Yahshúa dijo: "TE ES NECESARIO NACER DE NUEVO..."
El desafío a una vida abundante aún vigente para todo aquel que quiera entrar por la Puerta Estrecha.
Segunda Parte.
Lectura Principal.
"El viento sopla hacia donde quiere, y oyes su sonido; más, no sabes de donde viene, ni a donde va. Así es como sucede con todos los que han nacido del Ruah. Nakdimon respondió: '¿Cómo puede esto suceder?' Yahshúa le contestó: 'Tú tienes el nombramiento de ser maestro de Yisra'el, y ¿No sabes esto? ¡Sí, en verdad absoluta te digo, que de lo que hablamos, es porque lo conocemos; y de lo que testificamos, es porque lo hemos visto; pero ustedes (los religiosos), ¡No aceptan nuestras evidencias!
Si ustedes no me creen cuando les cuento de las cosas del mundo, ¿Cómo me creerán de las cosas del cielo? Porque nadie ha subido al cielo, sólo el que ha descendido del cielo; el Ben Ha Adam (Hijo del hombre). Y así como Moshé levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Ben Ha Adam; para que todos los que en Él confían tengan vida eterna." Juan 3:8-15. Biblia Hebrea Kadosh.
Amados del Eterno YAHWEH, que bendición el poder estar nuevamente aquí para poder traer a ustedes la segunda parte de esta nueva serie de estudios bíblicos sobre el verdadero Nuevo Nacimiento que esta tan bien tipificado en Su Palabra. Ahora conforme a lo leído, es obvio que Yahshúa no está hablando de nacer otra vez físicamente, sino que Él está hablando de un nuevo anhelo – una transformación espiritual que es necesaria para poder acercarnos a Él. Entonces, ¿Por qué es necesario nacer de nuevo?
Pero para poder seguir avanzando, tenemos que aclarar que hay dos familias en el mundo. El principio de una de estas familias es Adam, el primer hombre, del cual venimos todos. Pues dice: “De un hombre hizo todas las naciones que viven en la superficie de la tierra, fijó los límites de sus territorios, y los periodos cuando fueren a prosperar…” y añade: “Elohim hizo esto para que la gente le buscara, y quizás esforzándose, le puedan encontrar; aunque, de hecho, Él no está lejos de cada uno de nosotros.” Hechos 17:26, 27.
Y el segundo grupo de personas, son las que NACEN DE NUEVO en Yahshúa, las que nacen del postrer Adam, a saber, el MashYah que nos compró a precio de Sangre.
Algunas personas creen que YAHWEH es el Padre de todos los hombres, pero esto no es verdad. Solamente los que pertenecen a la familia REDIMIDA por el Hijo de YAHWEH,
tienen un Elohim como su Padre. Los que pertenecen a la familia del primer Adam, del que cayó y se rendió a la tentación (del cual heredemos su naturaleza caída), tienen a ha satán el diablo como su padre espiritual. Eso lo dijo el mismo Adón Yahshúa a los religiosos de su época, que Su Padre YAHWEH no es el Padre de todos los hombres.
Cuando Él le enrostro que sus corazones eran malos, en vez de arrepentirse, ¡Se espantaron y escandalizaron! Porque estos hombres, al igual que mucha gente de hoy, afirmaban que Elohim era el Padre de ellos. Pero bien sabemos que sus corazones eran malos, porque odiaban al Salvador y Su Ministerio, además querían matarle. Y como Yahshúa sabía lo que había en sus corazones, les dijo: “Si vuestro padre fuese YAHWEH, ciertamente me amaríais: porque yo de Él he salido, y he venido.” (Juan 8:42).
Entonces cuando Yahshúa dijo: “Si vuestro padre fuera YAHWEH…" claramente demostró que Su Padre no era el padre de ellos. Para hacerlo aún más evidente les dijo quién era el padre espiritual de ellos. Él les dijo: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo… (Juan 8:44). Así que estos hombres no tenían a YAHWEH como Padre, sino al mismísimo enemigo del Creador y de nuestras almas. Entonces la misma cosa es cierta de todos los que no creen en el Salvador Yahshúa.
Sin embargo, nadie tiene que permanecer en la familia de ha satán, porque el Salvador Yahshúa ha hecho posible que cada uno de nosotros se convierta en un hijo de YAHWEH, y las Escrituras llama a esto, "nacer de nuevo". Entonces vamos a ver y profundizar qué quiere decir nacer de nuevo, porque la orden enfática del MashYah al principal de la sinagoga, de que “Tienes que nacer de nuevo…” es también para todos nosotros hoy, y es más que urgente, porque el tiempo ya se acaba para tal obra.
Cuando leemos Juan 3 sobre el relato de este hombre que buscaba al Salvador a escondida por la noche, vemos que era un miembro activo de los fariseos, uno de los grupos más religiosos en aquel entonces. Nicodemo asistía a la sinagoga fielmente.
Oraba mucho. Ofrendaba con regularidad. Hacía muchas buenas obras. Conocía las Escrituras muy bien. Era un maestro de los judíos. Sin embargo, buscaba a Yahshúa, a ese hombre que estaba revolucionado a todo Yisra’el, y pronto al mundo entero.
No sabemos exactamente por qué llegó Nicodemo a Yahshúa, pero sin duda reconoció que este hombre tenía el poder de YAHWEH en Su vida. Y tal vez Nicodemo pensó que Yahshúa podía darle alguna enseñanza nueva que pudiera ayudarle a entender mejor las Escrituras. Pero Nicodemo necesitaba algo más que enseñanzas: ¡Necesitaba nacer de nuevo! Tal como se lo dijeron: “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere
de nuevo, no puede ver el Reino de YAHWEH.” (Juan 3:3). Esa declaración debe haber sorprendido a Nicodemo.
Acaso, ¿No era él un judío, miembro de la raza escogida por YAHWEH? ¿No era él un buen hombre, muy moral y ético? ¿No era él maestro entre los judíos y muy capaz entre sus pares? Sí, Nicodemo era todas esas cosas, pero todavía era miembro de la familia pecaminosa del primer Adam. Lamentablemente, no o era hijo de YAHWEH, tal como mucho hoy por hoy. Por eso Yahshúa le habló claramente sobre eso, pues le dijo: “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Ruah Bendito, ruah es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.” (Juan 3:6-7).
El Adón Yahshúa declaró en este pasaje la necesidad absoluta de nacer de nuevo. Con esto hacía referencia no sólo a Nicodemo en particular, sino también a toda persona que ha nacido en esta tierra. "Os es necesario—no importa quien sea—tienes que nacer de nuevo." Tenemos que nacer "de Arriba", es decir, del Ruah Bendito de YAHWEH. NO HAY OTRA MANERA DE LLEGAR A SER HIJO DE ÉL. Ahora para ello necesitamos la fe.
LA FE, PERO LA QUE VIENE DE LAS ESCRITURAS, ES LA NECESARIA PARA EL NUEVO NACIMIENTO
Amados del Eterno YAHWEH. El requisito para el nuevo nacimiento es la fe en el Salvador Yahshúa que fue ejecutado por nuestros pecados. Esto fue lo que precisamente le explicó Yahshúa a Nicodemo, al recordarle de algo que pasó a los israelitas mientras viajaban en el desierto.
El pueblo se había quejado y murmurado contra YAHWEH y contra Moshé, de modo que YAHWEH envió serpientes ardientes entre ellos y mucho pueblo murió. Todos los que fueron mordidos por las serpientes, agonizaban y morían por ese efecto venenoso, hasta que el pueblo confesó su pecado e imploró a Moshé ayuda para que los liberara.
Moshé oró a YAHWEH, y Él lo escuchó y le dio una orden para que hiciera una serpiente de bronce y que la pusiera sobre una asta para que todos los que la miraran, vivieran.
Moshé hizo como YAHWEH le había ordenado, y las Escrituras dicen: “Y cuando alguna serpiente mordía a alguno, los tales miraban a la serpiente de bronce, y vivían.”
(Números 21:9). Esa misma narración, muy conocida por todo Yisra’el, fue la que Yahshúa le ilustró al sabiondo Nicodemo, diciendo: “Y como Moshé levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado; para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:14-15).
Así como los Israelitas fueron salvados de una muerte física segura, pero tan sólo por mirar con fe a la serpiente de bronce en la asta eran sanados, así nosotros somos salvados de la muerte eterna y de la condenación, tan solo por mirar con fe al Salvador Yahshúa ejecutado y alzado en alto en el monte del Gólgotha. Entonces, “…Mas, a todos los que le recibieron, a aquellos que ponen su confianza en Su Persona y Su Poder, Él les dio potestad de convertirse en hijos de YAHWEH; y esto no por herencia sanguínea, ni por impulsos físicos, ni por intención humana, sino porque YAHWEH así lo dispuso.”
(Juan 1:12, 13).
Entonces el nuevo nacimiento se ejecuta por la fe, que viene e imparte Su Palabra, de modo que el Ruah Bendito de YAHWEH Obre conforme a lo cual fue enviado. El nuevo nacimiento es la Obra propiamente tal del Ruah Ha Kadosh, usando las Escrituras para esa bendición. Nadie puede nacer de nuevo sin escuchar y creer en las Sagradas Escrituras, y nadie puede nacer de nuevo sin la Obra maravillosa del Ruah Bendito. Aquí hay unos textos que presentan esto muy claro:
Primero: A través de Su Palabra, pues dice: “Él, por Su voluntad, nos hizo nacer por medio de la Palabra de verdad, para ser primicia de todo lo que ha creado. Por lo tanto, mis queridos hermanos, toda persona sea pronta en escuchar, pero tardo en hablar…”
(Santiago 1:18, 19). Y también dice: “Por medio de Él, ustedes confían en YAHWEH, quien le resucitó de los muertos y le dio gloria, para que la confianza y esperanza de ustedes, sea en YAHWEH.
Ahora que se han purificado a ustedes mismos por obedecer a la verdad, por cuanto tienen un sincero amor por sus hermanos, ámense el uno al otro profundamente con todo su corazón. Porque ustedes han nacido de nuevo de lo Alto, no de una semilla que se corrompe, sino de una incorruptible, que es por medio de la Palabra viviente de YAHWEH que permanece para siempre.
Porque: Toda carne es como hierba, toda su gloria es como flor silvestre; la hierba se marchita, y la flor se desprende; más la Palabra de YAHWEH permanece para siempre.
Además, esta 'Palabra' es las Buenas Noticias que han sido proclamadas a ustedes.
Amen.” (1 Pedro 1:21-25).
Segundo: A través del Ruah Ha Kadosh, pues dice: “Lo que es nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del Ruah, ruah es.” (Juan 3:6). Pero antes que una persona pueda nacer de nuevo, tiene que darse cuenta de que es un pecador. Entonces el Ruah Bendito de YAHWEH, usa las Escrituras para enseñarnos que somos pecadores y que
necesitamos un Salvador. Luego, el Ruah Bendito usa la misma Palabra para enseñarnos que el Salvador Yahshúa, el Único Salvador del mundo es lo que necesitamos. Entonces todo esta Obra Salvadora es de YAHWEH, aquí no participan carne, ni sangre, ni voluntad de algún hombre, sino que todo es de YAHWEH. Y cuando dice que este nuevo nacimiento NO es "DE SANGRE", quiere decir que no procede de padres humanos, porque nadie nace en este mundo siendo ya un creyente verdadero.
El tener padres creyentes es maravilloso, pero eso no te hace a ti un hijo de YAHWEH, ni te garantiza que puedas nacer de nuevo. Cada uno de nosotros tiene que nacer de nuevo para poder ser de la familia de YAHWEH individualmente. El nuevo nacimiento NO es "DE VOLUNTAD DE CARNE". Esto quiere decir que nadie puede hacerse hijo de YAHWEH por sus propios esfuerzos. La vida eterna no se puede ganar, sino que tiene que ser recibida como un regalo gratuito de nuestro Padre Celestial.
También dice que el nuevo nacimiento NO es "DE VOLUNTAD DE VARÓN". Esto quiere decir que ningún pastor, sacerdote o líder, puede hacer de ti un hijo de YAHWEH.
Ninguna ordenanza, o sacramento, o inventos humanos por muy sacros que suenen, puede hacer esto, incluso el hacerte miembro de alguna institución hace de ti un hijo de YAHWEH. ¿Por qué? Porque está Escrito, que “…no es del que quiere, ni del que corre, sino del que YAHWEH tenga Misericordia.”
Porque también dice: “…que por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es Don (regalo) de YAHWEH: No por obras, para que nadie se gloríe.”
(Efesios 2:8-9). Entonces, ¿Cuál es nuestra parte en el nuevo nacimiento? Nuestra parte para tener este nuevo nacimiento, es acercarnos al Salvador Yahshúa con fe, y caer rendidos en el Gólgotha como pecadores, para así poder recibirle como nuestro Salvador. Porque cuando verdaderamente creemos que Yahshúa el MashYah murió por nuestros pecados y le recibimos como nuestro Salvador, el Ruah Bendito nos guiara a dar los siguientes pasos, que ya veremos en el próximo episodio.
¡Oh que bendición de Salvación es la que hemos recibido, y que con cuanto temor y temblor debemos cuidar! Que YAHWEH nuestro Elohim nos bendiga grandemente y nos ayude a proseguir el blanco perfecto que es Yahshúa ha MashYah, para así avanzar sin desmayar jamás.
Amados, esta es la bendición de nacer de nuevo, que es en Agua y Fuego, tal como está Escrito, para entonces ser propiedad privada de Él, y así permanecer lejos de toda institución humana. Amado de YAHWEH, ¿Lo has experimentado ya? ¿Has sido salvo
de esta manera? Entonces prepárate para un gran encuentro con tú Salvador, antes que sea demasiado tarde. Nos vemos en el próximo capítulo de esta nueva serie de vida abundante. Shalom de nuestro ABBA YAHWEH para ti, y que Él nos ayude a llegar a la meta.
¡Amén!