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en
México
en las
La fecundidad
últimas dos décadas.
Marta Mier y Terán
*
E
l objetivo de este trabajo es esbozar ciertas características del descenso de la fecundidad en el país entre 1990 y 2010. Las fuentes de datos son los censos de población de 1990, 2000 y 2010, y el conteo de población de 2005. En la primera parte del trabajo, analizamos la fecundidad acumulada a lo largo de la vida reproductiva de las mujeres, a partir de la información sobre el número de hijos nacidos vivos. En el segunda parte, estudiamos la fecundidad en 1999 y 2009-2010, con base en la información sobre la fecha de nacimiento del último hijo nacido vivo captada en los dos últimos censos. También en esta parte, aplicamos un método indirecto para estimar la fecundidad en el periodo intercensal 2000-2010. Este método permite estimar las tasas específicas de fecundidad por edades a partir del cambio en las paridades promedio de las cohortes entre dos observaciones (ONU, 1983). El interés en su aplicación radica en que, con información sobre la paridad, se obtienen estimaciones de la fecundidad en el periodo intercensal que pueden contrastarse con las derivadas de la fecha de nacimiento del último hijo nacido vivo en los censos de 2000 y 2010.1El inicio del descenso de la fecundidad en México tuvo lugar hacia fines de la década de los años sesenta y, cuatro décadas después, se encuentra aún en curso. El cambio ha sido muy pronunciado porque la fecundidad había permanecido en niveles superiores a 6.5 hijos por mujer, y se ha reducido en casi dos terceras partes (Mier y Terán y Partida, 2001).2
La baja de la fecundidad ha sido ininterrumpida, pero el ritmo de descenso ha variado. En términos absolutos, los mayores cambios se dieron hacia fines de la década de los setenta pero, en términos relativos, se dieron en los años ochenta; en 1990, la tasa global de fecundidad se había reducido ya a la mitad (3.4 hijos). En los años siguientes, la reducción ha sido menor, como se verá más adelante. El descenso fue posible por el notable incremento en el uso de métodos anticonceptivos, facilitado por los programas gubernamentales de planificación familiar, puestos en marcha hacia fines de la década de 1970. Entre las mujeres unidas en edad fértil, el uso de anticonceptivos aumentó de 30% en 1976 a 53% en 1987 y a 73% en
cambios en fecundidad, calendario de fecundidad, información censal
Palabras clave:
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0,0 1,0 2,0 3,0 4,0 5,0 6,0 7,0 12-14 15 a 19 20 a 24 25 a 29 30 a 34 35 a 39 40 a 44 45 a 49 50 a 54 Pa rid a d m e d iaGrupos de edad de las mujeres
1990 2000 2005 2010
Gráfica 1. México.Paridad media según grupos de edad, 1990-2010
Fuente: Estimaciones propias basadas en INEGI, censos generales de población y vivienda, 1990, 2000 y 2010 y Conteo de Población y Vivienda 2005.
2009 (INEGI, 2010). Para las dos primeras décadas del periodo de descenso, se afirma que el creciente uso de anticonceptivos da cuenta de prácticamente todo el cambio en la fecundidad (Moreno y Singh, 1996). En años más recientes, la situación es semejante puesto que la nupcialidad no ha variado mayormente; el inicio de la primera unión ha tenido sólo un leve retraso.3
Entre los principales rasgos de la formación de las familias durante el proceso de descenso, destaca la estabilidad en los patrones en las primeras etapas (Miranda, 2006). La edad al nacimiento del primer hijo sólo aumenta levemente en las últimas dos décadas. Es común que las mujeres inicien el uso de métodos anticonceptivos una vez que han tenido a sus hijos (Brugeilles y Samuel, 2005).
Fecundidad acumulada
A continuación, vemos cómo se vinculan estos rasgos del descenso de la fecundidad con el cambio en las paridades promedio en las distintas edades entre las cuatro observaciones (véase la gráfica 1).
Los cambios en el tamaño de las descendencias en las últimas dos décadas son notables. En 1990, la paridad aumentaba rápidamente con la edad, lo que refleja la coincidencia de mujeres jóvenes que tuvieron pocos hijos al final de su vida reproductiva con mujeres que no controlaron su fecundidad y tuvieron proles muy numerosas: 6.1 hijos en el grupo de 50 a 54 años de edad. En la década de los noventa, el descenso de la fecundidad fue pronunciado. En 2000, los valores de las paridades medias fueron
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Grupos de edad de las mujeres
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2000
-
2010
2009
Tasa global
1999 2.78
2000
-
2010 2.45
2009 2.31
Gráfica 2.México.Tasas específicas de fecundidad por edad y tasa global (TGF), 1999, 2000-2010 y 2009-2010
Fuente:Elaboración propia basada en Conapo (2011),1999 y 2009-2010; y cálculos propios 2000-2010.
sensiblemente menores a partir del grupo de 20 a 25 años de edad. Entre las mujeres de 35 a 39 años, la paridad media fue de 3.2, casi un hijo menos que sus coetáneas en 1990.
En el quinquenio siguiente, la fecundidad de las mujeres jóvenes, de menos de 25 años, no cambió, y sólo empieza a notarse un descenso a partir de esta edad. Las mujeres de 35 a 39 años redujeron su paridad de 3.2 a 2.8. En las cohortes de mayor edad, la reducción es más acentuada. En el último quinquenio, no se observan cambios entre las mujeres menores de 30 años. Se percibe una leve pero creciente reducción a partir de esta edad. Las mujeres de 35 a 39 años reducen su paridad de 2.8 a 2.5, y las de 50 a 54 años tienen sólo 3.7 hijos en 2010. En síntesis, la fecundidad ha descendido de manera notable en las dos últimas décadas. En 1990, están presentes cohortes cuyo periodo
reproductivo inició y transcurrió en momentos muy distintos del rápido proceso de transición de la fecundidad en México. En 2010, todas las mujeres habían vivido la mayor parte de su vida reproductiva, si no es que toda, después de la puesta en marcha de los programas gubernamentales de planificación familiar. Las grandes reducciones ocurren en las edades mayores. Entre las mujeres de 35 a 39 años, la paridad media disminuye de 4.1 a 2.5 hijos, y entre las de 50 a 54 años de 6.1 a 3.7. En cambio, las reducciones en los grupos jóvenes son limitadas o nulas. El grupo de 15 a 19 años tiene una fecundidad acumulada relativamente baja (0.2 hijos) pero llama la atención que prácticamente no descienda en estos veinte años analizados. En las edades de 20 a 24 años, la paridad media sólo baja de 1.0 en 1990 y a 0.8 en 2000, y permanece constante en la última década. Incluso en el grupo de 25 a 29 años, el descenso es muy limitado en la última década (1.7 a 1.5 hijos).
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Fecundidad reciente
La información sobre la fecha de nacimiento del último hijo nacido vivo permite conocer el número de nacimientos ocurridos en el año anterior al censo. Además, el mismo censo proporciona la población femenina que sirve de denominador para el cálculo de las tasas específicas por edad. Esta información tiene la ventaja de que en el año anterior al censo la gran mayoría de los nacimientos son de últimos hijos, de manera que proporcionan un buen acercamiento a los nacimientos totales del año.
Los datos sobre la fecha de nacimiento del último hijo nacido vivo en los censos de 2000 y 2010 tienen una calidad razonable.4
El valor de la tasa global de fecundidad es de 2.78 en 1999 y 2.36 en 2009-2010, lo que refleja un descenso de 1.6% anual, inferior al observado en los años anteriores, pero no despreciable, dados los niveles relativamente bajos en los que se encuentra la fecundidad del país. El valor de la tasa global de fecundidad que se obtiene con el método de la cohorte hipotética a partir de las paridades medias para la década 2000-2010 es intermedio, 2.45 hijos, de manera que encaja bien con los valores obtenidos a partir de la fecha de nacimiento del último hijo nacido vivo en 1999 y 2009-2010. Los valores de las tasas específicas por edad en 1999 y 2009-2010 permiten observar un calendario con cúspide temprana, con una preeminencia del grupo 20-24 que se acentúa en el tiempo. Asimismo, el descenso en el grupo más joven es muy reducido, de manera que hay un rejuvenecimiento claro del calendario (véase la gráfica 2). Este
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Referencias
Brugeilles, Carole y Olivia Samuel (2005),
“Formación de parejas y vida fecunda en México”, en Coubes, Marie Laure et al. (coords.),
Cambio demográfico y social en el México en el siglo XX. Una perspectiva de historias de vida, México, Cámara de Diputados, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, El Colegio de la Frontera Norte, Miguel Ángel Porrúa, pp. 453-477.
Chackiel, Juan (2004),
La dinámica demográfica en América Latina, Santiago, Centro Latinoamericano de Demografía
(Serie Población y Desarrollo 52).
Conapo (2011), Estimaciones sobre fecundidad, México,
Consejo Nacional de Población (inédito).
INEGI (2010),
Estadísticas sobre fecundidad y anticoncepción,
México, Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática en
http://www.inegi.org.mx/sistemas/sisept/Default.aspx?t=mdemo32&s=est&c=17544
Mier y Terán, Marta y Virgilio Partida (2001),
“Niveles, tendencias y diferenciales de la fecundidad en México, 1930-1997”, en Gómez de León, José y Cecilia Rabell (coords.), La población de México. Tendencias y perspectivas sociodemográficas hacia el siglo XXI,
México, Consejo Nacional de Población, Fondo de Cultura Económica, pp. 168-206.
Miranda, Alfonso (2006),
“Are Young Cohorts of Women Delaying First Births in Mexico?”, en Journal of Population Economics, vol. 19, núm. 1, pp. 55-70 (DOI 10.1007/s00148-005-0046-7).
Moreno, Lorenzo y Susheela Singh (1996),
“Fertility Decline and Changes in Proximate Determinants in the Latin American and Caribbean Regions”, en Guzmán, José Miguel et al., The Fertility Transition in Latin America,
Oxford, Clarendon Press, pp. 113-134.
ONU (1983),
Manual X. Indirect Techniques for Demographic Estimation, Nueva York, United Nations, Department of International Economic and Social Affairs, (Population Studies, núm 81).
*UNAM, Instituto de Investigaciones Sociales, [email protected]
Notas
1 También aplicamos este método en los periodos 1990-2000,
2000-2005 y 2005-2010, pero los resultados fueron deficientes, debido a que el método es muy sensible a cambios en la declaración de la paridad entre un censo y el siguiente.
2Estos rasgos son comunes con los de otros países
latinoamericanos que tuvieron un descenso relativamente tardío y acentuado (Chakiel, 2004).
3 Una forma de observar este cambio paulatino es a través de la
proporción de mujeres solteras de 20 a 24 años en los censos, que es 45% en 1990, 48% en 2000 y 50% en 2010.
4 La no respuesta del año de nacimiento es inferior a 4% entre las
mujeres de 15 a 49 años de edad en 2000; en 2010 es menor que 2%. El censo de 2000 tuvo lugar en el mes de febrero por lo que la estimación de los nacimientos es para 1999; como el censo de 2010 se levantó en junio, las estimaciones corresponden a los años 2009-2010.
rejuvenecimiento coincide con lo observado en las paridades medias.
El método de la cohorte ficticia permite obtener estimaciones muy plausibles para las edades jóvenes, que reflejan un calendario semejante al de las estimaciones en 1999 y en 2009-2010. Para los dos grupos de mayor edad, como lo advierten los autores del método, los resultados son muy deficientes (ONU, 1983). Es posible concluir que los censos de población proporcionan información sumamente valiosa para el análisis de los cambios en los patrones reproductivos durante el periodo de transición de la fecundidad y, en especial, durante los años más recientes.