentes o huían de situaciones violentas, o llegaban a las ciudades en búsqueda de un futuro mejor. Asimismo realizaba donaciones de útiles, maquinas de cocer, bicicletas, instrumentos, elementos de construcción y trabajo, alimentos, libros etc., en especial en fechas relevantes para las familias como la Navidad.

Frente a las elecciones presidenciales de 1952 y con un cáncer fulminante, Eva dio en el mes de agosto de 1951 el famoso discurso “Renunciamiento”, donde dijo:

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Aceptar otra cosa, sería romper la línea de conducta que le impuse a mi corazón y darle la razón a los que no creyeron en la sinceridad de mis palabras, que ya no podrán decir jamás que todo lo hice guiada por mezquinas y egoístas ambiciones personales. Yo sé que cada uno de los descamisados que me quiere de verdad, ha de querer también que nadie tenga el derecho a descreer de mis palabras y ahora, después de esto, nadie que no sea una malvado podrá dudar de la honradez, de la lealtad y de la sinceridad de mi conducta. Estoy segura que el Pueblo Argentino y el Movimiento Peronista que me lleva en su corazón, que me quiere y que me comprende, acepta mi decisión porque es irrevocable y nace de mi corazón. Por eso ella es inquebrantable, indeclinable y por eso me siento inmensamente feliz y a todos les dejo mi corazón.”16

El primero de mayo de 1952, fue su último discurso por el día del trabajador y en junio de ese año acompaño a Perón en su asunción con un corsé que sostenía su cuerpo extremadamente deterioriorado. Eva fue la primera mujer en votar, lo hizo desde su cama, el mismo año de su fallecimiento. Su duelo duro 15 días motivo por el cual su cuerpo recibió un trabajo particular para que todas las personas que se sintieron cercanos o cercanas a ella pudieran despedirse.

16Aníbal Fernández y Carlos Caramello, Eva Perón, discursos completos, Tomo II, Buenos Aires, Editorial Booket, 2012, págs. 342-344. Citado por:

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Bibliografía consultada:

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De Souza, Florencia, Cuatro décadas sin Victoria Ocampo, un legado inesperado del feminismo, Diario perfil, sección cultura, 27 de enero 2019, disponible en www.perfil.com

• LAVRIN Asunción, “Alicia Moreau de Justo, feminismo y política 1911 -1945, en Cuadernos de historia latinoamericana N°4, Málaga, 1996, pág. 180. Disponible en www.academia.edu

• OCAMPO, Victoria, La mujer y su expresión, Buenos Aires, Sur, 1936

• Pigna, Felipe, Cecilia Greison, la primera medica argentina, disponible en:

https://www.elhistoriador.com.ar/cecilia-grierson/

• PERRIG, Sara, ¿Y ahora que? Las mujeres antiperonistas y los derechos políticos femeninos (1947-1951), Revista Latinoamerica, Mexico, N°61, año 2015, Octubre, sección Politica y Sociedad, pp 97-127 • EVA PERÓN, La razón de mi vida, Buenos Aires, Peuser, agosto 1952

• PRIETO, Agustina, FERNANDEZ CORDERO Laura, MUÑOZ Pascual, “Biografías Anarquistas: Virginia Bolten”, Políticas de la Memoria N°14, verano 2012 2014

• SABINA, Luciana, “Elvira Rawson, la procer radical” diario Los Andes, Cultura, 7 de julio 2019. Disponible en: www.losandes.com.ar

Sanchez, Lola, Salvadora Medina Onrubia: escritora, pionera y militante. Seccion Cultura, La izquierda Diario, 22 de noviembre 2019,

• Soto, Moira, Pasion por los bordes, Las 12, Pagina 12, 16 de mayo 2008, disponible en ww.pagina12.com.ar

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Rosenfeld, Daiana, Salvadora, documental, 2016, disponible en www.play.cine.ar

Sitios web:

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www.biblioteca.anm.edu.ar/grierson.htm • www.elhistoriador.com • www.laiaquierdadiario.com • www.panyrosas.org.ar • www.fundacion-sur.org.ar/revista-sur/ • www.los-poetas.com/j/storni.htm

Referencias

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