Uso de medidas agrotécnicas en el manejo integrado de plagas en soya
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(2) Resumen.. El presente trabajo se realizó entre enero y junio de 2008, en la Estación Experimental Agrícola de la Universidad Central de Las Villas, en un suelo del tipo Pardo Sialítico. Para el desarrollo del experimento se sembraron las variedades de soya, Incasoy 27 e Incasoy 35. Se utilizó un diseño de bloques al azar, con seis tratamientos. El tamaño de las parcelas fue de 5m de largo y 3,60m de ancho. Se utilizaron dosis de estiércol vacuno descompuesto (compost), de 4t/ha y 8t/ha, distribuido en el fondo del surco y dos distancias de siembra 0.40 x 0.05m y 0.90 x 0.05m. Esta investigación tuvo el propósito de evaluar el efecto de las dosis de compost y la distancia de siembra en la incidencia de las plagas y los rendimientos del cultivo de la soya. Se obtuvo que en las variedades IS-27 e IS-35 P. guildinii y E. bifibulus aparecieron a partir de los 28 días después de la siembra y sus poblaciones alcanzaron el máximo a los 49 días, coincidiendo con la fase fenológica R5, además las poblaciones más bajas de estos insectos coinciden con la menor densidad de plantas (0,90 x 0,05 m) y mayor dosis de compost (8t/ha). Se comprobó que la variedad que mejores rendimientos presentó fue la Incasoy 35 con 3,17 t/ha, en el tratamiento con mayor densidad de plantas y mayor dosis de fertilizantes y la variedad que más pérdidas sufrió debido al ataque de las chinches fue la Incasoy 27..
(3) Introducción:. La soya (Glycine max (L.) Merr.) es una planta originaria de Asia Navarro, (1992). Según Gazzoni (1995) se utiliza en la alimentación humana desde hace más de 4 000 años considerándose desde esa época como la leguminosa más importante de esta civilización. Se encuentra entre los 10 cultivos de mayor importancia en el mundo sembrándose más de 75 millones de hectáreas y la producción mundial supera los 158 millones de toneladas, estimándose que puede alcanzar los 600 millones de toneladas mundialmente. (Martínez y Rodríguez, 2003). Se considera que la soya en Cuba aún se encuentra en fase de introducción aunque se desarrollan acciones muy importantes para introducir y desarrollar este cultivo a todos los niveles, con énfasis fundamental en la búsqueda de variedades y tecnologías apropiadas para la primavera y verano según (Ortiz y de la Fe 2002). Su cultivo alcanza cada día mayor importancia debido a la necesidad de utilizar el grano como materia prima en la elaboración de alimentos concentrados para animales y para el consumo humano. La calidad y el alto contenido de proteína en el grano, conlleva a que casi todos los países exploren sus posibilidades de producirla para no depender de importaciones (Ortega y Tesara, 1972). En general ha sustituido ventajosamente a diferentes productos protéicos (Carrao y Gontijo, 1995), contribuyendo a la solución de problemas nutritivos en las regiones tropicales. En Cuba ha ido cobrando importancia, pues a pesar de que desde 1904 se trabaja con el mismo (Socorro y Martín, 1989), no es hasta el período especial cuando los productores y directivos toman conciencia de su extraordinaria importancia, especialmente por su alto contenido de proteína y grasa. Su composición es de 30 a 50% de proteínas, 20% de grasa, y 24% de carbohidratos, además contienen vitaminas como la E, la K y minerales como hierro (Fe), fósforo (P), magnesio (Mg), cobre (Cu) y calcio (Ca) (Reys, 2003).. En el Centro de Investigaciones Agropecuarias (CIAP) de la Universidad Central “Martha Abreu” de las Villas se ha trabajado con la soya desde la.
(4) década del 70 y se dispone de información sobre variedades y su agrotecnia en estas condiciones, pero dados los cambios en tecnología, clima y variedades actuales, se hace necesario retomar los mismos (Quintero, 2005). Hasta el presente se tienen pocos antecedentes de estudios relacionados con el manejo integrado de las plagas que inciden en esta leguminosa en condiciones agroclimáticas cubanas para las variedades Incasoy 27 e Incasoy 35 en la región de Villa Clara. En este sentido nuestro trabajo tiene la finalidad de continuar investigando el manejo integrado de los principales insectos que constituyen plagas en ambas variedades pues el uso de insecticidas químicos resulta sumamente costoso y al propio tiempo provoca efectos nocivos desde el punto de vista humano y medioambiental. Las referencias anteriores conllevan al planteamiento de la siguiente hipótesis: El uso de las medidas agrotécnicas pudiera contribuir al manejo integrado de los principales insectos plagas en el cultivo de la soya en la región de Villa Clara. Para comprobar esta hipótesis se propusieron los siguientes objetivos: Objetivo general: •. Evaluar el efecto de algunas medidas agrotécnicas sobre el control de los principales insectos plagas en el cultivo de la soya.. Del objetivo general se derivan los siguientes objetivos específicos: Objetivos específicos: •. Evaluar el efecto de diferentes dosis de compost en la incidencia de las principales plagas y los rendimientos del cultivo de la soya.. •. Determinar el efecto de la distancia de siembra en la incidencia de las principales plagas y los rendimientos..
(5) 2. Generalidades de la Soya 2.1 Origen de la Soya. La soya es un cultivo que ha sido utilizado por el hombre desde los primeros tiempos. Se reporta que muchos años antes de nuestra era, este grano era conocido y empleado por los chinos con fines medicinales, se atribuye como centro de origen de este cultivo a la China, aunque también se considera que es la Manchuria ya que en este lugar se cultiva el mayor número de variedades, muchas de las cuales conservan aún su carácter primitivo. También se considera que aparte de la China, el Sudeste Asiático, Corea, India y Japón han dado origen a este cultivo. En Cuba se conoce la soya desde 1904 época en que se comenzaron los primeros estudios con variedades introducidas. Según Socorro y Martín, (1989) 2.2 Importancia económica. Para Carrao y Gontijo (1995) la soya (Glycine max. (L) Merrill) se considera entre los diez cultivos de mayor importancia económica a nivel mundial, por su elevado contenido de proteínas y aceite. Según Esquivel (1997) de esta oleaginosa se obtienen grasas y harinas protéicas, respectivamente. En la actualidad unos 500 millones de personas que viven sobre todo en países tropicales, sufren desnutrición grave y se prevee que su número alcanzará los 628 millones. En estos países, la demanda de alimentos ricos en proteínas y energías económicamente abordables ya es alta y seguirá aumentando; la soya se caracteriza por ser la leguminosa tropical con mayor aporte protéico-energético, de acuerdo con Díaz y Saucedo (2003) este atributo permitirá solucionar los problemas alimentarios de estos países, y es por ello que ya se encuentra sustituyendo ventajosamente a diferentes productos protéicos contribuyendo así la solución de problemas nutritivos en las regiones tropicales. (Carrao y Gontijo, 1995). Según Socorro y Martín (1989), la soya de grano es un cultivo de gran interés económico por su alto contenido de proteínas (de 35 a 42%) y grasa (de 17 a 24%). Ambos componentes le confieren un alto valor por su empleo en la dieta del hombre y de animales como las aves, ganados porcino y vacuno. Como.
(6) leguminosa es capaz de fijar biológicamente hasta 125 Kg. de. nitrógeno/. hectárea lo que la hace mucho más independiente de los fertilizantes nitrogenados sintéticos que la mayoría de los cultivos.. Además del empleo. como alimento, el grano se utiliza en la extracción de aceite para barnices, colas, esmaltes, grasas industriales, lubricantes y tintes; el residuo sólido o torta se obtiene del proceso de extracción de aceite y se destina a la alimentación animal o humana, en la fabricación de carne, harina de soya, emulsiones, fertilizantes y adherentes. Otros usos que se dan a la soya son: como abono verde en ensilaje, como forraje, heno y harina deshidratada, en la fabricación de pellets de alimentos concentrados con destino a la alimentación animal. En la alimentación humana, el grano de soya se emplea para hacer pan, galletas, alimentos para diabéticos, bebidas alimenticias, alimentos infantiles sustitutos de productos cárnicos y leches vegetales, el grano verde, por su parte, es rico en vitamina A, se elabora en conservas como ensaladas y guisos. La importancia de la soja deriva fundamentalmente de su estrecha relación con el tema de los alimentos. A este gran capítulo de la actividad productiva accede a través de su aceite y de su harina. Hoy representa un alto porcentaje entre las ocho materias primas más importantes del mundo. ¨Una hectárea de soya puede producir suficiente proteína para alimentar a una persona por 5.500 días, mientras que la carne producida en la misma área lo hace por no más de 300 a 600 días. La harina de soya es de aplicación directa al consumo humano como integrante de otros productos alimenticios o como materia prima para la obtención de proteínas concentradas o aisladas. El consumo de aceite se relaciona directamente con la dieta humana, en la que las grasas son un componente esencial por su valor energético-dinámico; el de harinas con la formulación de alimentos balanceados para la producción de carnes rojas y blancas, que sigue siendo la aplicación dominante y finalmente, el de la utilización de la harina o de las proteínas de soya en la alimentación humana con el enriquecimiento de otros alimentos. Mientras. los. granos. predominantemente. oleaginosos. dependen. casi. exclusivamente de la evolución del precio de los aceites, la soya mantiene una mayor independencia frente a esas oscilaciones como consecuencia de la importante proporción de harina de alto contenido proteínico que se obtiene de.
(7) su industrialización. Pero no puede negarse que, por la sustituibilidad que caracteriza a las grasas vegetales, la evolución de cualquier materia prima oleaginosa tiene su influencia en el complejo soya. (Esquivel 1997). 2.3 Principales países productores y producción mundial de soya.. Por su extensión agrícola supera los 75 millones de hectáreas y la producción global supera los 158 millones de toneladas; estimándose que se puede alcanzar los 600 millones (Martínez y Rodríguez, 2003), se considera que entre los principales países productores se encuentran Estados Unidos, Brasil, Argentina y China con el 88 % del volumen total (Feed Tech, 2004). Brasil produce alrededor de 59 millones de toneladas usando el aceite vegetal para la producción de biodiesel para la industria, lo cual además del impacto energético que acarrea ha permitido reducir las importaciones de diesel y la contaminación ambiental, este propio autor refiere que la producción, en la mayoría de los casos, no satisface las demandas mundiales que ascienden ya a 130 millones de toneladas (Soybean Yearbook, 2003). Hoy es un cultivo explotado en diferentes partes del mundo y es un alimento que puede contribuir a la solución de los problemas nutritivos en las regiones tropicales según (Carrao y Gontijo, 1995).. 2.4 Variedades analizadas.. 2.4.1 Incasoy 27. Alcanza una altura máxima de 82 cm. y posee un follaje poco denso y verde oscuro. Las legumbres son abundantes, se distribuyen por toda la planta en número equivalente a 85. Las semillas son pequeñas de color amarillo – verdoso, de elevada calidad y su disposición por legumbre es de 2,5. La menor altura de las plantas y de inserción de la primera legumbre (9,5 cm.), hacen de Incasoy 27 un cultivar más recomendable para la producción artesanal en.
(8) pequeñas áreas. Tarda 95 días a la cosecha, el peso de 100 semillas es de 13,8 g. Y alcanza un elevado rendimiento de 2,30 t/ha. (Chacón 2007). 2.4.2 Incasoy 35. Logra una altura por encima de los 90cm. con mas de 3 ramas. Se adapta a siembras de primavera, verano e invierno, con una buena altura de corte, produce más de 60 legumbres por plantas con semillas grandes de forma esférica y aplanada, de color amarillo mate e hilo amarillo claro. Demora 110 días a la cosecha, el peso de 100 semillas equivale a 15,9 g. y puede alcanzar rendimientos de 3 t/ha en siembras han mostrado tolerancia al deterioro. Tiene capacidad de garantizar altas producciones con bajos insumos por lo que resulta factible para la agricultura cubana. Tolera las principales plagas y enfermedades y en especial resiste el ataque de nemátodos. Este cultivar esta inscrito en la lista de variedades de la republica de Cuba desde el 2004. (Chacón 2007).. 2.5 Plagas del cultivo de la soya.. Según Gazzoni (1995) y (Aragón y Vázquez 2001) casi medio centenar de insectos atacan mundialmente el cultivo de la soya aunque algunos no son específicos producen daños desde la siembra hasta su almacenamiento. Fernández y Lastres, (1983) citan en Cuba 22 plagas especificas del cultivo y diez plagas generalizadas, de las cuales sólo unas cuantas se pueden considerar de importancia económica en determinado momento y señalan que los insectos plagas de mayor importancia económica que nos afectan se agrupan en los siguientes ordenes: Lepidóptera, Coleóptera, Hemíptera, Homóptera y Thysanóptera..
(9) 2.6 Principales insectos fitófagos.. En México Pacheco y Covarrubia (1990) determinaron costos superiores al 10 % y de ellos un 70 % correspondió al control químico. Uno de los más peligrosos insectos fitófagos que más afecta el cultivo de la soya son las chinches pentatómidas por afectar directamente el objeto de cosecha de este cultivo. Dentro de este grupo se pueden citar especies tales como Euchistus bifibulus (Pal. de Beau) del cual King y Saunder (1984) señalan su distribución en los Estados Unidos, México, América Central, América del Sur y el Caribe y dentro de algunos hospedantes están el fríjol y otras leguminosas. Estos mismos autores reportan a Piezodorus guildinii (West) con similar distribución y dentro de sus hospedantes también están las leguminosas. También dentro del grupo de las chinches pentatómidas se encuentra reportada Nezara viridula (L) conocida como la chinche verde hedionda la cual se puede ver atacando a los frutos de la soya considerándose como una plaga cosmopolita (King y Saunder, 1984 y Schmutterer, 1990).. Aragón y Molinari (1997) señalan que las chinches pentatómidas constituyen una de las plagas más importantes de la soya a escala mundial indicando que N. viridula y P. guildinii se distinguen por su alto potencial reproductivo en dicho cultivo. Varios autores han hecho propuestas de umbrales económicos para la chinches en el cultivo de la soya. Hoffmann (2002) recomienda niveles de acción de 4 y 2 chinches por paño para poblaciones destinadas al consumo y semilla respectivamente. En Argentina según INTA (2002) se utilizan umbrales de 2 chinches por metro en cultivo para producciones de granos desde la floración hasta los granos en desarrollo y de 1 chinche por metro en cultivos para producción de semillas. Aragón y Vázquez (2001) expresan que teniendo en cuenta que P guildinii provoca mayor daño que N. viridula varias instituciones recomiendan para esta.
(10) especie un umbral de 0.5, 0.7 y 1 chinche por metro en los estados fenológicos R3, R4 y R5 respectivamente, mientras que para N. viridula son de 0.8, 1.0 y 1.8 chinches por metro. En Cuba las investigaciones entomológicas sobre umbrales de daños en el cultivo de la soya se han desarrollado teniendo en cuenta las metodologías de señalización del fríjol y los resultados en otros cultivos (Martínez, 2001). Sin embargo aunque en Cuba no se han publicado estudios referidos a este importante aspecto se considera limitar 0.5 a 0.1 chinches por metro sus umbrales de daños en el caso de semilla cuyo precio justifica la realización del tratamiento. King y Saunder (1984) reportan para América Central en este cultivo a los Hemíptera Empoasca kraemeri (Ros y More) y Bemisia tabaci (Gen.). Entre los Lepidópteros a Hedylecta indicata (L), Urbanus proteus (L) y Anticarsia gemmatalis (Hubn). H. indicata cuando es numerosa puede causar graves daños al destruir gran parte del follaje.. Hoffmann, (2002) indica que A. gemmatalis tiene amplia distribución geográfica y puede ocasionar tasas de defoliación de hasta un. 100 %.. EMBRAPA (2003) considera en Brasil que los ataques de dicho lepidóptero representan un 20 % adicional en los costos de producción por efecto del control químico. Murguido (2000) considera a los crisomélidos como plagas claves en el cultivo de la soya. Stictocephala sp. (Homóptera, Membracidae) ha ocasionado daños de importancia agrícola en plantaciones de soya en la provincia de Matanzas (Álvarez y Naranjo, 1994). Schmutterer (1990) reporta tres especies de thrips para la zona del Caribe. Según resultados de la Universidad de Illinois en el 2000 para los thrips se considera la edad del cultivo hasta los 30 días, se valoran como infestaciones intensas cuando la poblaciones alcanzan de 6 a 10 thrips por hoja, pasados los 60 días si se detectan mas de 15 individuos por hoja. Internacionalmente se indica como umbral de daño económico 100 adultos por cada 25 redadas, 8 insectos por hoja y/o un 75 % de lesiones en la superficie foliar..
(11) 2.7 Enemigos naturales asociados a insectos plagas de la soya.. La soya es habitada por un elevado número de insectos benéficos; Aragón y Molinari (1997) informan ocho especies de predadores y más de 30 especies parasitoides. Entre estos insectos sobresalen los del orden Coleóptera, con un total de tres familias y veinticinco especies, se destacan por su abundancia los coccinélidos como son: Coleomegina quadanfasciata, Eriopys connexa, también se encuentran los carábidos. En Cuba, Orius insidiosus es informado como un eficiente depredador de los thrips (Murguido et al, 2000). De esta manera similar también, las especies Coleomegilla. cubensis, Cycloneda sanguinea (Csy);. Chrysopa sp (Neuroptera, Chrysopidae), constituyen depredadores muy abundantes en la soya regulando las poblaciones de thrips. También se puede encontrar enemigos naturales según Mendoza, (1982) de H. indicata las especies Argyrophyla albinicisa (Wied) (Tachinidae), Stantonia lamprosemae. Mues. (Chalcidoidea),. Microbracon. sp. (Braconidae).. En. prospecciones realizada al cultivo de la soya en el EPICA de Jovellanos, Matanza se observo sobre H. indicata parasitismo por Brachymeria sp (Hymenóptera: Chalcididae) y Apanteles sp ejerciendo control natural sobre A. gemmatalis. 2.8 Control de malezas, plagas y enfermedades.. El control de malezas es sumamente importante en el cultivo de soya porque pueden causar perdidas significativas al productor. Las plantaciones deben mantenerse limpias durante los primeros 45 días después de la emergencia, para lograr una siembra uniforme, facilitar las operaciones de mantenimiento y cosecha, obtener un producto final de mejor calidad y en consecuencia una mayor productividad (Oliveros et al., 1996). Especies como Senna obtusifolia (L), son comunes y difíciles de controlar con el cultivo de la soya pueden reducir en 35% sus rendimientos (Courcelle, 2001). Puriccelli et al., (2000), plantean que el manejo de malezas en los países con producción intensiva ha dependido siempre de los herbicidas, lo cual se ha incrementado con el continuo aumento de la siembra directa. La introducción de soya resistente a Glifosato ha producido un cambio sustancial en el manejo.
(12) en Estados Unidos y Argentina, mientras que en el Brasil se sigue haciendo uso de cultivares tradicionales con un control basado en grupos muy diferentes de productos herbicidas. El manejo integrado de insectos está siendo adoptado en forma creciente en todo el mundo. En estudios realizados en diferentes regiones se ha determinado que el cultivo de la soya está prácticamente durante todo su ciclo, expuesto al ataque de insectos que constituyen plagas que pueden ocasionar grandes pérdidas en los rendimientos (Aviles et al., 1995). En el sur de los Estados Unidos, se ha incrementado a su vez el uso de cultivares tempranos como una práctica para reducir el estrés hídrico en el cultivo. Este sistema provee además un intervalo de cosecha en el periodo seco y permite rendimientos iguales o mayores que la siembra convencional, tiene además menor presencia de orugas defoliadoras aunque mayor presencia de N. viridula (L) (Chinche verde), que si no son controladas pueden afectar a cultivos más tardíos (Puriccelli et al., 2000). Almeida (1995), describió 5 enfermedades causadas por virus que son las más importantes y afectan en casi todas las regiones donde se cultiva la soya, aunque los daños reportados no son de consideración. En Cuba se reportaron el virus del mosaico severo del Caupi, y la evaluación de las afectaciones de este en distintas variedades, y el virus del mosaico de la soya (Fernández, 1995). Las enfermedades generalmente tienen una menor incidencia en el cultivo, dentro de ellas las más generalizadas son las fungosas asociadas a la alta humedad (Tadashi, 1994). La inclusión sostenida de soya en la rotación de cultivos y la reducción de labranzas ha incrementado la presencia de muchas enfermedades y aunque las opciones de manejo son diversas algunas enfermedades son actualmente de difícil control. Si bien no esta completamente documentado, hay ciertas evidencias de que la base de los actuales cultivares de soya ha cambiado pero presentan riesgos de mayor susceptibilidad a ciertas enfermedades como Sclerotinia (Puriccelli et al., 2000). 2.9 Control Biológico..
(13) Perú (2006) considera que la estabilidad ecológica inherente a los ecosistemas naturales y su autorregulación característica, se pierden cuando el hombre modifica las comunidades naturales a través de la ruptura del frágil tejido de interacciones a nivel de comunidades. De todas formas, esta ruptura puede ser reparada restituyendo los elementos hemostáticos perdidos en la comunidad. A través de la adición o el incremento de la biodiversidad funcionan en los ecosistemas agrícolas. Una de las razones más importantes para restaurar y/o mantener la biodiversidad en la agricultura, es que presta una gran variedad de servicios ecológicos. Uno de estos servicios es la regulación de la abundancia de organismos indeseables a través de la predación, el parasitismo y la competencia (Altieri, 1994) predadores, parásitos y patógenos actúan como agentes de control natural que bien manejados pueden regular la población de herbívoros en un agroecosistema particular. Esta regulación se llama «control biológico» y De Bach (1969) la define como «la acción de parásitos, predadores o patógenos que mantiene la densidad de la población de un organismo plaga en un promedio menor del que ocurriría en su ausencia». Como ha sido practicado, el control biológico puede ser autosostenido y se diferencia de otras formas de control porque actúa dependiendo de la densidad de la población de plagas. De esta manera, los enemigos naturales aumentan en intensidad y destruyen una gran parte de la población de plagas, en la medida que ésta aumenta en densidad y viceversa. En un sentido estrictamente ecológico, la aplicación del control biológico puede ser considerada como una estrategia válida para restaurar la biodiversidad funcional en ecosistemas agrícolas, al adicionar entomófagos «ausentes» mediante las técnicas clásicas o aumentativas de control biológico, incrementando la concurrencia natural de predadores y parásitos a través de la conservación y el manejo del hábitat. En este artículo se discute el rol de los predadores y parásitos en agroecosistemas y las diferentes estrategias usadas en control biológico, para emplear insectos entomófagos en la regulación de poblaciones de plagas en la agricultura. En Brasil se ha encontrado un control.
(14) efectivo de los adultos de Diabrotica sp por Centistes atinge (Hymenoptera: Braconidae) y Celatoria bosqui (Díptera: Tachinidae) (De Bach, 1969). En Cuba el control biológico tuvo sus primeras expresiones prácticas alrededor del año 1930, con la introducción del parasitoide Eretmocerus serius Silvestre (avispita amarilla de la India) para el control de la mosca prieta de los cítricos (Aleurocanthus woglumi Ashby) y la cotorrita predadora Rodolia cardinalis Mulsant para la lucha contra la guagua acanalada (Icerya purchasi) ambas plagas importantes de los cítricos, lográndose el establecimiento de estos entomófagos, considerado como un ejemplo exitoso de control biológico clásico en la región, ya que desde su implementación no se han presentado afectaciones por estas plagas (Vázquez y Castellanos,1997, Martínez et al., 2000). Una segunda etapa en el desarrollo del control biológico en el país fue durante los años 1945-1960 en que comienzan las investigaciones para la cría y liberación de la mosca cubana Lixophaga diatraea Tows, parasitoide endémico del borer de la caña de azúcar Diatraea saccharalis F (Scaramuzza, 1946). Contribuyó también a este avance el hecho de que en los años 60 aparecieron en el mercado los primeros productos biológicos que tenían como base a Bacillus thuringiensis. La entrada posterior en el país de algunas de estas formulaciones de B. thuringiensis, el éxito que se logró en las primeras pruebas en el control de Heliothis virescens F. (cogollero del tabaco) y de Mocis latipes Gene (falso gusano medidor) en los pastos, estimuló el interés en la búsqueda de las cepas nativas (Pérez y Vázquez, 2001). En 1988 el Ministerio de la agricultura aprueba el Programa Nacional de Producción de Medios Biológicos para el trienio 1988-1990, que tuvo como fundamento la construcción de una red de laboratorios denominados Centros de Reproducción de Entomófagos y Entomopatógenos (CREEs). 2.10 Medios biológicos:. Hongos entomopatógenos son microorganismos que reproducen masivamente en los CREEs, que en el caso de la agricultura urbana tienen posibilidades.
(15) contra plagas diversas. Estos bioplaguicidas también se deben aplicar cuando las plagas son más susceptibles o cuando están próximas a manifestarse en el cultivo. De mayor uso es el hongo Beauveria bassiana que es muy efectivo contra coleópteros (picudos, crisomélidos, gallegos) aunque también tiene efectos contra plagas de otros ordenes de insectos como thrips, chinches, mosca blanca (Vázquez y Fernández, 2007). Este es un hongo imperfecto que se reproduce solo por conidios según (Martínez et al., 2007). Estos se adhieren a la cutícula del insecto susceptible y bajo condiciones favorables de humedad y nutrientes germinan y lo penetran. Mediante un conjunto de acciones mecánicas y producción de enzimas que degradan la cutícula el hongo alcanza la cavidad interna del insecto donde se desarrolla hasta invadir completamente el cuerpo del hospedante. Con la muerte del insecto el cadáver permanece momificado y en presencia de condiciones de elevada humedad ambiental el micelio emerge a través del tegumento y desarrolla los conidióforos que en su extremo producirán los nuevos conidios. La esporulación confiere al cadáver del insecto una apariencia pulverulenta blanco algodonosa o amarillento cremosa. La temperatura óptima de crecimiento para este hongo está alrededor de los 25°C, requiriendo generalmente para germinar humedades relativas superiores al 90%.. Los hongos entomopatógenos pueden causar daño a los insectos; en cualquier estadio de desarrollo, al ser ingeridos por estos o al entrar en contacto con la cutícula, cuando las esporas inician su proceso de germinación; en condiciones específicas de temperatura y humedad. Durante la germinación del hongo, dentro del insecto se producen enzimas que destruyen la pared celular y matan al insecto por daño mecánico. (Crespo 2002).. De acuerdo con Fernández-Larrea (2001) B. bassiana en Cuba se aplica con éxito en el control del picudo negro del plátano, el picudito verde-azul de los cítricos y el tetuán del boniato, entre otros. El hongo se reproduce en los biolaboratorios por cultivos sobre soporte líquido..
(16) Lizárraga et al., (2004) refieren que Metarhizium anisopliae posee un gran espectro de acción y una gran capacidad de crear epizootias lo que convierte a este patógeno de insectos en un elemento muy eficaz y apreciado en el control fitosanitario de plagas, aunque en Cuba se utiliza principalmente en el cultivo del arroz. Se produce de forma artesanal en los laboratorios, sobre materiales sólidos, principalmente desechos y subproductos agrícolas como cabecilla y paja de arroz. Nomuraea rileyi (Farlow) Samson está entre las principales especies de hongos entomopatógenos que controlan las plagas insectiles. Tiene un rango de hospedantes muy limitado, cerca del 90% pertenecen al orden Lepidóptera, familia Noctuidae (especialmente larvas). Ha sido muy efectivo en el control de Heliothis zea (Boddie) y Tricuoplusia ni (Hübner). En el cultivo de la soya es frecuente encontrar epizootias causadas por este hongo sobre Anticarsia gemmatalis (Hübner) en periodos lluviosos. Las epizootias pueden ser inducidas. Estos mismos autores apuntan que en Brasil es una práctica común la inducción de epizootias para controlar a H. zea; para lograrlo distribuyen cadáveres infectados a una dosis de 3366 cadáveres / ha. En Cuba este es uno de los hongos que se recomienda utilizar en el manejo integrado de la palomilla del maíz Spodoptera frugiperda J. E. Smith. Según Martínez et al., (2007)..
(17) 2.11 Abonado orgánico en un suelo biológicamente activo para el control de plagas:. Para Lampkin (1998) la buena gestión de los abonos animales y los residuos de los cultivos es una pieza clave en los sistemas de agricultura ecológica. El estiércol no es simplemente un problema que debe resolverse de la manera más barata posible. Es un recurso valioso que permite completar el ciclo de nutrientes y que hace que gran parte del nitrógeno fijado con las leguminosas y cosechado en forma de forraje, pueda volver al suelo donde estará nuevamente disponible para los siguientes cultivos. La aplicación del estiércol en los sistemas ecológicos tiene por objeto mejorar las propiedades biológicas y físico- químicas del suelo y es importante como fuente de energía y nutrientes para el ecosistema edáfico. El término abonado orgánico se emplea aquí para abarcar todo tipo de enmienda orgánica del suelo, incluyendo tanto los estiércoles de animales como los restos vegetales, una de las características más importantes de las enmiendas orgánicas del suelo es su habilidad para estimular el complejo de microorganismos beneficiosos que ayudan a mantener bajo control las potenciales plagas y patógenos. El papel de la materia orgánica en la protección de los cultivos frente a las enfermedades se puso en evidencia por primera vez cuando se constató que las mejoras en el rendimiento debidas a la aplicación de abonos orgánicos y compost eran mayores de lo que podría explicarse tan solo en términos de contenido de nutrientes. Posteriores investigaciones muestran que este << efecto humus >> está asociado con un incremento de la actividad microbiana, una reducción de la agresividad e infestación de patógenos, un aumento de la resistencia a los virus y una disminución de la << fatiga >> o toxicidad del suelo. El empleo de abonos orgánicos permite también que las plantas absorban directamente moléculas químicas específicas como los fenoles, necesarias para el desarrollo de su sistema inmunitario (Lampkin 1998). 2.12 Policultivos como control de plagas.. Lampkin (1998) deja claro que parte de la explicación del por qué los problemas de plagas y enfermedades pueden no estar tan extendidos en los sistemas.
(18) ecológicos radica en el razonamiento ecológico de que la diversidad de especies (incluyendo plantas y animales) conduce a una mayor estabilidad en el agroecosistema, y por lo tanto a un menor riesgo de repentinos brotes de plagas y enfermedades específicas. Los monocultivos que caracterizan a los sistemas agrarios convencionales (rotaciones cortas, falta de diversidad genética en las especies) dejan a estos sistemas mucho más expuestos a las plagas. Los estudios de científicos como Pimentel (1997) y Altieri (1985) respaldan la opinión de que la diversidad de especies incrementa la estabilidad, pero que la falta de integración genética también juega su papel. Muchas especies han evolucionado juntas (coevolucionado) y tienen por lo tanto un factor de dependencia mutua que se ve alterado en los ecosistemas agrarios simplificados. Una de las formas más simples de lograr la diversidad en el espacio en los sistemas. agrarios. ecológicos. comerciales,. es. empleando. mezclas. de. variedades. Las técnicas modernas de selección de plantas han llevado a abandonar las antiguas variedades locales genéticamente diversas y al uso generalizado de unas pocas variedades de alto rendimiento que son muy propensas a la pérdida de resistencia frente a las plagas y que proporcionan condiciones ideales para la propagación de entomófagos y entomopatógenos. En lo referente al control de plagas, estas técnicas cuentan con el hecho de que las plagas reconocen un cultivo apropiado sea por la vista o por el olfato, y que las mezclas pueden estructurarse de tal forma que confundan a la plaga. Por ejemplo; los trips se sienten atraídos por las plantas verdes con un fondo marrón (el suelo), pero ignorarán las áreas completamente cubiertas de vegetación, incluidas las coberturas vegetales y las malas hierbas. Otras plagas pueden sentirse atraídas por circunstancias opuestas. Aún así, el tamaño, la diversidad de plantación y la forma del cultivo pueden ser importantes en el control de las plagas, de acuerdo con Lampkin (1998) la mezcla de especies también puede ayudar al control de plagas de varias otras maneras, como son influir en la disponibilidad de la luz que puede afectar la conducta del insecto, crear barreras empleando por ejemplo plantas altas no huéspedes, incrementar la distancia entre plantas huéspedes, influir en el microclima; reducir la disponibilidad de.
(19) selección de genes que acaben con la resistencia, y actuar como huéspedes alternativos para los enemigos naturales..
(20) 3. Materiales y Métodos.. El presente trabajo se realizó entre enero y junio de 2008, en la Estación Experimental Agrícola “Álvaro Barba Machado” de la Universidad Central ”Marta Abreu” de Las Villas (UCLV) en un suelo del tipo Pardo Sialítico. Para el desarrollo del experimento se sembraron las variedades de soya, Incasoy 27 e Incasoy 35. Se utilizó un diseño de bloques al azar, con seis tratamientos. El tamaño de las parcelas fue de 5m de largo y 3,60m de ancho. Se utilizaron dosis de estiércol vacuno descompuesto (compost), de 4t/ha y 8t/ha, distribuido en el fondo del surco. Los tratamientos quedan representados de la siguiente forma: Tabla 1: Disposición de los tratamientos en ambas variedades.. Tratamiento. Distancia de. Cantidad de Materia. Siembra (m). Orgánica aplicada.(t/ha). 1. 0,40 x 0,05. 0. 2. 0,40 x 0,05. 4. 3. 0,40 x 0,05. 8. 4. 0,90 x 0,05. 0. 5. 0,90 x 0,05. 4. 6. 0,90 x 0,05. 8. La composición química del compost utilizado fue la siguiente:.
(21) Tabla 2. Composición química de la materia orgánica.. Tipo de Materia orgánica. Materia seca Aproximada (%). Nitrógeno (%N). Fósforo (%P2O5). Potasio (%K2O). Estiércol vacuno. 25. 0,6. 0,3. 0,7. descompuesto. Para evaluar la presencia de pentatómidos fitófagos se marcaron 5 puntos por parcelas y en cada uno se evaluaron cinco plantas, para un total de 25 plantas. El método de muestreo fue mediante observaciones directas sobre las plantas. El experimento se desarrolló en condiciones de secano. Las variables climáticas fueron registradas en la Estación Experimental Agrícola y en la Estación Meteorológica del Yabú perteneciente al CITMA. 3.1. Dinámica poblacional del complejo pentatómido en la variedad IS-27 e IS-35.. Para evaluar la dinámica poblacional de pentatómido se efectuaron muestreos una vez por semana, a partir de la germinación del cultivo, en los cuales se cuantificó el número de chinches adultas y fueron trasladas al Laboratorio de Taxonomía de insectos, perteneciente al CIAP, para su clasificación. Se determinó la dinámica de las chinches E. bifibulus y P. guildinii teniendo en cuenta las variables climáticas y las fenofases del cultivo de la soya, las cuales se muestran en la Tabla 3.. Tabla 3. Fenofases del cultivo de la soya Glycine max.. Estados Vegetativos. Estados Reproductivos.
(22) VE emergencia. R1 comienzo de la floración. VC cotiledón+ unifolio desenrollado. R2 floración plena. V1 trifolio del primer nudo. R3 comienzo de las vainas. V2 trifolio del segundo nudo. R4 plenitud de vainas. V3 trifolio del tercer nudo. R5 comienzo de la semilla. V4 trifolio del cuarto nudo. R6 plenitud de la semilla. V5 trifolio del quinto nudo. R7 comienzo de la maduración. Vn trifolio del nudo N. R8 maduración plena. 3.2. Rendimiento agrícola de Incasoy 27 e Incasoy 35.. Para el cálculo del rendimiento se tomaron 16 plantas que estuvieran en competencia intraespecífica perfecta por tratamiento en cuatro réplicas, a las cuales se le evaluaron los siguientes componentes de rendimiento: Número de Legumbres por planta, peso de los granos por planta, número de granos sanos por planta y peso de granos sanos por planta. 3.2.1. Pérdidas causadas por los pentatómidos en las variedades IS-27 e IS-35.. Para determinar las pérdidas causadas por los pentatómidos se cuantificaron y pesaron todos los granos afectados por plantas para cada variedad, para este proceso se utilizó una balanza digital. Los resultados estadísticos se procesaron por el paquete estadístico SPSS versión 11. Se realizaron comparaciones de las medias detectándose falta de homogeneidad de varianza, por lo que se utilizó la prueba no paramétrica de Kruskall-Wallis. Para la comparación de medias de rango obtenidas por Kruskall-Wallis se aplicó el programa Statistix versión 1.0..
(23) 4. Resultados y discusión. 4.1. Dinámica poblacional del complejo pentatómido en la variedad IS-27.. En las Figuras 1 y 2 se muestra la fluctuación poblacional de las chinches pentatómidas E. bifibulus y P. guildinii en Incasoy 27 en estrecha relación con las variables climáticas y las fenofases del cultivo.. Insectosadultos. V1-V5. R2. R3. R4. R5. R6. R7. R8. 50 45 40 35 30 25 20 15 10 5 0 8. 15. 21. 28. 35. 49. 56. 63. Dias después se la siembra No de insectos. Figura 1. Dinámica poblacional de E. bifibulus y P. guildinii en la variedad de soya IS-27.. Precipitaciones en mm. Temperatura en °C. 35 30 25 20 15 10 5 0 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. Muestreos Precipitac.. Temp media. Figura 2. Comportamiento de las variables climáticas durante el período de la investigación..
(24) Como se puede apreciar las poblaciones de los pentatómidos aparecieron por primera vez a los 28 días después de la siembra, los mismos se observaron alimentándose del follaje de las plantas de soya y de los botones florales, a partir de los 35 días de la siembra hubo un incremento brusco hasta llegar a un máximo de 45 individuos adultos a los 49 días, coincidiendo con la fase fenológica R5, momento en que las legumbres se encuentran en plenitud de desarrollo y llenado del grano, en este estado de las plantas se favorece el aumento de las poblaciones de las chinches, pues es el momento en que existe una mayor disponibilidad de alimentos, ya que estos fitófagos prefieren las legumbres y los granos tiernos para su alimentación. Además el aumento de las poblaciones de los insectos coincide con precipitaciones y una disminución de la temperatura, fenómeno que favoreció el incremento de las mismas. Boyd (2000) y Marrero (2005) refieren que estos hemípteros se presentan abundantemente a partir de la floración y llenado del grano. Marrero (2005) afirma que en las fenofases de R3 a R6 la planta alcanza su fructificación y madurez fisiológica, período en que los insectos alcanzan de acuerdo a su ciclo biológico una mayor multiplicación debido al paso de varias generaciones que incrementan su población. Es importante señalar que en los tratamientos donde se aplicó 4 t/ha y 8 t/ha de compost, las poblaciones de pentatómidos fueron inferiores, comparado con el testigo sin aplicación de compost, esto puede estar influenciado porque las plantas de soya tienen durante todo el ciclo los nutrientes disponibles y al estar mejor nutridas la incidencia de los fitófagos es menor. Un mayor o menor ataque a las plantas por los. insectos depende de su estado nutricional. (Restrepo, 1994). Chaboussou citado por (Restrepo, 1994), mostró que la vulnerabilidad de las plantas al ataque de plagas es una cuestión de equilibrio nutricional o de intoxicación por agrotóxicos. Por otra parte debemos señalar, que las poblaciones de los pentatómidos fueron mayores en las densidades de 0.40m x 0.05m con respecto a la densidades de 0.90m x 0.05m, esto puede estar motivado porque existe un mayor número de plantas y por ende un mayor autosombreo y el microclima es.
(25) diferente, lo que influye de forma favorable en el incremento de las poblaciones. 4.1.1. Dinámica poblacional del complejo pentatómido en la variedad IS-35.. En las Figuras 3 y 4 se muestra la fluctuación poblacional de las chinches pentatómidas E. bifibulus y P. guildinii en Incasoy 35 en estrecha relación con las variables climáticas y las fenofases del cultivo.. V1-V5. R2. R3. R4. R5. R6. R7. R8. 35 Insectosadultos. 30 25 20 15 10 5 0 8. 15. 21. 28. 35. 49. 56. 63. Día s después se la siembra No de insectos. Figura 3. Dinámica poblacional de E. bifibulus y P. guildinii en la variedad de soya IS-35.. Precipitaciones en mm. Temperatura en °C. 35 30 25 20 15 10 5 0 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. Muestreos Precipitac.. Temp media. Figura 4. Comportamiento de las variables climáticas durante el período de la investigación..
(26) Como se puede apreciar las poblaciones de los pentatómidos aparecieron por primera vez a los 28 días después de la siembra; a partir de los 35 hasta los 63 días después de la siembra hubo un incremento en las poblaciones hasta llegar a un máximo de 30 individuos adultos a los 49 días, coincidiendo con la fase fenológica R5, momento en que las legumbres se encuentran en el llenado del grano, por lo que existe mayor disponibilidad de alimentos para estos pentatómidos, que prefieren las legumbres y los granos tiernos para su alimentación. Estos resultados coinciden con los obtenidos por Boyd (2000) y Marrero (2005). Además las condiciones climáticas fueron favorables para el aumento de las poblaciones de los insectos. En esta variedad las poblaciones de los pentatómidos fueron similares a la variedad IS-27; en los tratamientos donde se aplicó 4 t/ha y 8 t/ha de compost, las poblaciones fueron inferiores, comparado con el testigo sin aplicación de compost, lo cual puede estar influenciado porque las plantas de soya tienen durante todo el ciclo los nutrientes disponibles y al estar mejor nutridas la incidencia de los fitófagos es menor. Por otra parte debemos señalar, que las poblaciones de los pentatómidos fueron mayores en las densidades de 0.40m x 0.05m con respecto a las densidades de 0.90m x 0.05m, esto puede estar motivado porque existe un mayor número de plantas y por ende un mayor autosombreo y el microclima es favorable, lo que influye en el incremento de las poblaciones. La variedad IS-35 presenta un ciclo más largo que la IS-27, lo cual provocó que esta última presentara mayor número de pentatómidos a los 45 días después de la siembra, al iniciar la fase reproductiva antes que la IS-35. En ambas variedades las especies que incidieron fueron: P. guildinii y. E.. bifibulus. Estos pentatómidos son portadores de una levadura del género Nematospora, la cual ocasiona deformaciones y cambios de coloración en los granos, haciéndolos inutilizables para su empleo como semilla y para el consumo animal o humano. Por ello puede considerarse esta plaga de gran importancia para el cultivo. Estos resultados coinciden con López (2006) quien estudió las variedades Incasoy -27 e Incasoy -35 sembradas en época de sequía y.
(27) determinó que los insectos fitófagos fundamentales que incidieron en ellas fueron: P. guildinii y E. bifibulus por alimentarse de los granos. 4.2. Rendimiento agrícola de Incasoy 27 e Incasoy 35.. La variedad que mejores rendimientos presentó fue la Incasoy 35 con 3.17 t/ha como su valor más alto en el tratamiento 3 y 1.17 t/ha como su valor más bajo en el tratamiento 5, mientras que la variedad Incasoy 27 presentó rendimientos inferiores, con el valor más alto en el tratamiento 2 con 1.88 t/ha y el valor más bajo en el tratamiento 4 con 0.90 t/ha (Tabla 4). Tabla 4. Rendimientos por tratamientos de las variedades Incasoy -27 e Incasoy-35.. Variedad. Tratamientos 1 (0,40 x 0,05m y 0 t/ha). Rendimiento t/ha 1,67. 2 (0,40 x 0,05m y 4t/ha). 1,88. 3 (0,40 x 0,05 m y 8 t/ha). 1,08. 4 (0,90 x 0,05 y 0 t/ha). 0,90. 5 (0,90 x 0,05 y 4 t/ha). 0,94. 6 (0,90 x 0,05 y 8 t/ha). 1,02. 1 (0,40 x 0,05 y 0 t/ha). 2,05. 2 (0,40 x 0,05 y 4 t/ha). 2,80. 3 (0,40 x 0,05 y 8 t/ha). 3,17. 4 (0,90 x 0,05 y 0 t/ha). 1,56. 5 (0,90 x 0,05 y 4 t/ha). 1,17. 6 (0,90 x 0,05 y 8 t/ha). 1,41. Incasoy 27. Incasoy 35. La variedad IS-27 alcanzó su máximo rendimiento en el tratamiento 2 (0.40 x 0.05m y 4t/ha), al tener una mayor densidad de plantas y un ciclo más corto, mientras que IS-35 alcanzó su máximo rendimiento con la misma densidad de siembra, pero con 8t/ha, motivado que el ciclo es más largo y requiere mayor.
(28) disponibilidad de nutrientes. Chacón (2007) obtuvo rendimientos de 2.30 t/ha en Incasoy 27 y 3.0 t/ha en Incasoy 35. Santana (2007) señala que en cuanto al rendimiento de este cultivo los resultados inferiores correspondieron a Incasoy27 en primavera con 1.33 t/ha. 4.2.1. Pérdidas causadas por los pentatómidos en las variedades IS-27 e IS-35.. La variedad que mayores pérdidas presentó fue la IS-27 con 0.35 t/ha como su valor más alto en el tratamiento 3, mientras que IS-35 presentó menos pérdidas en general, aunque el valor más bajo lo obtuvo el tratamiento 5 de IS-27. Tabla 5: Pérdidas causadas por los pentatómidos en las variedades IS-27 e IS-35.. Variedad. Tratamientos. Pérdidas t/ha. 1 (0,40 x 0,05m y 0 t/ha). 0,25. 2 (0,40 x 0,05m y 4t/ha). 0,33. 3 (0,40 x 0,05 m y 8 t/ha). 0,35. 4 (0,90 x 0,05 y 0 t/ha). 0,13. 5 (0,90 x 0,05 y 4 t/ha). 0,10. 6 (0,90 x 0,05 y 8 t/ha). 0,11. 1 (0,40 x 0,05 y 0 t/ha). 0,23. 2 (0,40 x 0,05 y 4 t/ha). 0,19. 3 (0,40 x 0,05 y 8 t/ha). 0,20. 4 (0,90 x 0,05 y 0 t/ha). 0,14. 5 (0,90 x 0,05 y 4 t/ha). 0,12. 6 (0,90 x 0,05 y 8 t/ha). 0,16. Incasoy 27. Incasoy 35. 4.3. Componentes del rendimiento agrícola que fueron afectados por P. guildinii y E. bifibulus en IS-27. 4.3.1. Número de Legumbres..
(29) El promedio de legumbres por plantas fluctuó entre 7.63 y 14.63 (Figura 5); presentó diferencias significativas el tratamiento 5 con respecto al tratamiento 2 y 3, los restantes tratamientos no mostraron diferencias entre sí.. a. Promedio de legumbres. 16 14. ab ab. 12. ab. 10. b. b. 8 6 4 2 0 1. 2. 3. 4. 5. 6. Tratamientos. Figura 5. Promedio de legumbres por tratamiento en IS 27.. Los valores obtenidos de legumbres por planta son bajos, lo cual se debe a que el experimento se realizó en condiciones de secano Hernández et al. (2004) con el cultivar Incasoy-27 obtuvieron en siembras de primavera sobre un suelo Hidromórfico Gley Nodular Ferruginoso valores promedios de 67.2 legumbres por planta, por otro lado Ponce et al. (2002) reportaron resultados de 86.17; 95.75 y 73.70 para Incasoy-27.. 4.3.2.. Peso de los granos de la variedad IS-27.. El peso promedio de los granos por planta por tratamiento varió de 4.61g en el tratamiento 6 (el más alto) a 3.38g en el tratamiento 1 (el más bajo). Los demás tratamientos no presentaron diferencias significativas entre si (Figura 6). Esta variación en el peso total de los granos se debió fundamentalmente al efecto nocivo producido por el ataque de las chinches pentatómidas, aunque también.
(30) influyó la distancia de siembra y las dosis de compost aplicadas en los diferentes tratamientos. En estudios realizados en esta variedad por Santana (2007) observó los menores valores en cuanto al peso de los granos.. Promedio de peso de granos (g). 5. ab. a. ab. 4.5 4. b. ab. b. 3.5 3 2.5 2 1.5 1 0.5 0 1. 2. 3. 4. 5. 6. Tratamientos. Figura 6. Promedio de peso de granos (en gramos) por tratamiento en IS 27.. 4.3.3 Número de granos sanos.. El promedio de granos sanos por planta en esta variedad fluctuó de 9.19 en el tratamiento 1 a 21.13 en el tratamiento 6, que fue el de mejores resultados, coincidiendo con el menor número de chinches (Figura 7)..
(31) Promedio de granos sanos. 25. a. ab. 20. abc abc. 15. bc. c 10 5 0 1. 2. 3. 4. 5. 6. Tratamientos. Figura 7. Promedio de número de granos sanos por tratamiento en IS 27. 4.3.3.. Peso de Granos Sanos.. El peso promedio de los granos sanos por planta osciló entre 2, 84g y 4,09 g, no existiendo diferencias entre sí en los tratamientos 1, 2 y 3, pero si con el tratamiento 6. Las variaciones en este aspecto también se deben al ataque de la chinche como principal plaga de este cultivo, a la distancia de siembra empleada y a las dosis de materia orgánica aplicadas. (Figura 8)..
(32) a ab. ab. 4 3.5 sanos (g). Peso promedio de granos. 4.5 b. b. b. 3 2.5 2 1.5 1 0.5 0 1. 2. 3. 4. 5. 6. Tratamientos. Figura 8. Promedio de Peso de Granos sanos (en gramos) por tratamiento en IS 27.. 4.4. Componentes del rendimiento agrícola que fueron afectados por P. guildinii y E. bifibulus en IS-35. 4.4.1. Número de Legumbres.. El número de legumbres por planta fluctuó entre 14.12 y 25.31 (Figura 9). Al respecto en el tratamiento 1 se obtuvo el valor más bajo y en el tratamiento 6 el más alto, mostrando diferencias estadísticas entre ellos.. 30. a. a. a. Promedio de legumbres. 25. ab ab. 20 b 15 10 5 0 1. 2. 3. 4. 5. 6. Tratamientos. Figura 9. Promedio de número de legumbres por tratamiento en IS 35.. En este caso la variedad Incasoy 35 obtuvo mejores resultados que la variedad Incasoy 27. Estos resultados coinciden con Chacón (2007) quien reportó que el.
(33) promedio del número de legumbres por planta fue mejor en Incasoy 35 que en Incasoy 27. 4.4.2. Peso de los granos.. En relación con el peso promedio de los granos por planta (Figura 10) se muestra una variación de 4.17g en el tratamiento 1 (el más bajo) a 7.06 g en el tratamiento 4 que fue el de resultados superiores; este valor coincide con el tratamiento que menos pentatómidos presentó durante el desarrollo del cultivo, los cuales influyen de forma negativa en el peso de los granos, ya que al pinchar los granos para alimentarse le inocula la levadura del género Nematospora que ocasiona deformaciones y en ocasiones no desarrolla, lo que provoca importantes pérdidas en el rendimiento.. Promedio de peso de granos (g). 8. a a. 7. a. ab ab. 6 5. b. 4 3 2 1 0 1. 2. 3. 4. 5. 6. Tratamientos. Figura 10. Promedio de peso de granos por tratamiento en IS 35.. Esta variedad presentó un incremento en el peso de los granos en relación con Incasoy 27. Díaz y Saucedo (2003) refieren que en Cuba el peso de 100 semillas de soya oscila en un rango de 12 a 19 g y Farias (1995) de 11.60 a 23.50 g. 4.4.3 Número de granos sanos..
(34) En la Figura 11 se observa el promedio de granos sanos por planta. En esta variedad fluctuó de 16.5 granos en el tratamiento 1 a 40 en el tratamiento 4, que fue el de mejores resultados, coincidiendo con el menor número de chinches fitófagas.. Promedio de granos sanos. a. a. 40 35. a. ab. ab. 30 25 b. 20 15 10 5 0 1. 2. 3. 4. 5. 6. Tratamientos. Figura 11. Promedio de número de granos sanos por tratamiento en IS 35.. El tratamiento 1 difiere significativamente con los tratamientos 3, 4 y 6. Santana (2007) refiere que esta variedad obtuvo mejores resultados que la Incasoy 27 en cuanto al promedio de números de granos por planta. Este mismo autor en comparación de ambas variedades da a conocer que el máximo valor en cuanto a número de granos sanos corresponde a Incasoy-35.. 4.4.4. Peso de granos sanos.. El peso promedio de los granos sanos por planta (Figura 12) oscilo entre 3.7 g en el tratamiento 1 (el mas bajo) y 6.41 g (el de mejor resultado) en el tratamiento 4..
(35) a. Peso promedio de granos sanos (g). 7. a. 6. a. ab. ab. 5 b. 4 3 2 1 0 1. 2. 3. 4. 5. 6. Tratamientos. Figura 12. Promedio de peso de granos sanos (en gramos) por tratamiento en IS-35.. Las variaciones en este aspecto también se deben al ataque de la chinche como principal plaga de este cultivo, al alimentarse directamente del órgano de la planta objeto de cosecha causándole daños, además influyen también las dosis de materia orgánica aplicadas y las distancias de siembra utilizadas en el experimento..
(36) Conclusiones:. 1. En las variedades IS-27 e IS-35 P. guildinii y E. bifibulus aparecieron a partir de los 28 días después de la siembra y sus poblaciones alcanzaron el máximo a los 49 días, coincidiendo con la fase fenológica R5.. 2. Las poblaciones más bajas de P. guildinii y E. bifibulus coinciden con la menor densidad de plantas (0,90* 0,05 m) y mayor dosis de compost (8t/ha).. 3. La variedad que mejores rendimientos presentó fue la Incasoy 35 con 3,17 t/ha, en el tratamiento con mayor densidad de plantas y mayor dosis de fertilizantes.. 4. La variedad IS-27 sufrió más pérdidas debido al ataque de las chinches que la variedad IS-35..
(37) Recomendaciones:. •. Incluir estos cultivares en experimentos similares que se realicen en otra época del año y con otro tipo de suelo.. •. Efectuar estudios para el control biológico de las chinches fitófagas..
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