Intensa - Subjetividad del terapeuta en formación
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(2) A mi madre, su luz me acompaña siempre.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |ii.
(3) Agradecimientos Agradezco compañeras. primero y. a. mis. terapeutas. formadoras del Magíster por ser parte esencial de esta experiencia. A Elena Gómez, mi profesora guía, por pulir continuamente mi trabajo, con paciencia y con su ayuda generosa. Fue un faro en este camino. A María Isabel Castillo por su entera disponibilidad a ayudar en lo que fuese necesario. Sin ella no habría sido posible. A Paula Raposo por ayudarme a reflexionar. metodológicamente. con tanto cuidado y claridad. A Carla Fischer, mi supervisora, por su apoyo continuo en tantos momentos y de tantas maneras. A B. por su amor y paciencia siempre.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |iii.
(4) ÍNDICE INTRODUCCIÓN............................................................................................. 1 I. MARCO TEÓRICO ..................................................................................... 7 1.. La configuración relacional de la experiencia ..................................... 9. 2.. De la pulsión al afecto y la relación .................................................. 10. 3.. Una mirada a Winnicott y su contribución al sujeto relacionalmente constituido......................................................................................... 13. 4.. Trauma y sujeto: relacionalmente constituidos................................. 15. 5.. Múltiples estados del self y la potencialidad de la relación terapéutica ........................................................................................ 21. 6.. El Grupo como sustrato intersubjetivo de la experiencia.................. 27. II. CONSIDERACIONES METODOLÓGICAS .............................................. 31 III. INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS ......................................... 38 1.. CRECIMIENTO DE LA SUBJETIVIDAD DEL TERAPEUTA .......... 38 1.1.. Conocimiento de habilidades y recursos en su rol de terapeuta ............................................................................ 39. 1.2.. Conocimiento más profundo de “otros”, de lo que sucede en los vínculos y de los propios patrones relacionales ..... 41. 1.3.. Abordaje y conocimiento de la subjetividad del propio terapeuta en la relación terapéutica. ................................. 42. 2.. ABORDAJE Y CONOCIMIENTO DE LO TRAUMÁTICO................ 44 2.1. Reconocimiento de sus propias experiencias traumáticas a través de su historia personal y familiar ................................... 45 2.2. Desarrollo. de. recursos. para. abordar. sus. propias. experiencias traumáticas ......................................................... 46. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |iv.
(5) 2.3. A Adquisición de conocimientos teóricos y desarrollo de habilidades clínicas. específicas para abordar situaciones. traumáticas ............................................................................... 47 3.. ESPACIO GRUPAL COMO FACILITADOR DEL APRENDIZAJE TEÓRICO Y CLÍNICO DEL MAGÍSTER .......................................... 49 3.1. La experiencia grupal como facilitadora del conocimiento de lo traumático en lo personal ..................................................... 50 3.2. La experiencia grupal como facilitadora del conocimiento de lo traumático en el espacio terapéutico .................................... 51 3.3. La experiencia grupal como facilitadora del conocimiento de la subjetividad tanto del terapeuta como del paciente en un espacio común para abordar experiencias traumáticas........... 52. IV. REFLEXIONES FINALES ...................................................................... 54 BIBLIOGRAFÍA............................................................................................. 63 ANEXO Nº 1: CURRÍCULUM DEL MAGÍSTER ....................................... 67 ANEXO Nº 2: CUESTIONARIO ................................................................ 70 ANEXO Nº 3: RESPUESTAS ................................................................... 72 ANEXO Nº 4: CONSENTIMIENTO INFORMADO.................................... 92. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |v.
(6) RESUMEN. Esta investigación analiza los cambios en la subjetividad de los terapeutas en formación luego de realizado el Magíster en Trauma y Psicoanálisis Relacional, considerando la especificidad que tiene la formación comprensión teórica y. en la. clínica del trauma. Esta tesis concluye que el. magíster es una experiencia que contribuye a los terapeutas en formación a comprender e integrar en su self la importancia de su subjetividad, también posibilita la comprensión y manejo terapéutico del trauma y releva la importancia del grupo como sustrato de las experiencias. Palabras claves: Trauma, subjetividad, formación, grupo, terapeuta, psicoanálisis, relacional. ABSTRACT This research analyzes the changes that take place in the subjectivity of psychotherapy trainees in relation to their experiences in a Master degree in Trauma and Relational Psychoanalysis, considering its specificity regarding the theoretical and clinical comprehension of trauma. This thesis concludes that the Masters experience helps the trainee therapists to understand and integrate in their selves the importance of their subjectivity for their clinical work with patients. It also allows the understanding and clinical management of trauma, and emphasizes the relevance of the group as a supporting environment for personal experiences. Key. words:. Trauma,. subjectivity,. group,. training,. therapist,. psychoanalysis, relational.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |vi.
(7) INTRODUCCIÓN. "el corazón del crecimiento de la personalidad -la paradoja de ser reconocido pero mantenerse privado, de ser parte del mundo pero a la vez separado de el...la adquisición de nuevas experiencias vitales es un proceso que no está mediado solamente por el lenguaje, debe haber una comunicación con un "otro" en el nivel percibido de validez personal para que contenido lingüístico sea integrado placentera y seguramente como una experiencia personal" Philip Bromberg (2001). Este trabajo surge del recorrido de años de formación, práctica clínica y mis años en psicoterapia, y expresa el interés por comprender los cambios en la subjetividad del terapeuta, en el devenir de sus experiencias de formación. Las primeras luces que van guiando este interés parten en la formación sistémica y especialmente en la oportunidad de participar de un grupo de terapeutas en formación, donde decidimos realizar un trabajo con nuestras familias de origen en un Encuentro Multifamiliar de cuatro días; este trabajo desembocó en una experiencia vivida. tesis en la que concluíamos que la. habría sido un contexto facilitador de los procesos. intrapsíquicos e intersubjetivos (Condeza y Escala, 2008). Aludimos claramente al cambio en la subjetividad de los terapeutas luego de realizado el taller con las familias de origen presentes en parte del taller. Posteriormente al realizar el Magíster en Psicología Clínica: Trauma Y Psicoanálisis Relacional (en adelante Magíster), se despliega una nueva oportunidad de seguir investigando, a la luz del psicoanálisis relacional, lo que sucede en la subjetividad del terapeuta cuando éste se encuentra en un contexto de formación clínica determinado. Dicho interés se vincula con entender la. importancia. que tienen en la formación de los terapeutas. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |1.
(8) aquéllos fenómenos que participan de la adquisición de herramientas clínicas que favorecen el trabajo con los pacientes. Por otra parte, tres son los aspectos en los que he centrado mi interés en este trabajo: uno de ellos. es el posible cambio que experimenta la. subjetividad del terapeuta, el otro, es. describir los. cambios en el. conocimiento clínico y teórico luego de realizado el Magíster, y por último, ver de qué manera influye la conformación del grupo como sostén de los procesos de aprendizaje. Esto incluye la integración de lo teórico y lo clínico y la internalización del aprendizaje a través de las experiencias individuales y de conjunto. Al aproximarme a este estudio, aparecen las premisas que acompañan mi trabajo. Por una parte, está la comprensión de que el Magíster constituye una experiencia1 intersubjetiva2 que. modificaría la subjetividad de los. terapeutas, entendiendo que el hecho de ser un magíster que trabaja el trauma relacional tiene la especificidad de una mirada permanente en la subjetividad del terapeuta. La formación de terapeutas no sólo se reduce a la adquisición teórica, incluye también el trabajo con la subjetividad del alumno y la comprensión de que. al constituirnos como sujetos descentrados, relacionales y con. múltiples estados de nuestro self3, todas las experiencias vividas influyen en nuestro proceso de formación como terapeutas.. 1. Este concepto será discutido en el marco teórico. Autores como Stolorow (1992), Bromberg (2001) y Orange (2011) plantean la relevancia de entender el fenómeno intrapsíquico en un contexto intersubjetivo del que forma parte, y esto es probablemente, uno de los desarrollos más trascendentales del psicoanálisis relacional e intersubjetivo. Estos autores y sus conceptos serán desarrollados posteriormente en el Marco Teórico. 3 Las nociones de sujeto descentrado relacionalmente y el concepto de múltiples estados del self serán desarrollados en el marco teórico. 2. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |2.
(9) Está por otro lado la premisa de que el grupo constituye un sustrato de los procesos de aprendizaje. No podemos entender a los terapeutas en formación, (en adelante TF) aislados unos de otros, sino en un contexto interaccional del que forman parte también los profesores y supervisores, y en donde se produce una relación dialéctica entre la propia subjetividad y las representaciones psíquicas que se van generando en el contexto grupal. La emergencia de los diversos significados van ayudando a la integración de los cambios en la subjetividad de los terapeutas en formación. Este proceso de formación, en mi opinión, se caracteriza no sólo por ser una instancia de adquisición de conocimientos y herramientas terapéuticas, sino que también por ser. un proceso de formación. donde se. trabaja. transversalmente la subjetividad del terapeuta. Podemos distinguir al ver el currículum (ver anexo nº 1) que hay tres cursos de Fundamentos Teóricos, cuatro jornadas clínicas y dos seminarios clínicos. Durante un año y medio se realizaron supervisiones clínicas, hubo un semestre del taller de la persona del terapeuta y transversalmente se trabajó con las dinámica subjetivas. de los terapeutas en los procesos clínicos en general y. particularmente con aquellos relacionados con experiencias traumáticas. Se realizó un taller de psicoterapia de grupo en el que estuvimos incluidos los ocho terapeutas. Esto nos. permitió entender los procesos grupales,. relacionados con el abordaje terapéutico grupal y la utilización de técnicas dramáticas. Cabe recordar que esto se realizó en conjunto con la formación teórica. El currículum señala que el programa se centra en la temática del trauma y de la violencia y “su impacto en la subjetividad individual y social” (p. 2 del currículum) . Esto le da una coloratura especial al magíster ya que el trabajo terapéutico con el trauma en los pacientes, implica aprender a trabajar la Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |3.
(10) subjetividad del terapeuta en el proceso terapéutico. A partir de esta especificidad es esperable que el mismo proceso de formación impacte en la subjetividad de los terapeutas. En el magíster como en toda experiencia humana está la presencia de un otro que implica la configuración de un campo intersubjetivo o relacional que modificaría la manera en que cada uno responde a la presencia del otro y por ende se reorganizaría la subjetividad de una manera diferente. Es decir, podemos postular que la intersubjetividad es la base de la experiencia humana y que en este contexto de formación, donde el trabajo del trauma es central,. ocurriría un impacto en la subjetividad de los terapeutas en. formación. Stollorow y Atwood (1992) plantean que. la experiencia del si mismo. depende de las relaciones que nos sustentan en la vida, es decir que la construcción de la experiencia personal se da en un sistema intersubjetivo. Esto posibilita pensar en que la experiencia y la organización de la misma, en cada terapeuta, se habrían visto influidas y modificada por el contexto intersubjetivo que implica el Magíster. En esta formación clínica sobre trauma, desde la mirada del psicoanálisis relacional,. el foco del aprendizaje. se pone sobre lo que le sucede al. terapeuta al trabajar con pacientes con experiencias traumáticas y esto le da una especificidad a este Magister, al relevar constantemente, tanto en la formación teórica como en la atención clínica y supervisión, el trabajo con la subjetividad del terapeuta. Todo proceso terapéutico con experiencias traumáticas debe considerar que siempre estará implicada la subjetividad del terapeuta.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |4.
(11) Me ha interesado realizar este estudio para explorar aquello que sucede en la subjetividad de los terapeutas en formación luego de realizada la formación. A través de una metodología cualitativa. realicé el diseño de un. cuestionario que fue aplicado a los ocho terapeutas. Las respuestas en su conjunto conformaron el texto de análisis y estudio. En este proceso de deconstrucción del material fue central el diálogo entre el mismo texto y mi subjetividad a fin de que fueran emergiendo los significados relacionados con la subjetividad de los terapeuta. En el análisis de discurso. busco. procesar las distintas voces que van emergiendo del texto. La comprensión que surge es fruto de este proceso dialógico entre las posibilidades del texto y las posibilidades de mi subjetividad. Respecto. del. Marco. Teórico. los. elementos. centrales. fueron. el. planteamiento contemporáneo en la concepción del sujeto, específicamente la noción de un sujeto descentrado que se construye en un entramado relacional complejo con múltiples estados. de su self. Lo que ilumina la. revisión bibliográfica es el hecho que la experiencia humana se expande en un campo relacional y que tanto las vivencias diádicas como grupales son centrales en la subjetividad. La pregunta central que acompaña. este trabajo es: ¿qué cambios. surgirían en la subjetividad de los terapeutas en formación una vez realizado el Magíster en Trauma y Psicoanálisis Relacional? El objetivo general de este trabajo es explorar y analizar las experiencias de los ocho terapeutas en formación y describir cuáles cambios se producen en la subjetividad del terapeuta luego de la formación.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |5.
(12) Al plantearme este desafío. busco. aproximarme a. identificar qué. herramientas y habilidades podrían surgir en el trabajo con los pacientes. Es decir, qué nuevas distinciones pueden haber aparecido en los terapeutas en la comprensión de si mismo y qué cambios hay en la comprensión de lo traumático. El relato que constituyen las respuestas abren la posibilidad de mirar qué ha sucedido en los distintos estados del self de los. TF. Es esperable. teóricamente que las experiencias con los otros en un contexto relacional implique modificaciones en el ser humano y producto del análisis surge el Magíster como una experiencia que favorece la integración de herramientas teóricas y clínicas que posibilita. la comprensión. de la participación. insoslayable de la subjetividad del terapeuta en la relación con el paciente. Además aparece como una instancia que. contribuye en el. aprendizaje del trabajo terapéutico con los pacientes con. proceso de experiencias. traumáticas. Este proceso de formación sucede en el contexto grupal y en el análisis del texto aparece la importancia del grupo como un sostén de las experiencias y aprendizajes que implica el Magíster.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |6.
(13) I.. MARCO TEÓRICO. Consideraciones teóricas para un concepto de sujeto descentrado, con múltiples estados del self y relacionalmente constituido. La pregunta central de este trabajo tiene que ver con qué tipo de cambios en su subjetividad podrían esperarse en los TF luego de realizar el Magíster y esto me lleva a pensar en una concepción de. experiencia. que es. necesario analizar. No es posible trabajar el texto, y menos aún, pensar en las conclusiones si es que no hay una reflexión previa de cómo mirar a este sujeto vivo, de carne y hueso que tiene la experiencia del magíster. Pensar en la especificidad de esta formación en Trauma lleva a la necesidad de revisar el concepto de trauma y de la potencialidad que representa la relación terapeuta-paciente. En el desarrollo de este capítulo abordaré las nociones que surgen como centrales para la comprensión del sujeto del que da cuenta este estudio. Es así, que partiendo de la definición de experiencia, hago una somera revisión del tránsito experimentado por el psicoanálisis desde el sujeto descentrado en. la dialéctica consciente-inconsciente, propia del. freudiano. (Ogden, 1992),. postula el psicoanálisis. a la propuesta de. del psicoanálisis. sujeto descentrado. que. relacional e intersubjetivo, que surge en. una. dialéctica intrapsíquica-intersubjetiva, donde el afecto y las relaciones con los demás lo constituyen. En este sentido reviso también el aporte de Winnicott quién. releva, en su concepto de desarrollo emocional temprano,. comprensión de sujeto que se constituye. la. en la zona intermedia de la. experiencia entre la madre y el bebé. Su enfoque en el sistema maternobebé ha sido también un eslabón fundamental en la comprensión del sujeto relacionalmente constituido. Posteriormente desarrollo la noción de trauma. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |7.
(14) desde Ferenczi y Winnicott hasta los autores de la perspectiva relacional e intersubjetiva. El eje central de esta revisión señala que tanto para la gestación como para la elaboración del trauma es fundamental la relación con un otro. A propósito de esta investigación y de sus objetivos se debe considerar cuál es la perspectiva teórica que ha estado presente en los sujetos alumnos del Magíster en Trauma y Psicoanálisis Relacional. Un aspecto central de la propuesta psicoanalítica relacional-intersubjetiva es la participación inevitable de la subjetividad del terapeuta. Para comprender este planteamiento abordo la importancia de la relación terapéutica frente a la experiencia traumática, en especial los planteamientos de Bromberg y. destaco el concepto de. multiplicidad del self que permite entender la importancia de la relación en la configuración de la subjetividad y de la elaboración de lo traumático. Finalmente abordo la concepción teórica de grupo, tanto por la conformación grupal del Magíster, como para un mejor entendimiento del análisis de los resultados obtenidos de esta investigación. En primer lugar, se revisa la concepción de experiencia y luego el cambio paradigmático dentro del psicoanálisis desde la comprensión del sujeto descentrado desde la pulsión al sujeto descentrado desde el afecto y las relaciones. A continuación realizo una revisión de los aspectos centrales que conforman. el concepto de trauma del Magíster. Luego. se aborda el. concepto de distintos estados del self y la potencialidad de la relación terapéutica y finalmente reviso la concepción grupal del sujeto.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |8.
(15) 1. La configuración relacional de la experiencia Esta tesis asume la hipótesis de que el Magíster constituye. una. experiencia que modifica particularmente la subjetividad de los terapeutas, por tanto, es importante revisar el concepto de experiencia que impregna la concepción de sujeto que se desarrollará en el marco teórico. Para esto es importante entender que este concepto está hablando de una construcción intersubjetiva de donde emergen las características subjetivas de la experiencia. Creo que para ir construyendo el significado de experiencia es necesario partir por una definición más consensuada y más cercana a la cotidianeidad. En este sentido, aparece pertinente la definición de la Real Academia (2001) que dice que el concepto alude a un “hecho de haber sentido, conocido o presenciado alguien a algo”. (p. 1021). Es en la relación con otros que se va configurando la experiencia de uno mismo, es decir, de la propia subjetividad. Stolorow y Atwood,(1992) plantean que no podemos entender al individuo separado como una “mente aislada”, sino en un campo interaccional, donde “el desarrollo de la experiencia personal siempre tiene lugar en un sistema intersubjetivo continuado” (p. 57). En el Magíster, como en toda experiencia humana, la presencia de los otros contribuye a generar una expansión relacional de la experiencia. Bromberg (2001) señala que debe haber una comunicación con un otro considerado válido. para que el contenido lingüístico sea integrado como. una experiencia personal. Jordan (2002) define la experiencia como: “una construcción intersubjetiva que posibilita las características subjetivas de la experiencia, sus caracteres de personal y omnipotente, clasificable y memorizable” (pp. 159). Esto me lleva a reflexionar que la configuración subjetiva de la experiencia sólo es posible a través de las interacciones y de entender al sujeto como constituido relacionalmente. Ogden (1992) plantea que “el sujeto no puede crearse a sí mismo; el desarrollo de la subjetividad. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |9.
(16) requiere experiencias de formas específicas de intersubjetividad” (p.120). La experiencia, y cómo ésta se organiza en la subjetividad, está entendida siempre en el contexto relacional del que forma parte.. 2. De la pulsión al afecto y la relación “La interpretación más útil de la realidad psicológica es la que opera dentro de una matriz de relaciones que abarca los terrenos intrapsíquicos e interpersonal” Mitchell (1988). Cabe señalar que mi interés no es hacer un análisis detallado de Freud ni de su obra, si señalar su noción de sujeto centrado en la pulsión. para. intentar comprender cómo ha ido evolucionando la concepción del ser humano al interior. del psicoanálisis: desde un. sujeto tensionado desde. adentro que Freud plasma en su teoría de la pulsión instintiva. al sujeto. descentrado relacionalmente que nos plantean las corrientes de pensamiento psicoanalítico relacional. El descentramiento forma parte de la concepción freudiana de sujeto, el cual se constituiría en una constante tensión dialéctica entre consciente e inconsciente. Gómez (2006) plantea que para el filósofo y hermeneuta francés Paul Ricoeur el psicoanálisis, desde Sigmund Freud, puso en tela de juicio la noción cartesiana de sujeto: pienso, luego existo, para dar lugar a la idea de un sujeto descentrado, no totalmente dueño de sí mismo. El sujeto no fue nunca más el mismo. Es decir, el sujeto devino en sujeto descentrado desde que el psicoanálisis freudiano irrumpe en la cultura. Elena Gomez (2006) señala que desde Freud y su concepto de inconsciente el hombre ya no es autodeterminado. y que se derrumba la idea cartesiana. de un sujeto. autónomo y autosuficiente.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |10.
(17) Ogden (1992) plantea que no se puede concebir que lo consciente es idéntico a lo mental y que en este sentido el psicoanálisis freudiano lo descentra de sí mismo y de la ilusión que consciencia y mente son lo mismo. Ogden (1992) señala que “consciente e inconsciente se conciben en dependencia mutua, definiéndose, negándose y preservándose uno a otro” (p. 101). Freud hasta 1897 planteaba que la etiología de la neurosis estaba en las huellas que dejaba lo externo en la vida para posteriormente transitar de la etiología de la vida psíquica del trauma (producto de una impresión desde afuera) a la pulsión (la presión se origina desde dentro). El psicoanálisis freudiano, plantea una organización de la experiencia que depende de las energías pulsionales y no del entramado relacional como lo comprende el psicoanálisis relacional o las corrientes intersubjetivas. Stolorow y Atwood (1992) cuestionan un mito central de la columna vertebral del Psicoanálisis: el mito de la mente aislada que "atribuye al hombre un modo de ser en el cual el individuo existe separadamente del mundo de la naturaleza física y también de la vinculación con otros...la imagen de la mente aislada representa la alienación del hombre moderno respecto de la naturaleza, la vida social y la subjetividad misma." (p. 35 y 36). Mitchell (1988) por otra parte señalaba en paralelo este cambio de paradigma, al señalar que “la mente, que se consideraba un conjunto de estructuras predeterminadas que surgían del interior de un organismo singular, ha recibido una nueva definición y ahora se cree que constituye modelos de transacciones y estructuras internas derivadas de un campo interactivo e interpersonal” (p. 29). Gómez E. (2006) señala que el psicoanálisis plantea, a raíz del cambio de paradigma, el campo de investigación en los fenómenos psicológicos que se dan en el cruce de las subjetividades. La autora plantea que tanto los modelos intersubjetivos como relacionales “intentan. comprender los. fenómenos psicológicos no como productos de mecanismos psíquicos Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |11.
(18) aislados, sino como formándose en la interfase de mundos de experiencias que están recíprocamente actuando” (p.194). Desde esta perspectiva psicoanalítica está el entendimiento de la inevitable vinculación. del individuo con otros, por tanto, la experiencia. humana está siempre en un contexto relacional donde irremediablemente dependemos de otros y estamos vulnerables a lo que sucede en el encuentro interpersonal. De esto se desprende que la constitución del sujeto se configura a partir de las relaciones del individuo con las otras personas y que esta relación dialéctica, entre lo subjetivo y lo intersubjetivo, es el sustrato de la mente. En este mismo sentido. Stolorow y Atwood (1992). plantean que el cambio más importante en el psicoanálisis ha sido “el cambio de la pulsión al afecto como constructo motivacional central del psicoanálisis” (p. 62), paralelamente Mitchell en 1988 señalaba que “las relaciones con los demás y no las pulsiones, son la materia prima de la vida mental” (p. 13). Planteó que desde el modelo relacional la mente es “diádica e interactiva” y que inevitablemente siempre nos esforzamos por conservar los lazos con los demás. Bromberg. (1996), por otra parte, señala. descentrado y entiende la mente como. su visión del self. una configuración de. distintos. estados de consciencia que tienen la característica de “ser cambiantes, no lineales y discontinuos” (p. 36). El eje del psicoanálisis relacional lo constituye el acento respecto del afecto entre uno y otro y en ver cómo. la experiencia psicológica. se. configura en el mundo de las relaciones. A través de realizar este estudio surge el planteamiento de entender al sujeto descentrado y constituido relacionalmente que propone esta tesis; es en el mundo de las experiencias relacionales que nos vamos constituyendo como sujetos o dicho de otra manera, la subjetividad surge y se configura en el mundo de los afectos y las relaciones. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |12.
(19) 3. Una mirada a Winnicott y su contribución al sujeto relacionalmente constituido “Dónde otros veían el bebé, el veía el sistema madre-infante…insatisfecho con el excesivo foco intrapsíquico del psicoanálisis, redirigió nuestra atención hacia el sistema materno” Orange (2011). No es posible hablar de la visión del sujeto descentrado relacionalmente sin recoger los aportes de Winnicott y su acento particular en la relación del cuidador y el bebé que. lleva la atención y la comprensión al espacio. potencial que se genera en esta relación que se establece al momento del nacimiento de un ser humano. Orange (2011) no sólo menciona que “su trabajo queda en segundo lugar en relación con el de Freud” o que “Winnicott había visto 60.000 infantes y familias antes de que comenzara a escribir sus artículos psicoanalíticos importantes”, sino que “con todos sus pacientes su estilo, incluyendo su consulta, parece haber sido informal, poco pretencioso y acogedor. Tanto el proceso como el espíritu general encarnaba una vitalidad creativa de dos personas” (p.159). Por tanto, pone de relevancia la intensa-subjetividad de Winnicott no sólo en su obra, sino en su práctica clínica. Sin duda que una imagen que evoca por sí sola el pensamiento de Winnicott es la de la madre dándole pecho a su bebé; “la madre coloca el pecho real justo allí donde el infante está preparado para crear” (Winnicott en Orange, 2011, p. 155). El no veía a dos mentes aisladas, sino que. un. sistema relacional en un proceso continuo de influencia mutua. Su mirada puesta en el desarrollo del yo incluía persistentemente al otro mediante la experiencia: “la madre no puede privar al niño de sí misma (destete, desilusión) a menos que antes haya significado todo para el niño… sigue Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |13.
(20) siendo válido el principio de que el desarrollo emocional de un bebé en el comienzo sólo puede construirse a partir de la relación con una persona que debería ser, idealmente, la madre” (Winnicott; 1947, p. 146). Y por supuesto que en su visión del sistema madre-bebe incluye el impacto del bebé en la mente de aquella. En sus palabras: “la madre depende de los procesos intelectuales de aquél (bebe), y gracias a ello puede recuperar gradualmente vida propia” (Winnicott; 1958, p.19). Entre la madre y el bebé se genera un campo de intersubjetividad que se va gestando en una dialéctica entre la omnipotencia del bebé. y la. presentación del objeto por parte de la madre, entre la realidad y la ilusión. Ogden (1992) hace referencia a este espacio en términos de “una tercera área ubicada entre mí y no-mí…. en el espacio entre ambos polos se crean los símbolos y la actividad psicológica imaginativa” (p.118) y Orange (2011) lo plantea como “la situación paradójica de creación y descubrimiento” (p.155). Los fenómenos transicionales nos hablan de un sujeto que se constituye según Winnicott (1951, 1971) en esa área de la experiencia que se conforma de la realidad compartida entre lo interior y lo exterior y Ogden (1992) lo expresa como: ”el lugar donde vivimos… la subjetividad del bebé se da en el espacio potencial entre madre y bebé” (pp. 120). Winnicott amplifica el entendimiento que los seres humanos nos vamos construyendo en ese espacio potencial entre el cuidador y el niño, y que lo que suceda en el mundo de los afectos y las relaciones será central para construirnos como seres humanos.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |14.
(21) 4. Trauma y sujeto: relacionalmente constituidos “lo peor es la desatención, el afirmar que no ha pasado nada, que no hubo ningún mal en ello” Ferenczi (1931). Lo central de la revisión del concepto de trauma es mostrar cómo desde los inicios del psicoanálisis es posible encontrar un concepto de trauma relacionalmente constituido tanto en su origen como en la posibilidad de elaboración, tratamiento y sanación. En lo sucesivo lo relacionado al trauma y las experiencias recordadas o no. que lo constituyeron pasan a. denominarse para efecto de esta tesis, lo traumático. Freud antes de 1897 pensaba que el origen del trauma estaba en “impresiones. externas” que se relacionaban con seducciones sexuales. tempranas, es decir, con transgresiones abusivas. Freud en Mitchel (1988) dice: “es reprimido un recuerdo que con efecto retardado ha devenido en trauma” (pp.87). En estas primeras impresiones de Freud el trauma se daba dentro del contexto de las primeras relaciones y posteriormente a 1897 Freud pone en duda los recuerdos de seducciones tempranas del que hablaban sus pacientes y surge la explicación desde dentro del sujeto. Es trauma es entendido ahora, por una parte, desde la fijación a la pulsión en alguna de las fases libidinales, y por otra parte, el trauma queda entendido desde las fantasías del paciente. Son las presiones internas y no las interacciones con objetos externos. del sujeto la clave para entender la vida psíquica y el. trauma. Posteriormente Sándor Ferenczi (1933) rescata la mirada inicial de Freud puesta en la falla de otro y vuelve a poner la mirada en aquello que puede suceder en la relación con los otros tanto para que se establezca lo traumático como para que se pueda tratar. Al hablar del abuso infantil Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |15.
(22) plantea que el no reconocimiento del daño contribuye a la progresión traumática. Plantea que si la relación de confianza con la madre “no son lo suficientemente intima como para que el niño pueda hallar ayuda en ella” (pp. 145) el niño va a dudar de lo ocurrido y plantea que la “desatención, al afirmar que no ha pasado nada” (Ferenczi, 1931, pp.121) es lo que hace que la experiencia sea o no traumática. Para explicarse el trauma fue más allá de la transgresión sexual y habla de lo que sucede en el mundo de los afectos y de las relaciones del niño. Plantea que “los niños se ven obligados a soportar todo tipo de conflictos familiares y llevan sobre sus espaldas el pesado fardo de los restantes miembros de sus familias. No lo hacen por puro desinterés, sino para poder disfrutar nuevamente de la paz desaparecida” (pp.148). Pone el acento en cómo es la respuesta de los demás al. reconocimiento o no. del daño, y. dependiendo de ésto, una. experiencia será traumática o no. En este mismo sentido entiende el papel del analista en la repetición del trauma. En 1933 planteaba que “la capacidad de admitir nuestros errores y de renunciar a ellos, así como la autorización de las críticas, por ejemplo, nos hace ganar la confianza del paciente. Esta confianza es algo que establece el contraste entre el presente y un pasado insoportable y traumático” (pp. 142) El trauma Ferenczi (1931) lo entendía como “una agonía física y psíquica que entraña un dolor incomprensible e insoportable” (pp. 120) en donde la desatención o no de un adulto al reconocimiento de esta experiencia constituiría que deviniera en traumática o no. Winnicott viene a enriquecer lo señalado por Ferenczi en el sentido que al trabajar exhaustivamente el sistema materno no sólo nos resalta la importancia de la experiencia normal del crecimiento, sino que también nos lleva a mirar la experiencia traumática del crecimiento. Winnicott siempre se ponía en el lugar del bebé y sin duda que esto le permitió comprender que en el proceso de desarrollo, en palabras de Winnicott (1965) “crecimiento desde Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |16.
(23) la dependencia a la independencia” (pp. 181), había un continuo entre las posibilidades de éxito de los cuidados de la madre y que lo señaló como la continuidad de la existencia, y por el otro lado, está la posibilidad de falla en los cuidados de la madre a través de la intrusión que daña y atenta contra el bebé. Winnicott (1949) plantea que a veces la falla “es tan grande que el individuo no tiene oportunidad de realizar una marcha progresiva y natural en su desarrollo emocional” (pp.260). Apareciendo la idea del trauma como “una falla relativa a la dependencia“ (Winnicott; 1965, pp. 178). Winnicott en Jordan (2002) dice: “en definitiva el trauma es la destrucción de la pureza de la experiencia individual a raíz de la intrusión de un hecho real demasiado súbito e impredecible” (pp. 161). Es interesante para comprender esta “falla”, ver el éxito en el tránsito de la dependencia absoluta a la relativa. Winnicott (1965, p.179) lo expresa asi: “hay pues un aspecto normal del trauma. La madre está siempre “traumatizando” dentro de un marco de adaptación, y así el bebé pasa de la dependencia absoluta a la dependencia relativa. Pero si el resultado difiere de un trauma, ellos se deben a la habilidad de la madre para percibir la capacidad que tiene su hijo en cada momento de emplear nuevos mecanismos mentales. Tanto la continuidad como la discontinuidad en el existir se configuran en el campo intersubjetivo entre el yo y el otro, en ese espacio de experiencia potencial que instala al sujeto en una relación con un otro. Lo traumático se convierte en un paradoja en dónde es y no es una experiencia (Winnicott, 1965). El mismo Jordán (2002) señala que lo traumático no constituye propiamente una experiencia si consideramos que lo traumático es una discontinuidad del existir, pero si puede ser recordado ante la presencia de otro (el analista) y es en este contexto relacional que podría ser experimentado por primera vez. Winnicott (1963) sostiene que en algunos pacientes el “miedo a un derrumbe” es un rasgo significativo y lo define así: “es el miedo a un derrumbe ya experienciado. Es el miedo a la agonía original que dio lugar a la organización defensiva desplegada por el paciente como síndrome mórbido” (pp.115). Plantea la potencialidad de la Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |17.
(24) relación terapéutica como la vía regia para que el paciente “experiencia”, por primera, vez el trauma que tuvo lugar, o sea, que lo que la presencia del otro ( el analista) es fundamental para poder elaborar lo traumático “que tuvo lugar” y esa experiencia del encuentro entre. el paciente y. el terapeuta. permite no sólo reactualizar la “falla original”, sino que además permite, el reconocimiento por parte del otro (el terapeuta), que ese horror si existió. Winnicott (1963) señala que “si el paciente está en condiciones de aceptar de algún modo esta extraña especie de verdad -que eso que todavía no ha sido experimentado sucedió, empero en el pasado-, queda abierto el camino para experimentar la agonía en la transferencia” (pp.116), pero también señala. que. es. posible. en. “la. falla. técnica. del. analista. en. la. contratransferencia” (p.116) la presencia y el reconocimiento del analista de lo que le sucede al paciente , permite en el propio paciente un cambio en su propia subjetividad. Por otra parte Winnicott al hablar de la “falla del analista” está hablando del “uso” del terapeuta por parte del paciente como objeto y como sujeto y, de esta manera, estaba sembrando otra semilla más, ya antes lo había hecho Ferenczi, de la importancia del uso de la subjetividad del terapeuta en la relación terapéutica. Stolorow y Atwood (1992), señalan que lo fundamental de la experiencia traumática está en la “experiencia de un afecto insoportable” (pp.99), recogiendo lo planteado por Ferenczi y que debe entenderse en un contexto intersubjetivo donde lo central son las deficiencias del sistema de regulación mutua entre el cuidador y el niño que lleva a dificultades de regulación emocional del niño y en consecuencia a un “estado insoportable, aplastantes, desintegrado y desorganizado” (pp. 99). Es la incapacidad del otro, del entorno, de dar respuesta validadora a la experiencia afectiva insoportable, lo que está definiendo que una u otra experiencia sea traumática o no. Por tanto, es el continuo entre la respuesta o ausencia de ésta del contexto relacional, lo que contribuye a que se produzca el trauma. Si hay “ausencia Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |18.
(25) de respuesta empática” de los demás a las experiencias dolorosas del niño, entonces se va configurando lo traumático. Por el contrario, al existir esta sintonía del medio determina que el niño “sea capaz de contener, modular y aliviar este impacto” (pp.100). Stolorow y Atwood (1992) señalan que: “esta conceptualización incluye tanto los acontecimientos traumáticos aparatosos y claros como los más sutiles. “repercusiones. ambientales”. (impingements,. Winnicott,. 1949),. sobreestimulaciones (Greenacre, 1958) o heridas narcisistas (Kohut, 1971), los “traumas silenciosos” (Hoffer,1952) o “traumas acumulativos” (Khan, 1963) que tienen lugar de forma continuada durante la niñez” (pp.101). Estos autores llaman nuestra atención a que es la falta de respuesta adecuada a los sentimientos dolorosos del niño lo que genera el trauma. Bromberg (2001) nos plantea, en línea con los autores anteriores que el trauma psicológico puede ser entendido como una disrupción de la continuidad del self y ocurre en situaciones que, explicita e implícitamente, son interpersonales, y en donde, no hay esperanza de protección o alivio. El autor agrega: “la experiencia subjetiva es aquella de una inundación de afecto caótico y aterrorizador que amenaza con sobrecoger la sanidad y la supervivencia psicológica” (pp. 12). La disociación surge entonces como una estrategia de sobrevivencia de la psique humana ante la discontinuidad del self que implica lo traumático. Aunque normalmente permite al ser humano “sentirse como uno mismo mientras se es muchos” (pp. 12) y tener un funcionamiento normal, también puede constituir un mecanismo de defensa que responde al trauma y que implica que hay estados del self que están disociados y que no logran coexistir en un estado de consciencia integrado sin una desestabilización. potencial de la continuidad del self. Bromberg. (2001) plantea que el trauma no se acaba en el cerebro luego de ocurrido porque quedan emociones que no pueden ser reguladas afectivamente y que Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |19.
(26) la disociación surge en la mente para evitar que la inundación del “tsunami” vuelva a repetirse. El usa esta metáfora para dar cuenta de la amenaza de estabilidad. del self ante. la “experiencia subjetiva de afecto caótico y. aterrador” (pp. 12). La disociación. asociada al trauma. surge como un. intento de regulación defensivo que no permite vivenciar la subjetividad de otra persona en un contexto relacional, por lo tanto ya no es capaz de verse a sí mismo a través del otro, y de esta manera, se empobrece la capacidad para la intersubjetividad. Lo esencial en la disociación traumática es que vacía el contexto interpersonal de significación personal. Cuando esto ocurre hay estados del self que no tienen una representación mental y el autor plantea que la posibilidad de acceder a los aspectos disociados del self está en el relacionamiento humano con el fin que sea posible la experiencia de conflicto intrapsíquico. Junto con la disociación patológica, asociada a lo traumático,. plantea la disociación normal que nos permite funcionar y. sentirse uno mismo entre muchos estados del self. Esta capacidad permite a los distintos estados del. self funcionar óptimamente y. mantener la. continuidad e integridad del self. Al entender que es en la relación con otro que puede tener lugar aquello disociado, aparece relevante el rol que puede jugar el terapeuta en el trabajo con lo traumático. Precisamente, es en la relación terapéutica donde se pueden abrir los puentes de comunicación y negociación de los estados del self disociados a partir de las vivencias traumáticas.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |20.
(27) 5. Múltiples estados del self y la potencialidad de la relación terapéutica “la hospitalidad psicoterapéutica tiene una dimensión psicológica y emocional esencial. Es un apertura mental que da la bienvenida a la presencia de la mente del otro” Orange (2011). En esta parte del marco teórico analizaré el concepto. de self, de. “múltiples estados del self” y la potencialidad que implica la relación terapéutica en la configuración de la subjetividad desde el punto de vista de los autores del psicoanálisis relacional. importancia de la relación terapéutica. En particular abordaré. para procesar relacionalmente. la lo. traumático. Mitchell (1991). analiza las dos. perspectivas predominantes. del self. dentro de la psicología; el self como múltiple y discontinuo en contraste con la mirada del self como continuo e independiente, concluyendo que ambas representaciones del self se refieren a “distintos aspectos del mismo” (p.139). La primera mirada. dice relación con el self que se configura en las. relaciones, y por tanto, “Nuestra experiencia del self es discontinúa, compuesta de distintas configuraciones, distintos self con distintos otros” (p.128). La segunda, plantea que hay una vivencia subjetiva del sí mismo “creándose” a sí mismo a lo largo de la vida y en una continua dialéctica de la propia subjetividad y la de los otros; la experiencia del self “en todo momento, es reconocida como “mía”, mi modo particular de procesar y dar forma a la experiencia” (p.139). En síntesis, lo que plantea es una integración de ambas miradas en contraste con la postura excluyente de una u otra. El concepto de self. al que alude se refiere a la experiencia de. vivenciarnos a nosotros mismos como un yo único y particular a través del Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |21.
(28) tiempo y en distintas relaciones, y por lo mismo, es un yo que se configura de acuerdo a la multiplicidad de experiencias del self que implican las distintas relaciones en distintos momentos. Plantea el diálogo permanente de estos dos aspectos del self en un campo relacional y lo ejemplifica en la relación terapéutica: “es útil pensar acerca del tipo de experiencia del self que se genera en el proceso analítico, como abarcando las experiencias del self en ambos sentidos, tanto como una variedad de configuraciones relacionales múltiples y discontinuas, así como un proceso invariable de formación del self a través del tiempo” (p.140). No es un yo continuo ni único, sino que múltiple y discontinuo que se configura relacionalmente. Mitchell (1991) precisa que en la relación con los otros están las posibilidades de definición del self y que su naturaleza es fruto de la dialéctica entre la experiencia y lo constitucional. Señala que las múltiples versiones del self hacen referencia a las múltiples configuraciones del self en distintos contextos relacionales. Bromberg (2001) paralelamente define al self como “un estado cognitivo y experiencial global que se siente como yo” (p.5) y señala, en relación a la multiplicidad normal del self, que cada estado del self es una pieza de un todo funcional que es influido por un proceso de negociación interno con las realidades, valores, afectos y perspectiva de los demás. El entiende la salud como la habilidad de una persona de “pararse entre los espacios”, es decir, la capacidad de una persona de poder representarse la realidad subjetiva que no es fácil de experimentar y que esto depende de la presencia de una continua dialéctica entre fragmentación y unicidad de los distintos estados del self. Precisa que el logro de “pararse en los espacios “ permite un sentimiento. de integración. de los distintos estados del self, donde ese. estado del self logra un significado personal que gradualmente alivia el sentido de confusión previo del paciente acerca de quién es y cómo se construyó históricamente como la persona que es.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |22.
(29) Es la potencialidad, en la configuración de la subjetividad, que representa la. relación con los demás, lo que permite que el sujeto tenga diversas. experiencias de sí mismo y del otro. Mitchell (1988) plantea que la mente está compuesta de configuraciones relacionales y que la experiencia es entendida como estructurada a través de las múltiples interacciones y por tanto, se entiende que el campo relacional es el sustrato que permite que el ser humano pueda representarse sus self múltiples. Bromberg (2001) afirma que tanto aquéllos estados disociados, a partir del trauma, como aquéllos estados mentales que permiten al self sentirse uno mismo entre distintos estados le dan continuidad al sujeto. Señala que es esencial, en esta dialéctica entre la separatividad y la unicidad de los distintos estados del self, que se permita a cada estado funcionar sin clausurar los puentes de comunicación y negociación entre ellos. Para que esto suceda, cuando se ha experimentado un. trauma,. disociación compartida, y. es necesario. enfrentar en terapia. la. esto da lugar a mayor coherencia entre los. estados del self. del paciente y permite que un enactment abordado. terapéuticamente. se. transforme. en. un. contexto. que. facilita. la. intersubjetividad y el crecimiento terapéutico. Bromberg (2009) define enactment como “un evento disociativo compartido” (p. 97) que posibilita que aquello que está disociado, en el paciente. y en el terapeuta,. pueda. representarse mentalmente. Esto implica que la relación terapéutica tiene la potencialidad de que distintos estados del self disociados puedan representarse mentalmente. Bromberg (2009) enfatiza la importancia. del. enactment terapéutico y la utilización que puede hacer el terapeuta de él, de modo de posibilitar el acceso, tanto al terapeuta como al paciente a lo disociado. Al entender que la relación entre paciente y terapeuta conlleva siempre la potencialidad de procesar mentalmente aquéllos estados disociados debido al trauma,. entonces la relación terapéutica que se establece pasa a ser. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |23.
(30) central en el procesamiento de lo traumático, por ende,. es. esencial el. conocimiento y manejo que tenga el terapeuta de estos procesos para contribuir al crecimiento terapéutico del paciente. En este sentido, es fundamental la formación del terapeuta y esa es la razón de estudiar lo que sucede en la subjetividad de los ocho terapeutas en formación luego de realizar un magíster con la especificidad que éste tiene en trauma. Esta es la razón de profundizar teóricamente en lo que sucede entre. paciente y. terapeuta. En el proceso terapéutico con el paciente, el terapeuta está en un modo de funcionamiento de su self tal, que para hacerlo, es necesario disociarse adaptativamente de otros estados de su self. Esto implica que la situación en el aquí y en el ahora con el paciente, requiere que el terapeuta entre en contacto con algún estado particular de su self y disociarse de otro. Esto es una experiencia conocida para quienes trabajamos con pacientes, la de la multiplicidad de estados del self, que implica que cambia el modo de ser con el mismo paciente en momentos diferentes. Mitchell (1991) se dio cuenta que trabajaba con los pacientes de manera diferente en distintos momentos, señalando que este potencial de la relación entre el paciente y el terapeuta permite que el paciente tenga diferentes tipos de experiencias y de vivencias de sí mismo. Bromberg (1996) señala como la disociación opera tanto en el paciente como en el analista y. nos habla de la posibilidad que plantea la relación. terapéutica de reconocer lo disociado de ambos miembros para permitir que los distintos estados del self tengan un lugar en la relación terapéutica. Nos plantea que si el procesamiento. terapéutico del enactment es exitoso. entonces en la terapia: “esto lleva a un sentimiento de completitud mayor (y no des-integración) porque cada estado del self logra una claridad y significado personal que gradualmente alivia el sentido de confusión previo Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |24.
(31) del paciente acerca de quién es y cómo llegó, a través de sus múltiples experiencias, a ser esa persona. Plantea que el enactment compartido entre paciente y terapeuta es el portal que permite representarse aquello que ha estado disociado para ambos. Es en la relación terapéutica donde se pueden abrir los puentes de comunicación y negociación de los estados del self disociados a partir de las vivencias traumáticas. A propósito de la potencialidad de la relación terapéutica diversos autores nos aportan en la comprensión de la importancia de lo que sucede entre el paciente y el terapeuta. La díada paciente–terapeuta ha sido ampliamente estudiada y ha permitido amplificar y conocer más de lo que ahí sucede. Esto debido al aporte que han hecho diversos autores además de Mitchell (1988) y Bromberg (2001). Brandchaft en Orange (2011) habla de cómo los distintos “modos que tienen el analista de organizar su experiencia” (p.211) produce efectos desencadenantes en la experiencia subjetiva del paciente en el análisis. Cuando alude a los distintos modos está refiriéndose al impacto del self del terapeuta en el paciente y en cómo, lo que le suceda al analista, impacta en la subjetividad del paciente. El plantea la importancia del terapeuta de estar atento a los distintos modos del self que está teniendo y la importancia de estos en el paciente. Orange (2011). dice que “el analista emocionalmente disponible es. cercano al paciente tal como el cuidador le es cercano al niño y está dispuesto a revelarse a sí mismo tanto. o tan poco como el paciente. individual lo requiere“ (p. 2). Ya 80 años antes Ferenczi (1933) señalaba que, en la situación terapéutica, aquello que sucede al terapeuta parecería ser tan relevante cómo aquello que sucede al paciente; lo plantea así: “ la capacidad de admitir nuestros errores y de renunciar a ellos, así como la autorización de las críticas, nos hacen ganar la confianza del paciente. Esta confianza es algo que establece el contraste entre el presente y el pasado Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |25.
(32) insoportable y traumático” (p. 142). En las últimas dos décadas otros autores continúan haciendo diversas distinciones de la potencialidad del uso de la subjetividad del terapeuta. Fonagy (1999) habla de la importancia que tiene el que nuestros pacientes conozcan los modelos que tenemos de ellos y que seamos en cierto sentido predecibles, ya que esto contribuye a aumentar la capacidad de “mentalización” del paciente. Aron (1996) plantea que la intervención del terapeuta está determinada, en parte, por su psicología personal y que la combinación entre lo personal y lo técnico potencialmente genera. es lo que. que la relación terapéutica sea transformadora.. Beebe y Lachman (2002) plantea que la “autorregulación” y “la “regulación mutua” suceden tanto en el área explícita e implícita de la relación. Aunque los ejemplos que plantean Bromberg (2001), Branchaft. en. Orange (2011) y Mitchell (1991) se refieren a la relación terapéutica, de lo que hablan es de las potencialidades del self que surgen de la relación que se establece entre las personas. Mitchell (1993) plantea que “los seres humanos simultáneamente regulan al self y al campo relacional” (p.49) y Bromberg (2006) plantea como a través del enactment se le abre al paciente “una oportunidad para que aspectos no-simbolizados del self protesten en contra de la “equivocación” del analista” (p. 286). Es la. posibilidad de. representarse los distintos estados del self lo que posibilita que otras voces disociadas. se vuelvan reconocibles. La concepción del sujeto que se. desprende de esta visión es uno que permite a la persona, sentirse uno mismo, mientras se comprende. que hay. distintos estados de. funcionamiento y que el campo intersubjetivo o en palabras de Mitchell (1988), la “matriz relacional” es lo que. permite que aquéllos estados se. desplieguen. La comprensión del sujeto descentrado relacionalmente. nos va. permitiendo comprender la importancia de los afectos, de los vínculos, de “el Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |26.
(33) reconocimiento mutuo” que nos habla Benjamin (1995) o de la “disponibilidad emocional” que resalta Orange (2011). Posibilita no sólo ver la importancia del otro en mí, sino también el impacto que tengo en el otro. Posiblemente, en el privilegiado espacio de la psicoterapia, es donde esta realidad se amplifica, pero no por ello, no está presente en cada oportunidad de relación de vínculo y de afecto que tenemos. Comprender que hay múltiples estados del self, y que estos se configuran en la relación terapéutica, nos ilumina las posibilidades de cambio en la subjetividad tanto del paciente como del terapeuta. Esto sucede medida. que, a través de la relación que se establece,. en la. puedo tener la. posibilidad de representarme estados previamente de disociados de mi self. Después de este recorrido queda planteado una concepción de sujeto como descentrado, con múltiples estados del self y relacionalmente constituido Considero que esto permite mirar de manera más precisa la configuración de la subjetividad en el sujeto del Magíster y la potencialidad que tiene la relación en el crecimiento terapéutico del paciente. y el. terapeuta.. 6. El Grupo como sustrato intersubjetivo de la experiencia “el grupo, lugar de formación y de transformación, de una realidad psíquica de otro modo inaccesible” Käes (2000). El Magíster constituye un grupo humano que durante dos años comparte múltiples experiencias, un grupo que no sólo está conformado por los alumnos, sino también por los profesores y sus distintos roles. Considero que tal como lo plantea Fernández (2007), el grupo incluye un conjunto de Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |27.
(34) relaciones que son fuente de producción de experiencias, y por tanto, en el contexto del Magíster, este se constituye en el sustrato de las experiencias vividas por los TF. Es así que lo vivido en el contexto grupal y lo compartido allí, facilita los procesos de cambios en la subjetividad de las personas que lo constituye. Tal como lo señalaba anteriormente en la introducción, hubo múltiples experiencias. tanto diádicas como de conjunto que fueron. construyendo el grupo: las clases teóricas, los seminarios, las supervisiones clínicas, el taller de la persona del terapeuta, el taller grupal, los recreos, las comidas. Todas estas situaciones relacionales permitieron la emergencia y expansión de la subjetividad de cada sujeto del grupo. La noción de grupo usada en este estudio, en lo medular,. dice relación con el proceso de. configuración de las experiencias subjetivas en un entramado relacional. Por esta razón es relevante revisar a Käes (2000) que nos aporta en la comprensión del grupo dos conceptos: uno, el de la “grupalidad psíquica”, en donde la psique está “estructuralmente organizada como un grupo… es sobre todo un esquema de organización y de representación de la materia psíquica” (p.127). Esta actividad de la mente permite integrar la experiencia y también disociarla. El. otro concepto, el de “grupo interno” se refiere a “organizadores. psíquicos inconscientes del vínculo intersubjetivo de grupo” (p.127). Se refiere a como se integra en la mente la trama relacional de la que se es parte. El plantea una. relación dialéctica. entre las representaciones. psíquicas que se van generando en el grupo y la subjetividad miembro del grupo,. y esto. genera. de cada. una “psique compartida” (p.139) o. “aparato psíquico grupal”. Bernard (1997) hace un análisis de este concepto de Käes planteando que éste: “comprende el grupo objeto, pero es más que este; también es las Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |28.
(35) proyecciones de este grupo objeto sobre el grupo social, las modificaciones de éste a partir de estas proyecciones, y la modificación del psiquismo de los miembros por la introyección subsiguiente” (p. 83). Si pensamos por ejemplo en las supervisiones clínicas como una instancia en donde se va construyendo una comprensión de la relación. paciente-. terapeuta y en el cuál la subjetividad y lo que le pasa al terapeuta es un eje conductor en la comprensión del paciente, lo que aquí nos encontramos es un contexto grupal. que soporta y posibilita la emergencias de diversos. significados que van ayudando a la comprensión de la relación terapéutica. Por tanto, la supervisión se constituye en un grupo, y por tanto, el resultado final de la supervisión corresponde al proceso grupal vivido, el. que va. construyéndose entre todos. El sujeto, tal como lo he planteado en la primera parte del Marco Teórico, no puede ser entendido, si no es en relación con los demás, y esto, en el contexto grupal implica un proceso de creación del aparato psíquico grupal tal como nos señala Käes. En relación a esto nos plantea que las experiencias se originan en un contexto intersubjetivo, se estructuran grupalmente, y se van movilizando por el vínculo grupal. Lo que plantea Käes (2000) es que aquello que le sucede al sujeto en el contexto grupal está en función de los proceso intersubjetivos que no necesariamente tienen. representación. psíquica,. pero. que. “guardan. relación. de. correspondencia, coincidencia, complementariedad u oposición en cada uno de los sujetos” (p.134). En este mismo sentido Anzieu en Fernández (2007) dice. “en toda situación de grupo hay una representación imaginaria subyacente común a la mayoría de los miembros” (p.37). El caso de la supervisión sirve, a modo de ejemplo, para señalar cómo las distintas instancias dentro de la experiencia del magíster se van constituyendo como grupos que posibilitan los cambios en la subjetividad del terapeuta.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |29.
(36) Desde el análisis hecho hasta aquí, en el sentido. que el sujeto se. constituye relacionalmente, el vínculo entre yo y el otro es esencial para entender al sujeto. Berenstein en Fernández (2007) dice. “el vínculo supone que no existe el sujeto separado de otro y este vínculo no es del orden de la percepción, sino de la representación” (p. 43). Y Käes (2000) nos señala cómo estas representaciones se estructuran en la psique. Precisa que “el vínculo del grupo posee una lógica propia: la del acoplamiento de las psiques sobre la base de las relaciones de objeto (u otros organizadores) de los sujetos miembros del grupo”. (p. 97). Estas distinciones nos permiten pensar que es. el vínculo,. entre los sujetos relacionalmente constituidos del. magíster, el intersticio que sostiene la experiencia intersubjetiva que permite los cambios en la subjetividad. dependen de las. Entonces. las experiencias individuales. actitudes y acciones de los demás, la subjetividad es. intrínsecamente relacional. El hecho de constituir un grupo. nos lleva a. pensar en el hecho que el espacio intersubjetivo que se genera posibilita la emergencias de significados nuevos a partir del dialogo continuo entre las diversas subjetividades que lo conforman. El espacio intersubjetivo tiene además una dimensión emocional que se expresa en el vínculo donde no existe el sujeto separado del otro y esto es fundamental para el surgimiento de los afectos y de la trama relacional que sostiene al grupo. Por tanto, el papel del grupo en el contexto del Magíster es el de ser un sustrato de experiencias que posibilita la conformación y enriquecimiento de la subjetividad de los terapeutas en formación.. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |30.
(37) II.. CONSIDERACIONES METODOLÓGICAS. La idea de plantearme este trabajo de investigación se fue configurando en la medida que iba terminando el Magíster y ocurría el proceso natural de decantación de lo vivido; la experiencia completa, tanto diádicas como grupales, pasaba a ser lo significativo; no era posible realmente pensar, por ejemplo, solamente en el taller de la persona del terapeuta, estaba presente alguna escena de otras instancias de la formación.. Lo que. viví en el. contexto del Magíster esos dos años pasaba a ser lo significativo, aparecían en mis balances determinados momentos que tenían que ver con el espacio intersubjetivo que genera una experiencia como esta, por tanto se hacía evidente que lo aprendido transformaba mi propia subjetividad. Realizar esta formación en trauma implicó comprender la importancia de mi subjetividad en el trabajo con los pacientes y este aprendizaje fue posible debido a la integración tanto teórica y clínica de las distintas experiencias que conformaron el Magíster. Lo esperable era que esto ocurriera con el resto de mis compañeras, y así es, como surge el desafío de realizar este trabajo de investigación que está impregnado por el deseo de aproximarme a comprender algo más acerca de. cómo esta experiencia modificó la. subjetividad de quienes realizamos el Magíster. Anteriormente había realizado la tesis del post-título en el ICHTF sobre los cambios que habían experimentado los 6 alumnos del Postítulo que realizamos un proceso de formación con la familia de origen en un encuentro multifamiliar durante 4 días en el mismo lugar. Un ejemplo de los resultados es el hecho que los terapeutas habían identificado las pautas relacionales con su propia familia y esto constituía una herramienta para hacer más distinciones en las pautas relacionales. de los pacientes. Esto fue el. Tesis para optar al grado de Magíster en Psicología Clínica: Trauma y Psicoanálisis Relacional – Universidad Alberto Hurtado. |31.
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