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El Corazón de Jesús y María
Contemplación y Compasión
Retiro Julio
El mes pasado la Iglesia celebró la fiesta del Corazón de Jesús y de María. Consideramos que esta celebración es ocasión privilegiada para, en este retiro, continuar ahondando y alimentando nuestro espíritu de celo en el “Corazón de Jesús y María”, como lo hicieron san Juan Eudes y santa María Eufrasia. Todo ello en el marco del “Camino de Enriquecimiento”.
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I.
UN TIEMPO PARA ABRIRME Y ACOGER EL CORAZÓN DE JESUS Y
MARÍA
1. En distintos momentos de la vida he recurrido a signos para sentir la cercanía de Dios… Hago memoria de aquel o aquellos momentos en que he puesto la mirada en el Corazón de Jesús y María… ¿Qué me evoca este recuerdo? ¿Qué me dice? ¿Qué he descubierto?
2. ¡Qué significado tiene el Corazón de Jesús y María en mi vida de discípula/o de Jesús Buen Pastor?
3. En la conferencia N° 12 de Santa María Eufrasia, ella nos recuerda que “Nuestro Instituto es el primero que ha tributado culto público a los Sagrados Corazones de Jesús y de María; llevamos el corazón de plata sobre el pecho, como señal distintiva de nuestra consagración a tan amabilísimos Corazones”.
Aunque ahora, en las Congregaciones de Nuestra Señora de Caridad y del Buen Pastor, llevamos puesto símbolos modernos más pequeños que el corazón de plata, el “Corazón de Jesús y María” sigue siendo un elemento esencial de nuestro patrimonio espiritual. ¿Puedo decir que mi devoción al Corazón de Jesús y María, es central, orienta mi vida como misionera de la misericordia?
Tomo el tiempo de hacer silencio…
Acojo el infinito amor del Corazón de Jesús y María
y le expreso mi anhelo de amar con su mismo Corazón
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II.
UN TIEMPO PARA CONTEMPLAR Y DAR GRACIAS POR EL CORAZÓN DE
JESUS Y MARÍA
El Corazón de Jesús y María
Cuando hablamos del corazón, lo hacemos en el espíritu de SJE y SME, que miraban al corazón no sólo como a una representación del interior de la persona, sino principalmente como una representación “de su amor”.1
Dicen también claramente que no se puede honrar a María de manera separada. Se necesita mirarla en relación a Jesús. “Porque María nada es, nada tiene y nada puede sino de Jesús, por Él y en Él. Es Jesús quién lo es todo, lo puede todo y lo hace todo en ella.”2
Jesús y María están indivisiblemente relacionados. “Jesús y María se hallan tan estrechamente compenetrados que quien ve a Jesús ve a María; quien ama a Jesús ama a María.”3 El Padre Eterno dio a María el poder de concebir su Hijo primero en su Corazón antes de concebirlo en su seno virginal. María está completamente abierta a la influencia divina de Cristo. El Corazón de Jesús y el Corazón de María, tan cerca físicamente, están todavía más cerca por la gracia. “Jesús es la fuente de la vida en su Santa Madre. Él es el corazón de su corazón, el alma de su alma, y así podemos decir que se trata de un corazón divino.”4
1. ¿Qué puesto ocupa María en mi vida? ¿Cómo es mi relación con Ella?
Contemplación
En la Anunciación, María entra en un silencio profundo para reflexionar sobre la Anunciación del ángel. De hecho, podemos decir que la vida entera de María va entrando progresivamente en un silencio cada vez más profundo; lo que Berulle llama el movimiento “del silencio de adoración al silencio de asimilación.”5 “Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón”. (Lucas 2,19 y 51) La respuesta de María a la solicitud de Dios y su cooperación con el deseo de Dios, son parte integral de la renovación de toda la creación. “Aunque Dios creó la humanidad sin su asentimiento, a través de la renovación de la humanidad, Dios quiere asociar la Virgen María a su trabajo y obtener su consentimiento.”6
2. ¿Qué experiencia me ha llevado a una comprensión nueva de lo que significa vivir con un corazón contemplativo y compasivo?
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Leccionario Propio de la Congregación de Jesús y María, 1989, N° 52
2 Leccionario Propio de la Congregación de Jesús y María, 1989, no 52 3
Leccionario Propio de la Congregación de Jesús y María, 1989, no 50
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Juan Eudes, Oeuvres (La devotion au T.S. Coeur de Marie), vol. 6, p.102
5 Leccionario Propio de la Congregación de Jesús y María, 1989, no 65 6
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La respuesta de María en la Anunciación señala su aprobación activa y su cooperación en todo lo que implica la encarnación y su deseo de identificación completa con las disposiciones de Cristo. “Hágase conmigo conforme a tu palabra”… expresa su deseo de aceptar la encarnación de Cristo, no solo aquí en la tierra sino también dentro de ella, el estado de “maternidad divina.”7
3. ¿Cómo profundizo el sentir de que estoy llamada como María para “encarnar a Jesús”; para dejar que Dios toque a los demás a través mío en mi comunidad y apostolado?
Dios, que has hecho vivir y reinar a tu Hijo Unigénito en el Corazón de la Virgen Madre, Te rogamos nos concedas proclamar esta santa vida
De Jesús y María en un solo Corazón; Vivir entre nosotras/os y con ellos en íntima unión
De caridad y cumplir en todo tu Voluntad Con generosidad y decisión, para así llevar en Nosotras/os la semejanza de tu propio Corazón”
(San Juan Eudes)
III.
UN TIEMPO PARA VIVIR EL PERDON
Compasión
Podemos decir que la cooperación de María pasa por el don de amor compasivo que le fue comunicado por Cristo y, a través de ella, este don es recibido por la Iglesia. Ha recibido y permitido a Cristo ser formado en ella; es ella la primera que lo anuncia, cuando movida de compasión va a visitar a su prima Isabel. Su compasión es una experiencia de interioridad que se abre a otros. En este movimiento de la Visitación encontramos un modelo de amor compasivo para nuestra vida.
Se trató de un movimiento similar para Juan Eudes y María Eufrasia. Era la contemplación del amor inmenso y compasivo del Corazón de Cristo que les impulsó a responder a las necesidades de otros; era el sufrimiento y la miseria de los demás que les permitieron profundizar la comprensión del amor de Cristo. Podemos resumir sus vidas en este movimiento entre contemplación y adoración del Corazón de Dios y sus relaciones con los demás. Resumiendo, su espiritualidad es la espiritualidad del “corazón” y de la misión apostólica.
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“Y como María llevó y llevará eternamente a su Hijo Jesús en su Corazón, ha llevado también y llevará siempre con él a todos los miembros de la divina Cabeza, como a hijos muy queridos”.8 Necesitamos ayuda para “llevar a los demás en nuestro corazón”. María Eufrasia elogia a Juan Eudes “para pedir con frecuencia a los Sagrados Corazones de Jesús y María, manantial de toda santidad, que les dé prudencia y dulzura.”9
1. Leo y reflexiono los Art. 8, 9 y 28 de nuestras Constituciones
2. Tomo mi símbolo congregacional en mis manos; lo contemplo con reverencia.
¿Qué sensaciones y reflexiones afloran en mi interior?¿Algún perdón que pedir porque no siempre hago visible lo que expresa mi símbolo y de cara a lo que me piden las Constituciones?
Pido a Dios que me perdone por no mirar a María como Jesús la miraba…
Por no mirar a Jesús como ella lo miraba… Por no dejar a Dios habitar en mi, por no dejarlo actuar como ella lo hizo
IV.
UN TIEMPO PARA DARME AL CORAZÓN DE JESUS Y MARÍA
Caminar en los pasos de María
El Padre Ron Rolheiser en su homilía de Navidad dice de una manera muy hermosa: “Jesús tiene que seguir gestándose en el mundo de la misma manera en que María lo hizo tantos años atrás.”10 Esto parece respaldar lo insistido por San Juan Eudes hace más de cuatrocientos años: “Vosotras, queridísimas hijas, tenéis, en cierta manera, la misma vocación con la Madre de Dios.”11 Cuando miramos el proceso en que María dio luz a Cristo: la fecundación por el Santo Espíritu; la gestación de Jesús en su cuerpo; el sufrimiento de dar luz; el alimento y cuidado diarios; estamos contemplando un modelo para nuestras propias vidas. Lo que hizo María, estamos llamadas a hacerlo cada una de nosotras: encarnar a Jesús para entregarlo al mundo.
1. Al concluir mi reflexión ¿cuál es mi propia síntesis acerca de la importancia del Corazón de Jesús y de María/contemplación y compasión, en mi vida de consagrada en la Congregación
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Leccionario Propio de la Congregación de Jesús y María,1989, no 52
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SME Conferences Chapter 59 and Book of Customs
10 Fr. Ron Rolheiser, Oblate of Mary Immaculate, Homily Jan 1, 2012 (Internet site : www.ronrolheiser.com) 11
6 del Buen Pastor?
2. ¿Estoy dispuesta a centrar más mi espiritualidad en el Corazón de Jesús y María? ¿Cómo?
En comunidad y en oración,
Las invitamos a recitar la salutación al Corazón de Jesús y de María (Manual de oraciones pág. 37)
Al finalizar mi retiro comprenderé mejor que
la contemplación del amor inmenso y compasivo del Corazón de Jesús y María,
me impulsa a responder a las necesidades de los otros y orienta mi relación con las y los demás .