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La geopolítica del agua en Nuevo León y el desarrollo sustentable

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INSTITUTO DE INVESTIGACIONES SOCIALES

TESIS

LA GEOPOLÍTICA DEL AGUA EN NUEVO LEÓN Y EL DESARROLLO SUSTENTABLE

PRESENTA

MC. HIPÓLITO VILLANUEVA HERNÁNDEZ

PARA OBTENER EL GRADO DE DOCTOR EN CIENCIAS SOCIALES CON ORIENTACIÓN EN DESARROLLO SUSTENTABLE

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INSTITUTO DE INVESTIGACIONES SOCIALES

TESIS

LA GEOPOLÍTICA DEL AGUA EN NUEVO LEÓN Y EL DESARROLLO SUSTENTABLE

PRESENTA

MC. HIPÓLITO VILLANUEVA HERNÁNDEZ

PARA OBTENER EL GRADO DE DOCTOR EN CIENCIAS SOCIALES CON ORIENTACIÓN EN DESARROLLO SUSTENTABLE

COMITÉ TUTORAL DIRECTOR: DR. RODRIGO TOVAR CABAÑAS

CO DIRECTORES: DR. MARCO ANTONIO ARANDA ANDRADE DR. EDGAR TALLEDOS SÁNCHEZ

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1 Índice

Introducción 3

Planteamiento del Problema 6

Objetivo Principal 8

Objetivos Particulares 8

Hipótesis 10

Antecedentes 12

Presupuestos Teóricos de la Geopolítica 23

Justificación 41

Metodología 45

Capítulo 1. Arquetipos del abasto de agua 54 1.1 Historia antigua del abasto de agua a nivel mundial

1.2 Obras hidráulicas en la época prehispánica

1.3 Acueductos y sistemas de riego en la época colonial 1.4 Las presas de mampostería y de sillar del siglo XIX

1.5 Los grandes proyectos de irrigación e hidráulicos del siglo XX

Capítulo 2 Análisis espacial del potencial hídrico de Nuevo León 101 2.1 Características fisiográficas de Nuevo León

2.2. Los acuíferos de Nuevo León

2.3 Reservas de agua subterránea de la ciudad de Monterrey Capítulo 3 Ecología política y huella hídrica de Nuevo León. 142 3.1 Ecología política. Estado del arte

3.2 Huella ecológica. Estado del arte

3.3 Huella hídrica histórica de Nuevo León.

Capítulo 4 Geopolítica del agua 166 4.1 De la dominación al consenso. Una hermenéutica a la geopolítica

4.2 La geopolítica histórica del agua en México 4.3 La geopolítica del agua en Nuevo León

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Índice de figuras 214

Glosario 216

Referencias 227

Anexo 1. Acueductos históricos de México 242 Anexo 2. Marco Jurídico del agua en Nuevo León 244

Anexo 3. Sitios anegados por embalses del siglo XX 245

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INTRODUCCIÓN

La presente tesis busca mostrar el panorama geopolítico del recurso agua en Nuevo León, con énfasis en el Área Conurbada y Zona Metropolitana de Monterrey. El andamiaje teórico de esta investigación se apega a las posturas medioambientales de la denominada historia ambiental, además le apuesta a la cartografía estratégica, así como a las tesis del movimiento intelectual denominado Environmental Philosophy, vertebrados desde una propuesta geopolítica de corte conciliador emanada de la filosofía de la liberación. De tal modo que para entender el proceso que ha dado origen a la apropiación predadora del agua y a los conflictos ambientales en Nuevo León, en particular el derivado de la escasez del recurso hídrico metodológicamente es necesario aplicar un enfoque interdisciplinario, integrando el tema del agua desde cuatro enfoques, a saber: el histórico, el hidrotécnico, el ecológico y el geopolítico.

En el primer capítulo, brevemente se explica qué es la historia ambiental, el porqué de su ausencia en países que aún fungen como zonas de extractivismo, como el caso de México. También en dicho capítulo se explica qué son los arquetipos históricos y su función dentro del discurso primitivista moderado. Este capítulo uno cierra con el abordaje histórico del abasto y suministro de agua a nivel mundial, con el objetivo de esclarecer los arquetipos faltantes en las alternativas de innovación en materia de agua para Nuevo León.

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4 En el capítulo dos al margen de las cuantificaciones oficiales y neoliberales del recurso agua, que han elaborado tanto dependencias gubernamentales como empresas privadas, se realiza una estimación adicional, puesto que las estimaciones de los Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey suelen estar fundadas en datos de hace tres o cuatro décadas, además de estar poco geografizadas, en tanto que las propuestas empresariales tienen un sesgo hacia el interés por ganar licitaciones, lo que las hace poco objetivas. Por el contrario, la estimación recurre a la metodología propia de la cartografía satelital, así como al uso de los sistemas de información geográfica. Los resultados más apremiantes de este apartado ayudan a conocer con mayor profundidad la dinámica geohidrológica de uno de los principales acuíferos que abastecen de agua a la zona metropolitana de Monterrey.

El capítulo tres es un ejercicio sobre la utilización del agua en la producción de los productos iconos de Nuevo León, es decir, desde un análisis espacio-temporal se determina la Huella Hídrica Histórica (HHH) que en cien años de existencia han llevado a cabo la industria del acero. Con el mismo proceder se da a conocer la HHH de la industria refresquera y de la industria cervecera, con el fin de aclarar cuánta agua han consumido las tres industrias en comento durante todo un siglo. De ese modo se considera que se auscultará la pugna en las licitaciones hidráulicas, con ello se trata de abonar al esclarecimiento de la geopolítica del agua en Nuevo León, es decir, palear los mitos y las falacias en torno a los distintos proyectos hídricos por los que ha transitado Monterrey en los últimos treinta años.

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5 En el capítulo cuatro se hará el análisis sobra los problemas que se han suscitado debido al empoderamiento de los recursos naturales que se encuentran en manos de unas cuantas personas, haciendo énfasis en la geopolítica del agua en Nuevo León de los últimos años. Con ello se pretende brindar elementos necesarios para enriquecer la discusión madura que, sobre el recurso agua, tienen los distintos actores políticos, sociales y económicos del estado.

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PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

La historia de la humanidad es en sí una historia de la lucha por la sobrevivencia, que involucra guerras entre pueblos por los recursos naturales, siendo el agua uno de los principales protagonistas, Mesopotamia y el río Éufrates, Viena y el río Danubio, Los Ángeles California y el río Colorado, en ese sentido Zarza (2017), menciona que tales conflictos se agrupan en varias regiones del mundo en donde destacan: el conflicto entre Israel y Palestina; la guerra civil en Siria; la disputa entre Bolivia y Chile por las aguas del río Silala; el conflicto del Tigris y el Éufrates entre Turquía, Siria e Irak; la cuenca del río Zambeza entre Mozambique y Zimbawe; el conflicto del Nilo; y la Guerra del Agua de Cochabamba. Mientras que, en México existen conflictos por el agua en Guadalajara y el caso del río Lerma, la operación del sistema Cutzamala y el abasto de agua de la ciudad de México, el acueducto independencia y las tribus Yaquis o el caso de la presa la Parota en Guerrero, por citar solo algunos.

Al respecto cabe señalar que en México los estudios que analizan los conflictos por el agua proceden desde la época de la colonia, por ejemplo, en 1797 la orden de los Carmelitas Descalzos trabó un litigio por el agua en Tlaxcalilla, San Luis Potosí (SLP, 1797). El primer siglo de vida independiente no es la excepción, puesto que se tiene noticia de la discusión que se armó en la ciudad de México hacia 1869 por la entubación de sus principales afluentes. Ahora bien, en el siglo XX la otrora Comisión Nacional de Irrigación fue la que decidió el auge o la caída socioeconómica de las villas y los pueblos de México. Ahora bien, estrictamente, en 1977 Emilio López

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7 Zamora publicó el primer estudio socioeconómico y político de los conflictos por el agua acaecidos en territorio mexicano. Desde esa fecha hasta el presente prácticamente se ha gestado una lucha ideológica entre dos grupos de pensamiento: a) Los partidarios de un conservacionismo extremista y b) Los partidarios de un tecnicismo rampante.

Los ecologistas apocalípticos, como también se les denomina a los conservacionistas extremos, fácilmente caen en un ascetismo y en contradicciones teológicas. De ahí que cuando se menciona el flujo de agua de una cuenca a otra, suponen la muerte de miles de animales, por lo tanto, su primera reacción es negar todo proyecto hidráulico.

El mesianismo tecnológico, como también se le conoce a los tecnócratas rampantes o voraces, fácilmente cae en el derroche irracional y en contradicciones económicas1.

De ahí que, cuando oyen hablar de escasez de agua en una cuenca, lo primero que se les viene a la mente, es la construcción de un acueducto por medio de concreto armado. Dicho pensamiento supone que el agua es la misma en cualquier lugar del planeta, obviando la geoquímica del H2O y las repercusiones ambientales que

conlleva llevar agua de una cuenca a otra.

1 Por ejemplo, si la economía es la administración de bienes escasos los tecnólogos dejan de pensar las

condiciones futuras que en momentos de adversidad mermarían tales bienes. Este tipo de pensamiento de comprar rifles para matar bisontes, que supone que entre más rifles más bisontes por vender, llevó a la extinción casi de dichos animales en Estados Unidos.

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8 Mi propuesta es no caer en estas concepciones, sino realizar una planeación integral desde una enfoque multidisciplinar y holístico que dé soluciones tanto a la pérdida de biodiversidad como al aumento de vulnerabilidad social que con lleva un transvase de cuenca o una extracción de agua subterránea desmedida. Es necesario enfatizar sobre este último punto, puesto que en el estado de Nuevo León existe un gran problema ya que: la construcción de pozos o acueductos de hormigón, de facto, conlleva la disputa entre la industria y la sociedad civil a tal grado que sólo los grupos que tengan solvencia económica, dígase empresas, hacen usufructo del equipamiento hidráulico.

OBJETIVO PRINCIPAL

Determinar las bases históricas, geográficas y capitalistas que han originado la pugna por el agua en Nuevo León con el propósito de lograr una visión de conjunto del problema del abasto de agua, con ello se pretende brindar elementos empíricos que coadyuven al fortalecimiento de la legitimidad del derecho al agua que tiene la sociedad de Nuevo León.

OBJETIVOS PARTICULARES

1. Documentar los arquetipos del agua. El propósito es dar a conocer los tipos de infraestructura hidráulica que las grandes civilizaciones utilizaron y que aún continúan operando en la dotación de agua.

2. Analizar espacialmente el potencial hídrico de Nuevo León, refinando las técnicas para el cálculo de reservas de agua, particularmente las

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9 subterráneas, del estado de Nuevo León contribuyendo en las estimaciones de la disponibilidad de agua.

3. Documentar el consumo histórico de agua de las principales industrias de Monterrey, Nuevo León. Aquí el propósito es dar a conocer el volumen de agua subterránea que se extrae para la elaboración de ciertos productos de origen industrial, este proceder arroja un indicador que ayuda a comprender mejor el sutil despojo hídrico que sufre la sociedad nuevoleonesa.

4. Delinear las principales problemáticas por el agua de Nuevo León entre los primordiales grupos de poder local e internacional. Aquí el propósito es dar a conocer las teorías ligadas al empoderamiento de los recursos naturales y cómo estás, aparentemente, han sido adoptadas por un número de personas para controlar a la sociedad.

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HIPÓTESIS

Los conflictos por los recursos naturales suelen ser de larga data, y el caso del abasto de agua de la principal ciudad del estado de Nuevo León, no es la excepción. Geopolíticamente, muchos conflictos de esa naturaleza, luego de varios análisis, profundizan en las circunstancias históricas que dieron pie a la génesis socioambiental de las tensiones por los recursos en cuestión. De modo que la hipótesis estiba en que, al incrementar la información histórica en torno al abasto de agua, tanto en México como a nivel regional, pero sobre todo localmente, los grupos en conflicto tendrán materia para ampliar sus conocimientos en torno a la problemática, en este caso del abasto de agua, y de ese modo cubrir las lagunas de conocimiento, que a fin de cuentas son estas lagunas las que ayudan a conciliar o pugnar los intereses de los grupos en disputa. En otras palabras, para destrabar las políticas que hoy se decantan por el acaparamiento y monopolización del abasto de agua, bajo un contexto de incertidumbre histórica y técnica (cosechadas estas últimas por políticas implementadas deliberadamente, por la facción neoliberal), es precisamente urgente reconstruir los relatos históricos de cómo se ha dado el abasto de agua a través del tiempo, para que este meta-relato, a modo de arquetipo, sirva como punta de lanza de opciones políticas sustentables (vg.: primitivismo tecnológico), de mayor calado social para con el abasto de agua.

Como se indica, la hipótesis se apoya en el establecimiento de escenarios cronológicos de la política del agua, considerando tres dimensiones: la histórica, la geotécnica y la ecológica/ambiental, que como herramientas contribuyan a explicar,

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11 bajo otra tónica, los conflictos por el agua (actuales y posteriores), tal como la rivalidad por el aseguramiento del abasto de agua entre las tres industrias que más hacen uso del recurso, a saber, la industria del acero, la de la cerveza, y la del refresco.

Señalando desde ya que la manifestación de la hipótesis, no tendrá lugar en el corto plazo, pues los impactos de la articulación de los nuevos modos de gobernabilidad con los fuertes procesos de cambio político, y la crisis de la toma de decisiones en la gestión del agua, más las fricciones entre los poderes tradicionales y el reajuste del aparato del Estado, son fenómenos cuya temporalidad rebasa la de la presente tesis. Por lo que, con dicha hipótesis se busca la aproximación a un entendimiento socio-ambiental del agua, basado en el reconocimiento de evidencias científicas, tal como la disponibilidad del volumen de agua subterránea en el campo Mina, por ejemplo, y patrones políticos, culturales y jurídicos, dígase huella hídrica histórica, para poder estimar las posibles tendencias de los futuros conflictos por el agua en Nuevo León, trabajando todos los planteamientos, desde la visión sustentable que aboga por garantizar hoy el acceso al agua sin comprometer su disponibilidad para con las generaciones futuras.

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ANTECEDENTES

Hacia principios de la década de 1970, el mundo se percató de que los recursos naturales, en función del modo en que venían y se vienen explotando y consumiendo, no eran infinitos, por lo que poco a poco se empezó a gestar una lucha por los recursos estratégicos, sobre todo entre los principales grupos de poder económico, político y social (Meadows et al., 1975). A nivel nacional el abasto de agua pasó de ser una acción sin cuestionamiento a una razón de vital importancia para el desarrollo del país, en este sentido a continuación se describen las principales investigaciones que han abordado la geopolítica del agua en México.

Pedagógicamente, el antecedente más remoto en torno a la visión tradicional de la geopolítica2 del agua en México, se encuentra en una tesis de la Universidad

Nacional Autónoma de México, donde Dos Santos (1978), bajo una perspectiva urbana ambiental realizó el primer estudio regional de la conservación de los tipos de suelo y agua en la planeación rural. A partir de estudios de la deforestación, erosión, localización de mantos freáticos, acuíferos y cultivos realizados en el estado de Tlaxcala, este autor concluye (con base en la disponibilidad de agua en Tlaxcala en 1974), que el uso de agua superficial para consumo doméstico causa contaminación al modificar la composición química.

2 En este trabajo, en un primer momento, la geopolítica se entenderá como la generación, uso y apropiación del

conocimiento del territorio geográfico con miras a tener el control de los recursos naturales, estos últimos vistos como elementos estratégicos para el desarrollo, control y empoderamiento de la sociedad.

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13 Eso significa que desde 1974, ningún organismo (público, privado o social) asumió la tarea de conservar la sanidad de los ríos del país3.

Baeza (2001), bajo un enfoque ambiental ecológico realizó estudios de los cuerpos de agua y corredores verdes como estrategia de la planificación futura. El investigador menciona que la planificación debería de estar en función de las posibilidades reales de soporte del sistema natural (sin embargo, se carecen de estudios de fondo para ello). El auto se plantea ¿cómo planificar la ciudad de acuerdo con el orden heterópico, o físicamente con connotaciones diferentes, del propio medio natural?, también hace mención de que se debe revalorar el interés ambiental. Además, propone que la arquitectura ha diseñado los corredores verdes como una forma sustentable de hacer ciudad y subsidiar el medio ambiente artificial. Una de las formas más acabadas de este movimiento arquitectónico versa sobre la conservación de formas lineales del terreno urbano, tal como: arroyos, ríos, canales, presas y depósitos de agua. Es decir, el siglo XXI inicia con la dicotomía de la conservación/utilización del recurso agua. Al respecto, la componente exponencial de la topofagia (hormigoneo del medio natural), fue el caldo de cultivo para que, en México, desde la primera década del siglo XXI, las grandes trasnacionales inmobiliarias condicionaran el abasto de agua potable.

Denton (2003), desde una propuesta natural y jurídica analizó el abasto, uso y aprovechamiento racional del recurso hídrico. Establece que existe la necesidad de

3 La componente exponencial de la contaminación del agua superficial de México fue el caldo de cultivo para

que, desde la década de los años 80, del siglo XX, las grandes trasnacionales del agua arriban al mercado del agua potable mexicano.

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14 infraestructura hídrica ya que ésta es indispensable para administrar el recurso y evitar su agotamiento. También compara el abasto en países del G7: que en promedio es de 200 litros/habitante/día, mientras que en México es mayor a 250 litros/habitante/día en zonas urbanas (eso significa que en México el consumo de agua es 30% superior que en aquellos países). En el aspecto jurídico menciona la historia del derecho en materia de agua y un análisis de los diversos regímenes jurídicos de México en materia de agua. Como se podrá advertir, en México desde hace dos décadas, nadie quiere asumir la moderación en el consumo de agua, lo cierto es que en promedio los citadinos del país, en dos décadas, se han consumido el agua que les pudiese haber alcanzado para un cuarto de siglo.

Kloster (2008), desde una visión económica/ambiental analiza el desarrollo del proceso social de crecimiento o desenvolvimiento, más las relaciones desequilibrantes en el orden social. Su enfoque es visto como un proceso de lucha por la mejora de las condiciones de existencia de mecanismos para intentar un reequilibrio, donde el recurso agua es visto como una propiedad fundamental, no patrimonial. Por lo cual señala que el estado es el encargado de aplicar el derecho al agua y asumir esa responsabilidad. La autora recuerda que el gobierno federal se ocupa de la retribución en el agua y apropiación del recurso hídrico y se debe encargar de que los sectores sociales marginados tengan acceso a la dotación de agua regular y legal. Según la autora, ese es el origen por el cual, las leyes de agua facultan al gobierno federal a reglamentar los reservorios o fuentes de agua y a organizar a los usuarios. Al respecto, desde el viejo marco marxista, recordemos que cuando el Estado regula algún bien, es porque algún grupo social ha perdido la

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15 soberanía del mismo. En ese sentido, se señala que existe un hueco alusivo a la historia de la soberanía hídrica en México, y los pormenores de cómo se fue diluyendo, no sólo en términos jurídicos, sino desde el punto de vista de la ingeniería civil.

Hace una década Akerberg (2008), realiza su investigación desde el enfoque jurídico ambiental, a través de un estudio de la frontera México- Estados Unidos, analiza las condiciones que hacen del agua un asunto de seguridad nacional, al igual que el deterioro del medio ambiente y la escasez del recurso. Se pregunta ¿Qué relación existe entre la seguridad nacional, el medio ambiente y el agua? ¿Cómo repercute el escás del agua en la estabilidad y seguridad de la región México–Estados Unidos? Al respecto, conceptualiza a la naturaleza como proveedor del recurso para la existencia del ser humano. Puntualiza en la escasa armonía entre los procesos naturales y el abuso que se da en esta situación. Señala además la amenaza que generamos con nuestras actividades irresponsables hacia la naturaleza. Así mismo, argumenta que la protección es una prioridad de las naciones y además que el agua es el principal recurso natural con mayor potencial para detonar conflictos por lo que de su disponibilidad depende el bienestar y la salud de todos los seres vivos del planeta. En este sentido, el acceso al agua repercute en la calidad de vida y desarrollo humano. Como vemos, veladamente este autor invita a pensar sobre los conflictos por el agua que en un futuro habrá de asumir un país cuyo territorio es 80% semi-árido y con una población urbana cuyo consumo de agua está 30% por arriba del promedio del G7.

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16 De la Mora (2009), desde la perspectiva social y las relaciones que sustentan los procesos de apropiación, busca comprender los servicios ambientales, los procesos de apropiación de la tierra, el agua y el bosque, dentro de una interacción social entre la comunidad agraria, los convenios de servicios ambientales, las condiciones socioeconómicas que determina la dependencia social hacia los recursos naturales y el contexto mundial.

Tarrab (2009), realiza sus investigaciones desde un estudio de enfoque económico para entender que los subsidios y los costos operativos y ambientales, no pagados, afectan la estabilidad privada y social. Por eso sugiere la reelaboración de políticas públicas que consideren los gastos operativos y ambientales, con miras a reducir el severo impacto ambiental que genera el agua dentro del proceso de riego agrícola. En efecto Tarrab, veladamente descubre una veta económica, detrás de los servicios de abasto de agua, sean públicos o agrícolas, por ejemplo invita a pensar en los gastos operativos (salinización de fuentes, corrosión de tuberías, cavitación en cárcamos, sedimentación en depósitos, dislocamiento de juntas, oxidación de tuberías, contaminación de ríos, eutrofización de lagunas, diseminación de vectores zoonóticos, etcétera), que nadie quiere asumir, y que a la larga terminan siendo el caldo de cultivo, dígase una oportunidad de mercado, para las trasnacionales del embotellado del recurso hídrico.

A la lista de antecedentes relativos a la geopolítica del agua en México que se haya en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se suma también los antecedentes, sobre conflictos por el agua en México, presentes en otras

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17 universidades, tal como el que se generó en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) a través de la tesis de Rivera (1992). Un economista que realizó el

trabajo: “Economía Política del Agua en México”. En él se discutía la participación

social en el uso eficiente del agua, sobre todo argumenta la situación de los servicios de agua en zonas urbanas y el papel que desarrolla la economía, además realizó una revisión a la legislación y la importancia del agua en la salud. Entre sus principales conclusiones señala algunas prioridades claras y estratégicas, partiendo de los recursos financieros disponibles como instrumento necesario en la asignación racional y sostenible. El trabajo que presenta se centra en el aspecto económico como el medio de administración del recurso, apoyándose en las leyes federales que tiene la sociedad para administrar el recurso hídrico. Nótese cómo es el caldo de cultivo u oportunidad de mercado, que reiterativamente se señala, construido mediante el abandono de la responsabilidad para con el medio ambiente, que se agudizó desde el año de 1974, terminó siendo la justificación para su mercantilización. Desde el ámbito político habría que señalar que la tragedia de los bienes comunes, hay una mano, en este caso negra, que permitió su deterioro para su posterior privación o mercantilización.

También en el ITAM Hernández (1994) con su trabajo: “La propuesta de una política pública para solucionar el problema del agua potable en las grandes ciudades de

México” relacionó, bajo una perspectiva de política pública, el análisis del problema de suministro de agua como una obligación que tienen la autoridades de abastecer a la población, además considera como estrategia, la importancia de cuidar el agua ya que lo considera como factor decisivo para el desarrollo económico. Al final dicho

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18 autor propone algunos criterios de racionalidad económica para garantizar el abasto y aplicación de tarifas reales, asimismo recuerda que los organismos operadores son los responsables de la dotación. Nótese que, para Hernández, no es importante saber cómo se perdió la soberanía hídrica (tanto jurídica como tecnológica), se contenta con responsabilizar al gobierno federal, pues con la letanía de la tragedia de los bienes comunes le basta para armar un modelo de renta y venta del recurso hídrico.

Porras (2009), es otro economista y abogado del ITAM que realizó una tesis en torno al desarrollo sustentable y las políticas ambientales en México, con énfasis en el análisis del agua como elemento importante del proceso de desarrollo con sustentabilidad, además elaboró indicadores ecológicos con la finalidad de conocer el avance en el impacto y recuperación del desempeño económico en materia de medio ambiente y recursos naturales, también analizó la implementación de las políticas ambientales en México argumentando que son ineficientes en su ejecución y control. La investigación se realizó desde una visión jurídica. Llama poderosamente la atención que los economistas itamitas señalan deficiencias tanto en la conservación como en el consumo del recurso hídrico, no para emitir un juicio económico tendente a optimizar tales acciones, sino para usarlas como una justificación a priori para privar el recurso y venderlo al mejor postor.

Flores (2011) del ITAM tiene una tesis sobre la Política de Regulación Económica para los Organismos Operadores de Agua. Bajo la perspectiva económica, establece los problemas que vienen presentando los organismos en función de la gestión,

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19 además argumenta que la autosuficiencia financiera no es suficiente para su mejor desempeño, menciona que existe el problema de la sobreexplotación de acuíferos. Sostiene que los monopolios de agua [capitalismo de estado] no solucionarían el problema que se viene desarrollando. Concluye que la viabilidad de los organismos tiene que ver con la falta de cobro y la falta de incentivos de los gobiernos para su mejor operación. Dando como resultado un pésimo servicio de abastecimiento. Este fue un trabajo de aspecto jurídico en materia de agua. Al respecto, si bien es cierto que Flores acierta en señalar la necesidad de cobrar por el mantenimiento de la red hidrológica nacional, erra al proponer fragmentar a la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Nótese que esta tesis es un claro ejemplo del credo neoliberal, pues alude a la reestructuración de un organismo nacional, dígase la desmembración. Como la historia del neoliberalismo en México ha exhibido, tras la fragmentación de los organismos nacionales viene su privatización. Al respecto, quizás un análisis económico sobre el consumo histórico de las industrias arrojaría más luz sobre el consumo de agua, y la evasión de su pago por parte de empresas trasnacionales.

Finalmente, en la Universidad Autónoma de Nuevo León, respecto al tema que ahora nos ocupa, solo se encuentra con la tesis de Ojeda (2013), quien bajo un enfoque arquitectónico-urbanístico social, presenta su investigación: “Análisis Social-Espacial del Consumo de Agua Doméstica en Hermosillo Sonora, Determinante para el

desarrollo de una Política Pública”. En ella, desde una propuesta jurídica económica establece el análisis de consumo de agua como factor determinante en un modelo representativo, también analiza la relación del crecimiento demográfico con el volumen de agua para abastecimiento, y desde una propuesta naturalista señala la

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20 importancia de la situación de escasez de agua subterránea derivada de la excesiva explotación del recurso hídrico, puntualiza que el consumo de agua es influenciado por el comportamiento, actitudes y facilidades usadas. Curiosamente, de todos los antecedentes es el único que revisó lo que dictan las normas mexicanas para el consumo y aprovechamiento de agua; NOM-127-SSA1-1991, NOM-002-CNA-1995, NOM-117-SSA1-1994, NOM-003-CNA-1996, donde se establecen la seguridad del uso y consumo de la calidad de agua en los depósitos naturales de la misma. Por lo que sostiene en su investigación, se reconoce que su estudio fue jurídico y normativo.

Consideraciones en torno a los antecedentes

Los trabajos de investigación consultados, en su mayoría se basaron en la revisión de la literatura escrita sobre el tema del agua, honestamente les faltó mucho trabajo de elaboración personal (tanto en gabinete como en campo) por lo cual considero que aún hace falta realizar trabajo teórico-práctico entorno al recurso agua, sobre todo de corte histórico, pues este tema es el gran ausente en todas las investigaciones revisadas, además, también se observó que se estudiaron muy pocas normas, leyes y reglamentos en materia de agua, asimismo se observa que en dichos trabajos aflora un marcado economicismo por lo que la tarea geopolítica pública y privada es tarea pendiente, misma que se intenta documentar y ampliar en la presente investigación.

De los estudios revisados líneas arriba retomo las ideas que competen al presente trabajo de tesis, tales como: empoderamiento, apropiación, despojo de territorio,

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21 adueñamiento de recursos naturales (agua, tierra, fauna, flora), sobre todo para contestar algunas preguntas de investigación, a saber: ¿Desde cuándo y de qué forma los grupos de la sociedad civil perdieron su soberanía hídrica, al grado tal de depender de la mancuerna gobierno/trasnacionales? ¿Quiénes, desde cuándo y en qué cantidad se están apoderando del agua superficial y subterránea del Estado de Nuevo León? Además de conocer si el recurso está siendo manejado de forma sustentable, es decir, que su explotación de hoy no comprometa el abasto de las generaciones futuras.

Con estos breves antecedentes se infiere que en las últimas dos décadas el agua ha tomado gran importancia, que su ministración debe ser tomada en serio, desde el ámbito de la seguridad, la administración y la ética de extracción. Además, sobre los problemas hídricos, se ve que semánticamente se habla mucho de desarrollo, de la infraestructura o tecnología de redes de distribución, de normas y reglamentos del agua en Nuevo León, empero hay una gran laguna entorno al campo histórico y geográfico del abasto de agua, por lo que es importante hacer notar que la falta de programas de cultura hídrica (temas eminentemente vinculados a valores histórico-geográficos) ha llevado a la sociedad a la desvalorización no sólo del recurso hídrico, sino a cualquier forma de vida. De modo que es a estos dos últimos campos, los menos trabajados dentro de la literatura afín, a los que se les debe prestar atención, sobre todo si se pretende a futuro regularizar a las industrias que hacen usufructo tanto del agua superficial como de la subterránea, pues los abogados de estas empresas en varias ocasiones han apelado a su derecho histórico, es decir, jurídicamente tres industrias, alegan que llegaron primero que el 95% de los

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22 habitantes que pueblan hoy la AC-ZMM. Como vemos, para evitar un despojo hídrico, como el caso del acuífero de la Pastora, y garantizar la dotación de agua para esta y la futura sociedad es necesario comprender los arquetipos del abasto de agua.

Desde la praxis, la tesis se escribe para tratar de evitar conflictos bélicos por falta de agua, para tratar de evitar despojos de territorios hídricamente ricos, para mostrar las otras alternativas que otras culturas históricamente durante milenios llevaron a cabo para mantener o recuperar sus cuerpos de agua. Desde el ámbito técnico, también se escribe para mostrar cómo el agua fósil, se confunde con el agua freática y que su explotación desenfrenada no debería existir, puesto que a fin de cuentas es un recurso estratégico que se debe utilizar sólo en caso de sequía extrema. En fin, estos puntos son los que intentaré recalcar durante el desarrollo de la tesis.

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PRESUPUESTOS TEÓRICOS DE LA GEOPOLITICA

En términos académicos, según Mamadouh (1998) se puede clasificar en cuatro épocas el devenir de los estudios que sobre la geopolítica se han realizado: a) geopolítica clásica (1820-1920), b) geopolítica fascista y contra fascista (1920-1945), c) teorías hegemónicas estadounidenses (1945-1980) y d) geopolítica crítica (desde 1980 en adelante). Sobre las dos últimas Lacoste (1977), señala que la geopolítica se encarga de los conflictos territoriales entre diferentes grupos, donde el discurso geopolítico juega un papel importante.

Por su parte, cuenta Reuber (2000) que la geopolítica crítica comenzó un proceso de deconstrucción recurriendo a Foucault y Derrida, quienes, le imprimen una revalorización a los lugares para ser vistos como un medio a través del cual las relaciones sociales se producen y se reproducen. De esas reflexiones nacieron conceptos tales como: terrenos o polígonos de resistencia, regiones separatistas o autónomas, nuevas conciencias regionales, nuevos discursos geopolíticos. Y de manera concomitante esas nuevas identidades territoriales o nuevas regionalizaciones, en un principio revivieron los conflictos por los recursos disfrazados por conflictos fronterizos.

Por tal circunstancia, para Laughlin (1994) la geopolítica es un saber interdisciplinario que ayuda a comprender la hegemonía mundial (poderes facticos de alcance mundial) cómo una serie de fenómenos determinados por la eficiencia económica y la destreza científica militar. A fin de cuentas ese reduccionismo economicista,

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24 conforme con Laughlin, fue debido a que las ciencias sociales (antropología, política, economía) adoptaron un eurocentrismo que le niega la autodeterminación a las periferias coloniales. Para superar tal situación, el mismo Laughlin, propone superar las limitaciones estructurales del sistema-mundo mediante la cooperación, entiéndase diálogo. La sugestión de Laughlin es la siguiente: epistemológicamente debemos reconocer que el grupo G8, Estados Unidos y Europa, buscan mantener la supremacía intelectual mundial con la intención de mantener el dominio sobre los grupos intelectuales de la periferia4. Todo ello con la intención de seguir creando desde el centro del sistema mundo, las políticas públicas de medio oriente o cualquier otra periferia, en esa coyuntura donde se da prioridad a la agenda europea, además el conservacionismo occidental durante décadas ha olvidado la voz del género femenino a los problemas geopolíticos. Del mismo modo, omite o excluye la voz de los intelectuales de la periferia, de los teólogos entre otras organizaciones no gubernamentales del mal denominado tercer mundo.

Al respecto, Conway (2017) señala que, si las ciencias de la Tierra han dejado en claro la supremacía del enfoque interdisciplinario, para que la geopolítica supere los discursos biológicos y ecológicos que la han sustentado o prevalecido históricamente sobre el dialogo geográfico, es necesario una crítica geohistórica tendente a explicar a largo plazo la forma en que se ha dividido el mundo, dígase repartido los recursos naturales. Al respecto, si se amplía la escala del análisis de Lefebvre (1976), la

4 Al respecto, el caso más conocido es el de los economistas liberales chilenos educados en la Universidad de

Chicago, que tras el golpe de estado perpetrado sobre el gobierno de Salvador Allende, al final terminaron asumiendo la dirección económica de ese país sudamericano (Délano y Traslaviña, 1989); el caso de México no

es la excepción, al contrario, los últimos presidentes han compartido las mismas redes compuestas de economistas y técnicos entrenados en Estados Unidos, de tendencia totalmente opuesta a la del desarrollismo post –revolucionario (Lomnitz, y Gil, 2002).

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25 geopolítica en términos éticos se refiere al “derecho al planeta”, es decir, derecho a

todos sus recursos, a toda su biosfera, la cual sólo unos cuantos hombres, bajo el amparo, otrora de imperios, hoy de trasnacionales, se han reservado para sí.

Ahora bien, aunque algunos declaran el fin de la dicotomía primitivo/civilizado (centro/periferia), la geopolítica vive una amnesia histórica sobre la cuestión colonial (¿qué es la etnología sino la negación de la historia de otros pueblos?), al tiempo que sigue una dogmática caracterizada por inventar nuevas amenazas, de allí que hoy se hable de contaminación ambiental, de drogas y sobrepoblación como las nuevas amenazas geopolíticas. Por tanto, en primera instancia la geopolítica, conforme con Slater (1995), es el no reconocimiento o negación de una forma de opresión, de allí la necesidad de dialogar. Más aún, el reconocimiento de la propia identidad periférica invita al diálogo, la negación de este diálogo sería por definición una opresión más. De allí que Jones y Sage (2010) argumenten la urgente necesidad de participar críticamente a través de múltiples teorías y perspectivas metodológicas, a partir de las cuales las alternativas éticas pueden ser puestas en práctica. Es decir, negar otros caminos teórico-geopolíticos sería negar el diálogo.

Al respecto hay que reconocer que la teoría geopolítica contemporánea se ha acompañado mucho de la ciencia social clásica, al tiempo que se ha distanciado del denominado giro geográfico, sobre todo del análisis geofísico e histórico en su dimensión local, por ello Chauprade y Thual (1999) advierten sobre la escases de información geofísica e insisten en que la falta total de mapas dificulta la discusión de muchos temas geopolíticos, para dichos autores no hay mapas sin geopolítica, o

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26 geopolítica sin mapas, puesto que los mapas pertenecen a la jerga del método geopolítico, por ejemplo, de acuerdo con Reuber (2000), la geopolítica implica conocer cómo las elites le asignan su papel a ciertos lugares, de donde se puede mapear toda la historia de la geografía de la violencia comprendiendo la relación recurso/territorio/etnia.

Segato (2013), señala los nuevos conflictos de una nueva experiencia, una violencia que habla, que transmite un mensaje de impunidad que expresa ese poder de dominio y captura sobre cuerpos y territorios (territorios entendidos como cuerpos y de cuerpos conquistados como territorios), argumenta las nuevas formas de guerra

“se despliegan hoy en el espacio intersticial" que es para-estatal porque combina fuerzas estatales y para-estatales. "La violencia contra las mujeres ha dejado de ser efecto colateral de la guerra y se ha transformado en un objeto estratégico de este nuevo escenario bélico". Las nuevas formas de violencia se transforman en muchas regiones del mundo, en una forma de existencia.

Como vemos, la producción de conocimiento geopolítico (mapas) es esencialmente una lucha ambiental pretextando escasez de recursos o contaminación medioambiental, aunque en realidad, la geopolítica ambiental esta poca documentada (Mamadouh, 1998), por lo que no sólo la distribución real del territorio, los recursos naturales, o las configuraciones de fronteras y rutas de comercio pueden clasificarse como geopolítica, sino también la propia producción de conocimiento geográfico (Jones y Sage, 2010).

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27 Al respecto, la geopolítica regional está muy atrasada, le falta un marco apropiado para abordar ciertos temas, tales como: el espacio orbital o satelital, el sionismo, la construcción social de riesgo, las geopolíticas críticas de los no geógrafos, o bien los ecosistemas antropogénicos. La geopolítica crítica tiene un problema de identidad puesto que desconstruye su discurso pero se queda en el mismo punto, se queda en los procesos de resistencia, es decir “normaliza” la existencia de conflictos entre formas diferentes hacia la apropiación del territorio y los recursos, su punto final parece ser la denuncia sobre la forma en que las empresas (apoyadas por el gobierno) lucran con el despojo y destrucción de territorios, aunque es preciso señalar que la problematización del espacio y el territorio también están relacionados con la organización y funcionamiento histórico y geográfico de la sociedad y la economía. Tuathail la geopolítica crítica ha podido exhibir las estructuras dominantes del conocimiento, pero no ha ideado la forma para cambiarlas (Ibíd.). Por tal circunstancia a continuación se dan algunas precisiones de utilidad para la argumentación geopolítica en torno al agua en el estado de Nuevo León, puesto que se considera que se debe descolonizar la geografía y construir otra geografía desde la geografía critica, superar la idea de disputa territorial que incluye una relación conflictiva entre la naturaleza y sociedad y mirar cómo la actividad humana transforma la naturaleza, no sólo mediante el trabajo y las actividades económicas.

Para explicar la producción social de los conflictos territoriales sin caer en el reduccionismo economicista o en los discursos biológicos y ecológicos, es necesario una crítica geohistórica. Recordemos que la negación de la historia de otros pueblos es el germen de la opresión dado que la propia negación de una forma de opresión.

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28 En otras palabras, se pretende asumir las ideas de Jones y Sage sobre la urgente necesidad de criticar a la geopolítica tradicional a través de múltiples teorías y perspectivas metodológicas. Además, de forma concomitante se intentará “rellenar" algunos huecos derivados del escás de información geofísica y ausencia de mapas que sistemáticamente las fuerzas estatales y empresariales han horadado inconscientemente, pues discutir sobre las reservas de agua en Nuevo León usando los datos que los opresores ofrecen a la ciudadanía es parte del viejo juego geopolítico que se intenta superar.

Bajo ese entendido, se propone que para comprender la hegemonía mundial se debe tener en cuenta que la geopolítica es un discurso que niega de una forma u otra la opresión. En ese sentido, una nueva geopolítica, alejada de esa forma velada de dominación, sería en principio una hermenéutica geopolítica, que como toda hermenéutica, en su inicio causa extrañamiento a la dogmática, por ejemplo, aunque en un comienzo parezca extraño: la producción de conocimiento histórico-geográfico dentro de un mismo texto que hable de geopolítica (aunque se aleja del canon geopolítico tradicional), también es una geopolítica, tal vez más neutral, por la sencilla razón de que intenta poner a socializar lo que sólo unos cuantos grupos de poder conocen con exactitud.

Es urgente recontextualizar porqué en esta tesis se intenta abandonar la noción bipolar de geopolítica (dominador/dominado) por la noción dialógica (otro/otro), es decir, cómo se dejó de pensar la geopolítica como la lucha por la bauxita entre Estados Unidos de América y Jamaica, y se comenzó a pensar la geopolítica como el

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29 discurso que tejen algunos teóricos o intelectuales para justificar la explotación de unos pueblos sobre otros, dígase dominación. Sin esa exposición no será posible comprender porque esta tesis inicia con un capítulo histórico, seguido de uno cartográfico, luego de otro geoeconómico para culminar con una crítica siu generis.

Al respecto, las causas por las cuales el saber de los intelectuales geopolíticos de hoy pasó de un enfoque global a otro de corte analítico, dígase de expertos, tenemos que rastrearlo en otro siglo, por ejemplo, Toynbee (1951: 24-26) observó que a finales del siglo XIX el sistema científico moderno basado en papers terminaría por generar una visión del mundo fragmentada. Por eso a la luz de la historia del siglo XX, en el presente milenio se observa que existen especialistas en geo hidrología kárstica (hidrología que acontece en zonas de caliza), ignaros del modelo económico del bienestar, de la teoría económica keynesiana, o de la ley del más débil enunciada por Ferrajoli. De igual forma, se sabe de la existencia de abogados expertos en materia ambiental ignaros de la teoría termodinámica5, o de los postulados antropológicos6 de Geertz7. De modo que el saber geopolítico ya no está en manos

de un teórico geopolítico, sino en una junta de expertos convocada por algún empresario.

5 La Termodinámica. Estado hacia el que todo sistema tiende a evolucionar y caracterizado por que en el mismo

todas las propiedades del sistema quedan determinadas por factores intrínsecos y no por influencia externa previamente aplicadas.

6 Estudia la cultura desde el punto de vista antropológico, la única manera de estudiar las conductas humanas

dentro del contexto cultural es a través de la experiencia y observación del investigador.

7 Para ampliar este tópico puede recurrirse a Uribe (1999), quien se ha extendido en los múltiples problemas que

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30 Es de advertir que esa construcción epistemológica, de aproximarse al mundo desde un enfoque moderno, dígase fragmentado, es abonada desde las aulas universitarias, pues a pesar de que nunca han faltado paradigmas holísticos, ideográficos, interdisciplinarios, integracionistas, basados en mudanzas epistemológicas, puentes teóricos, enfocados a superar las barreras semánticas, empeñados en ejercicios de sinonimia y de heurística entre similares campos del saber, etcétera (tal como: la geografía humana, los estudios regionales, o la historia, la filosofía, la teología o la ética), dichos enfoques brillan por su ausencia en la gran mayoría de programas de estudio universitarios, sean de corte físico o social. Sobre todo, en las universidades de los países mal llamados tercermundistas.

Por tal circunstancia se observa que las críticas que los “experticos” politólogos les aplican a los “experticos” empresarios transnacionales, en cierto grado son como diría Borges, una lucha entre dos calvos peleando por un peine (Lozano, 2016). Es decir, si un politólogo, desde su visión fragmentada, critica o juzga a un tecnócrata por su visión del mundo idéntico a su mapa mental informático, es una tautología, pues epistemológicamente, en el fondo, lo que un experto le quiere decir al otro es: el mundo no se fragmenta al estilo empresarial (relación oferta-demanda), sino al estilo político (relación obrero-patronal). Creo que la cuestión no estriba en definir la mejor forma de fragmentar el mundo sino en la capacidad intelectual que se tenga para integrar una serie de visiones del mismo. El problema estriba en que ambos discursos son antropocéntricos.

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31 En efecto, hoy los estudios geopolíticos o de geografía política8, como los de Jalife 2010), no son más que un ejercicio de periodismo científico, pues no profundizan en las condiciones histórico-tecnológicas que dieron origen a la producción social de los conflictos por los recursos. Al contrario, la mayoría de las investigaciones geopolíticas son estudios de casos que indistintamente siempre llegan a la misma conclusión: la transnacional X despojó a la etnia Y de sus recursos, o el imperio X despojó al pueblo Y. Los pocos trabajos geopolíticos, pos-foucaultianos o transmodernos, que se atreven a ir más allá de la crítica, que buscan proponer un cambio en las relaciones sociales asimétricas que vive el mundo moderno, buscan refugio en las viejas tesis marxistas y estructuralistas como los ensayos de Grosfoguel (2006; 2016). Sin embargo, la historia también nos ha enseñado que la conducción del mundo ya sea por un administrador de empresa o de Estado no garantiza la reducción de las asimetrías sociales.

Hasta aquí se ha intentado hacer notar que tanto los administradores de Estado y los administradores empresariales son víctimas de su educación epistemológicamente moderna que en la praxis se caracteriza por simular una comprensión integral del mundo. Incluso los famosos estudios interdisciplinarios a cuarenta años de su creación no han podido superar su método de trabajo basado en focus group, cuyo modus operandi es agrupar a una serie de expertos (de preferencia de talla internacional) para que al final publiquen una monografía inconexa pero tildada de filosofía integracionista o fuerte visión conjunta del mundo, etcétera.

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32 Como difícilmente el paradigma moderno cambiará en las próximas décadas o siglos, sólo queda abordar integralmente una problemática en particular, por ejemplo, en este caso la geopolítica del agua en una región del planeta en específico. Es decir, se pretende realizar un análisis sui géneris, un análisis que parta de la revisión histórica de la concepción que del agua se tuvo en la antigüedad, para que desde el punto de vista arquitectónico e ingenieril se puedan contemplar la mayor cantidad de arquetipos tecnológicos que ha empleado el género humano para abastecerse del vital líquido. Sólo de ese modo se cree que, como sociedad, podremos superar las visiones reduccionistas que proponen tanto politólogos de estado como empresarios transnacionales en torno al abasto de agua en el presente siglo.

En efecto, en esta tesis se propone un primitivismo tecnológico como una forma de arquetipo alternativo a las tesis primitivistas de enfoque naturalista o prehistórico de Zerzan (1994; 2006) puesto que las posiciones tecnofóbicas niegan la capacidad técnica del reino animal (Cavalieri y Singer, 1998; Pouydebat y Nuño, 2018) y la necesidad intrínseca de interacción socio-culto-ambiental de la especie humana, dígase construcción de paisajes culturales (Trautmann, 1981).

El primitivismo tecnológico puede ser entendido como una analogía de la canasta básica de la economía, pero en este caso se habla de una tecnológica básica, arquetípica, de bajo consumo energético y por ende de bajo impacto ambiental, tal canasta tecnológica iría en contra de la obsolescencia programada que orilla a las sociedades a desechar, luego de un corto periodo de tiempo cualquier tipo de tecnología.

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33 Sin embargo, para hacer operativa tal propuesta es menester decir que existe un hueco en la historia de la tecnología de México, sobre todo en cuanto a la historia de la tecnología prehispánica y colonial vinculada con la hidráulica. En efecto, geopolíticamente se sabe de la parca historia de las ciencias de la Tierra, particularmente la exigua geo-hidrología que ha tenido México. Por otra parte, además, se declara desde ya que los datos en torno a los volúmenes y reservas de agua, que exhiben instancias como la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), o los Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey (SADM), no se conocen con exactitud es por ello que se trabaja y se utiliza como base para estudio una serie de sistemas de información geográfica para proceder a estimar, revisar y contrastar tales volúmenes y reservas de agua para el caso del Estado de Nuevo León.

Todo lo anterior sirve para argumentar una nueva forma de conceptualizar, valorar, repartir, ahorrar y usar el agua en el Nuevo León de este siglo, no sin antes discutir y contrastar los intereses de los distintos grupos de poder, locales, nacionales e internacionales, que afanosamente buscan asegurarse el agua subterránea no sólo del Estado de Nuevo León sino de la planicie costera del golfo de México.

Por lo que cabe agregar que, el poder económico que los empresarios de Monterrey adquirieron, dada su cercanía con ciudades norteamericanas, sobre todo a partir de la década de los años cuarenta del siglo XX, poco a poco ha construido una ideología revestida de identidad empresarial que ocasionalmente raya en actitudes de superioridad nacional. Esa es la razón por la cual, durante el sexenio del

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34 presidente de México, Miguel de la Madrid (1982-1988), los empresarios de la otrora Cámara de Comercio de Monterrey, cercanos al gobernador de Nuevo León, Jorge Treviño Martínez (1985-1991), hacia mediados de la década de los años ochenta se distanciaron del Consejo de Recursos Minerales9, por lo que hasta la fecha no existe

la “Monografía geológico-minera del Estado de Nuevo León”.

Ese hueco en torno a la auscultación, reconocimiento, distribución, clasificación y cuantificación volumétrica de las reservas de los distintos recursos de origen geológico del Estado de Nuevo León ha generado estudios especulativos en materia de geo hidrología, es decir, a treinta años de su fundación, la Facultad de Ciencias de la Tierra de la UANL, no ha presentado públicamente el atlas geo-hidrológico del Estado de Nuevo León. Por lo que el análisis de las reservas territoriales del vital líquido que se aloja en el subsuelo de Nuevo León ha corrido, en buena medida, a cargo de empresarios e investigadores de otros estados y países10, y en menor

medida por tesistas de licenciatura y posgrado de la UANL.

Pese a ello, algunos políticos, asesorados por investigadores menores, se atreven a proclamar todo tipo de escenarios en torno a la disponibilidad de agua subterránea en Nuevo León. Por ejemplo, los empresarios “politiqueros” vinculados con empresas pertenecientes al ramo de la construcción señalan que los acuíferos de Nuevo León

9 Para impedir el creciente atraso en materia de geología, la Universidad Autónoma de Nuevo León compró la

vieja ex-Hacienda de Guadalupe del municipio de Linares para convertirla en 1983 en la Facultad de Ciencias de la Tierra.

10 Por eso no es de extrañarse que grupos de geólogos, tanto de Estados Unidos, Canadá y Japón sean los

responsables de las exploraciones tendentes a ubicar los mejores yacimientos de gas de esquisto (también denominado gas shale) en Nuevo León.

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35 están sobre explotados por lo que es necesario e imprescindible realizar un transvase de cuenca para asegurar el futuro desarrollo económico de la zona metropolitana de Monterrey; mientras que otros políticos y a la vez accionistas de empresas dedicadas a la perforación de pozos, año con año, de manera formal o informal, instalan más de cien nuevos pozos dentro de la subcuencas del río Bravo-San Juan.

La realidad es que la mayoría de esos estudios geo-hidrológicos se basan más en cálculos geométricos y en vagas estimaciones estadísticas que en exploración de campo. Lo cierto es que a simples preguntas no tiene respuestas el SADM. Por ejemplo los sistemas de agua y drenaje de Monterrey, en términos de porcentaje, no saben el origen del agua superficial que abastece a la zona metropolitana de Monterrey. Sólo se abocan a repetir que 50% proviene de agua corriente y 50% de agua subterránea.

Al respecto, desde hace años se sabe que geopolíticamente el discurso por el abasto de agua en Monterrey aparentemente está trabado o atorado en dos únicas salidas, a saber: 1) el trasvase de agua desde alguna cuenca, como la del río Panuco o; 2) la extracción formal o clandestina de agua de pozo.

De esa dicotomía, lo que llama poderosamente la atención es que en una sociedad que se autodefine como emprendedora, no hayan surgido otras formas, tanto ingenieriles como socioculturales para minimizar los problemas derivados del abasto

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36 de agua en la zona metropolitana de Monterrey. Al contrario, lo que abunda son varios neologismos11, creados por los medios de comunicación masiva, que parecen

estar destinados a confundir más al público general que a esclarecer la problemática en comento.

Al respecto, la confusión en torno a la geopolítica del agua en Nuevo León no es un caso aislado, sino que pertenece a un conjunto de nuevas ideologías políticas disfrazadas de cientificidad. Por ejemplo, es un hecho científico comprobado que el cambio climático se debe al acelerado consumo de energía fósil que practican principalmente las naciones del centro del sistema mundo, empero reducir las acciones políticas a vigilar el desarrollo de países de la periferia de dicho sistema mundo es un acto injusto, que ya la antigua teoría de la dependencia de la mano de Benedetti muy poéticamente señaló: “Cuando teníamos las respuestas nos

cambiaron las preguntas". En efecto, cuando los países en vías de desarrollo ahora están en la antesala del afanado crecimiento económico, ahora se les invita a abandonar toda la infraestructura, canasta básica tecnológica y capital humano que crearon para tal fin, al tiempo que se les pide, de manera concomitante, desarrollar nuevas formas tecnológicas, al más puro estilo innovador de Schumpeter.

Por tal circunstancia se señalan otras preguntas clave para la tesis ¿pueden países como México, que cuentan con menos del 5% de capacidad tecnológica respecto a Alemania, Japón o Estados Unidos (May, 2007), llevar el mismo ritmo de innovación

11 Algunos neologismos alusivos a problemas de abasto de agua son: hidropolítica, estrés hídrico, pobreza

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37 tecnológica, de los países del centro del sistema mundo, como para asimilar la transición hacía las energías limpias en un par de décadas? ¿Por qué las tecnologías hídrico-milenarias, aquellas que lograron el florecimiento de las grandes culturas mesoamericanas al tiempo de conservar los recursos naturales se etiquetan de obsoletas? ¿Recuperar tecnologías de nivel fabril, o gremial, acaso no le devolvería la soberanía hídrica a una sociedad que se vive pagando recibos de un agua, de la cual desconoce su procedencia?

Ahora bien, se ve el problema desde las premisas de Harvey (2004), se puede advertir que el sistema capitalista, a inicios del tercer milenio ha dado un salto cuántico en torno a la creación de nuevos mercados. Pues así como Harvey señaló cómo la creación de mercados del sistema capitalista se revolucionó al considerar no sólo a las mercancías como sistemas mercadeables sino al hombre mismo a partir de sus estéticas, hoy se asiste a una nueva escala de mercadeo capitalista, caracterizada no por el tráfico de mercancías, o la creación, venta y consumo de identidades sino a la creación de nuevos estilos civilizatorios basados en el mercado de energías limpias y la entropía del viejo mercado de energías fósiles. Si Schumpeter viviera quedaría absorto por la nueva vitalidad innovadora del naciente sistema eco-capitalista de energía limpia.

Por lo que geopolíticamente hoy más que nunca cada pueblo, región y nación debe definir de forma autónoma su política eco-energética y eco-conservacionista, y evitar en la medida de lo posible lo que irónicamente Galeano compartió en la fábula de la gallina que no aceptó ser cocinada por salsa alguna, sino exigir el reconocimiento y

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38 diálogo de otras alternativas sustentables. Cabe recordar que negar otras alternativas o caminos pensados desde las universidades de América Latina no es otra cosa que simple fascismo académico.

Como se advirtió líneas arriba, hablar hoy (2018) de geopolítica del agua, implica ir más allá de los presupuestos teóricos de la geopolítica tradicional, pues requiere de un esfuerzo bastante grande en la dirección del conocer bien de una buena cantidad de temas concatenados, desde los de corte histórico, geográficos, de ingeniería civil, hasta los de tipo cultural, político y emancipatorios.

Un ejemplo ayuda a encontrar el punto de unión de lo expuesto hasta el momento. Considérese que la extracción de agua subterránea en Nuevo León, no sólo evitaría el endeudamiento de los neoloneses aún no nacidos, sino que contribuiría a reducir la deuda pública, mayor a cien mil millones de pesos, que actualmente tiene el Estado, sí parte del agua que extrae la canalizará hacia sus zonas híper áridas para distribuirlas en gigantescas piscinas someras con la finalidad de crear granjas de espirulina (alga-cultura), que como todos saben liberarían oxígeno y retendrían bióxido de carbono el cual luego de ser cuantificado podría comercializarse. De allí la importancia de no cerrarse a un discurso bipolar en torno a las formas de aprovisionamiento de agua en Monterrey.

Como se observa, las problemáticas o conflictos socioambientales del presente milenio superan con creces al viejo marco teórico de la geopolítica forjado hace más de 200 años (Mamadouh, 1998). Por lo que es necesario darle al menos una

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39 pequeña actualización. Y que mejor lugar propicio para tal efecto que una tesis de nivel doctoral de geopolítica del agua en un país “en vías de desarrollo” como México.

De forma insistente se dice, que para poder entender la dinámica sociopolítica que se cierne en torno al abastecimiento de agua en Nuevo León, se tiene que reconocer que el discurso geopolítico estándar se erigió bajo el meta-relato o visión eurocéntrica, por lo que de facto el arsenal epistemológico de la teoría geopolítica del siglo XX excluyó los avances teóricos sociales y políticos tanto de otras culturas y latitudes como de otras disciplinas académicas12.

Por lo que hoy urge retomar los textos que la anterior teoría geopolítica no consideró, dados sus prejuicios culturales o raciales. Asimismo, es necesario que en la presente propuesta geopolítica se incluya no sólo a los elementos teóricos que desde el pasado fueron negados, sino también los que actualmente se consideran marginales o insignificantes por el statu quo o bloque histórico académico en el poder Esta operación epistémica que se propone intenta echar mano de planteamientos procedentes tanto de: Lander et al. (2005), De Sousa (2006), Castro-Gómez y Mendieta (1998), entre otros. En términos antropológicos y filosóficos es necesario incluir las alteridades y proxemias, legítimas de los pueblos originarios o de los sectores sociales excluidos, como ideas válidas e intereses racionales, de lo

12 Por ejemplo, en un futuro cercano, la geopolítica tradicional tendrá que responder a las observaciones

señaladas por corrientes teóricas como: los estudios subalternos que encabeza Guha (2003); o los planteamientos de Bernal y Lozoya (2003) y Mudimbe (2011), sobre otra forma de pensar y ver la historia de África.

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40 contrario todo esfuerzo geopolítico, desde el discurso estándar, terminará produciendo neologismos sociales y huecos de información.

Para iniciar el proceso de reconstrucción de un marco categorial geopolítico más acorde para ayudar a entender los conflictos socioambientales de nuestro milenio, se ha trazado como primer tarea, hacer una revisión histórica de los distintos procesos que el género humano ha empleado para allegarse los recursos de otros pueblos, para ello desde la tradición hermenéutica se ha roto los significados acotados que se tenían para incluir sólo a algunos hechos helenocéntricos y eurocéntricos como merecedores de acciones geopolíticas. De ese modo se ha logrado ampliar los acontecimientos que debieron y deben considerarse como verdaderas acciones geopolíticas, independientemente del lugar en donde se hayan gestado, e independientemente del grupo o etnia que las haya realizado la expropiación del agua como recurso estratégico dado que su acceso y control es fuente indispensable para diferentes actores que hacen del agua el recurso estratégico y puede generar disputa que originan causas como escases de agua, acceso a las fuentes alternativas y generar la rivalidad entre dos poderes sobre el territorio.

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JUSTIFICACIÓN

El presente trabajo de investigación tiene impacto en los tomadores de decisiones e interesados en el tema del agua en México, en el caso académico le puede servir a investigadores como Alberto Kalach, arquitecto reconocido mundialmente por su propuesta de ciudad lacustre forjada desde una perspectiva ecológica y etnológica, así como a Boris Graizbord reconocido urbanista y coordinador de programas de estudio avanzado en desarrollo sustentable y medio ambiente del colegio de México.

Además en cuanto a departamentos institucionales en el Estado de Nuevo León este trabajo le sirve a la propia empresa de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, sobre todo a sus departamentos de: dirección de proyectos sustentables que actualmente está a cargo del Licenciado Gerardo García Arteta así como a la dirección de ingeniería que tiene como responsable al Ingeniero Octavio Salinas Ramírez; así como al Instituto Mexicano de Tecnología del agua (IMTA), y de forma directa a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), particularmente a los encargados de la dirección de la cuenca Rio Bravo, a cargo de Pedro Garza Treviño, y de una manera indirecta los señalamientos de esta tesis le podrán servir a las dependencia como la SAGARPA, CONAZA entre otras.

El trabajo de esta tesis también le puede interesar al sector empresarial como aquellas pequeñas empresas refresqueras y cerveceras que se encuentran en la zona de estudio, para que el mercado del agua no sea monopolio de grandes empresas como: Topo Chico, Agua Mineral, que actualmente se encuentra dirigida

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42 por Alejandro Rodríguez Saen, así como a grupos subsidiarios de otros monopolios, como el grupo ARCA y sus centros de distribución, cervecería Cuauhtémoc Moctezuma.

Por último, desde un enfoque social el trabajo le puede servir también a la ONG´s como son las organizaciones civiles, por mencionar algunas como la fundación Parque Ecológico Chipinque, A.C; Biocrece, A.C.; La casa de los Loros, A.C; y a la Fundación Xignux, A.C: que es un fundación internacional con presencia en México y en Nuevo León además de algunas ONG´s transnacionales que tengan presencia en México.

Referencias

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