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LA FIESTA DE

«LES ENRAMADES»

DEARBUCIAS

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ANDREU BOVERPAGESPETIT JOSEP MANUEL RUEDA TORRES (Museu Etnolbgicdel Montseny)

«La comunidad es generador pri- mario de fiesta,porque son precisa- mente sus soportes socialesy ele- mentos constituyentes los que se transforman en algo sagrado. La fiesta es un resumen estético-apoteósicode la comunidad).

(Carmelo Usón Tolosana).

Arbúcies es un pueblo de unos 5.000habitantes que pertenece ala provinciade Gerona y está situadoa unos 60 km.de esta ciudad y a unos 80 km.de Barcelona. Su emplaza- miento en elmacizode Montseny y en uno de sus valles más frondosos y de abundantes aguas transparen- tes, lo han convertido en un lugar muy apreciado por los numerosos grupos de turistas que van a la busca y cap- tura de aires puros yaguas crista- linas.

Sinembargo,Arbúcies es unlugar conocidono solamentepor sus en- cantos naturales, sino también por una de sus tradicionesfestivasmás entrañables: la fiesta de lascEnra- rnadess.La singularidadde esta ma- nifestación radica,a pesarde haber perdidola mayor parte de los signifi- cados simbólicos de antaño,en su pervivenciay continuidaden un con- texto culturalque ha experimentado profundos cambios y reajustes.De algunamanera,lascEnramadesllde Arbúcies son un hecho festivoque se haido despojandodela mayor parte de sus significadossimbólicosysus rituales,pero esto no ha sidorazón suficiente para forzar su desapari- ción.

HISTORIAY EVOLUCION

La fiestade lascEnramadesll tiene un origen oscuro y probablemente remoto. Se desconoce cómo y cuándo surgió.Solamentese guarda un sentimientode antigüedad y rai- gambre secular,en la memoriacolec- tivadelpueblo arbuciense.

Indudablemente, es una fiesta re-

lacionada conla floración,con la fe- cundidaddela naturaleza,en su mo- mento de máxima eclosión y esplendor.En definitiva,es elprelu- diodel solsticiode verano.

Es difícildilucidar si su origenes o no pagano.No tenemos información para ello. Ahorabien,sí conocemos ritos y tradicionesligadasalanatu- raleza,que pervivieron,enestaco- marca montañosa y boscosa del Montseny,hasta la consolidaciónde laindustrialización, ya a mediados de este siglo.Tampoco podemos omitir, alrespecto,los sumarísimosproce- sos, con ejecuc iones en la horca, como eldelas brujas condenadas en elvecino pueblo de Viladrau (14 en el período que va de 1618 al 1622) (PLADEVALL,1986). La existencia de brujas,curanderos y similaresera tan patente,queincluso hoy en díase conserva un refránque dice,en tono socarrón: «De Sant Hilari a Arbúcies 12 dones,13 bruixes» (De Sant Hilari a Arbúcies 12 mujeres,13 brujas).

Disgresionesaparte,es lógico su- poner que la fiesta se inició alesta- blecerseoficialmenteeldíade Cor- pus,como festividad preceptiva,en loor alSantísimoSacramento. Efec- tivamente,elPapa Urbano IV esta- blece la fiesta,impulsada por Santa Juliana de Lieja (1193-1255), en el año 1624,pero no será hasta el año 1316,con el Papa Juan XII,cuando se universalizará.La fiestadelCor- pus se establece en la zona que nos afecta,entrelos años 1318 y 1320.

Es elcaso delas ciudadescercanas de Barcelona,Gerona y Vic (G.E.C., 198 ).Eslógico suponer que de es- tas ciudades se extendió haciasus áreas deinfluencia.

Desgraciadamente no poseemos documentaciónque nos permitare- construir la fiestade les Enramades.

El único documento que podríaha- berreflejado los cambiosy su evolu- ción (la consueta parroquial), des- aparecióen la década de los años 60;

lo que nos obligaa movernos en el campo de las conjeturas ylas hipó- tesis.Sinembargo,su estructura,así comolos mitosy leyendas quela ro- dean, nos proporcionarán la clave paraavanzar en su conocimiento.

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La fiesta de las «Enramades» ha variadopoco alo largode este siglo, siexceptuamos su proceso delaici- zaciónque trataremos más adelante.

Las Enramades seinician tradicio- nalmente eldíadel Corpus Christi, con la realización de alfombras de flores en las calles.Su elaboración comporta un notable esfuerzo colec- tivo y solidarioque va desde la bús- queda de la flor(preferentemente au- tóctona y silvestre),pasando por su selección,que antiguamente se ha- cia en las eras,hasta la realizaciónde la alfombra.Actualmente,al desapa- recer el Corpus de entre las festivi- dades catalanas, obligó a trasladar la realización de las alfombras al do- mingo anterior,paraasípoder man- tener el nivel de asistenciade forá- neos.No obstante,elciclo festivo de les Enramades continúaempezando eldíade Corpus,cuando el primer barrio se engalana con banderitas multicoloresy con ramas de fresno y aliso en las fachadas delas casas.

Porla noche,dos cohetes avisandel"

iniciodel primer acto,laepassada», que consiste en un recorrido noc- turno por elbarrio,a la luz de laseat- xes»(grandes cirios)yalcompás de una marcha decimonón ica, tocada por una cobla(orquesta) sardanista, que acompaña al séquito. Una vez terminado el recorrido , empieza el baile con un par de sardanas, un chotis y un vals.

Al díasiguiente,haciael mediodía, empiezala danza. Es un pintoresco desfilede parejas ,formandoun re- dondel, al son de la marcha em- pleada enla«passada».Terminada ésta,se bailauna sardana y después las parejas se van a hacer el ver- mouth,con las correspondientesta- pas(pagando elvarón).En el caso de que la pareja esté compuesta por elementos de diferéntes barrios,el autóctono está obligado ainvitar a comer al foráneo en su casa.Por la tarde, después de un copioso al- muerzo,seinicia el concierto de mú- sica clásica y popular catalanas, mientraselespectadortoma su café, su copa de brandyo fuma su puro.A continuación las parejasvan al baile y finalmente el barrio clausura su fiestacon3 sardanas. Tambiénera habitual quela chicaregalaraunpa- quetedetabaco alchico.La super- vivenciade esta costumbre,ante las campañas antitabaqu istas, puede estar en franco peligro.Tambiénhe- mos de mencionar que ala par que se engalanan las calles,serealizan monigot es y pareados de carácter burlescoy satírico. Losúltimos actos coincidenconelengalanamiento del siguientebarrioque recoge el testigo y reiniciael ciclo festivo,y asísuce-

sivamente hasta que todos realizan su fiesta.

LA FIESTA DE LAS

«ENRAMADES»

A continuación intentaremos expli- car el desarrollo festivode esta ma- nifestación,y asimismo intentaremos indicar algunos de los cambiosmás significativosque ha experimentado.

La fiestade las«Enramades» coin- cide con la celebracióndel «Corpus Christ i»,einaugura un ciclo festivo que se prolonga durante siete días (la

«vuitada de Corpus»).En este día,los vecinosde los distintosbarriosde la comunidadsalen ala calle para hacer su alfombra de flores (ecatita de f1ors»), cuya complejidad es difícil- mente entendida por aquellos que no intervienendirectamente en su ela- boración.Resulta paradójico obser- var cómo el trabajo de muchas horas sacadas alsueño se diluye en unos pocos segundos,justo hasta cuando el Santísimo pisa las alfombras,con- virtiendo la ordenadaycuidadacom- binaciónde flores en una anarquiade colores y formas impensables unos minutos antes.Tanto más extraño se nos aparece este desenlace,cuando se comprueba que las alfombrasde flores son elresultado de una com- pleja red de relacionessocialesque empiezanmuchos díasantes de su culminaciónenlajornada del«Cor- pus Christi».

Los preparativosdela fiesta dis- currendentrode cada uno delos di- ferentes barr ios que componen la comunidad y son desarrollados por sus vecinos. Para poder llevarlos a buen términoesimportante eldes- pliegue logístico,donde tienen que participarhombres,mujeresy niños.

Esto significaquelas actividades hay que repartirlasypor lo tantocadain- dividuo tiene que aportar su parte proporcionalde trabajoasurespec- tivacomunidadde vecinos.

De alguna manera,paraelcumpli- mientode todas estasactividadeses necesarioun buenentendimientopor parte de todos los vecinos.Sudes- arrollo yevolución cohesionaalgrupo de vecinosqueloslleva a cabo y al mismo tiempo aquellosque no parti- cipan enlos distintostrabajos rela- cionados con las alfombras (recolec- ción, almacenamiento, separación, etc...) normalmente son individuos queocupan una situación marginal dentrodelgrupo.

Endefinitiva,podemosafirmarque larealización delas alfombrasdetlo- res es un mecanismo quecada año poneen funcionamiento a los dife- rentes colectivos de vecinos de la

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Elaboraciónde las alfombras de flores.

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comunidady a través de sus activi- dades la posición estructuralde cada individuo en relación a su grupo se pone enevidencia. Podríamos aña- dir,que la fiesta delas«Enramades»

es una manifestaciónanualque reac- tiva la conciencia de grupo frente a los otros grupos pertenecientes a barrios distintos,y al mismo tiempo refuerza laidiosincracia de cada uno de ellos respectolos otros.

EL MITO DEL FUEGO

Uno delos mitosnarrados alrede- dor de lafiesta data delos siglosXVI- XVII;nos explica por quéla fiesta sa- lió del templo a la calle.Según cuen- tan,hubo un díade Corpus en que la iglesia estabatotalmente engalanada conramas de fresnoy aliso,de ma- nera que parecíaun exuberantebos- que,pero la desgraciahizoque uno de los ciriosprendieraen elramaje, provocando un graveincendio. A raíz de este sucesola celebraciónsehizo enla calle.

Resulta inverosímil creer que la llama de uncirioprendierasobre el follaje verdede las ramas delos ár- bolesderibera(Fresno y aliso);lo que noslleva a pensar en una explicación mítica de un hecho real:la salidade la celebraciónala calle. Aunque por ese período (s,XVI) se renovara la

iglesia, segúnuna tradición no con- trastada documentalmente,no tene- mos constanciaalguna,ni documen- talniarqueológica,de la existenciade unincendio.

No podemos olvidar elpapel del fuego como símbolo de cambio, transformación y regeneración por excelencia.Por otra parte,la exte- rior izac ión de la religiosidad no es casual.El siglo XVIIes el de la reli- giosidad barroca, exageradamente extrovertida y pomposa. A nuestro entender se trata de una explicación populardelcambio de religiosidad queintrodujo elconcilio tridentino.La iglesia salede su clausura,que po- sibilitó ofacilitóla expansión refor- mista, para contraatacar, mediante el boato y toda aquella manifes ta- ciónexterna que pudiera impresio- nar alpueblo.

BARRIO Y COMUNIDAD

Siseguimosde cercala evolución y eldesarrollode la fiestadesde sus preparativos hasta su conclusión, enseguida nos percataremos que existen dos fases con contenidos y situaciones muy distintos.De un lado, hayunconjunto de manifestaciones querefuerza n la concienciade per- tenenciaa ungrupofrente alos otros grupos de la comunidad. Por otro

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La «Possada».

lado, tambiénhay manifestaciones que pretenden demostrarque el sen- timientodepertenenciaa lacomuni- dad está muy porencima delos de- más. Este discurso se reproduce constantementedurantetodoel ciclo festivo,desde sus preparativos hasta suconclusión.Lasrazonesde esta dialécticaentre barrioy comunidad hay que buscarlas en una peculiar evolución históricay urbana de los diferentes segmentos dela comuni- dad.

Paralelis mosentre la evolución hist órico-urbana yla cronolog ia dela fiesta

El desarrollo de las distintas fies- tas queconformanlas«Enramadesll coincideconlas diferentes ocupacio- nes históricasque se handado enla comunidad.Veamos su cronologíaen relaciónal ciclofestivo:

- Jueves: Celebración de lafestivi- dad del «Corpus Christis, hasta 1977.

- Viernes: Fiesta del barrio de la

«Placa». Ocupación histórica de rancio abolengo.

- Sábado: Fiesta del barrio del

«Castell».Ocupaciónquese de- sarrolla durante los siglos XVII

YXVIII.

- Lunes: Fiesta del barriodel«So-

rrall».Ocupaciónque se desarro- lla en elsigloXVIII.

- Martes:Fiestadelbarriode«Mag- ness, Ocupaciónque se desarro- lla en elsigloXIX.

- Miércoles: Fiestadelbarriode la

«Carretera». Ocupación que se desarrollaa finales del sigloXIXy se consolidaenlas primerasdé- cadas del siglo xx.

Con la llegada de los siglos XVII

YXVIII, en Arbúcies seinauguraun proceso demográfico que incorpora dos nuevos barrios(<<Castell»y«So- rrall»)a la antiguaestructura urbana dela comunidad.Este aumento de- mográficose debe básicamenteala buena coyunturaporla queatravie- san los productos forestales de la zona.Porotro lado,este crecimiento demográfico es general a todo el Principado.Los miembros que per- tenecían a estos nuevos arrabales eran en su mayoríajornaleros fores- tales dedicados ala explotación del castañoy a otras especiesvegeta- les,muy abundantesenestaárea del Montseny.

En cambio, las ocupaciones hu- manas que se producen en los siglosXIX Y xx se desarrollan por otros motivos. Por un lado,hay una fuerte ocupaciónagrariaqueculmina a finalesdelsigloXIX,ycoíncloíenoo con el final de estaocupacronagrana

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en el casco urbano se dibujan las ba- ses de un nuevo sector económico artesanal-industrialque se va apar- tando de las actividades agrarias y forestalesde la comunidad. Asípues, el barrio de «Magnes» (s.XIX)es un arrabal muy vinculado a las tareas agrícolas,mientras que el barrio de la

«Carretera» es un espacio caracteri- zado por la presencia de actividades profesionalesvinculadas a unas for- mas de vidamucho más artesanales e industriales.

De alguna manera,las diferentes ocupaciones humanas que se de- sarrollan a partir del sigloXVIIrespon- den a coyunturas económicas de na- turaleza muy dist inta y arrastran a colectivos humanos familiarizados con unas formas de vida ya un uni- verso cultural muy distintos.

Esta curiosa configuración socio- profesional produce una segmenta- ción urbana,hoy apenas perceptible, pero muy clara aún en algunos de sus arrabales enla década inmediata a la posguerra.

Asípues,la evolución urbana de Arbúcies nos insinúa una problemá- tica que es recogida por la fiesta de las «Enramades». El barrio es una realidad de identificacióncultural que a lo largo del sigloXX,y sobre todo en sus primeras décadas,es escenario de conflictos y disputas .

La homogeneización del espacio urbano

Tal como hemos apuntado ante- riormente,a finales delsiglo XIXy a principiosdel xx tienelugar la última ocupación,la«Carretera»,que confi- gura la actual estructuraurbana de la comunidad.Este nuevo espacio local tiene la habilidad de unir los diferen- tes segmentos urbanos que perma- necían desconectados y distantes entre sí. Esta homogeneización del espacio urbano afecta a todos los barrios de la comunidad,excepto el barriodel «Castell»,que no quedará integradoala estructura urbana de la localidad hasta ya bien entrado el siglo xx.

Esta nueva configuración del es- pacio urbano que nace a principios del siglo xx contribuye a dar otra di- mensión a esta realidad de identifi- cación cultural que es el barrio.La fiesta de las «Enramades»también recoge estos cambios y concreta- mente en el año 1909 la procesión que se celebraba el día del «Corpus Christi»cambia su recorrido habitual y margina precisamente a aquellos espaciosque no se habíanintegrado alnuevo circuitourbano (1).Incluso el curso de la procesióny delpaso del Santísimo también han sufrido alte-

raciones muy sensibles. Curiosa- mente,las pausas que el Sagrado Corazón de Jesús realizabaa lo largo de su recorrido,se producen justa- mente en aquellos espacios que en- lazaban un barrio con otro. Asípues, el Sagrado Corazón de Jesús se pa- raba en los espacios de fusión,en lu- gar de hacerlo en los espacios de segmentación.

Otra manifestación vinculada a la fiesta de las«Enramades» que cam- biasu escenariofestivo es la«cansas.

La«cansa».acto festivodel que ha- blaremos más extensamente más adelante, tampoco es ajena a estós cambios urbanos.

Antiguamente,la«dansa»se des- arrollaba en espacios compartidos por los vecinos de cada barrio. Uno de estos espacios eran las eras des- tinadas a los trabajos derivados de las faenas agrícolas. Sin embargo,a partirdel sigloXX,el escenario de ce- iebración de la«dansa: se traslada a los espacios que vinculany comuni- can alos diferentes barriosde la co- munidad,y muy concretamente con el barrio de la«Carretera».

De alguna manera,pues,a princi- pios del sigloXX,el barrio como sím- bolo deidentificación sociocultural es una realidad en crisis que deja paso a otra realidad: la comunidad.

«LADANSA»

Hemos podido comprobar que to- dos estos cambios estructurales que experimentala fiestademuestran que la dialéct ica entre el«nosotros»y el

«vosotros»va dando paso a un «no- sotros»general que va sustituyendo el hecho particular del barrio.Sin em- bargo, la misma fiesta des- arrolla unos mecanismos interiores, totalmente independientes de todas estas consideraciones señaladas an- teriormente,cuya finalidad no es otra que superar esta segmentación y aislamiento que vive el barrio res- pecto de sus homólogos.

Una de las manifestaciones más enraizadas de la fiesta de las «Enra- mades»es la«dansai que organiza cada uno de los diferentes barriosde la comunidad. La «dansa: es una melodía decimonónica y es una de las actividades centrales de la fiesta.

Hasta ahora hemos podido observar que los principales protagonistas de la fiesta eran el barrio y la comuni- dad.Sinembargo,cuando cada uno de ellos celebra su «dansa», el pro- tagonismo de la fiesta es asumidopor la «parella»(la pareja). Ahora bien, para que la «parella»pueda bailar la

«dansa»,hay que cumplir una serie de requisitos:al menos uno de los dos

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miembros dela epareua» tieneque residiren elbarriodonde se celebra la«íansas, Esta condición,que en principio puede parecer restri ctiva, deja abierta la posibilidadde poder bailar laedansassinperteneceralba- rriodonde se celebra.

Esta circunstancia favorecía,y fa- vorece aún,elcontac toentre jóve- nes queviven en barriosdistintos y de algunamanera es unmecanismo quefacilitala comunicaciónentre los distintossegmentos urbanos de la comunidad, ya queponeencontacto no sólo alosjóvenes,sinotambiéna sus respectivos padres,familiares y amigos.

Endefinitiva,esuna estrategiaso- cial que ayuda a superar el aisla- mientoyla desconexióndelbarrio,y en consecuenciaes un mecanismo que refuerza elsentimiento de per- tenenciaa la comunidadrespecto al barrio.

Nos dejamos en el tintero otras consideracionesrelativasala evolu- ción yeldesarrollode esta entraña- ble fiesta,como podríanser sus im- plicaciones dentro de,l contexto familiar,olosrituales quese produ- cenalrededor dela«parella».Sinem- bargo,razonesrelacionadas con la extensión del artículo nos impiden desarrollarlas másampliamente.

LA SEGLARIZACION

La primeragran innovación dela fiesta que conocemos fue su salida hacia el exteriordel templo;la se- gundatransformación,sin.paranqón en suhistoria,fuesuseqlartzacíón,en elaño1977,al negarse laiglesia a pasear elSantísimoSacramentopor las alfombrasdelas calles.Estehe- cho supondrá el retraimiento einter- namientode la celebración religiosa al ámbitodeltemplo,mientrasque en las callessemantendrá unafestivi- dad de marcado cariz laico.

La causas queprovocan lanega- tiva de la iglesia a participar en la fiesta sonobvias.El mercantilismova en aumento,losintereses económi- cos seconviertenenelprincipalim- pulsordela fiesta.Efectivamente,el díadelas alfombras deflores,Arbú- cies sobrepasa eldoble desu pobla-

ción, lo queorigina ungran flujo co- mercial,pasando el tendero a ser el principalbeneficiario yel principalin- teresado en mantenerla.

Elaspecto lucrativo,sinembargo, no debe enmascararelapego delar- buciensea su principalcelebración, conlaque se siente identificado.«Las Enrarnadessson parte de unlegado común,queda uncarácter difere n- ciado r a la comunidad arbuciense, aunandoelorgullode pertenenciaa un barrioalorgullode pertenenciaala comunidad local. A nuestr o enten- der,hoy endía,aunque tal vez in- conscientemente,el tendero es elin- termediario cultural que canaliza estos sentimientos,queson los que manti enen el arraigo de una fiesta que ha perdidosu sentidooriginario conelcambiode tipode sociedad. Arbúcieses,ahora,una villaindus- trial y capitalista , desvinculada , al menos económicamente,dela natu- raleza que le dio impulso y vida.

(1) Obispado deGerona,Vista lainstancia del AyuntamientodeArbúcies deesteObispado en la que sepideel cambio de curso ordinariode la procesión delCorpusChristi YdelSagrado Corazón de Jesús .pasado porlas callesdel Príncipe,SorrayyCamprodóndeaquellavilla.

venimosen conceder loquese pide mediante quela CorporaciónMunicipal.se sufraguenlas respectivas Cofrad íaslos gastosque ocasio- nan dichos cambios.

BIBLlOGRAFIA

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Referencias

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