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La Salud Mental de los niños. Guía para padres

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Academic year: 2022

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La Salud Mental de los niños

Guía para padres

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4 5 6 7 8 9 10 11 12 14 16 19 21 23 24

Indice

Pablo Vandenabeele

Director Clínico de Salud Mental Bupa UK

Introducción

1.

2.

3.

4.

5.

6.

7.

8.

9.

10.

Mente sana

¿Qué es la salud mental?

¿Qué es un problema de salud mental?

Desafíos de la infancia

Una nueva conversación sobre la salud mental Detección de los síntomas

Trastorno de ansiedad generalizada Trastorno de ansiedad social

Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

¿Qué es la depresión?

Cómo iniciar la conversación

Tratamiento y manejo de los problemas de salud mental en la infancia Cómo impulsar la salud mental y la resiliencia en la infancia Gente como tú

Cuídate a ti mismo

3.

2.

La presente guía describe los problemas más comunes en la salud mental de los niños, los cuales son los trastornos de ansiedad y la depresión.

Esperamos que la orientación y consejos que aquí brindamos, puedan ayudarte a iniciar con tus niños una conversación importante acerca de su salud mental.

Introducción

La conversación acerca de la salud mental ha cambiado desde que comencé mi carrera. Como sociedad, hoy estamos mucho más abiertos y dispuestos a discutir experiencias acerca de los distintos problemas de salud mental gracias, en parte, a personas de alto perfil y celebridades que han comenzado a compartir sus historias.

En Bupa, trabajamos junto con las familias para salvaguardar su salud mental, reconociendo el impacto positivo que un diagnóstico precoz y acceso rápido a un tratamiento pueden tener en alguien que sufre algún tipo de condición.

Las estadísticas demuestran que uno de cada diez niños experimenta algún tipo de problema de salud mental. Los especialistas de nuestra red de apoyo brindan orientación a los padres que tienen inquietudes acerca de cómo identificar si su hijo puede necesitar algún tipo de apoyo, ayudándolos a iniciar una conversación sobre su salud mental y cómo desarrollar su resiliencia.

Hemos descubierto que, solo el 36% de los padres manifiestan encontrar las palabras adecuadas para hablar con sus hijos sobre su salud mental y su bienestar

Con esto en mente, hemos creado la presente guía para ayudar a padres, responsables o tutores a quienes les preocupe que sus hijos puedan estar sufriendo alguna condición de salud mental.

Esperamos que les sirva de herramienta y permita asegurar que más niños reciban apoyo cuando lo necesiten.

(3)

Capítulo 1

¿Qué es

la salud mental?

Capítulo 2

¿Qué es un problema de salud mental?

4. 5.

Los problemas de salud mental se refieren a un grupo de condiciones que afectan la forma en la que una persona piensa, interactúa con los demás y hace frente a las demandas de la vida cotidiana, lo que lleva a cambios significativos en sus sentimientos o comportamiento.

Algunas veces, los estados de ánimo, los pensamientos, las experiencias o las reacciones pueden tornarse difíciles durante un tiempo prolongado y afectar tu vida y el modo en que deseas vivir. Esto podría reflejar un problema de salud mental.

La salud mental y bienestar en los niños

Todo padre quiere para su hijo una infancia feliz y saludable. El hecho de saber o sospechar que tu hijo puede tener un problema de salud mental, puede ser muy preocupante y angustioso tanto para ti como para tu hijo.

Uno de cada 10 niños tiene una condición de salud mental que puede ser diagnosticada, lo que equivale aproximadamente a tres niños por aula.

Nuestras estadísticas indican que solo el 23% de los padres de adolescentes y niños se sienten confiados de poder identificar los síntomas de un proble- ma de salud mental de sus hijos.

Para un padre puede ser difícil identificar y distinguir entre los síntomas de un problema y un comportamiento infantil normal, al tiempo que los niños pueden no tener el vocabulario suficiente para expresar sus inquietudes.

Como aliados de servicios de salud, recibimos solicitudes de padres preocupados buscando asesora- miento y orientación acerca de una gran variedad de problemas de salud mental y bienestar.

La guía que tienes en tus manos se centra en la ansiedad y la depresión porque son las condiciones de salud mental más comunes en pequeños y adultos, además de ser la más consultada por los padres.

La Salud Mental se refiere a la capacidad de las personas de funcionar y lidiar con la vida diaria y todo lo que esta representa

Cuando escuchamos la frase "Salud Mental", a menudo pensamos en problemas de salud mental. Pensamos en síntomas como bajo estado de ánimo y enfermedades como la depresión o la ansiedad.

En realidad, todos tenemos salud mental. Tú y tu familia tendrán momentos en los cuales su salud mental es buena, y otros en los cuales no es tan buena. Tal como sucede con la salud física.

A lo largo de tu vida, puede haber momentos en los que experimentes bajo estado de ánimo, miedo, ansiedad o confusión.

Estos sentimientos son parte de la vida cotidiana y no siempre significan que tengas un problema de salud mental.

(4)

Capítulo 3

Desafíos de la infancia

Capítulo 4

Una nueva conversación sobre la salud mental

6. 7.

La infancia moderna puede parecer muy diferente a la infancia de la generación anterior.

Los avances en la tecnología, la llegada de los teléfonos inteligentes y las redes sociales hacen que sea más fácil para los niños tener acceso a la información.

También puede ayudarlos en su

aprendizaje y capacidad para conectarse con amigos y familiares dondequiera que se encuentren. Sin embargo, puede tener un potencial impacto negativo en la salud mental y el bienestar de los niños.

El deseo de permanecer conectados puede interferir con actividades necesarias para el desarrollo de su resiliencia mental, como son socializar, alimentarse y dormir. Mientras que las constantes imágenes y actualizaciones de la vida de otras personas pueden causar una sensación inadecuada.

Durante su crecimiento, los niños pueden experimentar una gran variedad de eventos que les resulten difíciles que, por sí mismos, no conducen a problemas de salud mental. Pero los eventos

traumáticos Trastorno de ansiedad socialpueden desencadenar problemas en niños y adolescentes que ya tienen cierto grado vulnerabilidad.

Algunos cambios como mudarse a una casa nueva, de escuela, o el nacimiento de un hermano o hermana, por ejemplo, pueden actuar como desencadenantes.

Algunos niños se sentirán

entusiasmados por comenzar en una nueva escuela, hacer nuevos amigos e iniciar nuevas actividades, pero otros sentirán ansiedad por entrar en un nuevo entorno.

A menudo, los adolescentes experimentan malestar emocional a medida que sus mentes y cuerpos se desarrollan y hacen su transición a la edad adulta. Algunos jóvenes pueden experimentar con el alcohol, las drogas u otras sustancias que pueden afectar su salud mental.

En los últimos años, la conversación sobre la salud mental ha cambiado gracias a personalidades como Demi Lovato, el príncipe Harry y Ryan Reynolds, que han hablado

abiertamente acerca de sus propios desafíos.

Esto ha ayudado a reducir el estigma sobre la salud mental y a hacer que la sociedad esté más abierta a hablar sobre los distintos desafíos que podemos enfrentar. Nuestras

estadísticas muestran que el 70% de los padres hablan con sus hijos acerca de su salud emocional y bienestar más que lo que hablaron con sus propios padres al respecto.

La creación de un ambiente donde el niño se sienta cómodo al hablar acerca de su salud mental, te ayudará a entender si tu hijo tiene dificultades.

Existe un claro cambio de actitud en los hogares por parte de los padres, quienes actualmente tienen una mayor conciencia sobre la importancia de considerar el bienestar mental de los niños que la que había cuando ellos pequenos.

Sin embargo, todavía puede causarte cierto temor abordar tus inquietudes acerca de la salud mental de tu hijo.

Cuando sientes que tu hijo está un poco desanimado, puede ser difícil saber si debes preocuparte, cómo abordar la situación, o dónde acudir para obtener ayuda.

Cuando se trata de salud mental y resiliencia, la intervención temprana juega un papel clave para ayudar a los niños a pensar en cómo hacer frente a las situaciones difíciles y puede, potencialmente, evitar que los problemas empeoren y se vuelvan complejos más adelante en la vida.

También puede ayudar a la recuperación y a mejorar la forma en que se maneja el problema.

Si bien esta guía se enfoca en los problemas más comunes como los trastornos de ansiedad y la depresión, esperamos que la orientación y consejos que aquí brindamos puedan ser de ayuda para comenzar una conversación

importante con tus hijos sobre su salud mental y resiliencia, cualquiera sea el problema.

Como padre, estás acostumbrado a detectar cualquier cambio en el comportamiento de tu hijo, pero identificar los síntomas de algún problema de salud mental puede ser más difícil. Muchos de los signos reveladores pueden tratarse de rasgos de carácter o ser descartados como

"dificultades propias de la edad" de los adolescentes. Saber qué es lo que debes tener en cuenta te ayudará a identificar un problema si lo hubiera.

¿Qué es la ansiedad?

Todos podemos sentir ansiedad de vez en cuando, pero el trastorno de ansiedad se caracteriza por dos síntomas principales: ansiedad excesiva la mayor parte del tiempo y dificultad para controlar este sentimiento.

Hay distintos tipos de trastorno de ansiedad que van desde el trastorno de ansiedad generalizada, donde los pacientes se sienten ansiosos la mayor parte del tiempo, a los trastornos de pánico, los trastorno

obsesivo-compulsivo y las fobias relacionadas con cosas específicas.

Cualquier persona puede sufrir ansiedad y se cree que uno de cada seis niños y jóvenes, lo experimentan en algún momento.

¿Cómo saber si mi hijo sufre de ansiedad?

Existen distintos tipos de ansiedad que afectan a todos de diferentes maneras.

Se trata de un trastorno crónico en el que una persona se siente la mayor parte del tiempo preocupada o ansiosa, con respecto a una

variedad de cosas cotidianas. Puede que no siempre haya una razón obvia por la que se siente ansiosa.

A continuación, describimos los síntomas que los niños pueden experimentar si sufren

del trastorno de ansiedad generalizada.. Cómo pueden sentirse

Muy preocupados por una serie de situaciones cotidianas

Encuentran difícil controlar la preocupación

Inquietos o nerviosos Síntomas físicos

La ansiedad no sólo se trata de cómo alguien se siente mentalmente. Puede causar cambios de comportamiento y dar también lugar a otros síntomas físicos.

También pueden:

Sentir náuseas

Experimentar dificultad para respirar o dolor en el pecho

Sentir tensión muscular

Cansarse con facilidad

Tener problemas para dormir bien – posiblemente les puede tomar una o dos horas dormirse y se despiertan antes de lo habitual

Tener dolores inexplicables o que empeoran

Tener dolores de cabeza constantes Podrás notar que:

Tienen dificultad para concentrarse

Experimentan problemas estomacales

(5)

Capítulo 5

Detección

de los síntomas

Trastorno de ansiedad generalizada

8. 9.

La infancia moderna puede parecer muy diferente a la infancia de la generación anterior.

Los avances en la tecnología, la llegada de los teléfonos inteligentes y las redes sociales hacen que sea más fácil para los niños tener acceso a la información.

También puede ayudarlos en su

aprendizaje y capacidad para conectarse con amigos y familiares dondequiera que se encuentren. Sin embargo, puede tener un potencial impacto negativo en la salud mental y el bienestar de los niños.

El deseo de permanecer conectados puede interferir con actividades necesarias para el desarrollo de su resiliencia mental, como son socializar, alimentarse y dormir. Mientras que las constantes imágenes y actualizaciones de la vida de otras personas pueden causar una sensación inadecuada.

Durante su crecimiento, los niños pueden experimentar una gran variedad de eventos que les resulten difíciles que, por sí mismos, no conducen a problemas de salud mental. Pero los eventos

traumáticos Trastorno de ansiedad socialpueden desencadenar problemas en niños y adolescentes que ya tienen cierto grado vulnerabilidad.

Algunos cambios como mudarse a una casa nueva, de escuela, o el nacimiento de un hermano o hermana, por ejemplo, pueden actuar como desencadenantes.

Algunos niños se sentirán

entusiasmados por comenzar en una nueva escuela, hacer nuevos amigos e iniciar nuevas actividades, pero otros sentirán ansiedad por entrar en un nuevo entorno.

A menudo, los adolescentes experimentan malestar emocional a medida que sus mentes y cuerpos se desarrollan y hacen su transición a la edad adulta. Algunos jóvenes pueden experimentar con el alcohol, las drogas u otras sustancias que pueden afectar su salud mental.

En los últimos años, la conversación sobre la salud mental ha cambiado gracias a personalidades como Demi Lovato, el príncipe Harry y Ryan Reynolds, que han hablado

abiertamente acerca de sus propios desafíos.

Esto ha ayudado a reducir el estigma sobre la salud mental y a hacer que la sociedad esté más abierta a hablar sobre los distintos desafíos que podemos enfrentar. Nuestras

estadísticas muestran que el 70% de los padres hablan con sus hijos acerca de su salud emocional y bienestar más que lo que hablaron con sus propios padres al respecto.

La creación de un ambiente donde el niño se sienta cómodo al hablar acerca de su salud mental, te ayudará a entender si tu hijo tiene dificultades.

Existe un claro cambio de actitud en los hogares por parte de los padres, quienes actualmente tienen una mayor conciencia sobre la importancia de considerar el bienestar mental de los niños que la que había cuando ellos pequenos.

Sin embargo, todavía puede causarte cierto temor abordar tus inquietudes acerca de la salud mental de tu hijo.

Cuando sientes que tu hijo está un poco desanimado, puede ser difícil saber si debes preocuparte, cómo abordar la situación, o dónde acudir para obtener ayuda.

Cuando se trata de salud mental y resiliencia, la intervención temprana juega un papel clave para ayudar a los niños a pensar en cómo hacer frente a las situaciones difíciles y puede, potencialmente, evitar que los problemas empeoren y se vuelvan complejos más adelante en la vida.

También puede ayudar a la recuperación y a mejorar la forma en que se maneja el problema.

Si bien esta guía se enfoca en los problemas más comunes como los trastornos de ansiedad y la depresión, esperamos que la orientación y consejos que aquí brindamos puedan ser de ayuda para comenzar una conversación

importante con tus hijos sobre su salud mental y resiliencia, cualquiera sea el problema.

Como padre, estás acostumbrado a detectar cualquier cambio en el comportamiento de tu hijo, pero identificar los síntomas de algún problema de salud mental puede ser más difícil. Muchos de los signos reveladores pueden tratarse de rasgos de carácter o ser descartados como

"dificultades propias de la edad" de los adolescentes. Saber qué es lo que debes tener en cuenta te ayudará a identificar un problema si lo hubiera.

¿Qué es la ansiedad?

Todos podemos sentir ansiedad de vez en cuando, pero el trastorno de ansiedad se caracteriza por dos síntomas principales: ansiedad excesiva la mayor parte del tiempo y dificultad para controlar este sentimiento.

Hay distintos tipos de trastorno de ansiedad que van desde el trastorno de ansiedad generalizada, donde los pacientes se sienten ansiosos la mayor parte del tiempo, a los trastornos de pánico, los trastorno

obsesivo-compulsivo y las fobias relacionadas con cosas específicas.

Cualquier persona puede sufrir ansiedad y se cree que uno de cada seis niños y jóvenes, lo experimentan en algún momento.

¿Cómo saber si mi hijo sufre de ansiedad?

Existen distintos tipos de ansiedad que afectan a todos de diferentes maneras.

Se trata de un trastorno crónico en el que una persona se siente la mayor parte del tiempo preocupada o ansiosa, con respecto a una

variedad de cosas cotidianas. Puede que no siempre haya una razón obvia por la que se siente ansiosa.

A continuación, describimos los síntomas que los niños pueden experimentar si sufren

del trastorno de ansiedad generalizada..

Cómo pueden sentirse

Muy preocupados por una serie de situaciones cotidianas

Encuentran difícil controlar la preocupación

Inquietos o nerviosos Síntomas físicos

La ansiedad no sólo se trata de cómo alguien se siente mentalmente.

Puede causar cambios de comportamiento y dar también lugar a otros síntomas físicos.

También pueden:

Sentir náuseas

Experimentar dificultad para respirar o dolor en el pecho

Sentir tensión muscular

Cansarse con facilidad

Tener problemas para dormir bien – posiblemente les puede tomar una o dos horas dormirse y se despiertan antes de lo habitual

Tener dolores inexplicables o que empeoran

Tener dolores de cabeza constantes Podrás notar que:

Tienen dificultad para concentrarse

Experimentan problemas estomacales

(6)

10. 11.

Trastorno de ansiedad social

Se caracteriza por un miedo o ansiedad constantes sobre situaciones sociales que impliquen interacción con otras personas Cómo pueden sentirse

Muy ansiosos por estar cerca de otras personas y tener que hablar con ellas

Muy conscientes de sí mismos frente a otras personas y preocupados por sentirse humillados, avergonzados o

rechazados

Con miedo a que la gente los juzgue

Preocupados previo a un evento social Podrás notar que:

Evitan lugares donde habrá otras personas

Cancelan las actividades sociales ya planificadas

Se ruborizan, sudan o tiemblan cuando se encuentran con otras personas

Trastorno

obsesivo-compulsivo (TOC)

Es una condición crónica caracterizada por pensamientos obsesivos, comportamiento com- pulsivo o ambos. A continuación, describimos los síntomas que una persona suele experimentar si sufre de trastorno obsesivo-compulsivo.

Cómo pueden sentirse:

Tienen pensamientos, imágenes o impulsos no deseados que les vienen a la mente de manera recurrente

Sienten la necesidad imperiosa de repetir ciertas rutinas (por ejemplo, verificar que cerraron una puerta) o repetir actos mentales que la gente no ve, como la repetición de una cierta frase en su cabeza

Pueden:

Tener miedo a la contaminación, la suciedad, los gérmenes y los virus

Mostrar una preocupación excesiva por el orden o la simetría

Mostrar obsesiones agresivas - pensar en hacerse daño a sí mismos o a los demás

Verificar cosas de manera repetida, como cerraduras, llaves de luz o el horno

Podrás notar que:

Limpian o lavan

Organizan o tocan objetos

Juntan o recolectan objetos que no tienen ninguna utilidad

Repiten ciertos actos o comportamientos

¿Qué es

la depresión?

Es natural tener altibajos; a veces podemos sentirnos un poco deprimidos o estar de mal ánimo y tristes cuando sucede algo malo, como la pérdida de alguien que amamos.

Es común que las personas digan que están

"deprimidas" cuando sienten tristeza.

Sin embargo, si la sensación de tristeza dura un largo período de tiempo y hace que se pierda interés en la vida o en cosas que generalmente se disfrutan, o afecta la forma de pensar o comportase, es posible que pueda estar sufriendo de depresión.

Cualquiera puede sufrir de depresión y se cree que ocurre en alrededor del 1 a 3% de los niños y jóvenes.

¿Cómo puedo saber si mi hijo sufre de depresión?

Existen muchos síntomas de depresión y nos afectan a todos de distintas maneras. No todas las personas tendrán la misma experiencia. Los dos síntomas principales de la depresión son un estado de ánimo bajo (sentirse deprimido o sin esperanza) junto con la pérdida de interés o placer en hacer cosas que generalmente disfruta.

Cómo pueden sentirse:

Triste todo el tiempo, no disfrutar o no querer hacer cualquiera de las cosas que normalmente harían

Culpables

Indefensos

Inútiles o sin autoestima o confianza en sí mismos

Sin esperanza o que es demasiado difícil o doloroso vivir, y con pensamientos acerca de huir o escapar de su vida. También pueden tener pensamientos sobre dañarse a sí mismos o autolesionarse

Síntomas físicos

La depresión no solo se trata de cómo alguien se siente mentalmente. También existen síntomas físicos. A veces, los dolores son lo que la gente nota primero.

Pueden:

Llorar en situaciones en las que normalmente no llorarían

Sentir cansancio y falta de energía

Tener problemas para dormir bien – posiblemente les puede tomar una o dos horas dormirse y se despiertan antes de lo habitual

Tener dolores inexplicables o que empeoran

Tener dolores de cabeza constantes

Sentirse inquietos o agitados

Tener poca concentración y dificultad para tomar decisiones

Podrás notar que:

Ganan o pierden peso como resultado de un cambio en el apetito, ya sea por comer de más o por no tener hambre

Evitan a familiares y amigos o cancelan planes

(7)

12. 13.

Trastorno de ansiedad social

Se caracteriza por un miedo o ansiedad constantes sobre situaciones sociales que impliquen interacción con otras personas Cómo pueden sentirse

Muy ansiosos por estar cerca de otras personas y tener que hablar con ellas

Muy conscientes de sí mismos frente a otras personas y preocupados por sentirse humillados, avergonzados o

rechazados

Con miedo a que la gente los juzgue

Preocupados previo a un evento social Podrás notar que:

Evitan lugares donde habrá otras personas

Cancelan las actividades sociales ya planificadas

Se ruborizan, sudan o tiemblan cuando se encuentran con otras personas

Trastorno

obsesivo-compulsivo (TOC)

Es una condición crónica caracterizada por pensamientos obsesivos, comportamiento com- pulsivo o ambos. A continuación, describimos los síntomas que una persona suele experimentar si sufre de trastorno obsesivo-compulsivo.

Cómo pueden sentirse:

Tienen pensamientos, imágenes o impulsos no deseados que les vienen a la mente de manera recurrente

Sienten la necesidad imperiosa de repetir ciertas rutinas (por ejemplo, verificar que cerraron una puerta) o repetir actos mentales que la gente no ve, como la repetición de una cierta frase en su cabeza

Pueden:

Tener miedo a la contaminación, la suciedad, los gérmenes y los virus

Mostrar una preocupación excesiva por el orden o la simetría

Mostrar obsesiones agresivas - pensar en hacerse daño a sí mismos o a los demás

Verificar cosas de manera repetida, como cerraduras, llaves de luz o el horno

Podrás notar que:

Limpian o lavan

Organizan o tocan objetos

Juntan o recolectan objetos que no tienen ninguna utilidad

Repiten ciertos actos o comportamientos

¿Qué es

la depresión?

Es natural tener altibajos; a veces podemos sentirnos un poco deprimidos o estar de mal ánimo y tristes cuando sucede algo malo, como la pérdida de alguien que amamos.

Es común que las personas digan que están

"deprimidas" cuando sienten tristeza.

Sin embargo, si la sensación de tristeza dura un largo período de tiempo y hace que se pierda interés en la vida o en cosas que generalmente se disfrutan, o afecta la forma de pensar o comportase, es posible que pueda estar sufriendo de depresión.

Cualquiera puede sufrir de depresión y se cree que ocurre en alrededor del 1 a 3% de los niños y jóvenes.

¿Cómo puedo saber si mi hijo sufre de depresión?

Existen muchos síntomas de depresión y nos afectan a todos de distintas maneras. No todas las personas tendrán la misma experiencia. Los dos síntomas principales de la depresión son un estado de ánimo bajo (sentirse deprimido o sin esperanza) junto con la pérdida de interés o placer en hacer cosas que generalmente disfruta.

Cómo pueden sentirse:

Triste todo el tiempo, no disfrutar o no querer hacer cualquiera de las cosas que normalmente harían

Culpables

Indefensos

Inútiles o sin autoestima o confianza en sí mismos

Sin esperanza o que es demasiado difícil o doloroso vivir, y con pensamientos acerca de huir o escapar de su vida. También pueden tener pensamientos sobre dañarse a sí mismos o autolesionarse

Síntomas físicos

La depresión no solo se trata de cómo alguien se siente mentalmente. También existen síntomas físicos. A veces, los dolores son lo que la gente nota primero.

Pueden:

Llorar en situaciones en las que normalmente no llorarían

Sentir cansancio y falta de energía

Tener problemas para dormir bien – posiblemente les puede tomar una o dos horas dormirse y se despiertan antes de lo habitual

Tener dolores inexplicables o que empeoran

Tener dolores de cabeza constantes

Sentirse inquietos o agitados

Tener poca concentración y dificultad para tomar decisiones

Podrás notar que:

Ganan o pierden peso como resultado de un cambio en el apetito, ya sea por comer de más o por no tener hambre

Evitan a familiares y amigos o cancelan planes

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Capítulo 6

Cómo iniciar

la conversación

14. 15.

Todos los padres saben que cada niño es diferente. No hay un enfo que único para tener una conversación abierta sobre la salud mental, pero estos consejos pueden ayudar:

Quizá te veas tentado de decirle a tu hijo que estás preocupado por él, pero esto puede llevarlo al límite y hacer que se cierre o rechace tus preguntas

Simplemente preguntándole cómo está es más probable que conduzcas la situación hacia una conversación más positiva

Explícale que la salud mental tiene que ver con nuestras emociones y cómo lidiamos con nuestras vidas, y que puede variar día a día, al igual que nuestra salud física

Frases como "no hay necesidad de preocuparse por eso"

pueden menoscabar sus sentimientos y no les ofrece una solución

Cuando comparten cómo se sienten, lo reconocen

Por muy duro que te resulte escuchar que tu hijo está teniendo dificultades con su salud mental, trata de mantener la calma. El hecho que el o ella sienta que te alteras, puede provocar que se ponga nervioso y evitar que se sienta lo suficientemente cómodo como para abrirse contigo

Si estás notablemente angustiado, intenta explicarle que no debería preocuparse de que estás angustiado y que deseas ayudarlo

Trata de aclarar cualquier mito que pudiera tener acerca de los problemas de salud mental

Explícale que es igual que otras enfermedades, y que existe ayuda disponible

Si tienes dudas, anímate a hacerle preguntas. Explícale que estás ahí para él y escucha sin juzgar

Si piensas que tu hijo puede estar manifestando signos de que tiene alguna dificultad con su salud mental, es importante que busques ayuda médica tan pronto como sea posible. En la mayoría de los casos, debería ser su médico de cabecera..

Quizás la sugerencia sea “esperar y ver", pero lo importante ahora sea chequeado por su médico de cabecera.

(9)

Chapter 7

16. 17.

Tratamiento y manejo de los problemas de salud mental en la infancia

Nuestro cerebro no termina de desarrollarse hasta los 25 años, lo que hace que el tratamiento y el manejo de los problemas de salud mental en los niños sean más complejos que en los adultos.

Los niños y los adultos jóvenes son más vulnerables a la angustia emocio- nal y menos capaces de manejar situaciones potencialmente estresantes.

Esto significa que los niños pueden parecer mostrar signos de un proble- ma de salud mental que en realidad son una respuesta a otros factores externos, como la presión académica, la intimidación de algún compañero o el duelo por el fallecimiento de un ser querido.

Sea cual sea el caso, buscar orientación médica puede proporcionarles a ti y a tu hijo tranquilidad y una posible manera de avanzar.

Si tu hijo está experimentando problemas con su salud mental, es impor- tante recibir apoyo de especialistas para niños y adolescentes. Este equipo multidisciplinario de profesionales puede incluir:

Maestros

Servicio médico escolar

Enfermeros

Trabajadores primarios de salud mental

Terapeutas de familia

Trabajadores sociales

Psicólogos

Terapeutas ocupacionales

Terapeutas psicológicos

Psiquiatras de niños y adolescentes

Psicoterapeutas de niños

Profesionales especialistas en el abuso de sustancias

“Dicen que se necesita una comunidad para

criar

a un niño”

El equipo que te ayude en esta situación, trabajará contigo para ayudarles a ti y a tu hijo a identificar el problema, comprender la causa y aconsejarte sobre qué pasos seguir.

Dicen que se necesita una comunidad para criar a un niño, y ese es ciertamente el caso cuando se trata de ayudar a un niño con problemas de salud mental.

Para que un niño reciba el tratamiento más efectivo, es importante tener una visión completa de su bienestar. Puede que no sean capaz de articularlo en palabras, pero hay otras personas

que pueden ayudarte a tener una mejor idea de cómo le va a lo largo del día.

Te alentamos a hablar con los maestros y directivos de su escuela para que conozcan tus preocupaciones y puedan ayudarte a monitorear cualquier cambio en su comportamiento o estado de ánimo. Al pasar los niños una gran cantidad de tiempo en la escuela, sus maestros y otras personas responsables tienen mayores posibilidades de ayudarte a identificar alguna presión externa que pudiera estar teniendo un impacto negativo en su salud mental.

Muchos de nosotros, cuando pensamos en manejar o tratar un problema de salud mental, pensamos automáticamente en medicamentos como antidepre- sivos como remedio. Sin embargo, para la mayoría de los niños pre-adolescentes y adultos jóvenes, lo que se recomienda es terapia de conversación, que consiste en una terapia donde se conversará con un profesional que está capacitado para ayudar a las personas a lidiar con sentimientos negativos, o de angustia, y a identificar cualquier patrón que pueda ser útil cambiar

(10)

Capítulo 8

18. 19.

Si a tu niño le recetan medicamentos, te recomendamos

que lo consultes con tu farmacéutico. Los farmacéuticos son expertos en medicina y podrán brindarte ayuda, disipando cualquier mito sobre los posibles efectos secundarios y brindándote orientación en relación a cualquier duda o pregunta que puedas tener. Si tienes alguna inquietud con respecto a lo que le han recetado, es posible que desees consultar con tu médico.

Descubrir que tu hijo está teniendo dificultades con su salud mental puede ser angustiante, y el 88% de los padres manifiestan que la salud mental de sus hijos impacta en todos los aspectos de la vida familiar.

Hablar es clave para la recuperación de los niños con afecciones de salud mental y tener un fuerte grupo de apoyo es esencial tanto para ti como para tu hijo. Puede resultar beneficioso asistir a grupos o talleres diseñados para padres con niños que tienen alguna condición de salud mental.

El

88%

de los padres manifiestan que la salud mental de sus hijos impacta en todos los aspectos de la vida familiar.

Cómo impulsar

la salud mental y la

resiliencia en la infancia

Desde comenzar la escuela y mantener grupos de amigos, hasta la presión de un examen, el trayecto hacia la edad adulta puede ser difícil y es probable que tu hijo experimente muchas situa- ciones que le parezcan molestas, decepcionantes o que pueda enojarse, estresarse o estar desanimado.

Al desarrollar su resiliencia mental, tu hijo podrá manejar sus emociones y recuperarse de malos momentos a lo largo de su vida. También le servirá de ayuda para manejar alguna condición de salud mental que tuviera.

Lo que sigue son algunas actividades que puedes alentar a que tu hijo practique, que aumentarán su resiliencia emocional.

Ejercicio: el ejercicio es bueno tanto para el cuerpo como para la mente, ya que puede ayudar a liberar el estrés y la ansiedad.

Anímalo a probar diferentes deportes o actividades para encontrar algo que disfrute o sugiere una caminata familiar después de la cena.

Comer y beber bien: una dieta sana y equilibrada con muchas frutas, verduras y fibra puede ayudar a mantener un nivel de energía estable y un pensamiento claro. Mantenerse hidratado también es importante para mantener la energía.

(11)

Capítulo 9

Gente como tú

Kathryn Dee

Enfermera registrada de salud mental Bupa UK. 2 hijos

20. 21.

Escribir: escribir a veces puede ayudar a las personas a ver exactamente lo que sienten y darles cierto control y compren- sión, especialmente para aquel- los que no se sienten cómodos o no pueden encontrar las

palabras para hablar de ello.

Usa técnicas de distracción: una técnica de distracción es una acción que les da un nuevo enfoque y un respiro de cierta situación. Puede ser algo sencillo como leer un libro, ayudar a preparar la cena o hacer la compra semanal.

Dormir bien: un patrón de sueño saludable significará que está bien descansado y puede ayudar a reducir algún estado de agitación. Si le resulta difícil dormir, puede ser de ayuda escuchar música relajante en la cama, meditar o practicar técnicas de relajación.

Armar un kit de herramientas:

armar una caja de ‘herramientas’

para los momentos en los cuales se siente de ánimo demasiado bajo como para elaborar un plan de acción o le cuesta generar ideas. Podría contener cualquier articulo que sabes que ocupará su mente y le dará un descanso de sus pensamientos. Por ejemplo, su libro o revista favorita, algunas golosinas, un crucigrama. O podría contener notas o una carta que haya escrito para animarse, o fotos de buenos momentos y recuerdos.

Los niños más pequeños pueden encontrar que un "monstruo contra las preocupaciones" los ayuda a que se sientan más seguros.

Hablar con otros: puede parecer difícil al principio, pero alentar a tu hijo a abrirse a amigos y familiares puede ayudarlo a sentirse mejor y más comprendido.

Hola, soy Kathryn y quería compartir mi historia, ya que quiero que otros padres sepan que no están solos y que incluso ser profesional médico no significa que hagas lo correcto todo el tiempo.

Soy enfermera, especializada en salud mental. Trabajo en un Servicio de Salud Mental para Niños y Adolescentes. Pero cuando mi hija comenzó a autolesionarse cuando tenía 15 años, reaccioné como madre, no como profesional.

Había notado algunos signos que indicaban una posible depresión, como bajo estado de ánimo y algunas ansiedades, pero mi hija es extrovertida y muy talentosa académicamente, así que lo atribuí a cierta angustia típica de la edad.

Sin embargo, cuando trató de quitarse la vida con una sobredosis de pastillas quedó claro que era más agudo que lo que pensaba. Yo no estaba en casa y la llamé para preguntarle lo que ella y su hermano querían para la cena. Apenas se le entendía lo que hablaba y tardó en responder. Ahí comprendí que algo había sucedido. No recuerdo el viaje a casa, pero recuerdo mi desesperación al llamar la ambulancia y tratar de averiguar qué había consumido. No reaccioné como enfermera. Yo era su madre y estaba asustada, enojada, angustiada y preocupada.

(12)

Capítulo 10

Cuídate a ti mismo

"

22. 23.

Afortunadamente se recuperó y posteriormente fue diagnosticada con depresión. A pesar de mi entre- namiento, mi reacción fue angustiarme. Recuerdo que le dije que estaba preocupada y que no sabía cómo sentirme. Dejé en claro que siempre iba a estar bien que hablara conmigo y que siempre la iba a escuchar, y que la amaba, por lo que a veces lloraba. Lo más impor- tante, prometí ser su madre y no su enfermera.

Mi hija recibió terapia de conversación y ahora, a los 25 años, continúa con terapia. De ninguna manera es fácil ser el padre o la madre de un niño con una condición de salud mental. Todavía me preocupo por ella. Pero si eres abierto y honesto, explica tus sentimientos y bríndale a tu hijo el espacio y el tiempo para hablar. Sin duda, ayuda.

Mi consejo para cualquier padre que se encuentre en una situación similar es buscar ayuda. Habla con tu médico de cabecera, un amigo o un padre en una situación similar. Hablar y darte el tiempo para explorar cómo te sientes hace una gran diferencia y te permite ayudar a su hijo de la manera que desees.

"Prometí para ser su mamá

y no su enfermera"

El 88% de los padres dicen que la salud mental de sus hijos afecta todos los aspectos de la vida familiar.

Como padres, nuestros hijos siempre están primero, pero es importante que te asegures de no olvidarte de cuidar de ti mismo. Si no cuidas tu salud y bienestar, puede que te sea más difícil ayudar a tus hijos, especialmente si tienen alguna condición en relación con su salud mental.

Es importante que no te culpes si tu hijo tiene problemas. Puede ser una situación extremadamente angustiante, pero no te convierte en un mal padre.

Para algunas personas, hablar con un amigo o un familiar les ayudará a poner la situación en perspectiva. Para otros, hablar con personas que han pasado o están experimentando una situación similar puede resultar beneficioso ya que pueden compartir sus desafíos y estrategias para afrontar la situación. Existen grupos de apoyo para los padres y niños que están pasando por alguna situación de salud mental

Tomarte algún tiempo para ti también puede ayudar a aumentar tu resiliencia mental y confianza. Pídele a un amigo o familiar que se quede un rato al cuidado de tu hijo para que tengas tiempo para hacer alguna actividad que disfrutes o solo para descansar.

Sin embargo, si sientes que la situación de tu hijo está afectando tu propia salud mental, vale la pena hablar con tu médico de cabecera o que recibas una derivación a un servicio de orientación. Ser capaz de reconocer que necesitas apoyo es un signo de fortaleza. No podrás ayudar a tu hijo si tú no estás bien.

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Referencias

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