Memorias sobre la violencia - el caso de Efraín González
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(2) Agradecimientos a: Taller Umbra, Martha Herrera, Robert Rozo, Efraín Franco Arbelaez, Luz Marina Cardona, Angela Camargo, Olga Yaneth Acuña, A mis padres, mi hermanita y todos los entrevistados.. 2.
(3) Fuente:. Laitón, Cortes, Álvaro, Saboyá, campesinos, violencia y educación, Alcaldía Municipal de Saboyá, Bogotá, 2008, p 111.. 3.
(4) Base cartográfica del Instituto Agustín Codazzi.. 4.
(5) Indice INTRODUCCION…………………………………………………....……6 Metodología…………………………………………………………8 CAPITULO 1. MARCO DE REFERENCIA………….............................10 1.1 La Historia Oral y la Memoria…………………………....……10 1.2 El Mito………………………………………………………….12 1.3 Reflexiones sobre la música…………………………………....13 1.4 Acerca del Bandolerismo………………………………………20 CAPITULO 2. MUERTE, MITO Y PERSONAJE………………………24 2.1 Señores voy a contarles lo que en Bogotá pasó (la muerte)……24 2.2 Lo llevaron a Yopal donde entierran a los guapos…………..…30 2.3 El era un hombre muy formal querido por mucha gente……….38 CAPITULO 3. EL CONTEXTO………………………………………….43 3.1 Cometió sus fechorías y al pueblo no le gustó, ¿seguro que no?...............................................................................................................43 3.2 Configuración histórica del sur occidente de Boyacá……….…43 3.3 El Bandolero Político......……………………………………....47 CONCLUSIONES………………………………………………………...51 BIBLIOGRAFÍA………………………………………………………….51 ANEXOS………………………………………………………………….54. 5.
(6) INTRODUCCIÓN. La noticia corrió como reguero de pólvora. La noche del 9 de junio de 1965, mientras corría por los tejados de las casas del barrio San José al sur de Bogotá, fue abatido Efraín González, el bandolero conservador más conocido de la segunda mitad del siglo XX en Colombia.1 El ejército dispuso de 200 hombres para llevar a cabo el operativo y acabar con la vida de alias “Don Juan”, “Juanito”, “Juan Moreno” o “7 Colores”. Tal número de soldados se explica por el hecho de que este personaje había logrado escaparse ya varias veces del ejército nacional. Su última fuga tuvo lugar en su hacienda “El Recreo” de la vereda Cachovenao en el municipio de Jesús María, donde ocurrió la “batalla de las avispas”.2. Corría el año de 1960 en las vísperas de abril cuando cuenta la leyenda que González, con un séquito de 14 acompañantes, entre ellos su amante y su padre, fueron sorprendidos por un batallón del ejército cargado de morteros y granadas. Pese a la violenta arremetida que terminó con la vida de sus familiares, González y sus dos más leales lugartenientes “Paterrana” y “El largo” protagonizaron una cinematográfica huida que le dio a González el apodo del “7 Colores”, un pseudónimo que hace alusión a su astucia a la hora de escaparse de las autoridades. Tuvieron que pasar 5 años para que González se encontrara con la muerte. Durante ese período de tiempo ejerció su autoridad en varios municipios del suroccidente de Boyacá, algunos con una de las mayores reservas de esmeraldas del mundo como Muzo Chivor y Coscuez. Esta vez las autoridades nacionales no estaban dispuestas a otra humillación, así que no escatimaron esfuerzos para acabar con la vida de quién por principio había afirmado que jamás se entregaría.3. Su muerte fue vista por la prensa nacional como símbolo de la restauración del orden, el fin de la época de la violencia en Colombia, un paso hacia la pacificación lograda por el Frente Nacional, una demostración de que el Estado podía dar alardes del monopolio de 1. Steiner, Claudia, “Efraín González. Un bandolero para el recuerdo”, Revista Antípoda, N2 Enero-Junio de 2006, p 230. 2 Claver, Téllez, Pedro, Crónicas de la vida bandolera. Los bandidos colombianos más famosos del siglo XX, Bogotá, Editorial Planeta, 1987, p 104. 3 “De aquí me sacan muerto” fueron las palabras de Efraín González durante el enfrentamiento con la policía, según versión del editorial de El Espectador. El Espectador 10 de junio de 1965, p 1a. 6.
(7) la fuerza y de castigar a los infractores de la ley. Basta con leer los diarios del día de su muerte para corroborar esto. A manera de editorial exponían frases como, “Una victoria sobre el crimen”4 o “El merecido final”.5 En las noticias se hacía cobertura completa de los sucesos precedentes y posteriores a su muerte. El diario El Tiempo hizo un recuento cronológico de todas las actividades delictivas del “bandolero”, afirmando que aquellas eran sólo las que se conocían. El Espectador, por su parte, realizó una minuciosa narración del enfrentamiento a tiros con el ejército. Se trató de una batalla que tardó un día, a pesar de la desigualdad de fuerzas. Doscientos hombres contra uno: 11 oficiales heridos y 3 muertos fue el parte de bajas oficiales. La muerte de “el antisocial” (como lo describieron los diarios)6 y la captura de quienes vivían con él por su presunta complicidad fue el parte del bando contrario.. En contraste, una canción, inspiración de trovadores populares, se encargaba de contar la misma noticia agregando ciertos detalles que la prensa oficial procuró no abordar. Por ejemplo, la canción cuenta que todas las noches “las gentes” le llevaban a su tumba muchas flores y velas para alumbrarlo, también cuenta que fue un buen soldado y que a la patria distinguió. Y pone en entredicho el hecho que se tratara de un odiado criminal al cuestionar que sus acciones disgustaban al pueblo, como aseguraban los diarios oficiales, “Cometió sus fechorías y al pueblo no le gustó, ¿seguro que no?”. La canción también detalla la hora de su muerte, las 7 y 35 de la tarde.7 Además cuenta el traslado de su cadáver a Yopal afirmando que es allí “en donde entierran a los guapos”.. Esta canción es una muestra de lo que González era para muchas personas que, ante su existencia, solo podían expresar sentimientos profundos de miedo admiración y respeto, y en ella se evidencia un reconocimiento popular a sus hazañas y su labor. Pese a tantos crímenes este personaje gozaba de un enorme respaldo y agradecimiento por su labor como jefe militar, un agradecimiento que incluso la iglesia no dudo en manifestar. 8 Este. 4. El Tiempo, 10 de junio de 1965. El Espectador, 10 de junio de 1965. 6 El Espectador, 10 de junio de 1965, p 10 a. 7 Esta canción fue compuesta por José Ardila y es interpretada por varias agrupaciones campesinas como Rojas y Medina del municipio de Briceño (Boyacá), y Variedades del Sur de Chiquinquirá entre otras. Ver Mora Calderón, Pablo, “Contribuciones al cancionero infame de Colombia” en revista A Contratiempo, v 10, 1998, p 34. 8 Claver Téllez, Pedro, Crónicas de la vida bandolera. Los bandidos colombianos más famosos del siglo XX. Editorial Planeta, Bogotá 1987, p 104. 5. 7.
(8) contraste entre dos tipos distintos de fuentes que exponen visiones opuestas entre si son las que impulsan la inquietud inicial de la que parte este trabajo. Se trata de preguntar acerca del tipo de memoria que pervive alrededor de un personaje como Efraín González. Al preguntarse sobre el tipo de memoria se hace alusión a la forma como se recuerda y como se conectan los recuerdos individuales con estructuras colectivas asociadas a lo nacional, pero también con estructuras sociales arraigadas en lo local. La pregunta que encausará el desarrollo de esta monografía es ¿Cómo se forma el recuerdo del Efraín González?. Este trabajo consta de tres capítulos, el primero es el Marco de referencia en donde se abordan algunas discusiones sobre historia oral, sobre memoria, sobre la música como fuente y sobre los bandoleros. El segundo capítulo se titula La muerte, el mito y el personaje. En este capítulo se pretenden explorar diversos aspectos que giran en torno a Efraín González. Llama mucho la atención que entre los entrevistados el recuerdo más mencionado es el de su muerte. Estas reflexiones se llevan a cabo en el desarrollo de este segundo capítulo donde se indaga por los mitos, la magnificencia de la figura de González, las idealizaciones y las valoraciones, las hazañas, sus enfrentamientos con la tropa y todos los detalles que de alguna forma den luces sobre porque este personaje ha sido el bandolero más recordado de la segunda mitad del siglo XX.. El tercer capítulo se llama El Contexto, donde se exponen las condiciones sociales que produjeron a este personaje. Se intenta ver cuál es la explicación a la idealización de González, que intereses sociales, políticos y económicos explican su accionar y explican su recuerdo. Tanto la canción como la prensa oficial serán desglosadas y analizadas en función de las entrevistas y de los propósitos de cada capítulo.. Metodología. Este trabajo recurre a la historia oral. En él se analiza un conjunto de entrevistas realizadas a 119 personas mayores de 50 años que recuerdan al personaje y recogen impresiones acerca de González. Estas entrevistas fueron realizadas dos en Bogotá ocho en Saboyá y una en Tinjacá. En las entrevistas se contó con la colaboración del profesor 9. El número no contiene alguna función en especial, es el total de personas que pudieron ser entrevistadas.. 8.
(9) Robert Rozo quien contactó a personajes de Saboyá reconocidos por haber conocido a Efraín González o por contar historias sobre el personaje. El lugar de Saboyá fue uno de los corredores preferenciales del bandolero González10 y cuenta con una gran cantidad de población de tercera edad lo que facilita el desarrollo de entrevistas. En dichas entrevistas se indaga qué se recuerda del personaje y cómo se le recuerda (es decir las reflexiones que suscita su recuerdo). Es lamentable que todos los entrevistados sean hombres. En el trabajo de Saboyá se intentaron entrevistar a algunas mujeres quienes enfáticamente se negaron. Queda para futuros trabajos la labor de conseguir testimonios femeninos al respecto. Las entrevistas se encuentran transcritas en el anexo 1 de este trabajo.. La información obtenida se pretende contrastar con, primero, manifestaciones públicas provenientes de una versión oficial recogida en la prensa de la época, y, segundo, con una versión pública y popular recogida en la letra de la canción mencionada.11 Todo ello para encontrar relaciones con los testimonios recuperados. Las anteriores fuentes son representaciones públicas de memoria, y las entrevistas son manifestaciones privadas de la memoria que interactúan con esa construcción pública. Las representaciones oficiales son “el aparato histórico que constituye el campo de la representación pública de la historia”.12 La memoria de quienes han sido entrevistados se reconoce con este aparato más no necesariamente lo reproduce, pues se trata de una memoria independiente, construida socialmente y enquistada en su propia sociedad. Se puede encontrar que si bien son memorias permeadas por el presente también son construcciones históricas que promulgan tradiciones orales. “La tradición oral puede tener información sobre el pasado y es por esta razón que el historiador debe acudir a ella (…) {así como} los Documentos escritos pueden no ser fiables, porque son leídos por gente ahora mismo y los signos son entendidos en términos de los días presentes. Pensar que las fuentes orales no están disponibles al servicio del historiador pues pertenecen a otras disciplinas puede ser un hecho de total hipercriticismo”13.. 10. Laitón, Cortes, Álvaro, Saboyá, campesinos, violencia y educación, Alcaldía Municipal de Saboyá, Bogotá 2008. 11 Es de lamentar que solo se haya podido encontrar una canción como referencia popular cercana a su contexto. Por eso mismo las entrevistas pretenden brindar mayor contenido de una historia no oficial. 12 Schwarstein Dora, “Memoria e historia”, en Desarrollo Económico, Vol. 42, No 167, 2002, p 476. 13 Traducción personal de Vansina, Jan, “For oral tradition (but not against Braudel)”, History in Africa, Vol 5 1978, p 354.. 9.
(10) CAPÍTULO 1: MARCO DE REFERENCIA. 1.1 La historia oral y la memoria. En este trabajo se pretende indagar sobre el papel de la memoria en la historia, de esta forma se hace pertinente resaltar algunos problemas que tienen tanto la historia oral como la memoria como fuentes. En primer lugar la memoria contiene cierta lógica política14 en el sentido en que “la memoria es un activo proceso de creación de significados. De ahí que la utilidad específica de su estudio contribuya tanto a preservar el pasado como a dar cuenta de los cambios que sufre a través del tiempo.”15 Porque el recuerdo interactúa con el presente. “Construimos nuestras memorias para sentirnos relativamente confortables con nuestras vidas.”16. Cuando se habla de memoria de hecho se sostiene que es un acto de los individuos por encontrarse con su pasado, en donde la historia se encuentra presente en un sentido más amplio que lo académico “la historia académica tiene un lugar en un proceso mucho más amplio, llamaremos a este, la “producción social de la memoria”. En esta producción colectiva todo el mundo participa, todo el mundo en este sentido es historiador.”17 Bajo este orden de ideas donde se sostiene que es necesaria una identificación del individuo con su pasado, la labor por ejemplo de un coleccionista, que tiene el gusto de guardar objetos del pasado, o la labor de algún trovador, o cuentero de historias contiene un sentido si bien muy valioso para la historia, también peligroso por la siguiente razón. La memoria es selectiva y también se encuentra sujeta a constantes anacronismos. En relación a lo anterior, en las entrevistas realizadas por ejemplo, se pueden ver a relaciones de González con la guerrilla o con el terrorismo, afirmaciones producidas por una memoria permeada por un presente sin cronología y recayendo en constantes anacronismos. Sin embargo hay que agregarle a la memoria un sentido histórico y por ende descubrir su valor como instrumento histórico, para ello es. 14. Traducción personal de, Vansina, Jan, “For oral tradition (but not against Braudel)” en History in Africa, Vol 5, 1978 pp 351-356, 15 Schwarstein, Dora, “Memoria e historia”, en Desarrollo Económico, Vol. 42, No 167, 2002, p 476. 16 Op Cit. P 477. 17 Popular Memory Group, "Popular memory: theory, politics, method" en R. JOHNSON, G. MC Lennan, B, Schwartz, D, Sutton (comps.): Making Histories, Studies in history-writing and politics, Birmingham, 1982.. 10.
(11) necesario descubrir las diferencias e interacciones que pueden llegar a tener la memoria y la historia: "Memoria e historia, lejos de ser sinónimos se oponen totalmente. La memoria es la vida, siempre llevada por grupos vivos y, por eso, en evolución permanente, abierta a la dialéctica del recuerdo y de la amnesia, inconsciente a sus deformaciones sucesivas, vulnerable a todas las utilizaciones y manipulaciones, susceptible de pasar por largas etapas de latencia o súbitas revitalizaciones. La Historia es la reconstrucción siempre problemática e incompleta de lo que no esta más. La memoria es un fenómeno siempre actual, un vinculo vivido con el presente eterno; la historia, es una representación del pasado. Porque es del orden de los afectos y mágica, la memoria no acepta sino los detalles que le convienen; se alimenta de recuerdos indefinidos, telescópicos, globales o flotantes, particulares o simbólicos, ella es sensible a todos los modos de transferencia, censura o proyección. La historia, en tanto operación intelectual y secular, reclama análisis y discurso crítico. La memoria instala el recuerdo en lo sagrado, la historia lo extrae de allí, lo hace prosaico"18 Sin embargo el hecho de creer en una historia sin memoria conlleva a creer también en una historia estática y condenada al anclaje en el pasado. De hecho en la memoria y en la creación de un pasado individual existe un deseo de crear una historia, una historia que permita al individuo identificarse con su paisaje cultural. “Nuestras memorias pueden ser muy dolorosas si no coinciden al menos parcialmente con las versiones públicas del pasado. Construimos nuestras memorias para que encajen de alguna manera en lo que es públicamente aceptable, o al menos aceptable en pequeños grupos”.19 En muchas entrevistas los individuos relacionan a González como parte familiar de su pasado, el iba a comer a su casa, se tomaba unas cervezas con ellos y jugaba tejo con ellos. Esa familiaridad en el recuerdo parte de lo anotado anteriormente y es la identificación con el paisaje cultural.. En conclusión, se sostiene que hay una historia dentro de la memoria y es papel fundamental de este trabajo desentramar en los relatos sobre González vínculos con un pasado social arraigado en el contexto donde el bandolero20 ejerció su dominio. Las impresiones y reflexiones presentes lo que hacen es construir un relato acerca de la vida de González, su irrupción en la historia nacional, sus hazañas, los mitos que rodearon a. 18. Schwarstein Dora, “Memoria e historia” en Desarrollo Económico, Vol. 42, No 167 2002, p 476. Citando a Pierre Nora: Les Lieux de Memoire, 7 vols., Paris, 1983-1994. p 473. 19 Schwarstein Dora; Memoria e historia en “Desarrollo Económico, Vol. 42, No 167 (Oct-Dec 2002) pp 471-482. p 476. Citando a Pierre NORA: Les Lieux de Mdmoire, 7 vols., Paris, 1983-1994. p 476. 20 Aunque es la primera vez que se usa esta palabra, más adelante se hace una reflexión acerca de que significa el término bandolero.. 11.
(12) este personaje y las reflexiones en torno a su existencia conectadas al entorno individual y a esa memoria individual permeada por la reconstrucción de un pasado público.. 1.2 El mito. Otro aspecto que es necesario destacar es el papel del mito en la historia, El mito y la historia son muy afines entre sí, en tanto ambos explican cómo las cosas (cualquier cosa) llegaron a ser lo que son, por medio de un cierto tipo de discurso narrativo o relato. En su ponencia para la asamblea de 1985 de la Asociación Histórica Americana, McNeill plantea la disolución completa de esa línea divisoria. Aquí se retoman dos de sus argumentos para explicar esta relación ciertamente paradójica entre mito e historia. En primer lugar, se parte de la base de que la historia no puede reducirse a la simple relación de hechos o eventos organizados cronológicamente, sino que ella también tiene como tarea establecer las diferentes relaciones o conexiones entre tales hechos por medio de una narración o un relato explicativo. Teniendo en cuenta lo anterior, es un caso frecuente que exista más de un relato explicativo para el mismo conjunto de sucesos históricos, cada uno de ellos con pretensiones de verdad. Consecuentemente, dos historiadores cuyos relatos no coinciden, consideran al del otro un mito y se declaran poseedores de la verdad. Así, McNeill21 plantea que lo que parece verdad para un historiador parecerá falso para otro. La verdad de un historiador se convierte en mito para otro.. En segundo lugar, acorde con McNeill en que uno de los propósitos de la disciplina histórica habría de ser la construcción de una especie de teoría de lo humano a partir de la cual se generen “verdades” compartidas hacia la construcción de comunidades, grupos humanos, naciones, culturas, etc. Si lo anterior es válido, la historia no difiera mucho de un relato mitológico, es más, la historia podría tomar elementos del mito en al menos dos sentidos. Por una parte contiene narraciones heroicas sobre el origen y el destino de comunidades específicas, por otra, se trata de narraciones que apelan a niveles pre-racionales y emocionales que son cruciales para crear imaginarios e. 21. McNeill, William (1985) “Mythistory, or Truth, Myth, History, and Historians”, En Mythistory and Other Essays, Chicago: University of Chicago Press.. 12.
(13) identidades colectivas. Desde este punto de vista, el mito estaría logrando lo que la historia como disciplina científica debería lograr. Sobre la base de argumentos como los anteriores, McNeill propone el nacimiento de una disciplina, la Mitohistoria (Mythistory), que no solo rompería mitos por medio de procedimientos rigurosos de construcción de relatos, sino que crearía sus propios mitos al elaborar relatos comprensivos, alegóricos y emocionantes.. En conclusión este trabajo aborda a los mitos como formas históricas que se desprenden de un lugar cultural y social identificable, así en los testimonios existen múltiples visiones mitológicas que encarnan las visiones del personaje acorde con su contexto social. Los testimonios que se recogen de este trabajo son las voces de la gente en procura de identificarse con su pasado, y de compartir su historia e interpretarla través de influencias oficiales como la prensa, pero de explicarlo dentro de su entorno, rastrear dichas influencias es objetivo crucial para el desarrollo de este trabajo.. 1.3 Reflexiones sobre la música como fuente. Retomando lo afirmado anteriormente, una canción sobre la muerte de González es una representación pública de la memoria, una manifestación, una apología al recuerdo de un personaje dentro del contexto social en el que apareció la canción. En este trabajo no se quiere abordar el tema del género musical, pues se trata de algo muy extenso y difícil de definir. La canción es resultado de múltiples hibridaciones musicales y culturales de difícil identificación y de orígenes muy diversos, de hecho la canción cuenta con influencias de distintos lugares del país.22. Durante una entrevista que sostuvimos el 24 de septiembre de 2010, el profesor de música de la Universidad Distrital Efraín Franco Arbeláez realizó un análisis del ritmo y la estructura de la canción que se conserva de Efraín González. En primer lugar, sostiene que se trata de un género conocido como Merengue Andino o Campesino, que se caracteriza por tener un ritmo constante y golpeado con una instrumentalización. 22. Cifuentes Orlando, Memoria Oral en la Música Campesina; Estudio de caso en Briceño Boyacá. Tesis,. Universidad Nacional de Colombia, Bogotá 1995.. 13.
(14) básica que es precedente a la formación de la música Carranguera. El merengue Andino es “creado a partir de la influencia del merengue vallenato de cuerdas difundido por las nacientes radios locales en el centro del país”.23 La influencia de la radio y las influencias locales constituyeron a esta música como una de las más importantes influencias de la música campesina del sur de Santander y sur occidente de Boyacá.. En cuanto a la versión original esta fue compuesta por José Ardila y grabada en el año de 1970. Llama la atención el inicio y final de la canción donde hay una grabación de una trompeta militar, la primera es el código militar de levantarse y al final vuelve dicha trompeta a pronunciar el código de la muerte de algún militar. Se trata de un hecho importante de destacar pues muestra la vinculación mítica del personaje con los valores militares. Es pertinente recordar que González prestó el servicio militar y como se podrá ver en el desarrollo de este trabajo, este personaje era reconocido como gran estratega y conocedor de tácticas militares por su experiencia.. A continuación se presenta la letra de la canción y un breve análisis de su contenido: La Muerte de Efraín Señores voy a contarles Lo que en Bogotá pasó: La noche del nueve de junio Efraín González murió. Era un hombre muy formal Querido por mucha gente, Pero se volvió travieso Que a la tropa enfrentó. Lo llevaron pa` Yopal Donde entierran a los guapos En medio de un regimiento Que lo cuidan más de cuatro (bis) Fue el valle Jesús María Donde González nació Cometió sus fechorías Y al pueblo no le gustó (hablado: ¿seguro que no?) 23. Franco Arbeláez Efraín; Músicas Andinas del Centro Oriente; http://www.bibliotecanacional.gov.co/tools/marco.php?idcategoria=38984 Consultado el 14 de Noviembre de 2010.. 14.
(15) Y también fue un buen soldado Que a la patria distinguió Lleva un escapulario Dizque un curita le dio. A las siete y treinta y cinco, Un quejido se escuchó Era aquel santandereano González que se murió. En medio de los cañones Ametrallas y pistolas, Quedó González solito Sin dar su grito de gloria. Dicen que todas las noches Las gentes van a mirarlo, Y le llevan lindas flores Y velas para alumbrarlo. (bis). “Señores Voy a contarles lo que en Bogotá pasó”, es el comienzo de la canción sobre la muerte de Efraín González. Así como muchos corridos mexicanos que comienzan de la misma forma, por ejemplo el corrido sobre Fidel Castro que comienza así “señores Voy a contar, porque me pega la gana…”.24 O un corrido de 1976 acerca de un bandolero en Texas llamado Sheneley cuyo principio dice “Señores voy a contarles lo que en Delano ha pasado”25 El estilo narrativo también contiene similitudes con los corridos que exponen desde su principio cual es el objetivo de la canción como es el caso del corrido a López Pérez que comienza “Quiero contar un corrido…”.26 La intencionalidad se hace expresa en la primera línea de estas canciones, se alude al hecho de querer o de contar como parte de una inspiración que conlleva a la composición de la canción. Sin irse tan lejos del contexto nacional hay numerosas canciones por ejemplo en los Llanos en donde se sabe por ejemplo de la importancia social que se le atribuye al trovero en los Llanos Orientales. El es un difusor de los aconteceres campesinos en un ámbito local. Las cacerías, las peleas, los amores y los encuentros con distintos espantos que. 24. Musacchio Humberto, El taller de Gráfica Popular. Fondo de Cultura Económica, México 2007. p 204 Lomely Francisco; Handbook of hispanic cultures in the United states: literature and art. Texas 1993. 26 Musacchio Humberto, El taller de Gráfica Popular. Fondo de Cultura Económica, México 2007. p 203 25. 15.
(16) habitan el llano son parte del repertorio del trovero.27 Así se puede ver en el corrido a Guadalupe Salcedo una intencionalidad manifiesta en la primera estrofa de la canción:. Ay joropo siempre joropo, pa recordar un valiente, de esos que nacen y mueren por defender al inocente.28 En el trabajo de Pablo Mora Calderón contribuciones al cancionero infame de Colombia se recogen múltiples corridos y canciones apologéticas a bandidos que guardan mucha similitud con el caso de Efraín González. Entre estos corridos se encuentran los de la muerte del general Arboleda que comienza así:. El día treinta de octubre del año setenta y cuatro, al sol lo cubrió una nube y la tierra un asesinato.29 También se puede ver el corrido de la muerte de Efraín Valencia que dice así:. Voy a contarles la historia La muerte de un general Llamaba Efraín Valencia Del pueblo de Chaparral.30 Acerca de la canción sobre la muerte de Efraín González puede decirse que aunque no se trate de un corrido, dicha similitud sugiere un pequeño esbozo de la función del corrido acorde también a la intencionalidad de la canción sobre González. Sobre el corrido Vicente Mendoza afirma que se trata de un género donde una de sus principales labores en la revolución mexicana fue la de “noticiero popular”, un noticiero que se difunde por el pueblo a través del ejercicio musical, la música se convirtió en el principal aliado de la difusión. En los pueblos se repartían papeletas con las letras de. 27. Escuchar Colección cien años de Joropo Colombiano; Instituto departamental de cultura del Meta; 2000. 28 Mora, Calderón, Pablo, Contribuciones al cancionero infame de Colombia, en Revista A Contratiempo, v 10 1998. 29 Mora, Calderón, Pablo, Contribuciones al cancionero infame de Colombia, en Revista A Contratiempo, v 10 1998, p 27. 30 Mora, Calderón, Pablo, Contribuciones al cancionero infame de Colombia, en Revista A Contratiempo, v 10 1998, p 27.. 16.
(17) diversos corridos compuestos por testigos de alguna toma o alguna batalla o captura.31 Valenzuela Arce afirma que los altos índices de analfabetismo en México sirvieron para que el corrido cumpliera el papel de diario pues los hechos se recordaban lúdicamente a través de las melodías.32 Aunque se trata de dos contextos distintos, la canción sobre González tiene la finalidad de contar la noticia de su muerte, donde se destacan aspectos como la hora de su muerte, la fecha y el lugar, Bogotá. También la canción cuenta el lugar de nacimiento de González, el valle de Jesús María al sur de Santander y cuenta el traslado de su cadáver a Yopal donde quedaba un cementerio militar: “El inesperado traslado, según la prensa, genero rumores. Algunos dijeron que los militares querían hacer una mascara facial para exhibirla en el Museo Militar; otros insistieron en que el rostro del bandolero fue desfigurado intencionalmente mientras unos pocos estuvieron de acuerdo en que su cabeza fuera enviada a Estados Unidos con el fin de estudiar su cerebro”. 33 Según la canción, Yopal es el lugar donde entierran a los guapos resaltando el mito de la hombría y valentía del personaje. En el desarrollo del segundo capítulo se retoma este punto.. Otro punto que está presente en la canción tiene que ver con las valoraciones positivas acerca de González, es en el punto en donde se argumenta que “Era un hombre muy formal querido por mucha gente” La canción cuestiona que se tratara de un antisocial, de hecho se expone un carácter que se va a ver reflejado en el desarrollo de las entrevistas, su amabilidad, su honradez y su valentía, sinónimos recurrentes de admiración al personaje. ¿Qué causa tanta admiración? Es una pregunta cuya respuesta queda para el desarrollo de este trabajo. “Cometió sus fechorías y al pueblo no le gustó, ¿seguro que no?” es otra parte para destacar de la canción donde se interroga que tan cierto fue que el bandolero no gozara de cierta legitimidad en su accionar ¿Qué aspectos sociales, políticos y culturales. 31. Mendoza, Vicente, El corrido de la revolución mexicana, Biblioteca del instituto nacional de estudios históricos de la revolución mexicana, México 1956, p 34. 32 Valenzuela, Arce, José Manuel, Jefe de Jefes, corridos y narcocultura en México, Fondo Editorial Casa de las Américas, La Habana 2003, p 29 33 Steiner, Claudia, “Efraín González. Un bandolero para el recuerdo”, Revista, Antípoda, N2 Enero-Junio de 2006, p 231.. 17.
(18) legitiman o validan las “fechorías” del bandolero González? Es uno de los aspectos a tratar en el tercer capítulo de este trabajo.. Hasta el momento se conocen dos versiones además de la. canción original que. provienen de distintos géneros musicales. La canción original consta de dos guitarras y la voz. Sobre los otros géneros, uno es de música carranguera interpretado por el grupo Variedades del sur del municipio de Albania del sur occidente de Boyacá. Y el segundo es interpretado por el grupo tecnocorridos de Chiquinquirá y fue grabado en un disco sobre corridos prohibidos que apareció en el año de 1997.34 La vigencia de la letra de la canción que es reeditada en distintas versiones le da más importancia a la canción como documento histórico. La readaptación de la canción a distintos géneros musicales se interpreta como un interés en revivir la letra de la canción y el interés por las problemáticas que la letra expone como la misma polémica que suscitan los corridos prohibidos. Adaptar nuevamente esta canción puede también ser visto como un interés por perpetuar la memoria colectiva y siguiendo la tesis de Hobsbbawm de que el bandolerismo, a pesar de su naturaleza anárquica y desordenada es “una forma más bien primitiva de protesta social organizada, acaso la más primitiva que conocemos. En cualquier caso, en no pocas sociedades que por lo mismo protegen al bandolero, le consideran su defensor, le idealizan y le convierten en un mito.”35 La música como una forma de expresión popular es reflejo de las tensiones del campo cuyos interpretes muchas veces son “de extracción humilde. Nunca han tenido maestro, su aprendizaje ha sido visual (…) por lo general desempeñan dos oficios para poder subsistir”.36 Su aprendizaje visual y su empirismo musical hacen de la música una fuente dotada de un valor importante pues rescata y difunde impresiones y sentimientos populares sobre un contexto. En este punto es importante hacer énfasis en el polémico adjetivo de popular. ¿Qué se define como popular? ¿Bajo que aspectos se puede decir que algo es popular y que no?, bajo esta misma lógica, ¿Qué se enmarca dentro de lo no popular? Roger Chartier al respecto propone que:. 34. Esta información fue sacada de la disquera Armonía musical en Chiquinquirá. Hobsbawm, Eric, Rebeldes Primitivos, Estudios sobre las formas arcaicas de los movimientos sociales en los siglos XIX y XX, Editorial Ariel, España, 1959, p 27. 36 Cifuentes, Orlando, Memoria Oral en la Música Campesina, Estudio de caso en Briceño Boyacá, Tesis, Universidad Nacional de Colombia, 1995, p, 14. 35. 18.
(19) “Lo popular no habita en corpus a los que bastaría señalar, inventariar y describir. Antes que nada, califica un modo de relación, una manera de utilizar objetos o normas que circulan en toda la sociedad pero que son recibidos, comprendidos y manejados de diversas maneras. Una constatación así desplaza necesariamente el trabajo del historiador, pues lo obliga a caracterizar, no conjuntos culturales considerados como populares en sí, sino modalidades diferenciadas en su apropiación.”37 Es decir lo popular no se define en categorías, pues eso implica caer en el error de pensar lo popular como algo tangible, autónomo y autóctono. Lo popular se define dentro de su contexto y en la forma como se crea lo popular en medio de “mecanismos de dominación simbólica”38 y la forma como se apropian y se les da sentido a estos mecanismos.. La cultura popular está sometida al prejuicio que es lo de abajo, las producciones de las clases menos favorecidas y campesinas, Monseñor Guzmán Campo en el clásico trabajo sobre la Violencia en Colombia afirma que durante este tiempo (la violencia) “con la música de conocidos bambucos, guabinas, joropos y corridos mexicanos se acompañaron coplas violentas, deformes e insultantes que traducían el odio (…) los grupos poseyeron canciones peculiares que extrovertían su mundo interior, con rasgos eróticos, con acento bélico como suprema motivación de lucha y fuente viva de su indomable tenacidad”.39 La descalificación que hace monseñor Ocampo a la música como fuente es reflejo de cómo se concibe lo popular y como se valora a la música como fuente posible para estudiar el fenómeno de la Violencia.. En conclusión se argumenta que es necesario también aprender a ver la música como un sistema de memoria oral, como señala Seigmester “la historia de la música está relacionada orgánica y dinámicamente con la sociedad. La música ha tenido en todos los tiempos una o varias funciones sociales, en correspondencia con las necesidades objetivas de la sociedad.”40 Es necesario aprender a ver la música como un “sistema de. 37. Chartier, Roger, Sociedad y escritura en la Edad Moderna, México, instituto Mora, 1995, p 128. Chartier, Roger, Sociedad y escritura en la Edad Moderna, México, instituto Mora, 1995, p 129. 39 Guzmán, Campos, Borda Fals, Umaña Luna, La Violencia en Colombia, Ed Carlos Valencia, Bogotá 1980. P218. 40 Seigmester Elie, Música y sociedad, Siglo Veintiuno Editores, segunda edición, 1987, p23. 38. 19.
(20) memoria oral” que en el caso de la música popular, “reproduce la concepción espacio tiempo que tiene el campesino.”41. La música igualmente es una fuente importante para comprender la relación que se desprende entre los bandoleros y sus relaciones locales y así estudiar el bandolerismo como fenómeno social.42 Como advierte Hobsbawm, la información sobre estos personajes es muy difusa, y la búsqueda de datos puede conducir al análisis de baladas, relatos, literatura, o arte popular, puesto que se trata en su mayoría de campesinos generalmente analfabetas cuya historia que aparece en la prensa desconoce muchos aspectos particulares de sus vidas, por ejemplo la forma en que estos eran percibidos por quienes convivían con ellos y compartieron su mismo núcleo cultural.43. Es lamentable solo contar con un recurso musical lo que dificulta la posibilidad de realizar un análisis cuya fuente radique expresamente en la música, sin embargo esto no puede ser un obstáculo para descartar el contenido de esta canción. Muchos entrevistados coincidieron en decir que habían otras canciones apologéticas a González sin embargo no fue posible encontrar más. Solo se sabe de una que cantó Segundo Avila uno de los entrevistados: “En la vereda El Hatillo del municipio de Saboyá una casita le dieron y otra por la mitad al recordar a sus padres a esa finca quiso volver a la casa reclamo a sus padres y su sangre quiso recoger sus casas eran quemadas ni siquiera que volver el se volvió al monte y allí se volvió a vivir. (cantando)”44 1.4 Acerca del bandolerismo. Los trabajos tal vez más importantes que tratan de hacer algunos aportes teóricos al fenómeno del bandolerismo son los de Eric Hobsbbawm Bandidos y Rebeldes Primitivos45. En estos se trata de entender el bandolerismo como un fenómeno social, una manifestación de protesta arcaica rural que surge como respuesta a los cambios sociales que amenazan con destruir la tradición y el orden social. Hobsbbawm propone 41. Cifuentes Orlando, Memoria Oral en la Música Campesina, Estudio de caso en Briceño Boyacá, Tesis, Universidad Nacional de Colombia, 1995, p, 6. 42 Hobsbawm, Ericb Bandidos, Edición crítica, Barcelona 2000, p 21. 43 p 21. 44 Entrevista con Segundo Avila, Saboyá 2 de Noviembre. 45 Hobsbawm, Eric, Bandidos, Edición crítica, Barcelona 2000.. 20.
(21) algunas generalidades importantes acerca del bandolerismo que se desarrollaran en este trabajo. Aporta además el concepto del bandolero social; donde se destaca el apoyo que recibe al tratarse el de una respuesta de los campesinos quienes brindan respaldo al bandolero pues reivindica la rebeldía ante la justicia oficial, y ante la aparición de poderes externos a una sociedad como el poder del Estado: “Una vez huido un hombre, pasa pues a tener la protección natural de los campesinos y la que le proporciona el peso de la norma local, que defiende “nuestra” norma – la costumbre, la enemistad de sangre o lo que sea, contra el poder del Estado, las injusticias sociales y las clases favorecidas”.46 Sin embargo, anota Hobsbbawm que el resultado de las operaciones del bandolero lejos de solucionar las tensiones sociales y abogar por la equidad social y la justicia se vuelve un instrumento de perpetuación de poderes locales como terratenientes y políticos que acuden a su prestigio y fama para mantener el orden social.. Gonzalo Sánchez y Donny Merteens explican el vínculo que se traza entre bandoleros, gamonales y campesinos en el caso de la Violencia colombiana del período de 1946 a 1965, donde se retoman algunos aportes teóricos de Hobsbbawm y se estudian al caso colombiano. Sánchez y Merteens proponen que Colombia sufrió de una época del bandolerismo donde proliferaron cuadrillas al servicio de poderes locales. Este bandolerismo social “está reconocido, tolerado e incluso respaldado localmente y (…) no podría sobrevivir sin el reconocimiento y respaldo que le brinda la población.”47 Los bandoleros trabajan respaldados por gamonales y campesinos, estos últimos se identifican plenamente con el bandolero pues lo ven como vocero de sus reivindicaciones sociales sobre todo con las que respecta al repudio a la centralización creciente del Estado y sus influencias en su región.. Para Sánchez y Merteens, Efraín se sitúa en el momento de la historia nacional donde hay una transición de su imagen de la de un bandolero político a la de uno social. El bandolero político es quien teje sus redes alrededor de filiaciones partidistas. En la época de la violencia fue muy recurrente y aceptado el apoyo abierto que bandoleros 46. Hobsbawm, Eric, Rebeldes Primitivos, Estudios sobre las formas arcaicas de los movimientos sociales en los siglos XIX y XX, Editorial Ariel España 1959. p 32. 47 Sánchez, Gonzalo y Merteens, Donny, Bandoleros gamonales y campesinos, el caso de la violencia en Colombia, el ancora editores, 1998.. 21.
(22) proporcionaban a sus lealtades políticas, sin embargo en la tercera ola de la Violencia, durante el pacto del Frente Nacional, los bandoleros dejan de contar con todo el apoyo que dirigentes políticos les daban, y su apoyo tuvo que ser remediado dentro de la esfera social con labores como la de reconocerse un hombre bueno ante los pobres, bondadoso y malo con los ricos.48. Entre los trabajos que hacen mención a la configuración sociopolítica de la región se encuentran el de María Victoria Uribe, limpiar la tierra, guerra y poder entre esmeralderos49 y el de Javier Guerrero regiones ilegalidad y violencia en el caso de las guerras de esmeraldas en Boyacá.50 En estos dos trabajos el desarrollo se ubica en el contexto económico y político de la región. Se cuentan las razones del apoyo de González, razones que serán estudiadas en el tercer capítulo de este trabajo.. Otro trabajo importante de reseñar es el de Claudia Steiner, Efraín González un bandolero para el recuerdo, en este trabajo se desglosa el papel del mito en el recuerdo y de allí se aportan datos importantes sobre la vida del bandolero. Se pretende ver como es recordado actualmente al bandolero, cuya labor fue la de defender los valores conservadores y los valores tradicionales del sur occidente de Boyacá. Steiner, a través de la recopilación de informes oficiales sobre Efraín trata de reconstruir su vida, sus actos delictivos más recordados y las batallas que sostuvo contra el ejército. Steiner también trata de mostrar las distintas representaciones que se forman en el recuerdo sobre el bandolero González, como un héroe, un guapo, un bandolero social, romántico y héroe de los pobres entre otras de sus facetas.51. Otro trabajo reciente de mucha importancia es el de Álvaro Laitón Cortes; Saboyá, campesinos, violencia y educación. Donde se recogen testimonios muy importantes acerca del caso de Efraín, en el libro se discuten con entrevistas muchas étapas de la historia de Saboyá ligadas al contexto nacional como lo son la guerra de los mil días, los 48. Sánchez, Gonzalo, Merteens, Donny, Bandoleros gamonales y campesinos, el caso de la violencia en Colombia, El ancora editores 1998, p 354. 49 Uribe, María, Victoria, Limpiar la tierra, guerra y poder entre esmeralderos, Colombia, ed, Centro De Investigación Y Educación Popular, Cinep, 1992. 50 Guerrero, Barón, Javier, “Regiones, ilegalidad y violencia en el caso de las “guerras de las esmeraldas”” en; Boyacá; región y conflicto, Olga Yaneth Acuña y Javier Guerrero, compiladores, la carreta histórica, Bogotá 2008. 51 Steiner, Claudia, “Efraín González. Un bandolero para el recuerdo”, Revista, Antípoda, N2 Enero-Junio de 2006.. 22.
(23) años 30 en Saboyá y el imperio de Efraín González donde se explican las razones de porque Efraín González fue llevado al suroccidente de Boyacá como fue su acogida tan positiva para las elites locales.52. Los últimos dos trabajos que son importantes de reseñar son el de Pedro Claver Tellez Efraín González, la dramática vida de un asesino asesinado y Tito Alba Vida confesión y muerte de Efraín González. Ambos son novelas históricas con algunos datos muy importantes para desarrollar en este trabajo. En estos trabajos se recrea el personaje de González, en el de Pedro Claver se ve una necesidad del autor de desmitificarlo, de tratar al personaje como un humano y por ende resaltar sus miedos, angustias y tristezas. En el de Tito Alba se destaca su carácter benevolente y heroico, se muestra como defendía a los campesinos de los asaltos de otros cuadrilleros. Ambos son construcciones literarias de la vida de Efraín que describen su liderazgo en la región esmeraldífera y sus vínculos con la iglesia y los políticos.. El aporte de este trabajo radica en encontrar en el recuerdo relaciones con la canción sobre Efraín González, ver como la canción encuentra su asidero en la memoria de las personas. La canción y la memoria popular se relacionan y encuentran vínculos que son producto de compartir el mismo paisaje cultural y social. Por ejemplo, en muchas entrevistas se pudo encontrar recuerdos de dicha canción, y de ello se cantaron en las entrevistas algunos apartes de esta misma. “A diferencia de las noticias, los corridos no se olvidan” cuenta la interprete Lina Fernandez”.53 Bajo esta visión romántica de las música se plantea este trabajo como el intento por mostrar diversas formas de recordar atadas a la mención de formas culturales que provienen de un contexto local.. 52. Laitón, Cortés, Álvaro, Saboyá, Campesinos, Violencia y Educación, Alcaldía Municipal de Saboyá, Bogotá 2008. 53 Friedman, Susana, “La producción de corridos prohibidos”, en Tráficos y Músicas, En Vignolo Pablo, Ciudadanías en escena: performance y derechos culturales en Colombia; catedra Manuel Ancisar II semestre Bogotá Universidad Nacional 2008.. 23.
(24) CAPÍTULO 2. MUERTE MITO Y PERSONAJE 2.1 Señores voy a contarles lo que en Bogotá paso… (La muerte).. El objetivo de este capítulo es construir una versión a través de las entrevistas sobre la muerte de González. Esto debido a que llama la atención las mismas condiciones de su muerte, en primer lugar se trató de un hecho nacional, una noticia nacional difundida no solo por los periódicos oficiales sino también a través de la Radio y la Televisión. En segundo lugar, porque en las entrevistas se recuerda la muerte de González como una proeza épica de resistencia del bandolero que, ante 200 militares, haya podido producir bajas y haya logrado resistir 4 horas y media, lo que duró el enfrentamiento según las fuentes oficiales.. Se puede afirmar entonces que este personaje antes de su muerte ya estaba siendo reconocido como un mito. Al respecto afirma Steiner que “Mientras para los críticos de la operación el numero de soldados utilizados fue ciertamente desproporcionado, para el ejército era la oportunidad de recuperar su reputación. Por lo tanto, no podían correr ningún riesgo con el hombre de quien se decía no podía ser jamás dado de baja.”54 En este sentido la muerte del bandolero se había convertido en una labor de vital importancia para acabar no solo con este mito del personaje sino también para fortalecer el mito del Estado, un Estado que podía controlar el monopolio de la fuerza y que atendía los problemas de la inseguridad y del bandolerismo. Su muerte y las condiciones que rodearon dicha muerte sirvieron para reforzar el mito dentro del recuerdo.. En el año de 1965 durante la presidencia de Guillermo León Valencia, el segundo presidente durante el pacto del Frente Nacional y primer presidente conservador en el cargo durante el pacto se estaba intentando poner fin al cuestionamiento que desde el Estado se estaba brindando apoyo a los bandoleros. Steiner en su investigación sobre los archivos oficiales evidencia una carta enviada al presidente el 17 de abril de 1962 por 54. Steiner Claudia, Efraín González, Un bandolero para el recuerdo. Revista, Antípoda, N2 Enero-Junio de 2006, p 231.. 24.
(25) unas mujeres liberales de Saboyá que le pedían eficiencia en la captura del bandolero. Ellas le recordaban que lo habían “ayudado con optimismo a que el Frente Nacional ganara las elecciones. Por lo tanto, esperaban justicia”.55 Al presidente le pedían justicia por una masacre que se había ocurrido en Chiquinquirá a un grupo de liberales que según las mujeres de la carta habían votado por el. Pedían al gobierno la captura de Efraín González.. Los años de 1960 a 1962 fueron los años donde ocurrieron la mayoría de crímenes atribuidos a González, 8 en 1960 donde ocurren un ataque a la policía en la vereda El Hatillo donde mueren 8 oficiales el 17 de abril, un asesinato en Puente Nacional en junio 14, un asesinato a dos personas por haber ayudado a agentes del ejército el 11 de julio, otro asesinato el 12 de julio en Jesús María, en Saboyá la muerte a dos detectives en septiembre 2, en septiembre 15 en Jesús María dos asesinatos y en septiembre 29 un asesinato multiple a dirigentes del partido liberal en Puente Nacional donde mueres 9 personas. En 1961 se le atribuye un asalto a una vereda liberal un 29 de enero, en febrero 26 un asesinato a 2 personas en Saboyá por brindar informes a las autoridades de su paradero, en marzo 8 y en marzo nueve una emboscada a patrullas militares en Jesús María, así como en marzo 28 en el Hatillo otro asalto a una patrulla militar. En abril 20 un asesinato en Chiquinquirá a 7 dirigentes liberales. Otros crímenes más producidos ese año a militares y a liberales. De ese año se destaca un asesinato cometido en Saboyá el 27 de octubre, cuando mató a Luis Fernando Villamil y luego le corta la lengua y la deja clavada en un poste con la insignia “por lambon”. Este se trató de uno de los crímenes más recordados por los entrevistados. En 1962 ocurre otro crímen bastante recordado y tal vez el más violento atribuido a González y es la masacre en una flota de la compañía Reina el 15 de agosto donde mueren 14 personas y 11 más resultaron heridas.56 Las causas del crimen no son mencionadas ni en El Tiempo, ni en El Espectador. Sin embargo a partir de este hecho se anuncia un plan desde el gobierno para comprometerse a acabar con la violencia en el país.. El 17 de agosto de 1962 se posesiona un nuevo ministro de gobierno, Uribe Botero quién anuncia que el orden público y la seguridad son el problema más grande del país. 55. Steiner, Claudia, Efraín González, Un bandolero para el recuerdo, Revista, Antípoda, N2 Enero-Junio de 2006 p 238. 56 El Tiempo, 10 de junio de 1965, p 2. 25.
(26) y anuncia que su primera tarea como ministro es crear un plan para combatir las alteraciones de orden público la cual será la principal preocupación del gobierno de León Valencia.57. En la revisión de prensa se pudo ver que tanto el periódico El Tiempo como El Espectador inician una campaña de repudio nacional contra la violencia. Ambos periódicos invitan a denunciar a los bandoleros y dicen que la acción militar no es suficiente sin la colaboración de la población civil. En El Espectador se cuenta de una reunión ocurrida en Saboyá el 17 de agosto entre militares y líderes políticos en donde el coronel Rubio Cardozo exalta la importancia para el ejército de la colaboración de ciudadanos para denunciar oportunamente las maniobras y los lugares donde se encuentran los bandoleros”.58 También en esa misma edición el ministro de justicia Hector Charry Samper se declaraba “optimista por la forma como los colombianos han rechazado el atentado de la flota Reina, todo el país rechaza la violencia y sugiere que se requiere del apoyo de los civiles”.59 En agosto 18 se habla de la creación de un plan entre los ministros y el presidente para acabar con la violencia y del repudio de los partidos tradicionales ante la masacre. Dicho plan cuenta con atacar la violencia desde distintos frentes como el de atender aspectos socioeconómicos como la construcción de caminos y vías que generen empleo y “saquen del aislamiento a regiones infestadas de forajidos”.60. El Tiempo por su parte calificó dicha semana como la semana del repudio nacional contra la violencia. El 19 de agosto de 1962 cuenta la noticia de que miembros del partido liberal escriben una carta al gobierno invitándolo a un acuerdo bipartidista para exterminar la violencia, un día antes en el diario El Tiempo se invitaba a la gente que tuviera información sobre el paradero de Efraín González a informar a las autoridades. En esa misma edición se realiza un itinerario de la semana que a rasgos generales se describe como un repudio nacional y señalan la masacre de Saboyá como merecedora de luto nacional.. 57. El Espectador, 17 de agosto de 1962, p 1. El Espectador, 17 de agosto de 1962, p 1. 59 El espectador, 17 de agosto de 1962, p 1. 60 El Espectador, 18 de agisto de 1962. 58. 26.
(27) El testimonio de Alejandro Peña, un campesino agricultor muestra como los campesinos comenzaron a ser tildados de colaboradores de los bandoleros: “También nos decían que nosotros éramos muy alcahuetes y nosotros que culpa, nosotros no decíamos nada uno no podía decir nada como en esa época había una violencia de lado y lado una violencia tremenda en esa época habían muchos bandidos”61 Don Campo Elías Cruz, un campesino de Saboyá quién recuerda a González como alguien bueno, afirma que el que “disque hablara mal de, el lo tenía en cuenta y lo vengaba, lo mataba, el no es que quisiera matar sino que el que lo sapeara lo sacrificaba”62. Sobre los campesinos podría pesar bastante la advertencia hecha por González a través de la lengua de Luis Fernando Villamil colgada en un poste en Saboyá. Muchos de los entrevistados recuerdan este hecho como por ejemplo Agapito Mendoza quien narro lo acontecido.63. Una de las estrategias que el ejercito tuvo que llevar a cabo fue atacar precisamente el silencio y lo que los militares tildaron de complicidad, una de las papeletas que repartía el ejército refleja precisamente este hecho: “Ciudadanos: con tu silencio estas amparando al asesino que roba y mata sin piedad. Eres cómplice de sus fechorías y de ello debes rendir cuenta a Dios en el más allá. Tranquiliza tu conciencia informando lo que sepas del bandolero y sus secuaces a las autoridades militares. Ellas que velan por la vida, honra y bienes de los ciudadanos, buscaran la manera de eliminar al facineroso y callaran tu nombre. Colaborar con el ejército es tu deber.”64 Se puede ver que el ejército acude a la estrategia de recurrir al “comodín” que tuvo González como medio de aceptación en la comunidad, y era su amistad con el clero, su religiosidad que se expresaba en donar esmeraldas para la basílica de Chiquinquirá y en confesarse y ayudar a los curas de una región donde la iglesia fue un actor central y eje estructurador y político en la vida social, cultural.65 61. Entrevista con Alejandro Peña, Saboyá, 2 de Noviembre 2010. Entrevista Agapito Mendoza, Saboyá 2 de noviembre, 2010. 63 Ver Anexo Entrevistas. 64 Claver Téllez Pedro, La dramática vida de un asesino asesinado, Editorial Planeta, segunda edición Bogotá 1995, p 86. 65 Guerrero Barón Javier, Boyacá; los años del olvido, Tercer Mundo editores, 1991 Bogotá. 62. 27.
(28) Las asociaciones de Efraín con la religiosidad serán expuestas más adelante sin embargo vale la pena rescatar el testimonio de Gonzalo Rodríguez, carpintero de Tinjaca quien afirma que “A ese tipo González dicen que lo cuidaban los padres dominicanos, que lo querían mucho por que ese tipo les daba plata a la iglesia y les regalaba esmeraldas.”66. En los periódicos El Tiempo y El Espectador se desató una polémica pues se revela una foto en donde aparece Efraín González con un sacerdote quien no se identifica. “El obispo de Tunja dice que se trató de un misionero, que no era ninguno perteneciente a la diosecis de Boyacá”67. Sobre los antecedentes que rodearon a su muerte vale la pena mencionar lo que se informó sobre el secuestro de Nicolás y Germán Vargas hijos del multimillonario Martín Vargas. Este secuestro, que tuvo lugar el 5 de enero de 1965, en Simijaca, en la finca San Miguel de Sema propiedad de Martín Vargas, fue atribuido a Efraín González y resulta de interés, por cuanto muestra el contraste entre las informaciones que brindan los diarios y los recuerdos que conservan las personas entrevistadas. Martín Vargas era conocido como “El Gallino Vargas” y era amigo personal del presidente Guillermo León Valencia.68 En el secuestro se pedían 4 millones por el rescate los que El Gallino Vargas rehusó pagar según Steiner. Dicho secuestro alarmó a la opinión pública y trajo consigo una serie de críticas al gobierno acusándolo de su complicidad ante los crímenes de González y cuestionando duramente el papel de las fuerzas militares en la captura del bandido.69 A partir de allí se gesta un plan para combatir al bandolero que se llevó a cabo por medio de distintas estrategias como la de ofrecer recompensas a quienes dieran información de su paradero y crear una brigada especial del ejército comandada por José Joaquín Matallana quién tenía fama de duro.. 66. Entrevista con Gonzálo Rodriguez, 4 de noviembre Tinjacá. El Espectador 17 de agosto de 1962. 68 Steiner Claudia, Efraín González. Un bandolero para el recuerdo. Revista, Antípoda, N2 Enero-Junio de 2006 p 240. 69 Claver Téllez Pedro; La dramática vida de un asesino asesinado, Editorial Planeta, segunda edición Bogotá 1995. p 486. 67. 28.
(29) “En solo dos años, como comandante del batallón Colombia, había dado al traste con el imperio bandolero del Tolima y las repúblicas independientes de El Pato, Riochiquito y Marquetalia. A el se le debían, tanto la más intensa y eficaz persecución contra Tirofijo, como la eliminación de Desquite, Sangrenegra y Tarzán. Solo faltaba en su lista Efraín González. (…) {contaba} con el apoyo de la primera y quinta brigadas de Tunja donde se tenían una serie de operaciones que tenían por objeto penetrar cada vez más eficazmente en el diezmado imperio del bandido”.70 Un imperio que venía debilitándose por las acciones del ejército producto del plan del gobierno por el orden publico que había dado de bajas a sus principales cuadrilleros en Chiquinquirá y Saboyá respectivamente y con la captura de sus familiares y más reconocidos protectores cuyas redes se extendían por todo el suroccidente de Boyacá.71. Pero además de estas versiones conocidas, Gonzalo Rodríguez, un carpintero de Tinjacá, cuenta que el secuestro resultó frustrado pues los hijos logran huir. Después de esto, González redactó una carta de amenaza a Martín Vargas. En esa comunicación le advertía que si no entregaba los predios de su finca en San Miguel de Sema, vereda del municipio de Simijaca, y se la parcelaba a los pobres, él lo mandaba a matar. Martín Vargas accedió a entregar dicho predio, “la gente esta agradecida con Efraín (…) de verdad le daban las gracias al hombre que había hecho parcelar eso y que era un berraco ese hombre”.72 San Martín de Sema es actualmente una vereda del municipio de Simijaca. A continuación se muestran los hechos que ocurrieron el día de su muerte.. En la novela histórica de Téllez se cuenta de una batalla ocurrida en La Palma Boyacá, en esta batalla González resulta herido y tiene que ser trasladado a Bogotá donde vestido de cura logra evadir los retenes regados por las principales vías de Boyacá. Ya en Bogotá tienen lugar tres momentos en donde González está a punto de ser capturado, sin embargo no fue sino hasta el día 9 de junio donde ocurrió la batalla final.73. 70. Claver Téllez Pedro, La dramática vida de un asesino asesinado, Editorial Planeta, segunda edición Bogotá 1995, p 486. 71 Claver Tellez Pedro, La dramática vida de un asesino asesinado, Editorial Planeta, segunda edición Bogotá 1995, p 531. 72 Entrevista a Gonzalo Rodríguez, Tinjacá 4 de noviembre de 2010, Tinjacá. 73. Claver Tellez, Pedro, La dramática vida de un asesino asesinado, Editorial Planeta, segunda edición Bogotá 1995. pp 489 497.. 29.
(30) De su muerte Pedro Claver Téllez recuerda que muchas voces de protesta se hicieron sentir, llama la atención la de una placa que decía en el lugar donde lo mataron “Aquí peleo, durante cuatro horas, un cobarde criminal contra 1200 valerosos soldados”.74 También que a su muerte “los curas dominicos y diocesanos de por lo menos 20 municipios de Santander y Boyacá oficiaron honras fúnebres y misas por el descanso de su alma a las que asistieron unas 20 mil personas”75 Pedro Claver Téllez en su novela histórica sobre González cuenta que el imperio de González en el año de 1965 estaba siendo diezmado, pues ya no contaba con el apoyo popular que contó en épocas pasadas de poderosos esmeralderos, el ejército estaba cumpliendo un plan que debía tener como resultado cortarle todas sus redes sociales, todos los vínculos políticos y económicos que hicieron de este un personaje tan poderosos. Estos vínculos pretenden conocerse en el segundo capítulo. “A ese lo mataron el nueve de junio del 65 (…) en esa época el comandante del operativo era José Manuel Matallana Bermúdez, le metieron 5 mil hombres en Bogotá contra uno y fue entonces que Matallana no lo quería matar disque le gritaban, el coronel y los oficiales le gritaban que ríndase Efraín y el tipo les contestaba que primero lo cojían muerto” 76 El hecho de exagerar el número de militares puede connotar la visión heroica del personaje, se admira el hecho de haberse enfrentado el solo a las autoridades y de haber logrado resistir durante mucho tiempo en combate.. En el diario El Tiempo se cuenta que el presidente de la República Guillermo León Valencia del partido conservador otorgó a los militares muertos en el combate y al comandante de la operación José Joaquín Matallana la orden de la cruz de Boyacá. Hay algunos aspectos que llaman la atención sobre la muerte de González y tienen que ver con la difusión en los medios de su muerte, así como la espectacularidad de esta misma. En el tercer capítulo se exploran algunas explicaciones de ello. El periódico hace énfasis en que “la sociedad colombiana, así resulte un poco violento decirlo, se siente aligerada de una pesadumbre que la angustiaba, y de una vergüenza que afrentaba. 74. Claver Téllez Pedro, La dramática vida de un asesino asesinado, Editorial Planeta, segunda edición Bogotá 1995 p 616. 75 Claver Téllez Pedro, La dramática vida de un asesino asesinado, Editorial Planeta, segunda edición Bogotá 1995 p 614. 76 Entrevista a Gonzálo Rodríguez, Tinjacá 4 de Noviembre 2010.. 30.
(31) su decoro.”77 El Tiempo rinde homenaje a los militares que murieron en la singular batalla. Para demostrar ello se hace un breve historial delictivo del personaje desde 1958, hasta el 65. En 1959 afirma El Tiempo que el bandolero comete el primer crimen cometido a persona de cierta prestancia que es el periodista Celedonio Martinez en Armenia, un liberal, este hecho hace que el bandolero tenga que huir de la región y se pose sobre su lugar de origen. Detalla El Tiempo que desde 1960 comienza el imperio de González sobre su territorio cometiendo delitos primordialmente a tropas del ejército y en veredas liberales.. En su sección del 11 de junio de 1965 El Tiempo expone las aclaraciones del presidente Guillermo León Valencia, quien niega la complicidad de las fuerzas militares en los actos del bandolero. Hay una imagen en donde se ve al presidente, a varios militares y según El Tiempo a cientos de ciudadanos acudiendo a las exequias de los militares muertos en el combate y contiene una editorial que dice que por fin Colombia descansa en paz. “Tranquilidad y alivio: en Yopal sepultado González”. Se titula el editorial. En la edición de ese mismo día se dice que la muerte de González marca un hito en la lucha contra la violencia en Colombia se resume como un avance para lograr el final de una de las épocas más sangrientas que vivió el país. Igualmente en El Espectador en su versión del 10 de junio del 65 se dice que González es el fin de la guerra y se anuncia la paz en la región. Al respecto de la batalla, el artículo de El Tiempo titulado una victoria sobre el crimen afirma que “La brigada de institutos militares, (…) en operación dirigida por el coronel José Joaquín Matallana, de tan gallarda hoja de servicios en el cumplimiento de misiones difíciles, ha rendido parte de victoria sobre el delito, en acción que gana para nuestra institución militar la gratitud de todos los colombianos”78 Como se puede ver hay un agradecimiento expreso en la prensa al ejército y de demostrar su eficiencia y por ende recuperar la favorabilidad al gobierno.. En El Espectador se cuenta que las labores de inteligencia le habían seguido el rastro a González desde hace 22 días que se encontraba en Bogotá y era parte de un intenso operativo por lograr la pacificación en el país, “¿como se le puede pedir al gobierno que emprenda la cabal solución de todos los problemas, si apenas tiene tiempo para. 77 78. El Tiempo, “una victoria sobre el crimen”, 10 de junio de 1965, p 4. El Tiempo, 10 de junio de 1965 p 4.. 31.
(32) enfrentarse a la violencia y enterrar a sus muertos?”79 En su emisión del 11 de junio se hace referencia al sepelio de los soldados muertos y se dice que “sin pensar en la desigualdad de la lucha; los soldados tienen que enfrentarse a asesinos expertos que tiran a mansalva y sobre seguro sobre todo a un criminal que sembró de luto y terror a una amplia región del país.”80. Paradójicamente el testimonio de Argemiro Díaz, un campesino se Saboyá de 58 años expone otra visión sobre la muerte de Efraín al decir que “Cuando lo mataron pues ya quien controlaba porque le tenían miedo”.81 Esta versión guarda algo de coincidencia con la que da Fabio Castillo en su libro Los jinetes de la cocaina donde se muestra que su muerte significó la descomposición del orden social en su región, descomposición que se manifestó con una guerra irregular por el poder que duró 10 años.82 González era símbolo de orden en la región, un orden que se manifestaba con su capacidad de difundir miedo con el cual lograba controlar.. El recuerdo sobre la muerte de González tiene un relato interesante en donde se refuerza la dificultad para capturarlo, esto se evidencia en el testimonio del Coronel Manuel Moreno quien fuera teniente de Chiquinquirá en la época del bandolero: “Después a los años supe sobre la muerte de este señor este Efraín González aquí en Bogotá, eso es en la calle 27 sur me recuerdo todavía en el barrio San José, llegando hacia la Caracas, bajando de oriente a occidente a mano derecha, allí hicieron una casa donde lograron por inteligencia descubrir que el estaba allí (…) estuvo el coronel general José Manuél Matallana que fue general de la república y murió hace algunos años y el fue quien rodeo esa casa ese inmueble con una serie de soldados y era tarde había habido varios disparos y este hombre entiendo no me acuerdo bien pero parece que ahí dio de baja mato también a un enfermero no se si a unos soldados y el hombre solo ahí en la casa por una ventana disparaba y luego iba a otra ventana y el disparaba parece que fueran varias personas y era el solo y eran las horas de la tarde, ya bien tarde caían las horas de la noche y no lo podían sacar, le sacaron gases y tiros de otras casas y no era posible que al hombre lo pudieran dar de baja, el comandante de ese ejército ya dije que le tocó pedir a la escuela de artillería un tanque unos cañones para poder lanzar allí gases y otras cosas. Y entonces a el prácticamente sentirse acosado y los gases que le caían a la habitación a la 79 80 81. El Espectador, 10 de junio de 1965, p 1A. El espectador 11 de junio de 1965, p 2 A.. Entrevista a Argemiro Días, 2 de noviembre de 2010 Municipio de Saboya.. 82. Ver: Castillo Fabio; Los jinetes de la Cocaina. Edición en Internet http://www.derechos.org/nizkor/colombia/libros/jinetes/, Consulta del 28 de junio de 2010. p 7. Y http://www.lablaa.org/blaavirtual/geografia/region2/cap8b.htm Consulta del 28 de junio de 2010.. 32.
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