EVALUACIÓN
La evaluación es un proceso que tiene por objeto determinar en qué medida se han logrado los objetivos previamente establecidos, que supone un juicio de valor sobre la programación establecida, y que se emite al contrastar esa información con dichos objetivos.
Se valorará el proceso global del desarrollo de cada una de las actividades, en las que el niño es el constructor de su propio aprendizaje; por tanto se tendrá un seguimiento de cada uno de los alumnos/as por medio de una ficha. Todas las actividades que se realicen será puntuadas por el profesor, pero el examen que realice al final será el que más puntúe para la nota.
La evaluación que se llevara a cabo en esta unidad didáctica se dividirá en tres periodos de tiempo, los cuales serán explicados a continuación:
Evaluación inicial: la evaluación inicial es la que se realiza al comienzo de un curso académico, de una etapa educativa, ... consiste en la recogida de datos tanto de carácter personal como académico en la situación de partida; y su finalidad es que el profesor inicie el proceso educativo con un conocimiento real de las características de todos y cada uno de sus alumnos, lo que debe permitirle diseñar estrategias didácticas y acomodar su práctica docente a la realidad del grupo y de sus singularidades individuales. La evaluación inicial se hace necesaria para el inicio de cualquier cambio educativo, ya que se va a servir de referente a la hora de valorar el final de un proceso o de comprobar si los resultados son satisfactorios.
de mejora para ajustar y regular sobre la marcha los procesos educativos.
Evaluación final: la evaluación final consiste en la recogida y valoración de datos al finalizar un periodo de tiempo previsto para la realización de un aprendizaje, un programa, un trabajo, un curso escolar, etc; como constatación de los objetivos esperados. Es la evaluación final la que determina la consecución de los objetivos planteados al término de un proceso o de un periodo instructivo y los resultados que aporta pueden ser el punto de arranque de la evaluación inicial del siguiente periodo escolar.
La evaluación formativa se realiza durante el proceso de aprendizaje y enseñanza para poder valorar los avances y el proceso de movilización de saberes. El docente también debe promover la autoevaluación y la coevaluación entre estudiantes. En el contexto de la articulación de la educación básica 2011, los referentes para la evaluación los constituyen a los aprendizajes de cada campo formativo, asignatura y grado escolar según corresponda y los estándares de cada uno de los cuatro periodos establecidos: tercer de preescolar, sexto de primaria y tercero de secundaria. (SEP, 2011, págs. 214-216).
La evaluación diagnostica nos permite conocer los distintos saberes previos que tienen los alumnos y esta la aplicamos al inicio del ciclo escolar. También puede usarse al inicio de cada bloque o secuencia didáctica para que nos permita realizar nuestros ajustes a la planificación de actividades.
¿Qué evaluamos?
Los conocimientos de inicio del alumno, su proceso de aprendizaje, los resultados finales obtenidos, el procedimiento que como docente utilice, el material empleado y todos los elementos que intervinieron en el proceso educativo.
De forma continua que sería al empezar el ciclo, durante y al finalizarlo. Sin olvidarnos de cada momento ya que la evaluación tiene distintas finalidades que nos permitan obtener informaciones distintas. Cuando iniciamos el curso la evaluación tiene el valor como diagnóstico, una de las más importantes, que nos sirve para proporcionarnos al máximo sobre la información del alumno, su situación familiar, aptitudes, dificultades, intereses, historia escolar y partir de esta información para adecuar los programas conforme a las necesidades de los alumnos.
Este diagnóstico significa un bien para la planeación. Partimos de la información obtenida para la organización de estrategias y recursos que se emplearan.
¿A quién se evalúa?
El proceso de evaluación permite verificar el cumplimiento de los objetivos educativos y comprobar que se ha producido el aprendizaje previsto. Tradicionalmente se pensaba que evaluar era calificar lo que el alumno había aprendido después de la fase de enseñanza.
Es importante diferenciar los términos verificación y evaluación del aprendizaje. Verificación es el proceso por el que se comprueba lo aprendido por el alumno, mientras que evaluación es el proceso que valora los resultados y el cómo del proceso educativo, que puede traducirse o no en una calificación o nota.
Evaluación es el proceso de obtención de información y de su uso para formular juicios que se utilizan para tomar decisiones.
Es fundamental que la evaluación sea capaz de valorar de forma efectiva el aprendizaje integral y no busque estimar la mera memorización. Más importante que la memorización es desarrollar las habilidades de reflexión, observación, análisis, el pensamiento crítico y la capacidad para resolver problemas.
La evaluación actual
El procedimiento tradicional de evaluación responde a la educación basada en los contenidos. Se basa en formas de obediencia institucionalizada y tiende a conducir al proceso educativo a la rutina escolar y al uso de las medidas coercitivas, por tanto obstaculiza la búsqueda del pensamiento crítico y creativo.
Mientras que la evaluación tradicional trata de medir la reproducción de los temas contenidos en los programas, la evaluación formativa, se interesa por expresar la calidad de búsqueda, a través de la autoevaluación.
La autoevaluación desarrolla la capacidad de resolver problemas, estimula la conciencia crítica y autocrítica, no es simplemente la verificación de un conocimiento, es el acercamiento al conocer, implícito en el proceso de enseñar y aprender, demanda el aprendizaje significativo y el desarrollo de la investigación.
La evaluación actual ha sido pensada para evaluar competencias. En las nuevas tendencias se pueden encontrar dos centros de apoyo: uno, centrado en la revisión crítica de las ciencias de la educación en particular y de las ciencias sociales en general y el otro, más pragmático, derivado de los nuevos desafíos que introduce el avance vertiginoso de la ciencia y tecnología.
• La cognición no es más que uno de los tantos incidentes del proceso de construcción del conocimiento.
• Se trata que los alumnos aprecien que el desarrollo del conocimiento provoca efectos directos e indirectos que trascienden el aula y se relacionan con la organización, la estructura del trabajo, el desempeño en actividades productivas y pautas de convivencia, cuya difusión y aplicación permiten que emerjan nuevas necesidades y problemas que, al no ser satisfechos, se convierten en nuevos desafíos para la construcción y reconstrucción del conocimiento.
La enseñanza en nuestros días no es sólo la acción de comunicar, representa una orientación al alumno a encontrarse con la posibilidad de ser autónomo y a saber fundamentar una argumentación en el desarrollo de su pensamiento crítico.
La evaluación actual mide el desarrollo de capacidades para pensar, participar (trabajo colaborativo) y problematizarse.
En este sentido, interesa señalar que el alumno que aprende es aquel que tiene conciencia de sus preconcepciones, la manera cómo integra saber-realidad y cómo se identifica con los conceptos claves, como investigación, ciencia y método para pensar la realidad y poder transformarla.
La evaluación actual –al igual que la constructivista- no es la aplicación mecánica de instrumentos de evaluación, sino que busca valorar la formación del alumno.
El proceso de evaluación permite verificar el cumplimiento de los objetivos educativos y comprobar que se ha producido el aprendizaje previsto. Tradicionalmente se pensaba que evaluar era calificar lo que el alumno había aprendido después de la fase de enseñanza.
Es importante diferenciar los términos verificación y evaluación del aprendizaje. Verificación es el proceso por el que se comprueba lo aprendido por el alumno, mientras que evaluación es el proceso que valora los resultados y el cómo del proceso educativo, que puede traducirse o no en una calificación o nota.
Evaluación es el proceso de obtención de información y de su uso para formular juicios que se utilizan para tomar decisiones.
La evaluación del aprendizaje de los alumnos, por lo general, permite valorar el grado de cumplimiento de los objetivos educativos; diagnosticar errores conceptuales; destrezas, habilidades y actitudes; el proceso y manera en que los alumnos las desarrollan. Se evalúan también para analizar las causas de un aprendizaje deficiente y tomar las medidas oportunas.