AL-LAH ﷻ
NOS DA 100 INSTRUCCIONES
SOBRE LA ÉTICA Y EL BUEN
COMPORTAMIENTO قلاخا A TRAVÉS DEL SAGRADO CORÁN
Preparado por
Liliana González Guzmán (Um Yasin)
“Al-lah el Altísimo me ha enviado para perfeccionar el buen comportamiento.” 1 “No he sido enviado sino para enseñar los
buenos modales”2
“El buen carácter es una de las principales causas por las que la gente entrará al Paraíso”3 Del Profeta Mujámmad ﷺ
La colección de citas presentadas aquí son una muestra de cómo el valor de la ética y los buenos modales en el Islam es uno de los mayores obje- tivos de la revelación al Profeta Mujámmad ﷺ
En el Islam no basta creer, sino que se debe actuar y vivir a diario y en todo lugar de acuerdo con las enseñanzas aprendidas. Estas enseñanzas se fundamentan en la revelación Divina guardada en El Corán y en las palabras y
1 Muwatta, Husn al-khuluq 8; al-Bayhaqi, al-Sunan al-Kubra, X, 191; al-Qudai, Musnad al-Shihab, II, 192; al-Ta- barani, al-Mu’jam al-Awsat, VII, 74
2 Al Baihaqi 21301
3 At tirmidhí 2004 e Ibn Máyah 4246
acciones del Profeta ﷺ, conocidas como Sunna que se recopilan en los jadices.
Estas aleyas se seleccionaron para recordar- nos las bondades y sabiduría de la guía que nos ofrece el Corán, para vivir bien esta vida como individuos y como miembros de una comuni- dad global. Estas citas deben motivar no sólo a una mayor búsqueda de conocimiento si no a su aplicación diaria.
Las aleyas aquí citadas se presentan según el orden de las suras en El Corán o mushaf para facilitar la búsqueda a quienes quieran ahondar el estudio del tema.
Para aquellos interesados en profundizar, también pueden recurrir a la información dada en las colecciones de jadiz (narraciones origi- nales) relacionadas con el buen comportamien- to que son tan voluminosas como antiguas.
Se recomiendan entre los más reconocidos Al Adab Al Mufrad, compendio de unos mil trescientos veintidós narraciones sobre el buen comportamiento recopilados por el reconocido
Bujari, otro libro es el “El Jardín de los Justos”
(Ryad Salijin) famosa colección de Abu Zacaria Yahya ibn Sharaf An Nawawi.
Qué Al-lah ﷻ nos de la luz del conocimiento, nos facilite la implementación de sus preceptos y nos de firmeza en la fe. Qué haga
del Noble Corán la primavera de nuestros corazones, la luz de nuestro ser y la calma de nuestras preocupaciones. Qué Al-lah nos
acoja en su misericordia y nos reúna en el paraíso para siempre.
Qué la paz y las bendiciones de Al-lah sean con el Profeta Mujámmad ﷺ su familia, sus
compañeros y fieles seguidores. Amén
Lista de
recomendaciones citando las aleyas en
el orden de las suras
del Mushaf
1. En caso de divorcio, los padres no deben involucrar a los hijos. (2:33) Que ni la madre ni el padre utilicen a su hijo para perjudicarse mutuamente.
2. No mezcles la verdad con la mentira. (2:42) No mezclen la verdad con falsedades
ni oculten la verdad a sabiendas.
3. Ordena la justicia a las personas solo después de practicarla tú mismo. (2:44)
¿Acaso le ordenan a la gente que haga el bien y se olvidan de hacerlo ustedes mismos, siendo que leen el Libro [la
Torá]? ¿Acaso no razonan [bien]?
4. No cometas abusos en la tierra. (2:60) “Coman y beban del sustento de Dios, y no abusen en la Tierra
corrompiéndola”
5. No evites que las personas vayan a las mezquitas. (2:114)
¿Acaso existe alguien más injusto que quien prohíbe que en las casas de Dios se alabe Su nombre,
e intentan destruirlas?
6. No sigas a nadie a ciegas. (2:170) Y cuando se les dice: “Sigan lo que
Dios reveló”, argumentan: “No, seguimos la tradición de nuestros padres”. ¿Acaso imitan a sus padres a pesar de que ellos no seguían una
lógica ni una revelación?
7. No rompas las promesas. (2:177) La verdadera virtud no consiste en orientarse hacia el oriente o el occidente [durante la oración], sino que es piadoso quien cree en Dios, el
Día del Juicio, los ángeles, el Libro, los Profetas; hace caridad, a pesar del apego [que tiene por los bienes materiales], a los parientes, los huérfanos, los pobres, los viajeros insolventes, los mendigos, y colabora
para liberar esclavos y cautivos.
[Tiene piedad quien] hace la oración prescrita, paga el zakat, cumple con los
compromisos contraídos, es paciente en la estrechez, la adversidad y ante la persecución. Ésos son los veraces en su
fe y los verdaderos piadosos.
8. No participes en sobornos. (2:188) No usurpen injustamente los bienes materiales unos a otros, ni sobornen con ellos a los jueces para conseguir
ilegalmente la propiedad ajena a sabiendas.
9. Pelea solo con aquellos que pelean contigo. (2:190) Y combatan por la causa de Dios a quienes los agredan, pero no se excedan, porque Dios no ama
a los agresores.
10. Mantén las etiquetas en la guerra. (2:191) Den muerte [a aquellos que los
ataquen] donde quiera que los encuentren, y expúlsenlos de donde los han expulsado a ustedes, porque la opresión [y la restricción de la libertad a
la que son sometidos por los agresores]
es más grave que combatirlos. No combatan contra ellos en la Mezquita Sagrada, a menos que ellos los ataquen
allí; pero si lo hacen combátanlos, ésta es la retribución que recibirán los que
rechacen la verdad.
11. Protege a los huérfanos. (2:220) Y te preguntan acerca de cómo deben
obrar quienes tienen huérfanos bajo su responsabilidad. Diles: “Invertir sus bienes materiales para procurar
incrementárselos es lo mejor, pero si [consideran más fructífero] unir su riqueza con la de ellos [para gestionarla conjuntamente], trátenlos como a sus hermanos. Dios sabe quién
es corrupto y quién hace el bien.
12. No tengas relaciones sexuales durante el período menstrual. (2:222) Y te preguntan acerca de la menstruación. Di: “Es una impureza”;
absténganse de mantener relaciones maritales con sus mujeres durante el menstruo, y no mantengan relaciones
con ellas hasta que se purifiquen, pero cuando se hayan purificado mantengan relaciones como Dios les
ha permitido [por la vía natural].
13. Amamanta a tus hijos durante dos años completos. (2:233) Las madres [divorciadas] podrán amamantar a sus hijos dos años si
desean completar la lactancia. El padre tiene la obligación de sustentar
y vestir a la madre [de su hijo] de acuerdo a sus recursos, a nadie se le impone más allá de sus posibilidades.
14. Elige a los gobernantes por su mérito. (2:247) Su Profeta les dijo: “Dios les ha enviado a Saúl para que sea su rey”.
Exclamaron: “¿Por qué será él nuestro rey, si nosotros tenemos más derecho que él y ni siquiera es rico?” Dijo: “Dios lo
ha elegido para ustedes y lo ha dotado de gran capacidad intelectual y física”.
Dios concede el reino a quien Él quiere, porque Dios es Vasto, todo lo sabe.
15. Sin compulsión en la religión.
(2:256) Una vez esclarecida la diferencia entre la guía correcta y el desvío, no se
puede forzar a nadie a creer.
16. No invalidar la caridad con recordatorios. (2:264) Los pagos de tus obligaciones o las promesas que hagas, Dios los conoce;
pero quienes incumplan no tendrán quién los auxilie [el Día del Juicio].
17. Busca a los necesitados y ayúdalos. (2:273) [Den caridad a] los pobres que padecen
necesidad [por dedicarse] a la causa de Dios y no pueden viajar por la tierra
[para trabajar y ganar su sustento].
Quien ignora [la realidad de] su situación los cree ricos, ya que por dignidad no mendigan. Pero los reconocerás por su conducta, no piden inoportunamente. Lo
que sea que des en caridad, Dios lo sabe.
18. No consumas de la usura. (2:275) Los que lucran con la usura saldrán [de sus tumbas el Día del Juicio Final]
como locos poseídos por el demonio.
Esto es porque dicen que el comercio es igual que la usura, pero [no, porque]
Dios permitió el comercio y prohibió la usura. No usurpen injustamente los bienes materiales unos a otros, ni
sobornen con ellos a los jueces para conseguir ilegalmente la propiedad
ajena a sabiendas.
19. Otorga más tiempo para pagar si el deudor está en momentos difíciles.
(2:280) Si [quien les debe un préstamo]
atraviesa una situación difícil, concédanle un nuevo plazo de pago
hasta que esté en condición de saldar la deuda. Aunque si supieran
la recompensa que tiene, harían algo mejor aún para ustedes: que es
condonarle la deuda.
20. Anota tus deudas. (2:282)
¡Oh, creyentes! Si contraen una deuda por un plazo estipulado, pónganlo por escrito ante un escribano. Ningún
escribano [creyente] debe negarse a levantar esa acta conforme a lo que
Dios le ha enseñado.
21. Mantén la confianza. (2:283) Si estuvieran de viaje y no encontraran un escribano, pueden tomar algo en garantía. Pero si existe una confianza mutua, no hacen mal en no poner por escrito la deuda ni tomar una garantía,
y tengan temor de Dios. Que nadie se niegue a prestar testimonio cuando sea convocado, porque quien lo oculta tiene un corazón malvado. Y Dios sabe
cuánto hacen.
22. Cree en todos los profetas. (2:285) Todos creen en Dios, en Sus ángeles,
en Sus Libros y en Sus Mensajeros [diciendo:] “No hacemos diferencia
entre ninguno de Sus Mensajeros”.
23. Dios no sobrecarga a una persona más allá de su alcance. (2:286) Dios no exige a nadie por encima de sus posibilidades, a su favor tendrá el bien que haga, y en su contra tendrá el
mal que haga.
24. No te dividas de tu gente. (3:103) Aférrense todos a la religión de Dios y
no se dividan en sectas.
25. Controla el enojo. (3:134) [Los que tienen conciencia de Dios
son] aquellos que hacen caridad, tanto en momentos de holgura como
de estrechez, controlan su enojo y perdonan a las personas, y Dios ama a
los que hacen el bien.
26. No seas rudo al hablar. (3:159) [¡Oh, Mujámmad!] Por misericordia de Dios eres compasivo con ellos. Si hubieras sido rudo y de corazón duro
se habrían alejado de ti; perdónalos, pide perdón por ellos, y consulta con ellos los asuntos [de interés público].
27. Piensa profundamente en las maravillas y la creación de este universo. (3:191) [Los] que invocan a Dios de pie, sentados o recostados, que meditan en la creación de los cielos y la Tierra, y dicen: “¡Señor nuestro! No has creado todo esto sin un
sentido. ¡Glorificado seas! Presérvanos del castigo del Fuego”.
28. Hombres y mujeres tienen las mismas recompensas por sus obras.
(3:195) Su Señor les respondió sus súplicas diciendo: “No dejaré de recompensar ninguna de sus obras, sean hombres o
mujeres, descienden el uno del otro”.
29. La herencia debe distribuirse entre los miembros de su familia. (4:7) A los varones les corresponde un porcentaje de la herencia que dejen los padres y parientes más cercanos,
y a las mujeres otro porcentaje de lo que los padres y parientes más cercanos dejen. Fuere poco o mucho,
les corresponde [por derecho] un porcentaje determinado de la herencia
30. La riqueza de los muertos debe distribuirse entre los miembros de su familia. (4:7) A los varones les corresponde un porcentaje de la herencia que dejen los
padres y parientes más cercanos 31. Las mujeres también tienen
derecho a la herencia. (4:7) Y a las mujeres otro porcentaje de
lo que los padres y parientes más cercanos dejen.
32. No devores la propiedad de los huérfanos. (4:10) Quienes se apropien injustamente de
los bienes de los huérfanos, estarán llenando sus entrañas con fuego y
arderán en el Infierno.
33. No te cases con aquellos con quienes haya relación de sangre.
(4:23) Se prohíbe contraer matrimonio con
sus madres, hijas, hermanas, tías, sobrinas, madres de leche, hermanas
de leche, suegras, y también con hijastras que estén bajo su tutela nacidas de esposas con las que han consumado el matrimonio; pero si no
han consumado el matrimonio, no incurren en falta al casarse con estas últimas. Salvo en casos consumados, también se prohíbe casarse con la esposa de sus hijos biológicos así como
con dos hermanas a la vez. Dios es Perdonador, Misericordioso.
34. No consumas de la riqueza de los demás injustamente. (4:29)
¡Oh, creyentes! No estafen ni usurpen injustamente, sino que comercien de mutuo acuerdo. No se maten a ustedes mismos. Dios es
Misericordioso con ustedes.
35. Los hombres son protectores de las mujeres. (4:34) Los hombres son responsables del cuidado de las mujeres debido a las diferencias [físicas] que Dios ha puesto
entre ambos, y por su obligación de mantenerlas con sus bienes.
36. Sé bueno con los demás. (4:36) Adoren solamente a Dios y no dediquen
actos de adoración a otros. Hagan el bien a sus padres, a sus familiares, a los
huérfanos, a los pobres, a los vecinos parientes y no parientes, al compañero, al viajero insolvente y a quienes están a
su servicio.
37. No seas arrogante. (4:36) Dios no ama a quien se comporta
como un arrogante jactancioso.
38. No seas tacaño. (4:37) Que los avaros, los que incitan a otros a la avaricia, y los que ocultan el favor que Dios les ha concedido, sepan que Dios ha preparado para los ingratos un
castigo humillante.
39. No guardes envidia. (4:54)
¿Es que envidian a las personas porque Dios les ha concedido de Su favor?
40. Juzga con justicia entre las personas. (4:58) Dios les ordena que restituyan a sus
dueños originales lo que se les haya confiado, y que cuando juzguen entre las personas lo hagan con equidad. ¡Qué
excelente es aquello a lo que Dios los convoca! Dios todo lo oye, todo lo ve.
41. No se maten los unos a los otros.
(4:92) No es propio de un creyente matar a otro creyente, salvo que sea
por accidente.
42. No seas un defensor del engaño.
(4:105) Te he revelado el Libro que contiene la verdad para que juzgues entre la gente con lo que Dios te ha enseñado. No
seas abogado de los hipócritas.
43. Destaca firmemente por la justicia. (4:135)
¡Oh, creyentes! Sean
responsablemente equitativos cuando den testimonio por Dios, aunque sea en contra de ustedes mismos, de
sus padres o parientes cercanos, no importa si [el acusado es] rico o pobre:
Dios está por encima de ellos. Que los sentimientos no los hagan ser injustos.
Si dan falso testimonio o rechazan prestar testimonio [ocultando la verdad], sepan que Dios está bien
informado de cuanto hacen.
44. No cooperes en el pecado y la agresión. (5:2) ¡Oh, creyentes! No profanen los ritos
de Dios ni los meses sagrados, 45. Coopera con justicia. (5:2) Sino que cooperen con ellos en obrar
el bien e impedir el mal, pero no cooperen en el pecado y la enemistad.
46. Los animales muertos, la sangre, la carne de cerdo están prohibidos. (5:3)
Les es prohibido [comer] la carne del animal muerto por causa natural, la sangre, la carne de cerdo, el animal que
haya sido sacrificado invocando a otro en lugar de Dios, la del animal muerto
por asfixia, golpe, caída, cornada o herido por las fieras, a menos que alcancen a degollarlo [antes de que muera], y lo que es inmolado en altares
[en honor a un ídolo].
47. Sé justo. (5:8) ¡Oh, creyentes! Sean responsables
con [los preceptos de] Dios. Sean justos cuando den testimonio. Que el
rencor que sienten no les conduzca a obrar injustamente. Sean justos y equitativos, porque eso es lo más
cercano a la piedad.
48. Castiga los crímenes de manera ejemplar. (5:38) Al ladrón y a la ladrona [luego de un juicio justo] córtenles la mano en
compensación por su delito. Esta es una sentencia disuasoria dictada por
Dios. Dios es Poderoso, Sabio.
49. Lucha contra los actos pecaminosos e ilegales. (5:63)
¿Por qué sus maestros y rabinos no les prohíben mentir y usurpar los bienes
ajenos? ¡Qué mal está lo que hacen!
50. Evita los intoxicantes y el alcohol. (5:90) ¡Oh, creyentes! Los embriagantes, las apuestas, los altares [sobre los cuales
eran degollados los animales como ofrenda para los ídolos.
51. No juegues juegos de azar. (5:90) [y consultar la suerte [por ejemplo]
con flechas, son una obra inmunda del demonio. Aléjense de todo ello, que así
tendrán éxito [en esta vida y en la próxima].
52. No insultes a las deidades de otros. (6:108) Pero no insulten a quienes son invocados en lugar de Dios , porque insultarán a Dios con hostilidad sin tener real conocimiento [acerca de lo que dicen], pues he hecho que a cada pueblo le parezcan buenas sus obras, pero finalmente todos comparecerán ante su Señor, Quien les informará lo
que hacían.
53. “Tener mayoría” no es un criterio de verdad. (6:116) Si obedecieras a la mayoría [de las personas] en la Tierra, te extraviarían
del sendero de Dios, porque siguen solo conjeturas y no hacen más que
especular.
54. No reduzcas el peso ni la medida para engañar a las personas. (6:152)
Deben medir y pesar con equidad.
55. Usa buena ropa durante los momentos de oración. (7:31)
¡Oh, hijos de Adán! Vistan con elegancia cuando acudan a las
mezquitas.
56. Come y bebe, pero no seas excesivo. (7:31) Coman y beban con mesura, porque
Dios no ama a los derrochadores.
57. Perdona a otros por sus errores.
(7:199) [¡Oh, Mujámmad!] Ante todo, elige perdonar, ordena el bien y apártate de quienes se comportan contigo en
forma ignorante.
58. No retrocedas en la batalla.
(8:15)
¡Oh, creyentes! Cuando se enfrenten con los que se niegan a creer, no les
den la espalda [para huir].
59. Protege y ayuda a quienes buscan protección. (9:6) Si alguno de los idólatras te pidiera
protección, dale asilo para que así recapacite y escuche la Palabra de Dios, luego [si no reflexiona] ayúdalo a
alcanzar un lugar seguro.
60. Mantén la pureza (ablución).
(9:108) Dios ama a quienes se purifican.
61. Nunca pierdas la esperanza en la misericordia de Al-lah. (12:87) y no desesperen de la bondad de Dios,
pues no desesperan de la bondad de Dios sino los incrédulos.
62. Al-lah perdonará a aquellos que han hecho mal por ignorancia.
(16:119) Con quienes hayan cometido un mal por ignorancia y luego se arrepientan y
enmienden, tu Señor será Absolvedor, Misericordioso.
63. La invitación a Dios debe ser con sabiduría y buena instrucción.
(16:125) Convoca al sendero de tu Señor con sabiduría y bellas palabras.
Argumenta de la mejor manera. Tu Señor sabe bien quién se extravía de
Su camino y quién sigue la guía.
64. Nadie llevará los pecados de otros. (17:15) Quien siga la guía será en beneficio
propio, pero quien se desvíe solo se perjudicará a sí mismo. Nadie cargará
con pecados ajenos. No he castigado a ningún pueblo sin antes haberle
enviado un Mensajero.
65. Sé obediente con tus padres.
(17:23) Tu Señor ha ordenado que no adoren
sino a Él y que honren a sus padres.
66. No digas una palabra que le falte el respeto a tus padres. (17:23-24) Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no sean insolentes con ellos, ni
siquiera les digan: “¡Uf!” Háblenles siempre con bondad. Trátenlos con humildad y compasión, y rueguen [por ellos diciendo]: “¡Señor mío! Ten
misericordia de ellos como ellos la tuvieron conmigo cuando me criaron
siendo niño”.
67. No gastes dinero de manera extravagante. (17:29) No seas avaro ni tampoco derrochador, porque te verás censurado [en el primer caso] y
arruinado [en el segundo].
68. No mates a tus hijos por miedo a la pobreza. (17:31) No maten a sus hijos por temor a la
pobreza. Yo los sustento a ellos y a ustedes. Matarlos es un pecado gravísimo.
69. Ni siquiera te acerques a la sexualidad ilegal. (17:32) No se acerquen a lo que lleve a la fornicación, pues es una inmoralidad y
un mal camino.
70. No persigas aquello de lo que no tienes conocimiento. (17:36) No hagan ni digan nada si no tienen
conocimiento. Serán interrogados acerca de [lo que hayan hecho con] su
oído, vista y corazón.
71. Habla con la gente suavemente.
(20:44) Háblenle cortésmente, para hacerlo entrar en razón o sienta temor de Dios.
72. Mantente alejado de lo que es vano. (23:3) Se apartan de las frivolidades.
73. No entres a las casas de otros sin pedir permiso. (24:27)
¡Oh, creyentes! No entren en ninguna casa que no sea la suya sin antes pedir
permiso y saludar a su gente. Esto es lo mejor para ustedes, para que así
recapaciten.
74. Al-lah proporcionará seguridad para aquellos que creen en Él. (24:55)
Dios prometió hacer prevalecer en la Tierra a quienes crean y obren correctamente, como lo hizo con quienes los precedieron. [Dios] les concederá el poder necesario para que
puedan practicar la religión que Dios ha dispuesto [el Islam], y transformará
su temor en seguridad. Me adorarán sin atribuirme copartícipe alguno.
75. No entres en la habitación privada de tus padres sin pedir permiso. (24:58) ¡Oh, creyentes! Que sus sirvientes
y sus hijos que todavía no han alcanzado la pubertad, les pidan permiso [para ingresar a sus alcobas]
antes de la oración del alba, a la siesta cuando se quitan la ropa [para
descansar], y después de la oración de la noche, pues éstos son tres momentos en los que su desnudez podría quedar al descubierto. Fuera de
ello, pueden entrar sin pedir permiso, porque se frecuentan unos a otros con asiduidad. Así es como Dios les aclara Sus Signos. Dios es Conocedor, Sabio.
76. Camina sobre la tierra con humildad. (25:63) Los siervos del Misericordioso son
aquellos que caminan sobre la faz de Tierra con humildad, y cuando son increpados por los ignorantes les
responden [con palabras de] paz.
77. No descuides tu porción de este mundo. (28:77) Gánate el Paraíso con lo que Dios te ha concedido, y no te olvides que
también puedes disfrutar de lo que Dios ha hecho lícito en esta vida.
78. No invoques a ningún otro dios junto con Al-lah. (28:88) No invoques a nada ni nadie junto con Dios. Nadie tiene derecho a ser
adorado salvo Él.
79. No te involucres en la homosexualidad. (29:29) ¿Tienen relaciones homosexuales con hombres, asaltan a los viajeros
y cometen toda clase de actos reprobables en sus reuniones?”
80. Imponer lo correcto, prohibir lo incorrecto. (31:17)
¡Oh, hijito! Haz la oración, ordena el bien y condena el mal.
81. No seas engreído. (31:18) y no andes por la Tierra como un arrogante. Dios no ama a los
presumidos ni a los engreídos.
82. Baja la voz. (31:19) Sé modesto en tu andar y habla sereno, que el ruido más desagradable
es el rebuzno del asno.
83. Las mujeres no deben mostrar sus galas/adornos fuera de casa.
(33:33) [Y cuando salgan] no se exhiban provocativamente como lo hacían [las
mujeres] en tiempos del paganismo preislámico.
84. Al-lah perdona todos los pecados. (39:53) Dios tiene poder para perdonar todos
los pecados. Él es el Perdonador, el Misericordioso.
85. No desesperes de la misericordia de Al-lah. (39:53)
!No desesperen de la misericordia de Dios!
86. Responder el mal con el bien.
(41:34) No es lo mismo obrar el bien que
obrar el mal. Responde con una buena actitud
87. Decide sobre tus asuntos por medio de la consulta. (42:38) Para quienes responden a su Señor, cumplen con la oración prescrita, se consultan para resolver sus asuntos.
88. Intenta llegar a un acuerdo entre las personas. (49:9) Si dos grupos de creyentes combaten entre sí, intenten reconciliarlos. Si uno de los dos actúa abusivamente contra el otro, combatan al grupo opresor hasta que respete las leyes de Dios, pero si lo hace, entonces reconcilien a ambos grupos con equidad. Sean
justos, que Dios ama a quienes establecen justicia.
89. No ridiculices a los demás. (49:11) ¡Oh, creyentes! No se burlen unos de otros, porque pudiera ser que los que son blancos de las burlas sean mejores que los que se están burlando. Que las mujeres no se burlen de otras mujeres, porque es posible que las que son el
blanco de las burlas sean mejores que las que se burlan. No difamen ni
pongan apodos ofensivos.
90. Evita las sospechas. (49:12) ¡Oh, creyentes! Eviten sospechar demasiado [de la actitud de los demás]
pues algunas sospechas son un pecado.
Y no se espíen, ni hablen mal del ausente, porque es tan repulsivo como comer la carne muerta de su hermano.
¿Acaso alguien desearía hacerlo?
Por supuesto que les repugnaría.
Tengan temor de Dios, porque Dios es Indulgente, Misericordioso.
91. No espiar ni murmurar. (49:12) Y no se espíen, ni hablen mal del ausente, porque es tan repulsivo como comer la carne muerta de su hermano.
92. El más noble de ustedes es el más justo. (49:13) El mejor de ustedes ante Dios es el de
más piedad.
93. Gastar la riqueza dando caridad.
(57:7) Crean en Dios y en Su Mensajero.
Hagan caridad de los bienes de los que Él los ha hecho responsables. Quienes
hayan creído y hecho caridades recibirán una gran recompensa.
94. No hay monacato en la religión.
(57:27) Ellos establecieron el monacato sin
que se los hubiera prescrito.
95. Aquellos que tienen conocimiento recibirán un grado más alto. (58:11) Sepan que Dios elevará en grados a los
creyentes y a quienes agracie con el conocimiento. Dios sabe cuánto hacen.
96. Trata a los no musulmanes de una manera amable y justa. (60:8)
Dios no les prohíbe hacer el bien y tratar con justicia a quienes no los han combatido por causa de la religión ni los
han expulsado de sus hogares, porque Dios ama a los que actúan con justicia.
97. Sálvate de la codicia. (64:16) Sepan que quienes luchen contra su propia avaricia serán los triunfadores.
98. Busca el perdón de Al-lah. Él es indulgente y misericordioso. (73:20) Pidan a Dios el perdón [de sus faltas y omisiones] porque Él es Absolvedor,
Misericordioso.
99. No repeler al mendicante.
(93:10) Ni rechaces al mendigo.
100.Fomentar la alimentación de los pobres. (107:3) Exhorta a alimentar al pobre.
901405675-9