En el segundo quinquenio de [José Joaquín] Pérez

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(1)DE ESKJlwm JURIDICOS Y -ALES. I. I.

(2) C a p i t u l o. 11. EN EL. SEGUNDO QUINQUENIO DE PEREZ Ministro de Guma y Marina EL 18 DE septimbre de 1866 inicib. don JdJoaquin p&ez ai‘ios. No importaba el hecho cambio politico alguno: su primer quinquenio habia alejado del gobierno a1 monttvarismo, que en 1861 apoyf, su elecci6n con desgano y como una transacci6n; como le habia retraido tambien de aquel sector avanaado del liberalism0 que queria consumar rapidamente, en la legislaci6n y en la pictica, los programas reformistas que atacaron y derribaron a1 regimen peluc6n. Por =to, porque la elecci6n no importaba un cambio politico, el primer gabinete de la nueva adminiatracih fut casi el mismo que despach6 hasta la vispera: Covarmbias permaneci6 a cargo de la cartera de interior y relaciones exterior-, y don Alejandro Reyes a cargo de la de hacienda; Errhuriz lut trasladado de justicia a guerra y marina en reemplazo del coronel Pinto, y como hnico advenedizo, lleg6 don Joaquin Blest Gana a suceder a Errizuriz en el despacho de justicia. Sin embarga, bajo esta aparente repetid6n se descubre una gran novedad la cartera de guerra y marina. el manejo superior de las fuerzas amadas de la rephblica, p& p r primera vez desde la muerte de Portales a manos civiles; durante todo el regimen Fluc6n y el primer quinquenio de Ptrez, 0 sm durante veintinueve aiios inintempidas, las fuerzas ar4 se emregaron a un hombre de sus filas. ‘ ‘ ~ 1F m m i l ” comentf, editorialmente a1 nuevo gabinew con estas palabras: -do. perf40 presidendal de cinco.

(3) c. -.*. .w .,. 1 2-. Crrecldp el C. d & AH&,. WS C a r l a X, mtrd. en. Fnnria con la mtmmcidn, d i j s n& hh cambiado en Fran. & y, hay rino un franc& mh. Lo mimo podrta decirse del Ministdo del n dt septknabre dt 1866: nalkr ha cambiado en el Ministen*e; no hay si? un amigo mds, .. El gobirrno n wganiza fnrncumnte como partido. Desde el primer dia. se habl6 de lo que a1 ejCrcito signif k d a la amibuci6n en propiedad de la cartera de g u m a lkrhurk un dfa antea del comentario citado de “El Ferrocad”,“E1 Mere~rio’’de Valparaiso glOs6 la designaci6n de un dvil ‘%am intdigentc, expedite y enckgico’’ para ammeter la 6 n del ej-to. En la parada mifitar del 19 de sep tiembre, en la cual el ministro fu6 objeto de calurosas adheQones militares. la palabra reorganizaci6n salic5 de 10s labios mismoa del miniatro. quien contest6 las adhesiones diciend. que “esta manifestacih de simpatias era un feliz la excelente reorganizaci6n del e j k i t o , objeto de vicntea aspil-aciones”. De nada menos que de reoqpnizaci6n hablaba. pu las fuerzas armadas, junto con asumir su jefatura, el pri mxetario de estado sin uniforme que iba a refkendar lap dene del ge~~eralbimo mmtitucional, tambih civil. Y ya ~em01 que la pnnnesa fu6 cumplida, la reorganizaci6n qu juicio de E h k , xqueria el ej6rcito era de doble uno s@ifkaba el desarrPig0 de todas las influen wirrrr. ea~canmhsen jefea y oficialeo fav laior daclaio. y cup penuanencia causaba no de P h ; esta labor, lo hema v i m , Emburic eu su doempe60 accidental de la cartera. Otro asy m h o mG importante. em el pafeccionamiento tkni00 de las fwrrru a n n a b , loli planes de emefianza, la elwa-. -. prktica & OfidO. I.

(4) mt&ac*i% Iba&a?ta I. 'L lip P w m d. "0. 485. d m I$#. d w c&ata.d;L luunoria de g u m prerrcna en afio d.CWP0 p el antemor de Emkuriz, Chile IK m d Sa la frcha de la declaracih de guema a f i p a a en wptiembre de lM5,con un ejcrdto cuyo total sumaba 3.083 p-. Lo que quivale a deck que em un pais inerme. Con las hltades o w al p-0 simultheamente um la autorizad6n para d d a r a r la g u m , eae h e r o habia aumentado a 7.504 plazas. La guerra era maritima, y muy improbable pareda, dada la distancia p g d f i c a del adversario, la eventualidad de operaciones rerrestres; de consiguiente. las tropas tendrfan por principal misibn, aparte del mguardo del orden interno, la vigilancia y defensa del litoral. Per0 no &lo era menester al nuevo ministro atender al enemigo extranjero y a las inquietudes politicas internas; exisd a otra fuente penuanente de graves preocupaciones: la frontera araucaria, siempre bullente y amenazadora al traves de los siglos, y en especial ahora que 10s indios sabian la tarea preferente que tocaba a las fimzas armadas. En verdad. las m e j m unidades y loe destacamenfos de artilleria estaban e n ese momento repartidoe en los p u a o s de pasibles deaembarm espafioles, a lo largo del territorio: en CalJea, Coquimbo, Valparaiso, Talcahuano, Valdivia. y en Child. El resto guamecia a Santiago, a Goncepcibn, tambibn a copiap6; para la frontera, sabraban solamente un r-ento de caballerh y un cuerpo de infanteria. Mienloe cuerpoe regulares movilieah llegaban a su der-, deficiencias locales de defema la guar-. dia. naciolgal.. cmo. V+*. U o r m e n t e , mando Errhuriz d-pG6 despacho de guma y marina. pus0 organinar y aumntar esta crapeibn. =,.

(5) dvica o nat&md, que el eatadista de 18m concibid como gamnda del orden p&blico y seguro sosten del pOaer ante an ejQCir0 desquiciado pox la politica primer0 y la p e r r a civil despub; en los gobiernoa siguientes, se habia id0 rekjando la institucih. La apgci6n de Portah qued6 coneagrada en el texto corntitucional de 1833, en su articulo 156, que obl$6 a todo ciudadano a inscribhe en loa registros de las milicias; articulo transitorio de la misma carta. se dej6 pendi fijacih del tiempo de servicio. Asi cambian las miras cuando el politico pasa de la op c i h al poder y contrae la responsabilidad de la defensa del orden legal: el adversario de la constituci6n de 1833 y del rtgimen autoritario creado por Portales fut el llamado a vigorizar aquella instituci6n bAsica del estadista de 1830. Con su talent0 politico y su innato don de autoridad, comprendi6 Err;lsuriz las mfiltiples finalidades constructivas que llevaron a Portales a la fundaci6n de la guardia nacional: la infil ci6n en el pueblo de 10s hiibitos de disciplina. la vida en sociedad; el mia econ6mico de 10s militarer para una emergencia internacional; una man pparar soldados sin mtar brazos a la economia, pues 10s lickma acudian a1 scrvicio, en Cpocas normales, tan a61 loa d h feriada; un mpaldo para el gobierno en cualquier momeaco de zoaobra; y finalmeate, y la mperiencia de opositor de Edzwtiz no le permitiria olvidarlo, un contingente electoral que much0 habia Wmibuido a la generaci6n oficial de logobianas aatrrmres. Nd podia olvidat ate *mo aspect0 d luchador contra el &gimen &do. La guardia se habia atraido en eswr silos la ‘lahi& de 10s libemlea, a tal punto que el p p i o Bar l l ~ lAmxm, en lag tkrnpladas y jwticiem p6ghaa de w obra de Babe, despuk de Malar que 10s. de Rutah la.

(6) F ;. *. E*m#l~u#iz Ze#a*&. !. a&dwtmmts &ep&&zam. gsu l d f ~y @CMS hmtes $or .1p k i m , ewmdidea y m p t a d o r a v 0 h r o 8 dr date, y en todo ear0 elegidos sdlo en kzs C E ~ F ~ Sa c o m & h p &cates, mhntraa kt tre@ m5 resogi84 erne kir c k a tr& bajkbrac. A i $%w que ma ebligrrkorio y conapulsiwo e l scruirio @m los que e m radwkba a struir de sol&des, las +SW de condicidn mds elevada se excumban f&ibnenk del s c n r i n ~ . Aquelkr orgeniracidn suipaistia sin encontrar resistencia fim sumisidn general del PuebEc; p r o desde mediados del gobierno del general Bulnes, comenzaron a hacerse sentir 10s primeros gkrmenes de descontento de parte de 10s soldados, que habia de cundir en breve y hocer caer p c o s aiios m b tarde toda aquel-la organizacidn de guardia national'. De cuando en cuando, en loe aiias-antexioresa 1866, esa oposicibn liberal a las milicias M habia wnaetado en p r o p tos de reforma de la institucibn, que tendian a demoaatizarla a gusto de BUS autores, estableciendo la -dad entre oficiales y soldadm, y prophiendo un s&ma de ascensoa por elecc i h de la p p i a oficialidad de 10s cucrpoa. En 1866, la guardia civica contaba con 45.895 homkes &rribuidm entre 10s cuerpoe perrnanentes de ella y algunos & voluntarioa, surgidm Ltm espontaneamente en varim punWI del pats am d b n de la g u m . Eae total ae mpanfa p r ~ ' ~ ~on I I I la I I kmm e$uiente: 27.088 infaates, 1.414 a r t i h . y 17.398 en 1.cababfls. o f i d e s de la 6pa~a.el ompeiio ga, scgdm 1por &&uriz en la @ia m e i d habh p sm ~~TIWBICWS de ~ o n s i d e t h . ~rcltor,puer emti6 a los&~~ &SSW p~ d ej6wito al recibim en el pBb 1. a- m,. Dgmio de. la Hhro~hde tSbf'*. n, &?..

(7) w. Alfarsa. Bwlnrs. adquiridm para la defensa a n t r a &. lm MI~VXM paiia; eaaba a u m a m d o el n b u w de sw merpos de infante. ria J uballerl;r. transen batallanea algunss brigadas, y ekvdo el athaem de compaAisS en loa c u e r p organbadon; se b a b h repundo y arreglado loa cuarteles, y distribuido vesNuioL. De la memoria. de marina presentada a1 congreso nacional el auteceaor de Err&UriE consta que la armada estaba servi& en 1866 por 4.014 hombres en total, de jefes a marineros. pa^. En manto a unidades navales. el desarme de la rephblica ante la guerra era m h evidente y doloroso todavia que el de fuerza terrestre, m&i evidente y dolorno porque la guerra se librd en el mar. Al dedararse &ta, la escuadra chilena se componia de una corbeta e t a de veinte caiiones, la Esmeralda, unidad mayor. de la escuadra; un vapor de fierro, de helice, con cuatro caiie nes y UM colisa, el Maipk dos paquetes de ruedas, el Maule y la Independencia. y un pont6n, con una baterfa para ejeraaos, el Chile. La Esmeralda tenia considerables vias de agua y exigia carena que se creia no M e r hacerla en el pais, para lo cual se proyectaba el envio del barco a Inglaterra. El Maiph habia reemplazado sus cuatro calderos viejos por otros construidos en ese pais, y acababa de ensayarse en ellos con &xito el carbbn nndonal. La Independencia habia sido construida para remolcador, y como tal se ocupaba en Constituci6n, completamente deuumada. A1 Maule estaba arregllndosele la maquinarir y cambi&ndoaele 10s calderor, y debfan ser carenados sus fnodor para que pudiere hacerse a la mar. La auuadra contaba en total con veinticinco caiiones, en taaoB que la eacuadraepa5ola en el Paclfico disponia de doscielucu Ktcau.

(8) r F t P d w u r r i S-. G i i n a u r. -. ’. ~. .-. 4aB. Au la@ fi. p.ra hi cmmrwci& de a08 M , de =nil dap tomhIas Eada una, y e a a b udtiamhdose mn@’amappprados p a w armmaento. El gobierno chileno aprokd los contratoe. y &lo lplmentabm la tardam en d b i r el hnpuesta por lor plazas de entrega, y lammtaba ifpakaenw que h banquew, iagleses no hubiesen. *&a.. W ~ Wb M. q d o auoaenmr BUS crkdic~rrh t a el importe de 10s cuatro buques que Simpeon llevaba enrarga de adquirir. El plazo seMlado por 10s cmstructo~espara la a w g a de laa corbetas vencia en enero de 1866. Fer0 sobmino la guerra con Eupaiia, y la neutralidad inglesa acarreb la pagaci6s de la entrega. El s6bito estallido de la p e r r a oblig6 a1 gobierno chileno a arbitrar m d o s de defensa naval: como recurso inmediato. se ofrecieron patentes de cmo, y salieron del pais agates wnfidenciales a buscar, en 10s Estadas Unidos primer0 y en Europa deapuds, buques disponibles. Muchas oportunidades se esperaba hallar en los Estados Unidos, graciaa a1 material ya innecesano & j d o por la guerra de secesi6n. El mas destacado de eaos prirnems spates fut Vicufia Mackenna. El 26 de n o v h b r e de 1865 la eseuadra chilena ncibi6 ult refwmo, pala efla c d d e r a b l e , con la aptde la golea &vmhga, en febi d t h de g u m ; o m p ~ q d a mapam1 tuw con el v a p e -0 Lanmdi. F a p ~ p de Lantaro, d fuh O - ~ O 9 p en un viaje de Aba Ancna Caps usan Irr d h del L w m o y el h a m R?I Budpgerja. -u *-.

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(11) -. 4 s !. '. Alfenso Bulnar. k Rivik, amanto que tanto escpnQlo d ~ t en h la prensa y d p b e n t o por 10s anticip que ~e le diuon y por 10s. Q. bullades eanvaticmpol que en lor mercadon francenea sufrib la caem Arrme a q u i a mpruentaba. 110 mud, fe-ente, en el pso&~mainmediato de don MaKimiano; su labor se contraeria pnr el mamento a1 contrato con Meiggs, y de no resultar &e, a la adquisicih de elementas Wlica equivalentes. En conaeto, en materia de buques, debia don Maximiano dedicpr suo mayom esfuenos a comprar un blindado, y Meiggs crefa @a proporcionar uno cuya construccibn se terminaba, para un armador particular, en l a Estados Unidos: el Dundenberg. Las inc6gnitas eran: si la firma que Meiggs representaba tenfa Irs condiciones econbmicas y las influencias que su agente en Chile afirmaba; si el gobierno norteamericano. acreedor del amador, facilitaria su enajenacibn; si el blindado estaria terminado en UM fecha conveniente; si el gobierno de 10s Estados Unidor autorizarfa su tmpaso a un pais, como Chile, en estado de -cia, o si se hallarian media de simulacibn de ese aaspam que no M a r e n a la neutralidad norteamericana; fidmente, si se arbiuarlan 10s fondos, en dinero o en bonos, para cubrir la operaci6n. 1 Si bien, como ya dijimos, no era don Federico el titu de la cartera de guerra y marina a1 iniciarse el encargo dado a don Maximiano, ni durante los primeros meses de trabajos suyos e r ~lor Estadoe Unidos, la influencia preponderante que habia azcanzado en el gobierno el ministro de justicia y su vinculacib familiar estrecha con don Maximiano determinaron que todr la gesti6n de eSte en el extranjero se tramitase con don Federiad. 1 Todw ku dams aquf 00da saia de la umapon-. dad.dcdonY. ... ahtQte. en el aKbivo particular de don Federico e inkdita.. : '.

(12) P t r d z r t i x Zarficrrra. 1191). p i w i 6 n amion6 mm nwrids de&a que &me ecmtmrah ~ ( m Id palokjcra Is ebemiih loa eman**rprc h dqedm d-dh, y &Iak sobre -& que el pais podria okeccr y los banquavim rrufidenres. La hipoteca de los ferrucaniles nacianales p esraba en parre. *. concedida para un emprCmtito del decenio anterior; per0 habfa nuevas lineas consmidas. que para el cas0 pairfan rmir. Era Cpoca Csa en sue el diner0 escawaba en Europa; don Maximiano daba por sentado que 10s prestamistaa se moetrarian recalcitrantes. El 31 de mayo de 1866 lleg6 el viajero a Nueva York; t e davia se encontraba alli Vicuiia Mackenna. La primera impresi6n que recogib, en sus conversaciones con Cste, con e1 hermano de Meiggs y su agente Silly, f u C que las negociaciones confidenciales de Chile eran secret0 a voces, y que ya M e i w c o n d a la.s instrucciones que Cl llevaba; que la firma representada por Meiggs carecia de recur- propios suficientes; que no existian blindados disponibles, fuera del Dudenberg en construcci6n; que las diligencias de Meiggs para obtendo estaban en ciernes. Afortunadamente, la impresi6n de don Maximiano en cuanto a la honorabilidad y correcci6n de procedimientos de eta firm fuC muy faborable. cOmprob6 que el hermano de M e w en loe Estados Unidos habia d t o a su hermano en Chile advirtiendole que, paua negacios c u a n t h , se q u d a n fondos 0 artas de &iw chilencs; bien p& tomiuse como prcado v& comerci;rate la afiwaci6n del hermano en Chile. h e ha a~ fhnarse a q d las contram, de que JQ antaban apitalistas en h E s t a b Umdm. hlflsprim=s.mea, s u p don Max-0 que. el l h n b t l e r g nata?.

(13) e--. d# c. -. -. X W s x Q Rilmer . .... -. pm,y qua su c # n t m x i h dcmarazia porlrvio mm y &io 0 d u -.Y ari.llm,-0 w ha dich..d 6 blindador por mgt-sbr, pi t a m p 0 tuenkma La adspbicih del Dunden-Ism*a u hcrmbrr idluyentc su dueiio, y caps& tmwegmlmc~dm mat, y tal vez en Chile; en lo ref&. -. msitc ul pep, scafrrrnla una prte a plazo. Y hasta emper6 a hacem ilusimea don Maximian0 de un sobrante en Europa de loa fondas del 6ltimo empdstito h @ s . Tales expectativas le resolvieron a quedarae un tiempo en 10s Estados Unidos, ant e s de Kguir a Europa a tratar de nuevos pdstamos. Mientras tanto, mientras lo del Dundenberg tomaba forge dedi& a la compra de caiiones y armas de mano, mas @as, lo que era menos dispendioao y de m h f k i l hallazgo en el comercio. En carta de 20 de junio de 1866, fechada en Nueva York. anunciaba a su hermano el regreso a Chile de Vicuiia Mackenna y le rendia ate homenaje: lknjamia se w con la satisjaccidn de haber despachado su riltirno buque, que estuuo a pique de ser detmido; quedan sdlo pw salir 10s cafiones de Parrot, que no ofncerdn dificultad. Cuanto te diga yo es poco sobre lo que t l ha trabajado y sobre la ocogido que mrece del gobierno y del pats, a pesar de 10s colitractes que sufrtd a1 principio. Yerdoderammte estoy SOTprendido de lo que Ll ha uisto y sabido, y no diuiso quitn habrh heche d,hallhadose en su caso. Ias cartae de junio y julio comignamn 10s detalles de las panidas de &ones contratadae por don M-aximiano. loa p r e ycailcr que tra&n, la anticipos de hndos del contratista para pogpr a loo fobriculm, que al gobierno rOCafia cancelar con htaeses, el menor cost0 de ello, cornparado con el que el Ped &bib a h fabricantw inglesea, y la triste noticia de ple el -0 del blindado Dundenberg adeudaba al gobierno. ’.

(14) 7. 116. L -. p mia que La romppa podria mndiiu vltbg PbhlSW. P Q S P 10 hpOEtaMc e induditrL paw d m M a x k h m , sj a todo ten&& gpe. ZnhimJPSFmm,en W&ngtOn,. b. w. afronme a E s w a. emto su hemano le docia, eza h m llegar a Chile el blindado, a1 cual2os eepaiioks 110 tendrian EO= qUe hacerie frente. Tanto m;%si a1 blindado se a i i d a un m e nitor. C m p d o directamente por el agente chilekio, a Meigg3 se le abonaria una comisi6n por su buena voluntad y diligencia. En cuanto al sobrante en Londres de 10s dineros del 6 1 t h ~ empdstito. ya estaba don Maximiano impuesto de que fueron ilusiones de desesperado. Don Federico sc&uia urgihdole la compra del Dundenberg; a cualquier precio, le decia, autorizhdole para la emisibn de banm; per0 el 31 de a p t 0 contest6 don Maxhiano a estap requerimientos con la desalentadora noticia de que el vendedor exigia dinero efect’vo, y de que el gobierno del Peni se habia desinteresado del n gocio en medias. En septiembre, junto con las notidas de Chile de haberse agotado toda posibilidad de nuems arbitrim, redbib don Masimian0 la de que 10s banquerm hgleses se allanaban a tomar bmos chilenos con hipde los ferrocarriles. Con esto. la Golnpra del Dundenberg pd5a comiderarse nn h d o , y el barco d a en-o en puerto &-@. &curas de 1- imintecimientos. h phA lilpa auwa rcamctida de hp&a en el Paclficb 88 de h a ode116 a dm d-ae, y el p a &duma& ‘ ‘ c m ~ todo uato. 1. w-a.

(15) y wlt dd Qeior mmda F b l e de cualqaier cimqmmko p d h t e " . La dra aaciQM. no procda de don FeQerieo, sinadd tit~k & Iri-tie &, olden m;b ofichl por c m s i p i e p nu btapmaci6n ohia afetaba en primer lugar a la adqmhida del bkdado, en @Iprech momento en que panda h;lbor emmado en sua dtiu~oawhites. Debieron, pues, leg agenter ehilenos anular lo obrado con Meiggs. con el vendedar del buque y con 10s banqueras inglees, capImlo el m& ingrato de tan ingratas gestionea; y don Maximiano molvi6 trasiadarae en el acto a Europa. a ocuparae de empr6stitos. El 21 de ochlbre entraba en hh. Per0 ya en Paris,recibib don Maximiano carta de don Federico en que seguia ocuphdose de la compra del Dundenberg. Por la visto, la interpxetacibn obvia no era la mAs exacta, y ahom don Federico le escribfa en cuanto ministro titular de g u m y marina. Ante UM nueva carta de su hexmano. de 15 de octubre, contesta don Maximiano que don Federico parecia ignom las 6rdenes de su antecesor, puts esas drdcnes no man solamente de no contracr ningrin nucuo cornpromiso, sin0 de deshacerse del mejor modo posibk de cunlquiera ya contraido. Tristc efecto te habrci, pues, hecho, lo mismo que a todos 10s que de nucvo parecen tan decididos #or guma fotmol, el resultado de esas drdcnes, que habrh sabi& h a c un mes por h Jltima m h de 10s Estados Unidos; y serd una dobk fatolidad si esa mismu esperanza ha contribuido ( c o w t m o , pol las noticias recidn lkgadas de p.ncipios del Ppao.) a akjarh de to& negociacidn El negotSo del Dundenberg parecia. en verdad, el cuento de nmca aca&ar: el 24 de diciembre de 1866 recibia don MaximiaPB ea Londrts la ordm del minirtro en Washington de regresar a b E.cudw Uaidas a resnudllc las gestionm mbre el blinddm; y no creymdo conveniente ese viaje inmediato, reinicib. .... +.

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(17) -498. Alfonso. Bulnes. dice una carta de Blest Gana a Errizuriz, compar6 61 u n a y otras unidades; obtuvo si la compensacibn de que la diferencia de cuatrocientas tres mil libras esterlinas entre el cost0 de 10s buques espafioles y el de 10s chilenos quedaba reconocida COmo disponibilidad de Chile para retirar de Inglaterra cualesquier elementos belicos hasta su concurrencia. El 2 de julio de 1868 fondeb en Valparaiso la Chacabuco, y vas de ella la O'Higgins; habian partido de puerto ingles el 2 de abril. Desplazaban 1.100 toneladas cada una, tenian blindada la tercera parte de sus costados, y su tripulacibn constaba de ciento sesenta hombres. El juicio de 10s tkcnicos chilenos sobre estas unidades consta en diversas cartas existentes en el archivo privado del ministro ErrAzuriz. h i , dice don Patricio Lynch en carta de 7 de julio de 1868: Las corbetas, en su clase, son de lo mejor por sus cualidades, armamento y fortalema; pero en realidad no son corbetas sino cationeras de primera clase, como quizcis n o las tenga la Inglaterra. Esta Clare de buques es mucho mds conveniente para nosotros que corbetas, y pueden batir con ventaja a las de esa clase, como las peruanas y otras. Williams Rebolledo, en carta de I3 de julio, decia a1 ministro: Tratando ahora de satisfacer su deseo expresado en la carta citada, dire' a Ud. que en m i concept0 las corbetas O'Higgins y Chacabuco retinen las cualidades necesarias para considerarlas como buques de primer orden en 10s de su clase. Las dos son exactamente iguales, y nada dejan que desear respecto a solidez. Tienen formas marineras a la vez que aspect0 mditar, y n o hay mds que mirarlas para conocer que deben ser de buena marcha... ..

(18) ---. _-. --,.L+. ---.....-.__-. . .., . .. ~ t i d z u + i xt a a a r t u. *. s. ‘*. El -b de V~lpapabo,don JwC Ram& Lira, canHnmba anterimes opinionea, y afIadia las de OW- m d n a , en c n t a de Itie julio: T a p intomes muy favmables & nuestms corbetu, k~ wales nada he hablado a Ud. Williams, & ~ i , Cabieses Lynch, comptentes, me dicen que son bien constmidas, de la mejor madera, myy fuertes, su entrepuente de una conveniente altura, superior a la de la ,%*a&, 7 su andar como puede h e a r s e . Fracasada la compra del blindado, a punto de llegar a Chile las eorbetas, todavia el rninisrro Errhzuriz insistfa, en cartaa a Blest Gana de 29 de abril y de 14 de junio de 1868, en la construcci6n de un monitor. Blest Gana se pus0 al habla, en junio, con el gobierno inglks, y tras de esperar hasta agosto, obtwo la autorizaci6n de lord Stanley para la construcci6n; nada m& que para la construcci6n, porque In entrega del barco estaria sujeta’a autorizacibn que se daria a la fecha de su terminacibn. Con razbn, Blest ‘Gana y W z u r i z prefirieron abandonar su empefio por este refuerzo naval sujeto a alearcr rias resoludones. Por lo que toca a 10s monitores franceges de Arman, quebradero de cabeza para el gobierno en Chile y para don Maximiano E r r h r i z y Blest Gana en Europa, las expectativas habfan tambikn de fracasar: supuesto que las enredadas finanzas del contratista hubieren tenido un desenlace favorable para Chile, 10s barcos no podrfan llegar a su destine, pues en en Washihgton en 30 de diciembre de 1867 comunic6 es@Ol Blest Gana a don Federico Edzuriz que el gObi-0 habia denunciado a1 de Franck como acto ilicito de Potencia neutral la c~nstrueci6nde 10s buquw. Y Francis o & d su reNndbn. La noticia la tuvo Blest Gana par Cma de don l a ximian0 E r r h r i z datada en Londres el 8 del mi*mo barnos fueron a1 fin adquindas pOr TurqUia-.

(19) contrdrdenes lnr h u h pimistas en cuanto a qe hdlidades. Pero el. ban. a merced de la difidl intelipcia de Chile. acuoaba a1 gobiano de inercia y dumtismo por no g u m ofensiva y de revancha; olvidaba que, para contaba can la escuadra peruana’ iY d m o se libra. sicuaei6n. miri6n fruri &Ma -cane a ler. %a-.

(20) I B I r d z a 3 i z Zafi a r t a. 4z6L. Y aa q u i h didiroltada a t r e & alipdarr: Ya CoFljmda la guma, una carta de Blest Gana, fefhadg a L m d 6 &e a b d de M68, hsoo smkm a1 minbeo ~ h ~ & tlam 4"e vmcer ame fpbk?no in@& )a qwici&n del del a la enme de las corbetas: habia lf+o el momcnso en que, cwado el pelde un tercero, el afido cautelaba el q u i l i b r h de SUI) h a a s fufuras con l a del orno a. 0. *&re. alia&,. Aunque este p h a f o querIa referirse tan $610 a la domci6n de la escuadra en el momento de asumir Errhzuriz el ministerh, hemos incorporado en 151 las gestiones para aumentarlas, desde 1864 hasta 1168, para mayor unidad del relato y para dejar testimonio del celo gastado por el ministro en el refuerm del paler naval. Y retornando a septiembre de 1866, la mindscula escuadra que afrontaba la eventualidad de una guerra maritima en forma, como exigfan la oposicidn y el contagio patriotero, tenfa como adversaria a la escuadra de Espafia, que disponia de once fragatas, armadas con treinta a cincuenta caiiones cada una; ocho goletas, tres vapores grandes de h&ce, ocho vapores de ruedas, cinco barcos mPs de d i v m tipos, tres transFortes a vela, doa fragatas armadas en crucero en el Pacifico, dos en las Antillas, tres vapores grandes en Cuba, y otra corbeta y dos transportes pw aiiadidura; sin contar las dos fragatas que se constmian en Alleroa ingleses y que salieron a la mar junto CM liw corbetos cldenpe. En -to a amtamentos militarea, el gobierno a p e d a rmibir, 10s prieseroa mses de estado de P a a s 10s n e m c i h ronaaruidos en Valpadso, toF a 10s 'mabeme hdfdemm a ya fKh0 &$ h b a r d e o ; donea para 106 de est= w u H y e1 ejMte, immiw y O V ~ Smaaprrs atrmjerc, empezb a pro*cir e e s I cuIcfia* la.

(21) 1. rnillonoa de pesos en mds de doe dllones en el de blep~aEl g m t m ordinrrio total de ambos depaztag~lttolno d d a dog millones. La deuda phblica aument6 ea Kiatids miilones mp8 o m e w .. Ia. Adqqtriricidn de Elearenthc Navaks y lac Memorias. de Cifumtes LA OMDENC DEN CIA. inMita exvactada en el *ab. anterior. pnrebr de modo irredargiiible el empeiio con que, dentro de ws pen&. eamhias, procurb el gobierno de Perez dotar al pair de 10s elementas priplordiales de defensa ante una potends poaerocla con la cual no podia parangonarse. Empeiio del gobierno, decimm, pues aunque correspondencia privada, la investidura de todm 10s comsponsales y las materias en ella tratadae le dan carkter de documentaci6n oficial; empe'iio perdy & don Federico Erriuriz, destinatario de ella, qoien valiendoee de su posici6n de integrante del gobierno, J aun sin teaa en 10s comier1~0sen JUS manos el despacho de ggsm y marbra. obtuvo que su propio hermano t o m e a au la adQuiddbn de elementola navales y dirigi6 las largds y dWcile~xqmiacioaes, &de el primes mestre de 1866 hasm ~prr, .am & abadmmr toda mponeabilidad gubnnativa. , ea ~ w l t t alitentura hietbrb existe una de orglh drculpdbn, que lea mumtra a ,y 1111s minis-. ,'. *'.

(22) rc~r.L E r r i l ~ ~ en i r e~peciat,la carapra de &m a que pudieren evitar la i p ~ que e ~e &a mbre el pafs iname y la C O n t i S g e n C i a r futurau con Duestro propi0 &ado 7 verino. Sem ere documento b Memoria de don ACifuentea. En el volumen que, a continuacidn de &e, dedi-mm a reaeiiar el period0 presidencial de Err&zuriz, volveremos a ocuparnos de a t e libro que, por Ia animadvemibn reiterada hacia la persona de Erhuria ronsideramos documento digno de innumerables reservas, no obstante sus mCritos indiacutibles. Son de necesaria consulta a todo investigador de la Cpoca Ias Memorias de Cifuentes por la aka calidad civica del autor, que en su nonagenaria existencia se deatac6 como un campebn de 10s intereses cat6licos en la vida politica de Chile, reputaci6n conquiatada en campaiias en que sum6 a sus dotes de jurista los dones de una mhima elocuencia acadCmica y una ejemphr austeridad de vida. Y son d i p s de reservas por el ternperamento vehernente y apasionado que era el necesario complemento de la rigidez dogmitica de sus convicciones trasladadas a la lucha; por su concepcidn teocritica de la sociedad, que malamente se ajustaba a las inevitables transacciones con las demPs colectividades o individuos dirigentes, edpticos algunos. realistas otros, rebeldes o iadiferentes tambiCn, solicitados por Ea urgencia de soluciones pr4ctica.s los miis. Dignaa do especial rerrerva en cuanto fuente de informaci6n de la persona y hs acta de Eniauria, prque commzadas a *tar a los ochenta &os de edad, o sea, a h l e d o r de 1916. afluyeron a la memoria del autor las hpresionea. que un temperamento apasionado guar& simp= inrnm&biea, de sm lelaciones con aquel hombre phblico con el mal no tenla afiaidad @piritFlal a w a , con quia le rac6 en suerte.

(23) biMwar que contidaamubdnllrrr dt3waju6 kar bkml@mde Gifnmra, c m a re la@ que se ha Badu, d aCr& de las negociaciones diri%iapa. quii&ib de.demcntw n w a k & z q e r i b acmiaa3 y Ean kmua vehemenoe. refiure CG kum~.lO paar iaotiles que don Mamud Jad IrarrsEaval priMP.y 51 damn despub d i e m amc el @ierno de P6rez y ante ~1mbisuo Errhuiz para obtener la adquisicih de blindados, q p habrian a su juicio evitado la gwrra con Espaiia, y I& tarde r e h a d o la politica antichilena del Perb. s11 ptimer rrcuerdo de estas malogradas instandas lo sitba cifuenes en m a p de 1864: En nwyo de 1864 (dice en la pdg. 107 del primer mlumen) don Aluaro Cmmrbias habia reem$hurdo a don Manuel Antonio Tocorn01 en el Ministerio del Znterior y de Rclaciones exkriorea; y don Fedetico Errdzuriz habia reemplarado a don MiguCt Maria Gikmes en la cartera de Justicia, Cult0 e Instruccidn PISblica.. Con jrecuencia solian reunirse por la noche en UZM dcl &or Irnmizaual el sciior Tocornal y 10s minisinrr E&& 9 Reyes. El sefior Iramixaual empendid don la nrinistm mu^ verdadem mmpafia pma que nuestro gobierM einnpiw des m o n i t m lnrqves blindadoa aprornehando h pIu en que eskibamos. Sostenla c m muchaa m u ~ ~ ~lapd asb. .. WOS que. f”8isran k-. t.

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(27) -. 5R. Atfenro. Euircr. c a y o m p d a a e i r t a la guerra doll Eepsfia y la po-. de nentral que Inglatcrra debi6 adoptar. Ni consign6 . . el &padm de a p t e s confidenciales que hira el @kmo al+exapajeroen b u m de elemmtos naMks =ando el Conaicto se d e d . No podemor pensf que el ~oriahta estaba en eonocianiento de liu ncgociauon~s,en manto oficial mayor de Felaciones exteriores, y las call6 en sus memories par desacuerdo WCO entre el tipo de buques que y el gobierno habia encargado; porque Irardavnl y 11 -an es just0 que el gobierno dime en est0 la Sltima palabra a 10s sic&. d u o s profesiondes que estudiamn las bases para los conmta de 1864. Por Sltimo, la conversatzi6n transcrita entre Emizuriz y oikraates tuvo lugar poco antes de junio de 1866, o sea, en l a dIar m h o s en que don Maximiano Errhzuriz preparaba su viaje a contratar elementos navales, y en que en Santiago e a t a h ya ctlebradas las negociaciones con Meiggs y con el bsbn de Riviere. Todo est0 lo sabia el ministro Errhzuriz mimtras convmaba con Cifuentes. y si era secreta la misi6n de don Maximiano, y don Federico quiso callar el empeiio que 61 ya estaba gastando por adquirir el Dundenberg y moni-, era tana de batalla en la prensa. que el redactor de “El Indepdienre” no podia desconom, la gesti6n del gobierno con el bar6n de la Riviere para la compra de dos moEn enem dc 1868, volvib a la caqp, s e g h dice el memorirlirt. (I, 164 a 190), con el tema de la adquisicibn de los dolblidada, estp wz directamente con el Presidente P6rez. B1 laposible, me contestd; no podemos socar nuestrm corb e h & Inghtem, menos @odremoscmprer dos Mindados. Y rir emhap, en ma feeha y por meam a m , don Federi0Qminietro de gump y marina, W f a uFgimdo, Irde Bleat Oana, midigo en L w h , la entre-. -. ..

(28) P e x41 Y Iix t &gartb. sll. gD*b..Rbltu,SplCpDr. mwab P p s u r de WIeP =aCi60 de lia gu@m& cn la r * a C i b b. l. cto. *. Fodepippla. rlo la repWica. Lar BcIRpdolwll C Cibueare a1 gobierno de pasff fjan gravedad especial POI estar baradas en 10s reeuerdol, & pernara que pm attoms de oficial magor del minisee rio de rcleci4nes e e o r e s , o m. el aaesm pemwimwe rk kwj mninietE0e en la condrtcci6n de la plitica internaelonal. P sus recMeoineidon COR k d a c u m e n t a ~&cia1 que pasaba por IUS manas, ae llcgaria al aburdo de que la documentaci6n aficial se contradecia corn la documentadchi privada que he l p ~ lcitado. Y sobre todo, el ofiual mapr era el cindadano mas caWcado para errmdsar de labia de loa ministroa del despacho kr swei?as de trascendencia y, de a t e m e al text0 de SUM Wemoriae, ni 61 s u p las negociaciones en marcha, ni el presidente ni el ministro creyeron oponu~rrdefenderse de SUB mcrimhtaciones dhdole a saber lo que confidemdahente gtdonabal.. debor Adrninistrativa de E r r h r i x m la F u m Armadas.

(29) SIanataaB p hr &-A, PM lo md -vi15 al wnra .aad2laje, en OE-DUgrt de 1W. por d que extendla a raior la hdividum de lagpa del ej&rdrolos premies de conspuaat de que uno8 paaos gemban, y a ofidrles y tmpa de la armada esos mismoa pxwnios que hauta mtoncea estaban red d e w i La ley e n d en vigcncia a fineti del mismo aiio. Por decreta de 10 de novieanbre de 1866, di6 a la Eucuela Miun nuevo plan de estudios, que entraria en vigencia al S o &@ate, por el cual se ensanchaban la rnaterias ya c u r d a s y se rumentaban en uno 10s cuatro &os de msefianza. El pmgmna tendia a una instruccibn practica y no te6rica en general, y especialmente a una instrucci6n militar, en la cud -ban la tActica y la ordenanra. y nociones de derecho intemaciond a p l i d l e en la guerra. Para mayor eficacia de la disposici6n. enurgaba el gobierno la supervigilancia de 10s ertudios a la Univemidad de Chile. como tambikn la inspecd6n anual de lor 111 d i a u ate decreto, tom6 en cuenta el ministro el hecho de que la enseiianza que entonces se daba en la Eecuela Militar, de casi exclusiva tendencia matemhtica, era tan 9610 apta para la forma15611de iqnieros, B cuyo titulo aspiraban finalmente muchos de 10s egresados, y aun en est0 inferior a la de 1- licmos. El mismo hecho habia llamado ya la atenci6n de la u n i d d a d , que trataba de poner remedio a esta dualidad de promociim de hgmier0s. sobre uwo de 10s cuales no &a Pam eekcionar el personal futuro de cadem, el gobierno exi@ a Los arpirrnter a inen la Emela cinco aiios de amudia previa, awditah POI cwtificados, y un examen p rprpfdeadmidh llis perjmido de IKI la &cuela en el futuro un plantel dcmEttam, 1 gobitmio quiw hanr de ella un eatablecimien-.

(30) mcde deb y. de bs eye pddaa q u i r a Sraags wiv&ca&m~. de 5 de atmbre de 1867 llev6 mmM& a la IkueIa Nmal un nuwo @an BC estudios, qw los elwaba a cinoo afit-18. Se .seleccionaba a loa futums m a h a s medkmc el requde h s b a &do d m e n e s de los dos priineros & t ~ & matendticas para h g a r de cadet-. L a U n i v d a d de cbik VigiEaria los ex4menes mudes, tal como antes h b dib pmtu para la Encuela M s t a r . Era plan del gvbierno hatahr lamcuela m b tarde en un barco de guerra; pm ahora e i a en tierra, eso si con m a navedad: los cadetes se embmcarian. Lh derm%e. cada aiio para hacer ejcrcicios prictims. La armada necesitaba par entonces mayor atenci6n que el ejMto, y las medixlas en pro de su perfeccbnamiento t4cnico ae sucdiffon sin interrupcibn. El mal principal de que adolecia era la falca de marineros, pues la paga era *able y la legislacibn vigente colocaba a las fuerzas de mar, en su totdidad, en Cituaci6n inferior a la de las de tierra; de alli la difimltad ale engamches. el acaparamiento pm la marim merwte de t& hdividuo que sentia vocauh de mar, la rarisima mmwmiah de c o n t r a t ~de ~ 10s que entrabarm al swicio, 1% frecuenres deserciones en los puertos. C m o primer remedio. obtuvo el minktro Err;lzuriz la ley ys cinada de premia de constancia; m&s tarde, otra ley de fijaei6e de m a y o m ~ M o s la ; creacibn de URB ofieina permamnte de engumches en diciembre de 1866, con c11ca90 desm&~olaofie& y qua. instalada en V a l p d s o COR buenos h t o g , 8e abri6 m b tarde en otrog puerta Sbultdaeamence r c ~ m s r u m mlas came pddw de m e c hye . de alaj-ntas de marinera? quodamn ewjem a inapeccidn de la eon gram p o d o &e la momlidad y el. -. &..

(31) Wn d d j en la nueva escuela BC daria instrraccib primarir? y p m h k d . El pugranxi elemental amprendfa: lectura. ca-0, aritdtica. wmitica, historia de Chile y I. .. El pugmum pfesional imhia: maniobras de vela y apawjo, labam de mariaem, gimnasia, natacibn. ejercicios de dusil y amme menores, confecdn de artifichs, etc. LB f l ~ durarfan p ~ ~ tres * , tewinadm lor males loe edu-. padan, en calidad de grumetes, a lor b a r n de la aiios de &os. De lor alumnos mhs an 10s condestabks y maestros. Se abrimaaiwlr mhima de &menta alumnaq ole diez a eadnrce riios de dad. y serlaa causdes de pmfe ngadq en h admisiQ e1 mr hijos de &ales o naarineros. Los gozariau de raciQ y de un sueldo de cuaro pesos mensuakr. La cScuela se abriria el 19 de rnarao de 1869. La ley de €ija&n de nuevos suddos‘al personal de la .probsda en 1868. pwo fip a la competmaa de la IIlci$p-, y fi@ en cinn, aiioti, en wez de trer. el p l o de ; pam micar Ips demciies, ‘suprimit5 el veutuaa m y el damema0 del vestuario, con cargo a1 uo. plaro anca dol. a1 de los * * l i a 4 k c e t l D wm@vdBrde la &mamchb mjf& el. dc 28 di0 mwkmbre de 1867, que dirpmo h -r&;-~nw lau meus de un buque de lr d aw . M a c butmeaen * qme ma d i e r e , de quince diae, aawcagdos. -. *.

(32) .-. -. 9 2. E TT & L m'T ix. 2cl. k cl It u. 5ir5. - 6 - m a vela. 7 du-e d q a l 10s ofidales y la * w n &e l x l p d a n en toda C l m e de c*&ia do prekremia a lor de vela. Loa buquea de la arslada h e POI tumo talea viajm. Uro, dnreto de 18 de q p 0 c 9 de 1868 d una banda naval de veinte hombres; el instrumemal, la mbica y loo sobreswL dm de 10s hombres de la banda se coatearian con lae multas dwcontadas a las tripulpdomes. Findmenee. entre Ias grand- iniciativas, la preparacibn de una ordenanza de marina. El primer rasrro de la idea se e~cuentraen una carta del intendek de Concepci6n don Anibal Pinto, fechada en 20 & enero & 1865: Ya que estd Ud. encargodo det ministm'o de marina, creo oportuno hacerle una indicacidn que puede contribuir a1 b u m sernicio en ese ram0 de la administracidn. Hace notable falta una ordenanax de marina. La que tenemos ea muy antigua, del tiernpo de 10s espaaoks, y Ud. comprenderb que m u c h de bus disposiciones no son ya aplicables a las circunstancias preaentss y que em deficieute en muchos puntos.. . La idea prendi6 inmediaramente en el miniatro, y ti16 consignada en la correapondenda que a diario mantenia eon el intendente de Valparaiso. En efecto, ocho dfas despuh de la carta de Pinto, el 28 de enero, deciale en una s u p don J-6 Ramdn Lira: Excelente me parece el pensamiento de dar a nues€ra man n a un cddigo especial. Y el 11 de feb& le daba Lira por carta 10s nombres de 10s que, a su juicio, podrian encargame de la redaccidn del c6digo: don Demetrio Pefia, 10s capitanes de fragata Cabieses Y Escala, Y el de corbeta Luis Lynch. La materia quedb en 9" ettudio, y no se lleg6 a la pmnta redaccih &1 Errhuriz pretendia.. *. sS.-BpIuLURlZ.

(33) -~ Bff.* .. --. - --. -. latfB1I:SO. . . ... dutrrst. Tamt importanthima a que la armada se dedich en ems. .ttar i d h’’*l-. c u p fade8 rrauftadoo qudaron ‘enh d m pnblicacionea, de las Uas del sur: un draacr, dc 24 de a t & m de 1867 ende la explozacibn del rio Valdivia y sus afluentes a1 tenidhe 19 don Francisco Vidal Gomaz, con dos tenientes segundos a SUB brdenes. A1 affodiu la navegabdidad de los ria. debia la comisibn levantar plan= topokrdficos de la costa y del puerto de Corral. Estas e x p l d o n e s y las de los rids Imperial. T o l t b y Queule y las mtas adyacentes, que desde antes venian hacikndose, fuersn publkadas por el gobierno. Por mtonces se dispuso tambib que la armada colaborase em los estudios de mejoramiento de la navegacibn en el es& de MaHIanes, que practicaba la goleta bridnica Nassau. La peparacih de 10s terrenos para 10s futuros arsenales de marina, la confeccibn de 10s planos para estos arsenales y p a In eecuela naval, cas0 de no poder instalarse &a a bordo de algh barco, la construccibn de algunos farm, completaron lap tareas adminiswativas fundamentales del nuevo ministro. AI paso que &le a Erriwrk, a1 asumir la cartera de gverra y marina en propiedad, cumplir la resolucibn del 19 de w t o de 1866 por la cual. cesado el peligro inmediato de nuems h d i d a d e s con &@a, se ordenb la reduccibn del e j k i t o , su preocupacibn por mantener un fuerte resguardo ivmado acentub su v t e politica de vigorizar la guardia nacional. En efecto, de un total de 45.895 hombres en 1866, la guardia pad a contar 53.220 plazas en 1867; de ellas, 2.079 em la artill&, 31.743 en la infanteria. y 19.398 en la caba&ria. Las mib fuertes guarnicionq de milicias fueron las proviorjar de h u m , Child y Santiago; seguianles Aconcagua, CaaapSn y lUuble..

(34) - -_-.. *. .. f~~rbrrrrkr-5h607t~-. - - __ _ _ L. --. '. - -. _ I _. -. --pts Y --. -Y' la tarredpondfeme a rmcr &icetiti&. LFJBofidides m e n t a amido e1 misin0 petfodo de dace qw ablgaaa a la -pa; d d o ese plazo, "sin nota'', podrIan obtenek BU rimcia abaoluta; licewidas, quirfan p e r m d n d o a la ilMtiwciSn y podrfan ser ff?~evammte Uamades en c i t e u n s t a r ~ hgraves, cawcadas por decreta supraam; IU miden& se regirfa por las reglas dd domicilio en el c&igo civ& y no p M a n Beparme de ella sin permiso previu, b a j ~pena que sgfdaria la comandancia &e ar5as. Un dacreto re@amentario anterior, de 27 de abril, habia llenado, con respecto a la tropa. el mismo vacio que ahma ae llenaba Eespecto de la oficialidad. No alc&6 el m W o EITAZU~~Z a ver coronada su liltima importante iniuativa referente a la instituuh: la redacci6n de un proyecm de ley organics de ella, que encornend6 al ertudio de una camisi6n mjxta del ejkrcito y de la guardia. sobre lo cual existian proyectos anteriores no cursados. Con 61 tendia a eliminar -08 vicios que la opini6n pfiblica censuraba, y a 10s males se referia Barros k a n a en el p b a f o citado en piiginas anteriores. Las palabras de E r r h r i z en la memoria de guerra de 1868, a1 comentar este proyecto suyo, son casi identicas a las de Barros Arana: a En la prdctica, ni se da cumplimiento a la disposicidn del articulo 156 ($6 la Constitucidn), ni existe en esta matena la igwrldad ante la tg, m la igual reparticidn &e las cargas pdblicas. El artemno, los hombres que vivcn de la industria 9 &l m b a p , son obE&&osa cargar las armas y a llmw todo el fieso mido ta rnilieia civics; mientms que 10s capi-.

(35) 516. . Alfonso Bulnes. talistas, 10s ProQietarios y toda la Clare rrcorrodcdn, qze scn mris intcresados en la existencia del orden y 10s que mejor pueden soportar esta carga, se uen libres de todo seruicio, salvas Ias pequeiias excepciones de 10s que desempciian 10s cargos de jefes y oficiales en 10s cuerpos ciuicos. El Congreso debe emQedarse en hocer desaparecer cuanto antes una desigualdad tan injusta, tan chocante a nuestro sistema de gobierno y tan contraria a nuestra Constitucidn, entregcindose de preferencia a la promulgacidn de una ley.. . En 1868, la guardia baj6 sus efectivos a 50.518 plazas. Volvamos a1 decreto de 1Q de agosto, que redujo la fucrza militar en virtud de hxberse alejado la probabilidad de nuevas hostilidades; refrendado por el antecesor de Errizuriz en el ministerio, a Errkuriz le toc6 cumplirlo mes y medio desputs de promulgado. De acuerdo con tal resoluci6n. el ejtrcito bai6, de su total de 7.504 plazas en 1866, a 3.776 en 1867, y a 3.705 en 1868. En cambio de esta disminuci6n, se observaban en 61 disciplina, instrucci6n, moralidad mayores que en el pasado. Se repararon los cuarteles, se le dot6 de nuevo vestuario encargad0 a Europa, y de nuevos armamentos. Por lo que tom a la escuadra que Errizuriz rigi6 en 10s dos aiios de permanencia en el ministerio de marina, debemos recordar que, casi simulthneamente con la reducci6n del ejtrcito aunque por motivos distintos, el gobierno hubo de redud r las unidades existentes antes de la llegada de las corbetas inglesas. Por mensaje del ejecutivo, de 12 de junio de 1867, refrendado por el antecesor de Errizuriz y que el congreso despach6 sin demora, se solicit6 autorizacidn para la venta de 10s buques adquiridos precipitadamente. Record6 el mensaje que cUos no reunian las condiciones aconsejables para el futuro, ni atin con las reparaciones y acomodos que en Chile se les 10s. ,.

(36) flw. ETTdrrtir Eedertn. W + h & p ]a eq&iola, de nada 9e ralidpba la drnnp ~q a e a t d o d u d do wwtm gwrra acoweia #rocedm ahwa de una monera diucrsn, porguc no cs pudentc continuas hocicndo #war sobre nuestraa rentos palblicas el cortoso gravamm de sostcncr muchor buques inadecwdon para la guma y que no pucden utilizarse en el senticio ordinario . Al tratar de la aurorizacidn de venta concedida a1 gobierno, p cuya ejecucih hallaba pendiente. la memoria de marina de 1867 exponia el program naval inmediato del ministro Err&zuriaen laa pdabraa siguientes: Con estc fin, que el gobierno tienc h confianxa de aleanzar, sus csfvnxos sc dirigcn a haccr que h escuadm de la Repblica se conrponga de un corto ndmero de buques fuertes y podcrosos $or su artillda, y de loa buqucs rignos necesarios #am nrmpktar la accidr de 10s primeras. Per0 mientras la e s c d r s ne se ha& formoda del modo que acabo de expresar, sed sibmpre indispensable conserver algunos de nuestros buques que, llcgado el C(WQ de que se realicen 10s deseos del gobierno, s e d n Jogsrfluos. En 1868, estab= vendidos el transporte Antonio Vans, el caaa del vapor Artulo, y loa vapores Cowpci6n y Ruble; por w.derae IHI oneontrabm 10s vapores Valdivia y Maiph. M &jaw Errrlnvie el mimiuterio, ?a escuadra contaba am kr h mzbemt in@-, y aparte de ha unidades que enumc Eamos como exmQenm'em 1866, tenia el vapor Abtaa un pmmpume mal de €a n a u h de $ 10.859.461 1867, 10s gtmm er&mrie.s d d ej&cieo ae fijaron en $ 8.M1.841, y loa &e la amma& m $ 786.m 10s ~ p " e m pra g r n v a r i p o o r r yisrnraacnamtsssurmrs: d de gnefia m f i p cn $l*mm, p el dE medm en 1 m.908.. ...

(37) 1-. AIfonso. Bulncs. ocupl&idn de h. AmlcturnL. UNA C"A del teniente cormel don Cornelio Saavedra, fechad: en Lota el 2 de mayo de 1866, decia a don Federico Erdzurii miniopo emonces de justicia: Estd en mi poder la suya del 24 del pasado y por ella veo que d znSor Fiesidente acepta la idea de emprender algunos tmbajos sobre el territorio araucano a fin de incorporarlo a1 rest0 de la Reptiblica. Como base de las operaciones en la parte sur de la Arauaania, miro la oeupacidn del ToltCn coma punto indispensable, y can este motivo v q a principiar mis trabajos a fin de l a inm'os a aceptar en aquel lugar kr pesencia *para? de nuestras fuenas sin que dean hostilixades por ellos. En el ream de la cartal, pedia el vapor Independencia para establecer en 61, durante la estaci6n de las lluvias, U M p a m i d n de ciento cincuenta hombres: estimaba que, en doe o ma meses. lm indios se familiarizarian con la presencia de ]as w ow; pasado ate plazo. se consmiria un fuerte en tierra. Hs €ace uno de 10s innumerables documentoe, publicadoe unos e ineditos o m , sobre 10s cuales puede reconstituirse el incinsable y frucdfero esfueno de don Cornelio Saavedra, Q U dmaute ~ hgos aiioe fuC incorporando a la vida juridica & la Daden y a su econamia agricola secci6n was seccsn de la frontera h t a entonces ocupada por'los indios. En los t k p w en que las paraiciones militares apenas habia~~ lobreppsado la linea del BbBio, atrevidos agriCUltmes mpI all& de Inr defmsae y, dwbrozando el suelo,. dms, d. a la indicda, ae desbadaban los ocvpance~haci.

(38)

(39) -. I. -.---. .-. Atfanso. Bulnes. y*.. I===-. .. En diciembre de 1862. el adelantado se Ciarae de A@. y desde loa cimientos de despachaba al pmidente una comunicacih. qaedbaelr:’ Angel ha sido ocm@do Jin resistencia alguna. Puedo megvkmde a YJE. que, mlvo )equen‘os tropiezos de poca importancia, la oeupcidn & Arauco no nos costard sin0 much0 Aposto y mucha nsliw. Con la fundaci6n de la audad, la nueva frontera com6 depde Angal en el interior a Lebu, fundada simultbeamente, en la wsta. El avantx costaba a1 patrimonio fiscal, s&n rezan documcntos oficiales repmducidos por 10s historiadores, un total de $ 56.6W. d s que dmero, gasd Saavedra vigilancia. desiiterks, sagaadad, prudencia, coraje cuando era preciso: todas edas Virmdes de la sangre hidalga que solfa mostrar Espaiia en loa siglos de la conquista. Terminada la obra del momento, Saavedra present6 su renuncia en 108 comienzos de 1863. Al estallar la guerra con Espfia, el gobierno confib a Saa& la defensa de la costa ~ I - ~ U C ~ I donde M. un desembarco espaSd podia deEerminar el alzamiento de 10s indios. ya agresi- desde que supieron el problems capital de defensa en que se hallaba el gobierno. Establecido en Lota. despach6 desde alU a E d m t i z la carta con que este pArrafo de nuestra bio@a se inicia. Hanos reseiiado la acci6n anterior de Saavedra para mejor explicacih de la ayuda que Errizuriz prest6 a lm pIraa del iluatre militar. Se tfeqmndf? de la carta que Saavedra intentaba llevar m& &t yr, harra el Toltkn, la linea de hontera. Del kxito que & lagit3 o ~ l le! apoyo deddido de Errhriz. dejan constancia loa docamenta o€icialea, en eqkcial la memoria de gueadr per E r t h r i ~d congrcso, siendo ya ministro @‘gama,&I 1867. A IR fedm de la memoria, julio de ese II. I.*-,. ,‘.

(40) :. Errtixsrix. Zaffartu. I 1. -ban stablecidoa en la cmta 10s fuerws de Quidiw, Queule y T o l h , con lo NaI el jefe de la diviai6n de la costa, cargo que ahora investfa Saavedra. cerraba todo el litoral m u =no. En @ a l e y en Tolten, surgian ya poblaciones, y. por tierra iba avanxhdose la linea y estaban aseguradas las m u nicaciones. Todo est0 ne habfa realizado con un gasto total de $ 41.605. Desde la primavera de 1867 hasta julio de 1868, fecha en que el ministro ErraUuriz present6 a1 congreso su segunda memoria anual de guerra, Saavedra habia establecido la frontera en las m&rgenes del Malleco. Con mil quinientos hombres de las tres armas. previa celebraci6n de parlamentos con las tribus, con el acuerdo de algunas y la sumisi6n violenta de otras, pudo Saavedra dejar entregada a1 trabajo tranquil0 la zona extensa que protegian 10s nueve fuertes emplazados junto a1 Malleco, cuyos pasos se inutilizaron. El avance realizado permiti6 a1 gobierno planear la provechosa enajenaci6n de las considerables extensiones adquiridas desde el Bio-Bio hacia el sur, y celebrar contratos de colonizaci6n extranjera para su radicacidn, en condiciones anhlogas a las que antes se otorgaron a 10s colonos de Valdivia y Llanquihue. En cuanto a 10s indigenas sometidos, la memoria de 1867 del ministro E r r h r i z anunci6 las justas intenciones del bierno: Lac indigenas permanecerdn en posesidn de sus propiahdes, en las que serdn amparados sin violentar sus usos y COStumbres, esperando que obren en ellos el benifico influjo de la civilizacidn, del comercio y de las misiones establecidas en puntos adecuados. En el avarice hasta el Maneco, tuvo el era& un desembola0 total de $ 69.000 mds o menos..

(41) a su'tulr)a. Con 6ghr 28 de *io de 1868, pa06 Errburia un mensaje ooargreso. en el mal y en vista de un reciente alzamiento de la indios. que atraves.mn la linea del Malleco y atacaron aI. sus fwstes, solicitaba autorizacibn para un gasto extraordinan o hasta de quinientas mil pesos, y el aumento del ejkrcito permaneme en mil quinientos hombres. El 7 de agosto despache el proyecto el senado. con tres votos en contra. Al tratatse el mmsaje en la cham, a1 dia siguiente, hizo la delensa de1 to el diputado don Cornelio Saavedra; el 14 de ese saea h.6 apbado. m o obstante la oposici6n de Lastarria, Matta, Gallo, Marthee y Arteaga Alemparte. En esta anergencia fmnteriza, ErrAzuriz orden6 a1 general Pia-, suceior & hvetira en el mando militar, la guerra d e k d v a . P m loa indios se retiraron pronto.. Poricidn Palitica del Gobicrno. m COMPOSIQIN del gabinete con que inaugur6 Pkrez, el 18 de septkmbw de 1866. su segundo quinquenio presidencial, si bien innov6 levementc rerpecto del gabinete anterior. mostr6 al peir la urrtaida h v w l a c i b n del primer mandatario con el h l o monttvarista del mal 61 habia surgido. cdln defkiti- dmidad se ad&& este rumbo en la desigw -q -io de eta+ ~qmwecirana el imta la v b p a lor dor 6ltimos mandatarios supremo8, Eulpes y M a t t , Y?F p q d a n "pgurarles renwva&n de lor cuga con que wniaa daborando a la adlnmumsn Ptra.. + ...

(42) --, que conStituy6 el '(M. -*.. j-m. tammidan sws periodcw cclgatituoionales, y acse cambios que en el u m d o y o € i W i de ka unidadea militma 7 de la gum& maciama1 fwk opemando el e t r Err&uriz, ~ qwd6 e~ evidawh que el g&emo intentaba deuamigar de t& bwib adminietrativa a todo Bimpatiaante rezagado del viejo r&imm pehwcba. Aparecieron, p e s , bien detenninadas laa fuenas politicas: die un l a b , el liberalismo en el gobierno y la frauidn comervadora que inspiraba Tocornal; del o m , en la oposici6n. los antiguos monttvaristas, ahora llamados nacionales, y aquella porcidn de los conservadores que no habian seguido a1 an* bispo Valdivieso despub del conflicto del sacristh. Y no era todo el liberalismo el que estaba con el gobierno: como en toda m i 6 n en que una largamente sostenida oposici6n triunfa, el acceso a1 poder separ6. s e g h 10s grados de su h p e t u r e h i s t a , a 10s que hasta ayer lucharon en movimiento comrin; con el gobierno elltuvieron 10s liberales mode rdm, rq~ellosd d o s de espiritu Consmctivo, para m y eficad0 se imponia 110 arrasarlo todo; en o m cimlo de la o p e quedaroou, eia ligarse a mwionales ni a comemadores &idopr&tw, hs ya r d d e s , del tip0 de los Matta. los G@la~&peje,y d i c & i t m come Lastarria. Clam. d ~ g ~ w o Err&uriz, ro Recabamen, 10s Artsaga Alemparte. don &&a1 Martinez, etc. p e r m la^ eleccianes paxlmentarias y la 1 u 4 par&i@,,#+e lp primem dim del nuevo q*qu*. mi@# exttq6JF#Il&ria violeacia..

(43) plush.pl lltl pais de h a t m moderadm una0 vatua Pa i m t m ~ de esa necesuie tcmphurs que p m en las altum gubernnti~as~ y en una porcitbwddmitble de slu ac&a WK obligada a practicar lo que rnta comhtia; Is. maea opoeiaOra tilda siempre de rene mma. gabP. Isr que mben a reprewntarla en el poder.. m u m de este fenheno penmancnte la di6 el libelimm gohclnrnte en 1867 a1 pwidir la6 elecciones: una de SUB hpida&s acwadnes contra d &@men peludn, no fonnulada aertamente por 61 en las elccdones dirigidas por el reformista gabinete de Vial en 1849. habia sido la intervencibn gubernativa en 10s a c m electorales, el manejo de las boletas de calificacidn por parte de los funcionarios administrativos y militares, la umfeixi6n por el gobiemo de las nbminas de candidat- y su comunicaci6n a las diversas circunscripciones del pais. Pues bien, la prensa peri6diea de fines de 1866 y cmienzos de 1867, la6 debates parlamentarios, numerosos folktos, y mis que nada la wmrpondencia epismlar de l a ministros, permiten a1 inves a la conclusibn de que las elecciones tigador de hoy &a 11de 1867 repitieron los mismOe procedimientos. que el liberalismo opwimr de antaiio llamaba vicios y estigmas de una denw d a , ueadoti en tiemp de Prieto, de Bulner y de Montt. Y al mmprdm ate, el invetigador de hoy dia pede muy bien no aclllsf a ta -ten de 1866 y 1867, y hasta alegar en deeaau ruya que ld mnciencia dudadana chilena no estaba haWIrrQr rmbvfa para un mejor funcionamiento del regimen OO1UtitPdOnal. que henton tenido a la vista. inCditas casi todas, lmu’ cmdgnar, sin entrm en decatles, que no hubo, c41 I t m y ism, intmdente que no didtase ni &@e de recibir Qup. I. ..

(44) y en el amque de don Ambrosia Montt a1 ministro. Es que Edzuriz se destataba ya como el hombre fuerte del regimen y su candidam seguro a la suai6n presidencial. Un examen de la n6mina de d i p u t a h elegidos hace ver c u b poco habian variado 10s t i e m p , desde aquellos en que el liberalism0 opositpr descalificaba la composici6n del parlamento por 10s vinculos personales y administrativm de sus integrmtes con 10s miembros del ejecutivo. Asi, por ejemplo, resultaron elegidos el intendente de-Santiago, don Vicente kquierdo; el de Llanquihue, don’ Mariano Shnchez Fontecilla; el de Coquimbo, don Bruno Lamain; el de Valparaiso, don JosC Ram611 Lira; el de Concepci6n. don Anfbal Pinto; el oficial mayor del ministerio del interior, don Ram611 Barros Luco; el de reladones exteriores. don Domingo Arteaga Alemparte, futuro opositor; el de guerra, don Cirilo Vigil; el de marina, don Mejandro Andonaegui; el de justitia, don Jose Manuel Hurtado; el bernador de Rancagua, don Ciriaco Valenzuela; el auditor de guerra, don Manuel Rengifo; e l jefe de seccibn del ministerio de justitia, don Manuel Amunhtegui; el jefe de vistas de adurn%. don Adriano BorpEo; el general don Jose Manuel Pinto; el director de la escuela de artes y oficios. don JoSe ZaperS, etc. y un a h e m crecido de profesom fiscales, de jefes de la g u d a naciod, de ernpleadm univereitark, de parkntes wangud e politicos de las miembros del gabinete. La O p i c i b del p* momento, aumentada con h que despub f u m tmcihdose del gobierno, Ia compusiemn, en un total de d e n -. *.

(45) q i - - - - - - - - - - - ~ r s w. .. rwlr. -. -_-. -. - - to y uepe diputada de filipd6n conocida. 10s sefiores Ariztia, meqp CBad, k i m Le6n chllo, hta?xia, Marfid Martinez, Mauuel Antonio Mma, L d s Ovalle, Dmtngo 6 t o Matfa, p muy pears mh. IMn Ikdericd bAmriz result6 elegido diputado por OvaRe y smadOr, y habithdo optado por esta Bltima repreaentacibn. inidd en la dmara dta el postrer mandato parlamentario de rm vi&. Su rdega.de gabmete don Alvaro Covarrubias ingresb tambih a1 senado. S w otros dos colegas, Reyes y Blest Gana, &imm potleres de diputados. Pas15 ErrAzu*, como hemos dicho, a ser el hombre fuerte y la en-& del poder gnbernativo; la nutridisima correspondmcia particular de 61 abarca todos 10s problemas propios de su despaca0 y muchos atribddos a otros ramos de la administracih, a tndos 10s cuales se extendia su influencia. Y lo mismo que habia ocurrido en el final del anterior quinquenio, clda vee que en este segundo period0 d: Perez uno de sus cdegas de gabinete hubo de ausentarse temporalmente. fuC 61 el llamado a reemplazarle; asi ocurrib durante el mes de ausencia m el P e d de Covarrubias, en diciembre de 1866, momento de gravfsimos problemas derivados de la guerra y en que la consulta a1 UNhr era de hecho imposible; asi tambikn, en mano de 1868, por llamamiento a la suplencia de Blest Gana. En 1867, a cuatm aiios de distancia de las prbximas elecciones presidenciales, salib a la prensa la voz general que seiialaba a Emhuriz como el sucesor de Perez. “El Pueblo” y aros peribdim de caricaturas presentaron su efigie en tal carkter. “El CF I“, con ocasibn de la renuncia de Covarrubias del ministerio del interior, en septiembre de 1867, culpb a Edzuriz de maquindones para evitarle como competidor. El nombramiem0 de u11 amigo reconocido de Errhriz, don Francisco Vatgug Fmceeilla, para suceder a C m b i a s . movib a “El Fentnx&I’’ del 27 de septiembre a anunciar la candidatura ofi- _ _ _ _ I. m-,.

(46) -. tm. cia1 de Err-iz. Junto con la entrada de V a r p Font&& @bbetes ’dep BtOn ViCente bqui&do Ia int&&n& de hntiab, e . h u E & k m e n t e fu6 r e w p l d o p r don FrmEchaurren Huidobro, cuiiado de Errhriz, 10 que ento& los COXIMitdd IeimInteS. “La Linterna del Diablo” c a r a c t e a la salida de Covarmbias en una escefia que llam6 “Una a u q s i a palitica”. y fuC indtil que 10s chculos m& prbximos a1 ministro salientd recordasen el estado precako de su salud. Indtil tambi6n que, en el banquete dado a Covarrubias. se alzase la voz de Errhzuriz en un brindig que habria sido sarcasm0 intolerable para el festejado, de ser verdad lo que la oposici6n afiiaba: AI noble aaigo, dijo, a1 compaiiero leal, a1 patriota desinteresado, a quien ahora atacan la enuidia y el ciego espiritu de $artido, a quien aplauden todos 10s corazones generosos y 10s que aman sinceramente a la patria, a quien maiiana ensalmr6 la justicia eterna de la historia. El editorial de “El Ferroc;uTil” de 3 de noviembre de ese aiio 1867 reiter6 como un hecho incontrovertible la candidatura. En 1868, los bandos politicos se encontraban en plena beligerancia; existia el daro entendimiento liberal moderado-conservador, y las posiciones de 10s dirigentes santiaguinos de la politica nacional se hicieron pdblicas en dos festejos casi simultheos ofkecidos en agosto en la capital: un banquete de la oposici6n parlamentaria, y otro, seguido de baiIe, a1 gobierno. Los principales adherentes a1 primer0 fueron: Ochagavia, Matta. Lastama, Varas. el general Arteaga, don Marcia1 Martin=, 10s dos Arteaga Alemparte, don Ambrosio Montt, don Pedro Le6n Gallo, don JosC Eugenio Vergara, don Miguel crudagar don Jmino Novoa, don Ignacio Zenteno, don Isidoro Errhriz, don Pedro Gdoy, Rodriguez Velasco, Santa Maria, f i t i a , etc. La m a de adhesi6n a1 banquete del gobierno la encabezaron c0mea de Sm,Rosas Mendiburu, don Manuel CamilO vi4 Ira-.

(47) wizayal, Alralde, don Pedro Felix. Vicuiia, Amunhtegui, el geM&, Walker Martinez, don Luis. neral Mawana,. .. pepeira. e= El 11 de ocltubre de ese aiio 1868 se celeb&. en el casino de la Filann6nica, un mitin de opici6n. en que & a reuni6 a urdas sus huestes: a m& de los antes citados, vi6se en el mitin, a don Jer6nimo Urmeneta, don Ram6n Errhzuriz, don Manuel salustio Femhdez, don Evaristo del Campo, don Vioeate Reyes, don Manuel JdBalmaceda. don Matias Ovalle, EanctG5.11Guerrero, don JosC Besa, don Luis Garcia Huidobro, el general Gar*&, Marcoleta, Valderrama. don Doming0 JoSe de Tom, don JasC Tom& de Urmeneta, don Juan de Dios Vial Guan&, don Come Campillo, doc Juan Agustin Palazuelos, don JoSe Manuel Balmaceda, don Francisco Puelma, etc.; o sea, todas l a tintes politicos, desde el conservantismo hasta el radi-. ollismo. Entre tantas sectores hostiles, s610 el apoyo de la fuerte mayoria parhentaria y el temple autoritario de 10s gobernantes aseguraban la estabilidad de gobierno. Una Carta Reueladora DESDE. los tiempoe en que ErrLuriz resolvi6 con criterio mode-. rad0 la candente cuesti6n de la reforma del articulo 5Q de la constituci6n, y a medida que la necesaria defensa politica contm radicales, nacionales y liberales disidentes rUe aunando 10s. intereses del bando consmador inspirado por batalladores ecleshcicos, como el arzobispo Valdivieso, el obispo Salas y el prebendado Larrain Gandadlas. con el liberalism0 moderado que regia el gobiemo, rUe la oposiu6n A d i e n d o a1 nombre de Edmriz el epiteto de clerical. Su idiosinhia y su papado nada prSaiemn, y el epiteto tom6se en arma de combate, es-.

(48) w. .. E w d s u r i t ZaaaztS. ~. -. 529. mr de E+&=. tiwa. 5. em la mente de f&*$%qtf6s’ctmemtbm, que whl. szzbfa’~!. CreCiefite acercamiento a 108 liberala gobier& que la obligatoria maniobra para su propia dek ~fut,infdtrhndose esta conviccih. que l e ~hizo mirar a Etrgzuriz como a uno de 10s suyos, llegado a1 umbral de su t h d a p ~ incornpatibilklad r con 1iberalts”radicatizante-sy con radicales de verdad. Clap0 estP que E ~ ~ h r i que z , se veia ya cercano de la cima presidencial, a la cual su vacaci6n ingknita le Ilamaba, no podia enfriar las simpatias de esa acaudalada y numema porci6n electoral. Y desde luego, tenia en comGn con ella el credo religiose. Un habil comentarista liberal y eximio literato de entonces, don Eduardo de la Barra. desentrafi6 en el momento mismo, cuando aun las pasiones cegaban toda perspectiva. las causas verdaderas del entenddento liberal-conservador. en su f d e t o “El Radicalismo Chileno”. atribuyd a la acci6n intemperante del radicalismo, que no creia en el poder del monttvarismo y en su poeible restauraci6n, la fusi6n liberal-conservadora; fuk, se@n 61, la mayor darividencia de liberales moderados y conservadores la que, ante el peligro cierto de un triunfo del monttvarkmo en las elecciones de 1864, mancomun6 10s interes= de e808 partidou. Existe en el arcRivo privado de Errkuriz una carta del obispo de Concepci6n don JoSe Hip6lito Salas, prelado bataIlador e influyente como pocos, que merece citarse integra en cuanto documem0 probetono de la falacia del epiteto de C h i ca1 mn que se tihi6 la personalidad polltica de Ernhriz, y que tanla pes6 sobre 61 wmo candidato y m h tarde gOber~ w mando , Clem Y sus adeptos olvidaron que la uni6n que ae ‘mafia tenia una argiwnaea de mutua conveniencia w e . L~ we&mtg data* en Coneepcidn el 9 de mde tp8. mi8. -. S4rBPIUN.IE. ’.

(49) llba. &.lt\erto . 1 9 u I r c r e. . m * , c l l n g l L q r t S a dta. de lu ek&Qam ,&*p. y. & ea hr liam aficialw habiat*barajado el gobierm las mnabm que liberalea y oanrervadons eurpiciabm. Un sacerdon Madono c p l a n o ~ ,f u ~ asucewr de -V epz h arquidi6oerir de Sari-, y o m & r i p rapetable, ne lublrn enumtrade apyo en el gobiemf~,que dnicamente purodn4 de entre el dero, a don Joaquin Larrain Gandorfill\sr. %tc u~teco.discutido previamente por el obispo Sal= con el ministro Emhuriz sin hito. mwi6 a1 prelado a dirigir aJ lainipm, eota carta “confidencial” en que aflora su menti-. *-. mieaoo:. A y e sdlo ha lkgado a mis manoc su favorecida, fecha 28 del. ppdo. Por ella conoxco su modo de apreciar lus candidatu-. Vargas y Casanova No hay, pues, Wra qui insistir en nueuas observan’ones sobre el particular. Permitame, sin embargo, a1 dar par concluido este w n t o , llamar la atencidn de Ud. acertx de los puntos siguientes: 1 9 No he cido yo, sin0 eclesidsticos de influjo y amigos reswabks e injluyentes de eclesidsticos, 10s que iniciaron esas candidaturas en Chilldn y Linarcs. Post factum. yo he prcstado con gusto mi aprobacidn a cllas. 2Q La propuesta se elevd, regrin St de positivo, a1 serSor Comarrubiar, nrcmdo aun no habian llegado a las autoridades de dichos departamentos los listas de 10s candidatos ministerial a u oficiaks. A d f u m n mtonces rechautdos o no aceptados por el seiior Ministro del ZntCrior. 39 En la h t e l i p c h sk que la unidn a’ncera y leal de lo que se llama $artid0 liberal moderado con los comemadores iba a m el p m #ma luchar contra 10s rojos y sus aliados 9 &e que el c h pot& y de& tmcr acd representantes en las C$marq em lflgiro es#war que Vargas y Camnow, aun mire so sedan rbcharados. Don JOQque triunfa su cndidoturrr res & 10s seiiores.

(50) mendador por el seiior c m m % m pm loa d ~ + ~ ~ t + mck gni~ h R l a m prouincias de la didcerib, except0 don Joaqutn, niw gun0 representa bien el orden retigioxo, y algunoa de ellox masones y otro rojo subidtsimo como P. (si fuera cierto que ex candidato oficial por Quirikue) aparte de ser la mdc completa nulfdad politica, no inspira confianaa alguna sin0 profundo desabado en su6 ideas yeligiosas. A mdc de esto, por bueno e instruido que sea el d i p u t a o que no carga sotana, en las cuestioncs religioshp no puede tener la competencia Pam tratarlns y dkcutirlas que tiene un sacerdote de instruccidn conocida. El sistena republican0 exige en 10s cuerpos deliberantes y legislatiuos reQrescntantes de todm [as instituciones o necesidades del pais. Y la religidn es la m b grande y mds necesaria de t o h s lap instituciones. Partceme tambitn que ha de dejar malm impresiones el Jistema polltico de imponer candidaturas oficiales, sin tomar en cuenh la uoluntad y 10s deseos de hombres de ualm y de influjo de las pmuincias, sobre todo cuando tstos se limitan a bien $oca corn. &nard probablemente el gobierno por circunstankas especittles; per0 ese triunfo ni serd el eco de la opinidn gcnernl, ni les eonquistarii simpaiias sinceras. No se oluide que en In actuslid& el gobierno RO tieke de frente para combatir, a un p t 0 o kcmar&ble y orpnirado. Prudmte es por lo m h o no arrOja+ JiTlliete pare qse se forme mdc tarde. una realidad la unidn libeml COMpar dtM, si ~ a d ~&m , ao JC k +ue&e eliminar de elpa. El cEsr~es una gatorresa ~ s a &+red&, ~a y yo (EGpfmo el qwe QO hayo side a m & d ~ may plcm a p c ma e& vm mphb. Lo Jidnto q m - w f kQ& h m b n %e mix Sh@titaJ, 0 qUieR d@&&.

(51) -.. .. .. _. OUpIRII con Espaiia intermmpid 10s acalorados debates sob d x t u a de la Constitucidn, tema que unid a1 liberalism0 mien tras fu& Opasirar y el que maS contribuyd a dividirl subid a1 paler. Deede aeptiembre de 1865 no habfa hablarse de la &nna en la almara de diputada; la se retab& en la eesidn de 6 de julio de 1867. y tocdle a uno de los mis reiiahdos blancos de ataque del viejo mo: el articulo 12, en que se enumeraban h s garantias indivi dudes, y entre ellap la libertad de imprenta. Matta pidi6 la reforma de fodo el articulo* 15. A h p m e , la de ~1 incis0 79 solamente, el que reg1 la I i M de imprema; Lastarria propus0 en 1 formante la luprexib del inciso. Amun6tegui p d a , rtpnxnmnu~de la miente liberal gobiernista pmen m a mocih de tramacd6n ttmdiente a dictar una I de lw abum de imprmta. temin6dqjado rer Cuan diftcil y tardio iba a sa el acwdo dm k d o n n a coastirucional, de seguir la discwihq.~iallopw artkdo. For en la s&n de Po ek ju-le grerenc;lrosi a k a e ~ t dor prqusicioms que eliminaban y d misma tietap *ban ronsagradn dc)W d lxmga!w, y adelansand0 el meque: elcigia k k m e .& o m cma#mhcib d@fhibivrde Ire irAmnah. i~.

(52) Errlizuriz Zaiiartu. 533. Firmaron la primera de estas mociones don Pedro FClir Vicufia Y don Francisco Echaurren, y en ella y para que el futuro text0 constitutional guardare la debida concordancia de todos SuS articulos, se proponia la reforma de 10s 175 articulos que integraban la Carta, salvo la del articulo 50, que ya estaba interpretado por la ley especial que antes comentamos. Fu6 el firmante de la otra moci6n don Melchor Concha y Toro; para abreviar la discusi6n y sin obstaculizar la moci6n de Vicufia y Echaurren, proponia que la cimara aprohare tan s610 la reforma de 10s cuatro articulos, del 165 a1 168, que disponian 10s trimites precisos y engorrosos a que toda reforma constitucional debia sujetarse. Pese a la apariencia contraria, la moci6n de Concha y Toro concordaba mds que la de Vicuiia y Echaurren con el inimo reformista moderado que ahora alentaba en 10s prohombres liberales gobiernistas: cada cuestidn controvertida y peligrosa para la conservacidn del equilibrio existente quedaria aplazada, y ya se buscarian, en el congreso pr6ximo, 10s medios de defensa del equilibrio. Que tal era el criterio del gobierno se hizo evidente con el apoyo prestado a la moci6n de Concha y Tor0 por tres de 10s ministros presentes en la sesi6n: el de hacienda primero. el de guerra desputs, el de interior finalmente. El ministro Errizuriz dijo en esta ocasibn palabras en que atrevidamente fij6 su posici6n potitica. palabras de estadista depositario ahora de la autoridad, bien distintas de aquellas de opositor con que reiteradamente proclam6 en el pasado el anacronismo del text0 constitucional de 1833: Es mi sincero deseo de reformar la Constitucidn en U* Sentido prudente y moderado; estoy dispuesto a aceptar cualqUier arbitrio que salve la situacidn. Por est0 preferia la moci6n de Concha y Tom ~n la sesidn de 27 de julio, 10s radicales y 10s liberah radjcalizantes trataron de sortear el pel@ de esta solucidn m0-.

(53) Lutafiie, Acmga Alemparte, , Arvisdo U8im-N Catagrcso Nocdcnel, en UN) de la 6 krsi6R quc le coc?firro d adcnlo I64 de la Constitucidn, declaw qmz lm avtisvlao €6,167 y €68 de la mime no k e n impa&b I. v e f w a ~de ertc &dip; y en carasbeurncia, establecksb la )rersgaC I 9 la neceddad de la mforma, d+one qw en I. pdxinoe nnovaeidn del Congreso EC elija una Rsamhkia Censtit~piem m ~ t de a krntos miembms mantas son bo & embas Cdmams a n srwglo a tat kyes del caso. prslnulgada la Constitucidn wformada, la Asamblea qfctderd aliruclta, y el Congrem .ordinaria *ti clegido confmtnc a lo qg6.hGeust&wkh dtsfiotaga. Los autore de la moci6n contaban. sin duda, con el efccto pkd6gico que en la naci6n proauCiria la reunibn de una asamblca constittayente: de h d o , la Car& del 33 pasaria a1 archivo $e lirs coli~pmuertas, y en el desconuerto. y a modo de transacciones, much0 se l o p r i a . Pen, Lor dipfadas re agitaban en vano; no seria la chmara la Upreada a defink la vieja disputa: el -do, m h conam'ador, c o d el problems coll una modbn. llama& de Iw zioce. que pmatamn. ea la mi6n del 12 de agoeto, 10s senadores Cprrra de Saa. Vial, de Santiago coneha,de la Cerda. Alcalde, dd Solar, Matmaam, Marln,, Solar, Covamubies, Errkuriz y. P W Al paremr, la refarma pnopuerta era vastiaima; decia la d. .. . Aruwla IPnice.+ mwxzaia la mfamha de ka Constihn'dn RouIias vigeete m lor articulos 69, i& 39, 79, 10, incMb 3 p ,. *,. 6 31, 33 E %, % , ht?k @ 698, 1@1, 104; h C i S Q . _s--- -~. I. m---. I.

(54)

(55) 4. .-. A#$mmhe. 9 r l ‘ w s6. con d 03. mayor in61 vox pero no vote. . .” Is1 M, umtm judiciales, y nu rrsoluci6n Bunnies. P 161, “que par w re dac4b w pwrta a lw mir abnudss interptacimzca y qur neceuta sex mpmmb EQIL la mqar cluidpd, detallando lo que 6nicameate @it Bpop d presidaplte de la Rephblica cuando EnwesYerrrpaorules . cmuideraciones hicieren neccaaria la decla@&n dal emdo de ritio en uno o varios puntos de la Rep&. bli”. Cwlquier OdGairadOr de la constitucich de 1833 habria podia0 seguir eyhibi6ndola como un modelo, al sefialar que. al ubo de treinta y mtro aiios de vigenaa intacta. y d q u & de mir de base a un decenio tildado de autoritarbmo oprobhm, me akligo, surgido de cirmnstrnciarr extraordinarias y de UN guerra ad que dib un v u e h a todw las fomas republianas aate&ms, no merecia de 10s nuevos idearios politicos. cambio alguno que p u k a llamvse fundamental, sin0 UM adspoaciflll a la evoluci6n paulatina de una democracia en afios de juventd En la seri6a del 14 de a p t o , el senado aprob6 por unaninidd la moci6n de lw dou, previa declaraci6n del minbtro -as de que el gabigno la aceptaba y que ella coincia(r um lu pnlpbrar del meneaje presidencirl de 1Q de j h o renrrlse && qw la rsfornu deberfa hacaw ‘‘con &uampwkW. Enirurir di6 el Qltimo impulso a m* plsnzadh pidim& que el p y a t o aprob.de paut@**hdnuTa rin cyraar la n p b a c i b del acta. I#qmiI?hrcBuQaub y a l s E i c b l a ~ & d e l l J Q l a -. -. d.,QrUIM.dW. bteaw de ahogal k vm de hm .-id. kawahplila,&qurs #l€afplce de 0- roluolba la co1u..

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