"De cuerpos y almas" Rehabilitación integral del paciente mutilado facial

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Resumen

El ser humano debe ser entendido como una unidad biopsicosocial. Cuando dicha individualidad se ve alterada en alguna de dichas áreas, esto produce cierto grado de desestructuración en la integridad de la persona. Es por eso que el paciente mutilado debe ser entendido como un individuo con su historicidad particular, y con determinadas características personales, en las que el contexto de la alteración se insertará.

Deben ser analizados todos los aspectos que repercuten en él, en relación a su mutilación, pues si no, no se conseguirá una verdadera rehabilitación. Lo esencial es entonces el abordaje multidisciplinario que comprenda al individuo como una integridad biopsicosociológica y que en su plan asistencial global, pueda ayudarlo a vencer las dificultades que se le presentan actualmente en sus distintas áreas. Esta metodología que articula diversos enfoques terapéuticos, contribuye a asistir mejor a los pacientes, permitiéndoles recobrar una mayor calidad de vida.

Palabras clave: paciente mutilado; rehabilitación; calidad de vida.

Abstract

Every human being must be considered a bio-psycho-social unit. When there is an alteration in any of these three fields, the whole person´s integrity is in some way affected. Therefore, the handicapped patient must be regarded as someone with a parti-cular background, and partiparti-cular values or beliefs. Morever, every patient is unique and this should be taken into account at the moment of treating him/her. Furthermore, the fact that several patients have the same facial mutilation does not necessarily imply that they are affected by it in the same degree.

In order to achieve a successful rehabilitation, all aspects related to the way in which the mutilation has altered the person, must be understood and therefore taken care of. Consequently, a multidisciplinary team is vital. It must be trained to work all together, understanding that the patient is a whole unit and leading the treatment plan. This methodology, which articulates different therapeutic approaches, contributes to a better assistance of the patient, allowing him/her to aim at improving his/her quality of life.

Keywords: handicapped patients; mutilation & rehabilitation; quality of life.

"De cuerpos y almas"

Rehabilitación integral

del paciente mutilado facial

"About bodies and souls"

Multidisciplinary rehabilitation

of the facially mutilated patient

Autora

Anna Mintz

Psicoterapeuta de adultos y niños (Blue Cross, La Española y práctica privada).

Psicóloga del Servicio de Prótesis Buco-Maxilo-Facial de la Facultad de Odontología de la Universidad de la República Oriental del Uruguay desde 1984.

Jefe del Servicio de Psicología de Adultos en el Hospital Central de las FF.AA. (Montevideo,Uruguay).

Entregado para revisión: 10 de marzo de 2007 Aceptado para publicación: 15 de mayo de 2007

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A partir de la definición de Salud de la OMS. en que se incorporan los aspectos psicosociales, se ha tomado conciencia a nivel mundial de la nece-sidad de asistir a los pacientes, a través de equi-pos multidisciplinarios que puedan abordarlos de modo integral para lograr una verdadera rehabili-tación.

Ello es prioritario en personas que han debido enfrentar una mutilación a nivel oro-facial.

Si se reflexiona acerca de pacientes mutilados en un área tan valorada y permanentemente ex-puesta, como lo es el rostro, se comprende que el impacto de dicha mutilación, afecte diversas áreas de la persona. Ya sea que comprenda sólo un ór-gano (ojo, nariz, oreja, maxilar, etc.), o que se pro-duzcan mutilaciones faciales extensas, ello impli-cará una desfiguración importante del rostro del paciente, y dado que dicha región del cuerpo es la que representa “nuestra identidad

frente a los demás”, esto tendrá consecuencias muy importantes.

Dicha pérdida puede compro-meter funcionalmente la visión, respiración, audición, fonación, masticación, deglución, etc.

Eso en cuanto a alteraciones funcionales y estéticas, a las cua-les deben sumarse las repercusio-nes psicosociales y laborales; por-que la pérdida de una parte de sí mismo trae aparejadas vivencias muy profundas en distintos órde-nes, que el paciente deberá enfren-tar y elaborar de un modo adecua-do.

Los sentimientos más referidos a lo corporal, incluyen vivencias de pérdida de la unidad orgá-nica, con la consiguiente fantasía de desmembra-miento corporal y de incompletud, acompañadas por ideas de deformación física.

En los sentimientos más vinculados a lo psico-lógico, se presentan vivencias de inseguridad y de minusvalía, ansiedades por su nuevo estado y di-ficultades de adaptarse a su nueva situación.Dichas ansiedades pueden estar enmarcadas en un tono depresivo, agresivo, o ambos alternativamente.

El paciente se ve ahora como un discapacitado, y no sabe cómo desenvolverse en ese estado. Todo ello le genera intensos sentimientos de ira, frus-tración, confusión y angustias, que difícilmente logra manejar en forma adecuada.

En lo referente a lo social, aparecen temores a

verse rechazado por los demás, incluso que se asus-ten de su aspecto, muchas veces no quieren siquiera que su pareja los vea así, llevando todo ello a un repliegue, que muchas veces deriva en dificulta-des a nivel de pareja y/o conflictos sexuales.

En el área laboral, pocas veces continúan con sus tareas anteriores. Sea por su estado psicológi-co, o por los déficits físicos, generalmente deman-dan el pasaje a otras secciones, con la consiguien-te vivencia de pérdida de su trabajo anconsiguien-terior, de sus compañeros, de su seguridad y potencialida-des. Es frecuente que soliciten no tener contacto con el público.

Si el nivel de ansiedades es muy intenso, o lo son los déficits funcionales, el paciente puede plantearse la renuncia al trabajo, y el repliegue familiar.

Evidentemente que ello traerá consecuencias importantes a todo el núcleo familiar, no sólo eco-nómicas, sino también estados de-presivos de sus miembros, y un cambio de roles de los mismos, para hacer frente a la nueva situa-ción.

La mutilación repercute entonces en muchas áreas, que se ven alte-radas a partir de ese impacto.

Se considera que la clave acá, es la rehabilitación, porque es nece-sario devolverle al paciente la ca-lidad de vida perdida, y es por ello esencial una estrategia en equipo multidisciplinario que implique un abordaje integral del paciente: no se trata sólo de darle una prótesis, sino de ayudarlo a vivir con ella, de forma que se sienta bien consigo mismo y con los que lo ro-dean, y pueda reemprender cosas en su vida, de un modo satisfactorio.

La meta entonces del equipo multidisciplinario, será la rehabilitación integral del paciente.

Cada uno de los profesionales que constituyen dicho equipo, aporta sus conocimientos y expe-riencia clínica dentro de su área específica de ac-tividad, logrando como grupo, un acervo de in-formación técnica y metodologías que, enrique-ciendo a cada uno de sus integrantes, lo capacita-rá para cumplir su función en forma más eficaz. La meta común se alcanzará por la planificación conjunta del plan de tratamiento, evaluando sus posibilidades rehabilitatorias.

Dados los aspectos mencionados que podían verse alterados por la pérdida, para poder

plan-"Cada ser humano

es una entidad biológica,

psicológica y social única,

en la cual se inscriben su

historia vital y su particular

escala de valores"

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tearse la rehabilitación de pacientes con estas ca-racterísticas, el equipo multidisciplinario debería estar, como mínimo, constituido por: Odontólogos, Laboratoristas Dentales, Cirujanos, Fonoaudiólogo, Asistente Social, Psicólogo y Psi-quiatra.

Los odontólogos con especialización en próte-sis buco-maxilo-facial, son los que, en primera instancia evalúan al paciente clínicamente, confec-cionan una historia clínica, y se proponen un plan de tratamiento. Dicho plan será complementado y ajustado, a la información técnica y posibilidades rehabilitatorias que surjan de la reunión de los dis-tintos profesionales que integran el equipo. Reali-zada entonces la planificación del trabajo en sus distintos aspectos, son ellos los encargados de ha-cer cumplir las etapas clínicas necesarias para la confección de la prótesis, guiando a los laboratoristas dentales en el desarrollo de las mis-mas.

En relación al paciente, lo orientan, aconseján-dole el tipo de prótesis necesaria para su caso, y le dan posteriormente las

indicacio-nes sobre cuidados, higiene, con-trol post-instalación y seguimien-to periódico necesario para el ade-cuado mantenimiento de la mis-ma.

Los laboratoristas dentales: reciben los trabajos de los clíni-cos en sus distintas etapas.

Proce-san estos trabajos según las indicaciones que les han sido dadas, para devolverlos a los clínicos y que se cumplan en los pacientes, las diversas eta-pas de confección y pruebas, hasta su instalación final.

Los cirujanos intentan mejorar el aspecto esté-tico y efectúan las correcciones quirúrgicas del te-rreno, necesarias para la instalación de la prótesis.

El fonoaudiólogo lo ayuda a ejercitar su mus-culatura oral, con la finalidad de lograr una mejo-ra en las funciones de masticación, deglución, res-piración y fonación.

En lo referente al equipo de trabajo, cada uno de los profesionales explica las posibilidades rehabilitatorias en su área específica y colabora en la planificación del plan asistencial.

El asistente social se ocupa de valorar la situa-ción social y laboral del paciente y de lograr su reinserción en dichos ámbitos. Tiene acceso a ins-tituciones estatales que puedan brindarle un apo-yo, ya sea en cuanto a lo económico (pensiones,

etc.), o a posibilidades de capacitación técnica, en un oficio, por ejemplo.

Los logros en el área laboral lo ayudarán a auto valorarse, a sentirse útil, y a poder recobrar cierta actitud independiente. Se relacionará diferentemente consigo mismo y con su entorno, al que tratará de reintegrarse.

El psicólogo debe evaluar el estado emocional del paciente que concurre a realizarse una próte-sis, darle orientación y apoyo. Esclarecer a él y a su familia, en qué consiste el tratamiento, así como ayudarlo a elaborar sus temores y angustias, ya sean relativas al mismo, o a la pérdida en sí.

Es esencial comprender la dinámica psicológica de cada paciente, conocer de qué modo vivencia él, en este momento de su vida, y desde su histo-ria individual, esta pérdida. ¿Cuál es el sentido consciente (e inconsciente) que le atribuye a la mis-ma? Debe también evaluar cuáles son sus senti-mientos en relación a sus déficits actuales y cómo se maneja en relación a ello.

Dado que el monto de angustia puede ser muy intenso, este proceso puede de-mandar un tiempo prolongado.

Sin embargo, hasta que la perso-na no se encuentre en uperso-na situación emocional, que del punto de vista psicológico posibilite el tratamien-to, el mismo no se inicia.

Esto es muy importante pues la experiencia clínica ha demostrado que el comienzo del trabajo en pacientes que no se hallan preparados para ello, está condenado a la interrupción, o al fracaso del mismo.

Para que la persona pueda aceptar satisfactoria-mente la posibilidad de una prótesis, debe prime-ro haber asumido que perdió definitivamente el órgano natural, haber iniciado un duelo por el mis-mo y vivenciar luego a la prótesis comis-mo una nece-sidad, como algo que disimule estéticamente su falta o la compense funcionalmente.

Es decir, debe realizar una integración de la pér-dida, a su esquema corporal.

Si se le instala una prótesis a un paciente que no ha realizado aún dicho proceso, la misma será re-chazada de distintos modos, ya que lo que la per-sona inconscientemente desea, es la recuperación del órgano perdido y eso no se le puede brindar.

Lo importante entonces, es que sus fantasías y expectativas sean adaptadas, realistas a lo que la prótesis le podrá brindar. Cuando logre sentir a la misma como una necesidad estética y/o funcional,

"Yo soy yo

y mi circunstancia"

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"Únicamente un abordaje

multidisciplinario que comprenda

al individuo como un ser humano

integral y articule diversos enfoques

terapéuticos, podrá lograr

una verdadera rehabilitación"

Anna Mintz

colaborará en el proceso, sintién-dose motivado con el mismo.

Hay pacientes en los cuales, su patología psiquiátrica hace imprescindible la intervención del psiquiatra, que comple-mentará la estrategia con psicofármacos, para posibilitar una mayor contención afectiva del paciente, que facilite un mejor abordaje.

Es por tanto, diferente y ne-cesaria, la labor de cada uno de los profesionales, que en sus distintos campos, buscan

con-tribuir a una rehabilitación integral de la persona mutilada.

CONCLUSIONES

El ser humano debe ser entendido como una unidad biopsicosocial. Cuando dicha individuali-dad se ve alterada en alguna de dichas áreas, esto produce cierto grado de desestructuración en la integridad de la persona. Es por eso que el pacien-te mutilado debe ser enpacien-tendido como un indivi-duo con su historicidad particular, y con

determi-nadas características persona-les, en las que el contexto de la alteración se insertará.

Deben ser analizados todos los aspectos que repercuten en él, en relación a su mutilación, pues si no, no se conseguirá una verdadera rehabilitación. Lo esencial es entonces el abordaje multidisciplinario que comprenda al individuo como una integridad biopsicosociológica y que en su plan asistencial global, pue-da ayupue-darlo a vencer las difi-cultades que se le presentan actualmente en sus distintas áreas.

Se percibe que a través de esta metodología que articula diversos enfoques terapéuticos, se contri-buye a asistir mejor a los pacientes, permitiéndo-les recobrar una mayor calidad de vida.

La consecución de estos logros, hace que la la-bor así planteada gratifique plenamente, y hace que todos los integrantes del equipo multidisciplinario se esfuercen cada vez más en la consecución de dichos objetivos.

AGRADECIMIENTOS

A mis padres, por ser mis primeros Maestros en la vida.

A mi esposo e hijos, por el apoyo que siempre me brindan para lograr mi desarrollo profesional.

A la Dra Isabel Jankielewicz por su permanente estímulo y por su visión para formar el equipo multidisciplinario que integro.

A todos los pacientes de estos años, por permitirme acompañarlos en su difícil circunstancia y por devolverme su gratitud y múltiples enseñanzas.

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Lic. Psic. Anna Mintz

Miguel Barreiro 3006 apto. 102 CP 11500 Montevideo, Uruguay amintz@montevideo.com.uy

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