LA CONFIABILIDAD DEL SISTEMA DE CONTEO MANUAL DE VOTOS EN CHILE
Evidencia a nivel municipal sobre votos emitidos en elecciones concurrentes entre 1989 y 2013
OLIVIA ESTEFANÍA MONTECINO ZÚÑIGA
Tesina para optar al grado académico de Licenciado en Ciencia Política
Profesor guía: Patricio Navia Lucero
Profesores informantes: Mauricio Morales Quiroga y Carlos Cantillana Peña
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES E HISTORIA ESCUELA DE CIENCIA POLÍTICA
Santiago, Chile 2015
ii
CALIFICACIÓN
Profesor de guía Patricio Navia L.
Profesores informantes Mauricio Morales Q.
Carlos Cantillana P.
Nota obtenida: 6.2
iii
A mi padre, Luis Montecino Ramírez.
iv
Agradecimientos
Agradezco a mis padres, Luis y Claudina. Papá, gracias por tu apoyo y amor incondicional. Hoy, gracias a tu constante esfuerzo, pude alcanzar una gran meta. Quisiera poder compartir contigo este momento, pero la vida nos deparó algo distinto. Esta tesis es para ti. Mamá, gracias por demostrarme lo fuerte que puede llegar a ser una mujer. Me enseñaste que somos capaces de soportar cada uno de los golpes que nos da la vida. Gracias por tu apoyo, tiempo y confianza en mí.
También agradezco a mi abuelo, Enrique, por estar siempre a mí lado. Gracias por ser un constante ejemplo y pilar fundamental en mi vida. Me has demostrado que con esfuerzo y amor a la familia es posible alcanzar las estrellas.
A mi hermano, Luis, por acompañarme y soportarme en cada momento. A mis tíos, Isabel y Cristián, y mis primos, Vicente y Trinidad. Ustedes han sido parte fundamental en cada etapa de mi vida. Muchas gracias por todo el cariño y el apoyo.
A los amigos que me acompañaron en este proceso. Gracias Gonzalo, Andrea, Rocío e Ignacio. Especial mención merece Stephanie. Señora, muchas gracias por cada una de tus palabras. Agradecida y feliz de haber compartido con ustedes estos cuatro años.
Finalmente, quiero agradecer al profesor Patricio Navia, por ser uno de los primeros que confió en mis capacidades y conocimientos. Gracias por la paciencia, el respaldo y los consejos. Esta tesis fue lograda gracias a sus comentarios e ideas. También, agradezco cada una de las opiniones de los profesores Mauricio Morales y Carlos Cantillana.
v
La confiabilidad del sistema de conteo manual de votos en Chile.
Evidencia a nivel municipal sobre votos emitidos en elecciones concurrentes entre 1989 y 2013.
Resumen
Esta tesis evalúa la confiabilidad del sistema de conteo manual de votos en Chile. Al realizarse elecciones concurrentes de presidentes y diputados, y de alcaldes y concejales, en todas las comunas del país, analizo qué tan bien contamos los votos, comparando los resultados sobre votos emitidos informados a nivel comunal para las elecciones concurrentes entre 1989 y 2013. Si bien hay diferencias menores entre los votos emitidos de algunas comunas, existe una loable similitud en el número de votos emitidos en ambos tipos de elecciones. Las elecciones municipales presentan un aumento menor pero sostenido de las diferencias entre votos emitidos, siendo la elección municipal de 2012 la más distinguida. No existe evidencia de que las diferencias reportadas en esta elección se expliquen por características socio-demográficas de las comunas. En las comunas pobres y ricas del país se cuentan igualmente bien los votos. Ahora bien, en esta elección se registraron casos atípicos de discrepancias en votos emitidos. Analizo el caso extremo de la comuna de El Bosque, que reportó una mayor votación emitida en la elección de alcaldes que en la de concejales. Informo que la razón de esta discrepancia se debe a que algunas mesas no informaron su votación de concejales y no a posibles irregularidades que afectaran los resultados en la elección de alcalde.
vi Índice
Página
1. Presentación 1
2. Confianza en los organismo electorales e irregularidades electorales en Chile
4
3. Revisión de la literatura
3.1 Calidad de la democracia, rendición de cuentas y transparencia de los procesos electorales
3.2 Fortaleza institucional y patologías institucionales: Fraude electoral
3.3 Irregularidades electorales y automatización de los procesos electorales
11
16
20
4. Metodología y análisis de datos
4.1 Acerca del tratamiento de los datos
4.2 Diferencias entre votos emitidos en elecciones concurrentes, 1989 - 2013
4.3 Aproximaciones a la explicación de las diferencias entre votos emitidos de la elección municipal de 2012
4.4 Contando los votos emitidos en El Bosque
26 31
38
44
5. Reflexiones finales 48
6. Revisión bibliográfica 52
vii Lista de ilustraciones y tablas
Página 1. Figura 1. Confianza en elecciones en Chile y las Américas,
2008 – 2012
4
2. Figura 2. Confianza en tribunales electorales en Chile y las Américas, 2008 – 2012
5
3. Figura 3. Evolución de la diferencia entre votos emitidos en elecciones concurrentes de alcaldes y concejales
36
4. Figura 4. Diagrama de dispersión de pobreza comunal y diferencia (valor absoluto) en votos emitidos de alcalde y concejales 2012
39
5. Figura 5. Diagrama de dispersión ruralidad y diferencia (valor absoluto) en votos emitidos de alcalde y concejales 2012
40
6. Figura 6. Diagrama de dispersión de porcentaje de votos perdidos 2008 y porcentaje de votos perdidos 2012, Región Metropolitana y resto del país
43
7. Tabla 1. Variables, indicadores e hipótesis de la investigación 29 8. Tabla 2. Votos emitidos en elecciones concurrentes en Chile,
1989 – 2013
32
9. Tabla 3. Diferencias (valor absoluto) entre votos emitidos de elecciones concurrentes, 1989 – 2013
34
10. Tabla 4. Comunas con mayor cantidad y porcentaje de votos perdidos en la elección municipal de 2012
37
11. Tabla 5. Regresión lineal sobre la diferencia entre votos emitidos de la elección municipal de 2012
41
12. Tabla 6. Diferencia en valores absolutos de votos emitidos por tipo de mesa electoral en El Bosque (2012)
46
1 1. Introducción1
En Chile se realizan elecciones concurrentes. Esto aplica tanto para elecciones nacionales como para elecciones locales. Al momento de sufragar, los electores entran a la cámara secreta con las papeletas de votación, por ejemplo, de presidente, diputado y senador. Al salir, deben depositar cada uno de sus votos en las urnas correspondientes. Por lo tanto, el conteo de votos para cada elección debiese arrojar la misma cantidad de votos emitidos. Pueden existir diferencias en los votos nulos, blancos y válidamente emitidos, pero no en el total de votos emitidos. No obstante, si se analizan los resultados por comuna, es posible encontrar diferencias. Este diferencial en el total de emitidos retrata la figura de los
“votos perdidos” en elecciones concurrentes.
El Servicio Electoral chileno, junto con el Tribunal Calificador de Elecciones, dan a conocer los resultados electorales, desglosándolos por candidato, votos válidamente emitidos, nulos, blancos y votos emitidos. A pesar de la transparencia de los procesos electorales, a través estos organismos electorales, los electores no se percatan de las diferencias presentes entre el total de votos emitidos en elecciones simultáneas.
Desde el retorno a la democracia que las elecciones concurrentes presentan diferencias entre los votos emitidos. Éstos no sólo se comprueban en los totales a nivel nacional, sino que también a nivel comunal. En un documento de trabajo de 2008, titulado ¿Qué tan bien contamos los votos en Chile?, Renato Briceño y Patricio Navia calcularon las diferencias entre votos emitidos para las elecciones
1 Esta tesis se inscribe en el proyecto Fondecyt Regular #1140072 (Patterns of Economic Voting in Latin America).
2
concurrentes celebradas entre 1989 y 2004. En ese entonces, llegaron a la conclusión que, en general, en Chile se cuentan bien los votos.
En la presente investigación, retomo el trabajo realizado por Briceño y Navia (2008), reportando la cantidad de votos perdidos en elecciones concurrentes desde 1989 a 2013. De esta manera, compruebo la confiabilidad del sistema de conteo manual de votos en Chile.
Al mismo tiempo, intento contribuir con las primeras explicaciones a esta irregularidad electoral. En primer lugar, sugiero que depende del tipo de elección.
Las elecciones simultáneas nacionales son más complejas que las locales, puesto que pueden llegar a celebrarse comicios para presidente, senador y diputado en el mismo día. Así, el número de elecciones celebradas en un mismo día pueden elevar la complejidad del proceso electoral, generando una mayor pérdida de votos. En segundo lugar, específicamente para las elecciones municipales de 2012, es probable que la diferencia entre votos emitidos esté asociada a características socioeconómicas y sociodemográficas de las comunas, en términos de pobreza y ruralidad. Finalmente, sugiero que la cantidad de votos perdidos está asociada a la presencia o ausencia de candidatos incumbentes en los comicios de alcaldes de 2012.
La investigación se organiza de la siguiente forma. En el primer apartado muestro los niveles de confianza en instituciones electorales chilenas, en comparación al resto de los países de las Américas. También, identifico algunas de las irregularidades electorales que se han presentado en elecciones municipales. En un segundo apartado, reviso la literatura sobre rendición de cuentas, transparencia electoral, fraude electoral, irregularidades electorales y automatización de los
3
procesos electorales. Planteo que lo que sucede en Chile no es fraude electoral propiamente tal, sino que es sólo una irregularidad del proceso eleccionario. A continuación, realizo el cálculo de la diferencia entre votos emitidos en las elecciones concurrentes, resaltando los comicios y comunas con mayores diferencias. Luego, muestro los análisis estadísticos realizados y los hallazgos encontrados a nivel general. En quinto lugar, analizo los resultados de votos emitidos por mesa en la comuna de El Bosque. Finalmente, retomo la revisión teórica y los principales resultados, complementándolos con las fortalezas y debilidades de esta investigación.
4
1. Confianza en los procesos electorales e irregularidades electorales en Chile
Chile, en comparación al resto de los países de América Latina y el Caribe, presenta altos niveles de confianza en las elecciones, así lo comprueban los estudios de LAPOP. En 2008 un 60,3% de los chilenos confiaba en las elecciones, mientras que en 2010 lo hacía un 68,6%. Sin embargo, en 2012 la cifra disminuyó a un 64,2%. No obstante, se mantuvo alta en comparación al resto de las Américas.
Figura 1. Confianza en elecciones en Chile y las Américas, 2008-2012.
Fuente: Elaboración propia con datos de Barómetro de las Américas por LAPOP.
60,3
68,6 64,2
50,1 52,1
52,7
0 10 20 30 40 50 60 70 80
2008 2010 2012
Américas Chile
5
No sólo las elecciones presentan altos niveles de confianza, también lo hacen los Tribunales Electorales. En este caso el Tribunal Calificador de Elecciones (TRICEL) alcanza un 56,8% en 2008, un 62,4% en 2010 y 64,2% en 2012. A diferencia de la confianza en las elecciones, en 2012 el promedio de confianza en el TRICEL no disminuyó. En comparación al resto de los países de América Latina y el Caribe, Chile presenta niveles superiores de confianza en sus instituciones electorales.
Figura 2. Confianza en Tribunales Electorales en Chile y las Américas, 2008- 2012.
Fuente: Elaboración propia con datos del Barómetro de las Américas por LAPOP.
A pesar de los altos índices de confianza en elecciones y tribunales electorales, se reportan algunas irregularidades electorales durante las elecciones.
56,8 62,4
64,2
48,7 51,9 50,9
0 10 20 30 40 50 60 70
2008 2010 2012
Américas Chile
6
En la elección de alcaldes del 31 de octubre de 2004 se registraron irregularidades en 21 mesas electorales de la comuna de Talcahuano. En una primera instancia, había resultado electo el candidato de la UDI, Erick Vergara. Sin embargo, frente a las apelaciones del candidato DC, Leocán Portus, el Tribunal Calificador de Elecciones (TRICEL) resolvió repetir los comicios de alcalde en enero de 2005.
Por primera vez desde 1953 se repitió una elección por supuestas irregularidades.
En esta oportunidad, resultó electo Leocán Portus con un 50,1% de los votos2.
Esta no fue la única irregularidad electoral de 2004. En Curepto, los hijos del candidato a concejal, Juan Valdés Aldunate (UDI), se registraron como vocales en 3 de las 4 mesas de la localidad de Huaquén. Puesto que Valdés logró la tercera mayoría, el Tribunal Electoral Regional (TER) solicitó la repetición de la elección en las 3 mesas que participaron los miembros de la familia del candidato. Sin embargo, el TRICEL revocó la petición del TER, manteniendo el resultado electoral3.
En las elecciones municipales de 2008 hubo problemas en el conteo de votos en Cholchol y Sierra Gorda. Finalizados los comicios de alcaldes en la primera comuna, los resultados electorales dieron por ganadora a Violeta Cea (UDI), quien se impuso por 37 votos sobre el incumbente, Luis Huirilef (PPD). Tras el estrecho margen, ambos candidatos solicitaron al TRICEL la revisión de los resultados electorales, el que luego determinó la repetición de la elección en enero de 2009.
Tras perder nuevamente, Huirilef solicitó una vez más al TRICEL la repetición de
2 El Mercurio. “Tricel ordena repetir elección en todo Talcahuano”. Disponible en http://www.emol.com/noticias/nacional/2004/12/13/166780/tricel-ordena-repetir-eleccion-en-todo- talcahuano.html. Accesado el 13/12/2004. Revisado el 07/11/2014.
3 Romo, Samuel. “Elecciones repetidas y hasta tómbolas hubo en las municipales del pasado”. La Nación, 09/11/2012. Disponible en http://www.lanacion.cl/noticias/municipales-2012/elecciones- repetidas-y-hasta-tombola-hubo-en-las-municipales-del-pasado/2012-11-09/184820.html. Revisado el 07/11/2014.
7
los comicios, argumentando irregularidades en 4 mesas electorales. Sin embargo, el TRICEL desestimó su reclamo y proclamó como ganadora a Cea4.
En Sierra Gorda había resultado electo el independiente Carlos López. Sin embargo, el TER estimó la repetición de la elección por acarreo de votos. La comuna de cerca de 2 mil habitantes tenía registrados más de 5 mil electores.
Tras una limpieza del padrón electoral, los nuevos comicios se llevaron a cabo en 2009. En la oportunidad, Carlos López y Luis Díaz, fueron sancionados con 0 votos por falsedad de domicilio en sus declaraciones de candidatura. Por ello, el triunfo se lo adjudicó José Guerrero (Independiente). A pesar de que el TER desestimaba los resultados de la nueva elección por la presencia de irregularidades, Guerrero asumió como alcalde en agosto de 2009. Así, Sierra Gorda permaneció más de medio año sin alcalde titular5.
Al igual que en 2004 y 2008, los comicios municipales de 2012 también presentaron irregularidades electorales. Los estrechos resultados en Ñuñoa entre Pedro Sabat (RN) y Maya Fernández (PS), dieron inicio a una serie de apelaciones al TRICEL por reconteo de votos, anulación de ciertas mesas electorales, y en definitiva la repetición total de la elección6. Luego de los recursos interpuestos y el reconteo de votos en algunas mesas electorales, el incumbente de RN asumió la alcaldía.
4 Bustos, Sergio. “Tribunal Electoral rechazó reclamo que buscaba repetir por tercera vez elecciones en Chol Chol”. El Mercurio, 24/01/2009. Disponible en
http://www.emol.com/noticias/nacional/2009/01/24/341597/tribunal-electoral-rechazo-reclamo-que- buscaba-repetir-por-tercera-vez-elecciones-en-chol-chol.html. Revisado el 07/11/2014.
5 Romo, Samuel. “Elecciones repetidas y hasta tómbolas hubo en las municipales del pasado”. La Nación, 09/11/2012. Disponible en http://www.lanacion.cl/noticias/municipales-2012/elecciones- repetidas-y-hasta-tombola-hubo-en-las-municipales-del-pasado/2012-11-09/184820.html. Revisado el 07/11/2014.
6 Rivera, Mariano. “Tricel evalúa posible anulación de elecciones en Ñuñoa”. Diario Universidad de Chile, 22/11/2012. Disponible en http://radio.uchile.cl/2012/11/22/tricel-evalua-posible-anulacion- de-elecciones-en-nunoa. Revisado el 07/11/2014.
8
Tras los comicios, no sólo se registraron cuestionamientos en Ñuñoa. En Valparaíso, el TER acogió una serie de reclamos electorales por supuestas irregularidades en las comunas de Viña del Mar, Quilpué, Hijuelas, La Ligua, Calle Larga, Limache, Cabildo, Algarrobo, San Esteban, Los Andes, Panquehue y Rinconada7.
En las regiones de Tarapacá y Antofagasta se comprobó que hubo acarreo de votos en las comunas de Camiña, Colchane y Ollagüe. Frente a ello, los TER emitieron un fallo que solicitaba la repetición de las elecciones. Sin embargo, el TRICEL revocó los fallos de los organismos regionales, y mantuvo los resultados de los comicios8.
Los problemas de conteo de votos fueron evidentes en 2012. Sin embargo, sólo fueron acusados para corregir los estrechos márgenes entre los candidatos a alcalde. No hubo reportes de las diferencias que se producen entre el total de votos emitidos de los alcaldes y concejales. Por lo tanto, detectar este tipo de irregularidad electoral es más complejo.
7 La Voz de Valparaíso. “TER acoge reclamos electorales que cuestionan elecciones municipales
en diversas comunas de la región”. Disponible en
http://www.lavozdevalpo.com/asite/2012/11/05/ter-acoge-reclamos-electorales-que-cuestionan- elecciones-municipales-en-diversas-comunas-de-la-region/. Accesado el 05/11/2012. Revisado el 07/11/2014.
8 Cádiz, Pablo. “Tribunal Electoral ordena repetir elecciones municipales en Ollagüe, en la región de Antofagasta”. La Tercera, 12/11/2012. Disponible en
http://www.latercera.com/noticia/politica/2012/11/674-492922-9-tribunal-electoral-ordena-repetir- elecciones-municipales-en-ollague-en-la-region.shtml. Revisado el 07/11/2014.
Plataforma Urbana. “Tricel rechazó repetir elecciones en las comunas de Ollagüe, Camiña y Colchane”. Disponible en http://www.plataformaurbana.cl/archive/2012/11/30/tricel-rechazo-repetir- elecciones-en-las-comunas-de-ollague-camina-y-colchane/. Accesado el 30/11/2012. Revisado el 07/11/2014.
9
Principalmente, las irregularidades presentadas en los procesos electorales chilenos son en elecciones locales o municipales. Si bien es cierto que los niveles de confianza en elecciones y tribunales electorales son altos, hubo irregularidades en los comicios de alcaldes y concejales de 2004, 2008 y 2012, las que son cuestionables en un país que presenta altos índices en esta materia.
La presencia de irregularidades electorales puede generar desconfianza o poca credibilidad en las elecciones. Los comicios municipales de 2012 tuvieron un foco de atención especial, puesto que fueron los primeros que incorporaron la inscripción automática y el voto voluntario. Por ello, las irregularidades que se presentaron durante la jornada fueron rápidamente conocidas y cuestionadas. De esta forma, luego de la elección municipal empezó a intensificarse el debate sobre una reforma al proceso electoral.
Se plantea que Chile necesita una modernización en todas las etapas del proceso electoral9. No sólo para evitar errores y aumentar la credibilidad en el resultado electoral, sino que también para reducir costos.
La primera etapa de la automatización del proceso electoral, relacionada al padrón electoral, ya está implementada. La inscripción es automática y el padrón se renueva constantemente. La segunda etapa correspondería a la instalación de urnas electrónicas en las cámaras secretas. En definitiva, los argumentos para sostener la instalación de lo que se denomina “voto electrónico” recalcan la rapidez y reducción de costos del proceso electoral, la erradicación de los
9 Observatorio del voto-e en Latinoamérica. (2014) “Reporte automatización del proceso electoral – Chile”. Perú: Oficina Nacional de Procesos Electorales del Perú. Disponible en: http://www.voto- electronico.org/images/reportes/Chile.pdf
10
problemas en el conteo de votos, y por consiguiente el aumento de la credibilidad en los resultados electorales10.
10 Aleuy, M. (2007). La votación electrónica. Proyectamérica, 221-240.
11 2. Revisión de la literatura
3.1 Calidad de la democracia, rendición de cuentas y transparencia de los procesos electorales.
Existe una serie de prerrequisitos institucionales para constituir una democracia.
Uno de ellos es la presencia de elecciones libres y justas (Dahl, 1956). En esta línea, Klimek et al (2012) establecen que las sociedades democráticas se basan en el principio de las elecciones libres y justas, en donde el voto de cada uno de los ciudadanos tenga el mismo peso. A pesar de tener claro el principio básico de una democracia, no existe consenso sobre cuáles son los requisitos para considerar una elección “libre y justa”.
Dahl (1992) considera que una elección libre y justa sólo requiere que los representantes sean elegidos mediante elecciones periódicas, en donde la coacción sea poco común. Elklit y Svensson (1997) indagan aún más en este principio. La dimensión “libres” incluye elementos relacionados con los votantes, sobre todo con la oportunidad de participar en los procesos electorales sin coerción ni restricciones de cualquier tipo (Elklit y Svensson, 1997). Por su parte, la dimensión “justa” sólo incluye las reglas del juego asociadas al proceso eleccionario (Elklit y Svensson, 1997).
Este principio básico en una democracia condiciona la calidad de la misma.
Morlino (2005) establece que una democracia es de calidad cuando presenta una estructura institucional estable que permite la libertad e igualdad de los ciudadanos a través del correcto funcionamiento institucional. Así, una buena
12
democracia resulta ser un régimen legitimado, estable y capaz de satisfacer a los ciudadanos (Medellín, 2012). La calidad de la democracia puede distinguirse respecto al resultado, al contenido y al procedimiento (Morlino, 2005). La calidad con respecto al resultado se traduce en la satisfacción que tienen los ciudadanos con el régimen y las instituciones (Morlino, 2005). Cuando los ciudadanos, y las organizaciones que forman parte del sistema político, gozan de libertad e igualdad por encima de los mínimos establecidos nos referimos a calidad con respecto al contenido (Medellín, 2012). Por último, la calidad con respecto al procedimiento, sugiere que los ciudadanos controlen la democracia con respecto al resultado y al contenido. Esto último es lo que se distingue por rendición de cuentas.
Resulta importante para la calidad y legitimidad democrática que las elecciones sean honestas y creíbles (Molina y Hernández, 1999), y que haya rendición de cuentas o accountability (Morlino, 2009). En general, la accountability está ligada a los conceptos de democracia y legitimidad (Mulgan, 2003; Tero, 2007). Según Schmitter (2004), implica un intercambio de responsabilidades y potenciales sanciones entre gobernantes y ciudadanos.
O´Donnell (1998) clasifica la accountability en horizontal y vertical. La primera implica la existencia de agencias estatales con autoridad legal y capacitación para llevar a cabo acciones, que van desde el control rutinario hasta sanciones legales, en relación con actos u omisiones de otros agentes o agencias del Estado que pueden ser calificados como ilícitos (O´Donnell, 1998 y 2004). La segunda está compuesta por una dimensión electoral, a través de los proceso electorales (O´Donnell, 1998).
En materia electoral, la rendición de cuentas es la que se hace valer el elector en relación con el electo, o el gobernado en relación al gobernante, sobre las
13
acciones realizadas por este último (Morlino, 2008). En este sentido, en el accountability electoral los ciudadanos premian o castigan a los gobernantes votando a favor o en contra de ellos según haya sido su desempeño (Hellwing y Samuels, 2008; O’Donnell, 1998). En consecuencia, la existencia de elecciones periódicas permite aprobar o desaprobar la gestión realizada por los agentes políticos por parte de los electores, y en este sentido funcionan como un mecanismo de atribución de responsabilidad política (Sáenz, 2010).
Así, el control que tienen los ciudadanos sobre los oficiales públicos depende de elecciones libres y regulares, y de la información que el mismo electorado posea en torno a la gestión de sus representante y el procedimiento electoral (Adserà et al., 2003). La presencia de ciudadanos bien informados en una democracia puede explicar, en parte, la varianza en los niveles de corrupción y desempeño de los gobiernos (Adserà et al., 2003).
Manfredi (2007) señala que existe una relación entre los procesos de rendición de cuentas y transparencia. Según el autor, los organismos con mayor transparencia disponen de una mayor accountability. Por lo tanto, a mayor transparencia, mayor rendición de cuentas. Sin embargo, el mecanismo causal entre ambos conceptos es cuestionado. Fox (2007) menciona que la relación entre transparencia y accountability es compleja, debido a que puede estar condicionada por otros factores que luego determinan el tipo de transparencia, limpia u opaca, y el tipo de accountability (fuerte o suave).
En términos electorales, la transparencia es el conjunto de procesos institucionales y sociales que desembocan en la aceptación de un mandato derivado de una elección popular (Guerrero, 2008). Por lo tanto, a mayor
14
transparencia electoral, mayor legitimidad de las autoridades elegidas. Una elección justa y confiable dependerá de la transparencia del proceso electoral (Guerrero, 2008). Para O’Donnell (2003), las elecciones limpias son aquellas que reúnen las condiciones de ser libres, competitivas, igualitarias, decisivas e inclusivas.
Un componente esencial de la transparencia electoral, y un factor fundamental de la validez y legitimidad del proceso electoral, es la organización que está a cargo del mismo (Nava, 2013). Los órganos electorales son instituciones de rendición de cuentas (Pastor, 2009). De este modo, los órganos electorales se constituyen para controlar y supervisar las reglas del juego electoral, con el fin de que las elecciones se desarrollen con plena objetividad, transparencia, competencia, libertad e igualdad (Pastor, 2009).
En una elección, la igualdad se mantiene cuando cada voto es contado de manera igualitaria, es decir, que ningún voto tenga más peso que otro (Goodwin-Gill, 2006). Los órganos electorales se conforman como instituciones de supervisión en el escrutinio de los votos, garantizando que la voluntad expresada por los ciudadanos se ajuste a los resultados electorales (Pastor, 2009). Por lo tanto, una buena gestión en el proceso electoral genera por una lado, confianza social hacia los organismos electorales y, por otro, credibilidad política hacia los resultados de la elección (Barrientos del Monte, 2008; Pastor, 2009).
Un conteo de votos justo, honesto y transparente es un componente esencial de todo proceso electoral democrático. Esto implica que los votos sean contados, sumados y consolidados en presencia de representantes de los partidos políticos, candidatos y observadores electorales, y que todo el proceso a través del cual se
15
determinan los ganadores esté totalmente abierto al escrutinio público (IDEA, 2006).
Para una mayor legitimidad del proceso electoral es necesaria la disposición de capacidades especiales para los cuerpos electorales administrativos, especialmente, en lo referido a capacidad humana (Ansolabehere, 2004). En otras palabras, es importante profesionalizar a las instituciones electorales y los funcionarios públicos empleados por estos organismos, para así asegurar la administración adecuada de los procedimientos electorales (Muñoz-Pogossian, 2012).
Parte del proceso electoral es el conteo de votos. El Instituto para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA) establece que:
Un conteo de votos justo, honesto y transparente es un componente esencial de una elección democrática. Esto implica que los votos sean contados, sumados y consolidados en presencia de representantes de los partidos políticos, candidatos y observadores electorales, y que todo el proceso a través del cual se determinan los ganadores esté totalmente abierto al escrutinio público. (IDEA, 2006: 1).
16
3.2 Fortaleza institucional y patologías institucionales: fraude electoral
Una de las cuestiones básicas para el buen funcionamiento de lo político es la fortaleza de la institución que guía las reglas del juego (North, 1990; Levitsky y Murillo, 2011). Levitsky y Murillo (2011) establecen que la fortaleza institucional puede ser conceptualizada a lo largo de dos dimensiones: imposición y estabilidad. Por un lado, la imposición es el grado en que las reglas de papel son cumplidas en la práctica. Por otro, la estabilidad es durabilidad, es decir, si las instituciones son capaces de mantenerse a lo largo del tiempo (Levitsky y Murillo, 2011).
En este sentido, los autores indican que una institución es considerada débil cuando los actores políticos involucrados no hacen cumplir las reglas de papel impuestas. Así, algunas instituciones pueden ser ampliamente vistas como apropiadas, pero en la práctica no lo son (Levitsky y Murillo, 2011). Los gobiernos, en algunos casos, son capaces de adoptar este tipo de instituciones sólo para lograr legitimidad doméstica e internacional (Meyer y Rowan, 1991).
Sin embargo, la existencia de instituciones débiles puede no ser intencional. Los actores que establecen las reglas y procedimientos formales pueden carecer del poder necesario para hacerlas obligatorias para todos los actores (Levistky y Murillo, 2011). González y King (2004) mencionan que una de las posibles causas de lo anterior es la limitada capacidad estatal para vigilar y sancionar. Por ello, la baja capacidad burocrática o la ausencia de un organismo que indague todo el territorio nacional limitan la habilidad de ciertos actores para vigilar las faltas a las reglas del juego (González y King, 2004).
17
La presencia de instituciones débiles constituye una de las causas del surgimiento de patologías institucionales. Una de las patologías más graves que pueden desarrollarse en una democracia es el fraude electoral.
No existe una definición clara para este concepto. Sin embargo, Lehoucq y Acevedo (2007) establecen que el fraude electoral puede ser definido como el recurso a acciones clandestinas que pueden alterar los resultados electorales. En consecuencia, la compra de votos, la votación fuera del horario legal, la suplantación de votantes, la manipulación de las papeletas de votación, la pérdida de votos, entre otros, constituyen actos fraudulentos en elecciones. A pesar de ser variados los actos que pueden afectar los resultados de una elección, no todos son considerados fraude electoral (Lehoucq y Acevedo, 2007). Para Lehoucq y Acevedo (2007) sólo existe fraude cuando se viola alguna ley.
Por ello, es difícil reconocer la existencia de fraude electoral. Generalmente, se sospecha de fraude cuando los resultados electorales han sido muy reñidos.
Estudios sobre fraude electoral se han centrado en las evidencias de los reñidos resultados electorales y las prácticas ilegales de los candidatos o de los partidos políticos que los preceden, especialmente en México (Nassif, 1987; Calderón y Cazés, 1996; Aparicio, 2002; Cornelius, 2002; Aparicio, 2006a). No todos concluyen en la existencia de fraude electoral, sino que más bien en irregularidades electorales (MOE, 2010). Aparicio (2006b) establece que, para el caso de Venezuela, las diferencias producidas en los votos emitidos o las irregularidades de los procesos electorales responden, en la mayoría de las veces, a fallas humanas producidas en el conteo de los votos.
18
Lehoucq y Acevedo (2007) distinguen diversas fuentes que dan cuenta de la presencia de fraude en comicios electorales. En primer lugar, están las fuentes objetivas, como las encuestas de opinión y las etnografías a personas que han participado en el proceso electoral. En segundo lugar, las fuentes partidistas. Por un lado, las memorias de figuras políticas que han sido testigos de actos que implican fraude electoral. Por otro, las denuncias que presentan los partidos políticos cuando las elecciones han sido muy reñidas, junto con los informes proporcionados por la sociedad civil en su papel como observadores de las mesas electorales.
Generalmente, cuando las leyes electorales son débiles y las instituciones democráticas son nuevas, los partidos políticos explotan los vacíos legales para tener ventaja en la búsqueda del control del Estado (Lehoucq y Molina, 1999). Así, el fraude electoral sería, en algunas ocasiones, el resultado de cambios institucionales. En América Latina, las prácticas fraudulentas en los procedimientos electorales estarían relacionadas con la toma de decisiones de las clases dominantes para mantener su control sobre el sistema político, asegurando su hegemonía mediante el desarrollo político, económico y social (Lehoucq y Molina, 1999).
Históricamente, este tipo de prácticas fraudulentas han manchado los procesos electorales. La ausencia o presencia de cualquier práctica de este tipo será lo que determine el nivel de competitividad de una elección, y su legitimidad (Goodwing- Gill, 2006). Por lo tanto, la rendición de cuentas y la presencia de organismos electorales durante el procedimiento electoral son esenciales para la calidad de la democracia, puesto que pueden disminuir las prácticas fraudulentas, y así aumentar la confianza de la sociedad civil, dando legitimidad a la elección (Goodwing-Gill, 2006; IDEA, 2006; Pastor, 2009).
19
20
3.3 Irregularidades electorales y automatización de los procesos electorales
Sólo existe fraude electoral cuando se lleva a cabo un acto ilegal (Lehoucq y Acevedo, 2007). Por lo tanto, hay otros tipos de alteraciones electorales conocidas como delitos o irregularidades electorales (MOE, 2010). La presencia o ausencia de este tipo de prácticas, aumenta o disminuye el riesgo electoral de los comicios (PNUD, 2007). La mayoría de las irregularidades electorales se presentan en el registro de votos, expuestos porque los resultados de la elección no coinciden (PNUD, 2007).
Problemas en la papeleta de votación, las máquinas de votación, y en el conteo de los votos son sólo algunas de las irregularidades electorales que se han encontrado en las elecciones, principalmente en Estados Unidos (Wand et al., 2001; Alvarez, et al., 2008; Alvarez y Hall, 2010).
Generalmente, las irregularidades electorales asociadas a problemas en el conteo de votos están asociadas a los métodos de votación utilizados en los procesos electorales (Carrier, 2005). Uno de ellos es la clásica papeleta de votación. Al utilizar este método, cada uno de los electores marca el candidato, lista o partido político de su preferencia (Carrier, 2005). Finalizada la elección, el procedimiento de conteo de votos se desarrolla a mano (Carrier, 2005).
Los votos residuales constituyen el error más común en las papeletas de votación (Carrier, 2005; Klimek et al., 2012). Éstos incorporan las papeletas no contadas (emitidas por los votantes, pero no contabilizadas por los funcionarios electorales),
21
votos en blanco (el elector no selecciona ninguna preferencia), y los sobre votos (el elector selecciona más de una preferencia) (Carrier, 2005).
Por otro lado, las papeletas de votación están sujeta a errores vinculados al elemento humano, puesto que son personas las que se encargan del conteo de votos de cada una de ellas (Carrier, 2005). En contraste con otros métodos de votación o tecnologías, como el voto electrónico, los seres humanos desempeñan un rol fundamental contando los votos del proceso electoral, lo que abre la posibilidad de errores en el mismo (Carrier, 2005; Alvarez, et al., 2008; Alvarez y Hall, 2010).
Carrier (2005) estudia el clásico método de votación, estableciendo que las papeletas de votación, en su mayoría, son utilizadas para cometer irregularidades electorales, incluso fraude electoral. Para el autor, este tipo de prácticas han sido utilizadas desde la implementación de este tipo de método de votación. Existen varias maneras de comprometer las papeletas de votación. Una de ellas consiste en hacer marcas adicionales a ciertos candidatos para invalidar el voto (Carrier, 2005). La segunda consiste en el relleno de urnas con papelas de votación (Carrier, 2005). La última está vinculada al proceso de recuento de votos, en donde los equipos que participan en el proceso son entrenados para excluir los votos de la oposición (Carrier, 2005).
Elklit y Svensson (1997) establecen que las irregularidades electorales son resultado de los déficits en la capacidad técnica de las instituciones administrativas. Estas fallas son menos peligrosas que los intentos deliberados de los actores de manipular los resultados electorales (Elklit y Svensson, 1997; Elklit y Reynolds, 2005). Las irregularidades electorales que se presentan en las
22
jornadas electorales amenazan gravemente la libertad y la justicia de las elecciones, siempre y cuando éstas sean practicadas de manera extensa, sistemática o decisiva en elecciones altamente competitivas (Elklit y Svensson, 1997). En definitiva,
“Si las fallas son muchas y graves, la legitimidad de los políticos electos puede ser cuestionable y la credibilidad de la organización electoral dudosa, situación que no implicaría sólo el licenciamiento de los funcionarios electorales, sino incluso inestabilidad social y política”. (Barrientos Del Monte, 2007: 118-119).
Tras la evidencia de irregularidades electorales asociadas a los métodos de votación, se ha planteado la necesidad de implementar mejores tecnologías a los procesos electorales, a través del voto electrónico (Araya y Porrúa, 2004; Rial, 2006; Gómez y Carracedo, 2006; Aleuy, 2007).
Para Rial:
Una aceptación amplia del concepto voto electrónico implica la referencia a todos los actos electorales factibles de ser llevados a cabo apelando a la tecnología de la información. Estos incluyen el registro de los ciudadanos, la confección de mapas de los distritos electorales, la gerencia, administración y logística electoral, el ejercicio del voto en sí mismo, culminando con los escrutinios, la transición de resultados y su certificación oficial. (Rial, 2006: 11).
La incorporación de nuevas tecnologías en los procesos electorales debe tener como objetivo no sólo facilitar los procedimientos para los ciudadanos, sino que también transparentarlos, asegurando una mayor confiabilidad para los electores y los actores involucrados (Barrientos Del Monte, 2007).
23
La automatización de los procesos electorales por medio del voto electrónico consiste en tres etapas: primero, la autenticación de los votantes a través del padrón electoral; segundo, el acto de votar; tercero, todo lo relativo a la gestión y procesamiento del contenido de las urnas electorales, es decir, escrutinio (Aleuy, 2007).
A través del voto electrónico, se compromete la sustitución del clásico método de votación, que contiene elementos físicos y manuales, por tecnologías (Aleuy, 2007). Esto implica la inscripción automática e identificación electrónica de los electores, la votación electrónica a través de la implementación de urnas electrónicas, junto con el recuento de votos y procesamiento electrónico (Rial, 2006; Aleuy 2007).
Sin embargo, para Aleuy (2007), las propuestas sobre un sistema de votación más moderno o automático que llegue a tener aceptación por parte de los ciudadanos, debe ofrecer las mismas garantías que proporcionan los sistemas tradicionales de votos, los cuales permiten llevar a cabo un recuento visible de votos (Aleuy, 2007).
Para la instauración del voto electrónico se necesita tomar en consideración el contexto político y social, puesto que la relativa simplicidad del voto electrónico no supone una confianza ciega del ciudadano en las nuevas tecnologías del método de votación (Barrientos Del Monte, 2007). Si bien la automatización de los procesos electorales puede producir beneficios en la eficiencia del proceso, también puede generar problemas de confianza entre los ciudadanos (Ansolabehere, 2004; Carrier, 2005; Gómez y Carracedo, 2006; Rial, 2006;
24
Barrientos Del Monte, 2007; Aleuy, 2007; Alvarez, et al., 2008; Alvarez y Hall, 2010). El menor grado de desconfianza en el método de votación electrónica puede poner en duda la autenticidad y secreto del voto (Barrientos Del Monte, 2007). A nivel generalizado, si existen cuestionamientos sobre el método de votación electrónico se puede poner en duda la legitimidad de todo el proceso electoral (Barrientos Del Monte, 2007).
Entre los cuestionamientos a la modernización de los sistemas de votación, por medio del voto electrónico, se encuentran los costos que supone la inversión inicial, las dificultades en su implementación, la inadaptación del marco normativo o leyes electorales, y la deshumanización del voto (Thompson, 2009). Una de las principales críticas señaladas por Thompson (2009) se refiere a las posibles fallas del sistema. Evidentemente, un sistema vinculado a tecnologías avanzadas pueden sufrir fallas de software, que luego determinarán la confianza de los electores sobre el proceso electoral (Thompson, 2009).
En Estados Unidos, por ejemplo, se implementó el voto electrónico. Las elecciones que se llevaron a cabo bajo este sistema de votación mostraron irregularidades desde problema de registro de electores hasta fallas en las urnas electrónicas (Alvarez, et al.; 2008; Alvarez y Hall, 2010). El mayor cuestionamiento al nuevo método de votación en Norteamérica es que las máquinas de votación no disponen de una boleta de papel que verifique el voto emitido en caso de recuento (Alvarez, et al., 2008; Alvarez y Hall, 2010).
En definitiva, la automatización de los procedimientos electorales, a través del voto electrónico, genera una mayor eficiencia en el proceso, pero también puede producir incrementos en la magnitud de error, carencia de controles de seguridad
25
y reducción de la transparencia (Carrier, 2005). Pese a la lentitud en el procesamiento de los resultados electorales y los costos que implican los métodos tradicionales de votación, las operaciones manuales siguen siendo un sistema seguro (Rial, 2006). Las técnicas desarrolladas en el proceso electoral son conocidas, así como las medidas de seguridad (Rial, 2006).
26 4. Metodología y análisis de datos
4.1 Acerca del tratamiento de los datos
Analizando los resultados electorales de las elecciones simultáneas, se identifican diferencias en los totales de votos emitidos. En el caso de las elecciones de alcaldes y concejales, tomo los votos emitidos de la primera elección (alcaldes) y le resto los emitidos de concejales. La diferencia entre ambos es presentada en valores absolutos y representa la cantidad de votos perdidos en dichas elecciones.
Para las elecciones de presidente y diputados, resto los votos emitidos de diputados a los de la presidencial. Las elecciones de presidente o diputados que coinciden con la de senadores son más complejas, puesto que la diferencia entre los emitidos debe realizarse sólo en las circunscripciones que renuevan este cargo.
La fórmula utilizada fue la siguiente:
DIFERENCIA VE = VE 1 ª ELECCIÓN – VE ELECCIÓN CONCURRENTE
Por ejemplo, en las elecciones municipales se consideran los votos emitidos de alcaldes como primera elección, y los emitidos de concejales como elección concurrente. Supongamos que los votos emitidos para alcaldes fueron 5.000, y para concejales 4.500, la fórmula se compone de la siguiente manera:
27
DIFERENCIA VE = 5.000 – 4.500 DIFERENCIA VE = 500
A partir del cálculo de los votos perdidos, identifico qué tipo de elección concurrente son las que presentan una mayor pérdida de votos, es decir, parlamentarias o locales de alcaldes y concejales. Luego, identifico la elección que registra la diferencia entre votos emitidos más importante.
Tras encontrar la elección concurrente con mayor pérdida de votos, intento dar una primera explicación a la irregularidad electoral. Por lo tanto, trato de identificar qué variables influirían en que se registren mayor o menor diferencias entre los votos emitidos de dicha elección. Para ello, realizo gráficos de correlación y un modelo de regresión lineal entre la variable dependiente y las variables independientes.
Las variables que explicarían el fenómeno de la pérdida de votos son, en primer lugar, el tipo de elección, en cuanto a la cantidad de elecciones celebradas el mismo día. Si se celebran más de dos elecciones en un mismo día, el procedimiento electoral puede ser más complejo. Por lo tanto, supongo que en elecciones simultáneas de carácter nacional, presidente, diputados y senadores, se registrará una mayor pérdida de votos. Sin embargo, no resulta necesario que esta variable sea incorporada en el modelo de regresión lineal, puesto que su hipótesis es comprobada luego del cálculo de las diferencias entre los totales de votos emitidos en elecciones concurrentes.
28
En segundo lugar, utilizó variables socioeconómicas y sociodemográficas que sí son parte del modelo. Así, sugiero que la cantidad de pobres dentro de la comuna puede influir en el diferencial de votos emitidos. A mayor nivel de pobres por comuna, mayor cantidad de votos perdidos. También, las características geográficas de la comuna, en términos de ruralidad pueden estar asociadas a la diferencia entre el total de votos emitidos. Así, comunas con mayores niveles de ruralidad, podrían registrar mayor pérdida de votos emitidos.
Finalmente, testeo la incumbencia como variable explicativa de las diferencias en votos emitidos. Puede ser que en comunas donde se hayan presentado incumbentes a la elección de alcaldes, registren una mayor pérdida de votos. Esto en dos sentidos. Al correr el incumbente siempre con la ventaja, el desafiante puede cometer irregularidades en el proceso electoral. Por otro lado, el incumbente, para asegurar su reelección, puede haber empleado mecanismos para una mayor cantidad de votos.
Las variables utilizadas, junto con sus hipótesis se encuentran representadas la Tabla 1.
29
Tabla 1. Variables, indicadores e hipótesis de la investigación.
Tipo de variable
Variable Indicador Hipótesis
Dependiente Diferencia entre votos emitidos
% de la diferencia entre votos emitidos
en elecciones concurrentes
--
Independiente Tipo de elección Número de elecciones celebradas el mismo
día.
A mayor número de elecciones, mayor pérdida de
votos.
Independiente Pobreza Porcentaje de pobres por comuna.
A mayor cantidad de pobres, mayor pérdida de votos
por comuna.
Independiente Ruralidad Niveles de ruralidad por comuna.
A mayor ruralidad, mayor pérdida de
votos.
Independiente Incumbencia 2012 Dummy por candidato incumbente en
elecciones municipales de 2012.
Comunas con presencia de
candidatos incumbentes, presentarán mayor
pérdida de votos.
Fuente: Elaboración propia.
Los datos utilizados en esta investigación fueron recolectados del Servel, como los resultados electorales a nivel nacional, comunal y por mesa, además del registro
30
de candidaturas. Los datos de pobreza y ruralidad son del Instituto Nacional de Estadísticas.
En definitiva, la presente tesis busca responder qué tan bien se cuentan los votos en elecciones nacionales y locales en Chile, y de esta manera analizar qué tan confiable es el sistema de conteo de votos manual. Al mismo tiempo, pretende identificar cuáles son las variables que explican las discrepancias en el número de votos emitidos en elecciones concurrentes a nivel comunal.
31
4.2 Diferencias entre votos emitidos en elecciones concurrentes, 1989- 2013
Desde el retorno a la democracia, en Chile se han celebrado elecciones concurrentes. En 1989 se celebraron tres elecciones, puesto que los electores de todo el país debieron escoger al próximo presidente, junto con los senadores y diputados. En las elecciones de 1993, 2005 y 2009 sólo los electores de las circunscripciones que renovaban senadores participaron en tres elecciones. El resto del país votó en dos elecciones. Por ello, el Cuadro 1 registra en la elección concurrente de presidente y diputados sólo los resultados de las circunscripciones que tuvieron elección senatorial. En tanto, las elecciones de 1997 y 2001 fueron de senadores y diputados. El Cuadro 1 sólo contabiliza, en el caso de los comicios de diputados, el total de votos válidamente emitidos y emitidos de los distritos pertenecientes a las circunscripciones que renovaron senadores en esos años.
En 2013, gran parte del electorado participó de cuatro elecciones (Presidente, senadores, diputados y consejeros regionales). En cambio, los electores de circunscripciones que no renovaron senadores ese año votaron sólo para elegir tres cargos distintos.
La Tabla 2 muestra que el total de votos válidamente emitidos en elecciones concurrentes son diferentes. Sin embargo, esto no es un problema, puesto que los votos nulos, blancos y válidamente emitidos pueden variar en las elecciones. No obstante, los totales de votos emitidos en elecciones concurrentes debiesen ser iguales, puesto que contabiliza los votos válidos, nulos y blancos. La Tabla 2 evidencia los votos emitidos en las elecciones concurrentes no son iguales.
32
Tabla 2. Votos emitidos en elecciones concurrentes en Chile, 1989-2013.
Año Tipo de elección Votos válidos primera elección
Votos válidos elección concurrente
Votos emitidos primera elección
Votos emitidos elección concurrente 1989 Presidencial/Diputados 6.979.859 6.797.122 7.158.727 7.158.646 1989 Presidencial/Senadores 6.979.859 6.800.410 7.158.727 7.158.442 1993 Presidencial/Diputados 6.968.950 6.738.859 7.376.691 7.385.016 1993 Presidencial/Senadores 1.927.484 1.874.127 2.043.830 2.045.681 1997 Senadores/Diputados 4.239.366 4.214.831 5.102.906 5.102.223 2001 Senadores/Diputados 1.732.415 1.725.394 1.975.017 1.975.147 2004 Alcalde/Concejales 6.310.206 6.123.375 6.872.675 6.874.315 2005 Presidencial/Diputados 6.942.041 6.601.811 7.207.279 7.207.321 2005 Presidencial/Senadores 4.994.947 4.770.981 5.182.248 5.182.224 2008 Alcalde/Concejales 6.362.130 6.086.895 6.959.075 6.950.508 2009 Presidencial/Diputados 6.977.544 6.615.856 7.264.136 7.263.537 2009 Presidencial/Senadores 1.969.270 1.895.482 2.053.618 2.053.480 2012 Alcalde/Concejales 5.542.069 5.338.088 5.790.617 5.770.423 2013 Presidencial/Diputados 6.585.808 6.220.222 6.699.011 6.698.524 2013 Presidencial/Senadores 4.771.780 4.509.114 4.853.475 4.852.165 2013 Presidencial/Cores 6.585.808 5.831.972 6.699.011 6.685.333 Fuente: Elaboración propia www.servel.cl
Las diferencias entre el total de votos emitidos de elecciones concurrentes son registradas en la Tabla 3. Efectivamente, existe pérdida de votos. Sin embargo, el porcentaje de pérdida no es significativo, puesto que el error registrado es inferior al 1%.
33
La elección concurrente de presidente y diputados de 1993 registra una alta pérdida de votos. La diferencia entre los votos emitidos de ambas elecciones fue de 8.325. Este registro constituye la pérdida de votos más grande en elecciones simultáneas de este tipo.
A excepción de la elección de presidente y diputados de 1993, las demás elecciones de este tipo o de presidente y senadores no presentan grandes diferencias entre sus totales de votos emitidos. Por lo tanto, en las elecciones de carácter nacional no se pierden muchos votos.
Sin embargo, en 2013 se celebraron cuatro elecciones distintas durante el mismo día. Por primera vez, los electores eligieron a los consejeros regionales.
Precisamente, es en esta elección donde se identificó la mayor pérdida de votos.
La diferencia entre el total de votos emitidos fue de 13.678, en donde la elección de presidentes reportó más votos que la de consejeros regionales.
34
Tabla 3. Diferencias (valor absoluto) entre votos emitidos de elecciones concurrentes en Chile, 1989-2013.
Año Tipo de elección Votos emitidos primera elección
Votos emitidos elección concurrente
Diferencia (valor absoluto)
Diferencia como % de votos emitidos primera elección 1989 Presidencial/Diputados 7.158.727 7.158.646 81 0,001%
1989 Presidencial/Senadores 7.158.727 7.158.442 285 0,004%
1993 Presidencial/Diputados 7.376.691 7.385.016 8.325 0,113%
1993 Presidencial/Senadores 2.043.830 2.045.681 1.851 0,091%
1997 Senadores/Diputados 5.102.906 5.102.223 683 0,013%
2001 Senadores/Diputados 1.975.017 1.975.147 130 0,007%
2004 Alcalde/Concejales 6.872.675 6.874.315 1.640 0,024%
2005 Presidencial/Diputados 7.207.279 7.207.321 42 0,0006%
2005 Presidencial/Senadores 5.182.248 5.182.224 24 0,0004%
2008 Alcalde/Concejales 6.959.075 6.950.508 8.567 0,123%
2009 Presidencial/Diputados 7.264.136 7.263.537 599 0,008%
2009 Presidencial/Senadores 2.053.618 2.053.480 138 0,007%
2012 Alcalde/Concejales 5.790.617 5.770.423 20.194 0,349%
2013 Presidencial/Diputados 6.699.011 6.698.524 487 0,007%
2013 Presidencial/Senadores 4.853.475 4.852.165 1.310 0,027%
2013 Presidencial/Cores 6.699.011 6.685.333 13.678 0,204%
Fuente: Elaboración propia www.servel.cl
Aun así, las diferencias más grandes y constantes se producen en elecciones de carácter local, es decir, de alcaldes y concejales. En 2004, las elecciones de concejales tuvieron mayor cantidad de votos emitidos que las de alcalde. Por el contrario, en 2008 y 2012, las elecciones de alcalde registraron mayor cantidad de votos emitidos que las de concejales. La última elección de carácter local registró una diferencia importante entre los votos emitidos. De hecho, es la diferencia más
35
grande para elecciones concurrentes desde el retorno de la democracia. La pérdida de votos en la elección de alcaldes y concejales de 2012 fue de 20.194.
Tras el cálculo de los votos perdidos, se desprendió que las elecciones de alcaldes y concejales son las que registran las mayores pérdidas de votos. Desde 2004 a 2012, las diferencias entre los votos emitidos de las elecciones de alcaldes y concejales han tendido al aumento, registrando 30.401 votos perdidos (Figura 3). En cada nueva elección municipal, las diferencias entre los votos emitidos aumentan.
36
Figura 3. Evolución de la diferencia entre votos emitidos en elecciones concurrentes de alcalde y concejales, 2004-2012.
Fuente: Elaboración propia www.servel.cl
En la elección de 2008, la diferencia entre los votos emitidos entre alcaldes y concejales fue de 8.657, 6.927 votos más que en la elección de 2004. Por su parte, en las elecciones municipales de 2012 se registraron cerca de 11 mil votos perdidos más que en las de 2008. Si se cuentan las diferencias entre los votos emitidos por comuna, El Bosque es la comuna con mayor pérdida de votos, tanto en cantidad como en porcentaje (Tabla 4).
La Tabla 4 muestra que si sólo se considera la cantidad de votos perdidos, 8 de las 10 comunas con mayor diferencial entre votos emitidos pertenecen a la Región Metropolitana. En cambio, si se considera el porcentaje de votos perdidos en función de la cantidad de votos emitidos para la primera elección (alcaldes) y el
1640
8567
20194
0 5000 10000 15000 20000 25000
2004 2008 2012
37
peso de la comuna, sólo 3 comunas son de la Región Metropolitana. Tanto en cantidad como porcentaje, El Bosque, Lo Barnechea y Lo Espejo son parte de las 10 comunas con mayor pérdida de votos. Evidentemente, comunas de menor tamaño y votación registran mayor porcentaje de votos perdidos.
Tabla 4. Comunas con mayor cantidad y porcentaje de votos perdidos en la elección municipal (alcalde y concejales) de 2012.
Lugar Comuna Votos
perdidos
Comuna % de votos perdidos
1 El Bosque 7.040 El Bosque 12,58
2 La Florida 1.081 La Estrella 7,97
3 Ñuñoa 906 Marchigue 4,97
4 Peñalolén 692 Licantén 4,72
5 Lo Barnechea 682 Concón 4,02
6 Concón 677 Paredones 2,83
7 Rancagua 623 Lo Barnechea 2,52
8 Lo Espejo 609 Olmué 2,39
9 Maipú 574 Lo Espejo 1,94
10 La Granja 511 El Quisco 1,92
Fuente: Elaboración propia www.servel.cl
38
4.3 Aproximaciones a la explicación de la diferencia entre votos emitidos en la elección municipal de 2012
Las elecciones concurrentes de alcaldes y concejales de 2012 son las que registran la mayor diferencia entre votos emitidos. Si bien la cantidad de votos perdidos no es significativa en función al total de votos reportados, puesto que su porcentaje de pérdida es inferior al 1%, la irregularidad electoral está. Por ello, resulta necesario aproximarse a posibles explicaciones de este fenómeno.
Para verificar si la pérdida de votos en la elección de 2012 es mayor en comunas con nivel socioeconómico más bajo, la Figura 5 muestra los niveles de pobreza comunal en el eje X y la diferencia en valores absolutos (porcentaje) entre los votos emitidos de la elección concurrente en el eje Y. Las comunas pobres y ricas del país cuentan de igual manera los votos. Por lo tanto, La pobreza no constituye una variable significativa para explicar la pérdida de votos en la elección.
39
Figura 4. Diagrama de dispersión de pobreza comunal y diferencia (valor absoluto) en votos emitidos de alcalde y concejales 2012.
Fuente: Elaboración propia con datos de www.servel.cl e Instituto Nacional de Estadísticas.
Los efectos de la ruralidad sobre las diferencias entre votos emitidos en la elección concurrente de 2012 son algo más significativos que los de pobreza. Aun así, la relación no es fuerte. Levemente, la Figura 6 muestra que comunas rurales registran una menor pérdida de votos. También, se identifican comunas no rurales con altas diferencias entre los votos emitidos de la elección de alcaldes y concejales. Sin embargo, éstos representan casos outliers.
0 2 4 6 8 10 12 14
0 10 20 30 40 50
40
Figura 5. Diagrama de dispersión de ruralidad y diferencia (valor absoluto) en votos emitidos de alcalde y concejales 2012.
Fuente: Elaboración propia con datos de www.servel.cl e Instituto Nacional de Estadísticas.
De las figuras anteriores se desprende que las características socioeconómicas y sociodemográficas de las comunas no explican las diferencias entre votos emitidos de las elecciones concurrentes, principalmente la elección municipal de 2012. Por lo tanto, la irregularidad electoral está relacionada a otros factores.
Para complementar el análisis, presento una regresión lineal para comprender la incidencia de ciertas variables en la diferencia entre votos emitidos en la elección de alcaldes y concejales de 2012.
0 2 4 6 8 10 12 14
0 20 40 60 80 100 120