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La captación yihadista a mujeres de Occidente

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Academic year: 2020

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UNIVERSIDAD PONTIFICIA COMILLAS

Facultad de Ciencias Humanas y Sociales

Grado en Relaciones Internacionales

Trabajo Fin de Grado

La captación yihadista de mujeres

de Occidente

Estudiante:

Silvia Rodríguez Sanz

Director: Dr. Alberto Priego Moreno

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II

«Sin la mujer, la vida es pura prosa»

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III

A mi familia, por apoyarme, aunque no me

comprendan.

A mis amigos, por acompañarme y apoyarme

durante estos años.

A mi director, Alberto, por haber despertado

en mí el interés por la investigación y

haberme ayudado tanto en lo educativo como

en lo personal.

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IV RESUMEN

Los últimos ataques terroristas de carácter yihadista llevados a cabo por el grupo terrorista Estado Islámico en Europa y Estados Unidos demuestran que nos encontramos ante una amenaza única que no ha hecho más que comenzar. En esta situación, cabe dirigir la atención al elevado número de occidentales que han decidido abandonar la seguridad y estabilidad de sus hogares para viajar a zonas de conflicto y luchar del lado de la yihad. Por ello, resulta de gran relevancia abordar el problema de la captación yihadista en Occidente, más concretamente de la captación yihadista de mujeres de Occidente. Este trabajo analizará, a partir de una serie de variables, distintas cuestiones sobre el perfil de las mujeres occidentales que deciden enrolarse en esta lucha.

PALABRAS CLAVE

Mujeres, Occidente, yihadismo, captación, radicalización, Estado Islámico, Siria.

ABSTRACT

The last jihadist terrorist attacks carried out by the terrorist group Islamic State in

Europe and the United Sates show that we are facing a unique threat that has only just

begun. In this context, it is important to give the proper attention to the elevated number

of Western people that have decided to abandon the safety and stability of their homes

in order to travel to conflict zones and fight on the side of the jihad. Because of this,

there is a need to address the problem of the jihadi recruitment of Western women. This

thesis will analyse, from various variables, different issues about the profile of Western

women that decide to participate in this fight.

KEYWORDS

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V ÍNDICE

1. INTRODUCCIÓN ... 1

2. ESTADO DE LA CUESTIÓN ... 3

2.1. CIFRAS... 3

2.2. LA MUJER EN ORGANIZACIONES TERRORISTAS A LO LARGO DE LA HISTORIA ... 4

2.3. PAPEL Y FUNCIONES DE LAS MUJERES EN LA YIHAD ... 5

2.4. LA IMPORTANCIA DE LAS MUJERES OCCIDENTALES PARA EL GRUPO TERRORISTA ESTADO ISLÁMICO ... 6

2.5. POR QUÉ SE UNEN LAS MUJERES OCCIDENTALES AL GRUPO TERRORISTA ESTADO ISLÁMICO ... 7

2.6. LA VIDA JUNTO AL GRUPO TERRORISTA ESTADO ISLÁMICO ... 8

2.7. EL USO DE LA VIOLENCIA ... 9

2.8. FORMAS DE CAPTACIÓN Y PROCESO DE RADICALIZACIÓN ... 9

3. OBJETIVOS ... 10

4. PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN ... 10

5. HIPÓTESIS ... 11

6. MARCO TEMPORAL... 11

7. MARCO GEOGRÁFICO ... 11

8. MARCO TEÓRICO ... 11

8.1. CONCEPTOS Y DEFINICIONES ... 12

9. METODOLOGÍA ... 13

10. ANÁLISIS ... 15

10.1. EDAD ... 15

10.2. LUGAR DE PROCEDENCIA Y RESIDENCIA ... 15

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VI

10.4. ASPECTOS RELIGIOSOS ... 16

10.5. PERSONALIDAD ... 17

10.6. VALORES PERSONALES ... 18

10.7. VINCULACIÓN CON VIOLENCIA ... 18

10.8. PROBLEMAS DE SALUD ... 18

10.9. AFICIONES ... 19

10.10. ACTIVISMO ... 19

10.11. EMPLEOS ... 20

10.12. FAMILIA... 20

10.13. AMIGOS ... 22

10.14. POSIBLES AGRAVIOS ... 22

10.15. OPINIÓN SOBRE PAÍS DE ORIGEN/RESIDENCIA ... 23

10.16. MODUS OPERANDI ... 24

10.17. OTRAS ACTIVIDADES DESARROLLADAS ... 24

10.18. PROCESO DE RADICALIZACIÓN ... 25

10.19. CONVERSIÓN ... 27

10.20. VIAJE A ZONAS DE CONFLICTO ... 27

10.21. POSESIÓN DE ARMAS... 27

10.22. PERTENENCIA/RELACIÓN CON EL GRUPO TERRORISTA ESTADO ISLÁMICO .. 27

10.23. CONTACTO CON EL GRUPO ... 28

10.24. PAPEL EN EL GRUPO ... 28

10.25. LÍDER DEL GRUPO ... 29

10.26. MIEMBROS DEL GRUPO ... 29

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VII

10.28. CONTACTOS CON OTROS GRUPOS ... 30

10.29. ANTECEDENTES PENALES Y DESCRIPCIÓN ... 30

10.30. PASO POR PRISIÓN ... 30

10.31. OTROS DATOS IMPORTANTES ... 30

10.32. ACTUALIZACIONES ... 31

10.33. FECHA DETENCIÓN/MUERTE ... 32

11. CONCLUSIONES ... 34

12. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ... 39

13. ANEXO ... 46

13.1. FICHA 1:SAMRA KESINOVIC Y SABINA SELIMOVIC ... 46

13.2. FICHA 2:SALLY ANNE-JONES... 53

13.3. FICHA 3:NORA EL-BATHY... 60

13.4. FICHA 4:ZAHRA Y SALMA HALANE ... 65

(9)

1

1. INTRODUCCIÓN

Según David Rapoport (2004), actualmente nos encontramos en la cuarta oleada terrorista. Según la teoría de Rapoport, las oleadas siguen un patrón temporal que situaría la duración de las mismas en unos 30-40 años, lo que se correspondería con una generación. La oleada en la que nos encontramos, de carácter religioso, comenzó en 1973 y, si siguiera el mismo patrón que sus predecesoras, de acuerdo con Rapoport, nos encontraríamos cerca de su fin. No obstante, la realidad internacional actual muestra lo contrario.

En los últimos años, la Sociedad Internacional se ha enfrentado al auge del autodenominado Estado Islámico, antigua rama de Al Qaeda, que se ha convertido, según algunos, en un grupo terrorista más poderoso y mortífero que su predecesor. Desde su nacimiento, el grupo terrorista Estado Islámico ha provocado una gran movilización entre sus simpatizantes, no solo en Oriente Próximo, sino también en Occidente, llegando a alcanzar cifras récord en el número de occidentales que viajan a zonas de conflicto para unirse a un grupo terrorista, algo que despierta gran preocupación e interés. En verano de 2014, el líder del grupo terrorista por aquel entonces, al-Baghdadi, proclamó el Califato en Siria e Iraq. Casi cuatro años más tarde, el grupo terrorista Estado Islámico se encuentra en decadencia, habiendo perdido gran parte de su territorio recientemente.

Aun así, no hay que olvidar la elevada cantidad de ataques terroristas que islamistas vinculados al grupo terrorista Estado Islámico han perpetrado en Occidente. Los últimos tuvieron lugar en noviembre de 2017 en Nueva York, pasando por Barcelona y Cambrils en agosto del mismo año, Londres en junio, Mánchester en mayo, Niza en julio de 2016, la discoteca Pulse, en Florida, en junio de 2016, Bruselas en marzo de 2016, etc. La lista es larga, y eso sin tener en cuenta el gran número de atentados que fueron detectados y evitados a tiempo por las fuerzas de seguridad.

Estos acontecimientos demuestran la importancia que tienen la captación y radicalización yihadistas. Por ello, resulta de vital importancia abordar la captación y radicalización de occidentales. Actualmente, no podemos predecir el futuro. Puede ser que nos encontremos ante el fin del grupo terrorista Estado Islámico en Siria e Iraq, quizás incluso en Oriente Próximo. No obstante, no hay que ignorar la realidad ante la

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que nos encontramos: el gran número de simpatizantes del Estado Islámico que sigue habiendo en el mundo, sobre todo en Occidente.

No es una novedad que las personas abandonen sus hogares y viajen, de Occidente, a zonas de conflicto, en este caso Siria e Iraq, para unirse y luchar junto a organizaciones terroristas, en este caso junto al grupo terrorista Estado Islámico. No obstante, lo que sí es una novedad es el creciente número de mujeres occidentales que, en el contexto actual, decide abandonar, de manera voluntaria, la seguridad y estabilidad de sus hogares y países para emprender un viaje que ni siquiera saben si lograrán culminar, muchas veces solas o acompañadas por sus familias, persiguiendo la utopía de un Estado Islámico. Por diferentes motivos, ven en el autoproclamado Califato de Estado Islámico el lugar ideal, deseado y soñado en el que vivir junto a sus familias, criar a sus hijos y prosperar.

Nos encontramos ante un hecho sin precedentes que puede suponer una grave amenaza no solo para Occidente, sino también para el resto del mundo.

Por todo lo anterior, este trabajo se divide en las siguientes partes: el Estado de la cuestión, en el que se realiza una revisión exhaustiva de distintos informes, artículos y libros realizados hasta el momento sobre las mujeres y el Estado Islámico, abordando así temas como el número de mujeres que se ha unido al grupo terrorista, una visión sobre la historia de mujeres en organizaciones terroristas, el papel y las funciones de las mujeres en la yihad, la importancia de las mujeres occidentales para el Estado Islámico, los motivos que llevan a mujeres occidentales a unirse al grupo terrorista, la vida realmente en el Califato, el uso y la visión de la violencia y las formas de captación. Posteriormente, se expondrán los objetivos, las preguntas de investigación, la hipótesis, los marcos temporal y geográfico. A continuación, el marco teórico, expondrán una serie de definiciones y las teorías del Constructivismo y el Feminismo en las Relaciones Internacionales. Después, se explicará la metodología del presente trabajo y se pasará a la parte práctica del mismo, el análisis. Finalmente, se expondrán una serie de conclusiones.

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2. ESTADO DE LA CUESTIÓN

2.1.Cifras

El número de occidentales que han viajado a Siria e Iraq, territorio conquistado por Estado Islámico, donde el grupo terrorista ha autoproclamado el Califato, ha alcanzado cifras excepcionales. En el año 2015, Peter Neumann (2015), desde el International Centre for the Study of Radicalisation and Political Violence, de la universidad británica King’s College London, anunció que se estimaba que el número total de personas extranjeras que se había unido al grupo terrorista Estado Islámico superaba los 20.700, de los que cerca de un quinto serían residentes o nacionales de países occidentales. En Europa occidental, los países de los que más personas han viajado han sido Francia, con aproximadamente 1.200 personas; Bélgica, con alrededor de 440; y los Países Bajos, con entre 200 y 250 personas.

En lo que respecta a las mujeres occidentales que viajan a Siria e Iraq para unirse al Estado Islámico, es importante mencionar que las cifras son difíciles de determinar con exactitud. De acuerdo con Rafia Zakaria (2015), el número total de mujeres sería un 10 % del total de extranjeros que se ha unido al grupo terroristas. Según la misma fuente, las mujeres provendrían principalmente de Europa, la mayor parte de Francia y Reino Unido; América del Norte y Australia. En este contexto, Buner (2016) subraya que el elevado número de mujeres que han intentado, sin éxito, llegar al Califato, no debe pasar desapercibido.

Según María Ruiz (2015), internacionalista del grupo editorial Estudios de Política Exterior SA, la migración de las mujeres comenzó alrededor de octubre de 2014, cuando

Umm Ubaydah, hoy la máxima reclutadora del grupo terrorista abordó en redes sociales la posibilidad de la incorporación de mujeres. No obstante, el ensayo The Western Muhajirat of Isis, data la llegada masiva de mujeres tras la llamada de Bakr al-Baghdadi, con el objetivo de que participaran en la construcción del Califato (Peresin & Cervone, 2015). En la misma obra, Peresin y Cervone (2015) también abordan la edad de las mujeres, señalando que existe una mayor tendencia a que mujeres cada vez más jóvenes, principalmente comprendidas entre los 16 y 24 años, viajen al territorio controlado por el grupo terrorista, aunque afirman también que niñas de tan solo 13 años han llegado a emprender este viaje.

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2.2.La mujer en organizaciones terroristas a lo largo de la historia

Mía Bloom, experta en terrorismo yihadista y especialista en el papel de la mujer como terrorista, ha escrito varios libros que abordan el tema de la mujer en organizaciones terroristas a lo largo de la historia. En el libro Bombshell: Women and Terrorism, Bloom (2011) expone, históricamente, desde la Rusia zarista hasta la actualidad, la figura de las mujeres y los papeles y funciones que han desempeñado en organizaciones terroristas alrededor del mundo, destacando que el gran número de mujeres que se ha unido recientemente a la organización terrorista Estado Islámico no es ningún hecho pionero o ninguna novedad que deba atribuírsele exclusivamente a este grupo terrorista. El papel de la mujer en organizaciones terroristas también se describe en su libro Dying to kill: the allure of suicide terror. Mientras que Bombshell: Women and Terrorism, se

centraba, principalmente, en el papel que desempeñaban las mujeres como planificadoras, propagandistas y peones, Dying to Kill: the allure of suicide terror se centra, además, en la importancia de las mujeres como mártires, es decir, terroristas suicidas y como apoyo en general. Asimismo, destaca que la contribución principal de la mujer ha consistido en perpetuar el conflicto, lo que ha hecho teniendo hijos y educándoles tomando las ideas revolucionarias del grupo como base, ayudando así en la construcción de la identidad y de la ideología de los grupos terroristas. En la misma obra, subraya que las mujeres también han combatido en primera línea de batalla, demostrando su valía y capacidades de lucha, en organizaciones nacionalistas laicas como los Tigres de Liberación del Eelam Tamil, en Sri Lanka; las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa en Palestina; o en el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (Bloom, 2007).

David Witker (2010), en el artículo Mujeres Terroristas: Ascendiendo la Escala del Terror, destaca que el papel de las mujeres no se ha limitado a lo que Bloom (2007)

señala, sino que, además, las mujeres han llegado a actuar como líderes de organizaciones terroristas a lo largo de la historia. Expone así distintos ejemplos, tales como las Brigadas Rojas en Italia, la Fracción del Ejército Rojo en Alemania, las Panteras Negras y los Weathermen en Estados Unidos o el Ejército Rojo en Japón. Además, explica que la integración de mujeres en grupos terroristas de carácter religioso ha sido lenta. Menciona, asimismo, que el papel de las viudas negras en Chechenia sigue siendo la excepción.

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2.3.Papel y funciones de las mujeres en la yihad

Diferentes autores han abordado y analizado el papel y las funciones que desempeña, o debe desempeñar, la mujer en la yihad. En Western Foreign Fighters: the threat to homeland and international security, Phil Gurski (2017) destaca que, según el islam, la

responsabilidad de la lucha recae en los hombres. Esta idea la refuerza Bloom (2007), que destaca que esto se debe a la estructura patriarcal en la que se organizan las organizaciones terroristas, donde la autoridad es ejercida por los hombres. No obstante, la mujer está adquiriendo un mayor grado de participación. García-Calvo Rosell (2015a), analista del Real Instituto Elcano, think tank español, explica que las funciones de las mujeres van desde «funciones logísticas y de apoyo a otras de carácter operativo» (García-Calvo Rosell, 2015a).

Los motivos por los que las mujeres no tienen permitido participar en la lucha se exponen en Women of the Caliphate: the Mechanism for Women’s Incorporation into the Islamic State (IS), donde se explica que las mujeres musulmanas deben estar siempre acompañadas por un mahram [marido o familiar] cuando están en público, lo que resultaría imposible en zonas de guerra debido a la propia naturaleza de la guerra en sí (Khelghat-Doost, 2017). Aun así, si se dan las siguientes condiciones, las mujeres tienen la obligación de luchar en la yihad: en primer lugar, si el enemigo invade tierras musulmanas; en segundo lugar, si los líderes religiosos apelan a la ayuda de la Ummah en su conjunto para llevar a cabo la yihad; y en tercer lugar, si los líderes musulmanes designan específicamente a las mujeres para desempeñar ciertas tareas (Bloom, 2011). Por este motivo, García-Calvo Rosell (2015b) habla de la aparición paulatina de una nueva subcultura yihadista de carácter femenino en el que las mujeres estarían adquiriendo funciones más operativas, aunque solo en casos muy concretos, por lo que no se puede afirmar que se rompa con el ámbito y los valores domésticos.

Desde el Institute for Strategic Dialogue, en Londres, Hoyle, Bradford y Frenett (2015) destacan en su informe Becoming Mulan? Female Western Migrants to ISIS, la importancia del papel que las mujeres desarrollan online, destacando que este es el mayor riesgo que actualmente presentan. El informe también expone que, una vez la mujer llega al territorio controlado por el grupo terrorista, su función principal es doméstica, pues debe encargarse de la casa y de la educación de sus hijos.

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De la misma manera, el manifiesto de la Brigada Al Khansaa, traducido y analizado por The Quilliam Foundation (2015), desarrolla, de manera más detallada, que la función fundamental de la mujer recae en el hogar, donde debe ocuparse de su marido y sus hijos y que el propósito de la existencia de la mujer es la maternidad. En el manifiesto también se enumeran ciertas circunstancias bajo las que la mujer podría abandonar el hogar, siendo el propósito de estas el de servir a la comunidad, principalmente.

2.4.La importancia de las mujeres occidentales para el grupo terrorista

Estado Islámico

En Las mujeres del Estado Islámico, García-Calvo Rosell (2015b) señala la importancia de la labor de las inmigrantes para el grupo terrorista, pues participarán en la colonización del autoproclamado Califato. En esta línea sigue el artículo Western Women Who Join the Islamic State, que añade que las mujeres engendrarán a la siguiente generación de yihadistas que continuarán con la construcción del Califato (Bradford, 2015).

Asimismo, Bradford (2015) destaca la importancia de las mujeres occidentales para el grupo terrorista Estado Islámico, pues ejercen funciones de relaciones públicas a través de las redes sociales y medios de comunicación, autoafirmando a la organización terrorista y apoyando la idea de la construcción de un Estado viable a largo plazo. García-Calvo Rosell (2015b) señala que las actividades consisten en la captación de nuevas militantes, la difusión de propaganda y la transmisión de una visión idílica del proyecto de vida del Estado Islámico. Según Peresin y Cervone (2015), esto demostraría que las mujeres ven la ideología del grupo terrorista superior a la occidental.

En The Female Jihad: Al Qaeda's Women, Von Knop (2007) destaca que un gran número de mujeres puede ayudar a que más hombres y otras mujeres sientan curiosidad o atracción por unirse al grupo, y acaben haciéndolo.

El artículo Doing Our Part: Acknowledging and Addressing Women’s Contributions to ISIS expone cuatro maneras en las que las mujeres occidentales apoyan a Estado

Islámico: en primer lugar, viajando a Siria para casarse con combatientes y tener hijos; en segundo lugar, viajando a Siria para proporcionar apoyo sexual a los combatientes; en tercer lugar, formando parte de la Brigada al-Khansaa; y en último lugar,

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participando activamente en redes sociales para reclutar nuevos seguidores o animar a perpetrar ataques en occidente (Buner, 2016).

2.5.Por qué se unen las mujeres occidentales al grupo terrorista Estado

Islámico

Saltman y Smith (2015) analizan en 'Till Martyrdom Do Us Part' Gender and the ISIS Phenomenon, la complejidad de los motivos que llevan a las mujeres a unirse al Estado

Islámico. Éstos se divien en dos tipos: «push factors» (factores de empuje) y «pull factors» (factores de atracción). Por un lado, dentro de los factores de empuje

encontraríamos: en primer lugar, el sentimiento de soledad, tanto social como culturalmente, que lleva al cuestionamiento de la identidad personal por el hecho de no sentirse vinculado o parte de la cultura occidental; en segundo lugar, el sentimiento de que la los musulmanes de todo el mundo están siendo perseguidos; y en tercer lugar, un sentimiento de enfado, tristeza y frustración frente a una falta de acción internacional como respuesta a dicha persecución. Por otro, los factores de atracción incluirían incentivos positivos y emociones y estarían compuestos por: en primer lugar, el deseo de alcanzar y cumplir objetivos del deber religioso, como la construcción de un utópico Califato; en segundo lugar, el romanticismo que supone unirse al Estado Islámico; y, en tercer lugar, los sentimientos de pertenencia y hermandad.

En Female Jihad - Women in the ISIS, Kneip (2016) señala que la motivacion de las mujeres para unirse al Estado Islámico puede ir más allá de lo anteriormente mencionado y puede ser que nos encontremos ante un deseo de empoderamiento y emancipación según el que las mujeres desean tomar las riendas de su vida y buscar su identidad como mujeres musulmanas. Asimismo, podríamos encontrarnos en un momento en el que las mujeres están buscando una ruta de escape de la sociedad occidental y las reglas en la que viven para formar parte activa de la yihad, pero desde una perspectiva femenina, teoría que recibe el nombre de Female Jihad o Yihad Femenina (Von Knop, 2007).

Elizabeth Buner (2016), en el artículo Doing Our Part: Acknowledging and Addressing Women’s Contributions to ISIS, se centra en el Estado Islámico y las contribuciones que

las mujeres occidentales están haciendo a dicha organización terrorista. En el artículo, se explica cómo muchas de estas mujeres se han unido a la organización terrorista movidas por el deseo de casarse con un combatiente.

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De la misma manera, en From Isolation to Radicalization: Anti-Muslim Hostility and Support for ISIS in the West, se intenta dilucidar si la hostilidad en contra de los

musulmanes en Europa es uno de los motivos de la radicalización y adhesión de musulmanes a Estado Islámico. Para ello, se recopilan datos de miles de cuentas de Twitter asociadas con la organización terrorista para argumentar que la hostilidad y discriminación que sufren los musulmanes contribuyen a su falta de integración. De acuerdo con su investigación, aquellos usuarios de Twitter que vivían en áreas localizadas en zonas donde se vota a la extrema derecha o donde existen partidos anti musulmanes tenían más probabilidad de mostrar signos de radicalización que aquellos musulmanes que se encontraban en zonas menos hostiles, demostrando así la importancia de comprender el proceso de radicalización y el papel que internet y las redes sociales desempeñan (Mitts, 2017).

2.6.La vida junto al grupo terrorista Estado Islámico

El informe Becoming Mulan? Female Western Migrants to ISIS, responde a la pregunta que muchos se hacen: ¿cómo es la vida realmente en el autoproclamado Califato bajo el control del grupo terrorista Estado Islámico? ¿Cumple con las expectativas de las mujeres que abandonan Occidente? En el informe se exponen y explican, de manera detallada, los pasos que deben seguir al llegar al autoproclamado Califato; las libertades y restricciones bajo las que se desarrolla su día a día y las actividades que más practican. Asimismo, el informe también hace alusión y destaca la importancia de las relaciones de pertenencia y hermandad que experimentan estas mujeres en el territorio controlado por el grupo terrorista, lo que se contrapone con, lo que según estas mujeres, experimentan en Occidente (Hoyle, Bradford, & Frenett, 2015).

En 'Till Martyrdom Do Us Part' Gender and the ISIS Phenomenon, también se describe cómo es realmente la vida de las mujeres en el Estado Islámico, destacando que la realidad no se corresponde con las promesas de una sociedad idílica que se anuncian online (Saltman & Smith, 2015).

Desde el Centre for the Response to Radicalisation and Terrorism at The Henry Jackson Society, Dyer (2016), en Women and the Caliphate: Women’s Rights and Restrictions in Islamist Ideology and Practice, también se dibuja la vida de las mujeres

en el autoproclamado Califato, destacando el establecimiento de una «policía religiosa», conocida como Hishba, y la creación de distintos «tribunales religiosos» con el objetivo

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de resolver disputas y quejas, ambos con el fin de asegurar que la población viva de acuerdo con la ley de la Sharía. Dyer (2016) también aborda la estrictez del código de vestimenta que deben seguir las mujeres, lo que ha provocado que las mujeres hayan sido relegadas al hogar, abandonando así la esfera pública excepto en contadas ocasiones.

2.7.El uso de la violencia

En cuanto al uso de la violencia, David Cook (2005) explica en Women Fightinh in Jihad? que, de acuerdo con la interpretación más común del islam, las mujeres no tienen

permitido luchar en la yihad. No obstante, García-Calvo Rosell (2015a) destaca que estas mujeres «apoyan el uso brutal de la violencia con la misma intensidad que sus contrapartes masculinas» (García-Calvo Rosell, 2015b), aunque muy pocas la ejercen directamente. Mediante el apoyo al uso de la violencia, estas mujeres cumplen con uno de los objetivos por los que resultan atrayentes para Estado Islámico, el hecho de que actúen como relaciones públicas del grupo, pues las mujeres glorifican el uso que el grupo terrorista hace de la violencia en sus redes sociales, inspirando, así, el desencadenamiento de la violencia a más amplio nivel (Hoyle, Bradford, & Frenett, 2015).

2.8.Formas de captación y proceso de radicalización

En cuanto a las formas de captación y el proceso de radicalización, Moyano y Trujillo (2013) destacan la creciente importancia del uso de internet, que se ha convertido en una herramienta importante y casi indispensable en la captación y búsqueda de potenciales reclutas. En esta línea, en el artículo Jóvenes occidentales locas por un yihadista, Bonet (2014) expone que las redes sociales se han convertido en un foro donde se comparten experiencias y consejos y que muchos se han convertido en portales de citas. En Isis: The 'central' role of women in forming the next jihadist generation, también se expone la importancia de internet, especialmente por la cantidad de informacion y mensajes que continuamente viajan por el ciber espacio, cada vez más visibles por la población (Smith, 2016). Según Saltman y Smith (2015), la importancia de internet, junto con la creciente necesidad de atraer a mujeres al autoproclamado Califato, ha desembocado en la creación de propaganda específicamente dirigida al género femenino.

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Asimismo, McCauley y Moskalenko (2008) han desarrollado una serie de niveles y mecanismos de radicalización, en forma de estructura piramidal, que permiten analizar los diferentes niveles en los que los individuos, en este caso mujeres, se habrían radicalizado. Según los mismos, existen tres niveles: individuo, grupo y masas, cada uno con una serie de mecanismos.

3. OBJETIVOS

En este trabajo, se pretende, principalmente:

• Dilucidar si la posibilidad de establecer un perfil de mujeres Occidentales que abandonan su vida en Occidente para migrar a zonas de conflicto y unirse al grupo terrorista Estado Islámico es posible o no.

• A partir de la comparación de diferentes estudios de caso, se pretenden determinar los motivos que llevaron a dichas mujeres a unirse al grupo terrorista Estado Islámico.

• Determinar, en la medida de lo posible cómo se ha llevado a cabo su radicalización.

• Intentar averiguar, en la medida de lo posible, su situación actual en el autoproclamado Califato en la sociedad de Estado Islámico.

4. PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN

Las preguntas de investigación a las que este trabajo pretende dar respuesta son las siguientes:

• ¿Existe un perfil de mujeres occidentales que se unan al grupo terrorista Estado Islámico?

• ¿Qué motivos llevan a estas mujeres a unirse al grupo terrorista Estado Islámico?

• ¿Cómo ha sido su proceso de radicalización? ¿Han intervenido terceras personas?

• ¿Cuál es la situación actual de estas mujeres en el territorio controlado por el grupo terrorista Estado Islámico, el autoproclamado Califato?

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5. HIPÓTESIS

La hipótesis del presente trabajo es la siguiente:

Las condiciones propias de las mujeres jóvenes occidentales de clase media, con educación avanzada y que no sean de países árabes o que, si son de ascendencia árabe, hayan nacido o se hayan criado en Occidente, las hace más atractivas para la captación y radicalización del grupo terrorista Estado Islámico.

6. MARCO TEMPORAL

Para que el trabajo tenga sentido, se ha decidido acotar el marco temporal a los años de los casos analizados. Por lo tanto, nuestro marco temporal se limita de 2012 a 2018. Las mujeres de los casos analizados viajaron a Siria de 2012 a 2014, aunque la información recopilada más reciente data de 2018.

7. MARCO GEOGRÁFICO

El marco geográfico del presente trabajo está conformado por los países de Occidente de los que se tiene constancia que hayan partido mujeres para unirse al Estado Islámico en la zona donde, actualmente, se asienta el autoproclamado Califato, Siria e Iraq. En este trabajo, entendemos por «Occidente»: Europa (sin incluir Rusia y Turquía), Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, y nos centraremos en casos de Francia, Reino Unido y Austria.

8. MARCO TEÓRICO

El presente trabajo llevará a cabo una aproximación crítica a la captación yihadista de mujeres de Occidente desde las teorías de Relaciones Internacionales del Constructivismo y el Feminismo.

Wendt (1999) describe el Sistema Internacional como una construcción social, presentando así una visión estructural e idealista del mundo. De acuerdo con el Constructivismo, el Sistema Internacional es un sistema anárquico (Hopf, 1998). En

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dicho sistema, el ser humano sería el protagonista de un mundo que construye a través de sus decisiones. Asimismo, tendría la responsabilidad de llevar a cabo la construcción de los comportamientos, las identidades e intereses (Wendt 1999, Finnemore & Sikkink 2001). Por lo tanto, según el Constructivismo, las identidades cambian, pues dependen de los contextos sociales, políticos, históricos y culturales de cada individuo, por lo que los intereses de los Estados también difieren (Hopf, 1998).

Por otro lado, la principal crítica que el Feminismo hace de la política internacional es que se trata de un mundo dominado por hombres en el que la mujer sufre discriminación y vive relegada e ignorada (Tickner 1998, Light & Halliday 1994). Tickner (1998), intenta perfeccionar la comprensión que hace el Realismo del Sistema Internacional, a través de una reformulación de los seis principios de Morgenthau del realismo político. Asimismo, alega que las mujeres viven oprimidas y desfavorecidas. Las críticas y aportaciones del Feminismo al mundo de las Relaciones Internacionales se encuentran centradas, principalmente, en los ámbitos de seguridad, poder y medioambiente. En el ámbito de la seguridad, Blanchard (2003) destaca la importancia del papel de la mujer para entender cómo funciona la seguridad. Asimismo, en este sentido, Sylvester (2010) expone la participación de las mujeres en la violencia política y el apoyo en los conflictos, mostrando así su importancia en Relaciones Internacionales.

8.1.Conceptos y definiciones

En este trabajo, utilizaremos la definición de «reclutamiento» que Manuel Moyano y Humberto Trujillo delimitan en su obra Radicalización islamista y terrorismo. Claves psicosociales, por lo que se entenderá por «reclutamiento» todo «proceso de captación

de personas [en este caso mujeres] para vincularlas a un grupo [en este caso Estado Islámico] que adopta una ideología radical [en este caso el salafismo yihadista] tendente a la promoción del conflicto intergrupal y al uso de la violencia y que, a la postre, puede llevar a los individuos reclutados a cometer actos terroristas» (Moyano & Trujillo, 2013, p. 7). Según Moyano y Trujillo (2013), este proceso se compone de tres fases: en primer lugar, la identificación del potencial terrorista y sus vulnerabilidades; en segundo lugar, su captación; y, en tercer y último lugar, el adoctrinamiento ideológico.

También emplearemos la definición que Moyano y Trujillo (2013) utilizan para delimitar el significado del término «radicalización islamista», entendiéndose por lo tanto dicho término como todo «proceso donde se produce un incremento en

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cogniciones, emociones y comportamientos de apoyo al conflicto intergrupal y la violencia, en este caso, basados en una ideóloga derivada de una interpretación más o menos distorsionada del islam» (Moyano & Trujillo, 2013, p. 32).

Finalmente, pretendemos aclarar el motivo por el cual, en este trabajo, utilizaremos el término «Estado Islámico», en lugar de acrónimos como ISIS, EI, DAESH o ISIL, también comúnmente utilizados, en particular en los ámbitos de las Relaciones Internacionales y los Medios de Comunicación. Consideramos que los nombres que las organizaciones terroristas utilizan para autodenominarse nos ayudan a dilucidar y descubrir cuáles son sus verdaderos objetivos. En este caso, el término «Estado Islámico» es claro en el objetivo que la organización terrorista persigue: el establecimiento de un Estado islámico, un Califato, regido por la ley de la Sharía.

9. METODOLOGÍA

Para llevar a cabo el análisis del presente trabajo, se utilizará el método comparado. De acuerdo con este método, se llevará a cabo una comparación de distintos casos de análisis con el objetivo de verificar o desmentir la hipótesis y responder a las cuestiones anteriormente expuestas.

Nos centraremos en un total de cinco casos, siguiendo así la concepción cualitativa. No obstante, cabe mencionar que, a pesar de que se han utilizado cinco fichas y estas se presentarán como cinco casos, las fichas analizan a un total de siete individuos. Se ha decidido tratar, por un lado, a las austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic como un único caso y, por otro lado, a las gemelas Zahra y Salma Halane como otro único caso aparte, debido a las similitudes entre sus casos.

Para poder desarrollar el análisis del presente trabajo, se han elaborado unas fichas de trabajo en las que se han recopilado datos de un total de siete individuos, presentados como un total de cinco casos. El formato utilizado en las fichas mencionadas, que se encuentran en el capítulo titulado como «Anexos», provienen del Centro de Análisis y Prospectiva de la Guardia Civil. Estas fichas fueron presentadas en un seminario y, debido a la profundidad con la que permiten analizar cada caso, se tomó la decisión de utilizarlas para el presente trabajo. Por lo tanto, aunque el formato estuviera

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preestablecido, la información se ha recopilado en distintas semanas gracias a diversas fuentes abiertas.

La selección de los individuos analizados en las fichas no es al azar. Después de investigar distintos casos, se tomó la decisión de plasmar aquellos que contenían más información, con el objetivo de ofrecer al lector respuestas lo más precisas posibles. Por ello, la parte de análisis del presente trabajo, para responder a las preguntas anteriormente formuladas, analizará un total de treinta y tres (33) variables, que se pueden encontrar a continuación:

1. Edad 2. Lugar de procedencia y residencia

3. Nivel educativo 4. Aspectos religiosos

5. Personalidad 6. Valores personales

7. Vinculación con violencia 8. Problemas de salud

9. Aficiones 10. Activismo

11. Empleos 12. Familia

13. Amigos 14. Posibles agravios

15. Opinión sobre país de

origen/residencia 16. Modus operandi

17. Otras actividades desarrolladas 18. Proceso de radicalización

19. Conversión 20. Viaje a zonas de conflicto

21. Posesión de armas 22.

Pertenencia/relación con el grupo

terrorista Estado Islámico

23. Contacto con el grupo 24. Papel en el grupo

25. Líder del grupo 26. Miembros del grupo

27. Acciones planeadas 28. Contactos con otros grupos

29. Antecedentes penales y

descripción 30. Paso por prisión

31. Otros datos importantes 32. Otras actividades desarrolladas

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10.ANÁLISIS

10.1. Edad

La edad de las mujeres occidentales que se han unido al grupo terrorista Estado Islámico es diversa. En el momento de su marcha, las más jóvenes eran Nora el-Bathy y Sabina Selimovic, que tenían 15 años, mientras que la de más edad, Sally Anne-Jones, tenía 50 años. Samra Kesinovic tendría 17 años en el momento de su marcha, las gemelas Zahra y Salma Halane 16 años y Emilie König, 28 años.

Por lo tanto, de media, la edad de las mujeres occidentales que se unen al grupo terrorista Estado Islámico estaría en torno a los 22 años. Cabe destacar que, en la mayoría de los casos analizados (71 %), las mujeres occidentales que abandonaban sus hogares para unirse al grupo terrorista Estado Islámico ni siquiera alcanzaban la mayoría de edad.

10.2. Lugar de procedencia y residencia

Todos los casos analizados se corresponden con mujeres procedentes de países occidentales, más concretamente, de Europa. Las amigas austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic provenían de Viena, Austria, aunque sus padres eran de origen bosnio; Sally Anne-Jones provenía de Greenwich, Reino Unido; Nora el-Bathy había nacido en Francia y residía en Aviñón, al sureste del país, aunque sus padres son originarios de Marruecos; las gemelas Zahra y Salma Halane vivían en Manchester, Reino Unido, aunque habían vivido con anterioridad como refugiadas en Dinamarca y su familia provenía de Somalia, de donde habían huido; y Emilie König había nacido en la Bretaña francesa y residía en Lorient, aunque había vivido también en París.

Estos datos demuestran la variedad de países occidentales de donde proceden las mujeres que se unen al grupo terrorista Estado Islámico dentro de Europa. En porcentajes, el 40 % de los casos proviene de Reino Unido, otro 40 % de Francia, y el 20 % restante de Austria.

10.3. Nivel educativo

El nivel educativo de las mujeres de los casos analizados se puede dividir en dos: por un lado, nos encontramos con mujeres jóvenes que, según sus profesores, eran buenas

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estudiantes y tenían un futuro brillante por delante; mientras que, por otro lado, nos encontramos con mujeres que habrían abandonado su educación a una edad temprana. Las amigas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic, Nora el-Bathy y las gemelas Zahra y Salma Halane configuran el primer grupo. A las primeras, Kesinovic y Selimovic, sus profesores las describieron como «alumnas aventajadas»; la familia de Nora el-Bathy destacó la responsabilidad y el esfuerzo que la joven ponía en sus estudios, pues quería estudiar medicina; y las gemelas Zahra y Salma Halane habían conseguido situarse entre las mejores estudiantes de su promoción y pretendían acceder a la universidad para estudiar medicina.

Estos casos contrastan con los de Sally Anne-Jones y Emilie König. La primera abandonó sus estudios con 16 años para dedicarse, sin éxito, a la música, y la segunda, con 15 años.

Por lo tanto, de acuerdo con la información de los casos analizados, el 60 % eran mujeres que pretendían continuar sus estudios y que eran consideradas estudiantes brillantes, responsables y aventajadas, mientras que el 40% restante había abandonado los estudios entre los 15 y los 16 años.

10.4. Aspectos religiosos

Uno de los elementos que comparten los casos analizados es que, en el momento de abandonar Occidente y viajar desde sus países de origen o residencia al territorio controlado por el grupo terrorista Estado Islámico, todas las mujeres eran musulmanas. No obstante, cabe destacar que, mientras que, en el 40 % de los casos, las mujeres provenían de familias musulmanas, en el 60 % restante, dichas mujeres se convirtieron al islam antes de partir.

Nora el-Bathy provenía de una familia musulmana y practicante, pero no estricta. De hecho, fue ella misma quien tomó la decisión de llevar hijab. Asimismo, las gemelas Zahra y Salma Halane provenían de una familia musulmana, en este caso estricta, pues las hermanas comenzaron a cubrirse la cabeza a una edad temprana, con solo nueve años. Además, el padre de las gemelas trabajaba en una mezquita.

Al contrario, las austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic no habían recibido nunca ningún tipo de educación religiosa y sus padres tampoco eran religiosos.

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Comenzaron a asistir a clases de religión tras conocer a un imam en Viena. El caso de Sally Anne-Jones resulta interesante. De niña, Jones fue educada en el catolicismo, aunque de joven coqueteó con la brujería y el espiritismo, refiriéndose a ella misma como «pagana» o «bruja». Tras conocer a su segundo marido, se convirtió al islam y se cambió de nombre. Asimismo, en la familia de Emilie König, nunca hubo cultura religiosa de ningún tipo. De adolescente, se convirtió al islam y, según algunas fuentes, parecía una musulmana muy entregada y estricta.

Por lo tanto, en los casos analizados, nos volvemos a encontrar con dos extremos: un 40 % de mujeres que provenían de familias musulmanas, de las que el 20 % eran estrictas y el restante 20 % moderadas; y un 60 % de mujeres que se convirtieron posteriormente al islam, de las que el 40 % no había recibido nunca ningún tipo de educación religiosa y de las que el 20 % habían sido educadas en el catolicismo.

10.5. Personalidad

Ha sido difícil encontrar información detallada acerca de la personalidad de la mayoría de las mujeres de los casos analizados.

Los amigos y familiares de las austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic las describieron como jóvenes extrovertidas a las que les gustaba salir con chicos de su edad. Sally Anne-Jones fue descrita por sus vecinos como una mujer solitaria, excéntrica y vociferante. El hermano de Nora el-Bathy la describió como una joven responsable, estudiosa y bastante impresionable. Según sus amigos, las gemelas Halane eran adolescentes normales y les gustaba sacarse selfies y hacer actividades típicas de chicas de su edad, como ir de compras a Primark, aunque según algunos, debido a la estrictez de sus padres, tenían prohibido relacionarse con niños de su barrio. Estaban muy unidas y eran muy estudiosas.

Gracias a su participación en un breve documental, se tiene más información sobre la personalidad de Emilie König. Según una socióloga que la entrevistó poco antes de su marcha a Siria, era una mujer torturada, provocadora, llena de ira y solitaria. Actuaba movida por una sed de venganza debido a los fracasos que había experimentado a lo largo de su vida.

Así, la personalidad de los casos analizados se puede resumir en tres tipos: un 60 % de mujeres estudiosas y responsables, que serían las austriacas Samra Kesinovic y Sabina

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Selimovic, las gemelas Halane y Nora el-Bathy; y un 40 % con personalidades radicales y solitarias, que incluiría a Sally Anne-Jones y Emilie König, siendo la primera una persona solitaria, excéntrica y vociferante, y la segunda, torturada, provocadora, llena de ira y también solitaria.

10.6. Valores personales

En cuanto a los valores personales de las mujeres de los casos analizados, solo se ha encontrado información acerca de Emilie König, principalmente gracias al documental en el que participó. Según este, König sería una mujer islamista entregada, provocadora y espiritual.

10.7. Vinculación con violencia

De acuerdo con la información recopilada, la mayoría de las mujeres analizadas, el 80 %, eran consumidoras de violencia. Dentro de dicho porcentaje, un 20 % era, además, promocionadora. El 20 % restante habría sentido repulsión ante el elevado nivel de violencia cometido por el grupo terrorista Estado Islámico.

Emilie König y Nora el-Bathy eran, ambas, consumidoras de violencia. Aunque no se ha encontrado información sobre la vinculación de las gemelas Halane con la violencia, debido a su apoyo al grupo terrorista Estado Islámico, se deduce que también eran consumidoras.

Sally Anne-Jones era tanto consumidora de violencia como promocionadora. En sus comentarios en redes sociales, animaba abiertamente a cometer actos violentos e incluso llegó a declarar que era necesario decapitar a los cristianos con un cuchillo afilado y clavarlos en las vallas de Raqqa.

Esto contrasta con las declaraciones recopiladas sobre las amigas austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic. Según las mismas, tras su llegada a Siria, las austriacas se habrían sentido asqueadas por el elevado nivel de violencia del grupo terrorista Estado Islámico, uno de los motivos por lo que habrían querido marcharse.

10.8. Problemas de salud

Según los datos recopilados, un 60 % de los casos analizados, las amigas austriacas Samra Kesinovic, Sabina Selimovic, Nora el-Bathy y las gemelas Zahra y Salma Halane, no tenían o habían tenido problemas de salud conocidos.

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Por el contrario, el 40 % restante, que se corresponde con Sally Anne-Jones y Emilie König, sí. Ambas mujeres habrían tenido problemas con el consumo de drogas y habrían sufrido problemas de adicción.

10.9. Aficiones

Las aficiones de las mujeres de los casos analizados son muy diversas. De hecho, el tipo de aficiones descritas a continuación para nada hace sospechar que estas mujeres tengan un perfil afín a ninguna organización terrorista.

Las más jóvenes tenían aficiones típicas de mujeres de su edad. A las austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic les gustaba la moda y relacionarse con chicos de su edad. Las gemelas Zahra y Salma Halane solían pasar mucho tiempo juntas y les gustaba sacarse selfies e ir de compras a Primark. Las aficiones de Nora el-Bathy pueden incluso calificarse de «infantiles» si tenemos en cuenta el contexto en el que las estamos analizando, pues era bastante aficionada a las películas Disney, según su hermano. Las aficiones de Sally Anne-Jones se pueden describir como «extravagantes». Jones era aficionada a la música, algo lógico si se tiene en cuenta que se dedicó a ella de forma profesional durante un tiempo. También le gustaban y se sentía atraída por la brujería, el espiritismo y las teorías conspiratorias, motivos por los que pasaba mucho tiempo en internet. Emilie König tenía otro tipo de aficiones, tales como la cocina, y sobre todo a la repostería.

Por lo tanto, este tipo de aficiones puede calificarse de «normales» y «diversas» y para nada hacen sospechar que se trate de mujeres con perfiles afines a organizaciones terroristas.

10.10.Activismo

De acuerdo con los datos recopilados, solo Emilie König había realizado algún tipo de activismo.

Antes de unirse al grupo terrorista Estado Islámico, había repartido panfletos y propaganda a la salida de distintas mezquitas, animando a los musulmanes a llevar a cabo la guerra santa.

Por ello, solo un 20 % de los casos analizados había llevado a cabo algún tipo de activismo.

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20 10.11.Empleos

La mayoría de las mujeres, el 60 %, eran estudiantes. Estos son los casos de las amigas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic, Nora el-Bathy y las gemelas Halane.

El 40 % restante había tenido empleos inestables de forma intermitente y subsistía gracias a ayudas sociales. Sally Anne-Jones trabajó como guitarrista en una banda de punk femenina conocida como «Krunch» al abandonar los estudios y posteriormente como vendedora de L’Oreal, aunque su familia y ella subsistían, principalmente, gracias a las ayudas sociales. Emilie König trabajó en un club nocturno, incluso después de convertirse al islam. Aunque no especifica a qué se dedicaba concretamente ahí, dejó entrever que mantenía relaciones sexuales con los clientes y subsistía gracias a las ayudas sociales.

10.12.Familia

Según los datos analizados, el 40 % de los casos, que se corresponde con las mujeres más adultas, Sally Anne-Jones y Emilie König, habían tenido una vida complicada o crecido en familias con problemas; mientras que el 60 % restante, que se corresponde con los casos de las más jóvenes, las amigas austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic, Nora el-Bathy y las gemelas Zahra y Salma Halane, vivían en familias estructuradas.

Las familias de las amigas austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic escaparon de Bosnia en los años 1990, durante los conflictos de los Balcanes. No eran personas especialmente religiosas y siempre han creído que a sus hijas les lavaron el cerebro para que se unieran al grupo terrorista Estado Islámico.

Nora el-Bathy pertenecía a una familia musulmana practicante, originaria de Marruecos. Su hermano mayor, Fouad, se implicó mucho en su búsqueda tras su desaparición, y, de hecho, consiguió viajar a Siria para verla y llevarla de vuelta, aunque sin éxito. Su hermano ha servido en el ejército francés y trabaja como transportista.

La familia de las gemelas Zahra y Salma Halane es originaria de Somalia, de donde huyeron en 1990 a Dinamarca. Allí vivieron un tiempo antes de emigrar a Reino Unido en 2003 y asentarse en Manchester, en una vivienda de protección oficial. Según sus vecinos, son una familia muy simpática, siempre dispuestos a compartir sus tradiciones y su cultura con todo aquel que quiera escucharlos. Son en total once hermanos. Un

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hermano mayor de las gemelas se había unido al grupo terrorista somalí Al-Shabaab. Ambos padres han intentado viajar a Siria para intentar llevar a las gemelas de vuelta, aunque solo la madre se ha atrevido a cruzar la frontera entre Turquía y Siria. No obstante, sin éxito. Se cree que, en Siria, Zahra se habría casado con un hombre de 19 años, Ali Kalantar, un afgano proveniente de Coventry a quien conoció online antes de partir. Salma se habría casado con Abu Handhla, también afgano.

Sally Anne-Jones se casó con un hombre británico, Jonathan Wilkinson, hacia mitad de los años 1990. En 1996 tuvieron un hijo, pero Wilkinson murió poco después, en 1999, a causa de una cirrosis en el hígado. Jones tuvo en 2004 otro hijo, conocido como JoJo, fruto de una relación esporádica con un británico y al que se llevó después con ella a Siria. Posteriormente, se casó con un hombre mucho más joven que ella, Junaid Hussain, un islamista y hacker de Birmingham que había sido condenado y que lideraba un peligroso grupo de ciber criminales conocido como «Team Poison». Se marchó a Siria siguiéndole a él, que fue asesinado por un dron estadounidense el 24 de agosto de 2015. Actualmente, su primer hijo reside en Reino Unido, mientras que se cree que, el pequeño, JoJo, habría muerto junto a ella, cuando lo utilizó de escudo humano contra un dron estadounidense.

Emilie König provenía de una familia de clase media alta y creció en una casa adosada en un buen barrio. Su padre, policía, la abandonó cuando tenía solo dos años. Es la pequeña de cuatro hermanos, tres de ellos de tres padres diferentes. De pequeña hacía gimnasia acrobática, pero tuvo que dejarlo por una lesión en la rodilla. Con 15 años, fue víctima de abusos sexuales por parte de una de las parejas de su madre. Con 23 años, se casó con un hombre argelino, musulmán no practicante, que había sido condenado por tráfico de drogas, y ahí comenzó a ser víctima de violencia doméstica. Consiguió que condenaran a su primer marido, aunque posteriormente tuvo que mudarse a París cuando él salió de prisión. Tiene dos hijos de esa primera relación, aunque ella afirma que no son hermanos. Después, se casó de nuevo, a través de internet, con un saudí residente en Alemania al que nunca había visto, pero este matrimonio duró poco, pues no lo consideraba lo suficientemente musulmán. Partió a Siria buscando el amor, aunque no había conocido a ningún hombre previamente. Una vez allí, ha tenido tres hijos que habrían nacido durante el conflicto.

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Por lo tanto, el 40 % de los casos analizados, correspondientes con las mujeres más adultas, habían crecido en familias con problemas o complicadas, mientras que el 60 % restante, correspondientes con las mujeres más jóvenes, provenían de familias estructuradas.

10.13.Amigos

Debido a la naturaleza propia del contexto en el que las investigaciones sobre estas mujeres habrían tenido lugar, no existe demasiada información sobre los amigos de las mujeres analizadas.

Algunas de las amigas de Nora el-Bathy eran conocedoras de las intenciones de la joven, aunque no se lo contaron a la familia hasta que desapareció.

Los amigos de las gemelas Halane las describen como adolescentes normales y estaban muy sorprendidos por lo sucedido cuando recibieron la noticia. Los amigos de Samra Kesinovic y Sabina Selimovic tampoco se esperaron la noticia.

Los vecinos de Sally Anne-Jones no tenían buenos comentarios para la mujer tras su marcha a Siria. No obstante, según algunas declaraciones, parece que ha seguido manteniendo el contacto con algunos amigos, aunque estos no han querido dar información a los medios de comunicación.

Se desconoce si Emilie König tenía amigos. Antes de marcharse a Siria y tras hacerlo, solo mantuvo el contacto con la socióloga Agnes de Féo, quien participó en el documental del que König fue protagonista.

10.14.Posibles agravios

Distintos agravios rodearon los casos de las mujeres analizadas y se cree que, por ello, tomaron la decisión de abandonar sus hogares en Occidente y viajar a Siria para unirse al grupo terrorista Estado Islámico.

Samra Kesinovic y Sabina Selimovic habrían vivido un periodo de alienación previo a su marcha, marcado por un continuo contacto en los últimos meses con un imam que las convenció para estudiar religión, convertirse al islam y posteriormente unirse al grupo terrorista Estado Islámico.

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Sally Anne-Jones se había enamorado de un yihadista, líder de un grupo ciber criminal, como se ha explicado anteriormente, y habría tomado la decisión de viajar a Siria siguiéndole a él.

Nora el-Bathy tenía una percepción de injusticia sobre el conflicto en Siria. Veía a Francia, su país de origen y residencia, como una de las culpables detrás de la tragedia en Siria. Deseaba viajar al conflicto para ayudar a los heridos, especialmente a los niños que se habían quedado huérfanos en Alepo como consecuencia de la guerra.

Se cree que la marcha de su hermano mayor a Somalia, que se había ido con el objetivo de luchar junto al grupo terrorista al-Shabaab, inspiró a las gemelas Zahra y Salma Halane para seguir sus pasos y unirse al grupo terrorista Estado Islámico en Siria.

Emilie König vivía una gran frustración en Francia, tanto a nivel profesional, como familiar y personal. Odiaba su país de origen, Francia, y veía su vida como una serie de fracasos. Quería encontrar un marido fuerte y viril en Siria.

Así, los agravios que alentaron a las mujeres de los casos analizados a abandonar sus hogares en Occidente y viajar a Siria para unirse con el grupo terrorista Estado Islámico, son diversos y variados.

10.15.Opinión sobre país de origen/residencia

Solo el 40 % de los casos analizados habían publicado o expresado públicamente su opinión sobre sus países de origen o residencia. Dichas mujeres son Nora el-Bathy y Emilie König.

La primera ha manifestado en redes sociales su odio contra Francia, que describe como un país de «bellacos» y «malvados», por el papel que está desempeñando en la guerra siria. La segunda odiaba su país de origen, también Francia, pues veía su vida como una serie de fracasos y buscaba venganza. Creía que la islamofobia en Francia era culpa del expresidente Sarkozy y calificaba a la ex primera dama, Carla Bruni, como una devoradora de hombres.

Por lo tanto, solo el 40 % de las mujeres de los casos analizados, que precisamente se corresponde con aquellas que han partido de Francia a Siria para unirse al grupo terrorista Estado Islámico, habían manifestado públicamente su opinión sobre su país de origen o residencia.

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10.16.Modus operandi

Este apartado hace referencia al modus operandi que las mujeres analizadas siguieron con el objetivo de abandonar sus hogares en Occidente y viajar a Siria para unirse al grupo terrorista Estado Islámico. Se desconocen los detalles de Sally Anne-Jones y Emilie König. El resto de las mujeres, que precisamente son las más jóvenes, habrían seguido un modus operandi en el que reina el engaño e incluso, en algunos casos, el robo a sus familiares.

Las amigas Samra Kenisovic y Sabina Selimovic habían engañado y convencido a sus padres para que les solicitasen unos pasaportes con el objetivo de viajar y aprender idiomas. Para llegar a Siria, se cree que contaron con la ayuda o compañía de alguna figura masculina para llegar a Estambul.

Nora el-Bathy engañó a sus padres alegando que había perdido su documento de identidad para que le solicitasen un pasaporte. Una vez conseguido, sacó dinero de su cuenta y, una mañana, en lugar de ir al colegio, cogió un tren de Aviñón a Paris, desde donde cogió un vuelo a Estambul y desde ahí otro vuelo doméstico hasta la frontera con Siria.

Las gemelas Halane robaron alrededor de 900 euros a su padre y volaron hasta Estambul, Turquía, desde donde, junto a otra pareja y un niño, cruzaron la frontera hasta Siria. Al parecer, Zahra habría tenido dudas hasta el último momento, aunque su hermana Salma la habría convencido para continuar con su viaje.

Por lo tanto, a pesar de que se desconocen los datos sobre las mujeres más adultas, Sally Anne-Jones y Emilie König, en los casos de las más jóvenes, correspondiente con el 60 % destaca el engaño e incluso el robo a sus familiares para emprender el viaje. Asimismo, todas pasaron por Estambul, Turquía, para llegar a Siria.

10.17.Otras actividades desarrolladas

El 80 % de las mujeres han llevado a cabo principalmente actividades de apología, captación, relaciones públicas y propaganda del grupo terrorista, apareciendo en numerosas redes sociales, presumiendo de su nueva vida en Siria con el grupo terrorista Estado Islámico y sujetando armas AK-47. No se tienen datos sobre las actividades desarrolladas por Nora el-Bathy.

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Asimismo, cabe destacar que, aparte de lo anteriormente mencionado, las amigas austriacas Samra Kenisovic y Sabina Selimovic acabaron sirviendo de esclavas sexuales para los yihadistas del grupo terrorista, mientras que las gemelas Halane, según algunas fuentes, habrían acabado formando parte de la policía femenina que vela por la correcta implementación de la Sharía. Además, las gemelas habrían intentado, sin éxito, reclutar a sus hermanos más jóvenes y a otras jóvenes de Reino Unido a través de redes sociales. König, por su parte, ha pedido, públicamente, que se lleven a cabo ataques en Francia contra las instituciones del país y contra las esposas de soldados franceses.

Sally Anne-Jones ha llevado a cabo, además, actividades de reclutamiento, fundando una de las redes más peligrosas conocidas, «Raqqa 12». También ha animado a extremistas en Reino Unido a llevar a cabo ataques terroristas en su país de origen y ha ofrecido consejos sobre cómo viajar a Siria o cómo construir bombas caseras. Esto le ha llevado a adquirir un valor icónico para el grupo terrorista y ser considerada la líder del grupo femenino secreto «Anwar al-Alwaki», responsable de entrenar a las reclutas femeninas en el uso de armas y técnicas.

Por ello, podemos afirmar que, menos Nora el-Bathy, el 80 % de los casos analizados desarrollaron actividades de apología, captación, relaciones públicas y propaganda del grupo terrorista Estado Islámico. Algunas, como Samra Kesinovic y Sabina Selimovic, que se corresponderían con el 20 %, fueron, también, esclavas sexuales del grupo terrorista. Otras, como Jones o las gemelas Halane, que se correspondería con el 40 %, alcanzaron cierto estatus social y de poder dentro del grupo terrorista, llegando a liderar actividades de reclutamiento o redes femeninas, acaparando por ello atención internacional, o formando parte de la policía femenina en Siria.

10.18.Proceso de radicalización

El proceso de radicalización de la mayoría de los casos analizados, el 80 %, tiene un punto en común: la presencia de hombres, con quienes las mujeres mantenían distintos tipos de relaciones. Asimismo, en el 80 % de los casos, internet desempeñó un papel importante.

Las amigas austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic comenzaron a relacionarse con un imam en una mezquita de Viena y a recibir clases de religión. Los periódicos

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austriacos exponen que Ebu Tejma, también de origen bosnio y uno de los salafistas más radicales de Europa, fue el responsable de la radicalización de las jóvenes.

Se cree que Sally Anne-Jones se radicalizó a través de internet, medio donde comenzó su relación con su segundo marido, famoso yihadista y ciber criminal que había pasado tiempo en prisión, y tras quien marchó para unirse al grupo terrorista Estado Islámico en Siria.

Tras su marcha, la familia de Nora el-Bathy, ha descubierto que la joven se había creado una segunda cuenta de Facebook, falsa, a través de la que mantenía el contacto con distintos grupos yihadistas radicales y con diferentes reclutadores en la zona de París. Se cree que también influyó el contacto con Omar Omsen, apodado el «super yihadista».

En diciembre de 2013, se descubrió a una de las gemelas Halane, Salma, viendo propaganda del grupo terrorista Estado Islámico en internet. Aunque en ese momento no se le dio demasiada importancia, posteriormente, tras su marcha, un reclutador de Manchester, Raphael Hostey, habría estado presumiendo de haber convencido a las gemelas para que viajaran a Siria. Además, se cree que uno de los posibles agravios tras su caso fue la marcha de su hermano mayor para luchar con el grupo terrorista Al-Shabaab en Somalia, aunque se desconoce si este las convenció o tuvo algo que ver con su marcha a Siria.

El caso de Emilie König, a diferencia del resto, no cuenta con la presencia de un hombre, pues ella misma tomó la decisión de comenzar a cubrirse con el velo, en busca de una nueva identidad, y encontró apoyo para conseguirlo en el salafismo. No obstante, sí que cuenta con la presencia y la utilización de internet y redes sociales, medios a través de los que consiguió contactar con grupos extremistas y con el grupo terrorista Estado Islámico.

Por lo tanto, los procesos de radicalización que cuentan con la presencia de un hombre, y que conforman el 80 % de los casos analizados, son los de las austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic, Sally Anne-Jones, las gemelas Halane y Nora el-Bathy. Asimismo, en el 80 % de los casos, aquellos correspondientes con los de Nora el-Bahty, las gemelas Zahra y Salma Halane, Sally Anne-Jones y Emilie König, internet fue de gran importancia en su proceso de radicalización.

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27 10.19.Conversión

Mientras que el 40 % de los casos estudiados, Nora el-Bathy y las gemelas Zahra y Salma Halane, provenían de familias musulmanas; el restante 60 %, las austriacas Kesinovic y Selimovic, Sally Anne-Jones y Emilie König, se convirtieron al islam. Las amigas austriacas Keninovic y Salimovic se convirtieron tras comenzar a relacionarse con un imam, se cree que el conocido Ebu Tejma, y recibir clases de religión. A diferencia del resto, nunca mostraron signos de haberse convertido. Jones se convirtió al islam tras conocer a Junaid Hussain, yihadista líder de un grupo ciber criminal y con quien se casaría posteriormente. König alega que se convirtió al islam con solo 17 años, por decisión propia, aunque según su familia, se habría convertido tras conocer a quien se convertiría en su primer marido, un argelino.

10.20.Viaje a zonas de conflicto

Todas las mujeres de los casos estudiados habían viajado, en distintos momentos, a Siria, concretamente a Raqqa, en el momento en el que el conflicto estaba teniendo lugar, concretamente entre 2012 y 2014. No obstante, se desconoce si mantuvieron algún tipo de contacto entre ellas o si se conocían.

En orden cronológico, la primera en viajar fue Emilie König, que lo hizo en 2012. Posteriormente, Sally Anne-Jones, con su hijo pequeño, JoJo, en 2013. Nora el-Bathy llegó a Siria a finales de enero de 2014; las austriacas Samra Kesinovic y Sabina Selimovic llegaron a Siria a través de Turquía en abril de 2014; y, finalmente, las gemelas Halane en junio de 2014.

10.21.Posesión de armas

Ninguna de las mujeres de los casos estudiados poseía armas antes de unirse al grupo terrorista Estado Islámico. No obstante, a partir de su traslado a Siria, se tiene constancia de que el 60 %, Samra Kesinovic, Sabina Selimovic, Sally Anne-Jones y Nora el-Bathy, había aprendido a disparar y luchar, gracias a las fotografías y comentarios publicados en redes sociales, donde aparecen con distintas armas y AK-47.

10.22.Pertenencia/Relación con el grupo terrorista Estado Islámico

Todas las mujeres de los casos analizados, el 100 %, pertenecían al grupo terrorista Estado Islámico.

Referencias

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