TEMA 1 SÓCRATES, LOS SOFISTAS Y PLATÓN
(427-347 a.c.)
1. CONTEXTO
Contexto histórico
Entre el 500 y el 479 tienen lugar las guerras médicas, que terminan con la victoria de los griegos sobre los persas y consagran la supremacía de Atenas. El afianzamiento de la democracia en Atenas, con las reformas de Efialtes y Pericles, y la relativa tranquilidad bélica, una vez derrotados los persas, permitirá un desarrollo económico y cultural de Atenas, al amparo de su hegemonía política y militar, durante varias décadas que sólo se verá frenado por el impacto negativo de la Guerra del Peloponeso. En efecto, las alianzas establecidas entre las ciudades griegas, representadas por la Liga del Peloponeso, cuya dirección quedaría bajo el mando de Esparta, y la Liga Ático-Délica, bajo el mando de Atenas, se configuran como dos alianzas antagónicas cuya oposición terminará en una confrontación entre Atenas (de ideología democrática) y Esparta (de ideología aristocrática) que durará desde el - 431 al −404, y que terminará con la derrota de Atenas. A consecuencia de ello, Atenas verá cómo su democracia es desmantelada, imponiéndose la llamada tiranía de los Treinta, bajo la protección de Esparta, que realiza una sangrienta persecución de los líderes demócratas. Pese a ello, la democracia será restaurada al año siguiente, ante la indiferencia de los espartanos, que no intervienen, aunque no volverá a alcanzar los logros obtenidos durante el siglo anterior. La democracia ateniense intentará reponerse de la derrota ante Esparta entrando en una fase en la que, desprovista de líderes que consigan un consenso suficiente, la habilidad retórica de los ciudadanos marcará su devenir y la toma de sus decisiones políticas. Destruida su flota por Esparta, Atenas no volverá a recuperar el control de las rutas comerciales ni su poderío militar, e irá cediendo ante el empuje de Macedonia, al igual que el resto de Grecia, hasta ser derrotada el año - 322, y asimilada al imperio macedónico, aunque se mantendrá como referente cultural para toda la Hélade durante el siglo IV.
Desde las reformas democráticas de Clístenes a la derrota ante Macedonia en el - 322, la democracia ateniense perduraría durante casi dos siglos. Bastante más si, como sostienen algunos, las reformas democráticas habrían comenzado con la legislación de Solón.
Platón, pues, vive su juventud bajo los avatares de la Guerra del Peloponeso, y desarrolla su actividad filosófica tras la restauración de la democracia, una democracia que tiene que hacer frente al declive del poderío militar y económico de Atenas y en la que el aristócrata Platón verá un enemigo, al consagrar la igualdad entre los ciudadanos. Una igualdad que, como vemos en su antropología, Platón consideraba contra natura.
Contexto sociocultural
La ciudad-estado griega abarca un territorio no excesivamente amplio, en el que reside la población rural. La ciudad, al tiempo que es el centro económico, político y social, sirve también de refugio en situación de guerra. En ella se encuentran el teatro, los gimnasios, los mercados, los templos y las instituciones políticas, pero también los talleres artesanos y otros centros de actividad económica y cultural. Muchas de ellas, además, se encontraban en la costa o cerca de ella, por lo que disponían de un puerto marítimo que facilitaba el desarrollo del comercio.
solía tener lugar entre los 18 y los 20 años) y que fueran descendientes legítimos de ciudadanos atenienses, eran considerados ciudadanos. Tras las guerras del Peloponeso, en el siglo - IV, se calcula que vivían en Atenas en torno a 250000 personas, incluyendo a los esclavos, de las que menos de 30000 eran ciudadanos (en total habría unos 100000 atenienses, contando a los familiares sin derechos de ciudadanía: mujeres y niños).
La participación en la vida política, remunerados los cargos públicos desde Pericles, solía ser amplia, en las tres instituciones principales de la democracia: la Asamblea (Ekklesía), el Consejo de los 500 (Boulé) y en los Tribunales de justicia (Dikastería). La Asamblea tenía como funciones principales la de legislar, la de elegir cargos públicos y la de juzgar delitos políticos. El Consejo de los 500 tenía como función principal la de llevar a efecto las órdenes de carácter ejecutivo acordadas por la Asamblea, lo que implicaba una gran variedad de acciones en la administración de la polis, incluido su control. Los Tribunales intervenían en todos los casos de litigio, públicos o privados, y eran elegidos por sorteo entre los mayores de 30 años. El interés por lo público y el sometimiento a la ley (nómos) prevalece frente al individualismo y el culto a la personalidad, más propio de las sociedades aristocráticas de la época.
Esta organización social está basada sobre la actividad de los esclavos y de los artesanos. Entre los artesanos había, además, muchos extranjeros (metecos), aunque estaban también excluidos de la ciudadanía y del derecho a poseer propiedades inmobiliarias. Entre los ciudadanos atenienses el trabajo físico está mal considerado y, aunque son propietarios de tierras y realizan actividades comerciales, dedican la mayor parte de su tiempo, además de a su participación en la vida política, al ocio, a la preparación física en los gimnasios (el ejército lo constituían los ciudadanos y precisaban de un buen estado de forma), a las reuniones en el ágora o en sus propias casas con sus amigos, en las que se tratan cuestiones de todo tipo: culturales, políticas, filosóficas… Las mujeres están excluidas de estas actividades, así como del conjunto de la vida pública, quedando, sobre todo si eran de buena posición social, recluidas en sus casas, y viéndose privadas de una educación similar a la de los hombres.
En fin, durante los años que gobernó Pericles y las siguientes décadas, en Atenas se desarrollaron las artes y las letras hasta cotas no alcanzadas anteriormente. Fueron los años de los grandes monumentos de la Acrópolis, como el Partenón y el Erecteión. Junto a artistas como Fidias y posteriormente sus alumnos Agorácrito y Alcámenes, encontramos más tarde a Praxíteles, igualados ambos a Mirón y Policleto; pero también a ceramistas de la talla de Meidias. El teatro alcanza su máximo esplendor, con las tragedias de Esquilo, Sófloces y Eurípides, seguido de cerca por los logros alcanzados por la comedia con Aristófanes. Tucídides y Heródoto sientan las bases de lo que serán los estudios históricos en el futuro. Una actividad cultural sin precedentes que todavía hoy sigue causando admiración y proponiéndose como referente.
Contexto filosófico
Una ciudad como Atenas, con una economía floreciente, libertades democráticas, poco peso de la religión, afluencia de extranjeros, y abierta a las innovaciones, inmersa en un continuado desarrollo cultural y artístico, se convirtió pronto en un lugar atractivo para filósofos de todas partes.
Mención aparte merece el ateniense Sócrates, quien ejerció una gran influencia en Platón, al igual que en otros jóvenes que fundaron escuelas filosóficas basadas en sus enseñanzas, las llamadas escuelas socráticas menores, como Euclides de Megara (fundador de la escuela de Megara), Fedón de Elis (escuela de Elis), el ateniense Antístenes (escuela cínica, a la que perteneció el conocido Diógenes de Sinope) y Aristipo de Cirene (escuela cirenaica). Sócrates, considerado como un sofista por sus conciudadanos, fue considerado por Platón como el antisofista por excelencia, en lo que Platón nos ha transmitido como su preocupación fundamental: la búsqueda de la verdad absoluta, de la definición universal, alejándose del relativismo de los sofistas. Posteriormente el mismo Platón, tras la creación de la Academia, se convertirá en el filósofo más reputado de Atenas, atrayendo a su escuela estudiantes y filósofos de toda la Hélade, entre los que podemos citar a Eudoxo de Cnido y a Aristóteles
2. EL GIRO ANTROPOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA
2.1. Los Sofistas
a) Contexto. El siglo V y principios del IV a.c. va a significar el domino y poderío de Atenas sobre toda el ática, bajo el gobierno de Pericles (siglo de Pericles). Atenas había liderado la liga de Delos -la unión de todas las polis griegas contra el enemigo común, los persas- y por tanto administrado su tesoro (el dinero que todas las polis ponían en común para sufragar los gastos de la guerra y se guardaba en la isla de Delos) que se lo gasto en embellecer la propia ciudad de Atenas, lo que trajo la envidia y malestar de las demás polis griegas, cuyo resultado fueron las guerras del Peloponeso entre las polis partidarias de Atenas y las partidarias de Esparta).
El siglo de Pericles fue un siglo de florecimiento cultural y científico, siendo Atenas el centro cultural de toda la Hélade. A este período se le ha llamado la ilustración griega por el gran desarrollo y difusión del pensamiento filosófico. Entre los grandes creadores y difusores de cultura estaban los sofistas, (de
5 El héroe griego
*El valor, la audacia y la fuerza para la guerra * El buen gobierno de la polis y la propia casa
sofós, sabios) que se dedicaban a la instrucción y educación de las clases pudientes y aristocráticas y sus hijos.
Características:
a) El utilitarismo del saber.
b) la areté, el nomós, la costumbre c) Relativismo y escepticismo
d) Preocupación por el lenguaje: La oratoria y la retórica
2.2. SÓCRATES
Sócrates representa el primer filósofo como hombre sabio y virtuoso. Su objetivo va a ser la búsqueda de la verdad por encima de toda costumbre o evidencia. En cuanto a su forma de filosofar, Sócrates es un sofista, pues utiliza el lenguaje y habla en los sitios comunes de reunión y actividad social de
bien con el saber y la virtud. A esta posición se le ha llamado intelectualismo moral: el que conoce el bien actuará con bondad. La ignorancia nos lleva a actuar mal. Sócrates establece la identidad entre el Ser, el Pensar, el Logos (Hablar), el Bien, la Verdad y el Saber, siendo origen de toda la filosofía posterior.
¿Qué representa Sócrates? La figura de Sócrates es muy controvertida y más cuando su vida termina después de un juicio en el que se le acusa de corruptor de la juventud ateniense y por no creer en los dioses y se le condena a muerte. Platón considera a Sócrates como el más virtuoso de todos los hombres condenado por hombres mediocres y mezquinos. Tradicionalmente, se ha dicho que Sócrates representa la voz de la conciencia individual frente a la autoridad de la colectividad. ¿Por qué fue condenado a muerte?
Atenas acababa de recuperar la democracia después del trauma que supuso el gobierno de los treinta tiranos (404-403), muchos de los cuales fueron discípulos de Sócrates. La democracia consideró que Sócrates animaba a los jóvenes atenienses a rebelarse contra la autoridad democrática, en favor de la voluntad propia que identificaban con la voluntad del tirano. También consideraron que las enseñanzas de Sócrates fomentaban el rechazo de los jóvenes de participar en las guerras y una actitud temerosa y desconfiada ante los valores tradicionales griegos. Al condenar a Sócrates, la democracia ateniense declaró a la vez su propia sentencia de muerte. Pocos años después, Filipo de Macedonia acaba con la democracia ateniense.
Nietzsche considera a Sócrates como un charlatán y un estafador, pues vende la idea de que el conocimiento como búsqueda de la verdad es superior al deseo y la propia voluntad, dando paso a una ética de los débiles en contra del auténtico hombre o super hombre. Sin duda, él también lo hubiera condenado.
3.
PLATÓN
3.1.
Vida y Escritos
Platón nació en Atenas hacia el año 427 a.c. Perteneciente a una familia aristocrática, frecuentó las mejores escuelas, y probablemente tuvo a Crátilo (uno de los maestros de Heráclito) como maestro. Sin embargo, fue el magisterio de Sócrates el que dejó en Platón una huella mayor, hasta el punto de inclinarle a la filosofía. Su implicación en los asuntos políticos es ya uno de los rasgos definitorios del joven Platón. Vivió una época convulsa (oligarquía de los 30 tiranos, “democracia sometida a la manipulación y la venganza…) en la que la corrupción y la ineptitud política estaban a la orden del día. A todo esto se unirá un suceso que marcaría su pensamiento posterior: la injusta condena a muerte de Sócrates. Platón no podía comprender cómo era posible que el hombre más justo de Atenas, muriera precisamente a partir de la aplicación de las leyes. Por eso, la política es el eje fundamental en torno al cual gira el pensamiento platónico.
Los diálogos: Platón es el primer filósofo que tiene conciencia de que escribe para la posteridad. Sócrates, por el contrario, es un filósofo oral. Platón quiere escribir de manera que sus escritos se asemejen lo más posible a la realidad. Por ello elige la forma del diálogo. Los diálogos platónicos tienen tres aspectos:
Representación dramática. El drama es lo característico de la
tragedia griega y la tragedia, para los griegos, refleja mejor la realidad que la comedia u otras formas. La vida es esencialmente trágica.
La discusión. Es la técnica que le permite representar la
forma del conocimiento. A través de la discusión es como aprendemos y el alma va elevándose por los distintos grados del conocimiento. Refleja, esencialmente, el conocimiento de uno mismo.
La exposición continuada. La manera de dar cuenta de la
como ejemplo e imagen de sus ideas.
Diálogos de juventud (399-389): muchos de estos diálogos coinciden con una primera época en la que Platón realiza diversos viajes. Los diálogos están protagonizados por Sócrates, y el de la virtud es su tema central. Tratan de reflejar fiel algunas de las enseñanzas de Sócrates, así como sus últimos días. Los títulos más importantes son la Apología de Sócrates (donde aparece el discurso que hipotéticamente Sócrates habría pronunciado ante al tribunal que le acusaba), el Critón, y el Protágoras, diálogo más importante de esta etapa, donde se discute si la virtud es o no enseñable.
Diálogos de transición (388-385): en esta etapa reinicia sus viajes. En Italia entre en contacto con los pitagóricos (en concreto, con Arquitas de Tarento). En Sicilia entra en contacto con Dionisio I, el tirano de Siracusa. Platón queda escandalizado de la vida de la corte, y, según se dice, al final fue vendido como esclavo. A su vuelta a Atenas funda la Academia, escuela de inspiración pitagórica. Durante esta etapa, Platón comienza a elaborar su propia teoría. Aparecen los temas políticos (críticas de Sócrates a los sofistas y a la democracia y se notan las influencias pitagóricas (reminiscencia e inmortalidad del alma). Destacan el Menón (de nuevo sobre si se puede enseñar la virtud), el Gorgias (sobre la retórica, es una crítica implícita a la democracia) y el Crátilo (sobre el significado de las palabras, con una discusión sobre lo que es por naturaleza y lo que es por convención).
Diálogos de madurez (385-370): durante este período, Platón desarrolla todas sus teorías, a la vez que continúa con su tarea docente en la Academia. Aparecen los diálogos fundamentales y también sus ideas centrales: la teoría de las Ideas y una teoría completa del Estado. Sócrates sigue siendo el protagonista de los diálogos, pero ya no es el Sócrates que aplicara el diálogo mayéutico y se dedicara a llevar a su interlocutor a una contradicción. Ahora, por el contrario, Sócrates se caracteriza por sus largas intervenciones, y aparece seguro de sí mismo, convencido de que está en la verdad. Entre los diálogos más importantes están el Banquete (sobre el amor), el Fedón (sobre la inmortalidad del alma y la filosofía), el Fedro (de nuevo sobre el amor, la
belleza y el alma) y la República, el diálogo más representativo de este período. En esta obra Platón nos presenta su modelo de Estado ideal., y recoge todos los temas de su filosofía.
Diálogos críticos (369-362): durante esta etapa Platón vuelve a Siracusa, esperando que Dionisio II (hijo del tirano fallecido) le prestará mayor atención que su padre. Nada más lejos de la realidad. Al final, Platón es apresado y hecho prisionero, y tardará dos años en poder volver a Atenas. El desengaño respecto a la realización de su teoría hace que el filósofo griego se desanime y se deje embargar por el pesimismo. Por ello, los diálogos de esta época son esencialmente críticos. Platón revisa todas sus ideas anteriores, y cuestiona muy seriamente algunas de ellas. Sócrates ya no es el protagonista de los diálogos, y los problemas lógicos van recibiendo una mayor atención. Los títulos más importantes son el Parménides, donde un Parménides anciano parece vencer a Sócrates, el Teeteto, el Sofista y el Político. Platón parece querer separar al político del filósofo, y busca un método de definición.
Últimos diálogos o de senectud/ vejez (361-347): sorprendentemente, Platón fue invitado de nuevo a Siracusa: esta vez Dionisio se comprometía a escuchar al filósofo ateniense, que emprende de nuevo el viaje. Sin embargo, Platón es de nuevo retenido, y el tirano no cumple con su palabra. Sólo gracias a Arquitas de Tarento logra Platón regresar a Atenas, donde vive sus últimos enseñando en la Academia. Entre los últimos escritos de Platón destaca su Carta VII, así como otros diálogos como el Timeo (sobre cosmología) o el Filebo (sobre el placer y el bien) y Las leyes, cuyo tema central es la constitución ideal de la ciudad, cuya rigidez y minuciosidad son realmente asombrosas. En esta época aparecen nuevos temas de reflexión como la cosmología y la historia.
3.2.
Introducción
verdaderas ideas de su autor. Hemos de tener en cuenta que dentro de la Academia sólo la enseñanza inicial se fundamentaba en los libros, y que para los contenidos más profundos Platón empleaba el diálogo y un contacto más directo con sus alumnos. Si a esto le unimos el desprecio de Platón hacia el texto escrito (lo que ilustra con el mito de Theuth y el rey Thamus en el Fedro) las cosas se complican aún más:
Era entonces rey de todo Egipto Thamus, cuya corte estaba en Tebas y cuyo Dios era Ammón. Theuth vino al rey y le mostró sus artes. Cuando llegó a la escritura: “Este conocimiento, ¡oh, rey! -―dijo Theuth , hará más sabios a los egipcios y vigorizará su memoria: es el elixir de la memoria y la sabiduría”. Pero el rey respondió: “¡Oh, ingeniosísimo Theut! Una cosa es ser capaz de engendrar un arte y otra comprender el daño o provecho de su utilización, y así tu, padre de la escritura le has atribuido facultades contrarias a las que poseen. Esto ocurrirá en el alma de los que aprendan el olvido por el descuido de la memoria, ya que, fiándose de la escritura, recordarán de un modo externo, valiéndose de caracteres ajenos; no desde su propio interior y de por sí. Es la apariencia de la sabiduría, no su verdad, lo que has encontrado.
Objetivos de la filosofía platónica: En la ética pretende, al igual que Sócrates, identificar la virtud con el saber. Solo el conocimiento nos hace hombres. El hombre virtuoso es aquel que se guía por su razón. En la política, su gran pasión, busca la estabilidad en el gobierno de la polis. La justicia será el resultado de la armonia social al igual que la virtud individual.
3.3.
Ontología: Los dos mundos.
La teoría platónica tiene la necesidad de postular dos mundos: el mundo de las ideas o inteligible y el mundo de las cosas sensibles. Ambos con categoría de realidad ontológica. Es más, el mundo de las ideas tiene más categoría de realidad que el mundo sensible que es copia del aquel. A
11 EL SER
esta existencia de dos mundos se llama el dualismo platónico, que tanta influencia va a tener en ella evolución del pensamiento posterior. Este dualismo se pasa al alma humana que tiene, como se ha dicho, una parte mortal y otra inmortal y tiene también un paralelismo en el Universo físico de los griegos.
Al mundo de las ideas, Platón lo identifica con EL SER de Parmenides, cuyos entes son las ideas. El mundo sensible lo identifica con el NO-SER. A diferencia de Parmenides tiene que situar el mundo del No-Ser o sensible dentro del Ser, pues de otra manera, no podría explicar la aparente realidad de las cosas del mundo sensible. Pero si mantiene la concepción de Parmenides de la imposibilidad de conocer por esta vía, la del No-Ser o la Doxa(opinión).
Las ideas son:
entes reales separados de las cosas y no conceptos mentales principio y causa de las cosas
Eternas, inmutables, inmateriales e inmóviles
Son únicas, no hay repetición y no pueden dividirse.
Sólo se pueden aprehender con la inteligencia.
Constituyen la unidad de la realidad múltiple del mundo de las cosas sensibles.
3.4.
Antropología
El hombre tiene alma que es inmortal pero solo la parte racional. Las otras dos partes son la irascible que se encuentra asociada al tórax y la apetitiva o concupiscible en el abdomen:
el alma racional (nous, logos), inmortal, inteligente, de
naturaleza divina
el alma irascible (thymos), corporal y mortal, fuente de las
pasiones nobles.
el alma apetitiva (epithymia) corporal y mortal, fuente de las
pasiones innobles.
La parte noble es el alma racional que es la que tiene que dirigir a las otras dos (mito de auriga). Solo el alma racional es capaz de conocer y conoce mediante el pensamiento. El pensamiento es un diálogo interior del alma consigo misma. Lo “en sí” solo puede captarse con el pensamiento, pero para reconocer lo bello en sí, el alma tiene que haberlo conocido previamente: “¿Cómo si no seríamos capaces de saber si no lo sabemos antes? Del no ser nada puede ser, luego del no saber no podemos llegar al saber”. El conocimiento es, por tanto, recuerdo de lo que el alma ha contemplado en el mundo de las ideas antes de caer presa en el cuerpo. A esto Platón lo llama
reminiscencia (anámnesis).
3.5.
Epistemología
3.5.1.
La Belleza y el Amor
¿Cómo llegamos a recordar lo que ya sabemos? ¿Qué nos impulsa a conocer las ideas, la verdadera realidad? El asombro que es el origen de la filosofía surge, primeramente, como asombro ante las cosas bellas. La belleza es el supremo bien y el fin (telos) del hombre es llegar al bien. El amor es el motor que nos lleva a buscar la belleza, produce el deseo de belleza. Este amor pasa por cuatro grados:
1. amor a la belleza corporal: a) un cuerpo en particular b) al cuerpo en general como canon o regla de todos los cuerpos bellos.
2. amor a las almas bellas
3. amor a las leyes, conocimiento e instituciones
4. amor a la belleza en sí. Es eterna, superior al devenir y a la muerte, perfecta, igual a sí misma y fuente de toda belleza.
Este camino de llegar a la belleza en sí, Platón lo llama dialéctica, porque se produce por medio del diálogo.
3.5.2.
La
teoría
del
conocimiento
Conocer es ir de lo particular a los modelos universales que están en el mundo de las ideas y esto es un camino de ascensión del alma desde las cosas más próximas hasta la contemplación de las ideas por la razón. Para Platón el conocimiento es ir a la caza y posesión del ser. Esto lo ilustra con el mito de la caverna:
Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver b la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto, a lo largo del cual suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquellos sus maravillas.
-Ya lo veo-dijo.
de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén callados.
-¡Qué extraña escena describes-dijo-y qué extraños prisioneros!
-Iguales que nosotros-dije-, porque en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?
-¿Cómo--dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
-¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
-¿Qué otra cosa van a ver?
-Y si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?
-Forzosamente.
-¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
-No, ¡por Zeus!- dijo.
-Entonces no hay duda-dije yo-de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
-Es enteramente forzoso-dijo.
-Examina, pues--dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia, y si, conforme a naturaleza , les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz, y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera d alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca
de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?
-Mucho más-dijo.
II. -Y si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía, volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría qué éstos, son realmente más claros que los que le muestra .?
-Así es -dijo.
-Y si se lo llevaran de allí a la fuerza--dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado, y que, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
-No, no sería capaz-dijo-, al menos por el momento.
-Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.
-¿Cómo no?
-Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que. él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
-Necesariamente--dijo.
produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible, y que es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
-Es evidente--dijo-que después de aquello vendría a pensar en eso otro.
-¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos?
-Efectivamente.
-Y si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquellos, o bien que le ocurriría lo-de Homero, es decir, que preferiría decididamente "trabajar la tierra al servicio de otro hombre sin patrimonio" o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
-Eso es lo que creo yo-dijo -: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.
-Ahora fíjate en esto-dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas, como a quien deja súbitamente la luz del sol?
-Ciertamente-dijo.
-Y si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían; si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y
hacerles subir?
-Claro que sí-dijo.
III. -Pues bien- dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión, y la luz del fuego que hay en ella, con el poder del. sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la. región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer, y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas; que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.
-También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo.
3.5.3.
La teoría de la Ideas
El conocimiento sería la contemplación del mundo de las ideas que el alma previamente conoce y ha contemplado antes de caer en la cárcel del cuerpo. Para llegar a esta contemplación hay que pasar por un camino duro y esforzado a través del estudio y el conocimiento que solo puede llevar a cabo la parte noble del hombre: el alma racional. Y este camino es la dialéctica:
Grado de
conocimiento Objetos Grados de belleza
Tipo de conocimient o Mundo Sensible Imaginación o conjetura (Eikasia) Sombras e imágenes Un cuerpo individual bello Opinión o doxa Creencia o física (Pistis) Objetos materiales y físicos
Cuerpos bellos en general (cánones y arquetipos) Mundo Inteligible Razón discursiva (Dianoia) Objetos matemáticos
Reglas, leyes e instituciones, las
almas Ciencia o
Episteme Inteligencia (Noesis) Objetos absolutos, Ideas
Belleza en sí
3.6.
La Cosmología
El Cosmos griego esta dividido en dos esferas: la esfera de estrellas y la esfera de la Tierra.
El Demiurgo o alma del mundo es el encargado de hacer el mundo terrenal corruptible, con la masa material preexistente y caótica, tomando como modelo el mundo de las ideas. El mundo de las ideas es la esfera de los astros y estrellas que representan los dioses, seres inmortales y eternos (el círculo representa el movimiento perfecto y eterno en el pensamiento griego). El sol representa la idea suprema del bien. Para los griegos no existía el vacío (horror vacui) pues no era comprensible desde la lógica.
La tierra se situa en el centro del universo y las esferas (dioses-astros) giran en torno a ella con movimientos circulares (salvar las apariencias) El tiempo es eterno: imagen móvil de la eternidad inmóvil. Todo el conjunto guarda una perfecta armonia (armonia celestial) que es el fin (telos) de todo lo que hay.
3.7.
La política
Al igual que en el cosmos el fin de la política como acción de gobierno es la armonía y el equilibrio de las polis. La virtud social es llegar a la armonia social, al igual que la virtud individual es llegar a la armonia del alma individual mediante la parte racional. La polis tiene que estar gobernada también por la parte racional. De esta forma, al igual que las partes del alma, tenemos las clases sociales en las que predomina una virtud específica:
Alma Clase social virtud
Racional Gobernantes o
filósofos
Sabiduría o
prudencia
Irascible Guerreros Fortaleza o valor
Apetitiva Artesanos y
productores
templanza
Los gobiernos justos deben cumplir este esquema. En la medida en que se alejan del mismo tenemos los diferentes sistemas de gobierno:
Timocracia o gobierno de los nobles aristócratas
Oligarquía o gobierno de los ricos
Democracia o gobierno del pueblo
Tiranía o gobierno de los más fuertes
La virtud social es la realización de la justicia, que resulta de realizar cada grupo la función social que le corresponde. Solo los filósofos son capaces de conocer y contemplar la verdadera justicia en el mundo de las ideas. Por
ello tienen que ser los gobernantes para llevarla a cabo materialmente en la polis. La consecución de la justicia produce el equilibrio y armonia social. La organización política es paralela al alma individual. El gobierno es un arte basado en la sabiduría. La elección de la clase social a la que uno pertenece solo puede llevarse a cabo mediante la educación (paideia). A través de ella los filósofos comprobarán el tipo de alma que predomina en los hombres. Para evitar la corrupción de los gobernantes, Platón prohibía la propiedad privada en dicha clase, y la posibilidad de tener una familia. La educación era misión del Estado y no de los padres.
3.8.
Interpretaciones de la teoría
Lógica: las ideas son los entes que permiten la lógica de predicados
al establecer la idea como principio de identidad, al posibilitar de predicar afirmativamente (ser) y negativamente (no ser) de las cosas (lógica moderna, filosofía de la ciencia)
Teológica: Las ideas son arquetipos en la mente divina (Plotino y S.
Agustín)
Ontológica: entidades separadas fuera de la mente y la realidad
sensible (Aristóteles)
Lingüística: Las ideas son conceptos como elaboración de
contenidos estables independiente del cambio social. No son solo categorías sino el desarrollo lógico y conceptual que lleva al significado global del concepto (filosofía del lenguaje, filosofía analítica)
Histórica: Las ideas se desarrollan en la historia. La historia es el
campo de batalla de las ideas pues ellas se realizan en la misma historia. La ideas son siempre las mismas. Lo que cambia es su realización material en la historia. (historicismo, marxismo, vitalismo, filosofía contemporánea en general).
Matemática o pitagórica: Las ideas son números. Las ecuaciones
matemáticas y las fórmulas físicas serían la verdadera realidad y no la materia y la energía.