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Manual para el cumplimiento de la condicionalidad

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Academic year: 2021

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(1)

Cereales

de invierno

Con la colaboración y el asesoramiento técnico de: Ángel Fombellida Villafruela, Doctor Ingeniero Agrónomo José Garijo Alonso, Ingeniero Agrónomo

MINISTERIO

DE AGRICULTURA, ALIMENTACIÓN Y MEDIO AMBIENTE

GOBIERNO DE ESPAÑA

(2)

1. Aspectos generales y comunes ... 4

2. Buenas prácticas generales ... 5

2.1. Ubicación de la explotación ...5

2.2. Cuaderno de explotación ...6

2.3. Elementos estructurales ...7

2.4. Protección del hábitat: conservación de fauna y flora ...9

3. Buenas prácticas agrarias del cultivo

de los cereales de invierno ... 10

3.1. Rotación de cultivos ... 10

3.2. Preparación del terreno y laboreo ... 12

3.2.1. Laboreo de conservación ... 12 3.2.2. Laboreo convencional ... 12 3.3. Abonado ... 13 3.3.1. Medidas generales ... 13 3.3.2. Abonado de sementera ... 15 3.3.3. Abonado de cobertera ... 15 3.4. Siembra... 17 3.5. Riego ... 19 3.6. Recolección ... 20

3.7. Control de malas hierbas, plagas y enfermedades ... 20

3.7.1. Tratamientos fitosanitarios ... 20

3.7.2. Consideraciones específicas de los tratamientos contra plagas y enfermedades ... 22

3.7.3. Consideraciones específicas de los tratamientos contra malas hierbas ... 22

3.8. Rastrojos ... 24

ANEXO I

Cuadro de relación labores-medidas para

el cumplimiento de la condicionalidad ... 26

(3)

Ubicación de la explotación

Cuaderno de explotación Buenas prácticas generales

Elementos estructurales Protección del hábitat: conservación de fauna y flora

Laboreo de conservación

Tratamientos fitosanitarios Laboreo convencional

Consideraciones específicas de los tratamientos contra plagas y enfermedades

Abonado de sementera

Consideraciones específicas de los tratamientos contra malas hierbas

Abonado de cobertera

Riego Rotación de cultivos

Recolección Laboreo

Control de malas hierbas, plagas y enfermedades Abonado: medidas generales

Rastrojos Siembra Buenas prácticas agrarias del cultivo

(4)

1. Aspectos generales y comunes

Este manual detalla una serie de aspectos, relacionados con la acti-vidad productiva de los cereales de invierno, encaminados a lograr el cumplimiento de la condicionalidad.

El objetivo fundamental es orientar al productor sobre las operacio-nes que conducen al cumplimiento de los requisitos legales de ges-tión y las buenas condiciones agrarias y medioambientales (BCAM) establecidas por la condicionalidad para este cultivo.

Para la elaboración de dichas medidas, se han tenido en cuenta todos los componentes del sistema agrario así como las relaciones entre ellos, fundamentales para su mantenimiento y para la conser-vación del medio ambiente.

El presente manual recoge las obligaciones de condicionalidad pro-pias del cultivo de los cereales de invierno, así como recomendacio-nes generales y específicas. Las obligaciones están destacadas en color rojo y las recomendaciones en color azul. Asimismo, se inclu- ye al final de cada apartado un cuadro en color gris en el que se re-cogen los actos y cuestiones de condicionalidad cuyo cumplimiento se vería facilitado mediante el seguimiento de las recomendaciones y obligaciones propuestas.

Para consultar la legislación vigente sobre condicionalidad siga este vínculo.

(5)

2. Buenas prácticas generales

En este apartado se detallan las medidas que se consideran buenas prácticas generales para el cumplimiento de la condicionalidad en los cereales de invierno.

En el anexo I del presente documento se muestra un cuadro en el que se expone la relación entre las buenas prácticas recomendadas dentro de las labores que generalmente se realizan en el cultivo de los cereales de invierno y la cuestión o el acto de la condicionalidad a los que afectan, facilitando así su cumplimiento.

2.1. Ubicación de la explotación

En los siguientes vínculos podrá comprobar si su explotación se en-cuentra dentro de alguna zona con especial protección:

Zona Vulnerable a la contaminación por nitratos (ZV).

Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA).

Espacio Natural Protegido (ENP) u otra zona con alguna figura de protección ambiental.

Lugar de Interés Comunitario (LIC) o Zona de Especial Conser-vación (ZEC).

Zona de Elevado Riesgo de Erosión (ZERE).

Si su explotación está incluida en alguna de ellas, infórmese sobre los respectivos programas de actuación y planes de gestión, sobre los requisitos de los mismos y adopte las medidas necesarias para cumplirlos.

El seguimiento de estas obligaciones y recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 1 para evitar la erosión.

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

Medio ambiente, actos 1 y 5 de conservación del hábitat y aves.

(6)

2.2. Cuaderno de explotación

El cuaderno de explotación es el registro donde se reflejan todas las operaciones: laboreo, siembra, riego, tratamiento de rastrojos, aplicaciones de fitosanitarios y fertilizantes…, realizadas en los cul-tivos, indicando la localización de las parcelas y las fechas en que se realizan, así como las autorizaciones, albaranes o facturas de las operaciones que lo requieran.

Es obligatorio llevar un registro en soporte informático o papel si se realizan tratamientos fitosanitarios.

Igualmente, es obligatorio conservar las facturas de los productos utilizados y los albaranes de entrega de los envases vacíos al gestor de residuos correspondiente.

Se recomienda actualizar mensualmente el cuaderno de explota-ción y tenerlo siempre disponible para su inspecexplota-ción.

En la dirección www.fega.es se muestra un modelo de cuaderno de explotación, que puede ser consultado y descargado para su uso.

El seguimiento de estas obligaciones y recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 1 para evitar la erosión.

BCAM, cuestión 2 para conservar la materia orgánica del suelo.

BCAM, cuestión 3 para evitar la compactación del suelo.

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

BCAM, cuestión 5 para garantizar la protección y gestión del agua.

Medio ambiente, actos 1 y 5 de conservación del hábitat y aves.

Medio ambiente, acto 2 para evitar la contaminación de aguas subterráneas.

Medio ambiente, acto 3 protección de suelos y uso de lodos de depuradora.

Medio ambiente, acto 4 para evitar la contaminación por nitratos.

Salud pública, zoosanidad y fitosanidad, acto 2 de comerciali-zación de fitosanitarios.

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2.3. Elementos estructurales

Se consideran elementos estructurales aquellas características del terreno tales como:

Márgenes de las parcelas con características singulares.

Terrazas de retención, ribazos, caballones.

Islas y enclaves de vegetación espontánea o roca dentro de la parcela.

Árboles aislados y asociaciones de arbustos o árboles alineados o no.

Cursos de agua, charcas, lagunas, estanques y abrevaderos na-turales, considerados como cualquier acumulación de agua natu-ral o artificial.

Pequeñas construcciones como muros de piedra y otros elemen-tos de arquitectura tradicional (chozos, corralizas, palomares, colmenares…), por el interés paisajístico y etnológico, además de que puedan servir de cobijo a la fauna.

Es obligatorio mantener en buen estado los elementos estructurales y no alterarlos, excepto con autorización y, en el caso de las terra-zas de retención, deben evitarse los aterramientos, derrumbamien-tos y la aparición de cárcavas.

Construcción tradicional: chozo

Para conservar los elementos estructurales en general, se recomienda:

Mantener en buenas condiciones las manchas de vegetación, ár-boles aislados o arbolado que defina lindes de parcela:

-

Controlar la maleza de los pies de los árboles y la capa arbus-tiva, siempre que no resulte importante como refugio y sitio de reproducción para especies de interés cinegético o de fauna silvestre catalogada.

-

Realizar podas y limpiezas de ramas secas y enfermas.

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Evitar la creación de caminos o accesos específicos para el laboreo, susceptibles de introducir variaciones en la escorrentía y de produ-cir erosión hídrica del suelo, salvo que se disponga de autorización.

Mantener el entorno de cauces fluviales permanentes o estacio-nales que atraviesen la parcela o que la limiten:

-

Respetar la banda de 5 m de zona de servidumbre a lo largo de toda su longitud o perímetro y en ambas orillas.

-

Mantener las alisedas, choperas, vegetación de ribera u otra ve-getación existente, protegiéndolas del pastoreo y del laboreo.

Mantener los bancales, terrazas, muros de piedra, cierres y cons-trucciones tradicionales:

-

Realizar al menos una vez al año un repaso de los muros, repo-niendo las piedras que se hayan desprendido, limpiando los drena-jes, así como eliminando la vegetación que pueda inestabilizarlos.

-

Conservar los taludes de tierra en buenas condiciones, reparando las posibles cárcavas y manteniendo la vegetación espontánea.

Márgenes de parcela con características singulares

El seguimiento de estas obligaciones y recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 1 para evitar la erosión.

BCAM, cuestión 2 para conservar la materia orgánica del suelo.

BCAM, cuestión 3 para evitar la compactación del suelo.

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

Medio ambiente, actos 1 y 5 de conservación del hábitat y aves.

Medio ambiente, acto 2 para evitar la contaminación de aguas subterráneas.

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2.4. Protección del hábitat:

conservación de fauna y flora

Con carácter general, es obligatorio respetar la flora y actuar de forma que no se perjudique a la fauna, especialmente durante la época de reproducción y cría, con el fin de no destruir o deteriorar sus nidos o áreas de reproducción, invernada o reposo.

En el caso de tratamientos fitosanitarios, no se realizarán aplicacio-nes siguiendo ningún calendario preestablecido para evitar aportes innecesarios de estos productos, únicamente se realizarán cuan-do sea estrictamente necesario, véase apartado 3.7. Control de malas hierbas, plagas y enfermedades.

La realización de las labores que se contemplan en los distintos apartados de este manual en la época adecuada, favorece la con-servación de la materia orgánica y la reducción de la compactación, contaminación y erosión de los suelos.

El seguimiento de esta obligación facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 1 para evitar la erosión.

BCAM, cuestión 2 para conservar la materia orgánica del suelo.

BCAM, cuestión 3 para evitar la compactación del suelo.

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

Medio ambiente, actos 1 y 5 de conservación del hábitat y aves.

Medio ambiente, acto 2 para evitar la contaminación de aguas subterráneas.

Medio ambiente, acto 3 protección de suelos y uso de lodos de depuradora.

Medio ambiente, acto 4 para evitar la contaminación por nitratos.

Salud pública, zoosanidad y fitosanidad, acto 2 de comerciali-zación de fitosanitarios.

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3. Buenas prácticas agrarias del

cultivo de los cereales de invierno

3.1. Rotación de cultivos

La sucesión de cultivos tiene beneficios agronómicos que repercu-ten favorablemente en el medio ambiente y en la rentabilidad de la explotación. Una adecuada selección y ordenación de cultivos supone un menor uso de fertilizantes y fitosanitarios.

Llevar a cabo una rotación de cultivos adecuada, acorde con las características locales:

-

Valorar las exigencias de cada cultivo para realizar la elección de la rotación adecuada, con el fin de que no se produzcan des-censos en los rendimientos ni se reduzcan excesivamente las reservas de nutrientes del suelo.

-

Definir una rotación de cultivos basada en razones agronómicas que minimice el lavado de los nitratos para cada una de las zo-nas que se declaren como ZV.

Evitar el monocultivo de cereales y establecer rotaciones como mí-nimo trienales donde, al menos, uno de los cultivos no sea cereal.

Rotación en cultivos de cereales de invierno

A continuación se detallan las rotaciones más frecuentes en los ce-reales de invierno:

Año 1 Año 2 Año 3

Rotación 1 Barbecho Trigo

Cebada cervecera Guisante Avena Veza Girasol Rotación 2 - Trigo Cebada Guisante Girasol

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Alternancia de cultivos con árboles diseminados

El seguimiento de estas recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 1 para evitar la erosión.

BCAM, cuestión 2 para conservar la materia orgánica del suelo.

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

Medio ambiente, actos 1 y 5 de conservación del hábitat y aves.

Medio ambiente, acto 2 para evitar la contaminación de aguas subterráneas.

Medio ambiente, acto 4 para evitar la contaminación por nitratos.

Salud pública, zoosanidad y fitosanidad, acto 2 de comerciali-zación de fitosanitarios.

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3.2. Preparación del terreno y laboreo

3.2.1. Laboreo de conservación

Introducir, donde sea posible, y especialmente en ZERE, las téc-nicas de laboreo de conservación.

Reducir el laboreo:

-

Realizando labores poco profundas.

-

Limitando el número de pasadas.

-

Adoptando las medidas de mantenimiento de la materia orgá-nica, de la estructura y de la textura del suelo.

3.2.2. Laboreo convencional

Aunque no es una práctica frecuente, se recuerda que no deben llevarse a cabo labores preparatorias en el caso de que el terreno se encuentre encharcado o con nieve.

En zonas catalogadas como de elevado riesgo de erosión (ZERE), se deberán respetar las restricciones que establezca la administración competente para evitar la degradación y la pérdida de suelo.

Tampoco se deberá labrar con volteo en cultivos de secano entre la fecha de recolección y la fecha de presiembra establecida por la comunidad autónoma (C.A.), excepto para realizar cultivos secun-darios (girasol, judías…).

No se permite realizar labores con volteo en la dirección de la máxi-ma pendiente en parcelas con pendientes superiores al 10%, salvo que se disponga de autorización.

Nascencia de siembra en parcela de laboreo convencional

Además de las mencionadas obligaciones, para la realización de las labores preparatorias se recomienda:

En recintos con pendientes pronunciadas:

-

Limitar las labores de volteo del suelo siguiendo las curvas de nivel en laderas con pendientes que superen el 10% y en te-rrenos de secano con orografía ondulada ya que la erosión es considerablemente mayor a la provocada en labranza vertical, que es la recomendable, especialmente cuando se trabaja en suelos áridos y semiáridos.

-

Seguir, en lo posible, las curvas de nivel a la hora de realizar las labores o, en su caso, alternar con franjas según curvas de nivel.

Realizar la preparación del terreno con aperos que no volteen, como cultivador o chisel.

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Cultivos herbáceos de invierno en terrenos con pendiente

3.3. Abonado

3.3.1. Medidas generales

Si la parcela se encuentra en una ZV a la contaminación por nitra-tos, han de respetarse las medidas establecidas por las autoridades competentes. Por ello, se deberá recabar la información necesaria para el cumplimiento de lo establecido en los programas de ac-tuación y códigos de buenas prácticas agrarias (dosis máxi-mas de fertilizantes, periodos de fertilización…) que establezca la autoridad en cuestión.

Asimismo, para beneficiarios de ayudas agroambientales, es obli-gatorio cumplir los requisitos mínimos relativos a la utilización de abonos establecidos por las comunidades autónomas (CC.AA.).

Recomendaciones generales

Se recomienda realizar una planificación de la fertilización pensando en la rotación en conjunto, no de forma individualizada para cada uno de los cultivos. Esta planificación debe hacerse para un objetivo de cosecha que se pueda lograr al menos el 60% de los años.

La planificación debe comenzar con la realización de análisis del suelo para conocer sus características.

La determinación de las necesidades se hará considerando por un lado las necesidades, según la especie o variedad, y por otro las aportaciones procedentes del agua de lluvia y de la minera-lización del humus, residuos y materias orgánicas, así como la riqueza del suelo. El objetivo es ajustar en lo posible el abonado a las necesidades, para optimizar el coste y evitar las pérdidas.

Acudir a los servicios de asesoramiento sobre fertilización de la C.A.

El seguimiento de estas obligaciones y recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 1 para evitar la erosión.

BCAM, cuestión 2 para conservar la materia orgánica del suelo.

BCAM, cuestión 3 para evitar la compactación del suelo.

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

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Abonado

Momentos de aplicación

No fertilizar si el terreno está encharcado o con nieve ni sobre aguas corrientes o estancadas.

Aunque no es una práctica habitual, se recomienda evitar la apli-cación de fertilizantes con velocidades de viento elevadas.

Productos

En caso de utilizar lodos en el abonado de sementera, éstos han de ser obligatoriamente lodos tratados procedentes de depurado-ras de aguas residuales de origen urbano y se debe disponer de la correspondiente documentación expedida por la depuradora y el correspondiente análisis donde se verifique la concentración inicial de metales pesados en el suelo.

Siga este vínculo para consultar la legislación vigente en materia de lodos.

Dosis de aplicación

Para estimar correctamente la dosis de fertilización se propone lo siguiente:

Tomar en consideración las necesidades específicas del cultivo, tanto en cantidad como en cuanto al momento de aplicación.

Evaluar bien los objetivos del rendimiento por superficie, tenien-do en cuenta las características del suelo evaluadas en la implan-tación del cultivo y el historial de la parcela.

Revisar a la baja las dosis si el objetivo de producción marcado no puede alcanzarse por causa del estado de los cultivos (limitacio-nes climáticas, enfermedades, plagas, encamado...).

Uniformidad

Para evitar los efectos negativos de la aplicación poco homogénea del abonado se recomienda:

Regular adecuadamente la maquinaria para asegurar una distri-bución uniforme, sin solapamientos o zonas con fertilización de-ficiente.

Mantener los equipos de aplicación en perfecto estado de limpieza y funcionamiento.

Para consultar información acerca del mantenimiento de la maqui-naria (revisiones, inscripción en registros oficiales...) siga este vínculo.

(15)

Aplicación de fertilizantes en terrenos

cercanos a cursos de agua

No está permitido aplicar fertilizantes en una franja cuya anchura será, al menos, la establecida por cada C.A. en el Código de Buenas Prácticas Agrarias. Dichas franjas estarán ocupadas por vegetación espontánea. Dichas franjas estarán ocupadas por vegetación es-pontánea.

Aplicación de fertilizantes en recintos

con pendientes pronunciadas

Utilizar abonos sólidos con la realización de labores de enterra-miento y teniendo en cuenta el uso de las prácticas locales.

Aplicar los fertilizantes líquidos mediante pulverización o con el agua de riego.

3.3.2. Abonado de sementera

En caso de que fuera necesario aplicar un abonado en sementera, se recomienda tener en cuenta las siguientes medidas:

Ajustar el abonado de sementera a las necesidades del cultivo.

Consultar las obligaciones y recomendaciones expuestas en el

apartado 3.3.1. Medidas generales en lo que se refiere a las pautas para la aplicación, ya que también son buenas prácticas obligadas o recomendables, en su caso, para el abonado de se-mentera.

Elegir el fertilizante fosfatado de acuerdo con el pH del suelo (efi-cacia):

-

Terrenos neutros: superfosfatos.

-

Terrenos ácidos: abonos fosfatados hiposolubles, especialmen-te las escorias Thomas.

-

Terrenos básicos o calizos: abonos fosfatados solubles, espe-cialmente los superfosfatos.

Concretamente, en la avena, aplicar fertilizantes al realizar la siembra, en función del cultivo precedente y de la resistencia al encamado de la variedad utilizada.

Específicamente para el trigo:

-

Aplicar más nitrógeno (N) en el abonado de sementera en las variedades de ciclo corto, con siembras de enero a febrero y normalmente sobre pajas de otro cereal.

-

Reducir el abonado de sementera teniendo en cuenta los análi-sis del suelo y las aportaciones del cultivo anterior.

3.3.3. Abonado de cobertera

El abonado se hará fundamentalmente en cobertera y si es posible, en el caso de regadío, distribuido en dos o más aportaciones que coincidirán con los momentos de máximas necesidades de los culti-vos; mientras que en secano se aplicará en una sola vez.

Se debe tener en cuenta que el abonado en cobertera incrementa el contenido en proteínas del grano, condición deseable en el trigo pero no en la cebada cervecera.

Consultar las obligaciones y recomendaciones expuestas en el

apartado 3.3.1. Medidas generales y el apartado 3.3.2. Abonado de sementera en lo que se refiere a las pautas para la aplicación, ya que también son buenas prácticas obligadas o recomendables, en su caso, para el abonado de cobertera.

(16)

Momentos de aplicación

Siempre que sea posible, y las condiciones lo permitan, fraccionar la aplicación de N en suelos con textura fina para que sea utiliza- do con mayor eficiencia por la planta, ya que depende fundamen-talmente de las precipitaciones y la posibilidad de riego.

Repartir la dosis total de N en dos o tres veces en cultivos en re-gadío, o en secanos frescos.

Concretamente, en trigo, los aportes de cobertera en regadío pueden distribuirse en dos o tres aplicaciones, durante el ahijado y el encañado, no retrasando la última aplicación más allá de la aparición de la hoja bandera.

Dosis de aplicación

Ajustar la dosis, para evitar problemas de lavado y posibles efec-tos adversos en los cultivos (encamado).

En concreto, para el trigo y la cebada, aplicar dosis mayores, y menores en el caso de la avena.

En el caso específico de la cebada cervecera, aplicar abonado de cobertera en una dosis que varíe en función de las condiciones del cultivo y, en cualquier caso, nunca después del ahijamiento.

Para cebadas y avenas de siembra temprana, aplicar el N de for-ma fraccionada, entre otoño y prifor-mavera, con las dosis más bajas en otoño para evitar o disminuir las pérdidas por lixiviación du-rante el invierno.

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3.4. Siembra

Siembra directa de cebada cervecera Se recomienda:

Ajustar la cantidad de semilla a las expectativas de cosecha y a las condiciones de siembra.

Utilizar semilla de calidad, preferentemente certificada, con buen poder y vigor germinativos para garantizar una buena germina-ción. Se tendrá en cuenta la pureza específica y varietal, peso específico y edad.

El seguimiento de estas obligaciones y recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 2 para conservar la materia orgánica del suelo.

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

BCAM, cuestión 5 para garantizar la protección y gestión del agua.

Medio ambiente, actos 1 y 5 de conservación del hábitat y aves.

Medio ambiente, acto 2 para evitar la contaminación de aguas subterráneas.

Medio ambiente, acto 3 de protección de suelos y uso de lodos de depuradora.

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Dosis de siembra (kg/ha)

Especie Secano Secano fresco Regadío

Trigo Blando 150 - 170 170 - 190 200 - 220

Trigo Duro 165 - 185 195 - 215 220 - 240

Cebada Ciclo Largo 140 - 160 160 - 180 190 - 210

Cebada Ciclo Corto 155 - 175 175 - 195 210 - 230

Avena 100 - 120 130 - 145 150 - 160

Centeno 90 - 110 110 - 120 130 -140

Tabla 3.2. Dosis de siembra recomendadas en Castilla y León Dosis de siembra (kg/ha)

Especie Secano Regadío

Avena 100 150-200

Cebada 130 250-300

Trigo 150 250-300

Tabla 3.3. Dosis de siembra habituales en Castilla-La Mancha

Siembra directa

Comparación siembra directa y mínimo laboreo de cebada cervecera. A la izquierda siembra sobre pases de cultivador y a la derecha siembra directa. Ninguno lleva herbicida

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3.5. Riego

Para aquellos casos en los que el cultivo de cereales de invierno se realice en regadío, es obligatorio disponer de sistemas de control de agua de riego que garanticen una información precisa sobre los caudales de agua efectivamente utilizados.

También se debe acreditar el derecho de uso del agua de riego con-cedido por la administración competente.

Además, se recomienda:

Calcular con precisión la dosis de riego. Para ello, consultar los

servicios oficiales de asesoramiento de riegos en España.

Realizar el riego durante todo el período vegetativo, teniendo en cuenta que los periodos de mayor demanda son: nascencia, ahi-jamiento, encañado, y maduración de la espiga.

No utilizar dosis de agua que provoquen encharcamientos.

Emplear operaciones de riego que eviten la percolación y la es-correntía superficial y conseguir homogeneidad en la distribución del agua.

Utilizar sistemas de riego lo más eficientes posible, preferible-mente pívot o cobertura fija.

Realizar periódicamente controles de la composición del agua de riego.

Vigilar regularmente la instalación de riego.

Consultar la información referente a caudales y sistemas de con-trol de agua de riego contenida en los planes hidrológicos de su

Organismo de Cuenca.

El seguimiento de estas recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 1 para evitar la erosión.

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

Medio ambiente, actos 1 y 5 de conservación del hábitat y aves.

Salud pública, zoosanidad y fitosanidad, acto 2 de comerciali-zación de fitosanitarios.

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Si desea consultar más información acerca de las recomendacio-nes para un riego eficaz, siga este vínculo.

Riego por cañón

3.6. Recolección

Aunque no es habitual, en el caso de que el terreno se encuentre encharcado, no deben llevarse a cabo labores de recolección.

Se recomienda:

Evitar la recolección nocturna, a elevada velocidad o con varias máquinas a la vez para evitar daños a la fauna.

El seguimiento de estas obligaciones y recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 5 para garantizar la protección y gestión del agua.

Medio ambiente, actos 1 y 5 de conservación del hábitat y aves.

Medio ambiente, acto 2 para evitar la contaminación de aguas subterráneas.

Medio ambiente, acto 4 para evitar la contaminación por nitratos.

Salud pública, zoosanidad y fitosanidad, acto 2 de comerciali-zación de fitosanitarios.

El seguimiento de estas obligaciones y recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

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3.7. Control de malas hierbas,

plagas y enfermedades

3.7.1. Tratamientos fitosanitarios

Si se emplean productos fitosanitarios, es obligatorio utilizar produc-tos autorizados. Para consultar estos productos siga este vínculo.

Igualmente está prohibido verter productos fitosanitarios a las aguas subterráneas o llevar a cabo tratamientos fitosanitarios sobre suelos encharcados o con nieve o sobre aguas corrientes o estancadas, así como aplicar estos productos en una franja cuya anchura será, al menos, la establecida por cada C.A. en el Código de Buenas Prácticas Agrarias. Dichas franjas estarán ocupadas por vegetación espontánea. Quienes apliquen productos fitosanitarios en la explotación deberán cumplir los requisitos de capacitación establecidos por la normativa vigente en función de las categorías o clases de peligrosidad de los productos. Los niveles de capacitación establecidos son los siguientes:

Nivel básico: para el personal auxiliar y los agricultores que tra-bajen en su propia explotación.

Nivel cualificado: para los responsables de equipos de aplicación terrestre.

Piloto aplicador agroforestal: para los pilotos comerciales que realicen tratamientos aéreos.

Asimismo, para beneficiarios de ayudas agroambientales, la con-dicionalidad obliga a cumplir los requisitos mínimos relativos a la utilización de productos fitosanitarios establecidos por las CC.AA.

Mantener los equipos de aplicación en perfecto estado de limpieza y funcionamiento. Siga este vínculo para obtener más información al respecto.

Pulverización de fitosanitarios

Para una apropiada utilización de tratamientos fitosanitarios, se re-comienda:

No superar los límites máximos de residuos permitidos

Diagnosticar la causa del problema presente en la plantación: plaga (insectos, ácaros, nemátodos), enfermedad (bacterias, hongos, virus), fisiopatía, o desequilibrios nutricionales (excesos o carencias).

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Elegir el producto adecuado teniendo en cuenta que se debe:

-

Aplicar las dosis indicadas en las etiquetas.

-

Evitar aplicaciones sistematizadas que respondan a calendarios previamente establecidos, para no realizar aportes innecesarios de productos.

-

Siempre que sea posible no aplicar tratamientos de manera preventiva.

-

Fomentar la alternancia de materias activas, si fuera posible.

-

Evitar la aplicación durante las horas más calurosas del día y bajo condiciones adversas: viento, lluvia, suelo seco, tempera-turas extremas...

-

Ajustar la pulverización (volumen de caldo, tamaño de gotas, aire de apoyo...) a las condiciones ambientales y del cultivo.

Adoptar las medidas precisas para evitar que la deriva de las apli-caciones alcance a parcelas distintas de las que se pretende tratar, sean o no del mismo propietario. Entre estas medidas se incluye la utilización de boquillas de abanico orientadas convenientemente, ya que las boquillas de cono favorecen más la deriva.

Minimizar el uso de fitosanitarios de acuerdo con las necesidades del cultivo, estimando el riesgo de cada parcela mediante la eva-luación de los niveles poblacionales, el estado de desarrollo de las plagas y fauna útil, la fenología y las condiciones climáticas.

Ajustar las dosis de productos fitosanitarios y plaguicidas para evitar la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas.

Evitar los tratamientos con productos químicos 15 días antes de la recolección o respetar el plazo de seguridad de la etiqueta de los productos en caso de que éste fuera superior.

Realizar análisis de residuos sobre la producción final. Para con-sultar las obligaciones y recomendaciones referentes a los límites máximos de residuos en alimentos siga este vínculo.

3.7.2. Consideraciones específicas

de los tratamientos contra

plagas y enfermedades

Se deberá comunicar a los servicios de sanidad vegetal de las CC.AA. la aparición de nuevas enfermedades y plagas en las parcelas.

Para los tratamientos contra las plagas y enfermedades se reco-mienda:

Realizar el seguimiento y control de plagas y enfermedades me-diante tratamientos dirigidos y localizados, para preservar la fau-na útil y disminuir el impacto ambiental.

Aplicar operaciones culturales adecuadas:

-

Controlar la fertilización nitrogenada para disminuir la sensibili-dad del cultivo al ataque de plagas y enfermesensibili-dades.

-

Enterrar los rastrojos para el control de determinadas infeccio-nes como la podredumbre del tallo.

-

Llevar a cabo rotaciones de cultivo con el fin de romper los ciclos de los parásitos y disminuir las plagas o enfermedades.

-

En concreto para el centeno, reducir los niveles de inóculo del cornezuelo del centeno utilizando una rotación con cultivos no hospedadores.

(23)

3.7.3. Consideraciones específicas de los

tratamientos contra malas hierbas

Debe controlar las especies de vegetación espontánea no deseada (malas hierbas), definidas por su C.A. Quedará exento de esta obli-gación en el caso de que la autoridad competente determine que el control no ha sido posible por condiciones meteorológicas adversas.

Además, se deberá comunicar a los servicios de sanidad vegetal de las CC.AA. la aparición de nuevas especies de malas hierbas en las parcelas.

Papaver rhoeas L., amapola

Se recomienda:

Controlar las especies no deseadas sin pretender su erradicación.

Planificar el control de malas hierbas para la rotación, en lugar de para cada cultivo individualmente.

Llevar a cabo operaciones culturales adecuadas: numerosas prác-ticas culturales tienen incidencia sobre las malas hierbas, plagas y enfermedades que afectan a los cereales de invierno:

-

Realizar rotaciones de cultivo con el fin de controlar las malas hierbas, ya que el monocultivo incrementa su aparición y con-lleva a un aumento del uso de herbicidas.

-

Evitar las siembras claras y marras ya que favorecen la madu-ración de las malas hierbas.

-

Estrechar las líneas de siembra en las variedades de talla baja y porte erecto.

-

Limpiar la maquinaria y aperos al terminar el trabajo de cada parcela con el fin de evitar la diseminación de especies no de-seadas. Conviene limpiar las ruedas de las máquinas agrícolas, en especial cuando provengan de parcelas infestadas por malas hierbas.

Combinar distintos métodos de control, siendo preferible el con-trol de las malas hierbas con medios mecánicos. No obstante, en aquellos casos en que no pudiera ser controlada de esta forma, se utilizarán herbicidas autorizados de forma localizada, evitando las derivas que pueden producir su aplicación en gota fina.

Aplicar herbicidas en el momento de máxima sensibilidad de las malas hierbas (cuando son pequeñas y hasta el comienzo del en-cañado), lo que aumentará la eficacia de la aplicación.

(24)

Bromus sp., espiguillas

A continuación se presentan las especies de malas hierbas más fre-cuentes en los cultivos de cereales de invierno.

Malas hierbas

Gramíneas Hoja ancha

Ballico (Agropyron repens (L.) P.Beauv) Amapola (Papaver sp.) Avena loca (Avena barbata Pott ex Link) Cardo (Carduus sp.) Espiguillas (Bromus sp.)

Tabla 3.4. Malas hierbas presentes en los cultivos de cereales de invierno

Cardo

El seguimiento de estas obligaciones y recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 1 para evitar la erosión.

BCAM, cuestión 2 para conservar la materia orgánica del suelo.

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

BCAM, cuestión 5 para garantizar la protección y gestión del agua.

Medio ambiente, actos 1 y 5 de conservación del hábitat y aves.

Medio ambiente, acto 2 para evitar la contaminación de aguas subterráneas.

Salud pública, zoosanidad y fitosanidad, acto 2 de comerciali-zación de fitosanitarios.

(25)

3.8. Rastrojos

Se debe tener en cuenta que la condicionalidad prohíbe la quema de rastrojos salvo que sea autorizada por la autoridad competente y teniendo especial cuidado en no sobrepasar las condiciones ex-puestas en tal autorización. En caso de quema, se ha de respetar la normativa específica de cada C.A. y cada ayuntamiento, muy especialmente la relativa al perímetro de seguridad en caso de que la parcela se encuentre colindante con terrenos forestales.

Rastrojo de cebada

Se recomienda:

Incorporar los rastrojos y la paja preferentemente picada al suelo contribuye a aumentar el contenido en materia orgánica del suelo.

Evitar la acumulación de paja en surcos o hileras, siendo reco-mendable el uso de un esparcidor de tamos.

Mantener el rastrojo sin labrar con volteo hasta el 1 de septiembre.

Realizar un pastoreo controlado y previo al enterrado, sobre los rastrojos del cereal precedente.

(26)

El seguimiento de estas obligaciones y recomendaciones facilita el cumplimiento de:

BCAM, cuestión 2 para la conservación de la materia orgánica del suelo.

BCAM, cuestión 4 para la conservación del hábitat.

(27)

ANEXO I

CUADRO DE RELACIÓN LABORES-MEDIDAS

PARA EL CUMPLIMIENTO DE LA CONDICIONALIDAD

Labores Medida Condicionalidad

Ubicación de la explotación

Infórmese sobre los respectivos programas de gestión o actuación, sobre los requisitos de los mismos y adopte las medidas necesarias para cumplirlos si su explotación se encuentra ubicada en alguna zona con especial protección.

BCAM:

Evitar la erosión

Conservación del hábitat

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves Contaminación por nitratos

Cuaderno de explotación

Llevar un registro en soporte informático o papel si se realizan tratamientos fitosanitarios.

Conservar las facturas de los productos utilizados y los albaranes de entrega de los envases vacíos al ges-tor de residuos correspondiente.

Actualizar mensualmente el cuaderno de explotación y tenerlo siempre disponible para su inspección.

Afecta a todos los ámbitos y cuestiones de condicionalidad.

Elementos estructurales

Mantener en buen estado los elementos estructurales y no alterarlos, excepto con autorización, y, en el caso de las terrazas de retención, evitar los aterramientos, derrumbamientos y la aparición de cárcavas

Mantener en buenas condiciones las manchas de vegetación, controlando la maleza de los pies de los árboles y la capa arbustiva y realizar podas y limpiezas de ramas secas y enfermas.

Eliminar los restos de poda de forma autorizada. Mantener árboles viejos y trasmochos.

Evitar la creación de caminos o accesos específicos para el laboreo salvo autorización.

Mantener el entorno de cauces fluviales permanentes o estacionales que atraviesen o limiten la parcela. Mantener los bancales, terrazas, muros de piedra, cierres y construcciones tradicionales, realizando el repaso de los muros, limpiando los drenajes y conservando los taludes de tierra.

BCAM:

Evitar la erosión

Conservación de la materia orgánica Evitar la compactación

Conservación del hábitat

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves Contaminación de aguas subterrá-neas

Contaminación por nitratos

Protección del hábitat

Es obligatorio respetar la flora y actuar de forma que no se perjudique a la fauna. Afecta a todos los ámbitos y cuestiones de condicionalidad.

(28)

Labores Medida Condicionalidad

Rotación de cultivos

Llevar a cabo una rotación de cultivos adecuada, acorde con las características locales. Valorar para ello las exigencias de cada cultivo y definir aquella rotación que minimice el lavado de nitratos.

Evitar el monocultivo de cereales y establecer rotaciones como mínimo trienales donde, al menos, uno de los cultivos no sea cereal.

BCAM:

Evitar la erosión

Conservación de la materia orgánica Conservación del hábitat

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves Contaminación de aguas subterrá-neas

Contaminación por nitratos

SALUD PÚBLICA, ZOOSANIDAD Y FITOSANIDAD: Fitosanitarios Preparación del terreno y laboreo: laboreo de conservación

Introducir, donde sea posible, y especialmente en ZERE, las técnicas de laboreo de conservación. Reducir el laboreo realizando: labores poco profundas, limitando el número de pasadas, y adoptando las medidas de mantenimiento de la materia orgánica, de la estructura y de la textura del suelo.

BCAM:

Evitar la erosión

Conservación de la materia orgánica Evitar la compactación

Conservación del hábitat

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves

Preparación del terreno y laboreo: laboreo convencional

Aunque no es una práctica frecuente, se recuerda que no deben llevarse a cabo labores preparatorias en el caso de que el terreno se encuentre encharcado o con nieve.

En ZERE, se deberán respetar las restricciones que establezca la administración competente para evitar la degradación y la pérdida de suelo.

Tampoco se deberá labrar con volteo en cultivos de secano entre la fecha de recolección y la fecha de presiembra establecida por la C.A., excepto para realizar cultivos secundarios (girasol, judías…).

No se permite realizar labores con volteo en la dirección de la máxima pendiente en parcelas con pen-dientes superiores al 10%, salvo que se disponga de autorización.

En recintos con pendientes pronunciadas: seguir en lo posible las curvas de nivel o alternar con franjas según curvas de nivel, y limitar las labores de volteo siguiendo las curvas de nivel en laderas con pen-diente superior al 10% y en terrenos de secano con orografía ondulada.

(29)

Labores Medida Condicionalidad

Abonado: medidas generales

Si la parcela se encuentra en una ZV, respetar las medidas establecidas por las autoridades competentes. Si se reciben ayudas agroambientales, cumplir los requisitos mínimos relativos a la utilización de abonos establecidos por las CC.AA.

No fertilizar si el terreno está encharcado o con nieve ni sobre aguas corrientes o estancadas.

Si se aplican lodos tratados procedentes de depuradoras de aguas residuales de origen urbano, conser-var la correspondiente documentación expedida por la depuradora, y el correspondiente análisis donde se verifique la concentración inicial de metales pesados en el suelo. Siga este vínculo para consultar la legislación vigente en materia de lodos.

No está permitido aplicar fertilizantes en una franja cuya anchura será, al menos, la establecida por cada C.A. en el Código de Buenas Prácticas Agrarias. Dichas franjas estarán ocupadas por vegetación espontá-nea.

Realizar una planificación de la fertilización, que incluya un análisis del suelo, pensando en la rotación en conjunto, no de forma individualizada para cada uno de los cultivos. Esta planificación debe hacerse para un objetivo de cosecha que se pueda lograr al menos el 60% de los años.

Determinar las necesidades considerando por un lado las necesidades, según la especie o variedad, y por otro las aportaciones procedentes del agua de lluvia y de la mineralización del humus, residuos y mate-rias orgánicas, así como la riqueza del suelo; para optimizar el coste y evitar las pérdidas.

Acudir a los servicios de asesoramiento sobre fertilización de la C.A. Evitar la aplicación de fertilizantes con velocidades de viento elevadas. Tomar en consideración las necesidades específicas del cultivo.

Evaluar bien los objetivos del rendimiento por superficie.

Revisar a la baja las dosis si el objetivo de producción marcado no puede alcanzarse por causa del estado de los cultivos (limitaciones climáticas, enfermedades, plagas, encamado...).

Regular adecuadamente la maquinaria y mantener los equipos de aplicación en perfecto estado de limpie-za y funcionamiento.

Para más información acerca del mantenimiento de la maquinariasiga este vínculo.

Utilizar abonos sólidos con la realización de labores de enterramiento y teniendo en cuenta el uso de las prácticas locales. Y aplicar los fertilizantes líquidos mediante pulverización o con el agua de riego.

BCAM:

Conservación de la materia orgánica Conservación del hábitat

Protección y gestión del agua

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves Contaminación de aguas subterrá-neas

Protección de suelos y utilización de lodos de depuradora

(30)

Labores Medida Condicionalidad

Abonado de sementera

Ajustar el abonado de sementera a las necesidades del cultivo.

Elegir el fertilizante fosfatado de acuerdo con el pH del suelo (eficacia).

Concretamente, en la avena, aplicar fertilizantes al realizar la siembra, en función del cultivo precedente y de la resistencia al encamado de la variedad utilizada.

Específicamente para el trigo: aplicar más N en el abonado de sementera en las variedades de ciclo corto, y reducir el abonado de sementera teniendo en cuenta los análisis del suelo y las aportaciones del cultivo anterior.

BCAM:

Conservación de la materia orgánica Conservación del hábitat

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves Contaminación de aguas subterrá-neas

Protección de suelos y utilización de lodos de depuradora

Contaminación por nitratos

Abonado de cobertera

Siempre que sea posible, y las condiciones lo permitan, fraccionar la aplicación de N en suelos con textu-ra fina.

Repartir la dosis total de N en dos o tres veces en cultivos en regadío, o en secanos frescos.

Concretamente, en trigo, los aportes de cobertera en regadío pueden distribuirse en dos o tres aplicacio-nes, durante el ahijado y el encañado, no retrasando la última aplicación más allá de la aparición de la hoja bandera.

Ajustar la dosis, para evitar problemas de lavado y posibles efectos adversos en los cultivos (encamado). En concreto, para el trigo y la cebada, aplicar dosis mayores, y menores en el caso de la avena.

En el caso específico de la cebada cervecera, aplicar abonado de cobertera en una dosis que varíe en fun-ción de las condiciones del cultivo y, nunca después del ahijamiento.

Para cebadas y avenas de siembra temprana, aplicar el N de forma fraccionada, entre otoño y primavera, con las dosis más bajas en otoño para evitar o disminuir las pérdidas por lixiviación durante el invierno.

Siembra Ajustar la cantidad de semilla a las expectativas de cosecha y a las condiciones de siembra.

Utilizar semilla de calidad, preferentemente certificada, con buen poder y vigor germinativos para garan-tizar una buena germinación. Se tendrá en cuenta la pureza específica y varietal, peso específico y edad.

BCAM:

Evitar la erosión

Conservación del los hábitats

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves

SALUD PÚBLICA, ZOOSANIDAD Y FITOSANIDAD:

(31)

Labores Medida Condicionalidad

Riego Para aquellos casos en los que el cultivo de cereales de invierno se realice en regadío, es obligatorio

dis-poner de sistemas de control de agua de riego que garanticen una información precisa sobre los caudales de agua efectivamente utilizados. También se debe acreditar el derecho de uso del agua de riego concedi-do por la administración competente.

Calcular con precisión la dosis de riego. Para ello, consultar los servicios oficiales de asesoramiento

de riegos en España.

Realizar el riego durante todo el período vegetativo, teniendo en cuenta que los periodos de mayor de-manda son: nascencia, ahijamiento, encañado, y maduración de la espiga.

No utilizar dosis de agua que provoquen encharcamientos.

Emplear operaciones de riego que eviten la percolación y la escorrentía superficial y conseguir homoge-neidad en la distribución del agua.

Utilizar sistemas de riego lo más eficientes posible, preferiblemente pívot o cobertura fija. Realizar periódicamente controles de la composición del agua de riego.

Vigilar regularmente la instalación de riego.

Consultar la información referente a caudales y sistemas de control de agua de riego contenida en los planes hidrológicos de su Organismo de Cuenca.

Si desea consultar más información acerca de las recomendaciones para un riego eficaz, siga este vínculo.

BCAM:

Protección y gestión del agua

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves Contaminación de aguas subterrá-neas

Contaminación por nitratos

SALUD PÚBLICA, ZOOSANIDAD Y FITOSANIDAD:

Fitosanitarios

Recolección Aunque no es habitual, en el caso de que el terreno se encuentre encharcado, no deben llevarse a cabo

labores de recolección.

Evitar la recolección nocturna, a elevada velocidad o con varias máquinas a la vez para evitar daños a la fauna.

BCAM:

Conservación del los hábitats

MEDIO AMBIENTE:

(32)

Labores Medida Condicionalidad Control de malas hierbas, plagas y enfermedades: tratamientos fitosanitarios

Utilizar productos autorizados. Para consultar estos productos siga este vínculo.

No verter productos fitosanitarios a las aguas subterráneas o llevar a cabo tratamientos fitosanitarios sobre suelos encharcados o con nieve o sobre aguas corrientes o estancadas, así como aplicar estos pro-ductos en una franja cuya anchura será, al menos, la establecida por cada C.A. en el Código de Buenas Prácticas Agrarias. Dichas franjas estarán ocupadas por vegetación espontánea.

Cumplir los requisitos de capacitación establecidos por la normativa vigente en función de las categorías o clases de peligrosidad de los productos. Se debe igualmente mantener los equipos de aplicación en per-fecto estado de limpieza y funcionamiento. Siga este vínculo para obtener más información al respecto. Para beneficiarios de ayudas agroambientales, es obligatorio cumplir los requisitos mínimos relativos a la utilización de productos fitosanitarios establecidos por las CC.AA.

Diagnosticar la causa del problema presente en la plantación.

Elegir el producto adecuado teniendo en cuenta que se debe: aplicar las dosis indicadas en las etiquetas, evitar aplicaciones sistematizadas, evitar la aplicación de tratamientos de manera preventiva, fomentar la alternancia de materias activas, evitar la aplicación durante las horas más calurosas del día y bajo condi-ciones adversas, ajustar la pulverización a las condicondi-ciones ambientales y del cultivo, adoptar las medidas precisas para evitar que la deriva de las aplicaciones alcance a parcelas distintas de las que se pretende tratar

Minimizar el uso de fitosanitarios de acuerdo con las necesidades del cultivo.

Ajustar las dosis de productos fitosanitarios y plaguicidas para evitar la contaminación de las aguas su-perficiales y subterráneas.

Evitar los tratamientos con productos químicos 15 días antes de la recolección o respetar el plazo de se-guridad de la etiqueta de los productos en caso de que éste fuera superior.

No superar los LMR permitidos y realizar análisis de residuos sobre la producción final. Para consultar las obligaciones y recomendaciones referentes a los límites máximos de residuos en alimentos siga este vínculo.

BCAM:

Evitar la erosión

Conservación de la materia orgánica Conservación del hábitat

Protección y gestión del agua

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves Contaminación de aguas subterrá-neas

SALUD PÚBLICA, ZOOSANIDAD Y FITOSANIDAD:

(33)

Labores Medida Condicionalidad Control de malas hierbas, plagas y enfermedades: tratamientos contra plagas y enfermedades

Comunicar a los servicios de sanidad vegetal de las CC.AA. la aparición de nuevas enfermedades o plagas en las parcelas.

Realizar el seguimiento y control de plagas y enfermedades mediante tratamientos dirigidos y localizados. Aplicar operaciones culturales adecuadas

BCAM:

Evitar la erosión

Conservación de la materia orgánica Conservación del hábitat

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves Contaminación de aguas subterrá-neas

SALUD PÚBLICA, ZOOSANIDAD Y FITOSANIDAD: Fitosanitarios Control de malas hierbas, plagas y enfermedades: tratamientos contra malas hierbas Controlar las especies de vegetación espontánea no deseada (malas hierbas) definidas en cada C.A. Salvo que la autoridad competente determine que no ha sido imposible su eliminación por condiciones meteoro-lógicas adversas.

Comunicar a los servicios de sanidad vegetal de las CC.AA. la aparición de nuevas especies de malas hier-bas en las parcelas.

Controlar las especies no deseadas sin pretender su erradicación.

Planificar el control de malas hierbas para la rotación, en lugar de para cada cultivo individualmente. Llevar a cabo operaciones culturales adecuadas

Combinar distintos métodos de control, siendo preferible el control de las malas hierbas con medios mecánicos. No obstante, en aquellos casos en que no pudiera ser controlada de esta forma, se utilizarán herbicidas autorizados de forma localizada, evitando las derivas que pueden producir su aplicación en gota fina.

Aplicar herbicidas en el momento de máxima sensibilidad de las malas hierbas (cuando son pequeñas y hasta el comienzo del encañado), lo que aumentará la eficacia de la aplicación.

BCAM:

Evitar la erosión

Conservación de la materia orgánica Conservación del hábitat

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves Contaminación de aguas subterrá-neas

SALUD PÚBLICA, ZOOSANIDAD Y FITOSANIDAD:

(34)

Labores Medida Condicionalidad

Rastrojos Se debe tener en cuenta que la condicionalidad prohíbe la quema de rastrojos salvo que sea autorizada

por la autoridad competente y teniendo especial cuidado en no sobrepasar las condiciones expuestas en tal autorización. En caso de quema, se ha de respetar la normativa específica de cada C.A. y cada ayun-tamiento, muy especialmente la relativa al perímetro de seguridad en caso de que la parcela se encuentre colindante con terrenos forestales.

Incorporar los rastrojos y la paja preferentemente picada al suelo contribuye a aumentar el contenido en materia orgánica del suelo.

Evitar la acumulación de paja en surcos o hileras, siendo recomendable el uso de un esparcidor de tamos. Mantener el rastrojo sin labrar con volteo hasta el 1 de septiembre.

Realizar un pastoreo controlado y previo al enterrado, sobre los rastrojos del cereal precedente.

BCAM:

Conservación de la materia orgánica Conservación del hábitat

MEDIO AMBIENTE:

Conservación del hábitat y aves

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