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VECIANA

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L

osvestigios del antiguo castillo de Veciana se

encuen-tran sobre el tozal en que se establece el agrupamiento de casas que forman el núcleo homónimo.

En el siglo xi el señorío del castillo de Veciana se

halla-ba en manos de la familia halla-balsareny, que también poseía los castillos de Copons y Montfalcó Gros. En el año 1045 bernat Guifré de balsareny (1045) legó en su testamento el castillo a su mujer Guasca y estableció que a su muerte la fortificación pasara a ser posesión de la canónica de Sant Pere de Vic. así, el prelado vigitano berenguer Seniofred de Lluçà (1076-1099)

lo infeudó a Guillem ramon de Cervera ya como propiedad de la mitra vicense en una fecha próxima a 1089. Entre el tiempo que Seniofred estuvo al frente del obispado de Vic y 1131, la propiedad del castillo pasó a los condes de barcelona, puesto que entre estas fechas Guerau alamany III les expresó juramento de fidelidad por el castillo. a lo largo del siglo xii

lo retuvo en feudo la familia alamany, según el testamento de Guerau alamany V, el cual en 1193 lo legó a un allegado suyo también llamado Guerau, que a su vez cedió el derecho que tenía sobre el castillo al monasterio de Santes Creus (1210). En la actualidad la población de Veciana se halla diseminada en seis núcleos habitados: Veciana, Montfalcó el Gros, Sant Pere del Vim, Segur, Santa Maria del Camí y rubiola. Las entidades histó-ricas más importantes del término han sido tradicionalmente los castillos de Miralles, de Montfalcó, de Segur y de Veciana, con sus respectivas parroquias.

Llegaremos al municipio por la autovía Lleida-barcelona (a-2), desde donde deberemos tomar la carretera (C-1412) de Calaf y andorra y seguir por el desvío hacia la localidad de Copons. Desde allí, la carretera bV-1005 enlaza con la bV-1004 que conduce a Veciana.

VECIaNa

Castillo de Veciana e iglesia de Sant Miquel

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Según jordi bolòs –que inspeccionó los vestigios de la fortificación antes que fuera construido el depósito de aguas que hoy se emplaza en este lugar–, existían restos de muros pertenecientes a una construcción de planta cuadrada de unos 8 m de largo y con paredes de unos 60 cm de grosor. En el sector suroeste había una construcción de 3,2 m x 3,4 m. Debido a que los restos son casi inexistentes, se suscitan incógnitas tanto en lo que se refiere a los aspectos tipológicos como cronológicos, hasta el punto de que se ha sospechado que podrían pertenecer a una casa rural de época tardía.

al pie del castillo de Veciana se construyó una capilla románica dedicada a san Miguel. Entre 1987-1989 el edificio fue restaurado por la Diputación de barcelona, intervención que se complementó con una excavación arqueológica que aportó nuevos datos sobre la ocupación y los usos del lugar a lo largo de los siglos, así como de la evolución constructiva del edificio.

Las noticias documentales que conocemos de la capilla son escasas. La primera mención a la iglesia aparece en una declaración de bienes de la iglesia de Santa Maria de Veciana en la que figura una casa cerca de Sant Miquel, referencia que sin

duda alude a la iglesia. Un largo silencio documental rodea al edificio hasta el siglo xvii.

En el año 1685 se llevó a cabo una importante interven-ción en el edificio: se reparó el tejado, se sustituyó la bóveda primitiva por una bóveda tabicada y se construyeron las pa-redes oeste y norte. El culto dejó de ser efectivo en el edificio durante la segunda década del siglo xx, hecho que propició

una rápida degradación que conllevó un nuevo derrumbe de la cubierta y del muro norte.

Sant Miquel del Castell de Veciana era un edificio de una sola nave y ábside semicircular unidos mediante un re-salte. En la actualidad, de dicha construcción se conserva el perímetro de su planta y los muros originales del sector sur, lo que comprende parte del muro del ábside. El hemiciclo es-taba presidido por una ventana de doble derrame con arco de medio punto adovelado que ha pervivido parcialmente hasta la actualidad. La puerta fue practicada en el muro sur y de

ella se conserva la parte inferior de las jambas y dos umbrales escalonados de piedra.

El aparejo de los muros románicos se compone de silla-res bien tallados y dispuestos en hiladas horizontales de altu-ras diversas, con una anchura oscila entre los 130 cm y 140 cm. a tenor de los fragmentos subsistentes de su arranque, se constata que el ábside estaba cubierto mediante bóveda de cuarto de esfera.

Las obras de restauración de la iglesia, que como hemos dicho se efectuaron entre 1987 y 1989, se centraron en la consolidación de los restos de muros, la eliminación de los escombros que se habían acumulado en el interior a causa de los hundimientos, la formación de un muro de contención y la colocación de un nuevo pavimento. En los muros de mediodía y del ábside se afianzaron los rellenos con mortero de cal y se sustituyeron algunos sillares. El muro norte fue reconstruido en gran parte y el de poniente se consolidó manteniendo la línea del hastial.

Los escasos vestigios románicos conservados impiden aportar más conclusiones acerca de la morfología del templo románico, amén de dificultar su datación, aunque no parece desaforado fecharla adentrado el siglo xii.

Texto y fotos: MNj

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L

a igLesia parroquiaL de santa maria se asienta sobre

un pequeño altozano a escasos 500 m de la villa de Veciana. Estaba situada en el término del castillo de Veciana y desde el segundo cuarto del siglo xi ostentó la

categoría de parroquial, con las iglesias de Sant Pere de Montfalcó el Gros, la capilla de Sant Gabriel y la capilla de Santa Llúcia en la rubiola como sufragáneas. La iglesia se documenta de nuevo en el año 1081, cuando aparece en un

capbreu o “cabreo” de bienes pertenecientes a la canónica de

Sant Pere de Vic.

Se trata de un templo de una sola nave rematada por un ábside semicircular precedido por un tramo presbiteral o anteábside. La iglesia ha sido objeto de importantes interven-ciones que han alterado notablemente su morfología original, tanto por lo que se refiere a los muros perimetrales como a la cubierta, que en la actualidad se resuelve mediante bóveda de cuarto de esfera en el ábside y de cañón en la nave. En efecto, entre 1983 y 1985 se llevó a cabo una primera fase de restau-ración en la que, además de recuperar el entorno visual del edificio con el derribo de estructuras que tenía adosadas, se

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consolidó el ábside. Más recientemente, entre 1999 y 2001, se repararon los paramentos del edificio y se construyó una bóveda de cañón en la nave (para lo que se sobrealzó la igle-sia), recuperando con ello su fisonomía primitiva con bóveda de cañón, de la que se evidenció su existencia por los restos de una cornisa que se extendía a lo largo de los muros peri-metrales. Probablemente, la bóveda románica fue derribada debido a las grietas aparecidas en el edificio, que eran visibles

en sus muros antes de la restauración. Con posterioridad al derribo, en el siglo xvii o a mediados del siglo xx, se

constru-yó una falsa bóveda de yeso con nerviaciones.

Diversos vanos dispuestos en los muros perimetrales del edificio proporcionan la iluminación del templo. La ventana del muro norte fue recuperada en la primera intervención a la que fue sometido el edificio con el derribo de una cons-trucción destinada a sacristía. Por otro lado, la ventana de la

Vista del emplazamiento

Portada Interior

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Planta

Alzado sur

Sección longitudinal

0 1 2 3 4 5 m

0 1 2 3 4 5 m

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fachada sur es también de doble derrame y presenta tres arcos concéntricos de medio punto en degradación. El edificio se ilumina, además, por una ventana situada en el centro del ábside que acaba con arco de medio punto e incorpora una pequeña arquivolta con dovelas.

La entrada a la iglesia se realiza mediante la puerta situada en el lado norte de la nave. Esta se compone de tres arquivoltas adoveladas, carentes de decoración, que apean sobre las jambas igualmente lisas. No en vano, la arquivol-ta central descansa sobre imposarquivol-tas cúbicas sesgadas en la parte superior, que a su vez se apoyan sobre dos capiteles y columnas modernas, muy desproporcionados, que sustituyen elementos anteriores desaparecidos. La arcuación central y las impostas conservan decoración esculpida en relieve. Por los motivos que presenta, el arco se divide en dos registros: en la mitad izquierda observamos un motivo geométrico trenzado de línea plana triple que conforma seis hojas o lágri-mas. En su interior, el primero, el tercero y el sexto inscriben cruces potenzadas, el segundo inscribe un rostro humano, en el quinto aparece una forma semiesférica y, finalmente, el cuarto no tiene ningún motivo en su interior. Por su parte, el registro derecho de la arcuación consiste en una cinta de sección semicircular que describe un motivo de entrelazos.

La imposta de la izquierda presenta en su parte frontal un motivo ajedrezado y dos hojas trilobuladas similares a una flor de lis en sentido apaisado en la parte del intradós del arco. Por su parte, la imposta derecha tiene en la cara frontal una línea que conforma una serie de motivos ovalados que se entrelazan entre sí.

Los motivos decorativos representados en la portada son de una gran sencillez, con un relieve plano y una factura arcaizante. El ajedrezado aparece en edificios cercanos geo-gráficamente, como las arcadas del primer piso del palacio episcopal de barcelona, algunos cimacios procedentes del claustro barcelonés de Sant Pere de les Puelles (MNaC 113143), la portada de Sant Feliu de Canovelles (Vallès oriental) o la iglesia de Sant Martí Sarroca (alt Penedès).

Pese a que se desconoce la fecha de consagración del templo o cualquier noticia documental relativa a la construc-ción del mismo, la morfología constructiva nos lleva a situar la edificación a finales del siglo xii.

Finalmente, cabe señalar que en el marco de la interven-ción de los años 1999-2001 se llevaron a cabo diversas pros-pecciones arqueológicas centradas en dos ámbitos: la cabece-ra y la zona sur de la nave. En el primer ámbito, se encontró un rectángulo que se identificó como una cripta debajo del pavimento de la cabecera y se encontró también una piedra calcárea estucada y pintada formando parte de la cimentación de la iglesia, de ahí que los arqueólogos encargados de la excavación creyeran que el templo se construyó encima de un edificio anterior, apuntando que los bloques decorados de la portada sur podrían proceder de la antigua construcción. En el segundo ámbito se pusieron al descubierto los restos de estructuras correspondientes a dos fases constructivas, una

probablemente de época paleocristiana y otra medieval, así como restos de materiales cerámicos.

virgenconeL niño

En el Museo Episcopal de Vic se conserva desde antes del año 1893 una talla de madera policromada, de 88 cm de altura, de una virgen entronizada con el Niño en su regazo

procedente de Santa Maria de Veciana (inv. 800).

La composición descrita nos sitúa ante el tipo iconográ-fico de raíz bizantina conocido como Sedes Sapientiae o trono

de sabiduría, con la Virgen María y el Niño, que responde a la imagen divinizada del Todopoderoso expresada a través de sus gestos y atributos. Pese a que la pieza de Veciana se ajusta al modelo iconográfico tradicional de las tallas –conocidas en Cataluña como marededéus– del siglo xii, ha desaparecido

la estricta simetría que caracteriza la mayoría de estas piezas, puesto que el Niño se ha desplazado desde el centro del regazo de su Madre hacia la derecha, con lo que deja de ser el eje compositivo del grupo y se propicia una cierta conexión entre ambos. La iconografía de las imágenes occidentales con el Niño trasladado a un costado, habitualmente el izquierdo, se relaciona con la fórmula de la Kyriotissa bizantina, por lo

que nos encontramos ante una pieza que deriva o interpreta dicho modelo oriental, según una disposición, por otro lado,

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que siguen también la virgen de Santa Fe (MEV 1959), una

marededéu de procedencia desconocida que se conserva en el

Museu de Solsona (inv. 275). La encontramos también en el frontal de Cardet (MNaC 3903), en este caso un objeto de pintura sobre tabla en el que María está orientada hacia los reyes Magos del compartimento inferior derecho.

Des del punto de vista formal, la virgen de Veciana se vincula a la virgen de Santa Fe d’anseresa (MEV 1959), con

la que sin duda existe una clara correspondencia tipológica y compositiva (evidente, por ejemplo, en que ambos ejempla-res son los únicos del panorama románico catalán que colocan

el manto a la forma clásica). además, cabe señalar que existe cierto paralelismo entre la de Veciana y la ya mencionada

marededéu de procedencia desconocida conservada en el

MNaC (MNaC 3921) –pieza que Celina Llarás fecha en la segunda mitad del siglo xiii–, no solo por la tipología de trono

y la corona, sino también por la organización de los pliegues de la túnica de María y la vestimenta del Niño. Estas tres pro-ducciones, exponentes de un mismo tipo formal, presentan una cronología muy próxima. Dado que no presenta rasgos estilísticos característicos de los talleres de la Seu d’Urgell o

de Vic, podemos suponer que se podrían tratar de esculturas realizadas en talleres barceloneses en algún momento de la primera mitad del siglo xiii.

Texto y fotos: MNj - Planos: MTM

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L

aigLesiade santa mariadeL camí se halla a unos 5 km

al Sur del núcleo de Veciana, justo al pie de la carretera N-II. antiguamente la iglesia se encontraba dentro del término del desaparecido castillo de albarells (documentado

desde el año 986). Es probable que la iglesia desempeñara en origen una función hospitalaria, puesto que estaba situada al pie del antiguo camino real (camí ral) de barcelona a Lleida y

aragón. En 1228 la capilla fue donada al monasterio de Santa

Iglesia de Santa Maria del Camí

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Cecília de Montserrat, que fundó allí un pequeño priorato benedictino. En el año 1266 se documenta una comunidad mixta, regida por la beata beatriu. En el siglo xiv, Santa Maria

del Camí se incorporó a Santa Maria de Montserrat junto con la iglesia de Santa Cecília.

Se trata de un edificio de una sola nave rematada por un ábside semicircular. La nave se cubre con bóveda de cañón y el ábside con bóveda de cuarto de esfera. Debajo de los aleros del hemiciclo y del muro norte hay una serie de canecillos de perfiles heterogéneos que, por el contrario, no existen en el muro sur ni en la fachada oeste, puesto que en ella se adhiere una masía con la que la iglesia se comunicaba a través de una puerta tapiada. La fábrica se compone de sillares regulares y de anchuras diversas en el ábside y el muro norte, mientras que en el muro sur el paramento es mucho más desigual.

En el centro del muro del ábside se localiza la única ven-tana románica, con dovelas radiales y decorada mediante una

Planta

Sección longitudinal

Alzado este

0 1 2 3 4 5 m

0 1 2 3 4 5 m 0 1 2 3 4 5 m

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banda en relieve con un motivo que constituye una versión simplificada del que se conoce como “puntas de diamante”, un tipo de ornamentación que tuvo una notable difusión a finales del siglo xiii –lo encontramos, por ejemplo, en la

por-tada de Santa Maria de la Sala (Sant Mateu de bages) o en Santa Maria de la Sala de jorba, así como en diferentes piezas que se conservan en el Museu de Manresa procedentes de la iglesia de Sant Miquel de la Comanda (Els Prats de rei). La puerta, situada en la fachada norte, aparece enmarcada por dos arcos de medio punto adovelados en degradación. Por encima se encastó el escudo heráldico de Santa Cecília de Montserrat, que sin duda es de factura posterior a la cons-trucción original.

El templo fue restaurado por la diputación de barcelona entre los años 1970 y 1971 bajo la dirección de Camil Pallàs y Santiago rius. En el marco de esta intervención se consoli-daron los muros perimetrales y la ventana circular, en la que se completaron algunos fragmentos que se habían fractura-do. Del mismo modo, las cubiertas de la nave y del ábside

fueron rehechas y se reconstruyeron la cornisa y el caballete o cumbrera. Dentro del marco de la misma intervención se desmontó el muro sur del edificio y se abrió una zanja de 14 m de longitud con la finalidad de rehacer el basamento con hormigón y reconstruir el muro con piedra.

Por sus características constructivas y tipológicas, y teniendo en cuenta que su aparejo ha sido objeto de impor-tantes remodelaciones, el edificio podría situarse cronológi-camente entre finales del siglo xii y principios del xiii.

Texto y fotos: MNj - Planos: MTM

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e

LcastiLLode montFaLcóeL gros se documenta desde

el año 1027, cuando aparece bajo la propiedad de Gui-llem Guifré de balsareny. años más tarde, en el 1045, bernat Guifré de balsareny legó en su testamento el castillo, junto con los de Copons y Veciana, a su mujer Guasc, y es-tableció que cuando ella muriese la propiedad pasara a canó-nica de Sant Pere de Vic mediante el trámite de su hermano Guillem de balsareny, obispo vicense. En el documento de

venta del castillo de Copons que efectuó Guillem de balsa-reny a los condes de barcelona (1065) reaparece el término de Montfalcó como una de las afrontaciones de Copons.

Diversas familias ostentaron la propiedad del castillo entre los siglos xi y xii. En efecto, después de los balsareny,

pasó a los Òdena, información que se conoce porque en 1058 ramon Guillem d’Òdena lo legó a su hijo, y se sabe también que entre el 1096 y 1131 la posesión pasó a los condes de

Castillo de Montfalcó el Gros

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barcelona, puesto que entre estas fechas Guerau alamany III les expresó juramento de fidelidad por este y otros castillos. La familia alamany lo retuvo en feudo en 1193. En esa fecha Guerau alamany V lo entregó a un sobrino también llaman-do Guerau, el cual en 1210 cedió el derecho que tenía sobre el castillo al monasterio de Santes Creus.

De la construcción pervive, en muy mal estado y entre escombros, un tramo de muro de una torre de planta circular que debió tener un diámetro aproximado de unos 4 m. Dicho tramo se compone de sillares de pequeñas dimensiones, bien escuadrados y dispuestos en hiladas horizontales bien alinea-das. a tenor de los elementos constructivos que se han con-servado, básicamente parte de la estructura y el aparejo, su edificación se podría situar a mediados del siglo xi, momento

en que en hallamos el predominio en el ámbito catalán de un tipo de castillo con torre circular con funciones de carácter defensivo y de vigilancia, al que también responden fortifica-ciones como la de boixadors (Sant Pere Sallavinera) o de la Manresana (Prats de rei).

Texto y foto: MNj

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L

a igLesia romÁnica de sant pere se halla en pequeño

promontorio cerca del núcleo y de los restos del castillo de Montfalcó el Gros, en cuyo término se encontraba antiguamente. Su condición parroquial consta en un conoci-do listaconoci-do de parroquias del obispaconoci-do de Vic –fechaconoci-do entre los años 1025 y 1050– en el que aparece bajo la denomi-nación de Montefalco. La mención de una iglesia dedicada a

san Pedro que aparece en un documento (1065) relativo a la venta de una porción de tierra cerca del castillo de Montfalcó (unam peciam terra quam abemus infra terminum de castrum Falcone in parrochia Sancti Petri), podría ser la primera referencia

docu-mental a la iglesia, aunque en ocasiones se considera que esta mención alude a la iglesia de Sant Pere del Vim.

Sant Pere de Montfalcó el Gros es un edificio de

estruc-tura muy simple, con una única nave que se remata a levante con un ábside semicircular. Este cuerpo conserva la bóveda de piedra de cuarto de esfera original, aunque no sucede lo mismo con la bóveda de la nave, que es producto de una re-modelación. La única ventana a través de la que se ilumina el interior del templo centra el muro del ábside. Por otro lado,

la puerta de acceso se sitúa en el muro sur, presenta arco de medio punto adovelado y aunque su abertura responda a la construcción románica, el aspecto actual se debe a alguna modificación posterior.

En dos pilares de sección poligonal adosados a los muros laterales de la iglesia se conservan dos elementos esculpidos en relieve. El primero, en el pilar norte, presenta una figura antropomorfa que lleva una máscara. En el bloque que corona la pilastra se intuyen los relieves que combinan motivos flora-les y formas geométricas. En el pilar sur existe otra figura que también podría evocar una máscara. Por debajo presenta una doble línea de motivos triangulares que recorren las tres caras visibles de la pilastra. Las esculturas denotan una ejecución muy simple, que podríamos fijar en unos márgenes amplios aunque ya nos situarían más adelante del siglo xiii,

segura-mente en el momento en el que templo fue sobrealzado. La estructura primitiva de este templo ha sufrido una serie de remodelaciones a lo largo de los siglos que han cam-biado notablemente morfología inicial. En época moderna se sobrealzó el edificio, muy evidente en el ábside, que igualó

Iglesia de Sant Pere de Montfalcó el Gros

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la altura de los dos cuerpos, y se acortó la nave por el sector oeste, donde se levantó un campanario de espadaña. En el marco de las reformas se anexó también una sacristía en la fachada sur y una capilla en el muro norte. al margen de las remodelaciones, por sus características constructivas y tipológicas, el edificio responde a una obra románica que podemos situar en el siglo xii.

Texto y foto: MNj - Plano: jMbP

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L

aigLesiade sant pere desvim, también conocida como

Sant Pere del Vim o, popularmente, Sant Puvim, se localiza en el núcleo homónimo, enclavado al pie de la carretera C-1412 entre las poblaciones de Copons y Prats de rei. La iglesia se encontraba dentro del antiguo término del castillo de Miralles y sus funciones parroquiales se constatan en una lista elaborada entre los años 1025 y 1050 en la que figuran las parroquias integrantes del obispado de Vic. Man-tuvo la categoría parroquial hasta el 1681, año en que pasó a ser sufragánea de Santa Maria de Prats de rei.

En el año 1069 ramon de Guadall de Calders y su mujer donaron a la canónica de la Santa Creu de barcelona los dere-chos de Sant Pere del Vim. Posteriormente, en el 1196, Pere de Soler y su esposa arsenda dispusieron en su testamento su deseo de ser enterrados en Sant Pere del Vim e hicieron va-rios legados a la iglesia. En 1246 el obispo de Vic, bernat de Mur, hizo donación de la iglesia de Sant Pere al monasterio de Santa anna de barcelona, de la orden del Santo Sepulcro

de jerusalén, con la obligación que el prior de Santa anna obedeciese al obispo de Vic, que conservó los derechos episcopales sobre la iglesia. La orden del Santo Sepulcro ad-ministró la parroquia a través del priorato de Sant Miquel de la Comanda de Prats de rei, por lo que cuando dejó de tener funciones parroquiales se incorporó a dicho priorato y no a la parroquia de Miralles, en cuyo término se encontraba situada.

El edificio consta de una sola nave rematada por un ábside semicircular flanqueado por dos absidiolos, que definen una cabecera trilobulada. asimismo, el paramento externo del áb-side se ornamenta con un friso de arcuaciones ciegas distribui-das en una serie de cinco arcos dobles entre lesenas bajo una cornisa, decoración que se hace extensiva a los muros laterales, donde pervive un fragmento en cada uno de ellos con arcua-ciones, ahora divididas en dos grupos de tres entre lesenas.

El edificio presenta cuatro vanos, uno en cada uno de sus muros. En el centro del hemiciclo observamos una ventana de doble derrame coronada por un arco de medio punto

ado-Iglesia de Sant Pere Desvim

Ábside Planta

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velado que externamente continua por una hilada semicir-cular de losetas planas a manera de arquivolta; en los muros norte y sur se localizan dos ventanas más, en la actualidad inutilizadas, con doble derrame y arco de medio punto, y, finalmente, en la fachada de poniente existe una ventana de características análogas. antiguamente el acceso se efectuaba a través de una puerta situada en el muro norte, que ha sido modificado parcialmente. En la actualidad se accede por una puerta moderna abierta en la fachada oeste.

Sin duda, el aspecto más interesante del edificio es la solución de la cabecera trilobulada, una tipología de extensa tradición arquitectónica en Cataluña y que podemos

obser-var en Sant Martí del brull (osona), Sant Nicolau de Girona (Gironès), Sant Pol de Sant joan de les abadesses (ripollès) y Sant Pere de Ponts (la Noguera).

Por lo que se refiere a la decoración del interior del tem-plo, las impostas del arco más cercano a los pies del templo presentan decoración escultórica: el norte un motivo de aje-drezado y el sur una línea de casillas excavadas.

La iglesia de Sant Pere Desvim podría datarse muy pro-bablemente en el último tercio del siglo xi, a tenor de las

for-mas que lo configuran, los elementos ornamentales (arquillos ciegos del ábside) así como las características estructurales del edificio.

Exterior

Planta

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Finalmente, cabe señalar que en el sector del ábside cen-tral de Sant Pere Desvim se conserva un conjunto de pintura mural que fue descubierto en el año 2001 a raíz del derribo de un tabique que había separado durante varios siglos dicho espacio absidal del resto del edificio. En 2006 las pinturas se consolidaron y en 2010 finalizaron las tareas de la tercera y última fase de restauración. Los informes realizados a raíz de estas intervenciones confirman la existencia de dos etapas diferenciadas. De la primera fase, contemporánea a la cons-trucción de la iglesia, se conserva la decoración del contorno de la bóveda y del arco triunfal, con una serie de cenefas concéntricas de carácter vegetal y geométrico. Por otro lado, en la cuenca absidal se conservan unos restos pictóricos de

datación posterior, en las cuales se representa a san Pedro dentro de una mandorla.

Texto y fotos: MNj - Plano: MGb

Bibliografía

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51-53.

L

osrestosdeLcastiLLo segur se encuentran en una

eleva-ción sobre el pueblo con el mismo nombre. Para acceder hasta la fortaleza, desde la carretera de la Panadella a Calaf (bV-1001) se toma un desvío a la izquierda después del kilómetro 7 hacia la carretera local bV-1006, que conduce hasta el núcleo de Segur. La primera noticia documental de la fortaleza se remonta al año 1158. En este momento, ramon Guillem d’Òdena lo legó en su testamento a arnau de Castluç,

a condición que este lo tuviera como feudatario de su hijo Pere d’Òdena. En noviembre de 1172 berenguer de boixadors y su mujer Dolça confirmaron al monasterio de l’Estany el mas

Pereres, donado por bertran de Segur, que se encontraba entre los castillos de Segur y Miralles. Desde el siglo xiii son señores

los Calders, que lo poseían por donación de los vizcondes de Cardona, que desde 1380 retuvieron también el dominio de Miralles y Veciana, conjunto que formó la baronía de Segur.

Castillo de Segur

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Del castillo se conserva parte de una torre, la base de otra, los restos de dos salas cubiertas y algunos segmentos de muros. La torre que mejor se conserva se sitúa en el ángulo noroeste del conjunto; presenta planta circular, con un diá-metro de 3,3 m y un grosor de muros que oscila entre 1,8 m y 2,1 m. Dicha torre se compone de sillares bien escuadrados de grandes dimensiones, de unos 25 cm de alto por 40 cm de largo y su altura se conserva solo en parte (unos 1,2 m). Separada por unos 11 m de distancia en sentido sur, existe la base de otra torre de unos 7 m de diámetro que tenía una leve forma de talud en la base. Las estancias conservadas se situaban en el recinto interior del castillo. La de mayores di-mensiones (5,2 m de anchura) presenta una cubierta rebajada, mientras que la menor (unos 2 m de anchura) se resuelve mediante bóveda de cañón. Cabe pensar que en origen se trataba de un tipología de castillo de planta cuadrangular y torres en los ángulos que, aunque ya existió en el siglo xi, su

mayor difusión se produjo en el siglo xiii, motivo por el que

su construcción se podría fechar en esta centuria. El castillo podría haber constado de un segundo recinto, puesto que en el sector norte existe un muro de unos 13 m de largo y una altura que en la actualidad no supera los 2 m.

Texto y foto: MNj

Bibliografía

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Referencias

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