Facultad de Ciencias Veterinarias
-UNCPBA-
Mortandad periparto causada por Escherichia coli
en establecimiento lechero de la Cuenca Mar y
Sierras
Gaggianesi, Pedro Andrés; Mihura, Horacio; Etcheverria, Analía
Tandil
Mortandad
periparto
causada
por
Escherichia
coli
en
establecimiento lechero de la Cuenca Mar y Sierras.
Tesina de la Orientación Sanidad de Grandes Animales, presentada como parte de los requisitos para optar al grado de Veterinario del estudiante: Gaggianesi, Pedro Andrés.
Tutor: MV. Mihura, Horacio
Director: Dra. Etcheverría, Analía
Dedicatoria
Agradecimientos
A mi familia, especialmente a mis padres, por darme la posibilidad de estudiar y acompañarme durante todos estos años.
A mis hermanos, que cada uno a su manera, también hicieron posible que pueda culminar mis estudios.
A mi novia, que siempre estuvo presente de forma incondicional.
A mi tío Oscar, que por ser como es y al tenerme más cerca, siempre me acompañó.
A los amigos de toda la vida y aquellos que me dejo la facultad.
Resumen
La colibacilosis es una enfermedad multifactorial compleja de los terneros recién nacidos. El agente causal de esta enfermedad es la Escherichia coli, un bacilo Gram-negativo, no esporulante, con la capacidad de ser móvil (por sus flagelos peritricos). El diagnóstico requiere de la detección de factores de virulencia (adhesinas, enterotoxinas) a partir de muestras de distintos órganos (hígado, líquido abomasal, intestinos, vesícula biliar, linfonódulos mesentéricos). La prevención es la principal medida profiláctica para proteger a las categorías mas susceptibles. El objetivo de esta tesina es describir la presentación de un brote de colibacilosis en terneros neonatos. Entre los días 9 y 24 de agosto murieron 19 terneros de un total de 286 terneros nacidos. El día 24/8 se realizó una visita al establecimiento y se enviaron 2 bovinos neonatos al SDVE (Servicio de Diagnostico Veterinario Especializado) INTA Balcarce, en el cual se realizaron estudios llegando a la detección de factores de virulencia correspondientes a
Escherichia coli enterotoxigenica (ETEC) a partir de las muestras remitidas.
Índice
Introducción………..1
Etiología………..1
Ecología y epidemiologia………...4
Patogenia………...9
Presentaciones clínicas………...11
Bovinos y ovinos………11
Porcinos………..12
Caninos………...13
Hallazgos de necropsia………....14
Diagnóstico……….15
Medidas de prevención de la infección………...15
Tratamiento……….16
Caso clínico...17
Antecedentes...17
Motivo de la consulta...18
Informe de necropsia...19
Bacteriología………...19
Antibiograma……….20
Diagnóstico final………...22
Discusión………...23
Conclusión………..24
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Introducción
La enfermedad más importante y severa que afecta a los animales recién nacidos es la colibacilosis, causada por la Escherichia coli (E. Coli). Este bacilo es un habitante normal de la flora intestinal, aunque ciertas cepas cuando están en cantidades suficientes son patógenas de por sí y desarrollan procesos patológicos bajo ciertas condiciones (Chamizo Pestana E.G, 1995). Cepas patógenas de E. coli tienen diferentes factores de virulencia que les permiten colonizar el intestino delgado del huésped, evitando la respuesta inmune y estimulando la respuesta inflamatoria para producir diarrea (Croxen M, Finlay B. 2010)
La colibacilosis, en terneros, es causada por serotipos específicos de E. coli, algunos serotipos producen septicemia (colibacilosis septicémica) y otros causan sólo cuadros digestivos (colibacilosis enterotoxigénica)(Blood, D.C.-Radostits O.M. 1992). En estos últimos, la infección del ternero por E. coli se produce en un breve período posterior al nacimiento, preferentemente en los 4 ó 5 primeros días de vida. La enfermedad es frecuente en animales con bajas defensas inmunológicas, hacinados y pertenecientes a sistemas con mala higiene (Heath, 1992).
La infección del ternero por Escherichia coli enterotoxigenica (ETEC) se produce por transmisión orofecal; una vez ingresada rápidamente prolifera en grandes cantidades colonizando el intestino delgado (Acres, 1985).
El síndrome entérico se caracteriza por la diarrea, la cual se produce por la presencia de al menos dos factores de patogenicidad: el factor de adhesión y la enterotoxina; el primero permite adherirse al enterocito y colonizarlo, y el segundo es el responsable de las pérdidas de fluidos y electrolitos. Además el apetito disminuye en 24 horas o desaparece por completo, la temperatura es variable, la deshidratación es rápida en ausencia de tratamiento, evolucionando a la muerte dentro de horas o días (Jubb y col., 1993, Van Kruiningen, 1995).
En la colibacilosis septicémica, la puerta de entrada a la infección aún no es del todo clara, pero lo más probable es que sea el ombligo o el tracto respiratorio superior. Macroscópicamente el compromiso intestinal puede ser mínimo o estar ausente, pudiendo observarse hemorragias en serosas, peritonitis, poliartritis fibrinosa, meningoencefalitis y, en algunos casos, presencia de fibrina en la cámara anterior del ojo, oftalmitis, poliserositis y pielonefritis con émbolos bacterianos y exudación fibrinosa (Jubb y col., 1993; Zurita y col., 1994; Van Kruiningen, 1995).
Etiología
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E. coli es un bacilo corto Gram negativo, anaerobio facultativo, móvil por flagelos
peritricos (que rodean su cuerpo), no forma esporas, fermenta la glucosa y lactosa (J. A. Sanchez et al, 2009).
Figura 1: Escherichia coli enterotoxigénica (Esquema propuesto por Acres, 1985)
Figura 2: Escherichia Coli enterotoxigénica (Imagen Esther Bullitt, Ph.D.)
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granja se ha mantenido relativamente sin cambios desde hace muchos años. Ciertos serotipos causan diarrea y otros causan septicemia.
Según su capacidad patógena se distinguen seis virotipos:
Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC): Se adhiere a la mucosa del intestino
delgado, no la invade, y elabora toxinas (LT y ST) que producen diarrea. No hay cambios histológicos en las células de la mucosa y muy poca inflamación.
Escherichia coli enteropatogénica (EPEC): Esta cepa causa diarrea en humanos,
conejos, perros y caballos, al igual que la enterotoxigénica, pero la etiología y los mecanismos moleculares de colonización son diferentes. Carece de fimbrias y no produce las toxinas ST y LT, pero utilizan la proteína, una adhesina, para adherirse a las células intestinales.
Escherichia coli enteroinvasiva (EIEC): Es inmóvil, no fermenta la lactosa. Invade
el epitelio intestinal causando diarrea sanguinolenta en niños y adultos. Libera el calcio en grandes cantidades impidiendo la solidificación ósea, produciendo artritis y en algunos casos arterioesclerosis. Es una de las E. coli que causa más daño debido a la invasión que produce en el epitelio intestinal.
Escherichia coli verocitotoxigénica (VTEC): producen toxinas llamadas
verocitotoxinas (VTs) de las cuales existen dos grupos principales: VT1 y VT2 (Strockbine et al., 1986). Existe un subgrupo denominado E. coli enterohemorrágico (EHEC) que incluye a todas las cepas que causan enfermedad en el hombre, de las cuales el serotipo O157:H7 fue identificado como uno de los causantes del SUH. Debido a su importancia, es común clasificarlos en dos categorías: O157 y no-O157 (Gyles, 2010).
Escherichia coli septicémica: cepas del serogrupo 078 son invasivas y la causa de
septicemia en los terneros, lechones y corderos. Sus potentes endotoxinas causan shock endotóxico con una alta tasa de letalidad.
Escherichia coli enteroagregativa (EAggEC): Sólo encontrada en humanos. Son
llamadas enteroagregativas porque tienen fimbrias con las que aglutinan células en los cultivos de tejidos. Se unen a la mucosa intestinal causando diarrea acuosa sin fiebre. No son invasivas. Producen hemolisina y una enterotoxina ST similar a
la de las enterotoxigénicas
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Ecología y epidemiología
La colibacilosis ocurre comúnmente en cualquier lugar en el que existan animales de granja y causa importantes pérdidas económicas a los criadores. Hay muchos factores epidemiológicos que influyen en la presentación de la enfermedad, cada uno de los cuales se debe considerar y evaluar siempre que se investigue la causa de algún brote, a fin de lograr medidas clínicas y de control efectivas. La enfermedad es más frecuente en animales menores a 3 días, pero se puede observar de 12 a 18 horas después del nacimiento y, en ocasiones, en terneros de varios días cuando existe una infección mixta con enteropatógenos virales.
La prevalencia de la colibacilosis ha aumentado en los últimos años. Hay varias razones posibles para esto, incluyendo el tamaño de los rebaños, la escasez de mano de obra calificada, los sistemas automatizados de cría de ganado y el aumento de la densidad de población.
Morbilidad y mortalidad:
La prevalencia de ETEC en terneros diarreicos varía mucho geográficamente, entre los rebaños y en función de la edad de los animales. La prevalencia puede ser tan alta como 50-60% en los terneros diarreicos de 3 días de edad y sólo el 5-10% en terneros diarreicos de 8 días de edad. En algunos países la prevalencia es de un 5-8% en terneros diarreicos de 3 días de edad. Por lo tanto colibacilosis enterotoxigénica es una causa importante de diarrea en terneros de menos de 3 días de edad y no está asociado con brotes de diarrea en terneros de más de 3 días. La infección por ETEC en terneros mayores de 2-3 días en la mayoría de los casos se asocia con una infección con virus (Radostits, O.M et al., 2006).
Inmunidad:
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ocurre el cierre de la membrana intestinal y comienza la activación del sistema digestivo del animal. Los anticuerpos que no atravesaron el intestino durante este periodo no se podrán absorber. Sin embargo, el cese de la transferencia de Igs desde el intestino a la sangre de los terneros se incrementa después de las 12 h de ocurrido el nacimiento. Mientras mejor es la calidad del calostro, más rápido y eficiente es la absorción de las Igs por los terneros.
Factores que influyen en el grado de absorción de Igs
La concentración de Igs (principalmente IgG) presente en el calostro ingerido por los terneros, debe ser sobre los 50 g de IgG/L. Este valor se obtiene mediante una evaluación con calostrómetro.
La edad de los terneros en la primera alimentación con calostro, idealmente debe ser administrado dentro de las primeras 2 horas de vida.
Volumen de calostro ingerido, debe ser el 10% del peso vivo del ternero en la primera toma. La segunda dosis debe ser dentro de las 6 a 8 hrs siguientes.
Dentro de los factores que influyen en la calidad y cantidad del calostro se encuentran:
la raza de la madre. Por ejemplo, la raza Holstein presenta una menor concentración de Igs que la raza Jersey.
el número de lactancia de la madre. Existe una tendencia al aumento de las inmunoglobulinas en la medida que se incrementa la edad de la vaca y el número de partos.
duración del período seco de la vaca. La acumulación de Igs comienza a partir del periodo de secado de la vaca y alcanza su máxima concentración al momento del parto, por lo cual si no existe periodo seco o este es menor al recomendado (45 días), no existirá una adecuada acumulación de Igs. estado sanitario de la vaca. No es recomendable utilizar calostro de vacas
enfermas (Casas M. y Canto F.2014)
Influencias meteorológicas:
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comprobado, que las diarreas y otros cuadros infecciosos aumentan en esta época (Zurita et al.,1994)
Nutrición y medios de alimentación:
Los terneros alimentados con sustitutos lácteos tienen mayor predisposición a la diarrea infecciosa que aquellos alimentados con leche de su madre. El tratamiento térmico excesivo de la leche descremada en el proceso de secado para la elaboración de sustitutos lácteos para los terneros provocan desnaturalización de las proteínas en el cuajo, lo que interviene con la digestibilidad de los nutrientes y destruye algunas lactoglobulinas que tienen efecto protector para los terneros. La alimentación irregular origina una diarrea de origen nutricional y contribuye a una mayor incidencia de diarreas infecciosas. La persona que se encarga de la alimentación de los terneros puede ser un factor importante si está altamente capacitado
(http://www.fmvz.unam.mx/fmvz/.../archivos/DIARREA%20MECANICA.doc).
Higiene y condiciones de vida:
Los factores generales más importantes que influyen en la incidencia de las diarreas infecciosas, están relacionados con fallas en la bioseguridad como es la mala higiene y el exceso de excremento con agentes patógenos del tracto digestivo que contaminan las parideras, la sala de lactancia, la guachera, contaminación por otros terneros enfermos, de leche con mastitis coliforme, de la piel de los pezones, ubre o periné de vacas sucias y de todos los objetos contaminados como mamilas, tarros, camas comederos, bebederos, corrales, botas, herramientas, etc. Por ejemplo los terneros se pueden infectar desde el nacimiento cuando las vacas paren en lugares muy sucios con excremento en donde se encuentran los agentes etiológicos, cuando maman el calostro en ubres y pezones contaminadas con heces fecales, cuando se le suministra leche o sustitutos con aguas o recipientes como tarros sucios contaminados con patógenos entéricos, cuando tienen contacto con animales enfermos y los infectan o se enferman por estar en instalaciones sucias e infectadas (http://www.fmvz.unam.mx/fmvz/.../archivos/DIARREA%20MECANICA.doc).
Las causas de la diarrea y la forma de evitarlas son bien conocidas, sin embargo siguen siendo una de las principales causas de pérdidas económicas en los establecimientos lecheros. El reto para cada productor es aplicar medidas de prevención y elegir los tratamientos más efectivos y adecuados que les ayuden a
evitar la muerte de sus
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Fuente del microorganismo, su ecología y transmisión:
Los terneros adquieren la infección a partir de baldes contaminados, camas, corrales sucios, terneros diarreicos cercanos, hacinamiento y de la piel del perineo y de la ubre de la vaca. El microorganismo se transmite dentro de un rebaño a través de las heces de animales infectados y todos los objetos inanimados que pueden estar contaminados con heces fecales, incluyendo ropa de cama, baldes, botas, herramientas, ropa y alimentación y suministros de agua. La E. coli es uno de los primeros organismos encontrados en los animales de granja minutos después del nacimiento.
La alta densidad y el uso continuo de parideras sin un descanso para la limpieza contribuye a una gran población dinámica de E. coli. La población de bacterias en un establecimiento de animales seguirá aumentando con el tiempo mientras el corral esté ocupado por los animales, sin salida, limpieza, desinfección y un
período de descanso. Los animales infectados son el principal reservorio de ETEC y sus heces son la
principal fuente de contaminación del medio ambiente con la bacteria. El pasaje de
la E. coli a través de animales provoca un efecto multiplicador, ya que cada animal
infectado excreta muchas más bacterias de las que se ingieren en un principio. Terneros diarreicos son los multiplicadores más extremos, ya que excretan un litro o más de las heces líquidas que contienen / g. de E. coli enterotoxigénica
dentro de las 12 horas, y si se recuperan los terneros pueden seguir arrojando bacterias durante varios meses.
Terneros y vacas adultas normales pueden servir como reservorios de la infección, y la bacteria puede persistir en el rebaño por el que circula a través de los animales de todas las edades. Los animales portadores introducidos en un rebaño no infectado son una de las principales causas de los brotes naturales. La duración y la cantidad de contagio probablemente depende del confinamiento, densidad de población, la inmunidad de grupo, las condiciones ambientales y quizás el serotipo del organismo (Radostits, O.M et al., 2006).
Factores de virulencia:
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que se encuentran en la membrana de las células intestinales, provocando la salida de agua e iones (Rodríguez -Angeles, G. 2002).
Adhesinas (Fimbrias): La patogénesis de la colibacilosis enterotóxica comienza con la interacción adhesina-ligando en las pequeñas microvellosidades intestinales, lo que resulta en una fuerte unión no destructiva de las bacterias a las microvellosidades. En el caso de cepas de ETEC animales, la mayoría de las fimbrias adhesivas comunes pueden ser diferenciadas como antígenos de superficie tales como K88 o K99, 987P o F41 o F107 y en 2134P cerdos y terneros, también designados como F4, F5, F6, F41, o FlBab y FlBac, respectivamente (Nagy B.; Fekete P., 1999).
Enterotoxinas: Las enterotoxinas son proteínas extracelulares o péptidos (exotoxinas) que son capaces de ejercer sus acciones en el epitelio intestinal. Cepas de ETEC se caracterizan por la producción de una o ambas de las siguientes categorías de enterotoxina , los cuales son reguladas por plásmidos:
Gran peso molecular (88 kDa) termolábil enterotoxinas (LT).
Pequeño peso molecular (11-48 amino ácido que contiene) toxinas peptídicas termoestables (ST) resistiendo a 100 ° C durante al menos 15 minutos.
LT se producen predominantemente por ETEC humano y porcino, mientras enterotoxinas ST son producidos por ETEC de origen humano, porcino y bovino. LT tienen buena antigenicidad mientras toxinas ST no. LT se pueden dividir en dos clases, antigénica y biológicamente diferentes, pero con grupos estructuralmente similares: LTI y LTII. Dentro de LTI, pueden distinguirse dos variantes la LTh-I (humana) y LTP-I (porcina) , y dentro de LTII, dos variantes antigénicas (LTIIa y LTIIb) (Nagy B.; Fekete P., 1999).
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Mecanismo de acción de enterotoxinas:
Los mecanismos básicos de acción de las LT y ST es que producen profundos cambios funcionales en pequeñas células epiteliales intestinales, dando como resultado aumento de la secreción de H2O, Na + y Cl- y una disminución concomitante de la absorción de líquido, dando lugar a deshidratación y acidosis. LT : una vez que las subunidades B han fijado la molécula de toxina a la superficie celular, un fragmento de un dominio (A1) se transloca en la célula - en el retículo endoplásmico (Fujinaga Et al., 2003) - y activa el sistema de la adenilato ciclasa (Aumento del nivel de AMPc), que conduce a un aumento de líquido y la secreción de electrolitos y disminución de la absorción. Los efectos de las LT son irreversibles.
ST: La actividad biológica de STa se ejerce a través de estimulación del sistema guanilato ciclasa, dando lugar a acumulación intracelular de GMPc y la reducción de absorción de agua y electrolitos (Na+ y Cl-) en los extremos de las vellosidades, y al mismo tiempo a una elevada secreción de Cl- y H2O en células de las criptas.
El STb es producido por cepas de origen porcino. El mecanismo de acción y las características moleculares de STb son todavía mucho menos conocidas. STb (un péptido de 48-amino-ácido), se une a sulfátido del epitelio intestinal, y se internaliza por las células epiteliales (Dubreuil, 1997). No eleva los niveles intracelulares de nucleótidos cíclicos, pero parece estimular una secreción anión no cloruro por células epiteliales intestinales (Whipp et al., 1981), aunque el mecanismo de acción todavía no está muy claro. Dreyfus et al.(1993) sugirieron que STb actúa abriendo una proteína G ligada al canal de calcio. El Ca2 intracelular elevado puede activar endoperoxidasa prostaglandina sintetasa y puede conducir a la formación de prostaglandinas (B. Nagy, P.Z. Fekete 2005).
Patogenia
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absorbe en el intestino grueso. Causa una diarrea acuosa grave, que puede conducir a la deshidratación, apatía, acidosis metabólica y la muerte.
En algunos casos, la infección puede progresar tan rápidamente que la muerte se produce antes del desarrollo de la diarrea, y se conoce como colibacilosis entérica complicada con shock. Este fenómeno se produce probablemente debido a la rápida liberación de grandes cantidades de LPS por ETEC.
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Figura 3. Representación esquemática de las etapas implicadas en la patogénesis de la infección por ETEC. ETEC en el medio ambiente son ingeridos (1), pasan por el estómago, se adhiere al epitelio del intestino delgado, donde producen enterotoxinas (2) que estimulan la secreción de agua y electrolitos en el lumen intestinal (3).La pérdida de agua y electrolitos conduce a diarrea, pérdida de peso, y posiblemente, la muerte (4). (Tomado de Jacinthe Lachance, Laboratorio de referencia para E.Coli, Facultad de medicina veterinaria, Universidad de Montreal)
Presentaciones Clínicas
Bovinos y ovinos
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ETEC inducen diarrea en terneros sólo hasta ciertos pocos días de nacidos. Terneros de más edad son más resistentes, e infecciones por ETEC en terneros de más de 3 días estan por lo general asociadas con rotavirus y otras infecciones virales.
La acidez gástrica reducida en terneros recién nacidos aumenta la susceptibilidad de los animales a la infección por ETEC.
Otras adhesinas fimbriales, tales como F17 (Mainil et al., 2000), se expresan con menos frecuencia por ETEC aisladas de los terneros con diarrea y su participación en la fijación de ETEC a los enterocitos no es clara. Sin embargo, F17 - E. coli positiva, que producen FCN2 (factor necrotizante citotóxico tipo 2) pueden inducir diarrea en el ternero recién nacido privados de calostro (Van Bost et al., 2001) y puede estar implicado en el desarrollo de la diarrea en terneros mantenidos en condiciones convencionales.
Porcinos
Los lechones recién nacidos ingieren ETEC que encuentran en su entorno, especialmente las glándulas mamarias de la madre y paridera. Estos provienen de heces diarreicas de los lechones con síntomas de ETEC, lechones portadores asintomáticos, o cerdas (Fairbrother y Gyles 2006).
Los factores que promueven el desarrollo de la diarrea incluyen la falta de higiene, inadecuada desinfección, un continuo sistema de parto, una temperatura ambiental de menos de 25 °C, o excesiva corriente de aire. Estos factores conducen a una acumulación de patógenos.
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La diarrea post-destete se ve de color amarillento o gris, fluida y comienza con mayor frecuencia 3-5 días después del destete, con una duración de hasta una semana causando emaciación (Fairbrother et al., 2006). Durante varios días, la mayor parte de los cerdos de un grupo pueden estar afectados y la mortalidad de hasta un 25% se puede observar en aquellas camadas con ausencia de terapia con antibióticos.
Hallazgos postmortem de la diarrea post-destete pueden ser la deshidratación, la dilatación del estómago, infartos en la mucosa del estómago, dilatación intestinal (por fluido) y congestión, hiperemia del intestino delgado. Los contenidos intestinales varían de amarillo a verde, acuoso a mucoide, con sangre a veces, y un olor característico.
Los serogrupos O y serotipos de ETEC más comúnmente asociados con diarrea en cerdos de destete son típicamente hemolíticos y predominan los serogrupos O149, O8, O141, O138 (Fairbrother y Gyles 2006).
ETEC en el entorno de la cerdos pueden sobrevivir durante al menos 6 meses si son protegidas por materia fecal (van Beers - Schreurs et al. 1992), lo que facilita su propagación entre animales.
Caninos
ETEC se han asociado con hasta un 31% de los casos de la diarrea en diversos estudios, especialmente en los perros jovenes, y rara vez en los grupos de control de perros sanos (Beutin 1999). En la mayoría de los perros con diarrea que se aisló ETEC eran portadores de STa, y una pequeña proporción también de STb (Wasteson et al. 1988; Drolet et al. 1994; Hammermueller et al. 1995).
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Hallazgos de necropsia
En la colibacilosis entérica de los terneros se observa deshidratación y distensión intestinal por un contenido acuoso amarillento y gas; el abomaso también se suele encontrar muy distendido por los líquidos y puede o no contener coágulos de leche. La mucosa del abomaso tiene, a veces, numerosas hemorragias pequeñas. Las vellosidades del yeyuno e íleon están atrofiadas y pueden estar fusionadas, hay infiltración de neutrófilos en la mucosa intestinal y una capa de bacterias Gram-negativas se adhiere a la mucosa. ETEC se pueden encontrar adheridos a la superficie de la mucosa del yeyuno e íleon de los animales infectados. Los cambios ultraestructurales del intestino delgado ponen de manifiesto algunos incrementos en la perdida de células epiteliales de las vellosidades, aproximadamente, a las 12 horas de la inoculación experimental de los terneros con una cepa de ETEC.
Figura 4. E. colienterotoxigénica. Se observa un gran aumento de volumen localizado (ST+). Asa intestinal ligada en ternero. (Smith y col. 1991).
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Diagnóstico
El diagnóstico de las infecciones de ETEC requiere la detección de factores de virulencia (adhesinas, enterotoxinas) mediante ensayos in vitro (aglutinación de látex o ELISA) en la mayoría de los casos. Adhesinas fimbriales pueden, sin embargo, ser detectadas más eficiente in vivo, por una método de inmunofluorescencia que utiliza anticuerpos antifimbriales policlonales o monoclonales . En contraste con las adhesinas, las enterotoxinas producidas in vivo son mucho más difíciles detectar. Por lo tanto, en los principios de los estudios de ETEC de toxinas in vitro producidas sólo podía ser probado mediante ensayos biológicos: pequeños segmentos intestinales ligados (para todas las enterotoxinas) o ensayo de ratón lactante (para STA), seguido de cultivos celulares (para LT), y más tarde por ensayos de ELISA (para LT y ST). Con el advenimiento de los métodos moleculares en los laboratorios de diagnóstico, los engorrosos ensayos biológicos pueden ser reemplazados por los llamados sondas de genes: hibridación de ADN y PCR para la detección de los genes de diferente virulencia. (Nagy B.; Fekete P., 1999).
Medidas de prevención de la infección
Se debe tener en cuenta una serie de medidas preventivas en relación al ternero. En el periparto
Disminuir el estrés causado por partos distócicos o exposiciones prolongadas a inclemencias climáticas como lluvias, temperaturas extremas o vientos.
Minimizar el contacto con el agente infeccioso, evitando que los partos se realicen en un medio ambiente contaminado.
Lograr un adecuado consumo de calostro, de óptima calidad.
Evitar la permanencia del ternero con su madre por periodos prolongados y de esta manera reducir el contagio por microorganismos causales de diarrea (Bilbao, 1993).
En el periodo de cría artificial
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Realizar la crianza individual en sistemas de alojamiento que brinden el máximo control del estrés térmico, exceso de humedad, lluvias o vientos. Suministrar una adecuada cantidad y calidad de alimento, evitando aquellos
reemplazantes de la leche o concentrados con baja concentración energética e inapropiada fuente proteica o lipídica que ocasionan gastroenteritis o mala digestión. Suministrar agua con aptitud microbiológica y de calidad composicional.
Desinfectar periódicamente los alojamientos así como los utensilios destinados a la alimentación (mamaderas, baldes, tetinas, etc.) y los elementos involucrados en el transporte (camiones, jaulas, carros, etc.). Los animales afectados clínicamente deben separarse del resto del grupo. Los animales muertos por casos fatales o clínicos deben ser eliminados del
establecimiento por medio de incineración o entierro (Bilbao, Gladys N. et al. 2012)
La resistencia a la diarrea neonatal (DNT) puede incrementarse mediante un adecuado programa de vacunación de las hembras gestantes, que transferirán anticuerpos específicos al ternero con el calostro. En nuestro país se han desarrollado vacunas con una alta calidad inmunogénica que protegen contra los principales agentes virales y bacterianos (Rotavirus bovino y E. Coli), aunque no protegen contra todos los agentes causales de diarrea neonatal, siendo eficaces en reducir la incidencia cuando se asocian a medidas de manejo apropiadas. Generalmente se aconseja inmunizar con dos dosis de vacuna a los 60 y 15 días previos al inicio de la parición. Cabe destacar que los resultados obtenidos con la vacunación son variables, fundamentalmente, debido a que en la ocurrencia de DNT intervienen múltiples factores. Dentro de las posibles causas de la "falla" de las vacunas se podría mencionar que: a. la vaca no fue inmunizada correctamente (N° de dosis insuficiente y tiempo preparto fuera del período de entre 60 y 15 días previos al inicio de la parición), b. el ternero no tuvo acceso al calostro en tiempo y cantidad, c. el agente que causa la diarrea no está contenido en la vacuna o d. el nivel de desafío supera la protección transferida por el calostro. (Margueritte,J. et al.2005)
Tratamiento
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Otros agentes terapéuticos utilizados en el tratamiento de la diarrea del ternero comprenden antibióticos, modificadores de la motilidad intestinal, protectores y absorbentes gastrointestinales, agentes que regulan la secreción incluyendo las prostaglandinas, astringentes, probióticos, esteroides, antiadhesivos, antitoxinas y preparaciones de anticuerpos específicos. El éxito del tratamiento está asociado a la detección temprana de los signos clínicos (Bilbao, Gladys N. et al. 2012).
Sin embargo, el principal camino para reducir la incidencia de las diarreas es prevenirla. Para que la protección sea efectiva es primordial el correcto suministro de calostro en el momento del nacimiento.
El calostro debe administrarse a los terneros en un volumen entre el 8-10% de su peso, en dos tomas, en las 6-8 horas posteriores al nacimiento. Este calostro debe provenir de madres adultas (3-5 lactaciones) e inmunizadas durante el periodo de vaca seca con vacunas especialmente diseñadas para prevenir la diarrea neonatal (Davis y Drackley, 1998).
Caso clínico
Antecentes
El día 24/08/2015 se enviaron al SDVE (Servicio de Diagnóstico Veterinario Especializado), 2 bovinos neonatos de raza Holando Argentino provenientes de un establecimiento lechero situado en el partido de Tandil. Los animales fueron enviados debido a una mortandad, que afecta a animales menores a 10 días. El tambo pertenece a la cuenca Mar y Sierras. Cuenta con una superficie de 1.200 Ha. dedicadas por completo a la producción lechera. El rodeo se compone de 1200 vacas en ordeñe y 250 vacas secas, de razas Jersey y Holando Argentino. La alimentación es a base de silo de maíz, pellet de sorgo, grano y suplementación con bloques minerales.
Sanidad: Desde el punto de vista sanitario se administran vacunas para la prevención del síndrome diarrea neonatal del ternero (Rotatec ®), doble dosis de vacuna contra la Salmonelosis entérica a las vaquillonas, además de las vacunas obligatorias (aftosa, carbunclo), no aplicándose vacunas contra enfermedades reproductivas. También se realiza diagnostico de tuberculosis.
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Motivo de consulta
Se presenta un episodio de mortandad que afecta a terneros neonatos, no respeta sexo ni raza. Hasta el momento se han muerto 31 animales, de los cuales 19 murieron súbitamente dentro de las primeras 48 hs. Los animales que mueren en curso superior a 48 hs. presentan, mal olor, ojos hundidos, abdomen tenso y baja temperatura. Las pariciones ocurren en dos lugares: a campo, donde no tienen problemas y en un potrero que hace año se utiliza como paridera, el cual se encuentra acondicionado para esto y tiene una extensión de 2-3 has. con una temperatura superior a la del exterior. Años anteriores la mortalidad no era superior a un 2% y este año está sobre el 7%. Se han tratado los animales administrándoles glucosa oral, soluciones rehidratantes (Glutellac®) y administración de antibióticos a los demás animales afectados (n=51), no respondiendo al tratamiento.
En este establecimiento se realiza la medición del calostrado, teniendo resultados dentro de los parámetros óptimos.
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Informe de necropsia
Especie: Bovino Sexo: Hembra Edad: < 7 días Raza: Holando Argentino Grado de putrefacción(de 0 a 3): Se le realizó eutanasia.
Hallazgos de necropsia: Sistema digestivo y peritoneo: En abomaso se encontró la presencia de calostro. Presencia de diarrea donde se aprecia la cola manchada con material fecal. Órganos de los sentidos: Hundimiento ocular. Observaciones: Se realiza una observación exhaustiva de la totalidad de los órganos no encontrando otras lesiones de importancia.
Bacteriología
Muestras remitidas: Hígado, líquido de abomaso, intestino, vesícula biliar, linfonódulos mesentérico.
Método: Cultivo, Aislamiento y tipificación.
Se hallaron: Escherichia coli de hígado, linfonódulos, líquido de abomaso e intestino.
20 Antibiograma ANTIBIÓTICOS Muestras Escherichia coli (Hígado) Enterococcus faecium (Pulmón)
AMOXICILINA/AC. CLAVULÁNICO (AMC 30) R S
AMOXICILINA (AML 10) R S
AMPICILINA (AM 10) R S
ÁCIDO NALIDÍXICO (NA 30) R R
AMICACINA (AKN 30) S R
CEFACLOR (CEC 30) I R
CEFALEXINA (CL 30) R R
CEFALOTINA (CEF 30) R S
CEFOTAXIMA (CTX 30) S R
CEPHALONIO (CNM 30) R S
CLORANFENICOL (CMP 30) R S
COLISTINA (COL 10) I R
CLOXACILINA (OB 5) R R
DOXYCYCLINE Hydroclhoride (DO 30) R R
ENROFLOXACINA (ENR 5) R R
ERITROMICINA (ERY 15) R S
ESTREPTOMICINA (S300) S S
FOSFOMICINA (FOS 50) S R
FLORFENICOL (FFC 30) S S
GENTAMICINA (GEN10) S R
KANAMICINA (K 30) R R
NEOMICINA (NEO 30) R R
NORFLOXACINA (NOR 10) R R
OFLOXACINA (OFX 5) R R
OXITETRACICLINA (OT 30) R R
PENICILINA G (PEN10) R R
POLIMIXINA B (POL 300) S R
RIFAMPICINA (RFA 5) R S
SULFONAMIDAS (S3 300) R R
TETRACICLINA (TET 30) R R
TILMICOSIN (TIL15) R R
TRIMETOPRIMA + SULFA (TMS 25) R S
VANCOMICINA (VAN 30) R S
S: Sensible R: Resistente I: Intermedio.
Muestra: Intestino, linfonódulos mesentérico, hígado.
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(Fuente: Servicio de Diagnostico Veterinario Especializado, INTA, Balcarce) Referencias: Genes responsables de los Factores de virulencia
K99 ó F5: Adhesina fimbrial Aer (iucD): Aerobactina: sideróforo captador de Hierro
CNFg: Exotoxinas necrotooxigénicas Pap: adhesina fimbrial
F17: Adhesina fimbrial F41: Adhesina fimbrial
Afa 8: Adhesina afimbrial Sta y Stb:exotoxinas termoestables
LT: exotoxina termolábil eae: Factor de adhesión íntima de la bacteria y borrado de las microvellosidades intestinales
Sfa: adhesina fimbrial CDT: citotoxina o toximna de distención citoletal
Las fimbrias K99 (F5); F 17; F41 junto a las exotoxinas Sta, Stb (ambas termoestables), Lt (termolábil) y Hly (hemolisina): son genes implicados en el patotipo ETEC (E. coli enterotoxigénico).
El gen eae: está implicado en el patotipo EPEC (E. coli Enteropatogénico): eae+ y Bfp+ (EPEC Típica) eae + y Bfp + (EPEC atípica). El gen eae también se lo encuentra en el implicada en el Patotipo EHEC (E.coli enterohemorrágica).
Los genes VT1y VT2 (verotoxigénicos también denominados shigatoxigénicos), junto a la Hly; eHly (enterohemolisina) se encuentran involucrados en los patotipos VTEC (E. coli Verotoxigénico) y en el EHEC (E. coli
enterohemorrágico).
Los genes F17, Afa 8; Hly y (CNFg):CNF1 y CNF2: están involucrados en el patotipo NTEC (E. coli necrotoxigénico) involucrado en septicemia y diarrea en terneros.
Los genes de fimbrias (f17G, clpG (CS31A) y papC), adhesinas afimbriales (afa-8 y eae) y aerobactina (iucD). Estos genes de virulencia suelen hallarse en cepas de
E. coli pertenecientes a los patotipos SePEC (E. coli septicémico o tipo ExPEC)
(f17G, clpG, papC y afa-8).
Genes
Muestras
Aer F17 K99 CS31A CNFg Hly F41 eae Lt Stb Afa8 EHEChly CDT Pap VT1 VT2 Sta
15/473
INTESTINO - - + - - - -
LINFONÓDULO MESENTÉRICO
- - + - - - -
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Diagnóstico final
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Discusión
Numerosos estudios han demostrado que la colibacilosis causadas por ETEC son frecuentes en terneros y afectan a animales de pocos días de edad (Chamizo Pestana, E.G., 1995; Croxen M. et al. 2010; Fairbrother, J. M. et al 2006; Gyles et al. 2010; Radostits O.M. et al. 2006;), lo que está en concordancia con los animales del caso clínico presentado en este trabajo.
La época del año, condiciones climáticas, y el hacinamiento en el que se encontraban los animales afectados fueron similares a lo observado por Zurita et al. (1994) y las manifestaciones clínicas de la enfermedad coinciden con la bibliografía consultada.
En cuanto al tratamiento (luego de realizar un paliativo), se debió realizar un antibiograma para hallar la droga a la cual es sensible el agente presente como lo indican la mayoría de los autores, disintiendo en los resultados de la gentamicina y la enrofloxacina con lo expuesto por Moredo F. et al. (1998), pero sabiendo que la mejor manera de reducir la incidencia es la prevención (Bilbao G. et al 2012). La repercusión económica es importante ya que su elevada incidencia (que puede ser superior al 60%) implica tratamientos veterinarios, demanda de tiempo y mano de obra. A su vez la mortalidad puede ser importante (hasta el 20%) así como el retraso en el desarrollo corporal que manifiestan los animales afectados (Radostits, O.M et al., 2006). La incidencia y tasa de mortalidad dependerán del grado de exposición a los agentes infecciosos y del nivel de resistencia del ternero. Las variaciones en el tamaño de los rodeos, disponibilidad de instalaciones, apotreramiento, personal afectado, higiene, etc., hacen imposible recomendar procedimientos que se apliquen a todas las situaciones. Sin embargo, existen tres principios básicos de control que deberían ser aplicados en todos los rodeos con problemas:
Reducir el grado de exposición de los terneros neonatos a los agentes infecciosos.
Proporcionar resistencia no específica máxima a través de un adecuado nivel nutricional y consumo de calostro.
Aumentar la resistencia específica de los neonatos mediante la vacunación de las hembras gestantes.
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Conclusión
En el presente caso se demuestra un cuadro diarreico producido por ETEC, lo cual queda determinado por el hallazgo de factores de virulencia de dicho virotipo, fimbrias K99. Mostrando que la presencia de diarrea y por lo tanto la muerte de los animales afectados está influida por la presencia del agente causal, asociado a problemas de manejo, lo cual queda demostrado al ser los animales nacidos en parideras el principal grupo afectado. Por lo cual se recomienda realizar medidas de limpieza y desinfección de las mismas para disminuir el porcentaje de muertes neonatales, así como evaluar la posibilidad de cambiar de lugar de parto.
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