UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MADRID
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
DEPARTAMENTO DE LINGÜÍSTICA GENERAL, LENGUAS MODERNAS, LÓGICA Y FILOSOFÍA DE LA CIENCIA, TEORÍA
DE LA LITERATURA Y LITERATURA COMPARADA ÁREA DE TEORÍA DE LA LITERATURA Y LITERATURA COMPARADA
Tesis Doctoral
“La actitud contemplativa a través de la obra de Chantal Maillard”
Doctorando:
Nuño Aguirre de Cárcer Girón
Directores:
Dr. D. Tomás Albaladejo Mayordomo Dr. D. Ángel García Galiano
Madrid, noviembre de 2012
Tesis que, para la obtención del Título de Doctor, presenta el Licenciado Nuño Aguirre de Cárcer Girón bajo la dirección del Doctor Tomás Albaladejo Mayordomo, Catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad Autónoma de Madrid, y del Doctor Ángel García Galiano, Profesor Contratado de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad Complutense de Madrid.
En primer lugar, debo agradecer al Dr. Tomás Albaladejo Mayordomo y al Dr.
Ángel García Galiano por sus sabios consejos durante la redacción de estas páginas.
A Paloma, por su amor y su constante apoyo estos años, y a mis padres, por estar siempre conmigo.
A Chantal Maillard, por haber escrito y por seguir haciéndolo, y a Noni Benegas, que fue quien plantó la semilla de este trabajo.
A todos los que, en India y en España, me han ayudado en esta aventura.
AGRADECIMIENTOS ... 4
INTRODUCCIÓN ... 11
0.- PRESENTACIÓN DEL AUTOR Y ESTADO DE LA CUESTIÓN ... 13
1.- PROBLEMÁTICA TEXTUAL ... 18
1.1.- Fijación del corpus textual y datación ... 19
1.2.- Periodización ... 26
1.3.- Planteamiento de lectura ... 27
2.- PANORAMA GENERAL DE LA OBRA DE MAILLARD ... 34
2.1.- Conocimiento experiencial ... 36
2.2.- La actitud contemplativa ... 42
2.2.1.- El yo como problema ... 42
2.2.2 La contemplación como método ... 50
3.- METODOLOGÍA ... 53
3.1.- La metáfora en los estudios literarios ... 54
3.2.- Método de lectura. ... 72
CAPÍTULO 1 0.- PRESENTACIÓN Y OBJETIVOS DEL CAPÍTULO ... 83
4.- ETAPA DE FORMACIÓN ... 84
4.1.- La influencia de MARÍA ZAMBRANO ... 84
4.1.1.- Presentación de María Zambrano ... 85
4.1.2.- Conclusiones ... 95
4.2.2.- El monte Lu en lluvia y niebla ... 110
4.2.3.- Conclusiones ... 122
4.3.- OBRA POÉTICA ... 126
4.3.0.- Primeros textos ... 127
4.3.1.- Hainuwele. ... 131
4.3.2.- El ciclo de Poemas a mi muerte. ... 147
4.3.3.- Conclusiones ... 174
4.4.- ARTÍCULOS ... 176
5.- EL TRÁNSITO HACIA LA SIGUIENTE ETAPA: EL DIARIO ... 183
5.1.- ¿Por qué el diario? ... 184
5.2.- ¿Qué es un diario? (punto de vista sincrónico) ... 187
5.3.- ¿Qué es un diario en España en 1990 – 2005? (diacrónico) ... 198
5.4.- ¿Cómo es un diario de Chantal Maillard? (forma y contenido) ... 206
6.- CONCLUSIÓN DEL CAPÍTULO ... 211
CAPÍTULO 2 7.- DELIMITACIÓN DEL PERÍODO DE ESTUDIO ... 219
8.- ANÁLISIS DE LOS DIARIOS ... 224
8.1.- Jaisalmer y Bangalore ... 225
8.1.1. Jaisalmer ... 226
8.1.2.- Bangalore ... 236
8.2.- Filosofía en los días críticos ... 244
8.3.- Conjuros y Lógica borrosa ... 307
8.3.1.- Conjuros ... 307
8.3.2.- Lógica borrosa ... 313
9.- ENSAYO ... 321
9.1.- Ensayos sobre estética india: El crimen perfecto y Rasa ... 322
9.2.- La razón estética ... 330
10.- POESÍA ... 352
10.1: Matar a Platón ... 352
10.2.- Poesía (2): Escribir ... 398
11.- BENARÉS ... 414
12.- CONCLUSIÓN DEL CAPÍTULO ... 455
CAPÍTULO 3 13.- PLANTEAMIENTO GENERAL DE LECTURA ... 465
14.- LA CONTEMPLACIÓN EN LOS ENSAYOS DE MAILLARD ... 467
15.- LECTURA CRÍTICA DEL CICLO HUSOS-HILOS ... 490
15.0.- La macrometáfora del huso-hilo ... 491
15.1.- Husos. Lectura crítica ... 498
15.2.- Hilos. Lectura crítica ... 566
15.2.1.- Primera parte: poemas-husos ... 568
15.2.2.- Hilos. Segunda parte ... 607
15.3.- Cual ... 650
15.4.- Conclusiones. Chantal Maillard y la tradición de la India ... 673
15.4.1.- La mente y sus funciones. El sentido de yo ... 679
15.4.2.- Hábitos y contenidos mentales ... 694
15.4.3.- Desapego y discernimiento ... 703
15.4.4.- Autoindagación y actitud de atestiguación ... 716
16.1.- Miscelánea ... 730 16.2.- Bélgica ... 745
17.- CONCLUSIONES DEL CAPÍTULO ... 777
CONCLUSIONES FINALES
18.- Málaga, Benarés, Bélgica.
El recorrido de la obra de Chantal Maillard ... 784
BIBLIOGRAFÍA
19.1.- FUENTES PRIMARIAS ... 811 19.2.- FUENTES SECUNDARIAS ... 822 19.3.- PELÍCULAS Y DOCUMENTALES ... 845
20.- ANEXO: RESUMEN Y TRADUCCIÓN AL INGLÉS
DE LA INTRODUCCIÓN Y LAS CONCLUSIONES ... 849
INTRODUCCIÓN
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0.- PRESENTACIÓN DEL AUTOR Y ESTADO DE LA CUESTIÓN
§ Breve presentación de la autora.
Chantal Maillard es considerada hoy en día de manera prácticamente unánime una de las escritoras más importantes de su generación. Su ascenso en el panorama literario contemporáneo español ha sido fulgurante desde mediados de los años 90, gracias a un estilo totalmente original e intenso que rompe de manera radical con las tendencias poéticas dominantes y plantea un universo de preguntas sobre la mente, el yo y el mundo que son a un tiempo actuales e intemporales. Sin embargo, no siempre fue así, pues durante muchos años Maillard se mantuvo al margen del campo literario, experimentando e investigando en diferentes tradiciones. Es cierto que obtuvo algunos premios importantes por sus primeros poemas (Hainuwele obtuvo el Premio Ricardo Molina en 1990 y Poemas a mi muerte el Premio Ciudad de Santa Cruz de la Palma), y es cierto que su obra ensayística comenzó centrándose en María Zambrano, la filósofa española más importante del siglo XX, pero no fue hasta el Premio Nacional de Poesía en 2004 que su figura alcanzó una verdadera proyección a nivel nacional. Para poder explicar este proceso, es necesario considerar brevemente la trayectoria biográfica de Maillard.
Nacida en Bruselas en 1951, Chantal Maillard se instaló a los once años en Málaga junto con su madre, abandonando así su tierra natal y su lengua materna. Esta ruptura fue clave en su trayectoria vital, forjando su carácter en muchos aspectos, entre los que destacan dos: la adopción de la nacionalidad española a los 18 años y, más importante, la decisión consciente de utilizar el castellano como su lengua de expresión, tanto en sus poemas como en su discurso filosófico-ensayístico. Este proceso de adaptación a España, y más concretamente al ambiente cultural de la ciudad de Málaga, se prolongó durante los años 80, culminando en la obtención de la plaza de profesora en la Universidad de Málaga. A ello contribuyeron sus ensayos y artículos sobre la obra de María Zambrano, pero también sus estudios sobre Estética oriental, algo completamente ajeno a las raíces culturales de su tierra de acogida.
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Para profundizar en el estudio de este tema, y en general de las tradiciones índicas de pensamiento, Maillard viajó a la ciudad de Benarés en 1987, en cuya universidad (la Banaras Hindu University), se especializó en el estudio de la tradición estética de la India, especialmente en la figura del maestro śivaísta Abhinavagupta. Este viaje resultó ser una experiencia transformadora para la mente de la joven Maillard, quien en los años siguientes regresó en numerosas ocasiones, dejando constancia de su evolución en unos intensos diarios, Diarios indios, que recorren el periodo 1992 – 1999.
Mientras esto sucedía en los viajes a India, Maillard comenzó a redactar su obra creativa en esos años en Málaga, utilizando principalmente el diario literario como vehículo expresivo.
En esta época la obra de Chantal Maillard experimenta un salto cualitativo, y fue precisamente en este momento cuando empezó a gozar de reconocimiento dentro del panorama literario español. En mi opinión, un momento clave en este proceso fue la inclusión de sus poemas en Ellas tienen la palabra de Jesús Munárriz y Noni Benegas en 1997, pues es posiblemente la antología español de poesía de mujeres de mayor influencia de todas las que se han publicado hasta la fecha. También fue muy importante la publicación de su primer diario, Filosofía en los días críticos, en una editorial tan importante como Pretextos, a comienzos de los años 2000. La consagración de Maillard como escritora tuvo lugar con la publicación de Matar a Platón en la editorial Tusquets en 2004, y la consecuente obtención del Premio Nacional de Poesía ese mismo año. Su ascendente se vio confirmada con la publicación de dos textos tan vanguardistas y poderosos como Husos e Hilos en los tres años siguientes, cuya radical novedad fue reconocida en 2007 con el Premio Nacional de la Crítica por Hilos.
Durante la década de los años 2000 Maillard comenzó la redacción de unos
‘cuadernos de la memoria’ en los que consignaba sus impresiones durante varios viajes de retorno a su ciudad natal. Su publicación en 2011, bajo el título de Bélgica, sorprendió a muchos de sus admiradores y críticos, tanto por lo diferente del tema como por las novedades en su planteamiento, mucho más cercano a la circunstancia biográfica personal. Sin duda, ésta es una muestra de su capacidad de innovación y de la vigencia de su obra, que continua explorando nuevos rumbos tanto estéticos como filosóficos.
A continuación proporciono un cuadro con la obra completa de Maillard clasificada por géneros y ordenada cronológicamente. Es tan sólo una presentación, con el objetivo de que el lector pueda familiarizarse con los textos y pueda abarcar, de un solo vistazo, el conjunto de su obra. Las fechas que figuran entre paréntesis
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corresponden al año de la primera publicación, no al de escritura. En mi propuesta de lectura figura una clasificación mucho más detallada y profunda.
OBRA
POETICA
Azul en Ré menor (1982).
Poemas del té
Semillas para un cuerpo (1988).
La otra orilla (1990).
Hainuwele (1990).
Poemas a mi muerte (1993).
Conjuros (2001).
Lógica borrosa (2002).
Matar a Platón (2004).
Hilos (2007).
La tierra prometida (2009).
DIARIOS
Filosofía en los días críticos (2001).
Diarios indios (2005).
Husos. Notas al margen (2006).
Adiós a la India (2009).
Bélgica (2011).
ENSAYOS
El monte Lu en lluvia y niebla. Lo divino en María Zambrano (1990).
La creación por la metáfora. Introducción a la razón poética (1992).
El crimen perfecto. Aproximación a la estética india (1993).
La sabiduría como estética. China: confuncianismo, budismo y taoísmo (1995).
La razón estética (1998).
Rasa. El placer estético en la tradición de la India (1999).
Henri Michaux. Escritos sobre pintura (2000).
El árbol de la vida. La naturaleza en el arte y las tradiciones de la India (edición e introducción, 2001).
Contra el arte y otras imposturas (2009).
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§ Estado de la cuestión.
En la mayoría de las tesis doctorales, la presentación del estado de la cuestión ocupa una gran cantidad de páginas, esencialmente dedicadas a explicar en detalle el posicionamiento del autor en el conjunto de los estudios dedicados al tema en cuestión.
Sin embargo, en mi caso no es necesario dado que éste es el primer trabajo académico hasta la fecha dedicado en exclusiva al análisis sistemático de la obra de Maillard.
Existen, no obstante, estudios que tratan aspectos determinados de su obra, y dado que no son muchos pero sí muy buenos, voy a dedicar unas palabras a comentarlos.
Sin duda es Virginia Trueba, profesora de Literatura Española en la Universidad de Barcelona, la que más atención le ha dedicado a la figura de Chantal Maillard, tanto desde el plano comparatista como en el comentario de las obras individuales. Así, en su
‘acercamiento a la poesía española actual’ titulado “Queda en pie la perplejidad”, Trueba hace balance de la poesía española escrita por mujeres, situando a Maillard en el plano de las autoras consagradas de su generación, junto a Olvido García Valdés. En este artículo, y en otro titulado “El gesto del deseo en Olvido García Valdés y Chantal Maillard”, muestra algunas similitudes interesantes que he intentado aprovechar en mi estudio.
Sin embargo, la perspectiva de Trueba es radicalmente diferente del que yo planteo en mi estudio, que como el propio título indica, está centrado en la contemplación. Por otro lado, Virginia Trueba ha sido la primera estudiosa en ampliar el campo de estudio de la obra de Maillard, acercándola al mundo de la filosofía – comparándola con su inmediata predecesora y mayor influencia, María Zambrano–, y señalando los paralelismos entre su obra y el mundo del cine en “Los pliegues de la ficción: Chantal Maillard y Michael Haneke”.
Otra estudiosa, Lola Nieto, ha continuado esta línea comparatista resaltando los paralelismos con uno de los mayores genios de la historia del cine, Andrei Tarkovski en
“Cantar haikus: correspondencias entre la escritura de Chantal Maillard y el cine de Andrei Tarkovski”. En otros artículos se ha centrado en el análisis de obras individuales, concretamente Bélgica en “La memoria sonora” y Husos en “Balbucear es hablar márgenes”. Sus contribuciones son de gran utilidad pues combinan la perspectiva comparatista, que sitúa a Maillard en relación con su contexto literario y cultural, con el análisis textual detallado. Por su parte Eugenio Maqueda Cuenca, de la Universidad de Jaén, ha contribuido con su esfuerzo a difundir la obra de Maillard gracias a sus
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acertadas reseñas de sus libros más recientes: Contra el arte y otras imposturas y Matar a Platón. Ambas sitúan la obra de Maillard en su contexto y aportan claves interpretativas interesantes, especialmente en el caso de la relación entre la obra de Gilles Deleuze y la escritura de Maillard.
La actitud contemplativa, el otro pilar de mi investigación, es también un área poco explorada, en especial desde el punto de vista de la literatura. Recientemente ha habido un aumento significativo del interés en diversas disciplinas en analizar de manera científica y rigurosa la relación entre mente, mundo y conciencia, pero muy poca gente se ha preocupado en analizar el tema desde la perspectiva de los estudios literarios, la lingüística o el análisis del lenguaje. La razón de este vacío es, a mi entender, muy sencilla: muy pocos escritores han hecho del estudio de su mente, de la descripción minuciosa de sus movimientos, el eje central de su escritura. Y ninguno con la eficacia y la repercusión de Chantal Maillard.
A lo largo de mi investigación trataré de probar que el desarrollo de la contemplación, de ese particular modo de observar el mundo que permite un cierto desapego entre el observador y lo observado, es la clave interpretativa central de la obra de Maillard, el hilo que permite conectar todos los puntos en una propuesta coherente, así como la razón de su éxito, más allá incluso de su extraordinaria capacidad de innovación estilística.
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1.- PROBLEMÁTICA TEXTUAL.
Es imposible llevar a buen puerto una investigación de estas características sin haber fijado con exactitud el objeto de estudio, razón por la cual comienzo mi tesis abordando la problemática textual. En el momento actual, uno de los mayores obstáculos a los que se enfrenta el estudioso de la obra de Chantal Maillard es que las obras se encuentran diseminadas y sin categorizar, de modo que resulta prácticamente imposible orientarse en su complejo universo creativo, formado por diarios, ensayos y poemas, fundamentalmente. Con mi investigación espero contribuir a suplir esta carencia, dejando sentadas las bases para estudios posteriores.
La dificultad para fijar el corpus textual maillardiano reside en el hecho de que la autora tiende a reelaborar frecuentemente sus obras, llegando incluso a fundir unas con otras. Este fenómeno, especialmente frecuente en sus primeros años, provoca que sea necesaria una intensa labor de investigación comparativa para poder establecer con un grado óptimo de fiabilidad la procedencia de cada uno de los textos así como el orden exacto de redacción, que no necesariamente coincide con el orden de publicación.
La clasificación que sigue está hecha combinando el criterio cronológico con el genérico, siguiendo la distinción que establece Claudio Guillén (Guillén, 2005: 156 y ss.) entre cauces de expresión y géneros literarios, de modo que las obras están catalogadas según a qué cauce de expresión pertenezcan: ensayo o poesía. Incluyo al diario dentro del segundo grupo porque su escritura es eminentemente creativa y el estilo tiende más hacia la expresión poética que hacia la expresión filosófica.
Los lugares de referencia que he utilizado para datar la escritura proceden, en su mayoría, de los paratextos de las propias obras. Concretamente, me he basado en las notas biográficas presentes en Azul en re menor y Semillas para un cuerpo; en el prólogo a la 2ª ed. de Poemas a mi muerte y el prólogo a Diarios Indios, con su nota de edición; en el final de Adiós a la India; en las anotaciones bio-bibliográficas que aparecen en Retrato de los Meidosems; en la nota final de Contra el arte, que explica la procedencia de los textos; en la recopilación final de Hainuwele y otros poemas, y en el texto de Bélgica.
Cruzando todos estos datos he elaborado el siguiente esquema.
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1.1.- Fijación del corpus textual y datación.
En primer lugar, he diseñado una tabla más detallada que la anterior, en la que se puede ver de forma contrastiva la totalidad de las obras por Maillard, ordenadas por año de publicación. De este modo, se puede ver cuales obras son coetáneas, lo cual facilita la comprensión del conjunto. Basándome en este esquema, he llevado a cabo una explicación más detallada por géneros, que servirá de base para mi estudio, en la que también tengo en cuenta el momento de la redacción de los textos.
POESÍA DIARIOS ENSAYOS
1980 – 1990
Azul en Ré menor (1982) Poemas del té
Semillas para un cuerpo (1988) 1990
– 2000
La otra orilla (1990) Hainuwele (1990)
Poemas a mi muerte (1993)
Jaisalmer (1992) Bangalore (1996) Diario de Benarés (1999)
El monte Lu en lluvia y niebla (1990)
La creación por la metáfora (1992)
El crimen perfecto (1993) La sabiduría como estética (1995)
La razón estética (1998) Rasa (1999)
2000 – 2012
Conjuros (2001) Lógica borrosa (2002) Matar a Platón (2004) Hilos (2007)
La tierra prometida (2009) Hainuwele y otros poemas (2009)
Filosofía en los días críticos (2001) Diarios indios (2005)
Husos (2006) Adiós a la India (2009)
Bélgica (2011)
Escritos sobre pintura (2000) El árbol de la vida (2001) Pequeña zoología poemática (2008)
Contra el arte (2009)
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§ Clasificación genérica.
0) TESIS DOCTORAL
Titulada “La razón-poética en la obra de María Zambrano. Su posibilidad y validez epistemológica”. Universidad de Málaga.
Leída a comienzos de 1987.
[Nota biográfica: Maillard se diploma en Psicología en 1981 y comienza sus estudios doctorales en Filosofía. Se dedicó a investigar la obra de María Zambrano entre los años 1982 – 1986. Los ensayos dedicados a esta autora aparecerán publicados en los años siguientes, y son el fruto de estos años de investigación].
1) OBRA POÉTICA
1980 - 1990
→ Azul en Ré menor. Publicado en 1982.
→ Primera estancia de Maillard en Benarés, que corresponde al periodo 1987 – 1988. Ahí tiene lugar parte de la redacción de El río y La otra orilla1. Publicación de algunos poemas sueltos en una edición artesanal conocida como “Los libros de Benarés”, con el título Poemas del té. El libro original no se encuentra en ninguna biblioteca en la actualidad, pero puede leerse en formato digital gracias a su reedición en 2011 bajo el título Poemas Tempranos.
→ Semillas para un cuerpo: redactado junto con Jesús Aguado. Publicado en 1988.
→ Cinco poemas. Edición de Ángel Caffarena. Ediciones de la librería anticuaria El Guadalhorce: Málaga, 1988.
1 En el prólogo a la 2ª edición de Poemas a mi muerte, se afirma que La otra orilla formaba parte inicialmente de El río, lo que prueba que fueron escritos en 1987 - 1988
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→ El río. Este texto está dividido en dos partes: “El río”, redactado en Benarés 1987 – 1988, y “A los pies del monte Langtang”, que la autora data en Nepal, 1988, a donde viajó tras su estancia en Benarés de 1987 - 1988. [Fuente: Hainuwele y otros poemas].
→ A la vuelta de Benarés, en el verano de 1988, tiene lugar la redacción de Hainuwele. [Fuente: contraportada de Hainuwele y otros poemas].
→ 1989: Redacción de la segunda parte de Poemas a mi muerte, los que corresponden a la sección homónima: “Poemas a mi muerte”. Datados por la autora en Caños de Meca, 1989. [Fuente: Hainuwele y otros poemas].
1990
→ 1990: Publicación de La otra orilla. Sevilla: Qüasieditorial, 1990.
Dividido en dos secciones: “La otra orilla” y “Atardecer en Jaipur”. La segunda sección, que cuenta 13 poemas breves, desaparece completamente en ediciones posteriores. “La otra orilla”, a su vez, se ve reducida de 12 a 7 poemas.
→ Hainuwele: Publicado en 1990. Reeditado en 2001 con prólogo de Jesús Aguado (con ligeras variaciones en el texto) y vuelto a reeditar de forma íntegra en 2009 en la recopilación de la obra de juventud titulada Hainuwele y otros poemas.
→ Redacción de Jaisalmer: 1992. Existe una edición no venal de 1996.
Publicado dentro de Diarios indios, 2005.
→ Publicación de Poemas a mi muerte: 1994.
La primera edición está compuesta de dos secciones: “Poemas a mi muerte” y
“El río”, redactados en los años precedentes. La primera edición consta de 36 y 38 poemas, respectivamente, mientras que la segunda edición elimina varios poemas, reelabora la estructura y se añaden además 7 poemas procedentes de La otra orilla. En Hainuwele y otros poemas tan sólo se conservan algunos poemas de la sección El río, mientras que los poemas de La otra orilla desaparecen por completo de la revisión final.
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[He realizado una explicación detallada de estos cambios en la sección dedicada a este texto].
1995
→ Redacción de Bangalore: 1996. Publicado en Diarios indios, 2005.
→ Comienzo de la redacción de los diarios propiamente dichos, con Diario de una razón dividida (inédito). La fecha de inicio es indeterminada, pero la fecha de conclusión es clara: antes de 1996.
→ 1996 – 1998: Redacción de Filosofía en los días críticos.
Simultáneamente, escribe Conjuros (1996) y Lógica Borrosa (1997).
→ Verano de 1998: redacción de Matar a Platón. [fuente: testimonio de la propia autora].
→ Redacción de Benarés: 1999 – 2000 invierno de 1999, [fuente:
Introducción a Diarios Indios]. Publicado primero en edición no venal, Málaga: Árbol de Poe: 2001, con ilustraciones de A. L. Calvo Capa. Incluido después en Diarios indios.
2000
[Nota biográfica: Maillard padece un terrible cáncer , cuya fase más aguda tiene lugar entre 2000 y 2001. En octubre de 2002 dicta la conferencia “Sobre el dolor”
(incluida en Contra el Arte), en la que da a entender que la fase aguda ya ha pasado, si bien la recuperación física aún le llevará bastante tiempo. Después, en abril de 2003, tiene lugar el suicidio de su hijo, evento que dará lugar a la escritura del duelo en Husos2].
→ 2000: redacción de Escribir.
2 Esta información se desprende de la lectura cruzada de Husos y Bélgica. En la nota 53 de Husos dice
“mi hijo se ha suicidado en abril”, y por la datación que se detalla en Bélgica. Concretamente, en la sección titulada ‘Este libro: sus lugar entre los ‘diarios’), sabemos que esa nota fue escrita con posterioridad a diciembre de 2003, fecha del primer viaje a Bélgica.
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→ 2001: Publicación de Filosofía en los días críticos y Conjuros.
→ 2002: Publicación de Lógica borrosa.
→ Redacción de Husos: finales de 2002 hasta comienzos de 2004. La redacción de Hilos es consecutiva: la primera parte de Hilos está basada directamente en reelaboraciones directas de Husos. La segunda parte está escrita en 2004.
→ Diciembre de 2003: primer viaje a Bruselas, y primeras notas de Bélgica.
→ 2004: Publicación de Matar a Platón, junto con Escribir. Premio Nacional de Poesía.
2005
→ Agosto 2004 – Octubre de 2008: Redacción de Bélgica, a lo largo de un total de ocho viajes en este periodo.
→ 2005, enero: Redacción de Adiós a la India, según la nota de edición del propio texto.
→ 2006. Publicación de La calma, sección incluida posteriormente en Hilos.
→ 2006, mayo. Publicación de Husos. Notas al margen.
→ 2007, marzo. Publicación de Hilos.
→ 2009, febrero. Publicación de Adiós a la India.
→ 2009, noviembre. Publicación de La tierra prometida.
→ 2009: Reedición de sus obras ‘de juventud’, con el título de Hainuwele y otros poemas.
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→ Diciembre de 2009: Publicación de Cual. La película. Ed. Centro Cultural Generación del 27. Película dirigida por Gerardo Ballesteros, acompañada de una selección de poemas de Cual y otros poemas extraídos de Bélgica titulada “Cosas de Cual”.
→ 2011: Publicación de Bélgica.
→ 2012: Edición digital de sus primeros poemas en la editorial Musa a las 9, con el título de Poemas tempranos.
2) ENSAYOS.
→ La Meter-Malkut de Ibn Gabirol. 1ª edición: Diputación de Málaga, 1983. 2ª edición: Sevilla: Editoriales Andaluzas Unidas, 1986.
1990
Obras consagradas a la figura de María Zambrano:
→ 1990: El monte Lu en lluvia y niebla. María Zambrano y lo divino.
→ 1992: La creación por la metáfora. Introducción a la razón-poética.
Obras de erudición sobre estética oriental:
→ 1993: El crimen perfecto. Aproximación a la estética india.
→ 1995: Sabiduría como estética. China: confuncianismo, taoísmo y budismo.
→ 1999: Rasa. El placer estético en la tradición india.
Obra propiamente ensayística, personal:
→ 1998, enero: La razón estética.
→ 1999: Redacta la introducción a El árbol de la vida. A pesar de no ser un ensayo completo sino una introducción de 30 páginas, contiene claves importantes para la comprensión de su obra.
25 2000
→ 2000: Publicación de Escritos sobre pintura, de Henri Michaux.
Introducción, traducción y prólogo de Chantal Maillard.
→ 2001: Publicación de El árbol de la vida. La naturaleza en el arte y las tradiciones de la India. Compilación de artículos editada y prologada por Maillard.
→ 2006. El monje desnudo. 100 Haikus de Taneda Santôka. Prólogo de Chantal Maillard.
→ 2008. En la traza. Pequeña zoología poemática.
“Conferencia pronunciada en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona el 11 de febrero de 2008”. [Fuente: nota de edición del libro].
→ 2008. Retrato de los Meidosems, de Henri Michaux. Introducción, traducción y propuesta de lectura de Chantal Maillard.
→ 2009: Contra el arte y otras imposturas. Recopilación de artículos de los años 1997 a 2003.
[Dado que se trata de una caracterización general, he dejado fuera de este esquema los artículos publicados por Maillard en revistas, prólogos y obras colectivas, así como algunas de las entrevistas que ha dado a lo largo de los últimos años, y de las que se puede obtener información muy valiosa. Todo ello está sistematizado en la bibliografía, para que a futuros investigadores les sea posible contar con la práctica totalidad de las fuentes primarias].
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1.2.- Periodización: las 3 etapas de la obra de Maillard.
He divido la producción creativa de Chantal Maillard en tres etapas, tomando el desarrollo estilístico y el acercamiento a la actitud contemplativa como ejes fundamentales de la periodización.
La primera fase, que podríamos llamar ‘de juventud’ sin ofender a la autora, pues ella misma utiliza este término en Poemas a mi muerte, (2ª ed. pág. 9), comprende los poemas y ensayos publicados desde 1982 hasta 1994, momento en que comienza a afianzarse el género que alterará el equilibrio de fuerzas entre producción ensayística y poética en la obra de Maillard: el diario. En poesía, abarca desde Azul en ré menor hasta Poemas a mi muerte (1994), y en el ámbito ensayístico, desde sus primeros estudios académicos hasta la publicación de La creación por la metáfora en 1993.
La segunda etapa comienza con Filosofía en los días críticos. Diarios 1996 - 1998, como reconoce explícitamente la autora: “la segunda etapa, la cual se inicia ya en estos diarios” (Hainuwele y otros poemas: 14), y abarca hasta la redacción de Benarés, en 1999. Entre medias, asistimos a la consolidación de Maillard como escritora en los siguientes frentes:
(1) escritura académica centrada en la estética oriental, y fundamentalmente india: El crimen perfecto (1993), La sabiduría como estética (1995) y Rasa (1999).
(2) escritura de diarios, redactada en los siguientes años: Jaisalmer (1992), Bangalore (1996), Filosofía en los días críticos (1996 – 1998), Benarés (1999).
(3) escritura ensayística creativa: La razón estética (publicada en 1998), que aglutina fragmentos elaborados durante la toda década de los 90.
(4) obra poética, redactada en la segunda mitad de la década: Conjuros, Lógica borrosa y Matar a Platón.
Como se ve, la capacidad de producción de Maillard en esta etapa aumenta vertiginosamente, al tiempo que supera la dualidad genérica de su escritura inicial. A la oposición entre los dos géneros dominantes –lírica y ensayo– se une el diario como posibilidad intermedia, capaz de tender un puente entre las dos tendencias del pensamiento.
La tercera etapa se inicia con la escritura de Benarés, momento en que la figura del ‘observador’ –estrategia vital y textual– permite a Maillard dar el salto cualitativo final que conduce a ese modo de escritura que aquí he llamado contemplativa. Incluye
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el binomio Husos (diario) – Hilos (poesía), que representa la cúspide de la indagación contemplativa por la radicalidad de la propuesta de escritura, así como Adiós a la India, en donde Maillard se despide de ese espacio tan querido revistando lugares y viejos temas y Bélgica, donde indaga sobre la relación entre mente, memoria y conciencia gozosa de existir. Esta etapa también incluye reflexiones ensayísticas importantes, como la incluida en El árbol de la vida sobre la contemplación y la tradición de la India, o sobre Henri Michaux y su concepción de la poesía en la edición de Retrato de los meidosems.
Hay que decir que, en los últimos años, la capacidad creativa de Maillard no ha disminuido apenas, pues ha publicando diarios, ensayos y libros de poemas, pero que carecen de la sorpresa y la innovación formal de los primeros textos de esta tercera etapa. Ni en Adiós a la India encontramos la sutileza de Benarés, ni en La tierra prometida la finura de Hilos, aunque ambos son textos interesantes y con valor literario.
Bélgica es, a este respecto, una importante excepción, el único libro que continúa la indagación en la conciencia que caracteriza las obras más importantes de Maillard, por lo que lo he considerado como el libro más importante de los últimos años, dedicándole más espacio que a los demás.
La periodización que acabo de proponer no es, desde luego, la única posible, sino que responde al planteamiento de lectura que se expone en el título de esta tesis: el estudio de la actitud contemplativa en la obra de Chantal Maillard. Por ello, se priorizan los aspectos, tanto conceptuales como estilísticos, que tienen que ver con el desarrollo de este modo de mirar el mundo al que denominamos ‘actitud contemplativa’, que considero como el hilo conductor de su evolución como escritora. En consecuencia, considero necesario explicar brevemente cuál será mi planteamiento de lectura en relación con el planteamiento cronológico anterior, a fin de dejar totalmente claro mi intención y mi punto de vista a la hora de abordar la totalidad de la obra de Maillard.
1.3.- Planteamiento de lectura.
De la estructuración temporal propuesta en la sección anterior se deduce que hay dos hitos fundamentales en la producción creativa de Chantal Maillard: por un lado la aparición de la escritura de diarios, que marca el tránsito entre la etapa de juventud y la
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etapa siguiente, y por otro la consolidación de un modo contemplativo de ver el mundo, que se ve reflejado en un tipo de escritura centrada en la figura del ‘observador’. Estos dos cambios marcan los puntos de inflexión que dividen la obra de Maillard, y mi planteamiento de lectura a lo largo de mi tesis consistirá en comentar cada uno de estos períodos por separado, centrándome en el desarrollo de la indagación personal y la búsqueda contemplativa, explicando asimismo los rasgos de estilo más importantes de cada etapa.
En el primer capítulo de mi tesis, concretamente, abordaré lo que considero como una fase ‘de formación’ en el sentido de que se trata de un momento en el que nuestra autora está muy influida por figuras externas, especialmente María Zambrano.
Comenzaré explicando qué aspectos concretos de la obra de esta filósofa influyeron en Maillard, para después mostrar, en la lectura concreta de los ensayos, cómo intentó superar lo que consideraba como insuficiencias del pensamiento zambraniano a través de propuestas personales. Seguidamente, llevaré a cabo un recorrido por los poemarios publicados en estos primeros años, centrándome en la presencia de la experiencia de la India y en los primeros rasgos de estilo que apuntan hacia la contemplación.
Después de esto, dedicaré la segunda mitad del primer capítulo a analizar el diario desde el punto de vista del género literario, estudiando las características fundamentales de este género tan particular y desconocido. Lo estudiaré tanto desde el punto de vista sincrónico como diacrónico para dar una visión lo más completa posible, pues en mi opinión no podemos entender hasta qué punto la aparición de este género en el horizonte vital maillardiano cambió radicalmente el rumbo de su escritura si no tenemos en cuenta todas las particularidades genéricas del diario como espacio de creación (libre de imposiciones estilísticas, temáticas y de coherencia interna) y cómo esta configuración histórica llegó a producirse. También incluiré una sección que aborde el particular uso que hace Maillard del género, ya que los suyos no son diarios al uso sino que se caracterizan por un estilo y una elaboración temática muy particular. Por un lado, aunque la forma de expresión es la prosa, están fuertemente volcados hacia el polo de la subjetividad, lo cual refuerza la inclinación lírica, que se ve complementada por un enfoque más introspectivo que analítico-racional. Por otro, la temática no está centrada en la relación de hechos exteriores y anécdotas, sino en la descripción del movimiento de la mente, a través de un conjunto heterogéneo de reflexiones y apuntes que configuran lo que más adelante definiré como ‘cotidianeidad del pensamiento’.
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Con esto daré por concluido el primer capítulo y pasaré al comentario de los textos de la segunda etapa, que comienza con la redacción de Jaisalmer en 1992 y se consolida con la redacción del primer gran libro de Maillard, Filosofía en los días críticos. Se trata del primer texto en el que podemos observar un desarrollo coherente y sistemático de los rasgos de estilo que darán lugar a la obra de madurez. Por otro lado, con esta propuesta Maillard consigue superar la división genérica de la etapa anterior, en donde investigación ensayística y trayectoria poética corrían por caminos separados.
Se unen así dos tendencias presentes en su espíritu creativo que suelen estar separadas en la tradición occidental: el conocimiento sintético, propio de la poesía, y el analítico propio de la filosofía. El objetivo final de la escritura maillardiana es hallar un modo de superar la escisión entre el conocimiento del mundo basado en la analogía y la intuición y la comprensión deductiva y racional del funcionamiento de sus partes. Dicho de otra manera: unificar filosofía y poesía, vida y pensamiento.
Durante esta etapa el sistema creativo de Maillard pasa a estar centrado en los diarios, que condensan a su alrededor el resto de la producción: por un lado, los fragmentos diarísticos se incorporan a los poemas, de modo que se convierten en hipotextos de las composiciones poéticas (incorporando, de manera más o menos literal, fragmentos de diario en los poemas3) y por otro, las estrategias de distanciamiento estético propuestas en los ensayos (La razón estética, y en menor medida, Rasa) encuentran su expresión en ellos. La experiencia vital (los viajes, la recuperación de la enfermedad) también es filtrada a través de este género.
Sin embargo, en esta etapa existe otra línea fundamental de trabajo que discurre paralela a los diarios, y que está centrada en la investigación sobre la estética. Esta veta expresiva alternativa profundiza en la problemática del distanciamiento estético respecto a la acción, tomando como punto de partida las investigaciones sobre estética y filosofía del śivaísmo de Cachemira que Maillard lleva a cabo desde finales de los 80.
3 Tal es el caso de Conjuros o Lógica borrosa, poemarios que exploran motivos desarrollados primero en la escritura diarística, como explica la propia Maillard: “Lógica borrosa y Conjuros formaron en su momento un solo libro, no sólo en razón de su temática, sino porque ambos coinciden con la escritura de Filosofía en los días críticos, libro del que son deudores. En efecto, buena parte de estos poemas (…) son reelaboraciones de fragmentos contenidos en aquel diario. No es éste, de hecho, el único de mis cuadernos que he sometido a trasvase. Estas reiteradas apelaciones entre mis libros de poemas y mis diarios son cualquier cosa menos arbitrarias.” (Hainuwele y otros poemas: 14).
Este procedimiento ‘de trasvase’ entre la escritura de diarios y la escritura de poemas es responsable de la aparición del binomio fundamental de la obra de madurez de nuestra autora: Husos – Hilos.
Concretamente, la primera parte de Hilos (los “poemas-husos”) es una reelaboración, y en muchos casos una incorporación casi literal, de fragmentos de Husos. No obstante, conviene puntualizar que el resto de Hilos es una escritura independiente que brilla con luz propia y desarrolla variantes expresivas con total brillantez y originalidad.
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Diez años después ya es capaz de articular una propuesta sólida y coherente, en la que integra la noción de distanciamiento estético dentro de una propuesta vital: es La razón estética, ensayo en el que Maillard reflexiona de manera teórica sobre la aplicación vital de los presupuestos estéticos del distanciamiento y la purificación emocional. La importancia de este paso previo en el desarrollo de la actitud de desapego contemplativo de la madurez es fundamental, hasta el punto de que uno de los ejes de mi investigación es demostrar que Maillard llega a la contemplación a través de la reflexión estética.
Junto al ensayo, encontramos una veta de expresión poética que he denominado
‘el ciclo de Matar a Platón’, pues la obra cumbre de esta línea de investigación es el poemario del mismo nombre. En ella Maillard aplica a la investigación poética los planteamientos teóricos del ensayo, preguntándose sobre la posibilidad de lograr una reacción auténtica ante el acontecimiento de la muerte ajena y sobre la posibilidad de una escritura en la que el distanciamiento emocional sea el patrón estético dominante.
He incluido también en este bloque los poemas de Escribir, pues forman parte del mismo volumen que Matar a Platón y también abordan la cuestión del distanciamiento emocional (si bien desde otro punto de vista, más problemático debido a la proximidad de las emociones).
Con Benarés termina el segundo capítulo de mi tesis. Se trata sin lugar a dudas del más importante de los cuadernos que componen Diarios Indios, y en él confluyen las dos líneas de investigación de esta etapa: por un lado, el diario como método (de vida y de escritura) para profundizar en su propia interioridad, y por otro la aplicación del distanciamiento estético a la propia vida. El resultado es un texto ya plenamente maduro, en el que la observación de los mecanismos por los cuales la mente percibe sus propias creaciones, sean éstas de naturaleza intelectiva (pensamientos) o emocional (sentimientos), es el objetivo central de la escritura. El diario se convierte de este modo en un mecanismo de introspección, de indagación interior, en el que se describen los movimientos de la mente siguiendo los devenires del viaje: en ‘48 Ghats’ (primera parte de Benarés), se atiende al movimiento de la mente mientras Maillard recorre las escalinatas del Ganges, y en ‘Diario de Benarés’ se describe el hallazgo del ‘personaje’
interno desde el que se realiza la contemplación: el observador. De este modo queda configurado definitivamente lo que podríamos llamar el ‘método contemplativo maillardiano’, que consiste esencialmente en un proceso de observación desapegada de los contenidos mentales que sustentan al yo.
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Me gustaría matizar que Benarés pertenece conceptualmente a la etapa de madurez. Si lo he incluido en el segundo capítulo es para mostrar cómo las dos líneas principales de esta etapa confluyen en este texto. Con la lectura crítica de este diario veremos culminar el proceso de indagación interior, concretamente con la aparición de la figura del ‘observador’, testigo imparcial de los movimientos de implicación egoica que ocurren en la mente. Este descubrimiento marcará el segundo salto cualitativo –tras la incorporación del diario– en la obra de Maillard, dando lugar a un estilo plenamente
‘contemplativo’ en el que la escritura se dedica exclusivamente a dar cuenta del proceso de indagación en la conciencia, y en la que todos los recursos expresivos (las tres operaciones constitutivas del discurso: inventio, dispositio, y elocutio) están enfocados a mostrar al lector el proceso de observación interior. Es, como veremos, una escritura con un grado de innovación formal inédito en la poesía española actual, y cuya influencia sobre los poetas y pensadores actuales es cada vez más importante.
Dedicaré la primera sección del tercer capítulo de mi investigación a definir con el mayor grado de precisión posible en qué consiste exactamente el método contemplativo de Chantal Maillard. Para ello, me apoyaré en reflexiones que aparecen dispersas en sus ensayos, sistematizándolas en una propuesta unitaria y coherente en la que la cuestión del yo individual se confirma como la problemática fundamental.
Después de esto, analizaré en detalle cómo esta propuesta contemplativa se manifiesta en el estilo concreto de Husos e Hilos, ciclo de diario y poemas con el que Maillard da una vuelta de tuerca más a su intento de trascender las divisiones genéricas, y que culmina en Cual, poemario surgido en uno de los viajes a Bélgica para la redacción del diario homónimo.
El grado de innovación formal de estas tres obras y la radicalidad de sus planteamientos no ha sido alcanzada por Maillard en ninguna otra de sus obras, por lo que considero que son las que merecen un análisis más sistemático. En ellas el tema principal de la escritura es el dolor, un elemento que está presente en toda su obra pero que en este momento, por las circunstancias vitales, pasa a ocupar el lugar principal en la escritura. Maillard indaga todas las facetas del sufrimiento, desde el dolor físico causado por el cáncer al dolor psicológico producido por el suicidio de su hijo, pero siempre desde una actitud de distanciamiento. Esto le permite, en sus propias palabras,
‘sobrevivir’ a tanto dolor y tanta pérdida, mostrando cómo la sabiduría adquirida es aplicada a la propia vida.
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Tras el análisis de estas tres obras, llevaré a cabo un estudio comparativo entre la propuesta contemplativa maillardiana y ciertas nociones pertenecientes a la tradición de pensamiento de la India, para mostrar cómo Maillard las adapta a su particular manera de ver el mundo. El objetivo de esta comparación no es señalar puntos en común con el pensamiento oriental sino que quiere mostrar cómo, adaptando conceptos pertenecientes a tradiciones muy lejanas, Maillard consigue crear una obra totalmente contemporánea, en un estilo novedoso y de extraordinaria efectividad. Como anticipo, podemos ver cómo resume la autora la influencia de su estudio de la filosofía india, apuntando directamente a la problemática de la ilusoreidad del yo individual y la relación de esta cuestión con el método de observación de los procesos mentales:
“Todo lo que ha sido para mí el pensamiento de la India, y que se resume en esa ilusión del mí, pero sobre todo en la capacidad que tenemos para observar nuestra mente, o lo que decimos que es esa mente. Que no son más que hilos, hilos que son tiras de imágenes que se van sucediendo. Y no hay más que eso, y el mí no es más que eso al fin y al cabo. Lo que creemos que somos no es más que esa perpetua tira de imágenes que tira de otra tira de imágenes. Eso es lo que yo he aprendido de todo lo que es el pensamiento indio” (Maillard, Conferencia en C. B. A, 04/06/08; el énfasis es mío).
Vemos por tanto que lo último que busca Maillard en India es un consuelo espiritual o un paraíso perdido. De hecho, sólo incorpora aquello que se corresponde con su propia experiencia y sus conclusiones en el proceso de investigación interior.
Nunca con el objetivo de escapar de la realidad sino de comprenderla mejor e integrarse en ella. Como ella misma afirma elocuentemente:
“¡Desengáñense quienes buscan hallar en el cese de la agitación mental un estado de beatitud o de felicidad suprema; desengáñense los buscadores de paraísos que convierten el nirvāṇa en uno de ellos! (…) Nirvāṇa es un estado de conciencia, aquel en el que el juicio se suspende. Nirvāṇa significa no opinión, no supuesto, no intencionalidad. Quien está “sin mente”, está en estado de nirvāṇa. No significa otra cosa esta palabra” (Contra el arte: 171 – 172).
Respecto al resto de obras publicadas por Maillard en esta etapa, profundizaré tan sólo en Bélgica, pues es el diario en el que la indagación comenzada en Husos encuentra su continuación, aunque se produce un cambio de dirección temática, pues el eje principal de la indagación es el estudio sistemático de la relación entre la memoria y
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el gozo, dando lugar a lo que Maillard denomina ‘destellos’. En muchos aspectos, Bélgica es una obra diferente de Husos e Hilos, pero no en el fundamental: el acercamiento hacia los contenidos de la conciencia (en este caso, de la memoria) se lleva a cabo desde una perspectiva de distanciamiento interior, plenamente contemplativa. El resto de los libros publicados por Maillard en esta etapa apuntan en otras direcciones, y por lo tanto me limitaré a glosarlos de forma breve.
§ Resumen.
En el primer capítulo sentaré las bases sobre las que se inicia la trayectoria de Maillard, tanto en el ámbito del ensayo como de la poesía. Tomando como punto de partida la obra de María Zambrano, Maillard da sus primeros pasos en busca de una escritura personal que le permita unir en un solo movimiento el afán analítico de su mente filosófica con el impulso sintético de su parte poética. El paso de la etapa de juventud a siguiente la etapa se da con la aparición del género diarístico, espacio en el que irá configurando un estilo propio gracias a las características específicas del género.
En el segundo capítulo veremos cómo dicho estilo se organiza alrededor de un núcleo de metáforas con las que Maillard da salida a sus primeros intentos de indagación interior. Durante esta etapa la presencia de otros autores disminuye progresivamente, mientras que el espacio cotidiano interior pasa a ocupar el lugar principal. Paralelamente a la configuración estilística, tiene lugar una asimilación crítica de las influencias de los presupuestos de la estética del śivaísmo de Cachemira y otras fuentes orientales, que dará como resultado primero una reflexión sobre el distanciamiento estético (La razón estética, Matar a Platón) y posteriormente la configuración definitiva de un proyecto de distanciamiento contemplativo respecto a la propia experiencia personal (Benarés). A partir del momento en que se produce el salto definitivo hacia la contemplación, el proceso de indagación interna pasa a ser el eje central de la escritura de nuestra autora.
En el tercer capítulo explicaré en detalle en qué consiste la propuesta contemplativa maillardiana, y cómo se manifiesta textualmente en las obras más importantes de este periodo. Completaré mi lectura con un estudio comparativo entre dicha propuesta y las tradiciones de sabiduría orientales en las que se inspira la autora, para mostrar cómo se apoya en la descripción del mecanismo mental que hace oriente
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para crear su propio método de indagación a través de la observación y la escritura (así como la manera que tiene de innovar respecto a estas fuentes). De este modo estaremos en condiciones de apreciar la originalidad y la independencia de criterio de su obra. Tras esto, me detendré a comentar los aspectos más importantes de Bélgica, el último de sus diarios hasta el momento, que resume su posición actual.
2.- PANORAMA GENERAL de la obra de Maillard.
La escritura de Maillard, poética y ensayística, surge de una preocupación fundamental que da sentido a tantos años de exploración en campos tan variados como la estética, la poesía, la filosofía oriental y el diario. De manera muy sintética, se resume en un intento constante de unificar dos aspectos que han quedado separados en la cultura occidental moderna: pensamiento y vida, razón y experiencia. Maillard rechaza tajantemente que la especulación intelectual pueda permanecer separada de la experiencia vital, en un ámbito ideal, abstracto, y para salvar esta escisión escribe su obra. Para ella el conocimiento no se reduce a una mera acumulación de datos, a pura erudición sin objetivo, sino que plantea que la búsqueda de la verdad ha de reflejarse en la experiencia vital del individuo. Este modo de conocimiento, al que calificaremos de
‘experiencial’, no aparece como algo definido desde la juventud de la autora, sino que es fruto de una larga búsqueda y por ello va configurándose con el paso de los años, hasta conseguir aunar en un solo movimiento expresivo la reflexión intelectual –que incluye a la poesía y al diario– con la experiencia vivida. La evolución de esta búsqueda es lo que iré glosando a lo largo de los tres capítulos de esta tesis.
Es imprescindible vincular esta búsqueda vital con la oposición entre la filosofía y la poesía en el paradigma filosófico y estético occidental, pues se trata de una cuestión fundamental para la comprensión de la trayectoria de Chantal Maillard. De hecho, aunque el reconocimiento le ha llegado fundamentalmente por su labor poético, ella siempre se ha considerado a sí misma filósofa antes que poeta, y un mero vistazo a su currículo permite entender porqué: doctora en filosofía pura, profesora titular de Estética en el Departamento de Filosofía de la Universidad de Málaga durante más de diez años, experta en pensamiento de la India, autora de numerosos artículos. Es
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evidente por tanto que ambos polos expresivos, ambos modos de entender la relación con lo real, conviven dentro del espíritu creativo de nuestra autora.
Cuando distingo entre ‘filosofía’ y ‘poesía’, me refiero a dos modos de pensamiento: por un lado el pensamiento analítico, basado en la dualidad sujeto-objeto, en premisas racionales, en la causalidad y en las reglas del discurso; por otro el pensamiento sintético, que funde al sujeto con el objeto, que se basa en la analogía y no en la causalidad, y cuyo uso del lenguaje es estético antes que comunicativo. Esta separación es para Maillard una división artificial y limitante que ha de ser superada, y sobre ello vuelve una y otra vez, especialmente en los primeros años. Para ella, el conocimiento racional ha mostrado ya sus insuficiencias y es imprescindible superarlo integrando en él la visión poética, aunque evitando siempre volver a la creencia ingenua de la neutralidad del lenguaje. A modo de ejemplo, podemos ver que al comentar la razón-poética zambraniana, habla de hallar solución “a este problema que fue tan suyo como lo ha sido mío” (La creación por la metáfora: 10).
Su defensa del pensamiento poético no es en ningún caso una reivindicación precrítica del poder mágico de la palabra, sino un intento por integrar la introspección individual, refugio de lo poético, con la razón discursiva. Esto lo logra a través del diario que, frente al discurso filosófico, no oculta el lugar desde donde se produce la enunciación de las premisas sino que las sitúa como parte integrante del discurso, algo que también hace el poeta. Maillard se niega a eliminar la circunstancia concreta y personal de donde surgen sus certezas, disfrazándolas bajo la apariencia de la lógica deductiva, que considera engañosa. Al contrario, la incorpora de diferentes maneras, a través de estrategias expresivas profundamente modernas: la referencia concreta a los viajes (Diarios indios), la escritura en dos niveles (versión original y subtítulo en Matar a Platón, texto principal y márgenes-notas en Husos) o la incorporación de fotografías y los intervalos entre los viajes en Bélgica.
Una vez hallado el género ideal para sus intereses, Maillard va perdiendo el interés en la oposición entre filosofía y poesía. Continuará refiriéndose a ella en conferencias y lecturas, pero no será un tema central de sus diarios. Recientemente, en una entrevista, resumía su posición diciendo: “Ciertamente son dos actitudes contrapuestas. Una es esforzada: tratar de hallar una conclusión a partir de unas premisas y una argumentación; la otra es receptiva. El consejo que daría: no mezclar, en efecto. Hacer filosofía cuando se quiera hacer, y no-hacer poemas (la poiesis es
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posterior, es un limado y un limpiado) cuando se quiera hacerlo” (Entrevista en El país, 10-07-11).
Esta cita resume perfectamente lo que hace Maillard a partir de los años 90:
hace filosofía cuando corresponde al tema (la estética oriental, por ejemplo), y poesía cuando le interesa. Veamos ahora en más detalle en qué consiste exactamente este modo de conocimiento unificador al que aludí con la expresión ‘conocimiento experiencial’.
2.1.- Conocimiento experiencial.
Es necesario identificar con términos precisos este tipo de conocimiento cualitativamente distinto del habitual al que nos estamos refiriendo, para evitar la vaguedad y ambigüedad terminológica, enemigas de cualquier labor crítica que se precie. La revisión terminológica que voy a realizar es imprescindible dado que, para comentar a Maillard, es necesario recurrir a conceptos que llevan más de 25 siglos de tradición occidental (grecolatina y cristiana, como precisa Agustín Andreu4), y que han sufrido un enorme desgaste en este tiempo. Raimon Panikkar acierta al señalar que
“como consecuencia de la erosión de las palabras y del abuso del poder religioso, ni Padre, ni Madre, ni Dios, ni tampoco Vacío ni Misterio, resuenan ya en la mente o el corazón de muchos contemporáneos. Tal vez porque la mente se ha “mecanizado” junto con el corazón, como ya preveía Lao-tse” (Panikkar, 1998: 132). Así pues, antes de comenzar la investigación es necesario acuñar expresiones nuevas y pulir las que ya existen.
El caso del término ‘filosofía’ es perfectamente representativo, pues el ‘amor a la sabiduría’ es una rara avis hoy en día. En la mayoría de los casos se la trata como una mera disciplina académica, sin repercusión en la existencia del individuo. En este sentido, la tradición india en la que se inspira Maillard difiere fuertemente de la visión occidental contemporánea:
4 La división entre Oriente y Occidente se ha convertido, hoy en día, en una terminología difusa, por lo que considero necesario explicar qué entiendo exactamente por el término ‘Occidente’. Comulgo plenamente con la definición de Agustín Andreu, que además de adecuada tiene la virtud de ser sintética:
“a partir de ahora entenderé por Occidente la mentalidad dominante desde Homero hasta Heidegger, incluyendo el cruce de helenismo y cristianismo” (Arnau, 2010: 22).
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“Practically all Western philosophers of all schools have worked on the tacit assumption that intellectual processes alone can discover truth. (…) Philosophy for Shankara [and all other Indian traditions] is not intended merely to satisfy intellectual curiosity, or to serve as a training in dialectic. Nor is a philosopher one who can talk
“about” philosophy, or who knows the scriptures by heart; but one who has learned by intuitive experience, which is possible only when philosophy is lived” (Keshava Menon: 2006: 15).
Por esta razón he querido buscar una terminología alternativa que aleje el fantasma de la ‘filosofía’ tal y como ha sido entendida recientemente en la tradición (racionalista) occidental y que recupere al mismo tiempo la dimensión transformadora que ésta tuvo en sus comienzos. Varios vocablos, cada uno con sus particularidades e inconvenientes, están a nuestro alcance, permitiendo apuntar a ese modo de pensamiento que Zambrano definió como razón-poética y que Maillard persigue a lo largo de toda su obra.
La primera locución que voy a proponer es ‘conocimiento experiencial’, expresión que enfatiza el carácter directo del conocimiento, ‘vital’ en el sentido de que afecta a la vida del ente que conoce. El conocimiento experiencial es también ‘poético’ en el sentido más puro del término, pues es conocimiento creador. Acabamos de ver que la insistencia en que el conocimiento no es fruto del aprendizaje meramente teórico sino de una interiorización profunda en el nivel vital es una constante del pensamiento oriental, y dado que Maillard es una experta en Oriente5 me parece apropiado señalar brevemente que tomo la expresión ‘conocimiento experiencial’ de un estudioso de estas cuestiones. Concretamente, de la introducción de A. Vélez de Cea a los Versos sobre los fundamentos del camino medio, del filósofo budista Nāgārjuna. El autor subraya la importancia para el budismo de que el conocimiento no sea meramente intelectivo, coincidiendo plenamente con lo que hemos dicho a propósito de Maillard:
5 Como precisé en la nota anterior, los términos Oriente y Occidente se utilizan hoy en día con tal profusión que es difícil precisar a qué se refieren exactamente. En mi opinión, Oriente es un concepto todavía más difuso y peligroso que Occidente, pues engloba una enorme cantidad de variantes culturales, idiomáticas, religiosas, que difícilmente son asimilables dentro de un solo término. A pesar de esto, he utilizado el término pues considero que es útil al nivel operativo (como contraste con ‘Occidente’), en tanto en cuanto permite aludir a modos de pensamiento, como el budismo, el vedānta advaita, el śivaísmo o el taoísmo, que tienen en común una búsqueda de la unificación del ser humano basada en la contemplación (como requisito de la acción). Es en este sentido concreto en el que haré uso del término a lo largo de mi tesis.
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“Las MMK [Mūlamadhyamakakārikā, versos sobre los fundamentos del camino medio] son por consiguiente un medio para alcanzar la paz, primero llegando a una mejor comprensión filosófica de la naturaleza vacía de la realidad (nivel 1) y después a la comprensión experiencial de dicha naturaleza vacía (nivel 2)” (Vélez de Cea, 2003:
31). Y también: “el mero conocimiento filosófico del surgir en dependencia y la vacuidad es insuficiente, aunque sin duda conveniente y de ayuda para facilitar el acceso al conocimiento experiencial” (Vélez de Cea, 2003: 31).
Estas afirmaciones acerca del budismo se podrían hacer extensivas a todo el pensamiento de la India. Es la tesis –ya antigua– de Réné Guénon, quien de manera persistente en sus escritos subraya que una de las constantes de la reflexión en Oriente es que todo conocimiento superior ha de manifestarse en el nivel vital. Según explica, tanto el vedānta como el budismo o el taoísmo son medios para la realización espiritual, no meras teorías. Así se desprende de la siguiente cita, precisamente del capítulo acerca del vedānta: “este conocimiento, para ser verdaderamente todo lo que debe ser, no se limita a la simple teoría, sino que lleva en sí mismo la realización correspondiente”
(Guénon, 2006: 248). La teoría, por tanto, está subordinada a la realización de la experiencia intelectual: “la teoría, como no tiene en sí misma sino un valor de preparación, debe estar subordinada a la realización como el medio lo está a su fin”
(Guénon, 2006: 249).
Otro término clave en mi investigación es ‘sabiduría’, capaz de añadir un matiz de rigor crítico a la experiencia personal. Si al conocimiento experiencial se le podría acusar de subjetivo en el peor sentido de la palabra, afirmando que se trata de una mera impresión individual sin validez epistemológica, fruto de la propia autosugestión (esta es, de hecho, la crítica racionalista a muchas experiencias devocionales y místicas, y no deja de estar fundada si el conocimiento experiencial obtenido por experiencia directa no pasa el filtro de la razón), la experiencia del sabio aúna el discernimiento interior con la crítica racional, lo cual le permite integrar en un mismo acto intelectivo los dos niveles, que no son percibidos como excluyentes sino como complementarios. Esta línea terminológica ha sido utilizada recientemente por Mónica Cavallé en La sabiduría recobrada, y en este sentido la incorporo a mi tesis.
Además de estas dos expresiones, que constituirán la base de mi investigación, existen otras posibilidades que aluden a la vinculación de conocimiento y experiencia pero que por diversas razones no son adecuadas para describir mi objeto de estudio. Las