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76

Rev Soc Peru Med Interna 2012; vol 25 (2)

INTRODUCCIÓN

El pie diabético (PD) es una complicación crónica de

la DM, con etiología multifactorial, teniendo como

factores principales la infección, isquemia, neuropatía

y mal control metabólico. Tiene características clínicas

frecuentes como úlceras, gangrenas y amputaciones en

las extremidades inferiores, ocasionando en el paciente

discapacidad parcial o definitiva.

1-3

Los pacientes con este problema de salud deben

ingresar a un programa de PD que debe ser permanente,

estratégico y multidisciplinario incluyendo la prevención

y el tratamiento del PD. Nosotros hemos implementado

un programa de PD que hasta la fecha tiene doce años

de funcionamiento y se han evaluado aproximadamente

cinco mil pacientes. En dicho programa, se han realizado

estudios de investigación publicados

5,6

y presentados en

congresos internacionales de DM.

7-12

FISIOPATOLOGÍA

Neuropatía diabética

La hiperglucemia crónica es el factor de riesgo más

importante para el desarrollo de la neuropatía.

13

Existen

dos teorías etiopatogénicas: una metabólica y otra

vascular, aunque probablemente sea la interacción

de ambas lo que la produzca.

14,15

La polineuropatía

simétrica distal de distribución en calcetín es la forma de

neuropatía más frecuente que predispone a la aparición

de úlceras en el pie.

16-18

Inicialmente se alteran las fibras

nerviosas pequeñas (fibras sensitivas) provocando la

pérdida de la sensación de dolor y temperatura y, más

tarde, las fibras nerviosas grandes, disminuyendo el

umbral de percepción de vibración. La neuropatía

motora produce hipotrofia muscular apareciendo dedos

en martillo y en garra que favorecen la protrusión de las

cabezas de los metatarsianos. La neuropatía autonómica

produce sequedad y fisuras en la piel por afectación de

las fibras simpáticas posganglionares de las glándulas

sudoríparas, aumento del flujo sanguíneo por apertura

de comunicaciones arteriovenosas que disminuyen la

perfusión de la red capilar y aumentan la temperatura

de la piel, lo que da lugar a un trastorno postural en

la regulación del flujo con una respuesta inflamatoria

anormal frente a la agresión a los tejidos.

19

También hay

edema neuropático y aumento de la presión venosa.

20

La osteoartropatía neuropática o pie de Charcot es una

de las peores consecuencias de la DM en el pie.

21

Puede

encontrarse en una fase aguda que puede confundir con

infección o en una fase deformante crónica y progresiva

caracterizada por la destrucción indolora de huesos y

articulaciones. En esta situación, con los traumatismos

se produce distensión ligamentosa y microfracturas, y

con el peso corporal ocurre una destrucción articular

progresiva que da lugar a fracturas y subluxaciones

que son acelerados por el aumento de la reabsorción

ósea osteoclástica, secundaria a la hiperemia causada

por la denervación simpática de la microcirculación.

22

Por estas razones, el pie debe estar inmovilizado con

férulas, muleta o silla de ruedas.

La neuropatía, con o sin isquemia asociada, está

implicada en la fisiopatología de la úlcera del PD en el

85% a 90% de los casos.

23,24

Por tanto, el pie insensible,

sea bien perfundido o isquémico, debe considerarse

como de alto riesgo de úlcera.

Pie diabético

Diabetic foot

Luis Neyra-Arisméndiz,

1,2

José Solís-Villanueva,

1,3

Óscar Castillo-Sayán

1,4

y Freddy García-Ramos

1,3

1. Médico endocrinólogo. Servicio de Endocrinologia, Hospital Nacional Arzobispo Loayza (HNAL) de Lima.

(2)

Isquemia

En este problema se pueden observar dos alteraciones.

En primer lugar, la macroangiopatía diabética que

es la aterosclerosis en los pacientes diabéticos.

25

Los que además presentan alguno de los factores de

riesgo mayores de la enfermedad arteriosclerótica

(hipertensión, hipercolesterolemia y tabaquismo) tienen

mayor probabilidad de desarrollar arteriosclerosis y su

mortalidad es más elevada.

26-30

La arteriosclerosis del

diabético es de distribución multisegmentaria y bilateral,

con un predominio distal (troncos infrapoplíteos).

31-34

La macroangiopatía está implicada en la etiopatogenia

de la úlcera del PD en 40% a 50% de los casos,

generalmente asociada a neuropatía.

35-37

En radiografías

de las extremidades inferiores se puede observar la

calcificación de la capa media arterial o esclerosis

de Mönckeberg en arterias de calibre mediano, con

aparición de fibrosis y calcificación, producida por

neuropatía autónoma. Las arterias se vuelven más duras

aumentando la presión arterial sistólica en el tobillo.

38-40

En segundo lugar, la microangiopatía diabética que

existe una amplia controversia sobre la importancia

real de la microangiopatía en la fisiopatología del PD.

41

En los capilares no hay disminución de la luz, pero sí

un engrosamiento de la membrana basal secundario

a la hiperglucemia.

42

La gangrena digital con pulsos

distales no es secundaria a la microangiopatía sino

a trombosis por toxinas bacterianas necrotizantes,

como las de

Staphylococcus aureus

.

43

La presencia

de microangiopatía no altera el resultado de la

revascularización, ya que cuando se practica, consigue

los mismos efectos que en aquellos que no la tienen.

44

La microangiopatía diabética se implica en la

patogenia de la úlcera neuropática. Sin embargo, las

lesiones neuropáticas del PD son iguales a aquellas

que aparecen en las neuropatías hereditarias de los no

diabéticos o en las neuropatías postraumáticas, donde la

microangiopatía no existe.

45

Otros factores predisponentes para la isquemia tisular

son:

Factores hematológicos: hiperfibrinogenemia,

aumento de la agregación plaquetaria, disminución

de la actividad fibrinolítica, reducción de la deforma­

bilidad de los glóbulos rojos y leucocitos, etcétera.

Alteración del sistema inmunitario: cambios

en la diapedesis, la adherencia leucocitaria, la

quimiotaxis, la fagocitosis y la lisis intracelular de

los granulocitos, que se agravan por el mal control

de la glucemia. Una fracción de los mononucleares

cumple un rol muy importante en la reparación de

las heridas isquémicas por angiogénesis terapéutica

como mostraremos más adelante.

46-49

• Glucosilación no enzimática del tejido conectivo

periarticular que produce rigidez articular, y de las

proteínas del colágeno que hacen sus fibras más

rígidas y sensibles al roce, y causan un retraso de la

cicatrización.

50-52

Factores precipitantes o desencadenantes

Actúan sobre un pie vulnerable o de riesgo, provocan una

úlcera o una necrosis.

53

Entre los de origen extrínseco

destacan los traumatismos mecánicos, térmicos y

químicos; y, entre los intrínsecos se incluye cualquier

deformidad del pie o limitación de la movilidad articular

que condicione un aumento de la presión plantar.

54-59

Factores agravantes

Infecciones fúngicas (tiña pedis) en los espacios

interdigitales (tiña interdigital). La solución de

continuidad de la piel que supone una úlcera es una

puerta de entrada para las bacterias. En los diabéticos,

la disminución de la respuesta leucocitaria facilita la

infección y su evolución , y la pérdida de la sensibilidad

permite que el paciente camine sobre tejidos infectados

sin ser consciente de ello, así como la extensión del

proceso a planos más profundos y más proximales, que

aumentará su gravedad.

60,61

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

Lesiones neuropáticas

El sorbitol, vía alternativa del metabolismo de la

glucosa, produciría edema intraneural lo que conduciría

a lesión progresiva de la célula de Schwann y a su

desmielinización secundaria.

62

El mioinositol interviene

en la conducción nerviosa. Se concentra cinco veces

más en el nervio que en el plasma, y en la DM, está

disminuido, con lo que disminuye la velocidad de

conducción. El aumento de sorbitol, al igual que el

aumento de glucosa plasmática serían responsable de

la disminución del mioinositol. El aumento sostenido

de la glucosa, lleva a la glicosilación no enzimática

de las proteínas, sobre las mielina glicosilada actúan

macrófagos que por endocitosis producen

desmieli-ni zación segmentaria. Estos mecadesmieli-nismos explican en

parte la neuropatía sensitiva (parestesias, disestesias,

(3)

(dismi-78

Rev Soc Peru Med Interna 2012; vol 25 (2)

nu ción de la respuesta vasomotora y glandular,

alteraciones de hidratación y regulación térmica de la

piel, sequedad, resquebrajamiento, edema y fisuras) y la

neuropatía motora axonal (atrofia muscular y desbalance

tendíneo).

63

Otras explicaciones estaría en el análisis

detallado del estrés oxidativo y disfunción endotelial.

Lesiones isquémicas

Las manifestaciones clínicas están estrechamente

relacionadas a la retención de lipoproteínas en el espacio

subendotelial, llevando al proceso aterógeno que a su

vez está relacionado a los siguientes eventos.

Alteraciones lipídicas

Son más frecuentes entre dos a tres veces que en

la población normal. Aumento de triglicéridos,

aumento LDL-colesterol, disminución de

HDL-colesterol. Por eso, las metas del tratamiento son:

la reducción del peso en obesos; glicemia de ayuno

de 80 a 100 mg/dL; glucosa postprandial de 100 a

140 mg/dL; hemoglobina glucosilada menor de 7%;

presión arterial menor de 130/80 mmHg; colesterol

total menor de 200 mg/dL; HDL-colesterol mayor de

50 mg/dL; LDL-colesterol menor de 70 mg/dL.

Alteraciones de la hemostasia

Aumento del fibrinógeno, aumento de la agregación

plaquetaria, aumento de los factores VIII y X, lo que

lleva a un aumento de la tendencia a la trombosis.

Glucosilación de proteínas

Consiste en la reacción no enzimática entre un glúcido

y el grupo N-terminal de la cadena polipeptídica lo

que da un compuesto de Amadori. Al aumentar la

glucosa, aumentan los compuestos de Amadori los

que pueden en uno de sus procesos de degradación

transformarse en productos avanzados de glicosi­

lación (PAG), que se depositan especialmente en la

pared arterial.

64

Las manifestaciones clínicas frecuentes y muy

importantes en pacientes con isquemia son la

claudicación intermitente, dolor en reposo y los pulsos

distales ausentes.

3,4

Sin embargo, en un grupo de

pacientes con isquemia se presentaron asintomáticos

con índice tobillo-brazo menor de 0,9 por lo que es

de mucha utilidad el Doppler arterial, además de

ser útil para confirmar el diagnóstico. Cuando hay

calcificaciones arteriales este índice puede ser falso

con resultados normales o altos y se debe tomar en

cuenta las ondas y la presión del dedo gordo del pie.

Manifestaciones clínicas adicionales muestran piel fría

de color pálido o enrojecida, delgada, frágil, con brillo y

sin vellos. Las uñas suelen estar engrosadas. El llenado

capilar es mayor de dos segundos. Se observa palidez

al elevar el miembro. El tejido celular subcutáneo suele

ser atrófico. Son frecuentes las úlceras y gangrenas

en los talones, regiones laterales y en los extremos

de los dedos. Cuando la perfusión esta alterada hay

estancamiento de la sangre en las arteriolas dilatadas y

la piel toma un color rojo oscuro o azul cianótico.

Infección

Es frecuente encontrar manifestaciones de calor, rubor o

eritema, edema, dolor, olor fétido y secreción purulenta.

También puede manifestarse con necrosis de los bordes

de la herida, aumento del flujo y tejido desvitalizado. Es

multifactorial:

La neuropatía y la consiguiente disminución de la

sensibilidad predispone a las úlceras a igual que

la disminución del reflejo vasomotor que lleva a

disminución de sudoración y a sequedad de la piel y

a la aparición de grietas.

. La micosis interdigital produce fisuras.

La macroangiopatía lleva a insuficiencia arterial con

retardo en la cicatrización y deficiente llegada de

antibióticos.

El desarrollo de derivaciones arteriovenosas de

capilares nutricios también predispone a lesiones de

los tejidos.

Traumas.

La infección superficial aguda (úlceras no complicadas,

celulitis): adquiridas en la comunidad y sin tratamiento

antibacteriano, en su mayoría son monomicrobianas,

Staphylococcus

y

Streptococcus spp

. No siempre

es necesario el uso de antibióticos ni de la toma de

cultivos, especialmente si es superficial. Las Infecciones

profundas y/o crónicas: son polimicrobianas en más de

50% de los casos, encontrándose dos a tres gérmenes.

Hay que tomar cultivo de tejido profundo. A las

cocáceas grampositivas de las superficiales se agregan

bacilos gramnegativos y anaerobios.

La lesión de fibras sensoriales lleva a disminución

de liberación de histamina, con la consiguiente

disminución de signos inflamatorios y de la respuesta

inflamatoria. La respuesta inflamatoria es fundamental

(4)

CLASIFICACIÓN

Las clasificaciones del PD más conocidas son Wagner

(Tabla 1), UT (Universidad de Texas) y del grupo

internacional PEDIS; siendo la primera más sencilla,

conocida y aceptada en el mundo.

4

La clasificación UT tiene una ventaja adicional al

clasificar la isquemia y la infección:

A. No isquemia, no infección

B. Infección, no isquemia

C. Isquemia no infección

D. Infección e isquemia.

Cada una de estas categorías debe combinarse con la

profundidad, parecida a la primera parte del Wagner,

que se indica como sigue:

0. No úlcera

1. Úlcera superficial,

2. Úlcera profunda hasta tendones

3. Úlceras profunda hasta hueso

Por ejemplo la clasificación 3D es las mas compleja que

generalmente indica amputación; sin embargo con una

visión integral del PD casi todas las amputaciones en

esta clasificación se pueden evitar.

La clasificación PEDIS (P: perfusión; E: extensión;

D:

depth

-profundidad; I: isquemia; S: sensibilidad) es

importante porque permite conocer, en forma adicional,

la superficie de la úlcera y el compromiso neuropático

que no fueron tomados en cuenta en las clasificaciones

anteriores.

DIAGNÓSTICO

Se debe tener en cuenta los siguientes criterios: Historia

clínica integral, duración de la DM, complicaciones,

comorbilidad y las clasificaciones del PD antes

mencionadas con ayuda de las manifestaciones descritas

anteriormente y las que se describen a continuación.

Piel y tejido celular subcutáneo: eritema, celulitis,

úlceras y cambios tróficos.

Musculoesqueléticas: inflamación, osteomielitis,

defor midades, movilidad articular y cargas de

presión.

Neurológicas: sensibilidad al monofilamento y

térmica, vibración y reflejo aquiliano.

Vasculares: temperatura, color, rubor, pulsos, úlceras/

gangrena.

Bajo estos criterios de evaluación clínica se debe

solicitar los exámenes complementarios que nos

servirán de ayuda diagnóstica y de evaluación para el

paciente, como:

Laboratorio: glicemia, hemograma, hemoglobina

glicosilada, perfil de lípidos, cultivo. Creatinina,

aspartato aminotransferasa (AST), alanina

amino-trans ferasa (ALT), albúmina.

Imágenes: radiografía del pie, gammagrafía

segmentaria del pie, tomografía y/o resonancia

magnética. La radiografía tiene baja sensibilidad

diagnóstica y tiene alta especificidad cuando hay

destrucción del hueso en la zona de la herida. Estas

lesiones generalmente no se pueden ver en la las

primeras semanas por lo que se solicita gammagrafía

que tiene alta sensibilidad y es útil cuando el resultado

es negativo con lo que se descarta osteomielitis.

Cuando el resultado es positivo no se puede confirmar

el diagnóstico por su baja especificidad y se sugiere

solicitar Resonancia Magnética que es más específica

y puede orientar para el curetaje y cultivo de hueso

en casos difíciles.

Estudio vascular no invasivo: Doppler arterial (índice

tobillo-brazo y ondas).

Tabla 1.

Clasificación de Wagner.

Grado Lesión Características

• 0 Ninguna. Pie de riesgo Callos, hallux valgus, dedos en garra

• I Úlceras superficiales Destrucción del espesor total de la piel

• II Úlcera profunda Penetra piel, grasa y ligamentos sin afectar hueso. Infectada

• III Úlcera profunda más absceso (osteomielitis) Profunda, secreción, mal olor

• IV Gangrena limitada Necrosis de una parte del pie

(5)

80

Rev Soc Peru Med Interna 2012; vol 25 (2)

TRATAMIENTO

Compromiso del estado general

Indicar si el manejo es ambulatorio o de hospitalización.

Paciente con herida Wagner 3 o grado mayor por lo

general necesita hospitalización.

Control metabólico

La hiperglicemia se controla principalmente con insulina,

30 U/d en promedio, se regula según su demanda y se usa

sin o con antidiabéticos orales, principalmente metformina,

1 700 mg/d.

65

En estos pacientes, para el manejo de

la dislipidemia, se ha obtenido buenos resultados con

atorvastatina, 40 mg/d. Si hay hipertensión, generalmente

se controla con losartán o enalapril solos o asociados

con hidroclorotiazida, y si hay edemas se recomienda

furosemida. Los pacientes obesos logran bajar de peso con

educación, dieta de 1 200 kcal y ejercicios moderados de al

menos 30 min/d. Con estas medidas también mejoran los

problemas metabólicos descritos anteriormente. Además

del cambio de estilo de vida permanente, es de ayuda

temporal el uso de orlistat, 120 mg, tres veces al día.

Cuidados de la úlcera

Desbridamiento quirúrgico, con bisturí (Figura 1) y, en

algunos casos, debridamientos enzimático y biológico

(larvas). El uso de factores de crecimiento y de injertos han

logrado la cicatrización en un menor tiempo y se ha evitado

las amputaciones. El tratamiento tópico con propiedades

antibióticas o regenerativas también son importantes.

Figura 1.

Evolución del pie diabético con tratamiento.

 

 

 

 

 

 

A. Gangrena difusa con osteomielitis.

B. Desbridamiento.

C y D. Granulación.

E. Epitelización.

F. Curación.

A

B

C

(6)

Tratamiento antibiótico

Primer evento y sin compromiso de la extremidad

Manejo ambulatorio con antibióticos vía oral por dos

semanas.

– Cefalosporina primera generación (cefalexina),

500 mg, cada 6 horas.

– Clindamicina, 300 mg, cada 8 horas.

– Dicloxacilina, 500 mg, cada 6 horas.

– Levofloxacino, 500 a 750 mg, cada 24 horas.

Úlcera recidivante, celulitis extensa en miembro

inferior, compromiso articular u óseo

Manejo hospitalario con antibiótico intravenoso. El

tiempo varía dependiendo de la condición clínica del

paciente:

– Ceftazidima, 1 g, EV, cada 8 horas, más

clindamicina, 600 mg, EV, cada 8 horas.

– Ceftriaxona, 1 g, EV, cada 12 horas, más

clindamicina, 600 mg, EV, cada 8 horas.

– Ciprofloxacino, 400 mg, EV, cada 12 horas, más

clindamicina, 600 mg, EV, cada 8 horas.

Infecciones que amenazan la vida, sospecha de

meticilinorresistencia o multirresistencia

Los autores

5,8,11

han encontrado alta la frecuencia de

Staphylococcus

meticilinorresistente y

Pseudomonas

multirresistente, por lo que se sugiere orientar en este

sentido la terapia antibiótica. (Tabla 2):

– Vancomicina, 1 g, EV, cada 12 h, más ceftazidima,

1 g, EV, cada 8 h, más clindamicina, 600 mg, EV,

cada 8 h.

– Vancomicina, 1 g, EV, cada 12 h, más meropenem,

500 mg, EV, cada 8 h, más moxifloxacino, 400 mg,

VO, cada 24 h.

Osteomielitis

El periodo mínimo de tratamiento antibiótico es tres

meses y puede durar seis meses a una año. Para acortar

este tiempo se debe realizar curetaje o extracción de

huesos infectados y desvitalizados.

En el trabajo de investigación de Medina, los pacientes

que no se controlaron y esperaron venir por emergencia

a hospitalizarse, la tasa de amputación fue 58%.

88

En

una experiencia en nuestro servicio, en un programa

integral del PD, con un estudio de seguimiento de

6,5 años, la incidencia de amputaciones fue 0,7%

(3/454); de gangrena, 1,8% (8/454) y de úlceras,

7,5% (34/454). De los pacientes amputados, todos

presentaron neuropatía y ausencia de pulso distal. Las

úlceras cicatrizaron en 94,12%.

9

Tratamiento hipolipemiante

Existen varias alternativas pero se prefiere atorvas­

tatina, 20 a 40 mg/comida.

Tabla 2.

Porcentaje de sensibilidad bacteriana in vitro a grampositivos y gramnegativos en pie diabético infectado. Porcentaje de

sensibilidad. N =132;

Staphylococcus aureus

meticilinorresistente = 68%.

S. aureus Enterococcus spp. Estreptococo coagulasa negativo

• Antibióticos para grampositivos

– Vancomicina 100 100 100

– Rifampicina 56 21 50

– Amoxiclina / ácido clavulánico 38 60 0

– Oxacilina 32 0 12

– Clindamicina 25 0 10

• Antibioticos para gramnegativos Enterobacterias Pseudomonas aeruginosa

– Imipenem 100 100

– Ceftazidima 88 66 –

Cefoperazona / sulbactam 88 50

– Ceftriaxona 86 0

– Amikacina 82 55

– Ciprofloxacino 24 30

(7)

82

Rev Soc Peru Med Interna 2012; vol 25 (2)

Tratamiento para la isquemia

Salvo contraindicaciones o eventos adversos casi

todos usan ácido acetilsalicílico. Clopidogrel

está indicado en casos que se justifique el costo­

beneficio. Cilostazol por su efecto vasodilatador y

antiagregante plaquetario con los resultados clínicos

es una buena alternativa. Pentoxifilina, además de

ser vasodilatador, mejora la viscosidad, por lo que

también es considerado como una alternativa. El uso

de prostaglandina E1 en casos especiales de salvataje

podría justificar su uso.

Actualmente, el uso de células madre adultas

obtenidas de médula ósea o sangre periférica en un

trasplante autólogo a los músculos, arterias o heridas

de los miembros afectados tienen un potencial

terapéutico.

1,46-49

Tateishi-Yuyama, en un estudio

controlado, enroló a 45 pacientes con isquemia

crónica, de los cuales 31 con DM, y 25 pacientes

recibieron tratamiento con aspirado de medula ósea

concentrado, aplicando inyecciones en los músculos

gemelos. Después de cuatro semanas, los pacientes

mejoraron sus índices tobillo­brazo así como la

presión de oxígeno transcutáneo. En los resultados

clínicos, se observó que en la mayoría hubo

mejoría en el dolor en reposo, curación de úlceras

y salvataje de amputaciones.

48

Posteriormente,

Huang y col. enrolaron 28 pacientes y utilizaron

células mononucleares de sangre periférica

previamente estimuladas con factor estimulante de

granulocitos en pacientes diabéticos con isquemia

en miembros inferiores. Después de tres meses de

seguimiento los pacientes manifestaron mejoría

en sus síntomas, índices tobillo-brazo. En el grupo

trasplantado las úlceras curaron en un 77,8% y no

hubo amputaciones, mientras que en el grupo control

las úlceras curaron en solo 38,9% y cinco fueron

amputados.

49

Este trabajo mostró que el trasplante

autólogo de células mononucleares movilizadas con

G­CFS recombinante es una nueva terapia segura,

simple y efectiva para pacientes diabéticos con

isquemia crónica en miembros inferiores.

Si es posible hacer angiosplastia o derivación en

isquemia crítica. Con estos procedimientos se ha

logrado el salvataje en la mayoría de los casos tratados.

La terapia con oxígeno hiperbárico es coadyuvante y

no monoterapia.

Tratamiento del dolor neuropático

Una de las combinaciones que ha dado buenos

resultados es asociar pregabalina con tramadol,

titulando la dosis.

Amputación

Es el último recurso para evitar la complicación o

muerte del paciente con PD. Toda amputación que se

realiza en el pie se denomina menor y las que se realizan

por arriba del tobillo, incluyendo la infracondílea y

supracondílea, se denominan mayores. Es preferible

una amputación menor porque con esta el paciente

casi siempre puede caminar por sí solo. Cuando es

amputación mayor, el paciente deberá usar en forma

Tabla 3.

Evaluación y tratamiento del pie diabetico.

INIC Nombre Evaluación Tratamiento

● E Edad Años Educación

● D Diabetes mellitus (TE) Años Educación

● U Úlcera (TE) Semanas Educación

● N Nutrición IMC, albúmina Dieta segun IMC, actividad, estrés

● I Inmunológica Linfocitos, leucocitos Factores estimulantes

● M Metabólica Glucosa, glucosa glicosilada, Insulina, ado, atorvastatina, antagonistas de los receptores de la angiotensina 2, colesterol LDL y HDL, triglicéridos inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina

● O Oxigenatoria Hemoglobina Terapia con oxígeno hiperbarico

● P Perfusión Pulsos, índice tobillo-brazo, imágenes Fármacos, bypass, terapia celular

● E Extensión Diámetro, área Desbridación, cirugia plástica

● D Profundidad Tendones, hueso Resecar tendón o hueso desvitalizados

● I Infección Cultivos, gravedaddad, penetración Antibióticos /gravedad, penetración y cultivo

(8)

permanente una muleta, prótesis o silla de ruedas

si quiere desplazarse. Con la amputación mayor, el

paciente entra a una discapacidad que deteriora su

salud y calidad de vida por lo que necesita mayor

apoyo de su familia y de la sociedad. Se indica

amputación mayor cuando un miembro isquémico

no se puede revascularizar o es afectado por

osteomielitis difusa que no responde al tratamiento

y amenaza la vida del paciente. Cuando el miembro

infectado constituye un foco séptico que no responde

al tratamiento antibiótico y desbridamientos, para

salvar la vida del paciente se debe tomar la decisión

de una amputación mayor. Tabla 3.

PREVENCIÓN

La prevención determina ausencia de lesión (úlcera), lo

que implica una mejor calidad de vida.

La prevención debe realizarse a todo nivel. En uno

de nuestros estudios, se mostró que el 86,6% de los

pacientes que acuden a un hospital del III nivel tienen

pie de riesgo.

66

La prevalencia de la DM en el mundo está aumentando

notablemente y constituye un serio problema de salud

pública, sobre todo por sus devastadoras manifestaciones

tardías, que determinan su elevada morbimortalidad. En

1995, la prevalencia de DM en el mundo fue de 4% y

el número de diabéticos, 135 millones. Estas cifras se

elevarían en 2025 a 5,4%, o 300 millones de diabéticos.

La prevalencia de la DM en Perú se estimó para 1995 en

5% y para 2025 será de 7%, con un total de diabéticos de

637 000, que para 2025 llegará a 1 747 000.

67

El mayor éxito de la intervención médica en el manejo

de la DM en la actualidad radica en la prevención

a todo nivel y a su vez la prevención en DM implica

disminuir la prevalencia y sus complicaciones. La

prevención en esta enfermedad se puede realizar antes

de su diagnóstico (prevención primaria), después de su

diagnóstico (prevención secundaria) o cuando ya tiene

complicaciones (prevención terciaria). En los primeros

niveles se logra un mayor impacto, sin embargo hasta

en la prevención terciaria se pueden lograr efectos

importantes como en el caso del PD que se ha logrado

reducir las tasas de amputaciones en más de 85%.

68

El

objetivo fundamental en la prevención a todo nivel es

lograr un cambio favorable y permanente en el estilo

de vida.

69

No existe un tratamiento eficaz sin educación

de sus portadores.

70

El paciente diabético una vez

diagnosticado debe realizar cambios radicales en su

estilo de vida, sobre todo los relacionados a hábitos

alimentarios y de actividad física además de los fármacos

antidiabéticos que en la mayoría son necesarios.

71-73

En prevención específica del PD se denomina prevención

primaria cuando el diabético no presenta úlcera en los pies

y las medidas que se toman son para evitar la úlcera. En

la prevención secundaria el paciente ya presenta úlcera

en los pies y se procede a tratarla y curarla para evitar la

amputación. En la prevención terciaria el paciente ya ha

sido amputado y se proceded a la rehabilitación, evitar

una nueva amputación o la muerte del paciente.

En la prevención primaria del PD, como una medida

específica, en nuestra experiencia han dado buenos

resultados el uso de cremas hidratantes en lanette con

base de úrea y terbinafina, por la sequedad de la piel

de origen neuropático y porque se ha demostrado alta

frecuencia de dermatofitos en los pies de estos pacientes.

La prevención debe ser orientada de acuerdo a la

prevalencia de DM reportada por estudios nacionales y

definida por el comité de expertos.

74-78

Se realizó algunas evaluaciones en estos programas como

el nivel del cono

cimiento adquirido sobre la DM. Se

encontró un incremento significativo del conocimiento,

después de que los pacientes recibieron la educación.

79

En otro estudio encontramos que los pacientes que

acudieron a las sesiones educativas disminuyeron la

glicemia significativamente hasta tres meses después de

haber recibido la educación.

80

Para lograr mayor éxito en

la educación, se deben identificar en forma temprana los

grupos de riesgo de DM. Baan y col. han planteado un

modelo que identifica a las personas con factores de riesgo

para DM con un valor predictivo negativo de 98%.

81

El PD constituye una de las complicaciones de mayor

prevalencia de la DM, conlleva una alta morbimortalidad,

demandando un alto costo. En esta complicación la

intervención médica preventiva logra un significativo

éxito, es por ello que hemos seleccionado la prevención

del PD como un ejemplo de prevención terciaria y hemos

desarrollado el programa de prevención y manejo del

PD cuyos objetivos se describen a continuación.

Los objetivos generales son:

1. Disminuir la morbimortalidad por PD.

2. Determinar los factores de riesgo de mayor impacto

para las complicaciones del pie diabetico.

(9)

84

Rev Soc Peru Med Interna 2012; vol 25 (2)

4. Determinar los pacientes con PD en riesgo de

amputación.

Los objetivos específicos son:

1. Aumentar el nivel cognitivo del paciente diabético

en relación al PD.

2. Disminuir la frecuencia de amputaciones por PD.

3. Disminuir la mortalidad por PD.

4. Disminuir la frecuencia de infecciones por PD.

5. Disminuir la frecuencia de PD ulcerado.

6. Disminuir la prevalencia de PD gangrenado

ANÁLISIS DEL PROBLEMA

El no prevenir o tratar las manifestaciones tardías de

la DM podría tener como resultado la amputación de

uno o los dos miembros y/o muerte del paciente.

82,83

Considerando la gravedad del PD; éste requiere una

atención médica especializada y con tiempo necesario

para una evaluación completa.

82

Como es conocido esto

no ocurre en la atención médica ambulatoria por las

siguientes razones.

1. Poca disponibilidad de tiempo durante las consultas

médicas.

2. La tendencia a centrar la atención en lograr un

adecuado control metabólico.

3. La consideración de que el problema del pie es

mucho menos relevante que las demás alteraciones

que suele presentar el diabético.

4. El desconocimiento de las medidas preventivas

prácticas y simples para disminuir la incidencia de

problemas graves en el PD.

5. Una visión parcial del problema; ya que el tratamiento

del PD no se limita al cuidado de las úlceras, síntomas

de isquemia o la amputación de una extremidad.

6. Falta de aplicación en la práctica clínica de las medidas

de prevención y manejo que son bien conocidas.

Una de cada cinco atenciones hospitalarias de pacientes

diabéticos es por lesiones del pie.

83,84

En EE UU, se calcula

un gasto de 200 millones de dólares anuales en la atención

del PD.

83

Esto ocurre por el tiempo de hospitalización

prolongada, generalmente de tres a seis semanas, y 80% de

camas destinadas para pacientes con enfermedad vascular

periférica fueron ocupadas por pacientes diabéticos con

problemas infecciosos e isquémicos.

84

El procedimiento en la atención del pie diabético se

presenta en la Tabla 4.

Tabla 4.

Procedimiento en la atención del pie diabético.

I. Nombre Curación del pie diabético

II. Definicion El pie diabético es una complicación micro y macrovacular de la diabetes caracterizado por la presencia de una o más úlceras en los pies y la curación del pie diabético es el procedimiento que consiste en realizar la desbridamiento de todo el material necrótico y desvitalizado concomitante a la corrección del problema metabólico, infeccioso, isquémico y neuropático con

el objetivo de evitar las amputaciones.(119-122)

III. Indicaciones Pacientes con pie diabético ulcerado.

IV. Contraindicaciones No hay contraindicaciones absolutas. En forma relativa es prudente esperar que el paciente se encuentre estable en lo metabólico y en lo hemodinámico para realizar la curación. Si el paciente está en hipoglucemia o choque debe solucionarse primero este problema o derivarse al servicio de emergencia para después continuar con la curación.

V. Requisitos de consentimiento informado A criterio médico, si el procedimiento se realiza en un paciente con heridas grandes de alto riesgo deben tener firmado el consentimiento informado después de haber recibido del medico la explicación de los riesgos y beneficios.

VI. Recursos materiales a usar Pinzas, bisturí, guantes, gasas, cloruro de sodio, yodopovidona.

VII. Descripcion del procedimiento Se lava el pie con cloruro de sodio y yodopovidona, mediante la desbridación se elimina el material necrótico o desvitalizado blando u óseo. Asegurar buen drenaje de la herida. Puede aplicarse algún agente tópico. Se cubre con gasas o apósitos estériles y venda elástica si fuera necesarios.

(10)

El riesgo de amputación es 15 veces más frecuente

en pacientes diabéticos que en no diabéticos.

82,84

Hasta 50% de los pacientes diabéticos han presentado

cuando menos un episodio de infección en sus pies y

hasta 80% de los diabéticos ha presentado angiopatía

cuando tenían más de diez años de DM.

84

La neuropatía

es responsable de 50% a 75% de las amputaciones no

traumáticas.

85-87

En la neuropatía somática se producen

cambios biomecánicos los cuales producen puntos de

apoyo patológicos generando úlceras.

82

La neuropatía

sensitivo­motora tiene manifestaciones clínicas

polimorfas entre ellas la anestesia e hipoestesia que

generan lesiones al no ser percibidos los traumas por el

paciente. La neuropatía autonómica genera disfunción

de las glándulas sudoríparas produciendo sequedad de

la piel y consecuentemente grietas. La presión anormal

es el vector desencadenaste de la lesión.

84

En nuestro

hospital (HAL), Medina y col. encontraron el 58% de

amputaciones en pacientes hospitalizados con PD y una

estancia hospitalaria promedio de 30 días.

88

Hasta 90% de las úlceras pueden ser curadas cuando

se aplican las medidas adecuadas y oportunas.

89

El

departamento de salud de EE UU tuvo como meta, para

el año 2000, la reducción de la tasa de amputaciones en

40%.

89,90

La onicomicosis en pacientes diabéticos es un

factor de riesgo para las lesiones del pie en particular

cuando hay neuropatía sensitiva periférica.

2,91

En Arequipa, Arrarte encontró 33 pacientes con PD

con lesiones vasculares e infecciosas de los cuales

10 fueron amputados.

92

Las infecciones bacterianas

también amenazan al paciente diabético de amputación

o daño mayor como la muerte.

89

Hasta 24% de la gente

con úlcera en el pie puede requerir amputación y uno

de los factores importantes es la neuropatía.

93,94

Con

control periódico por un equipo médico entrenado, uso

de calzado apropiado y educación intensiva se puede

reducir la morbimortalidad por PD.

68,93

Se reporta que

más de 80% de pacientes diabéticos con lesiones en el

pie presentan neuropatía.

89

Un método para determinarlo

en forma sencilla es la evaluación del reflejo del tendón

de Aquiles ya que ha sido estudiado y se ha encontrado

como factor de riesgo independiente de úlcera del pie.

95

Un mecanismo común de lesión del pie del diabético

es la presión no percibida, excesiva y repetitiva y las

deformidades del pie como dedos en martillo y la

articulación de Charcot aumentan la presión local.

89

Los callos pueden aumentar la presión en el pie hasta

en 30% siendo así un factor para las úlceras del pie.

89,90

Estos se pueden tratar con medidas sencillas como el

uso de piedra pómez y plantillas.

96

Muchos de los callos se presentan cuando el paciente ha

perdido la sensibilidad en sus pies. Un método sensible,

sencillo y barato de evaluar la sensibilidad es usando el

monofilamento 5,07 SWM.

97,98

Una tercera parte de los diabéticos a los que se les ha

practicado una amputación mayor, fallecen dentro de

los doce meses posteriores.

98

Se ha reportado el costo

de una amputación en un hospital de nuestro país entre

500 y 1 200 dólares; sin embargo, estas cifras son

probablemente mayores.

77

La ausencia de sensibilidad

vibratoria ha sido reportada como factor de riesgo para

amputación de miembros inferiores.

68

Si se suman las

anormalidades de estos exámenes aumenta el riesgo

de amputación.

99

La tensión de oxígeno transcutánea

disminuida está asociada a falla en la curación de

las heridas.

100

Uno de los estudios bacteriológicos

ha demostrado que las nuevas quinolonas, como

levofloxacino, tienen buena actividad en contra de

los gérmenes actuales más agresivos como estafiloco

meticilino resistente y enterococo.

101

Ocupa hasta 70%

como una causa de las amputaciones no traumáticas.

84

La prevalencia de amputación en EE UU en 1989 fue de

2,8% y en Nauru (Australia) se encontró una incidencia

de 8,1 por mil personas-año.

2, 102

La sensibilidad térmica

anormal se ha reportado como un predictor físico de

lesiones del pie pero cuando se analiza para lesiones

mayores no se encuentra asociación estadística.

103

En un estudio piloto prospectivo realizado en nuestro

servicio de endocrinología, en 200 pacientes diabéticos

que acudieron a la consulta externa entre junio y

setiembre de 2000, se encontró 57,95% con neuropatía

sensitiva y 8,6% en riesgo vascular de las extremidades

inferiores.

104

Las dos lesiones básicas del PD son la neuropatí a

(pie indoloro) y las angiopapatía (pie sin pulso).

84

Estas son origen de las complicaciones isquémicas e

infecciosas. En nuestro hospital se ha encontrado 48%

de enfermedad vascular periférica y 13% de neuropatía

en pacientes diabéticos hospitalizados.

88

La frecuencia

de neuropatía diabética presentada en este trabajo es

baja comparada con otros estudios internacionales y

nacionales.

97,99,105-108

Esta baja frecuencia probablemente

está relacionada a un subdiagnóstico por ser un estudio

retrospectivo con criterios diagnósticos de neuropatía

diabética no bien definidos. De las amputaciones,

(11)

86

Rev Soc Peru Med Interna 2012; vol 25 (2)

La incidencia y prevalencia de la úlcera en gente con

DM varia de 2,4 a 2,6 y de 4 a 10%, respectivamente.

68

Aproximadamente 15% de todos los pacientes con DM

desarrollará una úlcera en el pie o en la pierna durante

el transcurso de su enfermedad.

110

En la DM, acciones de prevención primaria (antes del

diagnostico de la diabetes), prevención secundaria

(después del diagnóstico de diabetes) y prevención

terciaria(después de presentar una complicación un

paciente con diabetes) reducen la morbimortalidad del

paciente con PD.

77,110-112

Estudios y revisiones actuales han mostrado que en

este problema complejo se puede realizar la evaluación,

tratamiento y prevención con procedimientos sencillos y

de bajo costo.

113-118

Los dedos de la mano del examinador

además de ser muy útiles para evaluar los pulsos

arteriales; también lo son para evaluar la sensibilidad

en la neuropatía con un valor predictivo positivo similar

al monofilamento. Como vemos la mano, una vez más,

nos resuelve un problema sin costo adicional.

En conclusión, el PD es una complicación del paciente

diabético muy frecuente con factores etiopatogénicos

principales como metabólico, infeccioso, isquémico y

neuropático. Si bien existen exámenes muy sofisticados

para la evaluación de este problema, usando los dedos

de la mano del examinador se puede evaluar con alta

precisión los factores vascular y neuropático. Con un

tratamiento integral se pueden curar casi la totalidad de

las úlceras evitando las amputaciones. Con un programa

de prevención se disminuye los costos y el problema

social en forma significativa para las familias y el

estado.

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Correspondencia a: Dr. Luis Neyra Arisméndiz, [email protected]

Declaración de conflicto de interés: ninguno.

Referencias

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