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INFUSYSTEMS LATINA. INFUSY

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¿todavía se considera la CSII en el

¿todavía se considera la CSII en el

tratamiento de la diabetes tipo 1?

tratamiento de la diabetes tipo 1?

Comparación entre la CSII y las

Comparación entre la CSII y las

mDI luego de la llegada de los

mDI luego de la llegada de los

análogos de insulina

análogos de insulina

Bruttomesso D, filippi A, Costa S.

Cattedra Di malattie del metabolismo

Policlinico universitario, Padova, Italy

S

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egún confiere el ensayo sobre el control de la diabetes y sus complica-ciones (DCCT) (1), es de suma importancia lograr normoglucemia estable en los casos de diabetes tipo 1 y tanto las múltiples inyecciones diarias de insulina (MDI) como la infusión subcutánea continua de insulina (CSII) han sido consideradas, durante un tiempo, como el tratamiento de ref-erencia para la diabetes tipo 1.

Varios análisis y metaanálisis comparativos de la CSII frente a múltiples inyec-ciones diarias de insulina regular e insulina NPH hallaron que la CSII brinda un mejor control glucémico y no conlleva un riesgo mayor de padecer cetoaci-dosis o hipoglucemia grave (2, 3, 4). Sin embargo, en los últimos años, el campo del tratamiento de la diabetes se vio afectado por la llegada de análo-gos de insulina de acción rápida, que permiten alcanzar la concentración máx-ima de insulina en un tiempo limitado después de las comidas y de análogos de acción prolongada, que tienen una mayor duración y un perfil de acción más predecible que la insulina NPH, además de cubrir mejor los períodos entre comidas. Dado que estos análogos han contribuido notablemente al tratamien-to de la diabetes, es posible que la supuesta superioridad general de la CSII sobre las MDI se vea empañada.

Con el fin de aclarar este tema, nos propusimos comparar los efectos de la CSII y de las MDI (ambas basadas en el uso de análogos de insulina) sobre el con-trol metabólico y la calidad de vida y, cuando las pruebas son contundentes, intentamos hacer recomendaciones a la hora de elegir entre estos modos de administración de insulina.

Glucohemoglobina

En 1993, el Ensayo sobre el Control y las Complicaciones de la Diabetes (Diabetes Control and Complications Trial, DCCT) demostró que, en términos de reducción de los valores de HbA1c en casos de diabetes tipo 1, la CSII supera a las MDI (1). Un arsenal de investigaciones posteriores terminó de confirmar esos hallazgos. Por ejemplo, un metaanálisis a partir de los resultados de 12 estudios aleatorizados detectó que, con respecto a las MDI, la CSII disminuye

INfuSyStEmS LAtINA

INfuSyStEmS LAtINA 2492 Walnut Avenue, Suite 130 Tustin, Ca. 92780, USA Email: [email protected] COmItE DE REDACCION COmItE DE REDACCION Director de Edicion: J-L. Selam (USA) Colaboradores:

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2492 Walnut Avenue, Suite 130 Tustin, Ca., 92780, USA Tel: +1 949 910 0991 Fax:+1 949 429 2160 www.publiscripts.com PAtROCINADOR PAtROCINADOR Medtronic Minimed

Vol.4 No.4 2008

Vol.4 No.4 2008

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Quisiera usted Quisiera usted

contactarse con miles

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endocrinologos quienes

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tratan pacientes con

tratan pacientes con

diabetes en Europa,

diabetes en Europa,

America Central y del

America Central y del

Sur?

Sur?

Contact David at: +1 949 910 0991

INFUSYSTEMS LATINA. INFUSY

(2)

-la glucemia un 1 mmol/l (promedio); la HbA1c, un 0,5%; y la dosis de insulina diaria, un 14% (2). Además, otro metaanálisis basado en los resultados de 52 estudios con diseño paralelo o secuencial que incluyó pacientes pediátricos, adultos o poblaciones mixtas halló concentra-ciones más bajas de HbA1c durante la CSII, y el efecto fue mayor en pacientes que utilizaron una bomba durante, al menos, un año (3). En la mayoría de estos estudios, los pacientes recibieron insulina regular en vez de análogos de acción rápida. Estos análogos han mejorado el con-trol metabólico de la diabetes durante la CSII y las MDI (5), pero no lograron cambiar el equilibrio entre ambas porque la comparación de la CSII con los análogos rápidos contra las MDI con análogos rápidos y la NPH ha reafirmado la superiori-dad de la CSII al considerar la glucemia posprandial y la concen-tración de HbA1c, especialmente entre los pacientes cuyo control glucémico es deficiente (6). Como consecuencia, aun después de la lle-gada de los análogos rápidos, la CSII se sigue indicando para los pacientes cuyo control metabólico es defi-ciente ante la administración de MDI.

Se esperaba que los análogos glargina o detemir de acción prolon-gada mejoraran la eficacia de las MDI en lo que respecta al control metabólico. De hecho, los pacientes con tendencia a presentar hipoglucemia nocturna e hiper-glucemia en ayunas durante las MDI con insulina isofana obtienen mejores resultados cuando cambian a las MDI con glargina o detemir. No obstante, contrariamente a lo espera-do, varios estudios aleatorizados que compararon las MDI basadas en iso-fana con análogos de larga duración no encontraron diferencias en la HbA1c (7, 8).

De acuerdo con estos hallazgos, en un estudio reciente sobre diabéticos tipo 1 que son propensos a presentar hipoglucemia, se puede observar que

el cambio de las MDI basadas en isofana a las MDI basadas en glargina no repercutió en la concen-tración plasmática de HbA1c, mien-tras que ésta disminuyó consider-ablemente cuando los pacientes cambiaban a la CSII (9). Sin embar-go, cabe destacar que las compara-ciones directas de las MDI basadas en análogos de acción rápida y pro-longada con la CSII arrojaron resul-tados controversiales con respecto a la HbA1c. De hecho, Doyle y colab-oradores (10) descubrieron concen-traciones significativamente bajas de HbA1c durante la CSII, mientras que Wilson y colaboradores (11) no hallaron diferencia al estudiar un grupo de pacientes pediátricos. Por su parte, Fahlén y colaboradores, en un estudio retrospectivo, determi-naron que ambos tratamientos mejo-raron el control metabólico, pero que la CSII produjo una reducción signi-ficativamente mayor de HbA1c que las MDI con glargina, especialmente entre los pacientes que presentaban concentraciones más altas de HbA1c al inicio. Nosotros comparamos la CSII y las MDI basadas en glargina en un grupo de pacientes adultos que tenían un buen control metabólico y no observamos diferencias, a pesar de que los valores de glucemia (gen-erales, previos al almuerzo y posteri-ores a la cena) fueron más bajos durante la CSII (13).

Estas discrepancias encuentran su explicación en las diferencias del diseño del estudio, de las caracterís-ticas de la población, de los obje-tivos de la glucosa o en la potencia insuficiente de algunos estudios (Tabla 1). Concordamos con Pickup (8) al sugerir que a los pacientes que no logran alcanzar la HbA1c espera-da con las MDI basaespera-das en análogos de insulina se les debe aconsejar que comiencen con la CSII.

Variabilidad de la glucosa

La variabilidad de la glucosa se rela-ciona con la magnitud y la cantidad de cambios de la glucemia con

respecto a los niveles de glucemia promedio. A pesar de tratarse de un concepto claro, se ha demostrado que su medición es difícil. Hay var-ios métodos disponibles: la desviación estándar, el valor M de Schlichtrull, la MAGE, el índice de labilidad y el recientemente intro-ducido ADRR (12). Recién ahora comienzan a explorarse las ventajas y desventajas de cada uno de estos métodos.

Las pruebas acumuladas hasta el momento indican que las MDI con análogos de insulina detemir y glargina de acción prolongada se relacionan con una variabilidad de glucosa más baja que las MDI con insulina NPH (7). De este modo, dado que los análogos de insulina han mejorado indiscutiblemente la eficacia de las MDI, varios autores compararon la CSII basada en análo-gos de rápida acción con las MDI basadas en análogos de rápida acción y glargina. En teoría, la CSII debería controlar mejor que las MDI la variabilidad de la glucosa porque la bomba permite ajustar a cada momento la administración basal de insulina y porque la administración continua de pequeñas cantidades debería minimizar las oscilaciones de glucosa. Hasta la fecha, todos los estudios (14), excepto uno (15), con-cluyeron en que la CSII brinda una variabilidad de glucosa más baja, independientemente de la edad del paciente. La superioridad de la CSII también está presente en casos de un buen control metabólico, tal como lo acabamos de demostrar (12). En un estudio aleatorizado cruzado, com-paramos los efectos de la CSII y de las MDI con glargina sobre la vari-abilidad de la glucosa. La población del estudio constaba de 38 pacientes que tenían un buen control con la CSII. Se midió la variabilidad de la glucosa mediante la desviación estándar de la glucosa, la MAGE, el índice de liabilidad, el ADRR y el monitoreo continuo de glucosa. La variabilidad de la glucosa fue más baja durante la CSII, según todos los

(3)

métodos usados, excepto el ADRR. Por lo tanto, la mayoría de los estu-dios existentes indican que, durante la CSII, la variabilidad de la glucosa es más baja que durante las MDI, aun cuando se usan los últimos anál-ogos de insulina. Sin embargo, resta comprobar si los efectos favorables de la CSII sobre la variabilidad de la glucosa se traducen en una disminu-ción de las complicaciones de la dia-betes.

Actualmente, solo algunos consider-an que la variabilidad de la glucemia constituye un indicador para el tratamiento con bomba (2). En nues-tra opinión, mejorar la variabilidad de la glucosa debería convertirse

definitivamente en un indicador para la CSII.

Hipoglucemia

Existen pruebas sólidas que indican que la CSII está relacionada con menos episodios de hipoglucemia grave que las MDI que no están basadas en análogos. Estas pruebas, acumuladas desde los ochenta (8), provienen de estudios con pacientes pediátricos, adolescentes y adultos. Por ejemplo, en una encuesta con un diseño cruzado que involucró a 55 adultos diabéticos tipo 1, Bode y colaboradores hallaron que, durante los primeros años de tratamiento con

CSII, la incidencia de hipoglucemia era 6 veces menor que durante las MDI (16). Al estudiar una población con estos mismos pacientes en Véneto, región del noreste de Italia, nosotros también observamos que la incidencia de hipoglucemia grave disminuía un 75% durante la CSII (17). Boland y colaboradores, al efectuar un seguimiento de 25 ado-lescentes diabéticos tipo 1, des-cubrieron que, durante la CSII, la hipoglucemia se reducía casi un 50% con respecto a las MDI (18). La lle-gada de los análogos de acción rápi-da no alteró estos resultados. De hecho, según Hoogma y colabo-radores, la incidencia de

Autores Referencia Tipo de estudio HbA1c Hipoglucemia grave Variabilidad de la glucemia Requisito de insulina

Lepore G et al Diabetes NutrMetab 17:84-89, 2004

Abierto y de grupos paralelos

Ninguna diferencia Ninguna diferencia Menor durante la

Menor durante la CSII

Harmel AP et al Diabetes Care 27: 272-273, 2004

Retrospectivo Ninguna diferencia Ninguna diferencia NA NA

Garg SK Diabetes Technol Ther 6:9-15, 2004

Retrospectivo Ninguna diferencia Ninguna diferencia NA Menor durante la CSII

Falhen M et al Diabet Med 22:382-386, 2005

Retrospectivo Menor durante la NA NA Menor durante la CSII

Hirsch IB et al Diabetes 53 (sup. 2), A107, 455-P, 2004 Prospectivo, aleatorizado, abier-to y cruzado Menor durante la CSII

Ninguna diferencia Menor durante la CSII

Ninguna diferencia

Bolli G et al Diabetes 53 (sup.2), A107, 455-P, 2004

Prospectivo, abier-to y de grupos paralelos

Ninguna diferencia Ninguna diferencia Ninguna diferencia Ninguna diferencia Alemzadeh R et al Pediatrics 114: e91-5, 2004 Prospectivo, abier-to y de grupos paralelos Menor durante la CSII

Ninguna diferencia NA Ninguna diferencia

Doyle (Boland) EA et al Diabetes Care 27:1554-1558, 2004 Prospectivo, abier-to y aleaabier-torizado Menor durante la CSII

Ninguna diferencia Menor durante la CSII

Menor durante la CSII

Schiaffini R et al Diabetes MetabRes Rev 21:347-52, 2005

Retrospectivo Menor durante la CSII

Ninguna diferencia NA Menor durante la CSII Bruttomesso D et al Diabet Med 2008, in press Prospectivo, abier-to y aleaabier-torizado

Ninguna diferencia Ninguna diferencia Menor durante la CSII

Menor durante la CSII

tabla 1: Comparación entre la CSII basada en análogos de rápida acción y las MDI basadas en el uso de análogos de insulina

(4)

hipoglucemia grave durante la CSII basada en lispro era menor que durante las MDI con lispro y NPH (19). De este modo, la hipoglucemia grave durante las MDI sigue siendo uno de los principales indicadores para comenzar con la CSII (20). Al considerar que los análogos de acción prolongada brindan un perfil de insulina circulante más predeci-ble que el de la NPH, se esperó que estos análogos disminuyeran la inci-dencia de hipoglucemia. De hecho, se descubrieron reducciones de la hipoglucemia, particularmente la hipoglucemia nocturna, en la may-oría de los estudios que comparaban las MDI con glargina o detemir con-tra las MDI con NPH tanto en adul-tos como en pacientes pediátricos (7). No obstante, la mayoría de esos estudios no detectó ninguna diferen-cia en la incidendiferen-cia de la hipoglucemia grave.

Hasta el momento, la mayoría de los estudios que comparan la CSII basa-da en análogos de acción rápibasa-da con MDI basadas en análogos de acción rápida y prolongada en diabetes gen-eral tipo 1 no han encontrado difer-encias en los episodios de hipoglucemia grave (13, 14). Sin embargo, Pickup y colaboradores acaban de demostrar que, en los pacientes que son propensos a pre-sentar hipoglucemia al recibir MDI basadas en análogos de acción rápi-da y prolongarápi-da, la incidencia de episodios de hipoglucemia dismin-uye si cambian a la CSII (9).

Se puede concluir que la hipoglucemia grave durante las MDI sigue siendo uno de los principales indicadores para comenzar la CSII (20). Sin embargo, está claro que los pacientes que padecen hipoglucemia nocturna moderada merecen un estu-dio con MDI basadas en análogos antes de cambiar a la CSII.

fenómeno del alba

Antes de la llegada de los análogos de insulina de acción prolongada, varios estudios demostraban que la

CSII era superior a las MDI para prevenir el fenómeno del alba (21). En la actualidad, este principio no se aplica tan estrictamente, ya que se descubrió que la insulina detemir y la insulina glargina ofrecen un mayor control nocturno y mejor glucemia matutina que la insulina NPH en adultos y pacientes pediátri-cos (7). Una conclusión razonable es que el fenómeno del alba se está convirtiendo en un indicador menos firme para la CSII.

Calidad de vida

El impacto de la CSII en la calidad de vida sigue siendo indefinido, ya que los estudios recientes arrojan resultados ambiguos y conflictivos y suelen estar cargados de problemas metodológicos. Por ejemplo, un metaanálisis demostró que entre los estudios con un diseño aleatorizado y controlado, uno de ellos brindó resultados variados, otro dio cuenta de mejoras y tres informaron que no hubo cambios (22).

Sin embargo, Hoogma y colabo-radores acaban de descubrir que la CSII con lispro está relacionada con una mejor calidad de vida que las MDI basadas en lispro y NPH (19). Además, durante la CSII, los pacientes experimentaron una mayor flexibilidad con respecto a los hábitos alimenticios y al estilo de vida y declararon mejores patrones de sueño (19).

Estos resultados se han confirmado mediante un estudio observacional que incluyó a 1341 pacientes ital-ianos que padecían diabetes tipo 1 (481 tratados con CSII, 860 tratados con MDI con glargina y 26 tratados con MDI basada en NPH) (23). Concluimos en que la CSII influye positivamente en la calidad de vida, aspecto que se debe tener en cuenta al considerar el alto costo de la CSII.

Embarazo

Los estudios de control aleatoriza-dos que se efectuaron en la década

de los ochenta y a principio de la década de los noventa no encon-traron ninguna diferencia significati-va en los resultados de embarazo y en el control de la glucemia entre la CSII y las MDI (4, 24). Estudios recientes retrospectivos han señala-do los mismos resultaseñala-dos (25-29). Por otro lado, la CSII parece ser superior a las MDI durante el embarazo porque permite un control más sencillo de las náuseas matuti-nas, disminuye la cantidad de episo-dios hipoglucémicos, disminuye la variabilidad de la glucosa, palia el fenómeno del alba y facilita el con-trol de la glucemia cerca del parto (Gabbe 2000).

Dado que los análogos de acción prolongada no están aprobados para utilizarse durante el embarazo, se debería ofrecer un tratamiento con CSII de insulina intensa antes de la concepción cuando no se puede alcanzar un control óptimo con las MDI basadas en el uso de NPH. Sin embargo, queda claro que la capaci-dad para usar la bomba, la moti-vación y la estabilidad psicológica son condiciones esenciales para el uso seguro y efectivo de la CSII durante el embarazo.

Conclusiones

Los análogos de insulina han mejo-rado el tratamiento de la diabetes, puesto que, de alguna manera, hicieron perder alguna de las posi-ciones previamente tomadas por la CSII. Sin embargo, el tratamiento con CSII sigue siendo la mejor opción terapéutica para los pacientes propensos a presentar hipoglucemia grave y para aquellos que tienen val-ores altos de HbA1c o una marcada variabilidad de la glucosa durante las MDI basadas en los análogos de insulina. Además, el tratamiento con CSII tiene un mejor impacto en la calidad de vida que las MDI.

(5)

S

S

on evidentes las posibles

funciones beneficiosas del

monitoreo continuo de

glu-cosa (CGM) en tiempo real para

optimizar el tratamiento con

bom-bas de insulina. Sin embargo, estos

dispositivos

estuvieron

disponibles para uso práctico

durante un período limitado para

la mayoría de los países. A esto se

debe la escasa cantidad de estudios

publicados hasta el momento,

situación que seguramente se

revertirá en un futuro cercano. En

nuestra clínica, tenemos casi dos

años de experiencia con la bomba

aumentada por sensor Paradigm

522/722, pero que sólo utilizamos

en una pequeña cantidad de

pacientes. El presente trabajo se

trata de los estudios publicados

sobre el CGM en el tratamiento

con bomba y de nuestra modesta

experiencia con esa combinación.

Estudios publicados

Durante los últimos años, se

publi-caron algunos estudios sobre los

resultados del uso de diferentes

dispositivos de CGM,

principal-mente en la HbA1c y la

hipoglucemia. La mayoría de estos

estudios incluyó pacientes en

tratamiento con MDI, o bien

usuarios de bombas, pero sin

brindar resultados específicos para

este grupo (1). No se analizarán

estos estudios en este artículo, ya

que se escogió centrarse

exclusi-vamente en el efecto del CGM

sobre el tratamiento con bomba de

insulina.

Dos dispositivos: CGM y bomba

de insulina

El grupo del estudio DirecNet

publicado en el año 2007 surge de

un estudio en el que se utilizó el

CGM Navigator en niños tratados

con bomba (2). Se trató de un

estudio observacional no

aleator-izado de 13 semanas de duración

en 30 niños (edad promedio: 11,2

años). La HbA1C media

dismin-uyó significativamente de 7,1% a

6,8%. El 50% que presentó la

HbA1c más alta al ingreso

dismin-uyó aun más de 7,6% a 7,0%,

mientras que el grupo de pacientes

que presentó HbA1c por debajo de

la HbA1c media del grupo al

ingreso no modificó la HbA1c

media. Se observó una

disminu-ción del tiempo en la

hiper-glucemia y una disminución en la

variabilidad de la glucosa para

todo el grupo. Sorprendentemente,

el tiempo de la hipoglucemia no

difirió. Dos pacientes

aban-donaron el estudio, y otros dos, al

cierre, decidieron interrumpirlo,

pero el resto de los pacientes

quisieron seguir utilizando el

sis-tema Navigator como ayuda diaria

en el uso de la bomba. Los

por-centajes de adherencia fueron más

bien altos y mucho más altos que

los observados en los estudios que

se valieron del dispositivo de

CGM Glucowatch. Más del 70%

de los pacientes y padres

acor-daron en que el uso de Navigator

les facilitó el ajuste de la insulina,

los hizo sentir más seguros a la

hora de tomar decisiones

rela-Experiencia con bombas de insulina

Experiencia con bombas de insulina

aumentadas por sensor

aumentadas por sensor

Kirsten Nørgaard, Department of Endocrinology, Hvidovre

Hospital, Dinamarca

.

.

Evaluating investigational medications from

pharmaceutical companies on diabetic subjects under FDA-approved study protocols.

.

.

For Phase 1-4 Clinical TrialsFor Phase 1-4 Clinical Trials

.

.

Tel: +1 714 734 7944

.

(6)

cionadas con la diabetes y les

aclaró la manera en que influyen

los hábitos diarios en los niveles

de glucemia (2).

El año pasado, se publicó un

estu-dio observacional más extenso de

12 semanas de duración acerca del

uso del CGM en tiempo real

(DexCom) (3). De los 143

pacientes, el 54% de los usuarios

de CGM fueron tratados con

bomba de insulina. Bailey y

colab-oradores informaron que los

usuarios de bomba disminuyeron

significativamente los valores de

HbA1c de 7,4% a 7,1%. En ese

estudio, se observó la misma

mejora, si los pacientes se

encon-traban bajo tratamiento de MDI.

Bomba aumentada por sensor

Ya se encuentra disponible una

bomba aumentada por sensor, es

decir, una bomba de insulina y

CGM en un solo dispositivo

com-binado: Paradigm RT 522/722 de

la empresa Medtronic. Fue

aprobada por la FDA en abril de

2006 y un poco antes ya estaba

disponible en Europa. Asimismo,

otras empresas están por

intro-ducir diferentes bombas

aumen-tadas por sensor.

El sistema Paradigm RT se estudió

en niños, en un estudio piloto que

duró un mes (4). Incluyó a diez

niños de una edad media de 14,5

años que habían tenido bombas de

insulina durante más de 1 año. En

el período del estudio, la HbA1c

disminuyó de 8,1% a 7,8%.

Además, el tiempo transcurrido

tanto en la hipoglucemia como en

la hiperglucemia se redujo al

com-pararse la primera semana con la

cuarta semana de uso del

dispositi-vo, debido a cambios en las tasas

basales o los factores en los

algo-ritmos de bolo.

El Dr. Bode realizó un estudio

piloto en 20 adultos utilizando el

mismo dispositivo que en 2005

(5). Los pacientes habían sido

tratados con bombas de insulina

durante al menos un año. Se trató

de un estudio cruzado de 24

sem-anas de duración con bomba

aumentada por sensor y una

bomba de insulina normal. No se

ofrece un detalle de los datos; pero

en el artículo, se indica que mejoró

la cantidad de pacientes que logró

HbA1c por debajo del 7%.

La personalidad o la falta de

moti-vación de los pacientes que

uti-lizan bomba puede limitar el papel

adicional del CGM en estos

pacientes. Irl Hirsch presentó los

resultados del estudio STAR 1

durante la reunión de ADA 2007,

pero aún no se han publicado (6).

STAR 1 es un estudio

multicéntri-co aleatorizado de 6 meses

efectu-ado en 138 usuarios de bomba de

insulina que presentan una

con-centración de HbA1c superior al

7,5%, aleatorizados a CGM o al

método convencional de punción

del dedo para controlar y ajustar la

dosis de insulina. La HbA1c de

ambos grupos disminuyó de una

media de aproximadamente 8,5%

a 7,8%. Durante la reunión, se

informó que aquellos que usaron

el sensor durante, al menos, 6 días

a la semana vieron una

disminu-ción, mientras que las personas

que usaron el CGM con menor

fre-cuencia realmente tuvieron una

HbA1c más alta al ingreso del

figura 1: La HbA1c antes y después de 3 y 18 meses de uso del sistema Paradigm

RT.

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(7)

estudio y no mejoraron durante el

período del estudio.

En la actualidad, existen más

estu-dios aleatorizados y de mayor

duración que comparan

constante-mente la bomba aumentada por

sensor con otras modalidades de

tratamiento. Se debe abordar la

problemática respecto de qué

pacientes resultan beneficiados.

Otro interrogante se basa en cómo

deberíamos respaldar y educar a

los pacientes que usan estas

bom-bas.

Nuestra propia experiencia

Anteriormente, Dinamarca era un

país que usaba muy pocas bombas

de insulina. En 2003, se publicó un

estudio de alcance nacional sobre

el uso de las bombas en este país

(7). La cantidad de usuarios de

bombas era de 142,

aproximada-mente el 0,5% de los diabéticos

tipo 1. Por otra parte, no había

niños usuarios de bombas en 2001.

La situación ha cambiado

consid-erablemente desde entonces, y se

estima que en 2007 más de 1000

pacientes se trataron con bombas

de insulina, aproximadamente el

4% de los adultos y el 15% de los

niños diabéticos tipo 1. Es muy

probable que el aumento se deba a

que se centró más en el área con

más fácil reembolso y en los

cur-sos de educación sobre

tratamien-to con bomba de alcance nacional

para profesionales de la atención

de la salud. Además, el Instituto

Nacional de la Salud (National

Institute of Health) brindó nuevas

pautas para el tratamiento con

bomba de insulina. Sin embargo,

todavía no tenemos una solución

común de alcance nacional en la

que las autoridades públicas deban

cubrir el aumento del gasto del uso

de bomba de insulina, ya que, en

Dinamarca, todo el gasto de

asis-tencia médica es público.

Nuestra clínica es una clínica

uni-versitaria de endocrinología en

Copenhague que trata

aproxi-madamente a 500 adultos

diabéti-cos tipo 1. Hemos utilizado

bom-bas de insulina durante 10 años y,

por el momento, 60 diabéticos tipo

1 son tratados con bomba.

Presentamos el GCM en 2005. El

primer

paciente

padeció

hipoglucemia grave sin saberlo, a

pesar del tratamiento con bomba

de insulina. Comenzó con el

primer CGM tutor durante el

embarazo. En cuanto estuvo

disponible la bomba Paradigm en

Dinamarca a principios de 2006,

se cambió a este dispositivo

com-binado y todavía sigue utilizando

la bomba aumentada por sensor. El

resultado inicial prometedor

acer-ca de la disminución de la

frecuen-cia de episodios de hipoglucemia

grave durante el embarazo y

poste-rior a éste se publicó en la revista

Diabetes Care (8).

Otras seis personas tratadas con

bombas de insulina en una prueba

piloto probaron la bomba

aumen-tada por sensor hace casi 2 años y

todavía están usando este

disposi-tivo diariamente. Los pacientes

incluidos en este estudio piloto no

fueron seleccionados

aleatoria-mente, pero todos fueron

motiva-dos con diferentes razones para ser

examinados. El cambio de la

HbA1c en el estudio piloto surge

de la Figura 1, y ninguna de las

personas examinadas quiso

cam-biar nuevamente a una bomba

aumentada sin sensor. Uno de los

pacientes intentó detener el

tratamiento durante 2 meses, y su

HbA1c aumentó de 7,8 a 8,0%. Al

usar el sistema Paradigm RT

nue-vamente, su HbA1c volvió a ser de

7,1%.

Participamos del estudio

multicén-trico europeo en curso

denomina-do EURYTHMICS, en el que los

diabéticos tipo 1 tratados con MDI

son aleatorizados para continuar

con las MDI o la bomba

aumenta-da por sensor Paradigm 522/722

durante 6 meses. Actualmente,

tenemos datos alentadores de 3

meses para los primeros 12

pacientes de nuestro hospital que

participaron. Consideramos que

estas personas que comenzaron el

tratamiento con bomba de insulina

junto con el CGM mejoraron

con-siderablemente la HbA1c con muy

poca ayuda de los profesionales.

Luego de 3 meses, la HbA1c del

grupo que utilizó bomba

aumenta-da por sensor mejoró de 8,8 a 6,7,

figura 2: La HbA1c antes y después de 3 y 6 meses de uso del sistema Paradigm

(8)

y la del grupo de control casi no se

modificó (8,8 a 8,5%) (Figura 2).

La información es limitada, y este

artículo presenta los datos de sólo

3 meses para HbA1c, pero se

deberá esperar para obtener los

resultados de interés para los 6

meses de la HbA1c, la variabilidad

de la glucosa, la hipoglucemia y la

satisfacción con el tratamiento de

toda la población del estudio.

En el caso de los pacientes

trata-dos hasta ahora, no observamos

efectos adversos en la zona local,

como picazón, irritación o

infec-ciones. Además, ninguno ha

tenido episodios de hipoglucemia

grave. No obstante, casi todos

pre-sentaron problemas con el mal

funcionamiento de los sensores

por la falta de datos o por datos

incorrectos. Además, las

hemorra-gias al insertar el sensor es un

problema muy difundido en

nue-stros pacientes.

Esta pequeña experiencia de un

país que tiene pocos usuarios de

bombas finalizará con mi propia

experiencia.

Personalmente,

padecí diabetes tipo 1 durante 42

años y usé una bomba de insulina

durante 25 años. Los últimos dos

años que utilicé continuamente

una bomba aumentada por sensor

tuve una experiencia muy positiva.

Nunca antes, hasta el embarazo,

había tenido la HbA1c en el rango

completamente normal de una

per-sona saludable con tan poco

esfuerzo. Este resultado se

produ-jo casi sin hipoglucemia y

habien-do tenihabien-do un estilo de vida

impre-decible y lleno de actividades.

Apreciaremos mucho las mejoras

en la calidad de los sensores así

como el desarrollo de los

elemen-tos de los sistemas de frecuencia

semicerrados de los dispositivos.

Mi punto de vista personal, debido

a la experiencia vivida hasta el

momento, es que la bomba

aumen-tada por sensor es una de las

mejores y más prometedoras

her-ramientas para muchos de los

dia-béticos tipo 1, quizás desde la

creación de las bombas de

insuli-na.

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Referencias

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