PROGRAMAS
DE SEGUIMIENTO
SEO/BirdLife
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INTRODUCCIÓN
La Unión Europea tenía el compromiso de detener la pérdida de biodiversidad en el continente euro-peo antes del año 2010, según se establece en suVI Programa de Acción para el Medio Ambiente y su Estrategia de Biodiversidad y Planes de Acción. Este propósito está basado en el requerimiento del Par-lamento Europeo y el Consejo de indicadores de biodiversidad según lo acordado en la séptima con-ferencia de las partes sobre la Convención de Diver-sidad Biológica (CBD), presentado en Irlanda en mayo de 2004 (conferencia sobre biodiversidad y vida sostenible en la Unión Europea). Pero, ¿cómo sabemos si esto se lleva a cabo, si no existen unos indicadores que nos aporten información antes, durante y después de este proceso? SEO/BirdLife, mediante su trabajo de censos y programas de seguimiento de avifauna, pretende dar respuesta a esta pregunta en la medida de sus posibilidades. Desde el año 2003, una vez finalizado el Atlas de las Aves Reproductoras de España, SEO/BirdLife ha
MONOGRAFÍAS 2008
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B u it re le o n ad o © Ju an V ar e latrabajado activamente en la actualización permanente de la infor-mación sobre distribución y tamaño poblacional de todas las especies de aves en España para disponer de la información ade-cuada y contribuir de la manera más eficaz posible a la conserva-ción de las aves en nuestro país. Esto se realiza mediante los programas de seguimiento SACRE, NOCTUA, PASER, Aves y Clima, los censos específicos y las compilaciones de los censos de aves acuáticas invernantes, con el apoyo para su coordinación de la Dirección General de Medio Natural y Política Forestal del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino. Los resultados de estos trabajos establecen los índices de evolución de sus poblaciones, lo que las convierte en los mejores indicado-res de todos los grupos zoológicos para conocer el estado de la Biodiversidad en España actualmente.Así, han sido incluidos en la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, donde se definen los procesos de planificación, protección, conservación y restauración del patrimonio natural y de la biodiversidad española.
Además, el indicador obtenido por SEO/BirdLife forma parte ya de la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible (EEDS) y está incluido en los informes anuales de Sostenibilidad donde se incluyen los 51 indicadores más importantes de esta materia.
ÍNDICE
Introducción 2
Las aplicaciones de los indicadores de tendencias de aves 3
Programa SACRE PRIMAVERA 4
Programa NOCTUA 12
Programa PASER 14
Aves y clima: Red Fenológica 16
Censo Nacional de aves acuáticas invernantes. Enero 2008 18 Atlas de las aves invernantes en España 22
El águila pescadora 24
El buitre leonado 26
El alimoche común 28
El águila real 30
El halcón peregrino 32
Buitre negro: seguimiento y conservación en la colonia de la ZEPA «Alto Lozoya» (Madrid) entre 1997 y 2008 34
El potencial de las aves como bioindicadores hace que también vayan a utilizarse sus tendencias para valorar la aplicación de cri-terios ambientales en el marco de las subvenciones de la Política Agraria Común (PAC), considerando en este caso las comunida-des de aves de medios agrarios. Las tendencias de comunidacomunida-des de aves de diferentes medios (agrarios, humedales, forestales, urbanos) han sido ya incorporadas para valorar el cumplimiento de los objetivos ambientales de la Estrategia Española de Desarrollo Sostenible.
Así pues, los resultados de los seguimientos de aves comunes que vienen desarrollando SEO/BirdLife y sus colaboradores están siendo implementados en diferentes instrumentos ambientales, y en breve formarán parte de otros, tanto a escala nacional como internacional. Es muy destacable que estos indicadores también deberán ser parte fundamental del sistema de seguimiento para la nueva Meta post-2010, que será definida y aprobada formal-mente a escala europea durante la Presidencia Española de turno de la UE (primer semestre de 2010) y que deberá ser aprobada a escala global durante la 10ª Conferencia de las Partes del CDB, que tendrá lugar en octubre del 2010 en Nagoya (Japón). Por todo ello, ya es posible afirmar que las tendencias de las aves es uno de los criterios que va a determinar la toma de decisiones en el ámbito de la conservación de la biodiversidad en todo el mundo, y el 2010 va a suponer un hito determinante para su afianzamiento.
Ricardo Gómez Calmaestra
Subdirección General de Biodiversidad Dirección General de Medio Natural y Política Forestal Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino En 2002, la Conferencia de las Partes del Convenio
de Diversidad Biológica1(CDB) acordó un Plan
Estratégico que incluía como principal objetivo «alcanzar una reducción significativa de la actual pér-dida de biodiversidad a nivel global, nacional y regio-nal como contribución a la reducción de la pobreza y para beneficio de toda la vida en la tierra». Un año antes, la Unión Europea, en su VI Programa de Acción en materia de Medioambiente había esta-blecido el objetivo de proteger, conservar, restau-rar y desarrollar la funcionalidad de los sistemas naturales, los hábitats y la flora y fauna silvestre y detener la desertificación y la pérdida de biodiver-sidad en 2010.
Claramente, metas tan ambiciosas requieren ade-cuados sistemas para valorar su cumplimiento. Así, en el seno de la UE se ha ido consensuando un sis-tema de indicadores (programa SEBI 2010) que, aunque con retraso, finalmente vio la luz en 2008. Hoy está asumido que la Meta 2010 no se cumpli-rá, pero, al menos, se han puesto los cimientos para que futuros objetivos de gran calado cuenten con sistemas de seguimiento adecuados. Los indicado-res reflejarán la validez de las políticas de conserva-ción de la biodiversidad y, muy especialmente, su grado de aplicación, así como lo acertado de las acciones desarrolladas.
Los indicadores, por tanto, han adquirido un papel central. En nuestro país, el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino ha incorporado en la normativa estatal de conservación –la ley 42/2007, del Patrimonio Natural y de la Biodiversi-dad– un Sistema de Indicadores a partir del cual se elaborará un informe anual sobre el estado de nuestra biodiversidad. Estos indicadores serán parte del Inventario Español del Patrimonio Natu-ral y de la Biodiversidad, y, cuando sea posible, incorporarán valores de referencia y umbrales. Aunque todo ello deberá concretarse en el futuro, los seguimientos de las tendencias de la biodiversi-dad, y de las aves en particular, deben aportar indi-cadores a este sistema. Las tendencias de aves ya forman parte de las principales propuestas interna-cionales de indicadores, como el SEBI 2010 de la UE y el «Global Biodiversity Outlook» del CDB. Ello avala su empleo en el marco español, dentro del sistema creado por la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.
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LAS APLICACIONES DE LOS INDICADORES
DE TENDENCIAS DE AVES
1Convención de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, ratificada por todos los Estados del mundo excepto Estados Unidos de América y Andorra. www.cdb.int
C ar b o n e ro co m ú n © Lu is B ar ró n
molinero, jilguero, lavandera blanca y tarabilla norteña) y otras a medios abiertos pero tam-bién muy relacionados con sistemas agrícolas (avión zapador, grajilla y verdecillo). Como en temporadas anteriores, vuelve a mostrar esta tendencia la curruca rabilarga, muy ligada a medios arbustivos.
De las especies registradas en el programa SACRE en los censos realizados entre 1998 y 2008 ha podido analizarse la evolución poblacional de 109 especies a escala nacional. De ellas, no se ha obtenido tendencia clara en 15 especies. Esta incertidumbre en la tendencia puede venir dada, principalmente, a que las fluctuacio-nes de sus poblaciofluctuacio-nes sean muy grandes en sentido ascendente o descendente entre distintas temporadas y no muestren una línea positiva o negativa clara, o a que los datos registrados por los trabajadores de campo no sean suficientes como para obte-ner una tendencia clara.
No se ha detectado declive fuerte en ninguna especie, como tampoco se obtuvo en 2007 aunque sí en 2006. Este fue el caso de la codorniz común, que actualmente muestra declive moderado. También se ha obtenido declive moderado en 18 de las especies analizadas, la mayoría de ellas ligadas a medios agrícolas (alcaudón real, alondra común, buitrón, calandria, cogujada común, collalba rubia, escribano cerillo, gorrión
PROGRAMA SACRE PRIMAVERA
Seguimiento de Aves Comunes Reproductoras en España
■Virginia Escandell
SEO/BirdLife
■La unidad de muestreo son 20 puntos de censo localizados
dentro de los límites de una cuadrícula UTM de 10x10 km.
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Se realiza en dos días: el primero entre el 15 de abril y el 15 de mayo y el segundo entre el 15 de mayo y el 15 de junio.
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Se permanece cinco minutos en cada punto de censo anotando todas las especies que se detectan. Se comienza al amanecer y se termina antes de mediodía.
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H e rr e ri llo co m ú n © Lu is B ar ró nTarabilla común © Luis Barrón
Especies % Evolución media (mínimo – máximo) Tendencia
Todas en conjunto 0,5 (0,1 – 0,9) Estable
Media del porcentaje de cambio anual para el conjunto de especies. Se muestran los valores máximo y mínimo del intervalo de confianza al 95%.
La evolución para el conjunto de todas las especies entre 1998 y 2008 es estable, con ligeros cambios de tendencia a lo largo de la serie de años considerada. La media de las variaciones interanuales es de 0,5%. Número de especies clasificadas en cada categoría de tendencia
considerada.
Distribución de los participantes del programa SACRE en el año 2008.
En cuanto a las especies con tendencia positiva, muestran un fuerte incremento el críalo y la tórtola turca. En menor medi-da también tienen un incremento moderado, entre otras, varias especies asociadas a medios forestales (agateador común, carbonero garrapinos, rabilargo y trepador azul). Un gran número de especies, en concreto 42 de las que han podido ser analizadas, muestran una tendencia estable.
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Especie
% Evolución media (mínimo – máximo)
Tendencia
Accipiter gentilis 4,0 (-7,9 – 15,8) Incierto
Accipiter nissus 6,8 (0,3 – 13,3) Incremento moderado*
Acrocephalus arundinaceus 0,2 (-3,2 – 3,5) Estable
Acrocephalus scirpaceus 5,6 (2,5 – 8,8) Incremento moderado**
Aegithalos caudatus -1,2 (-3,3 – 0,8) Estable
Alauda arvensis -1,7 (-3,0 – -0,4) Declive moderado*
Alcedo atthis 4,2 (-9,4 – 17,8) Incierto
Alectoris rufa 0,3 (-0,7 – 1,4) Estable
Anthus campestris -2,6 (-5,8 – 0,7) Incierto
Anthus trivialis 0,8 (-2,0 – 3,5) Estable
Apus apus 1,1 (0,1 – 2,1) Incremento moderado*
Athene noctua -1,1 (-3,7 – 1,5) Estable
Buteo buteo 0,2 (-1,5 – 1,9) Estable
Calandrella brachydactyla -1,5 (-4,0 – 1,0) Estable
Carduelis cannabina -0,9 (-2,1 – 0,2) Estable
Carduelis carduelis -2,1 (-3,1 – -1,1) Declive moderado**
Carduelis chloris 2,6 (1,6 – 3,7) Incremento moderado**
Certhia brachydactyla 2,1 (0,3 – 3,9) Incremento moderado*
Cettia cetti 0,0 (-1,3 – 1,2) Estable
Ciconia ciconia 4,4 (2,6 – 6,1) Incremento moderado**
Cisticola juncidis -1,9 (-3,5 – -0,3) Declive moderado*
Clamator glandarius 11,6 (7,1 – 16,1) Incremento fuerte**
Coccothraustes coccothraustes 6,7 (-1,7 – 15,2) Incierto
Columba livia 0,6 (-1,1 – 2,3) Estable
Columba oenas 2,9 (-1,5 – 7,2) Incierto
Columba palumbus 1,1 (-0,1 – 2,3) Estable
Coracias garrulus -0,3 (-9,9 – 9,4) Incierto
Corvus corax 1,4 (-0,7 – 3,6) Estable
Corvus corone 1,4 (0,1 – 2,7) Incremento moderado*
Corvus monedula -4,0 (-5,9 – -2,1) Declive moderado**
Coturnix coturnix -3,4 (-4,7 – -2,2) Declive moderado**
Cuculus canorus 3,3 (2,5 – 4,0) Incremento moderado**
Cyanopica cyanus 5,0 (2,5 – 7,4) Incremento moderado**
Delichon urbicum 2,2 (0,8 – 3,6) Incremento moderado**
Dendrocopos major 5,1 (3,2 – 7,1) Incremento moderado**
Emberiza calandra -0,6 (-1,6 – 0,3) Estable
Emberiza cia -1,5 (-3,5 – 0,6) Estable
Emberiza cirlus -0,6 (-2,6 – 1,3) Estable
Emberiza citrinella -5,3 (-8,1 – -2,5) Declive moderado**
Emberiza hortulana -0,2 (-4,0 – 3,6) Estable
Erithacus rubecula 1,3 (0,1 – 2,6) Incremento moderado*
Falco naumanni 8,6 (4,7 – 12,5) Incremento moderado**
Falco tinnunculus -1,3 (-2,9 – 0,2) Estable
Ficedula hypoleuca -4,1 (-12,0 – 3,7) Incierto
Fringilla coelebs 3,7 (2,7 – 4,7) Incremento moderado**
Galerida cristata -1,2 (-2,2 – -0,3) Declive moderado**
Galerida theklae 1,0 (-1,4 – 3,4) Estable
Garrulus glandarius 2,8 (1,1 – 4,5) Incremento moderado**
Gyps fulvus 0,4 (-2,1 – 2,9) Estable
Hippolais polyglotta 2,5 (0,8 – 4,1) Incremento moderado**
Hirundo daurica 1,5 (-1,1 – 4,1) Estable
Hirundo rustica -2,1 (-3,0 – -1,1) Declive moderado**
Jynx torquilla 0,1 (-3,5 – 3,7) Estable
Lanius collurio 2,7 (0,0 – 5,3) Incremento moderado*
Índice de cambio en la evolución de la población de cada especie en España entre los años 1998-2008. Se muestran en naranja las especies en declive moderado, en azul las especies con tendencia estable, en verde las especies con aumento y en gris las que muestran una tendencia incierta. % Evolución media: porcentaje de cambio medio (mínimo y máximo) del intervalo de confianza al 95%. Significación de las tendencias (test de Wald): * p<0,05; ** p<0,01; *** p<0,001.
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Especie
% Evolución media (mínimo – máximo)
Tendencia
Lanius meridionalis -5,8 (-8,3 – -3,2) Declive moderado**
Lanius senator -1,2 (-2,8 – 0,3) Estable
Loxia curvirostra 7,7 (2,7 – 12,6) Incremento moderado**
Lullula arborea 0,9 (-0,6 – 2,4) Estable
Luscinia megarhynchos 1,5 (0,7 – 2,4) Incremento moderado**
Melanocorypha calandra -4,3 (-5,7 – -2,9) Declive moderado**
Merops apiaster 0,7 (-0,7 – 2,1) Estable
Motacilla alba -2,0 (-3,5 – -0,5) Declive moderado*
Motacilla cinerea -1,2 (-4,4 – 2,1) Estable
Motacilla flava 1,2 (-1,2 – 3,7) Estable
Muscicapa striata -2,3 (-5,6 – 1,0) Incierto
Oenanthe hispanica -3,0 (-5,4 – -0,7) Declive moderado*
Oenanthe oenanthe 2,2 (0,2 – 4,1) Incremento moderado*
Oriolus oriolus 4,6 (3,4 – 5,9) Incremento moderado**
Parus ater 1,7 (0,0 – 3,3) Incremento moderado*
Parus caeruleus 2,7 (1,5 – 3,9) Incremento moderado**
Parus cristatus 0,4 (-1,9 – 2,7) Estable
Parus major 1,2 (0,3 – 2,1) Incremento moderado**
Passer domesticus -0,3 (-1,0 – 0,4) Estable
Passer hispaniolensis 8,2 (-27,0 – 43,4) Incierto
Passer montanus -3,0 (-4,8 – -1,2) Declive moderado**
Petronia petronia 1,6 (-0,3 – 3,5) Estable
Phoenicurus ochruros 0,4 (-1,6 – 2,3) Estable
Phylloscopus bonelli 6,3 (4,5 – 8,2) Incremento moderado**
Pica pica -0,8 (-1,8 – 0,1) Estable
Picus viridis -0,6 (-1,9 – 0,7) Estable
Prunella modularis -1,0 (-3,4 – 1,4) Estable
Ptyonoprogne rupestris 3,4 (0,0 – 6,9) Incierto
Pyrrhocorax pyrrhocorax 0,5 (-3,0 – 4,0) Estable
Pyrrhula pyrrhula -3,0 (-7,3 – 1,3) Incierto
Regulus ignicapillus 2,6 (0,3 – 4,9) Incremento moderado*
Regulus regulus -4,4 (-14,8 – 6,1) Incierto
Remiz pendulinus -5,0 (-14,0 – 4,0) Incierto
Riparia riparia -8,0 (-12,9 – -3,1) Declive moderado**
Saxicola rubetra -10,1 (-18,4 – -1,7) Declive moderado*
Saxicola torquata -4,4 (-5,6 – -3,2) Declive moderado**
Serinus serinus -2,5 (-3,3 – -1,7) Declive moderado**
Sitta europaea 5,3 (2,7 – 7,9) Incremento moderado**
Streptopelia decaocto 18,4 (16,1 – 20,6) Incremento fuerte**
Streptopelia turtur -0,5 (-1,9 – 0,9) Estable
Sturnus unicolor 1,7 (0,7 – 2,7) Incremento moderado**
Sylvia atricapilla 3,5 (2,2 – 4,8) Incremento moderado**
Sylvia borin -1,1 (-4,1 – 1,9) Estable
Sylvia cantillans 2,4 (0,0 – 4,9) Incremento moderado*
Sylvia communis -2,5 (-5,0 – 0,0) Incierto
Sylvia conspicillata -2,9 (-9,0 – 3,1) Incierto
Sylvia hortensis 7,1 (2,8 – 11,4) Incremento moderado**
Sylvia melanocephala -0,3 (-1,5 – 1,0) Estable
Sylvia undata -3,8 (-6,1 – -1,5) Declive moderado**
Tetrax tetrax -0,8 (-3,2 – 1,6) Estable
Troglodytes troglodytes 1,0 (-0,3 – 2,2) Estable
Turdus merula 0,7 (-0,1 – 1,5) Estable
Turdus philomelos 4,5 (2,8 – 6,2) Incremento moderado**
Turdus viscivorous 0,6 (-1,8 – 3,0) Estable
Upupa epops 0,1 (-1,0 – 1,3) Estable
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Aves ligadas a medios forestales. Aves ligadas a medios agrícolas.
Es necesario destacar que no todas las especies de estos grupos tienen esta tendencia, pero sí la mayoría de ellas. Así, se podría destacar el declive de muchas aves agrícolas sedentarias (calandria,
buitrón, cogujada común, etc.), de algunas migradoras de corta distancia (alondra común y codorniz), y de otras migradoras transaharianas (collalba rubia y tarabilla norteña).
Comportamiento migrador % Evolución media (mínimo – máximo) Tendencia
Aves sedentarias 0,0 (-0,4 – 0,4) Estable
Aves presaharianas -0,2 (-0,8 – 0,4) Estable
Aves transaharianas 0,6 (0,0 – 1,2) Incremento moderado*
Media del porcentaje de cambio anual para distintos grupos de aves según su comportamiento migrador. Se muestran los valores máximo y mínimo del intervalo de confianza al 95%. Significación de las tendencias (test de Wald): * p<0,05; ** p<0,01; *** p<0,001).
Alimentación % Evolución media (mínimo – máximo) Tendencia
Aves granívoras -0,8 (-1,3 – -0,3) Declive moderado**
Aves insectívoras 0,3 (-0,2 – 0,8) Estable
Media del porcentaje de cambio anual para distintos grupos de aves según su comportamiento alimenticio. Se muestran los valores máximo y mínimo del intervalo de confianza al 95%. Significación de las tendencias (test de Wald): * p<0,05; ** p<0,01; *** p<0,001).
Resultados por grupos
Aunque la tendencia de las aves forestales en general es positi-va, algunos años (2001, 2003, 2005) se han producido descen-sos poblacionales puntuales en aves de estos medios. En concreto, el último año se ha producido un descenso en las asociadas a bosques eurosiberianos y un aumento en las de bosque mediterráneo.
A pesar de mantener una tendencia negativa desde 1998, en los dos últimos años se observa cierta mejoría de las poblaciones de aves agrarias. En el intervalo de años considerado, también se produjeron ascensos puntuales en los años 2000 (excepto las asociadas a medios de cereal cuyo aumento fue en 1999) y 2004.
Hábitat (%) % Evolución media (mínimo – máximo) Tendencia
Aves ligadas a medios urbanos -0,2 (-0,7 – 0,4) Estable
Aves ligadas a medios forestales general 3,6 (3,0 – 4,2) Incremento moderado** Aves ligadas a medios forestales eurosiberianos 2,8 (1,2 – 4,5) Incremento moderado** Aves ligadas a medios forestales mediterráneos 1,8 (1,1 – 2,4) Incremento moderado** Aves ligadas a medios agrarios en general -0,6 (-1,0 – -0,1) Declive moderado* Aves ligadas a medios agrarios de cereal -1,4 (-1,9 – -0,9) Declive moderado** Aves ligadas a medios agrarios del norte -1,2 (-1,7 – -0,7) Declive moderado** Aves ligadas a medios agrarios arbóreos -0,5 (-0,9 – 0,0) Declive moderado*
Aves ligadas a medios acuáticos 0,2 (-0,6 – 1,1) Estable
Media del porcentaje de cambio anual para distintos grupos de aves según hábitat al que estén asociados. Se muestran los valores máximo y mínimo del intervalo de confianza al 95%. Significación de las tendencias (test de Wald): * p<0,05; ** p<0,01; *** p<0,001).
De las 81 especies analizadas, se ha detectado declive fuerte en el buitrón y la grajilla que tienen declive moderado a escala estatal.
De las 99 especies analizadas, se ha detectado declive fuerte en la chova piquirroja, que ya mostraba esa disminución en temporadas anteriores.
De las 85 especies analizadas, se ha detectado declive fuerte en una (alcaudón real), que a escala estatal muestra un declive moderado.
Resultados por regiones (consideradas en el análisis por grupos)
No se muestran los datos de las regiones correspondientes a Canarias y Baleares porque los datos recopilados aún no son suficientes para realizar los análisis
De las 85 especies analizadas, no se ha detectado declive fuerte en ninguna.
De las 109 especies analizadas, sólo 15 muestran tendencia incierta.
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Resultados por comunidades autónomas
Por primera vez desde que se encuentra en funcionamiento el programa de seguimiento de aves comunes en España, se ha rea-lizado un análisis de los datos por comunidad autónoma, excepto para Baleares, Canarias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, debido a que el tamaño de muestra y los datos disponi-bles, de momento, no son suficientes.
Se obtiene el índice de evolución para un gran número de espe-cies (casi 100 o más) en las comunidades de gran superficie: Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León.También se obtie-ne dicho índice para gran número de especies, en concreto 100, en una comunidad de menor superficie, Madrid, gracias al elevado número de participantes. Hay varias comunidades en las que se obtiene el indicador para alrededor de 60-80 especies: Cataluña, ComunidadValenciana, Navarra y PaísVasco. En Aragón, Extrema-dura, Galicia, La Rioja y Murcia han podido ser analizadas entre 40-60 especies. En Asturias y Cantabria sólo se puede obtener la evolución de las poblaciones de poco más de 20 especies. Aún así, en gran parte de las comunidades el valor obtenido para muchas especies no permite conocer la evolución ascendente, descendente o estable en un gran número de casos, y es bastan-te alto casi siempre el número de especies con evolución incierta, bien por los altibajos en sus poblaciones, o por la falta de consis-tencia de los registros recibidos que no permite aún establecer una tendencia clara en sus poblaciones, y son necesarios más años o más participantes para conseguirlos.
Dado que el resultado obtenido con este programa de seguimien-to es clave para poder conocer un parámetro básico que establece el estado de conservación de las pequeñas aves (la evolución de sus poblaciones),la conclusión es que es necesario aumen-tar la cobertura de participación aún en muchas comu-nidades autónomas para que se pueda tener la herramienta que permita presionar a la administración para elaborar adecuadamente los catálogos regionales (incluyendo aves no comunes y comunes).
Número de especies incluido en cada categoría según la evolución de sus poblaciones reproductoras en las comunidades autónomas en 2008.
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■Virginia Escandell
SEO/BirdLife
Después de cuatro años con la metodología actual, se empiezan a tener resultados que reflejan tendencias de las poblaciones de aves nocturnas, aunque deben considerarse con precaución hasta que se lleven más años de seguimiento.
Al contrario de lo que ocurre con las aves comunes reproductoras que, de forma global, tienen una tendencia poblacional estable ligera-mente positiva, en el caso de las aves nocturnas se obtiene un declive próximo al 2% desde el año de referencia.
PROGRAMA NOCTUA
Seguimiento de aves nocturnas en España
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La unidad de muestreo son 5 puntos de censo localizados dentro de los límites de una cuadrícula UTM de 10x10 km.
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Se realiza en tres días: el primero entre el 1 de diciembre y el 15 de febrero, el segundo entre el 1 de marzo y el 15 de mayo y el tercero entre el 16 de abril y el 30 de junio.
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Se permanece 10 minutos en cada punto de censo anotando todas las especies que se detectan. Se comienza al anochecer y se termina en aproximadamente dos horas.
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Mochuelo europeo © Juan Carlos del Moral
Distribución de los participantes en el programa NOCTUA en la temporada 2007-2008.
Especie % Evolución media (mínimo – máximo) Tendencia
Asio otus 40,5 (8,6 –72,4) Incremento fuerte*
Tyto alba 10,0 (-16,8 –36,8) Incierto
Strix aluco -6,0 (-15,7 –3,6) Incierto
Otus scops -3,1 (-11,4 –5,2) Incierto
Caprimulgus ruficollis -9,1 (-20,6 –2,3) Incierto
Caprimulgus europaeus -8,2 (-17,6 –1,2) Incierto
Burhinus oedicnemus 4,2 (-11,3 –19,7) Incierto
Bubo bubo 45,9 (17,5 –74,2) Incremento fuerte**
Athene noctua -7,7 (-15,4 –0,0) Declive moderado*
Grupo % Evolución media (mínimo – máximo) Tendencia
Todas las especies nocturnas -2,3 (-7,7 – 3,1) Incierto
Índice de cambio obtenido para cada especie y su tendencia general. % Evolución media: porcentaje de cambio medio (mínimo y máximo) del intervalo de confianza al 95%. Significación de las tendencias (test de Wald): * p<0,05; ** p<0,01; *** p<0,001.
De las tres especies en las que se obtiene un valor de tendencia significativo, en concreto el mochuelo europeo es de las que mejor detectabilidad presentan con la metodología que se desarrolla en este programa. Así, los datos podrían ser muy representativos de lo que está sucediendo con esta especie. En cambio, las tendencias obtenidas para el búho chico y el búho real hay que interpre-tarlas con precaución y esperar a tener más años de seguimiento, ya que son de las menos detectables.
Para la obtención de los resultados por gru-pos, las especies de aves consideradas en cada grupo han sido:
Incremento fuerte Declive moderado Incierto 2 1 6
Número de especies en cada categoría de tendencia.
Especies de aves consideradas en cada grupo.
Tendencia del mochuelo europeo entre 2006-2008.
RAPACES Asio otus Athene noctua Bubo bubo Otus scops Strix aluco Tyto alba
Grupo % Evolución media Aves nocturnas - rapaces -2,8 Aves nocturnas - no rapaces -6,3 Aves nocturnas - migradoras -6,2 Aves nocturnas - sedentarias -1,9 Índice de cambio anual obtenido para cada grupo.
SEDENTARIAS Asio otus Athene noctua Bubo bubo Burhinus oedicnemus Strix aluco Tyto alba NO RAPACES Burhinus oedicnemus Caprimulgus europaeus Caprimulgus ruficollis MIGRADORAS Caprimulgus europaeus Caprimulgus ruficollis Otus scops
Tendencia del búho real entre 2006-2008.
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C ár ab o co m ú n © Ju an V ar e laEn el año 2008 han funcionado 103 estaciones de anilla-miento con esfuerzo constante dentro del periodo repro-ductor: 57 en el programa PASER (estaciones coordinadas por SEO/BirdLife y GOB) y 46 en el Sylvia (coordinadas por ICO), distribuidas por 29 provincias diferentes. Como en años anteriores, los principales hábitats muestreados fueron: soto de ribera, monte mediterráneo y carrizal. Esa temporada se capturaron 21.723 individuos de 126 especies diferentes, de los cuales el 62,4% eran aves adul-tas y el 37,4% aves jóvenes nacidas en el año calendario; el resto fueron aves de edad indeterminada.
Las tres especies más capturadas, todas con más de 1.000 individuos, fueron el carricero común (Acrocephalus scirpa-ceus) con casi el 10% de las capturas totales, la curruca capirotada (Sylvia atricapilla) con el 8%, y el mirlo común (Turdus merula) con el 6%.
Para las especies más capturadas se ha obtenido el índice de productividad, calculado como el porcentaje de jóvenes capturados con respecto al total de capturas de aves adul-tas y jóvenes en cada estación y año. Esta proporción no debe ser considerada como una medida absoluta de la productividad, pero es un índice comparable entre años que resulta muy útil para detectar cambios interanuales en la productividad. Así, se ha determinado la evolución del índice de productividad entre 1998 y 2008 para las espe-cies más abundantes.
La productividad en 2008 para la mayoría de las especies fue menor que la obtenida en la temporada reproductora en 2007, posiblemente por el mal tiempo y las intensas llu-vias que hubo en primavera, que coincidieron con la fase de incubación de muchas especies.Así, en 2008 se llevan ya dos temporadas consecutivas con una baja productividad en todos los hábitats.
PROGRAMA PASER
Plan de Anillamiento para
el Seguimiento de Especies
Reproductoras
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■Estaciones de anillamiento situadas en lugares con un único o mayoritario tipo de hábitat.
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Se realiza una jornada de anillamiento cada diez días, entre los meses de abril y julio.
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Cada jornada comienza al amanecer y termina cinco horas después.
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Se utiliza siempre el mismo número de redes colocadas en el mismo lugar.
Carricero común (Acrocephalus scirpaceus)
Mirlo común (Turdus merula) Curruca capirotada (Sylvia atricapilla)
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Especie Índice de Tendencia productividad 2008 1998-2008 Media±EE N.º est. Carricero común 17,1±0,8 20 +0,89 Carricero tordal 16,9±0,3 39 +0,89 Mito 53,9±1,2 51 +0,28 Jilguero 31,6±0,8 48 +0,15 Verderón común 36,0±0,7 52 +0,68 Agateador común 44,3±2,1 48 +0,35 Ruiseñor bastardo 49,4±0,6 51 -0,01 Petirrojo 59,4±0,9 57 +0,24 Pinzón común 36,4±1,0 42 +1,03 Zarcero común 14,3±1,0 51 -0,09 Ruiseñor común 23,6±0,6 70 +0,22 Bigotudo 38,6±0,9 2 – Herrerillo común 48,7±1,4 58 +0,57 Carbonero común 60,3±1,0 78 +1,05 Gorrión común 28,3±0,9 53 +0,33 Gorrión molinero 43,0±1,5 17 +0,97 Gorrión chillón 54,0±2,6 8 – Mosquitero papialbo 17,9±1,6 30 +0,19 Verdecillo 42,0±0,8 61 +0,42 Curruca capirotada 33,4±0,5 62 -0,75 Curruca carrasqueña 43,5±1,9 23 +0,51 Curruca cabecinegra 58,2±1,0 52 +0,16 Chochín 48,4±1,8 34 +0,68 Mirlo común 47,8±0,7 76 +0,22
Índice de productividad obtenido en 2008 para las especies más capturadas en las estaciones de anillamiento con esfuerzo constante (se indica la media, el error estándar y el número de estaciones), y tendencia de la productividad entre 1998 y 2008. Se resaltan en negrita las tendencias negativas.
Distribución de las estaciones de anillamiento con esfuerzo constante en 2008.
Hábitats donde se han ubicado las estaciones de anillamiento que han funcionado en 2008.
T ar ab ill a co m ú n © Fr an A ti e n za r Monte mediterráneo Soto de ribera Carrizal
El año 2008 corresponde a la segunda temporada de funciona-miento del programa Aves y Clima: Red Fenológica. Se contó con la participación de 440 colaboradores que aportaron 2.425 registros de 387 localidades y además se añadieron otros regis-tros de temporadas anteriores. Con esto, el número de datos alcanzado en este programa fue de 54.497. Las comunidades con mayor número de registros en 2008 fueron Madrid, Andalucía y Aragón, mientras que Navarra y Murcia presentaron un número de datos muy reducido. No se registraron datos de las islas Canarias ni de Ceuta.
En esta temporada la especie con mayor número de registros fue la golondrina común. cuya fecha media de llegada a los lugares donde se reproduce fue el día 3 de marzo. El primer registro fue el 10 de enero en Córdoba, que coincide además con el pequeño aumento de entrada de ejemplares que se produce en el estrecho de Gibral-tar. Los últimos ejemplares en las zonas de cría desaparecen en el mes de septiembre y la última fecha registrada en el programa correspondió a Cerdañola delVallés,en la provincia de Barcelona,el 30 de septiembre. La golondrina común presenta pequeñas pobla-ciones invernantes en las zonas más mediterráneas y de inviernos más benignos y su paso prenupcial en el estrecho de Gibraltar o en Ceuta se hace más notorio en el mes de febrero.
La segunda especie con más registros fue el ven-cejo común, otra especie llamativa y para la que se pueden proporcionar fácilmente fechas de fenolo-gía. Se registraron datos de observaciones en febrero en zonas de Sevilla, pero su aparición en las zonas urbanas donde cría se produjo desde finales de marzo.
AVESY CLIMA: RED FENOLÓGICA
■Blas Molina
SEO/BirdLife
Especie Fecha media Tamaño de llegada de muestra Golondrina común 5 de marzo ± 20 días 82 Vencejo común 13 de abril ± 19 días 42 Avión común 5 de marzo ± 25 días 47 Ruiseñor común 12 de abril ± 10 días 32 Cuco común 8 de abril ± 24 días 37 Grulla común 19 de octubre ± 24 días 31 Fecha media de las primeras observaciones en los lugares de cría para cinco especies estivales y una invernante (la grulla común) en 2008 según los datos disponibles.
■
Seleccionar localidades de participación que se visiten muy frecuentemente o a diario.
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Anotar fechas de observaciones (primeras llegadas, primeras construcciones de nidos, etc.) en la página web:
www.avesyclima.org
Especie Primera observación Lugar Última observación Lugar
Grulla común 13/09/2008 Ciérvana (Vizcaya) 21/03/2008 Pina de Ebro (Zaragoza) Cuco común 23/02/2008 El Ejido (Almería) 26/08/2008 Caminreal (Teruel) Autillo europeo 26/02/2008 Plasencia (Cáceres) 29/09/2008 Rivas-Vaciamadrid (Madrid)
Vencejo común 13/02/2008 Sevilla 18/10/2008 Costitx (Mallorca)
Vencejo pálido 15/02/2008 Plasencia (Cáceres) 08/11/2008 La Coruña Abejaruco común 18/03/2008 Elche (Alicante) 18/09/2008 Los Marines (Huelva) Golondrina común 10/01/2008 Córdoba 20/12/2008 Chiclana de la Frontera (Cádiz) Golondrina dáurica 24/02/2008 Hellín (Almería) 25/10/2008 Valdemorillo (Madrid) Ruiseñor común 14/03/2008 Los Marines (Huelva) 24/09/2008 Los Marines (Huelva) Papamoscas cerrojillo 11/08/2008 Talavera de la Reina (Toledo) 08/11/2008 Madrid Oropéndola 21/03/2008 Boadilla del Monte (Madrid) 26/08/2009 Albacete
Primeras y últimas observaciones para nueve especies estivales (verde), una invernante (azul) y otras en paso postnupcial (rojo) según los datos disponibles en 2008 (algunas localidades de interior pueden no corresponder a primeras o últimas observaciones sino a un efecto de la cobertura en 2008).
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En este programa se cuenta también con la partici-pación de grupos o personas que llevan a cabo trabajos de seguimiento o estaciones permanentes de anillamiento y que generan datos precisos de fenología. Como ejemplo se muestran los datos de seguimiento de aviones comunes y vencejos en una zona urbana de Galicia y del escribano palustre con las capturas y observaciones en una estación de anillamiento situada en un carrizal del centro de España.
Se espera contar con un mayor número de partici-pantes en las próximas temporadas que incremen-ten el número de observaciones con el fin de ajustar mejor la fenología de muchas especies para las que de momento no existen datos suficientes. No obstante, es previsible que se pueda contar con la red de observadores del AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) que lleva recolectando datos de este tipo desde mediados del siglo pasado.
Ruiseñor común © Luis Barrón
Fenología de las primeras observaciones de vencejo común y avión común en primavera en Santiago de Compostela (La Coruña) para el periodo 1997-2008 (Colaborador: Agustín Alcalde).
Fenología de las primeras observaciones de paso postnupcial del escribano palustre en un carrizal en San Martín de la Vega (Madrid) para el periodo 1997-2008
(Colaborador: Grupo Ornitológico SEO-Monticola).
Fenología de las últimas observaciones de paso prenupcial de escribano palustre en un carrizal en San Martín de la Vega, Madrid, para el periodo 1997-2008 (Colaborador: Grupo Ornitológico SEO-Monticola).
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década. La especie más abundante fue el ánade azulón y las marismas el principal hábitat para la invernada.
Se aprecia una tendencia estable para las anátidas y fochas tanto a largo plazo (1991-2008) como a corto plazo (periodo 2000-2008). En general, la mayoría de los grupos de aves presentaron tenden-cias positivas, si bien se debe considerar que la metodología de este censo no está diseñada para obtener datos representativos de algunas especies. El silbón europeo muestra un declive moderado al igual que ocurre con el porrón moñudo y el porrón común. Por el contrario, el tarro blanco muestra una tendencia positiva que se muestra acentuada a corto plazo.
SEO/BirdLife se encarga de la compilación de los censos de acuáticas invernantes para la Dirección General de Medio Natu-ral y Política Forestal del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino, y que llevan a cabo las comunidades autónomas. Posteriormente, los resultados son enviados a Wetlands Interna-tional, organización dedicada a la conservación de los humedales y que centraliza todos los censos a escala mundial.
En 2008 se contabilizaron más de 2 millones de aves acuáticas invernantes, de las cuales casi el 50% correspondieron a anátidas y fochas. El resultado para este grupo fue superior al obtenido en 2007 en unos 350.000 ejemplares y 20 humedales concen-traron más del 70%. Los humedales más importantes registra-ron cifras elevadas de anátidas y fochas y sólo las marismas del Guadalquivir y el delta del Ebro acogieron casi el 50%. Además, el delta del Ebro, la albufera de Valencia y el Parque Natural de El Hondo obtuvieron las cifras más elevadas de la presente
CENSO NACIONAL DE AVES ACUÁTICAS INVERNANTES
ENERO 2008
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Blas Molina
SEO/BirdLifeHumedal N.º de ejemplares Porcentaje % de anátidas y fochas acumulado
Doñana (HU-SE) 260.046 27,28 27,28
Delta del Ebro (T) 197.962 20,77 48,05
Embalses de Vegas Altas (CC) 33.188 3,48 51,53 Albufera de Valencia (V) 32.754 3,44 54,97 Parque Natural de El Hondo (A) 28.098 2,95 57,92 Lagunas de Villafáfila (ZA) 19.735 2,07 59,99
Laguna de La Nava (P) 15.524 1,63 61,62
Laguna de Boada (P) 14.197 1,49 63,10
Aiguamolls del Ampurdá (GE) 10.788 1,13 64,24 Embalse de Ullívarri (VI) 10.313 1,08 65,32 La Albufera de Mallorca (PM) 9.463 0,99 66,31
Marismas de Santoña (S) 7.316 0,77 67,08
Regadíos de Vegas Altas (BA) 5.966 0,63 67,71 Río Tajo Aranjuez-Toledo (TO) 4.740 0,50 68,20 Embalse de Bolarque (GU) 4.584 0,48 68,68
Embalse de Buendía (CU) 4.466 0,47 69,15
Marjal del Moro (V) 4.388 0,46 69,61
Graveras El Puente (TO-M) 4.276 0,45 70,06
Ría de Arosa (PO) 4.101 0,43 70,49
Canal de Desagüe de La Janda (CA) 3.797 0,40 70,89 Humedales con mayor número de anátidas y fochas invernantes en enero de 2008.
Grupo Número Número de especies de aves Anátidas y fochas 42 953.128 Colimbos 4 93 Somormujos y zampullines 5 20.688 Cormoranes 2 57.836 Zancudas 10 129.810 Cigüeñas y flamencos 7 63.917 Rapaces 5 3.683 Rálidos 4 14.477 Limícolas 36 422.787 Gaviotas 17 471.761 Charranes 7 1.549
Otras aves marinas 10 3.553
Paseriformes 2 486
Total 151 2.143.768
Número de especies de aves contabilizadas de cada grupo.
Número de anátidas y fochas censadas en cada tipo de humedal.
Número de ejemplares de anátidas y fochas censadas.
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Comunidades Anátidas Otras aves Total y provincias y fochas acuáticas
Almería 6.354 6.711 13.065 Cádiz 17.956 103.794 121.750 Córdoba 7.316 12.931 20.247 Granada 1.289 1.409 2.698 Huelva 265.614 245.630 511.244 Jaén 1.305 3.408 4.713 Málaga 1.335 27.044 28.379 Sevilla 8.469 7.861 16.330 Andalucía 309.638 408.788 718.426 Huesca 9.256 8.314 17.570 Teruel 655 549 1.204 Zaragoza 12.927 27.916 40.843 Aragón 22.838 36.779 59.617 Asturias 8.354 24.589 32.943 Baleares 14.454 8.199 22.653 Ávila 3.267 5.353 8.620 Burgos 2.816 223 3.039 León 7.984 1.310 9.294 Palencia 31.132 3.957 35.089 Salamanca 8.641 4.912 13.553 Segovia 2.536 264 2.800 Soria 938 155 1.093 Valladolid 3.941 2.717 6.658 Zamora 21.030 1.440 22.470 Castilla y León 82.273 20.330 102.603 Albacete 4.408 1.292 5.700 Ciudad Real 11.143 17.816 28.959 Cuenca 9.139 7.162 16.301 Guadalajara 8.095 1.310 9.405 Toledo 48.783 42.505 91.288 Castilla-La Mancha 81.568 70.085 151.653 Cantabria 15.389 20.092 35.481 Barcelona 6.112 34.324 40.436 Gerona 14.275 43.066 57.341 Lérida 4.588 13.772 18.360 Tarragona 198.131 170.595 368.726 Cataluña 223.106 261.757 484.863 Alicante 31.999 16.576 48.575 Castellón 889 7.227 8.116 Valencia 37.832 90.429 128.261 Comunidad Valenciana 70.720 114.232 184.952 Badajoz 23.861 50.307 74.168 Cáceres 37.330 10.725 48.055 Extremadura 61.191 61.032 122.223 La Coruña 11.224 61.768 72.992 Lugo 3.263 7.386 10.649 Orense 3.258 1.712 4.970 Pontevedra 8.161 37.429 45.590 galicia 25.906 108.295 134.201 La Rioja 1.921 2.139 4.060 Madrid 13.083 14.584 27.667 Murcia 3.843 9.772 13.615 Navarra 9.839 8.989 18.828 Álava 12.592 982 13.574 Guipúzcoa 1.478 13.970 15.448 Vizcaya 306 8.640 8.946 País Vasco 14.376 23.592 37.968 Total 953.128 1.190.640 2.143.768
Número de aves acuáticas invernantes censadas en cada provincia en el año 2008.
Evolución de la población de anátidas y fochas censadas en el periodo 1991-2008.
Evolución de la población de aves limícolas censadas en el periodo 1991-2008.
Tendencia del silbón europeo en el periodo 1991-2008.
Especie Tendencia a largo plazo 1991-2008 Porrón moñudo -9,49 (-10,51; -8,47)** Porrón común -6,25 (-7,45; -5,05)* Silbón europeo -4,85 (-5,44; -4,26)** Pato colorado -0,16 (-1,51; 1,19) Focha común 0,87 (0,13; 1,61)* Ánsar común 1,09 (0,64; 1,54)** Cerceta común 1,21 (0,39; 2,03)** Cuchara común 1,42 (0,81; 2,03)** Ánade azulón 2,27 (1,80; 2,74)** Somormujo lavanco 2,67 (1,93; 3,41)** Zampullín común 2,75 (1,99; 3,51)** Ánade friso 3,15 (2,39; 3,91)** Ánade rabudo 4,45 (3,45; 5,45)** Tarro blanco 4,62 (3,42; 5,82)** Zampullín cuellinegro 6,85 (4,93; 8,77)** Malvasía cabeciblanca 8,65 (5,40; 11,90)*
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Tendencia a corto plazo 2000-2008 -5,22 (-7,32; -3,12)** -6,56 (-8,38; -4,74)** 2,27 (1,31; 3,23) -1,83 (-4,44; 0,78) 1,70 (0,47; 2,93)** -1,89 (-2,83; -0,95)** 1,66 (0,41; 2,91)* 1,98 (0,84; 3,12)** 2,42 (0,77; 4,07)** 0,15 (-1,34; 1,64) -0,60 (-1,85; 0,65) 2,42 (0,77; 4,07)** 7,11 (4,93; 9,29)** 17,88 (14,96; 20,80) -5,53 (-7,43; -3,63)** -8,84 (-13,01; -4,67)** Grupos de aves Tendencia a largo plazo
acuáticas 1991-2008 Cigüeñas y flamencos 8,38 (7,83; 8,93)** Charranes 5,53 (3,61; 7,45)** Limícolas 5,01 (4,52; 5,50)** Cormoranes 4,43 (3,70; 5,16)** Rálidos 4,01 (2,60; 5,42)** Somormujos y zampullines 3,89 (3,15; 4,63)** Garzas 3,21 (2,50; 3,92)** Gaviotas 0,80 (-0,06; 1,66) Colimbos -3,16 (-6,16; -0,16)* Anátidas y fochas -5,53 (-7,43; -3,63)
Tendencia a corto plazo 2000-2008 5,09 (3,99; 6,19)** 1,20 (-2,15; 4,55) 0,63 (-0,21; 1,47) 2,04 (0,75; 3,33)** -6,19 (-7,88; -4,50)** -2,24 (-3,34; -1,14)** -0,24 (-1,67; 1,19) -2,94 (-4,66; -1,22)** -7,83 (-12,14; -3,52)** 0,73 (-0,09; 1,55) Tendencias a largo y corto plazo de las aves acuáticas invernantes. Se muestra en verde la tendencia positiva estadísticamente significativa, en rojo la tendencia negativa estadísticamente significativa y en azul las que indican estabilidad. * p<0,05; ** p<0,01.
ahora se dispone de más de 67.000 recorridos que suman más de 37.000 kilómetros. Este esfuerzo de muestreo equivale, en tiempo efectivo dedicado a tomar datos en el campo, a unos 23 meses ininte-rrumpidos (¡cerca de 17.000 horas de trabajo!). De lograrse una participación similar durante la terce-ra y última tempoterce-rada de muestreo, se dispondrá del volumen de datos necesario para responder a la gran cantidad de preguntas que queremos cono-cer sobre nuestras aves invernantes.
En los recorridos realizados se han detectado 308 especies distintas, a las que se deben sumar las 52 especies sólo detectadas mediante otros muestreos distintos de los del atlas propiamente dicho (noc-turnas, acuáticas, marinas, etc.). Por tanto, hasta el momento se ha obtenido información para 360 especies de aves presentes en nuestro país durante el invierno.
Los muestreos disponibles tras sólo dos tempora-das de las tres necesarias únicamente permiten anticipar algunos resultados, sencillos y aún impre-cisos en comparación con lo que será posible obtener cuando finalmente se disponga de todos los datos. Aún así, puesto que es imprescindible ir ensayando con datos reales los procedimientos analíticos que habrán de emplearse para realizar el Tras su segunda temporada de muestreo de campo,
correspon-diente al invierno de 2008-2009, el que será el primer Atlas de las Aves Invernantes en Españapromete muy buenos resultados a tenor del gran esfuerzo de muestreo logrado hasta ahora. Así, durante las dos primeras invernadas se han muestreado más de 1.600 cuadrículas UTM de 10x10 km, gracias al esfuerzo, tiempo y dedicación de más de 1.200 colaboradores, con lo que hasta
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ATLAS DE LAS AVES INVERNANTES EN ESPAÑA
■David Palomino SEO/BirdLife C am ac h u e lo co m ú n © C ar lo s Sá n ch e z/ n ay ad e fi lm s. co m
Cobertura efectiva (con recorridos ya informatizados en la base de datos del proyecto) lograda hasta noviembre de 2009. Se indican las cuadrículas con nula (blanco) o deficiente cobertura (malva suave), así como las que previsiblemente acabarán bien cubiertas (morado oscuro) o las que virtualmente ya han alcanzado el mínimo número necesario de recorridos (negro).
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Distribución invernal peninsular del milano real (Milvus milvus) según los recorridos disponibles hasta noviembre de 2009. La gradación de colores representa abundancias relativas de la especie progresivamente mayores (expresadas como el porcentaje de recorridos de 15 min. en los que la veríamos si visitásemos toda la cuadrícula homogéneamente).
Distribución invernal peninsular de la lavandera blanca (Motacilla alba) según los recorridos disponibles hasta noviembre de 2009.
atlas, es interesante ofrecer unos breves ejemplos de la principal (pero en absoluto la única) aporta-ción de este proyecto a la ornitología de España: mapas predictivos de la distribución y abundancia relativa de las especies durante el invierno. Estos mapas preliminares han sido realizados consideran-do solamente las cuadrículas para las que se dispu-so de más de la mitad de los recorridos necesarios, y empleando variables predictoras referentes al relieve y algunas categorías principales de hábitat. La variable ornitológica modelizada es de tipo semi-cuantitativo: en cuántos recorridos de todos los realizados por cuadrícula apareció la especie (pero sin considerar el número concreto de indivi-duos detectados).
Lógicamente, con el fin de proporcionar informa-ción cada vez más detallada sobre la invernada de nuestra avifauna, al finalizar la fase de muestreo estos análisis se irán enriqueciendo con un mayor número de cuadrículas bien muestreadas, un mayor número y tipos de variables predictoras (por ejemplo, influyentes variables climatológicas aún no disponibles), y medidas más precisas de la abundancia de cada especie (densidad de aves o incluso tamaños poblacionales absolutos). En cual-quier caso, los siguientes mapas ilustran muy ade-cuadamente el buen camino del proyecto, pues
aunque sólo son un somero atisbo de lo que se espera lograr, tie-nen una precisión (estadísticamente hablando) bastante elevada. Hay que puntualizar que debido a haber comenzado el trabajo de campo un año más tarde, para ambos archipiélagos aún no se dis-pone de datos suficientes.
Los resultados de las dos primeras invernadas, así como las reco-mendaciones de muestreo para la última temporada, se recogen con más detalle en el Boletín n.º 3 del Atlas de las Aves Invernantes en España(disponible en www.atlasdeaves.org).
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El censo de águila pescadora en España de 2008 estuvo enmarca-do dentro de diversos programas de conservación llevaenmarca-dos a cabo en las comunidades por las que se distribuye. En Islas Balea-res se realizó dentro del Plan de Conservación de la especie (Govern Balear) y con la colaboración del Parque Nacional Marí-timoTerrestre de Cabrera. En Canarias el trabajo fue desarrollado dentro del programa de Seguimiento de Especies Amenazadas del Gobierno de Canarias. En las islas Chafarinas mediante las actividades del Organismo Autónomo Parques Nacionales, y en Andalucía se desarrolló a través del proyecto de reintroducción (Junta de Andalucía) que lleva a cabo un equipo de la Estación Biológica de Doñana.
Se han detectado 31 parejas, 15 en Islas Baleares, 14 en Cana-rias, 1 en las islas Chafarinas y 1 en Andalucía. Las poblaciones insulares pertenecen a un grupo de características propias y sin-gulares, como son la nidificación en cornisas o pitones de acanti-lados marinos y el sedentarismo de la población adulta. En cambio, la única pareja que actualmente cría en la península
Ibé-rica pertenecería al grupo de características con-tinentales, más ligado a las aguas interiores y de nidificación en árboles o sustitutos (postes o torretas de distribución eléctrica).
La única pareja reproductora en las islas Chafarinas debe considerarse incluida dentro del núcleo reproductor del norte de Marruecos.
EL ÁGUILA PESCADORA
Pandion haliaetus
■Rafael Triay1, Manuel Siverio2, Jordi Muntaner3, Eva Casado4,
Roberto Muriel4y Gonzalo Martínez5
1Institut Menorquí d'Estudis (IME). (Islas Baleares) 2GESPLAN, S.A.U. (Canarias)
3Dirección General de Caza, Protección de Especies y Educación Ambiental. Conselleria
de Medi Ambient. Islas Baleares. (Mallorca)
4Estación Biológica de Doñana. (Andalucía) 5GENA S.L. (islas Chafarinas)
Á gu ila p e sc ad o ra © Pe re G ar ci e s
La productividad global obtenida en 2008 ha sido de 1,17 ± 1,05 DE (n = 24) y el éxito reproductor de 1,40 ± 0,99 DE (n = 20), siendo dichos parámetros algo más bajos en el núcleo reproduc-tor de Canarias (0,92 y 1,1) que en el de Baleares (1,55 y 1,70). Estos valores son bajos al compararlos con los de las poblacio-nes del continente europeo, si bien son parecidos a los obteni-dos con otros núcleos insulares mediterráneos, como los registrados en la población de la isla de Córcega.
Debido a la precariedad de los contingentes actuales, a la falta de conexión entre los dos núcleos reproductores principales, que albergan el 93,5% de la población espa-ñola, y a la improbabilidad de que dichos núcleos reclu-ten ejemplares continentales, el águila pescadora califica en España como «En Peligro Crítico» según los criterios de la UICN.
Las 31 parejas actuales reflejan un descenso del 18% respecto a la población del periodo 2000-2002, cuando se estimó un máximo de 38 pare-jas. No obstante, una revisión más exhaustiva indica que para esos años la cifra máxima estaría sobrestimada. Así, si se tienen en cuenta los valo-res mínimos seguros del mismo periodo (31 parejas), la población se habría mantenido estable desde entonces. Esto sugiere que la población española no se ha recuperado en los últimos 10 años, a pesar de que todavía tiene hábitat dispo-nible en los territorios tradicionales que le per-mitirían experimentar cierto crecimiento. Por ello, la recuperación mostrada durante las déca-das de 1980 y 1990 se ha visto frenada en esta última, y si la comparación se realiza con la cifra estimada en el año 1950 (72-97 parejas), la regresión es grande. El águila pescadora es, por tanto, la rapaz amenazada con un menor número de parejas en España.
Su distribución actual es prácticamente la misma que en el año 1991, dado que no ha recolonizado las islas y territorios de donde ya había desapareci-do como reproductora entonces. Respecto a los contingentes de los años 2000-2002, únicamente en la isla de Cabrera y Andalucía fue detectado un aumento poblacional, aunque es probable que también haya ocurrido en La Gomera. En las islas de Mallorca, Menorca, Alegranza, Montaña Clara y Tenerife se aprecia un retroceso respecto a ese mismo periodo.
Alegranza © Beneharo Rodríguez
Distribución de la población reproductora del águila pescadora en España en 2008.
Evolución de la población del águila pescadora en España.
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En el censo de buitre leonado centrado en el año 2008, se ha loca-lizado una población de 24.609-25.541 parejas. Aplicando la rela-ción obtenida en anteriores ocasiones para calcular el número de individuos de la población, el número de ejemplares de buitre leo-nado en España en la actualidad sería de 76.288-79.177 ejempla-res. Se han identificado 1.560 colonias y 225 parejas aisladas. Según la división autonómica destacan Castilla y León y Aragón porque acumulan el 24 y 21% respectivamente de la población nacional. En un segundo orden de importancia se encuentran
Andalucía, Navarra y Castilla-La Mancha, con cerca del 11% respectivamente. Estas 5 comunidades reúnen el 78% de la población de buitre leonado en España.
Atendiendo a la distribución provincial, destacan Navarra y Burgos con el 11% de la población res-pectivamente. Otras provincias con importancia numérica un tanto inferior a las mencionadas son otras situadas también en el noreste peninsular
EL BUITRE LEONADO
Gyps fulvus
■Juan Carlos del Moral
SEO/BirdLife B u it re le o n ad o © G u ill e rm o D o va l
Comunidad N.º colonias N.º parejas N.º mínimo N.º máximo % % acumulado aisladas parejas parejas
Castilla y León 305 30 5.965 6.062 24 24 Aragón 281 25 5.174 5.174 21 45 Andalucía 202 28 2.978 3.037 12 57 Navarra 80 4 2.783 2.783 11 69 Castilla-La Mancha 150 21 2.410 2.501 10 78 Extremadura 148 37 1.560 1.943 6 85 Cataluña 124 35 939 1.115 4 89 País Vasco 59 10 805 805 3 92 La Rioja 81 7 639 707 3 94 Cantabria 45 7 443 467 2 96 Madrid 20 4 454 461 2 98 Comunidad Valenciana 36 10 253 255 1 99 Asturias 26 7 151 176 1 100 Murcia 3 0 55 55 0 100 Total 1.560 225 24.609 25.541
Tamaño de la población del buitre leonado en España por comunidad autónoma. Se detalla el tamaño de población según su importancia, el porcentaje respecto al total y el porcentaje acumulado.
La evolución del tamaño de población en la última década es cla-ramente positiva, se han detectado 7.272 parejas más que en el censo anterior. Esto supone un crecimiento de un 42% en los últi-mos nueve años. Además del crecimiento numérico, también se ha comprobado un crecimiento en la superficie ocupada. En la última década se ha confirmado la cría en Valladolid, en Gerona y en Alicante. En algunas zonas donde era escaso o donde formaba límite del área de distribución también se ha expandido, amplian-do dicho límite de distribución, como ha sucediamplian-do en Cantabria hacia el oeste, en Barcelona hacia el este y en Cuenca,Valencia y Murcia hacia el sureste. Se han considerado algo más de 560 colonias nuevas en la última década, un 56% más de emplaza-mientos que en 1999. Este incremento es muy generalizado, aun-que también existen casos de pérdidas de colonias y de evolución negativa en algunos emplazamientos, especialmente en los últi-mos cinco años, cuando entró en vigor la normativa que impide abandonar animales muertos en el campo y el cierre de los mula-dares. Sin embargo, hay que destacar que en estos últimos años también ha habido crecimientos notables en comunidades (Anda-lucía) y provincias enteras, Salamanca o Madrid por ejemplo. El incremento poblacional y de distribución ha originado también un cambio en la distribución de la especie en cuanto al número de parejas según tamaño de colonia. Los mayores aumentos se registran en el número de colonias pequeñas, lo que explica la gran expansión territorial. El número de parejas aportado por cada categoría sigue incrementándose como en temporadas anteriores, pero lo hacen en mayor medida las colonias de tama-ño mediano y grande. Las colonias muy grandes (más de 90 pare-jas) han ido acumulando cada década mayor porcentaje de población, sin embargo, en este último censo se observa un des-censo en el porcentaje que acumulan.
Según los criterios de UICN (tamaño y evolución de la población, área de ocupación, etc.), no se considera que el buitre leonado deba estar incluido en ninguna categoría de amenaza.
(Teruel, Huesca y Guadalajara), pero entre medias se sitúa Cádiz, que ocupa el tercer lugar provincial numéricamente hablando (8% de la población). Por último, las otras dos provincias con más de 1.000 parejas son Cáceres y Segovia. Estas 9 provincias acumulan casi el 70% de la población española. El cuadrante noreste de la Península, el cuadrado formado por Cantabria, Gerona, Segovia y Caste-llón, es la región más importante para el buitre leo-nado en España, en esta zona se acumula el 76% de la población y 1.030 colonias. Sigue sin reprodu-cirse en Islas Baleares, Canarias y Galicia.Tampoco se reproduce en Huelva,Valencia, Ceuta y Melilla. Según el tamaño de colonia se han detectado, ade-más de las 225 parejas aisladas, 967 de pequeño tamaño (2-10 parejas) que acumulan el 18% de la población, 407 de tamaño mediano (11-30 pare-jas) con el 29% de las parejas, 147 de gran tamaño (31-90 parejas) con otro 28% de parejas y 39 colo-nias muy grandes (más de 90 parejas), con el 24% de la población.
Las dos colonias con mayor población se encuen-tran en Segovia: hoces del río Duratón (566 pare-jas) y hoces del río Riaza (402 parepare-jas). La tercera colonia en importancia se encuentra en Salamanca, en los arribes del río Huebra (349 parejas). Se ha obtenido una productividad de 0,62 y un éxito reproductor de 0,67, según el seguimiento realizado en 12.166 parejas, valores muy inferiores a los de décadas anteriores.Aún así, siguen volando cada vez más pollos, según las productividades cal-culadas cada año se estiman: 4.887 en 1989, 11.963 en 1999 y 15.258 en 2008.
Distribución de la población reproductora del buitre leonado en España en 2008.
Evolución de la población de buitre leonado en España según tamaño de colonia. Se representa el porcentaje de la población en cada año a escala estatal.