LAS AGUAS MINERALES FRêAS EN LA REGIîN DE MURCIA

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LAS AGUAS MINERALES FRêAS EN LA REGIîN DE MURCIA

MARTINEZ PARRA, Marc; MORENO MERINO, Luis y PINUAGA ESPEJEL, Juan Ignacio

Instituto Geol—gico y Minero de Espa–a C/R’os Rosas 23, 28003 Madrid

PALABRAS CLAVE: aguas envasadas, aguas minerales, Murcia, recursos, salinas.

RESUMEN

La regi—n de Murcia, a pesar de padecer un notable dŽficit de agua para la agricultu-ra, e incluso en ocasiones, para el abastecimiento a la poblaci—n, dispone de un impor-tante potencial h’drico para determinados usos (aguas de bebida envasadas, balnearios, salinas marinas y de interior), en los que lo importante es la especial composici—n del agua y no tanto la cantidad del recurso. Se presenta un inventario de aguas minerales fr’as actualmente aprovechadas o con posibilidades de estarlo, exponiŽndose de forma muy resumida las caracter’sticas de la captaci—n y su emplazamiento, la composici—n qu’mica de las aguas, sus caudales aprovechables, la litolog’a de las formaciones acu’-feras y, en algunos casos, los datos relativos a la situaci—n administrativa de las capta-ciones. En total se han inventariado 43 puntos de aguas minerales, 8 salinas de interior y 5 aprovechamientos de agua marina.

INTRODUCCIîN

El volumen de agua embalsada en superficie y la almacenada en los acu’feros es el principal ’ndice de Òriqueza h’dricaÓ de una regi—n, pero no el œnico. La regi—n de Murcia manifiesta una gran necesidad de agua, agravada por la escasa pluviosidad de los œltimos a–os; sin embargo, posee un valioso recurso, poco conocido y sobre todo insu-ficientemente aprovechado: el agua de buena calidad para su uso como agua de bebida

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envasada, en balnearios o para la obtenci—n de sales y salmueras. Lo m‡s importante en este tipo de recurso es la calidad del agua y no su cantidad como factor limitante a la hora de decidir su explotaci—n. En este sentido, la calidad del agua debe cumplir estric-tamente con lo marcado en la legislaci—n vigente al respecto: su composici—n debe ser estable en el tiempo y estar suficientemente protegida frente a las agresiones externas (vertidos contaminantes intencionados o accidentales) (Real Decreto 1164/1991 de 22 de

julio de 1991. Reglamentaci—n TŽcnico Sanitaria para la elaboraci—n, circulaci—n y comercio de las aguas de bebida envasada).

El tŽrmino Òagua mineralÓ resulta confuso debido a las numerosas acepciones que ha tenido a lo largo de la historia. Tradicionalmente se le ha dado este nombre a las aguas procedentes de manantiales, a las que se les atribu’a propiedades curativas: en casi todos los pueblos de Espa–a existen fuentes de gran tradici—n popular, a las que la gente acu-d’a a beber y beneficiarse en muchos casos de sus propiedades; algunas son conocidas incluso antes de la romanizaci—n, dando lugar su aprovechamiento al establecimiento de ba–os y balnearios. En este trabajo se considera como tal toda agua que presenta una mineralizaci—n y/o temperatura caracter’sticas que la hacen apropiada para ciertos usos o aprovechamientos (terapia hidrotermal, obtenci—n de sales o comercializaci—n como agua de bebida envasada) (Pinuaga y Mart’nez, 1995).

Estas aguas minerales pueden ser fr’as o termales. En la regi—n de Murcia son muy populares estas œltimas (Balnearios de Archena o de Fortuna). Sin embargo, el presente trabajo se centra exclusivamente en las aguas fr’as, mucho menos conocidas.

Desde un punto de vista legislativo se diferencian:

a) Aguas de bebida envasadas, a su vez divididas en: aguas minerales naturales, aguas de manantial y aguas potables preparadas. En la Regi—n de Murcia se ha tramitado la clasificaci—n administrativa de los dos primeros tipos. Segœn la Reglamentaci—n

TŽcnico-Sanitaria para la elaboraci—n, circulaci—n y comercio de aguas de bebida envasadas (22/7/1991), las aguas minerales naturales son Òaquellas

bacteriol—gica-mente sanas que tienen su origen en un estrato o yacimiento subterr‡neo y que bro-tan de un manantial (en uno o varios puntos, naturales o perforados). Se distinguen del resto de las aguas potables por su naturaleza y pureza originalÓ. Las aguas de manantial son Òlas potables de origen subterr‡neo que emergen espont‡neamente en la superficie de la tierra o se captan mediante labores practicadas al efecto con las caracter’sticas naturales de pureza que permitan su consumo, previa aplicaci—n de m’nimos tratamientos f’sicosÓ.

b) Aguas minero medicinales son: Òaquellas alumbradas natural o artificialmente y que por sus caracter’sticas y cualidades sean declaradas de utilidad pœblicaÓ (Ley de

Minas de 1973).

c) Aguas minero industriales son: Òaquellas que permiten el aprovechamiento racional de las sustancias que contienen, entendiŽndose incluidas en este grupo las aguas tomadas del mar a estos efectosÓ. (Reglamento General para el RŽgimen de la

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METODOLOGêA

Geogr‡ficamente el ‡rea de estudio se ci–e a los l’mites de la Regi—n Aut—noma de Murcia. La metodolog’a de trabajo se ha basado en una bœsqueda de informaci—n hist—-rica acompa–ada de trabajos de campo que incluyen un reconocimiento geol—gico, toma de muestras y encuesta a los actuales propietarios de las captaciones. Las fuentes prin-cipales de informaci—n han sido los archivos del inventario de aguas minerales del IGME, los archivos de la Delegaci—n de Minas de la Consejer’a de Tecnolog’as, Industria y Comercio de la Regi—n de Murcia, el Bolet’n Oficial del Estado, el Bolet’n Oficial de la Regi—n de Murcia y la Gaceta de Madrid.

BOSQUEJO GEOLîGICO E HIDROGEOLîGICO DE LA REGIîN MUR-CIANA

La Regi—n de Murcia se enmarca geol—gicamente en las Cordilleras BŽticas, cadenas de plegamiento alpino que rodean al mediterr‡neo occidental y que se extienden al sur de la Pen’nsula IbŽrica y norte de Marruecos. En las Cordilleras BŽticas se diferencian tres dominios, que de norte a sur son: PrebŽtico, SubbŽtico y BŽtico. Adem‡s, en la regi—n de Murcia, existen diversas cuencas ne—genas (Campo de Cartagena, Fortuna, Lorca y Mula) y cuaternarias (Valle del Guadalent’n).

Las formaciones acu’feras presentan fundamentalmente litolog’as carbonatadas de edades tri‡sicas a terciarias. No obstante, tambiŽn existen acu’feros detr’ticos (Valle del Guadalent’n y Segura) y acu’feros de car‡cter volc‡nico en la zona de Mazarr—n-Aguilas (Pinuaga et al, 2000).

El dominio BŽtico est‡ constituido por materiales metam—rficos y carbonatados agru-pados en tres complejos estructurales diferenciados (Nevado-Fil‡bride, Alpuj‡rride y Mal‡guide), muy fracturados y afectados por fallas y cabalgamientos. Forman los relie-ves de las Sierras de Cartagena, Carrascoy, Espu–a y de la Torrecilla. Esta complejidad estructural condiciona las formaciones acu’feras, definiŽndose 39 acu’feros en el ‡rea de Mazarr—n-Aguilas (Pinuaga et al, 2000), principalmente m‡rmoles y calizas tri‡sicas, aunque tambiŽn acu’feros pliocuaternarios y rocas volc‡nicas.

La zona SubbŽtica, al norte de la anterior, est‡ formada por numerosos cabalgamientos superpuestos entre s’ o sobre los materiales del PrebŽtico. Forman parte de la Sierra de Moratalla, del Gavil‡n, Quipar y del Oro hasta la m‡s occidental, la Sierra de Barinas. Sus principales formaciones acu’feras est‡n constituidas por rocas carbonatadas jur‡sicas.

El dominio PrebŽtico, el m‡s septentrional, forma los relieves de la Sierra de la Muela, del Puerto, de Sopalmo y el Carche. Predomina las litolog’as sedimentarias car-bonatadas, tri‡sicas a terciarias, que constituyen los principales acu’feros. Su estructura es complicada, con pliegues en direcci—n NE-SO, desviados algunos por importantes fallas y fen—menos de diapirismo y vulcanismo asociados a fallas regionales.

Debido a la actividad tect—nica, durante el Ne—geno se formaron depresiones con dep—sitos miocenos a cuaternarios, provenientes de ambientes continentales (abanicos

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T

abla 1.

Resumen de los puntos de agua Mineral inventariados en la Regi—n de Murcia

(*) Entre parŽntesis la longitud de la galer’a y profundidad del pozo o sondeo. Naturaleza: F-fuente, G-galer’a, P-pozo, S-sond

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(*) Entre parŽntesis la longitud de la galer’a y profundidad de pozo o sondeo. Naturaleza: F-fuente, G-galer’a, P: pozo, S-sond

eo

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abla 1 (cont.)-

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aluviales, lagos salinos) y marinos (abanicos deltaicos y arrecifes). Son las cuencas del Campo de Cartagena, Valle del Guadalent’n y cuencas de Lorca, Mula y Fortuna. Estas cuencas est‡n afectadas por importantes fallas regionales, aœn activas, y otras menores.

En la regi—n de Murcia los sistemas de fallas importantes son principalmente, tres: NE-SO a NNE-SSO, E-O y NO-SE, existiendo tambiŽn fallas N-S, algunas de estas œlti-mas de relevancia ya que juegan un papel fundamental en la existencia de manifestacio-nes termales de la regi—n.

INVENTARIO DE PUNTOS DE AGUA

Los principales antecedentes en el estudio de las aguas minerales de la regi—n de Murcia, (IGME, 1913; 1986), (Armijo, 1968) se centran en las aguas de uso balneario, principalmente termales, prest‡ndose apenas atenci—n al resto de las aguas fr’as.

En este trabajo se han reconocido en total 43 puntos de aguas minerales, 8 salinas de interior y 5 aprovechamientos de aguas marinas (figura 1, tabla 1). Generalmente pocas de ellas tienen algœn tipo de declaraci—n, si bien iniciaron en algœn momento los tr‡mi-tes. En base a su uso y estado de los tr‡mites de declaraci—n se han agrupado en cinco clases:

¥ Las clasificadas como aguas minero-medicinales, minerales naturales, de manantial

o minero-industriales.

¥ Las que han iniciado algœn tipo de tr‡mite para su clasificaci—n o declaraci—n,

aun-que no hayan llegado a obtenerla.

¥ Las que fueron aprovechadas antiguamente y en la actualidad se encuentran

abando-nadas (antiguos ba–os, balnearios y salinas).

¥ Otras captaciones.

¥ Los aprovechamientos de aguas de mar.

En las aguas minerales predominan los manantiales (27) seguidos de los sondeos (10) y galer’as (9), situ‡ndose en su mayor’a en el centro y norte de la regi—n. Su distri-buci—n por municipios se refleja en la tabla 2.

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Aguas minero-medicinales, minerales naturales, de manantial y minero-industria-les

En la tabla 3 se recogen las captaciones que disponen de algœn tipo de clasificaci—n oficial. Las primeras declaraciones de aguas minero-medicinales se produjeron en 1869 (Balneario de la Fuensanta) y en 1891 (Balneario de Cantalar). De estos dos balnearios tan solo el primero, sito en La Parroquia (Lorca) ejerci— como tal hasta la dŽcada de 1980. El segundo logr— ser eximido de la obligatoriedad que conllevaba la declaraci—n de agua minero-medicinal (construcci—n del establecimiento balneario) y se explota en la actualidad como agua envasada con el nombre de Agua de Cantalar.

A inicios de la dŽcada de 1970 se declararon, como aguas minero-medicinales, Fuente Chiki (posteriormente denominada manantial Neval) en Moratalla y Fuente Vidriera (Caravaca), que posteriormente renunciaron a dicha clasificaci—n y se acogie-ron a la de mineral-natural. Curiosamente se efectuaacogie-ron dos sondeos pr—ximos a cada manantial que se aprovechan actualmente para el embotellado de agua con las denomi-naciones: Neval, Font Lys, Fuentevidriera, Aguafina y Fuente cristal. TambiŽn en 1970 se lleg— a embotellar, durante 1 — 2 a–os, el agua procedente de la Fuente de Cueva Negra (Fortuna), clasificada minero-medicinal y embotellada con el nombre Manantial

de las Rocas; hoy d’a la planta embotelladora se encuentra en ruinas.

Otra fuente que se utiliza comercialmente (aunque de manera familiar) es la Fuente de Do–a Rosa (Blanca), clasificada como agua de manantial y denominada Blancagua. Por œltimo, en 1994 se ha clasificado como agua mineral natural la Fuente de la Higuerica, que ten’a prevista su explotaci—n a partir de 1999 con el nombre Manantial

Fuentedue–as.

Las plantas embotelladoras disponen de per’metro de protecci—n, si bien en algœn caso se trata de un per’metro establecido particularmente. El mercado de las plantas embotelladoras es principalmente nacional (Levante y Andaluc’a).

Existen otros puntos de agua que tienen clasificadas sus aguas, aunque no tienen uti-lizaci—n industrial; son Fuente Riolar, Pozo n¼ 3 El Olivar y Fuentespu–a, esta œltima situada dentro del Preparque Natural de Sierra Espu–a.

Aunque es conocida la utilizaci—n de salinas de interior para la obtenci—n de distin-tos tipos de sal en la regi—n de Murcia, la œnica de la que se ha tenido noticia de su cla-sificaci—n como agua minero-industrial son las salinas de Sangonera. Con datos de su existencia a finales del siglo XIX, dej— de funcionar a finales la dŽcada de 1970, llegan-do a envasar la sal para su utilizaci—n alimentaria.

Puntos de agua subterr‡nea con tr‡mites iniciados

A partir de la dŽcada de 1990 se iniciaron los tr‡mites para obtener distintos tipos de clasificaci—n de las aguas o para su comercializaci—n. Se dispone de datos hasta el a–o1999 (tabla 4), desconociŽndose si posteriormente se han producido m‡s clasifica-ciones. En algunos casos, la presencia de contaminaci—n microbiana (Fuentes Grandes,

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Fuente del Rey de Moratalla, Fuente del Pino, Fuente Carrasca) desalent— a los solici-tantes a continuar con las tramitaciones.

TambiŽn en los archivos del IGME se dispone de los informes realizados en contesta-ci—n a muestras enviadas por la Direccontesta-ci—n General de Minas, principalmente entre los a–os 1970 y 1974. De ellos se ha logrado identificar seis fuentes y un sondeo. De las fuentes, tres son de titularidad pœblica (Fuente la Higuera (Fortuna), Manantial Buitrera y Manantial El Algarrobo, sirviendo Žste œltimo de abastecimiento a las Casas del Algarrobo (Fortuna)). El sondeo GŽbar en la actualidad se ha destinado para riego agr’cola.

Puntos de agua con tradici—n hist—rica

En la Regi—n de Murcia existe una gran tradici—n en el aprovechamiento de las aguas con fines curativos e industriales (ver tabla 5). Adem‡s de los Balnearios conocidos, a principios del siglo XX se frecuentaba el Balneario de Carraclaca, hoy en ruinas y

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Tabla 4 Puntos de agua subterr‡nea con tr‡mites iniciados

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ximo a un campo de tiro militar.

TambiŽn, en un entorno m‡s modesto y local, algunos municipios dispon’an de ba–os donde ir a tomar las aguas, con una historia que puede remontarse a finales del siglo XIX como los Ba–os de La Negra o de Fuente‡lamo. En el siglo XX languidecieron lenta-mente a partir de la dec‡da de 1950, estando todas en la actualidad cerradas, utiliz‡ndo-las de forma privada œnicamente sus propietarios (Ba–os del Morr—n, Ba–os de Campa) o para otros usos (ganader’a en Ba–os de Gilico). La mayor’a est‡n en estado ruinoso, aunque algunas aœn evocan el importante pasado que tuvieron en su comarca, como Fuente‡lamo.

La fuente de la Atalaya (Alhama de Murcia) fue estudiada en 1889 y 1916 por los mŽdicos titulares del antiguo Balneario de Alhama de Murcia, y en el œltimo caso, incluida como manantial empleado en el mismo. De muy dif’cil acceso en la rambla de Algeciras, frecuentemente est‡ cubierta por el agua del embalse, al hallarse en la cola de Žste.

La regi—n de Murcia destaca por la tradici—n hist—rica de explotaci—n de captaciones de aguas salinas para la obtenci—n de sal comœn; son las salinas de interior. Aœn algunas de ellas mantienen, de manera familiar y artesanal, la explotaci—n de sus aguas. Tradicionalmente se han explotado galer’as y pozos de poca profundidad, aunque tam-biŽn se han perforado para ello sondeos (Salinas del Principal y de Molina). Generalmente la sal y salmuera obtenidas se venden bien para descalcificadoras o para salar embutidos y para queser’as; no obstante llegaron a envasarse como sal fina de mesa. As’, la sal procedente de las salinas del Principal se envas— en paquetes de 1 kg con la denominaci—n Sal Cruz y la de las salinas de Molina utiliz— la marca ComSal.

Otras captaciones

La tradici—n popular, junto a la utilizaci—n hist—rica (abastecimiento, riego, etc.) o a la mala calidad de las aguas de abastecimiento en zonas lim’trofes (como en la provin-cia de Alicante), lleva a mucha gente a desplazarse a fuentes para beber su agua o inclu-so llev‡rsela en recipientes para su consumo posterior. Son fuentes como la de los Muertos y la del Ca–ico (Moratalla), la fuente del Llano y Los Fontanares (Calasparra); la del Peralejo (Fortuna), la de la Jarra, la de Santa Ana la Vieja (Jumilla) o El Pulpillo (Yecla) y un sinf’n m‡s de manantiales distribuidos por toda la regi—n de Murcia. De ellas, para el inventario realizado, se han visitado la Fuente Architana (Moratalla), las fuentes del MarquŽs (Caravaca) y las dos Fuentes de la Higuera (en Abanilla y Fortuna).

TambiŽn, a partir del estudio de los puntos de la red de calidad del IGME, se ha deter-minado interesante considerar, por su contenido en calcio, el sondeo denodeter-minado Campix (Alhama de Murcia) y su entorno.

Los aprovechamientos de aguas de mar

La costa del Mar Menor ha contado, como industria tradicional, con obtenci—n de sal mediante salinas de evaporaci—n de aguas marinas. Hoy en d’a algunas de ellas han

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des-aparecido (Salinas de C—rcolas) o est‡n inactivas, como las salinas de Lo Poyo/La Uni—n) o del Humedal de Playa de la Hita. Las salinas que permanecen activas son las salinas de San Pedro del Pinatar o del Cotorrillo (San Pedro del Pinatar), las de Rassall o Calblanque (Cartagena) y las de Marchamalo (Cartagena), con una explotaci—n con-junta, en el a–o 1996, de 64 000 T. En las salinas del Cotorrillo existen unas charcas de lodo negro al que se atribuyen propiedades curativas, por lo que son frecuentadas por numerosos visitantes.

El aprovechamiento de las aguas de mar con fines terapŽuticos se inicia en el a–o 1903 con el Hotel-balneario de la Encarnaci—n (Los Alc‡zares). Toman el agua de mar y la calientan en calderas.

HIDROGEOLOGêA DE LOS PUNTOS INVENTARIADOS Generalidades

El 80 % de los puntos de agua estudiados se localizan en los Dominios PrebŽtico y SubbŽtico, dentro de Unidades Hidrogeol—gicas y/o Sistemas Acu’feros principales de la regi—n (tabla 1), aunque en algunos casos (manantial Buitrera, Fuente Santa Clara, Los Tornajos, El Array‡n o La Carrasca) corresponden a peque–os acu’feros de poca exten-si—n y poco representativos.

La litolog’a predominante de estos acu’feros es la carbonatada, siendo los caudales de las fuentes asociados a acu’feros jur‡sicos los m‡s importantes (hasta 467 L/s en las Fuentes del MarquŽs). En el caso de las dolom’as tri‡sicas se han medido 8,5 L/s (Fuentespu–a), siendo los caudales peque–os para los acu’feros cret‡cicos y terciarios (0,02-0,33 L/s) con la excepci—n de la Fuente de Architana (23-28 L/s) (tabla 1). En los sondeos se extraen mayores caudales, estando equipados para extraer un caudal no con-tinuo de 82 L/s en Campix.

Las captaciones empleadas para la obtenci—n de sales (principalmente galer’as y son-deos) est‡n asociados a dep—sitos yes’feros tri‡sicos (diapiros y afloramientos) y a dep—-sitos margoso-yes’feros terciarios; igual ocurre con la mayor’a de ba–os y balnearios. Los caudales de las galer’as y fuentes son bajos, entre 0,03-0,11 L/s, aunque los pozos y sondeos est‡n equipados con bombas para extraer un caudal no continuo de hasta 3 L/s (tabla 1).

Caracter’sticas m‡s sobresalientes de la composici—n de las aguas

En la tabla 6 se presenta un resumen de las caracter’sticas hidroqu’micas m‡s sobre-salientes de las aguas estudiadas. Se muestran, adem‡s de par‡metros f’sico-qu’micos, como el pH, res’duo seco, conductividad elŽctrica y temperatura de surgencia del agua, las facies hidroqu’micas principal y secundaria y caracter’sticas espec’ficas de las aguas minerales naturales.

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El tiempo de contacto y la naturaleza de los materiales que constituyen el acu’fero determinan las caracter’sticas hidroqu’micas de las aguas minerales. En la regi—n de Murcia los materiales dominantes pueden ser agrupados en:

¥ Rocas carbonatadas (de edades jur‡sicas, cret‡cicas, miocenas y terciarias): dan

lugar a aguas de facies qu’micas bicarbonatadas c‡lcicas o c‡lcico-magnŽsicas aun-que, en ocasiones, cuando existe contacto con materiales m‡s solubles, aparecen facies sulfatadas e incluso cloruradas (es el caso de Neval, Font Lys, el manantial de las Rocas y Do–a Rosa). En general, son las aguas m‡s adecuadas para el embote-llado debido a su baja mineralizaci—n y frecuentemente, con contenidos en sodio muy bajos (menos de 20 mg/L), lo que las hace recomendables para dietas pobres en este elemento.

¥ Rocas evapor’ticas y detr’ticas asociadas (de edad tri‡sica o terciaria): originan

aguas de facies cloruradas s—dicas, en ocasiones sulfatadas magnŽsicas, de minerali-zaci—n muy fuerte y dureza muy elevada, no aptas para el consumo. Son principal-mente las captaciones de agua salina, que tienen su uso como minero-industriales para el aprovechamiento de cloruro s—dico.

¥ Resto de litolog’as: incluye materiales como dep—sitos detr’ticos (arenas, areniscas,

gravas, conglomerados y margas) del Cuaternario, Pliocuaternario y Terciario. Las aguas de facies clorurado-sulfatadas s—dicas son las m‡s abundantes, como las correspondientes a los ba–os y balnearios de aguas fr’as: Ba–os de Campa que capta aguas procedentes de dep—sitos detr’ticos en torno al diapiro tri‡sico de Morr—n y Ba–os de Gilico asociado a un nivel areniscoso entre margas terciarias. La notable mineralizaci—n de sus aguas las hace inadecuadas para la bebida aunque la misma llega a ser tan grande como para permitir un aprovechamiento industrial de las sales. En ningœn caso los pH medidos sobrepasan el l’mite permitido para las aguas de bebida (pH=8,5); los valores m‡s elevados se observan en las captaciones situadas en materiales carbonatados, calizas y dolom’as principalmente y los m‡s bajos (ligeramen-te por encima de la neutralidad), en las aguas proceden(ligeramen-tes de ma(ligeramen-teriales evapor’ticos. ònicamente las aguas captadas en las salinas de Molina muestran car‡cter ligeramente ‡cido, pH = 6,4.

Un buen indicador del estado general del agua subterr‡nea respecto a la influencia del suelo o de contaminaci—n org‡nica en general es el valor de DQO (demanda qu’mi-ca de ox’geno). Como se puede apreciar en la tabla 6, la qu’mi-calidad encontrada es muy buena, excepto en tres casos (Campa, un pozo que capta un aluvial afectado por la acti-vidad antr—pica, Ba–os de Fuensanta, con problemas de nitratos y fuente de la Atalaya, un manantial que deber’a ser convenientemente protegido).

Existen tres captaciones (Do–a Rosa, Campix y Atalaya) que presentan la particula-ridad de contener una cantidad significativa de flœor (m‡s de 1 mg/L), por lo que pue-den ser clasificadas como fluoradas.

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T

abla 6.

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abla 6 (continuaci—n).

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CONCLUSIONES

Los dominios geol—gicos PrebŽtico y SubbŽtico, situados al noroeste de la provincia, constituyen las ‡reas de mayor potencial hidromineral de la regi—n de Murcia. En los mismos se localizan la mayor’a de los puntos de aguas minerales susceptibles de ser explotados como agua envasada. Estos dominios son excedentarios en recursos h’dricos de excelente calidad qu’mica, con un potencial de recursos explotables estimado en 20

millones de m3

/a–o (Pinuaga et al 2000).

En ambos dominios existen cuatro plantas embotelladoras en activo que comerciali-zan el agua con las denominaciones de: Agua de Cantalar, Fuente Vidriera, Fuente Cristal, Aqua Fina, Font Lys, Neval y Blancagua. TambiŽn, ya en el dominio BŽtico, se encuentra la planta embotelladora de Fuentedue–as.

Las aguas de utilizaci—n industrial est‡n asociadas a los fen—menos de diapirismo de material tri‡sico, a los dep—sitos margosos-yes’teros terciarios ubicados en las cuencas terciarias y a la explotaci—n de las aguas de mar.

La calidad de las aguas susceptibles de ser embotelladas es en general buena, trece de las muestras analizadas presentan una mineralizaci—n muy dŽbil y adem‡s son reco-mendables para dietas pobres en sodio, otras seis muestras, aunque de mineralizaci—n m‡s elevada, tambiŽn tienen un contenido en sodio muy bajo. Existen tres captaciones con signos de estar situadas en acu’feros insuficientemente protegidos o vulnerables, alcanzando valores de DQO por encima del l’mite permitido.

AGRADECIMIENTOS

El presente trabajo se enmarca dentro de los estudios realizados a travŽs del conve-nio suscrito entre el IGME y la Consejer’a de Tecnolog’as, Industria y Comercio de la Comunidad aut—noma de la Regi—n de Murcia, en materia de rocas industriales y ter-males (a–os 1997,1998 y 1999).

BIBLIOGRAFêA

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