UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID

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UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID

FACULTAD DE FILOLOGÍA

INSTITUTO UNIVERSITARIO DE LENGUA MODERNAS Y

TRADUCTORES

MAGÍSTER Universitario en Traducción 2010 – 2011

Teoría de la Traducción

PROF. Dra. PILAR MARTINO ALBA

Reseña sobre: Manual de traducción de Peter NEWMARK,

Madrid, Cátedra, 1995.

por Abdou Khadre BOP

serignebagdad@hotmail.com

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«El futuro traductor debe estar capacitado para dominar lingüísticamente un proceso eminentemente lingüístico, que implica la atentísima confrontación de dos lenguas y la valoración de la potencia o capacidad expresiva de dos textos o manifestaciones de ambas».

Valentín GARCIA YEBRA.

Esta reseña sobre Manual de traducción de Peter NEWMARK está basada en unos capítulos tocantes al proceso traductor: I Introducción –17.p– , II Análisis de un texto –27.p–, III El proceso de traducir –36.p– y V Métodos de traducción –69.p–.

Como lo indica NEWMARK en la introducción, este libro es «un curso acerca

de los principios y metodología de la traducción» para el usuario interesado en la

traducción porque es una práctica compleja: «el traductor debe tener tacto y gusto […],

o un sexto sentido […] que es una mezcla de inteligencia, sensibilidad e intuición, aparte de conocimiento.» –18.p–

Cuando afirma NEWMARK: «Yo no puedo hacer de ustedes traductores […]», ofrece a los que desean ser traductores una alternativa sugiriéndoles «algunos principios

generales» de traducción como el análisis textual en la lengua original, «los dos métodos básicos de traducción», «la relación entre significado, lengua, cultura y traducción», etc.

En este sentido, mi lectura de la figura 1 –p.19– de la dinámica de la traducción es asimilarla a un eje de simetría no absoluta sino relativa porque según parafrasea NEWMARK a Mounin, «la traducción no puede simplemente reproducir, o ser, el

original» –p.19– y según afirma el mismo, «no existe una traducción perfecta, ideal o “correcta”» –p.21–. Para mí, es el traductor este eje, se convierte en un verdadero “negociador de significados” entre las normas de la lengua original y terminal, la

cultura original y terminal, la tradición original y terminal.

El rasgo pluridisciplinar de la actividad traductora profesional debe convertirla en una tarea colegial que incluye a los mismos traductores, los correctores –nativos de la LO y de la LT–, los terminólogos, los escritores, los clientes para acabar en una toma de decisión consensual que garantice la calidad del producto final.

A continuación, acerca del análisis textual, pienso que no se puede traducir lo incomprensible. Las lecturas del texto original –lectura general y detallada– constituyen según NEWMARK una tarea previa para saber «de qué se trata», determinar «la intención y la forma del texto» –consultando diccionarios, enciclopedias

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y otros materiales indispensables– y para «captar el tema y los conceptos y percatarse

de la función del texto»– a fin de escoger un método traslaticio adecuado.

También, la tarea de lecturas incluye la de sacar de la comprensión la intención del autor. El traductor, confundiéndose con el escritor, tendrá que emitir la intención del texto original en el texto terminal teniendo en cuenta al lector final, las escalas

estilísticas o los registros utilizados en la lengua original, el marco «donde se publicará el texto en la LT» y la calidad de la escritura así como la autoridad del texto.

Leer para identificar denotaciones y connotaciones igual que “el aspecto cultural del

texto original” y para traducir mentalmente analizando los problemas de traducción

prepara al traductor a enfrentarse con su tarea que implica un procedimiento traslaticio que, según NEWMARK, es operativo y abarca cuatro niveles: «el nivel del texto en la

LO, el nivel referencial de los objetos o sucesos reales o imaginarios, el nivel de cohesión que traza el hilo del pensamiento y el nivel de naturalidad o del lenguaje corriente adecuado al escritor en una situación dada». –p.37–. NEWMARK considera

el nivel de naturalidad como vínculo entre la teoría de la traducción, la teoría del

traducir y la práctica traslaticia.

Según yo, la lectura del texto original es un a priori bastante lógico porque «el nivel

básico, cuando uno traduce, es el texto». Incluso en «el proceso de traducir»–p.36–,

estas lecturas son mecanismos para buscar equivalentes disponibles en la lengua terminal a la gramática y el léxico del texto original.

Entonces, el nivel referencial, abarcando el nivel textual, ofrece al traductor una referencia para analizar la realidad real o imaginaria del léxico y en caso de necesidad la realidad extratextual del mismo a fin de adaptarlo a su versión basada en el nivel de cohesión que regula la conectividad y «gradúa el énfasis» del pensamiento del escritor. Leer la versión como el original se consigue gracias al grado de naturalidad que, según NEWMARK, «es fácil de definir, pero muy difícil de concretar» porque al traductor le tocará adaptarse a los niveles referencial, textual y cohesivo a fin de ser natural.

Es traduciendo «oración por oración» como se mantiene la unidad de traducir; es «la oración la unidad básica de pensamiento» en la lengua original y debe ser «la

unidad básica de traducción» siempre que haya correspondencias obvias entre las dos

lenguas.

Según NEWMARK, hay «cuatro tipos de significado» en la traslación del léxico: el físico o material –casa–, el figurado –hogar–, el técnico –compañía– y el

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coloquial –de miedo, bárbaro–. Según estos significados, la palabra –sueltamente– es neutra, su contexto y su colocación determinan su esencia.

Respecto de la traducción de los nombres propios –p.56–, el traductor debe acudir a libros de consultas –diccionarios, enciclopedias, etc.– al ignorar los equivalentes de estos. A la hora de revisar la versión, la naturalidad y la exactitud deben guiarle al traductor.

Pues, para NEWMARK, en los Métodos de traducir –p.69–, se plantea el problema de traducir literal o libremente.

El proceso libre pone el énfasis más el espíritu, el sentido, el mensaje, el

contenido mientras que el literal insiste más en la letra, las palabras, el estilo, la forma.

En función de esta diferenciación, NEWMARK propone unos métodos de traducir como:

- la traducción palabra por palabra –interesante para «entender la mecánica de la lengua

original o analizar un texto difícil como un primer paso para su posterior traducción–»

–p.70–,

- la traducción fiel reproduce «el significado contextual exacto en las coacciones» –p.70– que exige la gramática de la LT,

- la adaptación –usada en obras teatrales y poéticas principalmente–,

- la traducción idiomática favorece coloquialismos y modismos para reproducir los matices del significado del texto original,

- la traducción literal, - la traducción libre,

- la traducción semántica hace hincapié más en «el valor estético» o sea en la belleza y la naturalidad del sonido del texto original según avisa NEWMARK,

- la traducción comunicativa –traslada contextualmente a la LT el significado exacto de la LO a fin de que los lectores acepten y comprendan el contenido y el lenguaje–

Así pues para NEWMARK, los principios de la exactitud y la economía se adaptan más a la traducción semántica y comunicativa; lingüísticamente la semántica es más económica, personal e individual, pone el énfasis en «el nivel lingüístico del autor,

se usa para textos “expresivos”.» –p.72– y es una “sobretraducción” con valor

interpretativo mientras que la finalidad de la comunicativa es el lector, se aplica a los textos “informativos” y “vocativos”, es social o colectiva y es una “infratraducción”

con valor explicativo. Incluso, la simplicidad, la claridad y el estilo natural e ingenioso

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usarse «como un todo» –p.73– para alcanzar el objetivo de «efecto equivalente» –p.73–;

«equivalencia dinámica» en EUGENE NIDA y «respuesta equivalente» en demás

traductólogos. Consiste en crear en el lector de la LT la misma sensación que produce el original en el lector nativo. Por ello, opina NEWMARK que «el efecto equivalente no

es solo deseable, sino vital» –p.73– porque permite «evaluar la eficacia» en la

traducción comunicativa de documentos vocativos.

En efecto, NEWMARK afirma que cuanto mayor es el grado universal de un texto,

«mayor posibilidad de efecto equivalente generalizado» hay, mientras que si el texto es

más cultural es decir más local más alejado temporal y espacialmente, su efecto equivalente es menor. A NEWMARK le importa muchísimo el “efecto equivalente” por su esencia en traducción y su aplicabilidad a cualquier tipo de texto.

Para concluir, como alumno francófono en traducción, he optado por hacer mi reseña sobre Manual de traducción de NEWMARK porque estoy convencido de que es una referencia para percatarse de cuestiones metodológicas muy prácticas que ayudan a afrontar el proceso traslaticio y la práctica del traducir para alcanzar los blancos de efecto equivalente, naturalidad, economía y de exactitud: objetivos en los cuales NEWMARK fundamenta su actuación “traductológico-traductora”. En la práctica de la traducción, voy aplicando las instrucciones de NEWMARK y me permiten cada vez más intentar traducir mejor.

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