Facultad de Ciencias Veterinarias
-UNCPBA-
Descripción de un posible caso de leptospirosis
en un rodeo de vaquillonas preñadas
Caputo Juan Alfredo; Larsen Ricardo; Cagnoli Claudia Inés
Marzo 2018
Descripción de un posible caso de leptospirosis en un rodeo
de vaquillonas preñadas
Tesina de la Orientación Producción Animal, presentada como parte de los requisitos para optar al grado de Veterinario del estudiante: Caputo, Juan Alfredo
Tutor: Med. Vet. Larsen, Ricardo Miguel Director: Vet. Cagnoli, Claudia Inés
Resumen
La leptospirosis es una de las zoonosis bacterianas más difundidas en el mundo. El agente causal de esta enfermedad pertenece a la familia Leptospiraceae, género Leptospira. Los animales de vida libre actúan como reservorios de las leptospiras, son portadores y eliminadores constantes a través de la orina y contaminan el medio. La enfermedad se transmite por vía transplancentaria,
digestiva, mamaria, cutánea o por contacto con suelo o alimentos contaminados. Las presentaciones clínicas más importantes son la infertilidad, el aborto, el nacimiento de terneros débiles o prematuros, la muerte de terneros, y la caída en la producción láctea. El diagnóstico de rutina se basa en pruebas serológicas, la prueba oficial es la microaglutinación en tubo. El objetivo de la presente tesina es describir un caso clínico compatible con leptospirosis en un rodeo de vaquillonas preñadas.
Índice
1Introducción ... 1
Etiología ... 1
Epidemiología ... 3
Reservorios ... 3
Vías de trasmisión... 4
Patogenia ... 5
Presentaciones clínicas ... 5
Diagnóstico... 7
Diagnóstico diferencial ... 10
Tratamiento ... 11
Prevención y control ... 12
Zoonosis ... 14
Caso clínico ... 15
Datos demográficos. ... 15
Motivo de consulta. ... 15
Antecedentes relevantes. ... 15
Evaluación clínica. ... 16
Toma de muestras y diagnóstico de laboratorio. ... 18
Tratamiento. ... 20
Interpretación de resultados. ... 20
Recomendación. ... 21
Discusión ... 22
Conclusión... 23
1 Introducción
ETIOLOGÍA
La leptospirosis es una de las zoonosis bacterianas más difundidas en el mundo, tanto en climas tropicales como en fríos y afecta tanto al hombre como a los animales (OPS, 2005; OPS, 2009). El agente causal de esta enfermedad pertenece a la familia Leptospiraceae, género Leptospira, que según la clasificación serológica está dividido en dos especies, L. interrogans que comprende las cepas patógenas y L. biflexa que comprende las cepas saprófitas aisladas del medio ambiente (Stallman,1982; Faine,1984).
Por debajo del nivel de especie, tanto L. interrogans como L. biflexa, se clasifican en serogrupos y serovares, atendiendo a sus características serológicas. Los serovares antigénicamente relacionados se agrupan en serogrupos (Stanchi et al., 2007).
Hay más de 225 serovares reconocidos de acuerdo al criterio serológico. La prueba de aglutinación microscópica y el test de absorción y aglutinación cruzada son usados para la clasificación de leptospiras a nivel de serovariedad.
Las especies del género Leptospira han sido reclasificadas tomando como base
los estudios de ADN. Es por esto que la clasificación fenotípica está siendo reemplazada por la genotípica, en la cual un número de genomoespecies incluyen todas las serovariedades, L interrogans y L biflexa, habiéndose demostrado heterogeneidad genética (Brihuega, 2008).
A partir de 1989, las especies de leptospiras aisladas de animales y humanos fueron diferenciadas en base a estudios del ADN llamándolas L. interrogans, L. kirshneri, L. weilii, L. noguchii, L. borgpetersenii, L. santarosai L. meyeri, L. inadai, L. fainei y L. alexanderi (Tabla 1).
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Tabla 1: Clasificación de Leptospira (Brihuega, 2008).
Las leptospiras son bacterias muy finas, de 6 a 20 μm de largo y 0,1 a 0,2 μm de
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patógenas se observan extremidades encorvadas en forma de gancho (Sandow y Ramírez, 2005; Adler y De la Peña, 2010). Poseen dos filamentos axiales o flagelos periplasmáticos, constituidos por dos proteínas conocidas como FlaA y FlaB, con inserciones polares que se localizan en el espacio periplasmático, son las estructuras responsables de la motilidad (Guerra, 2009; Ko et al., 2009). Las leptospiras exhiben dos formas distintas de movimiento: traslación y rotación (Guerra, 2009; Ko et al., 2009).
Son microorganismos aerobios obligados, con una temperatura óptima de
crecimiento entre 28-30°C y catalasa-oxidasa positivos. Crecen en medios simples enriquecidos con factores de crecimiento (vitaminas B1 y B12), ácidos grasos de cadena larga y sales de amonio (Faine et al., 1999; Xue et al., 2009; Adler y De la Peña, 2010). Utilizan los ácidos grasos de cadena larga como única fuente de carbono y son metabolizados por β-oxidación (Faine et al., 1999; Xue
et al., 2009; Adler y De la Peña, 2010). Para su crecimiento, requieren medios que contengan suero o albúmina, los más comunes son: Fletcher, Korthoff, Noguchi y Stuart (Faine et al., 1999; Xue et al., 2009; Adler y De la Peña, 2010). Actualmente, el medio más utilizado es el Tween 80-albúmina, también conocido por las iniciales de sus autores Ellinghausen- McCullough- Johnson-Harris (EMJH), compuesto por ácido oleico, albúmina de suero bovino y polisorbato (Tween). El crecimiento de los contaminantes presentes en las muestras clínicas se inhibe con la adición de: 5-fluorouracilo, gentamicina, ácido nalidíxico o rifampicina (Faine et al., 1999). El crecimiento de estos microorganismos es lento, debiéndose mantener incubados durante aproximadamente 13 semanas antes de descartar un cultivo como negativo.
EPIDEMIOLOGÍA Reservorios
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Para la mayoría de los serovares de Leptospira los hospedadores más importantes son los roedores. Un hospedador puede actuar de reservorio para más de una serovariedad y a su vez una serovariedad puede tener hospedadores diferentes. Generalmente, cada serovariedad tiene su hospedador predilecto de mantenimiento al cual se adapta.
Muchas serovariedades están asociadas a determinadas especies animales por ejemplo, L. Pomona a los cerdos, L. Grippotyphosa a vacas, ovejas y cabras, L. Ballum y L. Icterohaemorrhagiae se asocian con ratas y lauchas y L. Canicola con perros. En los bovinos de nuestro país las más comunes son L. Pomona, L.
Tarassovi y L. Hardjo (Zamora y Riedemann, 1999; Odriozola, 2001, Brihuega, 2008).
La exposición de animales susceptibles a una serovariedad no adaptada al hospedador causa la enfermedad en forma incidental, caracterizada por ser aguda con signos clínicos severos, producción de altos niveles de anticuerpos y un período corto de excreción de leptospiras por vía renal (Odriozola, 2001).
Vías de trasmisión
La enfermedad se transmite por vía transplacentaria, digestiva, mamaria, cutánea, o por contacto con suelo o alimentos contaminados. El período de incubación es variable, entre 5 y 14 días, con un máximo de 21 días.
Después de la infección inicial, la leptospiruria persiste por meses; los bovinos pueden eliminar microorganismos durante 12 meses, los cerdos pueden actuar como portadores y diseminadores por largo tiempo de la variedad Pomona y Tarassovi; mientras que el hombre raramente supera los 60 días de eliminación. Con respecto al ambiente, existen ciertos factores que aseguran la mayor supervivencia de la bacteria en el medio, entre ellos está la neutralidad del pH del suelo, las lluvias y las temperaturas templadas. En aguas estancadas la supervivencia puede llegar a 5-7 semanas y en orina 35 días.
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PATOGENIA
La entrada de leptospiras en el organismo es similar en las diferentes especies animales y se produce a través membranas mucosas o piel lacerada. La fase posterior es la bacteriemia, que puede durar 7 días en promedio. Cuando el número de leptospiras en los tejidos alcanza un nivel crítico, aparecen los signos clínicos, a causa de las lesiones por la acción de las toxinas y de los
componentes celulares tóxicos de la bacteria (Adler y De La Peña, 2010).
La lesión primaria es el daño a los endotelios vasculares, en particular de
pequeños vasos sanguíneos, lo que lleva a la isquemia localizada y resulta en: necrosis de los túbulos renales, células hepáticas y tejido pulmonar; meningitis, miositis, y placentitis, ente otras. La activación de la cascada de la coagulación es un hallazgo frecuente, lo que resulta en una coagulación intravascular diseminada (Chierakul et al., 2008).
Cualquier órgano puede verse afectado en la leptospirosis aguda, ocasionando una insuficiencia orgánica con hemorragia e ictericia. Las leptospiras virulentas demostraron tener la capacidad de adherirse al epitelio tubular renal, pero la adhesina de la leptospira aún no fue identificada (Adler y De La Peña, 2010). Una vez que los anticuerpos circulantes aparecen, las leptospiras son eliminadas de la circulación por los anticuerpos complementados con una respuesta por neutrófilos en la mayoría de las especies, excepto en los bovinos. Sin embargo, hay huéspedes resistentes que no presentan anticuerpos pero que poseen la habilidad de activar el Factor H, un regulador de la vía alternativa del complemento (Adler y De La Peña, 2010).
PRESENTACIONES CLÍNICAS
Infertilidad: en vaquillonas de primer servicio puede esperarse una caída en el índice de preñez de hasta un 30%.
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La causa de aborto se debe a la leptospiremia, que provoca la muerte fetal. En el feto se observa ictericia, líquido sanguinolento en cavidades, hemorragia, autólisis y esplenomegalia. Los hallazgos histopatológicos más característicos son nefritis intersticial difusa y local, necrosis hepática centrolobulillar y en algunos casos lesiones vasculares en meninges y cerebro (Radostits et al., 2006).
Nacimiento de terneros débiles o prematuros: si la infección ocurre al final de la gestación, en situaciones endémicas se puede esperar hasta un 5% de
animales afectados. Los terneros infectados en el útero y que sobreviven a la infección, pueden desarrollar inmunidad o se hacen inmunotolerantes, es decir, son negativos e incapaces de responder a la infección (Odriozola, 2001). Caída en la producción láctea: Si la Leptospira entra por primera vez en un rodeo, al menos un 50% de los animales pueden sufrir una caída aguda en la producción, que puede recuperarse a valores normales o permanecer deprimida por el resto de la lactancia. Cuando la infección ocurre hacia el final de la lactación puede producirse el secado prematuro. Los animales afectados pueden tener agalactia por 2 o 3 días, de éstos el 50 % va a retornar a la producción previa y el 50% restante recuperará hasta el 90% de la producción original. Además pueden esperarse hasta un 15 % de animales afectados con mastitis. Muerte de terneros: La leptospirosis aguda se presenta mayormente en
terneros, pero pueden verse afectados animales de todas las edades. Dentro de los 3 a 5 días de iniciada la infección los animales presentan alta
temperatura, depresión, caída en el consumo de alimento, hemoglobinuria, ictericia, anemia, hemorragias en submucosas y subserosas. A la necropsia se observan pequeños focos blanquecinos en riñón. También pueden encontrarse
úlceras y hemorragias en la mucosa del abomaso y si la hemoglobinuria es intensa se asocia con edema pulmonar y enfisema. El estudio histopatológico
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DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la leptospirosis se realiza por dos métodos: a) directo, al demostrar la presencia del agente, mediante observación directa, coloración, inmunofluorescencia directa o aislamiento del agente etiológico en medios de cultivo. Esto puede realizarse a partir de muestras de sangre, líquido cefalorraquídeo, orina, leche, plasma, humor acuoso y tejidos del animal como
hígado, riñón, bazo, pulmón y médula ósea, según la fase de la enfermedad en la que se tomen las mismas. También pueden utilizarse técnicas moleculares
como la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR). b) indirecto: demostrando seroconversión o aumento del título de anticuerpos, utilizando para ello la técnica de microaglutinación (MAT) (Levett et al. 2006; Adler y De la Peña, 2010).
a) Diagnóstico directo: las leptospiras pueden observarse de manera directa mediante microscopía de campo oscuro o utilizando tinciones como Giemsa o Rojo Congo; o mediante inmunofluorescencia directa (Tepstra et al., 2006). La microscopía de campo oscuro es la técnica de observación directa empleada de rutina para comprobar el crecimiento de leptospiras en un cultivo (Vijayachari y Sehgal, 2006). Luego de ser cultivadas en medio semisólido EMJH con 5 fluorouracilo, incubándose a 28 °C, pueden visualizarse las formas móviles características al observar gotas del cultivo (Feraud et al., 2006). Para lograr aislar leptospiras mediante cultivo, las muestras de sangre deben ser tomadas entre 1-10 días (fase septicémica o leptospirémica) y las de orina entre la segunda y cuarta semana (fase leptospirúrica) (Céspedes, 2002).
b) Diagnóstico indirecto: la Organización Mundial de la Salud Animal (OIE) ha designado la técnica de MAT (microaglutinación en tubo) como la técnica de
referencia para el diagnóstico serológico de la leptospirosis, la cual utiliza antígenos vivos. Esta se emplea para detectar anticuerpos en el suero, permite
la identificación y clasificación fenotípica de los aislamientos de leptospiras y también sirve de base para evaluar cualquier otro método serológico nuevo para el diagnóstico de la enfermedad (Ooteman et al., 2006).
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estimulan la respuesta inmune humoral (anticuerpos) y no la celular. Luego de la infección (10 a 14 días) se forman anticuerpos (primero IgM y luego IgG) que pueden reaccionar con antígenos comunes a todas las leptospiras (anticuerpos aglutinantes inespecíficos) y con antígenos específicos de serovares (anticuerpos aglutinantes específicos). En algunos casos, durante la fase inicial de la infección, los anticuerpos no reaccionan específicamente contra el serovar
que la está originando, sino que se produce una reacción cruzada con otros serovares. Esto indica que en el diagnóstico se pueden obtener títulos contra un
serovar que no necesariamente es el que está produciendo la enfermedad (Rodríguez Sánchez, 2005).
Interpretaciones y limitaciones de la MAT:
La MAT posee una buena especificidad. Los anticuerpos contra otras bacterias no suelen hacer una reacción cruzada con Leptospira en una medida significativa. Sin embargo, existe una importante reactividad cruzada serológica entre serovares y serogrupos de Leptospira. Así, un animal infectado con un serovar es probable que tenga anticuerpos contra el serovar infectante y que reaccionan de forma cruzada con otros serovares (por lo general a un nivel inferior) en la MAT. Por lo tanto, la serología no se puede utilizar para identificar definitivamente el serovar infectante en una infección de un individuo o un brote, esto requiere el aislamiento del agente. Animales que han sido vacunados contra la leptospirosis pueden tener anticuerpos contra los serovares presentes en la vacuna utilizada. Por lo tanto, es particularmente importante tener en cuenta el historial de vacunación de los animales sometidos a la prueba (Faine et al., 2000).
Si bien su especificidad es alta, su sensibilidad declina a medida que pasa el tiempo entre la infección y la toma de la muestra. Esta prueba no permite
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se toma como un título positivo para los efectos de comercio internacional (Rodríguez Sánchez, 2005).
Para obtener información útil de un rodeo, se sugiere que se tomen muestras de al menos diez animales, o el 10 % del rebaño, el que sea mayor (Cole et al., 1980). En un estudio de la infección por Hardjo en el ganado, se demostró que una muestra de 10 vacas por lo general es suficiente para determinar la presencia o ausencia de leptospira (Hathaway et al., 1986).
Al hacer un diagnóstico serológico, debe de tenerse en cuenta el serovar
infectante y el estado clínico (Tabla 2). En el caso del serovar Pomona, en el ganado, se encuentra comúnmente un título elevado en el momento del aborto porque se produce el incidente clínico relativamente pronto después de la infección. En cambio, los abortos en el ganado debido al serovar Hardjo son asociados a un evento crónico, en este caso, la respuesta serológica a la hora del aborto es más variable, con algunos animales seronegativos y otros con altos títulos. Además, el ganado puede experimentar una caída en la producción de leche durante la fase aguda de la infección por Hardjo y este signo clínico está asociado con títulos altos (Hathaway et al., 1986).
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DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
El diagnóstico diferencial se realiza en base al curso y signología clínica observada.
La leptospirosis aguda debe diferenciarse de aquellas enfermedades que causen anemia hemolítica, con o sin hemoglobinuria:
- Hemoglobinuria bacilar
- Babesiosis y anaplasmosis
- Intoxicación por cobre
La leptospirosis crónica, que causa principalmente aborto, debe diferenciarse de otras enfermedades abortivas en el ganado. Las principales son:
- Brucelosis
- Enfermedades venéreas (Tritrichomona foetus, Campylobacter fetus)
- Neosporosis
- Listeriosis
- Enfermedades virales: IBR y DVB
La mayoría de las encuestas de diagnóstico revelan que sólo se logra el diagnóstico definitivo de la causa de aborto en el 30% de los fetos sometidos a pruebas de laboratorio.
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TRATAMIENTO
El objetivo primario de la terapéutica en todas las infecciones por leptospirosis consiste en controlar la infección antes de que ocurran los daños irreversibles en el hígado y los riñones. Esto puede lograrse aplicando el tratamiento cuando aparecen los primeros signos, pero en la práctica, los primeros signos generalmente pasan desapercibidos y los animales se someten a tratamiento
cuando ha desaparecido la septicemia.
El objetivo secundario de la terapéutica es controlar la leptospiruria (excreción de leptospiras por la orina) de los animales “portadores” y hacer más segura su
permanencia en el rebaño. En este caso se puede controlar la liberación de leptospiras por la orina, pero no se garantiza que el animal no se reinfecte si las leptospiras se encuentran en su medio ambiente (Rodríguez Sánchez, 2005). Las leptospiras son sensibles a ciertos antibióticos, con diferencias entre serovares. Así tenemos que Pomona es sensible a estreptomicina, oxitetraciclina o tetraciclinas; Hardjo es susceptible a penicilina G, ampicilina, tetraciclinas, eritromicina, dihidroestreptomicina y estreptomicina. Los antibióticos de elección son dihidroestreptomicina, tetraciclina LA y clortetraciclina.
Una dosis única de 25mg/Kg de peso vivo de estreptomicina remueve parcialmente las leptospiras de los riñones del animal portador, aunque quedan remanentes de bacterias en el animal. La estreptomicina es más efectiva en el tratamiento de animales con leptospirosis aguda, sin embargo, una dosis de 25 mg/Kg de sulfato de dihidroestreptomicina podría detener su eliminación por la orina. Las infecciones crónicas por Hardjo pueden ser resistentes a estas dosis. Una aplicación de 20 mg/Kg de oxitetraciclina LA (o dos dosis con 10 días de intervalo) o bien dos dosis de amoxicilina LA (15 mg/Kg a intervalos de 48 horas)
pueden sustituir el tratamiento con estreptomicina para tratar infecciones crónicas. La clortetraciclina puede ser administrada por vía parenteral a una
dosis de 20 mg/Kg por un solo día de tratamiento, o mejor aún en el alimento o la mezcla mineral a razón de 200 gramos por tonelada por un período de tiempo mayor (Rodríguez Sánchez, 2005).
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tratamiento de la leptospirosis depende de la forma clínica que se presente en el rebaño:
1. Forma aguda: se recomienda sulfato de dihidroestreptomicina a la dosis de 25 mg/Kg de peso corporal una vez al día por 3 a 4 días. Para combatir la anemia y otras alteraciones causadas por la enfermedad se recomienda el uso de soluciones electrolíticas balanceadas, vitaminas del complejo B
y protectores hepáticos por 3 a 5 días.
2. Forma subaguda: se basa en el uso de sulfato de dihidroestreptomicina a
la dosis de 25 mg/Kg de peso corporal un solo tratamiento por vía intramuscular.
3. En vacas con problemas de abortos, toros afectados y nacimiento de terneros débiles: se recomienda el uso de sulfato de dihidroestreptomicina a la dosis de 25 a 30 mg/Kg de peso corporal una o dos veces al día por 3 días y vacunar con el primer tratamiento.
4. En terneros neonatos débiles, bajos de peso o prematuros: se aconseja el mismo tratamiento que en el punto 3 además de terapia de sostén con soluciones electrolíticas y vitaminas del complejo B. La vacunación de estos grupos de animales queda a criterio del Médico Veterinario; los títulos alcanzados por la vacunación pueden interferir con los resultados serológicos cuando se quieren muestrear tempranamente (Rodríguez Sánchez, 2005).
PREVENCIÓN y CONTROL
Deben tenerse en cuenta los siguientes puntos:
Tratamiento de todos los casos clínicos de leptospirosis y vacunación
simultánea de susceptibles.
Vacunación sistemática de todo el rebaño, principalmente animales en
etapa reproductiva si los problemas son de índole reproductivo.
Realizar exámenes rutinarios a los toros usados en los programas de
monta natural o inseminación artificial.
Usar toros de calidad comprobada (certificados sanitarios).
Tener el mayor cuidado posible en el manejo de los productos biológicos
13 Evitar la contaminación del agua de bebida y alimento. Esto se logra con
la construcción de bebederos altos, impedir el acceso a beber en lagunas, evitar corrales con agua, controlar los roedores, animales silvestres y domésticos (perros, gatos, etc) en los bebederos y almacenes de alimentos.
Desinfectar las áreas donde hayan permanecido animales enfermos.
Existen dos estrategias básicas para el control de la leptospirosis y la elección
de una u otra dependerá de la correcta interpretación del diagnóstico y del estado epidemiológico del establecimiento:
1. Erradicación de la enfermedad combinando la identificación de los portadores con un tratamiento sistemático de los mismos. La desventaja de éste método radica en que los animales, una vez “limpios” quedan expuestos
a nuevas infecciones por la presencia de la leptospira en el medio ambiente (agua, animales silvestres, roedores y animales domésticos portadores). Además, es un sistema costoso por la cantidad de antibiótico que hay que emplear.
2. Control por vacunación del rebaño y tratamiento estratégico de los animales que presentan la forma clínica. La vacunación contra la leptospirosis es la práctica más utilizada para el control de la enfermedad. Las vacunas disponibles actualmente en el país son bacterinas inactivadas químicamente adicionadas de un adyuvante y que contienen varios serovares. Las bacterinas no protegen contra la infección renal y el estado de portador. El efecto protector de la vacuna consiste en la disminución de los abortos y mortandad de terneros (Odriozola, 2001).
La inmunidad a la leptospirosis es principalmente de tipo humoral y los anticuerpos producidos se consideran protectores. El uso de las bacterinas
contra leptospirosis produce protección contra un serovar específico por un período que varía entre 2 a 5 meses (Rodríguez Sánchez, 2005).
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inmunidad de corta duración (menor a dos meses); esto sugiere que la vacunación del ganado en áreas de alta incidencia de este serovar, debe practicarse 3 a 4 veces por año, mientras que en áreas de menor incidencia la vacunación semestral o anual parece ser suficiente. La variación en la efectividad de las vacunas contra Hardjo puede ser resultado de la composición de la vacuna, las condiciones de manejo del establecimiento y de la patogenicidad de
la cepa presente en el rebaño (Rodríguez Sánchez, 2005).
ZOONOSIS
La leptospirosis es considerada una enfermedad de tipo ocupacional, y es conocida con el nombre de enfermedad de Weil. La bacteria puede ingresar al organismo a través de la piel o de membranas mucosas, como la nasal o bucal. Después de un período de incubación de días a semanas los infectados desarrollan la enfermedad. Los signos más frecuentes son: fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, vómitos, ictericia, anemia y a veces erupción (OPS, 2009). El diagnóstico puede confirmarse con test serológicos y los pacientes deben ser tratados posteriormente con antibióticos. En algunos casos el problema se resuelve en semanas, aunque en casos muy agudos los pacientes desarrollan falla hepática, renal y algunas veces fallas cardíacas.
15 CASO CLÍNICO
Datos demográficos
El establecimiento que se encuentra situado en la ciudad de Azul, Pcia. de Bs. As. a 15 km de la zona urbana y está conformado por 4 puestos diferentes. El puesto en el cual ocurrió el caso, posee 1200 hectáreas destinadas en su totalidad a la ganadería. Se realizan trabajos de siembra pero con propósitos ganaderos.
El establecimiento es atravesado por el arroyo Azul, el cual se desbordó en reiteradas oportunidades abnegando el campo.
La mayoría de los potreros presentan bajos que contienen agua casi todo el año, a excepción de épocas de mucha sequía.
El establecimiento cuenta con 1420 animales; 510 vacas adultas, 490 vaquillonas y 420 terneros. El número de toros varía, ya que son traídos para dar servicio un mes y medio y luego devueltos a la cabaña.
Motivo de la consulta
Se presentaron abortos esporádicos en un lote de 375 vaquillonas inseminadas.
Antecedentes relevantes
Respecto a la alimentación, las vaquillonas se encontraban pastoreando festuca y agropiro, y se le adicionaban bloques de sales. De acuerdo a la época y la
disponibilidad de pastura se suplementan con silaje de maíz y rollos de moha. También se implementan verdeos de verano y de invierno, pero no para las
hembras en período de parición.
El agua era apta para consumo, comprobada mediante análisis de laboratorio. Estas vaquillonas fueron inseminadas y repasadas en octubre y noviembre respectivamente.
El plan sanitario consistía en:
- Carbunclo: primavera y otoño
- Clostridiales (cuádruple): primavera y otoño
- Vacuna reproductiva (HVB-1, DVB, Campylobacter fetus fetus,
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Histophilus somni): 30 días antes del servicio, en vaquillonas 2 dosis con diferencia de 30 días.
- Antiparasitario: 3 veces al año cada 4 meses, inicio en marzo. Se alterna
ivermectina con ricobendazole. - Mosquicida: 3 veces en verano.
- Establecimiento libre de brucelosis y tuberculosis: se realiza un muestreo
del 10% del campo anualmente en el mes de mayo.
- Cobre: al tacto en el mes de marzo, se administra con la vacuna
reproductiva.
- Vacunación obligatoria de aftosa.
Evaluación clínica
Los signos clínicos que presentaron los animales fueron: partos antes de término, hipertermia, diarrea, abortos y distocia.
Se observó una marcada deshidratación, conjuntivas hiperémicas, los ganglios superficiales normales, respiración aumentada y problemas de locomoción.
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Imagen 2: Feto Abortado 1 A
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Imagen 4:Feto Abortado 2
Toma de muestras y diagnóstico de laboratorio
Se tomaron en total 11 sueros y 9 muestras de mucus cérvico-vaginal de hembras abortadas o con signología clínica. También se enviaron muestras de
silo de maíz y un feto entero (15N90).
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Tabla 3: Resultados de laboratorio
Muestras
derivadas Identificación
Análisis a
solicitar Resultado
Lab.
Bacteriología Suero
1-2-3-4-5-6-7-8-9-10-11 BPA, Neospora
Negativo BPA 4 positivo a
neospora
Lab.
Bacteriología MCV 1-2-3-4-9
Tritrichomona,
Campylobacter Negativo
Lab.
Bacteriología MCV 1-2-3-4-9
Otros patógenos importantes
6 positivo a Trueperella pyogenes
Lab.
Bacteriología Suero
1-2-3-4-5-6-7-8-9-10-11 Leptospira
1-2-3-4-5-6-7-11 Positivos
Lab. Virología Suero
1-2-3-4-5-6-7-8-9-10-11 DVB y HVB
1 y 2 1:16 resto Negativo
Lab. Virología MCV 1-2-3-4-9 Alfa HVB y DVB
Gamma HV
4 y 9 positivo a Gamma HV
Lab.
Toxicología Silo de maíz 1
Aflatoxinas
(B1,B2,G1,G2) Negativo
Lab.
Bacteriología Silo de maíz 1 Listeria sp Negativo
Tabla 4: Resultados de laboratorio: feto 15N90
Muestras derivadas
Identificac. Análisis a solicitar Resultado Lab. Bacteriología Pulmón y liquido abomasal
15N90 Patógenos de importancia Negativo Lab. Bacteriología Liquido de cavidad fetal y cerebro fetal
15N90 Neospora Negativo
Lab. Virología Bazo 15N90 HVB y DVB Negativo
Lab.
Histopatología
Corteza Cerebral
15N90 Leve infiltrado
mononuclear perivascular y congestión de
meninges
Hígado 15N90 Infiltrado mononuclear periportal
Adrenales 15N90 Hemorragia en tejido conectivo adyacente (capsula)
Intestino 15N90 Leve infiltrado mononuclear en submucosa
Pulmón 15N90 Hemorragia interlobular moderada
Corazón, Hígado e intestino
15N90 Epicarditis no supurativa hemorrágica.
Hepatitis periportal no supurativa.
Enteritis no supurativa leve
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Tabla 5: Resultados de MAT. Antígenos cultivados en medio Stuart. Técnica en tubo
Suero
Antígenos de leptospira interrogans
(*serogrupo # serovar)
Negat
ivos
*bl lu m #c as tel lon is *c an ic o la #c an ic o la *grip oty ph os a #p ri p oty ph os a *i c tero ha e mo rr ha gi a e #c op en ha g en i *po mo n a #p om on a *s ej roe #wol ffi *s ej roe #h ard jo *taras s ov i #ta ras s ov i1 1/400
2 1/200 1/400
3 1/800
4 1/200
5 1/200 1/200 1/200
6 1/400
7 1/1600
8 -
9 -
10 -
11 1/400
(Títulos mínimos significativos aceptados (OIE 2014; Asociación Argentina de Veterinarios de Laboratorios de Diagnóstico, 2017.)
Tratamiento
Se instauró un tratamiento (Tabla A) suplementado en la ración.:
21 Interpretación de resultados
Debido a que no se detectó la presencia de ningún otro agente en el feto, ni tampoco se obtuvieron resultados positivos en las diferentes técnicas diagnósticas realizadas a las vacas abortadas y muertas, se concluyó que los
títulos de anticuerpos detectados, en particular para el serovar Hardjo de Leptospira interrogans pueden ser considerados altos e indicativos de un
contacto reciente con este agente, pudiendo ser el causal de los signos clínicos observados. Estos vientres habían sido vacunados con una vacuna comercial que no incluía este serovar, por lo que no había interferencia de la vacuna con el diagnóstico serológico. Las lesiones observadas en tejido fetales analizados sugerirían la acción de un agente infeccioso. El grado de autolisis de feto posiblemente haya interferido con los aislamientos realizados. Solo pudo aislarse Herpesvirus bovino tipo 4 en 2 muestras de MCV. Este Herpesvirus puede estar asociado con una variedad de cuadros clínicos entre los q se incluyen signos respiratorios, diarreas, endometritis, aborto, vaginitis, mastitis, y lesiones en la piel. Estas situaciones han planteados dudas sobre su rol como agente primario de la enfermedad, o su participación como patógeno secundario.
Recomendación
La vacunación es el método más recomendado para la prevención, principalmente para los animales en etapa reproductiva. Cabe recordar que la protección generada por la vacuna es específica para cada serovar, por lo que se recomienda emplear en el futuro un inmunógeno comercial que incluya al serovar del caso (existen en el mercado vacunas con este serovar). Sin embargo,
la vacunación no protege contra la infección renal y la iniciación del estado de portador, pero disminuye la presentación de los signos clínicos.
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Por último, como medida de manejo tradicional se recomienda eliminar del rodeo a toda hembra que habiendo sido diagnosticada como preñada no presente ternero al pie en el momento del destete.
Además es importante recordar que es una enfermedad zoonótica, por lo que los humanos que toman contacto directo con fetos abortados o sus placentas, u orina de vacas abortadas podrían estar en riesgo de infección.
Discusión
A partir de los resultados obtenidos, el diagnóstico definitivo se orientó hacia leptospirosis.
Si bien la confirmación del diagnóstico de esta enfermedad, se realiza mediante la demostración de seroconversión, en este caso los títulos hallados en las muestras superaron en más del doble al título de corte establecido para esta enfermedad (Rodríguez Sánchez, 2005; OIE, 2014).
Los hallazgos en el feto permiten determinar la causa como aborto infeccioso y además el infiltrado mononuclear en el hígado, permiten orientar aún más el diagnóstico (Adler y De La Peña, 2010).
Además de la sospecha de leptospirosis se aislaron Trueperella pyogenes y Herpesvirus bovino tipo 4 de MCV de algunos animales, posibles patógenos de la reproducción, no se pudo determinar su participación en la presentación clínica del caso.
Otro punto a destacar es que la vacuna que se administraba en el establecimiento no incluía el serovar Hardjo (Brihuega, 2008) el cual es el que mayor afecta al bovino,
También las características topográficas del campo (presencia de bajos y un arroyo que se desborda habitualmente) son apropiadas para que esta
23 Conclusión
En este caso, se presentaron títulos altos para algunas serovar de Leptospira (más del doble del título de corte), no se observó seroconversión, pero sumado a la falta de vacunación y hallazgos histopatológicos en los fetos abortados, podría el diagnostico final ser compatible con leptospirosis
Es importante también realizar pruebas diagnósticas que permitan descartar
otros patógenos de importancia en este tipo de casos, para que el diagnóstico sea certero.
Para asegurar una prevención más efectiva las vacunas a utilizar deben contener los serovares presentes en la región.
24 Referencias bibliográficas
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