El Instituto Nacional de Bellas Artes presenta la muestra Manuel Felguérez.
Invención constructiva en reconocimiento a la amplia trayectoria que este
versátil, consistente y significativo artista, ha desarrollado durante más de medio siglo de producción. Su obra se caracteriza por el trabajo sistemático a partir de series en las que explora todas las posibilidades de la abstracción: la geometría pulcra y rigurosa, los gestos que equilibran el control y el azar, hasta llegar a las composiciones que en su variedad y coherencia nos sugieren similitudes con
formaciones orgánicas y minerales.
P
intor, escultor y promotor cultural que ha participado en numerososproyectos de arte público y escénicos, es considerado integrante protagónico de la generación de La Ruptura – movimiento que a partir de finales de la década
de los cincuenta propuso una apertura del arte mexicano hacia las tendencias internacionales.
M
anuel Felguérez ha continuado con asombrosa energía suproducción a partir de la búsqueda de nuevas vías artísticas que ofrezcan, tanto estímulo para nuestros sentidos, como exigencia para el intelecto.
El
recorrido comprende 108 piezas, entre pinturas, lacas, dibujos yesculturas, que proceden del Museo de Arte Abstracto de Zacatecas, del Museo de Arte Moderno, INBA, de colecciones particulares y del propio artista. A todos ellos nuestra sincera gratitud.
En esta sala se exhiben obras producidas en los años recientes, mismas
que surgen a partir de una azarosa mancha de pintura, que luego el artista
desarrolla y extiende hacia composiciones que balancean sus experimentadas dotes intuitivas y constructivas. Las gamas dominantes son ocres y grises,
permitiendo que los sutiles gestos de color brillante produzcan un gran
impacto. Su interés formal por encontrar sistemas dentro del caos relacionan estas creaciones con el rigor geométrico característico en el periodo de 1973 a 1983, así como con las exploraciones plásticas de los ochenta y noventa
con sugerencias de espacios donde habitan formas entre lo biológico y lo arquitectónico.
E
n un sentido más amplio, este periodo creativo representa una síntesis de los caminos explorados desde el principio de su carrera y desu contribución a la proyección del arte abstracto mexicano en el ambito internacional.
Sala Nacional
SISTEMA
E INDETERMINACIÓN
Más allá de las controversias que en su momento provocó el movimiento de La Ruptura, Felguérez lo interpreta como una tendencia que - más que representar una discontinuidad con el arte mexicano anterior a la década de los sesenta –
permitió una apertura hacia numerosos caminos de experimentación y creación por parte de una nueva generación de artistas plásticos, escritores, cineastas,
y realizadores teatrales. A partir de mediados de la década de los cincuenta,
Felguérez había optado por la abstracción, por medio de un proceso en el que las formas de sus esculturas se fueron liberando de sugerencias concretas al
cuerpo humano. Durante medio siglo, Felguérez ha defendido y promovido el arte abstracto, considerándolo no como una disciplina limitante, sino como
un conjunto de alternativas ricas en posibilidades compositivas y expresivas.
Esta defensa y promoción no fue fácil en los primeros años, ya que un sector
relevante de la comunidad artística, de la crítica y de las instituciones culturales mexicanas era adversa al arte abstracto.
T
anto intelectual como manualmente ágil, conocedor de técnicas del oficio tanto novedosas como tradicionales, Felguérez utilizó una gran variedadde recursos para sus obras de las décadas de los cincuenta y sesenta, que van desde la espátula hasta la chatarra. En las obras de este periodo, se combinan
referencias literarias, cinematográficas, científicas y tecnológicas, aderezadas con un fino sentido del humor.
Sala Justino Fernández
LA APERTURA ABSTRACTA
Las esculturas más conocidas de Felguérez han sido elaboradas por medio del ensamblaje soldado de elementos metálicos, principalmente de acero.
Sin embargo, el artista ha recurrido a otros materiales, como el vidrio, y a otras técnicas, como la talla de piedra. Este conjunto de cinco piezas de
mármol puede interpretarse como una serie en la que el artista explora con las posibilidades del material, su color y textura. Sin llegar a representar
concretamente alguna forma animal o vegetal, las obras sugieren organismos en muchos sentidos emparentados con la escultura prehispánica, misma que el artista admiró desde su juventud, buscando relacionarse con ella – al igual que sus colegas Carlos Mérida, Gunther Gerzso y Mathias Goeritz - de una
manera distinta a la arqueológica o a la dictada por la doctrina nacionalista.
Vestíbulo
VARIACIONES FORMALES
DE UN BLOQUE DE MÁRMOL
El geometrismo en la obra de Manuel Felguérez se consolida y evoluciona desde
comienzos de los años setenta, como consecuencia de exploraciones constantes sobre formas determinadas, como el círculo, el cuadrado o el triángulo. Este
creciente interés por la geometría se pone en evidencia en su serie El espacio múltiple (1973), y llega a su grado máximo de madurez en la serie La máquina
estética (1975); de ambas se exhiben ejemplos. En estas piezas encontramos por vez primera la intervención de un medio hasta entonces poco o nada utilizado: la computadora.
M
ayer-Masson, ingeniero de sistemas de la American Electric Power, desarrolló, en colaboración con Manuel Felguérez, un programa informático que permitía la construcción, casi ilimitada, de nuevos “ideogramas-diseños”. Éstoseran el resultado de la combinación de formas geométricas, mismas que habían sido previamente identificadas por el artista como constantes en su vocabulario plástico. El método de La máquina estética consistió en la aplicación artística
de una teoría científica para obtener nuevos diseños, mismos que posteriormente Felguérez seleccionaba y utilizaba para desarrollar nuevas obras, corrigiéndolos
o redibujándolos. La máquina está predeterminada para trazar gráficamente
patrones, aunque no tiene la facultad para componer estéticamente por sí sola los diseños que construye, pues el proceso creativo requiere la intervención del artista.
A
finales de los años setenta, el racionalismo geométrico deja pasoal misterio de la forma, a la “geometría secreta” que refiere Octavio Paz, y a una
inesperada sensación de profundidad y texturas que evidencian el abandono de los colores y las formas geométricas más puras. En La superficie imaginaria (1979),
Manuel Felguérez propone una armonía compositiva producto de la madurez de sus investigaciones y experiencias plásticas anteriores, que se describen a partir de un lenguaje de calidades plásticas más subjetivas y poéticas. La composición ya no depende de la computadora, porque el artista decide humanizar el proceso creativo e introducir un elemento subjetivo que, sin embargo, aún nos recuerda las construcciones geométricas anteriores. La superficies se convierten en campos
de experimentación estética, en donde la geometría se dobla y desdobla creando espacios imaginarios que se confunden y contrastan.
Sala Diego Rivera
GEOMETRISMO ABSTRACTO
CONSEJO NACIONAL PARA LA CULTURA Y LAS ARTES
Consuelo Sáizar Guerrero Presidenta
INSTITUTO NACIONAL DE BELLAS ARTES
Teresa Vicencio Álvarez Directora General
Alejandra Peña Gutiérrez
Subdirectora General de Patrimonio Artístico e Inmueble
Magdalena Zavala Bonachea
Coordinadora Nacional de Artes Plásticas
Roxana Velásquez Martínez del Campo
Directora del Museo del Palacio de Bellas Artes
Paloma Ruiz Rodríguez
Directora de Difusión y Relaciones Públicas
CRÉDITOS DE LA EXPOSICIÓN
Coordinación general
Roxana Velásquez Martínez del Campo
Curaduría
Alberto González Torres Jorge Reynoso Pohlenz
Coordinación académica Sandra Benito Vélez
Coordinación curatorial Alejandra Cortés Guzmán
Investigación, documentación y catalogación de obra
Mayela Castro Urrutia Raymundo Silva Madrid Lizette Zaldívar Larrañaga
Investigación iconográfica Angélica García Gómez
Coordinación de colecciones y conservación
Reyna Aguiar Basurto
Adriana Martínez Noriega
Mónica Lizeth Guzmán Llamosa
Diseño museográfico Joel Aguilar
Benedeta Monteverde
Producción museográfica Sergio Sánchez Pérez
Gustavo A. García Galicia David González Osnaya
Montaje
Simón Buenrostro Galicia
Carlos Alberto Ramírez Jasso José Alfredo Banda Ávila
Fermín Carapia Morales Benjamín López Espinosa José Luis Marín Muñoz
Salvador Salcedo Aguilar
Rodolfo Gustavo Santacruz Hinojosa
Difusión y Relaciones Públicas Patricia Bessudo Birman
Deidré Guevara Gallegos
Servicios Educativos Jeri Lyn Holley Serrano María Esperanza Arenas Alma Bucio Romero
Wendy Cárdenas Valadez Hazael González Castillo Magaly Hernández López Danae Pedroza Guevara
Encargado de las funciones administrativas
Jorge Godínez Torres
Coordinación de seguridad Roberto Quintero Romero
AGRADECIMIENTOS
El Museo del Palacio de Bellas Artes agradece el apoyo de las
siguientes instituciones, personas y coleccionistas particulares, así como de aquellos que desean permanecer en el anonimato:
Asociación Manuel Álvarez Bravo, A.C.
Banco Nacional de México Fundación Gurrola, A.C.
Galería López Quiroga
Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, UNAM Instituto Politécnico Nacional, Plantel Zacatenco, Secretaría de
Educación Pública
Instituto Zacatecano de Cultura “Ramón López Velarde”
Museo de Arte Abstracto “Manuel Felguérez”, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional de Bellas Artes
Museo de Arte Moderno, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional de Bellas Artes
Universidad Autónoma Metropolitana, Xochimilco
Juan Álvarez
Aurelia Álvarez Urbajtel
Víctor Hugo Becerra Femar Juan Domingo Beckmann Ema Blaisten
Carlos Blas Galindo Mendoza Ernesto Canales Santos
Guillermo Casas Azcárraga Mercedes de Oteyza
Gabriela de la Fuente Sergio Escobedo
Mercedes García Beatty Juan García de Oteyza Amalia García Medina Gerardo Gómez
Ercilia Gómez Maqueo José Luis González
Claudia Jasso Alejandro Martí Isaac Masri
Mónica Montes
María Helena y Ovidio Noval Patricia Orendain
Sandra Peña Haro Luis Eduardo Pérez Natalia Pollack
Rosa Porráz
David Eduardo Rivera Salinas Ondina Salazar
Osvaldo Sánchez
Alicia Sánchez Mejorada José Santos
Julie Sarfati
Ana María Torres