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El aporte de la ciencia cognitiva a la educación: En busca de una nueva mirada sobre los procesos de formación de docentes

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EL APORTE DE LA CIENCIA COGNITIVA A LA EDUCACIÓN: EN BUSCA DE UNA NUEVA MIRADA SOBRE LOS PROCESOS DE FORMACIÓN DE

DOCENTES

UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN

PROYECTO CURRICULAR LICENCIATURA EN EDUCACIÓN BÁSICA CON ÉNFASIS EN HUMANIDADES Y LENGUA CASTELLANA

MONOGRAFÍA

WALTE HELMUTH SANCHEZ – 20081160047 DIRECTOR

JAIME SARMIENTO BOGOTÁ D.C.

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DEDICATORIA

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AGRADECIMIENTOS

Agradezco como primera medida al grupo de estudios sobre pedagogía, cognición y

lenguaje por su trabajo y constancia ya que me ayudo a corregir y no perder el camino. A la

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ÍNDICE

LA CIENCIA COGNITIVA QUE NOS INTERESA COMO MAESTROS Y HUMANISTAS ... 21

2.Concepción del ser humano para la ciencia cognitiva ... 21

2.1 La mente ... 23

2.2 La mente como producto evolutivo. ... 31

2.3 La mente, producto del ensayo y el error ... 37

2.4 La mente corporeizada ... 39

2.5 La mente extendida ... 45

2.6 La cognición distribuida ... 47

2.7 La cognición a partir del cuerpo ... 49

3. SEGUNDO CAPÍTULO ... 52

HACIA UN MARCO TEORICO QUE MUESTRE LA RELACIÓN ENTRE CIENCIAS COGNITIVAS Y EDUCACIÓN... 52

3.1 Integra la mente en los procesos pedagógicos ... 61

3.2 Introduce los dominios cognitivos en la práctica pedagógica ... 65

3.3 Integra una visión compleja de la enseñanza haciendo que la interdisciplinariedad sea el fundamento del proceso pedagógico. ... 75

4. CAPITULO TRES ... 83

EDUCAR DESDE LA CATEGORIZACIÓN PARA ATERRIZAR LOS APORTES DE LA CIENCIA COGNITIVA ... 83

4.1 La categorización como modelo para la relación ciencias cognitivas-pedagogía para mejorar el aprendizaje. ... 85

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(6)

1. INTRODUCCIÓN

Existe una nueva mirada, que cada vez despierta un mayor interés, enfocada en problemas

no resueltos por miradas pedagógicas tradicionales. Esta mirada contiene un gran arsenal de

disciplinas que colaborando juntas han estructurado una propuesta teórica interesante sobre

los procesos de aprendizaje y de enseñanza. Este interés se concentra en establecer una

nueva forma de afrontar aquellos problemas educativos y enmarcarlos dentro de un estudio

riguroso, que se apoya en los recientes avances científicos de las ciencias que colaboran en

lo que se ha venido denominando Ciencias Cognitivas. Este cuerpo estructurado propone

otra forma de afrontar los problemas de aprendizaje y es más, propone en general una

forma de abordar el humanismo, que es uno de los intereses de este trabajo ya que se parte

del aprendizaje visto desde el humanismo, pero un humanismo no convencional, en el cual

se entiende el ejercicio docente dentro de una concepción de educación <<basada en la

evidencia>> como lo citó Mora de la revista Science (como se cita en Mora, 2013, p. 14).

Así que el aporte del Nuevo humanismo, propuesto principalmente por John Brockman,

junto con las ciencias cognitivas es importante ya que plantea conceptos que pueden servir

a una nueva mirada sobre la educación, diferente a la que hasta finales del siglo XX

dominó. Con esto no se quiere decir que hasta el momento la reflexión pedagógica haya

sido infructuosa, sino que más bien los métodos de investigación en educación no tenían la

posibilidad de estar acompañados de recursos que hasta hace pocos años existen, un caso

por ejemplo es el avance significativo de la neurociencia cognitiva en los últimos años y

(7)

investigación en educación. Así que ésta mirada contempla la posibilidad de transformar

los marcos teóricos y prácticos en que se da el debate en torno a la enseñanza, promoviendo

el surgimiento de un sustento, así que:

Un nuevo humanismo debería estar atento no sólo a la ciencia sino al mayor número

posible de corrientes de pensamiento vivo. (Pániker, Brockman, 2007: 10)

Estas corrientes de pensamiento están enmarcadas dentro del hexágono de Gardner que se

volvió fundamental para las ciencias cognitivas.

(8)

En la figura 1 se observa como las diferentes disciplinas se relacionan ya sea por medio de

vínculos fuertes o débiles, sin embargo la red que forman estas disciplinas es lo que ha

venido fortaleciendo y puede ser utilizada para dar explicación a los problemas educativos

tanto de docentes como estudiantes. Esta relación permite tener un mejor acercamiento a

los fenómenos de enseñanza y aprendizaje, pues estos son fenómenos cognitivos; tanto el

que aprende como el que enseña elabora y procesa información y para las ciencias

cognitivas la cognición “constituye un fenómeno fundamentalmente activo procesador de

información” (Martínez, 1997: 106). Así que para entender lo complejo de la cognición, de

la situación educativa y de la construcción de conocimiento es necesario abordarlo desde

las ciencias cognitivas enmarcadas dentro de un esfuerzo renovador como el que aporta el

Nuevo Humanismo.

Aquella interdisciplinariedad para comprender los fenómenos humanos concernientes a la

cognición, y por ende al aprendizaje, pueden aplicarse a la práctica docente ya que el

núcleo de esta es dinamizar y construir conocimiento, tarea que puede ser mejor gestionada

con la ciencia cognitiva como marco dada su naturaleza explicativa. Como lo justifica

Martínez:

Puesto que el fenómeno de la cognición se considera como algo presente en

humanos, en animales y en (algunas) máquinas, su estudio compete a diversas

disciplinas o, lo que es lo mismo, su investigación corresponde a un campo

interdisciplinar. Tal campo interdisciplinar está constituido básicamente por la

psicología cognitiva y la inteligencia artificial, aunque también están implicadas

otras ciencias en cuanto instrumento de las anteriores. El conjunto de estas

(9)

o la ciencia cognitiva. (Martínez, 1997: 106)

Esta interdisciplinariedad es una herramienta fundamental para atender los retos de la

educación con una mirada que tenga en cuenta varios aspectos del ser humano, por lo que

no se concentra únicamente en un aspecto como ocurre con el conductismo o el

culturalismo que toman las categorías de comportamiento e influencia social

respectivamente pero que no toman aspectos como lo biológico, la consciencia y como esta

se forma para valorar sus posiciones, así que las ciencias cognitivas son un nuevo aire ya

que introduce categorías nuevas sobre el aprendizaje y la enseñanza. Estas nuevas

concepciones son las que formaran una nueva escuela con prácticas distintas.

Tomando todo lo anterior como referencia para entender los procesos de conocimiento o

procesos cognitivos y su importancia para un marco conceptual preocupado por la

pedagogía se propone a través de esta investigación una nueva mirada, la de la ciencia

cognitiva, que incida en la formación de nuevos maestros en la universidad Distrital Francisco José de Caldas. Esta visión se presenta para que sea estudiada, revisada y aprobada para abrirle camino a su desarrollo. En cuanto a la modalidad de trabajo de grado,

se toma la monografía en la cual se abordara la temática de cómo las ciencias cognitivas le

aportan a la formación de maestros y cómo incide en una nueva concepción de educación.

Con esta monografía se quiere dar un aporte principalmente teórico en la búsqueda de un

marco que acoja los retos de la educación en el siglo XXI y que consecuentemente

construya desde una mirada interdisciplinar un ejercicio docente diferente, que tenga en

(10)

herramientas los estudiantes de licenciatura se dotaran de una visión más amplia y

compleja sobre la educación, aplicándolo en su posterior profesión docente. Esta nueva

perspectiva permite y facilita el desarrollo de procesos investigativos en el aula ya que el

docente tendrá en su haber una serie de saberes que le permiten considerar al estudiante

como un ser biológico, cultural y cognitivo.

Con el propósito de hacer conocer los objetivos, las características y desarrollo de la

temática a tratar se presenta esta descripción que se formula como proyecto de

investigación. En este documento se explicaran los alcances a través de su debida

justificación, junto con la descripción de los aportes que se quieren que sean parte de la

reflexión educativa. También se exponen posibles miradas a la compleja relación entre

aprendizaje y enseñanza, para esto se tomara como faro la contribución de las ciencias

cognitivas que buscan dar un panorama mucho más rico a esa relación. Es claro que se

propone en el presente documento una línea o un eje que debería ser fundamental en la

formación de maestros y que debería estar en el currículo de cualquier universidad

comprometida con la investigación, la pedagogía, la ciencia y el desarrollo de la sociedad.

Con este propósito se apoya esta investigación en autores que mantienen estrecha relación

(11)

1.1 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

“Es bien sabido que embarcarse en una investigación

de cualquier tipo es abordar problemas cognitivos.”

Mario Bunge

Para darle un desarrollo a la descripción del problema es necesario abordarlo en varias

partes. Se abordaran primero la justificación de la investigación y sus antecedentes, luego

se escribirá sobre el planteamiento concreto del problema para terminar con la pregunta

problema.

1.2 JUSTIFICACIÓN Y ANTECEDENTES

Este proceso de investigación encuentra su principal asidero en el abordaje, reflexión y

(12)

competencias que podrían entregarle las ciencias cognitivas a los futuros y actuales

maestros: Una nueva comprensión del aprendizaje y de la práctica docente, para que a su

vez puedan desarrollar programas educativos complejos y que abarquen la complejidad del

ser humano en el siglo XXI, esto conlleva tener una visión completa del mismo en su

aspecto social, cultural, biológico y cognitivo.

En cuanto a la temática concreta se puede ubicar a las ciencias cognitivas dentro de un

marco donde juega un papel fundamental la concepción de mente y más aún la concepción

de ser humano en su proceso de aprendizaje. Autores como Howard Gardner; 1985, Daniel

Dennet, 1995; Steven Pinker, John Brockman, 2003; Richard Dawkins, 2013, vigotsky,

1995, entre otros, han dado importantes contribuciones a la reflexión de lo significativo

que es desarrollo del conocimiento en las personas y como las diferentes disciplinas

pueden aportar a la construcción del mismo enmarcadas en la ciencia cognitiva. En lo que

respecta a Colombia este legado ha sido poco abordado, sin embargo las recientes

investigaciones de Rodolfo Llinás han reanimado el interés por tener en cuenta los

procesos neuronales y mentales en la formación, haciendo que surja el ánimo por tener en

cuenta el saber científico a cada nivel del aprendizaje.

La investigación realizada por Christian Hederich M. y Ángela Camargo para la Revista

colombiana de educación muestra que a la hora de hacer un análisis de los factores que

inciden en el éxito académico el enfoque cognitivo es obviado y dejado a un lado por

favorecer otros ámbitos como el económico (factor socioeconómico). Claramente esto no

ha tenido un poder explicativo:

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teórica que caracteriza los estudios clásicos de factores asociados, usualmente

realizados desde una óptica economicista, lo cual está en el origen de su bajo poder

explicativo habitual. En general, este tipo de estudios, particularmente aquellos que

trabajan con grandes muestras, son observaciones puntual es que hacen un

recuento de variables asociables, de forma intuitiva, con el logro, sin explicación

sobre el modelo teórico en el que se consideran dichas variables. Así, la dispersión

de éstas y la ausencia frecuente de una conceptualización clara y consistente

acerca de las asociaciones que se esperan encontrar hacen de la lectura de muchos

de los estudios de factores asociados con el logro poco más que el recuento de una

lista desordenada de características varias. (…)Desde nuestro punto de vista, el

problema del logro académico es, en últimas, un problema de aprendizaje en el

contexto escolar y, por lo tanto, de naturaleza esencialmente educativa, que debe

explicarse en términos psicopedagógicos desde una orientación teórica cognitiva.

(Hederich, C., & Camargo, A. (2000). Estilo cognitivo y logro académico en la

Ciudad de Bogotá. Revista colombiana de educación, 40-41.)

Debido a esta falta de enfoque en la educación es que es necesario que surjan cada vez más

estudios que se centren en el factor cognitivo y desarrollen programas, líneas de

investigación y prácticas que le den a ese factor protagonismo.

Así que gracias a la perspectiva de la ciencia cognitiva se abren nuevos rumbos no solo

para enseñar sino para evaluar los diferentes procesos educativos. Es por esto que el interés

por la ciencia cognitiva va en crecimiento ya que entrega al investigador, al docente y al

(14)

conocimiento. Son numerosos los investigadores que han abordado desde esta perspectiva

el fenómeno educativo; antropólogos, lingüistas, psicólogos y sobre todo pedagogos que

han evidenciado el poder explicativo de la ciencia cognitiva.

Desde finales del siglo XX y entrando al siglo XXI han crecido el número de países e

instituciones que se interesan por la ciencia cognitiva. Principalmente se encuentra Mexico,

Argentina, Chile, Costa Rica y España (Hernández, 2012). Este interés se debe

principalmente al carácter enriquecedor de la visión cognitiva. Además en el siglo XXI es

que la ciencia cognitiva tiene un papel importante en la educación y más con el reciente

surgimiento de propuestas pedagógicas como es la de neuroeducación que busca que los

procesos educativos tomen como marco los conocimientos de la dinámica del cerebro en el

aprendizaje, autores como Mora (2013) u Ortiz (2011) han contribuido a este

reconocimiento, aportando claves para adaptar los estados neuronales a la actividad de

aprendizaje.

Existen varios conceptos que ha aportado la ciencia cognitiva y que directamente afectan la

concepción de enseñanza-aprendizaje, como por ejemplo la cognición corporeizada (Canal,

Perdomo, 2010), plasticidad cerebral y cognitiva (Mora, 2013), semántica conceptual

(Talmy, 2000), neuroeducación (Mora, 2013) entre otros. Conceptos que aportan al

ejercicio docente y a la reflexión pedagógica.

Así mismo es importante resaltar que tanto como la ciencia cognitiva busca aportar nuevos

conceptos, también busca cuestionar o debatir otros. Es el caso de la separación que existe

entre el ámbito de las ciencias naturales y sociales, procedimiento que ha creado un tipo de

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ejercicio natural y cultural, en palabras del psicólogo cognitivo Steven Pinker:

Durante siglos, la brecha que separaba los sucesos físicos, por un lado, y el

significado, el contenido, las ideas, las razones o los fines, por el otro, se veía como

una frontera que distinguía dos modelos de explicación fundamentalmente distintos.

Sin embargo, en la década de 1950 la <<revolución cognitiva>> unificó la

psicología, la lingüística, la informática y la filosofía de la mente alrededor de una

nueva y poderosa idea: que la vida mental podía explicarse en términos físicos a

partir de los conceptos de información, computación y retroalimentación. Dicho

llanamente: las creencias y los recuerdos no son otra cosa que información, la cual

reside en ciertas estructuras y patrones de actividad del cerebro. Pensar y

planificar son consecuencias de transformaciones de esos patrones. (Pinker,

2005:10-11).

Aquella separación ha creado un tipo de escuela que no permite que los educandos se

enfrenten al mundo por medio de una visión unificada del mismo, muy al contrario se

empeña en llenar de contenidos sin ninguna reflexión sobre los procesos mentales que

entran en juego en la transmisión y construcción de conocimiento. Debido a esta falta de

meditación se han filtrado en la escuela mitos sobre el procesamiento del conocimiento o

como los llama Mora, neuromitos (Mora, 2013), que parten de prejuicios o pseudociencias

que se han apoderado de muchos procesos pedagógicos.

Claro está que estas estrategias fragmentadas no han salido de la escuela en sí, sino que han

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el sesgo de algunas perspectivas humanistas que ven como algo nocivo la interacción de

saberes y prefieren la especulación filosófica a la reflexión compleja. Propuestas como las

de Daniel Dennett en su libro “La consciencia explicada (Dennett, 1995)” en el que

propone una explicación sobre la consciencia y la adquisición de conocimiento a través del

análisis mental, neurológico y cognitivo, son poco tenidas en cuenta debido a esa exigencia

de interdisciplinariedad.

Partiendo de esto es claro que se necesita que exista un enfoque interdisciplinar, que

empiece a formar parte de los currículos de las universidades y más aun de las que ofrecen

licenciaturas y que deje de lado la actitud arrogante y unilateral para acoger una compleja y

rica en la que la ciencia, la creación y la imaginación sean compatibles y ayuden a

progresar en la mejora de los programas educativos. Esta necesidad podría ser suplida en su

mayoría si se consideran los avances de la ciencia cognitiva que ha demostrado que a través

del pensamiento complejo es posible encontrar salidas a las dificultades cognitivas que

encontramos hoy.

Tal mirada necesita a su vez un humanismo en el que esa interdisciplinariedad sea posible,

un humanismo que atienda las necesidades actuales y que no huya a los retos del siglo XXI

en el que la capacidad de procesar información es tan importante para el éxito académico.

En resumen, es necesario un nuevo humanismo que impulse una nueva educación en las

humanidades y también en las ciencias, además de brindar un nuevo marco para la

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1.3 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

La problemática a tratar parte del desconocimiento que existe por parte de los programas de

educación sobre los aportes teóricos que han generado diversos investigadores en ciencia

cognitiva. Estos aportes dados los contextos en que se generan aún no han llegado a la

escuela colombiana en general, así que son pocos los ejemplo de pedagogos interesados en

este marco teórico.

Se sostiene en este documento que precisamente por falta de atención a aquellos marcos es

que los resultados sobre la calidad de educación no son favorables. Así que surge la

urgencia de empezar a considerar esa ceguera como un defecto y reconocer que existen

otras miradas sobre el aprendizaje que son posibles. Una de estas podría construirse

tomando elementos e inclusive gran parte del marco conceptual de la ciencia cognitiva.

Es así como el docente tiene en esta construcción gran protagonismo y bastante trabajo, ya

que es el maestro el que tiene que filtrar, sistematizar, evaluar y moldear los elementos que

le sirvan de aquella nueva mirada. Además es el/la docente el que debe llevar ese aporte al

aula y hacerlo útil y manejable pero a la vez complejo dada su riqueza. Entonces el maestro

no sería un simple transmisor de marcos para la escuela sino que sería una especie de

divulgador pero también creador de nuevos ejes curriculares que sirvan como materia

prima para la práctica docente.

1.4 PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN

Dados los diferentes argumentos y referencias sobre la investigación a realizar, se parte de

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una complejidad sobre la forma en que se lleva a cabo la adquisición de conocimiento, esto

queda sustentado en los recientes resultados de las pruebas saber para grados tercero,

quinto y noveno del año 2014 que mostraron cifras poco alentadoras:

Las cifras representan el 90 por ciento de los 2,4 millones de niños que tomaron la

prueba censal y dicen que el nivel de comprensión lectora de los estudiantes

colombianos es apenas aceptable: el puntaje promedio de las tres pruebas está

entre los 300 y los 313 puntos, en una escala que va de 100 a 500 puntos.

(Bustamante, N. (22 de febrero de 2015). Niños colombianos pasan raspando en

habilidad lectora. El Tiempo. Recuperado de http://www.eltiempo.com/)

Dados estos bajos niveles de habilidad lectora se encuentra que estas destrezas no se han

enfocado desde tópicos pertinentes que además de explicar esas falencias también sean

capaces de transformarlas positivamente. Es tan preocupante la situación actual que según

explica el psicólogo Miguel de Zubiría “estos bajos niveles de comprensión lectora tienen

un impacto directo en el desempeño de los estudiantes en otras materias, “porque si no

saben leer, no podrán entender, por ejemplo, los problemas matemáticos y las

explicaciones de otras clases”. (Bustamante, N. (22 de febrero de 2015). Niños

colombianos pasan raspando en habilidad lectora. El Tiempo. Recuperado de

http://www.eltiempo.com/). Es aquí donde el escenario pide necesariamente una ruptura

con el modelo imperante, que no concibe todavía como un aprendizaje puede afectar otros,

como por ejemplo la intrincada relación entre habilidad matemática y habilidad lectora.

Este nuevo avance se generaría a partir de la consideración de nuevas miradas que han ido

(19)

científico.

Dadas las condiciones teóricas actuales es de esperar que existan a su vez esfuerzos por

llevar los elementos que ayuden a mejorar la calidad de la educación, estos esfuerzos tienen

que ser realizados por los maestros y más aún por los maestros en formación, quienes

asumirían una investigación para extraer de esos saberes elementos que enriquezcan y

transformen la práctica docente. Estos aportes serian la base para que la educación en

Colombia mejore sustantivamente, además de generar un corpus teórico para la pedagogía,

relevante para la vocación docente en general.

¿Cuáles son los marcos conceptuales y teóricos que los maestros podrían tomar de la ciencia cognitiva como aporte para formar una nueva mirada sobre la educación, que ayude a darle solución a los problemas educativos actuales?

1.5 OBJETIVOS

1.5.1OBJETIVO GENERAL

Descubrir y analizar los marcos teóricos y conceptuales de la ciencia cognitiva que puedan

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problemáticas educativas actuales. Además de proponer a partir de esos elementos como la

categorización de la concepción de practica pedagógica surgen ejes curriculares, cognitivos,

para los maestros en formación.

1.5.2 OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 Descubrir y analizar categorías y en general elementos de la ciencia cognitiva que

puedan mejorar la práctica docente.

 Aportar teóricamente a la reflexión pedagógica, partiendo del estudio de la mirada

cognitiva en la educación, para enriquecer y transformar la concepción de

aprendizaje y enseñanza.

 Justificar como la categorización se vuelve un elemento central en la formulación de

una concepción sobre la práctica docente y como término esencial en la mirada

cognitiva.

 Proponer una postura humanista que esté acorde con la nueva mirada que se toma

de la ciencia cognitiva para mejorar el proceso educativo. Teniendo en cuenta que

esa postura es indispensable en el desarrollo de cualquier modelo pedagógico, dado

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2. PRIMER CAPITULO

LA CIENCIA COGNITIVA QUE NOS INTERESA COMO MAESTROS Y HUMANISTAS

Este capítulo pretende dar a conocer la postura que la ciencias cognitiva mantienen sobre el

ser humano y el conocimiento (sería inconcebible uno sin el otro). Aquella concepción es

analizada y contrastada con el ejercicio docente, es decir que en este apartado se quieren

describir y reflexionar sobre lo que realmente debería interesarles a los maestros sobre la

ciencia cognitiva. Se consideran además diversas nociones sobre el concepto de mente,

pasando así revista de lo que en realidad nos hace humanos, la capacidad de modelar el

mundo por medio de estructuras mentales complejas.

2.Concepción del ser humano para la ciencia cognitiva

Puede sorprender, también puede deprimirnos, que para la C.C no seamos más que

procesadores de información. Con estas pocas palabras nos definen los cognitivistas. Puede

parecernos algo frívolo e inhumano, sencillamente no estaríamos muy de acuerdo en

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rechacemos de plano al considerarla como un modelo más en el que podemos elegir si tener

en cuenta o no a la hora de enseñar. Sin embargo las cosas no siempre son como aparecen

en el espejo, ese reflejo de lo que pensamos que el ser humano es, está determinado por

nuestras creencias que en muchas ocasiones nos velan la complejidad y la extraordinaria

belleza de lo que somos. Esa definición inicial, aparentemente rígida y transparente en

realidad es un prisma en el que los fenómenos del conocimiento y el aprendizaje se

muestran con todas sus posibilidades. La C.C no arruina nuestra concepción habitual del ser

humano solo desenreda el arcoíris (Dawkins, 2010) de lo que nos hace personas.

La manera en que la C.C revela los fenómenos mentales asociados a la cognición tales

como la memoria, la percepción, la emoción, el control motor, la imaginación y por

supuesto el lenguaje, es especialmente didáctica ya que asocia diferentes actividades

subjetivas, estados internos, con la comprensión del mundo que tiene el organismo y como

se retroalimenta uno con el otro, lo que da origen al conocimiento. Hablar de actividad

cognitiva es hablar de generación y producción de conocimiento. Este es el aspecto que

interesa más que otros a los docentes, la generación y construcción de conocimiento ¿qué

maestro no busca construir saberes junto con sus estudiantes? Y más aún ¿a qué maestro no

le interesaría tener un conocimiento sobre cómo los factores nombrados más arriba afectan

y moldean la adquisición de conocimiento? Estás preguntas son la piedra angular del

esfuerzo emprendido por varios pedagogos para asir e incluir en sus prácticas los conceptos

y descubrimientos de la C.C.

Es posible que este claro en qué medida las C.C pueden ayudar a maestros y estudiantes en

su ejercicio académico. Pero lo que es cierto es que la visión del cognitivismo va más allá,

(23)

considerar los procesos mentales que tanto buscan entender los docentes. Si esta visión se

concretara sería necesario reconceptualizar en general las bases de la educación, así que la

perspectiva cognitiva dejaría de ser una herramienta para convertirse en la ciencia por

excelencia en la cual confiarían en primera instancia los pedagogos para conformar y

realizar sus propuestas educativas. Pero primero hay que conocer algunas nociones de lo

que es la mente para la C.C.

2.1 La mente

Para comenzar se deja claro que no se pretende en este breve apartado abarcar la genealogía

total del concepto de mente en el cognitivismo, sino más bien describir y comentar las

tendencias con mayor relevancia en la actualidad. Estas tendencias van desde la biológica a

la computacional para ir nutriendo un concepto general de mente que ya se ha vuelto

paradigmático. Ahora bien, se aclara también en qué podría esto interesarle a los

pedagogos. Para entender el concepto de mente al interior de la C.C. es necesario que se

ponga de relieve que aquel no es univoco, sino que está en constante debate la naturaleza

del mismo. Por un lado está la tendencia materialista y por el otro la funcionalista. Estas

dos tendencias constituyen la mayoría de estudios y alcances que se hacen sobre los

procesos mentales.

Aunque las dos tendencias nombradas más arriba plantean perspectivas o nociones de lo

mental un tanto parecidas, es necesario en un principio saberlas diferenciar, pues en este

contraste es de donde surge la posibilidad de manejarlo para a provecharlo

pedagógicamente.

(24)

de descubrimientos a que ha llevado. Tuvo uno de su mayo impulso con las hipótesis que

postulo Armstrong donde identificaba la mente con los procesos físico-químicos que

ocurrían en el cerebro. Esta tesis partía de la pregunta por la verdadera naturaleza de la

mente y del hombre (Martínez, 1995) y como la ciencia entendía al ser humano como un

sistema físico, según Armstrong, la mente no sería más que interacciones físicas y

químicas, así que en este autor se encuentran los postulados básicos de lo que se llama

explicación fisicalista de la mente, “Para Armstrong esta concepción de la mente como

causa interna de la conducta no convierte al materialismo o fisicalismo en inevitable pero

lo hace posible, no implica un punto de vista puramente fisicalista acerca del hombre pero

es compatible con tal punto de vista.” (Martínez, 1995: 80).

Con Lewis el materialismo toma un protagonismo mucho mayor, ya que a diferencia de

Armstrong, aquel se refugia en las investigaciones sobre los procesos neuronales y sienta

las bases del racionamiento materialista, el cual pugna por identificar los estados

neuronales con los estados mentales al poner a aquellos como causa primera de la conducta

humana. Al concebir esto el materialismo se hace un fuerte crítico del conductismo, al

considerar a este último como limitado y poco científico pues no explica ninguno de los

fenómenos que ocurren al interior del organismo, en cambio se resigna a especular basado

en observaciones parciales. Así que el materialismo establece un claro distanciamiento del

conductismo al considerar los estados internos como pilares fundamentales para una

explicación completa del aprendizaje. Así que toda la corriente materialista al distanciarse

del cajanegrismo característico del conductismo logra lentamente poner en escena ante la

(25)

Fig. 2. Tres modelos de conducta. a] Estimulo-respuesta, o E-R; b]

Estímulo-organismo-respuesta, o E-O-E; c] Estímulo-organismo-respuesta-retroalimentación, o E-O-R-F

(F=feedback]. La espiral simboliza los mecanismos interno que median entre E y R.

(Bunge, 2002: 129)

Como se dijo al principio de este apartado, la premisa de que no somos más que

procesadores de información cobra un significado más rico y enaltecedor con el

materialismo ya que este da los primeros pasos para reconocer como en esos procesamiento

de información están inmiscuidos procesos complejos que nos conforman como seres

humanos. Otra característica del materialismo y que es de gran interés para los pedagogos

es su distanciamiento con el conductismo (en la postura conductista sí encontramos una

degradación del ser humano) que más adelante se tratara con más detalle.

Toda teoría tiene límites y problemas por resolver y el materialismo no es la excepción.

Quedan profundos cuestionamientos que son difíciles responder únicamente con términos

estrictamente materialistas (materialismo mecánico), uno de estos problemas es la clara

evidencia de que existe un aspecto que se puede llamar claramente mental en el que ocurren

toda clase de eventos unitarios y que hacen que cada ser humano tenga su propia

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lenguaje y unas investigaciones que incursionan en otros aspectos del fenómeno mental.

Esta aventura la emprende el otro gran marco metodológico, el funcionalismo, que promete

sacar a luz los procesos intrincados que ocurren cuando se construye una visión del mundo

y más aún, cuando un organismo aprende.

El funcionalismo en C.C toma de forma muy seria el problema de los estados mentales. Ya

que el funcionalismo es amigo del análisis parte-función-todo, una investigación sobre la

mente no podía estar fuera de ese método por lo que con la base del materialismo logro

generar nuevos rumbos para el análisis de lo mental. Se distancia del materialismo en

cuanto no se preocupa tanto por la constitución material de cierto mecanismo sino que

busca indagar sobre la función y el papel que juega ese mecanismo en el todo. Dicho esto,

se entiende claramente que el todo sería lo mental mientras que el mecanismo o la parte

será la unidad de procesamiento, que puede ser desde una neurona hasta un procesador

digital (por esto se dice que no importa demasiado el sustrato material). Este método divide

entonces el análisis de lo mental en dos, por un lado está el microanálisis, que practica el

materialismo, mientras que por el otro está el análisis funcional. Es este último es el que el

funcionalismo construirá.

El análisis funcional asigna estados funcionales a procesos neuronales, es una “forma de

atribuir ciertas funciones psicológicas a los correspondientes sistemas neurológicos”

(Martínez, 1995: 95), es con esta ingeniosa movida que el funcionalismo evita entrar en

debate con el materialismo y se ocupa, en cambio, de explicar todo tipo de funciones

mentales o estados internos. Estos estados contienen gran parte de información valiosa a la

hora de querer saber cómo el cerebro capta la realidad. Para el funcionalismo la percepción

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estos estados los llama qualias, que son los caracteres cualitativos de las sensaciones

(Martinez, 1995). La cadena de sensaciones o percepciones que produce la recepción de los

colores, por ejemplo, por parte del organismo es causada por la integración de mecanismos

(qualia) que forman un todo. El color azul es un todo, es un estado funcional, percibir una

forma sería entonces un estado funcional que organiza y administra la generación de una

coordinación entre los bloques constituyentes de tales funciones.

Ahora bien ya que es claro como el funcionalismo entiende los procesos mentales es

notable como esto interesa al momento de comprender procesos de aprendizaje, ya que es a

partir del funcionalismo donde tenemos en cuenta el estado funcional del organismo a la

hora de tratar de introducir un nuevo estado funcional. Este avance es impulsado por el gran

matemático Turing quien fue el primero en proponer que los sistemas que son capaces de

pensar (tener estados internos y procesar información) obtienen la facultad de realizar

nuevos procesos únicamente partiendo de unos estados que ya se hayan desarrollado en tal

sistema. De esta fuente es que beberán muchos psicólogos-pedagogos para construir una

teoría del aprendizaje, pensemos en Piaget o Vygotsky.

Decir que el organismo contiene y maneja estados funcionales y que además estos estados

condicionan de qué manera entra la nueva información al organismo es lo que realmente

revoluciono la C.C. Esta concepción es lo que provoca los cambios y debates al interior de

esta ciencia ya que hay diferentes posturas de como altera la información nueva los estados

internos, el pensamiento y la cognición en general.

En el devenir de estas posiciones existen unas que se han destacado más que otras al tener

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complejas pero tienen en común que cuando se observan con el lente pedagógico cobran

una importancia central, más aun cuando en la escuela no se debate de forma continua la

concepción de mente de la que van a partir currículos y proyectos, esto generalmente se le

deja a la libre elección del docente. Por esta causa un tópico de este documento es hacer

notar o más bien construir una pirámide exótica para que sea considerada en medio de las

nociones tradicionales de pedagogía como un referente de cambio para el mejoramiento de

estas prácticas.

Partiendo de etas reflexiones y como se dijo anteriormente, estas corrientes dan lugar a

propuestas actuales de lo que es la mente y como interactúa con lo que lo rodea, pieza clave

en la construcción del referente. A continuación se describirán algunas de las propuestas

que actualmente están siendo matriz de procesos pedagógicos.

Daniel Dennett: La mente como computadora

Para este autor la comprensión de los procesos mentales y por ende la capacidad de

procesar información se halla a un nivel básico; en la capacidad de la mente para organizar

y sistematizar la información, a base de algoritmos, de ahí que plantee que el problema es

meramente de operaciones computacionales. Estos procesos, la naturaleza algorítmica de la

mente, sería algo así como el software en los computadores. Ahora bien, para entender

procesos cognitivos que es lo que interesa el autor comenta “(…) Para poder comprender

cómo el crecimiento, el desarrollo y la cognición tienen lugar como procesos ordenados,

es necesario tener una comprensión muy profunda de cómo interactúan esos miles, o

cientos de miles de millones de piezas unas con otras.” (Dennet, Brockman, 2007: 153). Es

(29)

generar un todo funcional que integra todos los centros de procesamiento (neuronas),

también el que para que exista un hecho cognitivo es necesario que se integren múltiples

centros de percepción.

En este punto, y dados los fundamentos de sus premisas, es en el momento en que el autor

empieza a tomar cualidades propias de la mente y que dada su complejidad se encuentra en

otro nivel de análisis, más allá de lo básico (fenómeno fisicalista). No hay que confundir lo

básico con lo secundario sino que más bien tendría que pensarse como la base que hace

posible lo demás, dado que el autor es incisivo en este punto. Es así como subraya el todo

que le da sentido a las cosas del mundo, que van desde un objeto hasta un concepto

abstracto. Este todo se puede caracterizar como el estado funcional de un sistema en el que

las partes están subordinadas para dar a luz algo nuevo y diferente de ellas, por ejemplo la

intencionalidad hacia la realidad. Dennet llama aquello como el estado intencional y se trata

de “(…) interpretar esa complejidad como uno o varios actores racionales e inteligentes

que tienen planes, creencias y deseos, y que interactúan unos con otros. Cuando uno

asciende al nivel intencional, descubre patrones sólidos altamente predecibles, y que no

puede reducirse, sin que pierdan toda significación, a patrones de nivel inferior, es decir,

en el plano físico” (Dennet, Brockman, 2007: 159).

El nivel intencional se caracteriza entonces por ser el resultado de múltiples interacciones

mentales, además de ser el nivel apropiado en donde surge la significación. Esta última es

la responsable de darle sentido a las cosas del mundo e inclusive selecciona lo que es

prioritario e importante para la vida. Fenómenos como la percepción, y en un nivel más

complejo, la atención tienen su cuna precisamente en la significación y esto va a ser muy

(30)

conocimientos sean construidos a partir de lo que es importante para el que aprende y por

tanto se parte de un entramado de significaciones que pueden llegar a ser transformadas o

puestas en cuestión. Es este el principal aporte de Dennet, el que la intencionalidad está

influenciada por múltiples vivencias y marcos significativos de esas vivencias de las que

surgen inevitablemente disposiciones hacia la nueva información que constantemente es

interpretada y “puesta” en un marco conceptual formado por los esquemas mentales.

De algún modo y según esta teoría sería casi imposible pedirle a alguien que deje de

procesar información, ya que esta es una propiedad primaria de cualquier organismo (o

artefacto), entonces de alguna manera no se podría enfrentar un dilema entre “ser o no ser”,

simplemente porque no depende de nosotros la elección de procesar, corresponde a

nosotros más bien la elección de cómo y con qué atención procesar la información. Cuando

un sujeto es expuesto a una determinada cantidad de información, este elije a que prestarle

atención y que procesar, incluso cuando aquello a lo que se expone no es típico o gustoso.

Si pensamos en el papel de estos mecanismos en el aprendizaje inmediatamente vemos que

la gran mayoría tienen algo que ver. Finalmente si aquellos saberes son conocidos por el

pedagogo, este podrá guiar la atención hacia aspectos del mundo que quiere resaltar, basado

en estrategias que tomen en cuenta la construcción significativa que ha hecho cada

individuo de su entorno y del mundo. Inclusive, como se dijo anteriormente, el docente

podrá ser capaz de encontrar los métodos para que ocurra lo que Dennet comenta acerca de

sistemas que pueden aprender a gustar de procesos no experimentados típicamente, como

es el caso de la iniciación del proceso escolar de los niños.

(31)

determinada característica del mundo a pesar de su aversión congénita a hacerlo,

debe construir una coalición que sirva para contrarrestar e impedir, así, que venza

la aversión. (Dennet, D. 1995: 396)

Es por estas formas de apreciar los procesos mentales que varios países se han preocupado

por conocerlos, para poder establecer de que forma la escuela puede configurar el proceso

educativo de los estudiantes y cómo puede ayudar a enriquecer las expectativas que llevan

los educandos. Los pedagogos encargados serán conscientes de que lo que hacen es regular

y establecer procesos de atención que lleven a que los contenidos sean significativos y

trascendentes para los estudiantes, algo difícil en el mundo actual donde la información

está disponible de múltiples maneras y cada fuente la encuadra desde un marco cognitivo

diferente, pero que al tener un conocimiento científico de aquellos procesos esto en cambio

es una oportunidad para el aprendizaje y el descubrimiento. Que los estudiantes procesen

información no es relevante en sí, lo que importa es que ese procesamiento sea formado,

estructurado y guiado hacia propósitos educativos.

Para dar luces de cómo esta tesis de Dennet ha sido parte de propuestas pedagógicas o

como podrían surgir a partir de aquellas es necesario que se dedique un apartado específico

para esto, por lo tanto estas cuestiones junto con las mismas exigencias se trataran en el

(32)

cognitivo Steven Pinker. Sus esfuerzos se han centrado en romper los muros que todavía

quedan en pie entre las ciencias naturales y las ciencias humanas, ya que muchos que

dividían otras ciencias se han caído, para poder contemplar, describir y entender mejor y a

un nivel más rico el fenómeno que llamamos mente. Su profesión como pedagogo,

psicólogo y a la vez lingüista le dan las herramientas para intentarlo, según él existen

cuatro nuevos campos de investigación que prometen hacerle rupturas a esos muros; la

ciencia cognitiva, la neurociencia cognitiva, la genética del comportamiento y la psicología

evolutiva, todas ellas relacionadas entre sí para intentar explicar cómo entre la naturaleza y

la sociedad existen puentes. Estos cuatro campos, según el autor, han comprobado su poder

explicativo para entender los procesos de pensamiento y de aprendizaje en los seres

humanos. A partir de estos plantea su propuesta metodológica para entender la mente.

El método que postula es la indagación sobre los orígenes y junto con esto las necesidades

que ha tenido el ser humano en su desarrollo, pues estas serían las claves para entender la

evolución de la mente. Otras de sus principales posiciones dice que el fenómeno mental no

está fundamentado en cosas como el alma sino más bien por fenómenos físico-químicos

que pueden ser bien descritos. Así, la mente sería un todo que surge a partir de la

interacción eléctrica de sus partes y esto se ha comprobado cada vez más en la continua

evidencia que brindan las nuevas tecnologías como la resonancia magnética funcional que

mide la actividad del cerebro en una tarea cognitiva y motora. Mecanismos que evidencian

el paso de la evolución y que han marcado la filogénesis mental, dotándola de deseos,

curiosidad, amor etc. Aspectos como estos fueron fundamentales en la adaptación y

aprensión del mundo, así que no se puede considerar el aprendizaje aislado de su carácter

(33)

permitirían a una persona adquirir saberes que sean significativos en su vida.

Hasta el momento tenemos que la evolución nos ha moldeado como seres pensantes, pero

todavía no se ha tocado el tema de la influencia cultural. ¿Tiene algún sentido hablar de la

mente y del procesamiento de información como frutos de un procesos cultural también?

Pues Pinker cree que si y dice:

La cultura no es un gas, ni un campo de fuerza, ni una colonia de bacterias que

rodee a los seres humanos y trate insidiosamente de penetrar en ellos e infectarlos.

La cultura logra sus efectos propios por medio de los algoritmos mentales que

realizan la hazaña que llamamos aprendizaje. (Pinker. 2005: 19)

Así pues, no todo el desarrollo y actividad mental encuentra su tabla de decodificación en

sus propiedades físicas, sino que en lugar de eso estas se nutren de una interacción macro

con el medio y que bien lo llama el autor, cultura. De esto se desprende que tanto lo

biológico como lo biológico juegan un papel importante en el aprendizaje humano, lo

novedoso está en el reciente interés por observar como una transforma a la otra y como se

retroalimentan y complementan, es el caso de los nuevos campos nombrados más arriba.

Tanto en Dennet como en Pinker encontramos la importancia que juegan los algoritmos en

el procesamiento de información, entendidos estos como pasos, instrucciones o pautas que

tiene un determinado proceso y que pueden surgir de forma natural (huir ante el peligro) y

adquirida (como interpretar mensajes simbólicos) y que conforman la mente. También

surgen en la enseñanza ya sea consciente o inconscientemente y son moldeados por el

maestro y el contexto educativo. “Tanto el loro como el niño humano están en condiciones

(34)

con el algoritmo que hace posible el aprendizaje del vocabulario y la gramática que

permite extraer palabras y reglas de la cadena del habla y usarlas para generar un

número ilimitado de oraciones nuevas con sentido. Lo que anima a las cuatro nuevas

ciencias es la búsqueda de los mecanismos que hacen posible este aprendizaje” (Pinker.

2005: 19).

El enlace que tiene la ciencia cognitiva con esta posición es obvio pues aquella es la

encargada precisamente de la búsqueda de algoritmos y mecanismos que hacen posible

fenómenos mentales como la percepción y el aprendizaje. Una de sus ramas, la

neurociencia, explica como el aprendizaje no solo transforma la visión de mundo sino que

también transforma la actividad neural, es decir que lo cultural se vuelve parte de lo

biológico en una relación de retroalimentación, esto es lo que se conoce como

neuroplasticidad, que revela que el ser humano está conformado por un 75% de

experiencias que provienen del medio y solo de un 25% que surge de los genes y otros

aspectos deterministas, como lo menciona Mora en su conferencia sobre Neuroeducación

en la Universidad Complutense de Madrid1. De esta manera Pinker y otros autores

reivindican a la ciencia cognitiva como merecedora de atención en el momento de la

creación y diseño de propuestas pedagógicas, exigiéndole a estas una interdisciplinariedad

(recordemos que Pinker pretende derrumbar muros) que considere el ser biológico y

cultural. Inclusive la Asociación Educar de Argentina nació con el propósito de incluir la

ciencia cognitiva en los programas académicos y parte del hecho de que para enseñar hay

que conocer los procesos cerebrales y cognitivos, para esto ha diseñado diferentes

materiales con la convicción de que debe ser parte de la actividad docente el conocer

(35)

inclusive los procesos neuronales que ponen en marcha a la hora de enseñar, así que no

cabría una actitud desinteresada o una indiferencia con respecto al tema. La consigna seria:

“Maestro tienes que saber que pones en marcha cuando enseñas, qué transformas y qué

consecuencias tiene en la vida biológica y cultural de tus estudiantes”. Un ejemplo palpable

de esto es el material que ha diseñado la Asociación Educar y que ha difundido a través de

(36)
(37)

El material que se presenta es la base de la que parten análisis sobre los efectos de la

enseñanza y aprendizaje en el cerebro y a raíz del saber neuronal se ha tenido una

comprensión mayor de lo que hace posible que un saber logre ser asimilado por el

estudiante. Es tema del siguiente capítulo analizar a fondo el servicio de estos aportes a la

práctica pedagógica.

2.3 La mente, producto del ensayo y el error

Siguiendo con las principales acepciones de mente en la actualidad para el provecho

pedagógico, en este camino se encuentra con una propuesta que si bien no pretende ser la

única respuesta de cómo se da el proceso mental, en gran medida sí aglutina y sirve de base

a las demás propuestas y es la de ubicar los procesos mentales como fenómenos

constituidos por mecanismos de refinamiento, de abstracción y en suma de fenómenos

internos, todo esto en la transición de evolución de los homínidos y del homo sapiens en

particular. En la susodicha evolución surgió el lenguaje como un dinamizador de la

construcción mental, de la interiorización del mundo y del aprendizaje. Por ende se dirá

que la mente surge y se complejiza gracias al motor que sería el lenguaje.

Es Rodolfo Llinás el autor de dichas tesis que han marcado profundamente las reflexiones

académicas en la ciencia cognitiva en torno a la constitución de la mente. Según el

científico la mente ha surgido gracias a un proceso de ensayo y error y esta característica es

la que sigue marcando su dinámica y evolución. Un ejemplo claro de esta tendencia es la

adquisición del lenguaje que surge gracias a la capacidad de abstraer que tiene el cerebro.

Cuando se es capaz de abstraer es en el momento cuando surge la posibilidad del lenguaje

creando un dinamizador que hace posibles futuras construcciones mentales. Así que la

(38)

múltiples fenómenos mentales, uno de ellos es la significación. En la significación se

encuentra la clave para que el organismo aprenda algo en pro de la supervivencia en el

mundo convirtiendo esta significación en un patrón que conduce o puede conducir a una

acción comprensiva así que “Si un patrón de actividad significa “sombra”, lo que

generalmente quiere decir “predador”, lo que a su vez significa “corra”, entonces las

propiedades intrínsecas de las neuronas acortarán este circuito, para resaltar y agilizar el

complejo significado de tales asociaciones: de ahora en adelante, las sombras liberarán

inmediatamente el PAF2 de “correr”” (Llinás. 2003: 203). Es notorio entonces que la

abstracción y significación son responsables de muchas acciones que marcan aspectos de

nuestras actitudes ante muchos hechos, esto dependiendo del significado que le demos.

Es apenas obvia la importancia del lenguaje en la construcción de mente. Es tan profunda

esta concepción que si la vemos en perspectiva puede llegar a representar un verdadero

cambio en las nociones que tiene la escuela sobre el aprendizaje. Este concepto, tan

utilizado en los discursos pedagógicos toma otro color cuando se enmarca dentro de

postulados como los de Linás ya que se logra entender la raíz del aprendizaje y cuáles son

las necesidades que la enseñanza satisface y transforma, “El contenido de lo que

aprendemos, sin embargo, es producto de innumerables necesidades y eventos

experimentados durante nuestro desarrollo, un resplandeciente sueño llamado “nuestras

vidas personales”, que se desvanece sin dejar ningún legado biológico inmediato.”

(Llinás. 2007: 204). Por lo general se ubica la enseñanza y el aprendizaje en la escuela,

pero esto no es así, es claro cómo “nuestras vidas personales” influyen en gran medida en

2

(39)

la forma como aprendemos el mundo y también como lo enseñamos, por lo que entra en

juego otra capacidad humana, la memoria, fenómeno bastante satanizado en la actualidad

por la tendencia constructivista en educación. La memoria, entendida como aquella

habilidad que tenemos para no repetir la misma cadena de asociaciones siempre que ocurre

un hecho externo para adaptarnos a él, evitando así un gran gasto de energía que puede ser

utilizado en enriquecer estas asociaciones con nuevas “rutas” de acción, es la responsable

de que exista nada menos que el aprendizaje al permitir que la información pueda ser

manejada y sistematizada según un criterio de clasificación, que va desde lo innecesario

hasta lo útil, lo significativo para esa persona.

Si la mente es lo que constituye el ser individual y social, esta propuesta ubicaría entonces

aquel en el ámbito de lo explicable. Toda acción del humano estaría relacionada con su

capacidad de significar y de aprender, por lo que estas dos actividades son irreductible una

a la otra pues ambas se retroalimentan, no se puede considerar por un lado al aprendizaje y

por el otro la significación, pues ambos se conectan de tal forma que son como las manos

que se dibujan una a la otra de Escher. Los procesos mencionados se sostienen gracias a la

memoria y es innegable su importancia en la construcción de mundo por parte de la mente,

por lo que pensar en la memoria de una manera unilateral y apresurada para descartarla

como una fuente de aprendizaje es arriesgada y poco efectiva.

2.4 La mente corporeizada

En los recovecos que ha tomado la investigación en torno a la mente se han mantenido

algunos tópicos a lo largo del tiempo, casos como el debate entre representación y

experiencia o entre experiencia y razón. Cada concepto ha ocupado el esfuerzo de filósofos

(40)

esto se encarrilaron en perspectivas bien definidas con el interés de conseguir una respuesta

definitiva.

En esta búsqueda los filósofos se han encargado de responder a aquella pregunta más para

defender un dogma que para dilucidar una respuesta objetiva y científica del fenómeno.

Han partido esas investigaciones desde supuestos inamovibles de ahí que primero se de la

línea de pensamiento y luego la conclusión de alguna cuestión, se dice “soy empirista por

lo que mi respuesta es…” o “soy racionalista por lo que pienso al respecto que…”. Lo que

se reclama aquí es que se necesita una pensamiento que parta de la duda y el escepticismo

para poder encontrar la respuesta ante esa apasionante pregunta sin necesidad de

encuadrarse en primer lugar en una escuela o secta filosófica, puede que la solución a la

pregunta este más cercana a alguna concepción defendida por x escuela filosófica que a

otra pero el valor de la respuesta está relacionada con las condiciones iniciales de la

investigación, las cuales deberían ser libres de todo encuadramiento y prejuicios (no a los

saberes adquiridos bajo estudio objetivo).

Se dice lo anterior con la intención de resaltar como en las investigaciones en torno al

problema de mente-cuerpo han ido progresando. La concepción de la mente corporeizada

surge precisamente del estudio objetivo de diversas facultades mentales y corporales de los

individuos.

En la cognición corporeizada se entiende la mente, en cambio a los modelos tradiciones,

como un complejo sistema conformado por cuerpo, cerebro y ambiente. Estos factores

interactúan para dar como resultado un macro fenómeno, la mente o más exactamente la

(41)

relieve dado que en las discusiones filosóficas sobre mente-cuerpo se entendía la mente

como una caja negra y al cuerpo como algo siempre externo y receptor incondicional de

estímulos. Así que los teóricos de la mente corporizada vieron la necesidad de incluir una

perspectiva que tuviera en cuenta el entorno como parte del sistema cognitivo. Esta

propuesta ubica a la mente en un nuevo nivel, pues la dota de nuevos significados, por un

lado está la transformación del mismo término, podría decirse que el termino mente dejo de

referirse como sinónimo de interno y paso a expresar todo un entramado de redes y

sistemas complejos.

Una característica importante de este modelo es que tiene en cuenta la naturaleza biológica

y social de la mente al incorporar en su estructura toda una gama de factores internos,

corporales y del entorno que según los teóricos de esta visión, son los constituyentes de la

mente-cerebro. Debido a este abanico de posibilidades explicativas surgen varias tesis

sobre cómo encarar el reto de explicar procesos cognitivos o de conocimiento a partir de la

interacción entre los tres factores, mente, cuerpo y entorno. Estas explicaciones no se

dividen en escuelas o modelos apartados disputándose la verdad sobre la cognición, muy al

contrario cada una contempla a la otra y le aporta nuevos sentidos y alcances a las otras

propuestas cognitivas, por lo que se podría considerar a todas ellas como una comunidad

científica en busca de una explicación compleja a un fenómeno como el de la cognición.

Dentro del compilado de estudios que le dan especial énfasis a las propuestas corporizadas

se encuentran: “La mente extendida”, “la cognición distribuida” y” la cognición a partir

del cuerpo”. Las tres, como se dijo, comparten el interés por fundamentar una comprensión

de la cognición y por ende del conocimiento, incluido claro está el entendimiento del

(42)

“…Lo cognitivo, para estos autores, no puede pensarse abstraído de los entornos y de los

cuerpos en los que se da; se dirá que la cognición está por eso encarnada y embebida”,

(Yáñez Canal, 2010).

La concepción de la mente encarnada surge con la crítica de la tradición empirista del

conocimiento sostenida por Locke. Para los cognitivistas el empirismo se apresura

demasiado al sostener que el mundo exterior es una mera causa de los procesos internos y

que estos últimos son los que estructuran el mundo, pues en realidad no contempla una

relación entre los dos, sino que divide al entorno de la mente, haciendo que el mundo

exterior sea incognoscible y únicamente tendría existencia dentro de la mente como “idea”,

este divorcio entre la mente y el entorno evita que puedan ser interrogadas las relaciones

íntimas que guardan, como lo evidencian los postulados de la mente corporizada. Por el

contrario ven en la propuesta kantiana un avance sustantivo en la construcción de un

camino por el que pudieran transitar nuevos enfoques y especialmente el cognitivismo. La

importancia de Kant para los enfoques cognitivistas es que es el primero en establecer una

hipótesis sobre la formación de conceptos y de conocimiento a partir de la organización de

las representaciones mentales del mundo exterior utilizando un instrumento, la lógica.

Desde el momento en que se concibe el papel de la mente como productora de normas y

procesos es en ese momento que surge o nace, por así decirlo, una nueva mirada sobre la

mente ya no como una colección de representaciones sino como procesadora de

información. Desde esta óptica la experiencia se presenta como una parte del proceso de

conocimiento, sin embargo se concibe a la comprensión como el producto de la

organización que sobre aquella hace la mente. De esta forma germina una nueva

(43)

necesaria la organización de experiencias y conceptos, de esta forma “…el conocimiento es

aquello que es susceptible de ser pensado, y esto sólo es posible mediante la acción

organizadora de la mente.”, (Yáñez Canal, 2010).

Es claro el motivo por el cual el cognitivismo retomo a Kant, dado su acercamiento a los

procesos de cognición. Pero también es de anotar que esta disciplina se aparta en algunos

aspectos del legado kantiano, más que todo en lo que respecta al énfasis que se le dio al

procesamiento interno de la información. De esta manera se generó toda una tradición

internalista que tiene su expresión reciente en algunas teorías del paradigma

computacional.

El paradigma computacional clásico se basa precisamente en la exacerbada atención a los

procesos internos y de computación que realiza la mente. Desde el cognitivismo se concibe

a este modelo como unilateral ya que en su visión tubular de los procesos mentales dejan

por fuera una gran gama de fenómenos que no ocurren únicamente dentro del cráneo. Los

modelos computacionales se han encargado de diseminar la noción de pensamiento como

manipulación de entidades abstractas realizadas a través de algoritmos internos que

transforman esa información. La crítica cognitivista precisa la falta de una visión compleja

por parte de estos enfoques y enuncia cómo sería erróneo abordar los procesos mentales

desde esta óptica pues de nuevo no tendría en cuenta procesos corporales que son

fundamentales para el aprendizaje y el procesamiento de información.

En cuanto a los aportes de la teoría computacional al paradigma de la mente corporizada se

encuentran varios importantes, el primero sería la renovada importancia que le dieron al

(44)

significativo en la explicación de la organización de la mente, el tercero es el

reconocimiento de la existencia de algoritmos que ocurren en la mente, con el propósito de

sistematizar los estímulos que vienen del entorno y que crean una cadena de input y output:

“…el input son los estímulos del ambiente exterior que ingresan a través de los órganos

sensoriales, esas sensaciones simples se configuran en percepciones que posibilitan

reconocimiento de esa información; para poder “manipular” estas percepciones en la

mente se convierten en representaciones que operan siguiendo unas reglas sintácticas

como las de la lógica y el lenguaje. La exteriorización de todo este proceso que sucedió en

el interior es la conducta (output).”, (Yáñez Canal, 2010). Dichos procesos operarían con

representaciones de la realidad fijas y los algoritmos únicamente organizarían esas

representaciones en un todo lógico. Paradójicamente es gracias a estas conclusiones que

lentamente el paradigma computacional se fue abriendo a otras posibilidades que los

reevalúan e incluso lo transforman.

La apertura comienza cuando de este análisis computacional surgen preguntas como ¿las

representaciones en realidad son fijas? ¿Cuál es el papel del entorno en la organización de

la realidad por medio de algoritmos? ¿Los logaritmos únicamente pertenecen a procesos

internos? ¿La experiencia puede hacer que las representaciones cambien de un individuo a

otro? Estas y otras preguntas llevaron a que se reevaluaran los fundamentos mismos del

paradigma computacional, al enturbiar conceptos como los de representación, entorno,

comunicación y procesamiento de información entre los más importantes. Mientras que

surgían estas preguntas y se transformaban estos conceptos, el modelo cognitivista saco

ventaja de esto al responder a esos interrogantes.

Referencias

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