Indice:
Resumen:
1. Introducción.
-Estado de la Investigación y documentación arqueológica.
2. El Medio Físico.
2.1. Las grandes Unidades del
Paisaje-2.2. Las variables de análisis
-Clima
-Geología, Litología, metalogenia.
-Hidrología.
-Edafología
-Vegetación y Fauna.
3. La Matriz de Datos.
4. Métodología de Estudio.
5. Análisis Regional.
- Análisis Microregional
6. Formas del relieve, Emplazamientos-localizaciones, patrones y
estructuras espaciales.
7. Construcción social del espacio.
7.1. Extensión de los Asentamientos. -Aspectos demográficos, y
estructuración política del territorio-.
7.2. El modelo de colonización y expansión del Hierro-I -la fase
Sotomedinilla-.
7.3. El modelo de consolidación castreña del Hierro-II -Hacía un proceso
de etnogénesis.
8. Elementos Arquitectónicos: Defensas perimetrales y Disposición
interna de las estructuras habitacionales que las cobijan.
9. Preservación, Protección, Conservación, muselización y difusión.
10. Conclusiones.
11. Fichas de los asentamientos estudiados.
12.Bibliografía.
Resumen:
En un excelente trabajo de Fernández-Posse (1998) sobre el Bronce Final y la Edad del Hierro en Galicia y la Meseta Norte, en el momento de tratar los castros de la zona de estudio -NW de Zamora- los trata como un “Foco” extraño y peculiar que no llega a articular dentro del discurso tejido sobre donde se apoya toda la estructura del libro. Emerge asi nuevamente este territorio indefinido, en expresión de algunos estudiosos de zonas aledañas (Orejas 1992), de este fenómeno castreño “particular” que adquiere un gran desarrollo desde el siglo VI aC. hasta la conquista de esta zona por los romanos. Partiendo del trabajo sistemástico de catálogo de los castros zamoranos realizados por Esparza hemos procedido a la realización de una base de datos de localizaciones geográficas de los mismos. Esta base de datos es manipulada a través de un sig con la ayuda del cual, obtenemos una serie de variables relevantes para el estudio del poblamiento y del territorio. Estas variables de tipo geométrico nos permitirán analizar en un primer momento desde la la relación existente entre los propios asentamientos -intervisivilidad, distancia a los vecinos más próximos- asi como, entre los asentamientos y sus entornos, al compararlo con las variables medioambientales de fondo, utilizando para ello el análisis clásico de estudio del territorio de captación y explotación aledaño al asentamiento. La aplicación de modelos gravitacionales de poblamiento, nos permite una primera aproximación a la estructura espacial observada en la ocupación protohistórica y su posterior fosilización en el paisaje dentro de los procesos de largo plazo implicados en su formación. La utilización de bases de datos espaciales asociadas a datos no espaciales nos permite un estudio en cojunto de las mismas y su distribución en el espacio, permitiendonos poner en relación estas con las distintas capas de tipo medioambiental relevantes en el estudio de las mismas. Por último, la posibilidad de la realización de mediciones precisas sobre los perímetros definidos de los asentamientos, nos permiten en un primer momento verificar la existencia de estas comunidades castreñas asi como nos acerca al estudio demográfico del poblamiento y de las estructuras del territorio dentro del binomio rango/tamaño.
Introducción:
El Castillo de los Pueyos considerado por algunos autores como la localización en la que estaría la divisoria territorial entre astures, vacceos y vettones marca uno de los límites de la zona de estudio, el hito que supone este espigón fluvial, formado en la confluencia del Esla-Duero es el punto más suroriental de nuestra zona de estudio, integrandose ésta, en parte del solar ocupado por los astures históricos en las postrimerías de la II edad del Hierro. A la hora de acometer el estudio de los asentamientos amurallados y fortificados de la provincia de Zamora hemos preferido acotarla a una zona "homogénea" culturalmente, en este caso la de los “astures” históricos, dado que al Sur del Duero se ha venido considerado tradicionalmente territorio vetton , asi como el este del Esla se ha considerado la frontera occidental del pueblo vacceo y al Oeste nos encontraríamos con la amalgama de la cultura castreña del NW, compartiendo rasgos culturales con la zona que la delimita al Norte con la área castreña del Sur de León. Nos encontramos pues con una zona que supone casi la mitad de la provincia, y a la que se ha representado como un foco castreño particular (Esparza, 1987, Orejas 1992) con ciertas indefiniciones.
ESTADO DE LA INVESTIGACIÓN Y DOCUMENTACIÓN
ARQUEOLÓGICA
Nuestra zona de estudio viene delimitada por tres comarcas agricolas denominadas: Sanabría-Carballeda, Aliste-Tabara y Benavente y los Valles (Vidriales, Tera y Eria). En esta zona ya desde antiguo y sobre todo a partir del trabajo de catalogación realizado a principios de siglo por Gómez Moreno - publicado en 1927 - comienzan a tenerse evidencias de la existencia de un nutrido número de asentamientos amurallados pero sin arrojar ningun tipo de materiales arqueológicos. En la decada de los 60 son estudiados una serie de yacimientos en el área de Alcañizes, publicandose un estudio sobre el castro de Vivinera por Harbison (1969 ) en relación a la interpretación de los yacimientos con piedras hincadas, sistema de defensa adelantada que aparece en este Castro. Algunos de los castros, asi mismo se ponen en relación con el sistema viario romano que es estudiado por entonces (Loewinsohn 1965 ) identificandose en algunos de ellos alguna mansio romana asi como varios castellum, otra serie de aportaciones son realizadas por algunos eruditos locales (Sevillano, 1977), que identifican nuevas localizaciones del poblamiento del Hierro y sobre todo romanas. Ya en la década de los 70, comienza la confección de la Carta Arqueológica de Zamora, sistematizandose la publicación de los resultados de la misma en la serie que publican en BSSA Delibes y Martin Valls con el titulo de Hallazgos arqueológicos en la provincia de Zamora. Este devenir de la investigación culmina con la publicación en 1987 de Los Castros de la Edad del Hierro del Noroeste de Zamora por Angel Esparza Arroyo, fruto de una tesis doctoral en la que se lleva a cabo una catologación de los sitios arqueológicos correspondientes con la Edad del Hierro utilizando la metodología al uso para la realización de este tipo de investigaciones de catalogación e inventario: Envio de cuestionarios a los distintos municipios, estudio toponímico de los catastros de Rústica y estudio por fotografía aérea (presumiblemente vuelo americano de 1956 1:30000 y del IRYDA 1978 1:18000) para constatar los resultados de la investigación previa bibliográfica (fundamentalmente del trabajo de Gómez Moreno), toponímica y de los resultados arrojados por la encuenta realizada en todos los municipios. Se realizan asi mismo una serie de sondeos sobre algunos de ellos como consecuencia de intervenciones de urgencia -Las Labradas (Arrabalde), Las Tapias (Muga de Alba) asi como excavaciones sistemáticas -El Cerco (Sejas de Aliste), As Muradellas (Lubian) y El Castro (Fresno de la Carballeda)- para poder caracterizar esta cultura castreña en las distintas fases y espacios de su desarrollo. . Asi mismo, son incoados expedientes para la declaración de BIC de algunos de estos castros, para la preservación, conservación y protección de los mismos (Las Labradas (Arrabalde), El Castro (Fresno de la Carballeda), El Castro (Riomanzanas). A mediados de la década de los 80 y durante la década de los 90 como consecuencia de la realización de obras de ingenieria civil de gran impacto (construcción de los embalses de Valparaiso y Agavanzal en el valle del Tera y de la Autovia de la Rias Baixas que recorre todo la zona Norte del área de estudio) y como consencuencia de la entrada en vigor por aquellas fechas de las Ley del Patrimonio Histórico (1985) se realizan prospecciones sistematicas (del Val Recio) asi como la excavación de algún castro que inexorablemte quedaría oculto por la subida del nivel de las aguas como el de Manzanal de Abajo. Otras intervenciones de urgencia son realizadas en El Castro (Camarzana de Tera) eshumado en la realización de un depósito de agua, que revela un yacimiento de la EH-I claramente vinculado con el "horizonte" Soto Medinilla, en los Cuestos de la Estación (Benavente) vinculado con esta misma fase y la Corona del Pesadero (Manganeses de la Polvorosa) afectado por la construcción de la Autovía del Noroeste en el que se exhuman además de los restos de un importante alfar romano, estructuras habitacionales de la EH-II, la intervención sobre estos yacimientos supone la tramitación administrativa de expedientes de incoación de BIC El Castro (Camarzana de Tera) y su posterior declaración como tal. Durante la década de los 90 se ha seguido la labor de la confección de la carta arqueológica de Zamora mediante la realización de prospecciones mediante fotografía aérea (del Olmo) en un estudio de las villas romanas y castros, asi como la realización de prospecciones y alguna excavación -Las Labradas- en los aledaños de las zonas en los que se han construido Parques Eólicos, fundamentalmente en la Sierra de Carpurrias, de las Cavernas y del Gamonal. Asi mismo, bajo la iniciativa de la Fundación del Patrimonio de
Castilla y León se han puesto en valor algunos de estos yacimientos (Las Labradas) con la consolidación de algunas de sus murallas y recorrido guiado en el interior del yacimiento, complementado con una aula de interpretación del mismo en las antiguas escuelas de Arrabalde, y otra existente en Manganeses de la Polvorosa sobre el yacimiento de la corona, inscritos dentro de una ruta arqueologica por los Valles de Benavente en el que se incluyen otros yacimientos de distintos periodos históricos, -Calcolítico y Ocupación romana-. Por último, la inminente realización de las obras del trazado del Tren de Alta Velocidad a Galicia supondrá la realización de una prospección de cobertura total de un kilometro con referencia al eje del trazado de esta obra lineal que afectará en su recorrido a toda la zona de estudio, asi como en aquellas zonas en las que hayan de realizarse prestamos de tierras en la consecución de la obra.
2.El Medio Físico.
2.1. El Medio Físico. -Las grandes Unidades del Paisaje-
.
A grandes rasgos podríamos diferenciar tres grandes unidades de paisaje en la zona de estudio: Llanuras sedimentarias con materiales cuaternarios y terciarios que colmatan con sus sedimentos la gran cuenca sedimentaria generada por los esfuerzos erosivos del rio Tera y de los tributarios que conformán su cuenca de drenaje, constituyendose ésta, como la zona más occidental de la gran cuenca sedimentaria del Duero, conformando una unidad homogénea con la misma, periférica a la vez que central, dado los importantes aportes hídricos que a través del Esla realiza a la cuenca hidrográfica del Duero. Las formas del relieve asociadas a la misma difieren a las del centro de la cuenca, al desparecer en el territorio tratado las formaciones terciarias que dan lugar a los tipicos relieves de cuesta sobre paramo carácteristicas de esta. En el valle del Tera las formas del relieve dominantes son las asociadas a los fenómenos de construcción realizados por el mismo rio en época neógena y cuaternaria con la típica disposición de terrazas, y pequeñas sierras de la edad primaria puestas al descubierto como consecuencia de la erosión diferencial.(Sierra de Carpurrias, afloramientos interfluviales entre el Tera y el Eria asi como una serie de espigones, que la fuerza del rio no ha podido horadar dando lugar a su característico transitar meandriforme consecuencia tanto de estos relieves como de la propia acumulación sedimentaria de los aportes de las cabezeras altas, que provocan una fuerte disminución de la velocidad del mismo. En general esta grán unidad del paisaje correponde con una de las tres comarcas analizadas -Benavente y los Valles- aunque en la misma pueden observarse unas pequeñas diferencias que nos pueden permitir dentro de la generalidad hacer algunas distinciones. Una segunda gran unidad del paisaje, vendría constituida por los ultimos vestigios de las penillanuras occidentales de la P.I. que vendría delimitado al este por el relieve Apalachiano de la Sierra de La Culebra, conocida tradicionalmente como tierra de Aliste, conformandose la tierra de Tabara como una fase de transición hacía la cuenca sedimentaria del Tera. En general este área supone una fase de transición hacía el area montañosa y el altiplano, que conforma en gran medida las sierras zamorano-galaicos leonesas con su principal exponente en la gran plataforma que conforma la sierra Segundera y cierta parte de Penillanura que vendría a coincidir con la comarca agraria de Sanabría-Carballeda en la que podríamos diferenciar dos zonas, una de transición al piedemonte que podría relacionarse con la zona de penillanuras de la zona occidental y una rampa marcada que se dirige hacia las sierra de la Cabrera y que coincide básicamente con la comarca de la Carballeda y otra que se pone en conexión con los relieves galaicos y que conforman el área de montaña de la zona sanabresa.
-Clima.
El clima se erige en una de las variables más importantes a analizar, ya que en gran medida determina la respuesta de otras variables del medio físico como son los suelos y la vegetación, combinación esta última de la suma de los factores edafogenéticos y climáticos. Durante la II Edad del Hierro comienza el periodo subatlántico en el cual actualmente nos encontramos, por lo tanto podremos partir del principio de uniformidad en el que las condiciones actuales son muy similares a las del pasado. Sin embargo, hay que tener en cuenta la existencia de una serie de oscilaciones, periodos más frios, como el del principio del siglo XVI que pueden acarrear consecuencias dramáticas en las sociedades agrarias. Aunque similares las condiciones climaticas no cremos que sean las mismas. Es posible, que los índices pluviométricos fueran distintos, si tenemos en cuenta que la mayoría de la cabeceras de los rios, asi como el territorio en general estuviera más forestado que en la actualidad favoreciendo así, el ciclo del agua e incidiendo en la existencia de un mayor numero de precipitaciones.
-Geología, Litologia, metalogenia.
Para obtener una caracterización general de los aspectos geológicos de la zona de estudio hemos recurrido a un mapa de escala pequeña 1:1000000 que nos permite disponer de una caracterización general de la zona con los grandes dominios geológicos y su relación con los asentamientos. Existe una marcada diferencia como es obvio entre las zonas sedimentarías y otras grandes unidades que coinciden con los grandes relieves compuestos tanto de rocas igneas como metamórficas. A grandes rasgos como materia prima se utilizará las fuentes más proximas a los asentamientos. Otros proxis nos acercan a la realidad geológica existente, como es la red de drenaje, que se encaja en las fracturas y fallas de la sierra de la Culebra, conformando una estructura paralela tipica de los relieves cuarciticos, o la alta densidad de la red en terrenos más blandos como los pizarrosos de la zona noroeste. etc. No hemos utilizado ningun tipo de mapa metalogenético, aunque por norma general los recursos mineros suelen estar asociados como es lógico a estos relieves y los posibles placeres auriferos a los grandes abanicos aluviales existentes entre la sierra de la Cabrera y la gran rampa que pone en contacto las sierras con el valle del Tera.
La actual red hidrográfica creemos que está muy distorsionada con respecto a la existente en el momento de estudio, consecuencia directa de la regularización y represamiento de algunos de sus cauces principales y el impacto subsecuente sobre todo el sistema que conforma la cuenca. Los represamientos han afectado a toda la cuenca del Tera desde su cabezera hasta el cauce medio, mientras que el represamiento del Esla en Ricobayo afecta a la cuenca formada por el rio Aliste. Condiciones similares a las del pasado nos podemos encontrar en la red hidrográfica conformada por el rio Eria, en el que el régimen pluvionival del que se nutre provoca la existencia de distintos regímenes a los largo del año y por tanto un marcada estacionalidad con picos en primavera, -desbordamientos en la llanura de inundación- y en verano, perdida de la mayor parte del volumen de agua del curso principal. Por lo tanto, es de esperar que durante la Edad del Hierro los cauces tuvieran un mayor nível freático, que unido a las sistemáticos desbordamientos -uno, dos o incluso tres anuales- generarían un sistema lacustre permanente y estacional con una distribución de los recursos hídricos muy distintas a las observadas actualmente. Si ha tdo ello unimos que desde el basculamiento de la península hacía el Oeste que permite a toda esta cuenca escapar de su régimen endorreico y poder liberar así su aguas en el Atlántico, el cambio en la pendiente provoca que los procesos erosivos de excavamiento sean más importantes generando enormes depósitos detríticos que son arrastrados por el rio y que en las zonas medias bajas provocan un constante cambio de su curso.
-Edafología
El estudio del potencial productivo de los suelos o la utilización de los mapas de clases agrológicas son herramientas útiles para estudiar la posible distribución de los recursos agrarios. La creación de categorías
-Vegetación y Fauna.
Como consecuencia de los factores anteriores tendremos una distribución biogeográfica particular de los recursos vegetales y animales. Si tenemos en consideración lo expuesto con respecto a los distintos regímenes hídricos y climáticos existentes en la Edad del Hierro, nos encontraremos una distribución muy distinta de especies a las que podamos constatar actualmente. Asi, el dominio de una vegetación de tipo atlántico y su fauna asociada pudiera extenderse bastante más hacia el Este consecuencia de un régimen puvliométrico mayor.De todas formas partiendo del principio de uniformidad ecológica, siempre resulta mucho más útil la reconstrucción de la vegetación potencial y compararla con la existente actualmente, que a su vez nos servirá de medida de la alteración introducida por el hombre en el ecosistema, -roturaciones, creación de pastos, modificaciones en la distribución de los recursos forestales-, etc., que puede estar en relación con estrategías desarrolladas hace unos siglos, o que pueden ponerse en conexión con la transformación del paisaje que comienza a realizarse en el primer milenio aC.
- Elementos para la reconstrucción Paleoambiental
Otros elementos para la reconstrucción paleoambiental son los que nos vienen dados por los análisis realizados en los propios yacimientos,mediante la recogida de muestras sistemáticas asi como del propio análisis de aquellos elementos relacionados con el ambiente y que son utilizados como recursos por las comunidades implicadas, de los que habría que destacar el análisis palinológico, antracológico, y arqueofaunístico. Datos con los que no podemos contar para la zona de estudio, pero que a partir de la utilización de los realizados en otras zonas próximas y de un momento cultural similar -fase soto- podemos hacerlos extensibles en la caracterización paleoambiental de nuestra zona.
La Matriz de Datos.
Básicamente hemos utilizado como punto de partida el catalogo realizado por Esparza (1987) al cual hemos incluido un par de yacimientos más, uno excavado (1989) y otro detectado mediante prospección áerea (Inventario Arqueologico Provincial 2004),
De los 117 yacimientos incluidos en el catálogo de Esparza, hemos considerado oportuno incluir para el estudio todos los yacimientos que presentaran algún tipo de defensa sin tener en cuenta su cronología considerando además aquellos que por el tipo de materiales aparecidos puedan ser considerados del Hierro-I. Hemos optado recurrir a las cerámicas de tipo Soto como el "fosil director" que nos permita discriminar este periodo a falta de otros indicadores cronológicos..
De los 117 yacimientos considerados hemos obtenido una muestra de 71 yacimientos que presentan algun tipo de defensas más 5 del tipo soto que no presentan ningún tipo de estructura amurallada evidente. De los 71 yacimientos que tienen algun vestigio de murallas o recintos cercados 45 los hemos incluido dentro del ámbito cronológico del Hierro-II , contando como criterio para discriminarlos a falta de más datos la propia muralla, su diferenciación con recintos amurallados romanos viene dado por la anchura de la muralla, más estrecha en los recintos romanos que en los de la edad del hierro (Esparza 1987), también pudiera utilizarse como criterio de diferenciación los patrones representados en la distribución espacial de los mismos, -lineal en el caso romano- asi como de las actividades claramente vinculadas con la mineria que aparecen en una serie de castros como los Corralones, Lanseros y Sampil. Al resto de los yacimientos les hemos otorgado una clasificación de indeterminado, a la falta de elementos de juicio “determinantes” para la adscripción
a un periodo histórico u otro. Con todo ello pensamos que la mayoría de los castros pertenecen a la etapa del Hierro-II, exceptuando claro esta los del soto y los romanos -Del alto Imperio creemos los mineros, y del Bajo Imperio o Tardorromanos la líneas de fortificaciones de un posible limex.- No creemos la existencia de la reocupación de los castros en la Alta edad Media, en la zona de estudio ni en los constantes conflictos bélicos existentes en la zona entre castellanos, portugueses y leoneses en la fijación de fronteras en los reinos ibéricos que se resuelve con el tratado de Alcañizes en el siglo XIII. Ejemplos de reutilizaciones de castros de ambos momentos históricos se dan en zonas cercanas asi paracen ser reocupados los castros cercanos al Esla en las inmediaciones de Benavente en el transcurso de la fijación de la frontera del Duero, y en toda la raya con Portugal en la provincia de Salamanca.
YACIMIENTO NUM 30N-X 30N-Y ALT MUNI BIBLIOGRAFIA LA ARMENA 339 237965 4633615 840 ABEJERA Esparza 1987 EL CASTRICO 339 240175 4633997 860 ABEJERA Esparza 1987 EL CASTRO 339 240146 4633226 970 ABEJERA Gomez Moreno 1927
CERRO DE LA HORCA 338 221762 4621099 800 ALCAGNIZES Gomez Moreno 1927 TESO DE SAN ROQUE 269 259569 4666823 780 ARRABALDE Sevillano 1977 LAS LABRADAS 269 260085 4665106 1000 ARRABALDE Sevillano 1977
CUCURUTO 268 211984 4662579 1139 ASTURIANOS Gomez Moreno 1927
EL CASTRIELLO 267 192268 4664646 1100 AVEDILLO DE SANABRIA C. Moran 1943 Sevillano 1977 LOS CUESTOS DE LA ESTACION 270 277989 4653489 720 BENAVENTE Celis 1993
PEGNA CASTILLO 306 221542 4645050 1150 BOYA Gadea Vilardevo 1874 F. Coello 1865 LA CUESTA DE SAN ESTEBAN 269 261480 4658729 760 BRIME DE URZ Esparza 1987 EL CASTILLO 305 190565 4654790 1000 CALABOR Esparza 1987
EL CASTRO 307 248965 4653911 770 CAMARZANA DE TERA Gomez Moreno 1927
EL CASTRO 267 201902 4663770 960 CASTELLANOS DE SANABRIA Esparza 1987 LOS CASTROS 267 197574 4659473 0 CASTRO DE SANABRIA Esparza 1987 ALTO DEL CASTRO 338 230149 4619388 850 CEADEA Esparza 1987
EL CASTILLO 306 223991 4650753 860 CIONAL Esparza 1987
LA ALMENA 268 240128 4667357 895 CUBO DE BENAVENTE Esparza 1987 LLOMBO DEL MEDIO 339 261895 4622894 757 DOMEZ Gomez Moreno 1927 EL CASTRION 339 261754 4622127 751 DOMEZ Gomez Moreno 1927
EL CASTRO 339 261969 4621657 774 DOMEZ Gomez Moreno 1927
CASTRIELLO 267 204429 4668846 1300 DONEY DE LA REQUEJADA Esparza 1987 EL CASTILLO 368 244629 4616387 762 EL CASTILLO DE ALBA Gomez Moreno 1927 EL CASTRO 339 256687 4641972 910 ESCOBER DE TABARA Esparza 1987 LOS CORRALONES 268 220823 4667756 980 ESPADADEÑO Esparza 1987 CIGARROSA 268 217899 4669447 1250 ESPADADEÑO Esparza 1987
EL ESCORIAL 307 240172 4643417 863 FERRERAS DE ABAJO Sevillano 1977 EL CASTILLO 307 243314 4640987 1080 FERRERAS DE ABAJO Esparza 1987
PIGNEO DEL CASTELLAN 306 238734 4641339 1090 FERRERAS DE ARRIBA Esparza 1987 PEGNA VALDEMERA 307 237546 4641043 1190 FERRERAS DE ARRIBA Esparza 1987 EL CASTRO 306 232855 4645233 1080 FERRERAS DE ARRIBA Gomez Moreno 1927 LA LLEIRA 306 235390 4642050 1179 FERRERAS DE ARRIBA Esparza 1987 LA PASION 306 212944 4640757 927 FIGUERUELA DE ABAJO Gomez Moreno 1927
EL CASTRO CERCO DEL MORO 306 212402 4638770 810 FIGUERUELA DE ABAJO Gomez Moreno 1927 LA ALMENA 306 214243 4641478 926 FIGUERUELA DE ARRIBA
EL CORRALON 338 234258 4628408 750 FRADELLOS Esparza 1987 EL CASTRICO 338 232815 4628770 760 FRADELLOS
EL CASTRO 306 223414 4653410 840 FRESNO DE LA CARBALLEDA Esparza 1980 LA MAZADA 338 217420 4634244 860 GALLEGOS DEL CAMPO Gomez Moreno 1927 EL CASTRICO 338 216341 4636141 860 GALLEGOS DEL CAMPO Gomez Moreno 1927
CASTRO DE ESCAGALLA 304 177474 4650551 1140 HERMISENDE Gomez Moreno 1927 Sevillano 1977 EL CASTRO 304 178277 4652988 970 HERMISENDE Gomez Moreno 1927 Sevillano 1977
CASTELO DE MOROS 305 181187 4651002 980 LA TEJERA Gomez Moreno 1927 VALLECILLO 268 219709 4662887 920 LANSEROS Esparza 1987
CASTRO LANSEROS 268 218532 4660492 1047 LANSEROS Esparza 1987
PEGNA DE LA TORRE 267 194458 4667333 1140 LIMIANOS DE SANABRIA Esparza 1987 PEGNIFLE 307 248841 4640636 910 LITOS Esparza 1987
CUTURUÑO 0 196355 4660240 LOBEZNOS Inventario Arqueológico Provincial AS MURADELLAS 266 175431 4659062 950 LUBIAN Sevillano 1977 Esparza
EL CASTRILLON 266 175508 4660759 1000 LUBIAN Gomez Moreno 1927 EL CASTRICO 306 220128 4641397 840 MAHIDE
LA CORONA 270 273080 4658431 760 MANGANESES DE LA POLVOROSA
CERRO DEL CORRAL 338 229846 4623632 860 MELLANES Gomez Moreno 1927 EL CASTRO 0 0 0 MANZANAL DE ABAJO (1989)
LA MAGDALENA 308 270307 4647012 MILLES DE LA POLVOROSA
EL CASTRILLO DE LOS MOROS 306 208907 4638047 730 MOLDONES Esparza 1987 CERRO DE LA LUZ 367 229043 4614260 898 MOVEROS Gomez Moreno 1927 LAS TAPIAS 368 246044 4617108 700 MUGA DE ALBA Gomez Moreno 1927
CASTRO DE LOS FRENOS 338 216357 4633669 680 NUEZ DE ALISTE Gomez Moreno 1927 Sevillano 1977 LA CERCA 337 205985 4631617 695 NUEZ DE ALISTE Gomez Moreno 1927 Sevillano 1977
CASTRO 268 227119 4661052 980 OTERO DE LOS CENTENOS Gomez Moreno 1927
CASTRELLO 268 209884 4661893 PALACIOS DE SANABRIA Gomez Moreno 1927 TRABAZOS 268 209272 4658209 PALACIOS DE SANABRIA F. Coello
EL CASTRO 267 208007 4658261 910 PALACIOS DE SANABRIA Esparza 1987
EL CASTRO 338 228991 4634630 790 PALAZUELOS DE LAS CUEVAS Esparza 1987
EL TESO DEL DIABLO 338 226820 4635268 945 PALAZUELOS DE LAS CUEVAS Loewinson sevillano LA CIGARRUELA 368 238366 4606574 680 PINO Gomez Moreno 1927 Sevillano 1977
CASTRO DE LAS VIÑAS 306 230718 4637529 849 POBLADURA DE ALISTE Gomez Moreno 1927 EL CASTRO 306 222164 4639125 860 POBLADURA DE ALISTE Gomez Moreno 1927
CASTRO DE LA GALLINERA 338 227685 4627667 854 RABANALES Gomez Moreno 1927 EL CASTRICO 338 227985 4626420 850 RABANALES Gomez Moreno 1927 Sevillano 1977 CASTRO DE LUISA 338 228586 4623987 800 RABANALES Gomez Moreno 1927
CASTRO DE SAN JUAN 338 226039 4626958 RABANALES Gomez Moreno 1927 Sevillano 1977 LA TORRE 338 215188 4627537 RABANO DE ALISTE Gomez Moreno 1927
ALCUBILLA 267 201654 4671506 1120 RABANO DE SANABRIA
CASTRIELLO 267 191275 4670871 1200 RIBADELAGO Esparza 1987 EL CASTRO 267 191122 4670012 1099 RIBADELAGO Esparza 1987
TRASGORDO 305 199507 4650449 890 RIHONOR DE CASTILLA Esparza 1987 RIO NEGRITO 267 208242 4666749 1060 RIO NEGRITO Esparza 1987
EL CASTRO 305 206552 4645057 720 RIOMANZANAS Esparza 1987 EL CASTILLOTE 306 217762 4654467 800 SAGALLOS Esparza 1987 LA PLAZA 267 200225 4664922 980 SAMPIL Esparza 1987
EL CASTRILLO DE LA JARA 338 219224 4633092 840 SAN CRISTOBAL DE ALISTE Gomez Moreno 1927 EL CASTRICO 338 218915 4634031 SAN CRISTOBAL DE ALISTE Gomez Moreno 1927
EL CASTRILLON 338 218127 4634269 800 SAN CRISTOBAL DE ALISTE Esparza 1987 EL CASTRO 269 252265 4665068 820 SAN PEDRO DE LA VINA
TESO DE LA HORCA 307 261189 4648702 SAN PEDRO DE ZAMUDIA Esparza 1987 EL CASTRO 267 195413 4665212 1060 SAN ROMAN DE SANABRIA Sevillano 1977 EL CASTRO 338 219657 4631912 884 SAN VITERO Gomez Moreno 1927 TESO DE LA VIÑA 338 221448 4630843 887 SAN VITERO Gomez Moreno 1927
PEÐA DEL CASTILLO 306 208232 4649437 1060 SANTA CRUZ DE LOS CUERRAGO Esparza 1987 EL CASTILLON 340 268314 4635735 740 SANTA EULALIA DE TABARA Sevillano 1977
EL CASTRO 270 267485 4662852 760 SANTA MARIA DE LA VEGA Sevillano 1977 LAS BARRERAS 338 212360 4626259 SEJAS DE ALISTE Martin Valls y Delibes 1977 LA CERCA 338 213528 4626521 780 SEJAS DE ALISTE Gomez Moreno 1927
MAJADA DEL CASTILLO 268 221348 4663276 SEJAS DE SANABRIA Santiago Pardo 1989 EL CASTILLON 340 268325 4635652 STA EULALIA DE TABARA Sevillano 1977
CORRAL DE LOS MOROS 307 249687 4638444 970 TABARA Esparza 1987 EL CASTRO 267 191343 4661905 1020 TERROSO Sevillano 1977
EL CASTRICO 338 232243 4625240 790 TOLILLA Gomez Moreno 1927 Sevillano 1977 EL CASTRO 338 207489 4625993 650 TRABAZOS Gomez Moreno 1927
EL CASTILLO 306 233847 4652610 901 VAL DE SANTA MARIA Gomez Moreno 1927 EL CASTILLO 230 217445 4675335 1484 VEGA DEL CASTILLO Gomez Moreno 1927 PICUYURUTO 339 241127 4618829 700 VIDE DE ALBA Gomez Moreno 1927
EL PEÑON 270 274451 4658078 777 VILLABRAZARO Sevillano 1977 Roldan Hervas 1971 PEGNA DEL CASTRO 306 226401 4648413 1030 VILLADECIERVOS Loewinshon 1964 EL MARRON 269 260757 4664559 971 VILLAFERRUENA Sevillano 1977
EL CASTRO 269 260754 4664465 785 VILLAFERRUENA Esparza 1987 LA ALMENA 338 213925 4630677 780 VINAS Gomez Moreno 1927 EL CASTRO 338 213196 4629779 820 VINAS Gomez Moreno 1927
PICO DE LA ALMENA 338 223344 4619730 810 VIVINERA Gomez Moreno 1927 Sevillano 1977 El CERCO 338 0 0 778 SEJAS DE ALISTE Gomez Moreno 1927
4.Métodología de Estudio.
La metodología de trabajo ha ido evolucionando como consecuencia de disponer de recursos más optimizados para los fines propuestos en este estudio. Así comenzamos utilizando las ortofotografías disponibles para todo el territorio nacional en http://sigpac.mapa.es/fega/visor/ lo que nos posibilitaría comprobar en un primer momento la existencia o no de defensas en los yacimientos de los que partimos en la base de datos conformada a partir del catálogo de Esparza pudiendo corroborar asi en un porcentaje muy alto la existencia de las mismas y volcando nuestros esfuerzos sobre aquellos yacimientos en la que la existencia de defensas no deja lugar a dudas. Trás esta grata sorpresa, podríamos haber utilizado el propio entorno del Sigpac y de alguna de las herramientas que dispone, medidor de áreas y longitudes, para obtener a partir del mismo alguna de las variables relevantes para el estudio territorial -vecinos más próximos, relación con los recursos, extensión, etc.- sin embargo, hemos preferido integrar toda esta información en un sistema de información geográfica, para ello solo deberíamos salvar las ortos a las resoluciones deseadas, una mayor que abarcara el entorno del yacimiento en un radio de 5 km, lo que nos permitiría tener una idea general de los recursos potenciales, y otra orto a una escala mucho menor que abarcaría un entorno de 1,5 km que además de aproximarnos a los recursos potenciales nos permitierá hacer un primer tipo de inferencias sobre los recursos explotados en el entorno inmediato al yacimiento. Asi mismo, dada la importancia que puede tener para el estudio territorial y de poblamiento la extensión de los yacimientos -tema sobre el que profundizaremos más adelante-, la obtención de una orto a una escala menor con una resolución pixel de un metro nos permite la obtención de una medición más exacta de la extensión del mismo a la hora de vectorizar el perímetro observable de la muralla, incluso nos permitiría la obtención de una anchura aproximada de la misma, eso si, introduciendo
un factor de correción dado que lo que se puede observar actualmente son grandes muros terreros que ocultan los paramentos petreos. Por tanto, en un primer momento con la sola utilización de las ortofotos disponibles en la web del feoga podríamos haber cumplido la mayor parte de los objetivos planteados en la realización de este estudio. Para ello habríamos desarrollado el siguiente flujo de trabajo:
-Obtención de ortofoto en formato PDF del servidor del Feoga, del cual, además de la foto en si, disponemos de las coordenadas del centro de proyección de la misma para poder georeferenciarla en nuestro SIA. Dado el volumen de datos con el que teniamos que trabajar, optamos desde un primer momento en obtener las fotos de una forma lo más estandarizada posible para asi evitar en lo posible una manipulación reiterada de los datos, sin embargo, esto no ha sido posible dado que el visualizador sigpac no dispone de una opción de escala con la que obtendríamos siempre los mismos parámetros de longitud de foto y resolución en pixeles de la misma, para su posterior georeferenciación. Asi mismo, este visualizador de datos geográficos tiene soporte para varías proyecciones, con lo cual obteniamos coordenadas de los dos husos existentes en la zona de estudio H29N y H30N para lo cual tendríamos que transformarlas a un solo huso. A pesar de lo laborioso del trabajo, aún utilizando una hoja de cálculo para la realización de las operaciones, una vez obtenida la base ortofotografica para todo los yacimientos, la posterior utilización de las herramientas que dispone un sig nos permitiría obtener de forma automática una serie de variables fundamentales para el estudio territorial -distancia a los recursos, extensión de yacimientos, etc.-que compensan este primer esfuerzo inicial realizado.
-Una vez obtenida todas las ortofotos de todos los castros y sus aledaños la realización de la vectorización de todas las características fotointerpretables -recursos hídricos, agro-forestales, etc.-hubiera supuesto una ingente cantidad de trabajo, consideramos la posibilidad de vectorizar solamente aquellas características que nos permitieran obtener los datos relevantes que necesitabamos. Así, por ejemplo, para evaluar la variable distancia a los recursos hídricos permanentes más cercanos, a otros recursos estratégicos, sólo tendríamos que vectorizar la corriente hídrica que observaramos más cercana al yacimiento con lo cual obtendríamos el resultado para todo el conjunto de yacimientos, permitiendonos valorar globalmente la incidencia e importancia dada a esta variable para la localización de los mismos.
-Una vez resuelto el estudio del medio físico y de la relación de los asentamientos con las variables ambientales observadas actualmente, sólo nos quedaba desarrollar la base de datos de los asentamientos en sí -Castros-, para ello partimos del excelente trabajo realizado por Esparza (1987), del que hemos obtenido la mayoría de los datos referentes tanto a la localización geográfica de los asentamientos asi como de las variables culturales -arquitectónicas- utilizadas para caracterizar la evolución del poblamiento en la zona de estudio y la relación entre las mismas, asi como su interrelación con las variables ambientales de fondo en el marco de un SIG.
La localización geográfica de los asentamientos nos permitirá obtener los valores de una serie de variables relevantes, distancia a los vecinos más próximos, altura absoluta, altura relativa, visibilidad, intervisibilidad entre asentamientos, orientación, etc. Para ello partimos de una base de datos de localizaciones en proyección geográfica obtenida del catálogo de Esparza (1987) la cual hemos transformado a proyección UTM ED50 -Datum Europeo España y Portugal 1959 elipsoide Internacional o de Hayford- que es el sistema utilizado por el sistema geodésico español y posteriormente a proyección UTM WGS84 -World Geodetic System- una vez que observamos que la mayoría de los datos obtenidos de fuentes externas venían georeferenciados con este Datum.
Una vez que ya habíamos avanzado de una forma considerable en nuestro trabajo, obtención de ortofotos de más del 50% de las lozalizaciones consideradas, "descubrimos" una nueva fuente de
datos que nos dejo gratamente sorprendidos, máxime si tenemos en cuenta la política de acceso a los datos geográficos por parte de los ciudadanos en los paises europeos fundamentada en la declaración INSPIRE, que a diferencia de los paises anglosajones del otro lado del atlántico, en el que se ha generalizado un acceso gratuito desde hace años a todo tipo de fuentes de datos geográficos -MDT, Imagenes Landsat, Modis,Ortofotos aéreas, etc.-. restringe en gran medida el acceso a los mismos sino es previo pago. Por tanto el "descubrimiento" de este sitio http://www.sitcyl.jcyl.es/servimap supuso un cambio drástico en la forma de obtencón de los datos de base para el estudio territorial, dado que obteníamos la mayoría de los datos que precisamos en un formato estandar y abierto SHP con lo que nos evitabamos el proceso engorroso a la vez que laborioso de vectorización a través de las ortofotos obtenidas a través del Sigpac o de la digitalización y posterior vectorización a partir de los mapas 1:25000. Asi mismo, este visualizador SIG o Servidor de Mapas por Internet que cumple los estandares del Open Geospatial Consortium basado en una arquitectura Arc IMS de Esri, nos permite obtener todas las coberturas o capas vectoriales de todo el territorio de la comunidad de Castilla y León a escala 1:10000 teniendo la posibilidad de acceder a la información a partir de una escala determinada por el usuario, con lo que la obtención de la información raster, ortofotos, se podría realizar de una forma precisa y sistemática adquiriendo asi una fuente importante de información para la fotointerpretación. Por tanto a pesar del ingente trabajo invertido en el proceso de trabajo desarrollado con el Sigpac preferimos partir de esta nueva fuente de datos espaciales.
Partiendo de la premisa que la exactitud de los datos obtenidos, este incluida dentro de los estandares, teniendo en cuenta que la obtención de esta base de datos supondría la digitialización de los mapas 1:25000 a la manera tradicional mediante tableta digitalizadora, o una vez georeferenciadas las esquinas de los mapas, en pantalla mediante un programa de diseño general ej. Autocad -que incluye un buen número de herramientas para la correcta digitalización- y su posterior correción topológica y su conversión a formato Sig con el módulo de conversión Arcmap, o la utilización de los módulos de digitalización existentes en los propios SIG, o en su defecto la compra de la base de datos númericas BCN 25 del IGN.
Descripción de las capas vectoriales obtenidas del sistema de información territorial de Castilla y León. - Todas ellas en shp con los archivos asociados shx -propio de arcview- y la base de datos asociadas a las entidades geográficas en formato dbf.
-Conducciones. -Construcciones. -Cotas. -Curvas directoras. -Curvas de Nivel. -Edificios. -Hidrología. -Hidrología puntual. -Hojas MTN10. -Límite provincia. -Límites administrativos. -Mobiliario Urbano. -Parcelario aparente. -Puntos de referencia. -Tendidos. -Tendidos puntuales. -Termino Municipal.
-Textos.
-Textos hidrografía. -Usos del suelo. -Vias comunicaciones.
Para poder realizar un estudio sistemático de todo este conjunto de variables, hemos utilizado un sig raster-vectorial Grass 6.0 y vectorial Arcview 3.1. Los beneficios son evidentes, ya que hemos podido registrar todas las variables relacionadas con los emplazamientos de una manera sistemática una vez creadas las bases de datos geográficas pertinentes. Para ello con respecto a la obtención de los datos relacionados con la accesibilidad -pendientes-, de relación del control visual entre el asentamiento y sus recursos así como entre los propios asentamientos hemos realizado un estudio de las cuencas visuales, y por último se realiza un estudio de las orientaciones dominantes existentes en toda el área de estudio. Para poder realizar toda esta serie de operaciones hemos recurrido a la utilización de un Modelo Digital del Terreno que nos permite la obtención de estos valores. Un MDT no es más que una generalización mátematica del terreno en la que en el fichero de cabezera se describen una serie de parametros que están en relación con el sistema de proyección cartográfica, elipsoide, coordenadas NW de la matriz de alturas, resolución de la matriz o rejilla y por último los propios datos altitudinales. En esencia, este es el esquema general con pequeñas variaciones, de todos los formatos de MDT. Estos suelen ser ficheros de tipo ASCII, lo que nos permite una fácil manipulación de los datos o la creación de los mismos con un simple editor de texto plano.
Para la obtención de un MDT a escala regional tenemos una de las siguientes posibilidades: Digitalización manual.
BCN 25 en formato DGN del Instituto Geográfico Nacional MDT Globales
-GTOPO30 -SRTM
Hemos optado por la utilización de un modelo global dada la gratituidad de los datos y la relativa precisión obtenida. Para el caso del MDT utilizado obtenido del EROS Data Center dentro del proyecto SRTM realizado por la NASA, NIMA y Agencia Espacial alemana e italiana, obtenemos un mdt con una resolución de 90 metros o tres arcos segundo, en el que se obtiene una precisión altitudinal de ± 16 metros al 90% de probabilidad y una precisión planimétrica de de ± 60 metros al 90% de probabilidad, estando referidas las altitudes al geoide EGM96 sobre el nivel del mar. Dentro de este proyecto existen zonas con una precisión de 30 m o un arco segundo, pero actualmente sólo estan disponibles para Norteamérica e Hispanoamérica. Para la manipulación del
modelo digital de terreno hemos utilizado el sig Grass en un entorno Cygwin que nos sirve como puerto a sistemas Unix dentro de un ambiente windows. Con este programa hemos obtenido todos los mapas derivados de la manipulación del MDT, asi como aquellas variables relacionadas con la altimetría -caso de la altura relativa-.
Análisis Regional:
El análisis del territorio de explotación relaciona el asentamiento con los recursos explotables o explotados en los aledaños del mismo, sirve asi mismo para definir los límites de influencia de dicho yacimiento. El término análisis de captación del yacimiento es introducido en 1970 por Vita-Finzi y Higgs introduciendo metodológicamente el análisis económico en arqueología pero creando un tipo específico de explicación. Teóricamente el término captación del yacimiento implica la asunción de una teoría de la optimización y es utilizada en arqueología como en otras ciencias afines -biología, economía, geografía económica etc.- para comprender y estudiar la variación cultural. La propia noción del término implica que tanto la actividades como la movilidad humana están limitadas espacialmente, clasicamente 10 km para las sociedades cazadoras recolectoras y 1,5 km para las sociedades agrícolas. Asi, la clásica división en anillos concentricos de 1,5 km que es realizado en las sociedades agricolas, sea correcto o no, supone un método estructurado de estudio. Sin embargo, es evidente que el modelo a parte de pecar de determinista tiene ciertas limitaciones. Podríamos haber obtenido unos territorios de captación de tipo isocrónico utilizando algún tipo de variable de fricción como la pendiente relacionando los valores obtenidos con una variable cronométrica tal que, espacio recorrido en distinto escenarios durante una hora, que es la medida general utilizada para las sociedades agricolas. La utilización de un tipo un otro para delimitar el espacio de captación de un asentamiento no introduce mejoras en el modelo. Realmente este no esoperativo si no se le usa en un marco comparativo, es decir, en la escala regional. La comparación del modelo obtenido de un asentamiento con respecto a los demás nos permitirá crear grupos que se definirán por si mismos al analizar las estrategias económicas derivadas de las distintas formas de apropiación de los recursos.
Formas del relieve, Emplazamientos-localizaciones,
patrones y estructuras espaciales.
Espigones fluviales, meandros, laderas, acropólis (oteros y tesos -cerros testigo-), escarpes, crestas de cuerdas, llanuras, terrazas fluviales, son distintas formas del relieve que los grupos humanos utilizan para la ubicación de sus asentamientos. La elección del emplazamiento no es aleatoría, y se verá condicionada tanto por las estrategías económicas desarrolladas por un grupo humano asi como por la relaciones establecidas entre este y otros grupos humanos. En distintos momentos de la historía -evolución social- la toma de decisiones implicadas en la elección del emplazamiento para el establecimiento de una comunidad humana siguen criterios diferentes. A grandes rasgos y en el marco derivado de la geografía económica, por una parte hay una serie de teorías que priman una serie de conceptos derivados de la marginalidad económica, satisfacciente u optimizadora de esta marginalidad económica y que se aplica por lo general a las sociedades cazadoras-recolectoras y una más entroncada con las sociedades actuales donde prima una optimización racionalizadora, que creemos puede ser asimilida por las sociedades de economía de producción consolidada como la que es objeto este trabajo. Dentro de este marco habrá que tener en cuenta tres conceptos fundamentales:
La proposición básica de la teoría general de la elección racional, asume que los individuos o grupos de individuos, en este caso las comunidades prehistóricas ordenan o categorizan elecciones alternativas en grupos, denominados grupos de preferencia. La selección de una alternativa, por ejemplo en el emplazamiento, es realizada a partir de la consideración de un grupo de preferencias ordenadas de mayor a menor, optandose por la más attainable. Se definen asi las características esenciales de la elección "racional" del emplazamiento: Preferencia, ordenación y selección, viendose implicadas en ellas tanto las variables sociales y medioambientales y la interrelación entre las mismas.
El grupo de todas las alternativas posibles para la elección de un emplazamiento para la localización de una comunidad o el "grupo de elecciones globales" por estas consideradas, implicaría la inclusión de todas las localizaciones del área de estudio. Todas las alternativas posibles consideradas desde esta perspectiva global pueden ser divididas en preferentes y no preferentes. -Propiedades físicas y aspectos de preferencia condicional.
La ordenación de los distintos grupos considerados se fundamentan sobre lo que se puede denominar "aspectos preferenciales condicionales" de las variables en cada grupo. Para ilustrar mejor el problema tomaremos como ejemplo una de las variables consideradas en casi todos
los estudios locacionales y territoriales como es la proximidad a una corriente de agua permanente. Por un lado tendríamos las propiedades físicas, la proximidad o distancia a la corriente de agua permanente. En la fase de la toma de decisiones habría que valorar los potenciales elementos que condicionen la preferencia por:
- Acceso a una fuente de agua permanente para el consumo humano o el procesado de alimentos,etc. - Acceso al movimiento y transporte, si consideramos que la redes fluviales son exactamente eso redes de transporte.
-Acceso a toda una serie diversa de recursos vegetales y animales. -Incremento de la posibilidad de razias de grupos enemigos.
Por tanto teniendo en cuenta estos tres aspectos positivos y uno negativo queda claro que una persona o un grupo no prefiere una localización a otra simplemente por sus propiedades físicas, sino que la preferencia viene dada por una elección simple o combinada de los aspectos preferenciales condicionales de estas propiedades físicas. Llegados a este punto es indudable que la elección de los emplazamientos tanto en la Edad del Hierro-I como II es esencialmente selectiva, las variables condicionales de peferencia varían de un momento histórico a otro aunque alguna de ellas son compartidas tanto por la cultura Soto como por la cultura "castreña" en la que la forma topográfica parece ser el aspecto preferencial preponderante. En ambos momentos, se trata de buscar lugares que sean susceptibles de ser defendidos fácilmente lo que limita en gran medida las localizaciones topográficas a considerar en un primer momento. Además habrá que añadir a la defendibilidad otra serie de condicionantes como la habitabilidad del emplazamiento, en aras de la construcción del asentamiento sin tener que realizar importantes transformaciones en el terreno por lo que se primarán aquellas localizaciones que satisfagan ambas preferencias. Un caso paradigmático lo constituye el Castro de la Almena del grupo Soto en Cubo de Benavente, en la que se aprovecha una gran meseta sobre materiales terciarios que se conforma como una peninsula con un pequeño istmo que da entrada al asentamiento, fruto del acarcavamiento y la erosión remontante que afecta a este "Paramo", aún asi, a pesar de las condiciones excelentes de defendibilidad que ofrece este yacimiento, dispone de una serie de estructuras defensivas, como un foso de entrada y un gran talud o cierre perimetral de tapial. Es asi mismo elocuente el topónimo -Rasayo- dado a este pago que lo pone en relación directa con otro de los condicionantes que nos ocupa, el de la facilidad de la contrucción del recinto que delimita el propio asentamiento asi como de las propias estructuras habitacionales sin que ello implique esfuerzos extras en la construcción de los mismos. Un análisis más pormenorizado de los emplazamientos será realizado cuando nos ocupemos por separado del estudio de ambos momentos históricos.
7. Construcción social del espacio.
7.1. Extensión de los Asentamientos. -Aspectos demográficos, y
estructuración política del territorio-.
Hemos realizado el cálculo de la extensión del yacimiento vectorizando el perimetro de la muralla en aquellos lugares en la que esta era evidente tanto como gran muro terrero o mediante el reconocimiento de otros proxis que nos permitieran atisvar el contorno de la misma o su derrumbe fotointerpretando cambios en la coloración, la vegetación o las propias formas del relieve. Asi hemos obtenido una tabla con los yacimientos en los que hemos podido realizar este cálculo, y que asi mismo, nos ha permitido en una primera impresión corroborar la existencia de los propios recintos. Sin embargo, en casos como los de Fresno de la Carballeda nos ha sido imposible diferenciar la muralla, por lo que hemos utilizado la extensión de asentamientos dadas por Esparza y que en la siguiente tabla son marcadas con un asterisco.
AS MURADELLAS LUBIAN2 0 0,3 TESO DE LA HORCA SAN PEDRO DE ZAMUDIA 0 0,47 PEÑA DEL CASTRO VILLADECIERVOS 0,5 0,5 EL CASTRILLO DE LOS MOROS MOLDONES 0 0,52 EL CASTRICO FRADELLOS 0 0,54 CUTURUÑO LOBEZNOS 0 0,56 EL CASTRO RIOMANZANAS 0,5 0,59 EL CASTRO SAN ROMAN DE SANABRIA 0 0,67 EL CASTRICO TOLILLA 0 0,72 LA ARMENA ABEJERA1 0,9 0,9 *
EL CASTRO VIÑAS 0 0,94
LA MAZADA GALLEGOS DEL CAMPO1 1 1 * EL CASTRICO ABEJERA2 1,3 1,08 CERCO DEL MORO FIGUERUELA DE ABAJO2 0 1,08 EL CASTRICO GALLEGOS DEL CAMPO2 1,3 1,3 * LA CERCA NUEZ DE ALISTE 0 1,47 CASTRO DE SAN JUAN RABANALES 0 1,65 LA PASION FIGUERUELA DE ABAJO1 0 1,69 LOS CORRALONES ESPADADEGNO1 0 1,75 TESO DE LA VIÑA SAN VITERO 0 1,85 PICO DE LA ALMENA VIVINERA 0 1,86 EL CASTRO POBLADURA DE ALISTE 0 1,95 PEGNAS CORONAS CARBAJALES DE ALBA 2 2 CERRO DE LA HORCA ALCAGNIZES 1,2 2,03 CERRO DE LA LUZ MOVEROS 0 2,29 EL CASTRO CAMARZANA DE TERA 2,5 2,45 EL CASTRO TRABAZOS 0 2,68 CIGARROSA ESPADADEGNO2 2 2,71 EL TESO DEL DIABLO PALAZUELOS DE LAS CUEVAS 0 3,04 LA ALMENA CUBO DE BENAVENTE 3 3,05 PEGNA CASTILLO BOYA 6 3,43 EL CASTILLO CIONAL 0 3,85 TESO DE SAN ROQUE ARRABALDE1 0 3,93 EL CASTRO FRESNO DE LA CARBALLEDA 4 4 * EL CASTRO ABEJERA3 0 4,78 LA CORONA MANGANESES DE LA POLVOROSA 0 5,97 EL CASTRO SANTA MARIA DE LA VEGA 0 6,57
LA CUESTA DE SAN ESTEBAN BRIME DE URZ 0 20 A Partir de la base del Cerro que conforma el yacimiento LAS LABRADAS ARRABALDE2 23 23,83
extensión del yacimiento como variable ponderada para analizar territorios teóricos. Asi mismo a falta de estructuras habitacionales la extensión del yacimiento sirve para llevar a cabo una aproximación demográfica mediante una relación constante de número de habitantes Has ocupadas. La delimitación del área del asentamiento no ha presentado ningún problema al existir una barrera física que lo delimita, la muralla. Por lo que no hemos tenido que usar índices de corrección sobre ciertos factores -erosión natural, o antrópica, arado- que distorsionan la distribución de los materiales que sirven como referencia para la delimitación del área ocupada.
En cuanto a la relación existente entre extensión del asentamiento y población se han propuesto distintas equivalencias asi para distintos contextos se ha considerado la relación:
Hillforts británicos ... 240 h/Ha. Foster
Castros leoneses ... 200-250h. / 1,25 Ha Fernández-Posse
A partir de la variable extensión Esparza(1987) categoriza los castros en tres tipos: -pequeños. < 1 Ha.
-medianos. entre 1 y 6 Has. -grandes. < 6 Has.
Esta diferenciación en la escala nominal es operativa para la realización de comparaciones entre zonas.
7.2. El modelo de colonización y expansión del Hierro-I -la fase
Sotomedinilla-.
Territorios teóricos del Hierro-I
inumerable número de ventajas con respecto al análisis de un momento concreto que por si sólo no se explica. Para poder comprender las sociedades del Hierro-I y más si cabe las que se desarrollan en el Hierro-II , nos es preciso conocer las bases de las mismas. Estas habría que remontarlas a los momentos del Bronce Final, poco conocido en la zona, pero que muy presumiblemente entronque con el Bronce Final Atlántico, del que existen varios depósitos votivos de ofrendas a las aguas en zonas no muy lejanas -Orbigo, Esla, etc.. A este respecto es muy evocador el topónimo existente en las proximidades del castro de As muradellas -Fonte da Moura-, asi como el propio emplazamiento del Castro que muy bien pudo comportarse como un asentamiento Gateway si no fuera por que la cronología más antigua que nos aporta es del siglo III a.C. Aunque este comportamiento dentro de un patrón dendrítico viene avalado por la propia localización del propio yacimiento situado en un lugar de paso ineludible que pone en conexión las tierras del Tras os Montes portugues tanto con la Meseta como con Galicia a través del valle del Rio Tuela que funciona como principal vía de comunicación en estas profundas sierras de pizarra con fuertes desniveles, asi mismo hay que considerar la importante cantidad de recursos metalogenéticos existentes en los alrededores, avalan asi mismo esta hipótesis un poco descabellada, las propias características de la arquitectura defensiva del mismo, una de las más impresionantes y complejas de todos los castros estudiados que van más alla de las posibilidades de la pequeña comunidad que cobija y que han puesto al descubierto las excavaciones realizadas en los mismos.Sin embargo, a parte del yacimiento del Pedroso poblado calcolítico fortificado y algunos elementos de cultura material -Hacha de Fradellos-, asi como la posible ocupación en el calcolítico, de los poblados fortificados asentados en los filones de liditas siluricas donde abunda la variscita, todo hace pensar que todos estos asentamientos sean de cronología del hierro, es más suelen asociarse genericamente con la Edad del Hierro-II. En un proceso generalizado de incastillamiento y fortificación en gran parte de Europa la relación Castro – Edad del Hierro II viene dada por la existencia y el desarrollo de una importante arquitectura “defensiva” de las comunidades de este momento.
Dentro del catálogo general de yacimientos hemos encuadrado un total de 12 yacimientos en la fase de Soto-II, algunos de los cuales presentan algun tipo de estructuras defensivas como fosos, murallas terreras, etc, localizandose la mayoria de ellos en ubicaciones netamente defensivas. Creemos que ningún yacimiento de los encuadrados puedan remontarse a la fase Soto-I , arrancando estos castros más antiguos en la fase Soto II. Estos castros zamoranos son hoy por hoy la expresión más occidental de la cultura tipo Soto -Sejas, Sagallos.-. Es claro un fenómeno de colonización de los distintos valles que conforman la red hidrográfica del Duero, sobre todo los de la margen derecha, por las gentes del Soto. Sea el yacimiento epónimo, el centro o no, de este tipo de cultura comparte unas características muy similares en las formas de apropiacón del paisaje con los castros aquí considerados. Creemos que es evidente que las comunidades de esta fase suponen una nueva consolidación de las economías de producción y comparten características y rasgos comunes más cercanas a las sociedades agrarias tradicionales del siglo pasado que a las comunidades agricolas del Bronce, comienzan en este momento a constituirse las bases de las sociedades agrarias que sin apenas transformaciones han presidido la historia de los últimos 2.500 años. Creemos que es claro que el modelo seguido por estas poblaciones es del tipo de onda de avance, similar al que difunde la agricultura en el viejo mundo. Aun teniendo en cuenta las limitaciones tecnológicas de la agricultura que practican esta parece ser más productiva que la de las etapas anteriores. Se continuara usando la técnica de la tala y chamizera para la roturación El patrón de asentamiento seguido por estas comunidades es recurrente y presenta una serie de características que permiten hablar de una ocupación sistemática y regularizada del territorio, asi se desprende de la clara relación existente entre los territorios teóricos de los asentamientos y las áreas de captación de recursos utilizadas generalmente
Distancia existente entre el asentamiento de Peñas coronas con su 5 vecinos más próximos. Las mágnitudes obtenidas, con una media superior a 38 km, delatan los sesgos que en el estudio territorial introducen la utilización de zonas de estudio delimitadas por criterios meramente administrativos. Este yacimiento, parece evidente que estaria en conexión con otra serie de asentamientos al otro lado del Esla, la enorme distancia que le separa del nucleo soteño del Noroeste debe ser interpretado más bien como un vacio en la investigación, más que la posible existencia de un vacio poblacional que pueda ser relacionado con la existencia de límites o fronteras.
Como se puede observar, la relación existente entre el castro de la Almena y sus 5 vecinos más proximos se adecúa más a la distribución teórica esperada para los asentamientos de economías agrícolas consolidadas, sin embargo, se observa el sesgo introducido al no considerar los asentamientos correspondientes a la provincia de León.
En el caso de Brime de Urz, su situación más centrada dentro del conjunto le permite obtener unos resultados más cercanos a las hipotéticas relalidades pasadas, pero pesa la inexistencia casi inexplicable de yacimientos de tipo Soto a la otra orilla del Tera a excepción del único yacimiento en esta zona, el Teso de la Horca, que es asi mismo el más cercano.
7.3. El modelo de consolidación castreña del Hierro-II -Hacía un
proceso de etnogénesis
Con el advenimiento de la edad del Hierro-II que genéricamente se situa para esta zona a comienzos del siglo VI aC. se asiste a una consolidación del proceso de colonización con la ocupación de unos habitats más variados que los del proceso anterior que se centraban sobre los valles de la cuenca sedimentaria articulada por el Tera, Orbigo y Esla. Se alcanza el nivel máximo de penetración de estos grupos que parecen cristalizar en el emergente foco catreño que estos momentos se evidencia. En las zonas articuladas por el rio Aliste, Castrón y Valdaya, se
LA ALMENA CUBO DE BENAVENTE 0
EL CASTRO SAN PEDRO DE LA VINA 12350,96
EL CASTRO CAMARZANA DE TERA 16089,98
MAJADA DEL CASTILLO SEJAS DE SANABRIA 19218,3 LA CUESTA DE SAN ESTEBAN BENAVENTE 23029,34
EL CASTILLOTE SAGALLOS 25814,53
19300,62 PEGNAS CORONAS CARBAJALES DE ALBA 0
EL CASTRO SAN VITERO 34194,56
TESO DE LA HORCA SAN PEDRO DE ZAMUDIA 36763,92 LA MAZADA GALLEGOS DEL CAMPO 37328,56 EL CASTRO CAMARZANA DE TERA 39834,22
LA CERCA NUEZ DE ALISTE 46298,13
38883,88
LA CUESTA DE SAN ESTEBAN BRIME DE URZ 0
TESO DE LA HORCA SAN PEDRO DE ZAMUDIA 10031,22
EL CASTRO SAN PEDRO DE LA VINA 11184,77
EL CASTRO CAMARZANA DE TERA 13410,38
LOS CUESTOS DE LA ESTACION BENAVENTE 17320,64
LA ALMENA CUBO DE BENAVENTE 23029,34
observa un fuerte aumento demográfico con una explosión del número de yacimientos, estos muestran una ocupación territorial diferente a la del modelo anterior con unos territorios teóricos evidentemente menores, sin embargo se observa un patron recurrente en la extensión de los yacimientos cercanos a una Ha, que nos delatan la existencia de una sociedades autarquicas en las que las murallas que rodean por completo el asentamiento dan cohesión al grupo y lo diferencian a la vez con respecto a las comunidades del entorno inmediatio. La primera observación a hacer está en relación con la conteporaneidad de estos yacimientos, parece ser un patrón recurrente, el emplamiento en zonás en la que existen una gran diversidad de recursos, pero estos castros son de un momento preciso, o sin embargo, la formas de ocupación del territorio han sido similares durante toda la etapa contemplada. Nos econtramos ante una sociedad en la que la actividades agropecuarías permiten una equilibrada agricultura subsistencial en el que se maxifican los recursos y se complementan la actividades agrarias como las ganaderas dedicandose pequeñas parcelas para plantas forrajeras para el consumo del ganado que aporta básicamente fuerza de trabajo asi como otros productos complementarios. Asi mismo este ganado puede hacer uso del rastrojo de las parcelas dedicadas al cereal a la vez que son abonadas por los mimos. El elemento más caracteristico de estas comunidades es sin duda la existencia de los propios recintos amurallados que los definen. Aun teniendo en cuenta, que una función circustancial, aunque no la principal de la muralla pudiera haber sido la de la defensa con respecto a otras comunidades, su erección estaría más en relación a la de establecer un codigo de pertenencia de la comunidad con respeto asi misma y las demás comunidades. Nos encontramos ante una estructura del territorio no jerarquica en la que la opción por emplazamientos privilegiados no responde a un control articulado del mismo sino más bien a un control visual de los recursos y lugares de trabajo donde desarrollan sus actividades cotidianas, se puede distinguir claramente este grupo con respecto a los demás considerados como del Hierro-II Por un lado nos encontramos con un “vacio” demográfico en el área del valle medio y bajo del Tera en su confluencia con el rio Esla, a excepción de los Castros de la sierra de Carpurrias que parece estar más en relación con los castros leoneses que de los inexistentes en sus alrededores a excepción de el castro de Manganeses de la Polvorosa y del que podría resultar coetáneo. El emplazamiento de estos es netamente defensiva y esta respuesta del poblamiento hay que relacionarla directamente con el impacto de la política romana sobre estos territorios. Otro foco se podría relacionar con la cultura castreña del Noroeste como los castros de Sanabria, y por último el foco de la sierra de la Culebra que todo hace suponer su existencia a conflictos bélicos y que parecen responder a diversos momentos de inestabilidad, dada la presumible no coetneidad de los mismos.
8. Elementos Arquitectónicos: Defensas perimetrales y Disposición
interna de las estructuras habitacionales que las cobijan.
Materiales y Técnicas constructivas.
La matería prima utilizada en general en la construcción de las defensas es la piedra, pero como ya hemos comentado anteriormente en el caso de Cubo de Benavente todas las evidencias apuntan a que la muralla es construida con tapial. El tipo de piedra empleado evidentemente esta relacionado con el sustrato litológico del entorno inmediato del yacimiento. Asi en las zonas en las que el granito es el sustrato geológico principal las murallas son construidas con este tipo de material y en las zonas occidentales de sanabría y alistana donde predominan las pizarras y esquistos se construye con este material, al igual que en los castros de la sierra de la Culebra se utilizan las cuarcitas armoricanas. Sin embargo, la utilización de un tipo de roca u otra supone una preparación previa de la misma, tal es el caso de aquellas murallas que utilizan el granito o la cuarcita como material de base que aparece en forma de bloques que naturalmente han sido estraidos de la roca madre mediante un proceso de cantería con cuñás u otros utensilios similares, en una cantera no muy lejana, o en el propio entorno del yacimiento ayudando al acondicionamiento del mismo o servir de propio cimiento sobre el que se levanta la murallas. A la extranción habrá que unir un proceso de trabajo que permita la regularización de las piedras obtenidas y un posterior encaje más sencillo, dado que todas las murallas son de mamposteria en seco. Otro tanto podemos decir cuando se trata de materia prima pizarrosa, las propias características de dureza y de fracturación en esfoliación de la propia roca condicionan que las murallas realizadas con este tipo de materiales sean a base de grandes lajas de mampostería en seco con el añadido de utilización de lajas más pequeñas para darle mayor trabazón al conjunto. En cuanto a las técnicas constructivas muy poco podemos decir de ellas dado el caracter ruinoso en el que se encuentran todas las murallas, Esparza especula con la posibilidad de la utilización de una técnica de paramentos multiples en el castro de Lubián. Este tipo de técnica ha sido constatada en todos los castros excavados asi como en los de Arrabalde y Calabor.
Construcciones domésticas.
Con respecto al área general de estudio. En cuanto a los aspectos de la organización social de las comunidades castreñas que pueden ser inferidos a partir del estudio de la estructura interna del asentamiento, es decir, a partir de su "urbanismo", asi como de la arquitectura domestica y de las relaciones espaciales existentes entre estas dentro del espacio delimitado por la muralla, muy poco podemos decir, tanto por la inexistencia casi de excavaciones y por el propio desarrollo de las estrategias de investigación aplicadas en los mismos a las que no se ha dado gran importancia en la realización de estudios de áreas de actividad, aunque en todas ellas se ha intentando la busqueda y estudio de estructuras habitacionales, basicamente como constatación cronotipológica en la tan manida dicotomía estructuras habitacionales rectangulares-circulares.
Un aspecto que podemos rastrear en las comunidades actuales relacionados con los elementos constructivos utilizados en la erección de las estructuras habitacionales de las viviendas tradicionales -agrarias- estan relacionados con las canteras de arcilla utilizadas tanto para realizar los adobes, como los muros de tapial. Estas quedan perpetuadas en el paisaje con el expresivo topónimo de los barreros, estas canteras de arcilla suelen localizarse en las laderás erosionadas de las terrazas fluviales, entre la segunda y tercera terraza. En estas zonas sedimentarias, donde evidentemente el material más abundante es el argílico en casi todas las variantes de alfisoles, el material constructivo predominante es el tapial y el adobe, que suelen arrancar sobre un zocalo de
piedra en aquellos lugares en los que existen afloramientos de materiales primarios.
La propia litología condiciona no tanto las soluciones constructivas utilizadas, pero evidentemente los tipos de materiales utilizados estarán en directa relación a la abundancia o no de la existencia de los mismos en las proximidades de los asentamientos. La dicotomía que puede ser observada actualmente es similar a la existente en el registro pasado.
Como hemos comentado al comienzo la documentación arqueológica existente sobre estructuras habitacionales es demasiado parca. Se conoce la existencia por mediación de Sevillano (1978) de estructuras en superficie en el castro de Santa Eulalia de Tabara y en Arrabalde, en este último castro en la realización de unas obras para colocar una torre de vigilacia de incendios sita en las inmediaciones del vertice geódesico en la excavación preceptiva aparecen al igual que en el caso exterior pequeñas cabañas circulares. En el Castro de Ferreras de Arriba han sido citadas asi mismo por Loewinson y Sevillano estructuras habitacionales tanto circulares como rectángulares. En los Castros de Camarzana y de Benavente ambos pertenecientes a la fase sotomedinilla se han documentado esructuras habitacionales de tipo circular realizadas en adobe. De este tipo de material estan hechos los muros que se apoyan sobre un zócalo de piedra que en el caso de Camarzana ante la inexistencia de rocas duras, se aprovechan las ingentes cantidades de cantos rodados que existen en sus derrededores. En las excavaciones llevadas a cabo en As Muradellas se han recuperado 2 estructuras correspondientes a sendas casas que presentan una planta rectangular con esquinas redondeadas con unas dimensiones de 5,75 por 4,50 relación de la que se obtiene una superficie útil de unos 14 metros una vez descontados los muros interiores. Existen evidencias de adobe y barro rubefractados en los castros de Abejera, en Sejas y en la Mazada, estas soluciones constructivas mixtas pueden se observadas en pueblos actuales de tradición constructiva petrea (Ferreras de Arriba). Asi mismo, en la Mazada han aparecido fragmentos de barro con claras improntas de ramajes que correnpodenrían a los muros medianeros de las habitaciones dentro de las casas. En las excavaciones llevadas a cabo en As Muradellas se han recuperado
Obras Defensivas: Trazados perimetrales y defensas avanzadas
En la zona de estudio aparece un importante núcleo de castros protegidos mediante líneas de piedras hincadas. Hemos recogido un número de ocho que los aproxima al cercano grupo de los castros de Tras os Montes en la que algunos castros -Riomanzanas, La Tejera- están estrechamene relacionados. A escala regional la distribución mostrada por lo castros que presentan este tipo de defensas es bastante amplia, apareciendo evidencias de la misma en toda la zona de estudio. A escala macroregional, podemos poner en relación al conjunto estudiado tanto con los castros del otro lado del Duero en la provincia de Zamora y los castros de Salamanca, asi como con los de Tras Os Montes y León.
La realización de fosos viene dada para entorpecer el acceso facil a los asentamientos. En muchos casos suponen una solución práctica para maximizar los esfuerzos invertidos en la realización de los mismos. Con la premisa del mínimo esfuerzo y máximo rendimiento, la construcción de los fosos reportan la matería prima necesaria o al menos una parte de ella, para la realización de la muralla una vez que una comunidad ha decidido asentarse en un emplazamiento determinado.
La característica común de estos castros es el de tener un recinto único perfectamente delimitado que encierra la comunidad que cobija, se observa sobre todo en aquellos asentados en zonas con una gran disponibilidad de recursos, algunos de ellos presentan una mayor complejidad presentando varios recintos, ya sean de tipo concentrico o adyacente.