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Aproximación dinámica al fenómeno de la informalidad laboral desde la ingeniería

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Academic year: 2020

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(1)APROXIMACIÓN DINÁMICA AL FENÓMENO DE LA INFORMALIDAD LABORAL DESDE LA INGENIERÍA. GERMÁN ANDRÉS ÁLVAREZ LÓPEZ. Asesor del proyecto: Camilo Olaya. Proyecto de grado para aspirar al título de magíster en Ingeniería Industrial. Facultad de Ingeniería Departamento de Ingeniería Industrial Universidad de los Andes Bogotá D.C., enero de 2011. 1.

(2) A mi familia toda, por su incondicional apoyo en mi formación personal y académica y a corita, por su compañía, sus consejos en momentos de incertidumbre y su amor.. 2.

(3) TABLA DE CONTENIDO. 1.. OBJETIVOS ........................................................................................................................ 6 1.1.. OBJ ETIVO G EN ER AL ....................................................................................................... 6. 1.2.. OBJ ETIVO S ESP ECÍFIC OS .................................................................................................. 6. 2.. JUSTIFICACIÓN ................................................................................................................. 7. 3.. MARCO TEÓRICO............................................................................................................. 10. 4.. METODOLOGÍA ............................................................................................................... 14. 5.. 4.1.. Articulación del problema ........................................................................................ 14. 4.2.. Formulación de una hipótesis dinámica .................................................................... 14. 4.3.. Formulación del modelo de simulación..................................................................... 14. 4.4.. Realizar pruebas al modelo ...................................................................................... 15. 4.5.. Diseñar y evaluar políticas........................................................................................ 15. DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA .......................................................................................... 16 5.1.. INCONVEN IENTES M ETODOLÓG ICO S ................................................................................ 16. 5.2. Propuestas sobre la informalidad laboral y las ventas informales en Colombia y en Bogotá. ............................................................................................................................... 18 5.3. 6.. Vendedores informales en el espacio público, Gobierno y opciones laborales............ 20. PROPUESTA DESDE LA DINÁMICA DE SISTEMAS ............................................................... 23 6.1.. Articulación del problema y construcción del modelo conceptual.............................. 23. 6.3.. Limitaciones del modelo........................................................................................... 24. 6.4.. Actores relevantes ................................................................................................... 24. 6.5.. Formulación de la hipótesis dinámica ....................................................................... 27. 6.6.. Formulación del modelo de simulación..................................................................... 30. 6.6.2.. Resultados del modelo de simulación ................................................................... 56. 6.6.3.. Pruebas de confiabilidad ...................................................................................... 61. 7.. CONCLUSIONES ............................................................................................................... 73. 8.. INVESTIGACIONES FUTURAS ............................................................................................ 75. LISTA DE REFERENCIAS ............................................................................................................ 76. 3.

(4) INTRODUCCIÓN. A través de este proyecto se propone una manera diferente de abordar el problema de las ventas informales en el espacio público de Bogotá, la cual incluye aspectos que no han sido considerados en los planteamientos que se han hecho hasta el momento. En este sentido, esta propuesta que se desarrolla desde la Dinámica de Sistemas, permite identificar los actores más importantes y sus intereses dentro del problema, incluir demoras o retrasos y funciones no lineales que son relevantes en el sistema, así como los ciclos de retroalimentación que se dan y conforman la estructura del mismo. De igual forma, la necesidad de realizar aproximaciones diferentes radica (entre otras cosas) en que, como lo afirman Lampis & Pineda (2009), la diversidad de enfoques que se han formulado en vez de clarificar el problema, lo han vuelto más complicado y menos entendible. Ahora bien, los objetivos del proyecto se hacen explícitos en el inciso 1. En términos generales, el proyecto propone un planteamiento al problema de las ventas informales en el espacio público desde una visión de Ingeniería, en este caso desde la Dinámica de Sistemas, para lo cual se formula y se hace uso de un modelo de simulación con el fin de comprender mejor este fenómeno. En la segunda parte se explica la justificación de este proyecto, la cual está relacionada con dos aspectos puntuales: los costos sociales y económicos que se dan debido a las ventas informales en el espacio público y la importancia de proponer aproximaciones diferentes al fenómeno de la informalidad laboral. En el capítulo 3 se presenta el marco teórico bajo el cual se realiza esta investigación, es decir, se nombran y explican los principios fundamentales de la Dinámica de sistemas a partir de sus conceptos más relevantes: ciclo de retroalimentación, retrasos, funciones o comportamientos no lineales, acumulaciones y flujos. La metodología que se utiliza se describe en el capítulo 4. Esta parte se trabaja con base a Sterman (2000) y consta de cinco puntos básicamente, a saber: articulación del problema, formulación de una hipótesis dinámica, formulación de un modelo de simulación, realizar pruebas al modelo y diseñar y evaluar políticas. En la sección 5 se desarrolla la descripción del problema, en esta se presentan los inconvenientes metodológicos con los que se encontró la investigación y la manera de superarlos, las propuestas y las recomendaciones que se han realizado sobre la informalidad laboral y las ventas informales, además, de una reseña de la historia reciente de las ventas informales y sus implicaciones en el uso del espacio público. La formalización de la propuesta al problema de las ventas informales en el espacio público desde la Dinámica de Sistemas se presenta en el capítulo 6. En esta parte se construye el modelo conceptual, se hace explícito el propósito del modelo así como sus supuestos, limitaciones y horizonte del tiempo en el cual se va a evaluar, entre otros, además, se describen detalladamente los actores relevantes y sus intereses en el problema, se plantea una hipótesis dinámica, es decir, una explicación a cómo surge el problema, se formula el modelo de simulación, se estudian los resultados que arroja el modelo, se le realizan algunas pruebas de confiabilidad y se hacen evaluaciones de diferentes escenarios. 4.

(5) Finalmente, en el inciso 7 se presentan las conclusiones de la investigación, en el inciso 8 se hacen recomendaciones sobre futuras investigaciones y en la última parte se incluye la lista de referencias utilizadas.. 5.

(6) 1. OBJ ETIV OS 1.1.. OBJ ETIVO GEN ER AL Proponer una aproximación al problema de las ventas informales en el espacio público en Bogotá, como un caso particular de la informalidad laboral, reconociendo principalmente que los vendedores informales hacen parte de un sistema donde interactúan otros actores y que el comportamiento del problema se debe a la estructura del sistema en la cual se encuentra.. 1.2.. OBJ ETIVO S ESP EC ÍFICO S • •. • • •. •. Identificar los actores relevantes y sus intereses en la problemática de las ventas informales en el espacio público en Bogotá D.C. Realizar un diagrama de ciclos causales que permita comprender las relaciones que se presentan entre las diferentes variables que hacen parte del problema de las ventas informales en el espacio público. Construir un diagrama de niveles y flujos que represente la estructura del problema planteado en el diagrama de ciclos causales. Formular una hipótesis dinámica que permita explicar el comportamiento del problema Formular un modelo de simulación como herramienta de aprendizaje para comprender las dinámicas de las ventas informales en el espacio público y sus cambios al generar diferentes escenarios. Realizar recomendaciones en torno a la manera cómo debe abordarse el problema de las ventas informales en el espacio público en el corto, mediano y largo plazo.. 6.

(7) 2. JUSTIFICACIÓN La importancia del proyecto que aquí se propone radica principalmente en dos aspectos. En primer lugar, es importante estudiar el fenómeno de la informalidad laboral en Colombia, y en este caso concreto en Bogotá, por los costos económicos y sociales que este problema genera. En segundo lugar, abordar la informalidad laboral en Bogotá D.C. a partir de los principios y herramientas de la Dinámica de Sistemas, pretende especialmente, plantear una explicación sobre el comportamiento del fenómeno a partir del reconocimiento de los actores que hacen parte del problema, así como de sus intereses, y de las relaciones dinámicas que se dan entre los mismos. Por un lado, los costos sociales tienen que ver directamente con las condiciones en las que laboran los vendedores informales y los beneficios legales a los que tienen derecho. En este sentido, trabajar en el sector informal implica obtener salarios más bajos, más horas y más días de trabajo, en comparación con quienes laboran en el mercado de trabajo formal (Cámara de Comercio de Bogotá, 2010). Además, no se cumplen las condiciones legales de trabajo puesto que el acceso a seguridad social (sistema contributivo de salud, pensiones y riesgos profesionales) es mínimo, no se establecen reglas claras entre el empleador y el trabajador a través de un contrato y tampoco existen compensaciones legales adicionales al salario, como primas, cesantías y pago de horas extras (Cámara de Comercio de Bogotá, 2009). Ahora bien, los costos económicos que acarrea la informalidad laboral para el país y la ciudad son por disminuciones en la competitividad, disminuciones en el recaudo y aumentos en los gastos sociales del gobierno. Primero, la informalidad empresarial tiene implicaciones directas sobre la competitividad puesto que, por su restringido o nulo acceso al sistema crediticio y financiamiento privado, a los mercados de empresas más grandes y para no ser percibidos por los controles del gobierno, las posibilidades de expansión y aumento de la productividad de este tipo de negocios son realmente pocas (Ydrovo, 2010), lo cual influye rotundamente en la competitividad del país y de la ciudad. Segundo, las disminuciones en el recaudo, que hacen referencia a la evasión de impuestos, presentan niveles muy elevados en Bogotá D.C. Es así como, teniendo en cuenta que en la ciudad el 91% de las empresas se contempla hacen parte del grupo de microempresas (Cámara de Comercio de Bogotá, 2010) y que de este grupo el 53,5% evade el pago de impuestos (Conpes, 2007), es claro que este hecho representa pérdidas de grandes recursos y tiene serias implicaciones en la sostenibilidad fiscal. Es en gran medida por esta razón que algunos economistas plantean la necesidad de quitar los impedimentos a los procesos de formalización (Cámara de Comercio de Bogotá, 2010). Tercero, los aumentos en los gastos sociales del gobierno están estrechamente relacionados con los costos sociales generados por el no pago de protección social en salud y en pensiones. Aunque actualmente el 86% de los colombianos tienen acceso al sistema de salud, la mayor parte de esta población hace parte del régimen subsidiado (51%); de igual forma, la dinámica que se observa en cuanto a las afiliaciones es que cada vez son menos los afiliados que cotizan al sistema y más quienes tienen derecho al régimen subsidiado, lo cual genera desequilibrio en un sistema de salud en el que quiénes cotizan ayudan a pagar las afiliaciones de los subsidiados y exige que el gobierno realice mayores esfuerzos económicos. Lo mismo sucede en el caso de las pensiones puesto que los trabajadores que laboran en actividades informales afirman no estar cotizando a este sistema; esto implica que el gobierno también debe hacer esfuerzos económicos en el largo plazo para asegurar el sostenimiento y una vejez digna a esta población (Revista Semana, 2010). 7.

(8) Por otro lado, al revisar las propuestas desde la economía sobre el comportamiento del problema de la informalidad (Cámara de Comercio de Bogotá, 2010; Chong & Gradstein ,2007; Pineda y Chehade, 2008; Perry, G.E. et al, 2007; Cardenas &Rozo, 2007; Maloney, 2004; De Soto, 2000), se encuentran fundamentalmente dos posturas. La primera de ellas afirma que la informalidad laboral se genera debido a la exclusión social de la que son víctimas los trabajadores informales; la exclusión que plantean estos autores se da por factores como la segmentación del mercado laboral, costos muy elevados debido a la regulación laboral (Perry, G.E. et al, 2007) , una estructura normativa muy costosa no sólo en términos económicos o monetarios, sino además por los tiempos y los esfuerzos que hay que emplear para legalizarse y permanecer en la formalidad (De Soto, 2000) y por la incapacidad del mercado laboral formal para absorber la mano de obra disponible, (Cimoli, Primi & Pugno, 2006). La segunda propuesta dice que son los individuos, a través de un análisis racional de los beneficios y los costos de pertenecer tanto al sector laboral formal como al informal, quienes deciden trabajar en actividades informales (Chacaltana, 2009). De acuerdo con esta postura, la solución parte por aumentar los beneficios y disminuir los costos de pertenecer al sector formal, es decir, reducir los costos no salariales, los impuestos, las regulaciones laborales y los procedimientos administrativos, entre otros, razón por la cual las políticas públicas deben ir dirigidas al cumplimiento de este objetivo (Chong & Gradstein, 2007). Ahora bien, así como la afirma Forrester, “la literatura de la economía contiene mucho material sobre los modelos matemáticos usados para describir el comportamiento económico” (Forrester, 1956, p. 331) y el caso de la informalidad laboral no es la excepción (Ver Ydrovo, 2010; Sánchez, Duque & Ruiz, 2009; Sánchez & Ruiz, 2010; Chong & Gradstein, 2007; Karlinger, 2009; Macias & Cazzavillan, 2009). Muchos de estos modelos matemáticos se basan en el análisis de regresión lineal, el cual presenta serios inconvenientes en cuanto a sus principios y como tal a la representación de los sistemas económicos y sociales. En primer lugar, el estudio de los problemas se hace a través del análisis, es decir que el objeto de estudio es desagregado en sus partes, después se explican las características o propiedades de esas partes y, como paso final, se agregan las explicaciones y se plantea una explicación del todo (Ackoff,2001). Sin embargo, “si uno acepta el argumento que la fuente primaria del crecimiento de nuestros problemas es una firmeza de las relaciones entre los diferentes subsistemas sociales y físicos que conforman nuestra realidad” (Richmond, 1993, p. 113), es evidente que el análisis no constituye una herramienta que ayude a comprender y a explicar cómo surgen o porqué tienen un cierto comportamiento los problemas; más bien, se hace necesaria la aplicación de una herramienta, como la Dinámica de Sistemas, en la que se entiende que las propiedades de un sistema surgen o se dan gracias a las interacciones entre sus partes (Richmond, 1993). En segundo lugar, se parte del supuesto que los sistemas tienen un comportamiento lineal, aunque muchos estudios que se han realizado sobre el comportamiento de los sistemas muestran que “su característica esencial surge de sus no linealidades” (Forrester, 1956, p. 333 & Forrester, 1987). En tercer lugar, en los modelos de regresión lineal usualmente son omitidas las variables para las cuales no existen datos numéricos, por lo cual se corre el riesgo de dejar por fuera variables o aspectos del problema que son importantes; en el caso de la Dinámica de Sistemas, cuando se presenta esta situación se plantean estimaciones de dichas variables (Forrester, 1956). Esa relevancia dada por el análisis de regresión lineal a los datos ha llevado a que en ese tipo de. 8.

(9) modelos la exactitud de los parámetros, en cuanto a la cantidad de coeficientes numéricos, sea mucho más importante que la estructura misma del sistema (Forrester, 1956). En cuarto lugar, cuando se plantea un modelo de regresión lineal se asumen implícitamente dos supuestos. El primero de ellos es que el peso de cada variable no cambia con el tiempo, esto quiere decir que su relevancia es siempre la misma. El segundo supuesto hace referencia a relaciones en un solo sentido o dicho de otra manera a la existencia de unas causas (variables independientes) que dan lugar a un sólo efecto (variable dependiente). Sin embargo, desde la Dinámica de Sistemas se propone, por un lado, que la fuerza de las relaciones entre las variables cambia con el tiempo (Richmond, 1993) y, por otro lado, que las causas pueden estar asociadas en un proceso circular tanto al efecto como a las otras demás causas (Richmond, 1993). Finalmente, es necesario resaltar que los modelos de regresión lineal no logran capturar ni factores humanos, como por ejemplo, la resistencia al cambio, ni retrasos en los impactos o efectos que generan las decisiones tomadas por los actores que hacen parte del problema. Todas estas razones en su conjunto reflejan la necesidad de realizar aproximaciones a fenómenos económicos y sociales desde un lente diferente; la propuesta en este caso, es hacerlo desde la Dinámica de Sistemas.. 9.

(10) 3. MARCO TEÓRICO. La Dinámica de Sistemas es una herramienta cuyo fin último es ayudar a mejorar el funcionamiento de los sistemas (Forrester, 1987). En este sentido, la Dinámica de Sistemas plantea que el comportamiento de los sistemas se debe a su estructura, es decir, a la manera como los componentes del sistema están organizados o interrelacionados, por lo cual las explicaciones sobre el comportamiento del mismo se deben proponer a partir de las fuerzas y las características de dichas relaciones (Richmond, 1993). En el objetivo de comprender, ofrecer explicaciones y formular modelos de simulación sobre el comportamiento de los sistemas, esta herramienta se vale principalmente, del concepto de ciclo de retroalimentación (feedback loop), la presencia de retrasos y no‐linealidades, los diagramas de ciclos causales y los diagramas de niveles y flujos (Sterman, 2000). Los ciclos de retroalimentación hacen referencia a las relaciones en doble sentido que se dan entre las variables de un sistema, es decir, aunque se reconoce que existen unos factores que hacen parte de un problema, estos no actúan independientemente como causantes del mismo, sino que entre esos mismos factores existen ciertas relaciones. Ahora bien, esos feedback loops pueden ser positivos o negativos. Los positivos son aquellos que refuerzan la relación o amplifican el comportamiento y los negativos pretenden balancear o corregir la relación (Sterman, 2000). Ejemplos de feedback loops positivos y negativos se muestran en las figuras 1 y 2, respectivamente.. Huevos. + +. Pollos. Figura 1. Retroalimentación positiva entre la v ariables “Huevos” y “Pollos” (Sterman, 2000, p. 13). Atractivo de una ciudad -. + Migración hacia esa ciudad. Figura 2. Retroalimentación negativ a entre las variabl es “Atractivo de una ciudad” y “Migración hacia esa ciudad” (Sterman, 2000, p.12). En el primer caso, la polaridad de la flecha superior indica que si aumenta el número de huevos, también aumentará el número de pollos ó, si disminuye el número de huevos, el número de pollos tenderá a disminuir. Además, la polaridad de la flecha inferior indica que si aumenta el número de pollos, aumentará el número de huevos ó, si disminuye el número de pollos, el número de huevos 10.

(11) tenderá a disminuir. Es claro entonces que si se considera un sistema en el que sólo existen estas variables, el sistema reforzaría su comportamiento (entre más huevos, más pollos y entre más pollos, más huevos; de igual modo, entre menos pollos, menos huevos y entre menos huevos, menos pollos). En el segundo caso, la polaridad de la flecha superior implica que entre más atractiva sea una ciudad más migración habrá hacia esa ciudad ó, entre menos atractiva, menos migración. Por el contrario, la polaridad de la flecha inferior indica que si la migración hacia una ciudad aumenta, lo más seguro es que el atractivo de esta ciudad disminuya a causa, por ejemplo, “de un aumento en el desempleo, aumentos en los precios de la vivienda y aumentos en el tráfico vehicular” (Sterman, 2000, p.12); de igual forma, si la migración disminuye es probable que el atractivo de la ciudad aumente a causa de disminuciones en estos aspectos. Debido a que esta relación busca generar un balance en el sistema (que no haya una migración desmesurada debido al atractivo de la ciudad), se puede afirmar que esta retroalimentación es negativa. Las demoras o retrasos tienen que ver concretamente con la relación temporal entre las causas y los efectos. En este sentido, las influencias pueden darse (verse) de manera instantánea o pueden tardar cierto tiempo en manifestarse. A partir de la teoría de la Dinámica de Sistemas, se asume que existen dos tipos de demoras, una relacionada con la información y otra con los materiales (Sterman, 2000). Por ejemplo, los resultados de la aplicación o implementación de una política económica no son inmediatos, estos pueden tardar meses o años en manifestarse, es decir, están sometidos a un retraso, que en este caso es de información; de otro lado, un proceso de producción cualquiera ayuda a ilustrar de buena manera las demoras de material, dado que está sometido a unas actividades o procedimientos cuyos tiempos de realización no son siempre los mismos, lo cual termina causando demoras en la entrega de los envíos. Ahora bien, los diagramas de ciclos causales son una herramienta para representar la estructura de retroalimentación de los sistemas. Estos diagramas son relevantes porque permiten plantear hipótesis acerca del comportamiento del sistema, identificar los modelos mentales de los actores del problema y del modelador, y establecer cuáles son los feedback loops más importantes dentro del sistema. En este orden de ideas, un diagrama de ciclos causales consiste en un conjunto de variables conectadas a través de flechas que indican las relaciones de causalidad entre ellas y los ciclos de retroalimentación importantes en el mismo (Sterman, 2000); con el fin de ilustrar mejor este concepto se muestra un ejemplo en la figura 3.. 11.

(12) Población infectada. Población Total. +. +. + Población vulnerable. Tasa de contagio +. Figura 3.Ejemplo Diagrama d e Ciclos Causales (Aracil, 1995, p.38). El diagrama de la figura 3 contiene las variables importantes y los ciclos de retroalimentación que, según Aracil, hacen parte del proceso de propagación de una epidemia. Las variables, como se muestra en el gráfico, son la población total, la población vulnerable, la tasa de contagio y la población infectada. De igual forma, las relaciones que se dan entre esas variables generan los correspondientes feedback loops asociados a este sistema. Por un lado, las variables “Población infectada” y “Tasa de contagio” producen un ciclo de retroalimentación positivo, es decir que la relación entre estas variables es de refuerzo debido a las propiedades de causalidad entre las mismas. Por otro lado, la “Población infectada”, “Población vulnerable” y “Tasa de contagio” producen un balance en el sistema, esto quiere decir que, gracias a las relaciones de causalidad entre estas variables, se genera una retroalimentación negativa entre las mismas. Por otra parte, teniendo presente que uno de los objetivos de la Dinámica de Sistemas es formular modelos de simulación que ayuden a comprender el comportamiento de los sistemas, se hace necesario tipificar las variables en tres categorías con el fin de plantear el diagrama de niveles y flujos. Primero, los niveles (stocks) son acumulaciones, por lo tanto, se refieren a magnitudes; en este sentido, las poblaciones y los inventarios son usualmente formulados como stocks1 . Segundo, los flujos que pueden ser de entrada o salida, determinan la variación de los niveles a lo largo del tiempo (Aracil, 1995), o en otras palabras, disminuyen o incrementan los stocks. En el ejemplo sobre los niveles, hablaríamos entonces de incrementos y reducciones en los inventarios y en la población debido a determinados flujos de entrada y salida que están actuando sobre los mismos. Por último, las variables auxiliares son funciones de los niveles y pueden ser constantes o entradas exógenas (Sterman, 2000, p.202). Para el caso del ejemplo propuesto, la tasa de nacimientos en una población se podría plantear como el producto entre la población (nivel) y una fracción de nacimientos (variable auxiliar). Finalmente, en la tabla 1 y figura 4, respectivamente, se muestran las representaciones gráficas de cada una de las variables que hacen parte de un sistema y el diagrama de niveles y flujos para el caso del proceso de propagación de una epidemia.. 1. Sin embargo, es importante resaltar que es decisión del modelador tomar o no una variable como un nivel.. 12.

(13) Tipo de variable. Representación gráfica Niv el i. Niveles (Acumulaciones). Flujo. F lujo i. Variable auxiliar. Variable aux iliar i. Tabla 1. Representación gráfica por tipo de variables para un diagrama de niv eles y flujos (Sterman, 2000). Población inf ect ada. Tasa de contagio. Población Total. I nf ecciones por contagio Población v ulnerable Tasa Normal de Cont agio. Figura 4. Diagrama de nivel es y flujos del proceso de propagación de una epidemia (Aracil, 1995, p.40). 13.

(14) 4. METODOLOGÍA La metodología que se lleva a cabo en esta investigación es la propuesta por Sterman (2000), la cual consta esencialmente de 5 etapas, a saber: articulación del problema, formulación de una hipótesis dinámica, formulación de un modelo de simulación, realizar pruebas al modelo y diseñar y evaluar políticas. 4.1.Articulación del problema En esta fase de la investigación se debe definir claramente cuál es el problema, con el fin de establecer qué aspectos son importantes y cuál es el objeto de estudio del proyecto. La importancia de este punto radica en tener en mente un propósito claro, de manera tal que, se pueda identificar cuando se esté formulando el modelo, qué variables son importantes y cuáles no; como lo afirma Sterman, “para que un modelo sea útil este debe estar asociado a un problema específico y debe simplificar en vez de tratar de mirar un sistema entero en detalle” (2000, p. 89). De igual forma, en este aparte hay dos conceptos que son muy importantes: los modos de referencia y el horizonte del tiempo. Los primeros hacen referencia a un conjunto de gráficas u otro tipo de datos descriptivos que permiten ver cuál ha sido el comportamiento de la variable de interés o de las variables de estudio a lo largo del tiempo; el segundo tiene que ver con el período de evaluación para el cual se va a correr el modelo cuya relevancia está dada en términos de la fuerte influencia que puede tener sobre la evaluación de las políticas y del problema mismo (Sterman, 2000). 4.2. Formulación de una hipótesis dinámica Consiste en el planteamiento de una explicación sobre el comportamiento del problema. En ese sentido, teniendo en cuenta que, uno de los principios fundamentales de la Dinámica de Sistemas es que el comportamiento de los sistemas se debe a su estructura, las propuestas que se realicen deben ofrecer explicaciones endógenas, es decir, deben explicar el comportamiento del sistema a partir de las interacciones de las variables que están representadas en el modelo (Sterman, 2000). 4.3. Formulación del modelo de simulación Después de haber definido concretamente el problema y planteado una explicación sobre su comportamiento, es necesario construir (formular) un modelo de simulación con el fin de superar ciertos inconvenientes que se nos plantean cuando estudiamos cualquier sistema; por ejemplo, los modelos mentales propios de cada individuo y la imposibilidad de conducir en el mundo real experimentos que nos den mejores indicios del comportamiento del problema. En este orden de ideas, para poder pasar de un conjunto de diagramas o mapas conceptuales a un modelo formal totalmente especificado, se deben establecer las ecuaciones, parámetros y condiciones iniciales que definen las variables y las relaciones entre ellas (Sterman, 2000, p.103).. 14.

(15) 4.4. Realizar pruebas al modelo En esta fase del proyecto se somete el modelo a una serie de ensayos y pruebas que pretenden establecer su validez y su calidad. En este sentido, se utilizan algunas pruebas propuestas por Sterman, a saber: consistencia dimensional, condiciones extremas y reproducción del comportamiento. La primera hace referencia a la equivalencia de unidades, la segunda tiene que ver con la coherencia y la lógica del comportamiento de las variables de interés bajo condiciones que no han sido observadas en el mundo real, y la tercera consiste en establecer la capacidad del modelo de simulación para reproducir el comportamiento histórico que ha tenido la variable de estudio2 . 4.5. Diseñar y evaluar políticas Una vez se tiene confianza en la estructura y el comportamiento del modelo a partir de las pruebas realizadas en el punto anterior, este puede utilizarse para evaluar diferentes políticas. En este orden de ideas, el análisis de sensibilidad constituye la herramienta usada por excelencia, y a través del mismo, se pueden realizar cambios en los valores de los parámetros y alterar las relaciones entre las variables para establecer cuáles serían las consecuencias en el comportamiento del sistema, es decir, el análisis de sensibilidad permite generar otros escenarios para estudiar los efectos en el sistema (Aracil, 1995).. 2. Para mayor información sobre estas pruebas consulte Sterman (2000).. 15.

(16) 5. DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA El objeto de estudio de este proyecto lo constituyen las ventas informales en el espacio público de Bogotá ,como un caso particular de la informalidad laboral, para lo cual se propone como variable fundamental (a explicar) el número de vendedores informales en el espacio público de la capital, es decir, se pretende comprender el comportamiento de las ventas informales utilizando como variable de interés principal el número de comerciantes no formales que desarrollan sus actividades en las calles de esta ciudad. En este sentido, es importante destacar que desde este proyecto, se plantea que los vendedores informales no actúan independientemente pues estos hacen parte de un sistema en el que hay otros actores que también tienen intereses y toman decisiones, que afectan y a las cuales reaccionan todos los actores relevantes en el sistema; es precisamente por la incompatibilidad o contrariedad de dichos intereses y su no satisfacción exitosa que las ventas informales son un problema. Ahora bien, en esta parte del proyecto se hacen explícitos los inconvenientes metodológicos con los que se enfrenta la investigación, que tienen que ver con la ausencia de una definición de informalidad laboral aceptada unánimemente o compartida, la falta de información sobre el comportamiento a través del tiempo del número de vendedores informales en el espacio público de Bogotá y la utilidad de la información existente, además, se describen las propuestas que se han planteado acerca de las causas del problema y las recomendaciones para reducir el mismo, de las cuales se desprende que hasta ahora, se ha resaltado en el papel de los vendedores informales y el Gobierno como los principales actores del sistema. Finalmente, se hace una revisión de la historia reciente de las ventas informales y sus implicaciones en el uso del espacio público, así como de las opciones laborales generadas por la alcaldía de Bogotá hacia esta población.. 5.1.. INCONVEN IENTES M ETODOLÓG ICO S. El estudio de las ventas informales a través del número de comerciantes no formales en el espacio público de Bogotá presenta inicialmente algunos inconvenientes de tipo metodológico que es fundamental mencionar. Primero, no existe un acuerdo explícito sobre una definición unánime de informalidad laboral (Macias & Cazzavillan, 2009, p.1). Por ejemplo, Naciones Unidas define este concepto haciendo referencia a grupos de empresas familiares de generación de ingresos no registrados (Alcaldía Mayor de Bogotá, UN‐HABITAT & PNUD, 2007) y el DANE comprende la informalidad económica como aquellas empresas de tamaño igual o inferior a 10 personas, incluyendo al patrono y/o socio (DANE, 2010). De esta manera, ante la falta de un marco teórico claro y para efectos de este estudio, se propone definir la informalidad laboral como un conjunto de actividades económicas que no están reguladas por las instituciones formalmente establecidas y que se llevan a cabo en “un ambiente en el que actividades similares son reguladas” (Olaya, Díaz & Caicedo, 2007). Las regulaciones de las que se habla acá tienen que ver con la existencia de un registro mercantil, realizar declaraciones de renta y el respectivo pago de impuestos y llevar a cabo los pagos asociados a los costos de nómina3 .. 3. Estos costos pueden ser salariales o n o salariales (diferentes al salario). Los primeros tienen que ver con el salario que se le paga a cada trabajador en una empresa cualquiera; los segundos son costos asociados a Seguridad Social (salud y pensiones), Riesgos Profesionales (ARP), prestaciones sociales (prima, vacaciones y cesantías) y parafiscales (SENA, ICBF y cajas de compensación).. 16.

(17) Segundo, aunque el DANE en Colombia es la entidad encargada de generar las estadísticas sobre el mercado laboral, esta información no se utiliza en este estudio por dos razones principales: la utilidad y la confianza en la misma. La primera justificación está asociada con la falta de relación entre el concepto de informalidad que maneja el DANE y los aspectos por los cuales, en este proyecto, se considera que la informalidad laboral es un tema de estudio importante, entiéndase por los costos sociales y económicos que acarrea; además, la definición del DANE de la población ocupada incluye a los trabajadores informales, lo cual no permite establecer realmente qué capacidad tiene el mercado laboral formal para demandar la mano de obra disponible. La segunda razón hace referencia a la falta de confiabilidad en las estadísticas del DANE que se crea al contrastar los resultados de los estudios académicos y las cifras que aporta esta organización. Tercero, las cuantificaciones sobre el número de vendedores informales son meras aproximaciones, pues la medición de dicha población presenta serios inconvenientes, y se desconoce el comportamiento de esta población a través del tiempo. En este orden de ideas, la movilidad de los vendedores en diferentes partes de la ciudad o en el barrio donde laboran, que se presenta entre otros factores, por el desplazamiento a sitios donde hay mayor consumo y el control que ejercen las Alcaldías locales a través de la Policía y la llegada constante de personas de distintas ciudades, hace bastante complicado plantear aproximaciones confiables, y permiten más bien, dimensionar el sector (Instituto para la Economía Social, 2007). Mucho más allá, no se sabe a ciencia cierta cuál ha sido su comportamiento a través del tiempo.. Número de vendedores informales. En este sentido, las propuestas de cuantificación del número de vendedores informales en el espacio público de Bogotá son muy diversas. Por ejemplo, la OIT plantea una aproximación del 10% de la población ocupada de la capital, mientras que, a partir de un trabajo realizado por el antiguo Fondo de Ventas Populares (ahora Instituto para la Economía Social) y el DANE, se plantea que el número de comerciantes informales es de, aproximadamente, el 2.6% de los ocupados (Alcaldía de Bogotá, UN‐HABITAT & PNUD, 2007, p.87). De esta manera, teniendo en cuenta que para efectos de este proyecto es necesario identificar el comportamiento histórico de la cantidad de vendedores informales en el espacio público de Bogotá, se propone utilizar la aproximación de la OIT por la independencia de esta organización de la Alcaldía de Bogotá y por la confiabilidad de las cifras que aporta; entonces de la adopción de dicha aproximación surge la figura 5.. 350000 340000. 339900. 330000 320000. 326200. 346000 329970. 319149,3. 310000 300000 2005. 2006. 2007. 2008. 2009. Año Figura 5. Número de vendedores informales en el espacio público de Bogotá período 2005‐2009. Fuente: Autor a partir de Alcaldía de Bogotá (2007) y DANE (2010). 17.

(18) En conclusión, los inconvenientes metodológicos con que se topa este proyecto tienen que ver con, uno, la no existencia de una definición concreta universal o compartida de informalidad laboral, para lo cual se plantea que son informales las empresas que no tienen registro mercantil, no realizan declaraciones de renta y el pago de impuestos y tampoco llevan a cabo los pagos asociados a los costos de nómina, dos, la falta de utilidad de las estadísticas del mercado laboral generadas por el DANE por la no correspondencia con la definición de informalidad que se plantea en este estudio y por la poca utilidad del concepto de ocupados4 , tres, los obstáculos para dimensionar el sector, y más importante aún, el desconocimiento sobre el comportamiento del número de vendedores informales en el espacio público de Bogotá a lo largo del tiempo, ante lo cual se propone utilizar la aproximación que plantea la Organización Internacional del Trabajo.. 5.2.Propuestas sobre la informalidad laboral y las ventas informales en Colombia y en Bogotá. Más allá de los inconvenientes metodológicos declarados anteriormente, se han realizado numerosos trabajos sobre las causas que propician la informalidad laboral y las ventas informales en el espacio público. En este sentido, es importante aclarar que, primero, las propuestas coinciden en que son los mismos aspectos que propician el problema, sin importar si se estudia el caso colombiano o el caso concreto de Bogotá (no obstante el problema en la capital se agrava debido al fenómeno migratorio) y, segundo, aunque las ventas informales son un caso particular de la informalidad laboral, y los planteamientos también concuerdan en que tanto un problema como el otro se dan debido a los mismos factores, hay unos aspectos que son mucho más profundos en la comercialización no formal de productos en el espacio público. Ahora bien, las propuestas que se han realizado sobre el problema le apuntan a que la informalidad laboral se debe en gran parte a los inconvenientes o problemas que tienen los empresarios para formalizar sus negocios. En este orden de ideas, los altos impuestos, los excesivos trámites para crear y mantener en funcionamiento una empresa, y los elevados costos de nómina, especialmente los costos laborales no salariales (Sánchez, Duque & Ruiz, 2009), son aspectos que constituyen fuertes obstáculos para la creación de empresas formales. De igual forma, tanto empresarios como académicos afirman que la baja capacidad de absorción de la mano de obra disponible, teniendo en cuenta además que al ser la ciudad un centro de atracción poblacional, la oferta de mano de obra tiende a ser mucho mayor que la demanda de la misma, generan desempleo y gran parte de esta población termina dedicándose a actividades no formales, como las ventas informales en el espacio público (Cámara de Comercio de Bogotá, 2010) Igualmente, algunos estudios se refieren a la creación de incentivos perversos como resultado del mal diseño de programas de seguridad o asistencia social (Perry, G.E. et al, 2007), la calidad del mercado laboral formal (Alcaldía de Bogotá, UN‐HABITAT & PNUD, 2007) y la poca confianza en el Estado como causantes de la persistencia de la informalidad laboral. Además, proponen que el Gobierno debe prestar mayor asesoría a los nuevos empresarios, diseñar líneas de crédito especiales, hacer más sencillos los procedimientos para el pago de impuestos y reducir los trámites, si se quieren emprender procesos de formalización exitosos (Cámara de Comercio de Bogotá, 2010).. 4. Como se e xpuso anteriormente, la cantidad de ocupados que reporta el DANE será utilizada de manera instrumental para hallar el número de vendedores infor males, según la aproximación que se decidi ó utilizar.. 18.

(19) En el caso particular de las ventas informales, los planteamientos resaltan la incapacidad del Estado para hacer cumplir las normas (Cámara de Comercio de Bogotá, 2010; Chacaltana, 2009), especialmente en cuanto a la administración y el control del espacio público, y la existencia de capitales ilegales es decir, el contrabando y la piratería (Alcaldía de Bogotá, UN‐HABITAT & PNUD, 2007) como aspectos que fortalecen el problema. De igual forma, insisten en la necesidad de realizar esfuerzos institucionales a nivel educativo para alfabetizar y capacitar a la población vulnerable, con el fin que puedan acceder a opciones laborales en el mercado formal (Sánchez & Ruiz, 2010). Como se resaltó anteriormente, estos aspectos son propios de la informalidad laboral en general pero más profundos en el caso particular que se está estudiando. Ahora bien, por su magnitud e incidencia tanto en la informalidad laboral (en general) como en las ventas informales en el espacio público (en particular), es importante profundizar en algunos de los anteriores aspectos. Primero, diversas corrientes acentúan la incapacidad del mercado laboral formal para ocupar la mano de obra disponible (Cimoli, Primi & Pugno, 2006), lo cual, teniendo en cuenta la precariedad de las condiciones económicas de los vendedores informales, hace pensar en la informalidad como una alternativa; mucho más allá, se afirma que, a través de la reforma laboral del 2002 (ley 789), al disminuir los pagos por horas extras, trabajo nocturno, domingos y festivos, las compensaciones económicas de los trabajadores bajaron notablemente, además, debido al establecimiento de la contratación externa y la subcontratación como mecanismos contractuales, que buscan disminuir costos para el empresario y reducen los ingresos y la seguridad que dan para el trabajador contratarse directamente con la empresa, las condiciones contractuales para quien labora en el mercado formal de trabajo se han visto seriamente afectadas (Alcaldía de Bogotá, UN‐HABITAT & PNUD, 2007). Segundo, los costos laborales diferentes al salario, que dependen del número de trabajadores con los que cuenta la empresa, tienen fuertes repercusiones en la generación de empleo y en la formalización o no de las empresas. A 2008, los costos laborales no salariales que debe asumir el empresario ascienden al 50% del salario de la nómina (Sánchez, Duque & Ruiz, 2009), es decir, que si un trabajador recibe como pago $100/mes, el empresario debe asumir mensualmente $150 por tener a este trabajador en su empresa ($100 equivalentes al salario + $50 por costos diferentes al salario). En este sentido, si se piensa en la magnitud que pueden alcanzar las cifras referentes al pago de los salarios en una empresa cualquiera en Bogotá D.C., es evidente que la estructura de los costos laborales diferentes al salario constituye un inconveniente para la formalización y la generación de empleo en las empresas. Tercero, la manera como el gobierno diseña e implementa los subsidios en salud para la población vulnerable en Colombia, entiéndase sistema subsidiado de salud, ha generado que, por un lado, los beneficiarios de estos subsidios prefieran seguir en actividades informales debido a que perderían estos beneficios en caso de entrar al mercado de trabajo formal (no sólo perderían ellos como trabajadores sus beneficios sino toda su familia), así lo confirma la encuesta social de Fedesarrollo en la cual el 50% de los encuestados que están afiliados al régimen subsidiado afirmaron no querer trabajar en el mercado laboral formal, en condiciones de igualdad de ingresos, si esto implica perder el subsidio que tienen actualmente (Revista Dinero, 2010). Cuarto, los altos niveles de migración hacia la ciudad ponen un peso enorme sobre la capacidad de absorción de la mano de obra disponible del mercado de trabajo formal. En este orden de ideas, “en los últimos cien años Bogotá ha multiplicado por más de cincuenta su población y ha duplicado su densidad, pasando de 149‐305 habitantes/hectárea” (Cámara de Comercio de Bogotá, 2010, p.85). De igual forma, el 57% de los vendedores informales son de una ciudad 19.

(20) diferente a Bogotá D.C., que reportan haber llegado a la capital especialmente en búsqueda de opciones laborales (Alcaldía de Bogotá, UN‐HABITAT & PNUD, 2007). Es así como, teniendo en cuenta los atractivos que tienen la capital en cuanto a las opciones laborales generadas allí y su capacidad finita de generación de empleo formal, es importante controlar el aumento desmesurado de personas que migran hacia Bogotá D.C. Finalmente, es importante resaltar varios puntos que surgieron del proceso de investigación realizado sobre las propuestas que se han hecho hasta ahora. Uno, el problema de los vendedores informales en el espacio público en Bogotá constituye un caso ilustrativo de la informalidad laboral en Colombia, aunque en la capital el fenómeno se ve agravado por la llegada constante de personas de otras ciudades. Dos, los planteamientos que se han realizado sobre las causas de la informalidad laboral han estado dirigidos principalmente a la aceptación o rechazo de esos aspectos que se cree generan el problema y no a las relaciones que puede haber entre los mismos. Tres, de dichas propuestas se desprende la identificación del Gobierno y los vendedores informales como los principales actores que hacen parte del problema, por lo cual las recomendaciones que se han formulado han ido dirigidas casi que exclusivamente a acciones que debe emprender o actitudes que debe asumir uno u otro actor.. 5.3. Vendedores informales en el espacio público, Gobierno y opciones laborales Dado que los vendedores informales realizan su labor en el espacio físico público de la ciudad, que el Estado colombiano debe velar por la integridad del mismo y por su destinación al uso común, que prima sobre el interés particular (Constitución Política de Colombia, capítulo 3, artículo 82), en el cual interactúan y tienen otros actores diferentes intereses, las actividades que desempeñan los trabajadores en las calles tienen incidencias sobre la administración y el control del espacio público en Bogotá D.C. En este sentido, es importante destacar que la sentencia T‐772 de 2003 de la Corte Constitucional generó un precedente alrededor de la manera como se deben hacer los procedimientos de recuperación del espacio público y las políticas sociales y económicas que deben emprender los gobiernos locales para la creación de opciones laborales. El objetivo de la sentencia de la Corte era conciliar dos derechos que entran en conflicto cuando se presentan ventas informales en el espacio público. Por un lado, el derecho al uso del espacio público por parte de todos los ciudadanos y, por otro lado, el derecho al trabajo por parte de los vendedores informales. En síntesis, la Corte Constitucional reconoce que el interés colectivo del uso del espacio público debe primar sobre el interés particular del derecho al trabajo, sin embargo, partiendo del hecho que quienes trabajan en las calles se encuentran en condiciones económicas precarias, los gobiernos locales deben proponer alternativas económicas a quienes se vean desalojados del espacio público. De igual forma, la Corte Constitucional hace énfasis al afirmar que las medidas de recuperación del espacio público que no van acompañadas de los respectivos programas económicos de generación y fomento de alternativas laborales, lo único que pueden lograr es acrecentar la pobreza en la que se encuentra la población de vendedores informales en la capital (T‐772). A partir del mandato de la Corte Constitucional, la Alcaldía de Bogotá ha adoptado políticas que pretenden regular el uso del espacio público y generar opciones laborales para quienes se ven perjudicados por las medidas de recuperación del mismo (ver decreto 463 de 2003, decreto 098 de 2004, decreto 215 de 2005, decreto 419 de 2006). Con este propósito se crearon las zonas de 20.

(21) aprovechamiento regulado y las zonas de transición de aprovechamientos autorizados. Las primeras constituyen espacios públicos en los cuales se autoriza la localización de mobiliario y el desarrollo de una actividad económica; la red de prestación de servicios al usuario del espacio público‐REDEP‐ o quioscos y los centros comerciales, en los que se encuentran ubicados comerciantes que antes trabajaban en el espacio público, son ejemplos de estas (Decreto 215, 2005). Por otra parte, las zonas de transición de aprovechamientos autorizados son los espacios, recomendados por el Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público‐DADEP‐ y autorizados mediante acto administrativo por las alcaldías locales, que se asignan de manera temporal a las asociaciones u organizaciones de vendedores informales para que desarrollen sus actividades (Álvarez, 2010). Estos espacios temporales, tal cual como se afirma en el decreto 215 de 2005, “son una fase del proceso encaminado a la recuperación o renovación de los espacios públicos afectados por la proliferación de ventas informales” y constituyen una figura legal para que los vendedores informales puedan trabajar en el espacio público regulado5 . Los problemas que se han presentado con la implementación de este programa tienen que ver con la disposición de las alcaldías locales para aprobar las zonas propuestas por el DADEP y para reconocer y autorizar las asociaciones de vendedores informales de su respectiva localidad (Personería de Bogotá, 2007). Ahora bien, dentro de los programas para la formalización de empresas y del empleo con los que cuenta la alcaldía de Bogotá D.C., y que son llevados a cabo por el Instituto para la Economía Social‐IPES‐, es fundamental destacar los programas de formación para el trabajo y el programa de intermediación laboral. Los primeros tienen como objetivo capacitar y entrenar a los vendedores sin experiencia en el mercado laboral formal y/o que alguna vez estuvieron empleados y han visto como sus capacidades se han deteriorado a través del tiempo; en el diseño de los programas de formación para el trabajo hay diversos aspectos que inciden en los pobres resultados en términos de la inserción laboral que se logra, es así como, las personas pueden tomar los cursos independientemente de su interés por formalizarse, se certifica la asistencia y no las competencias adquiridas y los cursos que se dictan no tienen relación directa con la demanda en el mercado de trabajo formal (Instituto para la Economía Social, 2007). Por último, el programa de intermediación laboral busca acercar a trabajadores y empresarios con el fin de ubicar a los primeros en empresas ya constituidas. Los resultados de este programa dejan ver que existe poca disposición por parte de los empleadores para contratar personas que han desempeñado actividades informales, los bajos niveles educativos y la poca o nula experiencia de los vendedores informales son grandes impedimentos para acceder a puestos de trabajo formales, y en gran medida por esta razón, las opciones a las que pueden aspirar son de poca productividad, bajos ingresos y bajas expectativas de desarrollo personal (Alcaldía de Bogotá, UN‐HABITAT & PNUD, 2007). En resumen, la alcaldía de Bogotá ha diseñado y desarrollado programas con el fin de cumplir el mandato de la Corte Constitucional, es decir, llevar a cabo la administración y el control del espacio público y generar opciones laborales para quienes se vean perjudicados por dichas medidas, sin embargo, dichas iniciativas no han dado los resultados esperados debido al diseño 5. Desde mi punto de vista, las zonas de aprovechamiento regulado y las zonas de transición de aprovechamientos autorizados, son programas que buscan cumplir los objetivos del mandato de la Corte, es decir, administrar y controlar el espacio público y a la vez generar opciones laborales para quienes se vean afectados, y no son programas que apunten directamente, o que constituyan en sí mismos, proces os de formalización.. 21.

(22) mismo de los programas y a la disposición de los empresarios para contratar personas que laboraron como vendedores informales, especialmente por su bajo nivel educativo y poca o nula experiencia en el mercado de trabajo formal.. 22.

(23) 6. PROPUESTA DESDE LA DINÁMICA DE SISTEMAS. 6.1. Articulación del problema y construcción del modelo conceptual Este trabajo tiene como objetivo final comprender y plantear una explicación sobre el comportamiento de las ventas no formales en el espacio físico de Bogotá por medio del estudio del número de vendedores informales que realizan su actividad en el espacio público de esta ciudad, partiendo de la identificación de unos actores (o clientes) que hacen parte del problema, que toman decisiones y reaccionan ante las actitudes de los demás actores; en este sentido, se pretende operacionalizar dichos intereses, establecer las relaciones que se dan entre las diferentes variables y explicar el porqué del comportamiento de las ventas informales en la ciudad. De esta manera, a partir de la descripción del problema (ver sección 5) y la identificación de los actores y sus intereses (sección 6.4), y con esto, el reconocimiento de los aspectos que hacen parte de las ventas informales en el espacio público de Bogotá, se pretenden crear variables que correspondan a dichos factores, establecer las relaciones que se dan entre los mismos y estudiar el sistema del cual hacen parte. 6.2. Propósito, horizonte de tiempo, delimitación, límites del modelo y supuestos Propósito El fin último del modelo consiste en servir de herramienta que ayude a comprender la dinámica de las ventas informales en el espacio público de Bogotá y, en esa medida, pueda ser utilizado en la evaluación de políticas y la generación de diferentes escenarios. Es fundamental resaltar este aspecto puesto que la propuesta que acá se plantea va mucho más allá de la construcción de un modelo, y en ese sentido, le apunta más bien a una manera diferente de ver la informalidad laboral, dentro de la cual el modelo de simulación sirve como instrumento de aprendizaje para entender mejor el problema. Horizonte de tiempo Los resultados del modelo se estudian en el corto (0‐20 años), mediano (20‐40 años) y largo plazo (40‐60 años). Esta medida se justifica si se tiene en cuenta que, primero, los resultados pueden variar dependiendo del período de tiempo que se esté utilizando y, segundo, dado que la demora más larga es de 45 años (el tiempo que se demora la población en edad de trabajar en jubilarze), es muy importante establecer qué impactos tiene este retraso en el comportamiento del sistema.. Frontera del modelo La frontera tiene que ver directamente con la delimitación del modelo y, en este sentido, con las variables que se crean y se tienen en cuenta. De esta manera, las variables se definieron en niveles, flujos y convertidores (variables auxiliares), así como dependiendo de su tipo, en variables endógenas y exógenas (ver sección 6.6.1).. 23.

(24) Supuestos • •. •. La población que migra hacia Bogotá es sólo población en edad de trabajar. Los aspectos acceso a financiamiento, número de trámites, interés del Gobierno por formalizar, impuestos, costos por seguridad social del trabajador y competencia desleal desestimulan directamente la creación de empresas formales y, a través de esta, la tasa de entrada de trabajadores al mercado formal. Debido al desconocimiento de los efectos de las variables impuestos y costos de nómina sobre la creación de empresas, estos aspectos se incluyen dentro del modelo a través de una variable auxiliar denominada porcentaje de empresas formales, es decir, para el establecimiento de esta variable se tuvieron en cuenta las empresas que son informales por no pagar impuestos y por no pagar los costos de nómina.. 6.3. Limitaciones del modelo En términos prácticos, no es posible plantear un modelo que sea una fiel copia de la realidad puesto que cualquier modelo que sea plantea es una abstracción propia de quienes lo diseñaron y, precisamente, lo que se busca es simplificar esa realidad. En este sentido, las limitaciones de este modelo tienen que ver con: •. •. •. Modelos mentales: Están presentes por los gustos, preferencias, valores, creencias religiosas, formación académica, factores políticos, etc., propios de quien construye el modelo. Disponibilidad de información: Limita las variables que pueden ser incluidas, especialmente aquellas de tipo cualitativo, y las pruebas del modelo. De igual forma, aunque las propuestas sobre el problema de la informalidad laboral y las ventas informales en el espacio público están bien documentadas, no es así con las estadísticas y cifras asociadas al problema (por ejemplo sobre el número de empresas formales en Bogotá, empleos formales que se generan, número de vendedores informales en Bogotá a través del tiempo, entre otros). Imposibilidad de hacer generalizaciones sobre el comportamiento del problema y los resultados obtenidos del modelo debido a las características específicas del problema en cada contexto.. 6.4. Actores relevantes Es claro hasta este punto que hay dos actores fácilmente identificables: los vendedores informales en el espacio público de Bogotá y el Gobierno. De esta manera, de la investigación realizada y de la descripción del problema (ver sección 5), es evidente que las propuestas y recomendaciones que se han planteado sobre las ventas informales en el espacio público han enfatizado en la importancia de estos dos clientes, como los únicos existentes en el sistema y de quienes dependen las soluciones que se puedan lograr. Sin embargo, este proyecto propone que hay otros actores que también son importantes, que tienen intereses bien definidos y que toman decisiones que afectan el sistema; estos clientes son la empresa formal y los transeúntes. En este sentido, los vendedores informales en el espacio público, el Gobierno, la empresa formal y los transeúntes son los actores que hacen parte del problema de las ventas informales en el espacio público. 24.

(25) El primer actor es el conjunto de comerciantes que desarrollan su actividad en el espacio físico de la ciudad cuyas condiciones socioeconómicas y laborales son realmente precarias, puesto que cuentan con muy bajos niveles de estudio, aproximadamente el 80% ha cursado como máximo Primaria, casi una tercera parte de los vendedores informales nunca ha laborado en el mercado de trabajo formal, devengan bajos salarios en jornadas diarias de más de 8 horas ($411 mil a precios de 2007, teniendo en cuenta que el SMMLV para ese año era $433700), su acceso a protección social es precario o inexistente y la mayoría trabaja a la intemperie (Alcaldía de Bogotá, UN‐ HABITAT & PNUD, 2007). De esta manera al no poder acceder a opciones laborales en el mercado formal, el principal interés de los vendedores informales en el espacio público consiste en la comercialización de productos como una alternativa de subsistencia que les permite obtener unos ingresos mínimos tanto al vendedor como a su familia. Por otro lado, los intereses del Gobierno son muy diversos puesto que van desde el control y la administración del espacio público y la generación de oportunidades laborales para quienes se encuentran trabajando en el mismo, la creación y el aseguramiento de condiciones de trabajo dignas, recaudar los dineros de los impuestos, en este caso los del impuesto de renta, ejercer control sobre las actividades económicas que se llevan a cabo en el país para que estas se desarrollen dentro del marco legal, hasta proveer de protección social a la población más vulnerable. En este orden de ideas, en la Constitución Política de Colombia consta que es deber del Estado “velar por la protección de la integridad del espacio público y su destinación al uso común, el cual prevalece sobre el interés particular” (Constitución Política de Colombia, capítulo 3, artículo 82); sin embargo, como se expuso anteriormente, a partir de la sentencia T‐772 de 2003 de la Corte Constitucional, aunque se reconoce que el Gobierno debe administrar y controlar el uso del espacio público, se le exige la creación de opciones laborales legales para quienes se vean perjudicados por los programas de recuperación del mismo (T‐772). De igual forma, el Gobierno nacional a través del Ministerio de la Protección Social tiene dos intereses concretos. Primero, promover la ratificación de los tratados o convenios internacionales firmados por Colombia, relacionados con el empleo, el trabajo, la seguridad y la protección social y realizar los esfuerzos necesarios para lograr el cumplimiento de los mismos; con lo cual se pretenden garantizar los derechos laborales y asegurar unas condiciones favorables mínimas para los trabajadores. Segundo, por medio del régimen subsidiado de salud, se quiere ampliar la cobertura a la población más vulnerable en Colombia, entre ellos los trabajadores informales y los del sector rural, de manera tal que estos tengan acceso a unos servicios básicos de atención en salud (Decreto 205, 2003). Por último, los impuestos (que son uno de los requerimientos para que las actividades económicas se lleven a cabo dentro del marco legal en Colombia) son de gran interés para el Gobierno. Acorde a esto, la Constitución Política afirma que corresponde al Presidente de la República “velar por la estricta recaudación y administración de las rentas públicas”, lo cual se lleva a cabo a través de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales‐DIAN‐, y decretar su inversión de acuerdo con las leyes (Constitución Política de Colombia, capítulo 1, artículo 189). Ahora bien, al abordar el problema desde una visión operacional se pudieron detectar dos actores que también son relevantes y que tienen intereses muy claros, a saber: la empresa formal y los transeúntes. La importancia para la primera de las ventas informales se debe a que estas constituyen un gran canal comercial que les permite reducir costos tributarios y laborales y 25.

(26) aumentar sus ingresos, además, las ventas informales dependen, en gran parte, de los productos que suministran las empresas que están formalmente constituidas; por ejemplo, los comerciantes no formales de cigarrillos y dulces en el espacio público venden 670 productos de 130 empresas formales que generan ventas anuales por $500 mil millones (Alcaldía de Bogotá, UN‐HABITAT & PNUD, 2007). De igual forma, la Corte Constitucional reconoce que hay empresarios que se valen de vendedores informales para distribuir sus productos, “compitiendo deslealmente con las empresas comerciales que operan en forma regular”; mucho más allá, hace un llamado a las autoridades competentes para que intervengan y controlen esta situación, señalando a las empresas que se benefician por medio de la identificación de las marcas de sus productos (T‐772). Por otra parte, los transeúntes son las personas que consumen los productos comercializados por los vendedores informales en el espacio público, que según estimaciones del Fondo de Ventas Populares, equivalen a 1200000 potenciales compradores diarios en el centro de la ciudad y 1 millón en Chapinero (Alcaldía de Bogotá, UN‐HABITAT & PNUD, 2007); la demanda de los productos que se venden a través de las ventas informales se da, en buena parte, porque hay un grupo grande de consumidores cuyos bajos ingresos los excluyen de participar del mercado formal de consumo (Instituto para la Economía Social, 2007). De igual forma, estos mismos transeúntes son las personas que desean movilizarse libremente en el espacio público de Bogotá, por lo cual reclaman espacios libres en los cuales puedan desplazarse fácilmente. En suma, los actores que hacen parte del problema de las ventas informales en el espacio público son los vendedores informales, cuyo principal interés es la comercialización de los productos que venden como una alternativa de subsistencia para ellos y para sus familias, el Gobierno, el cual tiene diferentes intereses como la administración y el control del espacio público, la generación de opciones laborales formales para quienes trabajan en las ventas informales y el recaudo de impuestos, la empresa formal, cuyo interés último consiste en utilizar las ventas informales como un medio de comercialización de sus productos, y los transeúntes, quienes consumen los productos que ofrecen los vendedores informales y, a la misma vez, demandan espacios libres por los cuales puedan desplazarse; de otro lado, en el modelo conceptual de la figura 6 se realiza una comparación entre las propuestas que se han hecho hasta ahora (ver descripción del problema sección 5) y el planteamiento desde la Dinámica de Sistemas.. 26.

(27) Figura 6. Mapa conceptual de la tesis “aproximación dinámica al fenómeno de la informalidad laboral”. Fu ente: Autor.. 6.5. Formulación de la hipótesis dinámica El número de vendedores informales en el espacio público está ligado, por un lado, al desempleo y, por otro lado, a la demanda de los productos que se ofrecen, a la capacidad del Estado para ejercer control, a la existencia de capitales ilegales y a los subsidios en seguridad social que otorga el Gobierno nacional. En este sentido, el desempleo se genera por dos aspectos concretos: la elevada oferta de mano de obra disponible y la baja demanda del mercado laboral formal, que se da por el desestimulo a la creación de empresas formales debido a los costos laborales no salariales, los impuestos, el acceso a financiamiento, el número de trámites para entrar a la formalidad y para permanecer en ella, el interés del Gobierno por formalizar y, especialmente, por la competencia desleal (figura 7). Ahora bien, la oferta de mano de obra disponible tiende a crecer debido a un ciclo de refuerzo de la población por nacimientos (figura 8) y al fenómeno migratorio. Existen también dos ciclos de balance que hacen que la oferta de mano de obra tenga un límite y no crezca indefinidamente, dichos ciclos se muestran en las figuras 9 y 10. Uno de ellos se da por el efecto de las muertes en la población y, el otro, se produce por el desestimulo que genera en la migración el problema del desempleo. No obstante, la oferta de mano de obra está sometida a ciclos de refuerzo y de balance, esta tiende a crecer pues los ciclos positivos son más fuertes que los negativos especialmente porque la tasa de nacimientos es muy superior a la de muertes. De otro lado, en la figura 11 se muestra un ciclo de refuerzo del número de vendedores informales en el que la competencia desleal influye negativamente en la creación de empresas formales. Se 27.

(28) observa que se genera un círculo vicioso pues el aumento del número de vendedores informales hace que se incremente la competencia desleal, la cual tiene repercusiones negativas en el número de empresas formales que se crean, lo que a su vez incide en la demanda de trabajadores para el mercado formal, con las consecuencias que tiene esto en el incremento del desempleo y, finalmente, el consecuente aumento de los vendedores informales. En conclusión, el problema de las ventas informales en el espacio público de Bogotá se genera, por un lado, debido al desempleo que se da por la elevada oferta de mano de obra disponible y la poca demanda de trabajadores en el mercado laboral formal, especialmente por las repercusiones de la competencia desleal en la creación de empresas, y por otro lado, a causa de varios factores como la demanda de productos que se comercializan a través de este medio, la capacidad del Estado para ejercer control, la existencia de capitales ilegales y los subsidios de Seguridad Social.. Educacion aspirante. Migracion. Experiencia aspirante. -. Nacimientos +. + + Poblacion -. N o. de tramites. Costos laborales no salariales. Oferta de mano + de obra disponible. Interes del Gbno por formalizar Competencia desleal +. Impuestos -. +. Calidad del trabajo en el MK laboral formal. + Deseo de trabajar en el MK laboral formal. +. Acceso a financiamiento. + + Muertes. Demanda. Subs idios de S eguridad Social. Capacidad del Es tado para ejercer control. + + No. de empresas formales en funcionamiento + Demanda de trabajadores formales. + - Desempleo. + + No. de vendedores +informales en el EP +. Existencia de Capitales ilegales. Figura 7. Diagrama de ciclos causales de las ventas informales en el espacio público en Bogotá. Fuente: Autor.. Nacimientos +. Ciclo por naci mient os. + Poblacion. Figura 8. Ciclo positivo (de refuerzo) de la población. Fuente: Autor.. 28.

(29) Poblacion -. + Muertes. Figura 9. Ciclo negativo (de balance) de la población. Fuente: Autor. Migracion + Población. Desempleo + + Oferta de mano de obra disponible. Figura 10. Ciclo de balance en la oferta d e mano de obra disponible. Fuente: Autor.. + No. de vendedores informales en el EP +. Desempleo-. Competencia desleal. No. de empresas formales en funcionamiento +. Demanda de trabajadores formales. Figura 11. Ciclo de refuerzo del número de vendedores informales en el espacio público. Fuente: Autor. 29.

Referencias

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