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Manual para la Conservación del Pato Real Mexicano y su Hábitat

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Academic year: 2022

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Manual para la Conservación del Pato Real Mexicano y su Hábitat

Proyecto de involucramiento público para la recuperación de los Manglares y el Pato Real Mexicano en la Península de Yucatán

Ducks Unlimited de México, A.C.

Acta Norteamericana para la Conservación de los Humedales.

Ducks Unlimited, Inc.

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Este documento, es uno de los productos del Proyecto “Estrategia de alcance público para la conservación de los humedales de Yucatán”, realizado gracias al apoyo económico del Acta Norteamericana para la Conservación de los Humedales (NAWCA, por sus siglas en Inglés), Ducks Unlimited Inc. y Ducks Unlimited de México, A. C. (DUMAC), en colaboración con la Secretaría de Ecología del Gobierno del Estado de Yucatán (SECOL); la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales Delegación Yucatán (SEMARNAT) y la Dirección de las Reservas de la Biosfera Ría Celestún y los Petenes de Campeche perteneciente a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México.

Se exhorta a las organizaciones y al público en general a que usen la información de este escrito en apoyo a las acciones de educación y conservación de recursos naturales que estén implementando, siempre y cuando sus actividades y el uso de la información no persigan fines de lucro y que cuenten con el permiso de la institución citada a continuación. Es obligación de los usuarios dar los créditos correspondientes a los autores en toda forma de comunicación y uso de la información contenida en este escrito.

La reproducción total de este escrito ó de alguna de sus partes deberá realizarse bajo el permiso por escrito de Ducks Unlimited de México, A.C. Av. Vasconcelos No. 209 Ote. Res. San Agustín, Garza García, N.L. México C.P. 66260.

www.dumac.org Forma de Citar:

Alonzo-Parra, D., E. Bestard-Barrera y A. Zaldivar-Jiménez. 2006.

Manual para la conservación del Pato Real Mexicano y su hábitat.

Reporte Final. Ducks Unlimited de México, A.C.

Garza García, N.L. México.

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Manual para la Conservación del Pato Real Mexicano y su Hábitat

Proyecto de involucramiento público para la recuperación de los Manglares y del Pato Real Mexicano en la Península de Yucatán.

David E. Alonzo Parra

Ducks Unlimited de México, A. C.

Eduardo Bestard Barrera

Ducks Unlimited de México, A. C.

Arturo Zaldivar Jiménez Centro de Investigaciones y de Estudios Avanzados Unidad Mérida

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ÍNDICe ÍNDICe

I. Presentación 7

II. Los Humedales 11

¿Qué es un humedal? 13

Las Principales amenazas y causas de la pérdida de los humedales 14

Funciones y valores de los humedales 15

III. El Manglar 19

¿Qué son los Manglares? 21

Tipos de manglares 23

Manglar de franja 23

Manglar ribereño 24

Manglar de cuenca 24

Manglar chaparro 24

Valores y funciones del Manglar 25

Amenazas 26

Consideraciones para la reforestación de manglar 27 La rehabilitación de los bosques de manglar 27 Hoja de trabajo: (identificación de especies y tipos de mangar de tu región) 28 Hoja de trabajo: (floración y fructificación de los manglares de tu región) 28 Disponibilidad de semillas para la reforestación 29 Tasa de crecimiento de los árboles de manglar 29

El porqué de la reforestación 29

Antes que nada el agua 30

La salinidad y otras características 30

Los sedimentos 30

Los nutrientes 31

La preparación de las zonas de reforestación 31

Los árboles muertos 31

La siembra de plántulas silvestres 32

Propágulos de manglar rojo 34

Viveros de manglar 34

Transplante de plántulas de vivero 36

IV. El Pato Real Mexicano (Cairina moschata) 37

Pato Real Mexicano 38

Aspectos generales 39

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Descripción 39

Distribución 39

¿Dónde viven? 40

¿Qué comen? 40

¿Cuándo se reproducen? 40

El cortejo 40

Incubación de los huevos 40

¿Cómo son las nidadas? 41

Los huevos 41

Problemática 41

Deforestación 41

Cacería 42

Contaminación 42

Cruza de patos (hibridación) 42

Saqueo de nidos 42

Estrategia de conservación 43

Los cajones de anidación del pato real 43 Beneficios de los cajones de anidación 43

Diseño de los cajones de anidación 44

Disposiciones generales para la instalación de los 45 cajones de anidación del pato real

Supervisión de los cajones 47

Avistamiento de patos 49

Consideraciones para el “Registro de Avistamiento de Patos” 49

V. Glosario 51

VI. Listado de fotografías 57

VII. Bibliografía 61

VIII. Anexos

Anexo 1 Hoja de Registro para la instalación de cajones 67 Anexo 2 Hoja de Registro para la supervisión de los nidos 69 Anexo 3 Hoja de Registro para el Avistamiento de Patos 71 Anexo 4 Claves para los Estados de la República Mexicana 73 Anexo 5 Sistema de clasificación de humedales 74 Anexo 6 Esquema de clasificación de humedales de México 75

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PReseNtACIóN I. PReseNtACIóN

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PReseNtACIóN

El Manual para la Conservación del Pato Real Mexicano y su Hábi- tat se ha visualizado como un documento en donde se resume la

información básica necesaria para la recuperación de los Man- glares y del Pato Real Mexicano en la Península de Yucatán.

Este documento es parte del material de apoyo utilizado en el proyecto de involucramiento público y en éste se presenta de manera general, los principales problemas que enfrenta la conservación de los valores y funciones de los humedales, al igual que se describen las especies de manglar y los dife- rentes tipos, así como los valores y funciones de los man- glares señalando las principales amenazas que presentan

estos sistemas. En el apartado referente al pato real, se proporciona información acerca de su historia natural, ecología y problemática. También se incluye el proceso para la instalación de cajones de anidación y el moni- toreo del Pato Real en México.

Esta iniciativa está formando una mayor conciencia y participación de las comunidades locales en los procesos de conservación de los humedales. Parte de la información presentada, es producto de la experiencia adquirida en los diferentes programas de conservación que DUMAC ha desarrollado, siendo uno de éstos, la estrategia de recuperación del Pato Real que DUMAC inició desde 1981.

La estrategia para la recuperación del Pato Real en México, es una iniciativa que enfoca sus esfuerzos en la conservación de los bosques maduros de los humedales y de las especies que dependen de éstos.

La instalación de cajones de anidamiento para el Pato Real ha sido y es una de las acciones más importantes de la estrategia que se suman a las actividades de mejoramiento, reforestación y restauración de los bosques maduros de los humedales Mexicanos.

El Pato Real y los manglares se encuentran en condiciones de riesgo, por lo que el gobierno federal a través de la SEMARNAT los incluye dentro de la lista de especies (NOM-059-SEMARNAT-2002) que requieren de esfuerzos importantes para su conservación y protección. Otros aspectos importantes de los manglares y del pato real, es la relativa facilidad de recuperación y el alto interés de las comunidades sobre estos recursos, como fuente de madera para la construcción de vi-

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viendas, artes de pesca, leña; y en el caso del pato real como un recurso alimenticio de las comunidades.

Con este documento se pretende dar a las comuni- dades, manejadores de recursos naturales, así como a propietarios de tierras privadas la información bá- sica necesaria para que participen en los procesos de conservación y de uso sustentable de los humedales, usando estas dos especies como emblemas de conser- vación por ser elementos conspicuos a los humedales costeros del estado.

Se espera que las acciones emprendidas en este pro- grama, puedan hacer que este documento crezca y en el futuro podamos dar más y mejores soluciones a las amenazas que enfrentan los humedales para su con- servación, así como también para definir y priorizar las estrategias de manejo para la conservación de los humedales de la Península de Yucatán y por ende de los manglares y de las especies presentes en éstos como el Pato Real Mexicano.

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Los HUMeDALes II. Los HUMeDALes

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Los HUMeDALes

¿Qué es un Humedal?

Los humedales son tierras que están inundadas de forma permanente o temporal por agua dulce, salo- bre o salada y son áreas de transición entre ambientes acuáticos y terrestres. Otros nombres que se les da a los humedales son ciénagas, pantanos, marismas, esteros entre otros.

Los sistemas de humedales incluyen tanto áreas natu- rales (lagunas costeras, manglares, tulares, carrizales) como aquellas que han sido creadas por el hombre y entre ellas tenemos a los canales, presas, zonas agrícolas como arrozales, salinas, entre otras.

Los diferentes tipos de humedales se forman de acuerdo a las condiciones del sitio, que son determinadas por la topografía, el clima, salinidad, mareas, inundaciones, tipo de suelo y oleaje. Un aspecto muy importante en los humedales es la hidrología, que se refiere al balance de la cantidad de agua que entra al humedal (lluvia, mareas, afloramientos) y la que sale (por medio de la evaporación, filtración de acuíferos, ríos o mareas).

Estos factores afectan la frecuencia y duración de la inundación de un humedal y definen la salinidad, la disponibilidad de nutrientes y por ende las condicio- nes que establecen qué especies de plantas y animales podrán habitar en esos humedales.

En los humedales crecen plantas adaptadas a los am- bientes con mucha agua, a estas plantas se les conoce como hidrófilas, que pueden ser muy pequeñas o grandes como un manglar de más de 10m de altura.

Estas plantas presentan adaptaciones para vivir en los humedales, siendo uno de los más importantes la pre- sencia de pequeños espacios de aire especialmente en sus raíces y sus tallos. En muchas ocasiones los diferen- tes tipos de humedales se denominan conforme a las especies más abundantes, de tal forma que podemos encontrar manglares, carrizales y tulares, entre otros.

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Fotografía 1

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Fotografía 3

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Las principales amenazas y causas de la pérdida de los humedales son:

• Relleno para la construcción de viviendas y puertos. Las infraestructuras construidas en es- tas áreas están sujetas a un mayor riesgo de da- ños a causa de los huracanes e inundaciones.

• Construcción de carreteras que impiden o limi- tan el flujo natural del agua en los humedales costeros e interiores.

• Drenado para la agricultura (arroz y caña de azúcar), que en ocasiones causa que la tierra se vuelva salina e improductiva.

• Descarga de agroquímicos en los humedales, que afectan a los animales, a las personas y a la calidad del humedal.

• La operación de industrias que generan y des- cargan contaminantes que afectan a los hume- dales y a las especies que en ellos habitan.

• El dragado de canales para la navegación y dre- naje, que causan cambios en la sedimentación y salinidad; así como en los patrones de drenaje y la consecuente pérdida de vida marina.

• La deforestación de los bosques como fuente de madera y carbón, que causa una pérdida de hábi- tat para muchas especies silvestres, disminuye las barreras naturales de protección y puede provocar erosión costera y sedimentación.

• La contaminación por aguas negras proveniente de granjas porcícolas y avícolas, incrementando la cantidad de nutrientes y en consecuencia una pérdida de la productividad.

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Fotografía 4

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• La basura que es arrojada en los humedales libera compuestos al ambiente que pueden afectar la salud y sobrevivencia de plantas y animales, in- cluyendo al hombre.

• La cacería ilegal de especies que habitan en los humedales como patos, venados y cocodrilos puede ocasionar una pérdida del recurso y por ende su extinción.

• La pesca no sustentable con métodos dañinos como redes de cerco en los pasos de agua, ríos, trampas de peces, entre otros, pueden ocasionar una disminución de la pesquería local.

• El turismo mal planeado, ocasiona una pérdida o daños al valor estético del sitio. Por ejemplo, la contaminación por aceites de los motores de los botes y perturbación a las aves.

• Otras amenazas hacia los humedales incluyen:

disminución de agua dulce por extracción, de- forestación de la cuenca media y alta aceleran- do el arrastre de sedimentos hacia lagunas y la sedimentación de las mismas; expansión de la frontera agrícola y ganadera; desarrollo urbano no planeado; construcción de carreteras que modifican la hidrología y la sobre explotación del manto freático.

Funciones y Valores de los Humedales.

• Abastecen de agua. Suministran agua limpia a las comunidades cercanas.

• Tratamiento de aguas. Son sitios de recarga y descarga de acuíferos subterráneos;

retienen nutrientes, sedimentos y contaminantes. Sin embargo, si esta capacidad es sobrepasada, el humedal se contamina y pierde su valor.

• Controlan las inundaciones. Ayudan a controlar las inundaciones al aportar sitios en donde el exceso de lluvia pueda ser recolectada y acumulada.

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• Protegen la costa. Protegen contra la erosión costera ocasionada por las tormentas tropicales y huracanes, en especial los hume- dales con manglares ya que proporcionan una barrera contra el fuerte oleaje, vientos y marejadas.

• Son albergues de biodiversidad. Los humedales son el hogar de una gran diversidad de plantas y animales, mantienen cadenas alimenticias que benefician a diversas especies animales. Algu- nas especies sólo las podemos encontrar ahí y su sobrevivencia estaría amenazada si desaparecieran estos ambientes.

• Proporcionan hábitat, para especies que se encuentran en peli- gro de extinción o amenazadas; para especies residentes (que permanecen todo el año y se reproducen en el área); para es- pecies migratorias como las aves acuáticas que se encuentran solamente durante un período del año en su movimiento mi- gratorio.

• Criaderos de pesquerías marinas. Proporcionan productos pes- queros, ya que funcionan como criaderos de especies marinas que en alguna etapa de su desarrollo viven en los humedales.

Para muchos peces, crustáceos y moluscos, los humedales son la base de su cadena alimenticia, ya que la gran cantidad de hojas que se descomponen, proporcionan alimento a larvas de cangrejos, camarones, moluscos y peces.

• Productos de los humedales. Son fuente de madera que se utiliza para combustible, construcción de casas, artes de pesca, bordos artesanales. Algunos humedales tienen la propiedad de poder producir tierra fértil para la agricultura y el pastoreo.

• Valor estético. En éstos encontramos paisajes y recursos natu- rales para realizar actividades recreativas y de turismo como la pesca, observación de aves, paseos en canoas, fotografía, entre otros.

• Son un Patrimonio Cultural. De los humedales se obtiene ali- mentos y otros recursos y sin la conservación de éstos, las fu- turas generaciones no tendrán la oportunidad de gozar de ese privilegio.

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Fotografía 11 Fotografía 14

Fotografía 12 Fotografía 15

Fotografía 13 Fotografía16

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eL MANGLAR III. eL MANGLAR

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eL MANGLAR

¿Qué son los Manglares?

Los manglares son asociaciones de árboles o arbustos llamados mangles, que se distribuyen a lo largo de las costas tropicales y subtropicales del planeta. Están adaptados para vivir en suelos sujetos a la inundación frecuente de agua salada. Los manglares son un tipo especial de bosque que marca la transición entre la tierra y el mar; y constituyen uno de los tipos de humedal arbolado más extenso de la Península de Yucatán. Las especies de mangle están adaptadas para vivir en esta zona de transición, por lo que presentan características esenciales como el desarrollo de raíces con adaptaciones para la respiración, viviparidad (la semilla germina aún pegada a la planta padre) y glándulas secretoras de sal, entre las más importantes. Estas características les permiten colonizar zonas con condi- ciones cambiantes y extremas en el grado de salinidad y en período de inundación, como son las lagunas costeras, esteros, desembocaduras de ríos y las bahías protegidas. En la región del Golfo de México y del Caribe se reconocen cuatro especies de mangles:

Mangle rojo (Rhizophora mangle).

Poseen raíces zancudas que le sirven de apoyo y sostén en el sustrato fangoso y en condiciones de fuertes mareas y vientos. Las hojas son grandes, redondeadas en disposición opuesta. Las flores son enceradas de color amarillo cremoso con cuatro pétalos puntiagudos de apariencia estrellada. Los frutos llamados propágulos, cuando tienen entre 20-30 cm de largo, se desprenden del árbol y caen al lodo o al agua, estas estructuras desarrollan pequeñas raíces por lo que se fijan al sustrato en el lugar donde caen o son arrastradas por las mareas hacia otros sitios. Se desarrollan muy bien en zonas donde la salinidad esta entre 30 y 50 g/Kg (el agua de mar tiene 36 g/Kg).

Mangle negro (Avicennia germinans).

Crecen en lugares donde la tierra es más pobre en oxígeno y en condiciones más saladas (40 - 70 g/Kg.) que las de los mangles rojos y blancos. Alrededor de la base del árbol y con frecuencia más allá de la copa del árbol, se extienden unas prolongaciones de las raíces que salen hacia arriba de ellas en forma de “dedos finos” llamados neumatóforos. Estas estructuras generalmente son largas para poder sobresalir del agua en tiempos de mareas altas, ya que su principal función es la respiración. Las hojas del mangle negro son largas y finas, y poseen cristales de sal en la parte de atrás de la hoja y están dispuestas en forma opuesta. Las flores son de color blanco, con cuatro pétalos redondeados. Los frutos son cuerpos redondos aplanados de aproximadamente una pulgada (2.54 cm) de largo.

Mangle blanco (Laguncularia racemosa).

Se encuentran en zonas de menor salinidad que los mangles negros y rojos (menor a 30 g/Kg). Las raíces poseen neumatóforos como el mangle negro, sin embargo los de esta especie son más anchos, nudosos y crecen menos densamente que los del mangle negro. Las hojas son achatadas, redondas con pecíolos en la base para excretar la sal y están dispuestas en forma opuesta. Las flores son alargadas en forma de embudo y pequeñas de color blanco. Los frutos se dan en racimos.

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Mangle botoncillo (Conocarpus erectus).

Esta especie se reconoce como una especie

“asociada” a los manglares, ya que no comparte características distintivas que definen a un verdadero mangle (viviparidad, raíces especializadas). Esta especie tiene menor tole- rancia a la salinidad (menor a 20 g/Kg), por lo que se encuentra en partes más elevadas en donde la influencia de la marea es menor ó tiene poco efecto. Su sistema de raíces es igual al de las plantas vasculares, sus hojas son totalmente alargadas y finas con dos pequeñas protuberancias que son glándulas para excretar la sal en su base. Se encuentran dispuestas en forma alterna. Sus flores son pequeñas y blancas, dispuestas en racimos. El fruto es en forma de botones redondos y se dan en racimos.

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Figura 1. Especies de mangles presentes en la Península de Yucatán.

Figura 2. Hojas de las cuatro especies de mangle de los Humedales de la Península de Yucatán. A la izquierda de cada especie se encuentra el haz (parte delantera) de la hoja y a la derecha el envés (parte trasera).

Figura 3. Tipos de flores de las cuatro especies de mangle de la Península de Yucatán.

Figura 4. Tipos de fruto de las cuatro especies de mangle de la Península de Yucatán.

Mangle Rojo Mangle negRo Mangle BlanCo Mangle BoTonCIllo

Mangle Rojo Mangle negRo Mangle BlanCo Mangle BoTonCIllo

Mangle Rojo Mangle negRo Mangle BlanCo Mangle BoTonCIllo

Mangle Rojo Mangle negRo Mangle BlanCo Mangle BoTonCIllo

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tipos de Manglar

La función de los manglares y su sobrevivencia depende de que no se cambie la relación estrecha que existe entre el mismo manglar y los factores ambientales.

Hay dos factores clave para el funcionamiento de los manglares: la hidrología (ciclo del agua) y el suelo, dando como resultado diferentes tipos de manglar como son los ribere- ños que están asociados a descargas de ríos, los de franja asociados a lagunas y línea de costa, los de cuenca localizados tierra adentro en partes bajas de suelo, y por ultimo los manglares achaparrados por lo general por detrás de los de cuenca. En la Península de Yucatán se da un tipo especial de manglar denominado “Petén”, el cual es una asociación de vegetación con un manantial, formando una isla con árboles de grandes alturas. Cada uno de estos tipos de manglar posee diferencias en el desarrollo de sus árboles, pero todos son igual de importantes.

Manglar de franja.

Este tipo de bosque de manglar se desarrolla a lo largo de los márgenes de costas prote- gidas, escollos, espigones, proyecciones de la costa, así como sobre algunos canales, ríos, estuarios y en algunas islas. Son comunes en las costas adyacentes a tierras más altas que la marea media, pero están expuestos al régimen de mareas diario. Tienden a acumular ma- teria orgánica debido al oleaje de baja energía y al desarrollo denso de raíces con forma de zanco. Todas las especies pueden estar presentes, aunque la dominante es el mangle rojo.

La dinámica del lavado diario no permite un desarrollo denso. Estos bosques se sitúan en promontorios en forma de domos en áreas aisladas del curso de los ríos o en las lagunas.

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Manglar ribereño.

Este tipo de bosque de manglar incluye los que se desarrollan a lo largo de las márgenes de los ríos, esteros y canales con influencia de agua dulce constante; esta vegetación se ubica más allá del punto donde llega la intrusión salina. En este ambiente, los flujos de agua son intensos y ricos en nutrientes, lo cual provoca un alto desarrollo de la vegetación.

Manglar de cuenca.

Se localizan en pequeñas cuencas, alejadas de la influencia de marea, por atrás de los bosques de manglar ribereños o de franja. En estas depresiones la renovación de las aguas ocurre lentamente y mayormente durante la época de lluvias y se produce principalmente durante las mareas más altas. Debido a las condiciones de estancamiento del agua y el escaso reflujo de aguas por efecto de la marea, los suelos tienden a tener salinidades más altas. Generalmente están dominados por manglares negros aunque se pueden encontrar algunos individuos de manglar blanco y rojo y el suelo está cubierto de neumatóforos.

Manglar chaparro.

Estos bosques de manglar se encuentran en medios extremosos por lo que su desarrollo (altura) se ve limitado por excesos de salinidad y temperatura en los sedimentos, pobre disponibilidad de nutrientes y limitado flujo de agua. Cuando se modifican las condicio- nes en que se encuentran, la recuperación es lenta. Las especies más comunes de esta clase son manglar rojo y manglar negro.

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Representación de la especies de manglar

Valores y Funciones del Manglar.

• Los manglares son el sustento de una gran cantidad de organismos (bac- terias y hongos) que se adhieren a la raíz y tronco, o que se encuentran en el fango ayudando en los procesos de descomposición de la materia orgánica. Un ejemplo de estos procesos es el que realizan algunos gru- pos de bacterias que transforman materiales tóxicos en azufre o sulfuro.

Asociados a los manglares también viven una gran variedad de plantas acuáticas que son en muchas ocasiones, la base productiva del ecosistema.

Los manglares en conjunto con las lagunas costeras, estuarios, arrecifes de coral y pastos marinos se encuentran dentro de los ecosistemas más productivos del planeta.

• Cuando sus hojas caen sirven de alimento a una gran cantidad de organis- mos que viven cerca de los manglares y cuando las corrientes las transpor- tan a las zonas vecinas como la parte marina, se convierten en fuentes de energía para las especies de esta zona. Se calcula que el manglar produce 25 toneladas en peso seco por hectárea de materia orgánica.

• Funcionan como criaderos naturales de peces, crustáceos y moluscos que foman parte de la pesca comercial que se da en la zona costera y que representa un importante ingreso económico para el país y las comunidades locales. Se calcula que el 40% de la pesca comercial se realiza en la zona litoral y del 70 - 90% de las especies que se capturan (peces, moluscos, crustáceos) dependen de los manglares como sitios de crianza.

• El ecosistema de manglar genera una gran cantidad de alimento para los organismos acuáticos, por su riqueza en materia orgánica que alimentan a moluscos y crustáceos. Al ser un integrador de diversos ambientes, en cada uno hay una gran cantidad de fauna asociada, desde microorganismos hasta mamíferos, pasando por peces, moluscos, crustáceos, aves, anfibios, quelonios, reptiles e insectos, los cuales forman parte de una compleja cadena que culmina en el ser humano, ya que muchas comunidades cos- teras se sustentan de estas especies. Todas las especies que interactúan en el ecosistema manglar tienen sus propias funciones, vitales para la dinámica y funcionamiento del mismo.

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La tipología y representación de las especies de manglar fueron tomadas de: Lugo, A.E. y Snedaker, S.C.

1974. The ecology of mangrove. Annu. Rec. Ecol. Syst. 5: 39-64

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• Los suelos inorgánicos de los manglares están compuestos por limos y arcilla que re- ciben temporalmente depósitos de nutrientes de las mareas; y los suelos orgánicos se forman de la acumulación de hojas y partes de otros organismos. Esta parte orgánica de los manglares determina la alta productividad de estos ecosistemas.

• Una de las funciones más importantes del ecosistema lo constituye el complicado pro- ceso de desalinización del suelo a nivel subterráneo, a través del intercambio de agua.

• El ecosistema manglar reduce el impacto de las mareas depositando lodo y formando pantanos donde se fijan los organismos y ayudan a controlar la erosión.

• Constituye una barrera natural de amortiguamiento que protege a las costas de mare- jadas y vientos de las tormentas y huracanes.

• Previene las inundaciones en los poblados, acción propia de los bosques y reduce la erosión eólica de la costa y la salinización de suelos ganaderos y/o agrícolas.

• El ecosistema manglar funciona como un filtro que evita la entrada de material suspen- dido de otros ecosistemas.

• Retiene sedimentos y filtra sales minerales a través de sus organismos planctónicos, integrándolos a una gran cadena alimenticia.

• Cuando se eliminan o se modifican los manglares, el agua salada puede penetrar en el manto freático hasta hacerla inútil para usos agropecuarios o para el consumo hu- mano.

• Actúa como biofiltro de aguas de desecho.

• Son fuentes de recursos básicos como madera, carbón, leña y taninos.

Amenazas

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• Los manglares se han visto afectados por im- pactos directos como los desarrollos portuarios, turísticos, urbanos, la deforestación y la acui- cultura.

• Los manglares son sensibles a los impactos indi- rectos que provocan los cambios en el régimen hidrológico por la construcción de carreteras, canales, bordos, muelles, dragados y por la a- pertura o clausura de bocas de lagunas.

• Las causas de origen natural que los afecta comprende los hundimientos, aumento del nivel del mar, sequías, huracanes, tormentas y erosión (Dugan, 1992).

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Consideraciones para la reforestación de los bosques de manglar

La rehabilitación de los bosques de manglar.

La rehabilitación es el acto de recuperar parcialmente las características estructurales (como la vegetación) y funcionales (como la producción de materia orgáni- ca) de un manglar, con la provisión de que éstas ofrez- can mayor valor económico, social o ecológico del que existía en el ecosistema degradado e impactado.

Otra definición que muchas veces se confunde con la rehabilitación es la restauración, que es la acción de regresar un manglar degradado a lo mas cercano posible a su condición original. Otros conceptos im- portantes que hay que definir, es la reforestación y la forestación; el primero se refiere a la introducción de la masa forestal en un terreno que ya la poseía con an- terioridad en un tiempo relativamente corto, donde la masa forestal sea estable en el terreno a lo largo del tiempo y que su supervivencia, desarrollo y re- producción no dependan de la intervención humana constante o intensa; aunque sí se realicen tratamien- tos silvícolas esporádicos. La forestación se refiere a plantar manglares en aquellos lugares donde original- mente no existía. Es común que se propongan estas áreas como sitios para la rehabilitación, pero no es recomendable porque la mayoría de las veces se ob- tienen resultados pobres ya que naturalmente no ex- isten las condiciones favorables para la sobrevivencia del manglar, por lo que se recomienda llevar a cabo trabajos de reforestación en vez de forestación.

En los manglares deteriorados, después de llevar la evaluación de las causas de los impactos y de deter- minar porqué NO se presenta la recuperación natu- ral, se puede dar paso a la reforestación, como una medida para acelerar la rehabilitación de los bosques de manglar. Para la reforestación del manglar, es nec- esario considerar los siguientes puntos1

1Modificado de: Warner, B., C. Agraz- Hernández y F. Flores-Verdugo. 2001.

Creación y restauración de humedales.

En: Abarca, F. y M. Herzig (Eds.). 2001.

Manual para el manejo y conservación de los humedales de México.

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Fotografía 18

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HOJA DE TRABAJOIdentifica las especies y tipos de manglares de tu región

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Disponibilidad de semillas para la reforestación.

Es importante considerar la disponibilidad de semillas en tu región. En algunas especies de manglar, la producción de semillas es a lo largo de todo el año, teniendo sus mayores abundancias en determinadas épocas. Por ejemplo, se reporta para el mangle rojo que la mayor abundancia de semillas se presenta en época de lluvias. Otro de los aspectos a considerar, es cuándo son los períodos de floración de las diferentes especies de manglar.

Se reporta (Lewis, 1982) que las épocas de floración de los manglares en las zonas de México pueden ser de agosto a noviembre. Hay que considerar que la cantidad de frutos de mangle rojo comparado con los de mangle negro y blanco es menor, pero a diferencia de éstas, la semilla del mangle rojo presenta una gran reserva de material nutritivo que aumenta su sobrevivencia. En el caso de los mangles negro y blanco la cantidad de semi- llas es más alta, pero la capacidad de desarrollo es limitada en comparación con el mangle rojo, el cual, aunque produce una menor cantidad de propágulos tiene mayor probabili- dad de que se desarrolle en comparación con el mangle negro y blanco.

Tasa de crecimiento de los árboles de manglar.

La tasa de crecimiento de los manglares en los diferentes países son notablemente va- riables, lo cual se atribuye al clima, naturaleza de los aportes de agua, condiciones de salinidad del agua, disponibilidad de nutrientes, influencia de las mareas y tipos de sus- tratos. Algunos autores (Jiménez, 1985; Nguyen Hong, 1997) hacen referencia al mejor desarrollo y crecimiento de los manglares sobre substratos finos y con fuerte presencia de mareas.

El porqué de la reforestación.

Es muy importante, el porqué se quiere sembrar árboles de manglar, algunas de estas razones son debido a que se requiere:

a. estabilizar zonas de reciente formación.

b. recuperar zonas de manglar afectadas, alteradas o deterioradas.

c. aprovechar una de las especies como madera para los diferentes usos (pesca, construc- ción de bordos y casas).

d. así como, la obtención de beneficios indirectos por actividades de ecoturismo, como hábitat para aves acuáticas, apicultura, para mejorar la pesca comercial y de consumo local, entre otras.

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Fotografía 19

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Esta pregunta está muy relacionada con la especie a sembrar; las formas y los proce- dimientos de siembra; por lo que es importante conocer desde el principio los fines para los que se pretende realizar la siembra de manglar.

Antes que nada el agua.

Una de las primeras consideraciones para determinar el sitio para la reforestación, es tener conocimiento de las condiciones de los niveles de agua, así como la frecuencia y exposición de la inundación por mareas y por los diferentes aportes de agua dulce (lluvia, manantiales, ríos). Estos aspectos están por lo general fuertemente asociados con las ligeras elevaciones o depresiones del terreno (topografía) y por obras que provocan elevaciones del nivel de agua y/o períodos de sequía no adecuados para generar las condiciones para el desarrollo del manglar. El no considerar este factor ha provocado la muerte de las plántulas por ahogamiento y/o resequedad.

La salinidad y otras características.

La presencia de los manglares y su grado de desarrollo (altura y cantidad de árboles) también esta en función de la salinidad del agua y los sedimentos. Es imprescindible el conocimiento de esta variable para definir la especie de manglar a sembrar, así como la forma y el modelo a seguir para la reforestación. Para determinar la salinidad, deberá llevarse un registro de al menos un año de la zona con un instrumento adecuado. Otros factores de importancia que deberán ser considerados y evaluados antes de determinar las formas de reforestación son los niveles de oxígeno disuelto, el grado de acides (ph) y la temperatura de los sedimentos, ya que el calentamiento superior a 40° C, es un factor limitante para el desarrollo inicial del mangle.

Los sedimentos.

Los suelos óptimos para el buen desarrollo de los manglares están integrados por lo ge- neral de fracciones finas (limo-arcillas). El contenido de materia orgánica determina la

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disponibilidad de nutrientes y la retención de la humedad siendo un factor importante a considerar. La densidad aparente de los sedimentos (relación peso/volumen), es un indicador de los materiales predominantes del suelo (arena, materia orgánica), en donde los sedimentos con baja densidad son suelos orgánicos y por lo tanto propicios para el crecimiento de manglar.

Los nutrientes.

Los nutrientes en el suelo necesarios para los árboles y plántulas de manglar son principalmente el carbono, nitrógeno y fósforo. La relación entre la proporción de la concentración de carbono-nitrógeno- fósforo son un indicador de fertilidad del suelo y determinan el crecimiento de la vegetación.

La preparación de las zonas de reforestación.

Teniendo en cuenta que muchas de las áreas en donde se implementan los programas de siembra de manglar no cuenta con las condiciones apropiadas para el desarrollo de estos árboles, es necesario preparar y adecuar las áreas para posteriormente proceder a la siembra.

Estas actividades incluyen la eliminación de los factores que afectan el buen desarrollo de las plántulas de mangle sembradas, a través de la conformación de estructuras y el desarrollo de las obras necesarias para el control de los flujos de agua que se requieren para mantener condiciones apropiadas de nivel de inundación, salinidad, temperatura y nutrientes principalmente. Los sitios definitivos en donde se llevaran a cabo las labores de siembra o transplante, deberán ser seleccionados considerando el conocimiento técnico de los profesionales del proyecto y los funcionarios de las instituciones competentes y el criterio de las comunidades.

Los árboles muertos.

En aquellas áreas en donde se encuentren árboles muertos, es importante amontonar o retirar este material ya que esto facilita las acciones del lavado del suelo y la siem- bra de plántulas. Se considera que para zonas altamente deterioradas, al propiciar una dinámica hídrica que mejore las condiciones del sitio, junto con actividades de limpieza, acomodación, o direccionamiento del material muerto caído en el suelo y la siembra de plántulas, ya sea de viveros o provenientes del medio natural, se estaría dando inicio al proceso de recuperación del manglar. Para el retiro o reubicación de los árboles muertos se deben tener en cuenta algunos criterios ecológicos para su manejo, pues el retiro total o su quema podrían estar en contra del mejoramiento del área, ya que se ha observado

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que gran parte de este material muerto constituye el hábitat de muchos vertebrados e invertebrados, involucrados en el funcionamiento de estos ecosistemas, como son los cangrejos.

La siembra de plántulas silvestres.

Una de las formas más usadas por parte de los programas de reforestación, es el transplan- te de plántulas provenientes de la regeneración natural o silvestres, pues su abundancia y alta densidad en algunas zonas, permitirían llevar a cabo actividades de recuperación de manglar en otras zonas vecinas con este material, ahorrando tiempo y dinero, por lo tanto acelerando los proceso inducidos, cuyos beneficios se podrían interpretar de dos maneras:

a. mayor vigor de las plántulas, pues se hace una preselección de los mejores ejemplares para la plantación y se puede garantizar un material viable y;

b. con relación al tiempo, se podrían ganar de dos a seis meses de desarrollo, que de acuerdo con el esquema comunitario del proyecto, se aumentarían los beneficios al ser más cortos los ciclos de siembra.

Para la cosecha o extracción se seleccionan áreas en donde la regeneración natural es abundante y las plántulas tengan una altura aproximada de 30 a 40 cm y entre cuatro a seis hojas.

Posteriormente se continúa con los siguientes pasos: se introduce el tubo plástico de 60 cm de longitud por 4 pulgadas de diámetro, dentro de la plántula seleccionada, la cual se centra dentro del tubo y éste se entierra unos 15 a 20 cm. A continuación, de manera lateral al tubo, con la ayuda de una pala de jardinería, se corta el pan de tierra y se extrae el tubo, el cual deberá contener la plántula completa y su respectivo cubrimiento de tierra (a manera de sacabocados). Luego se coloca todo el conjunto sobre la boca de uno de los recipientes y con la ayuda de un palo se empuja el pan de tierra hacia la bolsa, quedando de esta manera la plántula sembrada o literalmente empacada en el semillero.

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La extracción de plántulas por medio del método de los tubos plásticos tiene algunas ventajas sobre el procedimiento de embolsado con pala, pues este último requiere de dos personas por planta extraída, además de una mayor cantidad de substrato y generalmente en el momento de empacar la plántula en la bolsa plástica, la raíz se maltrata y en algunos casos queda totalmente expuesta al desintegrarse el pan de tierra.

Como se menciona anteriormente, en la extracción de las plántulas del medio natural, se pueden romper raíces secundarias y el pan de tierra puede perder su consistencia, por lo tanto se sugiere mantener este material en el vivero durante 30 días. Durante este tiempo, y bajo condiciones controladas de agua y luz, las plántulas regenerarán las raíces y se consolidará el pan de tierra, facilitando de esta manera el transplante y seguramente aumentando la viabilidad del material. Después de permanecer en el vivero, las plán- tulas pueden ser llevadas a los sitios de siembra definitiva, bajo la misma metodología empleada para la tradicional siembra de plántulas de vivero y sembradas a una distancia de 2 m una de otra.

La distancia de siembra de las plántulas debe definirse considerando evitar la competen- cia entre ellas para permitir el desarrollo de su raíz (Cintrón, 1988). Algunas personas re- comiendan el uso de frutos y/o semillas por ser más económico y práctico. Sin embargo, otros consideran que las plántulas con su bolo de sedimento tienen más probabilidades de éxito que los frutos y semillas. Inicialmente los frutos y/o semillas pueden presentar un crecimiento mayor a las plántulas, pero su mortalidad es mayor, ya que estas últimas tienen que pasar por un período de adaptación.

Es importante que con la ayuda de un especialista una vez terminado el proceso de re- forestación, se lleve de forma regular un registro de cómo va desarrollándose el proceso de reforestación.

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Propágulos de mangle rojo.

La siembra directa de propágulos de mangle rojo (Rhi- zophora mangle) recolectados del suelo en el medio natu- ral o de los propios árboles, es recomendable para aquellas zonas en donde las condiciones son propicias (niveles de inundación y de estancamiento del agua) para el desarrollo de estas estructuras reproductivas; además de que su costo es tan bajo, que se justifica su implementación en grandes extensiones o en áreas en donde los propágulos son es- casos.

Hay que poner especial énfasis en las condiciones del te- rreno, puesto que los niveles de inundación y de estanca- miento del agua pueden ocasionar en alguna época, que el nivel de inundación sea tan alto que cubra los propágu- los en sus estados iniciales. Por otra parte, si el agua se estanca demasiado tiempo, puede presentarse un sobreca- lentamiento de los sedimentos y del agua por encima de los 40° centígrados y con ello una reducción considerable de las posibilidades de establecimiento de las plántulas.

Con este método de siembra directa de propágulos, el porcentaje de pérdidas por mortalidad y desarraigo es más alto que a partir de plántulas de viveros, por lo tanto es necesaria una mayor densidad de siembra, que puede ser 10,000 plántulas por hectárea, esto es con distancia- miento de un 1m. entre propágulos.

Es importante la temporalidad de recolecta de los propágulos, ya que la viabilidad de éstos puede ser mayor en ciertas épocas del año. Adicionalmente, los propágulos deben ser sometidos a un proceso riguroso de selección de calidad, lo cual incrementa las cantidades requeridas.

Viveros de manglar.

El establecimiento de viveros se justifica cuando la re- generación por plantación directa es difícil de lograr; o bien, cuando sea necesario producir plántulas con un cierto grado de desarrollo; o bien, se requiera de una cantidad importante de plántulas para los programas de reforestación. Sin embargo, los costos de las plántulas provenientes de vivero son más altos y presentan mayor

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dificultad para la plantación en comparación con los propágulos (Saenger, 1997).

Con relación a los sitios seleccionados para la instalación de los viveros de manejo comunitario, además de con- siderarse la distancia al área a sembrar, se debe tomar en cuenta aspectos como la disponibilidad de agua, la ni- velación del terreno (planos o con leve inclinación), el origen y la calidad del substrato, y su protección sobre todo contra la acción directa del viento, el sol y los niveles de inundación. El agua, es el recurso más importante para el mantenimiento de las plántulas, pues además se requi- ere durante todo el ciclo de producción, por tal razón ésta debe ser de fácil acceso y proveniente de fuentes cercanas y en lo posible con salinidad entre 0 y 15%.

El substrato de los semilleros en donde son plantados los propágulos, debe ser suelto, con textura arenosa, con materia orgánica y buen drenaje, proveniente de áreas de manglar. Otras consideraciones de diversos autores son (Saenger, 1997; Teas, 1981; Lewis, 1982):

• Las tasa de crecimiento y sobrevivencia pueden ser mas altas si se utiliza un 25% de agua marina que sólo agua dulce (salinidad final 8.7%).

• Se recomienda el uso de fertilizantes para disminuir el tiempo de estrés por transplante y para el mante- nimiento de las plántulas; así como aspersión diaria con agua dulce durante la noche.

• Se deben seleccionar plántulas jóvenes, puesto que presentan un sistema para atrapar los nutrientes más eficientes.

Para la siembra de propágulos en los viveros, se toman en cuenta aspectos básicos de recolección, origen, manejo y características propias de cada una de las especies, así como otros tópicos más específicos. Durante el periodo de las primeras producciones, las plántulas del vivero sirven para desarrollar estudios de comportamiento que permitirán determinar la viabilidad, la supervivencia y el

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desarrollo de ejemplares de especies de mangle bajo las condiciones particulares de la zona de trabajo.

Transplante de plántulas de vivero.

Las plántulas deben ser aclimatadas durante un período razonable a la salinidad del sitio por reforestar.

Se recomienda que los transplantes se realicen durante la época de mayor producción de semillas del año, pues se asume que en esta época las condiciones son las más adecuadas, por lo cual se producirían plántulas más saludables.

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eL PAto ReAL MeXICANo IV. eL PAto ReAL MeXICANo

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eL PAto ReAL MeXICANo

(Cairina moschata) el Pato Real Mexicano

Desde la época precolombina se tienen registros de la domesticación y consumo humano del pato real (Cairina moschata). Esta ave fue una de las pocas, si no la única especie de fauna doméstica, presente en ambos lados del Istmo de Panamá en tiempos de la colonización. Alonso de Suazo en 1521 menciona la venta de pato real en el mercado de Tenochtitlán, así como también la presencia de carne de esta especie dentro de los suple- mentos alimenticios de Moctezuma II.

Con base en la evidencia disponible (arqueológica, lingüística y documental), se puede decir que la cuza entre individuos silvestres y domésticos, fue común antes de la dismi- nución de las poblaciones de pato real, ya que individuos cruzados fueron conocidos desde los primeros contactos entre el viejo y el nuevo mundo. Históricamente el pato real muy posiblemente fue la especie de pato más manejada y utilizada por las comunidades de México.

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Dependiendo de la región del país, en México se le conoce como: Pato Me- xicano, Pato Criollo, Boox pato, Pato Pinto, Pato Maizal, Pato Ala Blanca, Pato Cuaresmeño, Pato Perulero, y en inglés como Muscovy Duck.

La domesticación del pato real pro- duce cambios que se manifiestan en la segunda o tercera generación, las cuales se muestran con la tendencia al albinismo y al incremento de talla y peso, dependiendo de la dieta.

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Aspectos generales

Descripción.

El Pato Real, es un pato grande (66 - 86.5 cm de altura), cuyo plumaje es negro con tonos verdosos al recibir los rayos del sol; tienen un visible parche blanco en las plumas del ala (cobertoras primarias) que se observa claramente al volar; su peso es de 1.5 a 3 kg. Los machos y hembras no presentan diferencias muy distintivas en su plumaje, sin embargo los machos tienen verrugas rojas en la cara y pico, que son de mayor tamaño que las de las hembras. En aves juveniles el parche blanco de las alas es pequeño y al volar apenas se les distingue. Su identificación al volar es fácil debido a su gran tamaño que sobresale de cualquier otro pato. Cuando está inquieto o molesto, eriza su copete que es más prominente en los machos.

Distribución

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Es una especie que habita principalmente en zonas neotropicales, pero que ha incursion- ado en zonas más secas del noreste de México. Esta ave ha sido registrada desde las plani- cies costeras desde el centro de Nuevo León y Sinaloa hasta la Península de Yucatán y Chiapas. Hacia el sur, su rango de distribución se extiende a lo largo Centroamérica. En México, el pato real es una especie residente y sus movimientos migratorios son locales y estacionales, relacionados con la temporada de lluvia y la disponibilidad de alimentos.

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Tomado de del Hoyo, J., Elliot, A. y Sagartal, J. 1992

Distribución del Pato Real Mexicano en México.

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¿Dónde viven?

El pato real es un ave asociada a una gran variedad de ambientes con cuerpos de agua dulce y estuarina. Debido a que anida en cavidades de árboles, es dependiente de sitios boscosos, como los manglares, selvas inundables y cuerpos de agua con sabinos, entre otros. Se les puede observar en grupos acicalándose o emperchados en los ár- boles. Esta especie requiere de sitios tranquilos y con baja perturbación humana, ya que este tipo de ambientes es crucial para su anidación y como sitios de descanso.

¿Qué comen?

Su dieta incluye una gran variedad de recursos como cangrejos, pequeños peces, lagartijas, insectos, plantas acuáticas, termitas y semillas de lirio acuático. También aprovechan los recursos alimenticios de los campos de ajonjolí, maíz y sorgo. Los polluelos son hábiles cazadores de insectos.

¿Cuándo se reproducen?

En la zona del Golfo de México, se reproduce desde me- diados de abril hasta septiembre, siendo los meses más importantes junio y julio. Por lo general, el pato real anida durante la estación lluviosa.

El cortejo.

El pato real es un ave promiscua y como otros patos, no forma una pareja permanente, por lo que los machos se aparean con varias hembras. Durante el apareamiento el macho realiza movimientos con su cabeza hacia adelante y atrás para tratar de llamar la atención de la hembra.

Cuando otro macho interviene, el primero lo asusta eri- zando su copete y realizando movimientos con la cabeza produciendo un siseo para alejarlo; incluso la persecución puede continuar en el aire, con vuelos erráticos para después volver al agua donde continúa con el ritual del cortejo.

Incubación de los huevos.

El período de incubación es de 30 días, la hembra se en- carga de la incubación de los huevos. En ocasiones el ma- cho se mantiene cerca de la hembra durante la anidación,

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posándose sobre los nidos o cajones de anidamiento. Los nidos de pato real se identifican fácilmente por la abundante presencia de plumón grisáceo dentro de las cavidades naturales o de los cajones de anidación. Rara vez los nidos pueden contener poco o nada de plumón, ya que las hembras al salir de los nidos cubren los huevos con éste. La presencia de plumón en la entrada de las cavidades, revela su utilización por esta especie.

¿Cómo son las nidadas?

Las nidadas pueden ser simples o múltiples. Las nidadas simples son aquellas en donde una hembra pone e incuba sus propios hue- vos, que en promedio son 10 (rango de 8-14 huevos). Las nidadas múltiples pueden ocurrir intra o inter - específicas. Cuando las nidadas contienen huevos de diferentes hembras de pato real (2, 3 y hasta 4 hembras pueden poner sus huevos en el mismo nido) se conocen como nidadas intra - específicas. Cuando ocurren nida- das múltiples entre hembras de pato real y de Pijije (Dendrocygna autumnalis o D. bicolor) se les llama nidadas inter - específicas, siendo en la mayoría de los casos el pato real la especie que incuba los huevos.

Los huevos.

Los huevos son de color blanco - grisáceo y las medidas son de 67 mm. en su eje mayor y de 46 mm. en su eje menor. Los polluelos dejan el nido en un lapso menor de 24 horas después de que na- cen, estimulados por las hembras.

Problemática .

El pato real es una especie que está legalmente protegida en México, y se encuentra dentro de la NOM-059-ECOL-2001 como una especie bajo la categoría En Peligro de Extinción, por lo tanto, no se autoriza su aprovechamiento de manera legal. A nivel Continental se considera que las poblacionales son cada vez menores a consecuencia de la destrucción de su hábitat, la ca- cería furtiva, destrucción y depredación de nidos, la cruza entre individuos silvestres y domésticos y envenenamiento, siendo estos factores potencialmente preocupantes para México.

Deforestación.

La pérdida de los árboles maduros (viejos) va en aumento por causa de desmontes y explotación forestal. Esta situación afecta drásticamente a esta especie, debido a que depende de las cavi-

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dades de los árboles para anidar y como sitios de percha, los cuales los encuentra en árboles viejos, principalmente de los manglares, petenes, selvas y bosques; que pueden tardar más de 30 años para presentar las condiciones adecuadas para la anidación del pato real.

Cacería.

El gran tamaño del pato real, hace que sea una pieza atractiva para los cazadores. Frecuentemente, la gente de comunidades rurales y costeras encuentra en esta es- pecie una fuente importante de carne. Esta actividad se considera la segunda causa más importante en cuanto al impacto sobre la especie.

Envenenamiento

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La contaminación por agroquímicos de los cultivos de granos de los cuales se alimenta, provocan el enve- nenamiento del ave, provocando en muchos casos, la muerte del animal.

Cruza de patos.

La cruza de individuos silvestres de pato real con varie- dades domésticas que se crían en las comunidades cer- canas a humedales, es frecuente, siendo estas actividades transmisoras potenciales de enfermedades a las poblacio- nes silvestres.

Saqueo de nidos.

El saqueo de nidos por pobladores de comunidades cer- canas a humedales, con el fin de incubar los huevos ó como alimento es otro de los problemas con los que se encuentra esta especie. También se ha registrado el saqueo de crías para la domesticación y que posteriormente serán destinadas a la alimentación. A estos problemas hay que añadir los pocos conocimientos técnicos - científicos y la carencia de respeto al valor intrínseco de esta especie como parte del patrimonio natural y cultural de los mexi- canos.

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estrategia de Conservación

Los Cajones de Anidación para el Pato Real.

Una gran variedad de aves utilizan cavidades de árboles como sitios de anidamiento.

Estas cavidades por lo general se encuentran en selvas y bosques maduros que no han sido afectados por la tala de árboles, incendios o por los huracanes. Estos bosques y selvas bien conservados juegan un papel muy importante para la conservación de algunas espe- cies. Tal es el caso del Carpintero Real (Campephilus imperialis) considerado actualmente extinto, debido a la eliminación de los bosques donde anidaba.

Para contrarrestar la pérdida de cavidades naturales producto de la eliminación y/o modi- ficación de grandes extensiones de bosques maduros, se han realizado esfuerzos en varias partes del mundo instalando estructuras artificiales para la anidación de guacamayas, patos y otras especies. Los programas de instalación de cajones de anidación para el pato de charreteras (Aix sponsa), monjitas (Bucephala spp.), mergos (Mergus spp.) y pijijes (Dendrocygna autumnalis), han tenido gran éxito en la conservación de estas aves.

En México, una de las primeras acciones de manejo emprendidas para la recuperación del pato real fue el programa de instalación de cajones de anidamiento para el Pato Real por Ducks Unlimited de México, A.C. (DUMAC) realizado de 1981 a 1994. Durante este período se instalaron 7,400 cajones de anidación, en 10 estados de la República Mexicana. De éstos, el 23% se perdieron por perturbaciones (incendios, inundaciones, ganado, robo o destrucción), y el 77 % restante terminó su vida útil (4-6 años). Actual- mente, DUMAC está instalando cajones de anidamiento para el Pato Real en los estados de Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Campeche y Yucatán

Beneficios de los cajones de anidación.

• Proveen una cavidad alternativa de forma inmediata, que en condiciones naturales tardaría más de 50 años en producirse.

• Favorecen el éxito de las nidadas e inci- den en la recuperación poblacional de la especie.

• Ayudan en forma indirecta a establecer una cultura de responsabilidad sobre el uso de nuestros recursos naturales.

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Diseño de los cajones de anidación.

Los cajones de anidación deben ser construidos con madera que sea resistente al tipo de clima del lugar en donde van a ser instalados. Se recomienda usar madera de 1” pulgada de grosor o de 1/2 pulgada en el caso de maderas duras, la cual puede ser tratada con un preservativo no tóxico para extender la duración de la madera. El diseño general se presenta en la fig. 5 y para este modelo se necesita aproximadamente 1.5 m de madera por cada cajón. La lista de material se da a continuación:

• Techo: 1 pieza de 40 x 40 cm. Esta sección se corta en dos y se unen con dos bisagras galvanizadas. Esto con fin de retirar el techo y realizar el mantenimiento del cajón.

• Piso: 1 pieza de 40 x 40 cm con 4 agujeros de 1 cm para drenar el exceso de agua del interior del cajón.

• Frente: 1 pieza de 60 x 40 cm. A una de estas piezas se perfora una cavidad redonda de 20 cm de diámetro, a 5 cm abajo del techo.

• Posterior: 1 pieza de 40 x 55 cm.

• Laterales: 2 piezas de de 40 x 60 cm, con un declive de 5 cm como se muestra en la fig. 5 La parte más alta al frente, para que el techo forme una pendiente y el agua se escurra.

• Malla de alambre 10 cm ancho x 20 cm largo colocada en la parte interna, abajo del agujero de entrada para que funcione como escalera para la hembra y polluelos.

Figura 5. Diseño de una cajón de anidación para el pato real.

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Para el poste se recomienda usar un tubo de 2” de diámetro o un poste de madera de 3” de diámetro. El poste debe tener una altura suficiente (2m) considerando que una buena porción quedará enterrada, dependiendo del tipo de terreno en donde se coloque.

También es posible colocar el cajón en un árbol seco o deteriorado, aunque en estos sitios el éxito de reproducción es bajo debido a que se dificulta poner una estructura que evite que otros animales se coman los huevos. El cajón se fija al poste con tornillos de acero inoxidable o galvanizado de preferencia.

El cono anti - depredadores se puede construir de lámina galvanizada de calibre 30 o de fibra de vidrio. En un pliegue de 90 x 90 cm se corta un círculo y se realizan dos cortes como se muestra con las líneas punteadas en la figura 6. El cono es colocado alrededor del poste o base del cajón donde va a ser instalado asegurándolo con clavos o tornillos.

Disposiciones para la instalación de los cajones de ani- damiento para el pato real.

1. Es importante considerar que la instalación de los ca- jones de anidamiento representa un compromiso para quien lo instala, debido a que requieren de mante- nimiento y supervisión de manera continua.

2. La instalación de los cajones debe llevarse a cabo an- tes de la temporada de reproducción del pato real (noviembre - mayo).

3. Deben ser instalados cerca de presas, ríos, estanques, aguadas, ciénagas, petenes, así como aquellos sitios que son sujetos a inundaciones permanentes.

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4. Los sitios seleccionados deben presentar vegetación arbórea que evite el calentamiento por el sol durante todo el día.

5. Los sitios de instalación deben ser lugares con poco disturbio y frecuentados por esta especie.

6. Siempre hay que seleccionar aquellos lugares en donde los mapaches, culebras, tejones y otros depredadores tengan las menores posibilidades de acceso a los cajones a través de las ramas de los árboles cercanos.

7. Los cajones de anidamiento deben estar lo suficientemente alto para que sólo sean alcanzados por las personas que realizan la supervisión y el mantenimiento.

8. De ser necesario que los cajones sean instalados en el tronco del árbol, deberá instalar una lámina lisa debajo del cajón con suficiente ancho para evitar que los animales se suban a comerse los huevos y polluelos.

9. Es importante colocar una capa de viruta de madera en el interior, para evitar que los huevos rueden y puedan dañarse.

10. Cada cajón debe ser numerado, llenarse el formato de instalación de cajones y seguirse las instrucciones generales.

11. La persona que llene el formato debe leer con anticipación el “Manual para la Con- servación del Pato Real Mexicano y su Hábitat” y conocer a detalle el formato e instrucciones del “Registro de instalación de cajones de anidamiento para el Pato Real” (Anexo 1).

12. Si usted es parte de alguna organización, le sugerimos designar a una persona en- cargada y asegurarse que la información colectada y el llenado del formato sean los apropiados.

13. A las personas o instituciones participantes en la instalación de cajones, les sugerimos que llenen los formatos con los mismos términos descritos en las hojas de “Registro de instalación de cajones de anidamiento para el Pato Real” incluidos en este docu- mento.

14. Agradecemos nos envíe una copia legible de las hojas de “Registro de instalación de cajones de anidamiento para el Pato Real” y asegúrese de conservar una copia del formato enviado como referencia.

15. Registre solo la información de la que usted este completamente seguro. En caso de tener una duda respecto a alguna información (ejemplo: clase de vegetación) deje el espacio en blanco o ponga una línea horizontal en el espacio que significa “no se sabe”.

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16. Registre siempre coordenadas en UTM y/o un pequeño mapa o croquis con los sitios de colocación señalados, mostrando siempre el poblado más cercano y las vías de ac- ceso como referencias.

17. Sus comentarios concisos nos ayudará a interpretar los datos, por lo que en la parte inferior del formato usted podrá anotarnos sus sugerencias o dudas al respecto.

18. Se recomienda usar lápiz para llenar el formato, ya que con pluma es difícil corregir los errores.

Supervisión de los cajones.

El uso de los cajones para el anidamiento por el pato real puede no ser inmediato, las experiencias en el sureste de México muestran que los cajones son usados hasta varios años después de la instalación, siendo necesario que los individuos se familiaricen con estas estructuras; sin embargo, una vez que el cajón ha sido utilizado, es muy probable que regresen en los siguientes años.

Para la supervisión se requiere llevar el material de campo necesario para tomar los datos requeridos en el formato de “Registro para la supervisión de los nidos” (Anexo 2), la lista del material sugerido se da a continuación:

1. Libreta de campo para la toma de datos adicionales.

2. Binoculares.

3. Vernier y pesolas para realizar las mediciones de los polluelos en caso de encontrase en los nidos.

4. Termómetro e hidrómetro para tomar la temperatura y la humedad de los nidos. Estas mediciones deberán realizarse cada hora por 24 horas continuas en las diferentes épocas climáticas (lluvias, secas y nortes ó primavera, verano, otoño e invierno). De no contar con los instrumentos de medición adecuados, podrá contactar a DUMAC para solicitar apoyo.

5. Espejo con brazo extensible para observar dentro de los nidos sin necesidad de utilizar escaleras. Recuerde que la tapa superior de los cajones es removible.

6. De ser posible llévese una cámara fotográfica.

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Siempre hay que tomar en cuenta:

• Existe la posibilidad que durante la supervisión se ten- gan que abrir los cajones, por lo que hay que tomar en cuenta que esto debe hacerse con mucha precaución y cuidando de no realizar ruido y movimientos bruscos, ya que de estar siendo utilizados, se podría ocasionar que el ave no regrese a ocupar el cajón y se pierda la nidada.

• Tome en cuenta que el cajón puede estar siendo ocupa- do por abejas o culebras, por lo que se deben tomar to- das las precauciones para no ser picados o mordidos.

• Se sugiere que la supervisión de los cajones y nidos en- contrados, las realice en las diferentes épocas climáti- cas (lluvias, secas y nortes ó primavera, verano e in- vierno).

• Los cajones deben ser supervisados regularmente con la menor perturbación posible, ya que esto puede afec- tar el éxito en el uso de los cajones por parte del pato real. Es importante realizar estas supervisiones en au- sencia de los patos.

• Se recomienda la supervisión de al menos una vez al comienzo de la temporada de anidación y en caso de ser necesario hay que remover o cambiar la viruta vieja del cajón. De la misma forma, al finalizar la temporada de anidamiento, hay que remover la viruta vieja de los cajones y depositar nueva. En algunas zonas, se han registrado más de un evento de anidación por tempo- rada, así que es pertinente estar pendientes del cambio de la viruta en caso de ser utilizado el cajón para una segunda anidación.

• En este documento se incluye el formato de Registro para la supervisión de los nidos, que servirá para re- cabar información al realizar las visitas a los nidos. La información de este formato es muy importante y de- berá llenarse tan completa como sea posible. En caso de cualquier duda podrá dirigirse a DUMAC.

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Referencias

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