El proyecto REDD+ en Chiapas

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El proyecto REDD+ en Chiapas

Derechos de los pueblos indígenas y sus condiciones en el programa Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques (REDD+) - El caso de Chiapas, México1. Ingrid Fades 2

Palabras claves: REDD, conservación de bosque, derechos de pueblos indígenas, créditos de carbono, monocultivos, políticas ambientales

Resumen:

Las preocupaciones por los cambios climáticos pretenden encontrar nuevas soluciones en el programa REDD – Reducción de emisiones por la deforestación y la degradación del bosque. Desde la conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Bali (COP 13) en diciembre 2007, se intensificaron los programas para reducir emisiones producidas por la deforestación y degradación de los bosques. El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) publicó un informe ese mismo año donde se sostiene que el peso de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al uso del suelo forestal es de 17.4 por ciento. Desde que inició el proyecto REDD en países en desarrollo, varios reportes han criticado el proyecto y dicen que solo sirve para que los países industrializados puedan comprar buena conciencia y seguir contaminando en sus respectivos países.

México es uno de los recientes países que ha entrado en el proyecto.

En la COP 16 realizada en Cancún en diciembre 2010, el gobierno de México entró de forma entusiasta al programa REDD y casi al mismo tiempo el gobernador de Chiapas, Juan Sabines, firmó un acuerdo con el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, y el gobernador de Acre en Brasil, Arnobio Marques de Almeida Junior. Este acuerdo le da inicio a un mercado de compra y venta de bonos de carbono que entra en el proyecto REDD. El estado de Chiapas es considerado uno de los pulmones verdes más importantes en el planeta. En Chiapas hay un millón 300 mil hectáreas bajo un esquema de protección en 48 reservas o Áreas Naturales Protegidas de carácter federal y estatal, pero, dentro de la selva, también viven a los que Sabines llama: “el enemigo del bosque – el hombre”, “el hombre” sería, en el caso de Chiapas, los pueblos indígenas. El despojo ha sido una forma histórica de los gobiernos en curso para solucionar y “limpiar” la selva Lacandona de

“obstáculos”. Los únicos moradores “legales” dentro de la selva hoy en día son los llamados “Lacandones”, habitando dentro de ella muchos más pueblos indígenas cómo Tzotziles, Tzeltales, Tojolabales, Choles, Zoques y otros. Las críticas acusan a REDD de ser tan sólo otro nombre para la vía del despojo territorial en Chiapas, y para generar desarrollo económico para unos pocos y no para todos.

1 Artículo escrito para el seminario “Modelos de desarrollo, recursos naturales y medio ambiente en América Latina. Políticas de la naturaleza, diversidad epistémica y conservación de la biodiversidad: el manejo de Áreas Naturales Protegidas en América Latina”. La revisión final de la versión al español de este artículo, y su corrección de estilo, corrió a cargo de Miguel Angel García (Maderas del Pueblo del Sureste, AC)

2 Estudiante de posgrado de Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional Autónoma de México; e integrante de LAD Noruega.

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1. Introducción

En los últimos cuarenta años ha surgido el debate sobre políticas ambientales. La preocupación por sequías, desastres naturales, hambrunas, crisis alimentarias causados por cambios en el clima y una crisis de energía que hace temblar a las naciones petroleras y a los que dependen de ello, se ha intensificado los últimos años. Uno de los principales temas de debate gira en torno al tema de que los países en desarrollo también tienen el derecho a una industrialización y a obtener “el nivel de vida” de los países del “primer mundo”, los cuales tienen que tomar las consecuencias de su exceso de consumo. La primera iniciativa sobre el cambio climático, al nivel internacional, fue el Protocolo de Kyoto, firmado en Kioto, Japón el 11 de diciembre de 1997. Fue un acuerdo entre los países industrializados quienes se comprometían a ejecutar un conjunto de medidas para reducir los gases de efecto invernadero (GEI). Desde el primer reporte de evaluación del Panel Intergubernamental de Cambios Climáticos (IPCC) en 1990 se ha profundizado la conciencia de que estamos enfrentando cambios climáticos causados por los seres humanos. El IPCC y sus informes crean el fundamento para el desarrollo de las políticas ambientales y las estrategias para la ONU, el Banco Mundial (BM), organizaciones ambientales como WWF, gobiernos y otros, para frenar el calentamiento global. En base a la información de IPCC se creyó el protocolo de Kyoto, en donde los gobiernos firmantes pactaron reducir en al menos un 5% en promedio las emisiones contaminantes entre 2008 y 2012, tomando como referencia los niveles de 1990. Como se sabe, el país más contaminante de este planeta tierra, Estados Unidos, nunca ratificó el acuerdo, y los objetivos del protocolo de reducir al menos 5% no se lograrán.

El oro negro, el petróleo, ha sido el recurso principal para un desarrollo económico extremo en algunos países.

Hoy, el oro está cambiando de color; los ojos de IPCC, la ONU, grandes empresas, gobiernos, organizaciones ambientales, están fijos en los bosques vivos, el oro verde. Los bosques importantes hoy en día se encuentran en América Latina, partes de África y de Asia. Como matar dos pájaros de un tiro: desarrollo económico y política ambiental a través de conservación y reforestación de los bosques vivos.

En el Informe de Evaluación 2007 de IPCC se sostiene que el peso de las emisiones de gases de efecto invernadero, asociadas al uso del suelo forestal es de 17.4 por ciento, superior a todo lo emitido por el sector del transporte del mundo y ocupa el tercer lugar mundial, después de los sectores de energía y de la industria. Se identifica, asimismo, que el mayor volumen de emisiones de GEI asociadas a los bosques en las últimas dos décadas ha provenido de los procesos de deforestación tropical asociados con el cambio en los usos de suelo3.

3 "Climate Change 2007", IPCC Fourth Assessment Report

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En base a esta información surge el proyecto REDD: Reducción de emisiones de deforestación y degradación en los países en desarrollo.

En el mismo informe de IPCC se reconoce la necesidad de la participación de los pueblos indígenas, y que sus necesidades tienen que ser escuchadas siempre y cuando se hagan acciones dentro de su territorio4.

El documento “Visión de México sobre REDD+: hacia una estrategia nacional”, del gobierno Federal, también reconoce la importancia de los pueblos indígenas: “en particular, de las comunidades rurales e indígenas que dependen de ellos (los bosques). En muchos países estas comunidades son además quienes poseen el conocimiento y experiencia para mantener las funciones y riqueza ecosistémica, de modo que los bosques, de la mano de sus habitantes y poseedores, constituyen un patrimonio común de la humanidad y representan una sólida solución para el cambio climático”5 .

El proyecto REDD provoca polémica y mucha discusión, no solamente sobre si la conservación del bosque es un elemento importante enfrentando una crisis ambiental global, pero también sobre la visión de las políticas ambientales y desde cual punto de vista se desarrollan proyectos como REDD. Hay voces muy críticas contra el proyecto a nivel internacional, y ahora en México y en Chiapas hay organizaciones y comunidades que se están organizando en contra de dicho proyecto, a su vez que hay comunidades indígenas que quieren participar dentro de él.

Durante el mes de Abril y Mayo 2011 realicé entrevistas con dos organizaciones independientes en Chiapas:

Otros Mundos y Maderas del Pueblo del Sureste, y una más con una de las consejeras de Vía Campesina. Las otras fuentes de información son escritos, como la declaración del Foro de Montes Azules de 2010 donde firman 30 organizaciones independientes campesinas e indígenas, universidades y colectivos en contra del proyecto REDD+. Mi intención con estas investigaciones es mostrar cuál es la critica de las organizaciones civiles, campesinas e indígenas; ver en qué puntos no coinciden con la política ambiental del gobierno federal y estatal, y analizar desde qué punto de vista y con cuál visión se esta desarrollando el proyecto REDD+ en Chiapas.

El gobernador de Chiapas, Juan Sabines, está promoviendo activamente el proyecto REDD+ desde la COP en Cancún. “El proyecto REDD es la solución a los cambios climáticos, la erradicación de la pobreza en Chiapas y el

4 Climate Change 2007", IPCC Fourth Assessment Report

5 Visión de México sobre REDD+ Hacia una estrategia nacional

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incremento del desarrollo económico de los pueblos indígenas, un ejemplo para el mundo”, dice Sabines6. Mientras Miguel Angel García de la organización Maderas del Pueblo del Sureste tiene otro discurso: “Es un ecocidio, implica el desplazamiento forzado y la destrucción de pueblos originarios. y REDD es simplemente una solución que conviene solamente a los países ricos para que puedan comprar buenas conciencias”7. Tenemos dos interpretaciones muy lejos de coincidir.

Planteamiento del problema:

¿Qué es el programa REDD+? ¿Cuáles son los derechos y las condiciones de los pueblos indígenas dentro de REDD+?

Dentro de este planteamiento hay que ver también las otras preguntas que surgen. En el proyecto REDD+ existe una diversidad de actores. ¿Quiénes son y qué hacen? ¿Cuál es la visión de REDD+ y cómo coincide o no con la visión de conservación de bosque y de desarrollo de los pueblos indígenas afectados? ¿Es posible juntar la visión de REDD+ del gobierno chiapaneco con la visión indígena de la conservación del bosque?

2. Visiones de conservación

Aquí voy a hacer una breve presentación de algunas visiones y teorías de políticas ambientales, sin llegar a la profundidad de ellas, ni mencionar todas las teorías que existen. El hablar del medioambiente y de las políticas de conservación nos lleva a la vieja pregunta, la que en el ámbito de la filosofía está debatida más a profundidad; la relación hombre-naturaleza. La idea o teoría ecosofía surge en los setentas. Ponen en cuestión el rol del hombre en relación con la naturaleza; algo que era nuevo, por lo menos en las sociedades occidentales. Históricamente se fue desarrollando la ecología como ciencia natural; luego emergió el ambientalismo y después la filosofía ambiental. El ambientalismo en su principio nació dentro de la comunidad académica en los sesentas por, entre otras cosas, preocupaciones de la contaminación radioactiva por pruebas nucleares. A través del trabajo de la comunidad académica se logró poner en cuestión la contaminación con sustancias como DDT y los pesticidas clorados y se empieza a ver la relación hombre-naturaleza como algo de moral y ética, siendo que nuestra contaminación afecta a los alrededores y las cadenas complejas de la vida alimentaria. Bajo planteamientos como estos llegó a conformarse la primer ONG, que fue La Fundación para la Vida Silvestre (WWF) en 1961. Hoy día, WWF es uno de los inversionistas de REDD+ en Chiapas y participa activamente en REDD en otros países

6 http://www.jornada.unam.mx/2010/12/11/index.php?section=sociedad&article=043n1soc

7 Entrevista con Miguel Angel García A., de Maderas del Pueblo del Sureste, AC, mayo 2011.

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2.1 Ecología profunda

La ecosofía se desarrolla en la ola de activismo de finales de los sesentas y durante los setentas. En esa época Surge, sobre todo en los países desarrollados, una nueva conciencia, o quizá una recuperación de la vieja conciencia, donde cada fenómeno se define por las relaciones en que se encuentra con el resto del sistema. Se retoman valores holísticos: una visión ecológica donde nada debe de quedar aislado de su contexto natural y social. La ecosofía o ecología profunda (deep ecology) fue introducida por un grupo de ambientalistas noruegos en los setentas, entre ellos el filósofo Arne Næss, quien propuso siete aspectos por los cuales distinguir a un movimiento ambientalista, filosóficamente más profundo que el ambientalismo reformista predominante. La principal diferencia entre los dos es que el reformista piensa que se pueden solucionar los problemas ambientales simplemente reduciendo la contaminación o la acumulación peligrosa de residuos; el ambientalismo reformista busca soluciones en medidas económicas, políticas, administrativas, y científico-tecnológicas. Naess, y los seguidores del ambientalismo filosófico van más allá, destacando que el ambiental es un problema social, y revelando una crisis más profunda del hombre actual. Esta es su relación a los valores, actitudes culturales y a un consumo sin conciencia8. La ecología profunda es una posición anticapitalista, o antimaterialista, dónde el problema surge desde la revolución industrial, cuando el hombre se enfoca ba en dominar a la naturaleza y no a ser parte de ella. En la década setenta surge la expresión “desarrollo sustentable”, que básicamente dice que hay que enfrentar las necesidades de hoy sin despojar los recursos y posibilidades a las futuras generaciones.

2.2 La revolución verde

Entre los setentas y noventas surgió lo que se conoce como la “revolución verde”, la cual marca un cambio en las políticas ambientales. Para enfrentar las grandes necesidades de alimentación en el mundo, se puso a marchar la revolución agrícola más grande de la historia. Fue llamada la revolución verde y provocó grandes cambios en la agricultura, en particular en América Latina y en Asia. Se invirtió una gran cantidad de dinero en investigación agrícola y se utilizó la ciencia moderna para –aparentemente- encontrar formas de producir más alimentos. Hubo grandes innovaciones en agroquímica, para producir nuevos plaguicidas y fertilizantes, y hubo apoyo a los productores fomentando el uso de nuevas técnicas y tecnologías agrícolas9, todas ellas monopolizadas por grandes empresas trasnacionales. Al principio se consideró a esta “revolución” como un éxito, pero con el tiempo ha recibido fuertes críticas por la destrucción de la biodiversidad y el envenenamiento de los suelos y agua, a través de monocultivos y pesticidas. En esa misma línea, dentro del proyecto REDD+ están planes de plantaciones de hule, palma de aceite y eucalipto, los cuales son monocultivos que requieren igual, el uso de

8 Revista Ideas Ambientales, edición número 3, 2006

9 FAO, www.fao.org

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grandes cantidades de agrotóxicos. La revolución verde intentó enfrentar la demanda de alimentos pero terminó tratando de controlar la naturaleza, no considerando las consecuencias para el ecosistema, la biodiversidad, la salud humana y el trabajo del pequeño campesino.

2.3 Sumak Kawsay

En 2008 se aprobó la nueva Constitución de la República del Ecuador.En ésta se introduce el término “Sumak Kawsay”, el “Buen vivir”. El gobierno de Ecuador, y luego el gobierno de Bolivia, fueron los primeros en tomar en cuenta el Sumak Kawsay al nivel constitucional. Es un concepto para entender la relación del hombre con la naturaleza, con la historia, con la sociedad y con la democracia. Sumak Kawsay representa la posibilidad de vincular al hombre con la naturaleza desde una visión de respeto retomando la ética a la convivencia humana.

Este concepto o visión de desarrollo y convivencia retoma ideas de ecología profunda de los setentas, pero ahora el Sumak Kawsay proviene de los pueblos indígenas latinoamericanos. Fue la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) quien presentó a la sociedad ecuatoriana el concepto del “buen vivir”10. El concepto surge del debate de la nueva constitución ecuatoriana donde se hizo un trabajo para juntar a los derechos de la naturaleza con el Estado Plurinacional. Es la primera vez que una noción que expresa una práctica de convivencia ancestral respetuosa con la naturaleza, con las sociedades y con los seres humanos11.

3. REDD

La propuesta del programa REDD fue concretizado en la conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Bali (COP 13) en 2007. La Acta de Bali -la cual fue el reporte final la cumbre- reconoció la importancia del tema y se tomó la iniciativa de establecer un esquema de Reducción de las Emisiones ocasionadas por Deforestación y Degradación de los bosques (REDD) dentro del Plan de Acción de Largo Plazo.

El objetivo del REDD sería evitar más deforestación y frenar la degradación de los bosques vivos hoy en día.

El protocolo de Kyoto resultó un fracaso, derivado de la poca voluntad de los países industrializados a cambiar su industria y a bajar el consumo en los respectivos países. Dicho Protocolo requiere un esfuerzo muy grande de los gobiernos y los habitantes de los países industrializados, para poder lograr los objetivos del acuerdo. Estados Unidos, el mayor emisor de gases de invernadero mundial, nunca ratificó el Protocolo Kyoto. REDD es presentado entonces, como algo que puede beneficiar a los países industrializados y a los países en desarrollo, pues el protocolo de Kyoto no tomaba en cuenta los bosques, mientras que ahora no sólo se habla de

10 Dr. David Cortez, Genealogía del “Buen vivir” en la nueva constitución ecuatoriana, 2010

11 Pablo Dávos, El “Sumak Kawsay” (“Buen Vivir”) y las cesuras del desarrollo, 2008

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conservación del bosque, sino de reforestación, de hacer inventarios de los bosques vivos y de su venta en el mercado de bonos de carbono. Se habla de evitar también la degradación de los bosques, (al principio REDD no incluyó la degradación; hoy en día sí -luego de la COP 16 de Cancún- y el “+” en REDD+ incorpora al papel de la conservación, el manejo sustentable de los bosques y el mejoramiento de inventarios de carbono). Así, REDD+

se pretende presentar ahora como uno de los factores más importantes para enfrentar una crisis climática global.

3.1 Actores participando en REDD+ Chiapas

REDD+ es entonces un proceso mediante que gobiernos y/o empresas extranjeras pagan a propietarios de bosques y selvas (comunidades y gobiernos) por conservar, restaurar, reforestar y monitorear sus bosques y selvas, a cambio de bonos de carbono. Dentro de REDD+ en México participan una diversidad de actores, con instituciones como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), responsable de formular y ejecutar la política nacional de desarrollo forestal sustentable y asegurar la congruencia de la política nacional ambiental y de recursos naturales con la de desarrollo rural. De ella depende la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), cuyas atribuciones están previstas en el artículo 22 de la Ley General de Desarrollo forestal Sustentable, entre las que destacan las de, “participar en la formulación y aplicación de la política nacional de desarrollo forestal sustentable, y la de organizar y aplicar los instrumentos de política forestal”.

Para implementar REDD+ se impulsa un proyecto piloto, donde se capacitan a comunidades en monitoreo, medición de carbono y cálculo sobre la cantidad de carbono que existe en el presente y futuro, para contabilizar reducciones de emisiones. Para hacer esto, en Chiapas se hizo el programa PACCCH (Programa de Acción ante el Cambio Climático del estado de Chiapas). El programa PACCCH es una iniciativa de trabajo multidisciplinario, desarrollado en conjunto entre ciertos sectores de la sociedad civil, el gobierno y la academia12. Dentro de PACCCH se encuentra Conservación Internacional México (CI) que está facilitando el desarrollo de las bases científicas, técnicas y de estructura que sustentan al PACCCH, a través de alianzas con la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), el Instituto Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez (ITTG), el Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR), La Universidad Autónoma de México (UNAM) y el Colegio de Posgraduados (COLPOS) y con la colaboración del Instituto Nacional de Ecología (INE).

Todos los programas de la ONU y grandes proyectos de apoyo económico, dentro del discurso de desarrollo del

“tercer mundo” (como aquellos impulsados por el Banco Mundial), tienden a involucrar a la sociedad civil, casi

12 http://cambioclimaticochiapas.org/somos.php

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siempre representados por ONGs –Organizaciones No Gubernamentales- afines a los gobiernos. PACCCH incluye también a ONGs responsables de vincular el trabajo de campo en la capacitación comunitaria para poder ejecutar los proyectos de: REDD+, pago por Servicios Ambientales y conservación de los bosques y selvas en el estado, que eventualmente formarán parte de las estrategias de mitigación y adaptación. Estas organizaciones incluyen a Pronatura y a la Cooperativa Ambio. Además participan, la Comisión Nacional para la Conservación de la Biodiversidad (CONABIO) y su programa Corredor Biológico Mesoamericano; la Agencia Internacional para el Desarrollo del gobierno de Estados Unidos (USAID); la Embajada Británica en México; el gobierno Noruego y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), administrado y controlado por el Banco Mundial (GEF).

La Embajada Británica en México es un socio clave para el financiamiento del PACCCH que en conjunto con contrapartidas de CI, y los gobiernos federal y estatal, están haciendo posible este programa. El gobierno Noruego también es uno de los grandes inversionistas en el proyecto REDD+ en México.

Todas ellas son organizaciones e instituciones muy grandes, algunas de ellas de carácter internacional y extranacional, y mucha de la crítica contra REDD+ México está basada en el origen y antecedentes de estos actores, que supuestamente representan los intereses de los pueblos indígenas.

3.2 Derechos de los pueblos indígenas

Con REDD surge la pregunta de los derechos de los pueblos indígenas. Los bosques y selvas han sido y son el sustento para 90 por ciento de la gente que vive en extrema pobreza. Ellos dependen del bosque para su alimentación, medicina y vivienda. Los pueblos más pobres son los más afectados a por los cambios climáticos y por eso es importante reducir la deforestación para que sean más resistentes a los impactos de los cambios climáticos13. Una visión compartida entre la mayoría de los pueblos indígenas es que los que destruyen su tierra y sus recursos están causando su propia destrucción. Los pueblos indígenas tienen una relación intrincada con sus tierras, territorio, recursos; y esta relación es el fundamento para su economía, su sistema cultural y social, el ambiente, su conocimiento ecológico y para su identidad como pueblo14.

El Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales, firmado por el gobierno de México en 1992, ratifica el derecho a participar en los procesos que les afectan y tener que ser

13 Global Canopy Programme: The little REDD book

14 UNPF11

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consultados, cuando haya “medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente”15.

En la página oficial de REDD+ México se afirma la importancia de respetar el Convenio de 169; “(...) las comunidades rurales e indígenas que dependen de ellos (los bosques) (...) y en muchos países estas comunidades son además quienes poseen el conocimiento y experiencia para mantener las funciones y riqueza ecosistémica, de modo que los bosques, de la mano de sus habitantes y poseedores, constituyen un patrimonio común de la humanidad y representan una sólida solución para el cambio climático”16.

3.3 REDD+ Chiapas

El estado de Chiapas es considerado unos de los pulmones verdes más importantes en el mundo, y un gran reservorio de biodiversidad y de agua, con un millón 300 mil hectáreas bajo algún esquema de protección oficial.

En los bosques de Chiapas hay 19 tipos de vegetación, cerca de 8500 especies de plantas, 180 especies de mamíferos, 666 especies de aves, 227 especies de reptiles, 92 especies de anfibios y más de 1200 especies de mariposas, con numerosos endemismos en cada caso. No sólo existe una diversidad biológica en Chiapas, también hay una diversidad cultural impresionante e importante; aquí se encuentran 12 diferentes pueblos indígenas, principalmente tzotziles, tzeltales, tojolabales, choles y zoques, pero también grupos menores de los Pueblos Mame, Chuj, Kanjobal, Jacalteco, Maya caribes (Lacandón), Kakchikel y Mochó (Motozintleco), Quiché e Ixil17. El grupo llamado Lacandón es el más discutido en el estado y ahora está otra vez en el centro de la crítica de otros pueblos indígenas y de organizaciones sociales y ambientales, por ser el grupo que entra a colaborar con el gobierno de Juan Sabines en los proyectos REDD+.

Poco antes de que el gobierno mexicano presentara la “Visión de México en REDD+” en la COP 16, el gobernador Sabines firmó un acuerdo con el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, y el gobernador de Acre, Brasil, Arnobio Marques de Almeida Junior, para iniciar un mercado en el que dichas entidades compren a Chiapas bonos de carbono para conservación forestal. “Nuestra incorporación se deriva de la invitación del gobernador […] Schwarzenegger a unirnos a su revolución verde, propuesta con la que coincidimos plenamente porque representa una transformación que deja atrás la revolución industrial de los combustibles fósiles para moverse hacia el uso de energías renovables y la conservación de nuestros bosques”18, dijo Sabines después de firmar el acuerdo. Con este acuerdo el estado de Chiapas forma parte del Grupo de Trabajo de los Gobernadores

15 El convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales

16 www.reddmexico.org

17 SiPaz, http://www.sipaz.org/fini_esp.htm

18 http://www.jornada.unam.mx/2010/12/11/index.php?section=sociedad&article=043n1soc

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sobre Clima y Bosques (GCF por sus siglas en inglés) con otros 45 estados más, unidos por las causa de REDD+. Este acuerdo es una colaboración subnacional singular entre varios estados y provincias que establece las bases para iniciar un mercado de compra y venta de bonos de carbono.

A aquellas comunidades “lacandonas” que ya están colaborando con el gobierno chiapaneco en el proyecto REDD+, se les ha comenzado a pagar 2 mil pesos al mes. “Aquí apoyamos directamente a los dueños de la tierra, no estamos contratando a guardabosques o guarda selvas, estamos apostando a que los dueños de la tierra van a resguardar”19 dijo Sabines, iniciando los pagos por servicios ambientales en enero de este año. Los que reciben ahora este “pago por servicios ambientales” son los habitantes de Lacanjá Chansayab, Nahá, Metzabok, Frontera Corozal y Nueva Palestina. Los proyectos REDD+ en México no están formalmente definidos como tales, pero el gobierno de Chiapas ya comenzó a pagar a selectos comuneros “lacandones”, para mostrar su voluntad de crear una buena base para los negocios de trasnacionales californianas, con recursos públicos.

El gobernador Sabines está convencido de que sumarse al “pago por servicios ambientales” es un proyecto de vida: “sus hijos y sus nietos se lo van a agradecer porque de eso van a vivir, porque van a recibir dinero por estarla cuidando, apostémosle a ellos, los que están chiquitos, para que ustedes tengan la certeza de qué van a vivir sus hijos en el futuro, van a vivir de la conservación de las reservas, del turismo y de la producción de hule o de palma de aceite”20. La subcomunidad de Frontera Corozal es una de las que ya están recibiendo los pagos por servicios ambientales; su vocero el subcomisariado ejidal, Francisco López Pérez, dijo: “este programa de conservación permitirá a las nuevas generaciones tener mayores oportunidades de desarrollo, aun más cuando por iniciativa suya este programa se convierte en decreto de la ley, dejando una oportunidad de vida para las futuras generaciones”21 .

4. Tierra y Territorio en Chiapas

La lucha por la tierra y el territorio tiene raíces históricas en Chiapas, y ha sido la causa de la organización de indígenas campesinas y también del levantamiento zapatista el primero de enero de 1994. La constitución mexicana lograda por la revolución mexicana (1910-1920), fue en alguna medida, fundada en los principios del

“Plan de Ayala” de Zapata, cuya consigna era “La tierra es de quien la trabaja”, una consigna retomada por los pueblos zapatistas hoy en día. La constitución de 1917 iba a garantizar el derecho a la tierra y esto fue la política

19 Boletín del Gobierno de Chiapas # 4458

20 Boletín del Gobierno de Chiapas # 4458

21 Boletín del Gobierno de Chiapas # 4458

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del estado después de la revolución, pero en Chiapas nunca se logró cumplir una reforma agraria y se mantuvo el viejo sistema de latifundios –llamadas fincas- que hasta 1994 –año del levantamiento armado de 1994- siguió existiendo. Bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-1940) se lanzó un programa de reforma agraria y de educación socialista, pero éste no tuvo mucho impacto en Chiapas. En cambio, en los setentas llegó agresivamente la revolución verde y la expansión ganadera a Chiapas, y una buena parte de la agricultura chiapaneca adoptó un sistema más mecánico y muchos campesinos perdieron su trabajo, ya que no eran necesarios. La población en los altos se duplicó en veinte años y el resultado era que no había suficiente tierra para mantener toda la población22.

4.1 “La marcha al mar”

Varios intentos de reparto agrario en Chiapas causaron las protestas de los terratenientes en el estado; la solución gubernamental fue hacer una alternativa a la reforma agraria. Bajo el presidente Miguel Alemán (1946- 1952) se lanzó el Programa oficial la “Marcha al mar” (colonización del trópico), donde los grupos campesinos solicitantes fueron impulsados a habitar tierra del estado (Terrenos nacionales) en vez de seguir repartiendo las grandes fincas de los terratenientes23. En Chiapas, la tierra que fue ofrecida a los indígenas y campesinos fue tierra dentro de la selva. La migración y la colonización de la selva Lacandona se disparó después de 1960 y miles de Tzotziles, Tzeltales, Tojolabales y Choles formaron ahí nuevos poblados. Como no había mucha experiencia de cultivar tierra bajo las condiciones de la selva, se quemó grandes partes de la selva para preparar la tierra para cultivos y sobre todo, para ganado. La tierra pierde su calidad bajo estas condiciones y la solución rápida es tumbar y quemar todavía más selva para tener más tierra para cultivos, convirtiéndose en un círculo vicioso. Al mismo tiempo se reinició la explotación de madera preciosa, y en 30 años, la mitad de la selva Lacandona desapareció.

4.2 Indígenas “legales” e “ilegales”

El punto principal de la crítica de diversas organizaciones sociales y ambientales, y de algunos centros de investigación, es quién está colaborando con el gobierno. En 1972 el gobierno federal de Echeverría decide titular a 66 familias “lacandonas” -quienes en este tiempo constituían seis por ciento de la población indígena en la zona-, 614 mil hectáreas de la selva. El decreto de titulación convirtió en “invasores ilegales” a los otros 94 por ciento de los habitantes. Desde entonces, poco a poco se ha ido desalojando y reubicando a esas comunidades, algunas a través de acuerdos con el gobierno, otros sacados con policías en helicópteros y otros más,

22 Roy Krøvel, fra guerilla til globale solidaritetsnettverk i Chiapas, México, PHD, 2006

23 Roy Krøvel, fra guerilla til globale solidaritetsnettverk i Chiapas, México, PHD, 2006

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asesinados por no querer dejar sus tierras. Hace seis años, 47 comunidades indígenas vivían dentro y cerca de la Reserva de Biosfera Montes Azules; hoy en día sólo quedan siete comunidades24.

La Declaración del “Foro Social de los Montes Azules por la Defensa de la Vida y el Territorio”, que se realizó el 5 y 6 de marzo de 2010, en el ejido Candelaria de los Montes Azules, de la Selva Lacandona, Chiapas, se ha pronunciado en contra de REDD+ y dice: “Ninguna persona, comunidad o pueblo, por el hecho de vivir en un área natural protegida, pueden ser privados de sus derechos, sobre todo, de los derechos a la vida, a la seguridad humana y a su libre determinación25. Aún así el gobierno de Chiapas considera que el enemigo del bosque es el hombre”: “El enemigo de la selva es el hombre, seamos amigos de la selva, es única, no hay otra como esta, que nadie la invada, quien atenta contra esta selva, atenta contra el planeta”26(Juan Sabines, enero, 2011), así que su solución es sacar al hombre (indígena) pero solamente los que son “invasores”, los cuales son todos aquellos que no son definidos como “lacandones” por el decreto de 1972. Es el mismo gobierno el que ha dividido a los pueblos en “legales” e “ilegales” y así poder simular que respeta el Convenio 169, cuando se trata de pueblos que colaboran con el gobierno, mientras el Convenio no es válido cuando se trata de otros pueblos indígenas, “los invasores”27.

Otro punto importante que ha causado divisiones fuertes entre comunidades, es el artículo 27 constitucional, que se modificó en el año 1992. Los campesinos pierden el derecho a la tierra comunal y el nuevo artículo impulsa un proceso para poder dar títulos individuales a los ejidatarios. Esto abrió la puerta a la privatización apoyada por el Banco Mundial, a través del proyecto PROCEDE. El objetivo principal del Programa fue dar certidumbre jurídica a la tenencia de la tierra, a través de la entrega de certificados parcelarios y/o certificados de derechos de uso común -o ambos, según sea el caso- así como de títulos de solares, en favor de los individuos con derechos que integran los núcleos agrarios que así lo aprobaron y solicitaron28. El resultado de PROCEDE es la privatización de la tierra y bienes comunes, volver la tierra mercancía, romper con la cultura indígena y romper con el tejido social de las comunidades29.

Para definir lo que se puede vender en indulgencias –bonos- de carbono al gobierno de California y a las

24 Entrevista con Miguel Angel García de Maderas del Pueblo del Sureste, abril 2011

25 Declaración del Foro Social de los Montes Azules por la Defensa de la Vida y el Territorio, 2010

26 Boletín del Gobierno de Chiapas, num. 3807

27 Entrevista con Miguel Angel García de Maderas del Pueblo del Sureste, abril 2011

28 http://www.ran.gob.mx/ran/programas_sustantivos/ran_procede.html

29 Entrevista con Gustavo Castro, Otros Mundos, abril 2011

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empresas contaminantes que lo sostienen, la administración chiapaneca intenta, como otras anteriores desde hace décadas, abrir una brecha en la Selva Lacandona que delimite la zona a comercializar, renovando agresiones y despojos a las comunidades indígenas30. El mismo gobierno chiapaneco afirma en uno de sus boletines, que han podido sacar casi todos los pueblos invasores: “de los 170 pueblos que permanecían invadiendo alguna reserva, (hoy) sólo quedan 7, pero –insisto- es una responsabilidad de todos y ustedes que son los dueños de la reserva son los principales comprometidos por conservar” (Juan Sabines, enero, 2011), esto dijo a los indígenas de la comunidad Frontera Corozal, quienes si son ”legales” y reciben su “pago por servicios ambientales”.

5. Critica

Miguel Angel García, de Maderas de Pueblo del Sureste, opina: – “Sin indígenas no hay bosque. Si no se reconoce el trabajo y la conservación de los mismos pueblos indígenas, el REDD+ o cualquier otro proyecto de conservación, no va llegar a solucionar ningún problema. Sabines dice que va a arreglar caminos de forma ecológica “sustentable”, carreteras que absorben agua, para que venga el turismo a las comunidades donde están los lacandones “guardabosques” y con esto generar derramas económicas”.31 . Los críticos opinan que REDD+ es una nueva cobertura para viejos saqueos y es tan sólo un otro nombre para el despojo en Chiapas.

Como es bien sabido, la planta de maíz no sólo tiene una importancia alimentaria para muchos pueblos indígenas. Su cosmovisión y cultura gira alrededor de esta planta que ha sido cultivada en las tierras chiapanecas por miles de años. Uno de los argumentos del gobierno de Chiapas para “conservar la biodiversidad” es dejar de sembrar el maíz, que según Sabines: ”hace mucho daño al planeta, mientras que la reserva, la gran riqueza que tienen sus habitantes, se iría acabando”(Juan Sabines, enero, 2011). El proyecto REDD+ en Chiapas promueve la siembra de hule y palma de aceite (palma africana), mientras una planta como el maíz que se siembra en todas las comunidades de Chiapas, la cual es la principal fuente de alimentación, se tiene que dejar de sembrar. Es parte de lo que se pretende hacer en las selvas y bosques de Chiapas: vender a trasnacionales el carbono que absorben los bosques y selvas, y para dar garantías a este negocio, desalojar a las comunidades, desplazándolas para engrosar otro nuevo negocio del gobierno: las llamadas “ciudades rurales sustentables”. Ya desplazados y desarraigados, sin servicios ni medios de vida, la generosa oferta del gobierno de Chiapas es que sean peones en las plantaciones agrocombustibles32. Miguel Angel explica: “Cuando hacen inventarios de los bosques que quieren vender en el mercado de créditos de carbono, pretenden incluir las plantaciones de los

30 Silvia Ribeiro, http://www.jornada.unam.mx/2011/04/23/opinion/019a1eco, 23 de abril 2011

31 http://www.comunicacion.chiapas.gob.mx/documento.php?id=20110118010057

32 Entrevista con Ana Luz Valadez Ortega, Consejera para Vía Campesina, abril 2011

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monocultivos de palma de aceite y hule” (entrevista mayo, 2011). Quiere decir que no sólo el bosque vivo entra en el proyecto REDD+, también se consideran nuevas plantaciones, y según Gustavo Castro de Otros Mundos, el plan bajo el gobierno de Sabines es incrementar estas plantaciones de palma de aceite a cubrir 100 mil hectáreas de tierra dentro de 2012; hoy la palma de aceite está cultivada en 45 mil hectáreas de tierra y en Chiapas están los viveros de palma más grande en América Latina33.

Sabines reiteró sobre REDD:“ Esto no es un programa de este gobierno, esto yo se los voy a dejar a ustedes en la Ley para que tengan ese ingreso, lo que puede pasar es que suba y que SEMARNAT les pueda hacer el inventario, que digan cuántas toneladas de carbono, de gases está captando su selva, entonces puedan poner un recurso adicional y luego que lleguen los organismos internacionales de conservación, esto es un derecho porque están haciendo un servicio al mundo, no nada más a Chiapas, al mundo entero”34. Los críticos de REDD por el otro lado opinan que el problema es la política atrás de REDD, que está basada en que los bosques y selvas son ahora responsables por las emisiones de gas invernadero; “es un engaño al público, pues en vez de atacar el problema principal, que son las emisiones de gas invernadero en países industrializados, - gases como el dióxido de azufre y el ozono, los cuales los árboles no pueden capturar- miran hacia el sur y ven la capacidad económica que existen en los bosques”35.

El gobierno de Chiapas afirma que hay consultas comunitarias en Chiapas. Esto es un punto que ha sido enfatizado por los documentos oficiales de REDD, y que respetar los derechos de los pueblos indígenas es parte de REDD+ México. Pero los críticos de REDD+ dicen que si le preguntas a las comunidades en Chiapas qué es REDD+, incluso a las comunidades que están recibiendo pagos como “participantes” en este programa, no van a poder contestar. El gobierno se brincó esta parte que se llama información previa y consulta36. En la página web de PACCCH se encuentra un enlace a una consulta pública estatal; ahí se puede descargar la consulta del Programa de Acción ante Cambio Climático del Estado de Chiapas, hacer comentarios y observaciones y mandarlo vía correo electrónico. Hoy día es bastante limitado el acceso a una computadora y a internet en las comunidades en la selva, y la gran mayoría no están informados de que pueden opinar y hacer comentarios sobre el proyecto REDD+. El gobierno de Chiapas está obligado bajo el Convenio 169, a respetar a los pueblos indígenas, y también en el programa de REDD internacional se ha confirmado la importancia de “respetar y consultar los pueblos indígenas”. “No ha habido consultas, sólo se ha hecho limitadamente con los “Lacandones”,

33 Entrevista con Gustavo Castro, Otros Mundos, abril 2011

34 Boletín: 3258

35 Entrevista Miguel Angel García, Maderas del Pueblo del Sureste,, Gustavo Castro “Otros Mundos”, abril 2011

36 Entrevista con Ana Luz Valadez Ortega, Consejera para Vía Campesina, abril 2011

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quienes siempre han sido títeres del gobierno. Si a un pueblo indígena le han violado sus derechos más elementales, ha sido a los llamados lacandones, a quienes les han robado su dignidad y sus verdaderas raíces como pueblo; sólo sirven de folclor y para proyectos políticos; la mayoría de las veces ni saben lo que firman”

(Miguel Angel García, abril 2011).

En realidad son los países industrializados quienes tienen una deuda ecológica con el mundo: “gracias a la explotación de los recursos –naturales y humanos- de los países pobres, se han podido desarrollar y sostener un altísimo nivel de vida y de consumo extremo. Ahora estos países, en vez de pagar su deuda ecológica, miran al sur, a los pueblos y territorios indígenas y campesinos, señalando ahora que a ellos y a sus bosques, les corresponde a resolver el problema”, (Miguel Angel García abril, 2011). En vez de resolver los problemas donde nacieron, y con quienes lo crearon, crean mecanismos mercantiles para incluir algo tan absurdo como el oxígeno:

“El oxígeno, que es un regalo de la Madre Tierra a los seres humanos, y ellos –los países ricos y las empresas multinacionales- lo vuelven mercancía” (Miguel Angel García, abril, 2011).

Las voces críticas tienen otra visión para la conservación, diferente que el proyecto REDD, pero García afirma que incluso éste podría ser posible realizarlo, “pero solamente si se desarrolla el proyecto con las comunidades;

primero reconociendo y retribuyendo socialmente el trabajo de conservación que siempre han hecho los pueblo indígenas; tiene que ser un proyecto equitativo, donde no se “pague” por servios ambientales, individualmente. El gobierno chiapaneco tiene una visión ecológica muy vieja, parecida a los primeros parques nacionales en Estados Unidos, donde a los indígenas se les ve como un obstáculo o como el enemigo”37. “No se puede resolver ningún problema de la pobreza o la desigualdad sin ver el raíz de los problemas en Chiapas, como es la injusta distribución de la tierra, los precios de los artículos agrícolas, y el olvido total de los pueblos indígenas y sus derechos a la educación y a la salud. La migración de Chiapas se ha disparado los últimos 15 años hasta un 300

%; hay muchos conflictos internos y el gobierno mismo sabe sembrar y usar estos conflictos para su beneficio y para beneficio de las empresas transnacionales que están esperando su parte de la selva, de sus minas y del territorio fértil en Chiapas38.

37 Entrevista con Miguel Angel García de Maderas del Pueblo del Sureste, abril 2011

38 Entrevista con Ana Luz Valadez Ortega, Consejera para Vía Campesina, abril 2011

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6. Conclusión

En ningún país, donde se haya impulsado REDD, se ha salvado de críticas. En Chiapas apenas se está iniciando el proyecto, pero los pueblos indígenas, en conjunto con organizaciones sociales, algunos centros de investigaciones y Organizaciones No Gubernamentales, se han unido para criticar REDD+ como proyecto y/o como se está manejando por parte del estado de Chiapas. Las críticas vienen de diferentes grupos, pero todavía falta información sobre el proyecto. Cuando Sabines dice que las futuras generaciones le van a agradecer porque van a poder vivir de la conservación de bosque, del ecoturismo, de la producción de hule y palma de aceite, él habla por su gobierno y por los pocos indígenas a los que beneficia el proyecto REDD+, y no habla de las otras comunidades que luchan por el derecho de mantener su cultura y su territorio como pueblos indígenas; los que luchan por sembrar su plantas nativas, como el maíz y el frijol. La visón del gobierno de Sabines y de cómo se está desarrollando REDD+ en Chiapas destruye a las comunidades que viven dentro de la selva; les quita su derecho a ser escuchadas y a participar concientemente en la toma de decisiones sobre su territorio. Ana Valadez dijo en la entrevista que “no se puede entender REDD+ sin revisar la historia agraria de Chiapas. Por una injusta distribución de la tierra empezaron los conflictos y el desalojo de las comunidades”. REDD+ viene por encima de todo y se esconde bajo la bandera de la ONU. Sabines habla de erradicar la pobreza, pero su solución es desplazar y concentrar a las comunidades, no buscando soluciones conjuntamente con las comunidades.

Sumak Kawsay y la ecología profunda están aún lejos de influir al programa oficial REDD+ en Chiapas, que sigue la vieja escuela de los ambientalistas reformistas, con soluciones basada en ganancias económicas, y no en el valor de los Pueblos, con su cultura, su cosmovisión, sus lenguas y sus ostumbres, y con una biodiversidad coexistiendo en armonía con ellos.

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7. Bibliografía

Declaración del Foro Social de los Montes Azules por la Defensa de la Vida y el Territorio, 2010 Dr. David Cortez, “Genealogía del “Buen vivir” en la nueva constitución ecuatoriana”, Ecuador, 2010 El convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales Global Canopy Programme: The little REDD book, Inglaterra, 2008

IPCC Fourth Assessment Report, "Climate Change 2007"

Pablo Dávos, “El “Sumak Kawsay” (“Buen Vivir”) y las cesuras del desarrollo”, 2008 Roy Krøvel, fra guerilla til globale solidaritetsnettverk i Chiapas, México, PHD, 2006 Revista Ideas Ambientales, edición número 3, Colombia, 2006

Visión de México sobre REDD+ Hacia una estrategia nacional, México, 2010

Entrevistas:

Ana Luz Valadez Ortega, consejera de Vía Campesina, 29-05-2011 Gustavo Castro de Otros Mundos, AC, 25-04-2011

Miguel Angel García A., de Maderas del Pueblo del Sureste, AC, 12-05-2011:

Páginas de internet:

http://www.comunicacion.chiapas.gob.mx/documento.php?id=20110118010057 http://www.ran.gob.mx/ran/programas_sustantivos/ran_procede.html

Silvia Ribeiro, http://www.jornada.unam.mx/2011/04/23/opinion/019a1eco, 23 de abril 2011 SiPaz: http://www.sipaz.org/fini_esp.htm

PACCCH: http://cambioclimaticochiapas.org/somos.php FAO: www.fao.org

La Jornada: http://www.jornada.unam.mx/2010/12/11/index.php?section=sociedad&article=043n1soc UNPF11: Overview of REDD proposals submitted to the UNFCCC, 2010

http://unfccc.int/methods_science/redd/country_specific_information/items/4537.php

Boletines del Gobierno de Chiapas:

Boletín 4458 Boletín 3258 Boletín 3807

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