PRESENTACIÓN
JAIME
BLUME
La
amplituddel
universo míticode Chiloé
—seres,acciones, relatos,
leyendas,
ritos, costumbres,
conjuros—
es
tal
que se corre el peligrode dejar de lado
as pectosimportantes
cada vez que seintente
rescatarun mundo
que,
como elchilote,
ha
extraviado partede
sutradición
cultural.Por
otrolado,
eltiempo
ha
ido
borrando
paulatinamente,
otransformando,
los
vestigiosde dicha
tra
dición,
dejando,
comosaldo,
relatostruncos
y
personajes en esbozo.
Paralelamente,
elimpacto
culturalde
doble
signo quelos
mediosde
comunicación o elturismo
representan constituye una agresión quedebi
lita la
identidad
del
isleño,
dependiente,
engran medida,
de
sufolklore
y
de
su mitología ancestrales.El
presente ensayo constituye unintento
porreconstruir,
entérminos
simplesy genéricos,
partede
ese mundo.La
hipótesis
manejada es quebajo
argu mentosde
fábula
corruptay
enlos
rasgos semidesva-necidosde
pincoyas,
millalobosy
cuchivilus alienta una percepcióndel
mungo —todavía válida—y
sedibuja
el perfil asombrosodel
puebloqueles dio
existencia.
1.
Los
Mitos
El
aislamientode
Chiloé y
las hasta
hace
pocodifí
ciles comunicaciones explican
la
conservaciónde
unconjunto
de
relatos míticos cuya riqueza nadie cuestiona. Algunos
de
esosmitos son anteriores ala
llegada
de
los
españolesy
podría corresponder a un"corpus"
original,
venerabley
sagrado.En
este rubro seincri-ben
los
relatosdel
diluvio,
que explican el origendes
membrado
de
Chiloé
y de
susislas
comola
resultantedel
combate entreTentén-vilú,
señorade
la
tierra
y
de
la
fecundidad,
y
Coicoi-vilú,
la
monstruosa culebraque gobierna
las
aguas.En
este ciclodebe
incluirse
al"Cahuelche",
hombre
transformado
entonina,
mamífero
acuático parecido aldelfín,
que por ordendel
Millalobo
oficiade
secretarioy
sirvientede
la
machiHuenchur,
administradorade
tempestadesy
mareas.A
este conjunto prehispánicode
narraciones podría
quizásagregarse aquellas que apuntan a realidadestípicamente huñliches. Es
elcasodel
Vilpoñi,
culebraquese alimenta
de los
tallos
tiernos
de
las
papas,
y
del
Cuchivilu,
monstruo mitad cerdo mitadculebra,
quedestroza los
corralesde
pescay
devora
los
peces allíencerrados.
Otros
mitos,
encambio,
surgen con ocasiónde
la
llegada de
los
españolesy
se relacionan con circunstancias
propiasde
dicho
acontecimiento.Se
habla,
porejemplo,
del "Caballero de
lata",
hombre
vestidode
armaduraque,
montado sobre un caballonegro,
es capazde
adentrarse enunbosque
cerradoy
desapare
cer enun
instante.
Es
posiblequeel "caleuche"y los
hombres
y
mujeres rubios quelo
tripulan tengan
alguna vinculación con
las incursiones
perpetradasporlos
corsariosholandeses
a partirdel 1600.
Igualmente,
esinnegable
el contagio que se percibe en mitos comolos de
la
"Sirena"—o Serena-
y
suhermana,
la
"Pin-coya",
así como en eldel barquero
"Tempilcahue",
reproduccióndel
Caronte
míticode Ática.
Otros
mitos protagonizados por animales —el"Camahueto",
elCaballo marino,
el perro"Ruende",
la
culebra"Piruquina"
o
la
oveja"Calchona"-,
poraves agoreras —el "Coo"
o el "Chucáo"-
y
porlos
sereshíbridos
-el"Basilisco"
o el "Raiquén"- con
forman
un conjunto que seinclinan
alo
autóctono o alfactor
contagiante,
no siendo siempre posibledeterminar
lo
originaly lo
adventicio.Mención
especial merecenlos
mitosdel
"Trauco",
del
"Imbunche"y de
los
Brujos,
personajesque mantienen
conlos habitantes de
camposy
ciudades rela cionespermanentes,
y
conforman conhombres
y
mujeres
mitificados,
conmamíferos,
reptilesde
rara condición,
peces,
aves ehíbridos
monstruosos,
una galeríade
personajesde
profunda significaciónhumana.
2. Escombros y Residuos
La
presentación suscintade los
mitos quehemos
hecho
deja
unaimpresión
similar ala
queprovocaunbazar
en el que se exhiben artículosde distinta
procedencia,
que notienen
otra relación quela
de
estarexpuestosen
la
misma vitrina.Pero
no sólo es cuestiónde
que se unan narraciones
disparatadas.
Se
trata,
además,
de
quedichos
relatos
revelan un estado precariode
conservación.Cuanr
do
un mito queda reducido a unos pocoselementos,
elfactor
estrictamente narrativo sedesvanece,
dando
origen a episodiosdesarticulados
eincongruentes. Es
lo
queocurre,
porejemplo,
con engendros como el"Raiquén",
del
cual sólo se sabe que esunbrujo
que asumela forma de
pájaro,
pero queeventualmentese presenta comohíbrido de
gatoy
gallo(A. Alvarez
"Lluhay",
del
cual prácticamente nada se sabe más alládel
nombre.A
excepciónde
algunos mitos que se apoyan en relatosbien
trabados
-el"Imbunche",
el"Trauco",
el Caleuche—,
la
gran mayoría opera como comparsadé
un sainete sin argumentoy
sin protagonista quelleve
adelantela
acción.La
heterogeneidad,
la incon
gruencia,
la falta de
contextoy la irrelevancia de
los
episodios narrados son argumentos que se esgrimen en apoyode la hipótesis
quesostiene quelos
mitos,
tal
comohoy
los
conocemos,
no seríanotracosa quelos
escombrosde
unademolición
ideológica,
situación quedesalienta
por anticipado cualquierintento
de
reconstrucción.
Distinta
esla hipótesis
que plantea el estudiodiri
gido por
D.
Héctor
de
Ruranges,
Director de
la
Sede
Ancud
de
la
Universidad Austral
(1975).
Luego de
analizar
las
respuestas recogidas en nueve escuelasde
la Comuna dé
Ancud,
la
investigación
concluye:"Los
mitos,
leyendas y
supersticiones propiosdel
ambientede Chiloé
distorsionan
en una medidainteresante
—39°/o-la interpretación
científicade la
realidad natural que persigue sistemáticamentela
escuelabási
ca"(De
Ruranges, 1975,
70). Aunque
caóticoy
des
membrado,
el corpusmyticum"
de
Chiloé
parecieratener,
entonces,
una gravitación superior ala
que podría esperarsede
un conjuntode
relatosfragmen
tados.
Es
estafuerza
de
gravitaciónla
que noslleva
a preguntarnos sidetrás del
caos nohabrá
un orden superior que otorgue alos
mitosla
fuerza
que sus ele mentos parcelados notienen.
De
serasí,
podría pen sarse quedichos
mitos no son unhaz
circunstancialde
unidades narrativasautónomas,
sino cuerpos inter-relacionados que seintegran
como untodo
a una constelación o a un sistemamíticos,
lo
que significaq
queexiste un vínculo queimpone
orden ala
colección(C.
Lévi-Strauss, 1968,
24).
3.
El
Caos
Ordenado
Cualquier
intento
de
ordenamientodebe
partirde
los
acontecimientos narrados porlos
mitos.Dichos
planes narrativosentregan,
comoesquemabásico,
dos
elementos: una geografía mítica—espacioo
territorio
donde
sedesenvuelven
los
mitos—,
y
unnúmero con siderablede
personajes míticos quehabitan
esa geo grafíay
desarrollan
en ella su acción.Analizaremos
estos elementos porseparado,
paraver,
luego,
las
rela ciones que entredichos
planos seestablecen.4. El Territorio Mítico
Las
narraciones míticashacen
referencia atres
ámbitos:
la tierra,
el aguay
el aire.La
tierra
se construye entorno
aun ejehorizontal
(extensión)
y
a un eje vertical(profundidad),
coyos
puntos extremos estándados
por el mundosubterrá
neoy
porlas
montañas.Con
el agua ocurre algo semejante.La
mismadis
tribución
horizontal
—mares, ríosy
lagunas— suponela
verticalidad complementariade lo
submarinoy de
la lluvia
que caede
lo
alto.El
tercer
elemento —el aire— está cruzado porlas
mismas coordenadas:
"Todos
los
pobladoresde la
aldea
de Cucao
saben que cuandoelviento soplaenla
partebaja de los
acantilados,
esla
Huenchur,
queles
comunica
la llegada del buen
tiempo
conelvientosur.Pero
el maltiempo
y la
tempestad
reinarán,
sila
Huenchur
sopla enlas
alturasde
los
cerrosy
su voz retumba confusa como gritando: cucao-cucao-cucao-culé"(B. Quintana
Mancilla, 1965,
21-22).
El
ámbito
geográfico asídeterminado
tiene
la
particularidad
dé
ser permeable.Ello
significa que entrebase
y
cimadel
eje vertical nohay
ruptura sino continuidad.
Pero
también
significa quelas
fronteras
entre
tierra,
aguay
aire son porosasy
dejan
zonasde
encuentro e
intercambio.
El
agua sehace
tierra
enla
playa
y
elpantano.El
aireprolongaenalturala
eleva ciónde la
montañay deja
paso ala lluvia
que cae.Se
produceasí,
una secuenciade
constantesque,
combinadas,
fijan
elterritorio
del
mito.En
primerlu
gar,
tenemos
unadistribución
extensadel
espacio:tierra,
agua,
aire.En
segundotérmino,
cada elemento se ubicaindistintamente
enla base
o enla
cimadel
eje vertical.
Por
último,
la
permeabilidadfusiona
ambos
aspectos,
dando
origen a un"continuum"
fluido
y
simultáneo.Extensión,
alturay
encuentroson,
entonces,
las
coordenadasde la
geografía míticay la
reciprocidadde
su acciónestá regulada por un criterio ordenadorevidente.5. El Habitante Mítico
El
mundo quehemos descrito
está poblado por seres míticosde
variado género.Pese
a ser casiimpo
sible encontrardos
personajesiguales,
cabeelrecursode
establecer entre ellos ciertas simetríasentorno
alas formas
que asumeny
alhabitat
que ocupande
preferencia.De
acuerdo aello,
los
personajesmíticos pueden revestirforma
humana,
de
animal,
de. pez,
de
pájaro,
ojuntar
dos
formas dispares
en un solo ser:Antropomorfos
Trauco
Fiura
Llorona
Condena
Viuda
Huenchur
Huenchula
Pincoya
Imbunche
Zoomorfos
Camahueto
Caballo
marinoVa'ca
marinaTrehuaco
Ruende
Puyo
Calchona
Vilpoñi
Tempilcahue
Tetén-vilú
Caballero de lata
Coicoi-vilú
Manta (o cuero)
Carbúnculo
Lluhay
Coñipoñi
Ornitomorfos
Ictiomorfos
Coo
Sirena
Bauda
Cahuelche
Chucao
(Pincoy)
Voladora
(Pincoya)
Niquihue
Ñaco
Mixtos
Objetos
Basilisco
Pirimán
Millalobo
Caleuche
Sirena
Ciudad de
Pin
coy
los Césares
Pincoya
(?)
Cherrufe
Cuchivilu
Raiquén
En
esta clasificaciónhemos dejado de lado
alos
Brujos
y
alPehuechén,
porlas
característicasespeciales de
unosy
otros.Los
primeros constituyen unaentidad sociológica
de
origen precolombinoy
cuya existencia se extiendehasta
hoy
día. A lo largo de la
historia
han
asumido rasgos contradictorios.Para
unos son
la
encarnacióndel demonio. Para
otros,
setrata
de
católicosfervientes dotados
de
poderesespe ciales.Y de
pronto asumen actitudestemibles
como pueden convertirse en el"Tecón",
prototipodel la
drón
simpáticoal que sele
castigahasta
dejarlo
mediomuerto,
peroluego
se reponey
vuelvealas
andadas(De
Rurange,
Id.,
27).
El
Pehuechén,
por suparte,
constituye el resumende
todos
los
animales conocidos,
perodestacando
el carácterdegenerativo
de di
cha pluralidad.Volviendo
ala
clasificaciónporformas,
éstas
supo nen unhabitat
geográfico adecuado a cada unade
ellas:la
tierra,
paralos
entes antropomorfosy
zoo-morfos;
el mary
los
lagos,
paralos ictiomorfos;
elaire,
paralos
ornitomorfos.Los
relatosmíticos,
sinembargo,
se sustraen a esta simplificaciónlógica. Es
el casodel
Trauco,
quehabitualmente
viveenlos bos
ques,
peroincursiona
también
enlos
pantanosy
se su merge en el mar cuandointenta
salvar a suhijo. La
machiHuenchur,
pese a serhumana,
vive condenada a navegartoda
suvida,
sinjamás tocar tierra.
La
Huenchula
pertenece ala
tierra
y
almar.Cosa
parecida
podríadecirse del
Camahueto y
de la Vaca
marina.El
Trehuaco
vive en elfondo del
lago,
pero sale atierra
firme
y
enamora a unabella
muchacha.El Ca
huelche
es unhombre
transformado
entonina.
Una
Bruja
puede convertirse enaveBauda
(La
Voladora).
La Sirena y la
Pincoya
se mueven conigual facilidad
dentro
ofuera del
agua.El Caballo
marino vive enelfondo
del océano,
pero alllamado
de
los
Brujos
sale atierra y
los
lleva
porlos
aireshasta
elCaleuche.
Los
personajes míticospertenecen, entonces,
a varios
mundos,
situación que sehace
más patente aún en el casode los
seres mixtos -Basilisco,Millalobo,
Pincoy,
Cuchivilu—
y
enaquellos que se caracterizan por mudarde
forma
—Trauco,Calchona,
Bauda—.
Lo
dicho
nos permite concluir quelos
seres mitológicos
no estáncircunscritos a unhabitat determina
do
—tierra,agua, aire—,
sino que pueden circular conmayor o menor
libertad
por otrosterritorios
de
la
geografía,
tanto
en el ejehorizontal
de la
extensión como verticalde la
profundidad.Esta
mismatrans-humancia
eslo
que por otraparte,
refuerza el carácterpermeable
de los ámbitos
geográficosanalizadosante riormente.6.
Los
Planos
Superpuestos
Para los
efectosde
mostrarlas
relaciones que seestablecen entre
la
geografíay
elhabitante,
elcamino más corto es elde la
superposiciónde
planos.Resu
miendolo
yadicho,
recordemos que elescenariogeo gráfico presentatres
ámbitos: la tierra,
el aguay
el aire.Aunque
distintos,
la línea
fronteriza
quelos
se para esdifusa,
lo
queda lugar
a zonasde
comunica ción compartidas.En lo
que alhabitante de
esa geo grafía se.refiere,las
características sonmuy
similares.Según
el criteriode distribución
poráreas,
podemosdistinguir
los
entes míticos que residen enla
tierra,
los
que viven enlas
aguasy
los
que vuelan por el aire.Pero
aligual
de lo
que ocurre en el campode la
geografía,
los
seres mitológicos puedentraspasar
las
fron
teras
de
suhabitat
natural.Suponiendo
ambosplanos,
saltan ala
vistalas
coincidencias
y
analogías quelos hermanan: distribu
ción entres
áreas
extensasy
posibilidadde
agruparse entorno
a un eje verticaly
capacidadde
circular por ambos ejes sin mayordificultad. Esta
simetría revela unaintencionalidad
definida,
inscrita
enla
estructura mismade los
seres míticos.Como
enlas
piezasde
unrompecabezas,
setrata
de la
"compulsión"que obliga a
los
objetos aunirse,
atraídos por ciertos aspectos complementarios.Con
ello,
la dispersión inicial
co mienza a organizarsede
acuerdo a un principioorde nador queles da forma. La
arbitrariedadda
pasoala
necesidady
el sinsentido ala
metáfora.Pero
nosetrata
sólode demostrar la
posibilidadde
engarce
de dos
realidades.No basta
que conlos
es combroshayamos levantado
un escenario(geografía)
y
que sobre elprosceniocirculenalgunos actores(seres
míticos).Se
trata,
sobretodo,
de descifrar la
obraque se está representando(la
mitología chilotaconsiderada
como untodo
coherente)
y
reconocer en ellaalde Chiloé). Desde
estaperspectiva,
la
redformada
porpersonajes,
relacionesy
acciones constituye un puntode
partidaválido paraintentar
la
aventura.7.
Los
Actores y
susRelaciones
Lo
quedefine
el perfilde
un ente míticoes,
funda
mentalmente,
la
acciónque realiza.Pero
el sentidode
dicha
acciónestá condicionado por elcontextoy
circunstancias
dentro de los
cualesopera, y,
sobretodo,
por
los
actores queejecutandicha
acción o sufren suimpacto. En
otraspalabras,
através
de las
accionesejercidas
los
entes
míticos manifiestanla
facultad
que poseende
establecer una redde
relacionesy
es elejercicio
de
esafacultad
lo
queles
confiere su perfilcaracterístico.
Las
relaciones que surgen entrelos diversos
personajes mitológicos pueden ordenarse conforme a un
esquemasimple
y
operativo:Tipo de
relaciónA)
Pareja (Matrimonio
o
amantes)
Ejemplos
Trauco/Fiura
Hombre
herido/Huenchur
Millalobo/Huenchula
Pincoy/Pincoya
Trehuaco/doncella
C)
Amo/servidor
Huenchula/Pincoya
Condená/Fiura
Piruquina/gusanos
Huenchur/Cahuelche
Brujos/Imbunche
Brujos/Caballo
marinoCon
respecto al primertipo
de
relación(Pareja),
interesa
destacar
algunos rasgos que no analizaremosen
profundidad,
pero cuya mención esimportante.
Encabeza
la lista de
ejemplosla
parejaformada
porel
Trauco
y
la Fiura. Representantes de la insaciada
apetencia
sexual,
vivenla
contradicciónde
notener
descendencia
por serla
Fiura
estéril.La
unión entrela Huenchur
y
undesconocido
aquien
la
machi cuidade
susheridas,
da
origen a unafamilia
que se prolonga enla
Huenchula,
suhija,
y
ensus nietos
la
Sirena,
la Pincoya
y
elPincoy.
El
matrimoniode la Huenchula
conelMillalobo,
híbrido de hombre
y
lobo
marino,
podríainterpretar
se como signo
de
una norma exogámicade
matrimonio,
portratarse
de
seresde
orígenesdistintos. Queda
configurado,
así,
un modelo abiertode
familia,
queincluye
las
alternativasde
endogamia,
exogamia eincesto
sororal:B)
Padre
(mad.re)/Hijo
Huenchur/Huenchula
Huenchur
-Hombre herido
doncella
-lobo
marino
Huenchula
Millalobo
Sirena
Pincoya
Pincoy
I
La
muestra,
que es sólo esoy
no agota elnúmerode
casosconocidos,
tiene
la
virtudde
resumirlas
alternativas
matrimoniales(incesto,
endogamia,
exogamia)
y
las
consecuenciasde la
unión enla
pareja(este
rilidad
y
fertilidad). Estas
alternativas se presentanentérminos
de
oposiciones,
circunstancia queinteresa
parael
desarrollo
posteriorde
este análisis.En
lo
que se refiere al segundotipo
de
relación(Padre/Hijo),
sólo anotamoslas
oposicionesde
pro creación por víade
comercio sexual(Huenchula,
Pincoya,
Fiura)
o por partenogénesis(Piruquina).
Por
último,
la
relaciónAmo/Servidor
daría
piea una clasificación
jerárquica,
lo
que constituye otromodo
de
ordenamientodel
universo mítico sobrela
base
de
contrarios.En
los
tres
modelos anotados es posibledetectar
formas
distintas
dé
oposiciones,
situación que sedes
prende no
tanto
del
análisis por separadode
cadamito cuanto
del
estudiode
su globalidad.A la luz de
lo
dicho,
unfenómeno de
bestialidad,
como esla
unión
del
perroTrehuaco
conla
doncella
quelo
mima,
alcanza su verdadero sentido cuando selo
coteja con otra uniónde
signo contrario(Trauco/Fiura). Es
por comparación con sus
homólogos
quelas
cosasdimensionan
supropiaestatura.pre-sentado están calcados
de los
que sedan
enla
sociedad
humana,
pero su ordenamientodentro
de
unesquema permite
detectar
su caráctertensionado
y
dialéctico,
hecho
quele da
al conjuntode
los
relatos míticosy
a cada mito en particular unadensidad
mayor
de
significación.8. La Acción Mítica
En
último
término,
las
acciones míticas estánto
das
referidas alos
sereshumanos
o a susbienes. En
este
sentido,
podemoshablar de los
mitos comode
entesdomésticos. El
mitodel
diluvio,
porejemplo,
que cuenta
la lucha
entreTentén-vilú
(Señor
de la
tierra) y
Coicoi-vilú
(Señor
del mar)
tiene
como objetola
salvación o perdicióndel hombre. Transfor
mado este
último
entonina
(delfín)
—mitodel
Ca-huelche-,
avisa con sussaltos sobrelas
olasla
posibilidad
de
unabuena
pesca.El
Trauco
seducedoncellas. Siguiendo las huellas
de la
Condena,
sumadre,
la Fiura hace
otrotanto
conlos
varones que encuentra solos en el campo.La
Pin
coyaes
la
responsablede la
suertefavorable
o adversa enlas faenas
de
pescay
mariscada.La
Manta
(o
Cuero)
ahoga a
los incautos.
Vilpoñi,
culebrade la
papa,
des
troza
las
cosechasde los
campesinos.La Piruquina
mata con su mirada a
los hombres
que alcanza a vercuando emerge
de la
tierra.
La
oveja"Calchona"
come
lo
quele dan los
que saben que"es
gente"La
raspaduradel
cachode
Camahueto
esbase de
poderosos remedios para
los humanos. El Coo
y
elChucao
anuncian con sus cantos acontecimientoso
desgracias. El Cuchivilu destroza los
corrales marinos
de los
pescadores.El
Carbúnculo
revela alos
hombres
la
presenciade
tesoros
escondidos.El
Niquihue,
pájaro pequeño con alasde
cóndor,
se roba
las
criaturas menoresde
un año.El
Imbunche
se alimentade
niños chicos.El Caleuche
estátripula
do
porBrujos
y
por muertos ennaufragios,
En
síntesis,
la
acciónde los
seres mitológicostie
nen al
hombre
como objetivofinal,
sea atítulo
de
augurio, de
amenaza,
de daño
en su persona o en susbienes,
de
bienandanza,
remedio o salvación.Anote
mosde
paso que eseste mismohombre,
objetode la
acción
de los
seresmíticos,
el queles ha dado
vida.El
universomítico gozade
identidad y
autonomía,
pero el
ámbito de
su acción coincide coneldel hom
bre.
Esta
coincidencia es causade fricciones
permanentes
y
explica el climade
tensión
que se crea cada vez que ambos mundos entran en contacto.Los fenó
menos
de
la
naturaleza,
'las
cosechasdel
campo odel
mar,
las
relacionesinte
rpersOnales,
la
saludola
enfermedad,
la
riqueza ola
pobreza,
la
vida ola
muerteson,
al mismotiempo,
problemasdel hombre y
objetivos
del
accionar mítico.Imposible
que en estascircunstancias
no se produzca una zonade
rocesy
conflictos.
Cada
mundo reclamalo
suyoy
exigedel
contrario
la
aceptaciónde
suspostulados.El forcejeo
consiguienteno
hace
sino consolidarla
estructurade
oposicióndialéctica
que rigelas
relacionesdel
mundode los
hombres
conelmundode los
mitos,
similarala
que
seda
enlos
ejes
geografía/
habitante,
amante/
amada,
paternidad/filiacióny
dominio/sujeción,
ya analizados.9.
El Hombre
en
Sociedad
El "corpus
myticum"al cual nos
hemos
referidoen varias oportunidadesnoesuna creación
del
presente
odel
pasadoinmediato.
Sus
raíces alcanzanhasta
mucho antes
de la llegada de los
españoles aestastie
rrasy
seentrelazan conlas
estructurasde
vidasocialde
los
primeroshabitantes de las
islas,
los indios
hui-lliches,
pueblo relacionado conlos
mapuches,
los
indios
cuneos,
y
quizáslos
chonosdel
sur,
asentadosen
las
islas.
Generalizando,
setrata
de
una poblaciónágrafa
que, identificada
casi conla
naturalezaenla
cualestáinmersa,
elabora un modelode
vidaensociedad, in
ventalos
gestossocialesy
religiososconsecuentes condicho
modelo(ritos)
y
da forma
a unsistema organizado
de
pensamientos, ideologías
y
creenciasque,
porvía
de
tradición y
por registrode
viejos cronistasy
viajeros,
alcanza enforma
residualhasta
nosotros.De los
elementos señaladosinteresa
destacar
algunos aspectos
de la
vida socialhuilliche,
enatención alimpacto
quetienen
en el origeny
desarrollo del
pensamientomítico.
Para
los
huilliches,
elterritorio
habitado,
la
organización político-social
y
las
creencias religiosas seestructuran
entorno
al ejeunidad/dualidad.La base
de
todo
el sistema radica en unterritorio
extenso comunitario
(Lebo),
poblado por el conjuntode
los
clanes(Cahuin).
Éste
conjunto sedivide
endos
mitades(Llaúcahuin),
cada unade las
cuales está compuesta porfamilias
totémicas
(Lofes,
en mapuche).Reducida
aesquema,
la
situación esla
siguiente:Lofe A
■Lofe
B
•Lofe
C
•LofeD
Lofe
E
Lofe
F
■Llaúcahuin
1
Llaúcahuin II
Cahuin
(Kawin)
La
unidadideal,
expresada,enla
sumade
todos
los
clanes
y
enla
posesiónpacíficade la
tierra común,
se opone ala
realidad cotidiana.En los
hechos,
lo
que prima esla división
(Llaúcahuin)
y
no esraro quelas
dos facciones del
pueblolleguen incluso
ala
guerra.La
unidad anheladay
la dualidad
experimentada
entran
enconflicto,
generandola
necesidadde
restablecer,
aunque sea enforma
circunstancial,
dicha
unión.Ello
selogra
mediante unafórmula
oritosocial,
con-sistente en
fijar
unlugar
("rewe"o
"lepün")
al cualconvergen ambas parcialidades.
Zanjan
allí susdife
rencias,
conciertanlos
matrimonios,
mercan sus productos
y
celebranla
reconciliacióncon unafiesta
quedura
varios
días.
El
lugar
designado
paraefectuarla
reuniónde los
clanes queda señalado con un
tótem,
que recibe elmismo nombre
de
"rewe"con que se conoce el sitio
de
encuentro,
signoreligiosodel
acontecimiento socialque se está
desarrollando
(H.
Zapater, 1978,
90
ss.).El
tótem
seconvierte, así,
en un símbolodenso de
sentido.
En
el"rewe"la
geografía extensay
la
familia
dividida
enparcialidades
sefunden
en una sola realidad,
conlo
quelas
oposicionesdialécticas
seresuelvenen
la
congruenciade la
unidad.10. El Hombre
quefabrica
mitos: unahipótesis
La
experiencia socialde
quizáscuántasgeneracio
nes,
la
observación agudade
todos
los
elementosquela
integran,
el registro ordenadoy
la
clasificaciónde
los
mismos entorno
auna estructuralógica
y
operativa son
fases
de
unlargo
proceso quedesemboca
enunmodelo
de
sociedaddeterminado,
que es elde
los
huilliches. Dicho
modelo comporta una concepcióndel
mundoderivada
de la
experienciade la
dualidad
de la
cualhablábamos
másarriba,
y de la búsqueda
de
la
unidadanhelada.La
percepciónde la dualidad
existente enla
naturaleza
y
en el senode la
comunidadde la
cualsefor
ma parte planteala
necesidadde
conocerla
causadel
fenómeno,
no en un nivelde
abstracción —imposibleen el seno
de
una sociedad primitiva— pero sí en elnivel
de
la
percepción,
de la imaginación
y
d§
la intui
ción sensible
(C.
Lévi-Strauss, 1970,
27-36).
Las
analogíasy
paralelismo que se pueden establecer entre
la
naturalezay
la
sociedad postulan paraambosuna causa
común,
causaque por estarfuera del
alcancede la
percepción objetivadirecta,
sólo admiteuna representación simbólica.
Estos
símbolos son elaborados
con recurso alos
materiales que ofrecela
naturaleza
y
la
sociedad.La
naturaleza entrega una geografíaextensa
(tierra,
aguay
aire),
profunda(hondura
y
cima)
y
relacionada(permeabilidad
enlos ámbitos
de
los
ejeshorizontal
y
vertical).Se incluye
enlo di
cho
la flora
y
la
fauna
correspondientes.Por
suparte,
la
sociedad proporciona modelosde
organización comunitaria,
divisiones
en parcialidades(Llaúcahuin)
y
ritos que
fundan la
unidad superiordel
pueblo(Ca
huin,
rewe).La
sumade los
elementos arriba mencionadosconstituye un
depósito
de
materiales alos
cuales elindígena
echa mano paradecir
-y decirse—la duali
dad
que experimentadiariamente
y la
unidad queocasionalmente vivencia en el rito.
Es justamente
en este momento cuando
los
elementosdomésticos
y
naturales muestranlas
afinidades quetienen
conlas
estructuras
psicosociales
del
aborigen.Descubiertas
las
simetrías que organizan el mundo naturaly
elde
la
sociedadde
acuerdo a un ordenanalógicamente
similar,
los
materiales naturales son asumidos para"ilustrar"
la
realidad sociológica(familias
totémicas)
y
para"significar",
en atención a su capacidadde
desplazamiento
referencial,
las
más altasintuiciones
del
espíritu.Como
consecuenciade ello, la
naturaleza,
la
sociedady
la
espiritualidad animistadel
huilli-che se unen en un caudal que
desemboca
enlos
relatos míticos.
La
peripecia vitaldel indígena de
Chiloé
cuaja en un modelode
sociedad,
se sacralizaenun rito
y
seexpresa enlos
mitos.En
síntesis,
elhombre
quevivela
experienciade
la
comunidad elabora un sistema social que se reprodu
ce primeramente en un
rito
socio-religiosoy,
luego,
en un corpus
de
narraciones míticas.Con
palabrasde
Lévi-Strauss: "el
pensamiento mítico edifica conjuntos
estructurados. . . conlos
escombrosde
un
antiguodiscurso
social"(Ibid.,
42).
11
.Proceso
de
unahistoria
Lo
vistohasta
el momento corresponde más a unproceso que a una
historia
confechas
y
ordenacionescalendáricas.
Obviamente,
este proceso se gestaen
eltiempo
—para el casode los
aborígenesde Chiloé
sehabla de 4.000
años—,
pero su ritmo no sigueelcompás
de la historia
occidental.Por
otraparte,
la identi
ficación del hombre
conla
naturaleza enla
cualestáinserto
despoja de
sentidohablar
de
un añodetermi
nado cuando
lo
que está enjuego
son grandes ciclos.Desde
Otro
puntode
vista,
la
escasezde
monumentos
arqueológicos reíativiza
lo
apódícticode
ciertasafirmaciones
y
afianza,
encambio,
la
convenienciade
visualizarla
secuenciade
fenómenos
como un proceso que se
inicia
.enun"illo
tempore"
mítico
y
llega
hasta
nuestrosdías
enlos
residuosde
un repertorionarrativo
fragmentado.
La
última''Observación.
El
esquema
que presentamos es sólo
eso.
No
pretendeotra cosa que reducirla
riqueza
y
complejidadde los
procesos enjuego
a ciertas
líneas
básicas.
Entrando
enmateria,
debemos decir
quela hipóte
sis que anima este
trabajo
esque el"corpus
myticum" es el puntoterminal
de
un movimiento que seinicia
en el
individuo
que seidentifica
conla
naturaleza,
vive en una
familia,
seprolonga
en un modelo socialformalizado
en un ritoy
seexpresaen
untexto
mítico.
Experiencia,
conciencia
y
expresión
sonlos
hitos
que señalan
la
marchade
este procesoúnico y
continuado.
Así
planteada,
la
hipótesis
se sustenta endos
modelos
teóricos:
uno que mira al "quid"de
los
relatosmíticos,
y
otroquevisualizael
"quomodo"de dichos
térmí-nos más sintéticos posibles con el
fin de
noenturbiar
la
visiónde
conjunto que nosinteresa
destacar.
El
modelo"quid"
considera
los
ejesNaturaleza/
Sociedad/Mitología.
El
eje"Naturaleza"
incluye:
-
Geografía:
tierra,
agua,
aire.-
Fauna: animales, peces,
aves.El
eje"Sociedad
considera:-
Familia
totémica,
quetoma
elnombrede
animales,
pecesy
aves.-
Pueblo:
el grupo
humano
se organiza en unidadescada vez más complejas:
familias
(Lofes),
parcialidades
(Llaúcahuin),
Comunidad
(Cahuin).
El
eje"mitología
apunta ados
planos:-
Geografía
mítica:territorio
demarcado
porla
actividad
de los
seres míticos(tierra,
agua,
aire).-
Habitantes
míticos:personajes que constituyen una
réplica,
con característicaspropias,
de los
hombres,
animales,
pecesy
aves que pueblan elmundo.
Los
tres
ejes quehemos
señalado son simétricosy
están regidos por una
ley
de
equivalencia quelos ho
mologa.
Esta
simetría sehace
más patente al superponer
los
respectivos planos:Geografía
realTierra
Agua
Aire
Geografía
míticaTierra
mítica
Agua
mítica
Aire
mítico
Fauna
realAnimales
Peces
Pájaros
Fauna
míticaSeres
zoomor-fos
Seres
ictio
morfos
Seres
ornito
morfos
Familia
totémica
Clan
animal
Clan
pez
Clan
ave
En
esta superposiciónhemos
considerado sólola
dimensión
horizontal
(extensión).
La dimensión
vertical
(altura/hondura)
operade
un modo similary
entrega
las
mismasconstantes,
incorporando,
naturalmente,
los
matices propiosde
cada realidad.En
elcaso
de la
geografía -realy
mítica-,
la línea
verticalestá
determinada
porla
alturay
profundidad.El
ámbito de la fauna
se organizade
acuerdoaubicaciones en el espacio
(peces
en elocéano,
animales enla
tierra,
aves enelcielo).Para la
familia
totémica,
dicha
dimensión
estaríadada
por unajerarquización
de los
grupos
familiares de
acuerdo,
enparte,
ala
situacióneconómica,
y,
sobretodo,
alos linajes
cacicalesy
alcomportamiento
enla
guerra.La familia
mítica, por suparte,
establecería susdistintos
rangos sobrela
ba
se
de
relacioneshombre/mujer^
paternidad/filiacióny
dominación/acatamiento.
Queda
por explicitar elfactor
"fluidez",
quedes
cribimos como
la
facultad
quetiene
la
geografíay
elente mítico para pasar
de
un estrato aotro,
enambosdos
ejes verticaly
horizontal.
La fluidez de
la
geografía,
realy mítica,
estádada
por
la
capilaridad que vincula a unámbito
conlos
otros.
Ejemplo
de
ello esla
tierra,
que sehace
agua enlas
playasy
enlas
ciénagas,
y
quetan
prontoescaverna subterránea como cima
de
cordillera.Por
suparte,
la fluidez
en elámbito de
la familia
deriva de los
sistemasde
matrimonio,
que permitenla
transferencia
de
un clan a otroy
el acceso a un niveljerárquico distinto.
Cuando la dimensión
social está constituidapor elpueblo considerado como un
todo,
eltránsito
hori
zontal
del
"Lofe" al"Cahuin",
y
elpaso,
en elejevertical,
de lo
simple'a lo
complejo,
están aseguradospor
los
ritos sociales.En lo
que al ente mítico serefiere,
la fluidez
estádada
porla
pluralidadde
ámbitos
que puederecorrer,
la
capacidadde
transformación
quetiene
y
elhibridis-moque
lo
caracteriza.Los
diversos
estamentosnaturales,
socialesy
míticos que
hemos
reseñado,
así como su estructuraciónen
torno
a unejehorizontal
y
otrovertical,
y
la fluidez
de
tránsito
yadescrito
son,
todos
ellos,
elementostri
butarios de
una misma realidadfundamental: la "So
ciedad"
y
el"rito
social"que
la
representa.Sociedad
y
rito constituyen el máximologro de
una culturafundada
enla
relación comunitaria.Es
en el pasode
lo
múltiple alo
uno(Llaúcahui/Cahuin),
de
lo
simplea
lo
complejo(familia/clan),
de
la
división
ala
comunión
(parcialidades/pueblo),
de
lo
opuesto alo
concillado
(Geografía-Habitante/Rewe)
y
de
lo
real alo
ideal
(historia/escatología),
esallí, repetimos,
donde
naturaleza,
población,
comunidad,
rito social,
creencias religiosas
y
expresiones narrativas míticas encuentran
su sustento másfirme
y
su culminación máslo
grada.
En
los
párrafos que antecedenhemos
analizado elmodelo
"quod"
en el que se
basa
elrelatomítico.De
acuerdo a
lo
dicho,
los
mitos seríanla
expresiónsimbólica
de la
conciencia queel pueblotoma
de
la
naturaleza
(geografía,
flora
y
fauna)
y
del
modelode
sociedad que poco a poco
ha
ido
elaborando(Familia
totémica,
Llaúcahuin,
Cahuin).
Corresponde,
ahora,
que nos
detengamos
en el modelo"quomodo",
modelo
que apunta notanto
al contenidoideológico
de
los
mitos cuanto al modo comopudieron surgir.Dicho
modelo entroniza alhombre
chilote quefabrica
mitos como un ser mediador entreel polo naturaleza/sociedad
y
el
polo concepción-del-mundo:■
Mitólogo
Concepción
del
mundo(modelo)
Naturaleza/Sociedad
tiempo,
ciertamente el ejeNaturaleza/Sociedad
esanterior
al eje concepción-del-mundo.No
setrata,
sinembargo,
de dos
entidadesopuestas,
pues estánvinculadas
por unnexo causal quelas
relacionaíntimamente.
En efecto,
elhombre
viveinmerso
enuna naturalezaque por
definición
esextensa,
profunda,
habitada,
relacionada einteractuada. La
experienciade
viviridentificado
con esta naturalezalleva
alHuilliche,
através
de
pruebasy enmiendas,
adiseñar
un modode
convivenciasocial estructurado
de
acuerdo almodeloya conocido
de
Lofes,
Llaúcahuin
y
Cahuin. Entre
ambos estratos -el -natural
y
el social— seestablece
un
tipo
de
asociación que porsus características(fa
milias
totémicas,
ritossociales)
indica
hasta
qué punto
elhombre
se acomoda ala
naturalezay
se asimilaaella.
Este
peritaje existencialdeja,
comodepósito
acumulado a
lo largo de generaciones, la base
ideológica
de
la
culturahuilliche:
su concepción modélicadel
mundo,
concepción que enjuicia cualquier experiencia
y
la
reformula ciñéndose alos
postuladosdel
modelo.
La
concepcióndel
mundo,
convertida en modelode
accióny de la
estructura socialadoptada,
depende
de los datos
entregados porla
percepción sensiblede
la
naturaleza.Ello implica
unhecho
fundamental
paraexplicar
la
elaboraciónde los
mitos: cada vez que elmodelo
debe
ser representadoseechamano,
no aabstracciones
lógicas,
sino a aquellas percepcionesquela
experiencia acumula
(ámbitos
geográficos,
fauna
conocida,
estructuras sociales).Con
estos materialessecodifica un
lenguaje
absolutamenteúnico
-ellengua
je
del
mito— quetransforma
las
referencias concretasen signos
de
otrasrealidades superiores.En
estalínea,
la
mejorforma
para representar un mundodividido
en
dos
mitades quebusca
reintegrarse ala
unidad—las parcialidadesdel
puebloHuilliche
que sefunden
enla
unidad
del
Cahuin-es, quizás,
la del
Basilisco,
híbri
do
de
gatoy
reptil,
ola de
unaPincoya,
mujerde
agua.
El indígena fabricante de
mitostoma
la
realidad,
la
transforma
en signoy
representa,
através
suyo,
la
concepción
de
mundo queha ido
elaborando através
de
un peritajeexistencial, prolongado,
conscientey
crítico.
12. Lo
quedicen los
Mitos.
Se
ha
montado el escenario(geografía del
mito),
seha
escogido el elencode
actores(personajes
míticos)
y
seha
representadola
obra(relatos
míticos).Sabe
mos que
dichos
relatos son un reflejode la
naturalezaen
la
que seincrusta
elHuilliche
y
una expresióndel
modelo social que
ha
adoptado.Sólo
restainterpre
tar
la
obray dejar
aldescubierto
su sentido más profundo.
Dejando
para mejor oportunidadlas
pruebasque podrían
esgrimirse,
noslimitaremos
aformular
una
hipótesis,
que nos parece coherente conlo
quehasta
aquí seha
expuesto.La
naturalezay
el modelo social constituyenlos
materiales que el
Huilliche
utiliza para expresar suconcepción
del
mundo.Esta
formulación
noesde
carácter racional
abstracto,
sino narrativo concreto(re
lato
mítico).Concentrándonos
enestos
relatos,
sulectura
entrega,
en un primernivel,
fábulas
y
argumentos: el
Trauco
seducedoncellas,
elImbunche
sirvea
los
Brujos y
elCaleuche
navega porlos
canalesdel
archipiélago.
El
segundo nivelde lectura
permite adentrarse enel modo
de
vidade la
sociedadhuilliche. Cuando ha
blamos de las
oposiciones polaresmundoreal/mundomítico,
endogamia/exogamia,
fertilidad/esterilidad,
paternidad/
filiación,
sostuvimos quedicha
oposiciónno era sino
la
expresiónde la
dicotomía latente
en elpensamiento
Huilliche. Pero
estadualidad
noes,
a suvez,
sinola formulación de
otra oposicióndialéctica,
derivada de
un modelode
sociedad centrado enla
división
en parcialidades(Llaúcahuin). El
proceso señalado
muestrala
adaptacióndel hombre
a un ordenpolar
del
mundo reconocido comodivino
(Ad.
E.
Jensen, 1975,
172).
Lo
dicho,
aunqueimportante,
no agotala
riquezacontenida en
los
relatos míticos.Avanzando
un pasomás,
nosencontramoscon unatercera
lectura
posible,
que sería
la
siguiente.Cada
relato mítico evolucionade
un modo quele
es propio:origen,
desarrollo,
mutaciones,
variantes,
decadencia,
recuerdoy
muerte.Esta
historia
se conjuga conla de los
otrosmitos,
configurando
con ello una constelación.Dentro
de
estesistema
orgánico,
el conjuntode los
mitos operadel
mismo modo que operan
los
cuerpos celestes alinte
rior
del
Universo,
en cuyo seno una explosión anti quísimahabría desencadenado la
atomizaciónde la
materia primera
y
sudispersión
en cuerpos cada vezmás alejados
de
un central.En
el casode los
mitos,
la
historia individual
y
conjunta postula un"punto
de
huida",
que puede serdeterminado
invir-tiendo
las
trayectorias
•de
cada unode los
relatos.Dicho
puntode
partida, inexistente
enla
actualidadpero recuperable por proyección
regresiva,
sería unmito
originante,
primeroy único
en susinicios,
pero múltipley
disperso
enlos
tiempos
que siguieron.La
fragmentación
quehoy
se percibe -conlas homolo
gías,
paralelismo^y
simetríasque en su momento se ñalamos—testimonia
la
existencia previa
de
ese mitooriginal,
que contendría en síla
potencialidad narrativa
de
todos
los
mitosderivados.
Este
mitoprimitivo,
ubicado en ellímite
justo
entre
eltiempo
primordialy los
tiempos
históricos
(Ibid.,
123),
vendría a ser como elCanon de
unLibro
Sagrado,
que cada mito reproduce coninfinitas
variables
arguméntales,
pero conservandola invariante, de
la
confrontacióndialéctica
de
dos
polos opuestos.La
historia
sagrada narrada por este mito primero nosería otra que
la
unidadde
origentransformada
endes-conocido.
La dispersión
y
fragmentarismo
de los
relatos
mitológicos acusan atodo
nivel —social, ritualy
narrativo-
dicha
dualidad,
que seríala
forma
modélica
y
arquetípicade
todo
lo
existente.Estas
parcialidades
estarían postulandola
unidadde
origen,
queel mito recuerda con nostalgia como pérdida en
los
comienzos
de la historia y
quepresiente comonecesaria al
final de los
tiempos.
La
formulación
esquemáticade
estetercer
modode lectura
nosentrega, entonces,
un polo arqueológico
(el
mitooriginal),
un ecuadorde diámetro his
tórico
(conjunto fragmentario de
relatosmíticos)
y
unpolo escatológico
(la
unidadrecuperada).En
esta síntesisinterpretativa
hemos dejado de
lado
dos
aspectos:la
flora
—realy
mítica—y
el cieloy
susestrellas.
Esta
omisión es voluntariay
obedece aldeseo de
contar con mayores antecedentes antesde
incorporarlos
al cuerpodel
análisis quehemos
planteado.
Completamos,
así,
la
presentacióndel
"corpus
myticum"
de Chiloé y
ofrecemosun modelode inter
pretación que estimamos válido.Se
trata
de
un planteamiento
hipotético,
perolas bases
sobrelas
cualesse asientason
firmes.
El
análisishermenéutico
quehe
mos
escogido
hace
posiblepasar,
enforma
coherentey
fluida,
desde
eldato
concreto(geografía, fauna,
organización
familiar,
socialy ritual)
al relatomítico,
considerado como expresión
de dicho
orden,
comorecuerdo residual
de
una remotahistoria
sagraday
como anuncio esperanzado
de
una plenitudfuruta.
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