Meteorología y climatología mediterráneas

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M E TE ORO LO G 1 A Y C Ll MATO LO G 1 A M E O 1 TER R A N E AS

Agustfn Jansá Clar Meteorólogo

Lo que acostumbra a ser denominado clima mediterráneo es el subtipo es de 1 a e 1 as i f i e a e i ó n de K~ p pe n , es de e i r , e 1 e 1 i m a templad o de ver a n 0 se e~ En este sentido tienen clima mediterráneo no sólo las riberas del Mare Nos trum, sino parte de la EspaAa peninsular atlántica y parte de California , Chi 1 e y Sudáfri ca.

El clima mediterráneo, de verano seco, conforma un tipo de vegetación especial, la vegetación mediterránea, caracterizada por el predominio de -especies leñosas, de hoja perenne, pequeña y coriacea o acicular. Capaces, por sus profundas raíces, de utilizar en verano el agua infiltrada durante las lluvias de otoño-invierno-primavera, y preparadas, por sus hojas espe-ciales para reducir el consumo de agua por transpiración al mínimo. Son e~ m un i dad es m e d i ter r á n e as t í pi e as e 1 en e i na r , l a m a g u i a ( "mar i na 11

en 1 a s B a -leares) y la garriga. También se puede considerar al pinar de pino blanco.

El clima mediterráneo facilita, además, algunas modalidades de cultivo convertidas, así, en propias de las regiones -que lo disfrutan: los cerea-les de invierno, la vid y el olivo.

Si nos restringimos al área estrictamente mediterránea, es decir, a --las tierras que rodean el viejo ma~ latino y a las islas que lo jalonan, -entonces, jun~o a la sequía veraniega y a la templanza térmica, apareces -fenómenos meteorológicos violentos específicos que, por su repetición con-siderablemente frecuente, han de ser considerados caracterizadores del cli ma mediterráneo estricto; al menos, del de algunas de las regiones medite-rráneas propiamente dichas.

T a 1 es fenómenos son : a ) 1 os venda va 1 es de t i p o 1 o e a 1 o r.e g i o na 1 , y b ) los aguaceros toermentosos otoñales.

Refiriéndonos al Mediterráneo occidental, las comarcas en las que los vendavales mediterráneos son definitorios del clima, son, principalmente , la Provenza (Provence, Marseille), el Rosellón (Rosselló, Perpinyá), el A!!!_ purdán (1 1

Empordá), Menorca (y norte de Mallorca), el Ebro medio y el Bajo Ebro (Baix Ebre). El viento tiene una dirección fija y nombre propio en e~ da una de ellas; así, Mistral (NNW) en la Provence, Tramuntana en el Ross~

lló (NW), l 1Empordá y Menorca (N), Cierzo (NW) en el Ebro medio y Mestral (NW) (también Cer~, Seré, Vent de Dalt) en el Baix Ebre.

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F 1 G. - RELACION ENTRE PRECIPITACION MENSUAL MEDIA DE JULIO Y OCTUBRE EN %.

Esta relación da idea de la 11

mediterraneidad" del clima. En rigor, cli ma mediterráneo o Cs lo es todo clima templado en el que la relación de--=-precipitación entre el mes más seco y el más lluvioso sea inferior al 33%, siempre que el mes más seco sea veraniego. Nosotros hemos destacado, pun-teando, la zona en que esta relación llega a ser inferior a un 25%. Pero-nótese que en una reg1on relativamente amplia de España llega el cociente a ser inferior a 0'08, 0'04 y hasta 0'02. Contribuyen a el)o tanto la se-q u e d a d d e j u 1 i o e o m o l a p l u v i o s i d a d d e o' e t u b r e , pe ro e s t o ú l t i m o , m u y p a -tente en todo el Sureste peninsular y Baleares, senala la alta incidencia de los aguaceros t~rmentosos otoñales, característica notable de la medi-terraneidad estricta.

N ó t e s e t a m b i é n q u e a 1 g u n a s á r e a s - p a r t i e u 1 a r m e n t e d e C a t a 1 u ñ a y A r a g ó n-de las que cabría esperar una elevada ''mediterraneidad'', tanto en sentido amplío como en el más estricto, quedan excluidas, debiéndo'se el lo a la -- -gran importancia que en ellas tienen las tormentas veraniegas de c~lor, que no las 1 Juvias frontales.

(Los datos para esta figura han sido tomados de la "Guía Resumida del tiempo en España11

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Estos vientos son en cada región los más frecuentes y fuertes de la ro

sa. Los caracteriza la rapidez con que irrumpen y un cuadro físico especí-fico (sequedad y frío en general; sólo sequedad en el Baix Ebre).

Frecuentemente son castigadas todas las comarcas citadas al mismo tiem

po (salvo por un defasaje en la irrupción), y aún, a veces, entra a formar

parte del sistema otra colecci6n de vientos penin5ulares, como los Noroes-tes y OesNoroes-tes de la Mancha oriental, cuencas del Jal6n-Jiloca y Turia y Mi-jares, co11arcas de Alicante y Málaga, etc. Vientos, estos últimos, a veces más violentos que los más típicos (Mistral-Tramuntana, ~ierzo).

Los vientos mediterráneos son el resultado de la convergencia de dos -factores, uno meteorológico, el establecimiento de un adecuado campo de-·

-presiones, considerablemente invariante de un caso a otro, consistente en:

Depresión en el Golfo de Génova o proximidades y Anticiclón hacia el NW de

Francia, y otro geográfico, la orografía regional.

Es sab.ido que la orografía modifica el viento, tendiendo a

obligarle--parcialmente- a seguir la dirección de las cordilleras, es decir, el

fon-do de los valles, cuando los hay. No es difícil ver como -dada la si

tua--ción bárica descrita- la orografía exige que los vientos reales en respue2_ ta sean como son.

Pero la situación bárica generadora de vendavales mediterráneos tam-

-bién es, en sí, consecuencia de factores geográficos, al menos

parcialmen-te, aunque, naturalmenparcialmen-te, sólo se establece previas ciertas condiciones g~ n era 1 e.s , aún no del todo e 1 a ras . N o r mal m ente es e o n s i tu a e i o n es de l N o r te

y Noroeste cuando se induce una depresión -a veces muy profunda~ en el gol

fo de Génova, es decir, a sotavento de los Alpes. ¿n época no estival ayu-da al crecimiento de la borrasca mediterránea la presencia del mar, un mar

cálido -capaz de ceder energía- rodeado de t ierras (medi-terráneo).

Si los vendavales mediterráneos tienen causa directa e indirectamente

geográfica, también la tienen el acentuamiento de la sequía estival

-en--parte por una anticiclogénesis marítima estival, contrapunto de la ciclog~

nesis marítima invernal- y, sobre todo, la violencia y copiosidad de

los-aguaceros otoñales, q~e interrumpen bruscamente dicha sequía.

En muchas zonas del área estrictamente mediterránea un tercio o un

---cuarto de la lluvia anual cae en unos pocos aguaceros durante los meses de

septiembre y octubre. Tales aguaceros son los que ocasionan las a veces

trágicas inundaciones mediterráneas (Levante 1957, Cataluña 1962, tuvieron

especial dramatismo, por el número de muertos ocasionados).

Los aguaceros otoñales mediterráneos también son el resultado de una -convergencia de factores. Durante el estío el mar se ha ido calentando Y

-la cubeta cuasicerrada mediterránea ha venido inmovilizando una masa de

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-FIG. 2.- VENDAVALES ASOCIADOS A LAS MUY TIPICAS Y FRECUENTES BORRASCAS DE GENOVA.

Mi Mistral (Provence).

T Tramuntana (Rosselló, Empordá, Menorca).

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e

i e r z o ( A r a g-ó n ~ e n t r a 1 ) .

Me Mestral (Baix Ebre, Golf de St Jordi).

( Re p ro d u e i do de 11

C 1 i mato 1 o g í a 1

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aire cálido y húmedo. En cuanto las condiciones de la circulación general permiten la llegada de masas frías, es decir, la influencia del frente po-lar, se establece una estratificación llamada convectivamente inestable:-es un aire que,apenas asci_ende ·un poco en bloque;se ininestable:-estabiliza

totalmen-te. La elevada temperatura y humedad -es decir, el alto contenido en

agua-del aire de las capas bajas hacen el resto. La elevación inicial, el dispa

~· puede proporcionarlo una circulación ciclónica ligada a las primeras

-manifestaciones otoñales de la ciclogénesis mediterránea, o la incidencia de los vientos sobre las cordilleras ribereñas o insulares.

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