Separación entre letras, palabras y líneas
La mancha de texto tiene que leerse como un cuer- po con valor medio de gris, por lo que es fácil dis- tinguir una línea corta al principio o al final de un párrafo lo que provoca que se aleje la atención a la lectura. El respetar el trabajo tipográfico hará que los mensajes sean claros y producirá composicio- nes agradables tanto a la vista como a la mente.
Por lo tanto para una legibilidad óptima es reco- mendable:
Elegir la(s) fuente adecuada(s) y no utilizar varias de éstas a la vez. La única justificación para hacer uso de más de una fuente es destacar o diferenciar dos partes de un mismo texto.
Para los bloques de texto se debe utilizar cuerpos que faciliten la lectura, los cuales oscilan entre los 8 y 12 puntos (con los cuerpos intermedios) para que el texto se lea a una distancia media de entre 30 y 35 cms.
No se deben formar bloques de texto en mayúscu- las, ya que se entorpece la lectura y es agotador. Se
deben utilizar letras en caja alta y baja (mayúscu- las y minúsculas) para optimizar la legibilidad. Las letras en caja baja poseen las prolongaciones que necesita el ojo para leer mejor el texto. Hacer uso de caja alta y baja es el método normativo para pre- sentar el texto y es a lo que los lectores están fami- liarizados. En cantidades grandes de texto corrido se hace uso generalmente de letras en caja baja, con una letra en caja alta al principio de cada frase.
Para una correcta composición, debe inicialmente tomarse en cuenta tres aspectos importantes:
Interletrado (Kerning) correcta separación entre los caracteres que formarán las palabras. Sustrac- ción y adición de espacios entre los caracteres.
También se le llama prosa y tiene el término ker- ning en inglés. Las alteraciones en la prosa redu- cen la legibilidad y salpica de “manchas” blancas al bloque de texto que debería ser perfectamente homogéneo.
INSTRUCCIONES. Realiza la siguiente lectura y de ésta saca la definición de Interletrado, Aire e Inter-
lineado para que las incluyas en el glosario de términos que incorporarás al final de la memoria gráfica.
Separación entre letras, palabras y líneas
Aire (Tracking), es la medida de cuán juntas o separadas están todas las letras y palabras de una línea de texto (en el caso de las palabras, la separa- ción ideal es igual al ancho de la letra “a” minúscula en la misma fuente que el resto del texto. Casi todos los problemas graves de presentación que tiene un texto provienen del aire excesivo o muy escaso que se inserta en ciertas líneas.
Espacio entre palabras, las palabras que forman el renglón deben tener una separación que permita leer cada palabra como unidad, sin que se desco- necte del grupo.
Interlineado (Leading), separación que existe entre renglón y renglón que arman el párrafo. Es- pacio vertical entre dos líneas sucesivas de texto.
Para calcular el tamaño ideal de la interlinea, se multiplica el tamaño en puntos de la fuente por 1.2, así la interlinea para un texto de 12 puntos sería: 12 x 1.2= 14.4, (este es el cálculo que hace el progra- ma con la opción de la interlínea automática).
Separación entre letras, palabras y líneas
Esta fórmula es muy exacta para tipos hasta de 18 puntos, pero en tamaños mayores hay que dismi- nuir el tamaño de la interlínea para conservar una proporción armoniosa de espacios. Los títulos sue- len verse bien con interlínea del mismo tamaño que el texto (por ejemplo 24/24).
El cuidado de la prosa debe ser proporcional al ma- nejo del espacio entre las palabras, el mal manejo de estos espacios, así como del interlineado oca- siona rupturas en la continuidad de la lectura y en la mancha tipográfica, lo que da como resultado ruido visual.
Es importante manejar los espacios blancos inmer- sos en una mancha, de ello dependerá el éxito de la composición. En los bloques de texto mal distribui- dos se pueden detectar espacios entre las palabras y las líneas contiguas, que destruyen la mancha homogénea del bloque además de crear distorsión visual lo cual disminuye la legibilidad y la concen- tración del lector.
Se debe utilizar también una longitud adecuada de línea ya que las líneas demasiado largas interrum- pen la lectura además de que las líneas muy largas o muy cortas hacen aburrida la lectura. Si el ojo se desplaza a lo largo de líneas interminables, llegar a la línea siguiente resulta complicado. Leer líneas cortas produce en el ojo un movimiento intermiten- te que cansa.
“Las composiciones de textos poco profesionales suelen ser debidas no a la elección de un tipo en concreto, sino a un espacio entre letras demasiado grande, demasiado pequeño o irregular. Cuando los espacios entre letras son demasiado estrechos la tipografía parece desigual y cuando estos espacios son demasiado abiertos, las letras parecen estar esparcidas y el texto fragmentado. En ambos casos resulta incómodo y cansado leer texto”.
Unidades de medida tipográfica
Tipometría: Medición de los valore tipográficos me- diante uno o varios sistemas específicos. (Milíme- tro, punto, pica, cícero).
Hasta el siglo XVIII, los tipos de imprenta no se me- dían con una escala fija; para distinguir los tama- ños, se les bautizaba con nombres curiosos (mi- ñona, nonparela), que a veces derivaba de la clase de libros que solía imprimirse con ellos (breviario, misal). Fue hasta 1737 que Pierre Simon Fournier
“el joven”, fundidor de caracteres parisino, inventó un sistema (llamado “de puntos”) cuya unidad me- día alrededor de un tercio de milímetro. Sin embar- go, el primer sistema adoptado internacionalmente fue propuesto 38 años después por otro fundidor parisino, Francoise-Ambroise Didot, miembro de una importante dinastía de tipógrafos franceses.
El punto Didot mide 0.3759 mm. Hasta 1886 la Asociación Norteamericana de Fundidores de Tipos de Imprenta crearía su propio punto tipográfico, di- vidiendo la pulgada en 72 partes. Esta unidad se llama punto y vale 0.3515 mm, siendo por lo tanto
ligeramente menor que el punto Didot.
En América, la unidad de medida tipográfica es el punto, cuyo múltiplo es la pica. La pica contiene 12 puntos, aproximadamente 4,21 mm.
En México, es usual referirse a la pica como cua- dratín, haciéndolos sinónimos. El cuadratín es el tamaño que tiene el cuadro exterior de una letra M versal (se llama así a la letra mayúscula o de caja alta). Por lo tanto, este tamaño cambia según el cuerpo o tamaño de la letra. Así, una fuente de 10 puntos tendrá un cuadratín de 10 puntos; una de 14, 14. El cuadratín se emplea usualmente para determinar el espacio que se dejará de sangría en los párrafos de la composición (sangrías de un cua- dratín, de cuadratín y medio, de dos cuadratines).
La pica y el cuadratín comparten el mismo símbolo:
INSTRUCCIONES. Realiza la lectura de cada uno de los siguientes temas.
La próxima clase (Jueves 3 de Abril realizarás una práctica escrita que incluirá los 3 temas siguientes).
Tipos de papel
El papel para impresión se divide en tres grupos, según su proceso de fabricación:
Papel de hilo
Papel de fibra de madera Papel de pulpa de madera
El papel de hilo se fabrica con trapo viejo y es extre- madamente resistente, aunque muy caro. Sobre todo se emplea para fabricar billetes, aunque puede en- contrarse papeles de pulpa con un cierto contenido de hilo, lo cual mejora mucho su apariencia y duración.
El papel de fibra de madera es más barato, pero su superficie es muy áspera y su color es obscuro, desde blanco sucio hasta café claro. La calidad de impresión que puede lograrse es pobre. Las varie- dades más comunes son el papel para periódicos y el papel revolución.
El papel de pulpa de madera es más liso que el de fibra y su color es más claro, desde blanco
brillante hasta color crema. La calidad de impresión que puede lograrse es buena, y sus variedades más comunes son el papel bond, las cartulinas bristol y opalina.
Si al papel de pulpa se le agrega una superficie que evite la absorción de tinta por las fibras del papel, la calidad de impresión mejora aún más. A estos papeles se les llama recubiertos o couché.
Hay dos variedades: los que se simplemente se re- cubren con caolín y arcilla y se denominan mate, y los que además se hornean para darles un acabado brillante (estos últimos permiten las impresiones de mayor calidad).
Hay papeles particularmente adecuados para im- presión con ciertos tipos de máquinas como im- presora láser, de chorro de tinta, de cera o de su- blimación de tinta. Cualquiera de estas impresoras producirán su mejor calidad si se utiliza el papel re- comendado por el fabricante, y se revisa el paquete para saber cuál lado debe ir hacia arriba.
Tipos de papel
El papel se vende y se empaca en grupos de 500 hojas y a esto se le llama resma.
Existen papeles cuyo color blanco se logra agre- gándole ciertos ácidos durante su proceso de fa- bricación. Esto hace que el papel envejezca muy aprisa, y en unos pocos años se vuelva amarillento y quebradizo. Es posible conseguir papeles libres de ácido para imprimir materiales que deban guar- darse por muchos años.
También se ha vuelto común encontrar papeles re- ciclados, que son más costosos que el papel nor- mal, pero generalmente están libres de ácido. Por desgracia la calidad de impresión de un papel recicla- do es siempre un poco menor a la de un papel nuevo.
El grosor del papel es muy importante para la le- gibilidad. Si se imprime por una sola cara, el papel puede ser delgado, pero si se va a imprimir por dos caras, debe ser más grueso.
Bocetos y dummies
Antes de sentarse frente a la computadora, el di- señador debe tener una idea clara de lo que desea realizar. Para esto, es imprescindible que primero dibuje en un papel algunos bocetos de la publica- ción que desea diseñar y así decidir cuántas co- lumnas llevará, dónde acomodar mejor las ilustra- ciones, etcétera.
Una vez realizados los bocetos y elegido uno, es po- sible pasar a la computadora y empezar a diseñar sobre ella. En ocasiones no se tiene listo el texto definitivo del trabajo, pero resulta necesario entre- gar una maqueta o dummie para que el diseño se apruebe.
El dummie puede hacerse con el texto y las ilus- traciones definitivas o simulando texto y poniendo cuadros negros en lugar de imágenes. Lo impor- tante es que se haga a tamaño real, con la retícula y la tipografía definitiva.
Particularmente debe prestarse atención a los már- genes y al tamaño de la hoja. Cuando el pliego ha sido impreso y doblado, se recortan los bordes para emparejarlos y abrir las hojas que quedan dobladas.
Esto significa que un borde de aproximadamente tres milímetros se recortará en los márgenes superior, in- ferior y exterior de cada página, lo cual debe tomarse en cuenta al calcular las medidas en el diseño.
También la encuadernación influye en las medidas pues, dependiendo del tipo de encuadernación re- querida, el libro o revista puede perder entre uno y 6 milímetros del margen interior.