Importancia de la hipertrofia ventricular izquierda inapropiada en la regresión del daño en órgano blanco

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l tamaño corporal parecería ser uno de los mayores determinantes del tamaño de los órganos en los mamíferos, y el corazón no es la excepción, al menos hasta el final de la adolescencia. Luego de las etapas de crecimiento y desarrollo, las cargas hemodinámicas, asociadas a la influencia del sexo, se constituyen en las principales variables que determinan la masa ventri-cular izquierda en la vida adulta, ya que la misma se adapta geométricamente a las cargas de trabajo a las que se ve sometido el corazón a través del tiempo.1-4

Una de las modalidades para valorar este remodela-do cardíaco es la medición del trabajo sistólico, que representa la interacción entre las dos determinantes

fundamentales de la masa ventricular izquierda: el vo-lumen y la presión. La hipertrofia ventricular izquier-da (HVI) de tipo concéntrica, que caracteriza a la hipertensión arterial, se asocia con una muy alta resis-tencia periférica, y el aumento del estrés parietal sistólico ventricular izquierdo es uno de sus mayores determinantes, aunque no el único.

La carga de trabajo del ventrículo izquierdo se pue-de valorar midiendo el trabajo sistólico pue-de la cavidad, como ya se mencionó, y con esta información se puede determinar la masa ventricular izquierda predecible para un adulto entre 18 y 85 años de edad; comparan-do la masa ventricular izquierda calculada por la fór-mula de Devereux con la masa ventricular izquierda predecible, calculada con la fórmula de De Simone, cada individuo puede servir como su propio control del gra-do de desarrollo de hipertrofia ventricular izquierda. Diversos autores han clasificado esta relación en tres niveles, considerando los percentiles 5 y 95: 1) masa ventricular izquierda baja, menor al 73% de la

predic-Importancia de la hipertrofia ventricular izquierda

inapropiada en la regresión del daño en órgano blanco

DANIEL PISKORZ, ALICIA S. TOMMASI

Sanatorio Británico SA (Rosario).

Dirección postal: Daniel Piskorz. Paraguay 40. 2000 Rosario. Pcia. de Santa Fe. Argentina.

e-mail: danielpiskorz@ciudad.com.ar

La versión digitalizada de este trabajo está disponible en www.fac.org.ar

La hipertrofia ventricular izquierda inapropiada es el incremento del índice de masa ventricular iz-quierda más allá de lo esperable para la carga de trabajo. El objetivo de este trabajo fue determinar la importancia de la hipertrofia ventricular izquierda de tipo inapropiada sobre la regresión del índice de masa ventricular izquierda. Material y método: 201 pacientes hipertensos seguidos durante un año; se midió el índice de masa ventricular izquierda, por el método de Devereux, basal y al año, y se calculó si era apropiado o inapropiado por el método de De Simone. Se conformaron 3 grupos: A) sin hipertrofia (93 pacientes, 46%); B) con hipertrofia apropiada (71 pacientes, 35%); C) con hipertrofia inapropiada (37 pacientes, 19%). El análisis estadístico se realizó con el test de varianza y se consideró con significación estadística a un valor p < 0,05. Resultados: la edad media fue 53 ± 14 años, 55 ± 12 años y 62 ± 12 años y la frecuencia de sexo femenino 47 pacientes (51%), 20 pacientes (28%) y 32 pacientes (87%) (p < 0,0001) para los grupos A, B y C, respectivamente. La presión de pulso fue 61 ± 18 mmHg, 66 ± 21 mmHg y 74 ± 18 mmHg, respectivamente (p < 0,003 grupo C versus A y B). El volumen latido fue 70,4 ± 15,2 mL, 83,9 ± 19,1 mL y 79,4 ± 18,6 mL, respectivamente (p < 0,005). No hubo diferencias en el trabajo cardíaco. El índice de masa ventricular izquierda basal fue 39,5 ± 6,8 g/m2,7, 60,6 ± 9,2 g/m2,7 y 73,3 ± 13,4 g/m2,7,

respectivamente (p < 0,0001). Al año de tratamiento adecuado, el índice de masa ventricular izquierda fue +1,7 ±8,7 g/m2,7, -5,3 ± 13 g/m2,7 y -8,4 ± 14,8 g/m2,7, respectivamente (p < 0,0001 grupos B y C versus

A; sin diferencias grupo C versus B). Conclusiones: 1) la hipertrofia ventricular izquierda inapropiada podría deberse a un incremento en la presión de pulso más que a la carga de trabajo; 2) la regresión del índice de masa ventricular izquierda observada en la hipertrofia inapropiada es insuficiente para alcanzar los valores considerados normales.

Rev Fed Arg Cardiol 2009; 38: 80-85 Palabras clave: Hipertrofia. Daño en órgano blanco.

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ción; 2) masa ventricular izquierda apropiada, entre el 73% y el 128% de la predicción; 3) masa ventricular izquierda inapropiada, mayor al 128% de la predic-ción. Según este concepto, los pacientes con hipertrofia ventricular izquierda inapropiada desarrollan un gra-do de daño en órgano blanco mayor que el esperagra-do de acuerdo con la carga de trabajo.5-7

La hipótesis aquí planteada es que los pacientes hipertensos con HVI inapropiada podrían tener menor regresión del índice de masa ventricular izquierda con el tratamiento antihipertensivo que los pacientes con HVI apropiada. El objetivo del presente estudio fue de-terminar la importancia de la hipertrofia ventricular izquierda de tipo inapropiada en la regresión del índi-ce de masa ventricular izquierda en pacientes hipertensos arteriales bajo tratamiento.

MATERIAL Y METODO

Criterios de inclusión

1. Pacientes hipertensos arteriales de más de 18 años de edad, de ambos sexos.

2. Inicio de tratamiento de hipertensión arterial y mantenimiento sin interrupciones por un año como mí-nimo.

3. Ecocardiograma basal y luego de al menos un año, con mediciones del índice de masa ventricular izquier-da y del índice de masa ventricular izquierizquier-da predecible.

Criterios de exclusión

Los criterios de exclusión fueron: patologías cardio-vasculares o clínicas que pudieran impactar sobre el desarrollo de hipertrofia ventricular izquierda en pa-cientes hipertensos arteriales, tales como valvulopatía aórtica, cardiopatía isquémica o insuficiencia renal.

La presión arterial fue medida en el brazo dominan-te, en posición sentada, siguiendo las recomendacio-nes de las normativas internacionales y nacionales.8,9 Se promediaron como mínimo dos mediciones de pre-sión arterial efectuadas en la visita previa a la realiza-ción del ecocardiograma, y al menos dos mediciones en la visita posterior, tanto al inicio como al final del estu-dio.

El ecocardiograma se realizó con un equipo General Electric System Five, siguiendo las normativas de la

Asociación Americana de Ecocardiografía, y se calculó el índice de masa ventricular izquierda según la fórmu-la de Devereux, y el índice de masa ventricufórmu-lar izquier-da predecible mediante la fórmula de De Simone.6,7,10

Se consideró hipertrofia ventricular izquierda a la presencia de un índice de masa ventricular izquierda mayor de 50 g/m2 en ambos sexos. Se estableció que la masa ventricular izquierda era inapropiada cuando superaba al 128% de la predicción.

Para el análisis estadístico, las variables continuas se informaron como promedio con sus respectivos des-víos estándar; las variables discretas, en valores abso-lutos y porcentajes. Se establecieron los valores basales al inicio del estudio y los valores finales al finalizar el seguimiento, y se determinaron las diferencias entre ambos para cada paciente. Se aplicó el test de varianza y se consideró estadísticamente significativo a un valor de p < 0,05.

RESULTADOS

Se incluyeron en el estudio 201 pacientes consecuti-vos, siguiendo los criterios de inclusión y exclusión ya definidos. El 47% de los pacientes (93) no presentó hi-pertrofia ventricular izquierda, 71 (35%) presentaron HVI de tipo apropiada y 37 (18%) presentaron HVI de tipo inapropiada. El tiempo promedio de evolución de la hipertensión arterial fue 7,2 ± 7,1 años.

En la Tabla 1 se observan las características basales de los 3 grupos en los que se dividió la muestra. Los

pacientes con HVI de tipo inapropiada tuvieron un

promedio de edad significativamente mayor que los otros dos grupos; al mismo tiempo, la prevalencia de sexo masculino resultó significativamente menor. Por otra parte, el índice de masa corporal y los niveles de presión arterial sistólica fueron significativamente

ma-yores en los pacientes con HVI que en los pacientes

que no la presentaron; sin embargo, sólo los pacientes

con HVI apropiada presentaron cifras de presión

arterial diastólica clínica y estadísticamente mayores que los pacientes sin hipertrofia ventricular izquierda. Al mismo tiempo, como consecuencia de los valores de presión arterial diastólica descriptos, sólo la presión

de pulso promedio de los pacientes con HVI de tipo

inapropiada fue significativamente mayor comparada

TABLA 1

CARACTERISTICAS BASALES DE LOS TRES GRUPOS DE PACIENTES EN ESTUDIO

Variable No HVI HVI apropiada HVI inapropiada p

N 93 71 37

Edad media (años) 52,5 ± 14,1 55,4 ± 62,2 62,2 ± 12 0,005

Sexo masculino (N/%) 46/49,5 51/71,8 5/13,5 0,005

Glucemia (mg/dL) 97,2 ± 27,2 104,8 ± 37,5 97 ± 25,6 NS Filtrado glomerular (mL/min/1,73 m) 91 ± 32,3 86 ± 36,7 85,8 ± 32,6 NS Volumen latido (mL) 70,4 ± 15,2 83,9 ± 19,1 79,4 ± 18,6 0,005 Trabajo cardíaco (grs/m/latido) 1,06 ± 0,32 1 ± 0,34 1,08 ± 037 NS

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con quienes no presentaron daño en órgano blanco, y además también hubo diferencias con los pacientes que presentaron hipertrofia del tipo apropiada (Fi-guras 1 y 2).

No se detectaron diferencias entre los tres grupos relacionadas con los valores promedio de glucemia ni del filtrado glomerular, calculado por fórmula de Cokroft-Gault (Tabla 1). El seguimiento promedio fue de 372 ± 82 días.

En la consulta inicial, los pacientes del grupo sin hipertrofia ventricular izquierda recibían 0,73 ± 0,78

drogas antihipertensivas; los del grupo con hipertrofia

tipo apropiada recibían 0,96 ± 0,89 drogas y los pa-cientes con hipertrofia de tipo inapropiada recibían

1,14 ± 0,98 drogas (p = NS). Al final del seguimiento,

los pacientes estaban tratados con 0,98 ± 0, 80 drogas; 1,43 ± 1,06 drogas; y 1,81 ± 0,91 drogas, respectiva-mente (p < 0,001 hipertrofia inapropiada versus no hi-pertrofia). El volumen latido fue 70,4 ± 15,2 mL; 83,9 ±

19,1 mL; y 79,4 ± 18,6 mL, para los pacientes sin HVI, con HVI de tipo apropiada y con HVI de tipo inapro-piada respectivamente (p < 0,005) en tanto que no hubo diferencias estadísticamente significativas en el traba-jo sistólico: 1,06 ± 0,32 gr/m/lat; 1 ± 0,34 gr/m/lat y 1,08 ± 0,37 gr/m/lat para los tres grupos, respectiva-mente.

En la Figura 1 se puede observar la evolución del índice de masa corporal durante el seguimiento; en los tres grupos de pacientes se incrementó pero el aumento no fue estadísticamente significativo, y al final del pe-Figura 1. Evolución del índice de masa corpo-ral durante el seguimiento en los tres grupos de pacientes.

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ríodo se mantuvieron las diferencias entre los pacien-tes con HVI, tanto apropiada como inapropiada, y los pacientes sin HVI.

En la Figura 2 de presenta la evolución de las presio-nes arteriales, sistólica y diastólica, y las presiopresio-nes de pulso durante el estudio; en los tres grupos los descen-sos de las presiones arteriales fueron clínicamente rele-vantes y estadísticamente significativos. Al final del seguimiento, si bien las presiones arteriales sistólicas fueron algo mayores en los pacientes con HVI que en los pacientes sin ella, estas diferencias no alcanzaron significación estadística. Por otra parte, las presiones arteriales diastólicas en pacientes con HVI apropiada y los pacientes sin daño miocárdico fueron muy simila-res, pero en los pacientes con HVI inapropiada fueron significativamente menores que en los otros dos gru-pos, y esto determinó que la presión de pulso fuera clí-nica y estadísticamente mayor en los pacientes con hi-pertrofia ventricular izquierda inapropiada.

El índice de masa ventricular izquierda basal fue 39,5 ± 6,8 gr/m2,7 en los pacientes sin HVI; 60,6 ± 9,2 gr/m2,7 en aquellos con HVI apropiada; y 73,3 ± 13,4 gr/m2,7 en aquellos con HVI inapropiada (p < 0,0001). Al final del seguimiento, el índice de masa ventricular izquierda fue 41,2 ± 10 gr/m2,7 en los pacientes sin HVI, sin diferencias respecto de los valores basales; en los pacientes con HVI apropiada, este índice fue 55,3 ±

12,4 gr/m2,7, al final del seguimiento, con lo cual se observó un descenso estadísticamente significativo, aunque el índice de masa ventricular izquierda persis-tió mayor que en los pacientes sin daño en órgano blan-co; en los pacientes con HVI inapropiada fue 64,8 ±

18,3 gr/m2,7, es decir que también en este grupo se pudo observar una regresión del daño miocárdico, aunque sin lograr un índice de masa ventricular izquierda nor-mal (Figura 3).

CONCLUSIONES

En el presente estudio algo más de la mitad de los

pacientes hipertensos arteriales presentó hipertrofia ventricular izquierda, y una tercera parte de estos pre-sentó HVI de tipo inapropiada, es decir, mayor que la esperable para el tamaño corporal, la carga de trabajo y el sexo. Los pacientes con HVI fueron mayores en edad y con prevalencia de sexo femenino; también presenta-ron mayor volumen latido y presión arterial sistólica que aquellos sin HVI.

Los pacientes con HVI de tipo inapropiada se carac-terizaron por presentar una presión de pulso mayor que los de otros grupos y, a pesar de un tratamiento farmacológico de su presión arterial más agresivo, el descenso del índice de masa ventricular izquierda fue insuficiente para lograr la normalización. Al mismo tiempo, cerca de la mitad de los pacientes hipertensos presentaron HVI de tipo apropiada; en estos casos, tan-to la presión arterial sistólica como la diastólica fueron más elevadas que en los pacientes sin hipertrofia, pero la presión de pulso fue similar y sin diferencias esta-dísticas; además, el tratamiento farmacológico logró sus objetivos en la regresión del daño miocárdico.

Por lo expuesto, pareciera ser que los pacientes con HVI inapropiada representan un modelo con una fisiopatología particular, en el cual la regresión del daño en órgano blanco es más difícil de alcanzar. En este contexto se ha especulado que la hipertensión sistólica aislada, con presión de pulso elevada, se explicaría por una disminución de la complacencia de las grandes arterias centrales, y este es el tipo de pacientes en el que observamos fundamentalmente hipertrofia inapropia-da. En cambio, se observó HVI de tipo apropiada en los pacientes con hipertensión sistodiastólica, y por lo tan-to con presión de pulso normal; en estan-tos pacientes la carga hemodinámica podría deberse, fundamentalmen-te, a un aumento de la resistencia periférica11,12.

Los pacientes con HVI inapropiada fueron, en pro-medio, 7 años mayores que los pacientes con HVI apro-piada, y esta observación permitiría sospechar que la transición de un modelo de hipertensión arterial en el Figura 3. Evolución del índice de masa ven-tricular izquierda durante el estudio en los tres grupos de pacientes.

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que predomina una elevada resistencia periférica evo-luciona con el transcurrir de los años hacia un modelo en el que se alteran las propiedades viscoelásticas de las grandes arterias centrales; esta transición se refleja-ría, a nivel cardíaco, en un cambio de modelo de hiper-trofia apropiada a inapropiada. Sin embargo, se debe destacar que estas últimas reflexiones son meras espe-culaciones a partir de los hallazgos observados.

Como ya hemos mencionado, no sólo las cargas hemodinámicas determinan el desarrollo de hipertro-fia ventricular izquierda en hipertensión arterial, ya que han sido involucrados también en el proceso nu-merosos mecanismos neurohormonales.

El sistema renina-angiotensina-aldosterona puede tener efectos no sólo sobre la homeostasis de la presión arterial sino que puede también interferir sobre la es-tructura y la función tisular, produciendo hipertrofia ventricular izquierda de manera independiente de las modificaciones hemodinámicas que determina; por lo tanto, la angiotensina II, actuando sobre su receptor, también modificaría la transcripción de señales nuclea-res y tendría efectos tróficos a nivel celular y en la ma-triz extracelular, induciendo no sólo cambios funcio-nales sino también estructurales13,14.

Los pacientes hipertensos con síndrome metabólico podrían ser un modelo en el cual la actividad neurohu-moral está incrementada, lo que explicaría la mayor frecuencia de HVI y su menor regresión con el trata-miento antihipertensivo15. En este contexto, la aldoste-rona juega un papel fundamental en los cambios es-tructurales que se producen en el ventrículo izquierdo, estimulando la transcripción de señales nucleares que favorecen la producción de colágeno tipo I y II, aunque se debe aclarar que sus efectos no sólo serían directos sino que también podría interferir en la síntesis de colágeno por parte de los fibroblastos, mediante la estimulación de la producción de receptores endote-línicos16-18.

Por otra parte, en el músculo cardíaco existen genes que son respondedores a la hormona tiroidea; por ejem-plo el mRNA de miosina de cadenas pesadas alfa (MyHC alfa) y de Ca2+ATPasa del retículo sarcoplásmico (SERCA) es inducido por la hormona tiroidea mientras que, por el contrario, el mRNA de miosina de cadenas pesadas beta (MyHC beta) es reprimido por esta hor-mona. La hormona tiroidea actúa sobre receptores nu-cleares (TRs) generando una transcripción de señales en genes blanco19-21.

El incremento de la masa ventricular izquierda po-dría estar ligado a la concentración de hormonas sexua-les endógenas. Los andrógenos tienen efectos anabóli-cos sobre las células cardíacas, mientras que los estrógenos tienen propiedades antiproliferativas. En este contexto, la dihidrotestosterona puede acelerar la hipertrofia cardíaca a través de una vía de señaliza-ción del receptor androgénico, y su traslocaseñaliza-ción al

nú-cleo puede llevar a la expresión exagerada de genes cardíacos específicos22.25.

En conclusión, en la fisiopatogenia de la hipertrofia ventricular izquierda en pacientes hipertensos están involucrados diversos mecanismos hemodinámicos y no hemodinámicos, y esto determinaría tanto el mode-lo geométrico de remodelado cardíaco como la magni-tud del daño en órgano blanco en sí mismo, y la res-puesta a la terapéutica instituida.

Implicancias clínicas

El conocimiento de los mecanismos fisiopatogénicos de la hipertrofia ventricular izquierda en hipertensión arterial podría ser fundamental en el momento de deci-dir las intervenciones terapéuticas, ya que el daño en órgano blanco no reconoce un modelo único en esta patología. En este contexto, tanto la magnitud de la hi-pertrofia ventricular izquierda como la geometría de la cavidad podrían ser variables a considerar.

SUMMARY

IMPORTANCE OF INAPPROPRIATE LEFT VENTRICULAR MASS IN THE REGRESSION OF LEFT VENTRICULAR HYPERTROPHY

Inappropriate left ventricular mass is the increase of left ventricular mass index beyond what is expected for the work-load.

Objectives. To determine in hypertensive patients the importance of having inappropriate left ventricular mass on the regression of left ventricular hypertrophy.

Material and methods. Two hundred and one hyperten-sive patients starting treatment and follow up for 1 year. Left ventricular mass index was measured by Devereux method at baseline and after a year of treatment, and concordance of observed to predicted left ventricular mass ratio was calcu-lated by De Simone method. Left ventricular mass index > 50 gr/m2.7 was considered left ventricular hypertrophy. Observed to predicted left ventricular mass ratio > 128% was consid-ered inappropriate. Three groups were compared: A) patients without left ventricular hypertrophy; B) patients with ap-propriate left ventricular hypertrophy; C) patients with in-appropriate left ventricular hypertrophy. Statistical analy-sis: variance test; statistical significance p < 0.05.

Results. There were 93 patients (46%) in group A, 71 patients (35%) in group B, and 37 patients (19%) in group C. The mean age was 53 ± 14 years; 55 ± 12 years; and 62 ± 12 years, and female frequency was 47 patients (51%), 20 patients (28%), and 32 patients (87%) (p < 0.0001) for groups A, B y C, respectively. The pulse pressure was 61 ± 18 mmHg, 66 ± 21 mmHg and 74 ± 18 mmHg, respectively (p < 0.003 group C vs A and B). The stroke volume was 70.4 ± 15.2 mL, 83.9 ± 19.1 mL, and 79.4 ± 18.6 mL, respectively (p < 0.005 groups B and C vs A). No differences were found in workload and systolic and diastolic blood pressure. The baseline left ventricular mass index was 39.5 ± 6.8 gr/m2.7, 60.6 ± 9.2 gr/ m2.7, and 73.3 ± 13.4 gr/m2.7, respectively (p < 0.0001). At

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one year follow up under optimal treatment, left ventricular mass index was +1.7 ± 8.7 gr/m2.7, -5.3 ± 13 gr/m2.7, and -8.4 ± 14.8 gr/m2.7, respectively (p < 0.0001 groups B and C vs A).

Conclusions. 1) Left ventricular hypertrophy with inap-propriate left ventricular mass would be a consequence of an increased pulse pressure rather than an increased workload. 2) The reduction of left ventricular mass index observed in patients with left ventricular hypertrophy and inappropri-ate left ventricular mass is insufficient to achieve normal values of left ventricular mass index.

Key words: Hypertrophy. Damage. Tissue target.

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