Espatium activum
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(2) A mi familia y a Carlos Tokunaga, quienes no sólo me brindaron su apoyo sino su paciencia durante el desarrollo de “ESPATIUM ACTIVUM”..
(3) TABLA DE CONTENIDO INTRODUCCIÓN ............................................................................................. 1. CAPITULO 1 1.1. ESPATIUM ACTIVUM .............................................................................. 1.2. La Avenida Jiménez: Lugar de encuentro entre el trazado y la. 4. geografía de Bogotá ......................................................................... 11. 1.3. Planificación de Santa fe de Bogotá ................................................. 20. 1.4. Plan de recuperación y conservación del espacio público .............. 23. 1.5. Reconstrucción espacial de la Avenida Jiménez .............................. 26. 1.6. Espacio como recorrido peatonal ..................................................... 30. 1.7. Componentes formales y conceptuales ........................................... 35. 1.8. Realización de la acción y registro .................................................... 38. CAPITULO 2 2.1. Referentes artísticos ........................................................................... 40. 2.2. La Instalación ..................................................................................... 41. 2.3. Christo ................................................................................................ 46. 2.4. Richard Iong ...................................................................................... 56. 2.5. Rafael Lozano-Hemmer ..................................................................... 62. ANEXOS ......................................................................................................... 68. EPILOGO ........................................................................................................ 73. BIBLIOGRAFÍA ................................................................................................. 74.
(4) 1 INTRODUCCIÓN. Durante varios siglos se ha ido construyendo en el centro de Bogotá D.C un espacio habitable para poder interactuar y desarrollar de manera óptima nuestras actividades sociales, políticas, económicas y demás, permitiendo una convivencia entre los habitantes de la ciudad cada vez más cómoda y organizada. Dentro de esta construcción se establecen ciertos mecanismos de interacción con los habitantes que se vuelven de alguna forma, repetitivos y automáticos, llevando una rutina de labores diarias designadas según el tipo de trabajo que cada individuo decide desarrollar. Aunque cada quién se concentra en un desempeño individual, es claro que existen ciertas acciones a las que todos tenemos acceso y desarrollamos diariamente en sitios determinados sin ser concientes de ello.. Por ejemplo, comer, dormir, hablar, llorar, y otras actividades que realizamos por decirlo así de manera natural, son algunas de las más importantes que hacemos una y otra vez -convirtiéndose en algo automático-, ya que son precisamente estas las que permiten que podamos desarrollar cualquier otra actividad que se ha ido manejando dentro de la sociedad humana.. El caminar es uno de esos aspectos de la vida que damos por hecho. Le restamos importancia y queda dentro de ese tumulto de cosas que hacemos cotidianamente sin siquiera saber porqué. Si no pudiéramos caminar no podríamos recorrer ningún espacio, imposibilitando cualquier tipo de interacción con el mundo exterior de.
(5) 2 manera física y posiblemente sensible. Para ir al trabajo necesitamos caminar así sea para encontrar transporte. También caminamos para dar un paseo con nuestros seres queridos, para ir al supermercado y comprar los víveres e incluso necesitamos caminar para las cosas más simples como ir al baño, abrir la puerta de nuestra casa cuando alguien toca y hasta para contestar el teléfono.. Dentro de Bogotá se han establecido espacios públicos que consagran el caminar cómo algo vital para la vida humana, creando lugares de vías peatonales que rinden de cierta forma un homenaje a una movilidad corpórea que pasamos por alto. Uno de estos lugares es La Avenida Jiménez, la cual ha pasado por un trayecto de cambios hasta llegar a ser lo que hoy en día es, uno de los espacios públicos más gratos para recorrer. Se ha transformado en una gran vía peatonal que recorre el centro histórico a través de un proyecto urbano que ha regenerado el eje ambiental de la ciudad, brindando una nueva posibilidad de reencuentro entre el habitante y la historia citadina.. Aunque el proyecto de rehabilitación del eje ambiental incita al ciudadano a frecuentar el sector, quien usa su trayecto lo hace por inercia y por necesidad, ya que es el recorrido que debe tomar para regresar a su hogar o ir a su sitio de trabajo o de estudio. Dado lo anterior, realizaré una instalación lumínica en algunos espejos de agua de La Avenida Jiménez para reafirmar la importancia de una cotidianidad asumida, que no sólo involucra una acción humana sino la activación de un espacio a través de ésta..
(6) 3 Mi intención con “ESPATIUM ACTIVUM” –nombre concedido al proyecto- es poder plasmar un proyecto que permita reevaluar la importancia de un recorrer cotidiano y concientizar de manera reflexiva a través de la activación lumínica en el espacio peatonal de la Avenida Jiménez, a aquellos que dan por hecho las cosas sencillas de la vida, pero que en realidad son los motores del día a día como lo es el caminar y el desplazarse por un espacio determinado. Somos activadores de espacios y los espacios nos obligan a desarrollar ciertas acciones, volviéndonos dependientes de estos y viceversa.. Es necesario no sólo hacer referencia al proyecto que será expuesto tanto en su concepto cómo en su forma para poder entender el objetivo del trabajo, sino tomar en cuenta una investigación previa del espacio a trabajar para poder entender su importancia y lograr crear una conexión entre el lugar y el individuo, estableciendo una coherencia con el concepto de la obra.. También haré referencia a algunos artistas que se han desempeñado en el campo de la instalación en espacios públicos con el fin de exponer mis intereses dentro de ese medio expresivo que se ha ido desarrollando en el ámbito artístico y explicaré como estos me sirvieron de apoyo en algunos aspectos para el desarrollo de “ESPATIUM ACTIVUM”..
(7) 4. CAPÍTULO 1 1.1 ESPATIUM ACTIVUM. Me gusta ver a la gente caminar por la calle, habitar los parques y pasear por las plazas. No por el simple hecho de observar que están haciendo, sino porque me invade una tremenda curiosidad de saber porqué hacen ciertas cosas en los lugares donde se encuentran, de entender porqué interactúan de esa forma con el espacio; su comportamiento dentro de la ciudad, en este caso, el centro de Bogota. Por lo general son los espacios públicos los que me atraen, los sitios de la ciudad en dónde se mezclan la civilización y la cultura. Ese lugar topográfico y social capaz de hacer eficaz al máximo el encuentro y el cruce entre los hombres y su entorno. El espacio público no es ajeno a la sociedad. Permite el encuentro, el intercambio, y hace parte de las manifestaciones culturales de una civilización, que se ve limitada dentro del tiempo y el espacio.. Uno de los espacios públicos que me ha llamado la atención durante mucho tiempo es La Avenida Jiménez que recorre la distancia entre Monserrate y la Plaza San Victorino. Este ha sido uno de los espacios públicos de Bogotá que más ha tenido cambios a través de los tiempos. El crecimiento acelerado la consolidó como una zona en donde se realizan diversas actividades que hicieron que estuviera sometida desde su origen a cambios constantes para su adaptación a las condiciones de diferentes épocas. Antes de ser la llamada Avenida Jiménez, era un cauce del río San Francisco que suministraba agua a aquellos que vivían por el sector y de igual forma servía como sendero para desplazarse de un lado a otro. Luego, este fue incorporado lentamente al trazado,.
(8) 5. transformando su espacio físico, y haciendo que su significado se fuera alterando con el transcurso del desarrollo urbano. A principios del siglo XX, con la canalización del río y el surgimiento de la Avenida Jiménez, este espacio tomó verdaderas connotaciones urbanas como lugar de gran riqueza espacial y de gran significado dentro de la ciudad: se convirtió en el lugar del centro histórico con mayor espacio disponible para construir, y se localizaron las principales empresas, hoteles y locales comerciales. No mucho después, la planeación hizo que la Avenida Jiménez pasara de ser un bulevar con características de espacio de permanencia, a convertirse en una vía más del Plan Vial para el tráfico vehicular. A causa del desarrollo urbano moderno y de los planes de renovación que propiciaron que el centro se convirtiera en un área marginal de la ciudad, el sector se desvalorizó. Desde la década de 1960 hasta hoy, las diferentes administraciones han establecido programas para la recuperación del centro. La recuperación de las condiciones ambientales y del espacio público fue la propuesta que se planteó para la recuperación ambiental de la Avenida Jiménez, que se llevó a cabo en los últimos meses del 2001, proyecto desarrollado por el arquitecto Rogelio Salmona y Luis Kopec.. Yo pude presenciar el último cambio que ha tenido la Avenida, y fue a raíz de esto que me empezó a llamar la atención su análisis. No me interesaba solamente el sitio físico, sino su vínculo con los trabajadores, transeúntes y estudiantes (incluyéndome) que frecuentan la zona durante el transcurso de sus vidas cotidianas.. Antes de que el proyecto de recuperación ambiental del sector se llevara a cabo, la Avenida era un espacio para el tráfico vehicular. Los andenes eran pocos, la suciedad.
(9) 6. de la calle era espantosa, y la seguridad para la gente que necesitaba recorrerla era mínima. Esto lo señalo porque durante un buen tiempo yo tenía la necesidad de pasar por dicho trayecto ya que era el camino para transportarme de ida y vuelta a la universidad, y era la única vía directa para llegar a la Plaza de San Victorino; recorrido que tenía que hacer continuamente para poder comprar los materiales para las diferentes clases. Personalmente me parecía una pesadilla tener que pensar en todo ese ruido, congestión de carros, polución y los tropiezos con la demás gente para pasar por el pequeño espacio peatonal que la calle nos proporcionaba. Tenía que afrontarlo día a día, y en lo único que podía pensar durante el tiempo del recorrido por la Avenida de entonces era que tenía que tener cuidado con mis pertenencias, que no me las fueran a robar. Seguramente el sector no era tan inseguro como yo pensaba, pero el aspecto físico del espacio y su ambiente, hacían que uno se sintiera totalmente desprotegido e incluso fastidiado por todas las actividades que se llevaban a cabo. Pero de cierta forma, uno llegaba a acostumbrarse a todo eso, se volvía familiar, aunque nunca grato. En el 2001 el espacio de la Avenida Jiménez cambió totalmente. A través de un proyecto arquitectónico y urbano (la recuperación del eje ambiental), se le dio un significado totalmente diferente a dicho sector: pasó de ser una vía de transito vehicular a ser un espacio peatonal. En la parte central se encuentra el canal del río San Francisco delineando todo el trayecto de la Avenida, y a sus costados se encuentran dos amplios espacios peatonales que permiten el paso de la gente sin necesidad de golpearse unos con otros, sin estar preocupados de ser atropellados por los carros, e incluso brindando una sensación de tranquilidad no sólo por el nuevo uso que se le ha.
(10) 7. dado al espacio, sino por la amplitud de éste, el sonido relajante del agua y la compañía continua de un río lleno de historia que impide la pérdida del camino. Paralelamente a la recuperación de la Avenida, mi percepción hacia dicho espacio cambió. Ahora en vez de alejarme, me invita a recorrerlo, e incluso a reflexionar acerca de su importancia en mi vida.. Recorrido por La Avenida Jiménez durante el día.
(11) 8. Recorrido por La Avenida Jiménez durante el día.
(12) 9. El espacio había cambiado, pero mi rutina seguía siendo la misma. Subía hacia la Universidad de los Andes por la Avenida Jiménez y bajaba por la misma para tomar el bus de vuelta a mi casa. Bajaba por la Avenida para dirigirme a la Plaza San Victorino y volvía a recorrer esta calle para desplazarme desde la Plaza hasta la universidad, repitiendo diariamente alguno de los anteriores recorridos.. Al no estar preocupada por el ruido y demás factores que impedían que disfrutara del espacio que me encontraba recorriendo, como pasaba con anterioridad, me empecé a dar cuenta de que existía una conexión muy grande entre ese espacio que recorría todos los días y yo; Sabía que de alguna manera este sitio me proporcionaba algo en particular y que de la misma forma yo le proporcionaba algo a ese espacio peatonal que había anhelado desde hacía mucho tiempo. Se despertó mi curiosidad por entender porqué pasaba específicamente por esa calle habiendo muchas otras que posiblemente me llevarían al mismo sitio (que la Avenida). Y más que entender porqué pasaba por ésta, era precisar porqué la recorría todos los días, que tipo de magnetismo tenía para que se hubiera convertido en algo tan importante en mi día a día. Si de una cosa estoy segura, es de que las cosas importantes que integran la vida de cada persona son aquellas que uno comienza a involucrar involuntariamente dentro de una cotidianidad construida. Por algún motivo decidí no sólo analizar para qué y porqué iba a transitar por esa calle (siempre que fuera a pasar por ésta) sino que al mismo tiempo me llamó la atención mirar cómo abordaban el espacio las otras personas que la frecuentaban; que tipo de gente era, e incluso hacia dónde se dirigían..
(13) 10. Me di cuenta de que el espacio, por sencillo que pareciera, me proporcionaba un tipo de orientación, un simple trayecto de recorrido que me gustaba utilizar ya que de manera visual me hacía sentir segura para caminar al encontrar un compañero durante todo el transcurso de mi recorrido: el canal del río San Francisco. Lo más interesante fue que al darme cuenta de esto - e investigando un poco acerca del papel que ha jugado el río durante la historia de la ciudad para ver que tipo de función tenía antes de ser lo que hoy en día ha llegado a ser - pude ver que el río antes de pasar por una cantidad de transformaciones para poder ser incorporado a la ciudad de manera urbana, jugaba un papel importante para la gente: era un abastecimiento de agua. Pero para mi interés, también era una especie de sendero utilizado como espacio de referencia trayectorial por los habitantes del sector, en dónde no recorrían un espacio cualquiera, sino el espacio más importante de la ciudad desde el siglo XVI; el centro de actividades comerciales, políticas y laborales.. La historia de la Avenida Jiménez ha sido un punto importante en la parte de investigación para el desarrollo de mi proyecto ya que me permitió entender la importancia que este espacio jugaba en el pasado de la ciudad y cómo ha incidido en la vida del habitante bogotano en el presente. Identifiqué unos cambios físicos pero una permanencia en cuanto al uso que se le ha venido dando durante el paso del tiempo: el de sendero, que durante muchos anos perdió su identidad pero que en el presente se ha recuperado no solo por embellecer la ciudad, sino por una necesidad propia de desplazamiento demandada por el habitante bogotano..
(14) 11. 1.2 LA AVENIDA JIMENÉZ: LUGAR DE ENCUENTRO ENTRE EL TRAZADO Y LA GEOGRAFÍA URBANA DE BOGOTÁ. La Avenida Jiménez ha sido un espacio urbano trascendente en la historia de Bogotá, ya que ha permanecido como un ejemplo sobresaliente del surgimiento del urbanismo moderno en la ciudad. El río San Francisco ha sido uno de los accidentes naturales que ha servido para marcar un trazado racional de la ciudad, al igual que los cerros orientales, el río San Agustín y las depresiones que se forman al occidente, dándole significado a los diferentes espacios urbanos de la ciudad. Desde su fundación, Bogotá ha tenido un carácter de centralidad que ha hecho que el centro histórico de la ciudad deba adaptarse permanentemente al cambio en sus estructuras y en sus usos. Esto es reflejado en las transformaciones que han ido surgiendo en la Avenida Jiménez a través del paso del tiempo hasta el presente. Es un lugar de encuentro entre el trazado y la geografía y testigo de la introducción en la ciudad de las principales tendencias y cambios en el ámbito urbano y arquitectónico. Pero dichos cambios no sólo hacen alusión a su aspecto físico sino a la reconstrucción histórica del sector y a la identificación y recuperación de los valores físicos y de significado que ha tenido.. En América Latina, la forma de las ciudades del período de la colonia tuvo que ver no sólo con el trazado de las mismas por los españoles sino con su geografía.. En Bogotá las características físicas más importantes del lugar desde su fundación fueron su localización en una sabana a 2.600 metros de altura sobre el nivel del mar, su.
(15) 12. cercanía a los cerros de la cordillera oriental, y un sistema hidrográfico, una gran cantidad de quebradas que marcaron la forma de la ciudad pero que desaparecieron gradualmente ante el desarrollo urbano. En general, durante los primeros siglos de existencia de la ciudad, los ríos tuvieron una significación más estratégica que urbana debido a que el factor de la probabilidad de aprovisionamiento de agua era decisivo para definir el sitio donde se haría la fundación. Por esto, la presencia del río San Francisco fue definitiva en el asentamiento de la ciudad. Desde su fundación, los accidentes geográficos como los ríos fueron incorporados como parte de la ciudad por lo que imprimieron sus huellas en el trazado racional de la ciudad concebida por los españoles e impusieron un límite y unas características espaciales particulares a esa concepción racional de la ciudad. A pesar de esto, espacios como los conformados por los cauces de los ríos no llegaron a formar parte activa de la vida urbana sino hasta cuando se canalizaron y se convirtieron en avenidas a comienzos del siglo XX. Durante cuatro siglos el cauce del río San Francisco no tuvo otra significación más que ser una fuente de abastecimiento de agua y un lugar para arrojar los desechos.. En un principio, el desarrollo urbano de Bogotá estuvo condicionado por la geografía del lugar y por la sucesión de evento urbanos que marcaron la estructura de la trama. La fundación estuvo conformada por una serie de elementos que caracterizaron la estructura urbana y su forma de crecimiento posterior.. En un primer plano de la estructura se encontraba el trazado en forma de retícula, La Plaza Mayor, las calles que indicaban una direccionalidad para el desarrollo de la.
(16) 13. ciudad, las manzanas, en cuyo interior se localizó el espacio privado, las edificaciones del sector público y las viviendas. Además de esta estructura principal existió otra estructura complementaria compuesta por plazas menores, equipamientos colectivos y vacíos urbanos (espacios vacíos) producto del encuentro producido entre el entrazado en retícula y la geografía del lugar. Esta organización complementaria estaba conformada en tiempos de la fundación, de una parte por los ríos, los cerros, los barrancos y los límites de las propiedades y de otra, por la estructura de recintos urbanos compuesta inicialmente por la Calle Real (actualmente carrera 7), la Plaza Mayor (hoy Plaza de Bolívar) y la entonces Plaza de las Hierbas (hoy Parque de Santander), lugar donde se dispuso históricamente la actividad comercial de la ciudad.. Este recorrido formaba parte de la línea que unía los ríos en cuyas orillas se localizaron los dos conventos principales, que a manera de sitios estratégicos, reforzaron la tensión sobre la cual se desarrolló la ciudad. El Convento de San Francisco, en la orilla norte del río Vicachá, y el Convento de San Agustín, localizado al margen sur del río Manzanares, fueron los únicos lugares de acceso a la ciudad durante más de un siglo. A partir de la ubicación de estos conventos los ríos toman sus nombres: San Francisco y San Agustín.. La presencia de estos ríos que irrumpieron el paso continuo del trazado, llevó a que los puentes se convirtieran en elementos importantes de la estructura urbana, puntos de unión de la ciudad con el territorio que circundaba. En este lugar hubo varios puentes que fue necesario reconstruir y volver a levantar como consecuencia de las crecientes del río San Francisco hasta mediados del siglo XVII.
(17) 14. (tiempo en el que fue levantado el puente que permaneció hasta la canalización del río en las primeras décadas del siglo XX). Siendo el río una fuente importante para la ciudad, la Real Audiencia estableció la primera norma ambiental para la conservación del río: la prohibición de lavar ropa y de montar molinos del puente hacia arriba, hecho que no se cumplió debido a las costumbres de los ciudadanos y al interés de los molineros.. La Plaza de las Hierbas se convirtió desde la fundación de Santa Fe, en un importante foco de atracción para los habitantes de la naciente ciudad. Por su carácter religioso y comercial –en este espacio funcionó el primer mercado de la capital por su cercanía al cauce del río San Francisco. La Plaza atrajo a varios de los principales personajes de la ciudad, entre los que se encontraba Gonzalo Jiménez de Quesada- quienes fijaron allí su residencia, realizaron las primeras transacciones de propiedad raíz y las primeras construcciones en la capital.. Durante la primera mitad del siglo XVII la ciudad desborda sus límites y sobrepasa los ríos. Al norte y sur de los ríos San Francisco y San Agustín, se inició la primera expansión de la ciudad en la que aparecen ligeras deformaciones en la retícula original. Con esta ampliación de la trama urbana los límites existentes hasta entonces, que estaban constituidos por la tenaza de agua formada por los dos ríos, quedaron incorporados a la ciudad. Así, los ríos adquirieron un significado diferente dentro de la estructura urbana, al convertirse en un obstáculo para los desplazamientos en el interior de la ciudad..
(18) 15. El río San Francisco, que desde la fundación no había sido parte activa de la ciudad a pesar de su relación con la Plazuela de las Hierbas, quedó incluido rápidamente en el trazado urbano que se implantó en sus bordes debido a la dirección predominante del desarrollo sobre el eje norte-sur. Los ríos San Francisco y San Agustín pasaron entonces de ser los límites de la ciudad y de las parroquias, a estar incorporados en la trama urbana y a convertirse en límites de los barrios, con excepción del barrio de San Victorino que por el escaso desarrollo urbano del sector, comprendía seis manzanas al oriente del río San Francisco. En el siglo XVII y debido a la abundancia de quebradas en el sector tales como la de Pueblo viejo y el paso del propio río San Francisco, aparecieron junto a este claustro nuevos molinos de trigo y algunas fábricas. Con las diferentes obras civiles que se fueron desarrollando y la construcción de edificios para las instituciones gubernamentales y los servicios localizados en el sector limitado por los ríos San Francisco y San Agustín, se fortaleció el carácter de centralidad del barrio la Catedral, en especial el eje conformado por la Plaza de Bolívar, la Calle Real y la Plaza de San Francisco.. Para las últimas décadas del siglo XVIII la contaminación de los cursos de agua en el interior del trazado urbano se convirtió en un problema mayor debido a que en la ciudad no logró cambiarse la costumbre de arrojar los deshechos orgánicos y las basuras a los ríos y arroyos que pasaban por el centro. Por esta razón, en las últimas décadas del siglo XVIII, se dictaron las primeras medidas para impedir que la contaminación de estos cauces continuara..
(19) 16. Estas medidas que incluían multas y otras sanciones no dieron resultados satisfactorios por lo que se hizo necesario, con el tiempo, resolver el problema con la única solución posible: la canalización de los ríos San Francisco y San Agustín en las primeras décadas del siglo XX.. Entre 1800 y 1890 los ríos son incorporados a la trama urbana a través de una serie de puentes. El primer puente que se construyó sobre el río San Francisco fue el “Puente Gutiérrez”, también llamado “Puente de Latas”. El puente se terminó en 1846 y tuvo como fin darle continuidad a la carrera 6. Por su parte, en la intersección de la carrera 8, antigua calle del Resbalón, se llevó a cabo la construcción del “Puente de Cundinamarca”. Entre este puente y el de San Francisco se realizaron los primeros trabajos de canalización de los ríos de la ciudad en 1884. El último puente que se estableció en el sector fue el “Puente de Santander”, que fue construido en 1879 en la intersección del río con la carrera 4. Estos puentes, además de los de “San Francisco” y “San Victorino”, completaron el trazado colonial antes interrumpido, al conectar todas las calles y carreras a las que el río impedía continuidad por la profundidad de su cauce. La segunda mitad del siglo se diferencia de la anterior, en que la ciudad sufre un proceso de intervención importante en el cual se llevan a cabo varias remodelaciones y construcciones, además de nuevas vías urbanas y regionales. Estas obras, en su mayoría de carácter civil, fueron principalmente de mejoramiento en la infraestructura vial y de comunicación, de equipamientos urbanos y de servicios públicos. Con estas obras se vencieron los límites naturales para el desarrollo de la ciudad hacia el.
(20) 17. occidente y se dio origen a lo que posteriormente sería el punto de partida de la Avenida Jiménez.. En cuanto al abastecimiento de agua, la ciudad utilizaba las corrientes de los ríos que bajaban de oriente a occidente, principalmente del río San Francisco, el Arzobispo y el Manzanares, afluente del San Agustín. De allí salían las tuberías que llevaban el agua a las pilas. En la década de 1880, el municipio contrató la construcción de redes de acueducto en tubería de hierro para servicios domiciliarios con aguas captadas de los ríos Arzobispo y San Francisco. La construcción del alcantarillado se emprendió en 1886, pues para entonces el río San Francisco era utilizado como alcantarillas y sus riberas estaban convertidas en muladares debido a que las basuras del centro de la capital se arrojaban todas allí. Entre 1884 y 1890 se llevaron a cabo obras trascendentales que impulsaron el desarrollo de la ciudad, como lo fue la canalización del primer sector del río San Francisco entre carreras 7 y 8..
(21) 18. Canalización del río San Francisco El hecho más importante en el sector es que para finales del siglo XIX la ciudad contaba con treinta puentes, lo que permitió que todas las calles y carreras que estaban interrumpidas por los ríos se comunicaran. El tramo del río San Francisco entre las carreras 7 y 8 aparece canalizado, hecho que se constituyó en el primer paso hacia la desaparición de los ríos como espacios naturales descubiertos en su recorrido por la ciudad. El área comprendida entre las calles 12 y 15 y las carreras 7 a 10 empezó a conformarse como la zona con mayor actividad de la ciudad, zona que años más tarde con la aparición de la Avenida Jiménez llegó a ser el centro bancario de la capital y del país. Por último comenzó también el reemplazo paulatino de los molinos localizados en la parte alta del río San Francisco, por fábricas como la de tejidos y la de chocolates..
(22) 19. Las obras de canalización de los ríos fueron retomadas en 1916 pero los trabajos presentaron dificultades desde que se reiniciaron, por lo que fueron rápidamente abandonados. Aún cuando los trabajos fueron terminados sólo años después, los ríos quedaron relegados desde entonces, en su paso por el centro de la ciudad, al ser colectores de alcantarillado cubiertos. En 1925, el Concejo dispuso y reguló la formación de una avenida sobre el antiguo cauce del río San Francisco. Esta nueva avenida, “la Avenida Jiménez de Quesada”, fue construida por la Secretaría de Obras Públicas y concluida hacia finales de los años 40, tiempo desde el cual tuvo gran impacto en la ciudad. Sólo cuando se realizaron las obras de la Avenida Jiménez la zona comercial se consolidó con la localización de los más importantes almacenes y servicios de la ciudad, lo que la convirtió en la más activa del centro..
(23) 20. 1.3 PLANIFICACIÓN DE SANTAFE DE BOGOTÁ. Hacia finales de la década de 1920 se introdujo el concepto de planificación en la ciudad, concepto dentro del cual la ampliación y apertura de vías fueron parte fundamental de los programas de muchas administraciones de la ciudad, en especial de aquellas comprendidas entre 1935 y 1970. Inicialmente se construyeron vías independientes como la Avenida Caracas y la Avenida Jiménez, diseñadas a la manera de bulevares.. La Avenida Jiménez se convirtió en la más importante vía de la ciudad de oriente a occidente al integrarse como la prolongación de la Avenida Colón y al constituirse por lo tanto, como la principal vía de acceso a la ciudad. De la carrera 6 hasta la Quinta de Bolívar, la avenida debería tener 22 metros de sección para empalmarla allí con el Paseo Bolívar. Las obras de trazado de la Avenida Jiménez, realizadas durante las décadas de 1930 y 1940, condujeron a la necesaria demolición de algunos edificios como Pasaje Rufino Cuervo, la Compañía Colombiana de Tabacos, el antiguo El Tiempo y posteriormente el Hotel Granada.. Como producto de la canalización del río San Francisco surgió un nuevo espacio urbano, que a diferencia de las calles y plazas, presentaba gran riqueza formal en su recorrido. Con la consolidación de la Avenida Jiménez se formó un lugar de gran atractivo gracias al trazado mismo de la avenida –las curvas le dieron frecuentes cambios de perspectiva a la avenida- ya que unió diversos puntos tales como la Plaza.
(24) 21. de Nariño, el amplio espacio frente a la Gobernación, el Parque de los Periodistas y la Plaza de las Aguas. Estos recintos, conformados por las manzanas definidas a partir de la canalización del río y la rectificación de la avenida, se convirtieron desde entonces en lugares de gran significación para los habitantes de la ciudad. El paso de nuevas vías urbanas a gran escala por el sector antiguo de la ciudad llevó en algunos casos a la destrucción de significativos espacios públicos. Con la apertura de la Avenida Jiménez, las carreras 3ª, 1ª y 14, se destruyó un número importante de manzanas, muchas de ellas de gran valor arquitectónico. En el centro histórico y en particular sobre el eje de la Avenida Jiménez, se incrementó la construcción de edificios de varios pisos para renta, lo que convirtió al sector en el más valioso de la ciudad.. Muy pronto, el tramo de la Avenida Jiménez, comprendido entre las carreras 4ª y 10ª, se convirtió en un laboratorio en el que arquitectos y firmas del momento realizaron sus obras más importantes. Estas han permanecido como testimonio de uno de los más relevantes períodos de la historia de la arquitectura nacional; aquí se localizaron las más importantes empresas y servicios de la ciudad tales como las sedes principales de los periódicos El Tiempo y El Espectador, los bancos de la República y de Colombia, los hoteles Granada y Atlántico y los más prestigiosos almacenes. A finales de 1900, tuvieron lugar los primeros planes que incidieron directamente sobre el espacio público. Fueron estos el denominado “Plan Muelas” que consistió en el congelamiento de predios con el objetivo de ampliar algunas vías y en la intervención para la recuperación de espacios públicos puntuales como los localizados a lo largo de la.
(25) 22. Avenida Jiménez entre las carreras 3ª y 10ª. La rehabilitación de este espacio trajo como consecuencia el establecimiento, durante el período siguiente, de la Plazoleta del Rosario. A diferencia de las décadas anteriores, durante los últimos 25 años se pasó de un gran auge en la construcción –que durante el período anterior cambió radicalmente la imagen y uso del sector con el reemplazo de muchas de sus edificaciones-, a intervenciones puntuales tales como algunas remodelaciones de edificios y actuaciones sobre el espacio público. Durante los últimos años la Avenida Jiménez entró en un acelerado proceso de deterioro como producto de la nueva planeación de la ciudad que entendió a la Avenida, desde sus primeras etapas, como una vía más del Plan Vial a la cual se le asignaría un papel importante en la circulación vehicular por el centro de la ciudad. Posteriormente, la congestión del tráfico y la desvalorización del centro histórico, producto de los Planes de Renovación, entre otros factores, produjo la salida de una parte importante de las empresas y del comercio que desde sus orígenes se habían establecido en la avenida y que dieron significación urbana a este eje que atravesaba el centro. Es así como las sedes de los periódicos, algunas casas matrices de los bancos y los principales hoteles, restaurantes y comercio se trasladaron a otros sectores de la ciudad. Con la forma adoptada por la Avenida en los diferentes planes viales y a lo largo del siglo, la riqueza de los espacios urbanos generados a partir de la canalización del río disminuyó al quedar éstos sometidos al tráfico vehicular. Sus dimensiones se redujeron y su significación como lugar de encuentro y permanencia se perdió..
(26) 23. 1.4 PLAN DE RECUPERACIÓN Y CONSERVACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO. Como respuesta a lo sucedido en estos últimos años se realizaron una serie de proyectos que tendieron a recuperar las calidades ambientales de La Avenida Jiménez. Las obras que mayor impacto causaron sobre la imagen y configuración urbana del sector en este último período fueron la apertura de la Plazoleta del Rosario y los diferentes planes de recuperación del espacio público.. La otra acción que se realizó en el sector central durante este período fue el Plan Centro, que redefinió el papel del espacio público y de la gestión urbana en la recuperación del centro de la ciudad. Este Plan partió de una concepción de la planeación que enfatizaba la acción directa e inmediata e intervenía el espacio público como forma de acción de la administración. Gracias al plan se pudo establecer la conservación del patrimonio y el reciclaje de estructuras, la racionalización de los sistemas de transporte y la recuperación del espacio público. Esta última fue la que mayor incidencia tuvo sobre la Avenida Jiménez, pues entre los años 1985 y 1988 se realizaron seis proyectos que tuvieron influencia directa sobre este espacio urbano: la recuperación del espacio público de valor histórico, la recuperación ambiental de la vía, la recuperación de los elementos geográficos principales, la recuperación de espacio público vial y peatonal y la reposición de redes de infraestructura..
(27) 24. Estos proyectos definieron el Plan Vivir el Centro. Con este Plan se llevó a cabo la conformación del Paseo Bolivariano que consistió en la recuperación de andenes de la Avenida Jiménez entre las carreras 3ª y 6ª, la construcción de la plazoleta frente a la sede del Teatro Popular de Bogotá y la construcción de la Plaza de los Fundadores en el espacio comprendido entre las edificaciones localizadas sobre la Avenida Jiménez, entre las carreras 6ª y 8ª, incluyendo la Plazoleta del Rosario. Sin embargo, el haber centrado toda la atención en la recuperación del espacio público, no impidió que se diera salida a los usos más significativos del sector tales como las empresas y el comercio característico de la Avenida hacia otros lugares de la ciudad y que las edificaciones más importantes siguieran deteriorándose como consecuencia de su ocupación con nuevos usos no apropiados a sus estructuras.. Desde 1995 la Alcaldía Mayor, a través del Instituto de Desarrollo Urbano, reforzando las políticas de las últimas administraciones sobre recuperación de los espacios públicos, contrató la realización de un proyecto de recuperación espacial de la Avenida Jiménez al consorcio conformado por los arquitectos Rogelio Salmona y Luis Kopec, que consistía en un proyecto de recuperación del espacio público y de amoblamiento urbano en el área de la Avenida comprendida entre las carreras 1ª y 10ª..
(28) 25. Proyecto de reconstrucción del eje ambiental- Avenida Jiménez Rogelio Salmona y Luis Kopec. En 1998, la Avenida Jiménez, en el sector que abarca las carreras 4ª y 9ª, se encontraba en muy mal estado. El uso y las actividades que se desarrollaban aquí afectaban negativamente el espacio público, y las edificaciones localizadas en su costado han sufrido un proceso acelerado de deterioro al recibir usos no adecuados para sus estructuras. Esto se dio más que todo por la salida de entidades que en décadas anteriores tuvieron sus sedes principales en estos edificios como la Gobernación de Cundinamarca y los periódicos El Tiempo y El Espectador. Además, algunos edificios como el Hotel Continental y el Edificio Bucholz se encuentran actualmente abandonados..
(29) 26. 1.5 RECONSTRUCCIÓN ESPACIAL DE LA AVENIDA JIMÉNEZ. Canalizar la quebrada de San Francisco hace poco más de un siglo cambió el destino de la Jiménez y la vida de los habitantes de la zona, tanto como fue sacarla nuevamente a la luz cien años más tarde. El proyecto de Rogelio Salmona y Luis Kopec de recuperar el espacio público en esta zona no se trataba sólo de pavimentar las calles y reconstruir algunos andenes, sino de devolver la dignidad a una zona vital del centro de Bogotá.. Rogelio Salmona ve el proyecto del eje Ambiental de la Avenida Jiménez ligado a muchas cosas: el concepto de construir ciudad, la integración de los cerros orientales, devolverles la dignidad a plazoletas y parques como el de Los Periodistas y el Santander, y generar un espacio lúdico. “La Avenida Jiménez es uno de los espacios más significativos de la ciudad. Lleva el nombre del fundador de Bogotá, es paso obligatorio de aproximadamente 100 mil estudiantes de las universidades que quedan en el centro, continúa el camino de Monserrate y, además, es un límite entre la ciudad colonial y la ciudad moderna”1, afirma el arquitecto Salmona. Hablar de la Jiménez es hablar necesariamente de los cerros orientales y del agua, elemento fundamental en el proyecto.. “El agua es un hecho simbólico y natural del piedemonte. Además, la Jiménez es una vía consolidada que tiene tramos muy diferentes, por eso con el agua que recorre toda. 1. EL ESPECTADOR. Ambientes. Arquitectura y Diseño. No. 4. Sábado, 7 de julio de 2001..
(30) 27. la avenida y las palmas de cera sembradas a lo largo del canal se encontraron dos elementos que dan unidad a este conjunto”2.. Los tramos o etapas empiezan en la parte alta dónde se encuentran la Quinta de Bolívar y la Universidad de los Andes, que marcan una depresión del río; continúa un sector más urbano donde se encuentran el barrio Las Aguas y la iglesia del mismo nombre, hasta dónde queda La Pola, que, según Salmona, es un potencial de desarrollo arquitectónico. La zona más maltratada es la de los parques, que han sufrido los cambios urbanos y ha estado abandonada. En términos arquitectónicos, el tramo más importante está entre la carrera 6ª y 8ª. Ahí están las iglesias, el edificio de la Gobernación, el Banco de la República y el Edificio Faux. Además ha sido un punto de tensión social porque es el cruce de caminos con la carrera 7, lo que fuera el camino Real o el camino de la Sal. Con etapas tan diferentes, recorrer la Jiménez siempre ha sido como un viaje en el tiempo. El proyecto del Eje Ambiental estaba encaminado también a generar un elemento común entre ellos.. El proyecto se hizo durante la primera administración de Mockus, y se inició la obra durante la administración pasada, pero falta una pequeña parte para que quede perfectamente terminado. “Un proyecto que no se deja concluido, como está pasando con la Jiménez, se deteriora muy rápidamente, y la administración lo tiene a medias todavía. Falta un plan de aseo porque las calles hay que lavarlas, no hay vigilancia, ni señalización, hacen falta algunos árboles y no se han tomado decisiones en relación con los puentes que se 2. EL ESPECTADOR. Ambientes. Arquitectura y Diseño. No. 4. Sábado, 7 de julio de 2001..
(31) 28. encontraron y que deberían quedar a la vista” 3, afirmación que hace el arquitecto con preocupación. La vía ya tiene otro aspecto, pero necesita algunos servicios. Las rutas de buses y colectivos serán reemplazadas por Transmilenio.. La recuperación de la quebrada de San Francisco es fundamental en el proyecto de la nueva Jiménez, y se hizo por medio de la construcción de un canal de dos metros de ancho y 30 centímetros de profundidad que aparece a lo largo de la vía. Después de la recuperación del Eje Ambiental, el objetivo es continuar la labor hasta los cerros haciendo el camino a Monserrate. Aquí algunos apartes de la propuesta.. “La propuesta para la recuperación del Eje Ambiental de los cerros y de la Avenida Jiménez tiene como objetivo la creación de una simbiosis entre el espacio urbano y el natural. El estudio que presentamos trata de romper el olvido del cerro. Queremos no sólo continuar con el camino a Monserrate, único vínculo físico conjunto con el funicular y el teleférico entre la ciudad y sus cerros tutelares, sino también plantear su integración al uso colectivo cultural y recreativo (...) Los diseños propuestos para el paisaje serán una muestra que logrará la paulatina recuperación de la vegetación mediante una lenta y progresiva sustitución parcial de. 3. EL ESPECTADOR. Ambientes. Arquitectura y Diseño. No. 4. Sábado, 7 de julio de 2001..
(32) 29. las plantaciones de pinos y eucaliptos por flora, no solamente del cerro y la región, sino por otras especies adecuadas para el entorno” 4.. 4. EL ESPECTADOR. Ambientes. Arquitectura y Diseño. No. 4. Sábado, 7 de julio de 2001..
(33) 30. 1.6 ESPACIO COMO RECORRIDO PEATONAL. En el presente, la Avenida Jiménez no es frecuentada por todo tipo de personas y mucho menos por todos los habitantes que comprenden la ciudad de Bogotá. Mientras hacía mis caminatas por dicho sector, me iba dando cuenta de que era cierto tipo de gente quienes frecuentaban la Avenida: estudiantes de las universidades que quedaban por el sector, personas que necesitaban llegar a las edificaciones que se encontraban en la periferia de la Avenida para poder ir a cumplir con su trabajo, comerciantes de la zona, e incluso durante los fines de semana se presentaban familias devotas de la iglesia católica que deseaban subir a Monserrate para rezar, pedir por los suyos o simplemente ir de paseo.. Durante el día la cantidad de gente puede ser abrumadora, y de noche, aunque la iluminación es poca, se ve una gran congestión de gente ya que esta utiliza la vía peatonal de La Avenida Jiménez para regresar a sus hogares, ya sea porque quedan cerca o porque necesitan recorrer este espacio hasta conseguir transporte para dirigirse a su sitio de descanso. Todos los días el mismo movimiento se repite, se vuelve parte de una rutina que al ser automática hace que deje de ser interesante, ignorando su importancia para el transcurso de nuestras vidas..
(34) 31. Recorrido nocturno por la Avenida Jiménez.
(35) 32. Recorrido nocturno por la Avenida Jiménez.
(36) 33. La gente pasa por La Avenida Jiménez sin darse cuenta de la importancia de su intervención en este espacio. Si yo, los estudiantes, trabajadores y demás personas que frecuentamos así sea por unos minutos este “lugar de paso” dejamos de hacerlo, el carácter de La Avenida Jiménez como espacio peatonal perdería sentido y nuestra percepción de un espacio familiar, conocido y cotidiano seguramente no existiría, o posiblemente llegaría a ser otro.. El espacio a tratar fue modificado con una intención específica de uso: que la gente lo recorra para devolverle esa connotación histórica de sendero gracias a sus propiedades presentes a través de sus accidentes geográficos. Si la gente no camina por este espacio, su existencia sería en vano. El espacio necesita del hombre para justificar su existencia, y el hombre necesita del espacio para llevar a cabo sus actividades; son dependientes el uno del otro. Cuando tomé la decisión de analizar la vía peatonal de La Avenida Jiménez, pude identificar esta interacción entre espacio y habitante, pero también pude ver que dicha interacción es llevada a cabo de manera inconsciente por parte del habitante, es decir, el paso a través del espacio es automático. Se le resta importancia al ser un acto cotidiano y un espacio ya conocido. Se pierde la magia de disfrutar el recorrido y de entenderlo como conector entre la ciudad y la civilización a la que pertenecemos.. Es cierto que el recorrer un espacio familiar llega a ser una trivialidad más en nuestras vidas que pasamos por alto, y el hecho de que nos parezca obvio que tengamos que pasar una y otra vez por un mismo lugar para llevar acabo nuestro día a día (por costumbre) hace que se pierda la emoción del reconocer cuán importante es poder.
(37) 34. atravesar un sector de la ciudad para llegar a otro; obviamos que está ahí y lo ignoramos.. Por qué llegamos a ignorar lo que es familiar y habitual siendo tan importante en nuestras vidas? Simplemente porque nos acostumbramos y de antemano sabemos que existen; ya no nos asombran y mucho menos nos tomamos la molestia de tomarlas en cuenta. Que pasa cuando alguna característica de la rutina o del espacio frecuentado es alterado? Posiblemente comenzamos a preguntarnos que ha pasado, o a reflexionar acerca del porqué de dichas modificaciones. Durante las horas de la noche, la actividad de la Avenida es la misma que durante el día: la gente va y viene por esta vía peatonal, recorriéndola y atravesándola. La única variante es que la iluminación es poca y la gente tiende a caminar por el borde del canal del río San Francisco para no perder el camino que los lleva a dónde desean llegar. Precisamente, al entender este cambio de percepción que podemos tener a través de pequeñas modificaciones que involucren los sentidos -dentro de lo cotidiano-, me ha interesado plantear y desarrollar un propuesta artística en dónde la gente que recorre a diario la Avenida Jiménez logre caer en cuenta de la importancia del espacio como “sendero” y la gente como “activador del sendero”, de tener una nueva percepción de lo que vemos como cotidiano; que el caminar por la Jiménez vuelva a ser una experiencia nueva, sorpresiva..
(38) 35. 1.7 COMPONENTES FORMALES Y CONCEPTUALES. El canal (espacio central de la Avenida Jiménez, contenedor del río San Francisco) está dividido por módulos que permiten el flujo del río San Francisco desde Monserrate hasta La Plaza San Victorino. La idea de modificar el recorrer cotidiano de ese espacio para experimentarlo de una manera diferente y nueva, rompiendo con esa monotonía del diario caminar, se plantearía a través de una instalación lumínica que se llevaría a cabo sobre los espejos de agua del canal –iluminando cada uno de las divisiones que presentan los módulos de espejo de agua por separado a través de unos reflectores ubicados en los postes de luz que bordean el canal del río San Francisco- cuya activación sucedería a través de sensores de movimiento que se encontrarían ubicados – al igual que los reflectores - en los postes de luz, a unos cuatro metros de distancia del piso. Los sensores mirarían hacia abajo con una apertura de 90 grados, que permite un buen rango de alcance para captar todo el área peatonal que constituye cada una de las divisiones de los dos módulos que serán intervenidos (solo serán intervenidos tres módulos del total de los espejos de agua del eje ambiental por motivos económicos, ya que el proyecto está siendo patrocinado de manera personal). Esta activación lumínica sucedería cuando el sensor siente el pasar de la gente. El sensor, al estar conectado al reflector y a través de una programación específica, permite el encendido de la fuente de luz, haciendo que esta se prenda cuando el sensor capte el movimiento, reflejando un rayo puntual de luz sobre el agua. Mientras el sensor no perciba movimiento, el reflector permanecerá apagado..
(39) 36. La luz, cuyo color sería azul - escogido de este tono ya que representa la pureza y el color ideal del agua -, establecería el señalamiento del recorrido de la Avenida Jiménez por medio de diferentes ritmos ya que cada división se activaría individualmente sólo si alguien corta la señal del sensor. Es decir, mientras unas divisiones pueden estar iluminadas, otras podrían no estarlo, y así sucesivamente según el movimiento o el flujo de gente que se presente frente a estos espacios. (Ver anexos). La gente no esta acostumbrada a que el canal se ilumine y luego se apague con su pasar, y al ver esto, presenciarían una experiencia óptica nueva y única, confundiéndolos un poco e interesándose por saber el porque de dicho acontecimiento que trasciende una rutina ya establecida. Se cuestionaría el suceso y si es el caso, la curiosidad del peatón - que hace al mismo tiempo de activador del espacio -. Lo llevaría a buscar como se esta produciendo el efecto de la iluminación y posiblemente cuando se de cuenta de como funciona la activación de la luz se ponga a jugar con esta, llevándolo a un entendimiento de que el es el protagonista de la acción y el espacio su escenario (la gente se vuelve parte de la obra de manera involuntaria)..
(40) 37. Activación lumínica de cada división de los módulos a través de sensores (activado por unos segundos a través del paso de la gente y después se vuelven a desactivar).
(41) 38. 1.8 REALIZACION DE LA ACCION Y REGISTRO. La instalación se presentaría en horas de la tarde y noche, de 5:30 PM a 9:00 PM el día jueves 30 de Diciembre del 2003, ya que para que la luz tenga un efecto directo y sorpresivo para la gente que habitualmente recorre la Avenida Jiménez es necesario que el espacio se encuentre bastante oscuro, o por lo menos que la luz del sol no esté presente ya que la iluminación artificial del canal se perdería o mimetizaría con la iluminación natural. No tendría sentido el proyecto si la luz no es evidente, el espectador no tendría noción de ésta. La Instalación no duraría más que unas horas ya que los materiales a utilizar, como lo son los sensores, cables y reflectores tienden a ser susceptibles a cualquier tipo de daño, y no interesa que la obra se deteriore durante el tiempo de su exposición. Por otro lado, como la idea es producir una sensación de sorpresa y reflexión en cada una de las personas que presencien el trabajo para que se cuestionen acerca de esa acción de recorrido que hacen a diario, es mejor que sea efímero para rescatar esa noción mágica de algo que se puede apreciar sólo por unos instantes, quedando sólo el recuerdo de dicho suceso; se pierde la noción de realidad por su repentino aparecer y desaparecer.. Al ser una obra temporal, el registro es una parte fundamental del proyecto: le da veracidad ya que éste al desaparecer necesita de algo que pruebe su existencia. Al mismo tiempo, permite una visión global del trabajo y una presentación posterior de la instalación.. El registro se llevará a cabo a través de fotografías y un video. Serán.
(42) 39. expuestos para que aquellos que no tuvieron la oportunidad de ser partícipes del proyecto. Para que conozcan su resultado final y el concepto que éste contiene. Aunque no hayan sido activadores directos del proyecto, si conocen el espacio, lograrán percibirlo de una forma diferente a como siempre lo han experimentado, por medio del impacto visual que permitirá cambiar el recuerdo de lo que para ellos había sido hasta entonces La Avenida Jiménez, así sea sólo por unos instantes..
(43) 40. CAPÍTULO 2 2.1 REFERENTES ARTÍSTICOS. “ESPATIUM ACTIVUM” es una intervención lumínica que se instalará directamente en La Avenida Jiménez (espacio público de Bogotá D.C.) -sobre los espejos de agua que conforman el canal del eje ambiental- que serán activados por los espectadores que recorren este sitio a través de sensores de movimiento, creando un señalamiento del recorrido, haciendo evidente una acción cotidiana a la que restamos importancia por el simple hecho de hacerlo diariamente: caminar por un espacio que nos permite ir de un sitio a otro para llevar a cabo nuestro día a día.. Para poder desarrollar el proyecto realicé una investigación previa acerca de la Instalación como medio de expresión artística y por otro lado tomé algunos referentes artísticos que me ilustraron diferentes formas de intervenciones urbanas o en espacios exteriores que han sido abordadas por algunos artistas a través de los tiempos..
(44) 41. 2.2 LA INSTALACION. La instalación es una nueva forma de expresión que viene a reconsiderar las condiciones espaciales de presentación de las propuestas artísticas. Surge en la confluencia de ideas, acciones, contenidos, proyectos y manifestaciones plásticas de la década de los sesenta y principios de los setenta. La instalación se va conformando como entramado de un conjunto de aportaciones y propuestas que el arte realiza a lo largo del siglo XX, y es heredera a su vez de tradiciones artísticas que podríamos remontar hasta tiempos realmente lejanos. Pero quizás, los aspectos más significativos de su implantación tienen que ver con el replanteamiento radical de la comprensión del arte, y en consecuencia, con la inadecuación de las clasificaciones tradicionales de lo artístico como vehículos de expresión de las nuevas necesidades; con las reconsideraciones sucesivas a las que había sido sometido aquello a lo que llamamos espacio y su vinculación con lo artístico, a lo largo de las últimas décadas; con la implicación del hecho artístico en el entramado social y la voluntad de reconsiderar los límites del arte y la vida; con la impugnación del objeto artístico y la crítica a las condiciones de su presentación y, por lo tanto, a la mediación del entramado cultural en la relación con el público.. Hacer una instalación es preparar un lugar para que pueda ser utilizado por el usuario de una manera determinada. Es permitir que se pongan en funcionamiento un conjunto de instrumentos, aparatos, equipos, o servicios; que se puedan activar una serie de funciones según las necesidades de cada momento..
(45) 42 El que instala posibilita una nueva utilización del espacio en el que actúa, pero conviene tener en cuenta que quien la pone en marcha, quien le da un determinado uso, es quien lo utiliza: el usuario. En lo que se refiere al arte, seguramente el acierto y la posterior persistencia del término instalación para referirse a una determinada forma de presentación artística se basa, precisamente, en que su actuación tiene en cuenta estas apreciaciones y agrupa todos estos significados.. Por un lado, confiere al espacio una dignidad especial, lo sitúa en el centro de la propuesta plástica como contenido específico de la misma, como ya se ha dicho, pero a su vez inviste también al espectador como eje y fundamento de la experiencia artística, no sólo incluyéndolo en su espacio, sino incorporándolo al proceso de construcción representativa. Y, por otro, instituye un espacio significativo, en el sentido de que da comienzo o pone en marcha un determinado proceso y a la vez determina el carácter de este. Si la instalación no es una obra cerrada y compacta que se presenta al consumo del espectador, sino un conjunto de mecanismos puestos al servicio del usuario para que éste los ponga en funcionamiento, tanto la comprensión del trabajo del artista, como el contenido de la producción de significado y experiencia en el arte, o la participación del público en el proceso, resultan afectados de forma determinante. Porque la instalación trabaja en la intersección de tres experiencias; la espacial, la perceptiva y la lingüística. La incorporación del cuerpo, del recorrido y de la experiencia física, sensorial y psicológica plantea diversos problemas de valoración e interpretación de la nueva relación presentativa o representativa del usuario/espectador con el conjunto de.
(46) 43 artilugios, instrumentos o estructuras, cuando no olores, sonidos u obstáculos que el artista dispone en la obra de arte. La misma apelación al recorrido indica ya una representación temporal o, si se quiere, una incorporación del tiempo y el movimiento experimentados al proceso de construcción de sentido de la obra. La inclusión de nuevas formas espacio/temporales del sentir, del recorrer o del percibir en el mundo del arte supone la incorporación de nuevos modos de representar y, a la vez, la saturación del propio mecanismo representativo, o su distorsión al servicio de un discurrir alegórico sólo vehiculable a través del trabajo, de la intervención del usuario.. Experimentación, conexión, producción o construcción son ahora los componentes de un hacer representativo que no se conforma con sus características de delegación y puesta a disposición. Lo que quiere decir que la propuesta de instalación entendida de forma literal conlleva una determinada manera de plantear la representación artística, que en la medida en que tiene como base la revisión del papel del espectador, ahora usuario, debe entenderse como realización compartida.. En la instalación, el artista, al alterar la significación del espacio en la obra, acepta proponer un lugar no estructurado, sino “equipado”, y decide modificar las condiciones del diálogo con el observador, de forma que el discurso se somete a la elaboración del otro. El lugar desde el que se habla tiene, en muchos casos, un peso fundamental en la obra, pero no se encuentra pre/establecido, sino que solamente ha sido preparado, provisto o utilizado para permitir su activación al servicio de una propuesta artística. No es un lugar unidireccional, sino un conjunto de posibilidades con las que el artista trabaja para ponerlas a disposición de su obra..
(47) 44 Mi proyecto artístico se entiende como una instalación ya que hace uso de un espacio público - en este caso el eje ambiental de La Avenida Jiménez - , no para intervenirlo con objetos construidos que serian apreciados por aquellos que recorren el espacio, sino para crear un nuevo espacio a través de la intervención de un elemento no tangible como lo es la luz. Este elemento permite crear modificaciones en el espacio que implican cambios desde el punto de vista perceptivo por parte del espectador o peatón, e incluye al mismo al volverlo activo (de manera involuntaria) al encender y apagar la luz gracias a su paso por la Avenida. El publico deja de ser un simple espectador al volverse para te la obra; sin su paso por la Avenida el proyecto artístico no tendría sentido ya que su funcionamiento sería nulo, por lo tanto la obra no existiría.. A través de los cambios que el espacio presenta con la luz, la interacción del peatón y el nuevo sentido que este le brinda al lugar, el proyecto permite por un tiempo determinado – ya que este será temporal- la intersección entre tres experiencias: La del recorrer el nuevo espacio creado en la Avenida por medio de la intervención de la luz, la nueva visión con la que el público la acoge y el nuevo contexto en el que se encuentra tanto el espacio como quién lo esta experimentando..
(48) 45 Algunos artistas que toman la instalación como medio expresivo y que hacen alusión a sus principios, rompiendo con las reglas del arte como objeto, son Christo, Richard Long y Rafael Lozano-Hemmer. Rompen con la tradición de la escultura como objeto tridimensional y se apoderan de un espacio abierto para intervenirlo no sólo con la obra sino al mismo tiempo con toda actividad que se produce entre al espectador y el sitio; ya sea un lugar urbano o natural, los límites de la obra se rompen, sus dimensiones dejan de existir y su posesión comercial deja de ser apropiable. Estos artistas son de mi interés puesto a que dejan el espacio público arquitectónico de lado, logrando una apropiación personal de este. Por medio de una intervención artística el espacio se transforma durante un tiempo determinado en un lugar diferente manteniendo su propio esquema físico..
(49) 46. 2.3 CHRISTO. “El arte de Christo es la creación de ‘belleza’, temporales objetos de dimensiones gigantescas, hechos para espacios específicos en lugares externos. Christo piensa que la gente debe tener recuerdos memorables de la experiencia obtenida a través de un encuentro artístico por fuera de los museos.”1. Aunque los proyectos de Christo son monumentales e impresionantes, no amenazan nuestro ya saturado medio ambiente. En realidad, estos son considerados más como actos que como trabajos, haciendo que todos los proyectos que este artista ha realizado, existan en nuestra memoria. Sus proyectos retan nuestra percepción habitual con un encanto efímero de un acontecimiento irrepetible. Paisajes familiares, edificios que pasamos día a día ignorando su existencia, de repente se convierten en el centro de atención; en cualquier espacio que Christo decida desarrollar la obra, logra romper con la cotidianidad y pragmatismo en la que el mundo se ve envuelto. El cambio de percepción que este artista logra generar permite una nueva forma de ver las cosas.. 1. ELSEN ALBERTO. Catálogo de la Art Gallery de New South Wales, Sydney. 1990.
(50) 47. La preocupación de Christo por romper con la cotidianidad y pragmatismo es algo que me llama mucho la atención. Aunque sus obras son colosales, es interesante ver la sencillez del tema abordado por el artista. “ESPATIUM ACTIVUM” retoma esa preocupación de lo cotidiano pero no a nivel arquitectónico como lo hace Christo sino de manera conductista, es decir, se interesa por las acciones del diario vivir de la gente y su efecto dentro del espacio en el que se desarrollan (en este caso la acción del caminar o recorrer un espacio determinado). Pero es interesante lograr ver tanto en las obras de Christo como en “ESPATIUM ACTIVUM” que de cierta forma lo mas común para el ser humano puede ser convertido en algo de gran importancia cuando se impone ante nosotros a través de su negación - como lo hace Christo cuando envuelve esas enormes edificaciones a las que los habitantes de las ciudades llegan a ignorar por la costumbre de saber que siempre estarán ahí cuando pasen frente a dicha construcción –, o a través de su afirmación – como lo intento hacer yo por medio de la. activación lumínica producida por el peatón de manera involuntaria (que. alumbra los espejos de agua de La Avenida Jiménez cuando va caminando por dicho lugar) cuando va pasando por el trayecto que delimita el eje ambiental que atraviesa este recorrido, creando un señalamiento continuo, para que concientice la importancia del diario recorrer de ese espacio y dejar de lado ese conformismo que lo ha llevado al acostumbrarse a hacer ciertas cosas..
(51) 48. Lo que fascina en Christo, al margen del contenido de su obra, es ver cómo constantemente gana terreno a la utopía. Una y otra vez ha encontrado maneras de llevar a cabo sus costosos, técnicamente complicados y arriesgados proyectos; ha creado las condiciones necesarias para ello. Cada vez sitúa un poco más lejos la frontera de la utopía. En vano buscaríamos entre sus proyectos no realizados hasta ahora posibilidades gigantescas, sólo al alcance de la imaginación, como las que vemos en tantos bocetos del arte conceptual.. Aunque sus proyectos parezcan en un principio irracionales y temerarios, Christo es en el fondo un realista. Naturalmente, él inquiere –y por eso sus grandes obras resultan también tan provocativas- no sólo quién va a ser el espectador sino también el protector. El público es incorporado a la obra de una manera definitiva y total. Una mirada a lo que se ha realizado en nuestro siglo basta para comprobar cuán escasos son los protectores que permiten crear obras que sobrepasan, aunque sea mismamente, las medidas asignadas convencionalmente a la escultura o el cuadro. Sólo cuando el artista se convirtió también en protector alcanzó la obra dimensiones más generosas.. Hoy, los problemas técnicos propios de cada caso diferencian sus realizaciones de tareas técnicas propiamente dichas, las cuales, en su mayoría, pueden recurrir a la programación, la estandarización y la experiencia. Christo, que paradójicamente hace un amplio uso de la técnica, se ve obligado a prescindir de esos recursos. No parte de una determinada solución, cuya técnica domina, para ponerla luego a su servicio. Hoy más que nunca, para él sólo existe el riesgo: el proyecto que supera.
(52) 49 todas las etapas precedentes y se lanza al más difícil todavía. Christo necesita de ese riesgo, y además tiene que renunciar a una gradación y ampliación paulatinas, pues el efecto sorpresa, basado esencialmente en el colosalismo, no permite una preparación gradual. Una construcción lenta mermaría el efecto de lo repentino, de lo que, además de ser extraño, aparece de golpe.. Aunque es interesante entender el contexto en el que cada uno de los proyectos del artista se envuelve, es importante entender el ingenio que este tiene en la parte técnica de su obra. Entender el contenido de la obra es una cosa, pero el entender como es posible realizar una obra de las dimensiones que propone Christo a veces parece algo imposible. Por mi parte era importante entender y profundizar en este campo ya que es muy diferente realizar una obra en un espacio interno, en un recinto cerrado, que en un espacio público o externo a una construcción arquitectónica. No sólo por la experimentación en los diferentes espacios, sino que los elementos a utilizar para la intervención demandan un presupuesto económico mucho mayor. El espacio no se puede utilizar deliberadamente sino que es necesario crear ciertos trámites para pedir un permiso para poder hacer uso de este e incluso entender el importante juego del tiempo y del espectador dentro de la obra; cómo se van a incorporar estos dos elementos que dejan de ser pasivos frente a la propuesta artística, pasando a ser inmediatamente activos. Si pensaba hacer una instalación en un espacio de la ciudad para un público poco selecto que involucra a todo tipo de ciudadanos que pasan por el sector, debía tener claro cada uno de los anteriores puntos para poder tener unas buenas bases de trabajo y saber con que elementos contaba y con cuales no para el desarrollo del proyecto..
(53) 50 Christo en ese sentido fue una fuente clave que me permitió ver la obra como un proceso largo en el que si se siguen los pasos correctamente se lograría el resultado esperado.. Una de las intervenciones de Christo que generó una gran conmoción y expectativa fue “Surrounded Islands”, expuesta al público el 7 de mayo de 1983. La ‘utopía concreta’ se impuso a la pobre imaginación contra la que Christo había venido luchando durante meses.. “En Biscayne Bay, localizada entre la ciudad de Miami, El Norte de Miami, y Miami Beach, once islas serán rodeadas con seis millones de pies cuadrados de tela rosada (sintética) cubriendo la superficie del agua, flotando y extendiéndose doscientos pies desde la isla hasta la bahía. La tela sería cosida por medio de setenta patrones que bordearían las islas. Al igual que con mis anteriores proyectos, Surrounded Islands será financiado por mí, a través de la venta de mis dibujos preparatorios, collages, estudios, y trabajos previos. Durante dos semanas, Surrounded Islands se extenderá por varias millas y podrá ser visto, podrán aproximarse y disfrutado desde los arrecifes, la tierra, el agua y el aire. El luminoso rosado del material entrará en armonía con la vegetación tropical de las inhabitadas verdes islas, el cielo azuloso de Miami y la gama de colores del agua del bajo Biscayne Bay”..
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