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Historia de Pentecostés Curso Bíblico Alfa Internacional por Ralph Vincent Reynolds

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Historia de Pentecostés

Curso Bíblico Alfa Internacional

por Ralph Vincent Reynolds

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HISTORIA DE PENTECOSTÉS

CONTENIDO

Lección uno EL REGISTRO BÍBLICO Lección dos EL REGISTRO HISTÓRICO Lección tres TOPEKA, KANSAS

Lección cuatro CALLE AZUSA, LOS ANGELES Lección cinco EL AVIVAMIENTO PENTECOSTAL Lección seis LA OBRA CULMINADA DEL CALVARIO Lección siete LA VERDAD DE LA UNICIDAD

Lección ocho ORGANIZACIÓN

Lección nueve PIONEROS PENTECOSTALES

Lección diez PIONEROS PENTECOSTALES (Continuado) Lección once CON SEÑALES QUE SIGUEN

Lección doce HASTA LO ÚLTIMO

CURSO BÍBLICO ALFA INTERNATIONAL Ralph Vincent Reynolds

Escritor

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Todos los derechos reservados Copyright © 1987, 2009 División de Misiones Globales

8855 Dunn Road

Hazelwood, Missouri 63042-2299 USA

Una publicación de MINISTERIOS EN EL EXTRANJERO Rv 200907

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Lección uno

EL REGISTRO BÍBLICO

A. ¿ES LA EXPERIENCIA PENTECOSTAL BÍBLICA?

En esta unidad estamos estudiando el avivamiento pentecostal del siglo XX. Es lo natural y lógico comenzar con la palabra de Dios. ¿Es bíblica la experiencia pentecostal? ¿Es según la palabra de Dios este gran avivamiento pentecostal?

Ambas preguntas pueden ser contestadas con un enfático afirmativo.

Dos elementos están presentes en cualquier avivamiento dado por Dios: Espíritu y verdad. El avivamiento pentecostal del siglo XX surgió porque había hombres que deseaban la plenitud de la presencia del Espíritu Santo en sus vidas y ellos, fervientemente, buscaron una experiencia que estaba edificada sobre la verdad bíblica. Las escrituras dadas en esta lección proveen, más allá de cualquier sombra de duda, que la experiencia pentecostal es bíblica.

B. LA EXPERIENCIA PENTECOSTAL PROFETIZADA EN EL ANTIGUO TESTA- MENTO

Referencias bíblicas:

“Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo” (Isaías 28:11).

“Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vues- tras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días” (Joel 2:28-29).

Aquí en la profecía del Antiguo Testamento tenemos dos escrituras que claramente describen el fenómeno pentecostal.

En la profecía de Isaías 28:11, leemos que Él hablará en lengua de tartamudos y en extraña lengua. ¿A quién se refiere aquí? El apóstol Pablo nos da la respuesta en su epístola a la iglesia corintia: “En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor” (1 Corintios 14:21).

Esta escritura nos muestra que es el Señor mismo que está usando este medio de hablar con otras lenguas y otros labios. Esta escritura también declara el valor de la lengua de tartamudos y extraña lengua por medio de los cuales el Señor hablaría. “Este es el reposo… este el refrigerio”

(Isaías 28:12). Es el reposo que el Señor prometió dar al cansado y al cargado.

En el Segundo capítulo de Joel hay una profecía de un gran derramamiento del Espíritu de Dios. Cuando 120 en el día de Pentecostés fueron llenados con el Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu les daba que hablasen, Pedro declaró: “Mas esto es lo

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dicho por el profeta Joel” (Hechos 2:16).

C. JUAN EL BAUTISTA PROFETIZÓ SOBRE LA EXPERIENCIA PENTECOSTAL Referencia bíblica:

“Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego”

(Mateo 3:11).

Aunque esta declaración dicha por Juan el Bautista no mencionó el hablar en lenguas, habla de un bautismo de fuego, un fenómeno sobrenatural que fue manifestado el día de Pentecostés en el aposento alto.

“y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos”

(Hechos 2:3).

D. JESÚS DIJO QUE LAS LENGUAS SERÍAN UNA SEÑAL QUE SEGUIRÍA A LOS QUE CREYESEN

Referencia bíblica:

“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nue- vas lenguas” (Marcos 16:17).

Aquí Jesús declaró que hablar en lenguas es una señal que seguirá a los creyentes. Algunos han desafiado la inspiración de este pasaje de la escritura, pero temprano en este siglo se descu- brieron antiguos manuscritos griegos que han probado, sin lugar a duda, la inspiración del capítu- lo dieciséis de Marcos.

E. EN LA IGLESIA APOSTÓLICA HABLARON EN LENGUAS

En el registro dado en el histórico libro de los Hechos, leemos que los que fueron bautizados con el Espíritu Santo hablaron en lenguas. Tenemos los siguientes casos registrados:

1. los judíos en el día de Pentecostés

“Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espí- ritu les daba que hablasen” (Hechos 2:4).

Notemos la palabra todos. Fueron todos llenos con el Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas.

2. Los gentiles en Cesarea

“Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios” (Hechos 10:46).

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En el registro dado aquí leemos que los judíos, que acompañaron a Pedro a Cesarea estaban asombrados porque el don del Espíritu Santo también se derramaba sobre los gentiles. ¿Cómo supieron que el Espíritu Santo había sido derramado sobre los gentiles? Aquí está la respuesta:

“Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios”. El hablar en lenguas era prueba conclusiva que el Espíritu Santo había sido derramado sobre los gentiles.

3. Los efesios

“Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en len- guas, y profetizaban” (Hechos 19:6).

El apóstol Pablo le preguntó a los discípulos efesios: “¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?”. Cuando ellos respondieron que ni siquiera habían oído acerca del Espíritu Santo, Pa- blo les dio instrucciones y ellos fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Pablo entonces les impuso las manos y ellos hablaron en lenguas y profetizaron. Esta era toda la evidencia que el apóstol necesitaba que el Espíritu Santo había venido sobre los efesios.

4. El apóstol Pablo

“Para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo” (Hechos 9:17).

“Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros” (I Corintios 14:18).

Pablo mismo testificó que él hablaba en lenguas. Esto ciertamente prueba el hecho que las lenguas era la evidencia que Pablo había sido lleno con el Espíritu Santo.

F. EL APÓSTOL PABLO ENSEÑÓ CON RESPECTO A HABLAR EN LENGUAS

El apóstol Pablo dio a la iglesia corintia instrucciones muy claras sobre el fenómeno de ha- blar en lenguas. Aquí están algunas de las cosas que el apóstol Pablo enseñó:

1. 1 Corintios 12:28: “Los que tienen lenguas” es una de las cosas establecidas en la igle- sia. Si quitásemos esto, entonces estaríamos obligados a eliminar a los maestros, los milagros, los que gobiernan, etc.

2. 1 Corintios 12:10: “Diversos géneros de lenguas” es uno de los nueve dones del Espíri- tu.

3. 1 Corintos 14:5, 37: El apóstol, hablando del mandamiento del Señor, escribió: “quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas”.

4. 1 Corintios 14:39: El apóstol dio la instrucción: “no impidáis el hablar lenguas”.

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Lección dos

EL REGISTRO HISTÓRICO

A. LA HISTORIA DE LA IGLESIA TODAVÍA NO SE HA COMPLETADO

Aunque esta unidad de estudio tiene que ver principalmente con la historia del avivamiento pentecostal del siglo XX, debemos recordar que tuvo sus inicios en el aposento alto el día de Pentecostés. El libro de los Hechos es un libro histórico del Nuevo Testamento que nos da el registro de la iglesia primitiva. El libro de los Hechos contiene solo veintiocho capítulos y sim- plemente nos da la introducción a la historia del movimiento pentecostal.

Los alumnos pueden estar inclinados a creer que entre el cierre del registro bíblico y el inicio del siglo XX Dios no bautizó a nadie con el Espíritu Santo y que no hubo gente que disfrutó la experiencia pentecostal con la evidencia inicial de hablar en lenguas. Sin embargo, esto ciertamen- te no es el caso. A través de la historia de la iglesia Dios ha tenido gente llena con Su Espíritu y una verdadera iglesia que experimentó “testificando Dios juntamente con ellos, con señales y pro- digios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad” (Hebreos 2:4).

Es verdad que el derramamiento del Espíritu Santo durante el primer siglo puede ser llamado la lluvia temprana y el derramamiento del Espíritu Santo durante este siglo XX puede ser llama- do la lluvia tardía. “Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía” (Santiago 5:7). Aunque las lluvias de bendiciones fueron derramadas en el primer y último siglo de la historia de la iglesia, aún a tra- vés de todos los demás siglos han caído sobre corazones hambrientos las gotas de misericordia.

En esta lección estamos estudiando unos pocos ejemplos de la historia que muestran que ha- bía una corriente pequeña de la bendición pentecostal aún en las horas más oscuras de la historia de la iglesia, y que llevaron a una tremenda inundación de poder pentecostal en este derrama- miento de la lluvia tardía.

B. AVIVAMIENTOS PENTECOSTALES A TRAVÉS DE LA HISTORIA 1. Ireneo

Ireneo vivió en el siglo II y escribió: “Oímos a muchos hermanos en la iglesia teniendo dones proféticos, y hablando en varios tipos de idiomas por medio del Espíritu”. Él era discípulo de Policarpo, que era discípulo del apóstol Juan.

2. Tertuliano

Tertuliano también vivió en el siglo II. Él dejó el registro que los dones espirituales, incluido el hablar en lenguas, estaban manifiestos en la iglesia.

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3. Justino Mártir

Justino Mártir también vivió en el siglo II. Él escribió que los dones espirituales estaban acti- vos en la iglesia.

4. Crisóstomo

Crisóstomo vivió en la parte final del siglo IV y parte inicial del siglo V. Él escribió: “Quien fuera bautizado en los días apostólicos, inmediatamente hablaba en lenguas… y uno inmediata- mente hablaba en lengua persa, otro en la romana, otro en alguna otra lengua”.

5. Agustino

Agustino vivió en el siglo IV. Él escribió: “Todavía hacemos lo que los apóstoles hicieron cuando impusieron manos sobre los samaritanos y llamaron al Espíritu Santo sobre ellos impo- niendo las manos. Se espera que los convertidos hablen en nuevas lenguas”.

6. La enciclopedia británica

La Enciclopedia Británica declara que la glosolalia (hablar en lenguas) “se repite en aviva- mientos cristianos de todas las edades, por ejemplo, entre los frailes mendicantes del siglo XIII, entre los jansenistas y los primeros cuáqueros, los conversos de Wesley y Whitefield, los protes- tantes perseguidos de Cevennes, y los Irvingitas” (Vol. 27, páginas 9-10, 11va edición).

7. Los waldenses

Los waldenses eran un grupo religioso que fue perseguido por la iglesia romana. Tanto la sanidad como el hablar en lenguas eran experimentados en medio de ellos durante los siglos XII y XIII.

8. Los hugonotes

En 1685 Luis XIV revocó el Edicto de Nantes que había dado libertad religiosa. Él intentó forzar a todos los protestantes a la iglesia romana. Los hugonotes fueron guiados por Juan Cava- lier a montañas inaccesibles. Hay registros tanto de amigos como de enemigos que este pueblo perseguido habló en lenguas.

9. Historia de la iglesia de Sauer

En la Historia de la iglesia cristiana de Theodor Saver, él escribió: “El Doctor Martín Lutero era un profeta, evangelista, hablaba en lenguas, era intérprete, y en una persona, dotada de todos los dones del Espíritu Santo”.

10. Historia de la iglesia de Schaff

En Historia de la iglesia cristiana de Philip Schaff (edición de 1882, página 237), él escribió

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que hablar en lenguas ocurría de vez en cuando en estaciones de avivamientos religiosos especia- les entre los primeros cuáqueros y metodistas.

11. Tomás Walsh

Tomás Walsh era uno de los predicadores prominentes de Wesley. Él escribió en su diario del 8 de marzo de 1750: “Esta mañana el Señor me dio un lenguaje que yo no conocía, levantan- do mi alma a Él en una manera maravillosa”.

C. PENTECOSTÉS EN EL SIGLO XIX 1. Los Irvingitas

Edward Irving fue un fuerte ministro escocés que fue un predicador elocuente y erudito. Pas- toreó en Londres y llegó a ser bastante famoso.

En Escocia vivían dos hermanos gemelos, James y George MacDonald. Su hermana yacía en la cama en un estado moribundo. Ella oró que James fuese dotado con el poder del Espíritu San- to. En 1830 James fue llenado con el poder del Espíritu Santo y mandó a su hermana que se le- vantara de la cama. Ella fue sanada inmediatamente. Poco después de esto, Miss Mary Campbell recibió una sanidad maravillosa con un derramamiento del Espíritu Santo sobre ella. A causa de esto se desató un avivamiento pentecostal en Escocia en 1830.

En 1831 Mary Campbell se casó con W. R. Caird, planeando ir al campo misionero extranje- ro. En Londres ellos visitaron la iglesia de Edward Irving. Por medio de su testimonio se puso un énfasis incrementado sobre el ministerio del Espíritu Santo. La profecía, el don de lenguas y la interpretación de lenguas estaban manifiestos en los servicios.

Por medio de persecución, Irving fue forzado a separarse y formar una organización eclesiás- tica, “Iglesia católica y apostólica”. En ese entonces había treinta congregaciones y seis mil se- guidores.

En 1834 Edward Irving murió y el movimiento gradualmente se desintegró. En cuestión de treinta años el don de lenguas cesó de ser oído y el ritualismo tomó el lugar del poder de Dios.

Este movimiento murió principalmente porque no se dieron cuenta que era una experiencia del bautismo del Espíritu Santo y que la evidencia inicial era hablar en lenguas.

2. Avivamientos de Finney

En los avivamientos de Charles G. Finney la gente se caía por el poder de Dios. Las reunio- nes de oración a veces duraban toda la noche. Mucha gente era sanada. Otros veían visiones del cielo o del infierno. Ocasionalmente la gente hablaba en lenguas.

3. Avivamientos de Moody

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Bajo el ministerio de D. L. Moody, miles eran convertidos. En prueba que a veces se experi- mentaba el derramamiento pentecostal, citamos de un libro escrito por el Dr. Robert Boyd en 1876: “El siguiente domingo por la noche, cuando llegué a las habitaciones de YMCA, encontré la reunión en fuego. Los jóvenes estaban hablando en otras lenguas y profetizando. ¿Qué signifi- caba todo esto? Simplemente que Moody había estado enseñándoles esa tarde”.

D. AVIVAMIENTOS DEL SIGLO XIX QUE PREPARARON EL CAMINO PARA EL AVIVAMIENTO PENTECOSTAL

1. Los avivamientos de santidad

En la última parte del siglo XIX, entró algo criticismo en los rangos de las iglesias formales e históricas. Como resultado, la piedad personal estaba llegando a ser una cosa del pasado.

Durante este tiempo Dios levantó el Ejército de Salvación bajo el General Booth y otros gru- pos como los Metodistas Libres, que estaban alcanzando experiencias espirituales más profun- das. Esto fue seguido por avivamientos de santidad en Inglaterra, Estados Unidos y Canadá. Al cierre del siglo XIX unas veinticinco organizaciones separadas de santidad llegaron a existir.

Estos avivamientos de santidad ciertamente hicieron mucho para preparar el camino para el avivamiento pentecostal del siglo XX. Fue principalmente entre estos grupos de santidad que el Espíritu Santo era derramado.

2. Avivamiento de sanidad divina:

El Dr. A. B. Simpson, el fundador de la Alianza Cristiana y Misionera, predicó la sanidad divina para el cuerpo.

Otro ministro que hizo mucho para ayudar a restaurar el ministerio de la sanidad divina a la iglesia fue Alexander Dowie. En 1900 él estableció una nueva ciudad llamada Sion, no lejos de Chicago. Él fue arrestado 100 veces por orar por los enfermos. Miles eran sanados bajo su minis- terio.

Él publicó una revista llamada Alas de sanidad que llevaba el mensaje de la sanidad a puntos distantes.

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Lección tres

TOPEKA, KANSAS

A. INSTITUTO BÍBLICO BETEL

En 1898 en Topeka, Kansas, un joven predicador de sanidad, Charles F. Parham, estableció el Hogar de Sanidad Divina Betel. Parham tenía solo veinticinco años de edad en ese entonces.

Parham también publicó un periódico: La fe apostólica. Él publicó este periódico dos veces cada mes y por subscripción él tenía “Vea Isaías 55:1”.

En el otoño de 1900 Parham abrió un instituto bíblico conocido como Instituto Bíblico Betel.

Pudo asegurar una mansión grande y elaborada conocida como “Stone’s Folly”. Este edificio tenía tres plantas y treinta habitaciones. Tenía una torre observatorio que se convirtió en la sala de oración.

Había cuarenta alumnos inscritos. El instituto era una escuela de fe donde todas las necesida- des eran suplidas como respuesta a la oración. No había libros de texto salvo la Biblia. El método de estudio era simplemente que se escogía un tema. Entonces se escudriñaban las escrituras para averiguar todo lo que la Biblia tenía que decir sobre el tema.

Finalmente el tema llegó con respecto al Espíritu Santo. Se hizo la pregunta: “¿Cuál es la evidencia bíblica del bautismo del Espíritu Santo?”.

Parham había dejado el instituto por unos días volviendo el último día de 1900. Sobre las 10 de la mañana, él llamó a los alumnos a la capilla para recibir el informe de cuál era la evidencia bíblica para el bautismo del Espíritu Santo. Para su sorpresa todos tenían la misma conclusión al tema en cuestión. La Biblia enseñaba que la prueba del bautismo del Espíritu Santo era que “ha- blaron en otras lenguas”.

Esto significaba que nadie en el Instituto Bíblico Betel había sido bautizado con el Espíritu Santo.

B. SERVICIO DE VIGILIA, 1 E DICIEMBRE DE 1900

En el servicio de vigilia como setenta y cinco personas además de los estudiantes se habían reunido, haciendo un total de 115 personas en total. El servicio de vigilia fue especialmente ben- decido. Una poderosa fuerza espiritual llenó todo el instituto. Cada corazón fue llenado con hambre por que se haga la voluntad de Dios.

C. AÑO NUEVO, 1901

Alrededor de las once de la noche del 1 de enero, una de las alumnas, la hermana Agnes N.

Ozman, pidió que le impusieran las manos para que recibiera el Espíritu Santo puesto que estaba

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planeando ir al campo misionero. El hermano Parham titubeó, puesto que él mismo no había recibido el Espíritu Santo. Finalmente, en el nombre de Jesús, él impuso sus manos sobre la ca- beza de ella y oró. Él había orado apenas unas frases cuando una gloria cayó sobre ella. Ella per- dió su inglés, y con corrientes de gozo y risa ella alabó a Dios en otras lenguas. En su propio testimonio ella escribió: “Era como si ríos de agua viva procedían de mi interior”.

D. EL INICIO DEL AVIVAMIENTO PENTECOSTAL DEL SIGLO XX

En la noche del 3 de enero, el hermano Parham predicó en la iglesia Metodista Libre en To- peka. Algunos de los alumnos se habían quedado en el instituto para orar. Dios contestó sus ora- ciones derramando Su Espíritu. Uno tras otro comenzaron a hablar en lenguas y algunos recibie- ron la interpretación.

Cuando el hermano Parham regresó, halló la sala llena de un brillo de luz blanca. Doce mi- nistros de distintas denominaciones fueron llenados con el Espíritu Santo y hablaron en otras lenguas. De repente comenzaron a cantar “Cristo, tú me has amado” en seis idiomas distintos en una armonía hermosa.

El hermano Parham comenzó a alabar a Dios. Dios le dejó claro que él tendría que parase firme por esta gran verdad aún en medio de persecuciones. Un leve giro vino a su garganta, y comenzó a adorar a Dios en lengua sueca, que luego cambió a otros lenguajes.

Los periódicos llevaron las noticas a lo largo y ancho y el avivamiento pentecostal del siglo XX había comenzado. El significado especial de este derramamiento en Topeka era que era la primera vez conocida de gente buscando el Espíritu Santo con la expectativa de hablar en len- guas. El hablar en lenguas se convirtió en el campo de batalla. ¿Es la evidencia inicial del bau- tismo del Espíritu Santo? El número de los que decían que era la evidencia bíblica creció rápi- damente y fueron conocidos como pentecostales.

E. EL AVIVAMIENTO SE EXPANDE A GALENA, KANSAS

Galena, Kansas, era una ciudad de minería de plomo y cinc. Aquí vivía una dama prominen- te, la Sra. Mary Arthur, que estaba muy enferma. En 1903 ella fue a El Dorado Springs, Misuri, donde ella escuchó el mensaje de la sanidad divina. Oraron por ella y recibió sanidad milagrosa.

Poco después ella recibió el Espíritu Santo.

En octubre de 1903, se comenzó una reunión en su casa, pero pronto las multitudes comenza- ron a crecer tanto que se mudaron al Edificio Líder en la Calle Principal. Este edificio tenía ca- pacidad para mil personas pero no era suficiente para la multitud. Las puertas se quedaban abier- tas puesto que la gente se agolpaba hasta la calle.

En este avivamiento cientos fueron convertidos, bautizados y sanados. Muchas señales, ma- ravillas y milagros ocurrieron en este avivamiento. Las reuniones continuaron en el invierno de 1904.

Entre los convertidos en este avivamiento estaba Howard A. Goss. Uno de los días más fríos

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del invierno el hermano Parham bautizó a cien convertidos en el Río Spring. El hermano Goss estaba en ese número.

F. EL AVIVAMIENTO SE EXTIENDE A TEXAS

Un grupo de Galena llevó la verdad pentecostal a Texas donde se desató un avivamiento pen- tecostal en Orchard. Orchard era una pequeña ciudad a unas cuarenta y cinco millas de Houston.

En este avivamiento casi todos en toda la ciudad se convirtieron.

Al cierre de una convención que hubo en abril de 1906, varias personas viajaban a casa en el mismo tren. Estaban cantando y alabando a Dios cuando en más o menos una hora Dios llenó a doce personas con el Espíritu Santo. Uno de los doce era Howard Goss, quien más tarde se con- virtió en un líder en el movimiento pentecostal unicitario.

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Lección cuatro

CALLE AZUSA, LOS ANGELES

A. W. J. SEYMOUR

En diciembre de 1905, el hermano Parham alquiló una residencia grande en el número 503 de la calle Rusk en Houston, Texas, para abrir un instituto bíblico. Las clases comenzaron después del año nuevo de 1906. Entre los estudiantes estaba un predicador de la santidad negro, W. J. Sey- mour. Él aún no había recibido el Espíritu Santo pero estaba convencido que la experiencia era bíblica.

Una hermana de una iglesia nazarena negra en Los Ángeles visitó Houston y se reunió con el hermano Seymour. A su regreso a Los Ángeles ella le dijo a la iglesia acerca del hermano Sey- mour y se envió una invitación para tener una reunión en su iglesia. Él aceptó la invitación y tomó un tren hacia Los Ángeles.

El primer domingo por la mañana él usó como texto Hechos 2:4. Él le dijo a la iglesia naza- rena sobre el bautismo del Espíritu Santo con la señal inicial de hablar en otras lenguas. Cuando él regresó del servicio de la tarde, él halló la puerta de la iglesia cerrada. Habían decidido que esa nueva doctrina era una herejía. Un hombre llamado Lee lo invitó a su casa donde el hermano Seymour se dedicó a la oración.

B. CALLE BONNIE BRAE

Una pareja bautista, Richard y Ruth Asberry, vivían en el 214 de la calle Bonnie Brae. Invita- ron al hermano Seymour para realizar reuniones de oración en su casa. Cada noche un grupo de almas hambrientas se reunían para orar en su casa.

El 9 de abril de 1906 el poder de Dios cayó sobre estos creyentes que oraban. Siete fueron gloriosamente llenados con el Espíritu Santo. Entre ellos estaba el hermano Lee. Por tres días y tres noches el servicio continuó con gente que venía de todas partes. Cientos de todas las razas trataban de llenar la casa. Toda la ciudad fue conmovida. La gente cayó bajo el poder de Dios.

Pecadores se convertían y cuerpos enfermos eran sanados. El 12 de abril de 1906, W. J. Sey- mour, que había traído el mensaje a Los Ángeles, fue bautizado con el Espíritu Santo.

C. CALLE AZUSA

Un edificio era necesario para acomodar a las multitudes. Hallaron un viejo edificio descar- tado que había sido usado para una iglesia metodista en el número 312 de la calle Azusa. Había estado vacante por años. Era un edificio de dos plantas y la planta superior era usada como casa de vecindad. En la planta inferior había una sala grande sin enyesar. En el vecindario había una tienda de lápidas, unos establos y un depósito de madera.

El avivamiento que comenzó aquí duró tres años, día y noche sin descanso. Los servicios

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continuaron cada día desde las diez de la mañana hasta la media noche. Las reuniones no se pu- blicitaban. Ninguna organización religiosa financiaba las reuniones. No había instrumentos de música; no había coro. No se recibían ofrendas.

El hermano Seymour generalmente se sentaba detrás de dos cajas de zapatos vacías. Durante los cultos, él mantenía su cabeza sobre la caja en oración. No se anunciaban los temas o sermo- nes con antelación. Todo era realizado de manera espontánea y totalmente guiada por el Espíritu.

No había lugar allí para el orgullo. Todos eran iguales, blancos y negros, ricos y pobres, educa- dos y analfabetos.

La gente venía de todas partes de a cientos y miles. Venían de todas partes del globo. Gente de todas las creencias y denominaciones religiosas estaba representada. Eran de toda clase, raza y cultura. Allí, en la Misión Azusa, Dios los bautizó con el Espíritu Santo y fuego. Ellos regresaron a casa predicando la verdad pentecostal. En un breve período de tiempo la gloriosa verdad de la experiencia pentecostal había rodeado el globo y estaba alcanzando corazones hambrientos por todas partes.

D. ¿POR QUÉ ERA TAN IMPORTANTE EL AVIVAMIENTO EN LA CALLE AZUSA?

Muchos factores entraron a este avivamiento y le dieron tal prominencia en los primeros días de este siglo. Podemos nombrar unos cuantos de estos factores:

1. La ubicación de Los Ángeles: Los Ángeles estaba ubicada en las encrucijadas de una nación donde los misioneros estaban constantemente entrando y saliendo. Evangelistas y otros obreros del evangelio estaban constantemente visitando o pasando por Los Ángeles.

2. La publicidad que recibió: Los periódicos le dieron amplia cobertura. El avivamiento recibió publicidad a nivel nacional y fue traído a la atención de miles.

3. El fundamento de la verdad bíblica: El avivamiento estaba edificado sobre la verdad bíblica. El énfasis fue puesto sobre la experiencia pentecostal y la evidencia bíblica de hablar en otras lenguas fue declarada.

4. La persecución que siguió: Este avivamiento trajo gran oposición y persecución. Gene- ralmente los que recibieron la experiencia pentecostal eran expulsados de sus iglesias. Esto hizo que los pentecostales se juntaran y gradualmente hicieron que se lanzara el movimiento pente- costal.

E. EL RESULTADO DEL AVIVAMIENTO DE LA CALLE AZUSA

Las iglesias de la santidad se dividieron por la experiencia y doctrina pentecostal. Algunas iglesias, como la Iglesia de los Nazarenos y la Alianza Misionera, se pararon contra el aviva- miento pentecostal. Algunas otras iglesias de la santidad, como la Iglesia Pentecostal de la Santi- dad y la Iglesia de Dios, aceptaron la nueva enseñanza.

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Algunos de los hombres más piadosos de otras denominaciones fueron atraídos al avivamien- to.

El avivamiento pentecostal recibió ciertas características de las iglesias de la santidad, las cuales continuaron: el altar abierto, los servicios prolongados, los campamentos, etc.

En el principio el avivamiento siguió por varios nombres. El más común fue la “fe apostóli- ca”. Sin embargo, pronto se le dieron otros nombres, el más común de los cuales fue simplemen- te “pentecostal”.

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Lección cinco

EL AVIVAMIENTO PENTECOSTAL

El avivamiento pentecostal viajó con velocidad tremenda a través de los Estados Unidos, Canadá y alrededor del mundo. Parecía que también dondequiera que el Espíritu Santo se derra- maba y la velocidad en la que el fuego pentecostal se esparcía era un fenómeno en sí mismo.

Sería imposible tratar con un estudio completo de esto en una unidad de estudio. Sin embargo, lo mencionaremos brevemente en unos cuántos lugares sobre el continente norteamericano.

A. CHICAGO, ILLINOIS

En el verano de 1906 un grupo de la calle Azusa vino a Chicago con la verdad pentecostal.

Las multitudes se congregaban tanto en Chicago como en Ciudad Sion para oír el mensaje pente- costal y muchos fueron llenados con el Espíritu Santo.

El pastor W. H. Durham de la Misión de la Avenida Norte fue a la calle Azusa, Los Ángeles, y el 2 de marzo de 1907 recibió el bautismo del Espíritu Santo. A continuación, el avivamiento pentecostal se esparció a través de toda el área.

En la Misión de la Avenida Norte dos hombres que llegaron a ser prominentes en el movi- miento pentecostal recibieron el Espíritu Santo. E. N. Bell, un ministro bautista de Forth Worth, Texas, que llegó a ser el primer presidente de las Asambleas de Dios, y a. H. Argue de Winipeg, Manitoba, Canadá.

En 1910 Andrew D. Urshan recibió el bautismo del Espíritu Santo. Él había venido a Estados Unidos desde Irán en 1902 cuando tenía dieciocho años. Él había estado asistiendo a la Iglesia Moody y se le había dado espacio para tener servicios con algunos convertidos asirios. Aquí el poder pentecostal cayó y fueron forzados a dejar la Iglesia Moody.

B. PORTLAND, OREGÓN

Otra persona que recibió el Espíritu Santo en la calle Azusa fue Florence L. Crawford. Ella vino a Portland en 1907 y estableció una obra fuerte. Este movimiento establecido en el noroeste fue conocido como la “fe apostólica”. Este era el mismo nombre que usaron en Topeka, Kansas y la calle Azusa, pero no había conexión desde una base organizacional.

C. AKRON, OHIO

Uno de los primero que recibieron el Espíritu Santo en la calle Azusa era la Srta. Iva Camp- bell de Akron, Ohio. Ella regresó a casa y testificó a C. A. McKinney, pastor de la iglesia Alian- za Cristiana y Misionera. El pastor y muchos en la congregación fueron llenados con el Espíritu Santo.

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Desde aquí el avivamiento pentecostal se esparció a Pittsburgh, Pensilvania y a Cleveland, Ohio. Convenciones y campamentos esparcieron la verdad pentecostal a todas partes. Uno que atestiguó estas escenas reportó que una ocasión en 1908 él vio entre cincuenta y setenta y cinco personas tomadas bajo el poder de Dios a la vez.

D. NUEVA YORK

En Rochester, Nueva York, había un pequeño instituto bíblico conocido como la Escuela Bíblica de Capacitación Rochester. En junio de 1907 Dios envió una poderosa visitación de po- der pentecostal. Muchos fueron llenados con el Espíritu y muchos fueron sanados. Hubo hablar y cantar en lenguas y profetizar. Cantar en el Espíritu era una de las experiencias emocionantes de esos días en el avivamiento pentecostal.

E. TORONTO, ONTARIO, CANADÁ

En el número 651 de la calle Queen Este en Toronto, hubo una misión independiente bajo el liderazgo del pastor A. Hebden y su esposa. Ellos no habían conocido a nadie que hubiera recibi- do el bautismo pentecostal, pero su hambre por avivamiento, ellos se entregaron a la oración. En noviembre de 1906, la Sra. Hebden fue llenada con el Espíritu Santo. En cuestión de pocos me- ses su misión se había convertido en un centro pentecostal.

El avivamiento continuó día y noche. Gente de todas las denominaciones religiosas vinieron a la misión y fueron llenados con el Espíritu. Fue en la Misión Hebden que muchos líderes pro- minentes y pioneros en el avivamiento pentecostal recibieron su experiencia pentecostal perso- nal.

F. WINNIPEG, MANITOBA

En Winnipeg vivía un joven de negocios, A. H. Argue. Él oyó sobre el avivamiento pente- costal y fue a Chicago y se quedó esperando el bautismo. En la Misión de la Avenida Norte del pastor Durham, el hermano Argue recibió aquello por lo que había viajado a Chicago. Él tomó el siguiente tren a casa.

La gente oyó sobre su experiencia y comenzó a venir a su casa y se quedaron esperando la experiencia pentecostal. En mayo de 1907, el poder cayó y el avivamiento se desató. Contrataron un salón y las multitudes se congregaban. La gente habló en lenguas y fueron entendidos por nacionalidades extranjeras. Durante 1907 cientos fueron bautizados con el Espíritu Santo y el aviamiento se esparció a través de Canadá occidental.

Entre los que fueron llenados con el Espíritu Santo en este avivamiento estaban A. G. Ward y Frank Small. En 1921 Frank Small fundó la Iglesia Apostólica de Pentecostés.

G. ONTARIO ORIENTAL

R. E. McAlister era un joven predicador de la santidad que oyó sobre el avivamiento pente- costal en Los Ángeles. Él viajó a la calle Azusa donde fue bautizado en el Espíritu Santo en

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1906. Él regresó a Ontario y predicó la verdad pentecostal por todas partes. Él publicó un perió- dico pentecostal llamado el Buen Reporte. Él estableció una iglesia pentecostal en Ottawa y más adelante en Kinburn donde se erigió uno de los primeros edificios de la iglesia pentecostal.

Alrededor de este tiempo el avivamiento pentecostal se esparció a Atenas, Lynhurst y a Lansdowne. Fue cerca de Lansdowne donde se estableció el campamento pentecostal más anti- guo en el continente norteamericano, Campamento Outlet. Uno que recibió el bautismo durante este período de tiempo fue Clarence L. Cross, quien fue pionero de la Reunión del Campamento Outlet.

H. HAMILTON, ONTARIO

Antes que un predicador pentecostal trajese el mensaje a Hamilton, Dios ya había derramado el Espíritu Santo en corazones hambrientos.

Un grupo de santidad estaba realizando servicios de oración en una casa. Uno de los herma- nos asistió a un servicio en la iglesia metodista y allí Dios lo llenó con el Espíritu Santo con la evidencia inicial de hablar en lenguas. Los metodistas lo sacaron, pero él llevó el testimonio de la experiencia a las reuniones de oración. Pronto un avivamiento se desató y muchos recibieron la experiencia pentecostal.

Más tarde, cuando un predicador pentecostal trajo el mensaje a Hamilton, una congregación pentecostal ya estaba esperando. Cuando ellos oyeron que el predicador hablaba sobre Pentecos- tés, ellos pudieron decir: “Esto es lo que ya hemos recibido”.

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Lección seis

LA OBRA CULMINADA DEL CALVARIO

A. LA SEGUNDA OBRA DE GRACIA

Muchos que recibieron el bautismo del Espíritu Santo en el principio del siglo XX pertene- cían a iglesias de la santidad y metodistas. Como resultado, trajeron al movimiento pentecostal muchas de las doctrinas que tenían mientras pertenecían a sus antiguas iglesias. Una de estas doctrinas fue conocida como la segunda obra de la gracia.

Esta doctrina enseñaba que después de la conversión había otra obra de la gracia conocida como ser “totalmente santificado”. Esta experiencia debía buscarse y, cuando se recibía, el can- didato estaría completamente libre de la tentación y “el viejo hombre estaría muerto al pecado”.

Cuando la gente de la santidad recibía el Espíritu Santo, ellos simplemente añadieron una tercera experiencia. Ellos se arrepentían de sus pecados, buscaban y esperaban la santificación y entonces hacían lo mismo para el bautismo del Espíritu Santo.

Esta doctrina comenzó a ofrecer algunos problemas y levantó algunas preguntas que no po- dían ser contestadas. Una de ellas era: ¿qué pasaba cuando una persona recibía el Espíritu Santo y hablaba en lenguas la primera vez que venía al altar o que buscaba a Dios?

B. WILLIAM H. DURHAM

William H. Durham era el pastor de la Misión de la Avenida Norte en Chicago. Al inicio de 1907 él viajó a Los Ángeles y allí, después de varias semanas de esperar, él recibió el bautismo del Espíritu Santo. Él habló fluidamente en otras lenguas y recibió el don de interpretación.

Cuando el pastor Seymour vio a Durham recibir el Espíritu Santo, él profetizó que dondequiera que este hombre predicara caería el poder de Dios sobre la gente.

Después de recibir el Espíritu Santo, el pastor Durham nunca predicó otro sermón sobre la segunda obra de la gracia. Él testificó que él predicó a Jesucristo y la santidad en una manera mayor que antes, pero nunca como una segunda obra de la gracia. Él se aferró a ella por algún tiempo antes de abandonarla, pero nunca la predicó después de recibir el Espíritu Santo.

C. LA OBRA CULMINADA DEL CALVARIO

Durham estudió profundamente el tema de la doctrina de la segunda obra de la gracia y co- menzó a enseñar lo que llamó “la obra culminada de Calvario”. Él enseñó que la santificación es un proceso continuado que se recibe en nuestra experiencia inicial, con un arreglo continuado separado del creyente por la obra del Espíritu Santo. Fue en una convención en 1910 que él se declaró a sí mismo y defendió fuertemente la obra culminada del Calvario. A continuación está una declaración dada por Durham, tomada de El testimonio pentecostal de junio de 1911, y cita- do en No lo pienses extraño por el hermano Fred Foster:

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“Comencé a escribir contra la doctrina que se requiere dos obras de la gracia para salvar y limpiar al hombre. Lo negué y todavía lo niego, que Dios no trata con la naturaleza del peca- do en la conversión. Yo niego que un hombre que se ha convertido o ha nacido de nuevo es lavado y limpiado externamente pero que su corazón todavía está sin limpiar, en enemistad contra Dios en él. Esto no sería salvación. La salvación es una obra interna. Significa un cambio de corazón. Significa un cambio de naturaleza. Significa que las viejas cosas pasaron y que todas las cosas son hechas nuevas. Significa que toda condenación y culpa es quitada.

Significa que el viejo hombre, o la vieja naturaleza, que es pecaminoso y depravado, y que era la misma cosa en nosotros que estaba condenada, fue crucificado en Cristo”.

D. LA CONTROVERSIA SOBRE LA DOCTRINA

En el principio había mucha confusión y amargura sobre la doctrina. Muchos se aferraron a la doctrina de la segunda obra de la gracia. En 1911 Durham regresó a Los Ángeles, pero encon- tró que muchas iglesias se le cerraron. Él entonces regresó a la antigua Misión de la Calle Azusa donde el Señor comenzó a ungirlo y a bendecir su mensaje.

Miles comenzaron a reunirse desde todas partes. Cientos se apartaron. La gente no salía de sus asientos entre las reuniones por miedo a perderlos.

Al principio de estas reuniones, el hermano Seymour había estado en el este. Cuando él oyó sobre la nueva doctrina que se predicaba, él se apresuró en volver. El 2 de mayo de 1911, él cerró la puerta con una cadena y un candado.

El hermano Durham ahora alquiló un edificio grande en la esquina de las calles Séptima y Los Ángeles. Cerca de cuatrocientas personas asistían cada servicio nocturno entre semana y cerca de mil personas asistían los domingos. La bendición del Señor descansaba sobre los servi- cios y la Misión de la calle Azusa llegó a estar desierta. La verdad de la obra culminada del Cal- vario se esparció por todas partes y la mayoría de los grupos pentecostales la aceptaron. Trajo gran división en muchos lugares. La original Asociación Apostólica de la Fe de Kansas, Los Án- geles y Portland la rechazó, pero la mayoría de las hermandades pentecostales la aceptaron.

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Lección siete

LA VERDAD DE LA UNICIDAD

A. PREDICACIÓN DEL BAUTISMO EN AGUA EN EL NOMBRE DE JESÚS

En 1913 hubo un campamento celebrado en Los Ángeles que llegó a ser muy importante en la historia pentecostal. En este campamento hubo 364 que fueron bautizados con el Espíritu San- to. Sin embargo, esta no fue la cosa más importante que ocurrió en este campamento.

En un servicio bautismal, se le pidió al evangelista R. E. McAlister de Canadá del este que predicara. En su mensaje él declaró que los títulos Padre, Hijo y Espíritu Santo nunca se usaron durante el primer siglo y que los apóstoles siempre usaron el nombre de Jesucristo.

Este mensaje fue como una gran explosión que se oyó. Un hombre corrió a la plataforma y requirió que esta doctrina se mantuviera en silencio. El hermano McAlister hizo un intento de aquietar la consternación, pero la verdad había sido declarada y dejó su marca.

Entre los que oyeron la declaración de la verdad estaban Frank J. Ewart y G. T. Haywood.

Estos hombres llegaron a ser líderes en el movimiento de la unicidad.

En este mismo campamento John Scheppe, después de una noche de oración, recibió una revelación del poder del nombre de Jesús. Pronto en la mañana él corrió por todo el campamento gritando y proclamando lo que el Señor le había mostrado. Esto dejó una gran impresión sobre todos.

B. LA VERDAD REVELADA

Después del campamento Frank Ewart, R. E. McAlister y Glenn A. Cook abrieron una cam- paña de avivamiento en la calle Principal. Esto les permitió tener muchas discusiones sobre doc- trina. Más tarde predicaron para otro pastor en Los Ángeles. Un gran avivamiento se desató y continuó por varios meses. También estaba ministrando en este avivamiento G. T. Haywood de Indianápolis, Indiana

El hermano Ewart notó que dondequiera que se exaltaba el nombre de Jesús, el Espíritu San- to bendecía y el poder de Dios se manifestaba. En 1914 él sintió que él había recibido la revela- ción de la verdad de la unicidad y estaba listo a pararse con el mensaje. Él era el editor del perió- dico Comida a tiempo, que ayudó a promover la verdad de la unicidad.

C. LA VERDAD ES ESTABLECIDA

El hermano Ewart levantó una carpa en Belvedere cerca de Los Ángeles, este de la calle Principal. El 15 de abril de 1914 él predicó su primer mensaje de Hechos 2:38. Eso inició un avivamiento y las multitudes comenzaron a venir a la carpa. El hermano Glenn Cook se unió al hermano Ewart en esta campaña de avivamiento en la carpa. Ellos montaron un tanque en la car-

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pa y se bautizaron uno al otro en el nombre de Jesús. En este avivamiento muchos que fueron bautizados en el nombre de Jesús fueron bautizados con el Espíritu Santo en el agua. Hubo mu- chas sanidades y algunos de ellos fueron sanados en el agua.

Desde Los Ángeles esta verdad de esparció como fuego a lo largo de la nación. La ciudad de Indianápolis se convirtió en un fuerte centro para la verdad apostólica. G. T. Haywood aceptó la verdad y fue bautizado en el nombre de Jesús. Muchos de su gente, 465 en número, le siguieron y fueron bautizados en el nombre de Jesús.

D. OPOSICIÓN A LA VERDAD

Como era de esperar, se levantó gran oposición contra la revelación de la unicidad. Esta nue- va revelación fue llamada el “asunto nuevo”. H. A. Goss convocó una conferencia local en Hot Springs, Arkansas, en 1915, para advertir a los jóvenes ministros contra esta enseñanza. E. N.

Bell convocó otra conferencia en Little Rock para advertir a los predicadores contra ese mensaje.

Él atacó el mensaje en su periódico La palabra y el testigo.

E. LA VERDAD DEL BAUTISMO EN EL NOMBRE DE JESÚS ES VICTORIOSA En 1915 hubo un campamento en Jackson, Tennessee. El evangelista era L. V. Roberts, un predicador de la unicidad que había sido bautizado por Glenn Cook. Su primer mensaje fue to- mado de Hechos 2:38 y tanto E. N. Bell y el pastor anfitrión, H. G. Rogers, solicitaron el bautis- mo en agua en el nombre de Jesús. Este fue el principio de un tremendo avivamiento y se estimó que las multitudes alcanzaron 4.000 en asistencia.

Durante el mismo verano hubo un campamento en Little Rock. El evangelista era L. C. Hall que recientemente había sido bautizado en el nombre de Jesús. El ministro que realizó el bautis- mo era E. N. Bell y uno de los predicadores más prominentes era Howard A. Goss.

F. LA VERDAD ESTABLECIDA EN CANADÁ

La verdad de la unicidad pronto llegó a Canadá. Franklin Small aceptó la verdad en Winni- peg. En el este de Ontario, los hermanos Clarence Cross y Howard Goss ayudaron a establecer el mensaje del nombre de Jesús.

En el primer servicio bautismal en la reunión en el Campamento Outlet cuando el nombre de Jesús fue usado, hubo un gran mover del Espíritu Santo. Muchos santos pentecostales presencia- ron este mover del Espíritu Santo e inmediatamente se presentaron para el bautismo.

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Lección ocho

ORGANIZACIÓN

A. LA NECESIDAD DE ORGANIZACIÓN APROPIADA

Durante los primeros años del avivamiento pentecostal del siglo XX hubo muchas misiones y asambleas esparcidas alrededor de varios pueblos y ciudades. No hubo una base aceptada de es- tructura organizacional y cada ministro administraba los asuntos de la iglesia según sentía la di- rección del Espíritu Santo. La necesidad de una forma aceptada de organización pronto fue apa- rente.

En su libro Su historia: los pentecostales del siglo XX, el hermano Fred Foster ha dado varias razones de por qué era necesaria la organización. Damos algunas de esas razones aquí:

1. A veces se usaban mal los fondos.

2. Las congregaciones a veces estaban divididas por ministros que no tenían ética y princi- pios ministeriales apropiados.

3. Tales ministros a menudo se aprovechaban de las iglesias que confiaban en ellos.

4. Porque los institutos bíblicos y la capacitación de los jóvenes ministros requerían tener una organización.

5. El esfuerzo misionero necesitaba el apoyo de muchas congregaciones.

6. Los misioneros iban al campo extranjero como misioneros independientes, pero los go- biernos requerían un medio reconocido de sustento antes de entrar a sus países y comprar propiedad, etc.

7. Pronto fue aparente que había una necesidad para una declaración de creencia doctrinal.

B. ORGANIZACIONES TEMPRANAS DE SANTIDAD

En los primeros años hubo varias pequeñas organizaciones, principalmente entre los grupos de santidad. Debemos contentarnos simplemente con la mención de unos cuantos:

1. La fe apostólica: Este era el nombre de los grupos guiados por el hermano Parham en el sur, el hermano Seymour en Los Ángeles y la hermana Crawford en Portland, aunque había poca o ninguna conexión organizacional.

2. La iglesia de Dios en Cristo: Este grupo fue fundado en 1897 y llegó a ser pentecostal en 1907 bajo el liderazgo de C. H. Mason. Esta era una iglesia colorida y creció bajo el fuerte liderazgo del hermano Mason.

3. La iglesia de Dios: Este cuerpo comenzó en 1886 bajo el liderazgo de Richard Spurling.

En 1908 este grupo eclesiástico se hizo pentecostal bajo A. J. Tomlinson.

4. La iglesia de santidad bautizada por fuego: Este grupo eclesiástico tuvo sus inicios en 1880. Ellos creían en una experiencia más allá de la salvación y la santificación que ellos llama-

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ban el bautismo de fuego. En 1907 ellos se hicieron pentecostales bajo el liderazgo de J. H. King.

5. La iglesia pentecostal de la santidad: Fue fundada en 1898 y aceptó la doctrina y expe- riencia pentecostal en 1908. Ellos se fusionaron con la Iglesia de la santidad bautizada en fuego en 1911 en una convención en Carolina del Norte.

C. LAS ASAMBLEAS DE DIOS

Debido a la necesidad de organización, Howard Goss y E. N. Bell convocaron una conferen- cia de ministros y miembros que se reunieron en Hot Springs, Arkansas, en abril de 1914. Cerca de 120 ministros se registraron como delegados.

Aquí las Asambleas de Dios fueron fundadas con E. N. Bell como primer presidente general.

Fue una organización algo imprecisa que mantenía la soberanía de la iglesia local y la posición doctrinal fue simplemente declarada que las escrituras inspiradas por el Espíritu Santo eran sufi- ciente norma para la fe y la práctica.

D. LA NECESIDAD PARA UNA ORGANIZACIÓN DE LA UNICIDAD

Las Asambleas de Dios comenzaron como una iglesia trinitaria. Sin embargo, con la revela- ción de la verdad de la unicidad, muchos de los líderes (incluido E. N. Bell) habían sido bautiza- dos en el nombre de Jesús. Esto creó mucha discusión y división de pensamiento.

En 1915 hubo un Concilio General de las Asambleas de Dios en San Luis, Misuri, para tratar con el asunto. Dos oradores fueron escogidos para presentar cada lado del asunto. A. C. Collins y Jacob Miller defendieron la tradición de la trinidad, y Bell y Haywood fueron escogidos para presentar la nueva revelación. Después de la predicación, la decisión fue esperar un año.

Durante este año la verdad de la unicidad fue atacada amargamente. En el Concilio General que se congregó en San Luis en octubre de 1916, se redactó una Declaración de Verdades Fun- damentales que salió fuertemente a favor de la doctrina de la trinidad. Debido a esto, hubo una división y 156 ministros y muchas asambleas fueron expulsadas de las Asambleas de Dios. Esta división trajo el inicio de varias iglesias de la unicidad, unas de las cuales nombraremos aquí:

1. Asamblea General de las Asambleas Apostólicas: Esta iglesia fue fundada en Eureka Springs, Arkansas, durante las fiestas de navidad de 1916. Daniel Opperman fue escogido como presidente y Howard Goss fue escogido como secretario.

2. Las Asambleas Pentecostales del Mundo: En el principio este era un grupo pequeño de gente de la unicidad en Portland, Oregón, que se organizó en 1914. Ellos tenían reconocimiento apropiado del gobierno para la exención de servicio militar para sus ministros. Debido a esto, la Asamblea General de las Asambleas Apostólicas se fusionó con ellos en 1917.

3. La Alianza Ministerial Pentecostal: Esta comenzó en Chicago en 1924 bajo la invita- ción del pastor A. D. Urshan. En realidad, esta iglesia no fue fundada sino hasta 1925 en San Luis. L. C. Hall fue escogido como presidente general y Howard Goss fue escogido como Secre- tario Tesorero. Esta era en realidad una alianza ministerial que continuó por varios años.

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4. Las Asambleas Pentecostales de Jesucristo: En 1931 ocurrió una fusión entre las Igle- sias Apostólicas de Jesucristo y las Asambleas Pentecostales del Mundo. Esto no resultó exitoso debido a muchos problemas internos. Algunos de los hermanos se restablecieron y volvieron a Las Asambleas Pentecostales del Mundo.

En 1938 se realizó una convención de las Asambleas Pentecostales de Jesucristo en Colum- bus, Ohio. W. T. Witherspoon fue escogido como presidente general y S. R. Hanby fue escogido como secretario tesorero.

5. La Iglesia Pentecostal Incorporada: En 1932 la Alianza Pentecostal Ministerial sintió que sentían una fuerte necesidad de organización para propagar el evangelio. En Little Rock ellos formaron la Iglesia Pentecostal, Incorporada. B. H. Hite fue escogido para ser el presidente y W. E. Kidson fue escogido como secretario tesorero.

E. LA IGLESIA PENTECOSTAL UNIDA

En septiembre de 1945, en San Luis, fue fundada la Iglesia Pentecostal Unida. Ocurrió por una fusión de las Asambleas Pentecostales de Jesucristo y la Iglesia Pentecostal Incorporada.

Mucho del trabajo preliminar había estado en preparación para esta fusión. Los tres hombres escogidos para guiar este nuevo cuerpo fueron: Howard A. Goss, superintendente; W. T.

Witherspoon, superintendente asistente y Stanley Chambers, secretario tesorero.

En el momento de la fusión, había 1.800 ministros y 900 iglesias. Al presente (mayo de 2009) hay 8.969 ministros y 4.280 iglesias.

Esta fusión fue ciertamente ordenada por Dios y la Iglesia Pentecostal Unida Internacional ha experimentado gran crecimiento.

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Lección nueve

PIONEROS PENTECOSTALES Parte 1

Cualquier historia del avivamiento Pentecostal del siglo XX no estaría completa sin algún conocimiento de hombres a los que Dios usó en los días tempranos de este derramamiento del Espíritu Santo. Por tanto, damos unos breves bocetos de las vidas de algunos de estos hombres que fueron prominentes en los días tempranos del avivamiento pentecostal en Norteamérica.

A. CHARLES F. PARHAM

Charles F. Parham nació en 1873 y murió en 1929. Él era inicialmente un ministro metodista, entonces se convirtió en ministro de la santidad. Él fundó el instituto bíblico Betel en Topeka, Kansas. Fue aquí que el Espíritu Santo fue derramado en año nuevo de 1901.

Fue bajo su liderazgo que la posición doctrinal fue tomada que el hablar en lenguas es la evi- dencia inicial de ser llenado con el Espíritu Santo. Él realizó institutos bíblicos de corto plazo y envió obreros por todo Texas. Él publicó una revista llamada La Fe Apostólica.

B. W. J. SEYMOUR

W. J. Seymour era un ministro negro de la santidad. Él asistió a un instituto bíblico en Hous- ton, Texas, dirigido por Charles Parham. Él recibió una invitación a predicar en una reunión de una iglesia nazarena en Los Ángeles. Después de predicar un mensaje del texto de Hechos 2:4, la puerta de la iglesia fue cerrada. Él comenzó servicios de oración en el 214 de la calle Bonnie Brae, donde el Espíritu Santo cayó. Fue allí que Seymour recibió el Espíritu Santo.

Él alquiló un edificio vacío en el 312 de la calle Azusa y allí el avivamiento continuó por tres años. Él se paró contra la doctrina de la Obra culminada del Calvario y cerró la puerta de la Mi- sión de la Calle Azusa contra William Durham.

C. OBISPO MASON

El Obispo C. H. Mason fundó la Iglesia de Dios en Cristo en Mississippi en 1887. Él guio esta iglesia a la experiencia pentecostal en 1906-7. Su iglesia tiene sucursales en cincuenta esta- dos y doce países extranjeros.

Él murió en 1961 a la edad de noventa y ocho años. Una multitud de 12.000 asistió a su fune- ral.

D. HOWARD A. GOSS

Howard A. Goss nació en Misuri en 1883 y murió en 1964 en Ontario, Canadá. Cuando to- davía era joven su padre se mudó a Galena, Kansas, donde había minas de plomo y cinc. Su ju-

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ventud temprana estaba dedicada a la causa del ateísmo. Él se convirtió en 1902 bajo el ministe- rio de Charles Parham. En 1906 el hermano Goss recibió el Espíritu Santo en un tren junto con otros once.

En 1912 él estableció una iglesia en Hot Springs, Arkansas. El hermano Goss y E. N. Bell convocaron la primera reunión de predicadores pentecostales en Hot Springs del 2 al 12 de abril de 1914. Aquí las Asambleas de Dios se organizaron y el hermano Goss fue elegido como secre- tario.

El hermano Goss aceptó la verdad de la unicidad. En 1919 él se mudó a Canadá donde ayudó a organizar las Asambleas Pentecostales de Canadá. En 1920 él estableció una iglesia en Toron- to. En 1939 él fue elegido como superintendente general de la Iglesia Pentecostal Incorporada.

En 1945 fue elegido como primer superintendente de la Iglesia Pentecostal Unida.

E. WILLIAM H. DURHAM

William H. Durham era el pastor de la Misión de la Avenida Norte en Chicago. Él recibió el Espíritu Santo en la calle Azusa en 1907. Su misión se convirtió en un centro pentecostal y fue en su misión que E. N. Bell y A. H. Argue fueron bautizados en el Espíritu Santo.

Él se paró firme contra la enseñanza de la segunda obra de la gracia y se puso por delante por la obra culminada del calvario. Él realizó reuniones en Los Ángeles, las cuales fueron especial- mente bendecidas por Dios y donde la enseñanza de la obra culminada se estableció firmemente.

Él murió en 1912.

F. ROBERT E. MCALISTER

Robert E. McAlister era un joven predicador de la santidad que recibió el Espíritu Santo en la Misión de la Calle Azusa en 1906. Él estableció algunas de las primeras iglesias pentecostales en el este de Ontario.

El hermano McAlister predicó el primer sermón sobre el bautismo en agua en el nombre de Jesús en un campamento mundial en Los Ángeles en 1913. El hermano McAlister era un gran escritor. Él fundó el Testimonio Pentecostal y era el editor por varios años. Murió en 1953.

G. FRANK J. EWART

Frank J. Ewart fue uno de los pioneros en la verdad de la unicidad. Él había estado asociado con la iglesia de William Durham en Los Ángeles y había realizado el funeral del hermano Dur- ham.

Él oyó el mensaje del hermano McAlister sobre el bautismo en agua en el nombre de Jesús y discutió las escrituras con el hermano McAlister. Él recibió una revelación de la verdad de la unicidad. El hermano Ewart y el hermano Glenn A. Cook se bautizaron el uno al otro en abril de 1914. El hermano Ewart escribió varios libros y publicó un periódico llamado Comida a tiempo.

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H. GLENN A. COOK

Glenn A. Cook fue un evangelista pentecostal bastante conocido. Siguiendo el campamento en Los Ángeles donde el primer mensaje sobre el bautismo en el nombre de Jesús fue predicado, él asistió al hermano Ewart y al hermano McAlister en una campaña de avivamiento. Él y el hermano Ewart se bautizaron uno la otro en Belvedere, California en 1914. El hermano Cook predicó le mensaje de la unicidad en Misuri e Indiana y bautizaron a muchos ministros pentecos- tales prominentes.

I. GLADSTONE T. HAYWOOD

El obispo G. T. Haywood recibió el Espíritu Santo en Indianápolis, -indiana en 1908. En 1909 él comenzó su primera misión en Indianápolis. En 1924 él edificó el Templo de Cristo en Indianápolis.

Él predicó para el hermano Ewart y el hermano Cook en su campaña de avivamiento en la calle Principal en Los Ángeles. Él recibió la verdad de la unicidad y fue bautizado en el nombre de Jesús. Sus seguidores aceptaron el mensaje y 465 fueron bautizados en el nombre de Jesús.

Más adelante él predicó para el hermano McAlister en Ottawa y 112 fueron bautizados. El her- mano Haywood bautizó al hermano McAlister en el nombre de Jesús.

El obispo Haywood fue el secretario general de las Asambleas Pentecostales del Mundo. Él fue el editor de la Perspectiva Cristiana. Murió a la edad de cincuenta y un años en 1931.

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Lección diez

PIONEROS PENTECOSTALES Parte 2

A. E. N. BELL

E. N. Bell nació en 1866 y rindió su vida a Dios pronto en su vida. Llegó a ser ministro bautista por diecisiete años. Recibió el bautismo del Espíritu Santo en 1907 en la Misión de la Avenida Nor- te en Chicago.

Junto con Howard Goss, él convocó una reunión de ministros en Arkansas donde se organi- zaron las Asambleas de Dios. Él llegó a ser el primer presidente de las Asambleas de Dios. Él publicó una revista llamada Palabra y testimonio. Él fundó El evangelio pentecostal y por un tiempo fue el editor.

En 1915, en un campamento en Jackson, Tennessee, Bell fue bautizado por L. V. Roberts, quien en cambio fue bautizado por Cook. Un gran avivamiento se desató y once predicadores fueron bautizados en el nombre de Jesús. E. N. Bell murió en 1923.

B. OLIVER F. FAUSS

Oliver Fauss nació en 1898 en Oklahoma. Mientras aún era joven, su familia se mudó a Te- xas donde se convirtió. Recibió el bautismo del Espíritu Santo en 1911. Fue bautizado en el nombre de Jesús en 1915 y entró al ministerio.

Él pasó los primeros años de su vida en el campo evangelístico. En 1929 él fundó el Taber- náculo del Evangelio Betel en Houston, donde pastoreó por cuarenta años. Sirvió como presiden- te de la Iglesia Apostólica de Jesucristo por dos años y fue elegido como superintendente general asistente de la Iglesia Pentecostal Unida en 1947, una posición que mantuvo hasta 1971.

C. WILLIAM T. WITHERSPOON

W. T. Witherspoon nació en Pensilvania en 1880. Él murió en 1947. Él recibió el bautismo del Espíritu Santo en 1912. En 1915 fue bautizado en el nombre de Jesús y recibió la verdad de la unicidad. En 1917 él estableció la Iglesia Apostólica del Evangelio en Columbus, Ohio, que llegó a ser una de las iglesias más grandes de la unicidad en el mundo.

Él fue presidente de las Asambleas Pentecostales de Jesucristo de 1938 a 1945. Él fue elegido como superintendente general asistente de la Iglesia Pentecostal Unida en 1945, una posición que mantuvo hasta su muerte.

D. ANDREW URSHAN

Andrew D. Urshan nació en Irán en 1884. En 1900 se convirtió y vino a los Estados Unidos

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en 1902. Comenzó a predicar el evangelio en 1904. En Chicago había ganado algunos converti- dos asirios y sostuvo servicios con ellos en una sala en la iglesia Moody. Allí el Espíritu Santo llenó a los cristianos asirios. El hermano Urshan recibió el Espíritu Santo el 4 de julio de 1908.

Fueron obligados a salir de la iglesia Moody y adorar en otro sitio.

Él fue ordenado por William Durham en 1910. En 1917 él comenzó la publicación de un periódico llamado Testigo de Dios, que continuó hasta su muerte. Escribió muchas canciones y libros. Él evangelizó a través del mundo y pasó muchos años como orador en conferencias. Era un fuerte predicador de la unicidad y la santidad. Murió en 1967.

E. L. C. HALL

L. C. Hall fue un prominente predicador pentecostal que llegó a ser muy conocido debido a su extensiva contribución a la himnología pentecostal. Era un pastor muy talentoso y evangelista.

Publicó varios himnarios y escribió varias canciones, entre ellas: Jesús y Más profundo en Tu amor, oh Jesús. Creyó y predicó la verdad de la unicidad. Fue el primer presidente de la Alianza Ministerial Pentecostal en 1925.

F. SAMUEL MCCLAIN

Samuel McClain nació en 1889. Cuando él tenía catorce años su familia se mudó a Arkansas donde él se convirtió y comenzó a enseñar una clase bíblica a los dieciséis años. Llegó a ser un maestro de escuela y recibió el Espíritu Santo en 1912 en el mismo edificio donde se realizaban servicios pentecostales. Fue ordenado en 1914 y fue bautizado en el nombre de Jesucristo en 1916. Llegó a ser un predicador pionero y estableció muchas iglesias pentecostales. Por unos pocos años fue el editor del Heraldo Pentecostal. Murió en 1969.

G. A. H. ARGUE

A. H. Argue nació en Ontario, hijo de un predicador metodista. Llegó a ser un exitoso hom- bre de negocios en Winnipeg. En 1907 fue a Chicago y recibió el Espíritu Santo en la Misión de la Avenida Norte. Cuando regresó a casa, realizó un servicio de espera en su propia casa y un gran avivamiento se desató. Él dedicó su vida a un ministerio evangelístico y miles fueron con- vertidos bajo su ministerio. Por varios años él publicó un periódico El Mensajero Apostólico.

Murió en 1959 a los noventa y cinco años.

H. A. G. WARD

A. G. Ward fue uno de los predicadores pioneros en Canadá en la organización pentecostal trinitaria. Comenzó su ministerio como ministro metodista en las praderas canadienses. Él reci- bió el Espíritu Santo en Winnipeg y por varios años fue secretario de las Asambleas Pentecosta- les de Canadá. Murió a la edad de setenta y ocho en 1960.

I. FRANKLIN SMALL

Franklin Small fue uno de los pioneros pentecostales en Canadá. Fue uno de los primero en

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recibir el bautismo del Espíritu Santo en Winnipeg en 1907. Llegó a ser el pastor asistente de A.

H. Argue en la primera Asamblea Pentecostal en Winnipeg. Dirigió la formación de la Iglesia Apostólica de Pentecostés de Canadá.

El fue un fuerte predicador de la verdad de la unicidad y el bautismo en agua en el nombre de Jesús. Desafortunadamente, él aceptó la teoría del calvinismo y promovió esta doctrina a través de su hermandad. Pastoreó la Iglesia Apostólica de Sion en Winnipeg por veinticinco años. Mu- rió en 1961.

J. CLARENCE L. CROSS

Uno de los predicadores pentecostales pioneros en Canadá fue Clarence Cross. Comenzó su ministerio como joven predicador de la santidad con su tío, Alexander McCreagy. En 1907 asis- tió a una convención en Waterwotn, Nueva York, donde él oyó sobre la experiencia pentecostal.

En 1908 asistió a su primer servicio pentecostal en una casa en Atenas. Más tarde ese mismo año muchos del área recibieron el Espíritu Santo.

En 1911 una división ocurrió en la obra sobre la obra culminada del calvario. La responsabi- lidad de pastorear a los que defendieron esta verdad recayó sobre el hermano Cross, que tenía entonces veintidós años de edad. Él fundó el Campamento Outlet en Lansdowne, Ontario y evangelizó y pastoreó en el este de Ontario por más de cincuenta años. El campamento Outlet es el campamento más antiguo en Norteamérica.

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Lección once

CON LAS SEÑALES QUE LA SEGUÍAN

A. CON LAS SEÑALES QUE LA SEGUÍAN

“Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas… Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la pa- labra con las señales que la seguían. Amén” (Marcos 16:17-20).

Cuando Jesús dio la comisión a Sus discípulos de ir a todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura. Él claramente declaró que habría ciertas señales que seguirían a la predicación.

Aquí en esta escritura Él menciona cinco de estas señales:

1. Echarán fuera demonios.

2. Hablarán nuevas lenguas.

3. Tomarán en las manos serpientes.

4. Si bebiesen cosa mortífera, no les hará daño.

5. Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán.

Después de Su ascensión los discípulos predicaron por todas partes como se les instruyó que hicieran, y el Señor cumplió Su promesa trabajando con ellos, confirmando la palabra con las señales que la seguían.

Hay una vasta diferencia entre seguir las señales y las señales que siguen. Los miembros sin poder de la iglesia como los judíos en el tiempo de Cristo buscan las señales para seguir. Sin embargo, la verdadera iglesia no estará siguiendo señales sino más bien tendrá señales que les siguen.

¿Ha habido señales que siguieron al avivamiento pentecostal del siglo XX? La respuesta a esta pregunta determinará grandemente si este avivamiento pentecostal fue ordenado por Dios o no. Gracias a Dios no necesitamos siquiera titubear para contestar a esta pregunta con un afirma- tivo positivo.

Las señales y maravillas han estado siguiendo a la predicación de la palabra de Dios. El avi- vamiento pentecostal ha restaurado los milagros y el poder de Dios a la iglesia. Debido a este avivamiento pentecostal los dones del Espíritu han sido una parte vital de la iglesia verdadera.

Debido a esto, la iglesia ha sido rejuvenecida, los altares han sido llenados, los pecadores han sido convertidos y los enfermos han sido sanados. Debido a estas señales, maravillas y milagros, el nombre de Jesús ha sido glorificado y se ha hecho evidente que este poderoso derramamiento de la lluvia tardía ha sido verdaderamente enviado por Dios.

B. LA SEÑAL DE HABLAR EN LENGUAS

La señal distintiva que siguió a este avivamiento del siglo XX es el hablar en lenguas. Los

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santos pentecostales que oyen a la gente hablando en lenguas pueden llegar a estar familiarizados con este fenómeno y olvidar que esta es la señal milagrosa que seguiría a los que creyesen. Ha- blar en lenguas es una señal sobrenatural y es un milagro en sí.

Podemos comentar aún más sobre esta señal notando lo siguiente:

1. Es una de las cinco señales que el Señor dijo que seguirían a los que creyesen (Marcos 16:16-18).

2. Los apóstoles, la mujer, y todos los que estaban en el aposento alto hablaron en lenguas el día de Pentecostés (Hechos 2:4).

3. Los gentiles en Cesarea y Éfeso hablaron en lenguas cuando recibieron el Espíritu Santo (Hechos 10:46; 19:6).

4. El apóstol Pablo recibió el mandato del Señor que escribiera: “quisiera que todos voso- tros hablaseis en lenguas” (1 Corintios 14:5).

5. El apóstol Pablo escribió: “no impidáis el hablar lenguas” (1 Corintios 14:39).

6. Hablar en lenguas es uno de los nueve dones del Espíritu.

7. Hablar en lenguas es una señal para los que no creen (1 Corintios 14:21).

C. LA SEÑAL DE SANIDAD

Junto al hablar en lenguas, la señal que ha estado más prominente es la de sanidad. Este aviva- miento pentecostal del siglo XX ha estado continuamente acompañado por sanidades milagrosas.

Cada enfermedad conocida al hombre ha sido sanada como respuesta a la oración. Ojos ciegos han sido abiertos, oídos sordos han sido sanados, bocios desaparecieron, cánceres se evaporaron y de- monios fueron echados fuera en el nombre de Jesús.

Esto ha sido cierto desde el principio de este avivamiento. En 1903 cuando el Espíritu Santo fue derramado en Galena, Kansas, era en parte debido a la sanidad milagrosa de la Sra. Mary Arthur, quien había estado enferma por catorce años y estaba casi ciega. Cuando oraron por ella y la ungieron con aceite el 17 de Agosto de 1903, ella fue completamente sanada. Un gran avi- vamiento pentecostal en Galena fue el resultado. Lo que pasó aquí cerca del inicio del siglo ha sido repetido literalmente miles de veces alrededor del mundo.

Se ha registrado en unas cuantas ocasiones que los muertos han sido resucitados de entre los muertos en el nombre de Jesús.

Ciertamente el avivamiento Pentecostal no ha carecido de señales certificando el hecho que el avivamiento fue realmente enviado por Dios.

D. LOS DONES DEL ESPÍRITU

Una de las grandes señales que siguió a este avivamiento ha sido la restauración a la iglesia de los nueve dones del Espíritu. Sin el bautismo del Espíritu Santo, esto habría sido absoluta- mente imposible. Con el derramamiento de la lluvia tardía vino la manifestación y operación de los dones del Espíritu. Esto, por supuesto, se podía esperar, pero era otra señal que siguió al avi- vamiento pentecostal.

Referencias

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