Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes (CONACE)
SÉPTIMO ESTUDIO NACIONAL DE DROGAS EN POBLACIÓN GENERAL DE CHILE
2006
TEMAS Pág.
INTRODUCCIÓN Y OBJETIVOS 4
I. PRINCIPALES ASPECTOS METODOLÓGICOS 7
1.1 Serie de estudios nacionales de drogas en población general de Chile. 8 1.2 Elaboración de la muestra y trabajo de campo. 9
1.3 Prevalencias y drogas estudiadas. 10
1.4 Aspecto importantes a tener en consideración. 10
II. PRINCIPALES RESULTADOS 11
2.1. COCAÍNA Y PASTA BASE 12
El uso de clorhidrato de cocaína y paste base en el país se mantiene estable. 12 El consumo de pasta base y cocaína no registra variaciones significativas ni por sexo ni por grupos etarios. 14
2.2. OTRAS DROGAS ILÍCITAS Y PSICOFÁRMACOS 15
El uso de otras drogas ilícitas y psicofármacos sin prescripción médica permanecen estables. 15
2.3. MARIHUANA 17
Aumenta el consumo de marihuana. 17
El consumo de marihuana aumenta principalmente entre jóvenes y adultos jóvenes. 18 Aumenta en forma significativa el consumo de marihuana en estudiantes de la educación superior. 19
El consumo de marihuana aumenta tanto en mujeres como en hombres. 20
La percepción de riesgo frente al uso de marihuana cae abruptamente. 21
Algunas consecuencias del uso de marihuana que preocupan. 23
La marihuana no es inocua y produce altos índices de dependencia. 24
2.4. TABACO Y ALCOHOL 28
Los resultados en tabaco y alcohol permanecen estables. 28
El abuso de alcohol permanece también estable. 30
2.5. DISPARIDADES SEGÚN NIVEL DE INGRESO ECONÓMICO FAMILIAR 32
Disparidades en el uso de alcohol según nivel de ingreso económico familiar. 32 Disparidades en el uso de marihuana según nivel de ingreso económico familiar. 33 Disparidades en percepción de riesgo del uso de marihuana según nivel de ingreso económico familiar. 34 Disparidades en oferta directa de marihuana según nivel de ingreso económico familiar. 36 Disparidades en el uso de cocaína total según nivel de ingreso económico familiar. 36
2.6. TRASTORNOS ASOCIADOS AL USO DE ALCOHOL Y DROGAS ILÍCITAS 38 2.7. PERCEPCIÓN DE GRAVEDAD DEL PROBLEMA DE LAS DROGAS 40 2.8. SITUACIÓN DEL USO DE DROGAS EN REGIONES 41
Siguen siendo las regiones de la zona centro y norte del país las que presentan los mayores consumos de drogas ilícitas. 41
III. DETALLE DE RESULTADOS POR REGIÓN 43
Región de Tarapacá 44
Región de Antofagasta 52
Región de Atacama 60
Región de Coquimbo 68
Región de Valparaíso 76
Región del Libertador Bernardo O´Higgins 92
Región del Maule 100
Región del Bío-Bío 108
Región de la Araucanía 124
Región de Los Lagos 132
Región de Aisén del General Carlos Ibáñez del Campo 140
Región de Magallanes y Antártica Chilena 147
Región Metropolitana de Santiago 154
IV. CUADROS ESTADÍSTICOS CON INFORMACIÓN
1. INTRODUCCIÓN
La Estrategia Nacional sobre Drogas, 2003 - 2008 contempla un plan específico para el desarrollo de un sistema de registro y procesamiento de información que permita orientar, fundamentar, pla- nificar, hacer el seguimiento y evaluar las actividades preventivas, de tratamiento y control que se implementan en el país.
En este marco, el Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes, CONACE, ha implementado un Programa Bienal de Estudios Nacionales sobre Drogas y sus Factores Asociados, en la Población General de Chile. Este se ha llevado a cabo mediante la aplicación de una encuesta social domiciliaria en seis versiones sucesivas: la primera, durante 1994 con 8.271 encuestas aplica- das; la segunda, durante 1996, con la obtención de 12.421 encuestas; la tercera, en 1998 con 31.665 encuestas (62 muestras comunales), el cuarto estudio nacional del año 2000 con 41.421 personas encuestadas (86 muestras comunales), el quinto y sexto estudios nacionales con 16.426 y 16.366 personas encuestadas en los años 2002 y 2004 respectivamente.
El Quinto y Sexto Estudios Nacionales de Drogas en Población General lograron representar con éxito a las 13 regiones de Chile (considerando dentro de cada región a todas aquellas comunas con población urbana igual o superior a 30 mil habitantes). En el Séptimo estudio, al igual que sus pre- decesores, el objetivo es obtener también muestras representativas de las trece regiones del país, manteniendo el criterio de incluir ciudades con población urbana de 30 mil o más habitantes.
Cabe destacar que la información proporcionada por los Estudios Nacionales sobre Drogas de CONACE, tanto en población general como escolar, se ha constituido en referente obligado de todas las organizaciones públicas y privadas relacionadas con el tema, tanto a escala nacional como internacional.
Se espera que el Séptimo Estudio Nacional entregue información clave acerca del consumo de las distintas drogas (tanto lícitas como ilícitas), los patrones de este consumo, los factores relacionados con el uso de drogas, la oferta de drogas y las actividades de intervención realizadas en cada región y a nivel central.
Por otro lado, es importante destacar que los siete estudios nacionales realizados hasta el momento han compartido una misma metodología con el fin de que los resultados obtenidos sean compara- bles. De esta forma se pueden evaluar las tendencias, en el nivel nacional, que sigue el consumo de drogas entre todos los estudios realizados desde 1994 a la fecha. De igual forma, el carácter regional
las trece regiones de Chile, a partir de su comparación con los resultados regionales de los Estudios Nacionales de 1996, 2000, 2002 y 2004 con toda la riqueza de información que ello implica.
El presente documento tiene por finalidad describir los criterios generales con los cuales se llevará a cabo el Séptimo Estudio Nacional de Drogas en Población General de Chile.
2. OBJETIVOS DEL SÉPTIMO ESTUDIO NACIONAL DE DROGAS EN POBLACIÓN GENERAL DE CHILE
Los objetivos del Séptimo Estudio Nacional de Drogas han sido definidos en los siguientes términos:
2.1 Objetivos Generales
2.1.1. Describir la magnitud del consumo de drogas lícitas e ilícitas y su distribución geográfica, de acuerdo a variables psicosociales del individuo, su familia y su entorno, en la población de 12 a 65 años de edad que reside en zonas urbanas de 30.000 habitantes o más, de 90 comunas, en las trece regiones del país.
2.1.2 Describir las tendencias del consumo de drogas en el nivel nacional entre los estudios de 1994, 1996, 1998, 2000, 2002, 2004 y 2006. Asimismo describir las tendencias del consumo al nivel regional en el período 1996, 2000, 2002, 2004 y 2006.
2.2 Objetivos Específicos
2.2.1. Determinar la prevalencia del consumo de drogas: alguna vez en la vida, en el último año y en el último mes.
2.2.2. Determinar la incidencia del consumo de drogas y el ex-consumo en el último año y en último mes.
2.2.4. Conocer el grado de asociación entre el consumo de drogas y las siguientes características familiares: calidad de la red de apoyo familiar (percepción de apoyo familiar); antecedentes de consumo en familiares, tamaño de la familia, escolaridad y ocupación del jefe de hogar.
2.2.5. Describir la relación del consumo de drogas con características del entorno: uso de drogas en el medio social inmediato, interacción con personas que consumen, consumo de drogas en el grupo de pares, percepción de disponibilidad de drogas, opinión y actitud respecto de las drogas, interés y participación en organizaciones sociales, percepción y actitud hacia las insti- tuciones macrosociales.
2.2.6. Conocer respecto de las acciones preventivas: conocimiento y evaluación de programas pre- ventivos, expectativas de la población, interés en participar, otros.
2.2.7. Descripción de otros aspectos relacionados con el consumo de drogas: Edad del primer con- sumo, tiempo de consumo, uso de drogas endovenosas, entre otros de interés.
2.2.8. Describir las tendencias de prevalencia de vida, año, mes para drogas lícitas e ilícitas, de acuer- do a las variables sociodemográficas, a nivel nacional, para los siete estudios realizados.
2.2.9. Describir las tendencias de prevalencia de vida, año, mes para drogas lícitas e ilícitas, de acuer- do a las variables sociodemográficas, a nivel regional, para los estudios de 1996, 2000, 2002, 2004 y 2006.
2.2.10. Describir la asociación entre oferta de drogas y consumo de drogas.
Principales Aspectos
I
Metodológicos 1
1 Para más detalles acerca de la metodología de este estudio, revisar Anexo I.
1.1. Serie de estudios nacionales de drogas en población general de Chile
CONACE ha realizado el Séptimo Estudio Nacional de Drogas en Población General de Chile (2006) en conformidad con el compromiso de observar las tendencias en el uso de drogas en el país a través de un estudio sistemático, metodológicamente consistente y en escala nacional. La serie de estudios en población general se realiza cada dos años, en el mes de octubre/ noviembre de los años pares, mientras que en años impares se realiza la serie de estudios en población escolar. La serie en pobla- ción general ha conservado sus características fundamentales, está basada en un cuestionario que se realiza con entrevistas cara-a-cara en hogares, en población de ambos sexos entre 12 y 64 años de edad, en todas las regiones del país2. Los formatos de las preguntas que registran prevalencias de consumo de drogas han sido siempre los mismos. Las muestras no han variado demasiado en tamaño y cobertura comunal, el número de comunas que configuran el universo de estudio ha permaneci- do estable desde el año 2000 en adelante con aumentos que se deben solamente a la subdivisión de comunas antiguas. En algunas ocasiones se han utilizado muestras de gran tamaño para obtener representatividad estadística a nivel comunal. El estudio actual, sin embargo, ha sido diseñado para obtener representatividad únicamente regional3.
2 En este estudio se amplió el límite de edad de la población entrevistada hasta 65 años para cumplir con normas de comparación internacional. Sin embargo, el análisis de tendencias nacionales considera solamente a la población entre 12 y 64 años de edad.
3 Las variaciones comunales de los distintos estudios afectan muy poco las tendencias generales. El estudio de éstas diferencias puede verse en el informe del Sexto Estudio Nacional de Drogas en Población General de Chile, 2004, disponible en www.
conacedrogas.cl
CUADRO 1:
Serie de Estudios Nacionales de Drogas en Población General de Chile, De 12 A 64 años
Año Estudio Número de
Comunas
Tamaño
Muestral Universo
1994 I Estudio Nacional de Drogas en Pobla-
ción General 66 8.271 6.186.528
1996 II Estudio Nacional de Drogas en Pobla-
ción General 72 12.421 6.917.182
1998 III Estudio Nacional de Drogas en
Población General 62 31.665 6.940.727
2000 IV Estudio Nacional de Drogas en
Población General 86 44.421 7.779.905
2002 V Estudio Nacional de Drogas en Pobla-
ción General 87 16.476 8.392.058
2004 VI Estudio Nacional de Drogas en
Población General 87 16.366 8.715.567
2006 VII Estudio Nacional de Drogas en
Población General 91 16.807 8.761.229
1.2. Elaboración de la muestra y trabajo de campo
La muestra del Séptimo Estudio Nacional de Drogas en Población General de Chile ha sido elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en base a una selección aleatoria de áreas geográfi- cas y viviendas que se completa con un procedimiento de selección también aleatorio de personas en los hogares señalados. En este caso, su tamaño (16.807 personas) y cobertura (91 comunas del país, aproximadamente el 60% del total de la población nacional) son muy parecidas a la muestra del Quinto y Sexto Estudios Nacionales de Drogas. Como en todos estos estudios, la aplicación de la encuesta es realizada por un organismo externo a CONACE, convocado mediante un proceso
1.3. Prevalencias y drogas estudiadas
CONACE utiliza como medida de referencia para describir la magnitud del uso de drogas ilícitas en la población la prevalencia de último año de consumo (aquellos que declaran haber consumido al me- nos una vez la droga señalada en los últimos 12 meses previos a la encuesta). Este informe describe, en particular, el uso de las drogas ilícitas de consumo más frecuente: marihuana, pasta base (sulfato de cocaína) y cocaína (clorhidrato de cocaína). Éstas dos últimas se analizan también bajo el formato de cocaína total (pasta base y/o cocaína) que describe el uso global de cocaína (sin contar crack, cuya prevalencia es muy baja en el país). También se informa acerca del consumo de otras drogas de menor prevalencia, así como del uso de tabaco y alcohol y de algunos psicofármacos usados sin prescripción médica.4
1.4. Aspecto importantes a tener en consideración
El análisis comparado del uso de drogas se presenta con datos ajustados, conforme a la distribución muestral por sexo y edad del último estudio nacional (2006) de manera de evitar las variaciones muestrales que se producen entre uno y otro estudio. De esta forma se comparan muestras distin- tas, pero manteniendo una distribución homogénea en los diferentes grupos etarios y por sexo. Este ajuste introduce ligeras variaciones en las estimaciones que aparecen informadas en estudios anteriores. Asimismo, debe tenerse en cuenta que todas las estimaciones que provienen de una muestra están sujetas a un cierto, pero controlado margen de error. Todas las variables han sido analizadas para un nivel de confianza del 95%. Del mismo modo, muchas variaciones en los datos comparados no son estadísticamente significativas, por lo que mediante los procedimientos estadísti- cos necesarios se informa debidamente cuando los cambios deben realmente ser considerados como un aumento o una disminución en las tasas de consumo de drogas.
4 Este estudio investiga las prevalencias de consumo de las siguientes drogas ilícitas: marihuana, pasta base, clorhidrato de cocaína, crack, heroína, alucinógenos (LSD u otros ácidos, polvo de ángel, peyote o San Pedro y mescalina), inhalables (neoprén, tolueno, bencina o parafina, éter u otros solventes volátiles usados en pinturas, pinturas en spray, poppers, acetona y solventes para extintores de incendio), analgésicos sin prescripción médica (tylenol con codeína, codeína, metadona, morfina, petidina, tramal y fentanyl), tranquilizantes sin prescripción médica (clonazepam, ravotril o valpax, alprazolam, zotrñan o ativán, lorazepam o amparax, valium o diazepam, clorodiacepóxido, bromacepam, dormonito midazolam, zopiclona, zolpidem o sommo, flunitrace- pam o royphnol), estimulantes sin prescripción médica (anfetaminas, ritalín, metifenidato o ritrocel, cylert o pemolina, cidrín, escancil, fenproporex y anfepramona), medicamentos sin prescripción médica (fluoxetina, pragmaten o sostac, amitriptilina, imipramina, sedantol,clormezanona, dietilpropión, sibutramina, ipnopen, hadas, codetol, tusigen, sedopec o tosilab), MDMA o
Principales Resultados
II
2.1. Cocaína y Pasta Base
2.1.1. El uso de clorhidrato de cocaína y pasta base en el país se man-
tiene estable
Las declaraciones de consumo de pasta base y cocaína se mantienen completamente estables y no registran variaciones significativas en el último bienio.
En el caso de la pasta base las prevalencias de último año han vuelto a marcar 0,6%, lo que se ha mantenido prácticamente inalterado en los últimos doce años.
0,0 0,5 1,0 1,5 2,0
1996 1998 2000 2002 2004 2006
1994 0,8
0,6
0,8 0,7
0,5
0,6 0,6
Gr á f ico N
o1
La declaración de consumo de cocaína (clorhidrato de cocaína), por su parte, marcó 1,2% en compa- ración con 1,3% del estudio anterior, una variación que no es estadísticamente significativa y que no debe interpretarse como un descenso. A diferencia de la pasta base, el uso de cocaína mostró una progresión sostenida desde 1994 (0,8%) hasta el año 2002 (1,4%), pero esa progresión se detuvo en 2004 (1,3%), lo que se confirma con el resultado actual (1,2%).
Tendencia de la prevalencia de último año de consumo de pasta base
Tendencia de la prevalencia de último año de consumo de clorhidrato de cocaína
Gr á f ico N
o2
0 1 2 3
1996 1998 2000 2002 2004 2006
1994
0,8 0,8
1,4 1,3 1,2
1,2
1,4
De esta forma, el uso de cocaína no ha continuado aumentando en estos últimos años. El consumo total de cocaína por consiguiente (pasta base y/o cocaína) se mantiene prácticamente inalterado con una marca de 1,5% que se compara con 1,7% del estudio anterior.
Gr á f ico N
o3
Tendencia de la prevalencia de último año de consumo de cocaína total (pasta base y/o cocaína)
0,5 1,0 1,5 2,0
1,4 1,1
1,8 1,8
1,7 1,7
1,5 2,5
3,0
2.1.2. El consumo de pasta base y cocaína no registra variaciones
significativas ni por sexo ni por grupos etarios
Los indicadores de uso de cocaína y pasta base no registran variaciones de importancia. Las preva- lencias de último año consumo de éstas drogas se mantienen estables en todos los grupos de edad y en ambos sexos. Los jóvenes alcanzaron una cumbre de 5% en declaraciones de consumo de cocaína total (cocaína y/o pasta base) en 2002, pero desde entonces han bajado a 4,3% y 3,3% en una pen- diente muy auspiciosa (aunque la variación del último bienio no es estadísticamente significativa y no debe interpretarse como descenso).
0 2 4 6 8 10
1996 1998 2000 2002 2004 2006
12 a 18 19 a 25 26 a 34
2,0 2,9 2,7
1,4 3,0 2,0
1,9 4,7 2,7
1,7 4,7 3,3
1,1 5,0 3,3
1,3 1,1
3,3 1994
4,3
2,8 2,6
Gr á f ico N
o4
Tendencia de la prevalencia de último año de consumo de cocaína total (pasta base y/o cocaína) por grupos de edad
Al mismo tiempo, la percepción de riesgo frente al uso de cocaína continúa siendo alta en todos los grupos de edad y se ha desgastado mucho más levemente que la percepción de riesgo que se tiene respecto de la marihuana. En su conjunto, el riesgo percibido ante la cocaína ha perdido solamente 3 puntos porcentuales en el último sexenio. Por el contrario, la percepción de facilidad de acceso tiende a aumentar más significativamente, sobre todo entre jóvenes y adultos jóvenes. De esta forma y considerando todo el período en que se tiene registro, el porcentaje de quienes declaran que le sería fácil conseguir cocaína se ha elevado 9 y 7 puntos porcentuales en ambos grupos de edad.
CUADRO 2:
Percepción de Riesgo y Facilidad de acceso ante el uso de cocaína - porcentaje que observa un riesgo grande en el uso de cocaína o pasta base una vez al mes y porcentaje que considera fácil conseguir cocaína
Percepción de Riesgo Facilidad de Acceso
2000 2002 2004 2006 2002 2004 2006
Total 84 81 82 81 24 27 30
Adolescentes 73 64 69 69 19 24 21
Jóvenes 77 74 76 73 29 35 38
Adultos Jóvenes 85 82 81 80 30 31 37
2.2. Otras drogas ilícitas y psicofármacos
2.2.1. El uso de otras drogas ilícitas y psicofármacos sin
prescripción médica permanecen estables
Todas las demás drogas consultadas en este estudio registran tasas de consumo y variaciones muy menores. Los alucinógenos marcan 0,3% en 2006, mientras que el consumo de éxtasis, crack, in- halables y heroína no sobrepasan el 0,1% de prevalencias de último año y ninguna de éstas muestra una tendencia a aumentar. El uso indebido de tranquilizantes benzodiacepínicos alcanza prevalencias estables de alrededor de 3% en último año. Los estimulantes anfetamínicos y los analgésicos sin pres- cripción médica registran prevalencias también estables y mucho más bajas.5
Tendencia de la prevalencia de último año de consumo de psicofármacos sin prescripción médica
Gr á f ico N
o5
5,0
2002 2004 2006
Tranquilizantes Estimulantes Analgésicos
3,2 0,5 0,4
3,0 0,4 0,5
3,4 0,4 0,4 4,5
4,0 3,5 3,0 2,5 2,0 1,5 1,0 0,5 0,0
Tendencia de la prevalencia de último año de consumo de alucinógenos, inhalables, éxtasis, crack y heroína
0,8 1,0
Inhalables Éxtasis Crack Heroína
2002 2004 2006
0,1 0,1 0,3
0,3 0,2 0,1
0,1 0,2 0,1
0,0 0,0
0,0 Alucinógenos
0,0
0,1 0,0
0,6 0,4 0,2 0,0
Gr á f ico N
o6
2.3. Marihuana
2.3.1. Aumenta el consumo de marihuana
Los resultados del Séptimo Estudio Nacional de Drogas en Población General de Chile indican que la prevalencia de último año de consumo de marihuana es de 7,0%, la que se compara con el 5,3% que se obtuvo en el estudio anterior. Este aumento de 1,7 puntos porcentuales en las declaraciones de uso de marihuana es estadísticamente significativo.
1996 1998 2000 2002 2004 2006
1994
3,7 3,9
4,7
5,6 5,0 5,3
7,0 9
10
8 7 6 5 4 3 2 1 0
Gr á f ico N
o7
Tendencia de la prevalencia de último año de consumo de marihuana
Mientras que en el estudio del año 2004 unas 461.039 personas declararon haber consumido ma- rihuana alguna vez en los últimos 12 meses, en el estudio actual lo hicieron 609.703 personas. Hay 148.664 personas más que declaran consumo de marihuana en 2006 con relación a 2004.
El uso de marihuana marcó una curva ascendente en la década de los noventa para estabilizarse en los años siguientes alrededor de la cumbre que se alcanzara en el año 2000. El resultado actual de 7%
muestra un quiebre en la tendencia del último sexenio. Ello se confirma también con un aumento de 2,7% a 3,9% en las declaraciones de uso de último mes (dato no mostrado)6.
Al igual que el aumento observado en el consumo de marihuana en el último estudio en población escolar, donde el principal incremento correspondía a los estudiantes de los últimos cursos de la enseñanza media y de colegios privados, en el Séptimo Estudio Nacional de Drogas en Población General el aumento en el consumo de marihuana se observa mayoritariamente en la población de jóvenes mayores de 18 años y de familias con mayores ingresos económicos. La prevalencia de con- sumo de último año en familias con ingresos superiores al millón de pesos se duplica, aumentando de 9,2% en 2004 a 18,8% en 2006, mientras que en familias con los ingresos más bajos, de 200 mil pesos o menos, la prevalencia de último año aumenta de 4,5% en 2004 a 5,6% en 2006.
20
> $ 1.000.000
$ 500.001 - $ 1.000.000
$ 200.001 - $ 500.000
< $ 200.000 18
16 14
10 12
8 6 4 2 0
4,5
5,6 5,2 5,6 6,2
7,6
9,2 18,8
2004 2006
Gr á f ico N
o8
Evolución 2004-2006 de la prevalencia de último año de consumo de marihuana, por nivel de ingreso económico familiar
2.3.2. El consumo de marihuana aumenta principalmente entre jóve- nes y adultos jóvenes
Según este último estudio nacional el uso de marihuana se incrementa en todos los grupos de edad, pero los aumentos en jóvenes (19-25 años) y adultos jóvenes (26-34 años) son particularmente lla- mativos. Entre los jóvenes las declaraciones para uso de marihuana en último año aumentaron de 15,2% a 18,8%, mientras que entre adultos jóvenes el aumento va de 6,5% a 9,7%. En ambos casos el resultado actual es el más alto que registra la serie de estudios. Asimismo, en ambos grupos etarios el uso de marihuana se ha doblado en estos doce años. Entre los jóvenes la serie comenzó con 9.4%
para alcanzar el actual 18.8%. Entre adultos jóvenes la serie comenzó con 4,8% y ha terminado con 9,7%. También debe notarse que por primera vez los adultos jóvenes (26-34 años) declaran más uso
La situación observada en los adolescentes es distinta. El uso de marihuana había progresado gra- dualmente hasta 8,4% en 2000 para caer a algo menos de 7% en el último sexenio, pero el resultado actual vuelve a situar la marca adolescente en casi 8%. Sin embargo, a diferencia de los demás grupos de edad, el consumo de marihuana entre adolescentes no se ha doblado a lo largo de la serie de estudios (la progresión es de 6% a 7,8%) y la cumbre sigue situada en el año 2000.
0 5 10 15 20
1996 1998 2000 2002 2004 2006
12 a 18 19 a 25 26 a 34
6,0 9,4 4,8
7,1 11,4 3,4
8,2 12,7 4,7
8,4 15,5 6,8
6,7 13,8 6,6
6,5 7,8
18,8 1994
15,2
6,5 9,7
25
Tendencia de la prevalencia de último año de consumo de marihuana, por grupos de edad
Gr á f ico N
o9
2.3.3. Aumenta en forma significativa el consumo de marihuana en estudiantes de la educación superior
Desde el año 2002 se puede identificar la proporción de la población que estudia actualmente en universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica. Los reportes de uso de ma- rihuana en esta población son los más altos que registra cualquier otro grupo, incluso que aquel que declara estar sin trabajo o no haciendo nada que, por contrapartida, siempre presenta las mayores prevalencias en pasta base y cocaína.
hombres y mujeres. Esta expansión de la marihuana se produce en el mismo contexto general de estabilidad en el uso de alcohol, tabaco y las demás drogas.
0 5 10 15 20
2002 2004 2006
20 21
16 17
11
21 27 25
30
14 10
Total Hombres Mujeres
Gr á f ico N
o10
Prevalencia de último año de consumo de marihuana en estudiantes de la educación superior, por sexo y total
2.3.4. El consumo de marihuana aumenta tanto en mujeres como en hombres
El aumento en las declaraciones de uso de marihuana se produce tanto en hombres, con tasas de consumo reciente de 7,8% en 2004 y 9,9% en 2006 y con un incremento de 2,1 puntos porcentuales, como en mujeres con un incremento de 1,4 puntos porcentuales en el último bienio.
El consumo de marihuana en mujeres se ha acelerado en los últimos años, después de progresar muy lentamente hasta el año 2002 (2%), incrementándose a 2,8% y 4,2% en los dos últimos estudios. Las mujeres han multiplicado casi por tres el uso de marihuana en toda la serie de estudios, desde un punto de partida de 1,5% hasta el porcentaje actual de 4,2%, mientras que el incremento total entre los hombres es de 1,5 veces solamente.
La razón hombre/mujer en marihuana comenzó en una relación de 1:4 en 1994 (por cada declaración femenina había cuatro masculinas), pero ha bajado sistemáticamente a lo largo de la serie (salvo por los datos de 2002) hasta alcanzar en el estudio actual una relación de casi 1:2 (por cada declaración
Tendencia de la prevalencia de último año de consumo de marihuana, por sexo
Gr á f ico N
o11
0 2 4 6 8
1996 1998 2000 2002 2004 2006
Hombre Mujer
6,0 1,5
6,1 1,8
7,4 2,1
8,7 2,6
8,1 2,0
7,8 9,9
1994
2,8 10
12
4,2
2.3.5. La percepción de riesgo frente al uso de marihuana cae abruptamente
El estudio actual registra una baja muy significativa en la percepción de riesgo ante el uso de mari- huana. La caída total de la percepción de riesgo alcanza a 10 puntos porcentuales (desde 72% a 62%
en el último bienio para quienes perciben gran riesgo en usar frecuentemente marihuana, una o dos veces por semana).
Esta caída se replica entre adolescentes, que pierden 13 puntos porcentuales en percepción de riesgo en el último bienio, mientras que el riesgo que perciben los jóvenes baja 12 puntos porcentuales.
La percepción de riesgo ha venido bajando desde que se comenzó a registrar en el año 2000. Entre adolescentes ha caído de 70% a 52% y entre jóvenes (que siempre perciben menos riesgo) de 61% a 43%, 18 puntos porcentuales en ambos casos. La baja en la percepción de riesgo entre adultos jóve- nes también es considerable, desde 71% hasta 58%, aunque debe atribuirse casi enteramente a caídas en el último bienio, a diferencia de adolescentes y jóvenes donde se había tenido bajas anteriores, aunque nunca tan abruptas como las actuales
Tendencia de la percepción de riesgo en el uso de marihuana
2000 2002 2004 2006
73,9 73,6 71,8
61,9 70
80
60 50 40 30 20 10 0
Gr á f ico N
o12
Tendencia de la percepción de riesgo en el uso de marihuana, por grupos de edad
Gr á f ico N
o13
0 50 80
2002 2004 2006
12 a 18 19 a 25 26 a 34
70 61 71
65 59 70
65 55 68
52 43 2000
58 70
60
40 30 20 10
Una caída tan importante en la percepción de riesgo frente al uso de marihuana puede explicar en parte el aumento de las prevalencias de consumo de estas sustancias. La percepción de riesgo define la “barrera subjetiva” en el acceso a las drogas, así como la dificultad de acceso constituye la “barrera objetiva”. Esta “barrera subjetiva” en el caso de la marihuana se ha ido deteriorando lentamente, especialmente entre los adolescentes y jóvenes, que cada vez más perciben el consumo de marihuana como «normal» y socialmente aceptable.
A diferencia de lo que ocurre con la percepción de riesgo, la percepción de facilidad de acceso tiende a subir, pero con diferencias mucho menos marcadas que en caso de la percepción de riesgo. Los datos muestran que el porcentaje que considera fácil conseguir marihuana ha oscilado en torno al 50% en el sexenio, pasando de 51% en 2004 a 54% en 2006.
CUADRO 3:
Percepción de riesgo y facilidad de acceso ante el uso de marihuana- porcentaje que observa un riesgo grande en el uso de marihuana una o dos veces por semana y porcentaje que considera fácil conseguir marihuana
Percepción de Riesgo Facilidad de Acceso
2000 2002 2004 2006 2002 2004 2006
Total 74 74 72 62 52 51 54
Adolescentes 70 65 65 52 50 53 52
Jóvenes 61 59 55 43 70 73 75
Adultos Jóvenes 71 70 68 58 61 57 63
2.3.6. Algunas consecuencias del uso de marihuana que preocupan.
Un motivo de especial preocupación respecto al aumento en el uso de marihuana en el país es su impacto sobre la percepción de riesgo de las demás drogas. El uso de marihuana, en efecto, debilita la percepción de riesgo que se tiene sobre drogas como cocaína y aumenta la probabilidad de escalar hacia esas drogas. Los datos muestran que la percepción de riesgo respecto del uso de cocaína es
La percepción de riesgo frente al uso experimental de cocaína (probar cocaína una o dos veces) al- canza a 72% entre quienes no han usado ninguna droga, pero cae a 46% entre quienes declaran que sólo han usado marihuana (y no han probado cocaína), 26 puntos porcentuales menos (con una caída entre los jóvenes de 61% a 43%, 18 puntos porcentuales). Lo mismo ocurre con el uso ocasional de cocaína con una pérdida de alrededor de 20 puntos porcentuales entre quienes usan marihuana res- pecto de los que no están comprometidos en drogas.
Los datos anteriores confirman que usar, aunque sea sólo marihuana, predispone hacia el uso de otras drogas de una manera siempre significativa y consistente, fenómeno conocido como escalada.
CUADRO 4:
Diferencias en la percepcion de riesgo ante el uso de cocaina y pasta base en no consumidores de drogas y consumidores de marihuana, cocaína o pasta base
Gran Riesgo percibido en: Ninguna Sólo
Marihuana Cocaína Pasta Base
Uso experimental de cocaína (una o dos veces)
Total 72 46 27 35
12-18 años 61 48 17 23
19-25 años 61 43 30 35
Uso ocasional de cocaína (una vez al mes)
Total 80 60 35 40
12-18 años 67 70 22 33
19-25 años 72 50 43 36
Uso experimental de pasta base (una o dos veces)
Total 78 71 60 43
12-18 años 67 67 56 57
19-25 años 70 70 51 35
2.3.7. La marihuana no es inocua y produce altos índices de dependencia
Se considera dependiente de una sustancia psicoactiva a la persona que ha declarado consumo de una determinada droga en el último año y que califica como tal de acuerdo a preguntas específicas de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) de la Organización Mundial de la Salud. La dependencia está asociada a síntomas autodeclarados de privación (se usa alguna droga para evitar algunos problemas o éstos aparecen cuando se deja de usar la droga), tolerancia (se requiere con-
compulsivo (se usa droga a pesar de que se tiene el propósito de no hacerlo o de que ella provoca manifiestamente problemas o trastornos que se desearían evitar). Esta tasa de signos de dependencia (y no dependencia propiamente tal, por no tratarse de una situación con encuadre clínico) se calcula a partir de la existencia de tres o más síntomas reunidos en una lista total de diez, de la CIE-10. De esta forma los datos muestran que el porcentaje de consumidores de marihuana de último año que presentan signos de dependencia ha oscilado en torno al 25% entre los años 2002 y 2006. Es im- portante destacar que al menos 1 de cada 4 adolescentes o jóvenes que han usado marihuana en el último año registran signos de dependencia, una cifra que muestra claramente los riesgos asociados al uso de marihuana y que desmiente la presunción de que la marihuana no produce dependencia.
0 5 10 15 20
2002 2004 2006
27,8
24,3 25 23,0
30
Gr á f ico N
o14
Tendencia de la tasa de consumidores de marihuana en último año con signos de dependencia, de acuerdo a escala CIE-10
En el caso de la pasta base y cocaína las tasas de dependencia tampoco han experimentado alteracio- nes importantes. La pasta base es la sustancia que suscita siempre mayor dependencia, alrededor del 50% de los consumidores recientes presenta signos de dependencia, lo que calza con una intensidad de uso también mayor para esta droga respecto de cualquier otra. La cocaína, por su parte, ha esta- do fluctuando en tasas de dependencia cercanas al 30% en el período, pero con intensidades de uso
Tendencia de la tasa de consumidores de cocaína en último año con signos de dependencia, de acuerdo a escala CIE-10
2002 2004 2006
28,5
35,6
30,0
0 5 10 15 20 25 30 35 40
2002 2004 2006
51,9 50,7
50,0
0 10 20 30 40 50 60
Gr á f ico N
o15 Gr á f ico N
o16
Tendencia de la tasa de consumidores de pasta base en último año con signos de dependencia, de acuerdo a escala CIE-10
CUADRO 5:
Dependencia en el uso de drogas ilícitas - proporción de consumidores de último año que marca 3 o más puntos en escala CIE-10
2002 2004 2006
Marihuana
Total 27,8 24,3 23,0
12-18 años 23,8 31,3 29,5
19-25 años 32,3 26,6 27,6
Cocaína
Total 28,5 35,6 30,0
12-18 años 19-25 años *sd
Pasta Base
Total 51,9 50,7 50,0
12-18 años 19-25 años *sd
*La apertura por grupos de edad de dependientes de pasta base y cocaína arrojan números de casos demasiado pequeños para obtener estimaciones confiables.
2.4. Tabaco y alcohol
2.4.1. Los resultados en tabaco y alcohol permanecen estables
Los resultados para uso de tabaco y alcohol aparecen también estables en este último estudio. Las declaraciones de uso diario de cigarrillos (20 o más días en el último mes) varían de 29% a 28% en el último bienio, una variación que no es estadísticamente significativa y que no debe interpretarse como un descenso. Con todo, debe hacerse notar la caída de 7 puntos porcentuales en el uso diario de tabaco en jóvenes, de 38% a 31% y la estabilización en el caso de los adolescentes, con tasas de 13% en el último estudio.
2002 2004 2006
Total 12 a 18 19 a 25
30 14 37
29 15 38
28 13 31 0
10 20 30 40 50
Gr á f ico N
o17
Tendencia de la prevalencia diaria de uso de tabaco, en adolescentes, jóvenes y en total
En su conjunto, las cifras del tabaco son parejas en toda la serie de estudios. Las prevalencias de últi- mo mes, por ejemplo, oscilan entre 39% y 41% en los últimos doce años, con cumbres que se elevan apenas sobre 42% en algunos años, lo que muestra variaciones muy ceñidas en el uso de tabaco.
Tendencia de la prevalencia de último mes de consumo de tabaco
1996 1998 2000 2002 2004 2006
1994
39 39 40 42 42 42
41 45
50 40 35 30 25 20 15
0 10 o
Gr á f ico N 18
5Las declaraciones de uso diario de alcohol, por su parte, son muy pequeñas y alcanzan al 2,5% de la población que reconoce tomar alcohol todos o casi todos los días (20 o más días en el último mes).
El uso diario de alcohol aumenta progresivamente con la edad hasta alcanzar 4,7% entre los mayores de 45 años y, al mismo tiempo, es dos veces mayor entre hombres respecto de mujeres.
2,5
3,4
1,5 1,2
2,8
4,7 4,5
5
4
3 2,5 2 1,5 3,5
o
á f ico N 19
1,4Prevalencia diaria de consumo de alcohol en 2006
Debido a que la prevalencia diaria de alcohol presenta porcentajes muy pequeños, se utiliza como medida de referencia para el consumo de alcohol la prevalencia de último mes, la que no ha variado en el último bienio manteniéndose alrededor del 56%, con prevalencias estables en todas las edades y en ambos sexos. Considerando toda la serie de estudios debe notarse que el uso de alcohol ha aumentado significativamente en el país desde 39% en 1994 hasta 57% en el estudio actual, 18 puntos porcentuales, aunque toda la progresión se detiene en 2002 y permanece estable desde entonces.
1996 1998 2000 2002 2004 2006
1994 39
46 52 53
58 56
57
0 60 50 40 30 20 10 70
Gr á f ico N
o20
Tendencia de la prevalencia de último mes de consumo de alcohol
2.4.2. El abuso de alcohol también permanece estable
La tasa de abuso de alcohol se calcula a partir de la existencia de uno o más síntomas, reunidos en una lista total de cinco, de la Clasificación de Enfermedades Mentales7 de la Asociación Psiquiátrica de los Estados Unidos (APA). Según estos criterios diagnósticos, el abuso de alcohol en Chile se ha mantenido estable en el período 2002 – 2006 en torno a una tasa de abuso de 13%. Sin embargo, no se debe dejar de considerar que cerca de 600 mil personas en Chile presentan signos de abuso de alcohol.
Tendencia de la tasa de abuso de alcohol según indicadores DSM-IV
Gr á f ico N
o21
2002 2004 2006
12,5
13,5
13,0
0 2 4 6 8 10 12 14 16
A diferencia de lo que se observa entre prevalentes diarios de alcohol, donde el consumo sube con- forme se aumenta en la edad, el abuso de alcohol afecta mayoritariamente a la población más joven.
Es así como entre los jóvenes la tasa de abuso (25%) afecta a 1 de cada 4 prevalentes de último mes.
La tasa de abuso de alcohol es de 17,7% entre los adolescentes y de 13,6% entre adultos jóvenes, decreciendo conforme se asciende en los grupos etarios. Asimismo, la tasa de abuso de alcohol es 5 veces más alta entre los hombres con relación a las mujeres.
á f ico N
o22
13
20,1
4,5
17,7
13,6
9,5
6,3 25
5 30
25,3
20 15 10
Porcentaje de abuso de alcohol en prevalentes de último mes, por sexo, grupos etarios y total
2.5. Disparidades según nivel de ingreso económico familiar
2.5.1. Disparidades en el uso de alcohol según nivel de ingreso eco -
nómico familiar
Los datos muestran diferencias muy pronunciadas en el uso de todas las drogas según el nivel de ingreso económico familiar de los encuestados, salvo en tabaco donde las prevalencias de uso diario son prácticamente las mismas. Sin embargo, en el caso del alcohol la brecha por nivel de ingresos es muy amplia y va desde 73% en prevalencias de último mes en el nivel de mayores ingresos hasta 50% en el nivel de ingresos más bajos. Esta brecha de 23 puntos porcentuales en total, es de casi 18 puntos porcentuales entre los hombres y de casi 26 puntos porcentuales entre las mujeres. Sin em- bargo, tales disparidades por nivel de ingreso económico en las prevalencias de consumo en el último mes desaparecen cuando se observan las tasas de abuso de alcohol. Es así como la tasa de abuso es bastante homogénea según el nivel de ingreso económico de los consumidores actuales de alcohol, aunque tiende a ser más alta entre los extremos bajo y alto de la escala.
>$ 1.000.000
$ 500.001 - $ 1.000.000
$ 200.001 - $ 500.000
< $ 200.000 90
80 70 60
0 50
43
59 63 65
57
73
Hombre Mujer 50
40 30 20 10
Total
59 54
71 77
69
Gr á f ico N
o23
Prevalencia de último mes de consumo de alcohol, según nivel de ingreso económico familiar, total y por sexo
Porcentaje de abuso de alcohol según nivel de ingreso económico familiar
Gr á f ico N
o24
>$ 1.000.000
$ 500.001- $ 1.000.000
$ 200.001 - $ 500.000
< $ 200.000 18
16 14 12
0
12,5 10
8 6 4 2
15,3
10.2
14,2
NIvel de ingresos
2.5.2. Disparidades en el uso de marihuana según nivel de ingreso eco - nómico familiar
Tal como se mencionara al comienzo de este informe, una diferencia similar se produce en el uso de marihuana, aunque en este caso la brecha se produce entre el nivel de ingresos más alto y todos los demás niveles. Las declaraciones de uso de marihuana del nivel de mayores ingresos (18,8% para la prevalencia de último año) aparecen claramente por encima de todas las demás. Esta disparidad es muy notoria entre los jóvenes (con diferencias de 48% a 18% en los extremos alto y bajo de la escala).
También se produce entre los adolescentes con diferencias entre 16% en el nivel de mayores ingresos y 7% en el nivel de más bajos ingresos y entre los adultos jóvenes con diferencias de 21% en el nivel de mayores ingresos y 6% en el de más bajos ingresos.
Prevalencia de último año de consumo de marihuana, por nivel de ingreso económico familiar, según grupos de edad
>$ 1.000.000
$ 500.001- $ 1.000.000
$ 200.001 - $ 500.000
< $ 200.000 60
50 40
0
7,0 5,6 7,1
14,3 13,1 14,0
15,6
19 - 25 años 26 - 34 años 30
20 10
12 -18 años 17,7
8,4 11,8
48,0
21,2
Gr á f ico N
o25
2.5.3. Disparidades en percepción de riesgo del uso de marihuana se- gún nivel de ingreso económico familiar
Estas disparidades en las prevalencias de uso de marihuana se corresponden con la percepción de riesgo que cae notoriamente en el nivel de más altos ingresos respecto del nivel de ingresos más bajos. En los sectores de ingresos medios altos y altos la percepción de riesgo frente al uso frecuente de marihuana cae abruptamente en el último bienio, de 61% a 41% (20 puntos porcentuales), una di- ferencia muy amplia con relación a los demás grupos donde las caídas son menores. Debe observarse también que los grupos de menor nivel socioeconómico conservan umbrales de percepción de riesgo mucho más altos respecto de la marihuana, 70% en 2006, que se comparan con sólo el 41% en los sectores de mayores ingresos.
Porcentaje de percepción de riesgo en el uso frecuente de marihuana (una o dos veces por semana), por nivel de ingreso económico familiar
Gr á f ico N
o26
70
>$ 1.000.000
$ 500.001- 1.000.000
$ 200.001 - 500.000
< $ 200.000 50
40 30 20 10 0
75 70 71
64 65
56 61
41
Perc. Riesgo 2004 Perc. Riesgo 2006 60
80 90 100
El porcentaje de jóvenes de familias de más altos ingresos que percibe gran riesgo en el uso frecuente de marihuana alcanza sólo a 28%, mientras que en el nivel de más bajos ingresos es de 48%. Como se muestra en el gráfico siguiente para el caso de los jóvenes, la asociación entre percepción de riesgo y prevalencias es bastante estrecha.
á f ico N
o27
Prevalencia de último año y percepción de riesgo en el uso frecuente de marihuana (una o dos veces por semana), por nivel de ingreso económico
familiar, en jóvenes de 19 a 25 años
60 50 40
18
48
35
12 30
20
48
14
28 48
2.5.4. Disparidades en oferta directa de marihuana según nivel de ingreso económico familiar
Otro aspecto importante a considerar es que en los sectores de ingresos económicos medios altos y altos la oferta de marihuana en los últimos 30 días ha aumentado considerablemente en el último bienio, de 8% a 21% (13 puntos porcentuales), una diferencia muy amplia con relación a los demás grupos donde la oferta se mantiene estable. Cabe destacar que hasta el año 2004 los grupos de ingresos económicos medios altos y altos mantenían niveles de oferta similares a los demás grupos socioeconómicos. Ello varía en el estudio actual, asociándose esta mayor oferta al aumento en las tasas de consumo de este sector.
>$ 1.000.000
$ 500.001 - $ 1.000.000
$ 200.001 - $ 500.000
< $ 200.000 50
40
0
8 9 11
9
Oferta marihuana 2004 Oferta marihuana 2006 30
20
10 7 9 8
21
Gr á f ico N
o28
Porcentaje de oferta directa de marihuana en los últimos 30 días, por nivel de ingreso económico familiar
2.5.5. Disparidades en el uso de cocaína total según nivel de ingreso económico familiar
Por contrapartida, las declaraciones de uso de cocaína y pasta base aparecen claramente desequi- libradas hacia el nivel de ingresos económicos más bajos. En este último estudio se han obtenido declaraciones muy pequeñas de uso de pasta base y cocaína en el nivel de ingresos económicos más alto, pero en el de más bajos ingresos se obtienen marcas de 2,3% para cocaína total. Estos datos confirman la proximidad que existe entre los usos de cocaína y pasta base en estratos socioeconó- micos bajos.
Prevalencia de último año de consumo de cocaína total, por nivel de ingreso económico familiar
Gr á f ico N
o29
7
>$ 1.000.000
$ 500.001 - $ 1.000.000
$ 200.001 - $ 500.000
< $ 200.000 5
4 3 2 1 0
2,3
1,2 1,2
0,4 6
8 9 10
CUADRO 6:
Prevalencias* de consumo de drogas según nivel de ingreso económico familiar
Drogas < $200.000 $200.001-$500.000 $500.001-$1.000.000 > $1.000.000
Tabaco
Total 29,5 26,9 31,8 28,6
Hombre 30,8 28,4 36,6 29,6
Mujer 28,6 25,3 24,7 27,6
Alcohol
Total 50,0 58,8 65,3 73,0
Hombre 59,1 63,5 71,1 76,7
Mujer 43,3 54,0 56,9 69,2
Marihuana
Total 5,6 5,6 7,6 18,8
Hombre 8,9 7,7 10,1 25,4
Mujer 3,3 3,5 4,0 12,1
Cocaína total
Total 2,3 1,2 1,2 0,4
Hombre 3,7 2,0 1,5 0,7
2.6. Trastornos asociados al uso de alcohol y drogas ilícitas
Los trastornos asociados al uso de alcohol y drogas ilícitas generan motivos de atención y preocupa- ción. La población general de 12 a 64 años que ha sido afectada por detenciones a causa de consumo de alcohol o drogas ilícitas alcanza al 2,9%. Este porcentaje es de 3,8% en los jóvenes, una cifra algo menor al 5,9% del estudio anterior. El porcentaje se eleva considerablemente entre consumidores recientes de marihuana, donde 18% reporta alguna detención por consumo durante el último año.
El porcentaje es aún mayor entre usuarios de cocaína, donde 24% reporta detención por consumo, principalmente adolescentes comprometidos en el uso de cocaína donde casi 42% ha sido detenido, lo que concuerda con los hábitos conocidos de uso de cocaína en la calle y de control policial sobre menores desprotegidos, que son habituales en estos casos.
Las detenciones por porte alcanza al 0,2% de la población de 12 a 64 años. Dicho porcentaje es de 0,4% en jóvenes, una cifra menor al 0,7% del estudio anterior, pero que muestra la misma progresión en consumidores de marihuana y cocaína. Es así como el porcentaje de jóvenes consumidores de marihuana detenidos por porte de drogas es de casi 2% y de 4% entre los que consumen cocaína.
Las declaraciones de despido del trabajo o abandono de estudios a causa del uso de drogas ilícitas o alcohol, por su parte, alcanzan al 0,4% afectando también más intensamente a los consumidores de marihuana y de cocaína. En este caso cabe mencionar que un 13% de adolescentes comprometidos en el uso de cocaína ha abandonado sus estudios en el último año, lo que muestra la estrecha rela- ción entre drogas y deserción escolar.
Las atenciones de urgencia a causa de intoxicaciones por alcohol y drogas ilícitas y problemas rela- cionados aparecen reportadas por el 0,9% de la población de 12 a 64 años. Entre consumidores de marihuana y cocaína los porcentajes suben al 3,4% y 8,8% respectivamente, llegando a un 14% entre adolescentes consumidores de cocaína.
Por último, el 1% de la población de 12 a 64 años reporta haber sufrido accidentes de tránsito, la- borales o domésticos a causa de las drogas ilícitas y alcohol, porcentaje que asciende hasta 2,7% en jóvenes, una cifra que se ha doblado en el último bienio. Los accidentes entre consumidores de ma- rihuana suben a 7%, dos puntos porcentuales más que los accidentes entre consumidores de cocaína (5%). Asimismo, un 11% de los jóvenes comprometidos en el uso de marihuana reportan accidentes, probablemente accidentes de tránsito lo que explicaría que el porcentaje de accidentes entre usua- rios de marihuana sea mayor que entre usuarios de cocaína.
CUADRO 7:
Declaraciones de trastornos asociados al uso de Alcohol y Drogas en ultimo año
Total Marihuana Cocaína
Detención por consumo
Total 2,9 17,6 24,1
12-18 años 1,6 16,5 41,5
19-25 años 3,8 21,6 22,6
Detención por porte
Total 0,2 1,3 2,5
12-18 años 0,1 1,1 1,7
19-25 años 0,4 1,7 4,0
Despido o abandono de estu- dios
Total 0,4 2,2 6,7
12-18 años 0,2 2,6 13,0
19-25 años 0,4 1,4 3,0
Atención de urgencia
Total 0,9 3,4 8,8
12-18 años 0,3 2,4 14,3
19-25 años 0,4 1,7 8,6
Accidente de tránsito, laboral o doméstico
Total 1,0 7,0 5,0
12-18 años 0,2 2,0 12,4
19-25 años 2,7 11,3 3,7
2.7. Percepción de gravedad del problema de las drogas
La percepción de gravedad del problema de las drogas, especialmente en el entorno cercano conti- núa siendo alta. El porcentaje que califica como grave el consumo de drogas en su barrio o sector alcanzó a 37% en este estudio, una cifra similar a la obtenida en los últimos años que, no obstante, comenzó en 46% en el año 2000. La percepción de tráfico de drogas en los barrios que se habitan obtiene su registro más alto en el estudio actual con 33%, una cifra ligeramente superior a la obteni- da en estudios anteriores. Por su parte la percepción de consumo de drogas en lugares del entorno cercano, como calles o plazas, también progresa ligeramente alcanzando un 19%.
CUADRO 8:
Indicadores seleccionados de percepción del problema de drogas
Porcentaje que: 2000 2002 2004 2006
Califica como grave el consumo de drogas
en su barrio o sector 46 39 36 37
Sabe de lugares, pasajes, calles o zonas den-
tro de su barrio donde se venden drogas 29 28 30 33
Hay mucho consumo de drogas en lugares
públicos, calles o plazas en su barrio 16 19
2.8. Situación del uso de drogas en regiones
2.8.1. Siguen siendo las regiones de la zona centro y norte del país
las que presentan los mayores consumos de drogas ilícitas
Tal como ha venido ocurriendo desde el año 2002, el consumo de drogas ilícitas afecta fundamen- talmente a las regiones del centro y norte del país. En el estudio actual las mayores prevalencias de último año de consumo de marihuana se registran en las regiones Metropolitana y Quinta, las únicas que superan el promedio nacional (7%) con tasas que bordean el 8,5%. En términos estadísticos, el consumo de marihuana aumenta en forma significativa en las regiones Cuarta, Décima y Metro- politana. En el resto de las regiones las variaciones no deben ser interpretadas como aumentos o descensos.
Gr á f ico N
o30
7
I 5 4 3 2 1 0
6,2
2,5 6
8 9 10
II III IV V RM VI VII VIII IX X XI XII
5,4 4,1
6,5
4,0
6,6
2,2 5,8
8,5
6,5 8,4
5,8 6,2
2,8 1,8
3,9 4,0 2,7
4,0 5,1
3,0
3,8 3,2 2,3 2,2
2004 2006
Evolución 2004-2006 de la prevalencia de último año de consumo marihuana, por región
La estabilidad del uso de cocaína en el país se puede apreciar en el comportamiento de las regiones
Evolución 2004-2006 de la prevalencia de último año de consumo cocaína total (pasta base y/o cocaína), por región
Gr á f ico N
o31
7
I 5 4 3 2 1 0
2,9
0,8 6
8 9 10
II III IV V RM VI VII VIII IX X XI XII
1,8 1,4 1,7
0,2 0,7
0,3
2,62,3 2,2
1,7 1,81,5
0,10,7 0,71,1
0,70,9 0,30,6 0,40,2 0,20,3
2004 2006
Detalle de resultados
III
por Región
1. Muestra y población representada
En la Región de Tarapacá esta encuesta se aplicó a un total de 1.090 personas entre 12 y 64 años de edad, hombres y mujeres, con diversos niveles de ingreso económico, que habitan en las comunas de Arica, Iquique y Alto Hospicio, ciudades con población urbana de 30 mil habitantes o más. La muestra es representativa de la región y no de sus comunas. La población representada alcanza a 307.736 personas.
CUADRO 9:
Detalles de la muestra para la Región de Tarapacá
Sexo Grupos de edad
Total Hombres Mujeres 12 a 34 35 a 64
Porcentaje 48,7 51,3 49,2 50,8 100
Muestra 537 553 536 554 1.090
Pob. Representada 149.870 157.860 153.051 154.686 307.736