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La economía circular: ¿dónde está el consumidor?

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Academic year: 2023

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Índice

1. Introducción ... 3

2. Economía lineal ... 4

2.1 Contexto histórico ... 4

2.2 Bases del modelo lineal ... 6

2.3 Problemas ocasionados por la economía lineal……….7

3. Economía circular ... 13

3.1 Contexto histórico ... 13

3.2 Objetivos de la ONU. Agenda 2030 ... 14

3.3 Medidas y legislación española... 21

3.3.1 Plan dedicado para poner en práctica el modelo de economía circular ... 29

4. El papel del consumidor. ¿Por qué actúa así? ... 30

4.1 Teoría sobre el comportamiento del consumidor ... 32

4.2 Legislación que afecta al consumidor ... 33

4.3 Realidad sobre el comportamiento del consumidor……….35

5. Conclusiones ... 39

6. Bibliografía ... 41

7. Anexo………43

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1. INTRODUCCIÓN

Desde hace aproximadamente una década, la sociedad está sufriendo más que nunca las consecuencias de años de inacción relacionados con la sobreexplotación de materias primas, la mala gestión de los recursos destinados para producir y el mal reciclado que se está haciendo de los residuos que estos provocan. La consecuencia es la contaminación de los fondos marinos y el deterioro de la salud humana y la de los animales que habitan el planeta, provocando la destrucción de los ecosistemas tal y como los conocemos.

Además de la escasez de materias primas y la degradación de los recursos naturales, cada vez son más frecuentes los fenómenos meteorológicos extremos, como mayor número de inundaciones, incremento de la polución y del CO2, aumento de la temperatura, más residuos en los mares y posterior consumo por el ser humano, entre otros.

Esta escasez de recursos naturales tales como petróleo, minerales, madera, o espacios de cultivo, se inició principalmente durante la Revolución Industrial que se llevó a cabo en el siglo XVIII.

Esta supuso un gran incremento de la producción y del uso de materias primas y una mala gestión de los residuos que se producían en las fábricas. El incremento de empresas y el uso de recursos en masa propició el inicio de la reducción de la calidad de los entornos donde nos movemos.

También se produjo un gran éxodo rural, que dejó vacías muchas zonas donde predominaba la agricultura, trasladando esa mano de obra a las ciudades por el aumento del trabajo en las zonas industriales.

A este sistema de sobreexplotación de recursos y mala gestión de residuos se le conoce como economía lineal y tuvo su mayor auge en la década de los setenta, tras la explosión desmedida y sin control de sobreproducción que surgió años después de terminar la Segunda Guerra Mundial. A partir de esta década se deja de tener en cuenta la cantidad de materias primas que se utilizaban y el alcance de destrucción que ello implicaba en el medioambiente, para dar paso a una economía donde lo único que importaba era crear empleo y producir bienes y servicios.

Existe una nueva forma de hacer las cosas, una forma de producir que respeta el medioambiente y que da segundas oportunidades a los residuos que se generan. Una economía que se centra en el bien de todos y no sólo en la riqueza que produce para algunos: la economía circular.

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En este trabajo, trataremos de dar una visión sobre los objetivos marcados, lo haremos explicando las características de la economía circular, cuándo se inició el crecimiento de este modelo y los beneficios que implica para el medioambiente y la sociedad, comparándola con el sistema actual de la economía lineal. Con este sistema productivo podríamos hacer ver a la sociedad que podemos seguir creciendo económicamente sin necesidad de continuar dañando el medioambiente y sobreexplotando los recursos naturales. Intentaremos dar luz a los cambios que proponen las diferentes organizaciones internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ante los problemas causados por la economía lineal y los pactos llevados a cabo por los gobiernos para mitigar esta situación. Por último, preguntaremos a un grupo de estudiantes sobre el conocimiento que tienen de la economía circular, e indagaremos más sobre otras cuestiones de interés con el fin de poder crear estrategias útiles que abracen el nuevo modelo sostenible, que aboga por el buen hacer y la importancia de las pequeñas decisiones que se toman en el día a día al hacer la compra.

La estructura de este trabajo es el siguiente. En la sección dos, desarrollaremos el modelo de economía actual, conocido como economía lineal, su contexto histórico y los problemas que ha causado en la sociedad y en el medioambiente. Posteriormente, en la sección tres, explicaremos el modelo que se está postulando como una alternativa real, el modelo de economía circular, diciendo cuándo apareció y el año de explosión, también los cambios que propone y sus ventajas.

Finalmente, explicaremos las soluciones que se proponen en la Agenda 2030, la legislación y las medidas tomadas por España para la transición hacia la economía circular. En la sección cuatro expondremos el papel del consumidor en el nuevo modelo, las teorías sobre las que se podría basar su comportamiento y la legislación que le afecta. Finalizaremos esta sección con el análisis de los resultados de una encuesta para estudiar el comportamiento real de los consumidores frente a este nuevo sistema productivo. Por último, sintetizaremos las principales conclusiones.

2. ECONOMÍA LINEAL

2.1 Contexto histórico

Basándonos en Belda, 2018, para entender la situación actual en la que nos encontramos, echaremos la vista atrás hasta la década de los setenta, tras el boom de sobreproducción que se produjo tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, cuando se produjo una producción desmedida y sin control,

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sin importar el uso de materias primas, sobrexplotando los recursos y destruyendo lo que fuera necesario con el fin de obtener la máxima cantidad posible de productos finales. También se abusó de la mano de obra, ya que había que producir y reflotar la economía, sin importar nada ni nadie.

El único objetivo de los gobiernos era ganar dinero y recuperar la riqueza, usando todo tipo de mano de obra desde niños a presos de guerra y atentando directamente contra los derechos humanos.

Por último, tenemos la sobreproducción y posterior sobreconsumo en años venideros por parte de los usuarios, desechando los residuos de cualquier manera sin darle una segunda oportunidad a aquellos que pudieran reintroducirse en las líneas de producción.

Realmente, el modelo económico lineal surge tras la Primera Revolución Industrial en el siglo XVIII ante la necesidad de cambio que se vivía en la época. Hasta entonces, la vida consistía en una mera supervivencia, dependiendo únicamente del autoconsumo obtenido de la agricultura. El cambio en el modelo de vida empezó a surgir en Gran Bretaña a mitad del siglo XVIII, a raíz de la ausencia de enfrentamientos armados con el resto de Europa. Además, se produjo un cambio político que trajo consigo cierta estabilidad al país y, por ende, a la moneda de la época, esto también ayudó a que se produjera un cambio cultural que llevó a la población a estar más informada y a poseer mayores conocimientos en diferentes ramas de la ciencia.

Con esta nueva era de estabilidad económica se empiezan a dar los primeros avances en el desarrollo científico y sanitario y se crearon nuevas técnicas de desarrollo que favorecieron el crecimiento del país. Se descubrieron nuevos materiales y fuentes de energía como el acero y el carbón, además de desarrollar las primeras vacunas y crear las máquinas de tejer. Como consecuencia, surgió la emigración del mundo rural a la ciudad, donde se empezaron a dar los primeros grandes cambios en la civilización y la economía. Con este movimiento de la población a las grandes ciudades se redujo la mortalidad y también supuso un aumento en las transacciones comerciales.

Todas estas transformaciones sociales, culturales, económicas y tecnológicas trajeron consigo un aumento a gran escala en la extracción de materias primas y la creación de nuevos inventos, como la máquina de vapor, revolucionando el mundo del transporte y de la industria. Este cambio se extendería por el resto de Europa en los años siguientes dando lugar así a un cambio definitivo en la sociedad europea.

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Tras la Primera Revolución Industrial llegó la Segunda, a mitad del siglo XIX, en la que se produjo todavía un mayor avance de los medios de transporte con el desarrollo de aviones y de los primeros trenes, pero sobre todo el desarrollo más importante fue la electricidad.

Después de la Segunda Revolución llegó la Tercera a mitad del siglo XX, trasformando aún más los procesos productivos a través de la automatización. Al mismo tiempo que se aumentaban las producciones y el consumo se empezaron a emitir mayores cantidades de desechos y de gases provocando un incremento de la contaminación y la sobreexplotación de recursos tanto renovables como no renovables, siendo la semilla de la situación actual en la que nos encontramos.

2.2 Bases del Modelo Lineal

En líneas generales, el principal objetivo del modelo de economía lineal consiste en desechar el producto tras su utilización sin darle un segundo uso. Se considera lineal porque es un proceso que tiene un principio y un final.

Sin ni siquiera ser conscientes de ello se empezó a labrar una cultura de consumo basado en crear continuamente nuevos bienes sustituyendo a los que ya teníamos, desechando el anterior producto sin darle la oportunidad de introducirlo de nuevo en la línea de producción, como un reacondicionado o para reparar otros. Todo esto derivó en un modelo económico dependiente de unos recursos limitados, este modelo es conocido como economía lineal y se basa en el principio de “Extraer-Usar-Tirar” repitiéndose hasta obtener cantidades innecesarias y sobrantes del mismo objeto. Los tres pilares en los que se basa el modelo lineal son los siguientes:

-El primer punto es el de “Extraer”, este consiste en obtener la materia prima del recurso natural para posteriormente procesarlo y producir nuevos bienes.

-El segundo es “Usar”, hace referencia a la distribución del producto y su consumo por parte de la población.

-El último, consiste en “Tirar”, siendo la limitación principal de este modelo, esta muestra que tras un determinado tiempo de uso aparece la necesidad de cambiarlo por otro nuevo desechando todos los recursos que hasta ese momento habían sido extraídos e invertidos en la

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creación de un nuevo objeto, dando lugar a un aumento de residuos y a un aumento considerable del mismo elemento.

Además del principio general, el modelo lineal se fundamenta, según Belda 2018, en un crecimiento económico constante que conlleva un deterioro ambiental y un aumento del consumo.

Este modelo se retroalimenta de la necesidad de estar produciendo todo el tiempo nuevos productos, aumentando el consumo constantemente, y obligando a extraer mayores cantidades de materiales dando lugar a una sobreexplotación de las materias primas.

El principal problema de este modelo es la imposibilidad de reutilización o reaprovechamiento de los productos, ya que la construcción de estos imposibilita la separación de los materiales y la mayoría acaba siendo desechados en vertederos o zonas naturales, como barrancos, playas, ríos y bosques, sin estar bajo ninguna ley que proteja al medioambiente. Por ello, a largo plazo la situación medioambiental va a ser insostenible.

2.3 Problemas Ocasionados por la Economía Lineal

La economía lineal ha sido como una semilla que ha florecido en forma de problemas en el último siglo. Estos están recogidos en mayor o menor medida en la Agenda 2030. A continuación, partiendo de la documentación proporcionada por la Organización de Naciones Unidas (ONU, 2015) los presentamos brevemente.

• Pobreza en el mundo

Según un estudio del Instituto Mundial de Investigaciones de Economía del Desarrollo de la Universidad de las Naciones Unidas de 2015, más de 700 millones de personas viven en situación de pobreza extrema, teniendo dificultades para acceder a necesidades básicas como educación, servicios de salud o acceso a agua corriente. Esta situación tiene mayor fuerza en las zonas rurales, donde la cifra triplica a las áreas urbanas. Tener trabajo no es un seguro para tener unas buenas condiciones de vida, ya que el 8% de los trabajadores, vivían en situación de pobreza extrema en 2018.

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• Hambre en el mundo

El número de personas que padecían hambre en el mundo parecía estar disminuyendo hasta el año 2015. En 2017, había unos 700 millones de personas en el mundo con hambre, pudiendo aumentar otros 60 millones de personas en 5 años. Si la tendencia continúa, el objetivo de hambre cero estipulado para 2030, no parece que pueda darse, pudiendo superar los 840 millones de personas que pasan hambre en el mundo. La Plataforma Mundial de Alimentos indicó en que unos 150 millones de personas estaban en situación de hambruna por culpa directa de las guerras y conflictos bélicos, el cambio climático y los problemas económicos.

Desde el comienzo del siglo XX, se estima que se ha perdido en torno al 75% de los cultivos, lo que supone peores dietas para los seres humanos, con lo que eso conlleva para la salud.

• Difícil acceso al agua potable y a saneamiento

Aunque el acceso a agua potable y a saneamiento es cada vez mayor, aún hay millones de personas, sobre todo en áreas rurales que no tienen acceso a este servicio.

En el año 2017 la ONU indicó que un tercio de los habitantes del planeta no tenían acceso a agua consumible, dos quintos no podían asearse de forma higiénica, además 673 millones de personas en 2016 no tenían acceso a sanitarios, haciendo sus necesidades al aire libre. Pandemias como la del COVID-19 ponen de manifiesto la necesidad de un buen saneamiento, higiene y filtración del agua.

La escasez de agua en 2015 afectaba a dos de cada cinco personas en el mundo y se espera que el dato aumente. Además, la ONU destacó que cerca de 1.700 millones de personas vivían en 2015 en zonas donde el uso de agua superaba a la capacidad de regeneración que nos ofrece la naturaleza.

El 80% de las aguas contaminadas provocadas por las malas prácticas de los humanos desaguan en los cauces marinos sin tratarse, contaminándolos y provocando miles de muertes infantiles como consecuencia de la falta de higiene.

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Alrededor del 70% de las aguas recogidas para el consumo se utilizan para el regadío provocando problemas para acceder a un agua salubre en algunas zonas.

Las inundaciones y otros desastres relacionados con el agua representan el 70% de todas las muertes relacionadas con desastres naturales.

• Difícil acceso a la energía segura, sostenible y moderna

La energía se está volviendo más sostenible y cada vez son más los usuarios con capacidad de conectarse a la red. Gracias a los desarrollos producidos en la energía renovable, el acceso a la electricidad en los países menos desarrollados ha empezado a aumentar.

Aunque los datos son alentadores, todavía en 2020, más de 700 millones de personas en el mundo dependen de los recursos naturales para cocinar y calentar sus viviendas.

Producir energía es el mayor causante de contaminación en el medioambiente, representando alrededor del 60% del CO2 que se vierte a la atmósfera. En 2015, en torno al 20% del consumo de energía procedía de energía renovables.

• Eliminar la inseguridad de las ciudades y los problemas de sostenibilidad que podamos encontrar

Desde 2007, más del 50% de los seres humanos habitan en ciudades, pudiendo llegar hasta el 60% en 2030. De los aproximadamente 5.000 millones de personas que viven en ciudades, 1 de cada 5 viven en barrios marginales. Esta rápida urbanización, está creando numerosos barrios pobres con infraestructuras y servicios sobrecargados y por tanto de baja calidad, lo que está empeorando la calidad del aire y el número de enfermedades. Pandemias como la del COVID-19 azotaron más los barrios pobres y densamente poblados, especialmente aquellos asentamientos ilegales y barrios marginales donde la sobrepoblación impedía cumplir con las pautas establecidas, como la separación física y el aislamiento social. La ONU, manifestó que la hambruna y los fallecimientos podrían incrementarse significativamente en estas zonas.

Las ciudades son el principal motor financiero aportando el 60% del PIB total. Una de las

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consecuencias de que haya tanta población es que producen alrededor del 70% de las emisiones de carbono y usan un 60% de los recursos mundiales. Ocupan el 3% del territorio y acaban con alrededor del 80% de energía produciendo un 75% de gases de efecto invernadero.

Los suministros de agua están sufriendo mucha presión por esta rápida urbanización. Desde 2016, el 90% de las personas que viven en ciudades respiran un aire por debajo de las normas establecidas por la Organización Mundial de la Salud, provocando más de 4 millones de muertes.

• Problemas de consumo y producción

Los seres humanos dependen del uso de recursos naturales y del medioambiente, generando efectos adversos en el planeta. La mejora económica conseguida durante el siglo XX ha ido provocando una destrucción de los ecosistemas, poniendo en riesgo la posibilidad de desarrollo futuro.

Se cree que cada año sobre 1.300 millones de alimentos se pudren y se tiran a la basura, bien por una deficiente recolección o por no consumirlos en los plazos adecuados.

Por otro lado, si en 2050 se alcanzasen los 9.600 millones de habitantes, se podrían necesitar unos 3 planetas para tener recursos suficientes para mantener el actual modelo de vida.

Pandemias como la del COVID-19 permiten a los países crear planes de recuperación para revertir la situación actual y cambiar los estilos de consumo y generación de bienes hacia modelos más sostenibles.

Según la ONU, en 2015, una cantidad inferior al 3% del agua es consumible, de la cual el 2,5% es inaccesible al encontrarse en estado de congelación. Por tanto, sólo el 0,5% está disponible para nutrir a los ecosistemas y para el consumo humano. Actualmente, el agua se contamina más rápido de lo que la naturaleza es capaz de regenerarla. Además, su uso excesivo está empezando a crear problemas de escasez en algunas zonas, provocando que más de uno de cada siete seres humanos en el mundo no tengan opción a consumir agua segura.

Los ciudadanos gastamos el 29% de la energía total, generando un 21% de emisiones de efecto invernadero. Podríamos ahorrar 120.000 millones de dólares si usásemos bombillas

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eficientes.

Los impactos ambientales más graves se producen durante la producción, en la agricultura y en el procesado, los hogares influyen en este impacto a través de sus hábitos y decisiones en la elección de sus dietas. Esto afecta al medioambiente mediante el uso de l a energía necesaria para producir víveres y posterior reciclaje. El deterioro de la tierra, la reducción del suelo de cultivo, el derroche de agua y la degradación de los ecosistemas marino s están disminuyendo la capacidad de proveer alimentos a los seres humanos. La industria alimentaria abarca sobre el 30% del uso total de energía y provoca un 22% de las emisiones de CO2 que se vierten a la atmósfera.

• Los efectos del cambio climático en la Tierra

Según los registros, 2019 fue el año más caluroso de la historia y pone fin a la década con mayor temperatura registrada desde que se toman datos. Esto provocó que los niveles de CO2

y otros gases de efecto invernadero aumentaran a niveles históricos en 2019, aumentando las emisiones mundiales casi un 50% desde 1990.

El cambio climático está afectando a todo el planeta, alterando las economías y la forma de vida de todos los países. El clima está cambiando, creando variaciones en las dimensiones del mar y dando lugar a la formación de fenómenos meteorológicos más virulentos. Según la ONU, en 2017, las pérdidas económicas producidas por desastres naturales superaron los 300 mil millones de dólares.

Aunque se espera que debido a la pandemia los gases de efecto invernadero caigan, esta mejora es solo temporal. El cambio climático no parará, ya que una vez que se vuelva a la normalidad de producción las emisiones volverán a crecer.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ha recogido los siguientes datos. Entre 1880 y 2012, la temperatura media del planeta aumentó 0,85ºC. Por cada grado que sube la temperatura, la producción de cereales se reduce aproximadamente un 5%, reduciendo la producción de semillas básicas en la alimentación humana como el maíz, el trigo y otros cultivos importantes. Por otra parte, el deshielo provocado por las altas

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temperaturas está haciendo crecer el nivel de los océanos. En poco más de un siglo, el nivel medio del mar ha crecido 20cm, ya que los océanos se han expandido por el calentamiento y el deshielo. La cantidad de hielo se ha reducido desde 1979 más de 1 millón de km². Se espera que para 2065 el nivel del mar aumente de entre 24 y 30 cm y se dupliquen los datos en 2100.

• Sobreexplotación y deterioro de los océanos, los mares y los recursos marinos

Los océanos hacen de la Tierra un lugar habitable para el ser humano, gran parte de la comida que consumimos e incluso el oxígeno que respiramos los proporcionan y regulan los océanos.

Actualmente se está produciendo un gran daño en las costas y océanos por el aumento de la acidificación, dañando el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad y afectando de manera perjudicial a la pesca local.

La fauna marina es transcendental para la vida de los seres humanos y de todo el planeta. Las zonas protegidas se deben tratar de forma adecuada, así como a los seres que viven en ellos y hay que establecer leyes que disminuyan la caza furtiva, la contaminación y mejoren la calidad del agua.

Los océanos cubren el 75% del planeta, en ellos encontramos casi el 100% del agua total y simbolizan el 99% de las zonas habitables del globo. Más de uno de cada tres individuos viven de los ecosistemas marinos, siendo su principal fuente de ingreso, dando empleo a más de 200 millones de sujetos.

Los mares aspiran sobre el 30% del CO2 producido, ayudando a que la huella del cambio climático disminuya. La acidificación se ha incrementado en un 26% desde el inicio del sigo XIX, dando lugar al deterioro de los mares. Si la situación continúa, se prevé que para el año 2050 el dato aumente un 20%.

• Desertificación, degradación de la Tierra y pérdida de biodiversidad

El Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA) avisó en 2016, del potencial incremento de enfermedades relacionadas con los animales. Señalando que el 75% de las enfermedades de origen infeccioso que afectan a los humanos serán de origen animal.

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Actualmente, 1.600 millones de individuos usan los bosques como única fuente de ingreso y 2.600 dependen del campo. Más del 80% de lo que comemos está compuesto por alimentos agrícolas como el arroz, el trigo y el maíz, los cuales nos aportan el 60% de la energía que consumimos. Los bosques son también muy importantes para el 80% de las personas que viven en las zonas rurales, ya que dependen de las plantas para crear medicamentos tradicionales.

Doce millones de hectáreas de bosque desaparecen anualmente por la sequía y la falta de lluvia, provocando que entre 2010 y 2015 se perdieran 3,3 millones de hectáreas de masa forestal.

3. ECONOMÍA CIRCULAR.

3.1. Contexto histórico

Aunque careciese de definición, la circularidad existía desde el principio de los tiempos, esto se puede ver en la cadena alimentaria de los animales, en la que los seres vivos se alimentaban de los desechos de la naturaleza o de otros seres vivos evitando, de este modo, la acumulación de desperdicios, de manera que los seres humanos somos los únicos seres vivos que generamos residuos en el mundo. Mientras que los animales o el resto de los seres vivos aprovechan todos los residuos como materia prima, el humano es el único ser que genera montones de basura de forma inservible que acaba en vertederos u océanos, perjudicando al resto de cohabitantes de la Tierra.

El problema de aceptar un modelo económico alternativo al lineal radicaba en el equilibrio para obtener un impacto económico positivo y rentabilidad para el país. Sin embargo, hasta el momento es la única teoría económica que tiene en cuenta el respeto por el medioambiente y su sostenibilidad.

En contraposición con el pensamiento de economía lineal de no tener en cuenta el medioambiente y los recursos limitados de los que disponemos, la Fundación Ellen MacArthur realizó en 2014 un análisis de viabilidad económica sobre la economía circular en el que demuestra que, con la implantación de esta, Europa sería capaz de generar un beneficio de hasta 1,8 billones de euros de aquí a 2030, además de incrementarse el crecimiento de empleo.

La economía circular basa sus ideas en tres principios conocidos como las 3Rs, estas son:

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- Reducir. Este principio determina que debemos disminuir la extracción de recursos y en la medida de lo posible aminorar también la compra de nuevos productos, dándole un uso más prolongado a los que ya tenemos. Esto nos ayudará a no gastar más de lo necesario y a no usar más recursos de los que se debería.

- Reutilizar. Consiste en darle una segunda vida a un producto. Así ayudaremos a disminuir el volumen de residuos y mejorar los mismos. Esto lo podemos hacer, por ejemplo, usando partes de anteriores productos dañados para reacondicionar otros, alargando así la vida útil de los bienes, sin ser necesario extraer más recursos naturales para producir nuevos productos.

- Reciclar. Se trata de procesar los materiales con el fin de desecharlos de una manera adecuada según los estándares establecidos.

Los residuos son un problema de gran calibre, tanto por su peligrosidad como por el tamaño que ocupan en el planeta. Hacer un buen post procesado de los residuos incluyendo el uso de las 3Rs nos ayudará a disminuir su impacto en el medioambiente.

3.2 Objetivos de la ONU. Agenda 2030

Anteriormente, presentamos los problemas que la ONU había recogido en la Agenda 2030 como consecuencia del modelo de economía lineal. Ahora, proporcionamos los objetivos y estrategias a seguir para poder solucionarlos (ONU, 2015):

• Disminuir la pobreza mundial, con ficha límite 2030

La ONU quiere disminuir la proporción de seres humanos que viven en situación de pobreza en todo el mundo. Esto lo quiere hacer implementando medidas de protección social y mediante una amplia cobertura para solucionar los problemas de los más vulnerables.

Es necesario asegurar que todo el mundo tenga el mismo acceso a los recursos, así como a la educación, sanidad y otros servicios básicos para la vida.

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También tiene como objetivo reducir la exposición a fenómenos extremos relacionados con el clima, la economía y otros agentes sociales y ambientales que sufren las personas en situaciones vulnerables. Esto lo hará creando una legislación sólida, usando las estrategias de desarrollo sostenible con el objetivo de apoyar la inversión para erradicar la pobreza.

• Reducir el hambre en el mundo

En este punto, se creará una estrategia para acabar con el hambre y dar acceso a todos los sujetos que la sufren, sobre todo a las que se encuentran en posiciones menos accesibles, a una alimentación completa y nutritiva, intentando finalizar la desnutrición antes de 2025.

El objetivo es doblar la producción agraria y los beneficios de los agricultores y ganaderos más desfavorecidos. Entre otras medidas se dará acceso a tierras de cultivo, a recursos agrícolas, a educación y fondos de financiación, a mercados y se crearán oportunidades para generar un mayor valor a los productos agropecuarios. Para mantener la buena producción de alimentos se deberían usar medidas que incrementen la producción, mejoren el mantenimiento de los ecosistemas y agilicen la capacidad de adaptación de las semillas ante fenómenos meteorológicos extremos.

En 2020 se esperaba conservar los recursos agropecuarios y las zonas de cultivo, creando bancos de semillas y plantas en todo el mundo, y formar con los conocimientos necesarios a todos los agricultores y ganaderos en situación de vulnerabilidad según los convenios internacionales.

Se aumentarán las transacciones internacionales, fomentando el estudio de la agricultura y el desarrollo de nuevas plantas y se mejorarán los semilleros y ganado para agilizar las cosechas.

Se intentará reducir las desigualdades en los mercados agroalimentarios, prescindiendo de las subvenciones a las exportaciones agrícolas según el mandato de la Ronda de Doha para el Desarrollo.

Es necesario realizar una remodelación en el sistema agrícola internacional, con el objetivo de abastecer a más de 800 millones de seres humanos que padecen hambruna y a los 2.000 millones que se cree que habitarán el planeta en 2050. Para ello, es necesario aumentar la productividad agrícola y alimentaria sostenible. Por tanto, debemos tener una mayor biodiversidad agrícola,

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mejorando la forma de vida en las comunidades que se dedican a la agricultura y que estos sistemas sean más resistentes y sostenibles.

• Garantizar la salud de las personas

Antes de la pandemia, la calidad de vida de millones de personas había mejorado, reduciendo las causas de fallecimiento. Pero se necesitan más esfuerzos para erradicar por completo estas enfermedades y problemas de salud. Esto se puede llevar a cabo mediante una mejor inversión en el saneamiento, la higiene y la sanidad mundial.

Actualmente, la cifra de niños que fallecen con menos de cinco años ronda los 5 millones anuales.

Para 2030, la ONU espera disminuir la mortalidad materna a menos del 1%. Además, espera poder evitar las muertes de neonatos y de niños con edad inferior a cinco años. Desde el año 2000 la mortalidad materna ha caído hasta el 40%. La tasa de mortalidad materna en los países del primer mundo es 14 veces menor que en los países subdesarrollados. Las mujeres con asistencia prenatal han aumentado un 25% en los últimos 30 años. Cada vez son más las adolescentes que tienen hijos, pero no tanto como se preveía según el número de anticonceptivos que se usaron en la década de los 90.

Se espera poder eliminar enfermedades extendidas por el continente africano, como el VIH, la malaria y la hepatitis, además de las enfermedades transmitidas por el agua. Vacunas como el sarampión evitan cada año casi 16 millones de muertes, pero la mortalidad sigue siendo muy alta en África y Asia, donde ocurren 4 de cada 5 muertes.

La ONU también se ha propuesto disminuir los fallecimientos provocados por enfermedades no transmisibles a través de prevenir y educar sobre los problemas mentales y el bienestar social.

También quiere reducir el uso de sustancias de origen adictivo, como estupefacientes y alcohol, y disminuir el número de muertes y enfermedades producidas por productos químicos peligrosos y la contaminación del aire, el agua y el suelo.

El objetivo es lograr una cobertura sanitaria universal, que proteja contra los riesgos de enfermedades, que garantice el acceso a servicios sanitarios eficaces, además, garantizará medicinas y vacunas para todos. Esto lo hará apoyando la creación de fármacos para las dolencias

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que más afecten a las zonas vulnerables, reforzando los acuerdos internacionales, especialmente en los países menos desarrollados, poniendo más énfasis en la atención temprana de enfermedades.

• Mejorar la calidad y el acceso al agua

La ONU se ha propuesto que todo el mundo tenga un fácil acceso al agua potable, proporcionando buenos servicios de aseo, con el objetivo de finalizar con la evacuación de restos humanos al aire libre. Para ello se plantean los siguientes objetivos:

• Descontaminar los mares, prohibiendo el vertido y reduciendo los productos químicos y materiales que dañen los acuíferos, además se trabajará para reducir en un 50% las aguas residuales contaminadas, filtrándolas y dándole más usos.

• Mejorar el uso de los recursos hídricos y garantizar el abastecimiento de agua potable para combatir la escasez y reducir significativamente el número de personas que sufren problemas de sed.

• Crear planes para gestionar el agua, incluso mediante acuerdos internacionales, como la importación de agua a países que lo necesiten, ampliando la ayuda internacional y fomentando el apoyo entre países en desarrollo para crear planes que mejoren el agua y el saneamiento, como los de captación de agua y el tratamiento de aguas residuales para su posterior uso, fomentando la participación y enseñanza de las personas locales.

• Garantizar el uso sostenible a la energía y a la electricidad

La ONU quiere asegurar el acceso a servicios energéticos sostenibles para todos los ciudadanos, aumentando significativamente el uso de energía verde como fuente energética. Para ello, se intentará mejorar los acuerdos internacionales con el fin de facilitar el acceso a la investigación y la tecnología relativas a la energía limpia y menos contaminante, y promover la inversión en infraestructuras sostenibles y tecnologías limpias. También se intentará aumentar la construcción y mejora de técnicas para crear servicios energéticos modernos y sostenibles para todo el mundo.

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• Crear ciudades más seguras y viviendas dignas

Es necesario garantizar que todos los individuos obtengan residencias seguras y asequibles junto a servicios básicos de calidad. Además, se trabajará para optimizar la vida en los barrios marginales.

También se crearán buenos sistemas de transporte accesibles para todos.

Para ello, se aumentará la edificación sostenible y se mejorará la planificación y gestión de las viviendas en todo el mundo, redoblando los esfuerzos para proteger el patrimonio cultural y natural del planeta, y creando zonas verdes y espacios públicos donde los ciudadanos se sientan seguros.

Se intentará disminuir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades producido por la mala calidad del aire y por la mala gestión de los residuos producidos en las mismas. Para ello se apoyarán las relaciones económicas, ciudadanas y climáticas entre las diferentes ciudades y zonas rurales, mejorando las estrategias a seguir, con el objetivo de reducir el número de muertes causadas por los desastres naturales y reducir considerablemente las pérdidas económicas directas provocadas por estos.

De aquí a 2030, se espera que las localidades adapten e implementen estrategias para poner en práctica el uso eficiente de los recursos, la disminución del cambio climático y su adaptación y la capacidad de resistencia ante las catástrofes, y promover planes contra los problemas causados por los desastres naturales, ayudando a las zonas más desfavorecidas, aportando dinero y herramientas para que puedan desarrollar por sí mismos edificios que apoyen al medioambiente.

• Producir y consumir de manera sostenible y responsable

El consumo y la producción sostenibles tratan de desvincular el crecimiento económico de la destrucción medioambiental, aumentando la eficiencia de recursos y promoviendo estilos de vida sostenibles.

Esto se llevará a cabo aplicando el Programa de Consumo y Producción Sostenible, con la implicación de todas las naciones y bajo el liderazgo de los países del primer mundo, con el objetivo de tener una gestión adecuada de los recursos de la naturaleza.

Se espera reducir en un 50% los deshechos alimentarios per cápita total en los pequeños mercados y en las viviendas de los consumidores y reducir las pérdidas de suministros en el proceso de recolección, incluidas las pérdidas tras la cosecha. Se pretende llevarlo a cabo minimizando la

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generación de desechos mediante planes de formación, reciclado y donación. También se quiere promover que las empresas pongan en práctica medidas sostenibles y aporten información sobre su sostenibilidad presentando informes, y facilitando los conocimientos necesarios para desarrollar estilos de vida sostenibles. Para ello la ONU se ha propuesto llevar a cabo las siguientes medidas:

Conseguir una buena gestión de los productos tóxicos y de todos los residuos que se provoquen a lo largo de su ciclo de vida según los convenios mundiales acordados, y disminuir significativamente los deshechos vertidos en la atmósfera, los mares y el suelo para reducir posibles problemas en la salud y en el medioambiente.

Se trabajará para ayudar a los países en problemas a mejorar sus investigaciones para avanzar hacia modos de consumo más sostenibles, creando planes que creen un turismo de calidad que genere ofertas laborales justas y priorice los recursos autóctonos.

• Mejorar los ecosistemas y disminuir los riesgos climáticos

En el Acuerdo de París, 2015, se reforzaron los acuerdos establecidos con el objetivo de mantener el aumento de la temperatura mundial durante el siglo XXI por debajo de 2ºC. También se firmó un acuerdo para favorecer la alianza entre países para luchar contra los efectos climáticos, creando un nuevo marco tecnológico y desarrollo eficiente. Los países desarrollados han decidido invertir 100.000 millones de dólares anuales para mitigar las acciones del cambio climático en 2020. Si se cambia la forma de producción actual, es posible limitar la temperatura media mundial en 2º C.

Se pretende mejorar la adaptabilidad a los riesgos asociados con el cambio climático y los desastres naturales, añadiendo políticas relativas al medioambiente, mejorando las destrezas y técnicas nacionales, educando y sensibilizando a la población respecto a los problemas causados por el cambio climático, con el fin de que la adaptación, la reducción de sus efectos y la alerta temprana mejoren la situación actual.

Cumplir el pacto firmado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en el año 2020, es clave para entender lo que necesitan los países en desarrollo para adoptar las medidas de mitigación y usar el Fondo Verde para el Clima lo antes posible.

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• Mejorar los ecosistemas submarinos y sus recursos

En este punto la ONU pretende informar y disminuir drásticamente la contaminación oceánica, sobre todo la producida por las actividades humanas que acaban repercutiendo negativamente en los mares y tomar medidas para restaurarlos, mejorando la salud y la productividad de los océanos, minimizando también la acidez de los mares. También se tiene como objetivo preservar como mínimo el 10% de los ecosistemas marinos, de acuerdo con los pactos internacionales firmados, según los estándares científicos.

Para ello se creará una legislación eficiente ante la industria pesquera y se intentará acabar con la pesca ilegal y desmedida que se producen en algunas zonas. Además, se aplicarán procedimientos de gestión con bases científicas para poder devolver las poblaciones de peces cuanto antes, al menos se pretenden conseguir niveles sostenibles que hagan que los peces sigan aportando beneficio. También se prohibirán las subvenciones que contribuyan a la sobrepesca, eliminando las que fomentan la pesca ilegal y similares.

La ONU tratará de mejorar las ganancias de los países subdesarrollados a través de un buen uso de las zonas marinas, asegurando la sostenibilidad de los medios de vida relacionados con el mar.

Pretende ayudar a desarrollar la formación y la investigación según los Criterios y Directrices para la Transferencia de Tecnología Marina de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental, con el objetivo de hacer que los océanos estén en posesión de una buena salud, contribuyendo a la génesis de las especies y aumentando la biodiversidad marina garantizando el acceso a los pescadores locales a las fuentes de recursos. Esto se hará de acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que creó la legislación necesaria para una conservación sostenible de los océanos y sus recursos, como se recuerda en el párrafo 158 del documento “El futuro que queremos”.

• Mejora de los ecosistemas terrestres

La ONU propondrá medidas para tratar de conservar, restablecer y mejorar los recursos hídricos y terrestres, de acuerdo con las obligaciones contraídas en los acuerdos internacionales, para detener la degradación de los ecosistemas. La ONU declaró la Década para la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), una estrategia coordinada y conjunta a nivel mundial ante la pérdida

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y degradación de los ecosistemas, centrada en desarrollar políticas para devolver a la naturaleza a su origen. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático expuso una serie de datos e informó sobre las estrategias adoptadas por los Estados Miembros de la ONU, en la convención de Río de Janeiro sobre el cambio climático y la biodiversidad y a la Convención de Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación.

Controlar la situación actual de los bosques es clave para parar la deforestación y luchar contra la sequía y las inundaciones. Para ello, se fomentará la reforestación de lugares dañados y se rehabilitarán las tierras y los suelos destruidos y procurar lograr un mundo con una degradación neutra del suelo y velar por la conservación de los ecosistemas montañosos.

Además, es necesario poner en práctica planes sostenibles para disminuir la destrucción de los ecosistemas, frenar la extinción de la variedad animal y cuidar las especies en riesgo de extinción, acabando con la caza y el tráfico ilegal de especies. Para ello, se incrementará el control de entrada de especies exóticas invasoras en el territorio nacional y se disminuirán considerablemente los efectos negativos que puedan causar en los ecosistemas.

Para ello, se mejorarán las inversiones internacionales con el fin de conservar la biodiversidad en los ecosistemas, promoviendo en los países menos desarrollados una gestión sostenible. También se dará apoyo a los países más vulnerables contra la ilegalidad del comercio de animales, ofreciendo conocimiento a las comunidades locales sobre formas de vida sostenible.

3.3. Medidas y Legislación Española

Como hemos visto en el apartado anterior mitigar la acción del cambio climático y mejorar la situación en la sociedad en la que vivimos se ha convertido en una gran prioridad para los gobiernos, debido a todos los problemas que causa diariamente en nuestra salud. Estudios como el del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) realizado en su quinto informe de evaluación (junio 2015), ponen de manifiesto que muchos países han estado llevando a cabo estrategias para cambiar la situación, aunque no han conseguido grandes resultados. El éxito de dichas políticas depende de muchos factores como: la tecnología, las prácticas de los sectores productivos o de la predisposición de la sociedad al cambio de hábitos.

Algunas de las políticas llevadas a cabo por los gobiernos han sido:

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• Crear incentivos fiscales, como los que se impusieron al uso carbón para que se disminuyera su uso.

• Incentivar económicamente para instalar renovables en las viviendas.

• Desarrollar programas para informar a la población.

Otros estudios que podemos encontrar del IPCC muestran que aproximadamente el 50% de los seres humanos viven en ciudades, y se espera que este número sea mayor, pudiendo llegar hasta más de 7.000 millones de personas en 2050. El cambio que se pueda conseguir en las ciudades dependerá mucho de cómo se haya ido gestionando el problema con los años. Si las infraestructuras, servicios y hábitos de la sociedad han ido de la mano con la reducción y sostenibilidad del bienestar de los individuos, el cambio será más rápido y sencillo que si no es así. Por ello, en los países en desarrollo será más fácil llevar a cabo los cambios necesarios, ya que las grandes ciudades no están todavía formadas y se pueden estructurar modelos más sostenibles.

...La legislación española en materia de economía circular ha sufrido bastantes cambios en los últimos años debido a la Agenda 2030 y a la necesidad de mejora pactada en los diferentes acuerdos entre los Estados europeos. España contaba con leyes acerca de la contaminación del suelo y los residuos desde antes del año 2000. Pero fue a partir del año 2008 cuando se llevó a cabo una gran revolución en nuestra legislación porque comenzó a desarrollarse la Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo en noviembre del 2008, con el objetivo de dar comienzo a la transformación de la Unión Europea para convertirla en una sociedad que luchara por el cambio climático.

España comenzó a implementar la política sobre la gestión de residuos y los efectos negativos en la sociedad y en el medioambiente con la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. A partir de ahí se fueron realizando diferentes modificaciones en la legislación, incluyendo y derogando diferentes artículos hasta llegar al momento en el que nos encontramos actualmente.

Estas leyes debían ajustarse a las bases de la economía circular, teniendo además que seguir una estrategia para el uso eficiente de los recursos y la disminución de aquellos que no sean biodegradables como el plástico. Para ello, es necesario contar con todos los agentes que participan en la sociedad.

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El objetivo principal de las leyes y las directivas nombradas, además del cambio climático y cómo afectan los residuos en el medioambiente, es el daño de estos en el fondo marino y a la sociedad, deben sentar las bases de la economía circular y ayudar de esta forma a luchar contra el cambio climático y a proteger los mares. En consecuencia, se crean las bases para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de la Agenda 2030 establecida por la ONU. En particular los objetivos de producción y consumo sostenibles, ODS 12, acción por el clima, ODS 13, y vida submarina, ODS 14.

La Ley 22/2011, añadió la Directiva 2008/98/CE, que establecía la jerarquía de residuos y el orden de actuación para prevenir el uso de residuos hasta su eliminación final, siendo clave para separar la relación de crecimiento económico con la producción de residuos, a la vez que revisaba la legislación anterior de 1998. Esta ley delimitaba el régimen jurídico de los residuos y la unión de todo el territorio nacional en estas cuestiones legales y estableció 2020 como plazo máximo donde la prevención de los residuos debía haberse llevado a cabo. También incluyó los objetivos de la UE respecto a residuos domésticos. Finalmente, en el año 2015, la Comisión Europea aceptó una estrategia que incluía el paquete de normas que serían clave para la gestión de residuos en la UE.

En 2018, se aprobó la Directiva 2018/851, donde se modificaba la anterior directiva de 2008, con el fin de alcanzar medidas de economía circular, mejorando los estudios sobre los residuos, y reforzar las diferentes materias de las que trata. Esta directiva se incorporó a nuestra legislación, junto con las modificaciones realizadas en 2008, reforzando el principio de jerarquía e imponiendo medidas económicas. Además, ha añadido más estrategias acerca los deshechos que acaban en el mar, incrementando los objetivos respecto a residuos municipales y obligando a separar los residuos.

De acuerdo con los estudios de la Comisión Europea, el plástico es un gran contaminante y crece rápidamente en España, se encuentra incluido en los Programas de seguimiento de las Estrategias Marinas. En 2020, los plásticos se estiman que rebasaban el 75,9 % de la basura registrada en las costas. Por tanto, se quiere reducir el vertido de plásticos al mar y contribuir a la mejora de estos, como se pide en la Directiva 2008/56/CE.

Como hemos comentado anteriormente, en la Agenda 2030 se estipula la prevención y reducción de la contaminación marina, aprobando en 2018 la Estrategia Europea para la lucha contra el plástico. Se establece el plan a seguir sobre su uso en la economía y la fabricación de bienes de

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este material, teniendo en cuenta su reutilización, reparación y su reciclado y la promoción de materiales más sostenibles. Esta estrategia se continuó con la Directiva, 2019/904 del Parlamento Europeo y del Consejo en la que se añadían ciertas pautas para productos de plástico de un solo uso.

Por su parte, la Ley 22/2011 tiene como objetivo revisar la responsabilidad de los productores, actualizar las sanciones y reforzar la recogida separada, con el fin de estimular el uso de productos finales como materias primas de segunda calidad. Las entidades locales serán las encargadas de esta recogida y su posterior recaudación a través de un impuesto aplicable a todo el territorio nacional, cedidos a las comunidades autónomas.

La disposición duodécima expone la necesidad de incorporar a la legislación española las Directivas 2018/851 y 2019/904 de la UE y la disposición cuarta autoriza al Gobierno a desarrollar el reglamento para la adaptación científica y técnica a la normativa de la UE.

Como hemos comentado, la normativa vigente es la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular que recoge los objetivos a los que se pretende llegar en los próximos años y las competencias que tiene el Estado y las comunidades autónomas.

A continuación, vamos a destacar los artículos más interesantes que afectan a la sociedad en general y por tanto al consumidor.

En su primer artículo, nombra los objetivos que marca y los puntos que regula según el impacto que tengan en el medioambiente, además de estrategias de prevención y gestión de residuos y las medidas económicas aplicables. Lo complementa el artículo siete dando a las autoridades las medidas necesarias para que la gestión de residuos pueda llevarse a cabo sin poner en riesgo la salud de los ciudadanos ni el medioambiente. El artículo doce expone que es la administración quien debe vigilar que esto se lleve a cabo y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico será el encargado de elaborar las estrategias a seguir en materia de economía circular y los objetivos mínimos a cumplir para reducir la generación de residuos, aunque las comunidades autónomas tendrán también competencia para elaborar sus propios planes.

En los artículos quince y dieciséis encontramos los planes y programas para gestionar los residuos que exponen la necesidad de crear un plan estatal para hacer una buena gestión de estos. Además, también encontramos los instrumentos económicos que se deben establecer para prevenir y

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reutilizar estos deshechos y planes para crear mercados que fomenten el movimiento de estos residuos de nuevo hacia los sistemas de producción, bien para crear nuevos o para reparar los que ya existen. Por su parte, las administraciones se comprometen a comprar productos de alta durabilidad, reutilizables, reparables y de fácil reciclaje y productos fabricados usando como materia prima residuos. También se animará a comprar productos de origen sostenible en la UE.

Los artículos diecisiete y dieciocho, nombran los objetivos para prevenir los residuos y las medidas para que estos se cumplan. El objetivo principal es separar el crecimiento económico de los impactos negativos que puedan darse en la sociedad y en el medioambiente producidos por la creación de residuos, intentando que en 2025 se hayan reducido los residuos un 13% respecto a 2010 y un 15% respecto a 2030. Para ello, se pretende incentivar el uso y la fabricación de productos eficientes, crear mercados que promuevan la donación, reparación y actualización de los productos que ya hayan sido creados, reducir los residuos industriales, la extracción de minerales y los deshechos alimentarios, tanto en restauración como en las viviendas, fomentando la donación de alimentos. Además, se favorecerá la venta a granel y el uso de envases reutilizables y se impondrá a los establecimientos hoteleros destinar una parte de superficie de venta para ofrecer productos sin embalaje y a granel, con el fin evitar que todos estos residuos producidos en diferentes sectores acaben en el fondo marino. Todo ello se llevará a cabo mediante campañas de concienciación para informar a todos los ciudadanos.

Los artículos veinticuatro y veintiséis, indican que las autoridades competentes deben usar prácticas para cumplir los objetivos establecidos promoviendo actividades para conseguir que se lleven a cabo estas medidas. El fin de estos objetivos es lograr cambiar el modelo hacia la economía circular marcado por las directivas europeas, siendo los objetivos por cumplir los siguientes:

• Conseguir que en 2030 como mínimo un 50% de la basura producida en casa y en comercios sean mandados para reutilizar y reciclar respecto a 2020.

• En 2025, aumentar los residuos municipales de un 50% a un 55%. Siendo un 5%

textil, residuos de aparatos electrónicos y otros con posibilidad de reutilización.

• Alcanzar en 2030 un mínimo de 60% de residuos. Siendo el 10% textil, residuos de aparatos electrónicos y otros con posibilidad de reutilización.

• En 2035, alcanzar el 65% o que el 15% sean textil, residuos de aparatos electrónicos y

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otros con posibilidad de reutilización.

El artículo treinta y seis, con el fin de restablecer la legalidad ambiental, permitirá a la autoridad competente cerrar establecimientos o parar la actividad de una empresa si existe riesgo grave para la salud o el medioambiente.

En el artículo cincuenta y cinco encontramos el objetivo de disminuir el uso de plásticos de un solo uso, intentando que en 2026 se haya reducido el 50% respecto a 2022 y en 2030 el 70% en peso. Para ello, los comerciantes deberán prestar alternativas reutilizables o no plásticas. A partir de 2023, deberán recaudar por los productos de plástico que se entreguen al consumidor. Como complemento a este artículo, encontramos el artículo cincuenta y seis, que prohíbe el uso de determinados productos plásticos como los fabricados con material oxodegradable y las microesferas de plástico de menos de cinco milímetros que se añadan a conciencia. Junto a estos dos artículos podemos nombrar el artículo cincuenta y siete, que indica los requisitos necesarios para el diseño de los recipientes de bebidas fabricados con plásticos, exigiendo las siguientes pautas para los próximos años:

1. A partir de 2024, únicamente estarán permitidos los productos de plástico unidos al recipiente durante el uso.

2. A partir de 2025, sólo podrán usarse en el mercado las botellas de tereftalato de polietileno (PET), con mínimo un 25% de plástico reciclado.

3. A partir de 2030, el uso de botellas de tereftalato de polietileno deberá pasar del 25% al 30%.

Para finalizar los objetivos, encontramos el artículo cincuenta y nueve, que indica la cantidad de recogida de botellas de plástico esperada en la próxima década:

• En 2023, se espera recoger el 70% respecto a lo que se destinó al mercado.

• En 2025, 77% en peso respecto al introducido en el mercado.

• En 2027, 85% en peso respecto al introducido en el mercado.

• En 2029, se espera recoger el 90% respecto a lo que se destinó al mercado.

Si no se cumplen los objetivos en 2023 o 2027, se implantará en todo el territorio nacional una zona de recogida y restitución para estos envases para garantizar los objetivos en 2025 y 2029.

Además de botellas, podrán ser recogidos otros artículos fabricados con materiales plásticos.

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Para cumplir todos estos objetivos, la legislación incluye el artículo sesenta y uno, que contempla medidas de concienciación para avisar a los usuarios y promover un comportamiento sostenible, centrando el mensaje en los más jóvenes para poder reducir el abandono de basura, además, también se informará sobre los productos plásticos de un solo uso. Como marca el artículo sesenta y siete, esta ley va contra el uso de envases no reutilizables que contengan plástico en el territorio español, sin perjuicio de los pactos internacionales ni los tributos forales de aquellas comunidades que los tengan. Su finalidad es prevenir la generación de residuos de envases plásticos no reutilizables, dar un buen reciclado a los residuos plásticos y contribuir a la circularidad de ese material. Según el artículo setenta y ocho se pretende reducir el uso de:

a) Envases no reutilizables que contengan plástico. Se consideran no reutilizables cuando no se hayan creado para realizar muchos usos.

b) Productos plásticos semielaborados destinados a obtener envases no reutilizables.

c) Productos de plástico usados para cerrar, venderse o sean parte de envases no reutilizables.

Además de la legislación mencionada, encontramos diferentes disposiciones que complementan la legislación. Cabe destacar las siguientes:

La disposición segunda, regula las bolsas de plástico, indica que serán las administraciones competentes las que promuevan y adopten las medidas necesarias para reducir el uso de las bolsas de plástico en la sociedad, además de ser ella misma como consumidora la que reduzca la compra de este artículo según lo establecido en esta ley y en el Real Decreto 293/2018, de 18 de mayo, sobre reducción del consumo de bolsas de plástico y por el que se crea el Registro de Productores.

La disposición final duodécima incorpora a nuestra legislación la Directiva (UE) 2018/851, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifica la Directiva 2008/98/CE sobre los residuos. También se incorpora al ordenamiento jurídico español la Directiva (UE) 2019/904 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de junio de 2019, relativa a la reducción del impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente.

Para completar la legislación que afecta a la puesta en marcha de la economía circular en el territorio español, encontramos unos anexos que nos indican los productos de un solo uso de los que se espera reducir su consumo.

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Para ello, desde la administración se pondrán en marcha planes financieros para promover la jerarquía de residuos mediante tasas y restricciones de la actividad laboral para quien no cumpla la ley establecida de depósito de basuras en vertederos e incineradoras. Imposición de tasas a quien produzca basuras según la cantidad de deshechos creados («pay- as-you-throw») y, por ende, incentivar la separación en origen de los residuos y reducir los residuos mezclados. También incluir incentivos fiscales para aquellos que prioricen la donación en especial si son alimentos. Estipular la responsabilidad del productor de residuos e incluir estrategias para mejorar su actividad, rentabilidad y cometido. Además, se pretende crear sistemas e infraestructuras de depósito y devolución eficiente para promover la recogida de productos y materiales usados, a través de los fondos previstos de la Unión Europea. Se contratará a más empleados públicos para promover que la gestión de basuras, la reparación de productos y su correcto reciclado sean mayores.

Finalmente, también se darán incentivos a las administraciones para mejorar la organización de basuras e incrementar las herramientas de recogida separada, para evitar que todo se deposite de la misma forma en los vertederos o incineradoras. Además, se crearán sistemas de coordinación entre todas las autoridades competentes relacionadas con la gestión de los residuos. T ambién se crearán aclaraciones útiles sobre la creación de basuras para prevenir problemas medioambientales.

3.3.1 Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica de Economía Circular (PERTE)

El PERTE como su nombre indica es un plan creado en 2022 para recuperar y transformar la economía. En esta ocasión nos centraremos en el proyecto que ha sido creado para cambiar el modelo económico actual por el de economía circular, intentando ir hacia un modelo que piense en el medioambiente y en quien lo habita. Como hemos comentado anteriormente, la economía circular intenta usar una producción y consumo que optimicen los recursos y den una segunda oportunidad a los residuos que se producen en el día a día de la sociedad. Se intenta por tanto cambiar el actual modelo económico lineal basado en producir, consumir y tirar por otro que disminuya la huella ecológica, fomentando acciones como el reciclaje y la reutilización de los productos.

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Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con el modelo de economía circular se podrían crear cerca de 100.000 empleos en España. Esta estrategia podría mejorar la dependencia que tiene la economía española del exterior, mejorando la incertidumbre por la posible escasez de recursos necesarios para producir.

Este ministerio prevé una inversión de 492 millones de euros y se espera movilizar alrededor de 1.200 millones hasta el año 2026.

Este proyecto estratégico se centrará en llevar a cabo las siguientes actuaciones:

- Se tomarán medidas en sectores clave: ropa, plásticos y maquinaria destinadas a la producción de la energía verde.

- Se crearán planes para mejorar la economía circular. Destinados a sectores que requieran ayuda para poner en marcha sus estrategias. Estas se distribuirán en según el objetivo que tenga cada empresa.

La economía circular promueve actividades y creación de nuevos empleos, relacionadas principalmente con el reciclaje y la reparación de productos con el fin de mejorar el consumo de productos de segunda mano. La Unión Europea tiene la política medioambiental como núcleo base de su economía.

4. EL PAPEL DEL CONSUMIDOR, ¿POR QUÉ ACTUA ASI?

Muchas veces no sabemos por qué compramos y nos comportamos de forma tan irracional ante estas compras. Estas no suelen ser vitales, en muchas ocasiones las hacemos para satisfacer carencias no cubiertas que llenamos con el consumo o simplemente porque hemos visto un anuncio que nos ha gustado.

En 1998, Elias St. Elmo Lewis introdujo lo que todavía hoy conocemos como el modelo AIDA (Atención, Interés, Deseo y Acción). Es una fórmula que se usa para describir los efectos que crea la publicidad en los seres humanos cuando la vemos y describe la reacción hasta llegar a tomar la decisión de compra. Por eso, como consumidores, tenemos que reflexionar y pensar si realmente necesitamos un artículo antes de comprarlo. Pensar en lo que realmente nos mueve a adquirir un

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producto, si es una necesidad real o infundada.

A priori, comprar de una forma responsable puede parecer sencillo, pero no lo es. Debemos tener en cuenta desde el etiquetado hasta qué haremos después con ese producto, así como las externalidades negativas que ha supuesto para nuestro planeta y solo así decidir si vamos a consumir o no.

Como consumidores somos más importantes de lo que pensamos, ya que somos el eje central de la economía. Además, tenemos en nuestra mano la oportunidad de informar y educar a las nuevas generaciones.

Como hemos dicho antes, muchos consumidores compran por algún tipo de carencia. Tiempo atrás, el psicólogo y sociólogo Abraham Maslow, desarrolló su famosa pirámide sobre las necesidades del individuo, dividida en 5 tramos donde explicaba lo que necesita el ser humano para sentirse lleno y realizado. Primero estarían las necesidades básicas de supervivencia como alimento, agua o dormir; en segundo lugar, encontramos la seguridad y protección del individuo;

el tercer tramo está relacionado con las necesidades sociales; el cuarto con reconocimiento y, por último, el quinto con la autorrealización. Maslow también advirtió que sólo se puede subir de escalón si todas las necesidades previas están cubiertas. En el momento en el que una no lo estuviera, se retrocedería al escalón inferior. Por tanto, si no satisfacemos estas necesidades, las personas no se sentirán autorrealizadas y llevarán a buscar la autorrealización y la satisfacción personal por otra vía como puede ser la del consumismo. Maslow, A. (1943)

A menudo compramos cosas no por necesidad sino por algún capricho o estímulo externo que recibimos, como que el producto esté más barato, querer un posicionamiento social más alto, por deseo o por muchas otras de las que no somos conscientes. Por todo ello, muchas veces llenamos la cesta de la compra con cosas que acabarán en el fondo del armario o, lo que es peor, en la basura, creando así residuos y haciéndonos perder dinero.

Esto lo aprovechan las empresas para obtener beneficios a costa de nuestras emociones. Estas multinacionales se aprovechan de la posición que tienen para poner sus fábricas en países menos desarrollados y pagar peores salarios, acogerse a tributaciones más laxas y crear costes medioambientales y en el peor de los casos abusar de los derechos humanos de esos ciudadanos.

Por todo esto, no debemos fiarnos de estas empresas.

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Muchas usan acciones como greenwashes, que consiste en manipular a la gente dando una visión eco o sostenible cuando realmente no lo hacen. En otras ocasiones, también podemos encontrar lo que se conoce como socialwashes, se basa en hacer donaciones a causas sociales como educación o cultura, movimientos como el feminista o proyectos como la reducción de azúcares en la industria alimenticia, con el fin de hacer creer a los consumidores que esa empresa está siguiendo una estrategia ecosostenible cuando realmente no es así.

Como consumidores, ¿qué podemos hacer? En primer lugar, podemos empezar con pequeñas acciones que estén a nuestro alcance como leer las etiquetas de los productos, examinar la procedencia de los mismo e investigar cómo se han producido, lo que puede darnos una idea de cómo ha sido la elaboración de estos. También podemos preguntar a los trabajadores de los comercios para asegurarnos de que lo que vayamos a adquirir sea un producto sostenible y se ajuste a los valores de economía circular. Estar informados nos da más libertad para elegir.

Tras esto, podemos empezar a hacer cambios más significativos, pero no por ello tienen que ser más complicados. Comprar productos a granel, preguntar si los productos son de temporada o si en el proceso de producción ha intervenido algún animal, como en el caso de algunos cosméticos, es también importante para mejorar la situación. Así mismo, la reducción del uso de plástico cuando compremos algo, como el embutido, pidiendo que nos lo pongan en nuestro propio táper.

De igual manera, si acudimos a un restaurante podemos pedir una jarra de cristal y que los alimentos sobrantes los pongan en un recipiente propio. Existen productos sostenibles de todo tipo y no tienen por qué ser más caros.

4.1 Entendiendo el Comportamiento del Consumidor

El modelo de economía lineal ha producido muchos impactos negativos en el medio ambiente, poniendo de manifiesto la necesidad de crear un plan para dar el paso a la economía circular. Para ello, además de mejorar los sistemas de producción también es necesario entender y mejorar la conducta del consumidor, ya que si este rechaza acercarse al modelo que se proponga cualquier estrategia estará abocada al fracaso. Esta preocupación sobre por qué se comporta así el consumidor está encima de la mesa de investigadores, gobiernos y la sociedad en general.

Tener en cuenta al consumidor es lo primero en lo que debemos centrarnos, ya que si observamos

Referencias

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