II Centenario de la batalla de Trafalgar : la campaña / Agustín Ramón Rodríguez González
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(3) ("Illlavíos movilizados y aún mayor en uni("s ligeras, sólo d inrenso deseo de NafÓn de invadir Inglaterra con su Grandt Ar}' d,1r Jaque mate a su más tenaz enemigo exC:l que se inrentara con tan desfavorable defUcrzas. ~rada tedioso y conftllldiría al lector dar nt.1 de los sucesivos planes de Napoleón lograr su am~ieiosa y poco realista meta, ~ sólo nlCllClonarelllOS el últimO: la prinescuadra francesa, con 21 navíos, estaba }ktst, bloqueada por 33 navíos al mando de rnwallis. qw: también vigilaba Rochefort, nde estaba otra división francesa al mando Missiessy con seis navíos. El vital paso del Canal de la Mancha estaba guardado por Keith n 21 navíos y otras muchas embarcaciones mores, que vigilaban al gran Ejército (ranJC3l1ronado en las playas Boulogne y alrededores ,guardando que su escuadra /Tanqueara el paso para ttavesar e! canal y desembarcaren las costas inglesas. En Tolón y al mando de V,lleneuve había otros 12 \'íos y varias fragatas, vilados por Nclson, en Cídiz se encontraba un navío francés y otra división en El FerroL El plan de Napo[eón, como se ha didlo, y tn~ sucesivos cambios, era que Villeneuve satta de1ülón, recogiera en Cádiz al navío fran(S allí refugiado y a los españoles que estuV1rsen listos y pusiera rumbo al Caribe, a la olonia francesa de la Martinica. Allí se le rtunirían Missiessy desde Rochefort y Ganf aUITIe desde Brest. quien habría recogido de J.so a los navíos franceses de El Ferrol y a los españoles allí armados. Concentradas en el Cuibe las escuadras franceSas y cspaiiolas, iniciarían alli ataques contr~ las posesiones británicas, lo clue atraería a aquellas aguas a las diversas escuadras británit;Is. Conseguido esto, la escuadra aliada vol~¡a rápidamente a aguas europeas, mientras s escuadras brir,ínicas aún iban hacia el Ca-. r. r. ribe o les buscaban por aquellas aguas, con lo que ~ucdaria desguarnecido o con poca ViglI:UlCla el Canal de la Mancha. Los aliados, al mando de Gantcaumr, llegarían con unos 40 () 50 Il,wíos al canal, barrerían cualquier resistencia y el Ejército francés de invasión podría atravesarlo e invadir rngbterra. El plan en sí no era malo, pero Napoleón desconocía a'ipectos (undamentales de la navegación y de la estrategia naval y t.1mpoeo se dejó aconsejar por sus almirantes, en los que no tenía demasiada confianza)' a los que no dejaba iniciariva. Pero pretender dirigir}' coordinar tan amplia y compleja operación con los medios de la época ralo largo de tan grandes disLlncia~ sin poder prever decenas de imprevistos que podían echar a pigue roda el plan era algo poco realista. y, sin embargo, como vc-. %fX'/oon de..'iCoflocia aspeckAS /undamenlales de nauegtlción y eslmlegía naval y lampoco se d(}jó acoflSejar por sus almirantes reDlOs, estuvo muy cerca de alcanzar el éxito, pese a los errores e indecisiones de Villcneuve, al que una cadena de acontecimientos le hicieron estar al frente de toda la oprración, cosa no planeada.. LA DOBLE TRAVESÍA y EL CARIBE (fy¡ issiessy file el primero en zarpar. EllO Y Uj de enero de 1805 salló de Rochefort con cinCO navíos y tres fragatas rumbo al Caribe al frente de una división de desembarco de unos 3.400 hombres. AUí esperó inútilmente a G:mteaume y VilIcneuve, y (lIto de instrucciones volvió a Rochefort, donde llegó el 20 de mayo. El plan había fallado pareiahnence, lo que provocó las iras de Napoleón, pero al menos la escuadra de Alexander Cochrane (no confundir con el famoso Thomas) con seis navíos le había seguido hast.l aguas americanas.. (iantcaullle no había podido salir de Bn:st por seis navíos listos: los Argonauta (insignia), Amírira, Firmr, San R'ifael, Trff¡¡,[r y Esparla, aparte de los viemos conrrarios la estrecha vigilancia de CornwaHis. En cuanto a Villeneuvc, sí conla fragata l\L1gdalma y del navío francés Aigk. Los siguió salir de Tolón, pero una tempestad le hizo bULJues españoles conducían tambifn una fucr7~1 de desembarco de 2.1 27 soldados al mando volver a puerto. Nclson, (lllt' le bloqueaba, quede Juan Curten. dó compldamente confillldido buscando a su enemigo hasta en Alejandría.Villeneuve, que haVilleneueve no quiso esperar a que se alistaran más navíos espaiioles r bía aceptado el mando a regaordenó zarpar a las tres de la iiadientes y por influencia de su madrugada del lO de abril, deamigo Decrés, minislf0 de Majando atrás incluso a cuatro narina, y a quien rado le pareda víos espaJ1oles, que no pudiemal ~us hombres, sus buques ron salir de puerto a tiempo, ) el plan-, tuvO al menos b sasólo con Gravilla en su Artisf1Cóón de que dos de sus fragonallta y el Amiflra. Los otros gatas, separadas de su escuacuatro navíos quedaron al mandra por el temporal, apresatan do de Francisco Gómez de a la A",,"\ de 28 cañones, y a las Mondragón, el comandante corbetas Amrron y A rthur. más antiguo, con órdenes de Tras reparar sus averías y reincorporar las dos fragatas, Gravina de seguir su estela. Villenetl\T salió orra vez de Aquello era una decisión Tolón de nuevo ante la confuc<:¡uivocada de Villeneuve, pues los retrasados cuatro navíos essión de Nelson, que lo buscó nada menos que en Cerdeña. pañoles podian ser presa fácil El almirante francés mandapara Orde o para Nclson, que ba una escuadra de 11 navíos, por fin se dirigía hacia el Estrecho. Afortunadamente los cuatro fragatas y dos bergantines con un cuerpo de desemespañoles no corrieron ningún barco de 3.000 hombres al peLgro real e incluso se apuntaron dos modestos éxitos a b mando del general Reille. altura de Madeira al apresar A toda vela Villeneuve pasó Sorprtndidos por Vi/ltnr-uvr. y batrenar dos corsarios ene~ por Cartagena, donde se arlIitlsoll(SobrftstasIÍlltas) 110 maban seis navíos españoles mlmdía /05 rruldmÍ(nlos drlfMIld5 migas de 12 cañones: el llamado l.ord Nr/son y el AIIgw1a al mando de José Justo SalcePor su parte, las fragatas frando, gue ni estaban lisras para cesas se apoderaron de la corincorporarse ni tenían órde_nes beta Cymf de 26 caJ1ones. para ello, por 10 que e! franLlegados a la Martinica y cés, tras una estancia de apenas reagrupada la escuadra, Villcocho horas, siguió hasLl adiz. En el Estrecho Villeneueve avistó la escuadra nCllve pronto supo que Missiessy había ya regresado y decidió esperar a Ganteaume, Pero de Orde, con sólo cinco navíos, aparte de fralos mandos franceses de! Caribe y el propio gatas y menotes, pero como consideró que su Gravina le insistían en que aprovechara el viamisión era más imporLlnte que destruir una escuadra tan inferior fondeó en C1diz, donde Feje para atacar las posesiones inglesas en el Caderico Gravina estaba preparando la expedición ribe y atraer así aún más eficazmente a las esespañola, que de momento constaba sólo de cuadras británicas.. r. r.
(4) Al fin el almic.antc franeis cedió y ordenó loma dellS10re del Di.amal1le. que vigiL1ba la boo=a de r-ort de Fr.mce. operación que se pl~ ,11f1;uldo del franc~s ('..oSIn;¡O }' en b <J..ue Ln-inieron los botes de la f'SCUadn espanola al ::n.1o de Rosmdo Porlier. ~u: dest~barcó bajo el fUego enemigo )' tomo cmco canones. ConsigUIeron la rendición de los ~OO defe.n~ reS cl2 de junio, En la operaCl6n Porller frió sólo la baj.a de un dcsapar('cido y nu('ve idos, mientras los franceses tuvieron 12 erms y 24 heridos. Al mismo tiempo llegaba de Francia una \Z;¡u con imporuntes noticias), órdenes: - rl'1umc seguía sin poder salir de Brest. a 11leneuve se le unirían otros dos navíos al do del contralmirante Magan con 850 ombres más de desembarco. y debía esper 35 días más a Ganteaume, plazo que dela af'l"Ovechar para reforzar con sus rropas las arniciones francesas de las islas y atacar posesiones inglesas, Pero lo más importante que. .1.I desconfiar de que teawne pudiera salir de t.l\'apoleón le decía a 11Irntuvc que debía sr-guir lo la operación (ahora ya a 20 navíos), volver a Eupa. desbloquear El Ferrol lncorporar los buqucs franceses r españoles I fondrados •con los que sumaría puna Entena). segUIr haCia Rochefort)· Brest. bloquear las CSC\lJ.dras fran.:csas allí situa~ " Illcorpor.arlas a su escu.adra. para al fi:. r al mando de unos 60 n:l\'íos. poner rum, a Boulogne, consegUIr el control del Cadr la Mancha y contactar con el emperador 51J(>Jé'rClto. l.l escuadra de Villeneuve sctÍa ahora b pnn) sería la que conseglllría la deseada canción. ). a él le esraria confiado el mando o. Pero a Villeneu\'e la tarea le parccia t 1\'.1 pan su capacidad r no la d~aba. En cualquier 'illSO. se decidió por fin a nan Strio las post'siones inglesas )' se 01'-. dt'n6 :.:arpac haci<lla Barbada (aunque los esp3ñoles hubier.m preferido recuperar TMIdad) el 5 de jumo. El8 de junio la escuadra se topó con un con\"0}' inglbi de 15 mercantes cugados con los ópicos productos de la 7..ona, entonces de gran valor, como ron, azúcar, café }' algodón. Esta~ ban escoltados por una fi-.agara, la &rbada, insignia del comodoro Nourse, Ylma goleta, que se escabulleron a [Oda vela sin combatir y dejaron que todos los mercantes, 5."'Ilvo uno, fueran apresados por las dos fragatas francesas de \'anguardia}' por el A~uta de Gravina. que estu\'Q mur afornlnado. Di:! interrogatorio de los prisioneros se supo que Nelson había cruzado el Atlántico en se· gt,imiento de Villentu\'e con diez navíos}' que acababa de llegar y rctOrz.1CSC con dos de los navíos de Cochrane (los otros cuatro habían ido a defender Jamaica de un posiblr ataque). Pese a tener el Vutery con él y algún arra tres puen-. 91 Vi/kneurx! le tMiaría confi~ do el mando JlJpremo. pero a ¡jI /a Itm?b k parecía exce.síoo ~ m JIJ capacidMY 170 la tkwha tcs:que no había en la escuadra aliadl), Nelson con sus 12 navíos CT3 mu)' mfcrior a \rillencu_ \'C con sus 14 &.mceses )' seIS españoles. Pero el alnuroUlre francés pensó razonadamenle que, con Nclson vigilándole. las operaciones contr.a las posesiones britamcas serían imposibles. que ya no tenía sentido esperar más a Ganrcaullle. aparte de que se consumirían víveres r aguada, los navíos se resentirían de la larga na\'egaci6n r las dotaCiones del cLma troplcal r sus enfermedades epidémiCas. Por roda ello, y de acuerdo con Gra\'lna. decidiÓ stgulr con el plan adelante. Aunque Napoleón se quejÓ de que ViUencu\'e podía haber aprQ\'echado mejor el tiempo de est.ancia en aquellas aguas. consideró 6-. lA ISluaJ", británica. Aljrrntt, 1/ «ltictcry», buque inswulI Ji Ntlson. nalmenre que la decisión de volver ripidamem~ era la más adecuada. De nuevo la decisi6n de zarpar de Villenem'e fue ran apresurada qu~ se dej6 dos ITa· gatas atrás: la MagdalLna española y la PrtJIdrnt franc~sa, que volvieron jlLntas de forma inde· pendience y recalaron sobre Santander. El grueso de la escuadra aún se apunt6 un txitQ más en el viaje de vuela al ap~)' des. ttutr dO$ corsariO$ británicos y ttCUperar la fragata mercance española MJntrVll, proced~nte del Perú y con rica carga. Ptro en su rtmontad.a ham. d ~do de El Ferrol ViUencuve encontró vientos contrarios que le retrasaron unos días. Por su parte. Ndson, de nuevo con retraso y tras dar algunos palos de ci~go. volvi6 a cru"--:ll' d Ar1ántico con nunbo a San Vicente crerendo que sus enemigos irían al estrecho de Gibraltar. Sin em~. CI1\;Ó un berganón con noticias hacU d norte. Esce buque aviseó a la escuadra de VillClla1\'t y logró c~ rnunicar la noticia al almiranazgo. qut pudo así rtfonar con cinco lla\'Íos la escuadra qut, al roan-do de Calder, bloqueaba las costaS galltgas.. EL COMBATE DE FINISTERRE a1der mmía así 15 navíos, un rot:aI. mfmor a los 20 hispano--fr2nceses, aunque los bri· tánicos tenían la \'tnClja dt contar enm los su-. e. }'Os con cuatro de OT$ puentes contra ninguno de los aliados que, sin embargo, tenían seis de 80 contra uno solo los británicos. El resto de los navíos de ambas escuadras era de a 74 y 64 caño-n(S. En euamo a fragatas. había nada menos ~ siete fr2ncesaJ por sólo dos bricinicas. 822 de julio ambas escuadras se avistaron mutuameme en un día gris y "e1ado por la niebla. con los ingl~ses a sot:a\'t~nro. Pest a ello. y una vez formadas en línea ambas t5cuadras, la británica vir6 hacia la retaguardia aliada con el ev¡deme fin de envolverla. es decir, pese a su peor situaci6n e inferioridad se dispuso al ataque. La maniobra inglesa hubiera tenido ~xito ante la ~ividad de Villenw\'t d~ no ser por· que Gravina. que ya había calado suficienre· mencc al personaje y qu~ con sus seis navíos encabezaba la línea aliada, mand6 virar sin órdenes cruzando la I(T» a los ataeanteS. lo que. I. 21.
(5) frmtró ~t1 111.1niobra y los obligó a lITI ~-011lba te en 1meas par.UeI.ls a media dist.mcla. en el que la superioridad numérica aliada pronto se debería hacl:'r l1or'lr" En cleClo: el n:lvio-guía británICO, el Jltr1), salió de la linea Ifas las primeras descargas y arra más, el Dragon, no había podIdo incor· pararse a e1.la, por lo que los. 20 navíos altados combanan con 13 británICOS. Es más, en esa disposición el conrralmir.lllre (n.nccs jdl:' de la retaguardia. Magon. informó a Villencu\'e que sus na\'ios no combatían por no tener enemigo delante, Para cualquier otro que no fuera Villeneu\'C, la mdlrect.1 estaba dara: los seis llltlmos navíos franceses debían (oiLar vela y arribando sobre la retaguardia inglesa podrían envolverla y drsrruirla, lo que decidiría el combate, que acabaría con una completa derrota británica. Pero VillrnclI\"t" n.l.L hizo, pese a que los generales dE' las tropas dE' desembarco le inSIStieron en qUE' pdsara dI araque, r dSI, Glsi Id mitad de los buqucs franceses apenas hICieron un riro en el combate mientras ttaia todo el peso de la lucha en los sei5 españoles, Lo curioso es que Villeneu\'(' habia dado unas Il1SDUCClOnes en w.so dr combate al salIr de To16n que UlSlstí:m en el abordaje como medIO ideal de Imponl'rse a los británicos, cups dotaCIones «:m menores)' cu)d. arrillena era supenor a la francesa por las carronadas, Al final sucediÓ algo inevlt.lble: los dos últimos navíos ~spailoles, el Fln1\!}' el San Rilft1!l, averiados}' con el aparejo destrozado, sr salicron de la lín~a}' arribaron sin conrrol hacia la formación inglcsa. De nuevo los mandos franceses Instaron a Villeneuvc a arrar distancias }' Cosmao, con c1 Plutón, viró para ayudarles, Era el momemo de hacer imerwnir a la ¡nutil retaguardia, r si antes parecía arn~s gado fofZ.u el combate a cona dIstancIa)' al aboni.1Je, ahora estaba más que Justificado para. auxiliar a los dos aven,ldos r I'ropin.lr. de paso, un duro escarmicnto ;\ lo~ brir.ínicos, Pero VilIeneu\'c dejó escapar de nu~\"O la oponunidad preceXlando f.llla de visibilidad r aunque cra conscielllr de que al menos dos de los buques brit.ínicos estaban Igualmente mur awriados por el fuego español. Con esto caró la noche r ambas l'seuadras se separaron, oréndose en b oscuridad las úlmnas drscargas de los dos abandonados na\'íos españoles, hasta que la rendIción se impuso" Gra~ vma, por su partr, a la cabeza de la línea r en duro .::ombue con los bnt:inicos. no habia ad\'crrido nad.l,. CJ3onaparle, que no lenía una opiníón muy al/a de IOJ españoles, mcol1ocló que «se habían MIldo como leones» A la mañana siguienre se \'io a la escuadra enemiga con cvidentes daños en dos de sus na\;os }' remolcando a bs dos presas, Con tales esrorbos hubiera sido faciJ forzarla a un segundo combate que Slmcr3 de m:mdu, pero \'i1Jencu\"e, ~ a I.:l insistencia de sus subordmados, se las arregló pan. no hacer nada de pro\'echo nt aquel dla nt el sIgUIente ante la consternación de toda la flota aLada r la lo.. gJca Ira de los españolts, que se sintieron abandonados r tr:lic1onados, Tal \"('z se pIense que \'llIenl'll\'e no quería perder el ti=mpo luchando con una escuadra enemiga secundaria, y que lo que quería era continuar con su mIsión lo más rápidamente posible ydirigirsr al Canal de la Mancha. Nada menos cierto: pretextando f..lta d~ vív~res y de agua en sus buques (qu~ no faltaban en los de Gravina) r enfermedad en las dotaCIones, decidió l'ntrar en Vigo a des.:ansar}' reponcne, El total de bajas fue de 52 muertos }' heri~ dos en los buques españoles, aparte de otros 305 }' los prisioneros en los dos na\'íos apre-. sados,y 109 ell los fran('('~.·~, por 203 de los bntámcos, El mismo Napolcún. qUl' no tema una opinión muy alta de lo:> españoles. [U\'O qur reconocer que ((se habían batl~lo como leones» r que ((Gravina había condUCido la linea con la n'solución que le cr.t PfOJ~I<1»,lOdosm embargo fueron n-crimínaciones \" críticas contra \,.tI1e~ nffi\'e, dl'Sde el mIsmo ~per.ldor h.'tSta el ú1tuno marinero de su ~ladra". llega. donde por entonces, y debido a la retirada de Cald"r, sólo patnJhban dos n.wio:, bri· tinicos y algunas fragatas, Nada Impedía pues a Víllencu\"e. al frcntl' de 34 lU\íos r I 1 fragatas \ más dc los qu~ mandó en Trafalgar), ".arpar hacia Bre!>t. reullIrse con Ganteaume y presentarse ante Boulogne con unos 55 navíos. lo que scguraría d paso del gran EjcT'Clfonnperial. Pero a ViIleneu\'e todo sr le antojaban probJl'mas r dificultades. Mandó a la fragau lAEL FRACASO DEL PLAN Jon. aislada}' sin apo)'O, a comunicar con AlJeen>, )' por doloroso que (urra para los mand, pero fue apresada por la P/xVTIlX Di\'!. españoles el revés, nada se había perdis,lda más tarde por la cscuadra aliad.., dr nuC\'Q Jo: Cllder se Il'tiró reconocicnel ahnirant~ francés no hizo nad.l por recuperarla; el; más, con el dose mferiorren pelIgro 'lo que le valió luego el scr sumariado )' pretexto de la cercanía de POtl'll· tes}' completamente im.lginarias n:probado) y par.1 Villent"llVC alÍn era posibll' n:unjrse con los naflotas enemigas, orden6 virar al \'Íos españoles y franceses de El sur y poner rumbo a CádlL, con Ferrol }' proseguír su misión, lo que dejó también sin apoyo pero cmrc la escala en Vigo. arra a Allemand, quien, sin embar('l1 La Conlita. reaproo.'lsíonarse r go, logró voh'er a FranCIa tras n·pararse. ete., sólo zarpó de nuereaLzar con éxito un raid corsa\'0 el 13 de agosto. con lo que rio en el que apresó a un navío pndló unos días vitales, bnt.i.mco, el CaJrullol, a Otros treVil1rnnn'C.. \'iIItncu\"c se habia desprcncorsarios r nada menos que 42 diJo del AtLu, que dl'jó en VIgo DrJ<b ti tmprnui~r bAJIIl ri mer.::antcs. por su mal estado, r dl' la (ralÍlt'trIo)Jrsw.sm.lnlltl'O Con aquelli deaslón fTuro soIrmnmllwl'Ol'IswlJ<1ztwJ. gJ.ta .~~ pero aun así. con b dllamente d~ su propia inapaC1d.1d n,.IÓn de Gourdon desracadil r temoll"S. \ 'ill~ncu\"e ed,ó a PIen El Ferrol luego sustitUido por J)um.'UlOlr que el detallado plan de Napolcón" El empepor enfermedad del primero' reunía 18 narador ..firmó qUl' su almirante era "un ml!-t' úos francl'ses, slete fragilt.ls \' dos berganti~ rablc)), (üin resolución}' sin \-alormoral>1 (' ,.innI GnVUu!ir hiliía depdo a los Lsp.JñJ. r Amicapa;¿ de mandar una fragara», } lomó la !'UD. pero sa1J6 mm' ITforLado de El Ferro!, ahodeterminación de rdevarlo del mando. enra con su mSlgnia rn el magnífico tres puentes viando por tíerr;¡ al almirante Rosily, que toPrín.lfN dr Astunas, pnmero que se incorporaba davia tardarí"largo tiempo en llegar, dadas a la escuadra, otros dIez navíos m,í.s, la fragata L1s comunicaciones de la época. FIcm}' la corbeta Mmuno Emn, rn suma, 29 n.lTodo el plan había fracasado}' Napoleón \'IOS y odto fragatas. mandó lcvantar el campo de Boulogne a su Para reforzarla aún más, Napolcón había heEjérCIto. ya mútil allí, para conducirlo al centro cho salir de Rochefort a Allemand el J 7 de de Europa, donde obtendría las deciSIvas \'KJulIO ~por enfermed.ld dl' MIssicssy: con otros rorias de Ulm}' Ausf('r1itz antes de que ter· cinco navíos,. tres fragatas}, dos bergantines. que mmara el año. Lo que hicicra su escuadra era r a deberían umrsc a VíUencuw sobtt la costa gapan él un asumo secundario,. ep.
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