¿Dónde está Rumania?
Rumania está en Europa del este. Algunas de los países alrededor de Rumania son Ucrania, Moldova, Bulgaria, Yugoslavia, y Hungría.
El terreno
Una larga cordillera se extiende al norte y centro de Rumania. Ésta bordea gran parte de la llanura Transilvania, un área plana en el medio del país. Encontrarás grandes bosques que cubren parte de la llanura y de las montañas. Otros valles bajos cubren las partes sureñas y del este. Los inviernos son fríos y los veranos calientes y
soleados. La gente
Antes del nacimiento de Jesús, un pueblo llamado Dacia vivían allí. Pero luego fueron conquistados por el Imperio Romano. La gente aprendió el Latin y las costumbres de los romanos. Rumania significa “Tierra de los romanos”. La gente mantuvo las
costumbres romanas. Su idioma, rumano, proviene del Latin, el idioma que hablaban los romanos. Más de 22 millones de personas son Rumanos. Gente gitana, llamada Romi, vive en lugares alejados y generalmente se muda de lugar en lugar.
Creencias religiosas
La mayoría de la gente es parte de la iglesia ortodoxa rumana y el resto es parte de la iglesia católica e iglesias protestantes. Por 50 años, Rumania tuvo un gobierno
comunista, el cual no quería que la gente siguiera ninguna religión. Ellos destruyeron muchas iglesias y enviaron a sus líderes a prisión. Hoy la gente tiene libertad para adorar. Muchos adoran a Jesús, pero muchos más necesitan saber que Él los ama. Los niños de Rumania
Los niños empiezan la escuela a los 6 años y continúan hasta los 16. Al igual que los niños aquí, ellos disfrutan pasar tiempo con sus amigos, ver televisión, leer y jugar fútbol. A las familias les gusta ir a nadar al Mar Negro, o a eskiar a las montañas.
Tristemente, miles de niños en Rumania no tienen la oportunidad de ir a la escuela o de vacaciones porque no tienen padres. Ellos deben buscar comida en los basureros, o pasan el día pidiendo. Muchos de estos niños viven en cuevas bajo tierra.
Boletín de Winnie para los niños
A Winnie le encanta Rumania
La vida en Rumania
La mayoría de los rumanos eran agricultores antes de que el gobierno comunista tomara el control en 1940. Hoy, menos de un tercio cultivan la tierra. Los agricultores siembran granos, uvas, leguminosas y papas. La gente de campo viste trajes coloridos los domingos o para los festivales. Muchas personas usan bicicletas, caballos, o
carrozas haladas por burros como medio de transporte. En 1960, bajo el gobierno comunista, la gente tuvo que entregar sus terrenos al gobierno y mudarse a apartamentos que carecían de agua potable, calefacción y baños. Además se les obligó a trabajar en fábricas.
Hoy, la gente es libre de elegir dónde quieren vivir, y la mayoría de los terrenos han sido devueltos a sus dueños. Pero la mayoría de las casas aún necesitan reparaciones, y la gente no tiene el dinero para hacerlo.
A las familias rumanas les gusta almorzar juntos. Una de las comidas favoritas es el sarmale, el cual consiste de carne en trozos con arroz, enrollado en hojas de repollo o de uvas. La carne de cerdo es la favorita, se puede servir con mamaliga, una masa de maíz parecido al puré de papa.
Los misioneros vienen a Rumania
Aproximadamente hace 70 años, un hombre llamado Jorge Bradin, recibió un
interesante panfleto que hablaba acerca del bautismo en el Espíritu Santo. Jorge oró con su esposa, y Dios los llenó con su Espíritu, y sanó a la esposa de Jorge, la cual padecía de ciertas dolencias.
La familia Bradin empezó a contarle a otros acerca de este regalo del Espíritu, y pronto, empezaron una iglesia en su propia casa. Dos años después, Pablo Budean fue a Rumania y encontró a este grupo de 50 creyentes, quienes se reunían en secreto porque el gobierno no aprobaba esta iglesia. Diez años después, la primer iglesia abrió sus puertas (aunque era prohibido) había cerca de 7.000 personas en la iglesia.
Casi treinta años después de las primeras reuniones en la sala de la familia Bradin, la iglesia pentecostal obtuvo permiso para reunirse. Misioneros norteamericanos de las Asambleas de Dios visitaron Rumania y desde entonces han tratado de ayudar de cualquier manera posible.
Alcanzando a la gente de hoy
La iglesia pentecostal en Rumania tiene libertad para abrir nuevas iglesias, para testificar y adorar juntos. Esta iglesia ha crecido a más de 500.000 personas que se reúnen en más de 2.000 iglesias. En 1992, los primeros misioneros de las Asambleas de Dios fueron a Rumania, hoy 18 de ellos ayudan entrenando pastores en dos
institutos bíblicos y tres programas a distancia.
Los misioneros también ayudan con cruzadas, la construcción de nuevas iglesias y tratan de alcanzar a los niños que viven en las calles. Muchos de estos niños están recibiendo educación gracias a las Asambleas de Dios. BGMC (Cruzadas Misioneras de Niños y Niñas) ha ayudado a traducir e imprimir cursos bíblicos de la escuela bíblica ICI, para que los Rumanos puedan aprender más de Jesús y su Palabra.
Oremos
Por la salud y seguridad de nuestros misioneros en Rumania.
Por los niños en Rumania, especialmente por los que no tienen familias.
Por los pastores e iglesias. Oren para que Dios envíe más gente a empezar iglesias donde no hay.
Jesús volverá
Versículo clave:Hechos 1:11 “Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. Marcos 16:15 “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” Materiales:
•
6 globos – 3 llenos con helio, 3 globos llenos con aire (atados con cuerda o lana)•
cuerda o lana•
tijeras Presentación:(Sostenga un globo en su mano, de la base del globo, no de la cuerda, mientras habla.) Jesús prometió volver a esta tierra un día. Hechos 1:11 dice, “Jesús que ha sido
tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo”. Cuando Él regrese, todos los cristianos irán al cielo con Él para vivir juntos por siempre.
Esas son las buenas noticias. Las malas noticias es que mucha gente en este mundo no está lista para volver con Jesús. Por eso es que es tan importante que le hablemos a todos acerca de Jesús y de cómo Él tiene un plan para la vida de cada persona. Todos los días caminamos junto a personas que no conocen a Jesús como Salvador. Hay muchas personas en nuestro país y alrededor del mundo que necesitan escuchar acerca de Jesús y el plan de salvación. Esto es lo misioneros hacen en muchos países diferentes. Ellos están proclamando a la gente que Jesús murió por sus pecados, para que ellos pudieran vivir eternamente con Él. Muchas personas están listas para
regresar con Jesús porque alguien estuvo dispuesto a ir y darles las buenas noticias. Sin embargo, si Jesús regresa ahora mismo (suelte los globos, la mitad irá hacia arriba y la otra mitad hacia abajo) millones de personas en este mundo no irán al cielo con nosotros.
Tenemos mucho por hacer si queremos decir a toda esa gente acerca de Jesús. Hay tres cosas muy importantes que puedes hacer: 1) Puedes orar por los misioneros y ayudarlos a ganar la batalla contra Satanás, quien no quiere que la gente vaya al cielo con Jesús. 2) Puedes dar dinero a BGMC (Cruzadas Misioneras de Niños y Niñas) para ayudar con los materiales que los misioneros necesitan para testificar en el país donde Dios los ha puesto. 3) Puedes estar dispuesto a ir donde Dios te envíe para proclamar acerca del maravilloso amor de Dios.
Nadie sabe cuándo Jesús volverá. Pero sabemos que pasará, “En un abrir y cerrar de ojos,” 1 Corintios 15:52. Yo quiero estar listo, y sé que tú también. Trabajemos juntos para ayudar a que otros estén listos también.
*Nota: Si su clase no es muy numerosa, le puede dar un globo con helio a cada niño al terminar la lección objetiva. Dígales que el globo representa alguien a quien ellos pueden testificar. Luego lleve a los niños afuera y diga que en un momento usted dará la señal para que ellos suelten los globos. Mientras observan los globos ascender, ore por las personas representadas por los globos.
Hambrientos por el evangelio
(dibujo 1)En la noche oscura, el misionero Ian Hall tropezaba a lo largo del camino detrás del interprete y el pastor rumano, Johnny Petca. “Gracias Dios por zapatos cómodos”, pensó Ian. Ellos continuaron su ascenso hacia el remoto valle donde se localizaba la iglesia Stiuka.
El grupo inició su travesía en automóvil, pero cuando la carretera terminó tuvieron que seguir a pie. Ellos pasaron por muchos campos y caminos.
Johnny Petca es el pastor distrital, y esta pequeña iglesia pastoreada por un pastor laico, era una de las 22 iglesias bajo su supervisión. “Es tan difícil llegar a esta iglesia que sólo he podido visitarla una vez”, dijo el pastor Petca.
Finalmente llegaron a la villa. No había electricidad, la única luz provenía de lámparas de aceite y candelas. Tropezando en la oscuridad, encontraron la iglesia localizada en un jardín rodeado por murallas. Un hombre a la puerta se rehusó a dejarlos entrar, diciendo que la iglesia y el jardín estaban llenos. “Vayan detrás del jardín, tal vez puedan escuchar por la ventana trasera de la iglesia,” les dijo.
“Pero yo soy pastor, y este es el predicador invitado,” respondió Johnny Petca. El guardase disculpó, “Pastor, está tan oscuro que no lo pude ver”.
Rápidamente abrió camino entre la multitud para que entráramos a la iglesia.
Historia de misiones verdadera
(dibujo 2)
Dentro de la iglesia más de 200 personas estaban de pie en una sala hecha para 60. El jardín también estaba lleno. Mucha gente había venido para escuchar a este hombre norteamericano hablar. La gente del valle no estaba acostumbrada a tener visitas, así que querían escuchar lo que el misionero Ian Hall iba a decir.
A la mitad del sermón empezó a llover fuerte. ¡Era un aguacero! ¿qué iba a pasar con la gente que estaba afuera escuchando el mensaje? Probablemente todos se van a ir para protegerse de la lluvia. Mientras Ian oraba, el poder del Espíritu Santo atrajo a hombre y mujeres hacia Cristo. Muchos oraron y le pidieron a Jesús que fuera su Señor y Salvador.
El misionero estaba gozoso cuando el pastor le dijo, “Ahora debemos ir a la puerta y orar por los están afuera y quieren ser salvos”. “Ellos no van a estar afuera con esta lluvia” dijo Ian.
(dibujo 3)
El pastor Johnny nos señaló al interprete y mí que lo siguiéramos, él tomó una lámpara y fue hacia la puerta. Cuando la lámpara alumbró el jardín, el misionero Ian vio algo que tocó su corazón. Allí, de rodillas en el lodo, había cientos de hombres y mujeres empapados por la lluvia, pero no parecía molestarles. Ellos querían recibir a Cristo.
Después de guiarlos en una oración, el pastor Johnny dijo, “Ahora debemos ir a la otra puerta, más
personas esperan”. De nuevo, la luz de la lámpara nos permitió ver más gente de rodillas en el lodo mientras llovía, esperando para orar. Qué gozo más grande es traerlo al Reino de Dios.
El misionero Ian Hall relata, “No sé cuantos recibieron a Cristo esa noche. Era imposible de contar; pero sé que rara vez he visto tal hambre por Dios, no sólo en la iglesia de la pequeña villa, sino en toda Rumania”. Esta historia fue contada por los misioneros a Rumania, Ian y Sheila Hall, y apareció en Evangelio Pentecostal. (Dibujo #2)