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Apuntes de

Filosofía y Ciudadanía

1

o

Bachillerato

Instituto San Rosendo

Mondoñedo

Curso 2011/2012

(2)
(3)

Índice

1 Introducción 11

1.1 ¿Para qué sirve esta asignatura? . . . 11

1.2 ¿Para qué sirve la filosofía? . . . 11

1.3 Fuentes de nuestros conocimientos . . . 12

1.4 Algunas características de la filosofía . . . 12

1.5 Textos a comentar . . . 13

I El saber filosófico: sentido y finalidad

21

2 La racionalidad 23 2.1 Definición . . . 23 2.2 Tipos de conocimiento . . . 24 2.2.1 Conocimiento científico . . . 24 2.2.2 Conocimiento cotidiano . . . 24 2.2.3 Conocimiento religioso . . . 25 2.2.4 Conocimiento ideológico . . . 25 2.2.5 Conocimiento artístico . . . 25

(4)

2.2.6 Conocimiento filosófico . . . 26 2.3 La lógica . . . 26 2.4 Consistencia y coherencia . . . 26 2.5 Los conceptos . . . 27 2.6 La inducción . . . 27 2.7 Probabilidad . . . 27 2.8 Racionalidad crítica . . . 28 2.9 Verdad y racionalidad . . . 28

2.10 Verdad como copia . . . 28

2.11 La autoridad . . . 29

2.12 Las creencias y su validez . . . 30

2.13 Racionalidad y fines . . . 30

2.14 Alternativas a la racionalidad . . . 30

2.15 Dimensión social de la racionalidad . . . 31

2.16 Ética y racionalidad . . . 31

2.17 Relativismo . . . 31

2.18 Refutación del relativismo . . . 33

2.19 Textos a comentar . . . 35 3 La racionalidad científica 39 3.1 La ciencia . . . 39 3.2 Clases de ciencias . . . 39 3.3 Ciencias naturales . . . 39 3.4 Ciencias formales . . . 40 3.5 Ciencias humanas . . . 40 3.6 Métodos científicos . . . 40 3.7 Método hipotético-deductivo . . . 41 3.8 Observación sistematizada . . . 42 3.9 Matematización . . . 42 3.10 Textos a comentar . . . 42 4 La racionalidad filosófica 47 4.1 ¿Por qué no basta con las ciencias? . . . 47

(5)

ÍNDICE 1oBAC 4.2 Caracterización de la filosofía . . . 48 4.3 Partes de la filosofía . . . 48 4.4 Lógica . . . 49 4.5 Lógica formal . . . 49 4.6 Lógica informal . . . 49

4.7 ¿Por qué funciona la lógica? . . . 50

4.8 Falacias lógicas . . . 50 4.9 Textos a comentar . . . 53 5 La racionalidad práctica 59 5.1 Teoría y práctica . . . 59 5.2 Antropología . . . 60 5.3 Ética . . . 60 5.4 Política . . . 60 5.5 Textos a comentar . . . 60

6 Los problemas filosóficos 67 6.1 El problema del conocimiento . . . 67

6.2 El problema de la mente . . . 68

6.2.1 Las ideas de Aristóteles sobre el alma . . . 68

6.3 La ciencia como actividad . . . 69

6.3.1 Karl Popper y la explicación de la ciencia . . . 69

6.4 El problema de la política . . . 69

6.4.1 John Locke y la organización de la sociedad . . . 70

6.5 Los derechos humanos y su justificación . . . 70

6.5.1 Los derechos humanos según Santo Tomás de Aquino . 70 6.6 La antropología . . . 71

6.6.1 El ser humano según Santo Tomás . . . 71

6.7 Textos a comentar . . . 71

II El ser humano: configuración y dimensiones

77

(6)

7.1 Concepción biológica del hombre . . . 80 7.2 Evolucionismo . . . 82 7.3 Hominización . . . 82 7.4 Humanización . . . 83 7.5 Textos a comentar . . . 83 8 Naturaleza y cultura 89 8.1 La naturaleza . . . 89 8.2 La naturaleza humana . . . 89 8.3 Necesidades naturales . . . 89 8.4 Limitaciones naturales . . . 90

8.5 La cultura al servicio de la naturaleza . . . 90

8.6 La cultura modifica la naturaleza . . . 90

8.7 Cultura humana y culturas locales . . . 91

8.8 Crítica cultural . . . 91

8.9 Oposición de naturaleza y cultura . . . 92

8.10 Libertad humana . . . 92 8.11 Textos a comentar . . . 93 9 Individuo y sociedad 99 9.1 El individuo . . . 99 9.2 Elementos biológicos . . . 99 9.3 Elementos geográficos . . . 100 9.4 Elementos psicológicos . . . 100 9.5 Elementos biográficos . . . 100 9.6 Elementos sociales . . . 100 9.6.1 Elementos históricos . . . 100 9.6.2 Elementos económicos . . . 100 9.6.3 Elementos políticos . . . 100 9.7 Elementos culturales . . . 101 9.8 La sociedad . . . 101

9.9 La sociedad contra el individuo . . . 101

(7)

ÍNDICE 1oBAC

10 El lenguage 107

10.1 Definición de lenguaje . . . 107

10.2 Lenguaje humano y animal . . . 107

10.3 Lenguaje natural y lenguajes artificiales . . . 107

10.4 Elementos del lenguaje . . . 108

10.4.1 Significado . . . 108 10.4.2 Significante . . . 108 10.4.3 Referente . . . 108 10.5 Comunicación . . . 109 10.5.1 Código . . . 109 10.5.2 Canal . . . 109 10.5.3 Emisor . . . 109 10.5.4 Receptor . . . 109 10.5.5 Mensaje . . . 109 10.6 Traducción . . . 109 10.7 Lenguaje ycosmovisión . . . 110 10.8 Lenguaje y pensamiento . . . 110

10.9 Ideas erróneas en torno a las lenguas . . . 111

10.10 Textos a comentar . . . 112

III De la filosofía moral a la filosofía política

119

11 Libertad y responsabilidad 121 11.1 El hombre como animal . . . 121

11.2 Elementos básicos de la teoría de la evolución de las especies . . 121

11.3 Ideas filosóficas que nos ofrece la biología . . . 122

11.4 Libertad y voluntad. . . 123 11.5 Responsabilidad . . . 123 11.6 Textos a comentar . . . 123 12 Heteronomía y autonomía 129 12.1 Heteronomía . . . 129 12.2 Autonomía . . . 130

(8)

12.3 Expresión política de la autonomía . . . 130

12.4 Textos a comentar . . . 130

13 Felicidad y justicia 135 13.1 La felicidad . . . 135

13.2 La justicia . . . 136

13.3 La relación entre felicidad y justicia . . . 136

13.4 La sociedad abierta: respuesta . . . 136

13.5 La dimensión institucional: democracia . . . 136

13.6 La dimensión material: libre mercado . . . 136

13.7 El eudemonismo . . . 137

13.8 Textos a comentar . . . 137

14 La idea de ciudadanía 139 14.1 ¿Cómo ser un buen ciudadano? . . . 140

14.2 Textos a comentar . . . 143

IV Estado, ciudadanía y democracia

147

15 El estado 149 15.1 Definición de estado . . . 149

15.2 Violencia legítima . . . 150

15.3 Monopolio de la violencia legítima . . . 150

15.4 Estado y derechos . . . 151

15.5 Ideas de John Locke . . . 151

15.6 Instituciones políticas . . . 152

15.7 Textos a comentar . . . 154

16 Los derechos humanos 159 16.1 ¿Qué son los derechos humanos? . . . 159

16.2 Declaración universal de los derechos humanos . . . 160

(9)

ÍNDICE 1oBAC

17 La legitimidad democrática 171

17.1 ¿Qué es la legitimidad? . . . 171

17.2 Teorías sobre la legitimidad . . . 172

17.3 El iusnaturalismo . . . 172 17.4 Ley natural . . . 172 17.5 Contrato social . . . 173 17.6 Límites de la soberanía . . . 173 17.7 Justificación utilitarista . . . 174 17.8 Democracia deliberativa . . . 174 17.9 Textos a comentar . . . 175

18 Los retos de la democracia 183 18.1 Nacionalismo y xenofobia . . . 183

18.2 Falta de democracia . . . 185

18.3 Tecnocracia y falta de participación . . . 185

18.4 Discurso único . . . 186

18.5 Corrupción . . . 186

18.6 Adecuada relación con la economía . . . 186

18.7 Textos a comentar . . . 187

19 La igualdad 199 19.1 Textos a comentar . . . 200

(10)
(11)

Lección

1

Introducción

1.1 ¿Para qué sirve esta asignatura?

Éste curso es una introducción a la filosofía, que trata fundamentalmente los temas de epistemología, antropología, ética y política.

La ética y la política, y hasta cierto punto la antropología, son ya conocidas por los que han estudiado la ESO, a través de las asignaturas:Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos y Educación Ético-Cívica. Lo que se pretende aquí es ampliar y sistematizar un poco estos campos.

1.2 ¿Para qué sirve la filosofía?

La filosofía sirve para ayudarnos a dirigir nuestra vida.

Los seres humanos somos libres. Como individuos y como sociedad, pode-mos escoger lo que querepode-mos hacer y cómo querepode-mos vivir y podepode-mos hacer lo que es necesario para cumplir nuestros objetivos.

Para hacer una elección correcta necesitamos saber: 1. Cómo es el mundo.

(12)

Si sabemos cómo somos nosotros, los seres humanos, sabremos qué nos hace felices y qué nos hace daño. Si sabemos cómo es el mundo, podremos saber cómo sacar provecho de él, cómo utilizarlo para nuestros fines.

1.3 Fuentes de nuestros conocimientos

En nuestra sociedad no nos basta con lo que nos enseñan nuestros padres, ni con lo que vemos en la televisión, ni con lo que nos cuentan nuestros amigos. En general, todo esto es suficiente para muchas cosas, pero difícilmente bastaría por ejemplo, para aprender una profesión o para saber cómo participar en el gobierno del estado. Por eso venimos al instituto. Para eso existe, en todas las sociedades modernas, el sistema educativo, desde el parvulario a la universidad.

Las ciencias que estudiamos en cada asignatura ofrecen el conocimiento bá-sico que los seres humanos utilizamos para crear una tecnología a nuestro servi-cio.1

En la asignatura de Filosofía y Ciudadanía vamos a estudiar qué es el ser humano como ser racional, moral, social y político. Es decir, vamos a estudiar:

1. qué podemos pensar. 2. qué es ser bueno y malo. 3. cómo se puede vivir en grupos.

4. cómo se pueden organizar mejor los grupos sociales.2

Estos conocimientos son los que precisamos para vivir lo más felizmente posible. Después, claro, bastaría con llevarlo a práctica y tener algo de suerte.

1.4 Algunas características de la filosofía

En filosofía siempre debemos

1Aunque en el instituto se estudien de forma introductoria, claro está, todo lo que se estudia

aquí tiene una aplicación práctica.

2Por supuesto tenemos que entender que vamos a aprender sobre estas cosas en un grado

mo-desto. Modesto porque no tenemos mucho tiempo y porque, lamentablemente, el ser humano no lo sabe todo, y los filósofos tampoco.

(13)

Textos a comentar 1oBAC

1. aprender lo que se supone que debemos saber, 2. desconfiar de lo que hemos aprendido y

3. desconfiar de las razones para nuestra propia desconfianza.

Eso significa que sea lo que sea que creamos, debemos creerlo con razones, o por lo menos ser conscientes de que no tenemos razones para hacerlo cuando sea así. Esto se llamapensamiento crítico. Ser crítico no significa estar en contra de todo, sino examinar lo recibido intentando ver si es sólido, si está respaldado por la lógica y la evidencia empírica.

¿Y por qué todos tenemos derecho a examinar las creencias recibidas? Porque cada uno de nosotros tiene valor es importante que seamos agentes y no sólo piezas en un funcionamiento que diseñan otras personas. Puede ser que, después, demos nuestro asentimiento a esos mecanismos, pero si es así, debemos hacerlo conscientemente. En última instancia lo que promueve la filosofía es la lucidez, la consciencia.

1.5 Textos a comentar

1C1. El filósofo alemán Inmanuel Kant, escribió un artículo llamado Was ist Aufklärung? en el que explicó su concepción de la filosofía.

La ilustración es la salida del hombre de su minoría de edad. . . Él mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la in-capacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la cau-sa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la con-ducción de otro. ¡Sapere aude!3 ¡Ten valor de servirte de tu propio

entendimiento! He aquí la divisa de la ilustración.

La mayoría de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha libra-do desde tiempo atrás de conducción ajena (naturaliter maiorennes),

(14)

permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la pe-reza y la cobardía. Por eso les es muy fácil a los otros erigirse en tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un pastor4 que reemplaza mi conciencia moral, un

médico que juzga acerca de mi dieta, y así sucesivamente, no necesi-taré del propio esfuerzo. Con sólo poder pagar, no tengo necesidad de pensar: otro tomará mi puesto en tan fastidiosa tarea. Como la mayoría de los hombres (y entre ellos la totalidad del bello sexo) tienen por muy peligroso el paso a la mayoría de edad, fuera de ser penoso, aquellos tutores ya se han cuidado muy amablemente de tomar sobre sí semejante superintendencia. Después de haber aton-tado sus reses domesticadas, de modo que estas pacíficas criaturas no osan dar un solo paso fuera de las andaderas en que están metidas, les mostraron el riesgo que las amenaza si intentan marchar solas. Lo cierto es que ese riesgo no es tan grande, pues después de algu-nas caídas habrían aprendido a caminar; pero los ejemplos de esos accidentes por lo común producen timidez y espanto, y alejan todo ulterior intento de rehacer semejante experiencia.

Por tanto, a cada hombre individual le es difícil salir de la minoría de edad, casi convertida en naturaleza suya; inclusive, le ha cobrado afición. Por el momento es realmente incapaz de servirse del pro-pio entendimiento, porque jamás se le deja hacer dicho ensayo. Los grillos que atan a la persistente minoría de edad están dados por re-glamentos y fórmulas: instrumentos mecánicos de un uso racional, o mejor de un abuso de sus dotes naturales. Por no estar habituado a los movimientos libres, quien se desprenda de esos grillos quizá die-ra un inseguro salto por encima de alguna estrechísima zanja. Por eso, sólo son pocos los que, por esfuerzo del propio espíritu, logran salir de la minoría de edad y andar, sin embargo, con seguro paso. Pero, en cambio, es posible que el público se ilustre a sí mismo, siem-pre que se le deje en libertad; incluso, casi es inevitable. En efecto,

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Textos a comentar 1oBAC

siempre se encontrarán algunos hombres que piensen por sí mis-mos, hasta entre los tutores instituidos por la confusa masa. Ellos, después de haber rechazado el yugo de la minoría de edad, ensan-charán el espíritu de una estimación racional del propio valor y de la vocación que todo hombre tiene: la de pensar por sí mismo. No-temos en particular que con anterioridad los tutores habían puesto al público bajo ese yugo, estando después obligados a someterse al mismo. Tal cosa ocurre cuando algunos, por sí mismos incapaces de toda ilustración, los incitan a la sublevación: tan dañoso es inculcar prejuicios, ya que ellos terminan por vengarse de los que han sido sus autores o propagadores. Luego, el público puede alcanzar ilustra-ción sólo lentamente. Quizá por una revoluilustra-ción sea posible produ-cir la caída del despotismo personal o de alguna opresión interesada y ambiciosa; pero jamás se logrará por este camino la verdadera re-forma del modo de pensar, sino que surgirán nuevos prejuicios que, como los antiguos, servirán de andaderas para la mayor parte de la masa, privada de pensamiento. (Traducción ajena.)

1C2. Aristóteles, el gran filósofo griego del siglo V antes de Cristo, explica en su obraMetafísica el sentido del conocimiento.

Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber. El placer que nos causa las percepciones de nuestros sentidos es una prueba de esta verdad. Nos agradan por sí mismas, independientemente de su utilidad, sobre todo las de la vista. En efecto, no sólo cuando tenemos intención de obrar, sino hasta cuando ningún objeto prác-tico nos proponemos, preferimos, por decirlo así, el conocimiento visible a todos los demás conocimientos que nos dan los demás sen-tidos. Y la razón es que la vista, mejor que los otros sentidos, nos da a conocer los objetos, y nos descubre entre ellos gran número de diferencias. Los animales reciben de la naturaleza la facultad de co-nocer por los sentidos. Pero este conocimiento en unos no produce la memoria; al paso que en otros la produce. Y así los primeros son simplemente inteligentes; y los otros son más capaces de aprender

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que los que no tienen la facultad de acordarse. La inteligencia, sin la capacidad de aprender, es patrimonio de los que no tienen la facultad de percibir los sonidos, por ejemplo, la abeja y los demás animales que puedan hallarse en el mismo caso. La capacidad de aprender se encuentra en todos aquellos que reúnen a la memoria el sentido del oído. Mientras que los demás animales viven reducidos a las impre-siones sensibles o a los recuerdos, y apenas se elevan a la experiencia, el género humano tiene, para conducirse, el arte y el razonamiento. En los hombres la experiencia proviene de la memoria. En efecto, muchos recuerdos de una misma cosa constituyen una experiencia. Pero la experiencia, al parecer, se asimila casi a la ciencia y al arte. Por la experiencia progresan la ciencia y el arte en el hombre. La ex-periencia, dice Polus, y con razón, ha creado el arte, la inexperiencia marcha a la ventura. El arte comienza, cuando de un gran número de nociones suministradas por la experiencia, se forma una sola con-cepción general que se aplica a todos los casos semejantes. Saber que tal remedio ha curado a Calias atacado de tal enfermedad, que ha producido el mismo efecto en Sócrates y en muchos otros tomados individualmente, constituye la experiencia; pero saber que tal reme-dio ha curado toda clase de enfermos atacados de cierta enfermedad, los flemáticos, por ejemplo, los biliosos o los calenturientos, es arte. En la práctica la experiencia no parece diferir del arte, y se observa que hasta los mismos que sólo tienen experiencia consiguen mejor su objeto que los que poseen la teoría sin la experiencia. Esto consis-te en que la experiencia es el conocimiento de las cosas particulares, y el arte, por lo contrario, el de lo general . (Traducción ajena.)

1C3. John Locke, el filósofo inglés del siglo XVII, explica al principio de su obraAn Essay on Human Understanding, sus ideas sobre el conocimiento.

Nuestras capacidades son las adecuadas a nuestro estado y a nuestros intereses Porque, aunque la comprensión de nuestros entendimien-tos se quede muy corta respecto a la vasta extensión de las cosas, ten-dremos motivos suficientes para alabar al generoso autor de nuestro

(17)

Textos a comentar 1oBAC

ser por aquella porción y grado de conocimiento que nos ha con-cedido, tan por encima de todos los demás habitantes de nuestra morada. Los hombres tienen una buena razón para estar satisfechos con lo que Dios ha creído que les conviene, puesto que les ha dado (como dice San Pedro: Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad; II, Pedro, c. I, v.) cuanto es necesario para la comodidad en la vida y para el conocimiento de la virtud, ya que ha puesto al alcance de sus descubrimientos las previsiones de un bienestar en es-ta vida y les ha mostrado el camino que conduce a otra mejor. Por cortos que sean sus conocimientos respecto a una comprensión uni-versal o perfecta de lo que existe, asegura, no obstante, que su gran interés tendrá luz suficiente para conducirlos al conocimiento de su Hacedor, y para mostrarles cuales son sus deberes. Los hombres encontrarían materia suficiente para ocupar sus mentes y para em-plear sus manos con variedad, gusto y satisfacción, si no se pusieran en osado conflicto con su propia constitución y desperdiciaran los beneficios que tienen en sus manos cuando éstas no sean lo bastante grandes para abarcarlo todo. No tendríamos motivo para lamentar-nos de la pequeñez de nuestras mentes si las dedicáramos a aquello que pueda sernos útil, porque de ello son absolutamente capaces. Y sería una displicencia imperdonable, al mismo tiempo que pueril, si desestimáramos las ventajas que nos ofrece nuestro conocimiento y si nos descuidáramos en mejorarlo con vistas a los fines para los que nos fue dado, sólo porque hay algunas cosas que están fuera de su alcance. No sería una buena excusa la de un criado perezoso y terco, alegar que le hacía falta la luz del sol para negarse a cumplir su oficio a la luz de un candil. El candil que nos alumbra brilla lo suficiente para todos nuestros menesteres. Los descubrimientos que su luz nos permite deben satisfacernos, y sabremos emplear de buena manera nuestros entendimientos cuando nos ocupemos de todos los objetos en la manera y proporción en que se adapten a nuestras facultades y que sobre tales bases sean capaces de proponérsenos, sin requerir perentoria o destempladamente una demostración, ni exigir certeza

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allí donde sólo debemos aspirar a probabilidad, y esto es bastante para regir todas nuestras preocupaciones. Si vamos a descreerlo to-do, sólo porque no podemos conocer todo con certeza, obraremos tan necesariamente como un hombre que no quisiera usar sus pier-nas y pereciera por permanecer sentado, sólo porque carece de alas para volar. (Traducción ajena.)

1C4. El filósofo francés del siglo XVII René Descartes, en su obra, Discours de la méthode, comenta la necesidad del pensamiento crítico.

El buen sentido es lo que mejor repartido está entre todo el mundo, pues cada cual piensa que posee tan buena provisión de él, que aun los más descontentadizos respecto a cualquier otra cosa, no suelen apetecer más del que ya tienen. En lo cual no es verosímil que todos se engañen, sino que más bien esto demuestra que la facultad de juz-gar y distinguir lo verdadero de lo falso, que es propiamente lo que llamamos buen sentido o razón, es naturalmente igual en todos los hombres; y, por lo tanto, que la diversidad de nuestras opiniones no proviene de que unos sean más razonables que otros, sino tan sólo de que dirigimos nuestros pensamientos por derroteros diferentes y no consideramos las mismas cosas. No basta, en efecto, tener el ingenio bueno; lo principal es aplicarlo bien. Las almas más grandes son capaces de los mayores vicios, como de las mayores virtudes; y los que andan muy despacio pueden llegar mucho más lejos, si van siempre por el camino recto, que los que corren, pero se apartan de él.

Por mi parte, nunca he presumido de poseer un ingenio más perfec-to que los ingenios comunes; hasta he deseado muchas veces tener el pensamiento tan rápido, o la imaginación tan clara y distinta, o la memoria tan amplia y presente como algunos otros. Y no sé de otras cualidades sino ésas, que contribuyan a la perfección del inge-nio; pues en lo que toca a la razón o al sentido, siendo, como es, la única cosa que nos hace hombres y nos distingue de los animales, quiero creer que está entera en cada uno de nosotros y seguir en esto

(19)

Textos a comentar 1oBAC

la común opinión de los filósofos, que dicen que el más o el menos es sólo de los accidentes, mas no de las formas o naturalezas de los individuos de una misma especie.

Pero, sin temor, puedo decir, que creo que fue una gran ventura para mí el haberme metido desde joven por ciertos caminos, que me han llevado a ciertas consideraciones y máximas, con las que he formado un método, en el cual paréceme que tengo un medio para aumen-tar gradualmente mi conocimiento y elevarlo poco a poco hasta el punto más alto a que la mediocridad de mi ingenio y la brevedad de mi vida puedan permitirle llegar. Pues tales frutos he recogido ya de ese método, que, aun cuando, en el juicio que sobre mí mismo hago, procuro siempre inclinarme del lado de la desconfianza mejor que del de la presunción, y aunque, al mirar con ánimo filosófico las distintas acciones y empresas de los hombres, no hallo casi ninguna que no me parezca vana e inútil, sin embargo no deja de producir en mí una extremada satisfacción el progreso que pienso haber rea-lizado ya en la investigación de la verdad, y concibo tales esperanzas para el porvenir, que si entre las ocupaciones que embargan a los hombres, puramente hombres, hay alguna que sea sólidamente bue-na e importante, me atrevo a creer que es la que yo he elegido por mía. (Traducción ajena.)

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(21)

Parte I

El saber filosófico: sentido y

finalidad

(22)
(23)

Lección

2

La racionalidad

A racionalidade: elementos e procedementos que a definen (conceptua-lización, inferencia, argumentación, coherencia, etc.), fronte a outras modalidades de coñecemento (crenzas, mitos, tradicións, etc.)

2.1 Definición

Ser racional es usar la lógica y el testimonio de los sentidos a la hora de pensar. La racionalidad es el mejor instrumento que tiene el ser humano para lograr sus fines. Por eso merece la pena conocer su uso.

La realidad es como es, y podemos percibirla por nuestros sentidos. Si toma-mos nota de lo que vetoma-mos, oítoma-mos, etc. conseguitoma-mos datos que podetoma-mos com-binar para conseguir conocimientos. Los conocimientos nos permiten tener en cuenta lo que hay y llevar mejor a cabo nuestros fines.

La realidad tiene una estructura. Las cosas no están tan sólo amontonadas, sino que tienen relaciones. Esas relaciones pueden describirse con la parte del conocimiento que llamamoslógica. La lógica es una posibilidad de nuestro pen-samiento, aunque también podemossaltárnosla. Es fácil demostrar que cuando razonamos lógicamente llegamos a ideas más útiles para nuestra vida.

(24)

2.2 Tipos de conocimiento

Antes de saber qué somos1, tenemos que saber qué es saber. Es decir, tenemos

que explorar los límites de nuestro conocimiento, qué tipos de conocimiento existen, en qué se diferencian, cómo se relacionan y qué confianza podemos depositar en cada uno.

Consideramos que el conocimiento científico y el cotidiano son irrechaza-bles. Se nos imponen por el hecho de estar en el mundo y en una sociedad. Los conocimientos de tipo religioso, ideológico, artístico y filosófico son por el contrario rechazables, opcionales en cualquier caso. Claro está que su rechazo supone inconvenientes.

2.2.1 Conocimiento científico

Estudia los fenómenos naturales que son repetibles. Utiliza el método hipo-tético-deductivo, la observación sistematizada y la matematización.2Las ciencias

nos permiten crear tecnologías más eficaces para controlar la realidad.

Aportación esencial a la cultura europea son las ciencias, que son también hijas de la filosofía, desarrollos del pensamiento filosófico que consiguieron au-tonomía a partir del siglo XVII.

2.2.2 Conocimiento cotidiano

El conocimiento cotidiano, llamado tambiénde sentido común o cultural en sentido sociológico del término, es el conjunto de ideas y conductas que apren-demos por vivir en una sociedad y que nos sirven para relacionarnos dentro de ella. Son por ejemplo, las normas de cortesía, los hábitos alimentarios, el uso de los vestidos, etc.

Estas ideas varían de una sociedad a otra y dentro de la misma sociedad de una época histórica a otra. Parte del trabajo de la filosofía consiste en criticar los conceptos de la cultura, y rechazar los que se muestran inadecuados por falta de lógica o por no corresponderse con la realidad.

1El objetivo principal de la filosofía.

(25)

Tipos de conocimiento 1oBAC

2.2.3 Conocimiento religioso

El conocimiento religioso trata de transmitir una experiencia irrepetible de contacto con lo sobrenatural. Se basa en la transmisión por testimonio de auto-ridad y descansa en la aceptación de esa autoauto-ridad, es decir, en la fe o confianza que se tenga en ella. De ahí que pueda ser rechazado si no existe esa fe. No podemos decir que las religiones sean irracionales porque el procedimiento de aceptación de una autoridad para establecer nuestros conocimientos es algo ge-neralmente aceptado como válido. De lo que se trata, es de ver si existen o no razones para esa creencia.

Entre las religiones destacamos el cristianismo, el islam, el budismo, el hin-duismo, y el taoísmo.

La cultura europea está influida por la religión cristiana, a su vez fuertemen-te influida por la filosofía. De hecho, se puede decir que está, en gran parfuertemen-te, formada por ideas heredadas de la filosofía griega).

2.2.4 Conocimiento ideológico

Por ideología nos referimos al conjunto de ideas políticas que usamos para ordenar cómo vivimos en sociedad. Es el conocimiento que nos permite inter-pretar la organización de la sociedad. Supone una concepción del ser humano3

y de la sociedad.

2.2.5 Conocimiento artístico

Podemos llamar así al conocimiento que obtenemos de la apreciación de las obras estéticas. Cuando miramos un cuadro o escuchamos una obra musical vamos acumulando una capacidad de juzgar la belleza artística y unos criterios para hacerlo. El conocimiento artístico tiene mucho que ver con la educación de la sensibilidad. No es verdad que en el arte todo sea subjetivo.

(26)

2.2.6 Conocimiento filosófico

El conocimiento filosófico es el que obtenemos por especulación, es decir, pensando críticamente sobre las ideas que ya tenemos y sobre los datos que nos aporta la percepción. Lo que caracteriza a la filosofía es ser crítica, es decir cuestionar incluso sus propios resultados, y ser profunda, es decir, no quedarse contenta con una respuesta simple u obvia.

Para obtener un conocimiento filosófico debemos preguntar siempre ¿por qué?, incluso allí donde las ciencias, las artes o las religiones afirmen que nuestra pregunta no tiene sentido.

La definición tradicional de filosofía,conocimiento de las cosas por sus causas últimas reafirma la necesidad de perseguir la verdad por debajo y por detrás de las respuestas corrientes.

Naturalmente, esta pretensión de profundidad hace que nunca estemos se-guros de haber llegado hasta el fondo, y nos obliga a continuar el razonamiento filosófico. En filosofía debemos cambiar el sentimiento de certeza por la apertu-ra a nuevas verdades, descubiertas por la reflexión.

2.3 La lógica

La lógica es la descripción de las leyes del pensamiento, de la inferencia co-rrecta, es decir de cómo sacar correctamente unas ideas de otras. Al mismo tiem-po, la estructura del mundo es lógica, y esa es probablemente la razón por la que también nuestro cerebro evolucionó para adaptarse a esa realidad y también es lógico.4

2.4 Consistencia y coherencia

Racional es buscar la coherencia/consistencia y la verdad.

La consistencia de las ideas significa que puedan resistir las críticas. Para ello deben ser lógicas y estar de acuerdo con el testimonio de los sentidos.

4Por eso es normal que si somos seres evolucionados en esta realidad, nuestro pensamiento

(27)

Los conceptos 1oBAC

La coherencia de las ideas significa que están de acuerdo unas con otras, que no se contradicen. Ser racional es procurar poner de acuerdo las ideas que tenemos.

2.5 Los conceptos

Para pensar sólo necesitamos los datos de los sentidos, sino que tenemos que agruparlos, para manejarlos mejor, en conceptos. Un concepto (o idea) repre-senta una parte de la realidad. Cómo surgen los conceptos es uno de los temas que trató históricamente la filosofía.

Los conceptos pueden nacer de cualquier modo pero si queremos que sean racionales, tenemos que ponerlos a prueba: deben ser lógicos y corresponderse con la realidad tal como la percibimos por los sentidos.

2.6 La inducción

¿Cuál es la solución al problema de la inducción?

La inducción consiste en sacar conclusiones generales del estudio de muchos casos particulares. Cuantos más casos estudiemos más confianza podemos tener en la generalización.

Sin embargo nunca podemos estar seguros de que el futuro vaya a ser igual que el pasado estudiado. Ser racional supone apostar por la regularidad de la naturaleza. Como toda apuesta no es algo seguro. Por eso tenemos que estar abiertos a la reconsideración de nuestras ideas sobre la realidad, si hay algún cambio que nos lo indique.

2.7 Probabilidad

Hay que diferenciar la idea de probabilidad como expectativa psicológica, es decir, como lo que nos hemos acostrumbrado a esperar o a considerar posible, y la idea de probabilidad en sentido matemático o físico, es decir, lo que puede pasar porque es posible que pase, aunque a nosotros nos parezca difícil.

(28)

2.8 Racionalidad crítica

Eso supone someter a crítica los supuestos conocimientos, como ya hemos dicho. Ser racional supone estar abierto a ser convencido de los propios errores. Si alguien cree que tiene razón y que nada lo hará cambiar de opinión, entonces, tenga razón o no, su postura es irracional.

Ser irracional es malo porque supone negarse a utilizar el único medio que tenemos a mano para llegar a perfeccionar nuestras ideas, para llegar a hacerlas más verdaderas. Por otro lado, las personas que adoptan ideas irracionales sue-len hacerlo dejándose llevar por sus sentimientos, ira, miedo, rabia, rencor, o incluso buenos sentimientos, pero que pueden engañarnos, como el amor, el en-tusiasmo, el optimismo y la confianza. Los sentimientos son inclinaciones que nos pueden llevar a obrar. Si no tenemos en cuenta la realidad y sólo nuestros sentimientos, nuestra actividad será ciega, y por lo tanto resultará mala para nosotros y los demás.

2.9 Verdad y racionalidad

Verdadera es una idea que se corresponde con la realidad, ahora bien, explicar el sentido de la palabracorresponderse no es fácil.

Para establecer la correspondencia, podemos tener en cuenta los criterios de coherencia, copia, éxito práctico. Es decir, la idea tiene que ser coherente con el resto de cosas que sabemos que son ciertas, tiene que copiar aunque sea esque-máticamente la realidad y tiene que permitirnos de alguna manera relacionarnos exitosamente con ella.5

2.10 Verdad como copia

El concepto de idea, de copia, parece inseparable del conocimiento, pero nunca se puede tratar de una copia perfecta. Las ideas son esquemáticas siempre, dejan fuera elementos de la realidad que no nos interesan en esa situación, o que

(29)

La autoridad 1oBAC

no resulta fácil percibir. El que una idea no sea una copia perfecta no significa que no sea verdadera.

2.11 La autoridad

No sería posible verificar uno mismo todo lo que debemos tener en cuenta. Por eso una gran parte de nuestro conocimiento está basado y debe estar basado en la autoridad.

La autoridad es el valor que concedemos a las personas o a las fuentes do-cumentales cuyas afirmaciones creemos porque las consideramos fundadas. Si tenemos un diccionario, confiamos en que nos dé el significado de las palabras desconocidas. Cuando leemos una definición, nos la creemos, y utilizamos el argumento de que «viene en el diccionario» si tenemos que convencer a alguien del significado.

Ocurre lo mismo con las personas que creemos que saben mucho, como los científicos o los profesores. Pero incluso si alguien afirma que sabe algo que desconocemos, nuestra tendencia natural es hacerle caso, es decir, considerarlo como una autoridad.6

Hasta aquí no hay problema. El problema empieza cuando una persona que normalmente tiene autoridad, quiere utilizarla para hacernos creer algo e impe-dir que lo comprobemos o lo cuestionemos. Porque la autoridad real es siempre un complemento de la comprobación racional, pero no puede suplantarla ilegíti-mamente.

Ante la autoridad siempre tenemos que tener claro que:

1. Antes de fiarnos de alguien o de algo, debemos cuestionar si es una fuente fiable, es decir, averiguar qué sabe esa persona de ese asunto, de dónde ha sacado sus conocimientos, etc.

2. Debemos recordar que todo el mundo puede equivocarse.7

6Es lo que hacemos cuando preguntamos a cualquier desconocido por un dirección. Nos

creemos lo que nos dice, es decir, damos valor de autoridad a sus palabras.

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3. Que cualquier autoridad tiene que ser capaz de dar razones y datos para respaldar lo que afirma, y que si no es capaz de hacerlo, entonces lo que afirma no tiene por qué creerse.

4. Que aunque aceptemos lo que nos dice otra persona, la responsabilidad, epistemológica y ética, por lo que creemos, y por lo que hacemos en con-secuencia, esnuestra, no de la persona de la que nos fiamos.

2.12 Las creencias y su validez

Son creencias racionales las que descansan en una autoridad fiable, que son verificables. Por supuesto muchas de las creencias que tenemos no las vamos a verificar nunca, e incluso sería imposible hacerlo, por eso debemos conservar una cierta reserva en cuanto a su validez y estar dispuestos a cambiarlas si la realidad nos lleva a ello.

2.13 Racionalidad y fines

La racionalidad no puede ser sólo una herramienta utilitaria, algo que permi-te establecer nuestros medios de actuación. Debemos somepermi-ter a juicio racional nuestros fines, es decir, ver si lo que queremos conseguir es algo racional en sí mismo. Existe un uso moral de la racionalidad que no debemos olvidar.

2.14 Alternativas a la racionalidad

¿Qué alternativas hay? Los sentimientos, y las narraciones, los cuentos. Eso es lo no racional, los mitos. Aunque estos elementos culturales pueden ser muy valiosos, siempre deben estar sometidos a juicio porque pueden llevarnos a acep-tar ideas falsas y perjudiciales.

Irracional no significa, necesariamente, malo. De hecho, lo más importante de nuestra vida son los sentimientos como el amor y alegría, que son irraciona-les. Lo que es malo es dejarse llevar por los sentimientos cuando están en contra de la realidad.

(31)

Dimensión social de la racionalidad 1oBAC

Por supuesto, hay ámbitos de la vida donde es racional no ser racional.8

2.15 Dimensión social de la racionalidad

Tanto la lógica como el testimonio de los sentidos tienen una dimensión social. Lo que alguien ve, otro puede verlo. Y de poco sirve aportar experiencias individuales exclusivas, salvo que medie la fe, que ya no es lo mismo que la confianza racional.

2.16 Ética y racionalidad

Ser racionales es el mejor modo de hacer que nuestra vida vaya bien, porque es la mejor manera de adaptarse a la realidad y de modificarla.

También podemos utilizar la racionalidad aplicada a la práctica, en la ética, dirigiéndola a comportarnos bien.

La racionalidad es una opción ética: podemos escoger ser racionales pero también, lamentablente quizá, podemos escoger ser irracionales.

La racionalidad tiene que ver con las relaciones con los demás (sociales) y con las relaciones con la naturaleza.

2.17 Relativismo

Antes de proseguir en el estudio del conocimiento humano, deberíamos tra-tar el problema del relativismo.

Se llama relativismo a la postura que consiste en afirmar que no existe la verdad, sino que las cosas son como cada uno las ve.

Existen dos versiones de esta posición. El subjetivismo y el relativismo cul-tural.

1. El subjetivismo afirma que cada persona, cada individuo ve las cosas a su manera y que no hay un modo de llegar a un acuerdo común sobre lo que es la realidad, ni a establecer una ética común.

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2. Elrelativismo cultural afirma que lo que cada uno cree ver de la realidad y sus ideas morales dependen de lo que nos han enseñado en nuestra socie-dad y que forma nuestra cultura.

Se puede afirmar que el relativismo es una idea falsa, sostenida por razona-mientos que se puede demostrar que son erróneos. Pero además el relativismo da lugar al irracionalismo, que es el rechazo de la razón como instrumento para la mejora de la vida humana.

En efecto, de la idea de que todo varía dependiendo de quien lo mire, se quie-re llegar a la conclusión de que no mequie-rece la pena discutir, o incluso investigar la verdad.

A veces, los partidarios del relativismo quieren evitar las peleas que se produ-cen por discusiones mal llevadas. En efecto el intento de imponer a los demás lo que nosotros creemos verdadero puede dar lugar a muchos males en la sociedad. Así lo vimos en Europa, por ejemplo durante el siglo XVII con las guerras de religión entre católicos y protestantes, o en el siglo XX con las guerras causadas por el nazismo y el comunismo.

Pero la idea del relativismo puede dar lugar justamente a esa violencia que se quiere evitar. Si no creemos que existe una realidad objetiva, entonces la discu-sión racional en la que intercambiamos argumentos y datos con otras personas para llegar juntos lo más cerca posible de la verdad, no tiene sentido. ¿Y si aun así queremos imponer nuestra forma de ver las cosas? Sólo quedaría la opción de obligar a los demás por la fuerza a aceptarla.

No en balde tanto las doctrinas comunistas como las nazis y fascistas nega-ron en el siglo XX la posibilidad de una verdad objetiva.9

9Para los comunistas sólo eraverdadero lo que en su opinión beneficiaba a los trabajadores

industriales, y para los nazis lo que beneficiaba a laraza aria. En la práctica se sustituía la verdad por la propaganda de los respectivos partidos comunista y nazi.

(33)

Refutación del relativismo 1oBAC

2.18 Refutación

10

del relativismo

Para empezar tenemos que dejar claro que no estamos criticando la idea de que lo que pensamos depende de tales o cuales circunstancias personales o sociales. Eso es algo obvio y es razonable afirmarlo.

El relativismo sólo empieza a equivocarse cuando pretende que, puesto que nuestras ideas dependen de nuestra psicología o de nuestra cultura, no hay ma-nera de ponerse de acuerdo o de cambiar de opinión o de reconocer que estamos equivocados y que tampoco tiene sentido pretender que existe una realidad ob-jetiva y que debemos esforzarnos por llegar a ella.

Podemos analizar sucesivamente varias expresiones relativistas: 1. Las cosas son como cada uno las ve. (1)

2. Cada uno ve las cosas de una manera diferente. (2)

Si (1) es verdadero, eso significaría que, si yo veo un coche de color rojo y otra persona lo ve de otro color, el coche es a la vez rojo y no-rojo, lo cual es obviamente absurdo.

Por otro lado no se puede entender cómo el punto de vista va a determinar cómoson las cosas. ¿Es que acaso una cosa cambia por mirarla?11

En la práctica nadie aceptaría el subjetivismo con normalidad. Por ejemplo, si alguien se obstina en reaccionar ante una mesa como si estuviera viendo un animal salvaje, las personas presentes pronto llamarían a un servicio sanitario, pensando justamente que estaban ante un caso de alucinación o ataque de locura. Las cosas son lo que son. Entonces, ¿por qué a veces las vemos de forma diferente?

Esto hay que explicarlo para entender por qué surge el relativismo.

Para empezar, es cierto que nuestro punto de vista o de comparación deter-mina el juicio que hacemos sobre la realidad. Muchos juicios son relativos,12y al

10Refutar significa demostrar que algo es falso.

11Dejando aparte el principio de indeterminación de Heisemberg, que sólo es aplicable a las

partículas subatómicas.

12Es decir, que utilizan un término de comparación, como una medida con la que comparar

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hacer dos juicios aparentemente contradictorios, dos personas pueden referirse tácitamente13 a criterios diferentes.14

Una vez que hacemos expresos,15es fácil llegar a un acuerdo universal acerca

de los juicios relativos. Para eso existen los cánones de medida, como el metro, el gramo, etc. Las unidades de medida nos permiten hacer juicios exactos sobre la realidad, y los aparatos de medida también.

Otra fuente de diferencias de opinión, son los juicios estéticos. De nuevo ahí el problema es que no hacemos explícitos los elementos de referencia. Sin duda al decirEste cuadro es feo podemos decir dos cosas,

1. Me disgusta su aspecto. (1) 2. Está mal hecho. (2)

(2) es algo en principio objetivable.16Las obras de arte están hechas siguiendo

reglas y normas que se enseñan en los conservatorios y las escuelas de bellas artes, etc., y se puede analizar si una obra las sigue o no.17

Pero, ¿qué pasa con (1)? ¿Qué pasa cuando decimos que algo no nos gusta independientemente de sus criterios objetivos de calidad?18 La cuestión es algo

discutible y no hay acuerdo por parte de todos los filósofos. Esto es, alguien puede afirmar que una escultura está mal hecha, torpemente, o que no sigue las reglas de lo que ha intententado hacer el autor, o directamente que no sigue ninguna regla, y aun así, esa persona puede afirmar que le gusta.19

Probablemente hay una relación de nuestros juicios estéticos con elementos personales de nuestra psicología y de nuestra sociedad,20 que hace que hace que

13Es decir, calladamente, sin decirlo.

14Por ejemplo, al afirmar queJuan es joven, nuestro juicio varía dependiendo normalmente

de nuestra propia edad. Si decimosPedro es alto, nuestro juicio normalmente deriva de nuestra propia talla, etc.

15Lo contrario detácitos, también se puede decir explícitos.

16Es decir, que se puede llegar a un acuerdo sobre lo que es en realidad.

17Si yo intento copiar el David de Miguel Ángel y me sale con las piernas cortas, la gente dirá

que he hecho una escultura mala, igual que criticamos el dibujo mal hecho de un niño.

18O de falta de ella.

19Aceptemos que lo hace sinceramente y no para burlarse de nosotros, o para escandalizarnos,

como se dice,pour épater les bourgeois.

20Por ejemplo, todos vemos incluso bien elementos de la moda en el vestir, o en el peinado,

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Textos a comentar 1oBAC

nuestras ideas dependan de las ideas de los demás. Pero eso no significa que no podamos investigar de una forma completamente objetiva cuáles son esas relaciones de dependencia.

2.19 Textos a comentar

2C1. El filósofo inglés del siglo XVI, Francis Bacon, explica en su obra No-vum Organum, la necesidad de una reforma del pensamiento.

Aquellos que se han atrevido a hablar dogmáticamente de la natu-raleza como de un sujeto explorado, sea que les haya inspirado esta audacia su espíritu excesivamente confiado o su vanidad y el hábito de hablar magistralmente, han ocasionado un perjuicio muy grande a la filosofía y a las ciencias. Mandando la fe con autoridad, supie-ron, con no menos poderío, oponerse e impedir toda investigación, y por sus talentos más comprometieron la causa que prestaron servi-cio a la verdad, ahogando y corrompiendo anticipadamente el genio de los otros. Los que siguieron el camino opuesto y afirmaron que el hombre absolutamente nada puede saber, ya sea que hayan admi-tido esta opinión en odio a los antiguos sofistas, ya en consecuen-cia de las incertidumbres de su espíritu, o bien en virtud de alguna doctrina, han presentado en apoyo de su opinión, razones que no eran en modo alguno despreciables; pero, sin embargo, no las ha-bían tomado de las verdaderas fuentes, y arrastrados por su celo y cierta especie de afectación, cayeron en una exageración completa. Pero los primeros filósofos griegos (cuyos escritos han perecido) se mantuvieron prudentemente entre la arrogancia del dogmatismo y la desesperación de la catalepsia, y extendiéndose frecuentemente en amargas quejas sobre las dificultades de las investigaciones y la oscu-ridad de las cosas, y como tascando su freno, no por ello dejaron de proseguir su empresa, ni renunciaron tampoco al comercio que con la naturaleza habían establecido. Pensaban sin duda que para saber si el hombre puede llegar o no a conocer la verdad, es más

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razona-ble hacer la prueba que discutir acerca de ello; y, sin embargo, estos mismos, abandonándose a los movimientos de su pensamiento, no se impusieron regla alguna y lo basaron todo sobre la profundidad de sus meditaciones, la agitación y las evoluciones de su espíritu. (Traducción ajena.)

2C2. El filósofo austriaco del siglo XX Karl R. Popper, explica en su obra Con-jeturas y Refutaciones la relación entre creencia y conocimiento.

Si partimos de nuestra experiencia subjetiva del acto de creer y, así, consideramos el conocimiento como un tipo especial de creencia, entonces tendremos que considerar la verdad -esto es, el conocimien-to verdadero- como un tipo de creencia aún más especial: uno bien fundado o bien justificado. Esto significaría que debe haber un cri-terio más o menos efectivo, aunque sólo sea parcial, para establecer si una creencia está o no bien fundada; algún síntoma por el cual diferenciar la experiencia de una creencia bien fundada de las otras experiencias de creencias, Puede mostrarse que todas las teorías sub-jetivas de la verdad aspiran a hallar tal criterio: tratan de definir la verdad en función de las fuentes u orígenes de nuestras creencias o en función de nuestras operaciones de verificación, o de algún con-junto de reglas de aceptación, o simplemente en función de la calidad de nuestras convicciones subjetivas. Todas ellas afirman, con mayor o menos énfasis, que la verdad es lo que se justifica que creamos o aceptemos, de acuerdo con ciertas reglas o criterios acerca de los orí-genes o las fuentes de nuestro conocimiento, o de la confiabilidad, o de la estabilidad, o del éxito, o de la fuerza de convicción, o de la imposibilidad para pensar de otra manera.

La teoría de la verdad objetiva da origen a una actitud muy diferente. Esto puede verse en el hecho de que nos permite hacer afirmaciones como las siguientes: una teoría puede ser verdadera aunque nadie crea en ella y aunque no tengamos razón alguna para creer que es verdadera; y otra teoría puede ser falsa aunque tengamos razones relativamente buenas para aceptarla.

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Textos a comentar 1oBAC

Evidentemente, esas afirmaciones parecerían contradictorias desde el punto de vista de cualquier teoría subjetiva o epistémica de la verdad. Pero dentro de la teoría objetiva, no sólo son consistentes, sino también obviamente verdaderas. (Traducción ajena).

2C3. Karl Popper, en la obra Logik der Forschung explica su criterio de verdad. Mi criterio de demarcación, por tanto, ha de considerarse como una propuesta para un acuerdo o convención. En cuanto a si tal conven-ción es apropiada o no lo es, las opiniones pueden diferir; mas sólo es posible una discusión razonable de estas cuestiones entre partes que tienen cierta finalidad común a la vista. Por supuesto que la elec-ción de tal finalidad tiene que ser, en última instancia, objeto de una decisión que vaya más allá de toda argumentación racional.

Por tanto, quienquiera que plantee un sistema de enunciados abso-lutamente ciertos, irrevocablemente verdaderos, como finalidad de la ciencia, es seguro que rechazará las propuestas que voy a hacer aquí. Y lo mismo harán quienes ven «la esencia de la ciencia. . . en su dignidad», que consideran reside en su «carácter de totalidad» y en su «verdad y esencialidad reales». Difícilmente estarán dispuestos a otorgar esta dignidad a la física teórica moderna, en la que tanto otras personas como yo vemos la realización más completa hasta la fecha de lo que yo llamo «ciencia empírica».

Las metas de la ciencia a las que me refiero son otras. No trato de justificarlas, sin embargo, presentándolas como el blanco verdadero o esencial de la ciencia, lo cual serviría únicamente para perturbar la cuestión y significaría una recaída en el dogmatismo positivista. No alcanzo a ver más que una sola vía para argumentar racionalmente en apoyo de mis propuestas: la de analizar sus consecuencias lógicas, señalar su fertilidad, o sea, su poder de elucidar los problemas de la teoría del conocimiento.

Así pues, admito abiertamente que para llegar a mis propuestas me he guiado, en última instancia, por juicios de valor y por predilec-ciones. Mas espero que sean aceptables para todos los que no sóIo

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aprecian el rigor lógico, sino la libertad de dogmatismos ; para quie-nes buscan la aplicabilidad práctica, pero se sienten atraídos aún en mayor medida por la aventura de la ciencia y por los descubrimien-tos que una y otra vez nos enfrentan con cuestiones nuevas e inespe-radas, que nos desafían a ensayar respuestas nuevas e insospechadas. (Traducción ajena.)

2C4. Bacon, en la obra citada, explica el mal que puede acarrearse confiando demasiado en la autoridad de los pensadores del pasado.

He aquí por qué en consecuencia de lo que acabamos de decir, decla-ramos que hay dos cosas de las que queremos que los hombres estén bien informados, para que no las pierdan de vista jamás. Es la prime-ra que, acontece felizmente paprime-ra nuestros sentidos, paprime-ra extinguir y repeler toda contradicción y rivalidad de espíritu, que los antiguos puedan conservar intacta y sin menoscabo toda su gloria y su gran-deza, y que no obstante, nosotros podamos seguir nuestros propósi-tos y recoger el fruto de nuestra modestia. Porque si declaramos que hemos obtenido mejores resultados que los antiguos, perseverando en sus mismos métodos, nos sería imposible, por más que pusiéra-mos en juego todo el artificio imaginable, impedir la comparación y la rivalidad de su talento y de su mérito con los nuestros -no ya una rivalidad nueva y reprensible, sino una justa y legítima emulación-(¿pues por qué no podríamos nosotros, en uso de nuestro derecho, que es al propio tiempo el derecho de todo el mundo, poner de manifiesto y criticar en ellos lo que ha sido falsamente sentado o establecido?). Esto, no obstante, este combate pudiera ser desigual a causa de la medianía de nuestras fuerzas. Pero como todos nuestros esfuerzos se encaminan a abrir a la inteligencia nuevo camino que ellos no intentaron ni conocieron, estamos en posición muy dife-rente; no hay aquí ni rivalidad ni lucha; nuestro papel se limita al de un guía, y nada de soberbia hay en ello, y más bien lo debemos a la fortuna que al mérito y al genio. Esta primera advertencia atañe a las personas, la segunda a las cosas mismas. (Traducción ajena.)

(39)

Lección

3

La racionalidad científica

A racionalidade científica e a súa demarcación.

3.1 La ciencia

Definimos ciencia como el conocimiento racional de la realidad.

3.2 Clases de ciencias

Dividimos las ciencias por su objeto, en ciencias naturales, ciencias formales y ciencias sociales.

3.3 Ciencias naturales

Son las ciencias que estudian la naturaleza por medio de los métodos expe-rimentales, el método hipotético-deductivo, la observación sistematizada y la modelización matemática.

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3.4 Ciencias formales

Son las ciencias matemáticas. Se basan sólo en el razonamiento lógico, no tienen relación con la realidad física. Su validez depende tan sólo de la lógica y la manera de descubrir nuevas verdades es la deducción. Son la geometría, la lógica, la aritmética, el álgebra, la topología, etc.

3.5 Ciencias humanas

Son las que estudian las realidades humanas, las artes, la economía, la socie-dad, la historia. Sus métodos son la hermenéutica, la comparación y la descrip-ción objetiva.

Las ciencias humanas no utilizan el método experimental por su propia natu-raleza. Tratan además fenómenos muy complejos que no se explican fácilmente.

3.6 Métodos científicos

Lo que caracteriza a la racionalidad científica es el estudio de la naturale-za, la elaboración de modelos, la matematización y el método experimental (hipotético-deductivo).

Forma parte de la racionalidad el requerimiento de la falsabilidad, es decir, concebir una creencia como potencialmente falsa.

Que la ciencia no es la única forma de racionalidad (pero que no puede contradecir a las demás).

Los datos científicos, las verdades de la ciencia, son siempre una aproxima-ción, dependen de nuestras limitaciones de experiencia y capacidad de observa-ción (así como de manejo de modelos matemáticos complejos). Algunas limita-ciones probablemente son consubstanciales a nuestra forma de ser.1

Popper vs. verificacionismo.

Los diferentes modos de entender la verdad (coherencia, correspondencia, utilidad, etc., deben ser coordinados con el concepto de fiabilidad.)

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Método hipotético-deductivo 1oBAC

Muchas veces las críticas que se hacen son absolutizaciones de hechos reales pero completamente carentes de importancia por lo menos como refutación. Por ejemplo: que la copia de la realidad es siempre esquemática, o que es cierto pero también irrelevante. ¿Por qué tenía que ser otra cosa?

Que en la búsqueda de la verdad hay que tener una postura ética. Tenemos que negarnos a engañar, a cometer fraudes.

¿Mi postura con respecto a la filosofía de la ciencia? Un verificacionismo no llevado al extremo, moderado por un falsacionismo asistido por la intención moral de no engañar (y la falta de apego emocional a las posturas intelectuales). ¿Eclecticismo? Creo que hay que trabajarlo más.

La ciencia es el mejor instrumento de dominio de la naturaleza. El conoci-miento de la naturaleza nos permite elaborar la tecnología que es la aplicación de la ciencia a la satisfacción de nuestros fines.

Para dominar la naturaleza es preciso conocerla, así adaptamos sus fuerzas y recursos a nuestros fines.

Ahora bien, nunca sabemos qué elementos de la naturaleza pueden resultar provechosos antes de conocerlos. Por eso la ciencia es ante todo investigación pura, búsqueda del conocimiento.

Siempre que hay algo que se desconoce, puede haber una ciencia que lo estu-die.

Es característico de la ciencia el método hipotético-deductivo, la observación sistematizada y la matematización.

La filosofía no sabe aun explicar completamente el funcionamiento de la ciencia, pero no hay que pensar que eso significa que la ciencia no funciona.2

3.7 Método hipotético-deductivo

Una hipótesis es una explicación sobre un fenómeno natural, que no se sabe si es cierta o no. De toda hipótesis se pueden deducir conclusiones usando la lógica. Luego se hace un experimento. Si los resultados coinciden con las con-clusiones, la hipótesis se da por verdadera.

2Esto sería como decir que no existe el cáncer porque la medicina no puede explicar

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3.8 Observación sistematizada

Consiste en tomar datos de la naturaleza, de la forma más completa y precisa posible. Para ello se utilizan instrumentos de medida y de grabación desarro-llados especialmente. Muchos fenómenos naturales no se pueden meter en un laboratorio para ser estudiados con experimentos, con lo que la única manera de analizarlos es observar detalladamente cómo ocurren.

3.9 Matematización

Dado que son más precisas que la apreciación a simple vista, las matemáticas se utilizan para tomar nota de los datos. Cuando se trata de muchos datos, por ejemplo, se usan las estadísticas. También se emplean las matemáticas para ela-borar modelos del funcionamiento de fenómenos que no se pueden reproducir físicamente.3 Con esos modelos se pueden hacer simulaciones por ordenador y

si los resultados se corresponden con las observaciones hechas de la realidad, los modelos se dan por buenos. Por supuesto, las matemáticas se utilizan también para expresar leyes naturales cuando su simplicidad lo hace posible, mediante fórmulas.

3.10 Textos a comentar

3C1. Bacon, en su obra Novum Organum señala las insuficiencias de la cien-cia de su época.

1. El hombre, servidor e intérprete de la naturaleza, ni obra ni com-prende más que en proporción de sus descubrimientos experimenta-les y racionaexperimenta-les sobre las leyes de esta naturaleza; fuera de ahí, nada sabe ni nada puede.

2. Ni la mano sola ni el espíritu abandonado a sí mismo tienen gran potencia; para realizar la obra se requieren instrumentos y auxilios

3Pensemos, por ejemplo, en la vida de una estrella, desde que se forma, hasta que se agota su

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Textos a comentar 1oBAC

que tan necesarios son a la inteligencia como a la mano. Y de la misma suerte que los instrumentos físicos aceleran y regulan el mo-vimiento de la mano, los instrumentos intelectuales facilitan o dis-ciplinan el curso del espíritu.

3. La ciencia del hombre es la medida de su potencia, porque ignorar la causa es no poder producir el efecto. No se triunfa de la naturaleza sino obedeciéndola, y lo que en la especulación lleva el nombre de causa conviértese en regla en la práctica.

4. Toda la industria del hombre estriba en aproximar las sustancias naturales unas a otras o en separarlas; el resto es una operación se-creta de la naturaleza.

5. Los que habitualmente se ocupan en operaciones naturales, son: el mecánico, el médico, el matemático, el alquimista y el mago; pero todos (en el estado actual de las cosas) lo hacen con insignificante esfuerzo y mediano éxito.

6. Sería disparatada creencia, que se destruiría por sí misma, esperar que lo que jamás se ha hecho pueda hacerse, a no ser por medios nunca hasta aquí empleados.

7. La industria manual y la de la inteligencia humana parecen muy variadas, a juzgar por los oficios y los libros. Pero toda esa variedad reposa sobre una sutilidad extrema y la explotación de un reducido número de experiencias que han llamado la atención, y no sobre una abundancia suficiente de principios generales.

8. Hasta aquí todos nuestros descubrimientos se deben más bien a la casualidad y a las enseñanzas de la práctica que a las ciencias; pues las ciencias que hoy poseemos no son otra cosa que cierto arreglo de descubrimientos realizados. Las ciencias hoy no nos enseñan ni a hacer nuevas conquistas ni a extender nuestra industria. (Traducción ajena.)

3C2. Bacon habla de la lógica aristotélica y de los nuevos métodos de las ciencias experimentales.

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12. La lógica en uso es más propia para conservar y perpetuar los errores que se dan en las nociones vulgares que para descubrir la verdad; de modo que es más perjudicial que útil.

13. No se pide al silogismo los principios de la ciencia; en vano se le pide las leyes intermedias, porque es incapaz de abarcar la naturaleza en su sutilidad; liga el espíritu, pero no las cosas.

14. El silogismo se compone de proposiciones, las proposiciones de términos; los términos no tienen otro valor que el de las nociones. He aquí por qué si las nociones (y éste es punto fundamental) son confusas debido a una abstracción precipitada, lo que sobre ellas se edifica carece de solidez; no tenemos, pues, confianza más que en una legítima inducción.

15. Nuestras nociones generales, sea en física, sea en lógica, nada tienen de exactas; las que tenemos de la sustancia, de la calidad, de la acción, la pasión, del ser mismo, no están bien fundadas; menos lo están aún las que expresan los términos: lo grave, lo ligero, lo denso, lo raro, lo húmedo, lo seco, generación, corrupción, atraer, repeler, elemento, materia, forma, y otros de igual naturaleza, todas estas ideas provienen de la imaginación y están mal definidas. 16. Las nociones de las especies últimas, como las de hombre, perro, paloma, y las de las percepciones inmediatas de los sentidos, como el frío, el calor, lo blanco, lo negro, no pueden inducirnos a gran error; y sin embargo, la movilidad de la materia y la mezcla de las cosas las encuentran a veces defectuosas. Todas las otras nociones que hasta aquí ha puesto en juego el espíritu humano, son verdaderas aberra-ciones y no han sido deducidas de la realidad por una abstracción y procedimientos legítimos.

17. Las leyes generales no han sido establecidas con más método y precisión que las nociones; esto es cierto aun para los primeros principios que da la inducción vulgar. Este defecto es, sobre todo, apreciable en los principios y en las leyes secundarias deducidos por el silogismo.

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Textos a comentar 1oBAC

18. Hasta aquí, los descubrimientos de la ciencia afectan casi todos el carácter de depender de las nociones vulgares; para penetrar en los secretos y en las entrañas de la naturaleza, es preciso que, tanto las nociones como los principios, sean arrancados de la realidad por un método más cierto y más seguro, y que el espíritu emplee en todo mejores procedimientos.

19. Ni hay ni pueden haber más que dos vías para la investigación y descubrimiento de la verdad: una que, partiendo de la experiencia y de los hechos, se remonta en seguida a los principios más gene-rales, y en virtud de esos principios que adquieren una autoridad incontestable, juzga y establece las leyes secundarias (cuya vía es la que ahora se sigue), y otra, que de la experiencia y de los hechos deduce las leyes, elevándose progresivamente y sin sacudidas hasta los principios más generales que alcanza en último término. Ésta es la verdadera vía; pero jamás se la ha puesto en práctica. (Traducción ajena.)

3C3. Popper caracteriza la ciencia moderna.

Mas, ¿cómo ha de distinguirse el sistema que represente nuestro mundo de experiencia? He aquí la respuesta: por el hecho de que se le ha sometido a contraste y ha resistido las contrastaciones. Esto quiere decir que se le ha de distinguir aplicándole el método deduc-tivo que pretendo analizar y describir. Según esta opinión, la «expe-riencia» resulta ser un método distintivo mediante el cual un sistema teórico puede distinguirse de otros; con lo cual la ciencia empírica se caracteriza -al parecer- no sólo por su forma lógica, sino por su método de distinción. (Desde luego, ésta es también la opinión de los inductivistas, que intentan caracterizar la ciencia empírica por su empleo del método inductivo.) Por tanto, puede describirse la teoría del conocimiento, cuya tarea es el análisis del método o del proceder peculiar de la ciencia empírica, como una teoría del méto-do empírico, una teoría de lo que normalmente se llama experiencia. (Traducción ajena.)

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3C4. Popper explica la relación entre ciencia y verdad.

La situación de la verdad en el sentido objetivo, como correspon-dencia con los hechos, y su papel como principio regulador pueden ser comparados con un pico montañoso que está permanentemen-te, o casi permanentemenpermanentemen-te, envuelto en nubes. El alpinista no so-lamente puede tener dificultades para llegar a él, sino que puede no saber cuándo llega a él, porque puede ser incapaz de distinguir, en medio de las nubes, la cumbre principal de algún pico subsidiario. Pero esto no altera el hecho de la existencia objetiva de la cumbre, y si el alpinista nos dice: «Tengo algunas dudas acerca de si llegué realmente a la cumbre», entonces reconoce, por implicación, la exis-tencia objetiva de la cumbre. La idea misma de error o la de duda (en su normal sentido directo) implican la idea de una verdad obje-tiva que podemos no alcanzar. Aunque pueda ser imposible que el alpinista llegue alguna vez a tener la seguridad de que ha alcanzado la cumbre, a menudo será fácil para él darse cuenta de que no la ha alcanzado (o no la ha alcanzado todavía); por ejemplo, cuando en-cuentra una pared sobresaliente. De manera análoga, habrá casos en los que estaremos totalmente seguros de que no hemos alcanzado la verdad. Así, aunque la coherencia, o consistencia, no es un criterio de verdad, simplemente porque hasta los sistemas cuya consistencia es demostrable pueden ser falsos de hecho, la incoherencia o incon-sistencia permiten establecer la falsedad; de este modo, si tenemos suerte, podemos descubrir la falsedad de algunas de nuestras teorías. (Traducción ajena.)

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Lección

4

La racionalidad filosófica

A dimensión teórica da racionalidade filosófica: a busca da verdade e o sentido da realidade a través da gnoseoloxía e a metafísica.

4.1 ¿Por qué no basta con las ciencias?

Para conducir nuestra vida, no es suficiente el conocimiento que nos facilitan las ciencias. La razón es que las ciencias nos aportan conocimientos sobre lo que es la realidad y lo que podemos hacer con ella, pero no nos dicen, y no pueden decirnos, qué hacer con la realidad. Eso es así porque no hablan de valores, de posibles objetivos para nuestro comportamiento, de qué es lo deseable, y lo que debemos querer hacer, y de qué debemos elegir en caso de no poder tenerlo todo.

Los objetivos de nuestra vida y nuestros criterios pueden provenir de nuestra cultura, de nuestra sociedad, de las artes, de las religiones. Pero, si queremos además aplicar la racionalidad, llegamos a la filosofía. La filosofía puede aplicarse a esos ámbitos y hacerlos más racionales o profundos.

Todos nosotros tenemos que responder cuestiones éticas, políticas y antro-pológicas antes de poder echar mano de nuestro conocimiento científico y tec-nológico para actuar. Las respuestas que demos a esas cuestiones serán sin duda respuestas filosóficas. En ese sentido podemos decir que la filosofía es ineludible,

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que no podemos escapar de ella. Nuestra única elección es si nuestras respuestas son profundas o superficiales, si son racionales o son absurdas, si son inteligentes o estúpidas. Cuanto más sepamos de filosofía, mejores serán nuestras respuestas a las preguntas básicas de la vida.

4.2 Caracterización de la filosofía

Lo que caracteriza a la filosofía es la preocupación por la validez de los con-ceptos.

La filosofía no estudia sólo la naturaleza1 y no usa el método

hipotético-deductivo experimental, ni las matemáticas sino que usa la lógica y la especula-ción.

La filosofía se preocupa por la profundidad. Eso quiere decir seguir pregun-tandopor qué y no conformarse con la primera respuesta que se nos da.

Coherencia de los conceptos como norma para probar la validez de los sis-temas.

La filosofía es crítica en el sentido de que examina sus propios conceptos y se preocupa por su validez.

¿Es racional toda la filosofía? Si por racional entendemosque usa la lógica y los sentidos, vemos que ese criterio no resuelve mucho, si no sabemos qué confianza podemos tener en los sentidos y qué conceptos están garantizados por la lógica, o incluso, impuestos.

4.3 Partes de la filosofía

Son, entre otras y en una lista desordenada: lógica, metafísica, ontología, epistemología, filosofía de la ciencia, filosofía del derecho, filosofía de la histo-ria, filosofía del arte, estética, política, sociología, psicología, ética, filosofía del lenguaje, etc. En realidad, casi cualquier realidad del mundo puede ser tratada

1Desde el siglo XVII y la separación de las ciencias del tronco común filosófico, se puede

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Lógica 1oBAC

filosóficamente, y muchas nuevas invenciones tecnológicas o sociales,2han

reci-bido atención de la filosofía.

4.4 Lógica

La lógica es la mayor aportación de la filosofía a la racionalidad. Aunque modernamente la lógica forma parte de las ciencias matemáticas, tuvo su origen dentro del desarrollo de la filosofía en Grecia, sobre todo por Aristóteles y los filósofos estoicos.

La lógica es el estudio de las reglas de la inferencia correcta. Inferir es obtener unas ideas de otras. Es decir, la lógica estudia cómo podemos relacionar las ideas entre sí y qué conocimientos podemos extraer de esas relaciones.

Hoy en día la lógica es una ciencia independiente, dentro de las matemáticas, pero hay aplicaciones de ella, las que tienen que ver con el lenguaje común, que todavía pertenecen al estudio filosófico. Distinguimos por eso dos tipos de lógica, formal e informal.

4.5 Lógica formal

Es la que utiliza signos para representar más adecuadamente sus objetos de estudio. Pertenece a las matemáticas y estudia bien el lenguaje humano o bien las relaciones de las afirmaciones matemáticas. En nuestros días tiene también un uso muy importante dentro de la informática y las nuevas tecnologías de la comunicación.

4.6 Lógica informal

La lógica informal estudia la relación entre el lenguaje y el pensamiento, sin usar medios matemáticos. Estudia sobre todo las falacias informales o erísticas que veremos más adelante.

Referencias

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