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Las migraciones transoceánicas en la posguerra mundial. España, Argentina y el Cime (1946-1962)

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(1)FACULTAD DE LETRAS DE CIUDAD REAL DEPARTAMENTO DE HISTORIA. Tesis Doctoral. LAS MIGRACIONES TRANSOCEÁNICAS EN LA POSGUERRA MUNDIAL. ESPAÑA, ARGENTINA Y EL CIME (1946-1962). Emilio Redondo Carrero. Directora: Elda E. González Martínez Tutor: Juan Sisinio Pérez Garzón. Madrid, 2016.

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(3) LAS MIGRACIONES TRANSOCEÁNICAS EN LA POSGUERRA MUNDIAL. ESPAÑA, ARGENTINA Y EL CIME (1946-1962). Emilio Redondo Carrero.

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(5) A Natalia.

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(7) Índice. INTRODUCCIÓN. 7. Definición del tema. 10. Estado de la cuestión. 11. Fuentes, marco teórico y metodología. 23. Estructura del contenido. 30. CAPÍTULO 1: EL ORIGEN DEL CIME (1946-1953). 35. La cuestión de los refugiados en la posguerra. Antecedentes del CIME (1946-1951). 38. En busca del sucesor de la OIR. Las conferencias de Nápoles y Bruselas (1951). 52. Funcionamiento del CIME Estructura Financiación Relaciones con otros organismos. 64 64 70 79. La actividad del Comité entre 1952 y 1962 Los traslados de migrantes y refugiados Otros servicios proporcionados por el CIME. 85 85 98. Conclusión. CAPÍTULO 2: LA ADHESIÓN DE ESPAÑA AL COMITÉ (1946-1956). 102. 105. Condicionantes históricos de la política migratoria del franquismo Un país devastado por la guerra: Estado policial y autarquía El control de la opinión pública: miedo al influjo extranjero y prevención del malestar social La herencia intelectual: entre el prejuicio antiemigratorio y el «deber para con la patria» La autoridad de la Iglesia: entre la doctrina social y la vocación misionera. 106 107 110 113 119. Las relaciones internacionales durante primer franquismo La política exterior española y su relación con la política migratoria España aislada ante las potencias occidentales y los organismos internacionales América Latina y la «noble utilización de la emigración para los fines de la hispanidad» Las relaciones del franquismo con Argentina. 123 124 128 132 137. El proceso de adhesión al Comité Primer intento y fracaso de las negociaciones (1952) Reanudación de los contactos (1953-1955) Aceleración del proceso (octubre 1955-mayo 1956) Claves del acuerdo de adhesión. 142 143 151 155 161. Conclusión. 164.

(8) CAPÍTULO 3: LA ADHESIÓN DE ARGENTINA AL COMITÉ (1946-1954). 167. Condicionantes históricos de la política migratoria del peronismo La coyuntura del peronismo: crecimiento industrial y recuperación de la inmigración Antecedentes y fundamentos ideológicos del fomento y la selección de los inmigrantes Los prejuicios étnicos y la selección de los inmigrantes durante el peronismo La disparidad entre la legislación y las prácticas administrativas. 168 169 171 177 181. Las relaciones internacionales durante el primer peronismo La política exterior argentina durante la Segunda Guerra Mundial y la posguerra Las relaciones con España: afinidad ideológica e inmigración asimilable. 184 185 189. El proceso de adhesión al Comité La negativa de Nápoles Las negociaciones El acuerdo y su recepción en el Congreso de la Nación Argentina. 195 195 198 202. Conclusión. 207. CAPÍTULO 4: LA ACTIVIDAD DEL CIME EN ESPAÑA (1956-1962). 209. La espontaneidad de las migraciones y la acción estatal. 210. La actividad del CIME en España Conexiones del CIME con la organización migratoria española El programa de reagrupación familiar Los programas de mano de obra Otros programas del CIME en España. 218 219 223 232 242. El debate político en torno a la emigración A vueltas con la imagen del emigrante: «más pasión que conocimientos» El intervencionismo estatal: «en provecho del servicio público y del bien común» El encauzamiento de la emigración: «de un lado la cabeza, de otro el corazón» La cualificación de la emigración: «preparar a los emigrantes» o «preparar emigrantes». 249 252 259 265 272. Conclusión. 276. CAPÍTULO 5: LA ACTIVIDAD DEL CIME EN ARGENTINA (1953-1962). 279. Argentina y el desarrollismo latinoamericano en los años cincuenta. 280. La actividad del CIME en Argentina Conexiones del CIME con la organización migratoria argentina El programa normal y la reagrupación familiar Los programas de mano de obra La colonización argentina y el CIME. 296 296 300 311 325. Características de la política inmigratoria durante el frondizismo Héctor Ciapuscio como director nacional de Migraciones. El criterio de utilidad Tensión entre fomento y selección. La inmigración limítrofe La selección profesional y la demanda de trabajadores cualificados. La oposición al CIME La radicación geográfica de los inmigrantes La inmigración de españoles. 338 338 345 351 355 362. Conclusión. 370. 2.

(9) CAPÍTULO 6: EL CIME EN LA ENCRUCIJADA (1958-1962). 373. Dificultades técnicas Reagrupación familiar Migración de trabajadores. 375 376 395. Problemas estructurales La inversión de las condiciones en Europa y América. En busca de la armonía La cuestión de los refugiados Problemas financieros. 405 407 415 423. La reacción del CIME Migración para el desarrollo El programa para América Latina. 431 433 448. Conclusión. 455. CONCLUSIONES GENERALES. 459. ABSTRACT AND MAIN FINDINGS. 471. ABREVIATURAS MÁS UTILIZADAS. 475. ÍNDICE DE FIGURAS. 477. FUENTES DOCUMENTALES. 481. BIBLIOGRAFÍA. 485. 3.

(10) 4.

(11) ¡Qué absurdas, nos decíamos, aquellas fronteras, cuando un avión las podía superar fácilmente, casi como en un juego! ¡Qué provincianas y artificiales aquellas barreras aduaneras y los policías de fronteras! ¡Qué contradicción con el espíritu de los tiempos que ansía a ojos vistas unión y fraternidad universales! —Stefan Zweig. 5.

(12) 6.

(13) Introducción. La migración es connatural a las personas. La capacidad para desplazarse por el territorio con el fin de mejorar las propias condiciones de vida es una «prerrogativa del ser humano», como lo ha expresado Livi Bacci1. Esta facultad es lo que hizo posible la salida de la especie del continente africano y lo que ha propiciado la globalización actual. Sin embargo, los intentos por controlar esos desplazamientos son tan antiguos como la migración misma, y no más ajenos al instinto humano. Si se acepta la manida premisa aristotélica de que el ser humano es un ser social por naturaleza, habrá de admitirse que su tendencia al agrupamiento en comunidades también forma parte de esas competencias primigenias destinadas a mejorar las propias condiciones de vida. Como lo resumió otro filósofo posterior, «la sociedad es sumamente útil e igualmente necesaria, no solo para vivir en seguridad frente a los enemigos, sino también para tener abundancia de muchas cosas»2. La hipotética constitución de una comunidad llevaría aparejada la potestad para determinar quién puede pertenecer a la misma y, en el caso de que a aquella correspondiese un espacio físico, también para decidir quién puede habitarlo y transitarlo. Conforme esa comunidad fuese haciéndose más compleja, iría perfeccionando sus mecanismos de control sobre la membresía y el movimiento de las personas en su territorio. Esta es la pauta que, a través del devenir de la historia, ha llevado al surgimiento de los Estados modernos y al refuerzo de sus fronteras.. La simple existencia de estas últimas provoca sentimientos de frustración, como los manifestados por Stefan Zweig en la cita inicial3. Los mapas, como apunta Kaplan, resultan incómodos porque «censuran la idea de igualdad y la unidad de la humanidad»4. Esa animadversión hacia las fronteras suele hacerse extensiva al elemento que delimitan. Se 1. Livi Bacci, Massimo, Breve historia de las migraciones, Alianza, Madrid, 2012, p. 10.. 2. Spinoza, Baruch, Tratado teológico-político, Alianza, Madrid, 2014 [1670], p. 192.. Zweig, Stefan, El mundo de ayer. Memorias de un europeo, Acantilado, Barcelona, 2009 [1942], pp. 252-253.. 3. Kaplan, Robert D., La venganza de la geografía. Cómo los mapas condicionan el destino de las naciones, RBA, Barcelona, 2013, p. 60.. 4.

(14) Introducción. olvida que el Estado, más allá de su forma de gobierno, es la compleja expresión última de aquel convenio implícito que permitía la vida en sociedad. Muchos pensadores, de Platón a Michael Walzer, han considerado que el Estado no es sino el conjunto de los ciudadanos que lo componen y que, por tanto, los derechos aquel descansan sobre el consentimiento de sus miembros5. En favor de esta construcción social podría también aducirse un reciente estudio que, realizado desde una perspectiva alejada incluso de la ciencia política, muestra el largo proceso de afirmación de los Estados como uno de los factores que han repercutido en el descenso de la violencia mundial6. Dicho esto, sería ingenuo no reparar también en su faceta más negativa. Autores desde Max Weber a Gramsci, por citar solo a dos, han señalado cómo las élites, a lo largo de la historia, se han servido del aparato burocrático para identificar sus propios intereses con los del Estado y legitimar así su dominio sobre los gobernados7. Algo que ya Nietzsche había expresado con más rudeza al calificar al Estado como un «monstruo» que «miente fríamente» cuando se atribuye la representación del pueblo8. Ya sea consecuencia de la conveniencia pactada entre los ciudadanos o de la voluntad autocrática de sus gobernantes, los Estados han tratado de limitar los desplazamientos humanos apelando al bien común. Sea cual fuere la causa original —si no las dos a la vez—, ambas justificarían la atención sobre este hecho.. Si bien los intentos por controlar las migraciones vienen de antiguo, su incidencia sobre el movimiento de las personas ha sido marginal hasta época muy reciente, debido a la imperfección de los mecanismos empleados. Esa deficiencia fue parcialmente subsanada tras la Primera Guerra Mundial. Los pasaportes, los visados, los salvoconductos, los permisos de residencia, todo aquello que hasta entonces había sido una excepción, se convirtió en la nueva norma internacional. En nombre de la seguridad de sus ciudadanos, los Estados atestaron sus fronteras de policías aduaneros. A este funesto momento se refiere el lamento de Zweig y también el de un contemporáneo suyo, Salvador de Madariaga, quien evocaba así los tiempos anteriores a la Gran Guerra: «Eran tan distintos a los de hoy que Véase, por ejemplo, Platón, La República o el Estado, Austral, Barcelona, 2011 [c. 395-370 a.C.], pp. 229-232; Walzer, Michael, Guerras justas e injustas. Un razonamiento moral con ejemplos históricos, Paidós, Barcelona, 2001 [1977], pp. 92-93. 5. Pinker, Steven, The better angels of our nature. Why violence has declined, Viking, Nueva York, 2011.. 6. Véase, por ejemplo, Weber, Max, El político y el científico, Alianza, Madrid, 1979 [1919], pp. 8485; Gramsci, Antonio, El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce, Nueva Visión, Buenos Aires, 1971 [1948], p. 195-196. 7. 8. Nietzsche, Friedrich, Así hablaba Zaratustra, Edaf, Madrid, 1998 [1883], p. 72.. 8.

(15) Introducción. parecen a veces increíbles. Comparada con lo que es hoy, Europa era entonces Jauja. Desconocido el pasaporte, circulaban los europeos sin frontera alguna»9. La Segunda Guerra Mundial acentuó esta tendencia que continúa hasta hoy. Como advierte Mármora, «a pesar de las visiones optimistas de quienes proclaman una globalización mundial donde las fronteras nacionales se van diluyendo, nunca en la historia los seres humanos encontraron más dificultades para ir de un lugar a otro»10. Y, sin embargo, las personas han seguido migrando y atravesando las robustas divisorias de los países, lo que sugiere un ejercicio contrafactual:. Lo sorprendente de este boom moderno de la migración masiva mundial es que haya tenido lugar en un entorno de política tan hostil. Antes de la primera guerra, la mayoría de las migraciones masivas ocurría sin visados, cuotas, asilo, contrabando de ilegales ni barreras de seguridad. Pero desde la segunda guerra, todas las migraciones masivas han tenido lugar en esas condiciones. Imagínese cómo sería hoy la migración masiva mundial si todavía viviéramos en la etapa de migración sin restricciones anterior a 1913. ¿El doble? ¿El triple? ¿El quíntuplo11?. Esas condiciones limitadoras del movimiento migratorio se afianzan, pues, durante la segunda posguerra mundial, como consecuencia directa de la consolidación del sistema de Estados12. El aumento de su poder en todos los órdenes afectó también a su capacidad para decidir sobre la pertenencia a la comunidad y sobre el desplazamiento de las personas en su territorio. Con todo, antes de dramatizar, conviene tener en cuenta que este intervencionismo tuvo una vertiente asistencial, que permitió migrar a muchas de esas personas —refugiados incluidos— que no disponían de los medios para hacerlo por sí mismas. Sí será más problemática la intervención del Estado cuando su voluntad de ordenamiento no coincida con el interés de los ciudadanos. Para bien o para mal, los Estados estarían muy presentes en las migraciones de la posguerra. Con el objetivo de afinar más aún su control sobre los flujos, estos se valieron de diversos instrumentos internacionales, desde simples convenios bilaterales a aquel que constituye la máxima expresión de cooperación multilateral en este ámbito: el Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas, cuya acción resultó decisiva en los desplazamientos transoceánicos.. 9. Madariaga, Salvador de, Arceval y los ingleses, Espasa-Calpe, Barcelona, 1973 [1925], p. 13.. 10. Mármora, Lelio, Las políticas de migraciones internacionales, Paidós, Buenos Aires, 2002, p. 26.. 11. Williamson, Jeffrey G., «Migración mundial», Finanzas y Desarrollo, vol. 43, n.º 3, 2006, p. 26.. Una relación de las medidas implantadas por cada país tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, para incrementar el control de sus fronteras, puede encontrarse en Plender, Richard, International Migration Law, Martinus Nijhoff Publishers, Dordrecht, 1988, pp. 80-83. 12. 9.

(16) Introducción. Definición del tema El CIME constituye el objeto central de la presente investigación, pera esta no pretende ser una historia del organismo. El Comité cumple, más bien, la función de catalizador en el análisis de las migraciones transoceánicas a mediados del siglo XX, así como de los elementos que las condicionaron. En general, el estudio de la emigración europea hacia otros continentes durante este período ha sido marginal, frente a la abundancia de trabajos sobre los desplazamientos masivos que tuvieron lugar hasta la tercera década del siglo. El motivo evidente es la elevada diferencia entre el número de personas afectadas en uno y otro caso. Ciertamente, desde una perspectiva de larga duración, la recuperación de las corrientes intercontinentales tras la Segunda Guerra Mundial representa los últimos coletazos de aquella emigración masiva. Sin embargo, a pesar de ubicarse en ese contexto de crisis, el movimiento de posguerra no solo presenta una importancia cuantitativa que por sí sola justifica su estudio; también posee unas características propias que permiten examinar, mejor que en ninguna otra coyuntura, el contraste entre las tendencias migratorias espontáneas y la voluntad de ordenamiento por parte de los Estados.. Como el tema es demasiado amplio y requiere acotamiento, se ha decidido centrar el análisis en los casos de España y Argentina, dos países con una historia migratoria común y con estrechos vínculos políticos y culturales. En el flujo entre ambos se reproducen las dinámicas antes apuntadas, además de aquellas otras propias de la emigración que partió desde la Europa del sur hacia América Latina. En cuanto a los límites cronológicos, 1946 y 1962 son los años que señalan el inicio y el fin de la investigación. La elección de la primera fecha es más evidente. 1946 es el año en que se restablecen las corrientes migratorias internacionales, tras el final de la guerra. En España, esa reanudación coincide además con la reapertura de sus fronteras a la emigración —tras el cierre decretado en 1941 por la dictadura de Franco— y con el inicio del aislamiento internacional del régimen, que influiría de manera considerable en su política emigratoria. En Argentina, 1946 marca el comienzo del primer gobierno de Perón y la subsiguiente reorganización de su Administración migratoria. Asimismo, es el año de la firma del Convenio Comercial y de Pagos entre ambos países, que permitiría a España resistir durante los años más duros del aislamiento y que, en su capítulo VI, introducía algunas disposiciones relativas a la migración. Por último, en 1946 también se crea la Organización Internacional de los Refugiados, antecesor directo del CIME.. 10.

(17) Introducción. Por su parte, dentro del declive general de los flujos transoceánicos a comienzos de los sesenta, 1962 presenta algunas particularidades que justifican su elección como fecha final de la investigación. Por lo que respecta al Comité, es el año en que se consuma la profunda reestructuración que este debió llevar a cabo, en su intento de hacer frente a las nuevas circunstancias internacionales. No en vano, 1962 es el último año en que trasladó a más migrantes que refugiados (según las categorías manejadas por el organismo). También hacia ese año España se convirtió en el país del que más emigrantes salían a través del CIME, a pesar de que en ese momento la corriente europea superaba ya el número de salidas hacia ultramar. En mayo, además, procurando asimismo adaptarse a los nuevos tiempos, el gobierno de Franco promulgó una nueva Ley de Ordenación de la Emigración que cambiaría el panorama administrativo para el resto de la década. En Argentina, en 1962 se produce el golpe de Estado contra el presidente Frondizi y, con ello, se frustra un proyecto desarrollista profundamente imbricado con la política inmigratoria del país desde 1958. Desde una perspectiva más amplia, 1962 ha pasado a la historia por la Crisis de los misiles en Cuba, que no solo marcó un punto de inflexión en la Guerra Fría, sino que —por cuanto era consecuencia directa de la Revolución cubana— repercutió, como se verá, en las migraciones hacia América Latina que transcurrían a través del CIME.. Estado de la cuestión Por mucho que la presente tesis pretenda llenar un hueco olvidado en los estudios migratorios, no se ha elaborado desde cero, sino que es deudora de las muchas investigaciones que la preceden, sobre todo en el ámbito hispanoargentino aunque también ajenas a este e, incluso, a los estudios migratorios propiamente dichos. Estos trabajos han de mencionarse a continuación, siquiera de modo superficial, no ya a modo de justo reconocimiento, sino también con el fin práctico de ubicar mediante referencias aquel hueco mencionado en el panorama historiográfico. La siguiente no pretende ser una revisión bibliográfica exhaustiva, dado que la amplitud del tema hace imposible incluir en unas páginas toda la producción académica generada a propósito del mismo mismo. Salvo alguna excepción, solo se referirán trabajos especialmente significativos publicados desde finales de los ochenta. El criterio seguido para ello no será la separación por disciplinas ni la sucesión temporal de marcos teóricos desde los que se ha abordado el análisis del fenómeno migratorio13. Optando por una solución quizás más fácil, pero más adecuada al discreto. Ya existen trabajos que realizan un amplio balance epistemológico, como el de Arango, Joaquín, «La explicación teórica de las migraciones: luz y sombra», Migración y desarrollo, n.º 1, 2003. 13. 11.

(18) Introducción. propósito de demarcar los límites de esta tesis, se ha preferido establecer una división primaria en función de los períodos cronológicos y las áreas geográficas que han constituido el principal objeto de atención de todos esos trabajos.. Desde una perspectiva centrada en España como país de emigración, se publicaron a mediados de los noventa algunas monografías que realizaban un análisis global de la cuestión, como las de Yáñez Gallardo y Palazón Ferrando14. Sin embargo la mayoría de los estudios sobre la emigración española hacia América Latina, en general, y hacia Argentina, en particular, se ciñen a una época muy concreta: la de la llamada emigración masiva, frecuentemente circunscrita entre mediados del siglo XIX y la tercera década del XX. En 1988, un libro coordinado por Nicolás Sánchez Albornoz recogía varias aportaciones sobre este período realizadas por buena parte de la nómina de investigadores que impulsaría los estudios migratorios latinoamericanos durante la década siguiente15. Solo unos años después, la conmemoración del Quinto Centenario generó por primera vez un amplio debate historiográfico —algo tardío, como se suele mencionar— sobre la presencia de los españoles en el América, cuyos frutos más inmediatos se recogieron en dos volúmenes de una Historia general de la emigración española que puede considerarse una de las referencias básicas en la materia16. Desde entonces, los estudios sobre la emigración española de este período se multiplicaron y conocieron una vasta diversificación temática y metodológica. En medio de esta proliferación, vio la luz alguna monografía que abordaba el fenómeno desde una perspectiva macro, como la de Sánchez Alonso, quien analizaba los factores de expulsión y los ponía en relación tanto con las migraciones interiores como con el contexto europeo17. No obstante, la conformación de numerosos núcleos de investigación ha favorecido una tendencia general a la compartimentación y al incremento, sobre todo, de los enfoques regionales. Yáñez Gallardo, César, La emigración española a América, siglos XIX y XX: dimensión y características cuantitativas, Archivo de Indianos, Gijón, 1994; Palazón Ferrando, Salvador, Los españoles en América Latina (1850-1990), Fundación Centro Español de Estudios de América Latina, Madrid, 1995. Una perspectiva también global, pero de un período anterior, se encuentra en Márquez Macías, Rosario, La emigración española a América (1765-1824), Universidad de Oviedo, Oviedo, 1995. 14. Sánchez-Albornoz, Nicolás (comp.), Españoles hacia América: la emigración en masa, 1880-1930, Alianza, Madrid, 1988.. 15. Vives Azancot, Pedro A., Pepa Vega & Jesus Oyamburu (coords.), Historia general de la emigración española a Iberoamérica, Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales/Historia 16, Madrid, 1992. Menos publicitada pero tan interesante como ésta es la obra coordinada un año antes por Eiras Roel, Antonio (coord.), La emigración española a Ultramar, 1492-1914, Tabapress, Madrid, 1991. 16. Sánchez Alonso, Blanca, Las causas de la emigración española, 1880-1930, Alianza, Madrid, 1995.. 17. 12.

(19) Introducción. El noroeste peninsular ha sido la zona que mayor atención ha recibido, lo cual resulta comprensible dado que constituyó el principal foco de emigración durante todo el período y donde ésta tuvo, en consecuencia, mayor impacto demográfico, social y económico. Su preponderancia numérica sobre el conjunto de la emigración española hace que en este caso no sea muy equivocado tomar la parte por el todo, aunque son más bien sus características propias las que justifican su configuración como objeto de estudio diferenciado. En tal sentido, destacan los trabajos de Núñez Seixas o Vázquez González para Galicia, así como los de Rafael Anes para Asturias18. Pero hay otros flujos regionales que han concentrado la atención de los investigadores casi en la misma medida. Así, pueden destacarse los trabajos de Blanco Rodríguez para la emigración castellanoleonesa, Álvarez Gila para la vasca, Tabanera García para la levantina, Hernández González para la Canaria o Bernal y Contreras Pérez para la andaluza19. Aunque cronológicamente sitúen su objeto de estudio en un momento mucho más reciente, por su vinculación genealógica también han de mencionarse aquí las investigaciones sobre el retorno a España de los descendientes de aquellas personas que partieron durante la época de la emigración masiva, algo en lo que han incidido trabajos como los de Álvarez Silvar, González Martínez y Merino Hernando20. En definitiva, la producción académica sobre la emigración española de este Entre la abundante producción del primero, puede destacarse Núñez Seixas, Xosé M., Emigrantes, caciques e indianos: o influxo sociopolítico da emigración transoceánica en Galicia (1900-1930), Xerais, Vigo, 1998; o La Galicia Austral: la inmigración gallega en la Argentina, Biblos, Buenos Aires, 2001. Aún sin publicar está la tesis doctoral de Vázquez González, Alejandro, La emigración gallega a América (1830-1930), Facultade de Ciencias Económicas e Empresariais, Universidad de Santiago de Compostela, Santiago de Compostela, 2000. Para Asturias, véase, por ejemplo, Anes y Álvarez de Castrillón, Rafael, La emigración de asturianos a América, Fundación Archivo de Indianos, Colombres, 1993. 18. Por citar una obra representativa de cada uno de estos autores: Blanco Rodríguez, Juan A. (coord.), Zamora y Castilla y León en las migraciones españolas, Diputación de Zamora/Junta de Castilla y León/UNED, Zamora, 2003; Álvarez Gila, Óscar, Euskal Herria y el aporte europeo a la Iglesia en el Río de la Plata, Universidad del País Vasco, Vitoria-Gasteiz, 1999; Tabanera García, Nuria, «De la Huerta al Plata: algunas consideraciones sobre emigración valenciana a la Argentina en el siglo XX», Estudios Migratorios Latinoamericanos, vol. 19, n.º 58, 2005, pp. 595-610 (a esta autora también se deben los primeros trabajos sobre la emigración castellanomanchega de este período: «La emigración castellanomanchega a Hispanoamérica durante el primer tercio del siglo XX. Aproximación a su estudio», en Actas del I Congreso de Historia de Castilla-La Mancha, vol. 6, Tomo 2, 1988, pp. 77-84); Hernández González, Manuel, La emigración canaria a Venezuela, Idea, Santa Cruz de Tenerife, 2007; Bernal Rodríguez, Antonio M., «La emigración de Andalucía», en Sánchez Albornoz, Nicolás (comp.), Españoles hacia América…, op. cit., pp. 143-165; Contreras Pérez, Francisco, Tierra de ausencias. La moderna configuración migratoria de Andalucía (18801930), Universidad de Sevilla, Sevilla, 2000 (sobre la emigración andaluza, véase también el temprano trabajo de González Martínez, Elda E. & Consuelo Naranjo Orovio, «Aproximaciones cuantitativas y aspectos cualitativos de la emigración andaluza a Brasil y Cuba (1880-1940)», en Torres Ramírez, Bibiano & José J. Hernández Palomo (coords.), Actas de las VI Jornadas de Andalucía y América, vol. 2, Universidad de Santa María de la Rábida, Huelva, 1986). 19. Álvarez Silvar, Gabriel, La migración de retorno en Galicia (1790-1995), Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 1997; González Martínez, Elda E. & Asunción Merino Hernando, Historias. 20. 13.

(20) Introducción. período es tan extensa y las perspectivas de análisis tan variadas que despacharla en un par de párrafos resulta sin duda imprudente. Afortunadamente, existen balances historiográficos mucho más escrupulosos, que desgranan sus fortalezas y debilidades, y a los que puede acudirse en busca de guía a la hora de adentrarse en su estudio21. Al considerar el fenómeno desde la perspectiva complementaria, es decir, en cuanto que proceso de inmigración, la producción académica se revela tanto o más fértil. Si bien no acaparan la totalidad de las publicaciones, la iniciativa en este ámbito ha de atribuirse a los investigadores latinoamericanos, quienes pusieron en el centro de la escena temas como la inserción social y laboral de los inmigrantes en los países de acogida o el asociacionismo étnico. Aquí también puede observarse una cierta dispersión que obedece al origen regional de los inmigrantes, pero los trabajos de estas características no logran eclipsar el elevado número de miradas integradoras. Cerrando el foco primero en Argentina, sobresalen monografías como la de Moya, dedicada a analizar la trayectoria de los españoles llegados a Buenos Aires a lo largo de todo el período, o los diversos trabajos de Alejandro Fernández sobre el asociacionismo español22. Ambos autores han coordinado también una obra, de referencia obligada, que reúne aportaciones realizadas por investigadores de uno y otro lado del océano —lo que refleja, por otro lado, el frecuente contacto entre los mismos y descubre que la división aquí establecida con fines prácticos no equivale a una separación estanca real—23. Otras autoras que han contribuido al conocimiento de la inmigración española en Argentina son Liliana da Orden y Nadia de Cristóforis24. Si de acá. Trayectoria migratoria de los argentinos en España, CSIC, Madrid, 2007; idem, «Las dinámicas contemporáneas del vínculo entre España y los españoles de Argentina: emigrantes, descendientes y retornados», en González Martínez, Elda E. & Asunción Merino Hernando (coords.), De ida, vuelta y doble vuelta, Ediciones Polifemo, Madrid, 2012, pp. 97-136. Véase, por ejemplo, Núñez Seixas, Xosé M., «Historiografía española reciente sobre migraciones ultramarinas: un balance y algunas perspectivas», Estudios Migratorios Latinoamericanos, n.º 48, 2001, pp. 269-295. Esta revisión ha sido además actualizada por el autor en el primer capítulo de un libro más reciente: «Teoría, historiografía y comparación», en Las patrias ausentes. Estudio sobre historia y memoria de las migraciones ibéricas, Genueve Ediciones, Oviedo, 2014, pp. 23-142. 21. 22 Moya, José C., Cousins and Strangers. Spanish Immigrants in Buenos Aires, 1850-1930, University of California, Berkeley, 1998. Del segundo, puede citarse Fernández, Alejandro, «La colectividad española de Buenos Aires y el asociacionismo étnico», Arbor: Ciencia, pensamiento y cultura, n.º 536-537, 1990, pp. 25-52; una visión del fenómeno luego actualizada en «El asociacionismo español en Buenos Aires (1850-1930)», en Blanco Rodríguez, Juan A. (coord.), Zamora y Castilla y León en las migraciones españolas, op. cit., pp. 111-134.. Fernández, Alejandro & José C. Moya (eds.), La inmigración española en la Argentina, Biblos, Buenos Aires, 1999. 23. Da Orden, M.ª Liliana, Inmigración española, familia y movilidad social en la Argentina moderna. Una mirada desde Mar del Plata (1890-1930), Biblos, Buenos Aires, 2004. Aunque referida a un período anterior, cabe mencionar la obra de Cristóforis, Nadia A. de, Proa al Plata: las migraciones de gallegos y asturianos a Buenos Aires (fines del siglo XVIII y comienzos del XIX), CSIC, 24. 14.

(21) Introducción. se ha de ampliar el objeto de estudio a la inmigración recibida por Argentina en su totalidad, es preciso referir el análisis global realizado por Devoto25. Y si se atiende a la inmigración española en otros países de América Latina, han de mencionarse los trabajos de González Martínez y Klaumann Cánovas para Brasil; los de Clara Lida y Gil Lázaro para México; o los de Vidal Rodríguez para Cuba26.. De vuelta a la producción española, retomando el hilo principal, puede observarse que hay un segundo momento que concentra la atención de los investigadores: el de la emigración a Europa durante el franquismo. Autores como Juan B. y M.ª José Vilar han venido ocupándose del tema desde los años noventa27. La exhaustiva monografía de Ródenas Calatayud sobre la dimensión económica del fenómeno sigue siendo una referencia obligada más de veinte años después28. Estos trabajos inciden con mayor frecuencia en temas de carácter económico, como el impacto de las remesas, por ser este flujo europeo de naturaleza más provisoria y estacional que el americano —mismo motivo que ha impulsado la proliferación de estudios sobre el retorno desde Europa—29. Con todo, tampoco faltan otros enfoques como el del asociacionismo étnico o la cuestión de género30. Los países de inmigración a los que se dedican mayor número de investigaciones son, obviamente, aquellos. Madrid, 2009. También Cristóforis, Nadia A. de & Alejandro Fernández (eds.), Las migraciones españolas a la Argentina: variaciones regionales (siglos XIX y XX), Biblos, Buenos Aires, 2008. Devoto, Fernando J., Historia de la inmigración en la Argentina, Sudamericana, Buenos Aires, 2003. Véase también el balance historiográfico realizado en Devoto, Fernado J. & Hernán Otero, «Veinte años después. Una lectura sobre el crisol de razas, el pluralismo cultural y la historia nacional en la historiografía argentina», Estudios Migratorios Latinoamericanos, n.º 50, 2003, pp. 181-227. 25. 26 González Martínez, Elda E., Café e inmigración: los españoles en São Paulo, 1880-1930, CEDEAL, Madrid, 1990; Klaumann Cánovas, Marília D., Hambre de Tierra. Imigrantes Espanhóis na Cafeicultura Paulista. 1880-1930, Lazuli, São Paulo, 2005; Lida, Clara E. (coord.), Una inmigración privilegiada : comerciantes, empresarios y profesionales españoles en México en los siglos XIX y XX, Alianza, Madrid, 1994; Gil Lázaro, Alicia, Inmigración y retorno. Españoles en la Ciudad de México, 1900-1936, Marcial Pons, 2015; Vidal Rodríguez, José A., La emigración gallega a Cuba: trayectos migratorios, inserción y movilidad laboral, 1898-1968, CSIC, Madrid, 2005.. De la autoría de ambos, véase la síntesis Vilar, Juan B. y M.ª José Vilar, La emigración española a Europa en el siglo XX, Arco Libros, Madrid, 1999. El primero además compuso una reflexión historiográfica sobre la cuestión a la que vale la pena acudir: Vilar, Juan B., «Las emigraciones españolas a Europa en el siglo XX: algunas cuestiones a debatir», Migraciones & Exilios, n.º 1, 2000, pp. 131-159. 27. Ródenas Calatayud, Carmen, Emigración y economía en España (1960-1990), Civitas, Madrid, 1994. En esta obra, la autora desmiente con datos el mito de la emigración como «válvula de escape», aún repetido en investigaciones mucho más recientes. 28. Véase, por ejemplo, el temprano trabajo de Cazorla Pérez, José, Retorno al sur, Siglo XXI, Madrid, 1989.. 29. Respecto a esto último, véase Sanz Lafuente, Gloria, «Mujeres españolas emigrantes y mercado laboral en Alemania, 1960-1975», Migraciones & Exilios, n.º 7, 2006, pp. 27-49. De esta autora. 30. 15.

(22) Introducción. que más trabajadores españoles recibieron: Alemania, Suiza y Francia. Sobre el primero, han de referirse los trabajos realizados por Sanz Díaz desde el prisma de las relaciones internacionales, algo poco frecuente en los estudios migratorios españoles31. De Suiza se han ocupado autores como Calvo Salgado o Sebastián Farré, mientras que de Francia lo han hecho José Babiano y Fernández Vicente, entre muchos otros32. Un libro publicado en 2009 sobre el Instituto Español de Emigración sirvió para reunir a varios de estos autores en torno de la política emigratoria española y la asistencia prestada por el Estado a través de dicho organismo33. Por último, por inabarcable que sea la bibliografía sobre la emigración española a Europa, no puede abandonarse el tema sin aludir a la labor editorial llevada a cabo por el Centro de Documentación de las Migraciones de la Fundación 1º de Mayo34.. En medio de este panorama historiográfico, entre la abundancia de estudios dedicados a la emigración española hacia América hasta los años treinta del siglo XX y aquellos centrados en la emigración a Europa durante el franquismo, se encuentra un fenómeno que ha recibido una atención marginal en comparación: el de la corriente de españoles hacia América entre la décadas de los cuarenta y los sesenta. Solo dos excepciones escapan a. también ha de mencionarse la coordinación del siguiente trabajo: De la Torre, Joseba & Gloria Sanz Lafuente (eds.), Migraciones y coyuntura económica del franquismo a la democrácia, Prensas Universitarias de Zaragoza, Zaragoza, 2008. 31 Sanz Díaz, Carlos J. España y la República Federal de Alemania (1949-1966): política, económica y emigración, entre la Guerra Fría y la distensión, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 2006. A este trabajo, fruto de su tesis doctoral, han seguido otros como «Las movilizaciones de los emigrantes españoles en Alemania bajo el franquismo. Protesta política y reivindicación sociolaboral», Migraciones & Exilios, n.º 7, 2006, pp. 51-79; o la reflexión llevada a cabo en «Las relaciones España-Europa en la segunda mitad del siglo XX: algunas notas desde la perspectiva de la emigración», Circunstancia, n.º 25, 2011.. Por citar una obra de cada uno: Calvo Salgado, Luis M., «Emigración española en Suiza y asociacionismo», en Liñares Giraut, Xosé A. (coord.), La emigración española a Europa en el siglo XX, Grupo España Exterior, Vigo, 2009, pp. 231-244; Farré, Sebastián, «Exilio y emigración: apuntes acerca de las relaciones hispano-suizas, 1939-1964», Espacio, tiempo y forma. Serie V, Historia contemporánea, n.º 11, 1998, pp. 213-238; Babiano Mora, José, «Emigración, identidad y vida asociativa: los españoles en la Francia de los años sesenta», Hispania, vol. 62, n.º 211, 2002, pp. 561575; Fernández Vicente, M.ª José, «Cruzar las fronteras, evitar los Estados: los caminos de la emigración española a Francia, 1956-1965», en Un siglo de inmigración española en Francia, 2009, Grupo de Comunicación de Galicia en el Mundo, Vigo, 2009, pp. 47-63. 32. Calvo Salgado, Luis M. et al., Historia del Instituto Español de Emigración. La política migratoria exterior de España y el IEE del Franquismo a la Transición, Ministerio de Trabajo e Inmigración, Madrid, 2009. 33. Véase, por ejemplo, Babiano Mora, José & Ana Fernández Asperilla, La patria en la maleta. Historia social de la emigración española a Europa, GPS/Fundación 1º de Mayo, Madrid, 2009. Una completa revisión de las publicaciones de este Centro hasta el año 2015 se recoge en el siguiente enlace: www.1mayo.ccoo.es/nova/files/1018/Resultadosinvestigacion.doc. 34. 16.

(23) Introducción. esta regla general: las investigaciones sobre el exilio y, por lo que respecta a Argentina, los estudios sobre la política inmigratoria durante el peronismo. No se profundizará aquí en la bibliografía sobre el exilio, que en la práctica constituye un género aparte dominado por ensayos sobre la élite cultural desde una perspectiva eminentemente literaria. Con todo, es preciso mencionar algunos trabajos historiográficos de obligada referencia, como el de Dora Schwarzstein sobre el exilio republicano español en Argentina, o la obra coordinada por Devoto y González Bernardo, que compara este exilio con otras migraciones de carácter político35. Otra tendencia predominante en este tipo estudios es la clara separación entre exiliados y migrantes como realidades diferenciadas; una disociación que, aunque evidente en algunos casos, puede generar problemas en determinadas circunstancias36. Hay, en cualquier caso, investigaciones que han sabido integrar con éxito a unos y otros en un mismo objeto de estudio, como para el ámbito argentino es el caso de la tesis de Ortuño37.. Por lo que respecta a la política inmigratoria argentina, esta ha sido objeto de un notable interés por parte de los investigadores en todas sus épocas, quizás porque —en este caso de manera más evidente que en ningún otro país— esta cuestión guarda una estrecha relación con los distintos proyectos de nación en Argentina desde el siglo XIX38. Para el período de mediados del XX, en cualquier caso, su estudio se mezcla necesariamente con el de la recepción de los exiliados españoles y, en general, de los refugiados (y prófugos) provocados por la Segunda Guerra Mundial. En tal sentido, una obra fundamental es la de Senkman, que se extiende hasta el año 194539. Centrado ya en la época del peronismo,. 35 Schwarzstein, Dora, Entre Franco y Perón. Memoria e identidad del exilio republicano español en Argentina, Crítica, Barcelona, 2001; Devoto, Fernando & Pilar González Bernaldo de Quirós (coord.), Émigration politique, une perspective comparative, Italiens et Espagnols en Argentine et en France, XIXe-XXe siècles, L’Harmattan, París, 2001. 36 Sobre la diferenciación entre migrante, refugiado y otras categorías, véase el primer capítulo de esta tesis.. Ortuño Martínez, Bárbara, El exilio y la emigración española de posguerra en Buenos Aires, 1936-1956, Universidad de Alicante, 2010. Para un paisaje más completo de la bibliografía sobre el exilio, puede acudirse a alguna de las siguientes revisiones: Navarro Azcue, Concepción & Ludivina García Arias, «La recuperación de los olvidados: una aproximación historiográfica al exilio de la Guerra Civil, 1939-1999», en Casas Sánchez, José Luis & Francisco Durán Alcalá (coord.), Los exilios en España (siglos XIX y XX): III Congreso sobre el Republicanismo, vol. 2, Patronato Niceto Alcalá-Zamora y Torres, Priego de Córdoba, 2005, pp. 107-142; González Martínez, Carmen, «La experiencia del exilio republicano en América: historiografía, memoria y nuevas perspectivas analíticas», ibid., pp. 533-552. 37. 38. Esta problemática se abordará con mayor detenimiento en el capítulo tercero de la tesis.. Senkman, Leonardo, Argentina, la Segunda Guerra Mundial y los refugiados indeseables, 19331945, Grupo Editor Latinoamericano, Buenos Aires, 1991. 39. 17.

(24) Introducción. un trabajo pionero es es el de Quijada Mauriño sobre las relaciones del gobierno argentino con España a propósito de la inmigración40. Más reciente es una monografía de Biernat en la que su autora analiza los cimientos sobre los que se expandió la burocracia migratoria del peronismo41. También De Cristóforis ha dedicado algún breve trabajo al tema42. En último lugar, aunque no son trabajos historiográficos en sentido estricto, al abordar las políticas de inmigración de Argentina al menos han de mencionarse las aportaciones provenientes de sociólogos como Lelio Mármora o Susana Novick43.. Aparte de por los puntos de contacto con el exilio republicano y con las políticas de inmigración argentina, el flujo migratorio desde España hacia la Argentina —y, por extensión, hacia toda América— a partir de los años cuarenta ha recibido una atención muy minoritaria. Muchas de las obras hasta aquí mencionadas, por supuesto, incluyen breves alusiones a este episodio de la emigración española, pero apenas existen investigaciones que lo aborden en profundidad y sobran los dedos de una mano para contar las monografías sobre el mismo. El ya citado artículo de Quijada Mauriño sobre la política inmigratoria del peronismo puede ser considerado también como precursor del estudio de su contrapartida en España44. No obstante, es el trabajo de Barbero y Cacopardo, un par de años después, el primero que ofrece una panorámica completa de las características de esta corriente migratoria, poniéndola además en relación con otros flujos de entrada a la Argentina posteriores a la Segunda Guerra Mundial45. Del caso concreto de los gallegos en la Argentina durante este período se han ocupado autores como García Domínguez, Fernández Marcelino, Soutelo Vázquez y De Cristóforis46. Esta última tiene además, en 40 Quijada Mauriño, Mónica, «Política inmigratoria del primer Peronismo: las negociaciones con España», Revista Europea de Estudios Latinoamericanos y del Caribe, n.º 47, 1989, pp. 43–64. 41 Biernat, Carolina, ¿Buenos o útiles? La política inmigratoria del peronismo, Biblos, Buenos Aires, 2007. 42 De Cristóforis, Nadia A., «El primer gobierno peronista y la llegada de inmigrantes españoles y exiliados republicanos a la Argentina», Miradas en Movimiento, n.º 7, 2012, pp. 4-25. Mármora, Lelio, Las políticas de migraciones…, op. cit., incluye múltiples alusiones a la Argentina. Novick, Susana, «Políticas migratorias en la Argentina», Studi emigrazione, n.º 125, 1997, pp. 83-122. 43. 44. Quijada Mauriño, Mónica, «Política inmigratoria del primer Peronismo…», op. cit.. Barbero, M.ª Inés & M.ª Cristina Cacopardo, «La inmigración europea a la Argentina en la segunda posguerra: viejos mitos y nuevas condiciones», Estudios Migratorios Latinoamericanos, n.º 19, 1991, pp. 291-321. 45. García Domínguez, M.ª Teresa, «A emigración galega cara a América durante a segunda metade do século xx», en Cagiao Vila, Pilar (comp.), Galegos en América e americanos en Galicia: as colectividades inmigrantes en América e a sua impronta na sociedade galega. Séculos XIX-XX, Xunta de Galicia, Santiago de Compostela, 1999, pp. 61-93; Fernández, Marcelino X., «Asociacionismo gallego en Buenos Aires (1936-1960)» en Núñez Seixas, Xosé M (ed.), La Galicia Austral…, op. cit., 46. 18.

(25) Introducción. la línea de Quijada, algunos artículos acerca de la política migratoria del franquismo, tema sobre el que también ha escrito Hernández Borge47. Con todo, como se ha dicho, no abundan las monografías extensas. Aunque con la vista puesta en el Brasil como país de destino, por su proximidad cabe incluir entre ellas la obra de Gambi Jiménez sobre la emigración castellanoleonesa48. La mencionada tesis de Ortuño se inserta asimismo en este grupo. Pero sobresale en este ámbito el profundo análisis comparativo realizado por Fernández Vicente de las políticas públicas del Estado español en relación con la emigración española hacia Argentina y Francia49. Esta monografía, así como otros trabajos de la autora, servirán de referencia en más de una ocasión a lo largo de la presente tesis50.. Si las corrientes migratorias transatlánticas hacia mediados del siglo XX han sido objeto de un estudio muy minoritario por parte de investigadores españoles y latinoamericanos, no cabe esperar que la intervención de un organismo como el Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas, creado en 1951, haya recibido una atención mayor. De hecho, el interés mostrado en el mismo ha sido casi nulo, aunque ha de aclararse que en pp. 161-201; Soutelo Vázquez, Raúl, «Proyectos migratorios, itinerarios laborales y redes microsociales de los emigrantes en su correspondencia familiar: dos gallegos en Buenos Aires (1950-1966)», Migraciones & Exilios, n.º 7, 2006, pp. 115-116; Cristóforis, Nadia A. de, «Argentina como destino de la emigración gallega luego de la Segunda Guerra Mundial», en Farías, Ruy & Leticia Maronese (eds.), Buenos Aires Gallega. Inmigración, pasado y presente, Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, 2007. De Cristóforis, Nadia A., «El Estado y las políticas migratorias: el caso de España e Italia luego de la Segunda Guerra Mundial», Estudios del ISHIR, vol. 2, n.º 2, 2012, pp. 89-108; idem, «Las políticas de los Estados español y argentino frente a las migraciones peninsulares, a mediados del siglo XX», Fundación, n.º 12, 2014-2015, pp. 183-192; Hernández Borge, Julio, «La política migratoria española con Iberoámerica durante el gobierno de Franco», en Professor Joan Vilà Valentí: el seu mestratge en la geografia universitària, Universidad de Barcelona, Barcelona, 1999, pp. 637646. 47. 48 Gambi Jiménez, Esther, La migración castellano-leonesa a Brasil, 1946-1962, Universidad de Salamanca, Salamanca, 2012. Algo anterior, pero desde una perspectiva regional similar, es el trabajo de García Zarza, Eugenio, «La emigración española a la Argentina: 1946-1968. Con especial referencia a Castilla y León» en Salamanca: Revista de Estudios, n.º 27-28, 1991, pp. 241-292. 49 Fernández Vicente, M.ª José, Émigrer sous Franco. Politiques publiques et stratégies individuelles dans l’émigration espagnole vers l’Argentine et vers la France (1945-1965), Université de Paris VII, París, 2004.. Otros trabajos de la autora son: Fernández Vicente, M.ª José., «De calamidad nacional a baza del desarrollo. Las políticas migratorias del Régimen Franquista (1939-1975)», Migraciones & Exilios, n.º 6, 2005, pp. 81–100; idem, «En busca de la legitimidad perdida. La política de emigración del régimen franquista, 1946-1965», Estudios Migratorios Latinoamericanos, vol. 19, n.º 56, 2005, pp. 3–30; en coautoría, Fernández Vicente, M.ª José & Axel Kreienbrink, «Las relaciones del IEE con los países de Ultramar», en Calvo Salgado, Luis M. et. al., Historia del Instituto Español de Emigración…, op. cit., pp. 231-251. Este último autor profundiza en las tesis de Fernández Vicente en un trabajo propio: Kreienbrink, Axel, «La lógica económica de la política emigratoria del régimen franquista», en De la Torre, Joseba & Gloria Sanz Lafuente (eds.), Migraciones y coyuntura económica…, op. cit., pp. 221–235. 50. 19.

(26) Introducción. el ámbito global su tratamiento no ha sido mucho más fecundo. El primer estudio que se adentra en la historia del CIME con cierta profundidad es un artículo de Edward Marks fechado en 1957 sobre los primeros cinco años de funcionamiento del organismo51. Solo un año posterior es la obra de Ladame, Le rôle des migraciones dans le monde libre, un trabajo cuya iniciativa ha de situarse en el propio entorno del Comité52. Si bien ambos trabajos son minuciosos y muy interesantes, su cercanía cronológica, institucional e incluso ideológica hace que deban ser considerados más bien como fuentes primarias —sobre todo el segundo, imbuido del espíritu de la Guerra Fría hasta en el título, que viene a ilustrar la contraposición desarrollada en su interior entre las migraciones libres de Occidente y las forzosas de la Unión Soviética—53. La primera monografía más o menos reciente sobre el Comité, ajena además al organismo, es una tesis de grado realizada por Murdock en 1983 y no publicada54. Hacia fines de los ochenta, cuando el CIME se convirtió en la Organización Internacional de las Migraciones, Perruchoud dedicó un artículo a explicar este proceso de transición55. Ese mismo de 1989, Carlin publicó un reconocido libro sobre el problema de los refugiados en el que dedicaba algunas páginas al Comité56.. Una década después, la labor del CIME ha sido examinada por Oates y De Boeck al comienzo de un estudio sobre programas de desarrollo llevado a cabo para la propia OIM57. A comienzos del nuevo milenio, Ducasse-Rogier realizó la que desde entonces viene siendo la historia oficial del organismo, cuya vinculación institucional no es demérito que le impida ser considerada como un buen análisis y la monografía más completa hasta el momento58. Desde entonces, se han venido publicando algunos trabajos que de manera aislada tratan sobre diversos aspectos del Comité. Karatani ha abordado en un artículo el Marks, Edward, «Internationally Assisted Migration: ICEM Rounds Out Five Years of Resettlement», International Organization, vol. 11, n.º 3, 1957, pp. 481-494.. 51. 52. Ladame, Paul A., Le rôle des migrations dans le monde libre, Librairie Droz, Ginebra, 1958.. 53. Ibid., p. 175.. Murdock, Mary Anne C., en An Analysis of the Intergovernmental Committee for Migration, Princeton University, New Jersey, 1983. 54. Perruchoud, Richard, «From the Intergovernmental Committee for European Migration to the International Organization for Migration», International Journal of Refugee Law, vol. 1, n.º 4, 1989, pp. 501-517. 55. Carlin, James L., «”What next?”: The Intergovernmental Committee for European Migration (ICEM) – a worthy successor to IRO», en The Refugee Connection. A Lifetime of Running a Lifeline, Macmillan, Londres, 1989, pp. 31-40. 56. Oates, Robert & Laurent de Boeck, The migration for development programmes of the International Organization for Migration. Historical Survey 1951-1998, OIM, Ginebra, 1998.. 57. Ducasse-Rogier, Marianne, The International Organization for Migration, 1951-2001, OIM, Ginebra, 2001.. 58. 20.

(27) Introducción. origen del organismo y lo ha puesto en relación con la separación de los regímenes internacionales de refugiados y migrantes59. En otro artículo, Elie ha analizado un tema completamente arrinconado como es la cooperación entre el CIME y el ACNUR60. Asimismo, Georgi ha dedicado al Comité un capítulo en su libro sobre la gestión global de las migraciones61. Por último, en torno a esta misma cuestión del migration management, ha de mencionarse un trabajo colectivo muy reciente editado por la Universidad del Peloponeso, en el que sus autores, desde distintas perspectivas, analizan la labor llevada a cabo por el Comité a comienzos de la Guerra Fría62.. En España y todo el ámbito latinoamericano, la preocupación académica por el CIME ha sido incluso menor, como antes se ha comentado. Varios de los autores arriba citados aluden al organismo de pasada, liquidando el asunto en unas pocas líneas63. Un par de trabajos le dedican tres o cuatro páginas, en las que se explican de manera rápida las claves de su funcionamiento64. Retrocediendo algunas décadas, sí es posible encontrar algunos artículos que centran su análisis en el Comité, aunque, por sus características —como sucede con las obras de Marks y Ladame—, han de ser estimados sobre todo en su calidad de fuentes primarias65. Más allá de esto, existen pocas excepciones recientes que. Karatani, Rieko, «How history separated refugee and migrant regimes: In search of their institutional origins», International Journal of Refugee Law, vol. 17, n.º 3, 2005, pp. 517-541.. 59. Elie, Jérôme, «The historical roots of cooperation between the UN High Commissioner for Refugees and the International Organization for Migration», Global Governance, vol. 16, n.º 13, 2010, pp. 345-360. 60. 61 Georgi, Fabian, «For the benefit of some: The International Organization for Migration and its global migration management», en Geiger, Martin & Antoine Pecoud (ed.), The Politics of International Migration Management, Palgrave Macmillan UK, 2010, pp. 45–72.. Venturas, Lina (ed.), International «migration management» in the early Cold War: The Intergovernmental Committee for European Migration, University of the Peloponnese, Corinto, 2015. Desafortunadamente, lo reciente de esta publicación ha impedido que todas sus posibles aportaciones puedan ser incorporadas a la presente tesis. 62. Algunos de estos trabajos que incluyen menciones fugaces al CIME son: Álvarez Silvar, Gabriel, La migración de retorno en Galicia…, op. cit., p. 44; Devoto, Fernando, «Ideas, políticas y prácticas migratorias argentinas en una perspectiva de largo plazo (1852-1950)», Exils et Migrations Ibériques au XXe siècle, n.º 7, 1999, p. 58; idem, Historia de los italianos en la Argentina, Biblos, Buenos Aires, 2008, p. 403; Sanz Díaz, Carlos J., «Las relaciones España-Europa en la segunda mitad del siglo XX…», op. cit.; Cristóforis, Nadia A. de, «El Estado y las Políticas Migratorias…», op. cit., p. 97. 63. Barbero, M.ª Inés & M.ª Cristina Cacopardo, «La inmigración europea a la Argentina…», op. cit., pp. 295-297; Fernández Vicente, M.ª José & Axel Kreienbrink, «Las relaciones del IEE…», op. cit., pp. 236-239. 64. Lago Carballo, Antonio, «Cinco años de labor del Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas», Política Internacional, separata al n.º 31, 1957; Serrano Carvajal, José, «La internacionalización de las migraciones: estudio del Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas», Revista de Política Social, n.º 59, 1963, pp. 5-18; Gómez de la Serna, Gaspar, 65. 21.

(28) Introducción. hagan del CIME su principal objeto de estudio. En España, solo Medina Rodríguez y Martín Acosta, desde una perspectiva regional centrada en el caso canario, se han ocupado del flujo emigratorio que partía hacia América Latina a través del Comité66. Un referente bastante cercano lo constituyen, sin embargo, los estudios llevados a cabo por Scarzanella para el caso de la emigración de trabajadores italianos a través del CIME67.. Aparte de lo mencionado en los últimos párrafos, no existe constancia de ningún otro trabajo de amplitud considerable que se dedique a analizar en profundidad y de manera sistemática la labor efectuada por el CIME, sus fundamentos o su repercusión en las políticas de los países miembros y en los propios flujos migratorios. Como Elie indicaba en su artículo de 2010, «hasta ahora no ha sido escrito ningún estudio histórico exhaustivo de la OIM»68. Más de un lustro después, la situación sigue siendo prácticamente la misma. Esta desatención es más acusada si cabe en el ámbito español y latinoamericano, quizás por cierto desdén hacia el intervencionismo estatal, o quizás porque se ha tendido a considerar, como Devoto ha sentenciado para el caso argentino, que el CIME fue «demasiado tardío para ser influyente»69. Sin embargo, aunque en el contexto general de declive de los movimientos transoceánicos esta afirmación parezca algo evidente, se hace necesario explicar en detalle respecto a qué fue tardío el Comité, en qué y cómo quiso influir, y si verdaderamente lo consiguió. Para ver hasta qué punto su actividad constituyó un éxito o un fracaso, además de los datos cuantitativos, hay que analizar la evolución interna del. «Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas», Revista de Instituciones Europeas, vol. 1, n.º 2, 1974, pp. 723-730. Medina Rodríguez, Valentín, La emigración familiar española a América Latina. 1956-1964, Cabildo de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 1999; Martín Acosta, Emelina, «Emigración canaria a Argentina. Algunos ejemplos de la Comisión Católica Española de Eigración, a mediados del siglo XX», en Cagiao Vila, Pilar & Eduardo Rey Tristán (coord.), De ida y vuelta. América y España: los caminos de la cultura, Universidad de Santiago de Compostela, Santiago de Compostela, 2007, pp. 391-402. A Emelina le estoy agradecido, además, por haberme facilitado el primer acercamiento a las fuentes del CIME en Ginebra. 66. Véase, por ejemplo, Scarzanella, Eugenia, «La última frontera: notas sobre el Comité intergubernamental para las migraciones europeas y la colonización agrícola italiana en América Latina (1949-1964)», en González Martínez, Elda E. & Ricardo González Leandri (ed.), Migraciones transatlánticas. Desplazamientos, etnicidad y políticas, Catarata, Madrid, 2015, pp. 112-133; idem, «El CIME y la emigración italiana en América Latina: los obreros especializados en Patagonia (19521960)», Navegamérica, n.º 13, 2014. Sobre la actividad del CIME en Italia, otro trabajo que ha de ser considerado en su calidad de fuente documental es Pesci, Goffredo, Le Attività del CIME in Italia, Italiani nel mondo, Roma, 1958. 67. 68. Elie, Jérôme, «The historical roots…», op. cit., p. 356. Traducción propia.. Devoto, Fernando, «La inmigración», en Academia Nacional de la Historia, Nueva Historia de la Nación Argentina, t. VII, Planeta, Buenos Aires, 2000, p. 104. 69. 22.

(29) Introducción. organismo, examinar quiénes estuvieron detrás y por qué se decidió su creación, qué actitud mantuvo hacia América Latina y el sur de Europa, qué intereses concretos hubo trás la adhesión de algunos gobiernos, etcétera. Todo ello sin perder de vista lo más importante: la repercusión de todo lo anterior sobre las decenas de miles de personas cuya migración fue facilitada por el Comité.. Este es, en definitiva, el principal hueco que pretende llenarse con la presente investigación, cerrando el foco cuando resulte preciso sobre los casos de España y Argentina en cuanto que países de emigración e inmigración, respectivamente, miembros del CIME. No obstante, se han observado algunas otras lagunas historiográficas, en consonancia con la dispar atención dedicada al período. Así, como antes se ha dicho, puede constatarse un profundo conocimiento de la política inmigratoria del peronismo, concentrado en la gestión de Santiago Peralta al frente de la Dirección Nacional de Migraciones. Por el contrario, poco o nada se sabe de la labor llevada a cabo por Héctor Ciapuscio, su titular durante el gobierno de Arturo Frondizi hacia finales de los cincuenta y principios de los sesenta. Sin perder nunca de referencia el tema central, ésta y otras cuestiones serán abordadas en los siguientes capítulos. Hacer una revisión bibliográfica de todas ellas habría resultado imposible en esta introducción. Por ello, cada vez que surja una de estas materias a lo largo de la tesis, se intentarán integrar en el cuerpo del texto los enfoques más representativos desde los que ha sido estudiada.. Fuentes, marco teórico y metodología Las fuentes utilizadas en este trabajo proceden en su mayoría de tres lugares distintos, que se corresponden con las tres principales áreas geográficas en las que se distribuye el objeto de estudio: Madrid, Buenos Aires y Ginebra. En esta última ciudad se encuentra la sede de la OIM, que antes lo fue del CIME. Su biblioteca histórica, de carácter privado, guarece un gran volumen de documentación primaria, entre la que se incluyen las actas de los diversos órganos que componían el Comité, informes sobre su actividad, estadísticas migratorias, estados financieros, correspondencia interna, con los gobiernos miembros y con otros organismos internacionales, etcétera. El análisis de todo ello ha constituido una de las partes centrales de esta investigación.. En Madrid ha sido de especial utilidad el Archivo General de la Administración, que alberga los fondos provenientes de las embajadas y los consulados de España en el. 23.

(30) Introducción. extranjero, así como de Organización Sindical Española, cuyas agregadurías laborales desempeñaron un importante papel en la emigración durante el franquismo. También se han consultado los fondos del Archivo del Ministerio de Trabajo, que contiene la mayor parte de los documentos producidos por el Instituto Español de Emigración a lo largo de sus años de existencia. Pero más provechosas fueron, si cabe, las visitas a la biblioteca de su sucesora, la Secretaría General de Inmigración y Emigración, que aún conserva entre sus papeles numerosos informes y memorias del Instituto, así como las actas de sus reuniones. Por último, ha de mencionarse el Archivo del Congreso de los Diputados, cuyo fondo documental incluye las actas taquigráficas de varias sesiones de las Cortes de España, fundamentales para adentrarse en el debate político en torno a la emigración durante el período.. En Buenos Aires, el rastreo de fuentes se efectuó sobre todo en el Archivo Histórico de la Cancillería, vinculado al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Su extenso catálogo incluye abundante documentación consular, los fondos provenientes de la embajada argentina en Madrid —entre los que existe mucha correspondencia con particulares referida al CIME— y los procedentes de la misión permanente en Ginebra. Aunque no en la misma cantidad, por las fechas a las que se refiere la investigación, también se obtuvo alguna documentación primordial en el Archivo General de la Nación y en su anejo, el Archivo Intermedio. Entre los archivos y colecciones particulares de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno, pudo encontrarse una veta documental en el fondo procedente del Centro de Estudios Nacionales, con mucha información relativa a los años de la presidencia de Arturo Frondizi. En la Biblioteca del Congreso se consultaron los diarios de sesiones del Senado y de la Cámara de Diputados. En el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) se tuvo acceso a los libros manuscritos que registran detalladamente el movimiento migratorio de los años comprendidos por esta investigación, un valioso conjunto de datos cuantitativos de primera mano sobre el período. Ha de mencionarse, además, el Archivo de Dirección Nacional de Migraciones, al que se tuvo un acceso muy limitado que, aún así, fue fructífero.. Aparte de la obtenida de los sitios mencionados, en la investigación se han utilizado fuentes primarias de otras varias procedencias. Mucha de la documentación interna del CIME que por diversas razones no pudo consultarse en Ginebra, fue encontrada en la Biblioteca Pública de Nueva York en formato de microfilm, lo que ha servido para complementar la. 24.

(31) Introducción. búsqueda allí realizada. Resulta necesario, en último lugar, aludir a las fuentes recopiladas a través de internet. El Centro de Información sobre Migraciones en América Latina (CIMAL), dirigido por la Oficina Regional de la OIM para América del Sur, ha puesto y sigue poniendo a disposición de los usuarios una selección de documentos sobre las migraciones latinoamericanas, algunos de los cuales hacen referencia al CIME70. De manera más sistemática han procedido organismos del entorno de Naciones Unidas como la Organización Internacional del Trabajo y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), buena parte de cuyos archivos históricos pueden encontrarse digitalizados en sendos repositorios71. En varias ocasiones a lo largo de la tesis —algunas de ellas para comprobar referencias mencionadas en otras fuentes— se ha tenido que recurrir a documentación de la Administración estadounidense, lo que se ha hecho a través de páginas web oficiales72. También, por supuesto, se ha acudido con frecuencia a la prensa y otras publicaciones periódicas, gracias a las hemerotecas digitales que muchos medios tienen hoy en día disponibles en internet73.. Antes de proseguir, es necesario señalar los obstáculos que han entorpecido la recopilación de fuentes. El más grave de ellos, sin duda, fue la clausura en septiembre de 2012 del Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, en Madrid. Bajo el pretexto de trasladar sus fondos al Archivo Histórico Nacional y al mencionado Archivo General de la Administración, una gran cantidad de documentación imprescindible para conocer el pasado del país y, sobre todo, sus relaciones internacionales, permanece inaccesible desde hace varios años74. Aunque, poco a poco, esa documentación se ha ido poniendo de nuevo a disposición de los investigadores, gran parte de ella continúa fuera de su alcance, 70. Centro de Información sobre Migraciones en América Latina (CIMAL), en http://cimal.iom.int/es.. 71 Labordoc, en http://labordoc.ilo.org. Repositorio digital de la CEPAL, en http://repositorio.cepal.org. 72 Por ejemplo, U.S. National Archives and Records Administration, en http://archives.gov; o U.S. Government Publishing Office, en https://gpo.gov/fdsys. 73 Cuando se citen estas y otras fuentes accesibles a través de internet, se referirá la ruta en una nota a pie de página. En julio de 2016 se ha comprobado el correcto funcionamiento de todos los enlaces que aparecen a lo largo de la tesis, así como la fidelidad del contenido reproducido en cada caso. En consecuencia, se ha decidido prescindir de la fecha de visita a cada página web en las correspondientes citas.. La progresiva implantación en España de restricciones en el acceso a la documentación gubernamental ya había sido una constante anterior al cierre de este archivo, como se denuncia en Niño, Antonio & Carlos Sanz, «Los archivos, la intimidad de las personas y los secretos de Estado», Cuadernos de Historia Contemporánea, vol. 34, 2012, pp. 209-342. Tres años después de la clausura, vuelve a denunciarse la situación en Pereira Castañares, Juan C. & Carlos Sanz Díaz, «“Todo secreto”. Acuerdos secretos, transparencia y acceso a los documentos históricos de Asuntos Exteriores y Defensa», Ayer, n.º 97, 2015, pp. 243-257. 74. 25.

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