Facultad de Ciencias Sociales
Departamento de Antropología
DE LA RELIGION CATÓLICA A UN
ESTILO DE VIDA
CRISTIANO
Monografía de grado para la obtención del título de Antropóloga
Dirigida por: Jean Paul Sarrazin
Paulina Arango Trujillo
200722986
INTRODUCCIÓN Lugar de estudio
Sujeto de estudio
Objetivo y justificación de la investigación Metodología
Experiencia Personal
CAPÍTULO I
LA IGLESIA Y EL CONTEXTO GENERAL EN QUE SE INCRIBE I.1. Marco general-global
I.2. Contexto religioso latinoamericano I.3. Situación Colombiana
I.4. Población objeto de estudio
I.5. ¿En qué consiste la religión protestante y una Iglesia Cristiana? I.6. Composición de la Iglesia Manantial
I.7. Tipos de cultos
I.8. Adaptación de Manantial al contexto contemporáneo
CAPÍTULO II
ELEMENTOS QUE LLEVAN A LA MIGRACIÓN RELIGIOSA II.1. LIBERTAD
II.1.a. El valor del individualismo
II.1.b. La percepción sobre las restricciones II.1.c. Guía vs Autoridad
II.1.d. El valor de la comunidad II.2. INVOLUCRAMIENTO
II.2.a. La importancia de la emoción, las sensaciones y la imaginación II.2.b. Correlación entre música y emociones
II.2.c. Actividad vs pasividad
II.3. “EL CAMBIO DE RELIGION ES UN CAMBIO DE VIDA”
4 5 6 6 7 11 15 15 15 17 19 20 20 22 30 33 33 34 34 36 39 41 41 44 45 47
II.3.a. Distanciamiento del peligro
II.3.b. El valor del progreso y la evolución II.3.c. De una religión a un estilo de vida
CAPÍTULO III
DIÁLOGO ENTRE LO EMPÍRICO Y LO TEÓRICO
III.1. Lógica del mercado III.2. Pluralismo
III.3. Individualismo III.4. Purismo
III.5. Creer y pertenecer III.6. Emancipación III.7. Personalización
III.8. Negación de autoridades
CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
47 48 52
54
54 55 56 57 59 60 60 62
63
68
DE LA RELIGION CATÓLICA A UN
ESTILO DE VIDA
CRISTIANO
RESUMEN
Esta investigación pretende entender las causas y motivaciones por las cuales muchas personas que an-tes se consideraban católicas se adhieren a una Iglesia Cristiana, que en este caso específico constituye la Iglesia Manantial de Vida Eterna ubicada en el Occidente de Bogotá. Tuvimos en cuenta la trayectoria religiosa de los sujetos, particularmente de mujeres mayores de 35 años, su propio discurso con respecto a la Iglesia, así como también el contexto extraecleciástico en el que están inmersas con el fin de entender las lógicas socioeconómicas y culturales que están detrás de estos actores. Veremos cómo a pesar de ser una institución que parte de unas bases tradicionales protestantes ésta no se distancia mucho de las instituciones o religiosidades contemporáneas puesto que se adapta cada vez más al contexto actual. Comprenderemos cómo tendencias de la sociedad de hoy en día juegan roles importantes en Manantial como por ejemplo el énfasis en el individualismo, en la autonomía, en la personalización espiritual, en la autoridad vista de una forma diferente, en la concepción de libertad moderna, en comunidades episódicas y en la pertenencia a la religiosidad o “estilo de vida” por elección más no por tradición. Todas estas tendencias, que analizamos aquí, siguen una lógica de mercado ligada al sistema capitalista.
INTRODUCCIÓN
En las últimas décadas la población colombiana ha sufrido una transformación en la esfera reli-giosa y más precisamente ha surgido una fuerte migración del catolicismo al protestantismo, lo que se evidencia de manera tangible en la construcción progresiva y masiva de megaiglesias cristianas. Esta gran acogida del protestantismo entre la población colombiana es confirmada por Beltrán quien constata que “El pentecostalismo ha demostrado ser el movimiento más eficiente en términos de su capacidad para satisfacer las demandas religiosas de los colombianos” (Beltrán, 2010: 4). Es de este fenómeno que surgen preguntas como ¿Cuáles son las causas de esta migración? ¿por qué abandonar el catolicismo?, ¿qué ofrece la Iglesia Cristiana que no ofrezca la Católica? ¿en que se diferencian dos religiones que se basan en la Biblia y en el cristianismo? ¿cómo es un culto cristiano? ¿cómo ocurre esta migración? ¿cómo llegan personas católicas a iglesias cristianas?, ¿qué tipo de personas son las protagonistas de esta transformación religiosa, teniendo en cuenta el género, la edad, la posición socioeconómica, política, entre otras? Todos estos interrogantes son el punto de partida de la presente investigación y se pueden englobar en la pregunta general: ¿Cuáles son las causas socioculturales que llevan a personas antiguamente consideradas como católicas, a adherir a una Iglesia Cristiana?
Lugar de estudio
Con el fin de responder a estas preguntas, la investigación se enfocó en una de estas megaigle-sias (que tienen como fin concentrar masas en un gran espacio1) denominada Iglesia Manantial de Vida
Eterna ubicada en Fontibón, Bogotá (Ver fig. 1).
Localizacion de la Iglesia Manantial. Se puede ver el parqueadero en la parte izquierda y el templo en la derecha. Tomado de Google Earth el 7 de Mayo de 2014.
Fachada principal Iglesia Manantial (sobre la calle 13). Tomado de Google Earth el 7 de Mayo de 2014.
Se elige esta iglesia porque es muy concurrida y reconocida no sólo en Bogotá sino también a nivel na-cional puesto que tiene varias sedes, siendo en total 18 a lo largo de todo el territorio colombiano. A la sede que se asistió para efectos de la investigación es la principal que puede albergar hasta 7000
per-1 El espacio en el cual se realizan los cultos es una bodega que fue adaptada para la sede principal de Manantial. A lo largo de todo el espacio –que es libre- se dispone gran cantidad de sillas que a modo de teatro circundan la tarima, donde se ubica el pastor (Ver fig. 2). Además del espacio principal, exis-ten lugares más pequeños donde se llevan a cabo otras reuniones para niños, para los nuevos adeptos, bautismos o discipulados asi como también está la tienda de la Iglesia donde se vende música cristiana, biblias, libros del pastor Eduardo Cañas quien es el pastor principal y otro espacio destinado a la parte administrativa de la Iglesia. Asimismo tiene parqueadero donde se ubican también carpas para vender todo tipo de comida y bebidas, representando así el punto de encuentro de muchos fieles luego de la finalización del culto.
sonas. En esta institución se llevan a cabo cultos compuestos por alabanzas, cantos, bailes, prédicas, oraciones con respecto a lo que dice la biblia, se pide el diezmo y la ofrenda, se llevan a cabo bautismos, encuentros, discipulados y cursos, entre otras cosas. La elección del sector fue debido a que partimos de la predisposición que, como muchos han dicho, la religión cristiana se acopla más a poblaciones de estratos socioeconómicos bajos y Fontibón representa una localidad de estratos sociales medios-bajos y bajos; “Una serie de tesis han acentuado la mirada sociológica en el crecimiento de estas iglesias, es-pecialmente del movimiento pentecostal, presentando esta tendencia directamente vinculada a las condi-ciones de marginalidad” (Folquer y Amenta, 2010: 480). Todo esto genera preguntas como: ¿por qué se dice que el cristianismo apela, en su gran mayoría, a sociedades de bajos recursos? Esta correlación entre cristianismo y pobreza o marginalidad será examinada a la luz de los datos empíricos.
Sujeto de estudio
Según lo observado, la media de edad de adeptos es de 52 años y son en su mayoría mujeres. Teniendo esto en cuenta, la población específica en la que se enfocó la investigación fueron mujeres de entre 35 y 70 años de estratos socioeconómicos bajos que viven generalmente en el occidente de Bo-gotá -sin que esto excluya a los hombres, pues entrevistamos también a varios de ellos. Nos concentra-mos entonces en los casos de personas mayores pues particoncentra-mos de la idea que pueden haber tenido un recorrido religioso más amplio donde pudo presentarse el punto de quiebre del catolicismo y la migración al cristianismo. Además, estudiamos principalmente mujeres puesto que partimos de la predisposición que son las mujeres las más practicantes, lo que es confirmado por el periódico El Tiempo que constata que “Si al perfil sociodemográfico de los feligreses se le agrega la variable de sexo (…), los evangélicos tienen más peso entre las mujeres”2.
La gran mayoría de entrevistadas son pensionadas y madres cabezas de familia que han pasado por momentos tormentosos en el trascurso de su vida. En este orden de ideas, se va a tratar de entender la migración religiosa de las mujeres del catolicismo al cristianismo.
Objetivo y justificación de la investigación
Teniendo esto claro, el objetivo de la investigación será comprender las causas socioculturales que llevan a personas católicas a adherir a una Iglesia Cristiana. Pretendemos llenar un vacío en la litera-tura tratando de entender el efecto que tiene el traslado religioso en la sociedad especifica a la que nos dirigimos, es decir cómo se experimenta la religión por parte de mujeres adultas sobre todo en su vida cotidiana y qué fue lo que causó la transición a la Iglesia Cristiana.
Es importante mencionar que éste no pretende ser un estudio comparativo de la religión cristiana frente a la católica, puesto que, como se dijo, el principal enfoque para efectos de esta investigación fue intentar comprender la adherencia a la religión cristiana mas no profundizar en el catolicismo. Sin embar-go, no hay que perder de vista que todas las participantes pertenecían anteriormente a la Iglesia Católica.
En las líneas siguientes se expondrán algunas de las causas de esta transición del catolicismo a la Iglesia Cristiana, pero queda por descubrir un nuevo terreno estrechamente ligado a esto y es com-prender qué ocurre con estos agentes después de llegar a la Iglesia Cristiana y vivir esta religión, pues por efectos de tiempo principalmente y debido a que requeriría de una investigación mucho más amplia, no se pudo realizar.
Metodología
Tomamos como enfoque de investigación la etnografía puesto que “Es una concepción y práctica de conocimiento que busca comprender los fenómenos sociales desde la perspectiva de sus miembros (…) En este sentido los agentes son informantes privilegiados pues sólo ellos pueden dar cuenta de lo que piensan, sienten, dicen y hacen con respecto a los eventos que los involucran” (Guber, 2001:19).
La metodología que se llevo a cabo fue la observación directa y participante, la realización de en-trevistas abiertas, no estructuradas y semi-estructuradas, la elaboración de historias de vida y el registro fotográfico y de voz, principalmente. A partir del 24 de Enero de 2014 se asistió de manera regular a 25 reuniones de la Iglesia (en diferentes horarios y días), a 3 grupos familiares y a 3 misas católicas (esto últi-mo con el fin de contrastar ambas reuniones religiosas). De esta manera y para dar inicio a la investigación se hizo observación directa con el fin de identificar las prácticas y rituales que se llevaban a cabo en el interior del templo, el lenguaje (oral y corporal) de los creyentes, el discurso, tanto del pastor, sacerdote o líder, como de los participantes, las variaciones de los discursos en cada culto y los diálogos que se dan entre las personas en el interior y exterior de la institución o grupo familiar3. Todo con el fin de entender
el espacio de “negociación”, las reacciones de los participantes, las formas de comportamiento, lo que es intercambiado, determinar si se crean relaciones sociales o comunidades al interior e incluso llegar a entender los procesos y acuerdos que son ininteligibles (Bourdieu, 1999), como por ejemplo las lógicas detrás de los actores y sus motivaciones al asistir a estas iglesias.
Personalmente, a medida que fui comprendiendo la dinámica del culto, empecé a realizar ob-servación participante con el fin de entender si como sujeto podía llegar a sentir las emociones que los creyentes allí experimentaban; “Hablamos “participar” en el sentido de “desempeñarse como lo hacen los nativos”; de aprender a realizar ciertas actividades y a comportarse como uno más” (Guber, 2001). Esta metodología fue llevada a cabo para lograr descifrar los significados que los participantes negocian pues como se dijo, se debe vivir en carne propia todas sus experiencias. Siguiendo a Guber (2001) “Las herramientas son la experiencia directa, los órganos sensoriales y la afectividad que, lejos de empañar, acercan al objeto de estudio”; estamos convencidos que el conocimiento sociocultural se aprende en la medida en que se viva y se participe en la cultura.
Con respecto a las entrevistas, en un principio se realizaron diálogos no estructurados y breves
3 Los grupos familiares son reuniones a las que asiste la mayoría de feligreses. Se realizan los sábados y están compuestos por una anfitriona (que es quien presta su casa para que el culto se lleve a cabo), la líder que es quién lo dirige, las personas que leen los diezmos, las maestras que dictan una reunión aparte para los niños y finalmente los creyentes. Estos son supervisados por los supervisores de distrito y están compuestos por las personas del mismo barrio por términos de practicidad y siguen la misma lógica del culto eclesiástico y el mismo cronograma, por lo que hay lugar para alabanzas, bailes, oraciones, temas preestablecidos según el día, lectura de la biblia e interpretación, entre otras actividades.
por restricciones de tiempo de las participantes; en total se realizaron 15 entrevistas cortas y concisas (su duración fue de 10 minutos en promedio). Estas fueron realizadas en su mayoría minutos antes del culto, o después de éste, al interior de la iglesia o esperando el medio de transporte. Algunas de estas entrevis-tas corentrevis-tas fueron complementadas posteriormente puesto que la gran mayoría de mujeres entrevistadas facilitaban su numero de teléfono, y de esta forma se pudieron contactar para realizar una entrevista más estructurada, semi-estructurada o abierta.
Cuando las personas disponían de más tiempo, tuve la oportunidad de entablar una conversación con ciertas preguntas en mente que dirigieron la entrevista en caso de que se encontrara estancada, pero en su mayoría se dejaron llevar por el discurso de los participantes que fueron respondiendo a las pre-guntas sin tener que decirlas explícitamente e igualmente se elaboraron prepre-guntas posteriores en función de lo que la misma participante había testificado. De manera explícita se hicieron preguntas como: ¿Hace cuánto viene a esta iglesia?, ¿Pertenecía anteriormente a otra iglesia?, ¿Cómo llegó a la iglesia?, ¿Buscó alguna otra religiosidad o espiritualidad?, ¿acude en paralelo a otra espiritualidad o a otra iglesia? ¿La iglesia queda cerca de su casa?, ¿Qué diferencias encuentra entre la religión católica y la cristiana?, ¿le habla a las demás personas de la iglesia?, ¿su familia también es cristiana?, ¿Por qué le gusta esta igle-sia?, ¿qué significa para usted el pastor?, ¿qué siente al venir a la igleigle-sia?, ¿Qué practicas religiosas lleva a cabo en su vida diaria?, ¿cada cuánto viene a las reuniones?, ¿pertenece a un grupo familiar?, ¿tiene amigos en la iglesia?, ¿es posible asistir a varios grupos familiares o sedes simultáneamente?, ¿a qué se refiere con decir que tiene una conexión directa con Dios? ¿cómo concibe a Dios?, ¿siempre va a la misma iglesia?, ¿cuándo era católica era practicante?, ¿da el diezmo?, ¿ha habido cambios espirituales y/o materiales desde que empezó a asistir a la Iglesia Cristiana?, ¿A qué se dedica?
Es importante describir cómo fue el momento del primer contacto con estas personas. Como dije, en un inicio abordé a ciertas mujeres en el momento en que estaban tomando su medio de transporte (bus en su mayoría), les comenté que me encontraba realizando una investigación sobre la migración de la Iglesia Católica a la Cristiana y les hice preguntas como ¿era usted católica?, ¿cómo llegó a la religión cristiana?, ¿hace cuánto acude a esta iglesia?, ¿cada cuanto viene?, entre otras, a las cuales respond-ieron de manera breve debido a la circunstancia puesto que estaban pendientes de tomar el bus. Sin embargo, estuvieron abiertas a responder a las preguntas y en su mayoría, sin necesidad de pedirlo, me dieron su número telefónico con el fin de contarme más a fondo sobre la Iglesia y su experiencia personal. Luego de un par de días empecé a abordar a las personas, alejándome del rol de investigadora, demostrando a los participantes gran curiosidad con respecto a la Iglesia y a la religión cristiana y me aproximaba a ellas antes del inicio del culto o cuando éste finalizaba -al interior de la iglesia- lo que per-mitía realizar una conversación con mayor tranquilidad y así llegar a un mayor grado de profundidad; todas las entrevistadas estuvieron muy generosas con relación a sus respuestas y se puede decir que ellas mismas llevaron el hilo de la conversación sin tener que hacer preguntas explícitas.
Gran parte de estas conversaciones iniciaban con un acercamiento a mujeres adultas, les co-mentaba que aquella era de mis primeras visitas a la iglesia, que me interesaba mucho conocer de ésta
y de cómo había sido su experiencia personal a lo que respondían con total amabilidad.
Posterior a estas conversaciones las llamaba para agendar citas por fuera de la iglesia con el fin de conocer su vida cotidiana y los lugares que frecuentaban. De esta forma, pude entablar conversaciones en restaurantes, en cafés, en centros comerciales e incluso en sus propias casas, o en las casas de anfitriones (que son los creyentes que prestan su casa para que se lleven a cabo los grupos familiares).
Teniendo esto en cuenta, la duración de las entrevistas varió entre 25 minutos y 1 hora aprox-imadamente. En total se realizaron 16 entrevistas semi-estructuradas y abiertas. Algunas de éstas se lograron gracias al efecto “bola de nieve”, donde una creyente me contactaba con otra, o con la líder, con su esposo, o con su hija, reafirmándose así el concepto del actor-red, nombrado por Latour (2008), lo que permitió crear, rastrear asociaciones y entrever cómo se ensambla este fragmento de sociedad. Es preciso mencionar que a medida que transcurría la investigación y los vínculos con las creyentes se fortalecían, se conoció a grandes rasgos la vida personal de algunas de las entrevistadas, lo que dio una luz para entender su comportamiento y no limitarse al contexto eclesiástico puesto que muchas veces existe una brecha grande entre el diario vivir y las acciones y discursos dentro de la institución religiosa.
Partiendo de estas conversaciones se elaboraron algunas historias de vida, las que representaron un papel fundamental pues es allí donde se da cuenta de la trayectoria religiosa, motivaciones y del pro-ceso a través del cual migraron de la Iglesia Católica a la Cristiana.
Finalmente se entrevistó a 27 mujeres, a 4 hombres y se conoció también los puntos de vista de personas por fuera del contexto de la iglesia, a quienes denominaremos informantes satelitales4. Dentro
de este grupo encontramos taxistas, familiares y amigos no cristianos, cristianos que acuden a otras ig-lesias, historiadores del cristianismo, entre otros.
Por un lado, los taxistas formaron parte esencial de la investigación -lo que no estaba contem-plado en sus inicios- pero debido a que representaron el medio de transporte hasta la Iglesia todas las mañanas, hicieron grandes aportes ya que presentaron puntos de vista diferentes debido a que muchos de ellos eran católicos, habían asistido alguna vez a algún culto cristiano, e incluso pertenecían a otras iglesias cristianas o estaban emparentados con algún familiar cristiano. Teniendo esto en cuenta, se en-trevistó a 11 taxistas.
Por otro lado están familiares, amigos católicos o personas cercanas a mí de entre 23 y 75 años, que mostraron sus prejuicios y opiniones acerca de los cristianos y es preciso mencionar que fueron en su mayoría prejuicios negativos.
Con el fin de analizar las entrevistas, se establecieron categorías de codificación para luego anal-izarlas. Se sustrajo así las ideas repetitivas (Packer, 2013) y transversales, es decir, cuando varias per-sonas de las estudiadas usan las mismas palabras para expresar la misma idea (ej. “buscar de Dios”, “conocer de Dios”, “ser de mundo”). Así pues, se toma lo que es común en varias entrevistas, para luego
desarrollar conceptos generales. Se sigue además lo propuesto por Latour (2008) sobre la red de aso-ciaciones, como se dijo, yendo de lo particular que -son las experiencias y trayectorias personales- a lo general.
A manera de complemento, se realizó un registro fotográfico con el fin de adentrar al lector a la investigación y que éste se haga una idea de cómo es la Iglesia, de las actividades que allí se experimen-tan, del contexto geográfico en el que se encuentra, del tipo de personas frecuentadas, de la cantidad de adeptos que asisten, etc. La mayor parte de entrevistas y cultos fueron grabados con el fin de citar textualmente lo que dicen las participantes, puesto que prestamos especial atención a los términos que utilizan para referirse a la Iglesia y a su posición como creyentes.
En paralelo, se realizó un análisis de documentos, tanto cualitativos como cuantitativos, con el fin de esclarecer qué tantas personas pertenecen a los diversos tipos de religión, determinar si en contraste con las fuentes encontradas, las estadísticas han cambiado en la actualidad y establecer qué cantidad de personas se ha trasladado de una religión a otra.
Ligado a este análisis de información se recogieron volantes, sobres y propagandas políticas que reparten a la entrada o salida de la iglesia (Ver fig. 3, 4, 5), así como también se consultó periódicamente la página de internet de Manantial y se escuchó las emisoras que los adeptos recomendaban oir (como la 1130am o la 1520am).
Volantes políticos que reparten a la salida de los cultos.
Página de internet de la Iglesia Manantial.
Este tipo de medios permiten entender qué tipo de información reciben los fieles, además de infor-mar sobre las actividades que se llevan a cabo en la iglesia y a las que los fieles dicen asistir en la medida en que puedan. La radio además permitió escuchar testimonios de muchas personas sobre cómo la religión cristiana había cambiado sus vidas, cómo Dios había intervenido en ellas, en qué parte del país se encontraban y la manera en que se expresan, entre otras cosas.
Experiencia Personal
Hablaré ahora en primera persona con el objetivo de contar mi experiencia personal para que el lector conozca los prejuicios con los que partí que también son esenciales para la compresión de la interpretación de los datos recogidos empíricamente y reconocer, que como cualquier sujeto, tengo una posición y unos lentes a través de los cuales realicé esta investigación. Como dice Guber “En las
cien-cias sociales y con mayor fuerza en la antropología, no existe conocimiento que no esté mediado por la presencia del investigador (…) La subjetividad es parte de la conciencia del investigador y desempeña un papel activo en el conocimiento.” (Guber, 2001). De esta manera, lejos de ser un investigador neutral y libre de todo sesgo, subjetividad y prejuicios, mis observaciones estuvieron influidas por un contexto específico material, social, cultural e histórico.
Nací en el seno de una familia católica de Medellín; íbamos a misa todos los domingos, hice la primera comunión y la confirmación, hasta que en la adolescencia decidí alejarme de la institución. No obstante, a pesar de dejar de asistir a la Iglesia, siempre me he denominado católica y ciertas veces pido a Dios por cosas específicas rezando las oraciones que me enseñaron en la Iglesia como el Ave María y el padre nuestro. Es partiendo de esta posición como católica que me adentro a estudiar la vida de los cristianos y su trayectoria y migración religiosa.
Las motivaciones personales que me llevaron a estudiar la religión cristiana parten de la obser-vación de la sociedad bogotana, donde la mayor parte de personas que me rodea se apartan cada vez más de la religión (católica) y donde prácticas como el matrimonio que antes eran esenciales tienen cada vez menor valor. Además me llama mucho la atención que amigos y personas cercanas estén en búsqueda constante de espiritualidades alternativas; hacen yoga, toman yagé, asisten donde chamanes, médicos homeopáticos, acupunturistas, creen en las runas, acuden a la lectura de cartas, del café, del cigarrillo, a que les hagan regresiones, a que les lean el tarot, la carta astral, asisten a retiros espirituales fuera de la ciudad, hacen reiki, se bañan en temascales, entre muchas otras prácticas que se acercan mucho a la medicina alternativa y a la sanación del cuerpo y alma. Personalmente puedo decir que asistí y realicé muchas de estas practicas o rituales con el fin de buscar bienestar y lo que llaman el equilibrio entre cuerpo, alma y espíritu. Es por ello que me llama mucho la atención cuando alguien me comenta que asiste a la Iglesia Católica o aún más a Iglesias Cristianas, porque me da la impresión que ya no cor-responden al contexto en el que estamos inmersos, donde tendencias New Age5 tienen cada vez más
auge. Sobre todo, me interesa de sobremanera la migración de una institución tradicional y sólida como es la Iglesia Católica, a otra semejante como la Cristiana, sobre la cual hay muchos prejuicios en gran parte negativos.
Teniendo en cuenta mi experiencia personal, la asistencia a los cultos cristianos implicó un gran esfuerzo como investigadora para lograr integrarme a una lógica que no me era propia y que por el con-trario era totalmente desconocida; fue un gran reto poder apropiarme de los códigos locales cristianos de modo que las prácticas y nociones de los sujetos se volvieran más comprensibles para mi y facilitaran la comunicación con los participantes.
No puedo negar que la primera vez que asistí a un culto me sentí incomoda pues no sabía cómo
5 Los New Agers dicen ser personas “Librepensadoras, antidogmáticas, poseedoras de una espiritualidad determinada según sus propios valores y según lo que les parece tener sentido o los hace ‘sentir bien’. Es dentro de esta espiritualidad ‘a la carta, y más específicamente como parte de un proceso personal de búsqueda de respuestas existenciales y de una ‘espiritualidad alternativa’, que muchos dicen interesarse por la llamada ‘espiritualidad indígena’. (…) Para muchos (…) lo que caracteriza al New Ager y lo distingue de otros sujetos religiosos es su supuesta libertad individual para escoger como les plazca (de manera ecléctica, sincrética, etc.) sus creencias y prácticas, y para construir así su propio credo o su religión personalizada” (Sarrazin, 2012: pp. 144 y 146).
actuar; me sentía completamente fuera de contexto. Además, por el hecho de que esta primera reunión estuviera basada en exorcismos para sacar los demonios, las hechicerías y brujerías que hubieran su-frido los que allí asistían, me impactó en gran medida debido a que era completamente diferente a lo que ocurre en la Iglesia Católica. Esta reunión me pareció extremadamente emotiva e incluso me dio la impresión que muchos fingían sus reacciones. A medida que fui yendo con mayor frecuencia y enten-diendo un poco más la dinámica de las reuniones (y comprendí que el exorcismo no constituía el culto tipo), pasé de observar como si fuera una espectadora, a incorporarme cada vez más de manera activa; cantando, leyendo la biblia, subrayándola y orando, con el fin de intentar experimentar lo que dicen sentir los que allí asisten.
Desde un principio me sentí muy acogida y puedo decir que experimenté una especie de apa-drinamiento y hospitalidad por gran parte de las participantes puesto que demostraban gran interés en cuanto a mi aprendizaje e involucramiento en la Iglesia.
La causa principal de este apadrinamiento se debió a mi condición con respecto a la edad puesto que muchas afirmaban que yo era muy joven, se regocijaban por el hecho que “estaba en el momento preciso para conocer del Señor y que había llegado justo a tiempo”, lo que se contraponía no sólo a sus experiencias personales sino también a lo que ocurría comúnmente con gran parte de los adeptos puesto que la gran mayoría acuden a la Iglesia en su edad adulta y debido a que han atravesado situaciones muy difíciles. Teniendo esto en cuenta, decían que yo era un bebé espiritual y que por ello me tenían que guiar de la mejor manera, contactándome así con diáconos, líderes de grupos familiares, entre otros, para vincularme a grupos familiares, realizar la oración de fé (que consiste en una oración donde se pide a Dios el perdón por los pecados cometidos, así como también la total rendición de la vida propia a sus mandatos) o bautizarme, entre otras actividades.
Con el fin de que entendiera cómo había sido su experiencia, me comentaban sus testimonios, trayectorias, me daban consejos sobre cómo leer la biblia y me decían qué se debía hacer en los inicios como nuevo adepto. Todo esto permitió fortalecer lazos con ellas y que en el transcurso de la investi-gación la comunicación fuera fluida y lejos de ser forzada.
La totalidad de participantes intentaron evangelizarme, pero creo que nunca sentí lo que ellos de-nominan “el llamado de Dios”, a “Dios dentro de mi” o al Espíritu Santo entrando en mi cuerpo. Asimismo, pienso que las participantes no lograron su objetivo de evangelización conmigo porque hoy, a pesar de haber asistido a varios cultos y grupos familiares, digo que no soy cristiana y no me siento impulsada a ir a la iglesia para efectos personales ni llevo a cabo ninguna de las prácticas que los creyentes dicen realizar en su vida cotidiana. No obstante mi percepción sobre esta religión cambió a medida que fui comprendi-endo su discurso puesto anteriormente tenía ciertos prejuicios, como por ejemplo que los creyentes eran muy fanáticos y que la Iglesia se lucraba gracias a éstos sin tener una lógica de fondo. Ahora siento que una parte de su discurso sí tiene sentido para mí y es el hecho de no creer en imágenes inanimadas y no necesitar intermediario alguno para tener una conexión con Dios.
Un entrevistado que me hizo pensar diferente frente a esta forma religiosa fue un cristiano, histo-riador del cristianismo, quien en una parte de la entrevista donde comentaba la historia del cristianismo y hacía una analogía con la ciencia -lejos de intentar evangelizarme explícitamente- me convenció de que lo que afirmaba tenía sentido; él afirmaba por ejemplo, que la religión no se podía distanciar de la ciencia, como siempre lo han hecho, puesto que un ejemplo de ello es Dolly, el clon de una oveja que se llevó a cabo hace algunos años a partir de una célula de otra oveja, lo que decía que no se distanciaba mucho de la afirmación de la Biblia que consiste en que Dios hizo a Eva a partir de una costilla de Adán. Así pues es un discurso que a pesar de no ser del todo racional, se acerca más a lo que es científico y es en esto que la sociedad que me circunda se ha apoyado desde que tengo uso de razón, lo que puede explicar que tenga más sentido para mi pues se distancia del discurso mágico del que la iglesia está impregnada y frente al que soy escéptica.
No obstante, pienso que lo que tiene mayor peso con respecto a mi escepticismo es el hecho de que estoy convencida que el éxito o fracaso que experimente a lo largo de mi vida es consecuencia de mis propios actos y no es gracias al hecho de asistir a una institución o como consecuencia de la ayuda de Dios; personalmente no creo en el discurso milagroso ni creo que el hecho de asistir a la iglesia me hará prosperar económicamente (entre otras cosas). Es por todo esto que tiene más sentido para mí el discurso del New Ager, donde uno pica de aquí y de allí, según sus propias creencias e intereses y forja su vida de manera autónoma con la ayuda de ciertos guías.
Teniendo esto en cuenta, pienso que mi bagaje cultural puede haber sido la causa de que erigi-era una barrerigi-era contra este discurso mágico-religioso de la Iglesia, lo que no quiere decir que ocurra de igual forma para todos puesto que tenemos un bagaje cultural diferente y es por ello que para muchos si puede llegar a tener sentido el cristianismo y se adhieran a esta religión.
Habiendo comentado un poco mi experiencia y distanciándonos de ella, la investigación que se desarrollará en las paginas siguientes constituirá un diálogo entre la teoría y el campo, mediado por los datos etnográficos (Peirano 1995:48-49), todo con el objetivo de adentrarnos en los procesos de mi-gración religiosa y responder a nuestra pregunta de investigación.
CAPÍTULO I
LA IGLESIA Y EL CONTEXTO GENERAL EN QUE SE INSCRIBE
I.1. Marco general-global
Con el fin de entender a grandes rasgos el marco en que está inscrita la religiosidad en la actuali-dad y específicamente para comprender en qué contexto está inmersa la Iglesia Cristiana Manantial junto con sus adeptos, debemos remontarnos al siglo XIX y comienzos del siglo XX. Es preciso resaltar que anterior a estos periodos, la Iglesia Católica se encontraba estrechamente ligada al Estado e incluso, era más poderosa que éste puesto que no sólo controlaba la moral, sino también los votos. En ese entonces, esta institución se encontraba asociada al partido conservador.
Alrededor de 1900 y con base en la revolución francesa, se da paso a la secularización donde se pretende que la religión católica o protestante no tenga influencia en el gobierno como lo había venido haciendo desde un principio. Así, con la entrada de la modernidad, se pierde la fuerza de las instituciones (sobretodo del monopolio católico).
Quien realiza una cuidadosa descripción de esta secularización en Occidente es uno de los clási-cos, Charles Taylor quien plantea la diferencia entre las sociedades premodernas y las posmodernas: “The difference would then consist in this, that whereas the political organization of all pre-modern soci-eties was in some way connected to, based on, guaranteed by some faith in, or adherence to God, or some notion of ultimate reality, the modern Western state is free from this connection. Churches are now separate from political structures” (Taylor, 2007:1).
Producto de este fenómeno político, vienen nuevas formas de concebir el mundo y cambios mac-roeconómicos, donde temas como la producción, el capitalismo, el consumismo, la eficacia y la maxi-mización entran a jugar roles importantes. Todo esto influyó en las ideas que se tenían sobre la religión, pues ésta ya no encajaba en la forma de pensar positivista moderna. Por esto, la iglesia empieza a perder prestigio y las religiones empiezan a transformarse.
I.2. Contexto religioso latinoamericano
Dentro de este marco global se encuentra Latinoamérica representando un contexto más cercano al objeto de estudio. Sobre ésta, varios autores dicen que ya no es católica como lo era hace unos si-glos pues como se dijo, han crecido otros movimientos religiosos que han acogido a muchos que antes eran católicos, pero no sólo esto, hay muchos católicos que dicen ya no pertenecer a la Iglesia, o “son católicos de nombre”, “por herencia”, se llaman a si mismos ateos o son católicos a su manera; lo que transforma la experiencia tradicional católica. Frente a este fenómeno Parker se atreve a mencionar sus
causas: “Esta transformación tiene raíces en la expansión de la educación, en el acceso a los medios de comunicación y en la creciente presencia de movimientos sociales e indígenas” (Parker, 2005: 35). Por lo que se puede decir que la pluralización religiosa anteriormente mencionada también juega un papel importante en la realidad latinoamericana. En la contemporaneidad y contrario a lo que ocurría antaño, donde la Iglesia Católica representaba un monopolio en la mayor parte de la sociedad Latinoamericana, ésta se ha visto retada por una fuerte competencia por parte de iglesias de origen independiente, mor-mones, adventistas, testigos de Jehová, hermetismos, espiritismos, tendencias New Age, sincretismos, pero sobretodo por las iglesias pentecostales que se han inmiscuido en la vida de creyentes a través de medios de comunicación; los que se le han salido de las manos a la Iglesia Católica. Así pues, nos en-contramos en un entorno donde coexisten diversas formas religiosas y espiritualidades y donde no sólo en Latinoamérica, sino en el mundo entero, éstas funcionan de manera análoga a la lógica del mercado donde hay unos proveedores que ofrecen cierta mercancía y que se deben acoplar a las necesidades de los consumidores para poder subsistir pues éstos últimos toman aquello que supla sus necesidades -a modo de una “espiritualidad a la carta”- y desechan lo que no lo haga.
Este declive del catolicismo se puede ver también representado en términos cualitativos puesto que se estima que en el siglo XX, los católicos representaban el 92.3% de la población, pero este porcen-taje disminuye hacia el año 2000 en un 10%, es decir que para aquel año el 81% eran católicos6. Según
cifras más recientes, el año pasado sólo el 67% de los latinoamericanos se declaraban católicos. Es por ello que “Hace aproximadamente treinta años que la Iglesia Católica no logra imponer las practicas religio-sas legítimas como lo hacia en los últimos cinco siglos” (Bastián, 2004). Asimismo, el periódico El Tiempo constata que “Si la tendencia de los últimos 18 años se mantiene, los católicos podrían desaparecer de América Latina en menos de un mes”7.
Es de esta forma cómo una religión que fue el factor central en la constitución de los Estados-Na-ción en los inicios del siglo XX y que constituyó la única fuerza cultural y política capaz de unir sociedades fragmentadas, estratificadas y poblaciones que tenían una identidad cultural frágil, pasó a ser percibida como una opción más dentro del mapa de posibilidades y recayó en un segundo plano en esta sociedad. Pero no porque el catolicismo haya perdido fieles quiere decir que la sociedad se vuelva “menos crey-ente, [sino que por el contrario] está migrando a otras religiones (…) Los que abandonan el catolicismo no se vuelven necesariamente ateos o agnósticos, sino más bien abrazan otra religión. De hecho los dos países donde más se redujo el porcentaje de católicos son precisamente los mismos donde los evan-gélicos ganaron más terreno”8.
Bastian resalta que el incremento de nuevos movimientos religiosos tuvo lugar sobre todo en sociedades periféricas y marginales, y constata que la lógica del mercado, anteriormente mencionada, también se produce en esta sociedad económica liberal donde la globalización dio paso al intercambio y a
6 Cifras tomadas de la enciclopedia en línea: www. Nationmater.com.
7 El Tiempo. (27 de Abril de 2014). Porcentaje de católicos en la región cae 13 puntos en 18 años. pág. 20. 8 Ibid., 20.
la transnacionalización religiosa, lo que permitió que los latinoamericanos adoptaran prácticas y creencias de cualquier parte del mundo. Este autor reafirma que los pentecostalismos se han convertido en los actores centrales de la competencia, por lo que la Iglesia Católica ha debido acudir a estrategias similares a las adoptadas por estas nuevas religiosidades como la comercialización, difusión, uso de medios y distribuciones de bienes. En los años ochenta la Iglesia llegó incluso a “pentecostalizarse” recurriendo a técnicas y contenidos doctrinales pentecostales, reintroduciendo el milagro, revalorando el éxtasis religioso, transformando la figura del sacerdote, multiplicándose sacerdotes carismáticos, todo con el fin de intentar retomar las riendas y “vender” sus productos a los individuos en este mercado competitivo (Bastián, 2004).
Además del catolicismo, “Surgen también formas de culto dinámicas, ancladas a la cultura musical y a las formas de comunicación popular latinoamericano (…) Se privilegia la emoción y la comercialización del mensaje (…) Es un movimiento de conquista del espacio público” (Bastián, 2004). De esta forma, se puede ver cómo se produce una recomposición religiosa donde el Estado debe ahora convertirse en un ente imparcial frente a la pluralización religiosa.
I.3. Situación Colombiana
En Colombia, al igual que en Latinoamérica, el catolicismo fue la institución que forjó la cultura nacional representando un elemento de identidad, pero esto se frenó hacia los años 50. En este país la competencia era también frente a la comunidad protestante, puesto que a medida que decaía el catolicismo, aumentaba el protestantismo, que pasó de tener 9.000 adeptos a 69.000 según Bidegaín y Demera (2005: 18). Estos autores plantean que con la constitución del 91, se apuntaba a “la libertad religiosa y se quería desmantelar la hegemonía católica” (Bidegaín y Demera 2005: 22). De esta manera, se puede decir que actualmente vivimos en una era, donde se produce una desinstitucionalización, la desregulación de instituciones y una desorientación del individuo por la multiplicación y pluralización de religiones9.
Con respecto a la literatura sobre religiosidad en la modernidad colombiana, se puede decir que William M. Beltrán es quien ha estudiado con mayor profundidad este tema de la pluralización y la trasformación de la esfera religiosa en lo que respecta al crecimiento de las Iglesias Cristianas. Este autor establece que anterior a 1991 “La influencia [católica] no se limitaba a la esfera pública, sino que se extendía al espacio propio de la vida privada: orientando y regulando la vida de la mayoría de los colombianos. Esta situación social quedó reflejada en la Constitución de 1886 pues en su artículo 38 precisaba: La religión católica, apostólica, romana, es la de la nación; los poderes públicos la protegerán y harán que sea respetada como esencial elemento del orden social” (Beltrán, 2012: 59). Esto dilucida la estrecha relación que existía hace unos siglos entre la Iglesia Católica, el Estado y la sociedad Colombiana y se puede decir que éstas eran causas por las cuales muy pocos cuestionaban la influencia de la
Iglesia Católica en sus vidas y la tomaban más bien como parte de su cotidianidad; era impensable ir en búsqueda de otras formas religiosas.
Esta situación, como se mencionó, cambia en el momento en que el país quiere insertarse en los mercados internacionales pues toma diversas medidas que contribuyen a racionalizar y burocratizar la sociedad; se empezó a organizar siguiendo las lógicas del capitalismo moderno. Asimismo, la migración creciente del campo a las ciudades produjo la pérdida de control social que ejercía la Iglesia Católica sobre los colombianos y los medios de comunicación se convirtieron en espacios donde circulaban men-sajes que no necesariamente iban en concordancia con la moral de la Iglesia Católica. Esto es explicado por Beltrán: “En un contexto de urbanización y modernización aceleradas, buena parte de la población colombiana quedó expuesta a una situación de desadaptación y desarraigo (de anomias, según el len-guaje sociológico), que empujó a diversos sectores sociales, particularmente a los más excluidos, a bus-car espacios sociales que les permitieran reconstruir su sentido existencial, sus estructuras de identidad y sus redes de solidaridad” (Beltrán, 2012: 4). Estos espacios se convirtieron en los nuevos movimientos religiosos entre los cuales sobresale el movimiento evangélico pentecostal (posicionándose en segundo lugar en número de seguidores según Beltrán).
El pentecostalismo que entró a Colombia estuvo muy influenciado por el protestantismo norteam-ericano; un protestantismo híbrido, emotivo, mágico, y militante10 que se insertó sobretodo en los
estra-tos socioeconómicos más bajos y poblaciones marginales; es posible que al representar las zonas más vulnerables del país, estén expuestos a mayor grado de incertidumbre, donde una religión que incluye en sus predicas promesas sobre prosperidad económica, sanación y milagros puede suplir ese “vacío” que dicen experimentar; parafraseando a Beltrán, es una estrategia para hacer frente al desarraigo y la exclusión11.
Por otra parte, entra al país la percepción de la religión como una elección reemplazando a aquella de la herencia, es decir que los adeptos se inclinan más por sus preferencias a su vez que se alejan de la tradición familiar.
En el contexto colombiano y con relación al cristianismo se puede decir que ocurre lo que Urrea y Castrillón (2012) llaman “glocalización” puesto que es “Un paisaje religioso donde hay una negociación de lugares con relación a otros que contienen repertorios emblemáticos propios y que buscan posicionarse en las fronteras nacionales” pues así como es una religión que se encuentra internacionalizada, asume también procesos de localización “Sufriendo una resignificación a partir de nuevos contenidos signifi-cativos para los grupos sociales que las contienen y también resimbolizando parte de sus contenidos originales con base en el capital social local (Urrea y Castrillón, 2012: 76)”. Es de esta manera en la que una Iglesia como Manantial, se logra adaptar al contexto en el que se inscribe y a la sociedad particular a la que se dirige pues hace que sus mensajes sean de fácil asimilación dentro de un rango social muy
10 Op. Cit. Pp 24.
amplio.
El pentecostalismo “No solo hace referencia a un pasado histórico mítico ejemplar, sino también que este pasado orienta tanto al presente como al futuro; así, no es una mera repetición de la tradición [como muchas participantes dicen que ocurre en el catolicismo], pues logra articularse con mucha efec-tividad en los actuales contextos mundiales, consiguiendo aún más solidificar su integridad” (Parker, 2005). Es decir que los adeptos ven los mensajes predicados en la Iglesia Cristiana como aplicables en sus vidas cotidianas y muchas veces representan respuestas efectivas a las dudas que surgen en su día a día.
I.4. Población objeto de estudio
La población migratoria que trataremos en las líneas siguientes, se encuentra compuesta por mujeres mayores de 35 años que pertenecen a estratos socioeconómicos medios-bajos y bajos de la sociedad bogotana, que habitan –en su gran mayoría- en el occidente de la ciudad. Gran parte de estas mujeres son madres cabezas de familia puesto que fueron abandonadas por sus esposos, eran católicas por tradición más no por elección y por ello no eran fervientes practicantes; iban muy poco a misa y si asistían a ella era debido a que tenían una ceremonia, como una primera comunión, un matrimonio, la muerte de un familiar, entre otras y nunca leían la Biblia.
En términos generales, estas mujeres migraron del catolicismo al cristianismo, a modo de “refugio”, en el momento en que estaban atravesando una situación muy difícil como la infidelidad de su marido, un divorcio, la drogadicción o alcoholismo de un hijo o de su esposo, una enfermedad mortal, una situación económica muy difícil, la pérdida de un familiar, entre otros. A grandes rasgos señalan que la llegada a Manantial les ha traído cambios radicales y muy positivos en todos los aspectos de sus vidas; “son ahora otras personas” y pasaron de seguir una religión a tener un “estilo de vida”, afirmando estar ahora mucho más cerca de Dios, hablando diariamente con él “como si fuera un amigo”, pidiéndole su consentimiento para todas las decisiones que deben tomar y resaltando constantemente que fue cuando entraron a la Iglesia Cristiana que conocieron quién era Dios realmente pues dicen que cuando pertenecían a la Iglesia Católica “no lo conocían”.
Contrario a lo que les ocurría cuando eran católicas, dicen que hoy en día llevan la Biblia a donde vayan, van mínimo dos veces por semana al culto e incluso hay quienes dicen asistir todos los días. Afirman leer la Biblia a diario, subrayando los mensajes “que se apropian” para llevarlos a cabo en su vida cotidiana y testifican que ahora sí entienden lo que oran, en contraposición a lo que les ocurría en la Católica puesto que en esta institución “sólo repetían, no entendían absolutamente nada y así como entraban, salían de la Iglesia sin experimentar cambio alguno”.
Su llegada a la Iglesia Cristiana fue, en general, la consecuencia de una invitación por parte de un familiar o amigo, así como también por la influencia de medios de comunicación como la emisora de la Iglesia o el programa de televisión que ésta transmite, pero no necesariamente llegaron directo a Manan-tial, sino que llevaron a cabo una trayectoria religiosa donde pertenecieron a varias iglesias cristianas y fueron migrando de una a otra hasta que llegaron a esta Iglesia.
I.5. ¿En qué consiste la religión protestante y una Iglesia Cristiana?
Con el fin de dar una idea general sobre las religiones protestantes, éstas se caracterizan por tener un número alto de fieles, tienen gran capacidad de incorporar lo local y lo global, siguen las lógicas del capitalismo, son pluriformes, tienen muy poca identidad confesional, el líder es carismático, invierten mucho dinero en infraestructura material, usan de manera masiva los medios de comunicación y la tec-nología más avanzada y brindan servicios extracurriculares a sus adeptos.
Las Iglesias Cristianas son instituciones que se separaron del catolicismo mediante la Reforma Protestante del siglo XVI y están basadas en la ideología propuesta por Lutero y Calvino. Su doctrina parte de la idea que la Biblia es la única forma de autoridad puesto que es la palabra de Dios y sus creencias se fundamentan en su mayor parte, en las enseñanzas del Nuevo Testamento. Los creyentes están convencidos que están en la Tierra porque Dios tiene un propósito en ellos y es por esto que dicen seguir al pie de la letra sus enseñanzas sin salirse de las restricciones que establece la Iglesia. Creen en la conversión a través del bautismo, en el arrebatamiento (que es el momento en que Dios vendrá a la tierra para llevarse a los que han seguido la “vida recta” que él ha dictaminado), aborrecen la adoración de imágenes pues dicen ser objetos inanimados que distraen la verdadera entrega hacia Dios. Creen en el cielo y en el infierno y que luego de la muerte vendrá el juicio final donde si se ha obrado bien irán al cielo y si han obrado mal irán al infierno. Para ellos el pastor es simplemente el que dirige el culto, mas no la persona a quien haya que confesarle los pecados puesto que creen en que la conexión con Dios es directa y sin intermediarios. Es por esto que argumentan que en la Iglesia Cristiana no hay una jerarquía, sino una “escalera ministerial”.
I.6. Composición de la Iglesia Manantial
Como se dijo, esta Iglesia está compuesta por una estructura organizativa denominada escalera ministerial. En esta escalera se encuentra el pastor general, luego están los pastores auxiliares, después los pastores de distrito, seguido a estos se encuentran los diáconos, maestros, los supervisores ge-nerales, los auxiliares y dentro de los grupos familiares están los líderes (que son los dirigen la reunión siguiendo el cronograma), la anfitriona (que es la dueña de la casa), los maestros y finalmente los fieles. La mayoría de entrevistadas rechaza el término “jerarquía” y los llaman ministerios donde el pastor general tiene a cargo los pastores por distritos, éstos manejan a los supervisores generales y así sucesivamente (ver fig. 6). Es de esta forma como funciona esta “escalera” dándole a conocer al pastor general cómo está funcionando todo.
La mayor parte de creyentes están muy interesados en formar parte de la escalera y por ello ingre-san a clases, discipulados y se bautizan para lograr graduarse en teología, poder ser maestros y líderes, entre otros cargos (ver fig. 14). Asimismo, cuando adquieren alguno de estos cargos son capacitados en encuentros que se hacen específicamente para cada labor, por lo que se puede decir que es una división del trabajo donde los feligreses son activos en términos administrativos.
I.7. Tipos de cultos
En la Iglesia Cristiana Manantial los cultos se pueden categorizar en tres tipos: los que se realizan en días de semana, los de los viernes y los de los domingos.
Con esto en mente, se procederá a describir en qué consiste un culto típico, para luego destacar las particularidades de cada uno y resaltar sus diferencias. De esta manera, un culto típico inicia con alabanzas y canticos destinados a Dios con frases como “Aquí estoy delante de ti para exaltarte (…) Tú eres grande, poderoso y maravilloso, a tí te alabamos y te bendecimos”, luego piden por los empleados de la iglesia; oran por los supervisores, anfitriones de grupos familiares, líderes, diáconos, pastores auxil-iares y pastores generales, entre otros. Continuo a esto piden por las personas que tienen necesidades económicas y de salud y piden también por que el “reino de Dios se siga expandiendo en Colombia” a través de las emisoras, los canales de televisión y las personas mismas. Luego le agradecen a Dios, “porque su presencia y el conocimiento de su palabra los hizo libres y alejados del pecado”; antes “esta-ban atados, perdidos y no tenían la verdad”.
Los canticos y alabanzas son realizados por pastores o vocalistas y por los fieles y se proyecta en pantallas la letra de la canción para que todos canten. En este punto de la reunión todos se ven alegres pues bailan, cantan, caminan, levantan sus brazos, cierran sus ojos.
Imagen del inicio de un culto. Se logra apreciar el coro y los bailarines en la tarima, las pantallas con la letra de las canciones y los creyentes aplaudiendo y cantando. Foto: Paulina Arango.
Luego se da un cambio de pastor o pastora, pero se sigue agradeciendo, adorando y alabando a Dios. Dicen por ejemplo: “Tú eres mi estandarte, el alfa, el omega, el principio y el fin señor. Declaramos que la presencia tuya está en este lugar, tú eres el que nos saca de la desesperación. Gracias porque hay un lugar donde podemos congregarnos para glorificarte. Gracias porque tú extiendes tu reino a través de cada uno de nosotros. Hágase tu voluntad en mi vida. Señor límpiame de mi pecado, para que mi boca pueda alabarte” y acto seguido hablan en lenguas12.
Piden también por que toda obra de maldad u obstáculo que esté en ese lugar se desvanezca; por que los inversionistas en el reino sean prosperados; por que Dios capacite a la Iglesia para hacer riqueza, por los jóvenes, por los esposos, por las personas intercesoras. Oran para que se “abran puertas de ese negocio, empleo, universidades o colegios”. En este punto los adeptos siguen de pie, oran en voz baja sobre lo que está predicando el/la pastora o sobre sus cosas más íntimas, levantan sus puños –a modo de lucha- y muchos de ellos se salen de sus puestos y caminan por el lugar.
Luego cantan de nuevo y se hace otro cambio de pastor. Él pide a los fieles que tomen su biblia –a lo que todos obedecen-, dice el versículo y capítulo en que se deben ubicar y luego leen en unísono el apartado. La gran mayoría de los feligreses tiene biblia y en caso de que no tengan, proyectan los apartados en las pantallas. Luego, el pastor reinterpreta la biblia explicando en sus propios términos lo leído con el fin de que los fieles capten el mensaje de manera “más desmenuzada”, según dicen varias de ellas. En este punto, muchos adeptos subrayan la biblia y toman nota en cuadernos propios con el fin de “aplicar el mensaje en su vida diaria”.
Foto: Paulina Arango.
12 El don de lenguas o glosolalia es, según la religión cristiana, el don por excelencia de la presencia divina en la vida del creyente. Partiendo del discurso de muchas participantes cuando alguien habla en lenguas quiere decir que el espíritu santo está hablando a través de los labios de este adepto y se ve de manera muy positiva porque quiere decir que la persona ha llegado al punto más álgido de conexión con Dios.
En una fase siguiente muchas personas levantan fotografías de parientes y piden por ellos, en paralelo al discurso del pastor. Se podría decir que este es el momento más nostálgico, trascendental y emotivo pues las personas sacan pañuelos para limpiarse las lagrimas, otras se arrodillan, algunas se acuestan y lloran, otras caminan y piden en voz baja por sus familias, problemas económicos, financieros, de salud, entre otros.
Foto: Paulina Arango.
Continuo a esta fase, recogen los sobres con las ofrendas o diezmos y pasan un video sobre la siembra que dice que “el que no da, no recibe” haciendo una analogía con el diezmo que ofrecen a Dios, diciendo que Él se los va a reembolsar: “Dale de lo que tienes y de todo lo que ganes. Dios hará prosperar tu camino. Así nunca te faltará ni comida ni bebida. Con esta ofrenda quiero demostrarte que tu eres lo más importante”. Y finalmente toda la iglesia extiende sus manos hacia los alfolís (que los sostienen los diáconos) con el fin de consagrar tales recursos.
Sobres que entregan en la entrada del culto en donde los fieles depositan en diezmo, ofrenda, entre otros.
En una fase posterior hay otro cambio de pastor que es el principal de estos cuatro, pues es el que “lleva la palabra”. Él pide siempre a los fieles que lleven un invitado; que no asistan solos. Lee otro versículo de la Biblia y lo reinterpreta. Condena a los homosexuales, hechiceros, culebreros y personas que irrumpen en el reino de Dios. Aquí la parte mágica entra a jugar un rol importante; pide a todos los adeptos que están enfermos a que pasen al frente y los alinea de modo que él se ubique en frente de ellos y los otros pastores detrás para luego empezar a soplar las caras de los creyentes diciendo “Espíritu de Dios sana y libera. Sana a tu pueblo. Sana y revélate en ellos, aún los que están metidos en el infierno con su descendencia, muéstrales el camino, quítales las cadenas. Quítales los yugos, súbelos al cielo, a lugares celestiales salvación”. Posterior a esto quien es soplado se cae al piso siendo ayudado por los pastores que se encuentran detrás y permanece en el suelo unos minutos con los ojos cerrados, llorando o temblando.
Foto: Paulina Arango.
Esto quiere decir, según varias de las entrevistadas que es el momento en que el Espíritu Santo entra en las personas de una manera tan fuerte que las tumba al piso y que es así como las sana de toda enfermedad o problema, constituyendo en esto el discurso de milagros y bendiciones. A continuación, los ayudan a parar y pasan al frente las personas que han sido curadas para contar a los demás feligreses su testimonio de cómo acabaron de ser sanadas.
En este punto de extrema trascendentalidad se da fin a la reunión y los adeptos salen para dirigirse a sus lugares de trabajo, a sus casas o se quedan en el templo orando individualmente, otros entran a la tienda para comprar música cristiana, libros del pastor general, o artículos de enseñanza cristiana, entre otras cosas. También, es importante mencionar que muchos se quedan hablando un rato con otros crey-entes, con los diáconos o con el pastor averiguando sobre eventos, encuentros, charlas o actividades, o preguntándoles a los otros adeptos sobre sus vidas personales más sin embargo son conversaciones breves que finalizan cuando salen de la Iglesia.
En muchos cultos inculcan también el ideal del arrebatamiento y persuaden a los fieles a ser ac-tivos en cuanto a su corporalidad –lo que ocurre en la mayoría de cultos; les dicen que se muevan de la silla puesto que “el clamor nunca se hace de manera pasiva” sino “de forma agresiva contra las huestes de maldad”, y de esta manera se contraponen a “los religiosos” constantemente señalando que “son ellos quienes son pasivos, los que llevan a cabo una oración liviana, los que son hipócritas y leen letra muerta” (refiriéndose casi siempre a los católicos).
Se puede decir entonces que los cultos típicos están compuestos por las fases y descripciones realizadas en las líneas anteriores. A pesar de esto y como se sugirió, hay tres tipos de cultos. Por una parte están los de la mañana que se denominan Amanecer con Dios y se llevan a cabo todos los días de la semana, éstos tienen una duración de 2 horas (de 5:00am a 7:00 am) y asisten entre 50 o 60 personas.
Por otra parte, las reuniones de los viernes se denominan Ayuno y Culto de Milagros, duran 3 horas y el templo casi siempre está completamente lleno, es decir que van unas 7000 personas aproxi-madamente. Es una reunión que inicia a las 9:00am y finaliza a las 12:00 del día. Este culto tiene el mismo orden de actividades anteriormente descritas pero por ejemplo, como son más personas, se proyecta el culto en 6 pantallas a modo de concierto. Como el nombre lo dice, esta reunión se enfoca en los mila-gros: “Hay cosas que hemos venido pidiendo pero que aún no han tenido respuesta, y hoy es el día de pedirle a Dios que se cumpla su propósito en nuestras vidas y entonces todas las demás cosas serán añadidas”, decía un pastor. Se puede afirmar que este es el culto más emotivo debido a que se ve mucha gente hablando en lenguas, personas acostadas llorando o arrodilladas; también se ven muchos enfer-mos que van en busca de “sanidad”, es decir, de salud, de salvación, de pureza, orden, etc. Además, es posible constatar que es una reunión, que en comparación con aquella del domingo, está lejos de ser un evento social o familiar, puesto que se ven pocos niños y muchas personas van solas.
hacen un llamado a aquellos que asisten por primera vez, es decir que los invitan a pasar adelante dicién-doles que desean orar por ellos. Así, pasan unas 30 personas aproximadamente y los pastores predican: “Tú que dices: yo necesito a Dios! Yo quiero un cambio, le quiero rendir mi vida a Dios. Pues yo te digo que él te conoce y te digo que él es un Dios compasivo. Dile: a partir de hoy te entrego mi vida para que tu la gobiernes. A partir de hoy comienza un nuevo tiempo para ti y como iglesia también queremos estar cerca de ustedes así que sigan a quienes tienen el cartel que los van a ministrar y les van a dar un detalle”. Es de tal forma que acogen a los nuevos participantes, siendo hospitalarios y personalizando el mensaje.
El tercer tipo de culto es el de los domingos que son los Cultos Familiares, y como el nombre lo dice va casi toda la familia con muchos niños ocupando completamente el templo. Estos son similares a aquellos de los viernes con respecto a la cantidad de personas que asisten, pero hay más “espectácu-lo” pues en las alabanzas a los vocalistas los acompaña un coro, así como también unos bailarines que acompañan la danza con un juego de velos.
Imagen tomada del calendario de 2014 de la Iglesia Manantial.
Otra diferencia es que los domingos hay cuatro cultos y sorprendentemente todos son ocupados en su totalidad. Aquí asisten desde bebes de un año hasta adultos de 80 años y casi todos van acom-pañados. Esta reunión, a diferencia de los cultos anteriormente descritos, la dirige en su mayoría el pastor general. Otra particularidad es que luego de hacer las alabanzas, bailes y cantos hacen un llamado para que todos los niños y adolescentes pasen a otra sala con el objetivo de darles una predica especialmente dirigida a ellos por parte de un maestro. Al igual que en el culto de los viernes, se hace el llamado a los nuevos creyentes y éste es el único día donde se llevan a cabo bautizos y se hacen inscripciones a los
discipulados, que son cursos bíblicos. Se puede decir que este es el culto donde es posible fortalecer vínculos familiares pues es un evento social que hace parte de sus practicas dominicales.
I.8. Adaptación de Manantial al contexto contemporáneo
Es probable que las experiencias descritas en líneas anteriores puedan llegar a atraer a las per-sonas a la Iglesia Cristiana pues pueden llegar a suplir sus expectativas o necesidades, cosa que afir-man, no les ocurrió en la Iglesia Católica y fue por ello que migraron de ésta. Esto puede ser debido a la sociedad en que nos movemos actualmente, porque es una sociedad que promueve lo novedoso, el consumo y quiere demoler lo tradicional; es fluida y en cambio constante, y donde se quiere experimentar y sentir. En las palabras de un creyente: “estas dos horas son muy agradables. Cuando uno entiende las cosas, empiezan a gustarle y el tiempo se pasa muy rápido”. Pensamos que esta iglesia logra acoplarse a las necesidades contemporáneas mediante la tecnología, el uso de medios, la localización del mensaje, todo lo que contribuye a que la predica sea de fácil asimilación para las personas. Frente a esta adapta-ción que ha cursado la Iglesia Cristiana, otra creyente decía que “hace 20 años la evangelizaadapta-ción no era tan agresiva como es ahora; hoy en día tu prendes el televisor y te encuentras con Enlace, prendes el radio y tenemos 40 emisoras a nivel nacional, entonces hay palabra por donde tu vayas”. En esta misma línea, algunas de las entrevistadas dicen que cuando vieron por televisión que algo estaba sucediendo en la iglesia cristiana, los milagros, “las cosas sobrenaturales” y se preguntaron si eso era verdad. Es de esta forma como muchas han sentido curiosidad y han ido a la Iglesia Cristiana, para “ver todo lo que en la Iglesia Católica no sucedía nunca”, por lo que podemos afirmar que los medios sí tienen una influencia en la migración religiosa y nos hace reflexionar si es este acoplamiento al contexto actual el que hace que las personas pierdan el interés por la Iglesia Católica.
La interpretación de la Biblia forma parte esencial de esta adaptación de Manantial al contexto contemporáneo. En Manantial la Biblia es enseñada de diferentes maneras, la forma más convencional, por decirlo así, es que el pastor lee el versículo y lo explica en sus propias palabras. Incluso hacen es-cenificaciones de los apartes que se leen y promueven la participación del público. Además hay clases de Estudios Bíblicos, que son actividades extracurriculares al culto: “Aquí, los niños tienen unas activi-dades diferentes y les enseñan a leer y entender la Biblia de una forma muy dinámica”. Asimismo publican biblias con un lenguaje más actual, lo que que facilita la comprensión.
Esta explicación bíblica intenta articularse con una estructura lógica, con unas creencias, motivaciones y con un mundo que los adeptos conocen, lo que es clave pues es un intento de darle sentido a la vida; dándole sentido a un texto se le esta dando sentido al diario vivir, localizando el mensaje pues todos los apartados de la biblia son interpretados en el contexto nacional y actual; se habla por ejemplo sobre las estadísticas en Colombia de violación, de violencia, de asesinatos, de violencia intrafamiliar, de alcoholismo, de pobreza, de drogadicción, de enfermedad, entre otras cosas, lo que hace que los feligreses se apropien en mayor medida del mensaje y lo sientan próximo a ellos, “no como en la Iglesia Católica donde uno piensa que lo que dicen en la biblia ya no pasa, que son como parábolas. Aquí
uno siente que lo que Dios hizo hace mucho tiempo, se lo puede conceder también a uno”, constataba una de las participantes.
Esto lleva a preguntarnos ¿por qué se hace una reinterpretación del texto sagrado? ¿por qué se contextualiza el mensaje y por qué esto es importante? ¿por qué están interesados en que los adeptos entiendan la Biblia de cierta manera? ¿qué efecto tiene entre los fieles esta explicación? ¿qué significa esta reformulación? Puede que no a todas estas preguntas se tenga respuesta, pero es claro que la reinterpretación de la Biblia tiene un rol preponderante en la forma de vivir la religión y hace que los fieles afirmen que ahora “posean la verdad”. Una de ellas expresaba: “En la Iglesia Cristiana le enseñan a uno a conocer la fe, a andar con el Espíritu Santo, a sentirlo dentro de uno, lo que uno nunca siente en la Iglesia Católica porque allá no enseñan nada”. De esta forma es probable que la comprensión de los mensajes juegue un rol importante en el involucramiento y vaya más allá del entendimiento de la Biblia.
Dicen también que en la Católica “uno hacía las cosas sin saber, sin ser consciente de lo que estaba haciendo” y ponen como ejemplo de esto el bautizo o la primera comunión: “A uno en la Católica lo bautizan cuando es un bebé y no entiende nada, mientras aquí yo me bauticé y sé por qué lo hice” afirmaba una de ellas.
Asimismo dicen que antes (cuando asistían a la iglesia católica) era como “Si tuviera los ojos vendados hasta que llegué aquí y me encontré realmente con Dios; porque por ejemplo, uno se sabe los mandamientos más básicos de la Iglesia Católica como no matarás y no robarás, pero la verdad es que yo no me sabía más, entonces yo ofendía a mi familia, decía groserías pero aquí es como si a uno le quitaran el velo que tiene en los ojos”, de lo que se infiere que antes se sentían lejos de Dios y ahora lo sienten dentro de ellos, afirmando que no es pasarse de Iglesia sino cambiar el hecho de creer por aquél de sentir a Dios.
Testifican también que en otras iglesias se sentían estancadas y fue por ello que cambiaron, porque no se querían limitar. En oposición, se puede evidenciar que dentro de esta iglesia también hay un cambio permanente, ya que todos los días oran por algo diferente, cada semana tienen distintos propósitos, cada mes cambia el mensaje, por ejemplo el mes de febrero fue un mes para ganar una persona para Dios, diferente a Enero que se concentró en el rompimiento financiero etc.
Volantes repartidos en un culto del mes de Enero.
Y esto es constatado por una de las pastoras cuando inculca entre los fieles: “No te acostumbres, siempre habrá algo nuevo de Dios para ti, porque has escogido el mejor lugar, has escogido el mejor mo-mento, has escogido lo mejor: estar aquí”, planteando de nuevo la similitud frente a la lógica actual donde se vive una insatisfacción permanente, un inconformismo, lo que lleva a una búsqueda permanente de lo que se considera mejor, lo que ocurre casi siempre dentro de un marco de desorientación del individuo moderno.
Todo esto lleva a la pregunta: ¿por qué al sujeto contemporáneo puede gustarle más esta experiencia vivida en la Iglesia Cristiana que la que se experimenta en la Iglesia Católica? Lo que nos lleva a preguntas más generales sobre la sociedad actual puesto que no siempre ha sido normal entre los individuos las ganas y la necesidad de sentir y emocionarse o de vivir incluso. Tampoco es un hecho que lo novedoso siempre se haya percibido como algo mejor que lo tradicional, por lo que no podemos gen-eralizar que este haya sido siempre el gusto del ser humano; todo esto tiene que entenderse en función de que actualmente la cultura es de una cierta manera y que muchas de sus tendencias hacen parte de una cultura liberal basada en el capitalismo.