Reglamento del juego nuevo de pelota, en Pamplona

Texto completo

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situada en el Paseo de Valencia, pero más hacia la Plaza del Castillo, apro- ximadamente en el solar actualmente ocupado por el edificio de la Caja de Ahorros Municipal y construcciones y calles inmediatas. Y la Junta de la Casa de Misericordia tenía y explotaba su Juego de Pelota con pingüe ren- dimiento, protestando enérgicamente de lo que consideraba competencia ilí- cita contra su monopolio, como ya vimos lo hizo en el año 1806 reclamando ante el Ayuntamiento contra el Prior del Convento de PP. Agustinos 4.

La vieja Casa de Misericordia, popularmente conocida como «la Meca*, se derribó, a su vez, tras el incendio que la destruyó en parte y en aras del 11 Ensanche de la Ciudad, allá por los años 20, y para el transporte de sus materiales de derribo se instaló un pequeño ferrocarril, que iba y venía, haciendo las delicias de la chiquillería pamplonesa y el que pronto fue humorísticamente bautizado con el apodo «De la Ceca a la Meca» 5.

A diferencia de lo ocurrido con otras muchas nobles piedras, mas o menos venerables o artísticas 'j, en esta ocasión, como los sillares de la pared del Juego Nuevo eran de una excelente calidad, en vez de enterrarse en ci- mientos o destrozarse cuidadosamente, como con tanta frecuencia se acos- tumbra, se desmontaron y se trasladaron a Aoiz, para construir con ellos el frontis del Frontón Toki-Eder, inaugurado en 1929 y hoy magnífico frontón cubierto, en donde aún siguen las vetustas piedras seculares devolviendo pelo- tazos de los aficionados agoiscos.

él, por mandado del Regimiento, pagó a los oficiales y peones que trabajaron en abrir la calle de Almazán y en el derribo de las casas que se hizo por mandado de Marqués de Almazán, Virrey de este Reino en la dicha calle...". AMP., Propios, leg. 3, 1582,

fol. 44, núm. 152. 25 agosto 1582. (Al margen consta, con letra posterior: Abrir Calle de Almazán, es la Calle Nueva.)

4 Vide, GALBETE GUERENDIAIN, Vicente. Miscelánea de datos ..., CUADERNOS, VI, 16,

1974, pp. 93-94.

5 La locomotora del trenico tenía un motor de explosión muy ruidoso y la condu- cía un tal Buitrago. Los chicos - d e la piel de Judas- se entretenían en poner adoquines y toda clase de obstáculos en los raíles, a ver si descarrilaba y Buitrago tenía que parar constantemente su tren para limpiar la vía. Un día que estaba el maquinista des- escombrando, se le fue el freno a la locomotora en miniatura y le pasó por encima a su conductor dejándolo gravemente descalabrado

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Reglamento del "Juego Nuevo" de Pelota, en Pamylona Lámina 1

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(5)

En el Juego Nuevo, como en el Juego Público de Pelota, se jugaba pre- ferente y casi exclusivamente a largo, modalidad que entonces era la impe- - rante y que habría de ser progresivamente postergada ante la implantación y arrolladora popularización del juego a blé o a rebote.

Desaparecido de la capital, el juego a largo' se conservó todavía durante muchos años principalmente en las comarcas de Baztán y Regata del Bidasoa, en donde recuerdo haber visto partidos, por los años 20 y 30, en Elizondo e Irurita, en Narvarte, (donde se jugaba con la carretera de por medio, aun- que sin mucho riesgo de pegar pelotazos a los autos, dado el escasísimo trá- fico de entonces) y en Santesteban, cuyo nuevo frontón se construyó preci- samente con un ingenioso mecanismo -hoy en desuso- para poder des- plazar la pared del rebote y ampliar la cancha adecuándola al mayor espacio requerido por el juego del largol.

Pero el juego de largo, que aún se conserva y se practica en plazas del País Vasco-Francés, ha ido desapareciendo entre nosotros por lo que puede ser interesante el recoger cuantos datos y material puedan acopiarse con él re- lacionados.

P A R A ET, JUEGO NUEVO DE PELOTA En el Archivo Municipal de Pamplona, rico venero de curiosidades y filón de

DE LA CASA DE MISERICORDIA DE EST-4 CIUDAD datos interesantes, se con-

serva, en relación con la pe-

dispuesto por la Comision de inteligentes noni- lota pamPlonesa en esa mo-

brada por el Alcalde Constitucional de la misma dalidad de largo y concreta-

y ?vtandado observar por el mismo y la Junta mente con el Juego Nuevo

Wu~zicipal de Beneficencia. aledaño a la Casa de Mise-

-

ricordia, un folleto que no dudo en calificar de raro, posiblemente hasta de ejem-

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plar único, uno de aquellos

folletos que -según José María Azcona- el librero

PAMPLONA:

Ontañón llamaba « incuna-

bles de a peseta». Un folle- tito de 26 páginas en for-

Iiiipreiita

¿le

Francisco

Erasun.

mato de 140

x 105 mi-

límetros, impreso en la en-

4847.

tonces acreditada imprenta

(6)

Erasun en el año 1847, el mismo en que la Junta Municipal de Beneficencia 3probó y publicó el Arancel de lo que debe pagarse en el Juego Nuevo de ia MÉsericordia, que se publica en estas páginas, así como el frontispicio del

Regl~mento para el Juego Nuevo de Pelota.

Coma en el reseñado Reglamento se recogen minuciosamente toda suerte

de peculiaridades y tecnicismos (indescifrables y hasta galimáticos para el profano e incluso para el aficionado actual) relacionados con esa casi ex- tinguida modalidad del juego de pelota a largo, se ha considerado que pudiera rener cierto interés el divulgar su texto, por lo que se inserta completo a con- tinuación, como una aportación bibliográfica a la anterior Miscelánea de

datos para uva histork del juego de pelota.

Vicente GALBETE GUERENDIÁIN

REGLAMENTO

PARA EL JUEGO NUEVO DE PELOTA

DE LA MISERICORDIA

Del servicio de esta plaza.

El arrendatario deberá suministrar á los jugadores los objetos que se apresan, á saber: chaqueta, pantalon, alpargatas, guante recio, id. de ante, todo regular, limpio y seco, pelotas de ley, de diferentes tamaño y peso.

Tendrá á disposicion de ellos, agua fresca y caliente, vino y algun licor ó aguardiente y las demas bebidas que guste concertándose con los mismos en los precios.

Si los mismos jugadores quisiesen proveerse de aquellos útiles por si, ó de algunos de ellos, podrán hacerla con libertad pagando la plaza.

El arrendatario tendrá que cuidar con diligencia que el juego esté limpio y reparado, mayormente en la línea que forman las losas del rebote, evitando que ellas sobresalgan del plano dc la plaza.

Que dentro de ella, durante los partidos, no haya mas personas que los jugadores, el rayador y los jueces que se nombraren con especialidad. Que no entren al juego los muchachos que no tengan 12 años cum-

plidos, á menos que no bayan con sus padres ó interesados y paguen lo desígnado por entrada.

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de los partidos, pues que será responsable en caso contrario de los daños que se causaren en las rejas y en el lucido de las paredes.

No permitirá que nadie entre en el cuarto destinado á desnudarse y

vestirse los jugadores, sino los que hubiesen ajustado entre sí el partido, quedando responsable de cualquiera resultado que sobrevenga por la con- t ravencion.

Podrá abonar el asiento delantero del balcon del saque siempre que no esceda de ocho rs. vn. mensuales por cada asiento.

Proveerá á los abonados de un tarjeta, ó billete que contenga el número para que pueda cederla y que en la entrada no se le cobre lo señalado.

Celará que se cumpla estrictamente lo dispuesto por el Sr. Alcalde en sus disposiciones de órden y buen gobierno. y en especialidad la regla 6."

que tiende á evitar los abusos que se han tolerado hasta el dia con perjuicio de los jugadores.

Del sacudoi y restador.

El sacador tendrá accion á pedir al arrendatario de la plaza, que una de las pelotas señaladas para el partido se halle en el hueco de la botadera para servirse de ella á la mano.

El sacador dará la voz preventiva Vá, ó hará la señal de que va á sacar, y espedirá la pelota al primer bote: precisamente al primero.

El

restador responderá á esta señal con otra, ó dará la voz venga. Ya despues de esto será valederol el juego, sin que ninguna otra voz le retarde ó interrumpa.

Si sobreviniere algun incidente, responder6 con la voz aguardo á la señal que el sacador hubiese hecho.

No se interrumpirá la continuación del juego, no siendo por legitimas causas: nada se practicará por abuso.

Al

sacador le será permitido sacar á la bomba, fuerte ó tirado, segun le acomode ó pueda, si los jugadores no le ponen restricciones al concertar el partido.

No podrá el sacador mojar la pelota para sacar, ni humedecerla con saliva.

De las faltas.

Toda pelota fuera de los límites de la plaza, es falta. Toda pelota de saque es falta =

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Dando el primer bote á derecha ó izquierda de las losas, aunque pase el cordon.

Pegando en las esquinas de las losas de frente ó de los costados, de

modo que deje alguna señal en tierra.

Dando al fronton y saliendo fuera de las losas traslimitada, ó sea á señalar en tierra.

Es falta la pelota que toque al escas, ó sea el cordon que señala lo largo de la plaza.

Es falta toda pelota que entre por cualesquiera de las ventanas, y quede consiguientemente fuera de la plaza.

Es falta la pelota que quede prendida por un alambrado, sobre el tejado ó tejadillo, ó en la galería del lado del saque, ó saliendo fuera de las tapias del rebote.

Es falta la pelota que vuelve á la plaza despues de tocar á una perso- na, ó animal, en la espresada galería, ó en cualesquiera ventanas de la Misericordia, ó Casa de los pastores.

Es falta la pelota que pegue al aire á una persona ó animal, que se halle tocando el cordon junto á los asientos.

Es falta toda pelota que diere al aire en un baston, ú otro objeto, sobre el cual se apoyare alguna persona, teniéndole dentro de la plaza.

De las bien jugadas.

Toda pelota al primer bote es bien dada con cualquiera mano, con la punta del zapato ó pie, con la cabeza, con la barriga ó el muslo, con un solo miembro, con una sola parte del cuerpo.

Toda plota es bien dada al aire ó á bote, al salto, de sotamano, de mandron, botevoleo ó á revés, no habiendo restricciones en el partido.

Puede el jugador en las diagonales salir fuera de la plaza, y volver la pelota por encima de los asientos.

Puede el jugador dar la pelota subiendo sobre el botillo, ó los esca- lones del cuarto.

Puede el jugador quitar el guante, y asegurar la raya del pie con las dos manos, poniendo la una sobre la otra.

Puede el jugador dar la pelota que baje del tejado de la Misericordia, ó de las tapias, ó ventanas inmediatas, al aire, ó á bote, por mas que retarde en blajar, siempre que alguna persona no pusiere su accion al efecto.

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Puede el jugador echar la pelota fuera de la plaza, cuando le interesa conservar el lado del resto, ó cogerla con la mano, ó perder el quince de propósito.

Jugadas contrarias.

No se puede jugar la pelota, no siendo al aire, despues que ella haya dado ó tocado á una persona ó animal dentro del juego.

No se puede jugar la pelota despues que ella haya rebotado en el lienzo que se estiende á lo largo de la plaza, detras de los asientos.

Es buena toda pelota dando dentro del perimetro de la plaza.

Es buena la pelota de saque, dando soblre las losas del rebote sin seña- lar tierra.

Es buena la pelota que vuelve á la plaza desde la galería del contra- resto, no tocando á persona ó animal alguno en su recinto.

Toda pelota es buena cuando entra por sí en el juego despues de correr el tejado de la Misericordia, ó las tapias contiguas, ó dando en los marcos ó ventanas de las casas unidas, ó en otrc azar ú objeto interior de las mismas.

Es buena la pelota cuando dentro del juego pega á una persona ó animal: raya ó pasa.

Es buena la pelota, que, dando al aire sobre el botillo, ó sobre los escalones del cuarto, sale fuera de la plaza, como quiera, de cualquiera manera.

De los pierdes.

Pierde el quince el que retiene la pelota, el que la. agarra ó la tira enganchada.

Pierde el quince aquel á quien diere la pelota en dos partes del cuer- po, como quiera, en todos conceptos.

Pierde el quince el que suelte el guante y le deje correr fuera de su mano hasta el suelo, en la accion de jugar la pelota.

Pierde el quince aquel que diere á su compañero al aire 6 á buen bote,

y le pierde bajo todos conceptos, como quiera que esto se verifique; puesto que tal juego priva de su acción al contrario.

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Piérdese el quince cuando no se da la pelota á su primer bote.

Pierde el quince el que estorbe á su contrario ó le malogre su accion con solapa o bellaquería, ó sea de intento á juicio de los jueces ó espec- tadores.

Pierde el quince el nzimero, que al dar la pelota toque ó rebase las cuerdas del 6 y 26, ó cualesquiera otras que le pusieren por restriccion. Pierde el quince el que del lado del resto tire la pelota por encima del balcon ó galería del saque.

Pierde el quince el que del lado del saque la tire por encima del rebote á la taconera.

Pierde el quince el contraresto, si al dar la pelota y corriendo tras de ella por hacer raya, la pega con el pie ó se le escapa de la mano en con- traria direccion hasta rebasar el botillo.

De las pasas ó quinces.

Le gana el saque cuando la pelota dando al fronton del rebote, sale á derecha ó izquierda de las losas en direccion oblicua.

Le gana cuando la pelota muere dentro de las losas en los saques á la bomba.

El saque gana el quince cuando picando en el rebote la pelota, fuese detenida de cualquier modo por el restador dentro de las losas: no se hará en este caso raya dguna.

Gana el quince el resto cuando alguno de los que hacen esta parte detiene la pelota antes de llegar al cordon de la botadera, ó sobre el cordon mismo, despues de ser contrarestada.

Gana el quince el resto metiendo la pelota en el cuarto de los juga- dores, aunque ella por un azar ó por un impulso cualquiera vuelva á entrar en el juego.

De las rayas.

Toda pelota detenida en cualquiera direccion entre los dos cordones del botillo y de las losas del rebote, designados con los números 1 y 18,

constituye una raya.

Esta raya no se marca en el punto donde la pelota es detenida, sino en uno de los números respectivamente mas próximos á él.

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En ellos se marcarán las rayas que procedan de jugadas diagonales.

Al efecto se observarán las dos reglas que se espresan á continuacion. Primera=Cuando las jugadas son del resto, y detenidas ó salidas diago- nalmente fuera del juego entre los números 4 y i/2 y 5 =, se rayará en

este.

-

Segunda=Cuando las jugadas del saque ó contraresto son detenidas ó salidas diagonalmente fuera del juego entre los mismos números, se rayará en el 4 y i/2.

Por tipo de rayas detenidas se tomarán los pies del jugador, ó el lugar donde la pelota se detuviere cuando ella corre de las manos.

Se hará la raya al número 1 = si el restador da la primera pelota sacando los pies ó uno de ellos fuera de las losas, y la da en mal bote ó perdiéndola =

.

La pelota, que, dando al muro de la Misericordia saliere del juego, y rebotare contra la tapia del lado opuesto, será raya ó quince =

'.

Para resolver estos dos casos no hay mas que correr la cuerda desde el punto en que la pelota diere su primer bote, al lugar en que hubiese tocado la tapia.

Si la cuerda rebasa el cordon del botillo ó el del rebote, será pasa. ,

Si la cuerda se queda inscripta entre los dos espresados cordones, se hará raya.

Se hará al pie del jugador, ó en el número colrrespondiente al punto en que este detuviere la pelota, por mas que !si cuerda de su guante, ceñi-

dor ú otra ropa que llevare suelta, estuviese tocando el botillo ó el cordon del lado del saque.

. Esta y otras semejantes sutilezas y tenuidades no alterzrán las reglas nobles del juego de pelota.

Se marcará la raya en la pelota, de donde diere, derogando para lo sucesivo el privilegio local que han tenido en el Juego Nuevo las venta- nas de la casa de Misericordia s, que están frente á la botadera.

Si el jugador corriendo con la pelota que acaba de jugar, por dete- nerla y hacer raya en lugar de quince, la hiciese cambiar de direccion á

7 De esta raya y este quince deriva el dicho de "dar quince y raya", en el sentido de superar. IRIBARREN, José María; El porqué de los dichos, Aguilar, Madrid, 1955, p. 245, "Dar quince y raya", se ocupa ampliamente del alcance e interpretación de la frase.

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impulso de su mano ó pie, haciéndola salir diagonalmente fuera del jue- go v. g. por entre los números 7 y 7 $5 se marcará en el 7 la raya.

Las rayas dudosas se resolverán midiendo las distincias con cuerda, verticalmente colocada á las mismas, desde el cordon mas próximo del botillo ó del resto.

Cuando las medidas fuesen iguales y no hubiese mas quc una vaya, se volverá á jugar sobre la misma.

De los jueces.

Se encarga á los jugadores que nombren jueces en todo partido de alguna consideracion.

Nombrados los jueces para un partido, ellos solos tendrán la facultad de manifestar con validez su parecer: de nada servirá lo que digan los espectadores.

Cuando los jueces especiales no pudiesen por sí solos decidir la juga- da, consultarán personas idóneas entre los espectadores.

A

falta de jueces especialmente nomblrados para un partido, se somc- terán los jugadores al fallo del público ó de tino de los espectadores.

Decidida la jugada una vez por los jueces nombrados ó por los espec- tadores, se respetará su parecer y su decision.

Esta decision no tendrá fuerza respecto de aquellos que dieren mues- tras de conocida parcialidad.

Del botillo ó botadeva y de las cuerdas de pvohibicion.

Debe el botillo tener buen plano y hallarse montado de un modo sólido ó sin movimiento.

El sacador tendrá derecho á que el arrendatario ó sus dependientes se lo suban ó se lo bajen á su comodidad, dándole la inclinación conveniente. En la misma botadera deberá hallarse un hueco donde se puedan colo- car 3 ó 4 pelotas, una de las cuales permanecerá constantemente en ella. El enlosado al pie del botillo deberá hallarse igual y tan limpio como se pueda, sin obstáculos que puedan embarazar al sacador.

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De las Pelotas.

Elegidas las pelotas para un partido, ninguii jugador podrá cambiarlas hasta su conclusion, á no ser en los casos que se espresan, á saber:

Cuando la mitad mas una de ellas se hubiese estraviado del juego, puesto que el sacador ha de hallarse servido sin dilacion constantemente.

Cuando los jugadores de una y otra parte convengan en el cambio. Cuando se hubiese partido alguna de ellas, ó reventándose por el impulso del juego.

Cuando se hubiese notado dentro del juego, que una pelota menos- cabada d e ántes se había recibido como nueva.

Incumbe á los jueces ó cualquiera inteligente de entre los espectado- res el exámen y el fallo de este punto.

De los partidos y de su preferencia.

Cuando haya muchos partidos ó pretendientes á la plaza, se observa- rán las reglas siguientes:

Primera: Jugarán con antelación los que primero hubiesen pedido la plaza, sin que sirva de obstáculo haberse hecho con anterioridad algun otro partido.

Segunda: El1 circunstancias iguales se preferir6 el partido de

-

cua- tro contra cuatro á los demas,

-

tres contra tres al de - dos contra dos,

y este al de mano á mano.

Los partidos llamados de tramoya serán los últimos.

Los partidos de rebote serán preferidos á los de á largo bajo cualquier concepto.

Se deberá jugar el partido á los juegos estipulados en su principio, siempre que no convengan en alargarlo todos los jugadores, ó la mitad mas uno de ellos, con inclusión de los que hacen el saque, el resto y contra resto.

El voto del sacador debe cuando menos ser considerado, en razon del actual estado de su mano.

No se podrán jugar mas que dos partidos, cuando algún otro estu- viere ajustado por diversos jugadores.

No se podrá dejar de concluir un partido á no ser en los casos siguientes:

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En el que á uno de los jugadores le sobreviniere un accidente, ó una indisposicion, ó recibiere un fuerte pelotazo que le privase continuarlo, á juicio de los jueces ó espectadores suspendiéndose en el momento.

Se suspenderá sea cual fuere el estado del partido, siempre que con- vengan los jugadores de una y otra parte.

Se suspenderán cuando sobreviniere un aguacero repentino.

Se suspenderá cuando hubiese caido la tarde, ó se hubiese hecho oscuro, á juicio de los jueces ó espectadores

'.

Se suspenderá cuando uno de los jugadores reciba dentro del juego un aviso de tal importancia, que le prive su rontinuacion.

Las traviesas estarán á toda contingencia, sugetas á la resolucion que los jugadores tomen con arreglo á estos precedentes, ú otros de idéntica naturaleza.

Las dudas sobre prorateos se consultarán en la Tabla, que al efecto se propone.

De los jugadores, y de d g u n m condiciones á que los partidos

se ligan ordinariamente.

Si al concertar un partido no se hace mencion del lugar, ó del modo como ha de jugar alguno de los jugadores, serán libres estos para tomar el puesto que quieran en el juego.

Cada uno de ellos podrá sacar, hacer de cuarto, restar ó contra restar; podrán pasar libremente los cordones, y jugar la pelota en cualquier terreno.

Las condiciones que por 10 comun se ponen para un partido, no prohi- ben, ni pueden prohibir, el que los cuartos del resto tomen posicion con libertad dentro del cordon del botillo, ó detras del sacador, y jueguen en aquel recinto.

Lo que sí se prohibe es que los compañeros del sacador, ó cualquiera de ellos se coloque dentro del ámbito del rebote, mientras se haga la pri- mera jugada por el resto.

9 El dictamen inapelable sobre las dos últimas causas de suspensión del juego '

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REGLAUENTO DEL «JUEGO NUEVO» DE PELOTA, EN PAMPLONA

También se prohibe el que los jugadores se insinúen, ó pidan á su favor los fallos por señas ó indicaciones á los jueces ó espectadores mientras estos resuelven la jugada.

Tendrán derecho los jugadores á que el rayador pregunte por tres

veces, no m a , al público, sobre las dudas que ocurran.

Del vaycdor

El rayador no se distraerá de su objeto, de su deber, el cual se re- duce =

Á llevar exacta y cabal cuenta de los juegos y de los quinces que cada parte tuviere ó hubiere hecho.

A preguntar las rayas, los quinces y pierdes; todas las dudas que ocurran en las jugadas.

Si el sacador lo exije echará á su mano la pelota para sacar, y sino la colocará en el hueco del botillo, tomando tiempo en todo caso para colocarse sobre la raya que en la actualidad se haya de jugar

Colocado en ella dará la voz raya.

El rayador no podrá recibir de los espectadores, ni de los jugadores, dinero para travesar; porque esto pudiera distraerle de su primer objeto. El rayador para el mejor desempeño de su deber tiene que usar de una Paleta, á manera de esas tablas que se colocan en un villar para que el apuntador corresponda bien á su objeto.

Pamplona, l." de Enero de 1847.

Leonardo Lopez de San Roman = Juan Luis 'Echeverría, = Luis Ar- mendariz, = Joaquin Isturiz, = Antonio Mayoz.

Aprobado por la Junta Municipal de Beneficencia: cúmplase en todas sus partes. = Pamplona 7 de Enero de 1847.

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TABLA DE PRORATEOS

Estando de juegos á saber = Rs

.

vn

.

. . .

Uno y nada para 7 3.

dos y nada para 7

. . .

6 .

tres y nada para 7

. . .

9.

cuatro y nada para 7

. . .

12.

cinco y nada para 7

. . .

15.

seis y nada para 7

...

18.

Estos nzímeros se numentarán ó disíninuirálz m razon de medio r e 1 un

.

por q u i n c e 4 saber: Uno y dos quinces por nada para 7

...

4. Cinco juegos. sin quinces.

Contra

...

ningun juego y cuarenta para 7 13 1/2

.

Otras combinaciones r=

.

de juegos =

dos tres cuatro cinco seis tres cuatro cinco seis cuatro cinco seis cinco seis seis

y uno para 7 y uno para 7

y uno para 7

y uno para 7

y uno para 7

y dos para 7

y dos para 7 y dos para 7

y dos para 7

y tres para 7

y tres para 7

y tres para 7

y cuatro para 7

(17)

Uno dos tres cuatro cinco seis siete ocho nueve

y nada

y nada

y nada

y nada

y nada

y nada

y nada

y nada

y nada

Partido á 9 juegos

. -

Combinac

.

y Prorateos

.

para 9

. . .

para 9

...

para 9

. . .

para 9

. . .

para 9

. . .

. . .

para 9

para 9

. . .

para 9

. . .

para 9

. . .

Respecto de los quinces se observarb la regla establecida: cualquiera otra tomada por mas exacta complicaría demasiado tos resultados

.

dos tres cuatro cinco seis siete ocho tres cuatro cinco seis siete ocho cuatro cinco seis siete ocho

y uno y uno y uno y uno

y uno

y uno

y uno

y dos

y dos y dos

Y dos

y dos

y dos

y tres

y tres y tres

y tres y tres

para 9

. . .

para 9

...

para 9

. . .

para 9

. . .

para 9

. . .

(18)

cinco seis siete ocho seis siete ocho siete ocho ocho

Uno dos dos

y cuatro para 9

. . .

y cuatro para 9

. . .

y cuatro para 9

. . .

. . .

y cuatro para 9

y cinco para 9

. . .

y cinco para 9

. . .

y cinco para 9

. . .

y seis para 9

. . .

y seis para 9

. . .

y siete para 9

...

Prorateo en Partidos alargados y no concluídos

.

Á TRES JUEGOS .

y nada para 3

. . .

. . .

y nada para 3

y uno para 3

. . .

Á CUATRO JUEGOS

.

. . .

Uho y nada para 3 6.

...

dos y nada para 4 10.

. . .

tres y nada para 4 15.

. . .

dos y uno para 4 5.

. . .

tres y uno para 4 12.

tres y dos para 4

. . .

6 .

Figure

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