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UA03_madre tierra marcoconceptual

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MARCO CONCEPTUAL

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Introducción o presentación

Este escrito es producto del trabajo colectivo del equipo de la Asociación Civil Madre Tierra. En el marco de un proceso de evaluación y proyección quinquenal del accionar institucional y de reorganización interna, surge la necesidad de revisar el Marco Conceptual que sostiene y nutre la tarea.

Con este objetivo, y luego de abrevar en nuevas producciones teóricas, el equipo trabaja durante las jornadas del 2, 3 y 5 de septiembre, en la construcción de acuerdos sobre conceptos operativos también llamados conceptos de uso cotidiano. Este material se procesa y agrupa por ejes temáticos. Y con ellos se establece una relación con el Credo madreterrense1, que aparece en la

lectura de este escrito, encabezando cada uno de los capítulos. Sucesivos borradores circulan entre los miembros del equipo, para que cada uno continúe aportándole, hasta llegar a un documento consensuado.

Creemos que la producción de un marco conceptual es histórica y dinámica. Con lo cual reconocemos que los conceptos que definimos y caracterizamos a continuación no son definitivos, sino que permanecen abiertos a nuevos cambios y modificaciones. Porque, como decimos en el Credo, es la misma Vida la que “fluye y se regenera y se reordena en nuevas armonías”... Y porque reconocemos que el alma de nuestra organización está siempre en movimiento: “Es mi destino, piedra y camino. De un sueño lejano y bello, soy peregrino”2

Morón - 2005

1El Credo Madreterrense es una producción colectiva, que opera como marco doctrinario del equipo. Fue

elaborado durante las jornadas de planificación y evaluación institucionales del año 2000

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Creemos en DIOS. Creemos en la infinita y eterna Ternura. Creemos en el Espíritu que crea toda vida, que conduce todo hacia el Encuentro, permanente y pleno. Creemos en la Resurrección.

Para hacer un cimiento en los suelos movedizos del Oeste granbonaerense, hay que cavar hondo hasta encontrar las capas más firmes del suelo. Dicen lo albañiles que los hormigueros y el suelo inestable terminan manifestándose en las rajaduras de los techos. Esta es una aplicación más de la parábola evangélica del hombre que edificó su casa sobre roca. Para Madre Tierra, el suelo firme que le permite construir historia es la fe en Dios, un Dios que se viene a vivir con últimos, hundiéndose como una pala mucho más allá de las capas aparentes y superficiales de la sociedad, para llegar al subsuelo donde están –enterrados en vida- los últimos, los más olvidados, los pobres y los desaparecidos, Dios. Es realmente, un entierro en vida, porque los desaparecidos y los excluidos son un grito de vida. Los desaparecidos viven tanto que se vuelven maestros y guías de nuestra sociedad (Carta a nuestros compañeros desaparecidos, Haciendo Barrio). Jesús felicita porque el Reino (ese contraataque de la vida) empieza en medio de ellos, en esa oscuridad del suelo al que debemos firmeza y fecundidad. Madre Tierra se hunde en la tierra, en el suelo de la ciudad, para encontrar la vida en este Dios de los últimos. Creemos muchísimo más en el suelo que en el cielo, reconociendo finalmente que uno y otro son lo mismo, si, como dicen los físicos, todo consiste en “polvo de estrellas” y el suelo no es más que una estación del vastísimo universo. Por lo demás, el dueño del cielo ha preferido el suelo, porque le gusta estar con nosotros. “Solamente Dios puede ser tan humano”.

Del Espíritu que deja su huella en todo, y que nuestros antiguos aborígenes –también condenados a desaparición, también excluidos, también resistentes y resucitados- nos enseñaron a encontrar detrás de todo cuanto existe, nos asombra particularmente la creatividad inagotable, la profusa variedad y la ternura. Esa ternura es la energía básica de todo cuanto existe, pues todo existe para la unidad, la comunidad y la justicia distributiva. Todo camina hacia el encuentro. Todo lo existente viene como la mandarina, en gajos, predispuestos para el reparto. Todos y todos están llamados a ser comunidad. Así se afirma el derecho de todos a la tierra, al suelo y a los bienes consiguientes. Y como la justicia no es cosa fácilmente practicable, el Espíritu provee creatividad para multiplicar caminos, y variedad para no quedar presos en una única forma. ¿Alguien pudo contar las innumerables especies y formas que la tierra entrega sin tasa? ¿Se ha podido hasta ahora catalogar su infinita variedad? La ternura, como dice el tango, es muy “capaz de hacer un mundo y dártelo después”. Nuestra lucha por la justicia es nada más que una colaboración con el chasqui y el cartero, una ayuda para que los mensajes de la Ternura de Dios lleguen a todos, como una carta o una encomienda cargada de frutos de la tierra. Esa es la música de este asunto. La letra son nuestros proyectos, planificaciones y metodologías concretas. Cuando entonamos bien, podemos lograr armonía con el Espíritu Viviente de la Tierra.

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Creemos en la TIERRA, en su interminable y frágil generosidad, en la variedad y unidad de todo cuanto existe. Creemos en la VIDA, que siempre quiere ser más vida, que siempre encuentra el resquicio para salir al sol, y fluye y se regenera y se reordena en nuevas armonías.

TIERRA

“La tierra es el gran bien que pertenece a todos los hombres. “Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene al uso de todos los pueblos, de modo que los bienes creados, en una forma equitativa, deben alcanzar a todos, bajo la guía de la justicia y el acompañamiento de la comunidad.”” (Concilio Vaticano II Gaudium et Spes, 69) 3

A la luz de este principio, la propiedad privada debe subordinarse al bienestar de toda la comunidad. El destino universal de los bienes ilumina a la hora de juzgar y enfrentar los efectos que el mercado crea sobre la tierra, tanto la rural como la urbana.

Soporte físico de toda actividad del hombre, no puede ser privada a quienes la necesitan para sus necesidades más elementales, ya sea para trabajarla para la producción como para simplemente habitar y convivir sobre ella.

Al ser negada, se transforma en bandera de lucha de quienes la reclaman. Así, las comunidades rurales de aborígenes y campesinos han centrado en el DERECHO A LA TIERRA la lucha de muchos años.

La misma consigna adoptaron los movimientos populares urbanos en su lucha por la vivienda urbana. El reclamo se hace por el acceso a una tierra segura, con el convencimiento que era la base desde donde iniciar el trabajo por la vivienda, el barrio, etc.

Sobre el BARRIO

El barrio es la primera unidad de identidad comunitaria. Es el lugar que le permite a la comunidad construir identidad y acogerse a una pertenencia. Es el lugar, donde se da la circulación de afectos, donde hay posibilidad de protagonismo y de apropiación de lo público. Es el espacio de la cotidianeidad. “El barrio representa la afirmación de la persona. Es el espacio donde cada uno tiene una historia y un nombre. En este sentido el barrio reconstituye los sujetos individuales que la ciudad diluye.” 4

“En la relación contradictoria entre barrio y ciudad se da la paradoja de los Barrios que pelean por ser ciudad y ciudades que añoran volver a ser barrios. El barrio trabaja para completarse como parte de la ciudad, pero a la vez no quiere dejar ser el ámbito del protagonismo y la identidad. Muchas veces la ciudad ya no deja lugar para el trabajo comunitario y la participación de los vecinos. El mundo de la ciudad sigue siendo ancho y ajeno. A diferencia del barrio, que es estrecho como callejones, pero propio. Por eso el barrio es el escenario para ser protagonista. En él se desarrollan los liderazgos de todo tipo: familiares, religiosos, políticos, comunitarios... Es el espacio donde se constituyen en sujetos. Es la plaza de sus luchas donde se conquista la vida digna: agua, calles, escuela... Es el espacio que se domina, se conquista, se comparte. Desde el barrio se sienten ciudadanos y ciudadanas, sujetos de derechos y deberes. Es desde el barrio como parte de la ciudad que asumen ésta.

3Carta Pastoral del Obispo diocesano de Santiago del Estero, Mons. Macarone, en ocasión del Jubileo de los

Campesinos, Santiago del Estero, 6 de junio de 2000.

4 Cela, Jorge. Del Barrio a la Ciudad pasando por la sociedad civil, en “Vivitos y Coleando”. 40 años trabajando

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Pero ¿hasta dónde la percepción del barrio es como una parte de la ciudad? El barrio es para los extraños espacio inseguro que inspira temor. Como lo es la ciudad para quien viene del barrio. Y estas dos percepciones reflejan la latente conflictividad de la ciudad. La desigualdad es siempre ventana de un conflicto. Porque al hacerse ajena para los barrios se hace escenario de conflictividad, se vuelve peligrosa. Todos perdemos la ciudad si no la hacemos de todos.”5

El barrio no siempre se corresponde con las divisiones políticas establecidas. Sus límites muchas veces tienen más que ver con las posibilidades de desarrollar relaciones de vida entre los habitantes. Es el lugar donde se comparte la infraestructura, los servicios, las organizaciones, y las estrategias de supervivencia.

El barrio es parte de la ciudad, pero está lejano a los centros urbanos. Nuestros barrios son la ciudad incompleta, la ciudad que las organizaciones sociales, sociedades de fomento, comisiones barriales, van completando durante decenios a base de esfuerzo comunitario.

El barrio también es por donde andan los pies más descalzos, donde encontramos las necesidades más urgentes, el rancho peor, el agua más estancada.

El barrio también es el escenario de la tragedia, del conflicto, de la violencia. Cotidianamente el barrio nos conmueve, nos shoquea, nos interpela.

En el barrio actúa la política barata, el clientelismo. El barrio está olvidado, descuidado, es invisible, para algunos no existe, para algunos está desaparecido.

El Barrio es el ámbito primario de trabajo de MT. Desde allí se empieza a caminar, acompañar, fortalecer, los procesos que vive la comunidad. Desde allí se mira la ciudad, se mira la realidad, se mira el país. “Creo que hay algo clave en el trabajo de Madre Tierra, y es el intento permanente por mantener la mirada desde un lugar, que es el lugar del barrio, el lugar de los pobres, del que está afuera de la ciudad, afuera del trabajo, afuera del reparto de la riqueza. Creo que Haciendo Barrio da prueba de esa coherencia del lugar donde Madre Tierra se pone para mirar la realidad y el trabajo por hacer.”6

Sobre la CIUDAD

“La ciudad es fruto del trabajo colectivo de una sociedad. En ella está materializada la historia colectiva de un pueblo, sus relaciones sociales, políticas, económicas y religiosas”7

Siguiendo a Eduardo Reese, la ciudad es el resultado de la interacción compleja entre espacio y sociedad. La ciudad no es sólo la huella de la sociedad sobre el territorio. También el territorio moldea e influye en la sociedad. 8

En esa relación compleja, la ciudad es también un tablero de fuerzas donde permanentemente se expresan y nunca se dirimen totalmente los conflictos entre los distintos actores. La permanente transformación de la ciudad pone en interacción distintos actores, con intereses muchas veces contradictorios entre sí. En ese sentido, Eduardo Reese dice que “la ciudad es un artefacto que permanentemente distribuye costos y beneficios ó pérdidas y ganancias”. 9Esta dinámica, en un

marco de economía de libre mercado y de políticas neoliberales, deja que los conflictos se diriman sin la intervención reguladora y compensatoria del Estado.

5 Idem cita anterior

6De Paula, Aldo. “ Carta por los 20 años”, julio 2005

7 Documento de Propuestas Legislativas del FORO de ORG DE TIERRA INFRAESTRUCTURA Y VIVIENDA, Bs AS

agosto de 2005. Aportes de Eduardo Reese.

8 Por ejemplo la relación entre zonas bajas y localización de asentamientos pobres, o las inundaciones de

grandes ciudades, o las catástrofes naturales en ciudades...donde a su vez la catástrofe aparece como respuesta a determinadas conductas de las sociedades modernas...

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Esta distribución de pérdidas y ganancias, o sea la ciudad misma, requiere de “un Estado que regule y administre políticas urbanas que tengan por finalidad principal la de promover el desarrollo de las funciones sociales de la ciudad y de la propiedad urbana y rural, mediante diferentes estrategias, normas y otros instrumentos.”

En los procesos de crecimiento de la ciudad, y siguiendo los conceptos de Fredy Garay, reconocemos 3 formas, que si bien pueden diferenciarse en forma teórica, en la realidad sus límites suelen presentarse difusos:

• La expansión del tejido urbano, básicamente a través de la transformación de tierra rural en urbanización.

• La consolidación del tejido urbano, mediante el completamiento de las infraestructuras, los equipamientos, y el crecimiento de la complejidad de las funciones urbanas.

• La densificación, básicamente en las zonas en las que el valor del suelo induce la concentración de actividades y consecuentemente la construcción en altura.

MT en general ha trabajado, hasta ahora, en los barrios periféricos a los centros urbanos, sectores de la ciudad que viven primordialmente procesos de extensión y de consolidación. Cabe destacar que los procesos de consolidación de muchos de los barrios en los que trabajamos incluyen cierta densificación, en general dada por la construcción de dos a más viviendas en parcelas que originalmente fueron planificadas como unifamiliares. 10

A su vez, la reproducción de la ciudad es el resultado de la articulación de tres lógicas o sentidos:11

• La de la acumulación del capital, donde es el mercado el que orienta las transformaciones de la ciudad, a través de la estructura de precios del suelo y de los negocios inmobiliarios. En los últimos años se produjeron grandes transformaciones en los patrones de conducta de las elites y las clases medias altas, inducidas por los nuevos productos urbanos que esta lógica les ofrece. • La lógica de las políticas públicas estatales, que buscan la acumulación del poder político, como

otra manera de producir ciudad.

• Y la lógica de la reproducción de la vida, que es la lógica que las familias y organizaciones del pueblo tienen para satisfacer sus necesidades más sentidas.

Estas tres lógicas se materializan en distintos fragmentos de la ciudad. Eligiendo productos urbanos paradigmáticos, podríamos seleccionar para cada una de estas lógicas a las torres country, los conjuntos habitacionales llave en mano y los asentamientos marginales. Por supuesto que la ciudad es compleja y en la práctica estas tres lógicas se mezclan y se confunden permanentemente.

El trabajo de Madre Tierra se da fundamentalmente en el marco de la lógica de la reproducción de la vida, pero también hay interacción y disputa con la lógica del mercado y con la de las políticas públicas.

Si hiciéramos el ejercicio de superponer los tres procesos de construcción de ciudad, con sus lógicas de reproducción, podríamos ir definiendo y caracterizando productos urbanos para cada uno de los nueve espacios resultantes, así como sus relaciones y cruces. También podremos delimitar el área de acción de MT.

10 Sobre todo en los partidos pertenecientes al primer cordón del conurbano bonaerense.

11 Esta categoración de las tres lógicas de reproducción de la ciudad está tomada de una clase de Andrea

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REPRODUCCIÓN DE LA CIUDAD

EXTENSION CONSOLIDACION DENSIFICACION

REPRODUCCIÓN

DEL CAPITAL - Loteos.- Nuevas Urbanizaciones cerradas

- Servicios privatizados de infraestructuras.

- Grandes equipamientos comerciales.

- Construcción en altura. - Torres country.

POLITICAS

PUBLICAS - Urbanizaciones a travésde planes oficiales de vivienda.

- Dotación de infraestructuras. - Construcción de equipamientos públicos. Obras viales.

- Políticas de regularización de asentamientos.

- Aumentos del FOT. (m2 construibles).

- Procesos de

rehabilitación de áreas deterioradas.

REPRODUCCIÓN

DE LA VIDA - Asentamientosinformales. - Planes de lotes y de autoconstrucción.

- Villas de emergencia. - Mejoramientos barriales. - Crecimiento de las viviendas

- Autoproducción de infraestructuras y equipamientos comunitarios

- Casas tomadas. Inquilinatos. - Rehabilitación de inmuebles abandonados para vivienda popular. - Mayor ocupación de suelo

- El espacio construido es compartido por varias familias

Sobre el HÁBITAT

HABITAT son los espacios para las actividades esenciales de la vida. En general lo describimos como cierta “sumatoria” de elementos: tierra, vivienda, infraestructuras, equipamientos, espacios públicos.

Solemos usar la palabra HÁBITAT cuando definimos la temática que abarca la globalidad de estos temas. Y en ese sentido, definimos a MT como una organización con inserción territorial que promueve y desarrolla proyectos de hábitat en el ámbito urbano.

Consideramos que el acto más elemental de la apropiación de la vida y de la naturaleza por el hombre es el establecimiento de su hábitat. Es un acto vinculado con la toma de posesión de un ámbito, lugar o territorio, desde donde se construye la alteridad, la relación con el Otro y con lo otro, que no es solamente el semejante, sino todo lo que es exterior a la persona.

Y podemos distinguir:

- Lo ambiental: Condiciones y circunstancias físicas, sociales y económicas de un lugar y - Lo ecológico: relación entre los grupos humanos y su ambiente.

Definimos Hábitat Social como espacio en el que se realizan las actividades esenciales de la vida, el espacio construido por los grupos sociales para la producción y reproducción de la vida humana en cuanto a lo material y lo afectivo e involucra la socialización de las distintas generaciones.

PRODUCCIÓN SOCIAL DEL HÁBITAT:

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habitables, componentes urbanos y viviendas, que se realizan bajo el control de autoproductores y otros agentes sociales que operan sin fines lucrativos. Pueden tener su origen en las propias familias actuando individualmente, en grupos organizados informales, en empresas sociales como las cooperativas y asociaciones de vivienda, o en las ONGs, los gremios profesionales e incluso las instituciones de beneficencia que atienden emergencias y grupos vulnerables.”12

No debe confundirse la PSH con la autoconstrucción. “La AUTOCONSTRUCCIÓN sólo abarca el aspecto constructivo del proceso de producción. Es sólo una de las maneras posibles de realizar la fase de construcción de la vivienda o los componentes del hábitat.” 13

Gustavo Romero introduce el término “AUTOPRODUCCIÓN”. “Se refiere al proceso por medio del cual individuos, familias o grupos organizados llevan a cabo un proceso de producción por su propia iniciativa y para su propio beneficio. Puede hacerse a través de la autoconstrucción o mediante un proceso de construcción realizado por terceros.” 14

“La PRODUCCION SOCIAL del hábitat y la vivienda puede o no hacer uso de la autoconstrucción, y generalmente se refiere a procesos de autoproducción coordinada, pero admite también ciertos tipos de producción llevada a cabo por terceros, por ejemplo, aquella realizada por ONGs productoras de vivienda sin fines de lucro o por organizaciones filantrópicas.”

Es importante destacar que los recursos que se vuelcan en los procesos de PSH quedan mayoritariamente en la comunidad, enriqueciendo las economías barriales y fortaleciendo actores y productores locales.

A partir de esta concepción podemos hacer tres observaciones, que servirán para el armado del diagnóstico:

1. Las ciudades latinoamericanas, y en particular, los barrios del Gran Buenos Aires donde trabajamos, están construidas en un porcentaje importante como procesos de PSH. Las viviendas autoconstruidas durante años, los trabajos de mejoramiento de los barrios realizados por las sociedades de fomento, y la ciudad autoconstruída de los asentamientos, son algunas pruebas de ello.

2. La caracterización de la PSH permite proponer un sistema de producción que rescate aquellos aspectos positivos de los llamados asentamientos populares. Muchas organizaciones de apoyo llamadas “de hábitat” se caracterizan por el apoyo y desarrollo de procesos de PSH.

3. Las políticas oficiales de hábitat en Argentina, en general, prescinden de la posibilidad de potenciar, alentar, impulsar estos procesos de PSH. Salvo excepciones, en general limitadas a “experiencias piloto”, las políticas habitacionales alimentan la lógica de las empresas constructoras, y están desarticuladas de las estrategias populares.

ESPACIO PÚBLICO

Para entender la complejidad del concepto de Espacio Público, recurrimos a Fernando Carrión, quien aclara que “no se agota ni está asociado únicamente a lo físico-espacial. (...) Es, más bien, un ámbito contenedor de la conflictividad social, que tiene distintas posiciones dependiendo de la coyuntura y de la ciudad que se trate.”15

12 Enrique Ortiz Flores, Con los pies en la tierra, a manera de introducción. En Vivitos y Coleando, 40 años

trabajando por el hábitat popular en América Latina. Enrique Ortiz Flores, María Lorena Zárate, compiladores. HIC AL Universidad Autónoma Metropolitana. México. 2002.

13 Gustavo Romero y Rosendo Mesías. La Participación en el Diseño Urbano y Arquitectónico en la Producción

Social del Hábitat. CYTED

14 Gustavo Romero y Rosendo Mesías. La Participación en el Diseño Urbano y Arquitectónico en la Producción

Social del Hábitat. CYTED.

15Carrión, Fernando: “ESPACIO PUBLICO, punto de partida para la alteridad”, en “CIUDAD E INCLUSION, Por el

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Hay una relación estrecha entre la ciudad y el espacio público que se especifica y transforma históricamente.

Como ejemplo de esta doble condición propone la concepción del espacio público como estructurante (la plaza del pueblo a partir de la cual se organizaba la vida comunitaria y el crecimiento de la ciudad) que ha ido cambiando hacia una concepción del espacio público como estructurado o residual, porque hoy la ciudad se organiza desde lo privado. También cambia a lo largo del tiempo, la forma, el objetivo y el uso del mismo espacio público.

“El espacio público es el espacio de todos, puesto que le otorga el sentido de identidad colectiva a la población que vive más allá del centro (espacio) y más allá del presente (tiempo)...”

Carrión rescata que la ciudad es la construcción social con mayor diversidad. Y esta heterogeneidad requiere de espacios de encuentro que permitan a los diversos, construir ciudad (unidad en la diversidad) y ciudadanía (democracia). Y estos espacios son los espacios públicos: “espacio donde construyamos tolerancia, que no es otra cosa que una pedagogía de la alteridad”.

Los espacios públicos en el nuevo urbanismo de AL están en peligro porque la ciudad se convierte en un mosaico de espacios inconexos y desarticulados... “porque el espacio público no genera el encuentro entre diversos... los ricos y los pobres ya no se encuentran en ningún lado” (ni en el sistema de salud o educación... al centro comercial se llega en autos y por autopistas, etc.)16 El

espacio público queda para los pobres, ya que los ricos construyen sus espacios privados.

En ese sentido “hoy el espacio público es el espacio de expresión de lo popular”

También influye en el espacio público la violencia y la inseguridad: impacta en tres condiciones: reduce el tiempo de la urbe, disminuye el espacio y reduce las posibilidades de ciudadanía.

El espacio público debe recobrar el lugar que le corresponde en la estructura de la ciudad siguiendo las cuatro condiciones que lo definen:

- SIMBÓLICO: constructor de identidad: pertenencia y rol, representación - SIMBIÓTICO: espacio de integración social

- INTERCAMBIO: espacio de intercambio de bienes, servicios, información y comunicación.

- CIVISMO: espacio donde se forma ciudadanía y conciencia social (pone el ejemplo de las Madres de la Plaza de Mayo, el Zapatismo o los indígenas ecuatorianos)

En los barrios el espacio público está desmantelado y descuidado, el ámbito contenedor de la conflictividad social, el espacio de encuentro e intercambio en los barrios es la puerta del colegio, la iglesia, el almacén, la vereda, el alambrado del fondo, etc.

En los barrios donde trabaja MT los espacios públicos son también espacios por construir. Construyendo y consolidando espacios se construye ciudad, pero también identidad, ciudadanía.

Sobre la VIVIENDA

La vivienda es el primer espacio de la persona y de la familia. El ámbito de lo cotidiano, de lo íntimo. Es condición para poder crecer, desarrollarse y construir la historia personal, familiar y social. Debe dar el derecho a vivir en seguridad, paz y dignidad.

16En este sentido, cuanto más SEGREGACION hay en la ciudad, menos contacto tienen distintos grupos sociales

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La vivienda no es un objeto, forma parte del proceso de vivir, la vivienda cambia a lo largo del tiempo, se transforma, se modifica.

“La casa es para nosotros: - espacio, descanso, privacidad

- un lugar para estar cobijados del frío y de las lluvias

- necesidad primordial y esencial para el bienestar de las personas - complemento principal para formar un hogar

- es compartir con amigos y con las familias, es reir, es llorar, es tener bueno y malos momentos, es recordar, es vivir el momento

- ser propietario es estar tranquilo en cuanto a no tener que pagar todos los meses un alquiler - también es responsabilidad ya que todos los meses hay que pagar los impuestos”17

En las definiciones que anteceden, encontramos todos los aspectos de la vida cotidiana, de este “proceso de vivir” que mencionáramos: lo que hace a espacio físico y la seguridad y cobijo que éste brinda, lo vinculado a la vida de relación con los otros, y lo que hace a las nociones de derecho y responsabilidad.

La vivienda es una necesidad humana básica, la falta de vivienda es una injusticia producida por la estructura política y económica reinante, es producto de la desigual distribución de los ingresos y las riquezas.

La vivienda es uno de los satisfactores más costosos, toda familia debe disfrutar de ese satisfactor que, como derecho, no debe depender de los recursos con los que cuenta una familia.

Nuestra constitución prevé el derecho de todo ciudadano a una vivienda digna. Preferimos hablar de vivienda “adecuada” ya que la dignidad es de las familias que la habitan, y no de la vivienda. Vivienda adecuada a la dignidad del hombre y de la mujer: vivienda “como la gente”.

Nosotros entendemos que implica “la casa” como una condición necesaria para que el hombre y la mujer puedan venir al mundo, crecer, desarrollarse; para que pueda trabajar, educar y educarse, de modo de proyectar y proyectarse en la historia personal, familiar y social.

Consideramos que las características de la vivienda adecuada deben adecuarse a las distintas realidades culturales de cada pueblo.

El Comité DESC18 de las Naciones Unidas logró llegar a definir qué entiende por vivienda adecuada, sobre la base de lo cual los estados firmantes deberán velar por los derechos a ella de sus ciudadanos: “la vivienda no debe equipararse con el mero hecho de tener un techo por encima de la cabeza, sino más bien debe considerarse como el derecho a vivir en seguridad, paz y dignidad en alguna parte. El hecho de que la vivienda deba ser adecuada implica que las personas puedan disponer de un lugar donde poderse aislar si se desea, espacio adecuado, seguridad adecuada, iluminación y ventilación adecuadas, una infraestructura básica adecuada y una situación adecuada en relación con el trabajo y los servicios básicos, todo ello a un costo razonable”19.

Asimismo, reconoció la interrelación existente entre el acceso a una vivienda adecuada y los restantes aspectos de la vida de los individuos: “(...) el derecho humano a una vivienda adecuada

17Extracto de las definiciones que sobre la vivienda dio un grupo de pobladores de Hurlingham nucleado en la

Parroquia Virgen de la Esperanza, todos ellos integrantes del Plan Jefes y Jefas, durante un taller de diagnóstico. Septiembre de 2005

18 ONU, Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales –órgano de aplicación del Pacto Internacional de

Derechos Económicos, Sociales y Culturales “el PIDESC”

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tiene una importancia fundamental para el disfrute de todos los derechos económicos, sociales y culturales”20

Finalmente, el Comité DESC define por vivienda adecuada, aquellas que cumplan con las siguientes características21:

- seguridad jurídica de la tenencia,

- disponibilidad de servicios, materiales, facilidades e infraestructura, - gastos soportables,

- habitabilidad en cuanto al espacio y en relación con el clima, - accesibilidad respecto a grupos desfavorecidos

- lugar accesible respecto a la cobertura de necesidades básicas - adecuación cultural: inclusión de la identidad cultural en el diseño

MERCADO

- Es el lugar donde se compra y se vende, es decir, donde las relaciones están sometidas, como valor fundamental, a la ganancia. Convierte todo en mercancía: la justicia, la educación, la salud, el trabajo, la vivienda, todo regido por la oferta y la demanda y por las trampas que se hacen a la oferta y a la demanda (especulación, corrupción, poder financiero)

- Es lo contrapuesto de la sociedad justa. En ésta, la primacía está en los derechos humanos. En el mercado en cambio, los derechos se restringen al poder de compra

- Elemento de la vida social, que debe estar sometido al bien común, a través del Estado no privatizado.

- La dictadura mercantiliza los derechos humanos. Esta parte confiscada es arrebatada al mercado a medida que crece la democracia, con ella, el Estado popular.

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Creemos en la DIGNIDAD DE LA PERSONA humana, culminación de todo el universo; en su grandeza y misterio profundo; en la presencia de Dios en ella; en sus derechos inalienables.

Sobre Persona / Sujeto / Ciudadana y ciudadano

Para nuestro trabajo nos posicionamos desde una concepción del otro como persona inserta en un pueblo y con una cultura determinada, que se desarrolla en un hábitat.

Cuando hablamos de “persona” nos referimos a un ser concreto, digno, libre y racional, en constante crecimiento y relación con otros, histórico y protagonista de su historia, contradictorio y modelado por una cultura a la cual recrea y aporta, con capacidad de cambio, creación y resistencia, realizándose permanente y necesariamente en comunidad.22

“Toda mujer y todo hombre, por más insignificantes que parezcan, tienen en sí una nobleza inviolable que ellos mismos y los demás deben respetar y hacer respetar sin condiciones. Toda vida humana merece por sí misma en cualquier circunstancia, su dignificación” (Obispos Latinoamericanos, en Puebla, Nº 317). En este sentido “dignificar” no es dar la dignidad, sino reconocerla. Porque la dignidad está en todos y todas, solamente por el hecho de ser personas.

La grandeza de la persona no es retórica (una manera de decir), ni psicológica (una manera de sentirse) es una realidad ontológica: está en el ser de las cosas, aunque no nos sintamos así, aunque no se diga mucho, aunque la estupidez atropelle esta dignidad.

→ Cada persona es la cima de 15.000 millones de años de evolución. →En cada persona resuena y vive el Universo entero.

→ Cada persona es una síntesis única e irrepetible de cuerpo y alma, de inteligencia y capacidad de

amar.

“Ser sujeto es hacerse sujeto, subjetualizarse. Pero no puede hacerse sin hacer, no puede crearse sin crear”23 De aquí nuestra convicción sobre el protagonismo de las personas y las comunidades

en los procesos de cambio.

Siguiendo a Rubén Dri, tomamos la idea del “reconocimiento”, como condición del hacerse sujeto. Se refiere a que uno se construye sujeto en interacción con otros sujetos. “... reconocerse mutuamente como autoconciencias o sujetos, es el movimiento esencial del sujeto. Sin ese movimiento el sujeto no se hace, no se crea...”24

Dri menciona diferentes dimensiones del reconocimiento: existencial, jurídico, político, cultural, religioso, económico. Negarle al sujeto alguna de estas dimensiones es no reconocerlo, es intentar reducirlo a la calidad de objeto. Pero “está claro que el sujeto nunca puede ser reducido plenamente a una función determinada, lo que significaría una plena objetualización. El sujeto, que en la producción capitalista es reducido a su fuerza de trabajo, conserva su calidad y realidad de sujeto en otros ámbitos de su vida. Es cierto que esos ámbitos están degradados, pero no desaparecen completamente. Es por ello que, apoyándose en ellos, siempre puede reaccionar y luchar por su reconocimiento.”25

Reconocer y reconocernos. Hacernos mutuamente sujetos. Sujetos de derecho. Sujetos capaces de resistencia y creación.

22Cftr. Barousse, Ana – Monardo, Viviana: “Construyendo la casa en comunidad se va haciendo la historia”

Morón 2005

23 Dri, Rubén: “Racionalidad, sujeto y poder”, Ed. Biblos, pág. 82, agosto 2002 24 Dri, Rubén: ob. cit. pág. 84

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Otra manera teórica de aproximarnos al tema es la del impacto de los cambios en la subjetividad. “Es sabido que la subjetividad está atravesada por modos históricos de representación, formas de pensar, clasificar o relacionarse con el mundo que son instituidas socialmente y que el sujeto psíquico utiliza a diario para operar en su intercambio con la realidad. Esas formas son constitutivas del sujeto y de su identidad. Se es hombre o mujer, católico o protestante, argentino o mexicano, hijo o hermano. Y “se es” quiere decir que el yo queda articulado, en sus enunciados de base, a una red de representaciones que determina su existencia como tal. Cuando esas representaciones, las ligaduras que entretejen la existencia, son cuestionadas o codificadas por los cambios abruptos en las condiciones que las nutren, el individuo se siente expulsado de su identidad, de aquellaconstelación que organizaba sus lazos con el mundo”26 La exclusión a la que se somete a

los sectores populares, a partir de la última dictadura, opera sobre la subjetividad, anulando la noción de ser sujetos de derecho.

Coincidimos con Dri y con Bleichmar, en la idea de “proyecto” como necesario para construir el sujeto. Porque “... lo propio del sujeto es proyectar y proyectarse”27 Y esta noción de proyecto se vincula

al proyecto personal, cuando hablamos de cada persona, al proyecto comunitario, en caso de una comunidad, al proyecto de país, cuando pensamos en el sujeto colectivo nacional.

Otro aporte al tema surge en este análisis de Susana Murillo: “Hubo politólogos y personajes de la época de la Trilateral que hablaron de los peligros de los excesos de democracia y participación ciudadana y de la necesidad de construir la apatía. Más claro imposible. 0 sea que la lucha por salir de la apatía, recuperar la memoria y proyectarnos hacia el futuro, es una necesidad imprescindible para enfrentar esa estrategia. Y con todo lo difícil que pueda presentarse a nuestros ojos, los hechos cotidianos demuestran que esa lucha es posible.”28

Las personas con las que trabajamos son personas pobres. Para pensar y sentir otra vez lo que esto significa: “Una persona pobre tiene que lidiar cotidianamente con la imposibilidad de organizar su vida de modo estable, tiene un trabajo precario, hoy trabaja, mañana no, consigue una changuita. No tiene como resolver problemas de salud cuando se enferma él o sus hijos, se les rompe el techo, no tiene con qué arreglarlo, vive en una situación de precariedad continua que le impide anticipar el futuro.... Encuentra su relación con su vida con una incertidumbre muy importante... Eso le lleva a que el pobre sea una persona muy astuta y que sean personas muy emprendedoras, con una capacidad de acción muy fuerte, tienen un gran conocimiento del mundo que les rodea, porque tienen que estar atentos a las oportunidades que se les presentan.”29

La persona es el sujeto del derecho a la ciudad, es la ciudadana y el ciudadano. Con lo

cual definimos “ciudadanía como el derecho y la responsabilidad de todas y todos los que la habitan de: a) acceder a lo que ya existe para que puedan satisfacer sus necesidades básicas;

b) participar en las decisiones que hacen al conjunto;

c) construir y hacer de la ciudad un ámbito que posibilite la distribución de recursos materiales (generación de ingresos, vivienda, salud, educación....) y simbólicos (información, participación, comunicación...).

Se trata de derechos y no de concesiones graciosas: corresponden a los habitantes por ser personas y ciudadanos. Por eso el “derecho a la ciudad” está íntimamente ligado a la idea de

ciudadanía: proceso permanente de conquista de derechos y de resignificación de

contenidos y satisfactores, así como de las exigencias de políticas públicas que los hagan efectivos.”30

26 Bleichmar, Silvia, entrevistada por Alberto Catena, para la revista Cabal, septiembre – octubre 2005 27 Dri, Rubén: ob. cit. pág. 147

28Murillo, Susana, entrevistada en la revista Cabal, septiembre – octubre 2005

29Merklen, Denis: (sociólogo), entrevistado por María V. Minetti en la Revista “Desafíos Urbanos: la ciudad

perdida”, del CECOPAL (Centro de Comunicación Popular y Asesoramiento Legal), mayo – junio de 2005

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Vinculadas a la noción de persona digna y de sus derechos, aparecen las nociones de inclusión – exclusión, como parámetros de análisis de situación de las personas en relación al pleno ejercicio de la ciudadanía y de definición estratégica de la intervención.

“Trabajar como par la relación inclusión - exclusión social en lo cotidiano de la vida de las personas, recuperando lo subjetivo, particular y cercano a todas y cada una en territorios concretos; colocando la inclusión más allá de la pobreza; no quedarnos limitados a horizontes compensatorios sino proyectando un horizonte de ciudadanía, de derechos, de democracia...” 31

Esto nos lleva a definir:

- Exclusión como “un proceso multidimensional a través del cual las personas y grupos sociales son despojados de sus derechos y libertades, así como del acceso y disfrute de bienes y servicios básicos, oportunidades de trabajo, ingresos suficientes, educación y salud de calidad, vivienda, cultura, recreación, participación política.” 32

- Inclusión como “el proceso que permite a las personas y grupos sociales el pleno reconocimiento, respeto y ejercicio de todos sus derechos humanos, económicos, sociales, culturales, políticos y las oportunidades para disfrutar de un desarrollo sano y una vida digna, participando efectivamente en las decisiones de su presente y su futuro” 33

“ Las características básicas de estos procesos son:

1. Acceso/ no acceso, a través de formas económicas y no económicas, a bienes básicos y servicios que determinan el desarrollo social y humano

2. Acceso igual/ desigual a mercados de trabajo y mecanismos de protección social formales o informales

3. Acceso/ no acceso a mecanismos participativos sobre el ciclo de políticas públicas

4. Acceso igual/ desigual al ejercicio y protección de derechos y libertades civiles, políticas, económicas, sociales y culturales.”34

Y, más que decimos, sentimos que Excluidos son...

“... padres y madres ya desechos y expulsados de todo aquello que pueda llamarse “sistema”. Pero en rigor, ese “sistema” que los mantiene a todos ellos, menores y mayores de edad, mirando por la ventana de una casa a la que jamás accederán, funciona como funciona no porque no pueda absorber los restos, que son esos pobres, sino precisamente porque produce restos, fabrica pobres, porque en su génesis de riqueza mal parida late, siamesa de esa riqueza, la miseria de tantos”35.

31COPEVI, “Mapa de inclusión y exclusión social: instrumento para el debate y la incidencia pública sobre

sustentabilidad social y pobreza urbana en la ciudad de México” 2005

32Idem cita anterior 33Idem cita 31 34Idem cita 31

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Creemos gozosamente en la capacidad de las mujeres y los varones para dar y para darse en la pelea por estar juntos. Creemos en la maravilla de la FAMILIA, unida bajo un mismo techo, primera comunidad, espacio del amor, nido de la libertad, camino del pleno desarrollo de la persona.

Sobre la PERSPECTIVA DE GÉNERO

Es necesario distinguir entre algunos conceptos , que si bien están conectados significativamente no son sinónimos

Sexo: Se refiere a las diferencias biológicas entre varón y mujer en función de la procreación Genero : Concepto cultural que alude a la clasificación social entre lo masculino y lo femenino

Sexualidad: Se refiriere a como se vive y cuales son las conductas y maneras en que se realizan las practicas sexuales.

El concepto de genero es dinámico, se ocupa del sistema de interrelaciones entre los varones y las mujeres en un determinado contexto social.

“El genero es considerado como una construcción social porque esta socialmente determinado y sostenido por estructuras sociales, es un principio básico de organización de las sociedades particularmente de la división del trabajo en las familias, las comunidades , el mercado. Aunque afecta tanto a varones como a mujeres , ha tenido un impacto más represivo sobre las mujeres.”36

Nuestro desafío como Organización Social implica influir y generar políticas que incorporen el genero como reflejo de participación de varones y mujeres en la vida civil , cultural , económica, política y social

Se trata de encarar la búsqueda de relaciones equitativas, donde mujer y varón se relacionen con equilibrio de poder.

Sobre la FAMILIA

“La comprensión de una institución tan compleja y heterogénea como la familia, implica

ampliar la mirada, discutir nuevos paradigmas. Pensemos no sólo en las transformaciones en las estructuras y dinámicas familiares que ha habido en América Latina y el Caribe en estas últimas décadas, sino también en la gama de variación según regiones (urbanas, rurales, suburbanas), estratos sociales y grupos étnicos. “La familia, más que célula genética de la sociedad, aparece como una unidad plural sujeta a todas las mediaciones y vicisitudes de una crisis manifiesta en todas las dimensiones de la vida colectiva emocional, política, económica, ecológica, social, cultural, moral. Pero la familia, como realidad colectiva, tiene una manifestación plural, microsocial, a veces difícil de generalizar. No se trata solamente de su manifestación formal, institucionalizada, plasmada en las normas jurídicas y morales sino sobre todo, de su manifestación real, informal y cambiante” (Otero, 1995).

Desde nuestra perspectiva , la definición del concepto familia nos coloca frente a un debate sociopolítico que trasciende los límites del mundo privado y pasa a constituir

una unidad en continua interacción con lo sociopolítico (Colombo, Palermo, Schmukler; 1994).

En la familia se expresan vínculos sociales entre los sexos y entre las generaciones y relaciones de producción y de reproducción. Existen en ella afectos e intereses comunes, pero también intereses individuales y componentes de conflicto.

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En la familia encontramos un sistema de autoridad y poder. En este sentido, la familia es constructora de ideología, es decir, no sólo recibe las influencias ideológicas del mundo exterior sino que además reconstruye esos mensajes y valores, respondiendo desde su propia particularidad.

Según un trabajo de la CEPAL (1994), distintos tipos de familias pueden velar por el bienestar de sus miembros y contribuir a un desarrollo equitativo y democrático, siempre que exista un proyecto familiar, es decir, “un plan de vida en común, en el que se establecen metas y prioridades para sus logros”. 37

La construcción de un “plan común” implica un proyecto de vida compartido , fruto de una relación horizontal , equitativa .

Desde nuestra especificidad en Tierra y Vivienda donde la casa , el barrio son la materialización de algunos “sueños familiares” se ve con claridad como las cuestiones de genero dificultan la puesta en marcha del proyecto común .

Nuestro deseo , intento es colaborar con las familias en la formulación y definición de un proyecto de vida común, que brinde la posibilidad de experimentar otras situaciones, donde la violencia hacia la mujer, el maltrato a los niños, el abuso, el autoritarismo, el silencio sean cuestionados , para luego desterrarlos , dando lugar a ...

“Una casa que albergue: mujeres y varones libres...

niñas y niños valorados... ancianas y ancianos reconocidos....”38

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Creemos en la COMUNIDAD. Creemos en la vocación solidaria de las personas, en la felicidad de la entrega cotidiana, en los afectos sinceros que alientan y animan y contienen y fortalecen y abrigan la esperanza. Creemos en la amistad y el compañerismo. Creemos en la ternura y en la fiesta.

Sobre comunidad, organización, liderazgos

Decíamos al hablar de persona, que se realiza encomunidad. Vale entonces detenernos en ésta, otra de nuestras convicciones.

Entendemos la comunidad como el conjunto de personas con una experiencia común, que crea y recrea su historia y su proyecto de vida. La comunidad es un sujeto colectivo que como tal tiene las mismas características del sujeto. Es producida y productora y social e históricamente contradictoria. 39

La expresión política de la comunidad es su organización. La comunidad se organiza en torno a necesidades sentidas y a partir de esta tarea identitaria, reflexiona y debate sobre su ideología y se articula con otros actores sociales.

Desde esta perspectiva, el trabajo en la comunidad constituye un desafío importante en tanto su vinculación con el movimiento social y diversas organizaciones de la sociedad civil, que profundicen las prácticas de participación directa y de representación para afianzar las bases de la democracia y la defensa de los derechos humanos.

Hemos ido definiendo organización como:

- Grupo con: capacidad de planificar y gestionar proyectos, autonomía, democracia, articulación con otros, reflexión y debate sobre las convicciones e ideologías

- Espacio donde cada uno puede desarrollar sus talentos: la organización no pierde a ningún componente.

Hay varios grados de organización, al igual que hay estilos de participación en cada una de ellas. Por ejemplo:

- Grupo que se relaciona solidariamente, cuyos integrantes se respetan mutuamente y buscan la equidad en el conjunto, que lleva adelante acciones en beneficio individual y del conjunto (por ejemplo el grupo de Mujeres que llevan adelante el fondo rotativo en Virgen de la Esperanza) - Esquemas de relaciones entre personas de un barrio que les permite llevar adelante diferentes

iniciativas (por ejemplo cuando en un grupo de vecinos se organiza para festejar el día del niño, reyes magos o reaccionar ante alguna desgracia).

A partir de nuestro trabajo cotidiano se nos hace necesario caracterizar distintos tipos de organizaciones. Así encontramos:

- Organizaciones comunitarias y barriales: Espacios de participación que responden a necesidades concretas, identifica a grupos de vecinos que participan, no siempre son formales, buscan la participación de otros, hay un objetivo común, motivaciones, sin poderes arbitrarios.

- Organizaciones sociales: Espacios de participación política, con una estructura de organización, con diferentes niveles de representación

- Movimiento social: Organizaciones sociales con articulación entre sí. Pese a que hoy se denominan movimientos sociales a numerosas organizaciones, en su mayor parte de desocupados, nosotros preferimos pensar en el movimiento como una estructuración mayor y masiva de todas las organizaciones. Que se construye en el tiempo y que ha tenido cohesión y fuerza en algunos momentos de nuestra historia. Nos referimos al Movimiento Popular.

39Barousse, Ana – Monardo, Viviana: “Construyendo la casa en comunidad se va haciendo la historia”, Morón,

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Al hablar de comunidad y organización nos encontramos con los tipos de pertenencia, participación y liderazgos que en ellas surgen. Siempre teniendo como criterio rector la persona en relación a su forma de participar40, hemos ido caracterizando, también a partir de nuestra práctica

cotidiana, los siguientes conceptos:

Dirigente:

- Es la persona con mayor grado de representatividad, lo sostiene una organización, es elegido por sus vecinos, quienes reconocen y potencian su liderazgo.

- Tiene una mirada global y amplia. Tiene ideología. Comprende los problemas e identifica sus causas.

- Garantiza la distribución de la información, tiene capacidad de mediación, propone direccionalidad, anima procesos, logra vinculación con otros espacios

- Es la resultante de: vocación + formación + experiencia + mandato del espacio común.

Referente:

Con respecto a este término, cabe la pregunta acerca de quién otorga a una persona su condición de referente. ¿Lo hacen sus pares? ¿Lo hacen los agentes externos? Siguiendo estos interrogantes tendríamos como dos categorías diferentes. A saber:

- Al ser “designado” por sus pares: es la persona que asume una responsabilidad en un proyecto u organización comunitaria. Tiene algún grado de representatividad. Maneja y distribuye información y saberes determinados. Es buscado por su conocimiento de determinada temática. - Si es “designado” por agentes externos podría cumplir la función anterior y también la de ser la

persona de “contacto” o “llegada” al Barrio.

En el primer caso hablamos de una referencia de temática. En la segunda de una referencia territorial.

También hay que hacer notar que la “designación” no es tal. El referente barrial de algún tema se constituye en el tiempo, probablemente en muchos casos sin intención de serlo. A partir de su participación en determinados proyectos, sus vecinos lo vinculan a él y lo consultan. Lo mismo para el caso de los que se constituyen en referentes territoriales para agentes externos.

Vecino Promotor:

Persona que tiene fuerza para impulsar determinado proceso.

Vecino Participante:

Persona que se involucra con lo comunitario, con compromiso, con sentido de pertenencia, con capacidad de participación, que puede plantear inquietudes.

Poblador:

Persona que habita un lugar.

En todos los casos reconocemos que son conceptos dinámicos. Según las potencialidades de las personas pueden ser roles intercambiables.

40 Con esto decidimos restar de nuestro marco conceptual las definiciones de roles en función del acceso a

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Creemos en el PUEBLO, lugar de encuentro de culturas, sujeto de dignidad y autonomía. Y en su identidad, sus valores, su sabiduría, su capacidad de resistencia y de lucha. Creemos en la gente de las comunidades barriales, que nos obligan con su confianza. Creemos en Latinoamérica, en cuyo destino estamos todos comprometidos.

Pueblo

Tomamos el concepto de PUEBLO, porque queremos rescatarlo. Durante y después de los 90 ha sido dejado de lado. No aparece en el discurso público. El término “pueblo” fue reemplazado por “la gente”, un concepto que para nosotros, refiere a una muchedumbre sin identidad, sin historia y sin proyecto.

Pueblo no es sólo el conjunto de habitantes de una nación, ni tampoco un sector de la sociedad. Pueblo es para nosotros Comunidad Histórica. Una comunidad de experiencia común, de valores, estilos de vida, actitudes, convicciones, aspiraciones y un destino común.

Entendemos por Pueblo la articulación dialéctica de una triple realidad: una cultura, un sujeto colectivo y una historia.Así el hombre se configura en un Pueblo y éste a la vez se constituye en una unidad cultural, en una cultura. Decía José Martí: “el pueblo es la nación natural”

Pueblo es la comunidad conformada por quienes participan a grandes rasgos de una misma cultura, encarnando, sobre todo, una serie de valores comunes que son fácilmente identificables en las prácticas educativas y de trasmisión.

“... suponga que “el espíritu de la tierra” es un hombre gigantesco... Es un arquetipo enorme que se nutrió y creció con el aporte inmigratorio,... sin dejar de ser nunca idéntico a sí mismo... Ese hombre gigantesco sabe dónde va y qué quiere”41

El pueblo es “... una comunidad de valores, estilos de vida, actitudes, convicciones y aspiraciones compartidas. Por ello, el Pueblo sólo existe y subsiste en las personas que lo forman, pero todas ellas, tomadas como mera suma o colección de individuos humanos no son el pueblo, el Pueblo es comunidad de personas.

Esa comunidad... que es el Pueblo tiene además un pasado que le pertenece, lo informa y lo integra, es decir una realidad histórica... los que hoy... forman el pueblo tienen ante sí una doble tarea y responsabilidad: la de conservar el pasado.. y la tarea y responsabilidad de mirar hacia el futuro... y cumplir el mandato histórico que recibieron...

El pueblo es el agente más poderoso de transformación histórica, que permaneciendo siempre idéntico a sí mismo, es siempre nuevo en sus planteos, en sus respuestas, y en sus aspiraciones”42

Así entonces Pueblo43:

• Es una comunidad cultural, en continuo devenir.

• Reconoce un origen común (comunidad de origen, historia vivida similar), una cotidianeidad común y un destino común.

• Alude a la cultura, la tierra, el espacio vital, la historia, las costumbres y la lengua de un grupo humano.

• Es un sujeto activo de su cultura.

41 Scalabrini Ortiz, Raúl: “El hombre que está solo y espera”, Ed. Plus Ultra, Buenos Aires, 1985, pág. 19 42 Movimiento de sacerdotes para el tercer mundo. Ob. cit. Págs. 29,30,37

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“Pueblo es la comunidad de los que luchan contra las estructuras injustas” (Mons. Enrique Angelelli)

“Pueblo es una comunidad de proyecto. Gente unida por una comunidad de intereses vitales o, dicho de otra manera, gente unida por un proyecto de liberación que implica tanto la remoción de toda opresión cuanto la concreción de las potencialidades individuales y comunitarias para lograr el creciente bien común.

Pueblo es la comunidad donde cada uno, al realizarse, facilita la realización común. Entre esos realizados-realizadores se encuentran tanto nuestros compañeros del pasado como los del futuro: el pueblo vence al tiempo. En la medida en que nuestros compañeros del pasado lucharon, son nuestros compañeros, aún vencidos. En la medida en que fueron derrotados, nosotros somos derrotados. En la medida en que lograron vencer, nosotros somos vencedores.

Pero lo definitivo, para incorporarnos al pueblo, no es la victoria, sino la lucha. O también: la victoria consiste en haber luchado, en haber vivido una vida digna de la dignidad. El pueblo habita la región donde resplandece lo más humano. Esa dignidad resplandece cuando uno apuesta su vida a un destino humano. El pueblo es la comunidad de los que se alzan en la dignidad. El neoliberalismo no tiene pueblo, porque la realización de cada uno siempre implica negar la realización de otros. Se trata de un humanismo racista, que intenta crear dignidad a partir de negar la dignidad de otros, con lo cual nadie tiene dignidad. En la medida en que somos más neoliberales somos más fragmento. En la medida en que somos fragmento, somos menos vida, porque la unidad de todo cuanto existe es la clave de la vida. La vida fluye, se comparte, se reparte, se da, circula. Retomando, podemos decir: pueblo es el que se gana la vida”44.

“El pueblo... siente y piensa; el pueblo expresa su voluntad en forma de movimiento bien orientado, firme y permanente. .... El pueblo está constituido por hombres libres; el pueblo tiene conciencia de unidad; por eso es invencible y no puede ser explotado cuando es pueblo. En el pueblo todos tienen iguales privilegios, por eso no hay privilegiados. Todo movimiento que aspire a hacer la felicidad de los hombres debe tratar de que estos constituyan un verdadero pueblo. Esa es la historia de los pueblos, en cuyo largo camino las masas han luchado por alcanzar la gran dignidad de llamarse pueblos.”45

“La categoría pueblo se contrapone a las clases sociales. En términos analíticos, el pueblo no existe como algo dado, previamente establecido. Pueblo es el resultado de la articulación entre movimientos, comunidades, agrupamientos humanos que rompieron la situación de masa, inconsciente y sin proyecto propio. Se encontraron alrededor de una conciencia colectiva, de un proyecto común, de prácticas adecuadas a la conciencia y al proyecto. Se encontraron para construir una historia y una identidad propias en los límites de un determinado territorio. Al concepto de pueblo pertenece la superación de los intereses sólo clasistas y la búsqueda de un bien común con la asunción de un proyecto participativo e igualitario para el conjunto de la sociedad. El pueblo está siempre en construcción contra fuerzas que quieren reducirlo a masa.

El pueblo configura un valor: todos son llamados a ser pueblo, a dejar atrás las relaciones dominado-dominador, masas-elites; todos son invitados a participar en la gestación de una sociedad con relaciones de colaboración y no de competencia. Por lo tanto, de una democracia social, popular, solidaria e incluyente de todos.”46

Todo lo antedicho, configuran nuestras convicciones más profundas. Sin embargo desde la última dictadura militar y hasta principios de esta década el Pueblo ha soportado el embate de la destrucción de su organización, de una inculturación de valores que intentaron trocar solidaridad por

44Grandín, Eduardo

45Duarte de Perón, Eva “Clases y escritos completos 1946 – 1952” Tomo III, Artes gráficas Piscis, febrero 2004,

pág. 58

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individualismo, que desdibujó al sujeto de derecho y al sujeto colectivo, e instauró la era del “cliente”. Entonces no podemos dejar de reconocer hoy que el Pueblo y el campo popular, está fragmentado, en crisis, desorientado. Y en esto Madre Tierra intenta aportar a la reconstrucción y a la consolidación de la identidad popular a través del rescate de su historia y de su proyecto de país.

Cultura

Entendemos por Cultura un modo común y particular de expresarse, de aprehender, de sentir la vida y resonar ante las cosas y los acontecimientos, de vivenciar la realidad. Una comunidad de valores, una sabiduría común.

Cultura es entonces, el conjunto de costumbres típicas de un grupo humano que entrañan y son configuradas a la vez por un conjunto de valores. Reconocer la racionalidad de un pueblo es reconocerlo culto, por lo tanto sujeto de la historia.

Mons. Gerardo Farrell habla de la relación entre pueblo y cultura y dice: “El pueblo puede no tener ciencia, pero tiene conciencia, que es un modo fundamental de llevar la historia. Y esta conciencia, esta honda sabiduría es básicamente la cultura. En la experiencia de la vida es donde asume valores; tiene valores. Y en este sentido tendríamos que distinguir, entonces, el concepto de cultura: reconocer la racionalidad de un pueblo es reconocerlo culto. Por lo tanto sujeto de la historia”.47

Y volviendo al citado texto de Santillán Güemes:

La cultura:

• Emerge de la interacción directa de los hombres del pueblo y en respuesta a sus necesidades vitales. • Implica un complejo sistema de símbolos de identidad que el pueblo preserva y crea.

• Es instituyente, re-creadora, con capacidad de expropiar. • Expresa:

- la cotidianeidad de las mayorías. - la participación social.

- la identidad histórica.

“Es en el campo cultural donde los sujetos construyen sus representaciones, sus relaciones con los demás hombres y donde se constituyen como identidades colectivas capaces de crear proyectos que transformen su misma condición social. Es la dimensión comunicativa de la sociedad, donde el orden social emerge como un mundo de sentidos”48.

Y cultura popular corresponde al conjunto de prácticas y procesos a través de los cuales los sectores populares se representan a sí mismos y contribuyen a producir y renovar el sentido de sus percepciones, orientaciones y acciones sociales. Se opone al sentido cultural oficial o hegemónico, que es básicamente el que define cultura como “enciclopedismo, acumulación de conocimientos, formación académica, etc.”

“En Madre Tierra entendemos como “cultura” la relación que el pueblo entabla con lo sagrado,

la gente y la naturaleza, gestando un estilo de vida que arraiga en lo profundo de la memoria y al mismo tiempo se renueva permanentemente. Es el esfuerzo colectivo que hacemos para ser sujetos de diálogo con el cosmos, con los hombres, con la trascendencia.

La cultura mestiza –medio aborigen y medio occidental- que se ha conformado en Argentina como en toda Latinoamérica durante quinientos años, fue siempre una cultura “apocalíptica” (según

47 FARRELL, Gerardo T., “Pueblo y Cultura”, en Walsh, Septimio, “Educar con el Pueblo desde su Cultura”.

Docencia. BS.AS., 1985. p.41

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la imagen bíblica): unamujer embarazada que amenazan pavorosos dragones. Una cultura de la resistencia, de andar huyendo y al mismo tiempo gestar y dar a luz, de crecer en grietas como líquenes, de vivir en lo subterráneo sin perder la pasión por la luz del sol. Fue siempre río subterráneo, corriendo por lo hondo, manifestándose en las grietas -las fiestas- como las fuentes termales.

La historia es para nosotros buena y mala noticia. La mala noticia es que siempre estuvimos así, oprimidos por estructuras extrañas (aunque podemos contar algunas victorias). Pero, cuando arrecia la dificultad, vamos a la buena noticia: siempre estuvimos así, pero acá estamos; hemos sobrevivido. Para encontrar lo mejor de nuestra cultura nos hay nada mejor que las respuestas a esta sola pregunta: “¿cómo es que logramos sobrevivir?”. 49

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Creemos en la HISTORIA, en la construcción desde lo sencillo y cotidiano, en las pequeñas verdades personales que dan vida a la verdad comunitaria, creemos en los cimientos de la memoria y en los miradores de la esperanza. Creemos en la UTOPÍA y en la apuesta por ella, que está viva en todos los soñadores. Creemos en la ESPERANZA activa que nos mueve a construir la justicia social, la paz, la buena distribución, la igualdad y una vida acorde con la grandeza del ser humano y del pueblo.

Sobre el Poder Popular

La capacidad de creación suele llamarse también poder. Tiene poder el que es capaz de soñar, imaginar, desear y llevar a la realidad una novedad y mantenerla nueva. Si el cauce hacia la novedad se endica, el poder instituido –conservador o reformista- se dedica a la creación de recursos para mantener la situación alcanzada y reprimir los intentos renovadores, como sucede con la democracia restringida que surge de la dictadura: el poder de los grandes grupos económicos queda reasegurado por estructuras violentas de funcionamientos casi automático: deuda externa, desocupación, dolarazo, privatizaciones y demás. El poder instituido de estos grupos puede medirse por la eficacia de tales estructuras y su mantenimiento a lo largo de treinta años, es decir, superando fronteras generacionales. Hay otro poder, que llamamos instituyente –progresista, revolucionario-que intenta flexibilizar o resrevolucionario-quebrajar el poder instituido para dar lugar a la novedad. Este poder transformador que unió al pueblo en algunos momentos de nuestra historia supo conseguir algunos laureles que la memoria y la militancia harán eternos... si pueden, porque también la memoria es poder.

Instituido o instituyente, todo poder tiene fuerzas opuestas. El poder es siempre conflictivo. Y como el conflicto no cede jamás, el poder es un proceso constante. Aun en su versión instituida, el poder nunca se paraliza, porque la parálisis es pérdida. El poder instituido realiza permanentes mantenimientos de sus dispositivos de reaseguro: conquista, reprime, seduce, coopta, corrompe, comunica, mata. Es una verdadera ingenuidad esperar de los poderosos el reconocimiento de sus crímenes o “la conversión”. La conversión del poderoso es otro poder, contrapuesto, que lo obliga a autolimitarse.

El poder concentrado domina a los demás, crea a costa de ellos, se sirve de la capacidad creativa ajena. Crea dignatarios ante quienes se doblan los clientes y los reverentes. El dignatario experimenta toda creatividad libre como amenaza a su poder. Es, por ello, una fuerza invalidante. No capacita nunca, solamente crea gerentes y clones a control remoto, que requieren la presencia del jefe ante situaciones inéditas para las cuales no han recibido configuración.

El poder comunitario, en cambio, cohesiona a las personas, las obliga a desarrollar lo mejor de sí en un proceso de constante capacitación. Construye vínculos, consenso, delegación, organización, participación, humanidad, espíritu, vida. El poder concentrado hace dignatarios. El poder comunitario reconoce dignidad. Sin embargo, el poder concentrado mira al poder comunitario como un vacío de poder. El poder comunitario tiene ese desafío: demostrar al poder concentrado, en los hechos, que es capaz de ponerle coto.

Donde existe poder comunitario hay infinitas posibilidades de poder. Existen poderes no siempre explorados por el enemigo: el poder del servicio, el poder del silencio, el poder de la palabra, el poder del no, el poder de la ternura, el poder de la solidaridad, el poder de la esperanza, el poder del humor, etc.

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reconocer el poder que hay en cada uno, la complementación de ese poder con el poder de otros, y otros y otros.

“Lo que hace que un hombre y otro hombre y otra mujer y otra mujer y otro hombre y otra mujer, sean mucho más que eso y se conviertan en un huracán que a la vez sacude y sostiene: un proyecto en común. Lo que hay entre un grupo de personas y otro grupo de personas, que hacen distintas cosas pero se saben juntos más tarde o más temprano.” (Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio, 24 de marzo de 2004, en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada).

Poder popular son las convicciones que nos sostienen a todos y todas y que tienen una dirección y un propósito. Son los andamios de una construcción común, escalonada, progresiva, parcial en cada momento y total solamente en el sueño soñado y despierto.

Sobre la Política

Vinculada a la creación del poder popular, y en la trama del tejido social, se encuentra la política. Nosotros entendemos y sentimos que la política es “la máquina de producir comunidad”, de hacer que todo sea común y de todos: un país, un destino, unas riquezas, las decisiones, y todo lo demás. Es también la máquina de producir ciudad (“polis”), es decir, espacios ganados para la comunidad humana, para la convivencia que logra hacer crecer a todos. En suma, es la tarea de producir bien común. Según esta concepción, serían no políticas o antipolíticas las privatizaciones, las prácticas clientelares y las prácticas de beneficencia (entendidas como aquéllas que anulan la capacidad decisoria y el derecho a decidir de las personas) las dictaduras, las exclusiones y las herramientas que les sirven. Sin embargo, en el lenguaje común, ellas no solamente son parte de la política, sino que, peyorativamente, a veces son el único contenido de la palabra “política”. Pese a todo, al mismo tiempo las comunidades construyen historia con potencia transformadora.

Sin embargo no hay acción que no sea política, porque pesa sobre la balanza del poder en uno u otro sentido. La política requiere claridad en los posicionamientos y en la identidad, claridad de hecho. No valen solamente los pronunciamientos, sino los hechos: hacia dónde aportamos en la realidad. Es inevitable que Madre Tierra esté con alguna de las fuerzas que se disputan el campo político, y que esa direccionalidad tenga mucho mayor alcance que los objetivos de un proyecto particular.

Más allá de que Madre Tierra no haga contacto con los últimos de la sociedad, nuestros intereses deben estar en armonía con los de ellos, puesto que queremos construir una sociedad de iguales, con ejercicio pleno de ciudadanía por parte de todos.

Sobre la Historia

Referencias

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