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MANUAL DE PASTOS Y FORRAJES
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ASOCIACION COLOMBIANA DE HOLSTEIN-FRIESIAN
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DUTECA AGROPECUÍÜ DE COLt1ti/'
MANUAL DE PASTOS Y FORRAJES
ELABORADO POR:
Luís E. Méndez M. M.V.Z. M.S.
Asesor Técnico A.C.H.F.
Pablo E. Mendoza M. I.A. Ph. D.
Programa Pastos y Forrajes, ICA.
Carlos Gavilanes I.A. M.S.
Programa Pastos y Forrajes, ICA.
Germán Arguelles M, I.A. M.S.
Programa Escuela para Graduados ICA-UN.
Franci;co Peña C. MV. MS.
Prograa Ganado de Leche. , ICA.
Bogotá, Julio de 1980
Asociación Hoisteín
Carrera 8a. No. 69-43 Teléfonos: 249 8597 235 8710 y 235 8086 Cables "Holstei&'Bogotá - Cólornbta
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Probablemente la explotación de aanado de leche constituya la acti vidad más compleja de la producción animal tanto por las alternatj vas que se presentan: la cría, levante, gestación, parto, lactan - cía, período seco, como por la serie de factores que inciden en la relación "suelo - planta - animal - administración!. En países con una lechería avanzada este complejo se resuelve ajustando al inxi- mo los niveles tecnol6gicos a las necesidades del sistema explota- do, incluyendo la subvención del estado cuando el caso lo requiera.
En Colombia por el contrario, en donde no existen estímulos de pro ducción, el ganadero se vé obligado a ajustar una tecnología con - cordante con mrenes permisibles dentro de pequeñas escalas de rentabilidad.
Conscientes de lo anterior y de la importancia que para el país - tiene la producción de los forrajes en el sistema de produccj6n le hera, la 1sociaci6n Colombiana de Hoistein Friesían ha Preparado este documento basado en conferencias dictadas por técnicos en la materia.
Es para la Asociaci6n un verdadero orgullo, presentar esta publica ción cue indudablemente será de mucho valor para los a-anaderos, asistentes técnicos, 'administradores, estudiantes y personas que de una u otra forma, estn.vinculadasa la producción, manejo y mer cadeo de leche.
La Asociación agradece sinceramente la colaboración de los tcnícos Participantes y al Instituto Colombiano Aaropecuario or su amplia participación.
Pre s Asociación CoIonbiana de Hoistein Friesian
ESTAELECB:I4TO DE PRADERAS EN CLLA FIO 3
v1
(oi)Germán ArguellesJr. - Inc. ACTr.
En similar proporción al crecimiento de le población humane aumenta día a día la necesidad de alimentos de orígen anirai, los cuales debido a múlti- ples factores como limitantes en capital, tierra y mano de obra, hacen que los objetivos actuales de investigadores y. ganaderos se centrelicen en la consecución de una tecnología práctica que permita lograr un suministro permanente de fuentes alimenticias a los animales productores de léche, carne o lene.
Bien conocido es que la base de la nutrición' del ganado son los pastos y Forrajes- Es por ésto que si se tiene como meta una alta productividad y eficiencia en las explotaciones ganaderas, se deberá contar con óptimas pra- deras, que produzcan un volúmen adecuado en cantidad y calidad de alimento para el mantenimiento y producción de los animales.
1. CRITERIOS EN EL ESTABLECDflENTO DE PRADEAS.
Das aspectos fundarnentalesben tenerse en cuenta para\e1 establecimiento de una pradera. En primer lugar, un conocimiento clero de la zona en lo referente al suelo y a las condiciones ambiertales predominantes y en se- gunda instancia, una selección de las especis forrajeras a establecer, analizando entonces, las clases de pastos que ahora crecen comparados con los que potencialmente se oodrían sembrar.
2
2. ESPECIES FORRAJERAS PARA OLflA FRIO
Como norma general, se sabe que los suelos de clima frío son ácidos con ph de 4.5-6.5 y de una fertilidad que varía de baja a media, por lo tanto en la mayoría de los casos los conceptos que priman para el establecimiento de praderas en este piso térmico son los de condiciones físicas del suelo, humedad y presencia de heladas.
De manera amplia se pueden clasificar los forrajes de clima frío en tres grandes grupos.
a. Especies para suelos pesados y tolerantes a encharcamientos.
yo(Pennisetum cladestinum, Hochst),tucaal(Festuca arun- dinacea, Schreb), festúca media (Festuca elatior, L.),(alzul
(Dactylis glonierata, L.) y trébol blanco (Trifoliurn repens, L.)
b. Especies para suelos franco arcillosos y relativamente bien drenados:
Raigrés italiano (Loliun multifloruni, Lamb), raigrés inglés (Lolium perenne, L.) raigrs rnanawa (Lolium . muj.tjn.or.um xL. perenne), raigrés ariki (Lolium perenne x L. multifloruni), raigrés tetrelite (Loliuni hybridum, Hausskn), trébol blanco, trébol rujo (Trifoliurn pratense, L.) Y alfalfa (Meticago sativa, L.)
C.
Especies tolerantes a heladas
En general todas las especies mencionadas anteriormente a excepción
de algunas variedades de alfalfa de tipo mediterráneo y del kikuyo
3
que a pesar de ser la especie de más amplia difusión en clima frío es la más susceptible al efecto de las heladas.
3. ESTA8LECIMITo
El establecimiento de especies forrajeras debe ser cohsiderado en forma similar a la siembra de cualquier cultivo comercial, en el sentido de tener los mismos cuidados en la preparación del suelo, sistema de siembra, control de malezas, riego y fertilización. Es conveniente recordar que de las ade- cuadas prácticas realizadas en el período de establecimiento de los pastos va a depender la futura persistencia de la pradera y una satisfactoria pro- ducción de forraje que suple plenamente las necesidades del objetivo de toda explotación pecuaria: el animal.
3.1. Preparación del terreno.
En cuanto a la preparación del suelo generalmente se presentan dos situa- ciones: a) cuando el terreno está cubierto de pasto kikuyo y se desea sem- brar una especie de un hábito de crecimiento diferente corno el raigrás. En este caso deberá hacerse un empleo intensivo de maquinaria mediante el paso de implementos como: rotovator, arado, rastrillo y niveladora, todo de acuerdo a las exigencias del terreno. b) Cuando el terreno proviene de un cultivo limpio como papa, maíz o cebada, situación en la cual la labor de mecanización se reduce notablemente y en general las labores tendientes al establecimiento de la pradera se facilitan mucho.
3.2. Fertilización inicial.
Corro paso prioritario para el empleo de abonos ya sea orgánicos o inorgáni- cas, es indispensable conocer el nivel de fertilidad del suelo, con el p ro- pósito de emplear en la forma más eficiente y económica los distintos pro- ductos que se apliquen a la pradera. Es necesario obtener información sobre el pH del suelo, materia orgánica, fósforo, potasio y aluminio intercambia- ble, datos que se pueden conocer con el análisis químico de fertilidad de los suelos.
Antes de la siembra es conveniente aplicar los correctivos necesarios, prin- cipalmente los dirigidos a mejorar las condiciones de pH del suelo. Después de la siembra se puede fertilizar con un abono compuesto y posteriormente aplicar los fertilizantes nitrogenados durante el crecimiento de los castos una vez estén establecidos.
De cualquier manera, es recomendable elaborar un programa de fertilización de la pradera desde el establecimiento hasta la culminación de la vida útil del forraje.
3.3. Siembra
En todo sitio en donde se piense establecer nuevos pastos, un aspecto que debe ser considerado es el relativo a le época de siembra. Es así con-o, los forrajes se pueden sembrar en cualquier época del ao siempre y cuando se disponga de riego, sin embargo, como recomendación se plantea la necesidad de realizar las siembras al iniciarse el período lluvioso.
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En lo referente al proceso de siembra propiamente dicho, vale le pena anotar que los pastos de clima frío se propagan casi que en su totalidad por medio de cariópside. En este sistema de propagación deben considerarse aspectos relacionados con la viabilidad de la semilla, poder germinativó, porcentaje de germinación y densidad de siembra a emplear.
Cuando se trata de la siembra de gramíneas solamente, se recomienda esparcir en forma uniforme ya sea al voleo manual o mecánicamente, o en surcos sepa- rados 25-45 crrs una cantidad de 15 a 20 kilogramos de semilla por hectárea, salvo el caso cuando se emplean variedades tetreploides, con las cuales se aumenta la cantidad de semilla a 30kg/Ha.
Un factor básico en la siembra de pastos es el relativo a la profundidad a la cual debe quedar la semilla, ya que esto incide determinantemente en una pronta emergencia de la plántula. El tamaño de la semilla es una paute para establecer la profundidad de siembre, es así como los pastos de semilla pe- quefla no deben cubirse con capas de tierra superiores a 5-10 mm. En muchas ocasiones cuando se siembra al voleo, el riego o las lluvias se encargan de profundizar la semilla cuando esta no ha sido tapada; pero es aconsejable, inmediatamente después de esparcir la semilla tapar con un "cultipacker" o - rodillo desterronador o en su defecto con ramas de árboles siempre y cuando
las caracteriáticas del terreno lo permitan.
3.4. Siembra de mezclas de gramíneas y leguminosas.
Una mezcla de gramíneas y leguminosas garantiza una mayor producción de forraje con un mejor valor nutritivo, además se logra una utilización más
eficiente del suelo y se reducen los costos por efecto del
empleo de menos fer ti
lizantes nitrogenados debido a que las leguminosas conforman el grupo de plantas que establecen una relación simbiótica con bacterias del género 9hizobium, encargadas de fijar el nitrógeno atmosférico.
Cuando se va a establecer una pradera con gramíneas y leguminosas se deben tener en cuena aspectos inherentes al comportamiento agronónjco de las es- pecies a sembrar y sobre todo al tipo de manejo que se le vaya a dar a la pradera. Debe buscarse que la leguminosa constituya un 30% dl forraje dis- ponible, ya que porcentajes superiores pueden ocasionar posibles complica- ciones digestivas al animal,
En general, las cantidades de semilla de leguminosa pueden variar de cinco a ocho kilogramos por hectárea y de 12-20 kg/Ha de cariópside para la gra- mínea.
Las gramíneas y leguminosas pueden sembrarse separadamente o en surcos alter- nos, o las gramíneas en surcos y las leguminosas al voleo.
3.z. Control de malezas
El problema que pueden presentar las malezas en el es tablecimiento de una Pradera se evita básicamente mediante una preparación adecuada del terreno.
Es así como existe una estrecha relación entre buenas prácticas de control en la etapa previa a la siembra y prontitud con la cual se establezca el forraje, con el consiguiente ahorro económico de mano de obra y uso de pro- ductos químicos.
-\
7
No se debe olvidar que la mayoría de malezas de clima frío son de tipo anual, lo cual se constituye en una ventaja, ya que evitando que estas florezcan y produzcan semillas, se puede ejercer un control efectivo Esto se logra con practicas culturales corno es el empleo de la guadañe, lo que representa un método de control más eficiente que el que se puede lograr con el em pleo de productos químicos. En ciertas ocasiones, en el establecimiento, una guadañada antes del p rimer pestoreo Permite un mejor macollarnientó del pato y por con- siguiente mayor cobertura.
3.6. Resiembra
En muchas oportunidades se recomienda resembrar algunas áreas que presentan un cubrimiento desuniforme en observaciones realizadas mas o menos 30 días después de la siembra. Pera efectuar ésta práctica se rastrillan las partes calvas y se distribuye la semilla empleando la misma densidad de siembra u- sada inicialmente y tapando con el sistema más práctico posible, procurando no perjudicar las zonas en donde le semilla germinó uniformemente.
3.7. Primer pastoreo
So debe tener en cuenta qua la carga y el período de ocupación a que sea sometida por primera vez una pradera, son factores que van a incidir direc- tamente en le recuperación y persistencia de los pastos; por lo tanto, es indispensable que el primer pastoreo sea suave para de ésta ranera facili- tar el adecuado anclaje de las plantas y acelerar la empredización del po- trero, con una gran reducción de la posibilidad de invasión de malezas. El primer pastoreo se recomienda hacerlo con animales jóvenes con el fin de evitar el arranque total de las plantas.
a
3. CONCLUSIONES
- Al establecer una pradera se deberá considerar con detenimiento la especie a sembrar en base a las condiciones ecológicas, de le zona, las necesidades alimenticias de los animales y los costos que conlleva el establecimiento una nueva especie forrajera.
- El establecimiento de especies forrajeras debe ser considerado en forma similar a la siembra de cualquier cultivo comercial. De los cuidados que se tenga en este período dependerá la persistencia de la pradera y una satisfactoria producción de forraje preferiblemente se debe sem- brar después de un cultivo limpio.
- Antes de establecer una pradera es indispensable con* cer el análisis químico de fertilidad de los suelos para elaborar un procrram de fer-
tilización adecuado. -
- Aunque es difícil establecer una adecuada mezcla de gramíneas y legu- minosas, esta garantiza una mayor producción de forraje con un mejor valor nutritivo y se reduce el empleo de fertilizantes nitrogerledos.
- El mejor control de malezas al establecer una pradera se hacen una óptima preparación del terreno.
- De la carga y tiempo de ocupación a que sea sometida por primera vez una pradera, depende la recuperación y persistencia de la misma.
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5.6 Primer pastóreo: El primer pastoreo debe ser suave y con animales jóvenes para permitir adecuado anclaje de las plantas, mayor macolla- miento, rápida recuperación y evitar que el animal arranque las plan- tas; del primer pastoreo depende la persistencia de la pradera.
o
Alfalfa
(Medicago sativa) Trébol blanco
(TrIfojjurn repens) Trébol rojo
(Trifoliumpratense) Veza
(Vida angustifo1ia)
700 - 3.000 10-20
1.800 - 3.200 9-15
2.000 - 3.000 10-14
1.200 - 3.200 9- 18
15-20
4- 7
5-10
15-20
Volea o surcos (0.30-0.50) Voleo
Voleo
Voleo o surcos
(o.is - 0.20) TABLA 1. continuación
Especie Adaptación T C Densidad de siembra o Método de siembra Uso m.s.n.m. cariopside vegetativo distancia en m
kg/Ha Ton/Ha
Raigrás manawa 2.500 - 3.000 10-15 20-r26 (L. h Voleo o surcos pastoreo y
ybridum)
(0.15-0.25) corte Raigrás tetrelite 2.500 - 3.000 10-15 30-35 (L. Voleo o surcos pastoreo y
hybridum)
(0.15-0.25) corte LEGW INOSAS
corte
pastoreo erii mezclas.
pastoreo en mezclas
Ensilaje
mezcla con 8v3fl(i ... ..., ... ..., ....,....,.. ... ....
1. Arguelles, G. Manejo de pastos rnanawe y brasilero. Bogotá, ICA, 1976 2. Instituto Colombiano Agropecuario. . Informe Anual. Bogotá, ICA, 1979. sp,, 3. Mendoza, P. Y
Rarnínez, A. Establecimiento de praderas. En; Instituto Colombiano Agropecuario. Curso de Pastos y Forrajes, Bogotá, 1976. 79-96--
4. Silva, J.V. Recomendaciones generales sobre gramíneas y leguminosas de clima frío, medio y cálido.
Pasto, ICÍ\. sf, 35 ç. (mimeografiado)
20-25 Voleo o surcos (0.15-0.25)
Pastoreo y/o corte -
15-20
Voleo o surcos
Pastoreo - (0.15-0.25)
TABLA 1. Aspectos generales sobre establécimiento de algunas especies forrajeras de clima frío.
Especie - Adaptación T°C Densidad de siembra Método de siembra Uso m.s.n.m. cariopside vegetativo Distancia en M -
kg/Ha Toa GRAMINEAS
Avena forrajera 1.600 - 3.100 10-16 55 - Voleo o surcos - Pastoreo
(Avena sativa) (0.30 - 0.60) Corte
Azul orchoro 2.000 - 3.100 10-14 15-20 - - Voleo o surco Pastoreo
(Dactylis glomerata) - (0.15-0.30)
Brasilero 2.500 - 3.200 9-15 - 1.000 cepas Surcos - corte -
(Phalaris spp) - -
Festuca alta 2.500 - 3.000 10-14 15-20 Voleo o surcos - Pastoreo
(F.arun1neczea) - (0.20-0.30)
Festuca-media 2.000 - 3.000 10-14 8-12 Voleo o surcos Pastoreo
(F. elatior) - (0.20-0.30)
Falsa poa 2.500 - 3.200 9-16 - 20-25 - Voleo Pastoreo
(Holcus lanatus) - - -
Kikuyo
(Pennisetum clandestinum) 2.200-3.200 9-15 Estolones Surcos 0.50 Pastoreo
- (1.5) - Raigrs anual
(Lolium multiflorum) 2.200 -, 3.000 10-14
Raigrás inglés 2.200 - 3.000 10-14 (L.. penne)
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600
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PROMEDIOS M ENSUALES DE P LUVIOMÉTRIA EN TI BAITATA .. AÑOS
1.955- 1.977
ESTLECDITO DE PRADERAS EN dA FAlO
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Carlos Gavilanes
Pastos y Forrajes ICA-Tibitatá
1. INTRODUCCION
Los forrajes son la fuente de alimentación más económica para el ganado.
Es por ello que cada día se trata de encontrar especies o variedades mejor adaptadas para cada región, tratando de resolver lirnitantes en la produc- ción.
En clima frío el principal problema es la presencia de heladas y las se- quías prolongadas.
El establecimiento y manejo de una pradera son factores decisivos en la duración de una pradera. Esto implica realizar una seriE de labores esca- lonadas cuidadosas y técnicas como las requeridas para cualquier otro cultivo.
2. CLA
La precipitación anual promedie 22 años en la Sabana de Bogotá es de 633.16 mm. (Estación Tibaitatá) con registros mínimos de 423.9 mm y máxima de 773.7 mm. anuales.El período de lluvias se inicia en abril y se prolonga hasta agosto. Abril, mayo, junio, octubre y noviembre constituyen los meses más
lluviosos. Los meses maá secos son diciembre, enero y febrero.
2
- -
La temperatura media mínima es de 4.3 0C y la media máxima 20.0'C. La humedad relativa media mínima es de 73 por ciento y la media máxima 79 por ciento. (Figuras 1 y 2)
3. SUELOS
El suelo se considera formado por varios horizontes y el más importante desde el punto de vista agrícola y de fertilidad es el horizonte ¿, porque en él se realiza la máxima actividad biológica y el máximo lavado de nutri- rnentos. Allí se desarrolla la mayor parte de raíces, se concentre le acti- vidad biológica y es más rico en nutrimentos. La conservación de este ha"
rizonte es de gran importancia ya que se puede destruir o deteriorar por el mal manejo.
La textura o grado de separado que domine en el suelo puede ser: arenoso o liviano (si domina la arena); arcilloso o pesado (si domina la arcilla);
limoso (si domina el limo) y franco o mediano si hay una rnezclaecuada de los tres separados.
Los suelos en clima frío por lo general son ácidos con una fertilidad que varíe de baja a media.
4. CARACTEJRISTICAS DE LOS PASTOS
4.1. Especies y/o variedades que resisten encharcamientos prolongados.
Festuca alta (Festuca:. arundinacea, Schreb), festuca media (F. detior L) raigrás italiano (Lolium multiflorun, Lam), azul orchoro (Dactilys
3
glomerata, L) kikuyo (Pennisetum clandestinum Hochst), brasilero (Phalaris spp), trébol blanco (Trifoliurn repens, L)
4.2 Especies y variedades que toleran heladas frecuentes Raigrás inglés
Reigrás manawe Raigrás tetrelite Raigrás ariki
Alfalfa Ver. Dupuits
(Lolium perenne, L) (Lolium hybridum)
(Lolium hybridurn) Tetraploide (Lolium hybridur)
(Medicago sativa, L)
Además: Festuca alta y media, azul orchoro, raigrés italiano y trébol blanco.
4.3 Especies que requieren suelos bien drenados
En general todas las especies de clima frío requieren de suelos bien drenados. En especial el pasto tetrelite, manawa ylas especies tetra- ploides. Las leguminosas: alfalfa, trébol blanco y rojo.
5. ESTA2LECflIENTO DE PASTOS
Para obtener una buena pradera es indispensable la preparación adecuada del suelo, la siembra de una buena semilla, la fertilización apropiada y una buena distribución dd lluvias o riego.
ri
5.1 Preparación del suelo: se entiende como preparación de suelo el laboreo a una profundidad adecuda, y el desterronado acorde con el tamaño de la semilla y con el suelo en sí, para permitir una capa de suelo donde la semilla germine satisfactorjaménte y luego dispónga de suficiente pro- fundidad para el desarrollo de las raíces.
Los pastos al igual que otros cultivos, tienen sus Propias necesidades1 de agua, aire y elementos nutritivos, los cuales son suministrados por el suelo. El aprovechamiento por parte de los pastos depende de que estos factores de crecimiento se encuentren presentes guardando cierto equilibrio entre sí. Un exceso de agua reduce el espacio aéreo; el exceso de un nutrimento dado impide la absorción de otro; etc.
En la preparación del suelo, el terreno se divide en dos: terrenos mecanizables y terrenos no mecanizaoles.
En los terrenos rnecanizables se hace necesario la combinación adecuada del arado, rastrillo. Una arada, dos rastrilladas,desterrenada y nive- lada. muchas veces son suficientes. Otras veces es necesario pasar otros implementos tal como el "rotavitor" dependiendo de las condicio- nes del terreno.
La labor de arada debe efectuarse a unos 25 cms de profundidad, cuando el suelo tenga una humedad adecuada. La forma de determinar el grado de humedad es torando una porción da suelo entre los dedos índice y
pulgar y frotando hasta obtener. un cordón de unos 3 mm de diámetro.
Si a este diámetro el suelo empieza a desmoronarse quiere decir que está listo para laboreo, si por el contrario se desmorone antes o des- pués de este diámetro entonces es porque está muy seco en el primer caso y muy húmedo en el segundo.
Cuando se trabaja un suelo muy húmedo se ocasiona pérdida de estructura por compactaciári y en suelos muy secos hay que aumentar el número de ras- tilladas.
En terrenos no mecanizables, luego de tumbar la vegetación arbustiva se debe limpiar el terreno amontonando y quemando 6 simplemente amontonando el material fuera de la futura pradera. Después se puede pasar un arado de bueyes, el cual sirve también como rastrillo. • En la actualidad hay implementosícólas pro pios para ser tirados por animales.
5.2 Aplicación de correctivos y/o fertilizantes en establecimiento.
Para el conocimiento de un suelo se hace indispensable el análisis físico químico. Este permite dar una idea de que fertilizante debe usar y en qué proporción.
Cuando el suelo es 6cido o muy ácido se hace necesario aplicar cal o caJ.fos. Estos productos generalmente se incorporan al suelo con la primera o segunda rastrillada. La cal y el calfos se deben regar como mínimo quince días antes de la siembra.
c
Abonos simples y/o compuestos se riegan en el momento de la siembra.
La 'urea ú otro nitrogenado es prudente regarlos cuando el pas t2n"a unos 15 centímetros de altura.
En todo momento se debe elaborar un programa de fertilización tanto de establecimiento como de mantenmjento.
E.3 SIOBRA
Luego de identificar la especie o especies que se van a establecer y de tener listo el suelo se procede a la siembra. Es indispensable tener en cuenta la época de siembra, los sistemas de propa gación, los méto- dos de siembra y el uso de mezclas.
6.3.1. Epoca de siembra: Los pastos se pueden sembrar en cualquier época del aFío siempre y cuando se disponga de riego. Si no se dispone de este medio se hace necesario sembrar al principio de la temporada de lluvias.
Hay que darle a la semilla humedad suficiente para una buena germinación y desarrollo inicial de la planta.
5.3.2 Sistemas de propagación: Las especies forrajeras se pueden sembrar Por semilla (cariopside) o por material vegetativo.
5.3.2.1. Siembra por semilla: (cariopside) Casi todas las especies de clima frío se propagan por este medio. Hay que tener en cuenta aspectos relacionados con la semilla en sí tales como la variabilidad, poder
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7
germinativo, porcentaje de germinación, pureza y calidad en general y el manejo de la misma: densidad de siembra, profundidad, tapado.
a. Densidad de siembra: Para clima frío se necesita entre lE y 30 kg de semilla por hectárea dependiendo de la especie y calidad y del método de siembra. En la Tabla 1 se dan las centiddes por especie o variedad.
b. Método de siembra: Las especies forrajeras se pueden sembrar en surcos separados entre 25-45 cms o al voleo (Tabla 1). En surcos mediante el uso de máquinas apropiadas las cuales son de diferente tipos: sembradorasabonadoras; sembradoras con discos para tapar la semilla; sembradora con rodillo; voleadora abonadorá de tractor o manual. Es importante distribuir la semilla uniformemente.
c. Profundidad de siembra: El buen desarrollo de una plántula también depende de la profundidad a lo que fue sembrada la semilla. En general, es suficiente una capa de 0.6 cms de espesor de suelo.
Es aconsejable tapar la semilla y esto depende del equipo utilizado.
Cuando el equipo tiene discos para enterrar la semilla no hay necesidad de pasar otro implemento. Cuando el equipo carece de discos entonces se puede pasar un "cultipacker", á un rodillo dentado o liso, como tam- bién se le puede adaptar cadenas o ramas de árboles a una distancia de 2.5 a tres metros del implemento.
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En toda ocasión es aconsejable realizar la siembra y tapadó de la semilla en terrenos recién rastrillados. Si llueve durante la siémbra, es nece- sario rastrillar la parte no sembrada.
5.3.2.2 Siembra por material vegetativo: Son pocas las especies de clima frío que se establecen por material vegetativo. Aparte del kikuyo y del brasilero, la alfalfa también se puede propagar por este sistema.
e. Densidad: Se pueden utilizar estolones, cepas, tallos bien desarro- llados (kikuyo y brasilero). La cantidad puede oscilar entre 0.5 1.5 tan/Ha. Para el caso de alfalfa se requiere alrededor de 30.000 cepas por hectárea.
b. !étodo de siembra: El material vegetativo también puede sembrarse en surcos, el voleo o por el sistema de chuzo. En terrenos de pen- diente es aconsejable sembrar en surcos a través de la misma o si- guiendo las curvas de nivel. El material puede distribuirse en surco seguido o a distancia entre 50 a 80 cms. dependiendo del ma- terial disponible.
Cuando se siembra por cepas, prácticamente se realiza.un transplante, puesto que las cepas lleven raíces. Su distribución puede hacerse en cuedto entre 0.30 a 1.00 m. En pendiente se aconseja sembrar en trian- gulo. En terrenos planos se puede surcar entre 0.50 y 0.80 mn. Los ta- llos se ccan unos a continuación de otros dentro de la zanja.
El tapado del material depende del sistema utilizado. Los tallos en surcos se tapan con azadón lo mismo que las cepas. El tapado en época lluviosa debe ser rrs superficial que en época seca.
5.3.3 Mezcla de gramíneas y leguminosas: La mezcla de gramíneas y legu- minosas mejora la calidad de forraje. Por lo general la gramínea con- tiene más carbohidratos y fibra que la leguminosa pero esta tiene mayor contenido de proteína y minerales.
La proporción de la mezcla debe hacerse entre 15 y 30 por ciento de le- guminosa en una pradera. Es prudente no excederse de un 2Si., para evitar posibles problemas digestivos en el ganado.
La leguminosa tiene la capacidad pare vivir en cooperación mutua (sim- biosis) con ciertas bacterias fijadoras de nitrógeno (rhizobium) y estos generalmente no se encuentren en suficiente cantidad en el suelo por lo tanto se hace necesario impregnar la semilla o contaminar el suelo antes de la siembra y esto se conoce como inoculación. Esta labor no es nece- saria si antes ya había existido al cultivo en ese suelo.
El sistema de distribución de la semilla de la leguminosa puede hacerse en varias formas: en mezcla con la gramínea, en surcos alternos, la gramínea el voleo y la leguminosa en surcos o viceversa. También puede sembrarse la leguminosa y la gramíneas por separado.
ID
La cantidad de semilla de la leguminosa varia entre 5 y 8 kg/Ha (Tabla 1).
5.4 CONTROL DE MALEZAS
La preparación conveniente del terreno evita problemas futuros de male- zas, junto con una humedad adecuada del suelo y el suministro de nutrien- tes requeridos por la planta.
Existen diferentes métodos para controlar malezas según el tipo, hábito y ciclo de vida, tanto de estas como de los pastos sembrados. Tales métodos de control pueden ser mecánicos, de competencia entre cultivos, de rotación de cultivos, biológicos y químicos.
Si la preparación del suelo fuá deficiente se pueden usar productos (herbicidas) de presiembra o preemergentes. En todo momento es jable consultar con el técnico.
S.S. RESIa'BRA
Es necesario resembrar un lote cuando quedan áreas despobladas o hay un cubrimiento desuniforme. En el establecimiento la revisión de los potreros debe hacerse periódicamente, y le determinación de resiembra se debe tomar después de 30 días de regado el pasto. En todos las casos es conveniente remover el suelo de las partes despobladás y regar la cantidad de semilla de acuerdo a la densidad utilizada en el resto del lote luego se debe tapar la semilla con el sistema más adecuado.
MANEJO DE PRADERAS EN CLIMA FRIO35'
Pablo E. Mendoza\. LA., Ph.D.
Pastos y Forrajes ICA-Tibaitaté
INTRODUCCION
Debido a que la mayoría de las explotaciones ganaderas en climas fríos es- tán dedicadas a la producción de leche especialmente con animales de alta selección, el manejo de praderas en estas zonas tiene aspectos específicos que deben ser considerados.
En primer lugar, se tienen animales que por su tipo y producción poseen requerimientos nutricionales más altos que los existentes en otras regiones del país. En segundo lugar, el alto costo de la tierra hace que sea prac- ticamente una necesidad intensificar las explotaciones lecheras ya que la tierra disponible es por lo general una limitante muy severa. En tercer lugar, el alto costo de los concentrados obliga al ganadero a utilizar al máximo el forraje de que dispone y minimizar el uso de concentrados, con el objeto de tratar de reducir sus costos en una industria en la cual la actividad principal - producción de leche - no le permite el traslado de sus costos al consumidor en forma equitativa por razones que nos del caso discutir aquí.
SISTEMAS DE PASTOREÓ
Si se consideran animales1eccionados como loa que existen en climas fríos que tienen niveles de producción promedios dentro del rango de 7 hasta 20
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kg/ yace es obvio que este tipo de animales, especialmente los de mayor pro- ducción requieren de un manejo intensivo de la pradera.
El sistema de pastoreo más usado es el de rotación mediante el suministro de fajas diarias con cerca eléctrica independientemente del pasto que se tenga.
OTROS .CPONTES DEL 'ANEJO DE PRADERAS
Además del sistema de pastoreo sobre el cual no debe haber rrucha discusión, el manejo de las praderas involucre un compromiso entre especies de pastos, fettilizacjón, producción de forraje, valor nutritivo, período de descanso y ocupación y carga de los potreros.
Especies de pastos.,-
pasto predominante en clima frío e el kikuyo el cual tiene caracterís- ticas deseables como buen poder invasor, resistencia al sobrepastoreo y otras. Dentro de sus características indeseables esté la susceptibilidad a daños por heladas y la alta exigencia en suelos fértiles o en su defecto requerimientos de buenos niveles de fertilización.
Desafortunadamente el pasto kikuyo aunque adecuado pera llenar los requeri- mientos de vacas de mediana producción, tiene una descompensación entre los niveles de proteína y energía digestible la cual no permite obtener consis- tentemente producciones de leche - en solo pasto muy superiores a unos 15 kg de leche por yace y por día, especialmente si no hay un programa
El
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dinámico de fetilización de mantenimiento. Praderas de kikuyo sin nitró- geno y con 29 días dB descanso pueden tener un tope de producción de alre- dedor de 12 kg/ yace debido a los bajos niveles de energía digestible en el forraje aunque el tope de producción por concepto de proteína puede ser del orden de los 16 kg de leche/vaca-día. Lógicamente que parte de la proteína puede ser utilizada como fuente de energía aunque esto involucre un proceso metabólico dentro del anima], poco eficiente.
Indudablemente que esta característica poco deseable del pasto kiuyo a esa temprana edad cuando no se fertiliza, se debe ala baja proporción de hojas con relación al volumen de los tallos presentes. Con el tiempo, las hojas van aumentando en proporción a los tallos y se estabiliza entre los -SO a los 80 días de edad. Otra forma de circunvalar esa dificultad es mediante el uso de nitrógeno bajo la asunción de que no existen problemas con otros elementos.
El ganadero de climas fríos tiene ahora especies forrajeras alternativas que le permiten económicamente cambiar sus praderas de kikuyo por especies ms productivas aunque un poca más delicada desde el punto de vista de adap- tación y manejo. Por lo general, estos pastos alternativos están dentro del grupo de los raigrases y sus híbridos.
Dentro de las características favorables de estas especies recientemente introducidas se destacan el alto vigor inicial de crecimiento, excelente valor nutritivo (alrededor de un 30 1íí mayor contenido de proteína y energía que el kikuyo), acelerada recuperación después del pastoreo y por consi-
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guiente mayor número de pastadas al año con una mayor capacidad de sosteni- miento. La resistencia a heladas es también superior el kikuyo.
Son características negativas los altos requerimientos de riego y fertili- zantes y susceptibilidad a la roya de la hoja principalmente.
Fertilización.
En general los pastos tienen re querimientos altos denitrógeno debido en primer lugar a que extraen altas cantidades de este elemento y en segundo lugar a que debido a las bajas temperaturas prevalentes en climas fríos, la mineralización del nitrógeno contenido en la materia orgánica del suelo es lenta ya que es un proceso microbial el cual es acelerado, por altas tem- peraturas.
Si pensamos que una pradera de raigrs produce al aFio 20 toneladas de mate- ria seca con un contenido promedio de ia% de proteína (equivalente a 2.9 de N en base seca) esto nos indica que la pradera está extrayendo del suelo aproximadamente 560 kg N/Ha en cual debe ser repuesto de alguna manera. Una buena parte del nitrógeno es devuelto en el estiércol y la orina, pero la degradación de ese nitrógeno de formas orgánicas a inorgánicas es lenta lo que hace necesario fertilizar con nitrógeno para reponer el nitrógeno tomado por la planta aún a sabiendas de que se va a aumentar el contenido de mate- ria orgánica del suelo. Esto a la larga es una mejora y se va a reflejar en mayores producciones de forraje o en disminución de les cantidades de nitrógeno en forma de fertilizantes sintéticos aplicados.
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Si se adicionen altas cantidades de abano orgánico, a pesar de que la des- composición es lenta, va a haber una buena mineralización del nitrógeno con- tenido en él y por ende, un notorio efecto de la fertilización.
Carga de los potreros
El calculo de la carga de las potreros implica un compromiso entre le pro-- ducción de forraje, recuperación después del pastoreo, consumo de forraje, calidad del forraje que se necesita y pérdidas por pisoteo.
Para vacas de alta producción se estima que el consumo de forraje por día es del orden de 70 kg de material verde con pérdidas por pisoteo de un 30%.
Si se conoce la producción de forraje y el tiempo de recuperación que se debe dar al potrero se puede calcular en forma aproximada el número de ani- males que se podrían sostener por hectárea.
Lógicamente que factores como la fertilización y riego pueden incidir posi- tivamente sobre la carga de los potreros así como la altura a la cual queda la pradera una vez pastoreada.
En el caso de raigrases, se recomiende que el pasto sea pastoreado hasta quedar de una altura de 5 cms, Pastoreos más intensos van a retardar la recu- peración del forraje y a afectar en forma progresiva la persistencia de la pradera hasta hacerla, improductiva e irrecuperable. Pastoreos rnés ligeros van a permitir a los animales cosechar un forraje de mejor calidad, en muchos casos de excesiva buena calidad, lo cual es también desventajoso ya que se
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va a desaprovechar un buen materia], con el agravante de la presentación de diarreas excesivas.
División del Hato
Es un hecho de que no todos los animales en el hato tienen igualas requeri- mientos nutricionales. Desde este punto de vista se debe tratar de que los animales can requerimientos más altos 'descopen" el pasto para luego intro- ducir los animales con menores requerimientos. Las vacas en producción, por ejemplo, deberían ser colocadas primero y luego las vacas secas. Por razones de facilidad en el manejo a nivel práctico no es conveniente tener demasia- dos grupos de animales dentro de una misma rotación. Es preferible tener das rotaciones con dos grupos cada una que una rotación de cuatro grupos.
Uso de forrajes suplementarios.
En épocas de sequía las praderas de kikuyo y/o raigrases disminuyen nota- blemente sus rendimientos y la calidad del pasto. Para estas situaciones el uso del heno o ensilaje representa una buena alternativa para el ganadero, especialmente si éstos han sido producidos en la misma finca lo que además de traducirse en un heno o ensilaje de mucho mejor calidad que los produci- dos en climas cálidos van a resultar a la postre más económicos debido a la obligatoriedad que sobres,,i uso existe en épocas críticas.
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COLOM
-1 IV
FERTILIZACION DE PRADERAS EN CLIiA FRIO 3 RL (04)
Pablo E. Mendoza M., I.., Ph.D.
Pastos y Forrajes ICA-Tibaitatá
INTRODUCCION
La fertilización de praderas apropiadamente seleccionadas de acuerdo a las condiciones de clima y suelo prevalentes en la zona, es una de las prcti- cas que tienen mayor impacto sobre la productividad ganadera. Desafortu- nadamente, a pesar de que las respuestas a la fertilización especialmente a elementos mayores son bien conocidas, las características cambiantes del mercedo d p fE-ir'tilizantes confieren primordial importancia a le relación beneficio/costo la cual se altera con cualquier cambio en el precio de los insumos, cuyos aumentos no son paralelos a los aumentos en los precios de los productos agropecuarios.
Por otro lado, la respuesta e la fertilización, sea ella de establecimiento o mantenimiento es linear solo durante un corto trayecto de le curva. Des- pués de ciertos niveles, dependiendo del elemento en cuestión (nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, etc) ocurre un punto de inflexión a partir del cual la respuesta es cada vez menor hasta llegar a ser nula o negativa, de acuerdo a la ley de rendimientos decrecientes.
Lógicamente los puntos rnéximos de producción y de ganancia económica no coinciden. El máximo de producción por lo general es antieconómico, lo
que hace que usualmente se fertilice para obtener niveles subóptirnos en cuanto a producción se refiere.
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Los elementos esenciales para las plantas son carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo, potasio, calcio., magnesio, azufre, hierro, manganeso, zinc, cobre, boro, molibdeno, cloro y silice. Los tres primeros provienen del aire y del agua y se encuentran en forma generalmente abundante. De los restantes, el nitró geno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y el azufre son requeridos en cantidades considerables por las plantas y se denominan ele- mentos mayores. Los demás - hierro, manganeso, zinc, cobre, boro, molibdeno, cloro y silice-, son requeridos en cantidades muy pe queñas, a pesar de ser tan esenciales como los elementos mayores y se denominan elementos menores o microelementos. En razón a las cantidades requeridas, los elementos ma- yores son, por lo general, más deficientes que los microelernentos aunque en algunos casos debido al efecto que tiene la acidez del suelo sobre éstos, se puede detectar deficiencias de elementos menores.
DIAGNOSTICO DEL ESTADO DE FERTILIDAD DE UN SUELO
El análisis de suelos constituye una de las herramientas más eficaces Dera conocer en forma tentativa el estado de fertilidad de un suelo, así como ocurre en medicina con los análisis de sangre y otros.
El análisis de suelos no es la panacea y requiere cierta labor de interpre- tación la cual por lo general es ms difícil que le rutinaria determinación de valores en un laboratorio ya que además de los conocimientos básicos de química requiere algunos conocimientos de carácter biológico para correla- cionar aceptablemente los datos aportados por el laboratorio con la posible respuesta a nivel de campo.
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Datos ce debe contener un análisis de suelos.
En términos generales y, sin tratar de profundizar innecesariamente en el tema, se considera que los datos mínimos que debe aportar un análisis de suelos son:
pH
Materia orgánica Nitrógeno
Fósforo Potasio Calció Magnesio
Capacidad de intercambio de cationes
Importancia de los datos contenidos en el análisis de suelos.
EL pH es importante porque indica el grado de acidez del suelo lo cual afeo- ta en mayor o menor grado la disponibilidad de algunos elementos en el suelo.
Un valor de pH de 6.5 a 7.5 se considera neutro y es apto para el desarrollo de la mayoría de las plantas Por debajo de 6.5 el suelo es ácido. A valo- res de pH de 6.5 a 6.5 existen pocas limitaciones para el desarrollo de la mayoría de pastos de clima frío aunque la alfalfa podría verse afectada hacia el valor de 5.5. A valores de pH de 4.5 a 5.5 es posible que laidez del suelo sea un factor limitante para muchas especies no solo de leguminosas sino también de gramíneas. Además, a pH inferior a 5.5, el aluminio inter-
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cambiable comien±a a ejercer su efecto depresivo sobre el crecimiento de las plantas pudiendo inclusive llegar a ser tóxico para algunas especies si este aluminio intercambiable es mayor de 1 miliequivalente por 100 gran-os de suelo de acuerdo al cálculo estandar en los laboratorios. En algunos laboratorios, como práctica rutinaria se determina el aluminio intercambia- ble sial pH del suelo es de 5.5 o menor.
En climas fríos los valores de pH superiores 7.5 son muy raros y ocasio- nalmente pueden ocurrir como una secuela del sobreencalarniento. Este efecto por lo general ocurre después de un súbito encelamiento fuerte más bien que luego de varios encalamientos ligeros y tiende a ser de corta o mediana du- ración (i e 5 aPios).
El contenido de materia orgánica del suelo es importante porque indica la capacidad del suelo de aportar algunos elementos contenidos en la materia orgánica (nitrógeno, fósforo, potasio, cobre, zinc) y además afecta el estado de agregación del suelo, la capacidad de retención de agua y el poder amor- tiguador del suelo. Los tres primeros conceptos son autoexplicativos pero tal vez el concepto de poder amortiguador del suelo sea menos claro. El poder amotiguador del suelo es la capacidad de un suelo de oponer cierta resistencia e le inducción de cambios mediante agentes químicos y está relacionado directamente con la textura del suelo y el contenido de materia orgánica.
El contenido de los elementos mayores es importante debido a que generalmente son los primeros en presentarse como deficientes. En suelos ácidos como los
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que usualmente existen en nuestros climas fríos y de pramo se obaerven va- lores muy bajos de calcio, fósforo, potasio y magnesio. Ocasionalmente hay tenores de aluminio intercambiable los cuales podrían ser tóxicos. En muchos de los suelos de clima frío existe una desbalenceada relación Calcio:rriagnesio:
potasio, lo cual amerita la aplicación de fertilizantes correctivos como cal, cal dolomítica o sulpomag.
En cuanto a la capacidad de intercambio de cationes, este concepto expresa la facilidad con que un suelo específico podría recibir elementos de carga positiva corno por ejemplo calcio y da una idea sobre una posible respuesta a la utilización de cal en este caso.
FERTILIZACION PARA ESTABLECIMIENTO DE PRADERAS.
El objetivo primordial de este tipo de fertilización es corregir posibles deficiencias de elementos, excesos de acidez, neutralizar niveles tóxicos de aluminio intercambiable y corregir algún desbalance nutricional que pueda afectar el establecimiento de los pastos.
La etapa de establecimiento de una pradera comprende désde la germinación hasta el primer pastoreo.
Caso hipotético de una finca en clima frío.
Su pongamos que se tiene el resultado de un análisis de suelos de un área específica de clima frío con las siguientes características:
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pH
Materia orgánica P
Al
Ca Mg K CIC
4.1
26.8
7 ppm
4.7 meq/100 g de suelo
II
0.05 008 12.5
Muy ácido alto bajo muy alto
Bajo bajo bajo medio
Interpretación de los resultados
El suelo en cuestión además de la alta acidez posee una alta cantidad de aluminio intercambiable y es bajo en fósforo, calcio, magnesio, y potasio en cuanto se refiere a valores absolutos.
La relación Ca:Mg en el suelo es de 10 a 1 la cual debería normalmente ser de 2 a 1 lo que nos indica Una alta probabilidad de deficiencias de magne- sio no solo por el bajo nivel de Mg en el suelo sino también por la amplitud de la relación Ca:Mg lo que tiende a inducir una mayor deficiencia de
En cuanto al nivel de potasio (K), el valor de 0.08 rneq/lOO g es bajo ya que es menor de 0.20. Paro con relación al Mg el potasio debeá ser solo una cuarta parte. En el suelo considerado,el nivel de K es ligeramente superior al de Mg lo que tiende a agravar la deficiencia de Mg expuesta antes.
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Recomendaciones de ertilizacj6n para establecimiento.
Alternativa A.
Para el suelo cuyo análisis fué anteriormente discutido y en razón al alto nivel de Al intercambiable, extrema acidez, bajo calcio y posibledeficiencia de Mg lo más conveniente y económico sería la aplicación de 2 ton/Ha de cal dolomítica (40% carbonato de calcio y 10 carbonato de magnesio) incorporada con rastrillo uno o dos meses antes de la siembra. Es importante anotar aquí que la cal dolomítica a pesar de que tiene solo la mitad de la concentración de carbonato de calcio de la cal agrícola,es mucho más reactiva y su poder neutralizante es aproximadamente igual lo que indica que el efecto sobre el aluminio intercambiable y el pH del suelo va a ser similar al de una aplica- ción de 2 ton/Ha de cal agrícola sin el inconveniente de agravar demasiado la relación Ca:Mg.
El fósforo, cuyo valor es extremadamente bajo en el suelo en cuestión debe ser adicionado usando superfosfato triple al momento de la siembra en canti- dad de 217 kg/Ha de superfosfato triple (equivalente a 100 kg/Ha de P2o).
El potasio puede ser aplicado también al momento de la siembra utilizando cloruro de potasio en cantidad de 83 kg/Ha de cloruro de potasio (equiva-
lente a 50 kg .<20/Ha).
Alternativa B.
Se podría pensar en la utilización de cal agrícola (1..6 ton/Ha)y calFos
(700 kg/Ha) uno o dos meses antes de la siembra incorporandolos con rastrillo.
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Para el potasio y el magnesio se podría utilizar 200 kg/Ha de sulporrag (equi- valente a 50 kg K 20/Ha y 20 kg MgO/Ha).
Debido a la baja solubilidad del fósforo contenido en el calfos, un 50% del mismo, podría ser suministrado usando 108 kg/Ha de superfosfato triple al momento de la siembra.
FERTILIZACION PARA MANTENIENT0 DE PRADERAS
El objetivo de esta fertilización es el de reponer los principios nutritivos tomados por las plantas y el de mantener un balance de elementos en el suelo.
Es lógico que si el forraje no se utiliza en 'pastoreo, los elementos torrados por la planta no van a ser en parte devueltos como estiércol y orina por lo cual la extracción de nutrientesl suelo es más severa y se requiere enton- ces la utilización de una fertilización de mantenimiento más intensiva.
La fertilización de mantenimiento se basará pues en la aplicación de nitró- geno en forma de urea (46% N) o nitrato deaonio (26% N) en dosis de 50 a 75 kg de N después de cada pastada si existe riego. En caso de no existir riego, la aplicación de nitrógeno deberá hacerse solo al comienzo y al final de la época de lluvias. La fertilización de mantenimiento también comprende la aplicación de los otros elementos tomados por la planta como por ejemplo una aplicación anual de cal dolomítica, superfosfato triple y cloruro de potasio o en su defecto calfos y sulpomnag aunque en cantidades menores a las requeri- das para establecimiento.
o
Es una práctica justificable el hacer efectuar análisis de suelos anualmente para hacer un seguimiento a les condiciones de fertilidad del suelo para tratar de mejorarla o por lo menos mantenerla mediante un adecuado prograrra de fertilización y uso de las praderas.
RESPUESTA A LA FERTILIZACION
El efecto de los fertilizantes se puede dividir en dos categorías desde el punto de vista del forraje: valor nutritivo y producción de forraje.
Efecto sobre valor nutritivo
La fertilización para establecimiento podría afectar la composición, química del forraje notoriamente si el suelo posee contenidos bajos de algunos prin- cipios nutritivos y se presenten deficiencias. En este caso la fertilización para establecimiento podría significar la transformación de un forraje pobre en uno adecuado pera sostenimiento animal.
Si el suelo suministra naturalmente los nutrimentos en forma adecuada para el crecimiento de las plantas, le fertilización para establecimiento va a tener poco efecto sobre la composición química del forraje y mucho menos sobre la digestibilidad del mismo.
En praderas establecidas, la fertilización de mantenimiento tiene como ob- jetivo sostener una alta producción de forraje sin reducir .la persistencia de la pradera. No se trata con ella de modificar grandemente el valor nu- tritivo del forraje.
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En términos generales se puede indicar que no se debe esperar de la ferti- lización efectos importantes sobre la calidad del forraje aun cuando
pueden existir.
Efecto sobre la producción de forraje.
Es aquí en donde ocurre el mayor impacto de la fertilización especialmente si ésta va acompaFiada de lluvias o riego. No hay duda de que a nivel de finca el efecto de le fertilización se detecta más fácilmente por la inci- dencia sobre la capacidad de sostenimiento de las praderas que sobre la producción de leche o carne por animal.
USO DEL ESTIERCOL EN PRADERAS
La práctica de distribución del estiércol es una buena ayuda dentro del ma- nejo del hato en lo que hace relación a la fertilización de mantenimiento.
Si se considera que el ganado vacuno retorna al suelo entre un 20 al 900/c', del nitrógeno, fósforo y potasio que consume, es fácil comprender que la dis- tribución del estiércol es una buena práctica a seguir dentro de la finca.
Por lo mismo, es también obvio que en praderas utilizadas para corte exclu- sivarrente, se hace une continua extracción de nutrimentos sin el reciclamiento que efectúa el animal y, lógicamente se ven a inducir problemas de deficien- cias y desbalances nutritivos mucho más pronto de lo que ocurrirá bajo pas- toreo, si no se toman les medidas correctivas dentro de la fertilización de mantenimiento.
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Los niveles de fertilizacj6n de mantenimiento pera praderas utilizadas ex- clusivamente bajo corte se deban incrementar entre un 30 a un para com- pensar en buena parte el efecto benéfico del anima], en pastoreo sobre la pradera.
INCLUSION DE LEGUMINOSAS EN PRADERAS
El uso de leguminosas en praderas de clima frío distintas al kikuyo en las cuales los tréboles forman asociaciones persistentes aunque de baja o mediana Productividad n6 es una práctica común debido a las dificultades que se pre- sentan a nivel de campo pera lograr una buena relaciÓn entre los tréboles y las bacterias fijadoras de nitrógeno.
Se ha encontrado que las estirpes o razas de bacterias de buena capacidad de fijación de nitrógeno a nivel experimental no son, por lo general, buenas competidoras con las razas nativas y menos productivas en condiciones contro- ladas.
Por otro lado, algunas especies de gramíneas (como por ejemplo los raigra- ses) tienen un vigor inicial muy fuerte el cual no permite el establecimiento de una buena asociación gramínea/leguminosa ya que durante varios meses va a haber predominancia de la gramínea.
Existen especies de menos vigor que el de los reigrases pero entonces tienen el inconveniente de que permiten una invasión de pasto kikuyo ms rápidamente que los raigrases con lo cual se anula la posibilidad de formar una mezcla estable con leguminosas.
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FEFRTILIZACION CON EL31ENTOS MENORES
A pesar de la esencialidad de los micronutrjme,tos mencionados inicialmente, debido a las cantidades mínimas que son extraídas del suelo por las plantas, hasta el momento la respuesta más notoria ha sido a boro en alfalfa aplicado en cantidades de 20-30 kg borax/He al momento de la siembra.
CONCLUSION
La fertilización para establecimiento y mantenimiento de praderas es una prc- tica útil para el ganadero pues se refleja en un incremento en la capacidad de sostenimiento de su finca debido a una mayor producción de forraje y per- sistencia de sus pastos.
Para el establecimiento de praderas, es de gran importancia contar con resul- tados de análisis de suelos recientes que permitan tener una idea sobre el estado de fertilidad natural del suelo, para tratar de corregirla si es el casa.
La fertilización de 'm'an ten imiento debe incluir no solo el nitrógeno sino también aquellos otros elementos extraídos en forma intensa por los pastos y que se encuentran en forma marginal en el suelo con tendencia a producir deficiencias en un futuro cercano.
Siempre que sea posible se debe tratar de distribuir el estiércol ya que mejo- ra no solamente la fertilidad del suelo sino también algunas características físicas del mismo.
IVI
BASES Y METODOS PARA LA COISERVACION DE FORRAJES 3 9 JY (9 r)
Luis Méndez
Francisco Peña C.
1. INTRODUCCION
Las condiciones climticas de nuestra zona tro pical, carac- terizadas por amplias variaciones en precipitación y tempe- ratura, no permiten el mantenimiento de una producción
constante de forrajes. Así, en los meses de sequía, de he- ladas o de ambas, la escasez forrajera llega a límites tan notorios que hace necesario recurrir a gran variedad de su- plementos que encarecen el mantenimiento y aumentan los costos de produccidn de las empresas ganaderas.
Uno de los recursos utilizados por algunos ganaderos para Qontrarrester el descenso en la produccidn de forrajes es la utilizaciÇn del riego artificial en sus diferentes moda- lidades. Sin embargo, aunque resulta promisoria la utili- zacin del riego se cuenta con tropiezos importantes como
Respectivamente, Médico Veterinario M.S. Asesor Técnico de la Asociación Hoistein y Védico Veterinario N.S., Líder Regional de Ganado de Leche del ICA. Tibaitat, Apartado Aireo 151123, .Bogot.
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son la disponibilidad de agua en época seca y el costo alto de los equipos.
Otra alternativa, plausible en aquellas fincas con poca disponibilidad de agua en época de sequfa es la conserva- cicÇn del excedente de forraje producido en época de lluvias para utilizarlo en la alimentaci6n del ganado cuando la producción de la.s praderas no sea suficiente.
La conservacin del forraje utilizando métodos adecuados, de tal manera que no ocasione cambios bruscos en su valor
nutritivo,
no solamente permite el empleo deun alimento de muy bajocosto, sino que
lleva a aumentar la eficiencia en lautllizaci6n
del forraje si se comparacon
el pastoreo en sus diferentes modalidades.Las modalidades más conocidas y utilizadas en la conserva-
ci6n
de forrajes son el ensilado y la henificación.Ambos procesos, aunque basados en principios diferentes, ofrecen buena calidad de forraje, y a relativamente bajo