Cáritas el corazón de Dios

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CATEQUESIS PARA NIÑOS

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áritas el corazón de Dios”

1962

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áritas: El corazón de

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Las personas que nos quieren nos regalan muchas cosas: nos dan cariño, nos ayudan, nos enseñan, nos escuchan…

Añade más cosas que hacen los demás por ti

1.- 2.- 3.- 4.-

Tu te sientes muy feliz porque puedes ir al colegio, jugar, tener amigos, una familia, comida todos los días, tener una vivienda… y muchas cosas más.

¿sabes que hay muchos niños que no tienen esas cosas

que tienes tu y que te hacen tan feliz?

Historia de María

María es la mayor de cuatro hermanitos y tiene sólo 9 años. Por la mañana se levanta temprano para ayudar a su madre en las tareas de su humilde casa, porque su mamá está enferma y su papá se mar-cha muy temprano a recoger mar-chatarra, pues hace un mes le despidieron del trabajo.

Cuando se levantan los hermanos prepara algo para desayunar, muy poquito, porque tienen muy po-co dinero. A María le gustaría ser enfermera, pero falta mucho a la Escuela porque una vez que termi-na estas tareas, se va al mercadillo del barrio a vender flores, para ayudar a su familia, no tiene ami-gos ni tiempo para jugar.

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“Dios es nuestro Padre Bueno y nos ama mucho, muchísimo, ama a todos los hombres

y por eso quiere que todos seamos felices”

“Si alguno dice: “Amo a Dios”, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su

hermano a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. Y hemos recibido de él este

mandamien-to: quien ama a Dios, ame también a su hermano” (I Jn, 4,7-8)

El amor a Dios y el amor a los demás es inseparable.

COMPLETA LA FRASE CON LAS SIGUIENTES PALABAS:

BUENO - CRISTIANOS – POBRES - COMPASIVO - AMOR

A los ……….……. se nos debe conocer por nuestro ………..., por tener un corazón tan

………...…. Y …………...……… como el de Dios, con todos los hombres y especialmente con

los

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Testigos Hoy

Hoy hay también personas, instituciones que ponen de manifiesto

el amor de Dios: como Cáritas

¿QUIERES DESCUBRIR QUÉ ES CÁRITAS?

Responde V o F a las frases y lo descubrirás:

1.- Cáritas es un grupo de personas cristianas que actúan en nombre de la Iglesia V - F

2.- Persona que les preocupa más tener muchas cosas y no comparten - V - F

3.- Personas que se encarga de ayudar a las personas más pobres V-F

4.- Un grupo de personas que no hacen nada por lograr que haya más justicia y fraternidad V - F

viene de la palabra Caridad, que significa

amor gratuito.

SOPA DE LETRAS

Encuentra en esta sopa de letras, las siguientes palabras:

 Desempleados  Drogadictos  Familias pobres  Mayores  Niños  Voluntariado  Sin hogar C S O T C I D A G O R D B A F G H I M A Y O R E S E E D L N M N Ñ O P Q R S T U K J M I L I A S P O B R E S A F X Ñ Y Z A B C D E F G H W V V O L U N T A R I A D O E A C S E J K L M B A A W I B A J K L M R A G O H N I S I H D E S E M P L E A D O S Z A

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El voluntario: un regalo para los demás

Los voluntarios son personas que han descubierto lo mucho que Dios nos quiere a todos y que,

como decía Jesús

“hay más alegría en dar que en recibir”.

¿EN QUÉ CALLES CREES QUE VIVEN LOS AMIGOS DE JESÚS? ¿POR QUÉ?

C/ Comunión C/ Co mpro mis o C/ Aco gida C/ Vo luntariad o C/ Par ticipació n C/ Grat uid ad C/ Co m par tir C/ Fra tern id ad C/ Individualis mo C/ Egoís mo C/ Co n sum ism o C/ yo C/ `Po d er C/ Us ar y ti ra r

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Pensar y Comprometerse

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Oramos y Celebramos Juntos

Hola Jesús, amigo, Hermano y Dios mío. Qué bien me siento

cuando alguien comparte algo suyo conmigo, o cuando me presta con agrado algo que necesito, o cuando me da una cosa sin pedirme nada a cambio.

Qué egoísta sería yo, Jesús, si sólo quisiera que los demás compartieran sus cosas conmigo y yo no hiciera lo mismo con ellos.

No dejes nunca, Jesús, que caiga en el egoísmo. No quiero ser alguien que lo quiere todo para él y no deja nada a los demás.

No quiero ser alguien que sólo se preocupa de sus cosas,

y se olvida de lo que puedan necesitar sus compañeros o amigos. No quiero ser alguien caprichoso

que siempre está comprándose cosas y más cosas, para tener más que nadie, o para presumir.

Ayúdame Jesús, a ser una persona que sabe compartir lo que tiene. Tú decías que hay más alegría en dar que en recibir. Y es verdad.

Hay más alegría en compartir y hacer felices a los demás,

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Gesto

Recorta y pega en un panel de papel continuo grande las frase que aparece abajo, para esta tarea te pueden ayudar los niños/as coloreando las

“Hay más alegría en dar, en compartir, que en recibir”.

Mientras que se preparan el cartel con las letras, se les entregará a los niños/as unos corazones de

car-tulina para que vayan escribiendo en su interior

¿qué van a compartir cada uno de ellos/as?

Después el cartel que hemos preparado se colocará en el templo, y a continuación irán saliendo los

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Cuentos

El pequeño Serafín

Érase una vez un niño que siempre quería tener todas las cosas para él, y nada de lo que él tenía, con nadie lo quería compartir.

Se llamaba Serafín, y siempre decía: “esto lo quiero para mí”.

Cuando iba con sus padres de paseo siempre les pedía todas las cosas que en los escaparates o por la calle veía:

- Mama, mamá, quiero esa bici que está en el escaparate; la quiero para mí. - Papá, papá, cómprame esa pelota de la tienda; la quiero para mí.

- Mamá, mamá, quiero una chaqueta como la que lleva ese niño de ahí; la quiero para mí. - Papá, papá, cómprame ese pastel de chocolate para comérmelo aquí; lo quiero para mí. - Mamá, mamá, quiero esos patines que lleva la niña de allí; los quiero para mí.

Pero sus padres siempre le contestaban diciendo:

No Serafín, ya tienes bastante; no será para ti.

Esto no gustaba nada a Serafín. Por eso insistía e insistía sin tener nunca fin diciendo a todo lo que veía:

¡ LO QUIERO PARA MÍ!

Una noche Serafín, por no conseguir nada de lo que pedía, se fue tan enfadado a dormir, que cerró los ojos muy fuerte de la rabia que tenía, y pidió un deseo para ser feliz.

Un deseo que ya te podrás imaginar cuál es. ¿Lo adivinas? El deseo de Serafín fue:

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Cuentos

En su mano izquierda se le quedó pegada una bici.

En su pie derecho se le quedó pegado un balón.

Detrás de su cabeza se le quedó pegado un pastel de chocolate.

En su pie izquierdo se le quedaron pegados unos patines.

En su espalda se le quedó pegada una chaqueta.

Encima de su cabeza se le quedó pegada una pecera.

En su mano derecha un perro que no paraba de ladrar.

En su nariz se le quedó pegado un camión de bomberos.

En su barriga se le pegaron todas las chuches de una tienda de golosinas.

Y así muchas cosas más no paraban de venir volando desde todas partes quedándose pegadas en el cuerpo de Serafín. Eran tantas cosas… que Serafín quedó convertido en una gran montaña de objetos. No podía moverse, ni rascarse la nariz. Pero estaba muy feliz porque por fin tenía todo lo que quería.

Su madre lloraba desconsolada porque había perdido a Serafín debajo de aquella montaña de cosas. Le decía sin parar

¡Serafín, sal de ahí! ¡Serafín, sal de ahí!

Sin embargo Serafín estaba muy feliz allí, y no quería salir.

Su madre, ayudada por la gente de la calle, por los bomberos y por la policía, trató de quitar todas las cosas que cubrían a su hijo Serafín, pero estaban tan fuertemente pegadas unas a otras, que era impo-sible arrancarlas de la montaña.

Y mientras tanto, Serafín seguía muy feliz estando allí. Hasta que llegó la hora de comer, y Serafín sintió hambre.

Tenía las manos tan llenas de cosas que no podía coger el pastel que tenía pegado detrás de él. Por más esfuerzos que hacía, no podía despegarse todo lo que tenía por todos lados.

Tenía hambre y no podía comer, tenía sed y tampoco podía beber, tenía frío y no podía abrigarse, le picaba la nariz y no podía rascarse.

Intentó cogerse a la mano de su madre… y no pudo moverse.

Quiso salir de su montaña de cosas, pero estaba atrapado por todo lo que había deseado. Lloró y lloró desconsolado, pero su madre no pudo acercarse a consolarle.

Entonces aún lloró más desesperado porque no sabía cómo liberarse de aquella montaña en la que estaba atrapado.

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Cuentos

¡MAMÁ, QUIERO COMPARTIR!

De repente, como si hubiera pronunciado unas palabras mágicas, todas las cosas que cubrían su cuerpo formando la gran montaña, empezaron a salir volando.

Y cada una de ellas fue a un rincón distinto del mundo donde había una niña o un niño más pobre o necesitado.

Se abrazó a su madre y se marchó con ella cantando:

Colorín colorado, compartiéndolo todo, este cuento se ha acabado.

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